Come stop your crying
It will be alright
Just take my hand
And hold it tight
I will protect you
From all around you
I will be here
Don't you cry
2945 Tercera Edad
'Esto es más de lo que me habíais contado.' Dijo Dagril mirando las pilas y pilas de objetos que había en la sala.
'¿Lo es?' Preguntó Bilbo fingiendo ignorancia. Caminó hacia el centro, donde habían colocado una gran mesa con tres sillas. Inspeccionó el gran libro en blanco que le habían dejado junto con la tinta. No era de extrema calidad, pero valdría para anotar lo básico.
'¿Por dónde empezamos?' Preguntó Ori, colocando sus propios materiales en un lado de la mesa.
'Podemos empezar por los objetos más cercanos a la puerta y seguir hasta el fondo.' Respondió Bilbo, ilustrando su idea con sus manos. 'Con suerte acabamos con la primera pila hoy.'
Ambos enanos se miraron, preocupados con cuánto tiempo tendrían que estar ahí para acabar la primera pila. No sería tarea fácil, pero ninguno quería contrariar a Bilbo. Se pusieron manos a la obra, Bilbo cogiendo las piezas de menor tamaño y tratando de colocar todo por estilos que él pensase que se asemejaban, Dagril moviendo los muebles para poder fijarse en el diseño y diciéndole a Ori de qué época pensaba él que era. No fue hasta que las campanas sonaron horas más tarde, marcando el final de la jornada laboral, cuando los tres se encontraron sentados en las sillas, descansando, y dándose cuenta del mucho trabajo que aún les quedaba por delante.
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'No puede ser, Thorin.' Dijo Dwalin, siguiendo a su rey por los pasillos. 'Es un Guardia Real. Su papel es el de guardar, no el de historiador.'
Thorin se negó a pararse para contestarle, pues no era la primera vez que tenían esa conversación. 'Es solo por un par de días, Dwalin.'
'Lleva siendo "un par de días" dos semanas.' Refutó el enano, agarrando a Thorin del brazo al ver que no había nadie a su alrededor, consiguiendo que el rey parase y lo mirase. 'Lo necesito. Es el mejor soldado que tengo.'
'Se pasa el día sentado en una silla en la Colina del Cuervo.' Thorin movió el brazo, haciendo que su amigo lo soltase. 'No es como si estuviese combatiendo continuamente.'
'De vez en cuando tenemos ataques, tú lo sabes.'
'Y estoy seguro de que hay más enanos capaces de ocuparse de ello.' Thorin se dio la vuelta, dando la conversación por zanjada. Pero Dwalin no tardó en ponerse a su lado.
'¿Por qué? No tiene ningún sentido, Thorin. Si es por Bilbo…'
'No es por Bilbo.' Dijo Thorin parándose en seco, sorprendiendo a capitán con su intensa mirada. 'El hobbit no está detrás de cada decisión que tomo.'
Dwalin bajó la mirada, tratando de pedirle perdón de forma silenciosa. Sabía que Thorin era acusado a menudo por su Consejo por seguir el asesoramiento de Bilbo más de lo que los ancianos nobles les gustaría, que había algunos que pensaban que era manipulado por el mediano. Pero Dwalin no había tenido esa intención al mencionar al hobbit, aunque comprendía que Thorin se hubiese enfadado al oír algo así de su mejor amigo.
'Lo sé, Thorin.' Volvió a subir la mirada, tratando de hacerle ver que estaba de su lado, que siempre estaría de su lado. 'Pero es que no entiendo por qué tiene que ser él, y no alguien que se dedique a ello, el que ayude a Bilbo.'
Thorin se relajó. 'Porque quiere.' Dijo con un tono más suave. 'Porque le gusta, Dwalin.' Thorin posó su mano en el hombro de su amigo. '¿Le has preguntado a él qué quiere? Porque yo si, la primera semana, cuando viniste a mi. Fui y le pregunté si quería volver a su puesto, y fue él el que me suplicó que le permitiese seguir con la tarea hasta que estuviese acabada.'
