CAPÍTULO II "¿RECUERDAS CUANDO SOLÍAS SER UN BUSCAPLEITOS?"
Hogwarts. Salón de Adivinaciones.
Rose Granger-Weasley yace inconsciente en el suelo, víctima del hechizo Desmaius. Albus y Scorpius la miran por un instante, y después, por fin, se separan. Scorpius está congelado, aún con la varita en la mano.
ALBUS (consternado)
Vaya que has desarrollado reflejos…
SCORPIUS (notablemente desesperado)
¿¡Crees que estoy orgulloso de lo que hice!? ¡Me paralicé! ¡La pobre chica está tirada en el suelo! ¿¡Qué hacemos!?
ALBUS
Bien… Ella nos estaba buscando… Tal vez nos vio, tal vez no. Y fue solo un Desmaius, ella estará bien. Con algo de suerte, nunca sabrá qué la golpeó… ¡Corre!
Albus toma a Scorpius de la muñeca, y lo arrastra corriendo hacia el pasillo. A partir de ahí, tratan de parecer más calmados, mientras llegan a la sala común. Todavía no tienen tiempo para digerir todas sus emociones.
Hogwarts. Sala común de Slytherin.
Albus y Scorpius entran a la sala común aparentando calma. Ahí, son recibidos con cierta indiferencia por algunos compañeros.
TATE BAKER
¡Al fin llegan! ¿Dónde se metieron ustedes dos?
ATHENEA DOHERTY
Sí, ¿dónde estaban? ¿Besándose?
Albus y Scorpius se ruborizan. Saben que fue un comentario sarcástico, pero no pueden evitarlo. Se separan un poco el uno del otro.
ALBUS
Nos topamos con mi hermano en el camino, es todo.
El resto de los chicos de Slytherin parecen conformarse con esa respuesta. Cada quien sigue en sus asuntos, mientras Albus y Scorpius se dirigen a su dormitorio.
SCORPIUS (a punto de entrar en pánico)
¡Nos descubrirán! ¡Nos expulsarán! ¡Ahora sí es seguro!
ALBUS (esforzándose por pensar un plan)
¡Tranquilízate! ¡No han expulsado a nadie por lanzar un hechizo!
SCORPIUS
De hecho…
ALBUS
Y para eso, tienen que saber que fuimos nosotros… Lo más probable es que revisen las varitas para encontrar a quien lanzó el encantamiento… Solo tienes que liberar muchos hechizos más, para levantar las sospechas…
Scorpius se apresura, y termina lanzando hechizos del tipo "Wingardium leviosa", "Engorgio" o "Ebublio" por toda la habitación, que queda convertida en un pequeño desastre.
SCORPIUS
¿Serán suficientes?
ALBUS
Bien, no tenía que ser precisamente aquí y ahora, pero está bien. Solo salgamos de aquí, y tratemos de actuar con naturalidad. Vamos a la biblioteca, o algo…
SCORPIUS (interrumpiendo)
Por otra parte, si confieso, a ti no te harán nada. Tú no le lanzaste el hechizo a Rose.
ALBUS
Cierto, pero no creo que tengamos que llegar a esos extremos. Solo…
En ese momento Tate Baker interrumpe en el dormitorio, molesto.
TATE BAKER (acusador)
Ey, ustedes dos, ¿quieren salir un momento? Hay alguien importante allá afuera que los está buscando.
Los tres chicos salen hacia el vestíbulo de la sala común, en donde se encuentran con la mismísima McGonagall.
MCGONAGALL
Señor Potter, señor Malfoy, qué conveniente encontrarlos aquí. ¿Sabían que la señorita Granger-Weasley fue encontrada abatida en el salón de adivinaciones? Solo para que sepan, la sanción por encantar a un compañero fuera de las prácticas de duelo y sin el expreso consentimiento y vigilancia de un profesor puede ser muy alta…
La profesora McGonagall mira ferozmente a Albus y Scorpius.
ALBUS (que se hace el desentendido)
Sí, profesora, lo sabemos… ¿Rose está bien?
MCGONAGALL
No se haga el tonto conmigo, señor Potter. Estoy informada de que ustedes dos estuvieron presentes cuando eso sucedió. Así que se lo voy a preguntar directamente, y espero que sea sincero: ¿qué pasó?
ALBUS
Está bien… Nos quedamos un rato más en el salón, porque Scorpius me estaba pasando una tarea. Después nos fuimos, y nos distrajimos un poco en los pasillos. Rose debió llegar ahí después de que nos quitamos del salón.
Scorpius mira al suelo, pensando en lo seguro que se siente al lado de Albus, en cómo solo quiere tomar su mano.
MCGONGALL
Si usted insiste, entonces tal vez tengamos que seguir hablando esto en mi oficina.
Scorpius está a punto de hablar, pero Albus le jala la túnica, deteniéndolo. La profesora McGonagall mira con severidad esta acción.
MCGONAGALL
¿Iba a decir algo, señor Malfoy?
SCORPIUS (arrepintiéndose)
No, nada.
