Notas del autor: Capitulo en tiempo record ¡Ajua! (como dicen por acá en la sultana del norte, a veces) Bueno ya no los entretengo.

Monster Musume no me pertenece, solo es un fic para entretener.


Capitulo 5


El dia inicia de nuevo.

Roberto, esta vez sin ser presa de la fuerza de una joven minotauro se levanta temprano, sentado a una orilla de su nueva cama estira sus brazos y bosteza.

Ya medio despierto abre las cortinas permitiendo que el sol entrase a la sala, mira sus brazos y siente como han perdido rigidez:

-He estado sin hacer ejercicio casi un mes -bostezo fuerte mientras caminaba hacia la cocina- debo de buscar algún gimnasio cercano, o usar las pesas que venían en la maleta

Abrió el refrigerador y se sirvió un vaso con la leche de Amanda, le dio un sorbo largo y cerró la puerta del refrigerador:

-Esta leche es aún más dulce de la que acostumbraba a beber, casi tan dulce como Amanda… -Roberto guardo silencio al escuchar ese comentario que dijo en voz alta- nunca pensé decir algo así

Suspiro de nuevo y regreso a la sala, ahí mismo dejo el vaso con leche a la mitad sobre la mesa de noche y comenzó con ligeros estiramientos y calentamientos que el podía ejecutar sin alguna maquina o pose que necesitara dos piernas.

Ya con su cuerpo reactivado, tomo asiento en el sillón donde dejo debajo un par de mancuernas de 9 kilos cada una, y adoptando la correcta posición inicio con algunas repeticiones para ejercitar los músculos de sus brazos, tríceps y bíceps.

Repeticiones continuas, respiración adecuada y algunos tragos a esa dulce leche que en poco tiempo se había vuelto casi adicto. Además de ejercicios sentado hizo algunos en el suelo, tales como abdominales con y sin mancuernas, flexiones y algunos otros ejercicios que le permitía su condición.

Ya terminada esa pequeña rutina de ejercicio dejo ambas mancuernas debajo del sillón y termino la leche, después de eso reviso su celular, en este ingreso al mapa y busco por algún gimnasio y además la ubicación del restaurante del cual le entregaron boletos hace unos cuantos días.

Ya ubicado el restaurante y encontrado el gimnasio Kobold busco por el camino que lo dejaría mas cerca y las paradas de transportes, después de esto el soldado tomo ropa que dejo debajo de la nueva cama, su toalla y se dirigió al baño para retirarse la ligera capa de sudor.

Amanda por su parte seguía descansando plácidamente, la noche anterior tuvo cierta dificultad para dormir, no se quedó dormida hasta que tomo la misma almohada que Roberto uso para descansar su cabeza e inconscientemente la abrazo.

Ya después de unos minutos la minotauro comenzó a despertar y no rompía el abrazo con la almohada, tomo asiento sobre la cama para despertar más rápido aun abrazando la almohada con su brazo izquierdo mientras su mano derecha se dirigió a sus ojos con algunas lagañas, bostezo ligeramente y humedeció sus labios con su propia saliva:

-B-bueno días Robie, despi- -Amanda giro su cabeza a la izquierda pero no encontró a su compañero- ¿Dónde está? La noche anterior tenía una fiebre algo fuerte… espera

La joven minotauro escarbo en su memoria de nuevo mientras acercaba la almohada a su mentón para apoyarlo sobre la suave tela rellena de algodón:

-Tonta, eso fue la otra noche, el volvió a dormir en la sala… que extraño, yo estaba segura que durmió a mi lado, incluso lo abrace –ella miro a la almohada que seguía sujetando con fuerza- … o quizás solo fue su aroma engañándome… espero que ya no tenga fiebre

La minotauro soltó la almohada y arreglo de nuevo su cama, con todo esto comenzó a cambiarse de ropa, en este proceso se dio cuenta del cambio en el peso de sus pechos:

-Ya no pesan como antes ¿Robie me habrá ordeñado? –Volvió a rebuscar en su mente y aunque lo que quedaban eran recuerdos vago, voces, imágenes y sensaciones fue suficiente para que Amanda ganara un fuerte rubor- ¿Se habrá sentido muy incómodo? Quizás no debí de haberle insistido mucho, espero no este molesto conmigo

Amanda siguió vistiéndose, y como de costumbre al final colocaba un moño en su cola, esta vez, uno color celeste, salió de su habitación y escucho el agua caer dentro del baño, ante esto solamente siguió su camino a la sala donde vio la cama de Roberto, algo desarreglada, ella ante esto la acomodo correctamente y se dirigió a la cocina en busca de algo de jugo.

Al abrir el refrigerador se dio cuenta de ambos recipientes de gran tamaño llenos de leche, de nuevo el rubor volvió:

-E-Es demasiada leche –ella sobo sus pechos y tomo un bote de jugo de naranja- a-aun asi mis pechos no me duelen, en verdad Robie me ayudo

Ella se sirvió un vaso de jugo y volvió a guardar la caja en el refrigerador, además de esto se dispuso a comenzar a preparar el desayuno, después de terminar su jugo, se colocó su delantal, uno de color rosa con un par de flores moradas en este, encendió la estufa y comenzó a tararear como es costumbre en esa joven minotauro que desprende ese aura de tranquilidad y felicidad.


POV Roberto


Ya necesitaba un baño caliente, siempre me ayuda a despejar la mente, y algo de ejercicio por la mañana nunca cae mal, lástima que no me traje mis auriculares para escuchar algo de música.

Quizás a Amanda le guste la música, aunque dudo que algo tan pesado como Iron Maiden, Sabaton o AC DC, cuando se despierte le pregunto.