'No lo entiendo.' Reconoció Dwalin. '¿Por qué? ¿Por qué meterse a guardia si lo que le gusta es dedicar su tiempo rodeado de cacharros del pasado?'
'Quizás deberías hablar con él.' Dijo Thorin, separándose de Dwalin. 'Por ahora busca a otro que se encargue de supervisar la Colina del Cuervo.' Empezó a andar, dejando claro que no iba a continuar con esa conversación. 'Quizás Kili.' Dijo sin girarse. Dwalin maldijo en silencio, dándose la vuelta y dirigiéndose en busca del príncipe. Sabiendo que iba a tener que trabajar mucho si quería que el joven enano se convirtiese en un buen líder. Aunque fuese de forma temporal.
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'Es increíble.' Exclamó Bilbo sirviéndose más del pastel de pescado que había hecho para cenar. 'Hay numerosas cosas de la Segunda Edad; y Ori y Dagril creen haber encontrado copas y cuencos que pueden remontar a Nogrod o Belegost.'
'Imposible.' Dijo Thorin bajando la jarra de cerveza. '¿Cómo acabarían esos objetos aquí?'
'Ori está investigándolo, pero tenemos la teoría de que debieron de ser transportados a Moria y, una vez que Thráin I vino a Erebor y fundó el reino, los trajo aquí.'
'Pero eso sería remontarse a 1999 de la Tercera Edad.'
'Posiblemente.' La voz de Bilbo llena de excitación. 'Creo que hay suficientes mathoms en esa sala como para ilustrar toda la historia de tu pueblo. Al menos la de la última edad.'
'¿Mathoms?' Preguntó Thorin, tratando de pronunciar correctamente la palabra.
Bilbo dejó el tenedor, centrándose en su esposo. 'Es una palabra hobbit.' Explicó. 'Es como4 llamamos a todo aquello que no tiene uso inmediato y que tampoco nos decidimos a desechar.' Vio como Thorin buscaba un símil en su cultura, pero por su cara no acaba de comprender. 'De hecho, es la gran mayoría de tu tesoro, para ser sinceros.'
'No son trastos, si es a lo que te refieres.' La voz de Thorin cargada de ligera indignación.
'No trastos.' Bilbo cogió el pan y partió un pedazo, dejando el resto en la mesa. 'Más como cosas que no sabes muy bien qué hacer con ellas.' Comió un poco mientras mojaba un trocito en la salsa. 'No es como si fuésemos a vender una cómoda hecha hace tres siglos…'
Aunque Bilbo dijo esas palabras con ironía, Thorin comprendió a lo que se refería. Había mucho guardado en su tesoro que no tenía ningún tipo de utilidad, pero que era de incalculable valor, no solo monetario, sino histórico. Aún así no hacía nada más que acumular polvo.
'¿Qué soléis hacer con vuestros matons?'
'Mathoms.' Corrigió Bilbo. 'En La Comarca tenemos lo que se llama la Casa del Mathom. Está llena de objetos bonitos pero que sus dueños no saben muy bien qué hacer con ellos. Se puede visitar y…' Bilbo paró en seco, dejando la comida y poniéndose en pie. Miró a Thorin a los ojos, sin pestañear.
'¿Qué sucede?'
'Ya sé qué hacer con el tesoro.' Dijo Bilbo sin moverse. Thorin esperó a que elaborase más, pero el hobbit solo movió los dedos de ambas manos, cerrándolos en un puño, y miró a su alrededor, como buscando algo que no podía ver.
'¿Bilbo?' Pregunto Thorin preocupado, pues pocas veces había visto esa mirada en el hobbit.
Bilbo se fue y Thorin estuvo a punto de seguirle cuando vio que volvía corriendo con un trozo de papel viejo y un carboncillo. Movió su plato, haciendo hueco en la mesa, y Bilbo colocó el papel en ella, el cual tenía un escrito descartado por la otra cara. El hobbit empezó a dibujar unas cajas y siluetas, y Thorin tardó unos segundos en darse cuenta de que era una habitación.
