Notas del autor: Hola de nuevo, si que estoy inspirado, disfruten del capitulo. Monster musume no me pertenece, solo Amanda.


POV Narrador


El sol comenzó su ascenso en los cielos, sus rayos irrumpieron en cada hogar atravesando las ventanas y cualquier rendija indicando el inicio del día, a esto se acompaña el canto de los pájaros en cualquier parque y bosque.

Con esto una joven minotauro despertaba de su primer día con su nueva familia anfitriona y con una lucha que libra cada mañana.

Su mente es un revoltijo de recuerdos completos y algunos corrompidos y casi olvidados, ella se levanta pero sujeta su cabeza y se queja, recuerda a Smith y el anuncio de su nueva familia pero eso es lo único que recuerda detalladamente, lo demás son recuerdos vagos, la voz de un hombre resuena en su mente, los olores y sentimientos del día pasado se quedan en simples destellos.

Ahora ella siente como esta en otro lugar, su mente recordó el edificio de MON donde había residido por varios meses, observa a su alrededor, y todo es oscuro, ante esto se levanta y encuentra el interruptor de luz para encontrarse con una habitación muy diferente a la de aquel edificio:

-¿Dónde estoy? Espera, Smith me dijo que encontró una nueva familia anfitriona, ¿estoy con ellos?... o me volvieron a rechazar, no lo puedo recordar –dijo la joven minotauro nerviosa y triste de no poder recordar ese dato tan valioso para ella

Camino hasta ambas mochilas que ha usado esos meses en cada cambio de familia anfitriona y viaje, pero las encontró completamente vacías:

-¿Me robaron? ¿Estoy con mi familia anfitriona? Demonios, no lo puedo recordar ¿Dónde está mi ropa y mis cosas?

Con esto la minotauro busco en el ropero pero solo encontró la ropa de alguien más, en esta destacaba un conjunto de camuflaje militar y hombreras con un símbolo representando el rango del dueño de esa prenda:

-Esta no es mi ropa, nunca he estado en el ejército… ¿o sí?

Con esto negó la minotauro y deslizo la otra puerta del ropero, ahí pudo ver su ropa bien doblada en el suelo del ropero y algunos conjuntos colgados en ganchos de plástico:

-Mi ropa está bien acomodada ¿Estaré en el edificio? Pero esa ropa pertenece a alguien más, en especial parece la de un hombre

Amanda sacudió de nuevo su cabeza tratando de recordar pero su mente estaba bloqueada y en blanco, con recuerdos borrosos que necesitaban de un esfuerzo mayor por parte de la minotauro, o alguna sensación que sea difícil para el mismo subconsciente olvidar.

Se colocó su conjunto favorito, jean de mezclilla azul oscuro, camisa de vestir de manga corta de un color brillante y una camisa negra para ayudar a cubrir sus pechos y no ser acusada de exhibicionista debido a sus grandes atributos, además de esto añadió un pequeño moño a su cola y reviso sus cuernos:

-¿Por qué mis cuernitos están tan dañados? ¿Me agredieron?

Amanda recuerdo un fuerte golpe en su cabeza y el sonido del metal abollándose, ante esto su respiración se aceleró, su mente relaciono esto y el daño en sus cuernos con que fue agredida y quizás secuestrada, pero por otro lado la habitación tan bien ordenada y limpia la desorientaba:

-Solo tengo que salir de aquí y averiguar que paso, tu puedes Amanda, eres fuerte –se decía a si misma preparada para defenderse de un posible agresor

Empujo la puerta lentamente evitando que las bisagras la delataran, se encontró con una gran sala y un ventanal que miraba hacia la ciudad.

En ese momento su olfato detecto un dulce olor, así como la voz de alguien, un hombre.

Ella se asomó por la puerta y pudo ver la barra de lo que parece la cocina, de donde proviene esa fragancia:

-Buenos días Amanda –escucho la fuerte voz de un hombre y ahí pudo ver su rostro detrás de una barra en la cocina

En ese momento la mente de Amanda se ilumino, esa voz la recordó junto a la de Smith ´´Él es tu nueva familia anfitriona´´ la voz clara de Smith resonó en su mente ´´Mucho gusto Amanda soy…subteniente del ejército mexicano´´ la voz gruesa de un hombre sonaba en su mente, luego otro recuerdo llego a ella con más claridad ´´Cada vez que me mires y no recuerdes mi nombre recuerda al joven rey que gano la batalla de Bannockburn…´´

-Robert –dijo en voz baja Amanda

Robert, con esto su mente comenzó a relacionar todo, el uniforme del ejército mexicano, su nombre latino, y que Robert en español es Roberto:

-¡Roberto! –dijo en voz alta, casi gritando

Ese es el nombre de su familia anfitriona, de golpe los recuerdos volvieron a su mente, aunque algunos estaban aún difusos y eran vagos ella logro recordar casi por completo el día anterior con su anfitrión, con esto una gran sonrisa se dibujó en el rostro de la joven minotauro orgullosa de si misma por lograr recordar…


POV Roberto


Mientras preparaba el desayuno escuche ligeras pisadas, añadí un toque de pimienta y sal a los huevos y me asome un poco por encima de la barra, pude ver a Amanda salir de su cuarto, quizás haya olvidado algo, espero que mi voz le ayude a recordar así como lo que le dije sobre la batalla de Bannockburn:

-Buenos días Amanda –salude rápidamente asomándome por encima de la barra

Con esto volví a mi labor terminando el desayuno, durante la crisis con mi abuelo me dedique a buscar algo para ayudar en su tratamiento, en mis investigaciones de documentos en internet, libros y algunas preguntas que hice a doctores especializados descubrí que sensaciones, sonidos, olores y objetos ayudan a las personas con pérdida de memoria a recordar con claridad, todo esto gracias al subconsciente, espero que mi voz sea suficiente:

-¡Roberto! –escuche a Amanda gritar mi voz, parece que si olvido algo

Me asome un poco por encima de la barra y ella seguía parada a un lado del sillón con una gran sonrisa:

-Buenos días, ya casi está el desayuno, solo falt…

-¡Lo logre, logre recordar, pude recordar! –con esto ella corrió hasta mi riendo

Entro a la cocina y sin previo aviso me rodeo con ambos brazos, y me abrazo con fuerza, incluso me levanto del suelo, dios, esta mujer sí que es fuerte… demasiado, ya está apretando muy fuerte:

-¡Recordé, pude recordar tu nombre! ¡Lo logre por el consejo que me diste! ¡Gracias! –dijo ahora sacudiéndome un poco en el aire

-Qué bueno que lograste recordar Amanda, pero… ¿Podrías soltarme? Estas apretando mucho

-Oh, lo siento –dijo dejándome en el suelo, logre apoyar bien mi muleta y pie- es solo que me emocione, logre recordar casi todo el día de ayer… eso casi nunca me pasa

-No importa, lo bueno es que lograste recordar, te felicito –y que gracias a eso no me hubiese aplastado, soy fuerte y ser un soldado me hizo resistente además que se defenderme pero dios, esa mujer sí que es fuerte, recordatorio amigable, nunca hacerla enojar- ahora siéntate, estoy terminando el desayuno ¿Tus huevos te gustan revueltos o estrellados?

-Como desees –dijo Amanda tomando asiento en un banco de la barra

-Estrellados serán –ya están listos, para que revolverlos

El tocino casi estaba listo, algunas verduras hervidas para Amanda, pan tostado saliendo, a pocos segundos la tostadora dejo salir un par de panes ya tostados, puse estos en otro plato.

Con esto deje dos huevos en un plato con los panes tostados, lo acompañe con dos tiras de tocino y verduras, coloque un tenedor sobre las verduras, además de llenar un vaso con jugo de naranja:

-Tu desayuno –se lo pase a Amanda deslizándolo por la barra, ella lo tomo a tiempo

-Gracias, huele muy bien

-No hay de que, nada como un desayuno clásico

Serví mi porción y además tome una taza con café que ya había preparado para ayudarme a despertar, además le añadí un poco de chocolate en polvo y azúcar, tome asiento en los pequeños bancos de la barra frente a Amanda, ella ya estaba degustando su comida, parece que le gusta, su cola se agita de lado a lado, esto sonara raro y casi como un insulto, pero similar a cuando un perro está feliz:

-¿Dormiste bien Amanda?

-Sí, esa cama es muy grande y muy cómoda, gracias por dejarme dormir ahí… ¿Dormiste cómodo en el sillón? –pregunto apenada

-Sí, es más cómodo de lo que parece, aunque me moví mucho y casi me caigo, pero aun así descanse ¿Lista para el paseo?

-¿Paseo? ¿Hoy tendremos un paseo?

-Claro, hoy saldríamos de paseo a la ciudad, además verificaremos si uno de nuestros vecinos fue una amiga que hiciste en ese edificio de MON

-¿Si?…oh, no logro recordarlo pero ¡SI! Quiero pasear por la ciudad

-Bien, terminemos nuestro desayuno, yo me arreglare y saldremos de paseo

Con esto comenzamos a comer, ahora descubrí la voracidad de Amanda, con los tacos no me quedo muy claro pues casi siempre el relleno se salía de su tortilla y comió lentamente, ahora en poco tiempo acabo con las verduras, panes, tocino y huevo, además de beber todo el jugo.