Guie mi mirada a lo largo del baño, también lo ampliaron ligeramente, no me puedo quejar, también me sentía pequeño en este baño, la verdad es que fue un ganar, ganar, aunque no me agrada que Smith se metiera a mi morada sin mi autorización, por suerte aun no llegaban mis cosas, aunque dudo que haya dejado a los trabajadores sin supervisión.

Después de unos minutos en el agua decidí ya salir, destape el desagüe y salí de la bañera, tome mi toalla y me seque por completo, me puse un pantalón de mezclilla y una camisa blanca, me queda algo pegada a mi cuerpo y denota mis esculturales músculos… espero que no le incomode a Amanda.

Me mire al espejo del baño seque mi barba y bigote poblado, los arregle un poco con un cepillo y me revise de nuevo en el espejo, arregle un poco mi peinado y con esto ya salí del baño.

Camine hacia la sala y el buen aroma de un desayuno siendo preparado me recibió, una sonrisa se me dibujo al ver a Amanda en la cocina moviéndose tan animada como siempre, esa mujer es tan feliz.

Camine hasta la barra y tome asiento en uno de los banquillos:

-Buenos días Amanda

-Buenos días Robie ¿Dormiste bien? –Ese apodo que me puso, viniendo de ella me hace sonrojar, por suerte la barba lo oculta

-Si Amanda, ahora dormí mejor ¿Tu dormiste bien?

-Sí, sé que soy muy insistente pero de nuevo, gracias por dejarme dormir en tu cama, eres muy amable

-No hay de que Amanda, me alegra que duermas cómoda –el aroma es muy bueno- ¿Qué preparas?

-Huevos revueltos con algo de jamón y pan tostado –ella se giro con una sonrisa, pero su expresión cambio un poco al verme

-¿Sucede algo? –pregunte curioso ante el cambio de su expresión

-Eh-eh no n-nada Robie –ella se giro de nuevo y adopto una postura algo tensa

-Esta bien

Tome las cajas de la medicina de Amanda y saque una pastilla de cada una, revise la hora y esta en ese rango que establecí, ella ya había terminado de preparar el desayuno y como siempre le quedo delicioso, ademas de esto le entregue sus pastillas y las tomo:

-Esta vez lavo los platos yo Robie

-Como desees Amanda, pero la próxima los lavo yo ¿De acuerdo?

-Si

Sonreímos ante esto y me dirigí de nuevo al refrigerador por un vaso con leche… ahora que lo pienso esto de la leche se me está saliendo de control, vi ambos contenedores, no nos los acabaremos antes de que se eche a perder, quizás pueda darle algo a mis vecino, Pachy y Eddie, espero no me pregunten de donde la obtuve:

-Amanda

-¿Qué sucede Robie?

-¿Qué te parece si le damos a Pachy y su anfitrión la mitad de la leche?

Ella ante esto solto uno de los platos en el fregadero, no se rompió pero hizo mucho ruido:

-¿N-N-No te g-g-gusto mi l-leche? –pregunto casi como si estuviese por llorar, no llores por favor

-No Amanda, no es que no me gustara –dije encarándola, pude ver como sus ojos se notaban brillantes por las lágrimas acumuladas- sino que seria una pena que se perdiera la leche ya que creo que es demasiado para los dos

-Oh, entiendo, perdona que me pusiera asi –dijo ella secando sus ojos- por un momento pensé otra cosa, si, me parece una genial idea

-Esta bien, distribuiré esto e ire a entregárselo a Pachy

Saque uno de los recipientes y llene un bote de exactamente un litro, lo tape bien y sali de la habitación, Amanda se quedo leyendo uno de los libros que le regale, me alegra que le haya gustado ese pequeño presente.

Al salir camine a la puerta a mi derecha y toque el timbre, al sonar el llamado de la puerta solo escuche la voz de la harpía y pocos segundos después el sonido de llaves moviéndose y después caerse además de esa misma harpía maldecir por esto, me saco una pequeña sonrisa:

-¡Hola! Buenos días vecino –dijo al abrir la puerta

-Buenos días Pachylene

-¿Qué es lo que te trae por el barrio? –pregunto riendo ligeramente

-Bueno, tengo algo de leche de sobra y quisiera saber si gustas un poco –por favor, no lo digas

-¿Amanda ya te pidió ese favor? –maldita sea

-Si… no te hagas ideas, no lo disfrute, simplemente la ayude

-Entiendo vecino, si ella te pidió ayuda es porque confía mucho en ti y te aprecia, si, acepto esa leche

-Muy bien, aquí tienes –le entregué el litro pero ella antes de sostenerlo retiro sus alas

-Sabes, mejor déjamelo en la cocina, quizás se me caiga con estos torpes dedo –dijo moviendo lo que parecen dedos en sus alas

-Como quieras

-Pasa y disculpa el desorden, hoy hubo un altercado con la tubería

Entre y al departamento, no es muy diferente al mío, más que el orden de los muebles y la decoración, ingrese a la cocina y ahí me di cuenta a lo que se refería.

Las puertas de la alacena justo debajo del lavabo mostraban todo inundado, periódico y un par de alfombras debajo acomodado para que alguien se acostase ahí y una caja con varias herramientas:

-El chico que es un ´´plomero´´ dejo todo esto, tuvo una llamada y salió hace una hora, me dejo con todo esto aquí y no ha vuelto

-¿Puedo checar la falla? quizás pueda arreglarla

-¿Eres plomero?

-No, bueno, se de plomería ya que un tiempo trabaje junto a unos plomeros, eso y tome algunas clases, solo una de mis varias habilidades

-En ese caso, adelante, si lo arreglas me sacaras de un apuro y Eddie estará muy agradecido

Deje la leche sobre la barra y me senté en el suelo:

-No hay problema Pachylene –metí la cabeza dentro de la alacena y comencé a revisar la tubería

No parece muy grave, solo darle un cambio a las uniones de PVC, aquí están algunos repuestos junto al agua, saque de nuevo mi cabeza y revise la caja de herramientas, ahí pude ver que ese chico tiene adhesivo para PVC, una especie de cemento especial, además de algo de cinta aislante:

-¿Es grave?