'Esto es lo que tenemos en La Comarca.' Dijo mientras pintaba lo que parecían unas estatuas en miniatura. 'Está lleno de los mejores mathoms. Hay incluso armas de hace años.' Bilbo acabó el boceto y miró a Thorin. 'Está abierto al público, por lo que todo el mundo puede visitarlo.'
Thorin sabía que Bilbo estaba esperando algo de él, que acabase su pensamiento, pero éste no sabía qué decir ni a qué se refería su esposo.
'Podemos hacer esto aquí. En Erebor.' Dijo por fin, un poco irritado, Bilbo.
'¿Poner el tesoro en una sala para que la gente lo vea?'
'Sí.' Pero Bilbo vio la cara de Thorin y supo que no tenía sentido. 'Vale, puede que no todo el tesoro. Pero hay cosas muy antiguas, Thorin. Objetos que seguro que a la gente le gustaría ver para hacerse una idea de cómo eran las cosas hace siglos.'
'Entonces tiene más sentido donarlos a la Academia.' Dijo Thorin moviendo la silla para tener a Bilbo más de frente. El hobbit aprovechó la ocasión y se sentó en sus rodillas, Thorin no tardó en rodearle la cintura.
'No, la Academia está cerrada a unos pocos enanos. Yo quiero…' Pero Bilbo no sabía muy bien qué era lo que quería. Sabía que tenía una idea en mente, pero no la acababa de ver con claridad. Era como si le faltasen demasiadas piezas para resolver el puzzle.
Thorin le besó la mejilla. 'Quizás deberías hablar con alguno de los profesores. Puede que te den más ideas.'
Bilbo asintió, tratando de averiguar qué era lo que había al otro lado de la niebla en su cabeza, a dónde iba con su idea de la Casa del Mathom en Erebor. Se recostó, dejando que el calor y dureza de Thorin lo reconfortase. Quizás debería darle una oportunidad a la Academia.
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2866 Tercera Edad
(Siete años desde el nacimiento de Fili, dos del de Kili)
Thorin tiró de su saco con más fuerza, sabiendo que no podía alargar más lo inevitable. Llevaba con él las mínimas pertenencias, pues ya tendría tiempo de buscar una solución a largo plazo. Ahora lo más importante era estar con su hermana y sus sobrinos. Se acercó a la puerta, notando como había silencio al otro lado cuando siempre había oído voces y alegría. Respiró, recomponiéndose, pues tenía que ser fuerte, tenía que ser el pilar que Dís necesitaba. Abrió la puerta con cuidado, llamando a su hermana. No tardó en ver unos cabellos rizados asomarse desde el cuarto que daba a la derecha de la estancia.
'¿Tío Thorin?' Preguntó la pequeña voz.
'Hola, Fili.' Dijo éste entrando en la casa y cerrando la puerta tras él. '¿Estás solo?'
Vio como Fili salía de detrás del marco de la puerta y negaba con la cabeza. 'Amad está en el patio con Kili.'
Thorin dejó el saco en el suelo y se acercó a su sobrino despacio, tratando de averiguar cómo se sentía el pequeño.
'Está llorando.' Dijo Fili mirando al suelo. Thorin paró en secó, notando como le dolía el corazón al oír eso. 'No la quiero ver llorar.'
Thorin se arrodilló, alargando el brazo y atrayendo a Fili a él. El niño no tardó en tirarse a los brazos de su tío, perdiéndose en las pieles de su chaleco de viaje. No sabía qué decirle, pero pensó que quizás Fili no necesitaba que le dijesen nada, que simplemente quería saber que había alguien ahí para él.
Thorin agarró al pequeño y lo subió, colocándolo en su cadera y caminando a la mesa principal, donde se sentó, haciendo que Fili estuviese en sus rodillas. 'Está bien, Fili. Ahora estoy aquí. Yo cuidaré de Amad y de vosotros.'
'¿Te vas a quedar?' Preguntó Fili entre pequeños sollozos.
