Destiny's child

Los dos niños pijos que eran sus dobles de otra dimensión los miraban con curiosidad. Dean estaba realmente sorprendido con lo diferentes que eran. Sam-2 no tenía nada que ver con su hermano. No hablaba como Sam, no se movía como Sam, ni se peinaba como Sam. Aunque estaba claro que compartían el extraño apego a su pelo.

Dean-2 parecía más interesado en el mundo al que había ido a parar, pero no sabía si eso era bueno o malo. Lo vio saborear la cerveza con tono apreciativo.

—Papá no suele tener de esto en casa.

—¿Papá? —Preguntó Dean.

—Si, solo compra de ése escocés que le gusta tanto. —Dijo Sam-2 mientras alejaba la cerveza de sí mismo con cara de asco.

Dean no pudo evitar su cara de estupefacción cuando les contaron que les pagaban por cazar, que lo hacían por todo el mundo, y que tenían dos aviones siempre preparados para ellos. ¿De qué tipo de dimensión habían salido ésos dos? ¿Una dónde su padre había fundado la mayor empresa de cazadores del mundo? ¿Dónde nadie se moría, excepto los monstruos, y acababan comiendo perdices y viviendo felices? ¿Pero qué mierda era ésa? ¿Quizá Chuck se había aburrido de destrozarlos una y otra vez, y había intentado dárselo todo en una de sus versiones? Joder… cómo les envidiaba.

—Creo que voy a ir a buscar otra de éstas. —Dijo Dean-2 levantando la botella de cerveza vacía.

—¿En serio? —Le dijo su hermano con cara de asco.

Al menos a su doble le gustaba la cerveza, algo era algo.

—Ven. Te enseñaré donde está la cocina.

Los dos Dean se levantaron, dejando a sus hermanos en un duelo de miradas fruncidas. Dean no pudo evitar la sonrisa que se coló entre sus labios. Sabía que Sam le haría mil preguntas a su doble y, probablemente, viceversa. Quizá sería mejor quedarse en la cocina un rato y ahorrarse el duelo de conocimientos que estaba a punto de empezar alrededor de la mesa del mapa.

Aprovechando la conexión que la cerveza les había brindado, Dean le contó a su doble que había descubierto una pequeña destilería local, que producían poco pero que era muy buena, y la relación que había establecido con los propietarios.

—Impresionante. No sabía que hubiera tanto mundillo alrededor de esta bebida.

Le empezaba a caer bien Dean-2. No tenía pinta a cazador, y la amistad quedaba muy lejos aun, pero al menos se podía hablar con el tipo.

O a ésa conclusión había llegado hasta que Cas apareció en el marco de la puerta.

—Dean —los dos se giraron a la vez—. He hecho dormir a Jack para que esté completamente descansado. Deberíamos darle un par de horas o tres antes de ponernos en marcha.

—Bien…

Pero si iba a decir algo más, se le olvidó. El ceño se le frunció involuntariamente mientras veía cómo Dean-2 había clavado su mirada en el ángel. Y… cómo Cas se la devolvía mientras se acercaba a ellos, que estaban sentados a la mesa de la cocina.

—El parecido es increíble…

Su doble se levantó de golpe, con las mejillas sonrojadas y la mano extendida.

—No nos han presentado. Soy Dean Winchester, de Hunter Corp.

—Emm… yo soy Castiel. Un ángel.

—¡¿Un ángel?! —Su exclamación pilló a Dean por sorpresa. ¿No tenían a un Castiel en la otra dimensión?— Entonces, no me extraña que seas tan… impresionante.

Ei, ei, ei. ¿Qué? Un momento. ¿Su doble acababa de tirarle los tejos a Cas? ¿En serio?

—No soy ni de lejos el ángel más impresionante de la creación, te lo aseguro.

"Bendito Castiel y su ceguera para ver estas cosas", pensó Dean.

—¿En serio? A mi me lo pareces. —Contestó Dean-2 antes de guiñarle un ojo.

Basta. Todo aquello era demasiado.

—Cas. ¿Por qué no vas a avisar a Sam? Que se prepare para salir en unas dos horas.

Castiel soltó al fin la mano de su doble y asintió antes de salir por la puerta. Dean suspiró sin que se notara. Ya era suficientemente malo tener que reprimir sus emociones, pero ver como alguien con su mismo cuerpo, sin ningún tipo de barrera, coqueteando con… bueno, con ÉL, era demasiado. Claro que Dean-2 no se había enterado de nada y se giró a mirarle con una ilusión casi infantil en los ojos.

—¡No me habías dicho que erais amigos de un ángel!

—No ha salido en la conversación.

—¡Y encima de un tío como ése! ¡Es guapísimo! Y menuda mirada…

—Oye… —Intentó avisarle Dean.

—…ha sido como si me atravesara con ella.

—Ya…

—Claro que no me importaría que me atravesara con otra cosa, no sé si me entiendes.

Dean se levantó golpeando la mesa con las palmas de las manos.

—Sí. Te entiendo perfectamente.

Dean-2 lo miró sorprendido.

—¡Oh! ¡Lo siento! No sabía que estabais saliendo. No quería ser grosero. Es solo que… no sé… tienes pinta a hetero. Y, bueno… es tan guapo.

—No estamos saliendo.

—¿Qué?

—Que no estamos saliendo.

Su doble frunció el ceño por primera vez desde que había llegado.

—Entonces, ¿por qué te enfadas?

—Porqué me estás poniendo de los nervios.

—¿Eres gay al menos?

Dean se quedó parado un momento. ¿Qué se suponía que estaban discutiendo ahí en medio de la cocina?

—Soy bisexual. —Dijo con toda la seguridad que consiguió reunir.

—¿Y no has intentado tirartelo?

—No. Somos amigos.

Dean-2 soltó un suspiro. El suspiro de alguien que cree que ha descubierto cuál es el problema y se dispone a ser el maduro en una discusión. No podía estar más equivocado.

—Mira. Siento haber hablado de tu amigo como si fuera un trozo de carne, ¿vale? No volverá a pasar. Pero ten por seguro que yo sí voy a intentar algo.

Acto seguido, su doble se fue de la cocina con la espalda recta y el mentón bien alto. Dean volvió a sentarse. Se cubrió la cara con las manos y reprimió un gruñido. No había creído que hubiera nada peor que imaginarse a Cas con otra persona. Pero estaba equivocado. Era muchísimo peor imaginárselo con un doble de sí mismo.

Tenía muchas ganas de hacer un fic de éste capítulo porqué me encantó lo diferentes que son el Dean y Sam de la otra dimensión! Decidme qué os ha parecido y si queréis que lo continúe! Vuestros mensajes me dan la vida! GRACIAS :):)