Termine poco tiempo después de ella y me levante dispuesto a limpiar los platos, pero Amanda se interpuso:

-Yo lavare los platos –me dijo con una sonrisa

-Está bien, gracias

Con esto me dirigí de nuevo al dormitorio donde deje mi ropa, al entrar y encender el foco que ilumina el cuarto pude ver que Amanda dejo bien doblado el cobertor de nuevo.

Camine hasta mi lado del ropero y saque mi uniforme militar, no me importa salir como si fuese al campo militar, me gane el portar este uniforme y las hombreras que representan mi rango, puedo usarlo cuando quiera… eso y que los demás conjuntos no me los he puesto en un par de años, quizás ya no me quedan.

Me retire la chamarra de camuflaje que ya llevaba puesto y la camisa blanca de manga corta debajo de esta, deje ambas prendas encima de una caja para más tarde lavarlos, me puse otra camisa blanca y la prenda superior de mi uniforme, una camisa con un diseño de camuflaje para la selva o bosque, tela resistente a la fricción, agua y calor, lleva en el pecho un parche con mi nombre tejido en tela, cuenta con dos bolsas en el pecho y otras dos más cerca de la cintura, cerré la mitad del uniforme dejándola abierta en el pecho para dejar que algo de aire entre, según el termostato fuera está muy caliente, no es un problema para un soldado como yo pero aun así no quiero llenarme de sudor y apestar.

Termine de vestirme, me puse una de mis botas militares y mi gorra, me di una pasada con un desodorante en aerosol y me di un vistazo en el espejo del dormitorio, luzco bien, este uniforme aun me queda bien, aunque no he hecho ejercicio hace un par de días, debo de buscar algún gimnasio, no quiero perder esta figura.

Con un último vistazo sali del cuarto apagando el foco, al salir a la sala pude ver a Amatha viendo la televisión, parece que algún canal aleatorio:

-Ya estoy listo, vamos de paseo

-¿Paseo?... espera, si lo recuerdo, hoy iríamos de paseo

-Y buscaremos a harpía que fue tu amiga en el edificio de MON

-¡Cierto! ¿Crees que viva lejos?

-Quizás sea nuestra vecina, vamos a averiguarlo

-Por supuesto –dijo levantándose del sillón

-Antes –revise mi billetera… bueno tengo una buena cantidad de dinero, mis padres me dejaron esto para lo que quiera.

No me siento muy cómodo con tanto, ciento veinte mil yenes es mucho dinero, puedo comprar una buena cantidad de cosas con esto, quizás algunos lujos, mejor busco un trabajo para no vivir de mis padres ya lo hice por mucho tiempo cuando era niño:

-Listo, vámonos

No necesite apagar alguna lámpara o foco, la luz que entra por el ventanal es más que suficiente y las paredes blancas ayudan a que la habitación se ilumine casi por completo con luz natural.

Tome las llaves colgadas en el gancho de la pared y abrí la puerta, salí primero y deje la puerta abierta para Amanda:

-Gracias –dijo ella saliendo con una gran sonrisa, parece emocionada, me lo dice su cola… debería dejar de ver su cola, no quiero que piense mal de mi

Cerré la puerta y coloque el seguro con la llave, guarde estas en el bolsillo de mi pantalón, di un par de pasos para tocar la puerta de mis vecinos pero Amanda ya estaba casi en las escaleras:

-Amanda, es aquí, antes veremos si la harpía que es nuestra vecina es tu amiga

-Oh, cierto, perdón, voy –dijo regresando y parando a mi lado

Toque el interruptor y pude escuchar el timbre dentro de la habitación, si, paredes delgadas, espero no escuchar alguna discusión… o gritos de placer:

-¡Voy! –escuche la voz de un hombre

Pocos segundos después de la respuesta escuche como retiraban el seguro de la puerta y revelaban a mi nuevo vecino…


POV Narrador


Edward abrió la puerta de su habitación cuando escucho que llamaban a la puerta, al abrirla retrocedió un par de pasos, se vio sorprendido al ver esas dos personas que llamaban a su puerta, son muy altas además de algo pintorescas, un hombre vestido como un soldado portando una muleta en su brazo derecho, calculo un metro noventa y si acaso un par de centímetros más y una minotauro de dos metros a su lado:

-Buenos días vecino, espero no haberte molestado en algo –saludo el gran hombre en muleta

-¡Buenos días! –saludo calurosamente la minotauro

-Buenos días a los dos -respondió Edward levantando su mirada para poder ver a los ojos a esa pareja- Un gusto en conocerlos, mi nombre es Edward –dijo extendiendo su mano

-Roberto García, un gusto Edward –dijo apretando su mano

-Amanda –la minotauro imito la acción de su anfitrión

-Roberto ¿Eh? Mexicano debo de creer

-Asi es, subteniente Roberto García –dijo el soldado dando un ligero saludo militar- supongo que eres estadounidense

-Para nada, no me compares con esos rednecks ególatras que siguen las palabras de un loco que odia a los mexicanos, yo soy canadiense, gente más civilizada y amable –dijo con un pequeño tono de molestia al inicio y luego otro de ligero orgullo

-¿Tan amables que piensan abandonar a México en el TLCAN ante las amenazas de Trump? –arremetió repentinamente Roberto

-Bueno –esta declaración tomo por sorpresa al canadiense- la verdad es que no estoy de acuerdo con las decisiones del primer ministro, he conocido a gente de Latinoamérica, no son como los pinta Trump

-Lo entiendo, no te preocupes Edward, no tengo nada en contra de los canadienses, ellos no tienen la culpa ante la decisión de su gobierno, olvidemos eso, mi amiga aquí presente desea preguntarte algo

-¿Qué es lo que deseas Amanda?

-Oh, yo… esto… -la minotauro trato de recordar pero no podía, su mente solo pensaba en el paseo- yo...

-Mi amiga quiere saber si tu compañera es alguien que ella conoció en el edificio de MON, mientras buscaban una familia anfitriona –respondió Roberto al notar como Amanda no podría recordar

-¡Edward! –Escucharon una voz femenina provenir dentro de la habitación -¿Quién es? Espera… ¿Amanda? –la joven harpía había salido de su dormitorio, pudo ver a la pareja que esperaba tras la puerta y ahí distinguió a la minotauro

-¡Pachylene! –Amanda grito al recordar a su amiga

La emoción gano a la minotauro y esta entro a la habitación sin un permiso previo, el canadiense se hizo a un lado, no podría detener a una minotauro que corría con tanta emoción, simplemente quedaría aplastado, Roberto por su lado no logro detener a Amanda.

Amanda sorprendió a Pachylene la cual se vio presa del abrazo fuerte de la minotauro, una de las alas de la harpía estaba siendo retenida por el abrazo, mientras su otra ala estaba libre soltando algunas plumas:

-Amanda es un gusto verte de nuevo –dijo Pachylene resistiendo el abrazo

-¡Pachy, logre recordar tu nombre! ¡Además somos vecinos, podremos hablar, pasear, leer juntas…!

La minotauro no soltaba a la pobre harpía que era presa de ese fuerte agarre cariñoso que ya comenzaba a privarla de aire, mientras, el canadiense volvió a mirar al mexicano:

-Perdón por eso, es solo que Amanda se emociona demasiado que no se contiene

-No importa, ella no esta dañando a Pachy… parece

Dijo esto permitiendo pasar a Roberto y al notar como la harpía luchaba por algo de aire:

-Amanda… aire… falta… suéltame

-Oh yo… lo siento Pachy –dijo Amanda colocando con cuidado a Pachylene en el suelo, esta última recuperaba el oxígeno que le arrebato la minotauro- es solo que me alegra poder verte de nuevo y recordarte

-Lo entiendo… uff… apretaste muy fuerte amiga

-Lo siento de nuevo, por cierto ¿Deseas ir a un paseo? Roberto me llevara a uno por la ciudad

-Me encantaría Amanda, pero hoy estaba a punto de hacer el aseo con Eddie

-¿Quién es Eddie?

-Yo Amanda –dijo el canadiense en el pasillo después de la entrada a la habitación con el gran mexicano detrás de el

Por un momento Amanda había olvidado al canadiense, pero sus recuerdos volvieron:

-Oh, hola

-Como te decía Amanda, quizás después ¿Te parece?

-Está bien, hoy solo pasare el día junto a Roberto –con esto Amanda regreso a la puerta a un lado de Roberto- perdón por entrar de esa manera –se disculpó la minotauro con Edward

-No hay problema, solo que no se repita ¿Esta bien?

-Si

-Bueno vecino, nosotros ya nos vamos, un gusto de nuevo y ojala algún otro día puedan acompañarnos –se despidió Roberto

-Por supuesto, hasta luego

-¡Hasta luego Amanda! –grito Pachylene desde atrás agitando su ala derecha

-¡Hasta luego Pachy!

Con esta despedida el canadiense cerró la puerta y la pareja comenzó con su paseo, primero, abandonando el departamento

Después de ese momento en el que Amanda irrumpió en la habitación de sus vecinos y le dio una buena sacudida a su amiga la pareja bajo las escaleras, Roberto siendo auxiliado por Amanda.

Ambos antes de salir saludaron a la recepcionista y esta les devolvió el saludo con una gran sonrisa, al salir a la acera se toparon con una gran cantidad de personas, normal de las aceras en esa zona donde varios edificios de oficinas se encuentran, por esto mismo abundaban más los hombres y mujeres trajeados con maletines o estudiantes.

Ambos comenzaron su caminata donde resaltaba su gran estatura y el sonido de la muleta de Roberto presionando en el suelo, la gente los observaba con gran curiosidad y algunos incluso con un poco de miedo.