'Sí, ibrizbunt mim.' Respondió con certeza Thorin. 'A partir de ahora voy a vivir con vosotros.' Acarició sus rubios mechones, apartándoselos de la cara. '¿Eso te gustaría?'
Fili asintió, la más mínima sonrisa apareció en sus labios por primera vez desde que le habían dado la noticia de la muerte de su padre.
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2945 Tercera Edad
Bilbo subió las numerosas escaleras de la Academia de Erebor. La había visitado meses atrás cuando Thorin le había enseñado las partes principales de su reino, pero nunca había pasado demasiado tiempo en ella. Sabía que los enanos que ahí había le veían con desconfianza, no queriendo compartir su historia y secretos con un hobbit. Había sido Balin al final el encargado de su educación, y Bilbo había estado muy agradecido por ello.
Justo cuando estaba a punto de llegar a las grandes puertas vio como una fila de niños entraba por una de las laterales. Se sorprendió, pero en seguida vio a una enana que los guiaba, cerrando la puerta una vez todos hubiesen entrado. Bilbo se giró, cambiando de dirección y decidiendo ir a inspeccionar lo que pasaba, pues rara vez se veía a tantos niños enanos juntos. Entró por la puerta y vio como la fila de enanitos desaparecía girando el pasillo. Bilbo les siguió y se encontró con una puerta y con la enana a punto de cerrarla en sus narices.
'Su Alteza.' Dijo haciendo una pequeña reverencia. Bilbo no pudo evitar un ruido de molestia salir de su garganta, pues no pensaba que nunca se acostumbraba a ese título.
'Buenos días. No quería molestar, es solo que me ha llamado la atención ver tantos niños.' Dijo con su voz más cortés.
La enana sonrió y miró hacia el interior de la habitación, donde Bilbo pudo ver como los niños se habían sentado en lo que parecían pupitres.
'Es el comienzo de su jornada escolar.' Dijo la enana vestida con ropa cómoda pero bonita.
'No sabía que la escuela estuviese aquí.'
'Sí, el rey nos dio este ala de la Academia para los pequeños. La antigua escuela fue destruida por el dragón, y no hay aún plan de renovación para ella.'
'Entiendo.' Bilbo miró al interior con gran curiosidad. Nunca se había preocupado de cómo sería el sistema de educación de los enanos. La verdad es que hacía muchos años de sus días como escolar y, gracias a su pasión por los libros y las historias, él siempre había sido muy buen alumno. '¿Podría atender a una clase?' Preguntó sin saber muy bien por qué.
La enana se sorprendió, no sabiendo qué responder, pues no podía negarle nada al Consorte, pero al mismo tiempo no sabía de las intenciones de éste para querer verla hacer su trabajo.
'Nada formal.' Se apresuró a decir Bilbo, comprendiendo la reticencia de la enana al responder. 'Es solo que siento curiosidad. Eso es todo. Pero si piensa que seré una distracción o molestia para los pequeños entiendo que no deba asistir.'
La enana sonrió, relajada. 'No es ningún problema. Está más que bienvenido a atender a la lección de hoy, su Alteza.'
'Bilbo. O señor Bolsón. No es como si estuviésemos en un evento oficial.' Bilbo vio como la enana sonreía aliviada. '¿Dónde están mis modales? No le he preguntado su nombre.'
'Gilvana, hija de Dravan, a su servicio.'
'Al suyo.' Respondió Bilbo con una ligera inclinación, consiguiendo que la enana riese.
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Kili sabía que su hermano tenía razón, que debía dejar el hacha de guerra que tenía con su tío, pero no sabía cómo. Quería más que nada volver a como todo había sido antes de la misión, antes de dejar Ered Luin, cuando recuperar Erebor era una idea y no una realidad, cuando Thorin era solo su tío y no también su rey. Antes de enamorarse de Tauriel, de gritarle a Thorin diciendo que no había amor en él. Suspiró, y se quitó el pelo de la cara, dando una patada a la columna. Respiró y siguió caminando, llegando a las puertas de la Sala del Trono y esperando a que los guardias las abriesen.