-Para nada, solo las uniones, en un momento quedara como nuevo

-Gracias de nuevo, espero que esto no sea mucha molestia

-No es molestia –dije volviendo a meter mi cabeza y brazos debajo- mi deber es ayudar y servir, aunque no sea como soldado

Comencé a aflojar las uniones, logre sacarlas y cambiarlas por las nuevas, destape el cemento y comencé a aplicarlo con una brocha:

-Dime ¿En cuál ejercito servías?

-El mexicano, la patria del águila devorando a la serpiente y el viejo nuevo mundo

-Ya veo ¿Cómo hablas tan bien japonés?

-Mi madre es originaria de aquí –dije aferrando los tubos e uniones con fuerza, ahora el que sigue- desde niño me enseñaron japonés, español e inglés, los primeros dos los hablo muy bien ya que en ocasiones me quedaba en Japón para las vacaciones, aun así pase gran parte de mi vida en México

-Interesante… tu pierna

-Sip, ese es el por qué estoy aquí, unas vacaciones –dije aplicando el cemento y unir los tubos- por cumplir mi deber quede así, pero, valió la pena, salvamos a niñas, mujeres y hombres que habían sido secuestrados, no quiero decirte más, son cosas muy fuertes

-Entiendo Roberto, la verdad es que no quiero saber mucho sobre eso

Ya con todo unido salí con la espalda empapada:

-Bueno, parece que ya está bien, volveré a meter la cabeza por si algo se separa, deja que pase el agua

-Muy bien

Ella camino hasta la llave que interrumpe la llegada de agua a la habitación, escuche como la tubería se sacudía y llegaba el agua, por un momento parecía estar bien pero fui interrumpido por un fuerte chorro que salía de uno de los tubos:

-¡Ciérralo!

-¡Ya voy! – escuche de nuevo correr y cerrar la llave

Saque la cabeza de abajo, de nuevo, todo empapado:

-Perdona Roberto, ahora estas empapado

-No pasa nada, ya vi cual es el problema

Regrese a mi labor y empleando cemento, cinta aislante y algunas herramientas del plomero logre arreglar definitivamente el problema, ahora el agua pasó sin problemas:

-¡Ya funciona! ¡Gracias Roberto! Perdona que te empaparas

Sali de la alacena y ella me ayuda a pararme, toda mi camisa mojada pegándose aún más a mi cuerpo:

-Gajes del oficio, bueno, disfruta de la leche y del lavabo reparado, si vuelve a fallar mejor llámame a mi primero

-Claro, eso hare, y espera, déjame darte algo por esto –dijo tomando unos billetes de debajo de un frutero

-No, no, esto lo hice porque somos vecinos, no es necesario que me pagues

-Tómalo, es lo mínimo por haber dejado como nueva la tubería, y empaparte todo –dijo mirándome de arriba abajo, note un ligero rubor y de nuevo sus ojos volvieron a verme a los míos- tómalo

-Bueno, si insistes –tome los billetes, cuatro mil yenes- gracias Pachylene

-Dime Pachy, mi nombre es muy largo y algo complicado, aunque me impresiona que lo hayas pronunciado bien desde el principio

-Bien Pachy, hasta luego

Camine junto a ella hasta la puerta y me permitió salir:

-Gracias Roberto de nuevo –ella volvió a fijar la mirada en mi cuerpo y el rubor volvió- y-yo limpiare el desastre, gracias

Cerró la puerta y simplemente me dirige hasta mi habitación, al entrar Amanda me recibió algo preocupada:

-¿Robie? ¿Por qué tardaste tanto? ¿Qué pas…

Ahora ella me miro todo empapado y con la camisa medio seca pegada a mi, note como se ruborizo tanto que parecía un tomate:

-Ayude a Pachy con un problema con su lavabo, por cierto, agradeció la leche

-Y-ya veo, b-bueno, c-cámbiate o volverás a resfriarte –ella regreso a la sala y tomo asiento sumergiendo su cara en su libro

-Bien, por cierto Amanda, hoy saldremos de paseo de nuevo, además de comer fuera, hay un buen restaurante, Aizawa –dije antes de entrar al dormitorio- ¿Te apetece salir?

-¡Si! Es una buena idea Robie

-Muy bien, solo me cambio y saldremos

Entre al dormitorio y me retire la camisa y pantalón, como es costumbre de mi, tome mi conjunto militar, siempre lo uso, ya lo se, mi sentido de la moda es nulo, además que tengo todo el derecho de portarlo junto a las hombreras que me gane por mi esfuerzo, sangre y sudor que derrame.

Ya arreglado salí del dormitorio y Amanda me esperaba en la sala, ella me miro con una sonrisa y cerro su libro:

-¿Listo?

-Listo, pero antes

Camine hasta las cajas de medicinas de Amanda y saque una de cada, las envolví en una servilleta y las guarde en mi bolsillo:

-No hay que olvidarlas

Amanda solamente rio y juntos salimos del departamento.

Ya en la cera caminamos hacia la parada del autobús, esta vez había menos gente fuera, es algo que se agradece, a veces siento que estorbo demasiado o ralentizo a la gente que va detrás de mí.

Mire a Amanda y ella no paraba de mirar a su alrededor sorprendida por los edificio imponentes e incluso saludar a algunas personas, lo más gracioso de todo fue ver como hacia caras a un bebe que su madre cargaba, él bebe comenzó a reír y cada vez que la madre giraba su cabeza Amanda se detenía al instante y disimulaba, es demasiado tierno verla interactuar así.

