Holis~ ejem... vengo a presentar el capítulo más largo (creo) hasta la fecha en este fic XD Quiero decir que desde hace como una semana lo tenia listo para subir, pero el título no me convencía, pero no quería despegarme de la regla autoimpuesta de usar las canciones que inspiran el fic para ellos y pues... al final dije "esta es la linea que se acerca más, asi que ni modo" XDu También confieso que tengo como siempre la duda de si Shinobu (principalmente) no esta oc, pero al nivel en el que no se si al principio esta oc incluso respecto a como la he llevado en este fic XDu ¿porque? Porque tenía rato sin seguirlo XDu dicho eso, siento haber tardado tanto :'v
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Pero me haces difícil ser fiel
Apenas había terminado la primera clase cuando Shinobu recordó lo que quería preguntarle a su guardaespaldas. A partir de entonces, el tiempo hasta el descanso se le antojó tortuosamente lento.
Al salir del aula, pensó que su pequeña muestra de… ¿confianza? No creía que fuera la palabra correcta ¿amistad? ¿cordialidad? Quizá esa fuera la palabra que calzaba… en todo caso, le pareció que el pequeño momento que tuvieron esa mañana hizo que Giyuu se permitiera ser un poco más expresivo, porque al voltear a verlo de reojo, lo descubrió levantando ligeramente las cejas con desconcierto al notar que la estaba siguiendo a un lugar particularmente desolado de la escuela. Le pareció interesante, y muy curioso, porque sus hermanas habían dado mayores muestras de confianza y buena voluntad hacia él, pero aún no cambiaba la inexpresión de su rostro con ellas ni un poco… al menos hasta donde había observado.
Shinobu no se dio cuenta de que había estado sonriendo hasta que dejó de hacerlo. Se tocó la mejilla extrañada de sí misma y negó obstinadamente para sus adentros que le interesara ver o provocar expresiones en Tomioka. Trató de concentrarse en mantener en mente la pregunta que quería hacerle antes de volver a olvidarla.
Cuando se volteó para encararlo, Giyuu volvió a lucir extrañado, así que Shinobu se tomó un momento para elegir un punto neutral que hiciera parecer que veía su rostro sin realmente hacerlo. Decidió que su cabello era una buena opción.
– Tienes rostro de querer preguntarme algo, Tomioka-san – comentó para romper el hielo, decidiendo ser un poco política con él esta vez, quizá debido a la necesidad de distraerse de su mirada.
Giyuu pareció recordar que se encontraba trabajando y que debía adoptar lo que él consideraba una expresión profesional, porque tras abrir ligeramente los ojos con sorpresa, volvió a ponerse su máscara monótona.
– Solo tenía curiosidad del porqué necesitarías venir a un lugar como este – respondió con ese tono que hacía juego con su rostro.
– ¿Por qué no querría venir a un lugar lejos del bullicio, donde mis compañeros no nos estén viendo de reojo como fenómenos todo el rato?
– No lo habías hecho antes, aunque no se si porque no querías estar sola conmigo, o porque no querías que una acción como esa despertara más habladurías.
Así que, al igual que yo, solo finge no darse cuenta de lo que pasa a su alrededor… supongo que como guardaespaldas debe desarrollar una habilidad así. Shinobu también se había dado cuenta de que al girar en la esquina que llevaba a esa sección conocida por la privacidad que brindaba, explotó una cantidad inaudita de susurros especulativos. Muchos de ellos no lo suficientemente bajos como para que ella no pudiera captar completamente lo que decían.
– Ya has dado mucho de qué hablar para que me importe una habladuría más o una menos, solo me sentía demasiado a la defensiva para querer estar a solas contigo – explicó encogiéndose de hombros para dar a entender que ya no tenía importancia – ¿A ti si te molesta que hablen? – preguntó con curiosidad – ¿O tienes la esperanza de que alguna sea real? – agregó empezando a llenar su voz de matices burlones – ¿Quizá esa de que busco privacidad para hacer alguna confesión, Tomioka-san?
