Kung fu panda: Descubriendo el amor

Historia originalmente escrita por Fharkas, los personajes de Kung fu panda no me pertenecen y esta historia es sin fines de lucro.

Disfruten mi historia.

Capítulo 2: Pequeñas pero hermosas coincidencias.

Estaba amaneciendo en el Valle de la Paz, era un día hermoso, perfecto para los maestros, estos iban a invertir el día entero en salir a entrenar hasta que el cuerpo les fallara.

Como cada mañana, el Maestro Shifu fue a despertar a sus alumnos, y como siempre, los 5 furiosos estaban listos para otro día, a excepción del Guerrero dragón.

Shifu dio un pequeño suspiro. -Esto se le hará costumbre a este panda, tengo que disciplinarlo. –El volteo a ver a los 5 furiosos. -Ustedes estudiantes, pasen al salón de entrenamiento, los veré en un momento allí, levantare personalmente a Po.

Los 5 maestros gritando al unísono "¡Si, maestro!" -Le hacen una reverencia, para después dirigirse al salón de entrenamiento.

El maestro Shifu se acercó a la habitación de Po, empujó un poco la puerta para inspeccionar, él se percató de que su habitación estaba limpia.

-Bueno, un avance es un avance. -Shifu pensó. -¡Panda levántate! –Él le gritó en su pequeña oreja, a lo que Po despertó de golpe, muy espantado.

-¡Maestro Shifu! ¿Qué sucede? ¿Vándalos intentando robar la comida? –Po estaba en posición de pelea.

-No panda, tengo que decirte algo importante. –Shifu tenía una mirada algo seria. -Como guerrero dragón es importante que pongas el ejemplo, no puedes seguir levantándote tarde.

Po se quedó pensando. -¡¿Ya es tarde?! Maldición, yo quería impresionarlos a todos y quedaré como el holgazán de nuevo. -Lo lamento mucho maestro Shifu, no volverá a suceder.

-Hmm, veo que limpiaste tu habitación, así que espero poder confiar en tu palabra sobre tu puntualidad, es todo panda, ve al salón de entrenamiento, los demás ya están ahí.

-¿Pero el desayuno? –Po se da cuenta que Shifu arruga la cara un poco enfadado. -Está bien, voy corriendo.

Mientras tanto en el salón de entrenamiento, los 5 furiosos habían comenzado a entrenar, charlando mientras calentaban sus músculos.

Víbora comenzó a reír. -Espero que el maestro Shifu no se diera cuenta que llegue en la madrugada, se me hizo un poco tarde.

Mantis también sonrió. -Y que lo digas, tuve asuntos con mi nueva novia algo interesantes, si por mi fuera, no regresaría.

Todos se quedaron en un silencio incomodo hasta que Grulla habló. –Voy a ignorar eso.

-Sí, también yo. –Mono se incluyó en la plática. -Yo me la pase todo el día en el Valle, pero escuché de un señor que vende los mejores dulces, pero es deambulante y tuve que salir del Valle, regresé un poco tarde.

En ese momento, Po había llegado al salón de entrenamiento.

-Buenos días chicos. -Les dijo Po feliz de verlos.

Todos le respondieron el saludo felices, a excepción de Tigresa. -Buenos días Po.

Po se percató de la actitud de Tigresa, pero solo lo dejó ir. -¿Y el desayuno? No me digan que me lo perdí. –Po comenzó a calentar para su entrenamiento.

-No sé qué pasó, el maestro Shifu por lo general le da prioridad al desayuno. –Dijo Grulla.

De pronto, Shifu entró para decirles algo importante.

-Bueno estudiantes, al notar su irresponsabilidad, ninguno de ustedes llegó a su horario de dormir, por lo tanto, he decidido dejarlos sin desayunar, veo que les gusta desperdiciar su energía, les daré el gusto de que la desperdicien. -Dijo Shifu con una voz cínica.

Los 4 furiosos tenían una cara de decepción de ellos mismos.