Mientras caminaba por el largo pasillo vio como Thorin estaba discutiendo de algo con Jefes de Gremio que Kili había visto antes pero que no podía recordar quiénes eran. Caminó más despacio, colocándose a un lado para tratar de pasar desapercibido entre los enanos que ahí había.
'No es batalla perdida, thanu men, aún hay potencial en esas minas, estoy seguro de ello.' Dijo el que Kili creía que era el Jefe de Mineros de la Zona Sur.
'No hay nada ahí de valor.' Exclamó una enana. 'No tiene sentido dedicar tiempo y esfuerzos en habilitar un área que está prácticamente obstruida por la roca.
'¿Qué propones? ¿Cerrar la mina?' Respondió el primer enano.
'¡La mina ya está cerrada!' Gritó la enana. 'Gracias a cientos de rocas que cayeron por culpa de Smaug. Está completamente tapiada. Sería ponerse a excavar de nuevo.'
El enano dio un paso adelante. 'Tú lo que quieres es quedarte con los fondos asignados a la reconstrucción para tu gremio.' La acusó con un dedo, haciendo que la enana diese un resoplido.
El enano de al lado de la enana dio un paso al frente. 'Mi madre tiene todo el derecho a esos fondos. Nuestro gremio es útil y necesario para la vida diaria. Con ellos podemos mejorar nuestras instalaciones.'
'¡Hacéis pergaminos!' Gritó el Jefe de los Mineros. '¡Pergaminos!' Su tono completamente despectivo.
'Un bien más que necesario, señor Glovor.' Dijo Thorin desde su trono, hablando demasiado calmado para el ambiente tenso que Kili estaba viendo. Aunque quizás fue ese tono el que hizo que todos se cayesen y le mirasen. 'El pergamino es un material costoso de producir, pero necesario para nuestra administración y educación. Los fondos han sido alocados a la señora Dilura por dicha razón. La mina tendrá que esperar.'
'Pero thanu men…'
'Es mi decisión final.' Dijo Thorin levantando ligeramente la voz, como cuando solía advertirlos de pequeños que no hiciesen algo o se tendrían que enfrentar a las consecuencias de sus actos. 'Podemos volver a visitar el caso el año que viene. Por ahora, la mina permanece cerrada y el dinero destinado a la señora Dilura.'
Nadie tuvo que decir que se fuesen, pues Balin dio un paso hacia delante y todos comprendieron. Con una ligera reverencia los enanos se fueron, la última Dilura, dándole las gracias a Thorin mientras se inclinaba.
'Volverá.' Dijo Balin al verles dejar la sala.
'Lo diriges a Dís.' Contestó su tío reclinándose en el trono. 'Yo ya no tengo más paciencia.' Fue entonces cuando Thorin se fijó en él y se volvió a erguir. 'Kili, no te había visto.'
'No quería molestar, se te veía ocupado.'
Thorin miró a Balin y esté empezó a caminar por el pasillo adjunto a sus oficinas. 'Voy a ver quién es el siguiente.' Dijo excusándose.
Hubo un silencio incómodo entre ambos hasta que Balin se fue y se quedaron a solas. Kili no sabía qué decirle, sobretodo ahí, en esa sala, con Thorin en el trono. Su tío debió de darse cuenta pues se quitó la corona y la dejó en el asiento, bajando las escaleras y sentándose a los pies de ellas, indicándole que se uniese a él. Lo hizo.
'Lo siento.' Dijo sin mirarle a los ojos, fijándose en las motas doradas que había en la piedra. 'No debí hablarte así.'
'Lo entiendo.' La voz de Thorin baja, íntima. 'Han sido unos días difíciles para ti.'
'No.' Pues no era eso a lo que se refería él. 'Me refiero a lo que te dije entonces, hace más de un año ya.' Miró a Thorin, pues no podía creer que no se acordase de eso. 'Sobre que no hay amor en ti.' Vio el reconocimiento en los ojos de su tío y se sintió aún más culpable. 'Estaba fuera de lugar. Y no lo pensaba realmente.'