No es común ver a un hombre vistiendo un uniforme militar y con esas facciones tan marcadas, casi pareciendo un tipo que sirve de guardia en la entrada de algún bar y a una mujer de gran estatura, a esto se añade que es de una extra especie, por esto mismo la gente les tomaba fotos a la pareja de manera discreta para evitar molestar a esos dos gigantes que tanto destacaban:

-¿Quieres ir a algún lugar en especial? –pregunto Roberto

-No tengo alguno en mente, solo quiero pasear y disfrutar de tu compañía –dijo con una gran sonrisa la minotauro y mirando a todo su alrededor analizando el ambiente

Esto hizo que se le dibujara una sonrisa a Roberto, Smith tenía razón, ella es una mujer muy dulce, el mexicano decidió guiarla hacia el parque del distrito donde cerca de este mismo se encuentran los negocios de comida, restaurantes, karaokes, bares y demás lugares donde podrían disfrutar del día.

Ambos siguieron con su caminata, Amanda en ocasiones se detenía para mirar algún edificio en particular o admirar los vestidos de algunos negocios que exponen sus productos en ventanales.

Ya pasadas un par de horas, y varias paradas donde la minotauro demostraba su gran curiosidad esta misma empezó a ser víctima del calor, el cielo estaba completamente despejado y el sol no tiene piedad, el viento algo seco no ayudaba y mucho menos el pelo de la minotauro:

-Hace demasiado calor –dijo Amanda secando el sudor de su frente

-Ya casi llegamos al parque del distrito, podemos ir a buscar donde sentarnos y alguna bebida

-Está bien

Con esto ambos aceleraron en su marcha, atravesando un par de calles y grandes edificios llegaron al parque, no había demasiada gente por el calor y la mayoría estaban cumpliendo con sus turnos laborales, aun así hay pequeños grupos de personas que tomaron el día junto a su familia, entre ellos, liminales.

Amanda y Roberto antes de ingresar al parque se detuvieron en una máquina expendedora, ahí ambos compraron una limonada fría para poder refrescarse de esa caminata algo extensa, aunque Roberto apenas presentaba signos de cansancio o sudoración, Amanda por su lado se sentía como si estuviese a punto de derretirse.

Ambos entraron al parque y tomaron asiento en el césped debajo de un árbol, abrieron las latas que contienen la limonada y les dieron ligeros tragos a la bebida fría:

-Mucho mejor, estar bajo la sombra con esta brisa se siente mejor –dijo Amanda recargándose en el tronco del árbol

-Estoy de acuerdo, cuando recuperemos el aliento busquemos algún lugar donde comer y después sigamos con nuestro paseo

-Está bien

Algunos minutos pasaron y la pareja reanudo su paseo por el parque, ambos disfrutaban del canto de los pájaros o el sonido de las copas de los arboles moverse, además de algunos niños jugando. Roberto se alejó por un momento para tirar las latas de ambos bebidas en un contenedor de basura, en ese momento en que se alejó un niño se acercó a Amanda:

-Disculpe señorita –dijo el niño tocando la pierna de Amanda

Esta giro su cabeza al pequeño, un niño humano y detrás lo seguía una pequeña Lamia y una ciclope:

-¿Qué sucede pequeño? –pregunto Amanda con una sonrisa colocándose al a altura del niño

-Usted es muy alta ¿Podría alcanzar nuestro balón? Se atascó en ese árbol –el pequeño apunto a un árbol que estaba justo al lado del camino de concreto

-Por supuesto pequeño, yo les daré su pelota

Con esto Amanda camino hasta el árbol y ahí localizo la pelota de color rojo.

Mientras la minotauro trataba de encontrar la manera de bajar la pelota Roberto regreso al mismo lugar donde Amanda lo esperaría, solo para no encontrarla ahí y verla escalando un árbol mientras un grupo de tres niños la miraban:

-¿Amanda que haces ahí arriba? –pregunto Roberto acercándose

-Usted también es muy alto –dijo la lamia mirando a Roberto con curiosidad

-¿Es un soldado? –pregunto la ciclope

-Si soy un soldado pequeña, pero ¿Amanda? –volvió a preguntar

-Estoy tratando de alcanzar la pelota de los niños-dijo Amanda comenzando a sacudir la rama del árbol, esto provoco que la pelota cayera y el niño humano corriese a tomarla

Con esto Amanda bajo del árbol y los niños comenzaron con su juego:

-¡Gracias señorita! –dijo la lamia despidiéndose

-¡No hay de que pequeños! Son muy lindos –dijo Amanda suspirando siguiendo con la mirada a los niños que comenzaron con su juego

-¿Te gustan los niños?

-Son muy lindos, tiernos e inocentes, siempre he disfrutado jugar con ellos, recuerdo que en Francia jugaba mucho con ellos y ayudaba a criarlos

Roberto sonrió ante esto, ambos continuaron con su caminata esta vez dirigiéndose a un pequeño restaurante, pero su caminata se vio interrumpida por un grupo de personas:

-¡Hey linda! ¿A dónde vas con ese lisiado? –una voz fuerte llamo la atención de Amanda- Pasaras un buen rato con nosotros

Un grupo de cuatro hombres se encontraban mirando de manera un tanto irrespetuosa, observaban cada curva de Amanda la cual comenzó a sentirse incomoda:

-No les hagas caso –dijo Roberto- solo son un par de adolescentes calientes

-Pero nos están molestando

-Lo único que quieren es llamar tu atención, si los ignoras nos dejaran en paz

Con esto Amanda se acercó más a Roberto y miro de nuevo a los adolescentes que seguían sin perder de vista a Amanda:

-¡Oye! ¿Por qué no dejas a ese sujeto que se valla y vienes con nosotros? Ese cuerpo tuyo es demasiado sexy para el lisiado –dijo otro de esos jóvenes

-Ignóralos –dijo Roberto de nuevo- nos desharemos de ellos cuando entremos al restaurante

Pero esto no será así, ese grupo se acercó rápidamente a la pareja que esperaba a cruzar la calle, ya a pocos metros continuaron con su acoso:

-Ya linda enserio, ven con nosotros, te aseguro que pasaras un buen rato –Roberto trataba de ignorarlos pero aun así los miraba de reojo

-Yo… yo no puedo, él es mi anfitrión, por favor, aléjense

-¿Tu anfitrión? ¿En serio? Como es que ese mexicano tiene la suerte de estar con tan linda mujer fuck that shit –esto delato el origen de esa persona, este se acercó y tomo el brazo de Amanda jalándola haciendo que esta se sobresalte- Vamos sexy ven con nos—

El sujeto fue interrumpido por la gran mano de Roberto, este repentinamente tomo la muñeca del sujeto y comenzó a apretarla con gran fuerza:

-Déjala pequeñajo, esa no es la forma de tratar a una mujer –dijo imponiéndose en estatura y con su agarre tan fuerte obligar al joven americano a doblegarse

-Ow… Ouch, fuck, duele ¡Suéltame!

-Discúlpate con ella –dijo Roberto mirándolo a los ojos

-¡Déjalo idiota! –uno de los hombres trato de golpear a Roberto pero solamente recibió un golpe en el estómago de la muleta con la que se apoya Roberto, fue tan fuerte que el joven se arrodillo y comenzó a respirar tratando de recuperar el aliento

Roberto soltó al hombre que había tomado a Amanda de sorpresa, al soltarlo la muñeca de aquel joven mostraba marcas rojas de los dedos del soldado:

-Fucking asshole –dijo sujetando su muñeca con una mueca de dolor- por eso construiremos el muro, asquerosos mexicanos

-Mírate a la cara, gritándole a una mujer esa clase de palabras y tratando de arrastrarla

Roberto le dio la espalda pues ya no era necesario seguir peleando, pero el sujeto que había recibió el golpe en el estómago, recupero el aliento y se lanzó por la muleta de Roberto, logro quitársela pero sorprendentemente el soldado mantuvo el equilibrio con un pie, el otro sujeto con la muñeca casi destrozada trato de embestir a Roberto hacia la calle donde algunos vehículos seguían transitando.

Pero el joven soldado con un movimiento rápido esquivo a ese sujeto y le dio un fuerte puñetazo en la nuca dejándolo caer de boca en la calle, para suerte de ese sujeto dejaron de pasar los vehículos, de nuevo, el que le arrebato la muleta a Roberto trato de atacarlo con la misma pero el solado mexicano lo detuvo sujetando la muleta, debido a su fuerza superior logro quitársela, al arrebatársela a ese sujeto se lanzó sobre él y con un fuerte puñetazo en el rostro que le reventó un labio y otro en el estómago lo derribo:

-¡¿También quieren sus putazos?! –Amenazo Roberto con una potente voz e imponiéndose en estatura- ¡Puedo pelear aun sin una pierna!