-Pero maestro, Tigresa y yo estábamos aquí. –Po evitó hablar sobre la cena. -Llegamos al palacio y nos fuimos directamente a dormir.

-Es la excusa más tonta que he escuchado panda, y no trates de involucrar a la maestra Tigresa en tu mentira. –Dijo Shifu gritándole.

-Es cierto maestro, estábamos hasta 1 hora antes de las 10. –Dijo Tigresa sin expresión alguna.

Shifu se sorprendió. -Si lo dices tú es porque es cierto, está bien. solo los maestros responsables tienen permiso de desayunar.

Po se quedó con cara de no poder creerlo. –Maestro, ¿le creé a Tigresa pero a mí no?

-Bueno, supongo que estaba un poco enfadado, pero te creo panda, ahora vayan a desayunar.

Po se puso muy feliz, ignorando el hecho de que no le creen nada, él se sintió feliz por poder pasar otro momento con Tigresa.

Ambos se fueron del salón de entrenamiento mientras los demás maestros los veían con cara de envidia amistosa.

-No puedo creerlo, es la primera vez que no veo a Po castigado. –Dijo Mono.

-Se va a acabar el mundo, yo era el segundo más responsable después de Tigresa. –Dijo Grulla.

Mientras tanto...

Po y Tigresa llegaron a la cocina, Po notó que la maestra era más fría de lo habitual, incluso con él, lleno de curiosidad, él se preguntaba que pasaba, pero mejor se mantuvo en silencio.

-¿Hoy prepararemos más fideos? –Dijo Po emocionado.

-Creo que hoy desayunaré Tofu. –Dijo Tigresa algo inexpresiva.

Po hizo una mueca de dolor, pero intentó nuevamente establecer una charla con ella. -Los fideos de ayer fueron los mejores que he comido.

-Si, estaban buenos. -Dijo Tigresa, nuevamente inexpresiva.

Po no pudo soportar su frialdad y se animó a preguntarle directamente a Tigresa que sucedía. -Ehmm, ¿Tigresa?

-¿Si? –Le contestó mientras tomaba un tazón de la alacena.

-¿Estás bien? ¿Te sucede algo? Te noto un poco extraña. –Po tenia una cara preocupada.

-No, no es nada, estoy bien. –Tigresa por su parte sentía una tensión entre ambos, pero su deber por ser la líder de los 5 furiosos, le impide crear relaciones.

Po se sentía triste, tomó el tazón que Tigresa sostenía en su mano y le sirvió 4 cuadros de tofu.

-Gracias Po. –Tigresa pensó para sí misma. -Concéntrate Tigresa, recuerda que él te considera radical y debo mantenerme así, incluso si eso incluye decir no a esos fideos.

Po se sentó a su lado, guardando un poco la distancia para no incomodarla, este en silencio e intentando no hacer ruido alguno, le dio un sorbo a los fideos, él sintió algo diferente en el sabor, algo que lo hizo recordar a su padre.

-Mi padre me dijo, que para hacer algo especial solo hay que creer que es especial. –Po sonrió.

-¿A qué viene eso? –Tigresa le preguntó.

-No lo sé... -Po se quedó un poco perdido en sus pensamientos. –Como quisiera decirle que sabían mejor los fideos cuando ella me ayudó, me sentía tan feliz al prepararlos para ti.

Tigresa terminó de desayunar, tomó su tazón y le agradeció a Po, diciéndole que regresaría al salón a entrenar.

Po no lo pensó dos veces y actuó como su corazón se lo pidió, él tomó el brazo de Tigresa cuando ella estaba a punto de irse y le dijo. -Sé que algo te sucede, te conozco a la perfección.

-Creo que si fuera ese el caso, si me conocieras a la perfección, sabrías que sucede, pero no es así. –Dijo Tigresa algo fría.