Llegamos hasta la parada del autobús y tome asiento en la banca, Amanda se mantuvo de pie:

-¿El restaurante no es muy caro?

-Para nada, hace unos días llego una liminal mensajera y me entrego dos cupones para cualquier platillo

-Entiendo, aunque eso es extraño ¿No crees?

-Algo, pero un buen descuento nunca cae mal

El autobús llego y Amanda de un tirón me ayudo a levantarme, entramos al vehículo y pague la entrada, y al entrar nos dimos cuenta de lo lleno del vehículo, nos topamos con un asiento vacío al fondo a un lado de la puerta, asiento que le cedi a Amanda:

-Pero Robie, tú lo necesitas más por tu pierna

-No importa, me aferrare bien a la muleta y agarradera

-Pero tu…

-Anda siéntate, no me pasara nada

-Bueno

Ella tomo asiento y me miro con una gran sonrisa, verla sonreír sí que es hipnotizante, esa sonrisa es única siempre me provoca calidez.

Seguimos con el trayecto y Amanda se la pasaba mirando hacia afuera con atención, incluso la misma mujer con el niño en brazo apareció de nuevo, ahora Amanda fue la que decidió ceder el asiento, ella de inmediato se levantó y dejo a la mujer tomar asiento.

Amanda me regalo una sonrisa y se paró justo a mi lado derecho, yo voltee a verla para sonreírle por su buena acción pero me topé con ella volviendo a hacer caras para hacer reír al bebe, y lo logro, hizo reír al bebe y a mí, la mujer me miraba extraño mientras Amanda disimulaba apenada por hacernos reír a los dos:

-Casi te descubren in fraganti Amanda

-Shhh, no me delates –dijo en voz baja, mientras el bebe estiraba su mano hacia Amanda

El trayecto fue tranquilo, Amanda haciendo reír al bebe y en un momento siendo descubierta por la madre la cual solo rio e incluso dejo a Amanda cargar al pequeño, ella estaba más que feliz, haciendo gestos al pequeño, haciendo como si volase e incluso soplando en su panza provocándole risas, casi como si fuese su bebe, la gente la miraba extraña y yo no podía dejar de sonreír y reír en ocasiones, la madre por su lado miraba a Amanda sorprendida por su actitud con el pequeño, incluso la manera en que lo carga, parece como si ya hubiese cuidado un bebe… no creo que sea madre ¿O sí?:

-¿Quién es un lindo bebe? ¡Tú lo eres! –decía Amanda tocando la panza del bebe y soplando en esta, provocando la risa del pequeño

Ya cuando llegamos a nuestro destino Amanda se despidió de la mujer a la cual le entrego su bebe el cual no paraba de reír, incluso se despidió del bebe, al salir el autobús arranco y comprobando la ubicación que anote en mí celular seguí guiando a Amanda:

-Sí que te gustan los bebes

-Oh… si, pero ¿Cómo lo sabes?

-Has memoria Amanda, hace unos momentos estabas jugando con un be…

-¡Cierto! Un bebe, ya lo recuerdo, su mama me atrapo haciéndole caras al pequeño –ella me interrumpió cuando recordó de golpe, me alegra que ya recuerde más rápido- bueno, sí, me encantan los pequeños, son tan tiernos a esa edad

-Aunque muy sucios

-Pero eso no les quita lo tierno, cuando vivía en las colonias de Francia y Japón cumplí la labor de cuidadora en ocasiones… incluso alimentaba a los bebes, ¡P-p-pero no los a-a-alimentaba directamente de mi pecho! –dijo rápidamente haciendo una X con sus brazos- daba mi leche para los biberones

Reí al verla como se puso nerviosa y de inmediato se explicó, es casi una niña, suspire por lo mismo, me quito esa misma duda de si ella era madre y al mismo tiempo sentí una gran calma:

-Además de eso fui educadora, les enseñaba matemáticas e historia, fui su maestra favorita por muchos años –dijo con una sonrisa orgullosa

-¿A si?

-Sí, enseñaba la historia de los minotauros y del país en que vivíamos, Francia y Japón, además siempre fui buena con las matemáticas y les enseñaba a los pequeños e incluso a los adultos

-Ya veo, eso es interesante

-No tanto como tus historias de esos amuletos –al escucharla decir eso sonreí, aún recuerda esas historias, me alegra que no lo haya olvidado, es buena señal- ¿Por donde está el restaurante?

-Justo aquí –dije al detenerme en seco frente a la fachada, ahí pude ver el letrero

Una fachada simple, comparado a lo que mi hermana ha diseñado y construido, fuera del local una liminal polilla que ofrece retratos caricaturescos, de buena calidad, a los transeúntes, Amanda se detuvo por un momento para ver algunos de los cuadros que la mujer tiene en el suelo y recargados en la pared, yo entre y detrás Amanda me siguió.

Al ingresar en el local nos dimos cuenta que es mas espacioso de lo que parece por fuera, gracias a eso Amanda no tuvo que agacharse para pasar por la puerta y liminales con cuerpos mas grandes pueden entrar, pude ver una arachne y una lamia en uno de los asientos, detrás de la caja una mujer de un pelo azul curioso nos recibió:

-Buenos días amigos, bienvenidos al Aizawa ¿En que puedo ayudarlos? –nos atendió una de las cajeras, pude ver su nombre en un parche en su uniforme, Mio

-Buenos días, podría darnos una mesa para los dos

-Por supuesto, pasen y pónganse cómodos, en breve enviare a alguien para que los atienda

-Gracias –dijo Amanda con una sonrisa

Caminamos hasta una mesa para dos casi de inmediato a un lado de la puerta, ahí Amanda comenzó a observar todo el local por dentro, yo también, una decoración simple pero acogedora, mire de nuevo a la caja y pude ver a alguien salir de la cocina y hablar con Mio, creo que es otra liminal pero muy diferente, piel azul, pelo blanco cubierto por una cofia ¿una Dullaha? No estoy seguro, pero sí que es linda:

-Dime Amanda, ¿a qué más te dedicabas en esas colonias? –dije volviendo a la mesa

-Bueno, aparte de la crianza y educación tome roles de administradora, contadora y escriba, ayudaba con las cuentas de varios comerciantes y de la misma colonia, organizaba encuentros con comerciantes humanos antes del tratado, me aseguraba que no nos estafaran y ayudaba a los líderes de la colonia con la organización de la gente y bibliotecas

-Esos son roles importantes Amanda ¿No te estresabas mucho?

