CAPITULO UNO – Conociéndote

HERMIONE

La guerra por fin había concluido, todo había acabado, el oscuro reinado de Voldemort había finalizado. El Elegido había triunfado, Harry había vencido, parecía feliz, bueno no del todo, sabía que algo lo inquietaba, ella lo conocía; vio en cámara lenta, como si tuviera los omniculares que Harry le regaló hace tantos años, la caída del cuerpo de Voldemort; luego de una larga y agotadora batalla hubo un silencio estremecedor y profundo que se extendía en el Gran Comedor, pero luego este silencio se rompió dando paso a vítores y bramidos producidos por la multitud que observaba con cautela; a continuación Hermione se abalanzo sobre Harry, sentía como gruesas lagrimas se deslizaban en sus mejillas, luego de meses de angustias y de ocultarse en la tienda, sintió como un peso se liberaba de su pecho, el nudo que se había formado desde hace varias semanas por fin se soltaba un poco, apretó en sus brazo a Harry hasta dejarlo sin aire, se sentía muy feliz, por un momento se olvidó de todo lo que la preocupaba; por el rabillo del ojo vio como Ron, Ginny, Neville, Luna, Hagrid, los Weasley, Kingsley y los profesores se apresuraban a su encuentro, se alejó para darles espacio al resto, se secó las lágrimas con las manos, sabía que tenía que permanecer fuerte para Harry, darle apoyo, lo necesitaría mucho

Lentamente fue desplazada hacia afuera por la multitud, trato de ponerse de puntas para localizar a Harry, él seguía forzando la sonrisa y estrechando manos, ella lo siguió con la mirada, vio cómo se deslizaba por entre las persona acercándose a Luna, la cual le dijo algo que era incomprensible desde la distancia a la que estaba posicionada Hermione, el gentío se fue disipando y se fueron haciendo pequeños grupos, se distrajo por un momento y para cuando volvía a tratar de encontrar a Harry no lo divisaba por ningún lado

HARRY

Harry sintió como un peso de plomo se iba poco a poco de su estómago, no en su totalidad; se sintió como si le hubieran lanzado un encantamiento aturdidor, se sentía atontado y muy cansado, Hermione lo saco de su ensimismamiento al abrazarle, le apretó tan fuerte que le corto la respiración, sintió como su agarre se iba aflojando hasta soltarse; empezó a ver como varias personas se acercaban, pero no entendía ni una sola palabra de lo que le decían; Luna se acercó a él y le dijo:

-Yo en tu lugar estaría deseando un poco de tranquilidad

-Me encantaría

-Ponte la capa yo distraeré a todos

Harry se echó la capa encima y se alejó, localizó con la vista a Hermione, la cual estaba un poco alejada, a su vez Ron se acercaba a ella; al llegar al lado de Hermione sacó una mano de la capa y le susurro al oído, sintiendo el roce de su enmarañado pelo

-Soy yo, ¿Puedes venir conmigo?

En ese momento Ron llegó y se posicionó al lado de Hermione, Harry la agarro de la mano, y esta a su vez le dijo a Ron:

-Ven, sígueme

Los tres se desplazaron ágilmente hasta la entrada del castillo, en su camino observaban como las familias y amigos se reunían a charlar lo sucedido, al llegar a las puertas, derribadas probablemente por algún gigante, Harry se quitó la capa y la doblo, extrajo la Varita de Sauco, la más poderosa del mundo, de su bolsillo, ciertamente era extraño tenerla entre sus manos, pensar todas las muertes que había causado esta vara a lo largo del tiempo le turbaba, sabía lo que debía de hacer; para sorpresa de sus dos amigos sacó su varita astillada del bolsito de piel de moke que Hagrid le había dado, la puso en su palma izquierda y con su mano libre agarró la Varita de sauco, al mismo tiempo exclamo:

-Reparo

Para sorpresa del trio, los dos trozo de madera solo unidos por su núcleo de cola de pluma de fénix se unieron, para probarla lanzo el encantamiento patronus, entonces apareció el ciervo plateado, Hermione soltó un grito de emoción y luego pregunto:

-Pero ¿C-Como? Se supone que las varitas no se pueden reparar

-Al parecer ser el dueño de la varita más poderosa del mundo tiene sus beneficios, pero pensándolo bien no me gusta el título, prefiero quedarme como El-niño-que-vivió- Al decir eso ultimo rompió la Varita de Sauco y la lanzo

Ron quedo con la boca abierta y palideció, cerro y abrió la boca un par de veces más sin poder hallar las palabras correctas, luego por fin dijo:

-¿Estás loco amigo? Con esa varita hubieras sido invencible

-Creo que con el fin del arma, se acaban los problemas, nadie más podrá usarla

-Buen punto Harry, ademas ya tienes tu propia varita- Intervino Hermione

A pesar de las palabras de Harry y Hermione, Ron parecía seguir sin entender cómo había tirado la varita más poderosa como un simple palito, pero prefirió mantenerse callado