-¡No! L-lamentamos el comportamiento de nuestros amigos –con esto y movimientos nerviosos los dos que se habían quedado viendo como sus amigo recibieron una paliza los retiraron del suelo

La gente que también deseaba cruzar se detuvo para presenciar esa pequeña pelea, Roberto solamente bufo y comenzó a caminar cruzando la calle siendo observados con sorpresa por la gente en sus vehículos y en la cera, Amanda por su lado siguió a Roberto:

-Gracias… perdón, me quede paralizada es solo que me puse muy nerviosa y asustada

-No importa Amanda, esos chicos solo son unos adolescentes molestos que se creen la verga por ser jóvenes, además por como visten, ropa costosa, collares, relojes dorados de manecillas que dudo sepan cómo funciona y zapatos caros, son hijos de papi, esos golpes les enseñara a respetar a los demás

-Gracias Roberto de nuevo, por defenderme –con esto ella se acercó a su anfitrión y ayudo a subir la banqueta un tanto más elevada

Entraron al restaurante que mostraba ser grande, la fachada mostraba el letrero ´´American Food´´ al entrar se encontraron con un pequeño pasillo que guiaba hacia un pedestal de madera donde una nekomata esperaba con una gran sonrisa, detrás de ella una puerta de cristal oscuro:

-Buenas tardes

-Buenas tardes señorita, me gustaría una mesa para dos

-Muy bien ¿En cuál país le gustaría comer? –la pregunta asombro a Roberto y Amanda

-¿País? –la pareja pregunto casi al mismo tiempo

-El nombre del restaurante puede ser engañoso, no servimos comida de estados unidos como todos piensan, por ahora contamos con comidas típicas de algunos países del continente americano, Estados Unidos, México, Colombia y Argentina

Con esto Roberto sonrió, ese sería el mejor momento para que Amanda probara algo de su patria:

-Nos gustaría comer en México ¿Deseas comer ahí Amanda?

-¡Claro que si! Después de los tacos quiero probar más de la gastronomía mexicana

-Muy bien, esperen un segundo

La nekomata empujo la puerta detrás de ella y llamo a alguien más, de la puerta salió un hombre humano vestido de camarero:

-El los guiara hasta su mesa y tomara su orden, tengan buen provecho

-Gracias –agradecieron de nuevo, casi al unísono, ante esto Amanda se sonrojo ligeramente

Ambos siguieron al mesero detrás de la puerta y ahí revelo las dimensiones y distribución del edificio, un pasillo central de azulejos blancos y negros dirigían a cada sección, desde el techo colgaban las banderas de cada nación y representando la entrada a ese ´´país´´ y cada uno dividió por paredes de madera decoradas con fotos y banderas, al mismo tiempo cada sección contaba con una decoración diferente, no muy apegada a cada país pero con algunas diferencias como el diseño de asientos, mesas y distintivos como banderas, fotos de lugares turísticos de cada país y personajes importantes de estas naciones, a la izquierda justo en la entrada estaba Estados Unidos y a su lado México, mientras que a la derecha Argentina y Colombia, al fondo del pasillo se apreciaban los baños y las cocinas:

-Pasen por favor

Ambos entraron a la zona de México, bajaron dos escalones y caminaron hasta el fondo donde encontraron una mesa para dos libre, Roberto tomo asiento, recargo su muleta en la pared y miro la pared de madera con fotos, mostraban ahí a personajes de la revolución e independencia de su nación, Zapata, Villa, Carranza, Madero, Miguel Hidalgo, en una esquina algo alejado Don Porfirio Díaz, además de fotos de mismos clientes que por sus rasgos faciales, parecen ser mexicanos que visitaron ese restaurante en vacaciones, debajo de esas fotos estaba escrito algo de información de cada una:

-¿Tienen alguna idea de lo que quieren pedir?

-¿Podría darme el menú? –solicito Amanda

-No te preocupes Amanda –interrumpió Roberto- sé que pedir, tráeme una orden de—

-¡Kazuki! –un hombre grito entrando a la zona mexicana, este portaba un zarape y sombrero mexicano, sus rasgos faciales indicaban su origen latino- ¡Te dije que yo atiendo a los clientes que vengan a la zona mexicana!

-Lo siento Juan-senpai –se disculpó el joven inclinándose

-Sí, si lo que sea sácate de aquí, ve y atiende a esa pareja en la sección de argentina –dijo el mesero mexicano apuntando a otra mesa

Con esto el mesero japonés se retiró y dejo al otro mesero mexicano:

-¡Buenas tardes! ¿Qué es lo que desean güeros?

Una sonrisa se dibujó en Roberto, la vestimenta ´´típica´´ y su forma de hablar, un estereotipo viviente:

-Buenas tardes, dame una orden de pastor, una de flautas de frijoles con guacamole y ensalada y diez tamales, dos de cada ingrediente que tengas

-A la orden jefe ¿Qué quieren de tomar?

-Yo quiero una soda de dieta –solicito Amanda

-A mi dame soda normal

-Bien, ahorita mismo se los traigo –con esto el mesero tan llamativo se retiro

Amanda ante esto lo observo muy curiosa y con eso Roberto solamente rio ligeramente:

-Es la vestimenta que creen que vestimos todos los mexicanos

-¿Acaso no visten siempre así? –pregunto Amanda con un tono serio

Roberto se mostró extrañado, él no pensaba que una mujer como ella, que lee y parece culta crea en esos estereotipos:

-¡Es una broma! –Dijo Amanda comenzando a reír al notar la cara seria que puso Roberto- sé que en México no visten con zarapes y duermen bajo grandes sombreros recargados en cactus, solo quería ver tu cara –dijo aun sin parar de reír

Roberto solamente sonrió y comenzó a reír junto a Amanda, la risa de la minotauro capto la atención de los demás clientes pero a la pareja no le importo, pasaban un buen rato…


POV Roberto


-Sí que me tomaste por sorpresa Amanda, por un momento pensé que creías en los clichés –dije quitándome mi gorra y colocándola sobre mi pierna

-Lo sé, tu cara dice eso –dijo secando una lagrima

Ella dirigió su mirada a la pared y comenzó a mirar uno a uno las fotos de las figuras importantes en esa pared, artistas, generales, presidentes, revolucionarios y aquellos que forjaron mi nación tiempo atrás:

-Emiliano Zapata, Francisco I. Madero –comenzó a pronunciarlos- Francisco Villa, son los héroes de la revolución mexicana ¿No? –pregunto curiosamente

-Asi es Amanda, héroes que libraron la batalla para librar al país del régimen de Porfirio Díaz, aunque –dije llamando la atención de Amanda- yo soy de aquellos que piensa que Porfirio Díaz fue alguien no tan malo como los pintan los libros

-Pero los libros que he leído dicen que fue un dictador y que se aprovechó de los pobres e indígenas explotándolos en las minas y solamente beneficiando a los ricos ¿Acaso son mentiras? –pregunto apoyando sus codos en la mesa y apoyando su cabeza en sus manos mirándome con atención

-Bueno, puede que en algunas partes tengan razón, pero no del toda –comencé con mi discurso que en mi nación entre los estudiosos e historiadores es muy controvertida- el general Don Porfirio Díaz fue un hombre que se mantuvo en el poder, que el mismo inicio varios movimientos para logar tomar el poder y evitar la reelección, lucho por esto y cuando se erigió presidente comenzó con varios cambios, comenzó una pacificación en el país e instauro un ejército, pues en esos tiempos, el ejército mexicanos sufría de varias divisiones y casi siempre seguían ordenes de hombres conocidos como caciques

Me vi interrumpido por un mesero que coloco un plato de plástico con varios totopos y una vasija de cerámica con un diseño similar a las pinturas mexicas, la vasija contiene salsa verde:

-Perdonen por interrumpirlos –se disculpó el mesero retirándose

Al retirarse Amanda tomo uno de los totopos y los sumergió en la salsa, tomo bastante:

-Cuidado, puede que pique mucho –dije tomando otro totopo

-Mi mama preparaba salsas también, puedo soportarlo –dijo con una voz orgullosa

Asi ella dirigió ese totopo a su boca y después de masticarlo note como empezó a luchar contra el picante, hasta que se rindió:

-¡Pica mucho! –dijo sacando su lengua y echándole aire, como si eso calmase el ardor- ¿Por qué pica tanto? –dijo con la lengua de fuera

Sumergí el totopo en la salsa, lo probé, como me lo temía, una salsa verde hecha con jalapeño y si acaso habanero:

-Es salsa de jalapeño y habanero ¿Tu mama no las preparaba así?

-No –dijo como si se lamentase haber probado ese totopo, incluso se puso un poco roja

-¿Tanto te pica? –pregunte terminando con el totopo, la verdad es que si pica mucho la salsa, aunque te terminas acostumbrando cuando casi todas las comidas las acompañas con salsa o dulces de tamarindo y picante

-Si… mi lengua sigue adiendo –el cómo habla con la lengua de fuera es por demás adorable- pedo, ¿Podrías seguid con la histodia de Porfidio Díaz? –pregunto atenta tratando de contener el ardor que siente, aun con la lengua de fuera, el solamente hablar asi la hace ver muy tierna

-Está bien, el general Porfirio Díaz empezó su gobierno al principio con grandes avances, pacificando al país, empezando a buscar la inversión extranjera y a establecer rutas comerciales más seguras con un ejército que el mismo instauro con ayuda de otros generales y gobernadores que el mismo coloco al poder –mientras narraba esto Amanda me miraba con gran atención y comía totopos sin salsa, espero no lo olvide y sumerja otro- y con esta mayor seguridad y casi una completa pacificación consiguió la atención de empresarios estadounidenses, alemanes, franceses y británicos y todo esto se extendió e incremento en sus 31 años en el poder, expandió la economía enormemente, creo líneas ferroviarias que aun se usan, se logró una época de paz tan extensa que en esos momentos hubo un gran desarrollo cultural y social, ¡incluso el peso estuvo igualado o mejor valuado al dólar! –dije elevando un poco la voz, eso siempre fue algo de respetarse- él fue violento contra aquellos que se les oponía y las elecciones eran un show donde el siempre ganaba, es cierto, pero Porfirio Díaz trajo una época de esplendor a México y avances tecnológicos que muchos antes de el no lograron, lamentablemente no fue para todos, los pobres no lograron un desarrollo mejor y era imposible, digamos que Porfirio debía de sacrificarlos para que el país logre su desarrollo, el hizo que el país se desarrollase y gracias a eso México es lo que es hoy en día, lamentablemente sus predecesores no lograron los mismo avances que el e incluso me atrevería a decir que hubo un retraso

Al terminar Amanda desvió un poco la mirada y se colocó en una posición pensativa, sosteniendo su mandíbula y mirando a la foto de Porfirio Díaz:

-Lucho por su nación, el desarrollo económico, tecnológico y socialmente y es considerado un dictador criminal

-Asi es –conteste asintiendo

-Es triste

-Muchos lo consideran también un traidor a la patria, pero Porfirio Díaz tenía un gran aprecio por su nación, incluso él quería que fuese enterrado en la Hacienda de la Noria en Oaxaca, pero al renunciar e irse al exilio en Francia falleció en Paris, desde ese día su linaje lucha por que extraditen el cadáver de ese gran hombre, y que al fin puedan cumplir con su deseo de descansar en su hacienda querida

Escuche como Amanda comenzó a sollozar mientras seguía masticando un totopo:

-¿Qué sucede?