Po se quedó callado un momento. -Me acabas de confirmar que algo te pasa, Tigresa, déjame ayudarte, tú me ayudaste en el barco de camino a Gongmen y quisiera apoyarte como tú lo hiciste conmigo. -Po aún sostenía su brazo.

Tigresa dio un suspiro y se preparó para decirle algo importante. -Está bien Po, no puedo mentirte, lo que pasa es que eres un gran amigo para mí, y desde que llegaste he sonreído con tus bromas, y tu actitud, porque aunque no tengas cerebro... -Po pone cara de panda insultado, pero sabe que la maestra no es buena hablando, así que solo la deja hablar. -...tienes un corazón muy grande, y es lo que me agrada de ti, y contigo soy un poco más abierta, los demás maestros me ven fuerte pero contigo es un poco distinto.

A Po se le iluminan sus ojos de felicidad ante la declaración de Tigresa.

-¿Recuerdas en el barco donde quería decirte algo pero los demás nos interrumpieron?

-Lo recuerdo muy bien, pero no quise tocar ese tema por miedo a lastimarte. –Dijo Po un poco sensible.

-Pues te quería decir que, me dolió lo que me dijiste.

Po se sintió un poco dolido. -Lamento mucho si te hice daño en algún sentido Tigresa, no es mi intención hacerte daño.

-No es eso Po, tú no hiciste nada, mejor dicho me dijiste como eran las cosas en verdad. Dijiste que teníamos almas de platino y que soy tan radical que no siento nada.

Po se quedó en silencio al darse cuenta que la había insultado.

Me dolió porque así me ve el mundo, como una máquina que pelea, y la verdad es que antes que los maestros nos interrumpieran quería decirte, que yo solía sonreír más, me importaba mucho como los demás se sentían, pero algo cambio en mí. -Po notaba como su voz se suavizaba, claramente era algo profundo de su persona.

-¿En serio? -Preguntó Po, queriéndola ayudar.

-Si lo es, de hecho, desde que Shifu me adopto ya no sentía que fuera un monstruo, en agradecimiento entrené tan duro con tal de que el maestro Shifu estuviera orgulloso de mí, pero en cambio solo soy la sombra de Tai-Lung para él. -Tigresa dejó salir una lágrima de sus ojos. -Y cuando tú llegaste te trate horrible, y quiero pedirte perdón.

-No te preocupes, para mi tu siempre serás la Maestra más radical de toda China, recibir un insulto de ti es como un privilegio. –Po le sonrió.

Tigresa no pudo evitar emitir una sonrisa. -Lo que en verdad trato de decirte, es que gracias a ti he vuelto a sonreír, te aprecio mucho como mi amigo. Tigresa le da un abrazo exactamente igual que en la prisión de Gongmen, cerrando los ojos y recargando su cara en el hombro de Po.

Po se quedó sonrojado, era ya el tercer abrazo que tenía con ella, estaba que se moría de la emoción, pero esta vez iba a aprovechar la oportunidad. Po la abrazo también, lo cual embonaban a la perfección, los brazos largos de Tigresa en los grandes hombros de Po, así como los pequeños pero regordetes brazos de Po que cubrían la delgada cintura de la maestra.

Tigresa reaccionó apartándose rápida pero no bruscamente de Po, se sonrojo al extremo para después pedirle una disculpa por el atrevimiento.

-Ehmm Po, lo-lo lamento, no era mi intención invadir tu espacio personal.

Po no podía ni hablar de la emoción, estaba sonrojado, todo le salía a la perfección como si los planetas se alinearan para que todos sus sueños se cumplieran, desde ser un maestro en Kung Fu, hasta ser el amigo más cercano de su ídolo más grande.

De la nada entró Shifu a la cocina corriendo.

-¡Tigresa, Po! Tengo un mensaje urgente. Vengan conmigo.

Ambos maestros se miraron entre sí, su momento de felicidad y nerviosismo debía terminar pronto, pues algo estaba ocurriendo, así que ambos salieron corriendo junto al maestro, ellos vieron a sus demás compañeros ya formados por lo que tomaron su lugar en la fila.