MCGONAGALL (en un suspiro de resignación)
Yo simplemente quería darles la oportunidad de anotarse puntos haciéndose responsables de sus acciones, pero si lo prefieren de esta forma, entonces deberán acompañarme a la dirección.
Albus y Scorpius se plantan. Están dispuestos a no echarse para atrás en este punto. De cualquier forma, saben que están juntos en eso.
TATE BAKER
Ustedes saben algo, ¿verdad?
ATHENEA DOHERTY (con reproche)
Claro que sí saben. Y por la poca dignidad que le queda a esta casa, sería mejor que simplemente hablen. Suficientes vergüenzas hemos tenido que pasar por ustedes…
Albus y Scorpius hacen caso omiso de los comentarios de sus compañeros, y salen de la sala común junto con McGonagall.
Afuera de la sala común de Slytherin, esperando con sonrisas de suficiencia, un grupo de Gryffindors estan esperando a la profesora McGonagall.
ALBUS
¿Y ustedes qué hacen aquí?
POLLY CHAPMAN
Esperando un poco de justicia, obviamente. Ya sabemos que ustedes le lanzaron el maleficio a la pobre Rose.
ALBUS
¿¡Qué!?
YANN FREDERICKS
No se pueden seguir saliendo con la suya así como así.
MCGONAGALL
¡Es suficiente! Ustedes pueden regresar a su sala común, no tienen que seguirme todo el camino.
POLLY CHAPMAN
Claro que sí, profesora. Confío plenamente en su sensatez.
Polly Chapman, Yann Fredericks y Karl Jenkins pasan prepotentemente entre Albus y Scorpius, empujándolos en su paso.
KARL JENKINS (a Albus, suficientemente bajo como para que McGonagall no lo escuche)
Espero que esta vez la escuela pueda ver más allá de tu apellido y el de tu noviecito, y los expulsen de una vez…
Puede notarse el calor subir a las mejillas de Albus. En un gesto más bien automático, lleva la mano a su varita, pero se contiene de último momento. Scorpius lo toma por los hombros. Sin embargo, es un poco tarde. La frustración de Albus se descarga en forma de magia accidental, que sale de la punta de su varita, y rebota en una armadura. McGonagall la esquiva con gracia, pero logra golpear y aturdir a Polly, Yann y Karl.
MGGONAGALL (serena, pero severa)
Solo vengan conmigo, y traten de no anotarse más cargos de camino a la dirección.
Hogwarts. Dirección.
McGonagall hace pasar a Albus y a Scorpius, quienes tratan de mantener su papel de inocentes, pero cada vez con menos seguridad. McGonagall garabatea en silencio tres cartas: una para Harry y Ginny, otra para Draco, y otra para Ron y Hermione, y las envía inmediatamente por lechuza. Cuando termina, por fin levanta la mirada, dirigiéndose a Albus.
MCGONAGALL
Por mucho que odie que lo comparen con su padre, señor Potter, usted es igual de problemático. Así que solo falta que lleguen sus padres, para poder discutir su castigo. Si es necesario que esta vez tengamos que llegar a la expulsión para que entienda…
ALBUS
Profesora, yo…
MCGONAGALL
En cuanto a usted, señor Malfoy…
Scorpius no resiste más la presión. Porque una cosa es recibir un castigo, y otra muy diferente es que Albus tenga que recibir el castigo por él. Parte de él se pregunta cómo llegaron a esos extremos tan rápido.
SCORPIUS (descargándose)
¡Fui yo, profesora!
ALBUS
¡Scorpius!
MCGONAGALL (ligeramente sorprendida)
Espero que no esté diciendo eso para salvar al señor Potter. Sin embargo, si en verdad fue así, no puedo negar que estoy un poco decepcionada…
ALBUS
Él no sabe lo que está diciendo, profesora…
SCORPIUS
¡Yo, Scorpius Hyperion Malfoy, realicé el maleficio Desmaius contra Rose Granger-Weasley, y lo probaré ante cualquier tribunal!
MCGONAGALL
Bien, en ese caso…
ALBUS
¡Scorpius! ¿No podías quedarte callado?
Scorpius pierde los estribos. Parece que olvida dónde están, o quién está presente.
SCORPIUS
¡No! Ya estoy cansado, ¡este día ya ha sido suficientemente raro, y no necesito que te expulsen! ¿¡Por qué no me dejas defenderte ni una maldita vez!? ¿¡Por qué no puedo defender a la persona que quiero!?
Pausa mínima. La profesora McGonagall se queda atónita, con los lentes en la punta de la nariz.
SCORPIUS
No te lo pude decir hace un rato, y actué sin pensar. ¿Me arrepiento por ello? Sí. Pero me voy a arrepentir más si te terminan expulsando por mi culpa.
Hay un silencio general en la habitación. Nadie dice nada por un tiempo. Parece que Albus se quedó sin respuestas, y parece que McGonagall se olvidó de su rol de profesora. La tensión es bruscamente interrumpida cuando Harry y Draco entran por la chimenea. La profesora McGonagall recupera la compostura.