-El solo quería descansar en su patria –dijo sumergiendo un totopo en la salsa, creo que lo olvido- pobre general Díaz

-Amanda espera

No se detuvo, de nuevo, comió otro totopo con mucha salsa y volvió a gritar ante el ardor, pero para su suerte llego el mesero con nuestra orden y bebidas, al llegar Amanda de inmediato bebió a tragos de su soda:

-Parece que te pica mucho la salsa güerita, doña María hizo un buen trabajo –dijo con una sonrisa el mesero colocando los platos en la mesa- Si no es molestia amigo ¿Qué haces un militar por aquí?

-No es molestia, resulte herido en una operación militar en el desierto de Sonora… perdí mi pierna derecha –esas palabras calan en mi como acido

El ante esto se mostró sorprendido:

-Perdón por eso, no sabía

-No hay problema, ahora dime ¿Ese es el uniforme para los mexicano?

-¿Esto? Nah, los dueños del restaurante nos hacen llevar el típico uniforme de mesero pero además algo referente a una nación, así que yo, con mis facciones mexicanas, mi piel morena, bigote de Pancho Villa decidí hacer honor a los clichés, así que compre este zarape y sombrero y el dueño me dejo trabajar vestido así

-Es muy llamativo y mexicano –dije riendo- Muchos clientes te cuestionan ¿no?

-Siempre lo hacen, siempre me preguntan si soy mexicano, de donde soy, si siempre bebemos tequila y demás, lo típico, bueno, otros clientes están llegando, si necesitan algo más solamente chiflen

Con esto el mesero se retiró, yo mire a todos los platos, Amanda miraba a cada uno con curiosidad:

-Todo huele muy bien y luce delicioso –dijo con ojos brillosos

-Es un poco de la comida mexicana, prueba lo que quieras

Con esto ella tomo un tenedor y lo paso por encima de cada plato sin decidir que probar:

-Mira, comencemos por las flautas –dije acercándole el plato- puedes comerlas clavándole el tenedor o con tus dedos, están bañadas de guacamoles y crema, añádeles algo de lechuga, tomate y salsa

Ella asintió y tomo una de las flautas de frijoles, la cubrió de lechuga, tomare y un poco de salsa, la mordió y solamente pude ver como se le dibujaba una sonrisa mientras sus orejas se movían de arriba abajo:

-Es delicioso –dijo dándole otro mordisco a la flauta- es crujiente y suave a la vez –dijo con la boca llena

-No hables con la boca llena

Ahora yo comencé con los tacos al pastor, no sin antes añadirles salsa, lechuga, cilantro y cebolla…


POV Narrador


La pareja así comenzó a comer, Amanda disfrutaba de la comida de otra nación, la patria de su anfitrion y Roberto le enseñaba como comerlo y algunos de los ingredientes básicos, para el final dejaron los tamales y Amanda al saber que cada tamal era de un sabor diferente pero estaban envueltos en las hojas de elote, con esto ideo un pequeño juego, adivinar el sabor de los tamales, Roberto al principio lo vio un poco ridículo pero al ver a la minotauro tan motivada y sonriente al acertar o fallar se le unió, con algunas risas y algunos comentarios siguieron su juego.

Mientras por otro lado un grupo de cuatro varones ponían una denuncia ante la policía por haber sido agredidos por un inmigrante mexicano y una liminal, dos de ellos muy lastimados:

-¿Podría describirnos a los agresores? –pregunto el oficial fuera de su patrilla con una pequeña libreta apuntando

-A fucking beaner y una vaca –dijo el sujeto que fue golpeado en el estómago y su labio reventado

-¿Un qué y un qué? –pregunto el oficial ignorando eso que dijo

-Un inmigrante mexicano y una minotauro –contesto el otro que tenía la muñeca roja y un fuerte dolor en la nuca- le aseguro que ese beaner está aquí de manera ilegal y la vaca lo está protegiendo de ser expulsado del país, quizás incluso sea un narcotraficante

-Eso lo comprobaremos señor denos una descripción física más detallada

-El mexicano es alto, lleva una gran barba, bigote y gorra, esta vestido como si fuese un militar, lleva una muleta y no tiene una pierna, la vaca es alta también, con jeans, camisa de vestir y pelo castaño, trasero grande y senos del tamaño de-

-Es suficiente –interrumpió el oficial ante esos comentarios desagradables- debido a que una liminal esta como sospechosa debemos de llamar al agente de MON más cercano, no tenemos permitido interrogar a las liminales, solamente ponerlas bajo arresto

-Se lo aseguro oficial, esa vaca estuvo a punto de agredirnos, era muy alta y sé que son muy fuertes, además, ese sujeto me dejo la muñeca así –dijo mostrando las marcas rojas en su brazo- aun siento el dolor de cómo me apretó

-Y a mí me golpeo en el estómago con su muleta y me destrozo el labio, that fucking inmigrante las pagara, ya vera que está aquí de manera ilegal

-Señor no puede hacer tales acusaciones cuando no ha sido comprobado, Nagaka ¿Ya contactaste al agente de MON?

-Sí, la agente Smith viene en camino

-¿Dónde sucedió esto señores?

-En el parque, síganos

Con esto los oficiales subieron a la patrulla mientras los jóvenes los guiaron caminando por la cera hacia el cruce peatonal, los jóvenes habían visto donde entraron Roberto y Amanda, ahí sería el primer lugar donde investigarían los oficiales de policía.

Para el momento en que llegaron Smith también estaba en la escena interrogando a los jóvenes y al mismo tiempo recibiendo un reporte de los policías:

-¿Están seguros que la liminal tuvo que ver en la agresión?

-Bueno, no, pero Hey, ese hombre nos atacó sin que les hiciéramos algo, me dejo la muñeca roja y me golpeo en la nuca

-¡Ahí vienen! –grito uno de los chicos al ver a la gran pareja salir del restaurante

Amanda y Roberto se detuvieron en seco al salir, esto por ver una patrulla, dos oficiales, a Smith y ese grupo de acosadores mirándolos con ojos vengativos:

-Ya lo veía venir –dijo Roberto casi sin sorprenderse

-Roberto ¿Quiénes son esos chicos? ¿Por qué nos miran así?

Roberto solamente suspiro, el decidió no recordarle a Amanda lo sucedido, al verla reír y sonreír tanto no quería arruinar ese momento, pero al parecer el destino le hizo una jugarreta:

-Tranquila Amanda, yo me encargo ¿Esta bien?

-Si… está bien, pero me parecen familiares ¿Los conocemos?

-Lamentablemente sí, pero no son muy amigables, tu tranquila y yo nervioso

Con esto bajaron un par de escalones desde la entrada al restaurante y se dirigieron a los oficiales, los cuales revisaban la descripción proporcionada por los jóvenes, mientras Smith miraba a Roberto un poco decepcionaba, pero aun así deseaba escuchar la otra parte de la historia:

-Buenos días oficiales, ¿Qué es lo que sucede?

-Los jóvenes aquí presentes dicen que usted los agredió cuando trataron de conversar con su compañera, a esto se añade los daños físicos a dos de ellos

Los chicos mostraban grandes sonrisas de victoria mientras que Amanda estaba sorprendida ante tal declaración, su mente estaba en blanco:

-¿Los jóvenes les contaron que ellos comenzaron a gritarle palabras indecentes a mi compañera y además que tomaron su brazo tratando de arrastrarla con ellos? –respondió Roberto ante la acusación

Los oficiales negaron y uno de ellos lanzo una mirada de duda a los jóvenes:

Dont lie asshole, nosotros nunca le diríamos tales cosas a una dama! Solamente nos acercamos para conversar con ella y tú nos atacaste

-Agente Smith, podría hacernos el favor de interrogar a la minotauro

Smith sabía que sería inútil, Amanda está casi atónita, sin comprender la situación, pero debía de hacerlo, los oficiales necesitan de todo eso para dejar libre a Roberto y Amanda o llevarlos a una comisaria cercana para procesos juridiciales:

-Amanda –esto saco del trance a la nerviosa minotauro que miro a Smith preocupada

-Smith ¿Qué sucede? ¿Por qué los oficiales dicen esas cosas de Roberto?