Shifu se puso frente a todos para decirles algo. -Los llamé, porque tenemos un aviso de la ciudad de Han-ying. -Shifu abrió un rollo que contenía el mensaje.

(Dentro del Rollo)

Saludos Palacio de Jade

Habla el Emperador de Han-ying solicitando su ayuda, el motivo de que esta ciudad necesite su apoyo es porque se ha visto la tumba de Serapis profanada, y requerimos investigaciones de guerreros con valor y agallas, pues todos nuestros guardias se negaron a acercarse a ese lugar.

Esta ciudad estará agradecida por siempre a los valientes guerreros que decidan ayudarnos, sin más por el momento, muchas gracias por su atención.

(Termina la Lectura)

Shifu bajó el rollo y todos pudieron apreciar su expresión de ansiedad. -Esto es malo.

Po fue el primero en preguntar. -¿Que sucede? Es solo una tumba, ¿o acaso esta embrujada?

Shifu le hizo un ademan para que guardara silencio. -Es peor que eso, ¿saben quién fue Serapis?

-¿No fue la antigua emperatriz de esa ciudad? –Dijo Tigresa.

Shifu comenzó a hablar en un tono serio. -Es correcto, el problema fue que era malvada, dedico su vida a enfocar su mente con fines de lucro y satisfacción personal, ella logró algo que para el mundo parecía imposible.

¿Y que puede ser eso tan imposible? –Preguntó Mono.

Shifu le respondió. -Lectura Espiritual.

Po tenía muchas dudas respecto a lo que dijo. -¿Lectura espiritual? Suena a que es leer el espíritu.

-No me digas Po. –Dijo Mantis algo cínico.

Shifu le hizo un ademán para que guardara silencio a Mantis. -Así es, pero no es tan fácil como se imaginan, ella puede leer mentes, no sé qué quieran con su cuerpo, si alguien llegase a conseguir su poder, sería muy difícil vencerlo.

-¡Será sencillo ganar! –A Po se le dibujo una sonrisa confiada en el rostro. -Con que piense en una deliciosa comida, se confundirá y acabaremos con quien sea.

-No es tan sencillo como eso panda, de por si leer la mente ya será un problema grave, puesto que tú lo haces involuntario, pero para mover un brazo es decirle a tu cerebro que lo mueva, y eso lo haces en milisegundos, lo cual ella puede notar, pelear cuerpo a cuerpo y solos es condenarte, pues puede leer todos tus movimientos, y ese no es el principal problema. –Explico Shifu.

-El verdadero problema es la Lectura Espiritual, ¿cierto Maestro?-Dijo Tigresa

-Así es Tigresa. –Le respondió Shifu.

-¿Y cuál es el efecto de eso? –Pregunto Po.

-Puede leer tu corazón, a lo que me refiero es que entra en tu mente y corazón, se puede dar cuenta de todo, si tienes una debilidad emocional ella lo sabrá y puede jugar con tu mente, es sumamente peligrosa, puede conocer el deseo más grande que tengas y con simples palabras hacerlo añicos, así como puede ofrecerte aquello que más deseas y caerías fácilmente en sus trampas.

Po se comenzó a preocupar. -¿Y qué haremos maestro? ¿Cómo la derrotaron en el pasado?

-Nunca la derrotaron, murió naturalmente por vejez. –Dijo Shifu con una voz desilusionada. -Oogway no pudo contra ella.

-¡Entonces es invencible! –Oogway es más poderoso que nosotros.

Shifu dio un suspiro y se dirigió a sus alumnos. -Dos de ustedes irán a la ciudad, los demás defenderemos el palacio, no descartemos la idea de que puede ser una trampa, siempre hay que esperar lo peor.

-¿Pero quienes irán a la ciudad? –Preguntó Po.

-La Maestra Tigresa y tú. –Le dijo Shifu rápidamente.

