AQUÍ VAMOS DE NUEVO…

CAPÍTULO I "PERDONA LAS PRISAS"

Habitaciones de Slytherin.

Scorpius Malfoy despierta. Se entusiasma al pensar que, por primera vez, después de dos caóticos meses, todo está bien. Sin embargo, está un poco más entusiasmado de lo usual. Siente una ligera opresión en el pecho, como si algo faltara, como una necesidad.

Scorpius voltea hacia la cama de Albus, y la encuentra vacía. Esto lo desanima un poco. Baja de su cama, y se pone la ropa. Se encuentra a sí mismo pensando en Albus y en qué estará haciendo. ¿Por qué demonios es lo único que está en su cabeza ahora?

Hogwarts. Gran Comedor.

Scorpius baja al Gran Comedor con cierta urgencia mal disimulada. Se acerca a la mesa de Slytherin, donde Albus está desayunando.

SCORPIUS (con entusiasmo)

¡Albus!

ALBUS (concentrado en su desayuno)

¡Scorpius!

Scorpius no puede esconder un ligero rubor. Sabe que está haciendo el ridículo (como siempre), pero hoy está un poco más decidido.

SCORPIUS

Y… ¿Qué harás hoy?

Scorpius dijo las primeras palabras que vinieron a su mente. A pesar de querer sonar menos estúpido, logra provocar las risas de unas niñas sentadas cerca de ellos.

ALBUS

Ir a clases… Contigo… Contigo y los demás.

Es difícil para Scorpius no atorarse en el "contigo" de Albus. Se siente increíblemente estúpido. Se contiene para no salir corriendo del Gran Comedor.

SCORPIUS (disimulando)

Ah…

Albus trata de romper el silencio.

ALBUS

Bueno, mi papá me acaba de mandar una lechuza. "Suerte en la escuela", "esfuérzate", esas cosas.

SCORPIUS (esforzándose demasiado por actuar natural)

Yo tengo algunas notas de Herbología, por si te sirven. El profesor Longbottom me asesoró el otro día… Aunque están un poco revueltas.

ALBUS

¡Maldita sea! ¡Olvidé completamente que teníamos tarea de Herbología!

Scorpius finge asombro. Ya sabía que Albus olvidaría la tarea de Herbología, y sabía que se los pediría a él. Se había esforzado mucho para que quedaran impecables.

SCORPIUS

¿Albus Potter olvidando su tarea? ¡Qué novedad! Te los paso más tarde.

Albus se lleva una tostada con jalea a la boca, alistándose para salir.

ALBUS

¿Vienes?

Scorpius se levanta de un salto, y trata de aparentar naturalidad. Sin embargo, es incapaz de acercarse mucho más a Albus. Asiente, y lo sigue.

Hogwarts. Aula de Pociones.

PROFESORA

Y así es como pueden preparar correctamente el extracto de mandrágora…

Albus se esfuerza por poner atención y tomar notas, pero se está quedando dormido. Scorpius piensa que, de nuevo, las pesadillas no lo dejaron dormir. A él también le pasa, a veces. Escribe todo lo que puede, considerando que probablemente le tenga que dejar a Albus también sus notas de pociones.

YANN FREDERICKS (entre risas)

Creo que tu novio se quedará dormido en cualquier momento.

Scorpius se concentra más en su pergamino y en las notas, tratando de pasar por alto el comentario.

YANN FREDERICKS

Pero, ya en serio, ¿qué pasa, Malfoy? ¿De verdad quieren hacernos creer a todos que no les afectó la muerte de Craig? A ver quién se traga esa… ¡Era su prefecto!

SCORPIUS (sin levantar la cabeza del pergamino)

¿Por qué te preocupa tanto? Tenemos que concentrarnos en las clases, de cualquier forma.

YANN FREDERICKS

Además, se ausentaron durante un buen tiempo. Me sorprende que no hayan perdido el año.

Scorpius sabe que tiene que inventarse algo si quiere que Yann lo deje en paz.

SCORPIUS

El tío de Albus, Ron… Espera, no. Se supone que no debemos contarlo.

PROFESORA

¡Señor Potter! ¿Otra vez durmiendo?

ALBUS (apenado)

Perdón, no. Sí estaba prestando atención…

PROFESORA

Si Severus Snape me viera…

La profesora de pociones continúa su explicación.

YANN FREDERICKS

¿Si sabes que les voy a hacer la vida imposible hasta que me digan qué pasó? Ya empezaste…

SCORPIUS

Como si no lo hicieras de todas formas. Déjalo ahí. Tengo que copiar, la profesora está dictando más rápido.

PROFESORA

Ustedes tres se están ganando una detención. Así que mejor dejan de hablar.

ALBUS (volviendo a abrir los ojos)

¿Yo qué hice?

Yann y Scorpius permanecen callados hasta que termina la clase. Al finalizar, Scorpius se escabulle del salón sin que Yann se percate. Albus se despierta y, tras comprobar que Scorpius ya se ha ido, se dirige a la salida.

Hogwarts. Biblioteca.

SCORPIUS

Maldita sea. A ver qué historia me invento ahora.