-Si, no recuerdo mucho, pero solo que en ocasiones me estresaba demasiado, pero siempre los niños me sacaban una sonrisa, aunque en ocasiones lloraban por la dificultad de ciertos problemas matemáticos yo siempre los calmaba y ayudaba con sus dudas, además de educarlos solía ayudar a que los bebes durmieran con mi canto

-¿Cantas?

-Bueno, solo un poco, canciones de cuna, algunas tribales o canticos griegos de algunos escritos –dijo ella sonrojada- no canciones de grupos famosos

-Aun así es interesante, me encantaría escucharte cantar

-Yo bueno, emmm, después, cuando volvamos

-Está bien

-¡Buenas tardes bienvenidos al Aizawa! –Dijo uno de los meseros- ¿Ya tienen en mente que pedirán?

Mire a la mesa y ni Amanda ni yo nos dimos cuenta de que ahí estaban los menús, no los vimos:

-Disculpe, no vimos los menús, apenas los leeremos

-No importa, aquí estaré esperando su orden, por ahora toda esta tranquilo en el restaurant asi que no hay prisa

Me sumergí en el menú, tiene una buena variedad, incluso comida mexicana, creo que ya se que pedir, aunque el filete miñon luce apetitoso, quizás un cambio no caiga mal:

-A mi dame un filete miñón con papas fritas y un refresco

-Yo quiero una orden de enchiladas, una de flautas de frijoles con queso y guacamole, una orden de tacos de bistec y una soda de dieta, por favor –dijo con una sonrisa

-De dieta ¡Anotado! Esperen aquí por favor y en breve les traeré su orden –La mesera se llevó ambos menús y yo mire asombrado a Amanda

-¿Te comerás todo eso?

-Bueno, tengo mucha hambre y la última vez me encanto la comida mexicana, y quiero probar más de nuevo, además si me lleno tú me ayudaras… ¿Verdad? –pregunto preocupada

-Claro Amanda, yo te ayudare

Algunos minutos pasaron y nos dejaron ambas bebidas y además de un salero, aderezos y nachos, esta vez sin salsa que Amanda sumergiese y su boca ardiese.

Ya con algunos minutos nuestras órdenes llegaron, todos los platos frente a Amanda y un par de platos frente a mi, ella no sabia por donde empezar y yo simplemente comencé a cortar el filete.

Cuando llevaba la mitad de mi comida dos personas más entraron al local, llamaron mucho la atención pues uno de ellos es un liminal, muy alto, una ogresa, la distinguí por su cuerno tan grande y al mismo tiempo sensible en su frente, a su lado, un hombre más bajo que ella pero de una estatura de al menos 1.80, lucen sospechosos, chalecos negros, pantalones deportivos oscuros, tenis, casi como si fuese un uniforme.

No fue ya muy tarde cuando me di cuenta de sus movimientos y sucedió:

-¡Saca todo el dinero de la caja! –grito la mujer ogro sacando una UZI de su chaleco y una bolsa negra

El hombre a su lado saco una pistola de alto calibre, un revolver magnum .44, como consiguieron ambas armas, no lo sabré, este sujeto disparo a techo dos veces provocando que la gente se escondiese bajo las mesas y gritase:

-¡Ni te atrevas a golpear la jodida alarma o te lleno de plomo! –gritaba la ogresa contra la pobre mujer peli azul que con movimientos torpes trataba de sacar el dinero de la caja, no la culpo, tener una UZI tan cerca pone así a cualquiera

El hombre por su lado camino hacia los clientes con una bolsa negra:

-¡Ustedes, teléfonos y billeteras arrójenlos al centro del piso! ¡Ni se les ocurra hacerse los héroes!

Las personas entraron en pánico, algunos gritaron y otros simplemente tapaban sus cabezas con sus brazos, Amanda no era la excepción, no estaba gritando pero pego su frente contra la mesa y sus brazos estaban sobre su nuca, estaba sollozando:

-¡Tu, el invalido, saca todo! –me grito

Yo me sentía nervioso, pero debía mantener la calma y trazar un plan… que no me mate, Roberto no seas idiota:

-Tranquilo, toma –dije entregándole billetera y celular mirándolo a los ojos- es todo lo que tengo

-¡Tú la que esta con la cara sobre la mesa!