Para su propia sorpresa, había hecho la última pregunta en un tono tan burlón que sonaba más a un flirteo, algo que hasta el momento era totalmente impensable en ella. Y por mucho que trataba de no ver directamente el rostro de Giyuu y mucho menos caer en la trampa de sus profundos ojos azules, no pudo evitar notar como sus facciones se endurecían. No tenía la menor idea de que podría significar eso, pero el hecho de que tuviera que morderse la lengua antes de decir algo más que lo forzara a romper la máscara que claramente trataba de asegurar, sirvió para recordarle que Tomioka solo era su guardaespaldas y ella aún no se sentía en confianza con él, por lo que tampoco debía bajar sus defensas por completo.
– No hay razón para que me molesten las habladurías, mi papel es permanecer en el fondo y solo moverme cuando necesites ayuda – Shinobu adoptó una expresión ligeramente disgustada debido a su respuesta – por lo tanto, tampoco tengo ninguna expectativa sobre la posibilidad de alguna de ellas – agregó – mucho menos sobre una confesión que no estás en posición de hacer, Kochou.
Pese a que su tono de voz seguía siendo monótono, la chica percibió cierta frialdad en el último comentario, que le causó un confuso sentimiento que etiquetó como "subir la guardia".
– Entonces, si decidiera salir con alguien a espaldas de Douma ¿tú irías a reportárselo? – preguntó con la hostilidad resurgiendo abiertamente en su voz y su mirada.
Giyuu le sostuvo la mirada durante algunos segundos, luego volvió a abandonar su inexpresión "profesional" al cerrar los ojos y soltar una especie de suspiro resignado.
– No sería asunto mío – contestó al fin, la frialdad que Shinobu creyó percibir había desaparecido – mientras la persona con la que estés no te ponga en peligro, no hay razón para abandonar mi papel – a la chica le sorprendió su respuesta, pero lo ocultó al seguir fingiendo hostilidad.
– Entonces, suponiendo que idealmente lograra casarme con Douma y tú siguieras siendo mi guardaespaldas ¿de igual forma me dejarías tener un amante? ¿Aunque se supone que te contrataron para nadie pudiera "robarme"? además, me parece que no es algo que tus principios te permitan aprobar – agregó recordando como esa mañana había leído en sus ojos la desaprobación hacia el lenguaje soez con el que había insultado a su prometido. Si algo tan pequeño no le gustaba, suponía que mucho menos lo haría un asunto mayor como el que planteaba.
– Por lo que se, Douma define como "robar" al hecho de que decidas romper el acuerdo de casarte con él, fuera de eso no le importa mucho lo que hagas – respondió – y repito que mi papel no es dar mi opinión sobre lo que ustedes hagan – recalcó, aunque desvió la mirada al hacerlo.
Shinobu se tomó un momento para analizar sus palabras.
– Lo que "nosotros" hagamos… – murmuró – por supuesto, Douma no va a reprimirse si ve a otra chica linda y puede tenerla ¿cierto? – preguntó esbozando una sonrisa que fallaba en ocultar su irritación. El hecho de que Giyuu mantuviera su boca cerrada y su mirada muy lejos de ella fue suficiente respuesta.
Al insinuar un posible adulterio, lo había hecho más que todo porque le había molestado que Tomioka dijera que no podía hacerlo, y un poco para probar de nuevo cual era la postura que tomaría por su maestro, pero ella no se había planteado la posibilidad seriamente. Y aunque no tenía muchas expectativas acerca de su matrimonio y en cierta medida contaba con que su prometido no se entrometiera demasiado en su vida, lo cierto era que saber que Douma no tendría ningún tipo de respeto por el vínculo que los uniría hería su orgullo. Aunque hasta el momento no había sido una chica muy romántica, si había pensado que se casaría y que cuando lo hiciera, la persona que elegiría no sería un patán mujeriego.