Thorin colocó su mano en su hombro, haciendo que soltase la respiración que no sabía que había mantenido. 'Comprendo por qué 5 lo hiciste. Yo tampoco me comporté bien por aquel entonces.'
Kili volvió a mirar al suelo. 'Pero tenías razón. Siempre habías tenido razón. No podía ser.' Cogió un pequeño trozo de piedra que se había desprendido de las escaleras y lo movió entre sus uñas. 'Y yo no quise verlo.' Lo tiró, viendo como rebotaba antes de caer al abismo.
'No, Kili, no es cierto. Te dije cosas que estaban fuera de lugar. Mi propia ira y dolor me cegaron y lo volqué en ti.'
Kili lo miró, queriendo más que nada abrazarlo, perderse en el calor y seguridad de su tío como había hecho no tantos años atrás cada vez que estaba triste. Pero no podía, había algo que se lo impedía.
'Thorin.' Llamó Balin desde el otro lado, rompiendo la burbuja en la que se encontraban ambos.
Thorin asintió a Balin, pidiéndole un minuto de forma silenciosa. Había más de lo que Kili quería hablar, pero sabía que no era el momento, que su tío, más que nadie, era un enano ocupado.
'¿Hablamos luego?' Preguntó Thorin apretándole ligeramente el hombro. Kili asintió. Thorin sonrió antes de levantarse y revolverle el pelo con cariño, como solía hacer cuando era más joven. Kili no pudo evitar sonreír, pues aunque antes le hubiese regañado por tratarle como a un niño, ahora no quería nada más que volver a ser el centro de atención de su tío.
Kili asintió y se levantó, dejando detrás a Thorin, viendo como éste se colocaba la corona y volvía a ser el rey que todos esperaban de él.
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2866 Tercera Edad
Thorin cogió a Kili en sus brazos, nunca dejando de maravillarse de lo pequeño que era. Sabía que su estatura y constitución eran las normales para un infante de dos años, pero aún así pensaba que era demasiado pequeño, demasiado frágil.
'Thorin.' Dijo el niño con una sonrisa, sentando en sus rodillas mientras jugaba con las cuentas de sus trenzas. 'Thorin.' Había aprendido la palabra hacía unos meses y la decía siempre que le veía. Thorin movió las rodillas y Kili rió.
'Thorin.' Oyó la voz de su hermana llamarle y se giró a ella. 'Tienes el cuarto listo.'
'No tenías que haberte molestado, Dís.' Dijo éste, viendo que su hermana se sentaba a su lado. 'Podía haberme encargado yo.'
'Tonterías.' Refutó ella.
Ambos estuvieron en un cómodo silencio, viendo a Kili jugar. Dís no le había pedido mudarse con ellos, de hecho lo primero que le había dicho es que se las apañarían bien, que Thorin no tenía ninguna obligación para con sus hijos. Que Thorin ya tenía bastante entre manos como para preocuparse por ella. Pero Thorin no lo había visto así, ella era su hermana, y acababa de perder a su merlar. Estaba sola con dos niños y Thorin, el cual siempre había sido más una visita que una presencia, nunca queriendo involucrase en la vida privada de su hermana, sabía que era ahora su responsabilidad ayudarla a criar a los niños.
'Fili está feliz de que estés aquí.' Dijo Dís. 'Me lo dijo anoche.'
'¿Y tú?' Preguntó él clavando su mirada en ella. Sabiendo que su relación se había enfriado ligeramente desde el matrimonio de Dís. Pues aunque Vili siempre había sido un enano excepcional y acogedor, Thorin no había querido envenenar la nueva felicidad de su hermana, su posibilidad de una vida nueva, alejada de las obligaciones de un reino que no tenían y un rencor que había sido demasiado joven como para fermentar en ella de la misma forma en la que lo había hecho en él.