Po quedó petrificado, era como un sueño ir a misiones con Tigresa, sin embargo, algo no cuadraba en su cabeza, Shifu había tomado la decisión muy rápido, por lo que prefirió preguntar directamente. -¿Por qué razón maestro? Es decir, no digo que no quiera ir, es solo que Grulla vuela, creo que es más rápido que yo

-La maestra Tigresa tiene control sobre sus emociones, mientras tanto tú, tienes tu Paz interior, lo cual puede facilitarte, ya sufriste la peor verdad en tú vida, así que no puede sacar más de ti, en dado caso de que ella regrese o alguien obtenga su poder, ustedes son los oponentes más aptos para ella.

Po intercambio miradas con Tigresa, él se había percatado que ella se molestó cuando Shifu menciono sobre el control en sus emociones.

Po sin saber que hacer, solo sonrió un poco, y volteo su mirada a otra parte.

Tigresa, quien estaba un poco emocionada, sabría que tendría más libertad en esta misión si solo estaba Po.

Shifu los saco de sus pensamientos para decirles... -Partirán esta noche, así que arreglen sus cosas de inmediato.

Tanto Po como Tigresa asintieron. -Si maestro Shifu.

-Bien, es todo por ahora, los demás vuelvan a entrenar. –Dijo Shifu.

-Maestro, ya es bastante tarde, ¿cree que ya podemos comer algo? –Preguntó Mono.

-Ni de chiste es tan tarde como la hora en que llegaron esa noche, vuelvan a entrenar. –Dijo Shifu con voz más grave.

Pasadas unas horas...

El día pasó rápido, tanto Po como Tigresa se encontraban en sus respectivas habitaciones para empacar toda clase de cosas, mientras Tigresa empacaba lo necesario, Po llevaba hasta lo que no necesitaba.

"Habitación de Tigresa"

-Bien, veamos, tengo 2 pares de chalecos, vendas, pantalones negros de seda, una toalla y una manta en caso de que necesitemos acampar.

"Habitación de Po"

Po puso en el suelo su inmensa mochila. -Bien, que tenemos aquí, panes de frijol, listo, panes, listo, una foto de mi papa y mía, listo, casa de campaña, listo, ingredientes para preparar fideos, listo. -Po volteo a ver a todos lados y al darse cuenta que nadie lo veía, agarro la figura de acción de la maestra tigresa y la puso entre sus cosas. -Bien, solo me faltan un par de pantalones, y unas velas... y una olla donde cocer los fideos.

Po consiguió las cosas necesarias pero apenas estaba puesto el atardecer por lo que decidió agregar 1 nuevo capítulo en su diario sobre aquel abrazo que Tigresa le dio y que lo dejó conmovido.

Mientras tanto, Tigresa se hallaba esperando en su habitación pensando muchas cosas, cuando de pronto alguien toco su puerta, era nada menos que la maestra Víbora.

-Hola Tigresa. –Le Dijo Víbora sonriendo.

-Ah, hola Víbora, ¿sucede algo? –Preguntó Tigresa, tan meticulosa como siempre.

-No, nada malo, solo pasaba por aquí y venia a decirte algo importante.

-¿Sobre qué? ¿Qué es? –Pregunto Tigresa.

-Bueno, quería hablar contigo, algo que pasa con Po. –Dijo Vibora.

La mirada de Tigresa cambio un poco, y se puso más atenta, lo cual Víbora se dio cuenta. -¿Qué pasa con él?

-¿Recuerdas a Song? -Le dijo Víbora.

-¿La ladrona? -Dijo Tigresa algo molesta. -Jamás olvido a un traidor.

Víbora sin demostrarlo, sonrió mentalmente. -Mono me contó, que mientras buscaba sus dulces en el pueblo, los llegó a ver rondando por el mercado, y no adivinaras qué pasó... -Dijo Víbora.

Tigresa ya tenía toda su atención en las palabras de Víbora, siendo que Víbora se percataba de ello. -¿Que pasó?

-Song lo besó en la boca...