-Déjala no tiene nada

El me miro directo a los ojos, aun cuando procedió a apuntarme no quebré el contacto visual, después de unos segundos gruño y camino hasta el botín que las demás personas dejaron sus objetos en el suelo, mantuve mis brazos alzados y ese hombre al estar lejos dándome la espalda me permitió acercarme hasta la orilla del asiento:

-Siempre debes esperar el momento indicado –las palabras del spetsnaz volvieron a mi mente- la mejor decisión es un ataque a la espalda y desarmar a tu oponente, aprovecha todo lo que tengas a tu favor, confusión, tamaño, fuerza, agilidad y peso, lo importante es saber cuándo atacar y cuando y como usar tus atributos

El estruendo de la UZI siendo disparada hizo que me agachase, los disparos no iban hacia mí, sino al interior de la cocina:

-¡Te vi chica azul! ¡Ahora ordénale a tu cuerpo que no se mueva o lo llenare de tantas balas que no servirá!-grito la ogresa

Volví a moverme hasta quedar bien a la orilla del asiento, Amanda por su lado me miraba con lágrimas comenzando a negar con la cabeza, yo solamente hice la seña con mi boca y dedo para que guardase silencio:

-¡Muévete, estas tardando demasiado! –grito la ogresa a la mujer peli azul, incluso golpeo el mostrador con fuerza provocando el grito de esa mujer

Respire de nuevo para calmarle, segui con mi vista a ese hombre, sigue dándome la espalda, esta a varios metros de mi, su compañera permanece vigilando la cocina, caja y la otra zona con comensales:

-Por más violentos que sean tus enemigos no debes asesinarlos a sangre fría –ahora el combatiente iraquí vuelve- aunque tu enemigo dispare a todo aquel que se le ponga enfrente no significa que tienes el derecho de acribillarlo, para ser un defensor sensato debes saber que matar a alguien es la última opción, el mayor castigo de un criminal es seguir viviendo tras unas rejas con sus pecados en su espalda

Ese sujeto recogió el último celular y lo metió en la gran bolsa negra, me miro directamente, yo levante las manos y el al no ver mi pierna derecha volvió a mirar hacia su compañera dándome la espalda, camino hacia ella, ahora estaba mas cerca de mi sin verme:

-Debes respirar y mantener la calma, recordar donde golpear e improvisar, al final, tú sabrás como usar lo que te enseñamos

Justo cuando paso frente a mí, ahí fue cuando actué.

Tomando mi muleta y catapultándome apoyándome en la mesa me lance contra el hombre, logre llegar hasta él y con mi brazo izquierdo lo sujete del cuello, comencé a ejercer presión en su cuello, pronto, comenzó a tratar de recuperar aliento pero solo cayó de espaldas, cayó sobre mí pero no solté mi agarre, su mano derecha comenzó a levantarse tratando de apuntarme con el revolver pero con mi otro brazo tome su brazo y lo jale hacia atrás doblándolo, hice que gritase del dolor y soltase su revólver, tome el arma y apunte a la ogresa.

Su compañera se giró y solo pudo observar a su compañero siendo asfixiado por mí en el suelo, yo, usándolo como escudo humano y apuntando contra ella, la mujer me apunto con la UZI:

-Maldito imbécil, debí de entrar sola

-Suelta el arma, no es necesario que sigas con esto

-Eres un idiota si crees que te hare caso –la mujer de la caja le entrego el dinero en una bolsa y la ogresa lo tomo- si me atacas es delito, si te ataco es delito, no puedes hacer nada imbe…

El disparo del revolver la interrumpió, cayo cuando la bala impacto en su pierna, carajo, falle… este idiota casi me golpea en la cara con su nuca.

Con un fuerte grito cayó al suelo de espaldas, su compañero se retorció tratando de soltarse de mi agarre pero fue inútil para él, con un golpe directo a su mandíbula lo noquee y me arrastre hasta la ogresa en el suelo maldiciendo y retorciéndose también de dolor, se volteo y quedo pecho tierra arrastrándose hacia la bolsa con dinero, me arroje sobre ella y apoye mi rodilla en su espalda dejando caer todo mi peso sobre ella, grito ante esto y comenzó a toser.

Antes de que siquiera pudiese darse vuelta golpee su nuca con el mango del revólver, no quedo noqueada al instante así que golpee su cuerno con lo cual si quedo fuera de combate, pude ver que le provoque una grieta, le retire la UZI la cual arroje a la entrada con el seguro puesto junto al revolver:

-¡Llama a la policía ya! ¡A MON también! –le grite Mio la cual corrió por un teléfono…


POV Narrador


Después de tal acto de valor por parte de Roberto la policía y los agentes de MON llegaron a la escena de crimen, la ogresa y su compañero fueron retirados en una ambulancia escoltada por los agentes Tionisha y la pequeña Doppel junto a una patrulla, mientras, Roberto yacía sentado bajo el mostrador frente a la caja con la espalda recargada en el mueble de madera y esposado, Amanda estaba a su lado preocupada, frente a ellos dos agentes de MON Zombina y Manako junto a otros dos oficiales:

-R-R-Robie no debiste hacer eso, p-pudiste salir lastimado

-No es mi estilo quedarme sin hacer nada en esa situación

Amanda comenzó a llorar ligeramente, un llanto pequeño:

-P-P-Pero, t-te p-pude perder

Eso provoco que el soldado la mirase preocupado, esas palabras con ese tono y su mirada que solamente mostraba preocupación y miedo lo golpearon fuerte, él se acercó a Amanda y haciéndole una seña con la cabeza ella recargo su cabeza en el hombro de su anfitrión, además de abrazarlo ligeramente:

-Sería un pésimo soldado y anfitrión si no te hubiese defendido junto a los demás clientes –dijo el mexicano

-S-S-solo guarda silencio –la minotauro se acercó más a su amigo y héroe- t-tú ya eres el mejor soldado y anfitrión para mi

Ante esto una ligera sonrisa se dibujó en la cara de Roberto, Amanda solo trataba de calmarse ella misma, su mente es un desastre, trataba de recordar y olvidar al mismo tiempo mientras su corazón no deja de latir y la adrenalina fluir en su sangre, solo quería sentir el calor de su anfitrión y héroe para calmarse y saber que no lo ha perdido.

Mientras anfitrión y huésped estaban unidos en un abrazo los policías interrogaban a los comensales y miembros del personal, algunos, exigiendo de inmediato que liberaran a Roberto pues para ellos fue un héroe que detuvo un asalto, algunos lograban relatar con claridad lo sucedido y otros aún demasiado nerviosos y con miedo solo dieron pocos detalles, las cámaras de seguridad también comenzaron a ser revisadas.