HERMIONE

Los tres se quedaron mirando a la nada, en un silencio cómodo, un silencio que los tres necesitaban para pensar, aunque en opinión de Hermione algo seguía preocupando a Harry, y con esto decidió que ya no necesitaban estar ahí, pensó en ir otra vez al Gran Comedor, aunque ahí solamente lograría que el peso de las muertes de personas como Remus, Tonks, Fred, Colin, y otros estudiantes, cayera en los hombros de Harry, y no quería que se echara la culpa por esas muertes de las cuales él era totalmente inocente

Siguió pensando en las opciones, suponía que sería mejor que Ron fuera con su familia ya que acababan de sufrir una gran perdida, un engranaje de esa perfectamente imperfecta familia. Siguiendo esa línea de ideas, el plan que estaba maquinando solo incluía a Harry y a ella, así que decidió ir a los dormitorios de Gryffindor que deberían, en ese momento, estar vacíos

Dejo de mirar a la nada y volteo a mirar a Harry que seguía ensimismado, y al otro lugar donde se suponía que Ron estaba unos minutos atrás ya se encontraba vacío, esto era algo bueno porque no tenía que tener una charla para que los dejara a los dos solos; lentamente engancho el brazo de Harry, y este dio un pequeño respingo, se acercó más a él y le susurro:

-Saca tu capa y sígueme

Con paciencia él sacó su capa invisible, ella la cogió y lo puso encima cubriéndolos, y empezó a guiarlo por pasillos vacíos, evitando a la multitud, hasta la sala común de Gryffindor; la Dama Gorda no se encontraba cuidando la puerta por lo que pudieron seguir sin inconvenientes, subieron las escaleras hasta el dormitorio de los chicos, entonces Harry pareció apenas darse cuenta donde estaba porque observo el cuarto curioso

-¿Por qué me trajiste aquí Hermione?- Dijo él con cansancio

-Necesitas descansar Harry

-No necesito dormir Hermione, tengo que volver al Gran Comedor a…- Replico con su característica terquedad aunque sin mucha convicción por el sueño

-No Harry, te quedaras aquí y descansaras- Interrumpió ella

Harry vacilo, al parecer libraba una batalla interna, entre si ser razonable y descansar o irse, pero Hermione no le permitiría elegir, lo empezó a llevar a su antigua cama la cual no había sido retirada, el dormitorio no tenía ningún daño ya que era una torre y quedaba en una parte elevada del castillo; lo forzó a sentarse aunque no requirió mucho esfuerzo, ella tomo la iniciativa, se quitó los zapatos subió las piernas a la cama y recostó su espalda en la cabecera; Harry se quedó mirándola porque no esperaba que ella durmiera a su lado, pero al parecer la sorpresa la tomo de manera agradable porque segundos después se acostó en su regazo, ahora era turno de Hermione de llevarse una grata sorpresa, vio los hermosos ojos verdes de Harry y lo miro con cariño

-¿Por qué me miras como si estuviera en el lecho de la muerte 'Mione?- Dijo Harry cansinamente

A Hermione le llego una pregunta a la cabeza para decirle a Harry -¿Desde cuándo me llamas 'Mione?- Aunque podía esperar en otro momento que la llamara así para preguntarle, pensó bien; había algo más importante para preguntarle, algo que la inquietaba desde que Voldemort había muerto

-No te miro como si estuvieras muriendo Harry, se llama cariño, ademas ¿Qué te preocupaba tanto cuando estábamos fuera?

-N-Nada- Dijo él en un tono nada convincente

-Harry yo te conozco, sé que no pasa "nada"

-Los Weasley me han de odiar en estos momentos, por mi culpa murió Fred, por mi culpa Ted quedo huérfano, por mi culpa Dennis ya no tiene hermano, por mi culpa…

-Nada de eso es tu culpa Harry, si alguien es culpable es Voldemort, por él, solo por él y sus mortifagos esas personas sufrieron un destino trágico- Con cada segundo transcurrido Hermione se sentía peor por preguntarle eso a Harry, debería haberlo previsto; pensó que sería buena idea hablarle a Harry de improvisto, cuando él tuviera la guardia baja, debido a que de esa manera él sería más sincero

-Pero…- Harry empezó, listo para replicar

-Shh, calla Harry- Hermione empezó a pasar sus dedos por el frondoso pelo color azabache de Harry para calmarlo, a pesar de que en un inicio el chico se tensiono al toque, se fue relajando poco a poco, Hermione vio como los parpados de su amigo empezaban a pesarle en vista que se empezaban a cerrar solos

-Y otra cosa que me preocupaba, eras tu 'Mione, que te sucediera algo, vi cómo te enfrentabas a Bellatrix Lestrange, temí por ti- Dijo Harry y las últimas palabras se fusionaron con un bostezo que fulmino con la energía del chico

Hermione quedo sorprendida con las últimas palabras, Harry se preocupó por ella; siguió pasando sus dedos por el cabello de Harry, cuando estuvo segura de que él estaba profundamente dormido se puso al lado de Harry levantando lentamente la cabeza del chico para no despertarlo, cambio sus piernas por una almohada y antes de caer en un sueño igual que él le dio un beso en la frente y susurro siendo consciente de que no la podía oír

-Te amo Harry