-¡¿Que?! -Dijo Tigresa molesta.

-Jejeje, entonces es cierto amiga, te gusta Po. –Dijo Víbora sonriente. -Era una broma lo de Song.

Tigresa abrió los ojos pues la tomo desprevenida. -¿Qué? ¡No! Que cosas dices Víbora, Po es mi amigo.

-Ya todos los sabemos Tigresa, es más que obvio, pero nunca imaginaría que fueras de las celosas, jajaja, como sea, se sabe que siempre que Po necesita algo eres la primera candidata para ayudarlo.

-No soy celosa, y es porqué le soy leal, él es el guerrero dragón. -Dijo Tigresa apenada, después de mostrar sus evidentes celos.

-Eso está claro, incluso yo lo ayudaría como fuera, a todos nuestros amigos de hecho, pero por favor, se nota, además nosotros ya lo hemos hablado y llegamos a la conclusión de que son una pareja hermosa. -Dijo Víbora sonriente.

-¿Hermosa? ¿Quiénes lo han hablado? –Preguntó Tigresa.

-Así es, son como el Ying y el Yang, los opuestos se atraen sabes. –Dijo Víbora feliz. -Pero bueno, es tu decisión que hacer con tu vida, solo te digo. El camino a Han-ying son 3 días y 3 noches, donde estarán SOLOS, y como yo lo veo, es una oportunidad única. –Víbora le guiño un ojo. -Ah por cierto, Mono se dio cuenta que Po tenía un diario y nos contó algunas cosas interesantes.

Tigresa estaba muy atenta a lo que diría Víbora. -¿Qué cosas?

-Ahhh no lo sé, ciertas cosas, relacionadas a una gatita naranja. -Dijo Víbora sonriente.

Tigresa se estaba impacientando. -Víbora, dímelo por favor.

-Lo siento amiga, pero si quieres enterarte tendrás que leerlo por ti misma, por cierto, le pediré a Po que me ayude con unas cosas, ya sabes, eso de no tener brazos es algo difícil jeje, y supongo que nos tardaremos 1 hora por si se te ocurre algo.

Tigresa había captado el mensaje al 100%, pero seguía insegura, sabía que es mala idea revisar sus cosas por lo que llegó a un acuerdo con ella misma.

-Leeré la parte que habla sobre mí y nada más, su vida es cosa suya, si decide contarme luego será decisión suya. -Tigresa se sentía emocionada y algo decepcionada, pero la emoción era más.

Víbora al ver a Tigresa perdida en su mente, solo la dejó disfrutar el momento, fue a la habitación de Po a pedirle de favor que si le ayuda a levantar unos costales de entrenamiento, puesto que a su falta de brazos no puede levantarlos, Po al notar que Víbora no puede, no se niega y le dijo. –Vámonos. -Dejando su diario en su cama a medio escribir.

Mientras tanto Tigresa cierra los ojos para agudizar sus oídos y se da cuenta que Víbora y Po salían de las habitaciones, sabía que era su oportunidad.

Ella sacó su cabeza para verificar que no estuviera nadie, se puso en 4 patas y sigilosamente entro a la habitación de Po, ese diario era su presa y Tigresa lo cazaría sin importar que.

Tigresa comenzó a pensar. ¿Dónde estará ese libro? -Volteaba a sus al rededores. -Ahí está. –El libro estaba encima de la cama de Po, Tigresa con muchos nervios lo abrió lentamente, lo ojeo todo rápidamente y solo leía cosas donde veía su nombre.

"Dentro del Diario"

Página 1

Vi a la maestra Tigresa por primera vez, ella bajó del palacio de Jade a defender a algunos pueblerinos, ¡Wow, ella es bárbara!

Esa manera de moverse, pelear con encanto y honor, fue la primera vez que vi en acción el Kung Fu y sin duda desde que la vi me enamoré a más no poder del Kung Fu.

