¿Cómo se suponía que lidiara con esas sensaciones estando Naruto afuera del baño? ¿A una puerta de distancia?
- Mm… está bien, es sólo que me preocupaste un poco, pero si tu dices que estás bien…
- Sí, todo bien, sólo… necesito unos minutos…
- Entiendo, sí, uh… estaré abajo, usando la ducha ¿está bien?
- Seguro, tengo que bañarme también, luego bajaré.
Esperó a escuchar como los pasos de Naruto bajaban por la escalera antes de tranquilizarse del todo, dejo correr el agua fría y sumergió sus muñecas en ella para bajar su temperatura corporal, tal vez debería llamar a Sakura… o a Ino… o a ambas… No, tenía que controlar esto por su cuenta, ya tenía cierta edad y no podía estar dependiendo de sus amigas para todo, menos para temas tan vergonzosos como aquello.
- Tengo que tranquilizarme – murmuró para sí misma.
Naruto había bajado a bañarse, ella tendría que hacer lo mismo, el agua por lo general (si estaba caliente, no tibia o fría) le generaba una sensación de seguridad, como una defensa contra todo lo que quedaba fuera del alcance de las gotas.
Dejó que el agua calentara un poco antes de tomarse el cabello para no mojarlo, ya lo había lavado con anterioridad y secarlo era una tarea tan larga que no valía la pena mojarlo de nuevo tan pronto, una vez que lo hubo asegurado por detrás de su cabeza con un prendedor se dispuso a entregarse a la tranquilidad de la ducha. Cuando salió las cosas en su cabeza (y otros lugares) ya se habían aclarado un poco más, dejando la ropa sucia a un lado para luego meterla en la cesta, tomó su toalla y se envolvió con ella para ir a vestirse a su habitación.
- ¡Hinata! – el llamado venía del piso de abajo, por lo que dejó de caminar y se acercó un poco a la trampilla.
- ¿Sí?
- ¿Ya estás lista?
- No aún no, acabo de terminar con la ducha.
- Cuando estés lista baja, ¿de acuerdo? Hay algo de lo que te quiero hablar.
- Está bien.
Se apresuró a terminar de secarse y vestirse, no sabía que tenía Naruto en mente, pero eligió una de sus largas faldas y una polera simple, cuando bajó el chico ya la estaba esperando y no tenía muy buena cara.
- ¿Pasa algo malo?
- Es Kurama – los ojos del chico se entrecerraron – llegó esta carta hace apenas un momento.
- ¿Qué está mal? – él se la tendió para que la leyera - ¿Dejar la universidad para casarse? ¿Tan cerca de la graduación?
- Eso no es lo que más me preocupa Hinata – el chico estaba pasando de serio a sombrío – reconozco que es una excelente falsificación, pero esa no es la letra de mi hermana.
- Mierda – el insulto salió de su boca antes de que pudiera controlarlo, entonces los miedos de Naruto con el compromiso de su hermana habían estado completamente justificados, ¿la habría raptado esa persona? ¿estaría bien? ¿qué querría lograr con eso?
- Tengo que llamar a Menma, maldición, voy a tomar el primer vuelo que salga para allá, Shikamaru tiene que quedarse a cargo de…
- Lo llamaré, deja que me encargue – se apresuró a decir Hinata sacando el móvil también para empezar a actuar.
- Hola, oye… NO ME DES MIERDA HOY MENMA, le ha pasado algo a Kurama.
La chica se alejó un poco para darle más privacidad a la conversación de los hermanos, llamó a Shikamaru desde la habitación de los lavados y le introdujo sobre una emergencia familiar.
- Que fastidio – se escuchó desde el otro lado de la línea – odio las emergencias familiares, te sacan de cualquier lado en el que estás, está bien, dile a Naruto que puede dejarme las llaves en la oficina, veré que puedo hacer, pero voy a necesitar más tiempo si no está él trabajando con las camionetas.
- Trataré de hablar con todos los clientes antes de que el avión salga, de verdad, muchas gracias.
- Para qué están los amigos – fue la despedida del chico acompañada por un suspiro antes de cortar.
Hinata se acercó lentamente de nuevo a donde estaba el rubio, ya había terminado su conversación con su hermano y ahora se sujetaba la cabeza como si esta le fuera a explotar en cualquier instante.
- ¿Naruto?
El chico hizo una inclinación hacia ella para denotar que estaba escuchando, pero no la miró.
- Shikamaru se hará cargo del taller, y le echará un vistazo a la casa si le dejas las llaves en la oficina, le pediré más plazo a los clientes para que pueda trabajar tranquilo.
- Sí, eso estaría bien, gracias.
- ¿Menma no sabía nada?
- Kurama no le había dicho mucho sobre su compromiso, pero pudo averiguar más de lo que yo averigüé, el tipo se llama Sasori, al parecer da clases sobre algo referente al arte y él mismo se considera un artista, es un nombre importante si lo buscas en las galerías de arte por sus esculturas humanas – hubo una pausa – la última escultura que mostró al público era de Kurama.
- ¿Un famoso? Pero entonces por qué se arriesgaría a hacer algo contra ella, no tiene sentido, no a menos que quisiera terminar con su carrera.
- No lo sé, pero tengo que hablar con él, con la Universidad, no lo sé, son demasiados cabos sueltos, como esta sea una de esas malas bromas de Kurama…
- No creo que pudiera ser tan cruel, además tu hermana te habría llamado, aún si supiera que ibas a enojarte no mandaría una carta.
- Su número está muerto, Menma dijo que trataría de encontrar a Sasori por su cuenta y luego volvería a llamar.
- Debes llamar a la Universidad y reservar los vuelos, esa carta se mandó por vía express así que puede que aún estemos cerca.
- ¿Estemos?
- No voy a dejarte sólo para embarcarte en un misterio tan terrorífico como este Naruto, voy a la oficina a buscar los números de los clientes, cuando vuelva, ten listos los pasajes de avión.
- Ni siquiera sé…
- Y llama a Ino – ordenó – seguro que ella está más informada de que podemos tomar antes de que llegue la noche.
- Vale… - Naruto en serio no había esperado conocer el lado autoritario de Hinata - la llamaré.