-¿No recuerdas lo que sucedió?

-Yo… no, solamente recuerdo el paseo con Roberto y la comida mexicana pero… no, no recuerdo que paso, pero esos jóvenes me parecen conocidos ¿Son amigos? –pregunto inclinando su cabeza

Los jóvenes solamente se rieron ligeramente, en sus mentes tacharon de tonta a la minotauro y ya imaginaban a Roberto metido apretado en la unidad policiaca.

Los policías ante esto discutieron un poco entre ellos:

-Ante la falta de algún otro testigo tendremos que llevarlos a la comisaria para una investigación más profunda

Smith suspiro y miro de nuevo a Roberto, se sentía decepcionada, ella nunca espero que un soldado atacase a jóvenes inocentes, y mucho peor, que no se lo conto a Amanda.

Uno de los oficiales camino hasta la patrulla abriendo la parte trasera, mientras Smith caminaba hasta una Amanda atónita:

-Ven conmigo Amanda

-Smith ¿Por qué se llevan a Roberto? ¿Qué paso?

-Después te lo explicare Amanda

-¡Respóndeme ahora! –la minotauro alzo la voz alarmando a los presentes- ¿Por qué se lo llevan? El no hizo nada malo… ¿o sí? –pregunto preocupada mirando a Roberto que caminaba hacia la parte de atrás de la unidad policiaca junto a un oficial

Apena Roberto metió su cabeza en la unidad una pequeña mano toco a Smith en su pierna:

-Señorita ¿Por qué se llevan al amigo de la señorita alta? –pregunto un niño humano acompañado de sus amigas y lo que parece sus padres o cuidadores, una pareja, un humano y lamia

-¡Esos sujetos eran los que molestaban a la señorita que nos devolvió el balón! –grito la pequeña lamia furiosa apuntando al grupo de cuatro jóvenes

Ante esto los oficiales se miraron y caminaron hasta los niños, Smith se hinco para igualar su estatura y se retiró las gafas revelando sus ojos azules:

-Díganme pequeños ¿Qué fue lo que vieron? –Smith les regalo una sonrisa para inspirarles confianza ante la presencia de dos oficiales de policía

-La señorita alta nos devolvió nuestro balón que se atoro en un árbol alto –comenzó a explicar el niño de una manera tierna pero con tono serio- después de que nos la diera seguimos jugando pero se volvió a atascar, así que busque a la señorita o a su compañero que también es muy alto, los encontré en ese cruce –dijo señalando al cruce peatonal justo al frente del restaurante- pero esos sujetos le gritaron varias cosas malas a la señorita alta

-Y-yo pude ver como uno de ellos sujetaba de su brazo –dijo la pequeña ciclope- el señor alto solamente hizo que la soltara, pero ese sujeto lo ataco

La pequeña termino señalando a los dos que estaban golpeados y más enojados, ahora mismo, sudando porque los habían descubierto:

-¿Están completamente seguros de esto?

-Disculpe agente –interrumpió una lamia adulta- somos los cuidadores de los pequeños, mi anfitrión tomo video con audio de lo sucedido, creo que deberían verlo

-Aquí lo tengo –decía el humano al desbloquear su celular e ingresar a la galería de videos

Ante esto los cuatro jóvenes al ver como serian descubiertos y castigados por mentir a las autoridades comenzaron a caminar lentamente alejándose de los oficiales, pero uno de estos les cortó el paso:

-¿A dónde van? Eso puede ser una prueba clara para que este hombre quede tras las rejas unas cuantas horas… o ustedes sean castigos por mentir a oficiales de policía

Smith junto a uno de los policías comenzaron a ver el video, aunque en un principio mostraban a uno de los niños arrastrando al cuidador para buscar a Amanda y al localizarla comenzaron escuchando lo que gritaban los sujetos, después con algo de zoom en el momento de la grabación se vio claramente como uno de los jóvenes tomaba el brazo de Amanda y comenzaba la pelea:

-Ya veo ¿Qué dice oficial?

-Claramente una agresión verbal contra una liminal y física a un humano que además, esta lisiado, agente creo que deberíamos de dar un castigo por todo esto

-Y que según el reporte que me dieron, les mintieron

-Asi es

Ante esto uno de los jóvenes en pánico empujo al oficial que les corto el paso, este casi se cae pues fue tomado desprevenido, pero Roberto, que ya estaba sentado en el asiento de atrás de la patrulla pues se había cansado de esperar a que demostraran su inocencia, uso su muleta para hacer que ese cobarde que trataba de huir se tropezase y calles, ya en el suelo el policía que empujo lo levanto:

-¿Por qué hiciste eso eh? ¿Tienes miedo a las celdas? –dijo el policía levantándolo

Roberto salió de la patrulla de manera dificultosa, Amanda seguía algo confundida pero al mismo tiempo aliviada, los cuatro jóvenes solamente sudaban del nerviosismo mientras los oficiales los mantenían en su lugar:

-Añade agresión a un agente de la ley e intento de huida –dijo el policía mientras otro tomaba nota

Roberto tenía solamente una sonrisa ligera de victoria, Smith también, se sentía un poco apenada por haber dudado de Roberto, mientras Amanda aun no entendía la situación del todo pero se sentía igual, aliviada:

-Disculpemos señor por hacer que pasara por eso –se disculpó uno de los oficiales inclinándose ligeramente frente a Roberto

-No importa oficial, usted solamente cumple con su deber como lo dice el manual, lo felicito por cumplir con su trabajo

-Gracias señor y de nuevo, discúlpenos

Ante esto Roberto solamente se acomodó su gorra y acepto las disculpas dejando a los oficiales con los jóvenes que tendrían que ir apretados en la parte de atrás de la pequeña patrulla, Smith esperaba junto a Amanda que ese gran soldado se les acercase más, los niños por otro lado se despidieron:

-Sí que sabes divertir a una dama en un paseo Roberto –comento Smith

-También me alegro de verte Smith, espero no hayas pensado que soy una especie de abusador

-Para serte sincera si, por un momento dude de ti, pero no es nada personal, mi trabajo me lo exige Roberto, en ocasiones tengo un buen ojo para detectar a un buen anfitrión, y en otras, bueno, solamente me topo con basura que solo quiere beneficios económicos –Smith tocio ligeramente- Amanda ¿Estas bien?

-Sí, solo que aun no comprendo bien que sucedió ¿Por qué los policías querían llevarse a Roberto?

-Cierto, ¿Por qué no lo recordabas Amanda? –Smith dijo esto con un tono severo entre dientes lanzando una mirada severa a Roberto mientras limpiaba sus lentes de sol con un paño blanco

-Ahorita mismo lo explicare pero ¿Smith podrías acercarme al departamento? Esta muleta comienza a cansarme

-Está bien, sirve que en el camino nos explicas esta situación Roberto

-Sí, ya lo se

Con esto Smith abrió las puertas de su camioneta, al igual que su ropa, de un color negro pero asientos color crema, Amanda ayudo a Roberto a subir en el asiento de los pasajeros de atrás, mientras la minotauro en el de copiloto…


POV Roberto


Smith encendió el motor y comenzó a conducir lentamente, mientras, mire hacia atrás como esos mocosos eran subidos a la patrulla uno a uno, desde aquí puedo ver como se quejan o lloran:

-Ahora Roberto ¿Por qué precisamente Amanda no recuerda nada?

-Mira Smith – contraataque con un tono serio y voz fuerte pero no como para asustarlas- Cuando esos mocosos agredieron a Amanda ella estaba asustada y nerviosa, después de eso entramos a un buen restaurante con comida de mi patria, compartí algo de historia a Amanda la cual me escucho con más atención que muchos de mis compañeros en el colegio militar cuando expuse clases, ella disfruto y paso un gran momento comiendo comida típica de mi tierra natal, lo último que yo quería era borrarle esa linda sonrisa trayendo tales recuerdos horribles ¿se lo recordaría? Sí, pero después, en nuestro hogar cuando ya haya pasado un tiempo –dije molesto

No quiero que me tomen por algún abusador o alguien con malas intenciones, yo solamente pensé que era lo más indicado para no arruinarle ese día que Amanda tanto estaba disfrutando… y que incluso yo he disfrutado con ella, aun con esa actitud tan diferente a la mía, como si fuese una niña, me ha sacado varias sonrisas y risas… incluso por momentos he olvidado por completo lo que me ocurrió en el desierto de Sonora, idiota, trajiste de nuevo el recuerdo y ahora mi pierna comienza a temblar y las punzadas vuelven, bien hecho Roberto.

Por otro lado Smith permanecía aun mirando al frente mientras conducía y Amanda se mostraba pensativa, tratando de recordar:

-No puedo decir que hiciste lo correcto al no contarle a Amanda lo sucedido en el momento, pero aun así me alegra que todo se haya solucionado y no haya pasado a mayores, eso y que Amanda parece feliz –dijo mirando a Amanda por un momento, ella reacciono y sonrió, me gusta esa sonrisa tan cálida

-Si Smith, Roberto me llevo a un gran paseo y comimos flautas, tacos y tamales ¿Usted sabía que los tamales son como regalos? No sabes que hay dentro hasta que los abres

Asi ella comenzó a contarle a Smith sobre nuestra comida en ese restaurante y el pequeño juego que hicimos, suspire al verla, no puedo permanecer enojado con ella hablando y mostrando su sonrisa o riendo, es imposible, ella es tan dulce.

Reí para mis adentros.