Página 7

Me encontré por primera vez a la maestra Tigresa, creo que le desagradó mi presencia, sé que ha de ser molesto que un perdedor como yo le arrebatara su título de guerrero dragón, pero luchare día a día para que un día me gane ese puesto y sepa que no soy un panda gordo e inútil. -Tigresa sintió una punzada de dolor en su corazón, al imaginarse el dolor que ella le hizo sentir.

Página 8

El día fue muy pesado, recibí palizas de todos los maestros, sé que quede como un inútil nuevamente, pero un día eso cambiara, un guerrero no se rinde, Oogway y Shifu me lo dijeron y Tigresa me lo demostró, daré todo de mí para mejorar.

Página 15

Fue un momento que marco mi vida, nadie sabe que traje conmigo este diario al viaje, pero me alegra traerlo, con mucha felicidad puedo escribir que fue mágico el momento donde la Maestra Tigresa me abrazó, ahora sé lo que debo de hacer, no más errores, iré con ellos a detener a Shen.

Página 18

Hoy por fin regresamos de Gongmen, es de noche y tenemos que descansar, no sé qué pensar sobre el abrazo que le di a Tigresa, espero no este molesta conmigo, es solo que me alegró tanto verla que estaba bien, quería abrazarla y nunca soltarla.

Página 19

Shifu nos contó sobre una villana y antigua emperatriz, siento que el destino y el mundo se unen para que pase tiempo con Tigresa, será un viaje largo que disfrutare sin duda, pues estaré con ella aunque sea solo un momento, su presencia me alegra mucho mi día.

También tengo que hablar sobre un nuevo abrazo, esta vez no fue de ella o mío, fue de ambos, pude sentir su cariño, que me hace sentir en paz, cuando me revelo que se siente diferente estando conmigo casi se me detiene el corazón, no quería soltarla pero ella se separó y me pidió una disculpa, por poco se me sale decirle que la...

(El texto estaba incompleto)

-¡No puede ser! ¿Qué me quería decir? Maldita sea. –Tigresa cambio de página para ver si había algo más. -Víbora le pidió ayuda cuando escribía la mejor parte, no puedo creerlo.

Tigresa comenzó a sentir dolor por Po al ver lo noble y leal que es, él nunca se rindió aun cuando ella lo insultó, jamás se enojó con ella, él es su admirador número 1 y aquella persona que siempre estaría ahí para ella.

-Po, eres una persona increíble, el texto no necesita decirlo porque yo sé que escribirías que me amas, así como yo te amo. -Tigresa dio la sonrisa más grande de su vida, cosa que no había pasado desde que fue adoptada por Shifu.

-Wow, lo dije, Po... me gustas. –Tigresa comenzó a sonreír como no lo había hecho hace bastante tiempo.

Tigresa entró a la realidad nuevamente, para darse cuenta que seguía en la habitación de Po, y sabía que debía salir de ahí rápido, dejando todo en su lugar.

Tigresa salió de la habitación de Po y se dirigió a la suya para recostarse en su cama muy feliz, sabía que lo que hizo estaba mal, pero si Po sentía eso por ella leer el diario no hará que cambie de opinión, a menos que se enterase...

Se dio cuenta que ya era de noche, tomó su mochila y salió de las habitaciones para decirle a Po que es hora de irse.

Po se encontraba con Víbora ya habían terminado de limpiar todo en el salón de entrenamientos, Tigresa llego para decirle a Po que es hora de partir.

-Po, ya es de noche, será mejor irnos. –Tigresa tenía una mirada compasiva.

-Claro Tigresa, vámonos, solo dame un segundo. –Po corrió a su habitación, tomo su mochila y la subió en su espalda, Tigresa al notar que su mochila era enorme le preguntó.

-¿Que tanto llevas? –Le preguntó curiosa.

-Solo lo necesario- Po le regalo una sonrisa.

Así ambos maestros se despidieron de todos en el palacio para empezar a caminar por las escaleras de camino a Han-ying.

-Fin del Capitulo-