DRACO
¿Ahora qué hiciste, Scorpius? De verdad que no puedo tener un minuto de paz contigo… Y yo creo que el responsable aquí es el de siempre.
Draco le lanza una rápida mirada a Albus, mientras Scorpius permanece cabizbajo. Harry solo mira apenado a la profesora McGonagall.
HARRY (a Albus)
Cuando tu madre se entere…
MCGONAGALL
Harry, Draco… Nos vemos de nuevo. Más seguido de lo que me gustaría permitir. De cualquier forma, discutiré con ustedes en un momento. Ahora me gustaría hablar a solas con sus hijos y con la señorita Granger. Señor Potter, señor Malfoy, acompáñenme.
La profesora McGonagall se lleva a Albus y a Scorpius a una habitación separada, antes de que sus padres puedan reprochar. Ahí, Rose ya está esperando, sentada en una camilla. Mientras la profesora McGonagall cierra la puerta y pone en orden unas cosas, Albus y Scorpius se aproximan a Rose.
ALBUS (a Rose, en un susurro)
¿¡Nos acusaste!?
ROSE (susurrando también)
Polly me encontró. Y puede que a mí se me haya escapado que había ido al salón a buscarlos, y puede que ella haya sobre reaccionado y haya ido corriendo con McGonagall…
La profesora McGonagall se aclara la garganta, interrumpiendo el cuchicheo.
MCGONAGALL
A este paso, jovencitos, más les convendría a sus padres mudarse al castillo. Estoy sorprendida, pero también estoy molesta, muy molesta; esto será breve. Señorita Granger, el señor Malfoy ya me ha confesado que fue él quien le lanzó el Desmaius, así que entenderá que también espero sinceridad de su parte. ¿Qué pasó antes de eso? Sus padres también están en camino, así que su versión de los hechos es de suma importancia para tomar una decisión.
SCORPIUS
Profesora…
McGonagall ve a Rose expectante. Ella parece debatirse entre las palabras precisas que debe decir. Cierra levemente los ojos, viendo a Albus y a Scorpius con reclamo.
MCGONAGALL
Estoy esperando, señorita Granger…
ROSE (con imprecisión intencionada)
Yo había subido al salón de adivinaciones porque los estaba buscando. Y ahí los encontré. Estaban… Simplemente estaban… Siendo muy amigables. Después Scorpius me lanzó el Desmaius, y cuando desperté, estaba aquí… Pero no creo que haya tenido malas intenciones.
MCGONAGALL (suspirando)
¿Está conciente del daño que pudieron haberle causado?
ROSE
Sí.
MCGONAGALL
Señorita Granger, le estoy concediendo la confianza de tomar la decisión acerca de si usted piensa si el señor Potter y el señor Malfoy pueden ser un riesgo para usted, o para alguien más…
ROSE (lanzándole a Albus y a Scorpius una mirada que no logran descifrar)
Pienso que merecen un buen castigo… Castigo que pueden rendir mucho más quedándose aquí en la escuela, bajo su supervisión, profesora.
MCGONAGALL (con una sorpresiva sonrisa)
Justo eso pensaba… Muchas gracias, señorita Granger… Ahora acompáñenme ustedes tres de regreso a la dirección, tengo que informar a sus padres de sus respectivos castigos.
Scorpius y Albus se notan impactados por la decisión de McGonagall, pero, al mismo tiempo, más tranquilos, por no haber tenido que llegar a extremos tan grandes. Miran a Rose, que los ve con una combinación de aprobación y reprimenda. Sin embargo, ahora se empiezan a preocupar sobre qué tanto le contará McGonagall a sus padres. Albus se acerca apenado a Scorpius.
ALBUS (susurrando)
¿Crees que la profesora le dirá la verdad a nuestros padres?
Es evidente que la profesora sí los oye, porque los retiene antes de entrar a la dirección, dejando que Rose se adelante.
MCGONAGALL (a Albus y Scorpius)
No voy a interferir entre ustedes dos. Solo les pido que esto no vuelva a suceder. Quiero que sepan que les estoy concediendo esta oportunidad por la valentía que han demostrado hasta ahora, no solo en esta situación… Pese a lo cobarde que fue hechizar a su compañera, y negarlo todo después.
SCORPIUS
Muchas gracias, profesora. Gracias, de verdad.
ALBUS
Gracias, profesora.
MCGONAGALL
Se requiere mucho coraje para confesar sus verdaderos sentimientos. No puedo negar que el amor es un sentimiento muy poderoso… Usted lo debería saber bien, Potter… Su abuela…
ALBUS
No tiene que mencionarlo. Lo vi con mis propios ojos.
MCGONAGALL
Muy bien, espero que reflexionen sobre esto. Solo les puedo aconsejar que sean sinceros. No puedo obligarlos a tratar esta situación con la naturalidad que ustedes quisieran, pero entre más lo repriman, más difícil será para ustedes. Pero, ¡por Merlín! Esta escuela sería un verdadero caos si dejara que todos los estudiantes hagan lo que quieren. Ahora no perdamos más tiempo, les explicaré a sus padres los detalles de sus castigos.