'Lo estoy.' Y había verdad en sus palabras, pues Dís siempre había amado a su hermano más que a ningún otro miembro de su familia. Nunca había entendido su dolor, pues ella casi no recordaba Erebor, ni había estado en la batalla de Azanulbizar, ni había visto la muerte y tragedia que Thorin había visto con tan pocos años de vida. Pero Dís sabía que si tenía un techo sobre sus cabezas era gracias a su hermano, si sabía luchar, si sabía leer, si sabía valerse por sí misma, era gracias a Thorin. Tenía vagos recuerdos de su padre antes de que se fuese a Moria, y ninguno dedicado especialmente a ella, demasiado pequeña como para ser más carga que ayuda. Pero de Thorin… de Thorin recordaba todo. Y, más que respetar, se había alegrado de la decisión de Thorin de darles espacio una vez se había casado, pues ella había querido una nueva vida, alejada de la obligación y el deber, del dolor. Y si eso significaba alejada un poco de Thorin, era un sacrificio que estaba dispuesta a hacer, sobretodo por sus hijos.
Pero el dolor les había encontrado, por mucho que ambos hubiesen hecho por impedirlo, y ahora habían vuelvo a como estaban hacía quince años. Hermano y hermana unidos de nuevo, con la añadidura de los dos pequeños.
Thorin alargó la mano y Dís no tardó en cogérsela. 'Gracias por venir.' Dijo de corazón. Thorin asintió.
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2945 Tercera Edad
Bilbo salió de la clase después de cuatro horas con dos certezas. Una, los niños enanos eran lo más adorable que había visto nunca, y era una pena que se volviesen tan testarudos y cabezotas de mayores, pues eran puro amor es sus primeros años de vida. Y dos, ya sabía qué iba a hacer con el tesoro, o al menos con una parte. Si había habido un tema recurrente en la clase era que los niños no sabían imaginarse cómo había sido las cosas o los lugares de antaño. No tenían dibujos de ellos, no había nada que se lo mostrase. Y aunque Gilvana había descrito muchas cosas con claridad, había otras que no había sabido describir muy bien. Sin duda, esa enana se había criado en Ered Luin, y Bilbo dudaba que fuese una Barbiluenga, por sus rasgos faciales y lo claro de su pelo.
Los niños, al igual que esa enana y otros como ella, necesitaban ver las cosas que se estaban explicado, o al menos un punto de referencia. Y Bilbo podía darles eso, hacer una especie de exhibición con lo que tenía en el tesoro dedicada al pueblo de Durin. Hacerlo de tal forma que los niños pudiesen ir y ver parte de la historia con sus propios ojos, que todos aquellos que no habían sido originarios de Erebor, que venían de otros clanes, pudiesen conocer al pueblo de su esposo.
Bilbo siempre había sentido fascinación por las historias y había aprendido todo lo que había podido para preparase para su papel de Consorte. Ahora, si conseguía salirse con la suya y crear esa exhibición con todos los mathoms del tesoro, no solo llevaría la cultura y la historia al pueblo, sino que podía incluso aprender más de ellos.
Se encaminó con paso firme y decisión en la mirada a los establos, pues tenía que ir a ver a Dagril en seguida.
'Zubdabud.' Dijo el guardia que había en la puerta. 'No le esperábamos hoy.' En seguida se dio cuenta de lo descortés de su frase e inclinó la cabeza, a modo de disculpa.
'Buenas tardes. Sí, yo tampoco tenía pensado salir hoy pero tengo asuntos que tratar en la Colina del Cuervo' Bilbo le miró con cierta irritación ante sus palabras. '¿Podrías traer a Mermelada?'
El enano asintió, no tardando en encontrar al mozo que se ocupaba de los ponies y dándole la orden.
'Muchas gracias.' Dijo Bilbo con una sonrisa un poco forzada, cogiendo las riendas de la mansa yegua y subiéndose en ella. 'No volveré muy tarde.' Informó mientras le daba un pequeño golpe al pony y ésta se ponía a caminar.
Parte 2/10
Khûzdul en este capítulo:
Amad: Madre
Thanu men: mi rey
Zubdabud: Pequeño Lord
Ibrizbunt mim: pequeño león
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