Tan dulce que daría diabetes, reí de nuevo, solamente me centre en mirarla como explicaba nuestro juego y saltaba a la historia del general Porfirio Díaz, mientras, Smith la escuchaba mientras conducía, espero que le preste atención, explica mucho mejor que yo.

Ya después de unos minutos llegamos hasta el departamento, pero antes de salir Smith me llamo:

-Por cierto Roberto, un equipo de remodelación entro a tu hogar, no te alarmes, solamente ampliaron los marcos de las puertas y algunas cosas

-¿Sin mi aprobación? –pregunte algo molesto, maldita sea Smith, Amanda me hace sonreír y tu enojarme

-Lamento eso pero no contestabas tú celular y Eddie dijo que habías salido con Amanda a un paseo, y no quise molestarlos

Revise mí celular y solo tenía una llamada perdida y un mensaje de Smith diciendo que ya terminaron la remodelación:

-¡Hasta luego! –dijo Smith despidiéndose y acelerando casi estrellándose contra un vehículo

-¡Hasta luego Smith! –se despedía Amanda mientras yo miraba ese mensaje con el ceño fruncido

-Entremos a nuestro hogar Amanda, ya son muchas cosas por hoy

-Claro

Entramos y en la recepción nos recibió esa agradable mujer que siempre nos saluda, subimos las escaleras hasta el tercer piso y nos dirigimos a la habitación, como dijo Smith, el marco estaba ampliado, llegaba casi al techo y Amanda ahora pudo entrar sin problemas, antes ella debía agacharse.

El pasillo que comunica a la sala también estaba algo ampliado a lo ancho y las habitaciones ampliadas igualmente, bueno, es gratuito asi que no tengo algún problema.

Amanda entro al baño para darse una ducha, yo iria despues de ella, por ahora solamente fui por mi diario para anotar el reporte diario.

Apenas llegue a la sala y deje mi diario en la mesa de centro alguien llamo a la puerta:

-¡Voy! –grite y esta vez no tocaron de manera desesperada

Llegue hasta la puerta y retire el seguro, ahí vi a un hombre mayor, pelo canoso, algo de vello facial, una bata que ya me demostraba su oficio, lentes y un maletín negro en su mano derecha:

-Bueno días, soy el Doctor Naoki –dijo inclinándose- soy el doctor encargado de la minotauro Amanda, usted debe ser su anfitrión

-Asi es doctor, buenos días –dije inclinándome también- ¿gusta pasar?

-Por ahora no joven, tengo el tiempo ajustado pues tengo que revisar a otros pacientes, solamente vengo para entregarle las medicinas de Amanda de su tratamiento

El abrió su maletín y de este saco dos cajas de cartón algo grandes, en una vienen escrito A-1 y en otro ZC-2 escrito en letras azules, además del instructivo:

-Amanda debe de tomar una pastilla de cada caja tres veces al día, una en la mañana, otra en la tarde y otra en la noche, le recomiendo mezclar esto con la hora del desayuno, comida y cena para que le sea más fácil a ella recordarlo, pero debe ser a horas exactas cada día, además de esto le entregare a usted una copia de la cartilla médica y las citas médicas que tiene Amanda, son exámenes físicos normales y además un examen para verificar como va con este tratamiento

-Entiendo, tres veces al día a la misma hora, lo recordare

-Amanda necesita de su ayuda –en este tono de voz pude escuchar algo de tristeza- quizás no sea necesario que usted se entere pero ella ha tenido varias familias anfitrionas ¿Cuántas les dijo Smith a usted?

-Me dijo que tuvo tres familias antes –dije algo confundido

-Ahora lo recorto a la mitad, ella ha tenido seis familias señor Roberto -suspiro mientras miraba al suelo y luego alzo la mirada para verme de nuevo- ella no lo sabe, solo sabe que alguien más la rechazo antes de usted, sus familias la han incluso abandonado en parques o centros comerciales, de manera accidental o a propósito, incluso ha atacado a algunas pues no los recuerda, en un momento casi es expulsada del país, todo porque no siguieron el tratamiento que le explique hace unos momentos, o porque no le dan la relevancia debida a su condición, yo soy el doctor de Amanda, aquel que vela por su salud, le pido que por favor la asista

-Lo hare doctor Naoki, ella es una mujer muy dulce, inteligente y única, ella se merece una oportunidad para recordar, ya se lo prometí a Smith y ahora a usted, yo ayudare a que recuerde y a tener una vida más feliz

-Eso espero Roberto –dijo con voz seria- dejo en sus manos el tratamiento de Amanda, por favor, sea puntual y no olvide dárselo

-Se lo aseguro, seré puntual y no fallare

Con esto se despidió y retiró, yo cerré de nuevo la puerta y camine hacia la sala mirando la caja, compuesto de medicinas que no logro pronunciar a la primera, como siempre, nombres tan complicados, antes de salir por completo del pasillo y entrar a la cocina tocaron de nuevo, suspire y regrese a la puerta, volví a retirar el seguro y me topé con una pequeña harpía, es muy diferente, parece una ¿Paloma?:

-Buenas tardes ¿Usted es Roberto?

-Eh, si, ¿Quién es usted? –pregunte curioso, lleva un uniforme como de mensajero

-Solo soy una mensajera, tenga, dos cupones de 50% de descuento en el restaurante Aizawa, disfrútelo

-Gracias –dije tomándolos y leyendo un poco el título en carmesí- ¿Pero porque los –la mujer salió corriendo hacia las escaleras- cupones?

Cerré la puerta y analice los cupones, parecen reales, es decir, quizás sean falsos o parte de una broma por cómo se fue esa harpía, son de ese material plástico resistente, tiene detalles dorados y carmesí, además de un código de barras que le da autenticidad, aquí solamente dice que es un descuento general del 50% en el restaurant, cortesía de la ¿Gran Sirena?... ¿Qué chingadera es esa? Bueh, es un gran descuento por hacer nada, después revisare donde queda ese restaurante, guarde ambos cupones en uno de los bolsillos de mi uniforme, después cruce por la cocina y deje ambas cajas sobre la barra de la cocina y camine hacia el sillón:

-¿Quién era Roberto? –escuche a Amanda

-Era el doctor Naoki, Amand…

Al voltear a verla solamente la vi con una bata que cubría sus pechos pero dejando descubierto su abdomen… tiene músculos bien formados, lleva también una toalla que solamente cubre un poco de sus piernas y su zona intima, ella estaba secando su cabello mientras me miraba curiosa ¿No es consiente que está casi desnuda frente a mí?:

-¿Por qué vino el doctor Naoki? ¿Tengo que asistir a la cita en el hospital?

-N-no Amanda, solamente me dejo tus medicinas y algunos papeles –dije desviando la mirada de ella

-Entiendo –con esto ella camino hacia la cocina

Evite voltear a verla, si esa ropa apenas le cubre de frente no quiero ver si la cubren desde atrás, solamente tome mi diario y comencé a escribir.

Apenas iba por la mitad cuando Amanda se sentó en el sillón y comenzó a leer… sigue vestida así:

-A-Amanda ¿Y esa ropa?

-Esta bata es mi favorita hace mucho calor y mi pelo aún no ha terminado de secarse, decidí ponerla porque así siento más aire fresco

Suspire ante esto, solamente no te le quedes viendo y ella no pensara mal de ti, termine de escribir el reporte y saque mi celular, introduje la clave y comencé a vagar por el internet, en especial las noticias.

Sarver de nuevo, ahora me entere que es un doctor el cual gano gran fama y dinero al fabricar varios artículos de higiene para las nuevas especies siendo el primero y de los únicos el primer año del acta, eso es pescar el pescado en el momento correcto como diría mi padre.

Un geólogo rescato a una wyvern de una red de tráfico de liminales, un héroe entre lo civiles, bien hecho por él.

Asi seguí hasta que una llamada interrumpió mi vagancia, es mi hermana:

-Hola hermana –dije contestando

-Hola hermano ¿Cómo has estado? ¿Te has sentido mal?

-No hermana, todo bien, han sido un par de días muy buenos

Pude ver de reojo como Amanda me miraba con una sonrisa:

-¿Qué tal la obra? –pregunte

-Hasta ahora no hemos iniciado, aún faltan algunos trámites y la autorización del estado así que me he quedado en casa de nuestros padres, ellos siguen aún preocupados por ti

-Diles que no se preocupen, estoy bien

Amanda se levantó y camino hacia el dormitorio:

-Voy a cambiarme –dijo en voz baja

Yo solamente asentí y seguí hablando con mi hermana:

-¿Has hecho algo en especial hermano?

-Bueno… la verdad es que ocurrió algo inesperado

-¿Qué cosa? ¿Te trataron de asaltar y le partiste el cuello a alguien?

-No hermana, nada de eso, es algo un tanto más delicado ¿Recuerdas eso del acta de intercambio que leímos en el avión?

-Sí, las noticias lo siguen anunciando

-Bueno, ahora soy parte de esta, soy la familia anfitriona de una joven minotauro, se llama Amanda

-¡¿Qué?! ¿Cuándo ingresaste? ¿Por qué no me lo contaste? O más bien ¿Por qué no se lo has dicho a la familia? –comenzó a preguntar nerviosa y algo molesta

-Tranquila, ya tenía planeado contárselos, dentro de un mes cumples años y nuestros padres organizaran una comida familiar como siempre lo hacen, pensé que ese sería un buen momento

-¿Y porque esperar tanto?