Al menos, estar consciente de la naturaleza de su futuro esposo le ayudaba a reafirmarse a sí misma que hacía lo correcto al evitarle a su amada hermana mayor atarse a un suplicio así de por vida. Shinobu pensó que, no solo podía ser menos romántica que Kanae, sino también de moral mucho más flexible, así que decidió que no descartaría la opción del adulterio si llegaba a encontrar a alguien que valiera la pena.
Aunque… si encontraba a alguien que valiera la pena ¿Estaría dispuesto a pecar con ella?
– Así que me dejarás ser infiel por un cierto sentido de justicia ¿eh, Tomioka-san? – intentó sonsacarle una opinión a su guardaespaldas para alejar esos pensamientos de su mente, por el momento no necesitaba reflexionar sobre ello.
Como Giyuu siguió en silencio y sin verla. Shinobu pensó que era mejor abordar de una vez la razón por la que buscó estar a solas con él.
– De todos modos, en realidad solo quería alejarme de oídos curiosos para preguntarte algo – Giyuu se dignó a verla esta vez, apenas enterrando su semblante expectante bajo su máscara – esta mañana, cuando me dijiste que me dejarías sola en mi cita te veías preocupado ¿exactamente por qué lo estabas? – Tomioka volvió a desviar la mirada – ¿Es una opinión personal? – preguntó, eliminando por fin toda hostilidad de su voz.
– No estoy seguro – respondió Giyuu. Shinobu parpadeó confundida.
– ¿Qué quieres decir? – su guardaespaldas volvió a suspirar.
– Es evidente que Douma no espera terminar la cita sin haber hecho algo contigo, y apenas puedes esconder que te desagrada cuando solo te roza – Shinobu sintió que se le revolvía el estómago – pero por lo que he visto, aunque lo note, es posible que hasta le parezca divertido y quiera forzarte a algo – la chica empezó a sudar frío y apretar los puños – y si lo intenta, nadie va a ayudarte, sus guardaespaldas están ahí para protegerlo y si pueden, conseguirle lo que quiera – esta vez, Giyuu también apretó los puños – creo que fallaré a nivel profesional porque no estaré ahí para protegerte… y a nivel personal tampoco quiero que pases una mala experiencia, mucho menos de ese tipo… por eso no estoy seguro si tengo un problema profesional o personal.
Shinobu lo observó en silencio durante un minuto entero, leyendo la preocupación en sus profundos ojos azules mientras trataba de procesar todo lo que acababa de decirle.
Finalmente concluyó que había sido una excelente idea hablar con él. Le sonrió de la manera que había ensayado para transmitir confianza cuando realmente no la sentía, al tiempo que dominaba su sudor y sus nauseas.
– Gracias por decirme todo esto, Tomioka-san – habló con tono sereno, la expresión de extrañeza de Giyuu por alguna razón la ayudó a sentirse mejor – ahora sé a qué atenerme y tengo algo de tiempo para pensar en cómo lidiar con él.
Se permitió recrearse un poco en la expresión de incredulidad que apareció en el rostro de su guardaespaldas. No quería admitirlo ni en su cabeza, pero lo cierto era que cuando dejaba su máscara monótona era muy atractivo... aunque… ¿Por qué no? De igual modo acababa de pensar que podía ser de moral flexible y al parecer, Giyuu también podía serlo si percibía alguna forma de justicia.
Haciendo uso de las habilidades de actuación que se había visto obligada a adquirir a lo largo de esas semanas, se acercó a él con naturalidad, y antes de que pudiera hacerse a un lado para dejarle pasar, lo jaló del cuello de la camisa para obligarlo a ponerse a su altura y le plantó un beso en la boca.
Le resultó un poco decepcionante que se congelara inmediatamente, pero se aferró a la idea de que su propósito no era besar a Giyuu en particular, sino aprovechar el hecho de que le resultaba lo suficientemente atractivo como para entregarle a él su primer beso, en lugar de Douma.