Scorpius se sienta junto a un montón de libros que ya había reunido. Albus entra y se sienta junto a él, sin que llegue a percatarse.

ALBUS

Sabía que estarías aquí… ¿De qué trató pociones?

SCORPIUS (sobresaltado)

¡Diablos! Mandrágoras… ¿Cuándo…?

ALBUS

Ya te dije. Sabía que estarías aquí. No has parado desde que regresamos a las clases. Me sorprende que no hayas colapsado.

SCORPIUS

Tenemos mucho con lo que ponernos al día, ¿sabes?

ALBUS (hojeando uno de los libros de Scorpius)

Rescatamos al Mundo Mágico, y aún tenemos que hacer todo esto…

Scorpius empieza a desesperarse, pero aprovecha que no hay nadie cerca.

SCORPIUS

Albus, los rumores ya se están esparciendo. Es decir, nuevos rumores. Se están preguntando dónde estuvimos y qué estuvimos haciendo cuando nos ausentamos...

ALBUS

¿Y cuándo te ha importado que hablen? Estamos acostumbrados. Pero, si quieres, podemos decirles qué estuvimos haciendo.

Albus mira fijamente a Scorpius, quien aparta la mirada rápidamente.

SCORPIUS

Sabes que es un secreto del Ministerio, ¿verdad? Hace unas semanas, ni siquiera lo sabían tus hermanos…

ALBUS

Solo digo que estoy dispuesto a que sepan que tú y yo hicimos historia, Scorpius…

SCORPIUS (tratando de permanecer inalterable)

Una historia muy mala, por cierto. Lo que hicimos tiene tanto mérito como pisarle la cola a un elfo. En serio. En términos reales, no hicimos nada.

ALBUS

¿Nada? Detuvimos a Delphi…

SCORPIUS

Nuestros padres la detuvieron… Aunque si tenemos que ponernos técnicos, tú si ayudaste con eso.

ALBUS (levemente blandido por el orgullo)

No te desmerites. Si el mundo no está siendo controlado por Voldemort ahora, es gracias a ti… ¿Sabes? A veces veo lo tranquilo que está todo ahora, y de verdad me cuesta creer que pasó… Luego veo la mirada indulgente de McGonagall… ¿Tomaste notas de la clase de pociones?

SCORPIUS (pasándole las notas a Albus)

Te digo todo esto porque le tuve que decir a Yann que todo ese tiempo estuvimos con tu tío Ron…

ALBUS (riendo)

¿Es lo mejor que se te pudo ocurrir? Pero sí, supongo que, si siguen preguntando, podemos decir que nos escapamos con Ron a… ¡Que nos enseñara cómo usar el Mapa del Merodeador, o algo así!

Albus le da un golpe en el hombro a Scorpius, ante lo cual él se aparta ligeramente.

SCORPIUS

Van a pedir que les enseñemos…

ALBUS (notando que Scorpius se apartó un poco)

Da lo mismo. De cualquier forma, no nos van a creer.

SCORPIUS (mirando a Albus con cierto anhelo)

Supongo que volvemos a donde mismo… Pero confío plenamente en que algo se te ocurrirá, eres bueno con esas cosas.

Albus busca cambiar el tema. Convenientemente, distingue a Rose al fondo de la biblioteca, buscando unos libros.

ALBUS (a punto de hacerle señas para que se acerque)

¡Mira! ¡Ahí va Rose! ¿No quieres ir a saludarla?

SCORPIUS (aún abstraído)

¿Quién?... ¿¡Qué!? ¡Espera, no! … Y qué hay de Delphi, ¿eh? ¿No quieres ir a visitarla a Azkabán?

Ambos chicos comparten una risa.

ALBUS

Auch, golpe bajo. Bien, uno a uno. Ahora vamos, se nos hará tarde para la próxima clase.

SCORPIUS (risueño)

¿Qué más te da? De seguro también te quedarás dormido.

ALBUS

¡Por eso te estoy apresurando!

Hogwarts. Salón de Adivinaciones.

Albus y Scorpius llegan a su clase de Adivinaciones, donde la profesora Trewlaney ya está dando instrucciones. Ambos chicos se sientan en un rincón apartado. Scorpius apunta todo lo que dice la profesora, mientras Albus se esfuerza por prestar atención.

PROFESORA TREWLANEY

Vamos a empezar con las lecciones prácticas de quiromancia. Ah, sí, bien, pónganse en parejas, y tómense de la mano.

Albus y Scorpius se miran y fingen asco. De cualquier forma, proceden. Scorpius le tiende la mano a Albus, al tiempo que voltea el rostro para esconder el rubor.

ALBUS (concentrado en la mano de Scorpius)

Aquí dice que tendrás una vida larga y sana… Pero que perderás todo en apuestas en el Quidditch.

SCORPIUS (en un tosido)

Albus, es del otro lado; en la palma de la mano, no en el dorso.

ALBUS (primero apenado, después con dramatismo fingido, mientras gira la mano de Scorpius)

¡Cierto, cierto!... ¡Dolor! ¡La línea de la salud augura dolor y sufrimiento!

SCORPIUS

Esa es la línea del…

ALBUS (divertido)

Calla, no contradigas al destino.