Smith por otra parte estaba leyendo unos apuntes de lo sucedido, testigos fuera y dentro del local, además de grabaciones, camino hasta Roberto el cual mantenía una expresión estoica mirando como los agentes examinaban las armas y casquillos encontrados, Amanda termino de secar sus lágrimas y se mantenía unida a su anfitrión en ese cálido abrazo algo incómodo por las esposas en las manos del mexicano:

-Buen trabajo Robie, detuviste un asalto, quizás haya alguna condecoración

-Al grano Smith –contesto Roberto alzando la mirada- ¿Me llevaran preso, me extraditaran?

-¡¿P-P-Pero p-p-porque harían e-eso?! –dijo Amanda al borde de derramar más lágrimas- ¡R-Robie solo nos defendió de esos ladrones!

-Asi es Amanda pero uno de ellos era una extra especie, lamentablemente hay lagunas en la nueva ley de extra especies, y recibió un disparo en la pierna, eso ya es una agresión mayor

-¡Es una idiotez! –Grito uno de los comensales- ¡el detuvo un asalto de una loca gigante armada, cosa que no hubiesen hecho los policías!

-¡Acaso dejaran que la ogresa salga libre solo porque es una extra especie!

-¿Mami porque el hombre que detuvo a los ladrones esta esposado?

La gente comenzó a molestarse con Smith, entre ellos incluso, otras liminales las cuales abogaban por Roberto:

-Tranquilos se llevaran los debidos términos legales, pero les aseguro que se obtendrá un resultado justo, Bina, deja libre a nuestro compañero

-A la orden jefa

La joven chica camino hasta Roberto el cual se despegó de la pared y la minotauro rompió el abrazo, la Zombina se hinco para lograr retirar las esposas:

-Tranquilo chico, aunque no lo parezca la jefa está contigo, incluso yo, fue bueno que le hayas disparado en la pierna

-Falle

Al decir esto Roberto la miro de reojo con seriedad, Bina solamente termino de soltar las esposas, ella buscaba algo que dijese que estuviese bromeando… pero no fue así.

Ya con sus manos libres Roberto fue auxiliado por Amanda para lograr ponerse de pie, Manako por otro lado alcanzo la muleta y se la entregó a Roberto el cual agradeció esto:

-¡Mas te vale que lo dejen libre! –uno de los comensales destaco más, un hombre que, aunque su pelo plateado y facciones dicen que ya tiene sus años, goza de buena salud- ¡Si es necesario yo mismo ire a la comisaria para servir de testigo, es más, creo que los presentes irán!

Algunas personas asintieron, otros, solo deseaban salir del lugar, ese mismo hombre camino hasta Roberto el cual se detuvo, Zombina y Manako estaba atentas a todo acto:

-Toma, solo llama a ese número –entrego una credencia a Amanda la cual la tomo con una sonrisa

-Ya retírense –dijo uno de los oficiales- ya lo dejo en claro la Agente Smith, se hará justicia

Roberto fue trasladado hasta una camioneta de MON, ahí Zombina subió al asiento del piloto y Manako abrió la puerta trasera permitiendo la entrada de Roberto y Amanda, Smith subió al asiento de copiloto.

Ya con todos dentro Zombina arranco.

Dentro de la camioneta se sentía una atmosfera pesada, Roberto permanecía mirando a Manako con un rostro estoico, Amanda estaba aferrada al brazo izquierdo de Roberto y Zombina atenta al camino.

Smith recibió una llamada la cual solamente hizo que una sonrisa se le dibujara:

-Bien Tio, gracias por la información

Al colgar miro hacia la pareja que se mantenía sentada mirando con preocupación hacia el vacío, Manako por su lado, estaba nerviosa por encarar al soldado mexicano el cual miraba a la pared del vehículo y en ocasiones al a ciclope directamente en su ojo:

-Roberto, si me permites darte buenas noticias –él se giró y miro a Smith curioso

-Muy bien, dilo

-Esa loca y su compañero son miembros de una banda de traficantes de armas y ladrones, ya llevábamos buscándolos un par de semanas, otra desgracia de anfitrión y una huésped abusadora, pero con la similitud de querer cometer fechorías y que se aman/odian, algo así como Bonnie y Clyde, por esto mismo y según el dictamen inmediato de los policías no tienes por qué ser juzgado

-¿Enserio? –pregunto Roberto dudoso

-Asi es, la evidencia es más que clara, detuviste el asalto a un restaurante y comensales, incapacitaste a dos malhechores que ya llevan un historial largo para lo jóvenes que son, un buen trabajo soldado, quizás necesites asistir con algún juez o se te revise tu historial como soldado

-E-E-Entonces ¿R-Robie no se ira? –pregunto aun dudosa Amanda

-No, el soldado permanecerá en Japón

Con esto Amanda abrazo a su anfitrión y amigo, sumergió su cabeza en su pecho y comenzó a sollozar, Roberto solo correspondió pasando su brazo por detrás de la minotauro y sobando su hombro:

-Por cierto, esos sujetos tomaron mi billetera y celular –dijo Roberto lamentándose haber cargado con más dinero de lo habitual

-Aquí los tengo amigo –dijo Zombina mostrándolos dentro de una bolsa- no te preocupes, la billetera tiene todo dentro y el celular no está roto

-Con todo esto resuelto, ¿gustan comer algo? –pregunto Smith- tengo un hambre tal que podría acabar comiéndome un caballo

-Concuerdo contigo jefa –dijo Zombina- necesito algo de carne, pero no carne humana –dijo riendo

-Y-yo bueno, quizás comer algo estaría bien –dijo nerviosa Manako, aun cuando ella quería que la vieran a su ojo la mirada del mexicano le causaba desviarla en repetidas ocasiones

-¿Conoces algún lugar donde comer Roberto?