– No me mal interpretes, Tomioka-san, esto fue un agradecimiento por preocuparte por mi – empezó a dar su justificación en cuanto se separó de él. Su actuación habría sido mucho mejor de no ser por el sonrojo que delataba lo tonta y avergonzada que la hacía sentir la mirada pasmada que le dedicaba su guardaespaldas – y si te hace sentir más tranquilo, te aseguro que lograré engañar a Douma para que no tome más que esto en nuestra cita de hoy, como te dije, aún tengo tiempo para pensar en cómo voy a lidiar con él – aseguró, sin embargo, al final bajó la cabeza y agregó en un murmullo – aunque… no es como que tuviera muchas expectativas o grandes planes para ello, pero acabo de darte mi primer beso… a-así que ten la caballerosidad de apreciarlo.
Shinobu intentó reanudar su camino rápidamente para evitar que Giyuu viera que el intenso color rojo dominaba su rostro. Estaba segura de que le había confesado lo último únicamente por una cuestión de orgullo femenino… y quizá por la posibilidad de hacerlo sentir culpable por haberse quedado quieto y haber tornado un momento relativamente importante en algo miserable al congelarse.
Como Giyuu no hizo ademán de moverse para dejarle paso libre, intentó empujarlo con el hombro como cualquier bravucón de clase baja. Pero para su sorpresa, él la detuvo tomándola del brazo y obligándola a voltearse para esta vez, ser él quien la besara. Shinobu tardó algunos segundos en reaccionar, y su orgullo la impulsó a tratar de echar la cabeza hacia atrás para alejarse y abrir la boca para protestar, pero solo logró que Tomioka profundizara el beso.
La chica no tenía idea de cuanto era lo que normalmente duraba un beso, pero más tarde pensaría que ese debió durar mucho, porque dio tiempo a que Giyuu lograra derribar su reticencia instintiva y se decidiera a intentar corresponderle, llegando a enfrascarse en una pequeña lucha por ver quien dominaba al otro. Lucha que su inexperiencia le hizo terminar con las rodillas bastante débiles y la mirada ligeramente perdida, por lo que era una clara derrota.
– Perdona mi… atrevimiento… Kochou – murmuró Giyuu aún demasiado cerca, al menos Shinobu pudo apreciar que lo había hecho sonrojarse – pero… creo que esto es lo mínimo que tendrás que darle a Douma para que esté satisfecho – agregó con un extraño temblor en la voz al tiempo que volteaba el rostro – además… - dudó y su voz se convirtió en un susurro apenas audible – tu primer beso… de esta forma es… innegable que me lo diste… a mi...
Aún dentro de la niebla mental en la que la había sumido el beso, Shinobu supo que debía provocarle malestar que le señalara cuanto era lo mínimo que debía permitirle a Douma. Pero el hecho de ver que también estaba lo suficientemente afectado para necesitar darle la espalda para recomponer su semblante, más la visión de su rostro sonrojado, le gustaron lo suficiente como para decidir pasarlo por alto… de momento.
Sin embargo, el susurro que sí alcanzó a sus oídos la hizo enrojecer por completo y tomar plena conciencia de lo que acababa de hacer.
– T-te dije que lo apreciaras ¡p-pero tampoco tienes que empezar a decir cosas tan vergonzosas! – intentó disimular su vergüenza con una reprimenda verbal bastante débil mientras le daba la espalda también – ¡a-además, suenas muy tranquilo para alguien que acaba de besar a una estudiante!
El jadeo inquieto que provocó su último comentario la ayudó a tranquilizarse un poco y le dio la certeza de que no había riesgo de que su guardaespaldas volteara y viera como a duras penas sus piernas la sostenían.
– Lo siento – fue lo último que le escuchó murmurar a Giyuu durante varias horas.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Confesaré que no planeaba que se besaran ahorita, pero no se, de repente ya lo estaba escribiendo XDDD aunque si me preguntan, si a mi me dan a elegir entre besar a Giyuu y Douma, me le tiro a Giyuu sin pensarlo dos veces, asi que no juzgo a Shinobu(?) :v