La profesora Trewlaney se acerca y lanza una mirada de reproche.

SCORPIUS (poniéndose serio)

Sí, mejor voy yo…

Scorpius es malo conteniendo la emoción. Siente la mano de Albus entre las suyas, su calor, su cercanía. Se queda perdido, examinándola, dándole vueltas entre las suyas.

ALBUS

¿Y bien?

SCORPIUS

¡Ah, sí! ¡Me distraje! Esta… Esta es la línea de la vida, ¿ves? El la más larga… A nuestra edad, debemos leerla a 1/5 hacia abajo para leer el pasado, y al revés para el futuro. Pero… Qué extraño… Veo que se interrumpe justo aquí.

ALBUS

Tal vez por la vez en que no nací…

Eso hace a Scorpius recordar vívidamente la sensación de vivir un mundo sin Albus. Sostiene con fuerza su mano.

SCORPIUS

Y está es la línea del dinero, la que queda debajo de los dedos…

ALBUS (sabiéndolo preocupado)

Oye, no tienes de qué preocuparte. Sigo aquí, ¿sí?

SCORPIUS (reprimiéndose)

¿Quién está preocupado?

PROFESORA TREWLANEY

¡Bien, bien! ¡La clase de hoy a terminado! Pueden irse… De hecho, yo también tengo que irme… ¡Salgan, no quiero ver a nadie aquí cuando regrese! ¡Para la próxima clase quiero un pergamino con las predicciones que leyeron en la mano de su compañero!

La profesora Trewlaney sale del salón. Todos los estudiantes, incluidos Albus y Scorpius, empiezan a guardar sus cosas, y a salir de uno en uno. Al cabo de un rato, en el salón solo quedan Albus y Scorpius, quien está a punto de salir.

ALBUS

Scorpius… Espera…

SCORPIUS

Sí, sí tomé notas. Te las paso después, ¿sí? No he terminado las lecturas.

Albus se mira indeciso. Mira al suelo, juega con las mangas de su suéter. Las palabras luchan por salir de su boca.

ALBUS (por fin)

¿Por qué haces esto? ¿Por qué hacemos esto?

SCORPIUS (quién ya sospecha hacia donde se dirige la conversación, pero quiere seguir escuchando)

¿Estudiar adivinación? Excelente pregunta, pero creo que es porque pensabas que era una clase fácil… Y yo estoy aquí porque, admítelo, ¡no podrías vivir sin mí!

ALBUS (comenzando a exasperarse)

Sabes perfectamente de lo que hablo…

Scorpius mira a Albus, expectante. Su corazón se le sale del pecho, siente cómo el mundo va más aprisa. A pesar de eso, se hace el desentendido.

SCORPIUS

¿Lo sé?

ALBUS (luchando con su lengua)

¿De verdad me vas a hacer decirlo?... Mira, la verdad es que me está costando bastante decir esto en voz alta, pero tú y yo, los dos, y creo que te consta tanto como a mí, hemos estado jugando este estúpido jueguito desde… ¡Ya ni siquiera estoy seguro desde cuándo!... ¿No te cansas?... La verdad es que esta mañana yo…

SCORPIUS (cediendo)

Creí que te alejarías…

Albus se acerca a Scorpius, a escasos dos centímetros de él. Están envueltos por el sopor del incienso. Lo mira a los ojos desde abajo. Le rodea los hombros con las manos, y junta su frente con la de él. Scorpius no está muy seguro de qué hacer o cómo reaccionar.

ALBUS

Esta mañana yo salí de la habitación tan pronto como pude porque no quería quedarme solo contigo… Quería evitar…

SCORPIUS

Evitar…

ALBUS

Esto.

Albus besa a Scorpius en la boca. No son más de dos segundos, pero lo hace con fuerza, desahogando todo el valor que había juntado en dios sabe cuánto tiempo. Scorpius no lo espera, pero corresponde como puede. Un huracán de emociones lo nubla. Si no se desmaya, es solo porque Albus lo tiene abrazado. Al final, decide rodearle la cintura con los brazos.

ALBUS

¿De verdad no te cansas?

SCORPIUS (reprimiendo una lágrima)

Un poco, sí. Ya que estamos sincerándonos, la verdad es que, desde que regresamos de la segunda prueba, yo… Yo supe… Yo supe que no podía estar sin ti.

ALBUS (sonriendo)

¿Y tuviste que perderme para darte cuenta? No quiero alardear, pero yo lo sabía desde antes…

SCORPIUS (exaltado, soltando un poco el abrazo)

¡No, te equivocas!

ALBUS (acariciando la mejilla de Scorpius)

Estoy jugando, Scorpius. Ahora ambos estamos en la misma página, ¿no?

Scorpius asiente, y ambos ríen. Vuelven a acercarse. Están a punto de besarse de nuevo, cuando una voz familiar atraviesa la puerta.

ROSE

¡Al, Scorpius! ¿Siguen aquí? Abajo me dijeron que podían estar aquí…

Sin lugar a más emociones, un poco paralizado, Scorpius Malfoy levanta su varita contra Rose.

SCORPIUS

¡Desmaius!