Mire hacia la puerta del dormitorio y me cerciore que estaba cerrada:

-Amanda sufre de pérdida de memoria, la coordinadora Smith me dijo que ha tenido varia familias antes, pero después de unos días o incluso una semana los olvida y los ha llegado a atacar, quiero cerciorarme que antes de presentarlos ella al menos me recuerde sin problemas… tal como lo hacia nuestro abuelo con nuestro padre o contigo

-Entiendo hermano, cuídala, sabes que los que sufren de ese mal necesitan todo el apoyo

-¿Crees que mis padres se molesten?

-No lo creo hermano, son los mejores padres, amables, cariñosos y unidos, la aceptaran

-Eso pensé, gracias hermana

-No hay de que, dime, ¿Es linda? –ya va a empezar, con los chismes

Suspire, mejor lo digo ahora o no me dejara en paz el dia en que nos reunamos en familia:

-Siéndote sincero, si, su pelo es de un castaño brillante, sus ojos y sonrisa son hermosos y su cuerpo, bueno… –nunca he sido bueno hablando así del cuerpo de una mujer, me apena decirlo en voz alta

-¿Sexy? –pregunto mi hermana con un tono serio aun para ella

-Bueno, si, podría decirse que si, además le gusta la historia tanto como a mi

Con esto un grito de emoción agudo hizo que despegara mi oído del celular, maldita sea, casi me deja sordo:

-No grites así pulga –dije por el repentino chillido

-Lo siento hermano –dijo con voz emocionada- pero es perfecta, linda, sexy y fanática de la historia, quizás y ella conquiste ese corazón de hielo y acero que tienes

-Si quizás, nunca se sabe, pero antes quisiera conocerla mejor y ganarme algún lugar en su mente, no quiero enamorarme y que me olvide por completo, como lo hizo nuestro abuelo

-Hermano ya te lo dije, él no te olvido porque te odiara, el servicio militar te exigía estar lejos y por lo mismo ya no te reconocía, pero te lo aseguró, el siguió recordante, cada vez que nos reuníamos nuestro padre y yo con el abuelo siempre nos contaba sobre un hombre alto y amable que lo ayudaba tiempo atrás, que lo cuidaba, eras tu hermano

-Lo se hermana, lo sé, el me seguía recordando pero al mismo tiempo no, no le guardo rencor al abuelo por eso, es solo que no quiero que se repita con Amanda

-Está bien hermano, suerte y si necesitas algo solo dímelo o a nuestros padres, ya me voy, tengo que seguir con algunos trámites y verificar los planos, hasta mañana

-Hasta mañana hermana

Con esto colgué y guarde mi celular, mire de nuevo a la puerta, estaba cerrada, suspire y mire la hora, solo falta un poco para que anochezca, camine hasta el dormitorio y toque la puerta:

-Amanda ¿puedo pasar?

-Sí, pasa

Con esto empuje la puerta, ella estaba recostada en la cama leyendo, se había puesto una ropa más ligera para dormir, algo pegada a su cuerpo denotando sus curvas, solamente camine hasta el armario, saque los cupones que me entregaron y los puse en mi billetera la cual deje en el armario, después de esto saque un cambio de ropa, camisa blanca, un pantalón marrón y un zapato… el mayor desperdicio de dinero serán los pares de calzado, quizás haya alguien que fabrique solo calzado de pie izquierdo, espero.

Tome mi toalla roja y me dirigí a la ducha, ahí cerré la puerta con seguro y comencé a aclimatar el agua, ya estando algo caliente me sumergí y relaje un poco…


POV Narrador


Roberto se sumergió en el agua caliente y comenzó con su higiene personal y en ocasiones se relajaba un poco y dejaba ir el estrés y la tensión con el agua caliente, por otro lado Amanda leía esos libros de historia donde hablaban del general Porfirio Díaz y comenzó a compararlos con lo que le conto Roberto, recolecto algo de información positiva del ex mandatario mexicano y al mismo tiempo negativa, ella quería saber más pero esperaría a que Roberto saliera de la ducha o buscaría directamente en alguna librería o en internet, pero ella no logra comprender al 100% como funcionan esos aparatos, aunque el pueblo y colonia en las que vivió contaban con energía eléctrica y automóviles no contaban con computadora, solamente libros y escritos antiguos.

Ya después de casi media hora Roberto salió de la ducha ya seco y vestido, dejo su toalla secarse y acumulo la ropa de él y Amanda en el cesto, mañana temprano la pondría a lavar.

Salió del baño y se dirigió a la sala, ahí dormiría de nuevo, después conseguiría otra cama de su tamaño y dormiría en algún otro cuarto o adaptaría la sala, el desea darle el espacio personal a Amanda, el conoce las necesidades de una mujer, además como anfitrión el mismo sabe que debe darle la comodidad a su huésped.

Ya el reloj apuntaba casi a las nueve y media de la noche, él ya quería dormir, por último se dirigió al dormitorio y toco la puerta:

-Amanda ¿puedo pasar?

-Claro pasa

Roberto solo abrió un poco la puerta, Amanda estaba preparando la cama para dormir:

-Solamente quería decir que buenas noches ¿Necesitas algo?

-No, nada, gracias Roberto –contesto con una sonrisa

-Está bien, descansa Amanda

-Descansa Roberto

El mexicano estuvo a punto de cerrar la puerta cuando la minotauro lo llamo:

-¡Espera!

-¿Qué sucede? –pregunto el joven

-Yo solo… gracias por el día de hoy, lo pase muy bien

-No hay de que Amanda –dijo Roberto feliz porque recordase lo bueno del día- después saldremos de nuevo, por ahora descansa

Con esto el cerro la puerta y se dirigió a ese largo sillón que sirve como su cama, el cual, comenzó a amoldarse a su cuerpo. Amanda por su lado aún se sentía apenada porque ella dormía en su cama y él tenía que dormir en el sillón como si fuese algún hombre castigado por su esposa.

Aun así se sentía contenta, pasó un buen día, probo comida muy diferente y deliciosa y la paso junto a su anfitrión el cual siempre se comportó como un caballero y un buen hombre, incluso la defendió, tal como esos cuentos que su madre le contaba de caballeros y princesas, aun así sentía que olvidaba algo importante de ese día, pero lo ignoro, ella confía plenamente que Roberto le recordaría esas cosas tan importantes.

Apago la luz del dormitorio y se recostó en la gran cama con una sonrisa.

Por otro lado Roberto se recostó en el sillón, esta vez, pensando en lo que había sucedido hoy y que casi lo llevan a interrogatorio por culpa de un grupo de mocosos:

-Espero que Smith no se eche para atrás con eso de la pierna ortopédica después de lo de hoy, es decir, resulte ser completamente inocente, cumplí con mi deber de anfitrión, además de que Amanda no paraba de sonreí y reír

Se movió un poco en el sillón tratando de acomodarse, el sillón respondió con un rechinido y crujido:

-Creo que comprar otra cama estaría bien, no puedo dormir por siempre en este sillón, en algún momento se partirá

Roberto solamente bostezo y miro al techo oscuro, ahora solamente estaba la habitación oscura y la temperatura bajaba:

-Mañana saldré de compras y tal vez visite a mis padres, espero que a Amanda no le importe quedarse sola por un par de horas, quizás esa tal Pachy le haga compañía, solamente será por mañana, además buscare algún regalo para ella, la interrogare en el desayuno y veré que podría gustarle

Con esto el soldado mexicano volvió a girar hasta encontrar una posición cómoda y comenzó a quedarse dormido.


Notas del autor: otro capitulo en poco tiempo, bueno, eso pasa con la inspiración y el tiempo libre, espero les haya gustado ese momento de tensión que nunca cae mal, también las referencias directas y discretas a los compañeros Endelstadt, Alther, Paradoja, Tarmo y Arconte pasen por sus fics si es que no los han leído, son muy buenos, ahora a las reviews:

-Endelstadt: Roberto sera el apoyo de Amanda cuando lo necesite y ademas ella simplemente derrite su corazón de hielo. Quise explorar este tema pues lo base en vivencias personales, mi abuelo paterno sufre de perdida de memoria, el aun vive y por el tratamiento no olvida mucho pero con el tiempo empeora, aun asi Amanda no sufrirá de una atrofia tan drástica.

-Alther: No hay de que compañero, si, concuerdo contigo es una Dory, pero en tierra, alta, fuerte y tierna, aunque aqui no se pudo defender mas adelante demostrara su fuerza.

-Tarmo Flake: Lo del taco es un clásico para un mexicano, me pareció algo gracioso por mi experiencia con extranjeros, ambos se complementan así para que la relación posea fuertes cimientos (tal como me han enseñado en la facultad de arquitectura, lo se, mal chiste) entre sus fallas, enfermedades o falta de alguna extremidad se apoyaran para superar cualquier situacion, eso con el apoyo de la familia y amigos. Quizás Tarmo, yo también lo veo probable eso de la dimensión alterna

-Hotday production: las intenciones con la minotauro olvidadiza es para demostrar a lo que llega el apoyo que nescesitan esas personas y que algunas personas estan dispuestas a dar, eso, y las situaciones que pueden pasarle a esas personas.

-Paradoja el inquisidor: Concuerdo, creo que me pase con lo dulce de Amanda, Roberto cumplira con su deber para con Amanda, ayudarla como lo intento con su abuelo, eso y que la pierna ortopédica le facilitara el movimiento

Hasta aqui todo leales lectores, pasenla bien y todo eso.

¡Hasta luego!