-Bueno, ahora que lo dices…

Con esto se dirigieron al restaurante American Food, Amanda recordó este lugar y se sintió más cómoda y tranquila, otra cosa es que se mantenía cerca de su anfitrión, se sentía más segura.

Roberto las guio a las cuatro hasta la zona de México y el mesero, Juan, los atendió con su pintoresco atuendo, ordenaron una gran cantidad de comida mexicana, todo esto decidido por Roberto el cual supo exactamente que pedir.

Las bebidas llegaron primero, cerveza para Smith, Zombina y Roberto y soda fresca para la ciclope y la minotauro:

-T-tengo que ir al baño –dijo Amanda retirándose para atender su urgencia bilógica

-Oye Roberto, si que me engañaste en el Aizawa –dijo Zombina dando un sorbo a su cerveza

-¿A que te refieres?

-Eso de que fallaste ¿A qué te referías?

-A que falle, mi objetivo era el pecho, cerca del corazón, o al menos cerca de los pulmones o intestinos –dijo secamente el mexicano dando un ligero trago y e ingiriendo algunos nachos- su compañero me desvió cuando casi me golpea con su nuca

Las mujeres presentes guardaron silencio y se miraron entre si, el mexicano por su lado, decía la verdad, por eso el siguió con su espera de alguna pregunta más, Smith rompió el silencio tosiendo:

-Oye, este es un restaurant acogedor a parte de único ¿Cómo diste con él?

-El día en que salí a pasear con Amanda, llegamos hasta aquí de casualidad –dijo Roberto en un tono ya menos frio y seco- la verdad, es que me gusta la ambientación que dan a cada región, creo que recuerdas ese día Smith, el de los hijos de papa

-Cómo olvidarlo, desde ese día ha comenzado tu racha de sucesos

-¿A qué te refieres jefa? –pregunto Zombina

-Nuestro soldado aquí presente ha ayudado a la localidad, le dio una paliza a un grupo de chicos que acosaban a Amanda, detuvo a un ladrón que se robó el bolso de una harpía, devolvió una billetera e incluso ayudo a una gatita a llevar sus pesadas compras, ahora, se añade detener un robo violento ¿Qué será lo siguiente en la lista del subteniente Roberto?

-Sacar a la escoria de México a patadas del país y dejarlas a mitad del Mictlan para que sean presas de las bestias que comen corazones

-Eres un hombre con buenas metas, me agradas, creo que incluso a Titania le caería bien –dijo Zombina bebiendo de su bebida- además, parece que la linda Amanda te aprecia mucho

-¿Ustedes la conocen?

-Claro que sí, estuvo con nosotras en su estancia en MON, incluso para mi muerto, frio y artificial corazón puedo decir que su sonrisa y actitud me causa calidez y calma, es una mujer única

-A-Amanda es una persona muy buena y su actitud es muy diferente a la de los minotauros –dijo la pequeña ciclope, incomoda de estar al lado del soldado- muchos en el edificio disfrutan de su compañía

-Es un rollito de canela demasiado puro y dulce para este mundo –dijo Smith dando un sorbo a su bebida- por suerte tiene a un caballero que la defiende a uniforme y revolver, o muleta

Roberto sonrió ante esto:

-Un brindis –dijo Zombina alzando su lata- por el caballero de la muleta

Los presentes solo rieron y alzaron sus latas y vaso chocándolos entre si.

Amanda por su parte regreso a su asiento y justo después llego Juan junto a otros dos meseros y grandes bandejas, las agentes de MON estaba impresionadas por toda la comida, y mas aun por los vivos colores que tiene, y el gran olor:

-Disfruten de este festin señoritas –dijo Juan inclinándose y retirándose

-Wow, esto luce delicioso –dijo Zombina

-Solo disfrútalo, Amanda- la aludida volteo a ver a Roberto el cual sacaba la servilleta con ambas pastillas, ambas, algo aplastadas- toma tus medicinas

-Cierto, gracias Robie

Amanda las tomo y paso con la bebida, los agentes de MON por su lado sonrieron al ver como Roberto daba las medicinas que tanto necesitaba Amanda aun después de ese altercado cualquiera habría olvidado esas cosas pero al soldado no.

Con esto y agradeciendo por toda esa comida comenzaron a devorar todo el festín, enchiladas, flautas, chilaquiles, sopes, tacos, tostadas preparadas y tamales fue lo que las agentes le invitaron al mexicano y la minotauro.

Mientras comían compartían todo tipo de comentarios, desde bromas de la zombi ha su compañera de un solo ojo, diciéndole que la salga apenas pica, y de pasada engañando a la inocente minotauro.

Ya con la comida agotada y cada uno satisfecho pidieron la cuenta:

-Eso sí que estuvo muy bueno –dijo la zombi limpiando sus filosos dientes con un palillo- te agradezco chico por enseñarnos este buen restaurante

-Nunca probé comida mexicana, más que tacos, debo de decirlo que su gastronomía es única y buena –dijo Smith acabando con su bebida

-Y-yo también disfrute de la comida, gracias por recomendar el sitio –dijo la ciclope mirando a Roberto

-No hay de que, es un gusto compartir la gastronomía de mi patria

Amanda por su lado estaba leyendo pequeños datos en las fotos de los héroes de la revolución e independencia pegadas en la pared.

El mesero Juan llego con la cuenta la cual provocó la caída de los lentes de Smith y a una zombi aún más pálida:

-Bueno, creo que hoy tendremos que cooperar para pagar tan buena comida

-Déjame ver eso –dijo Roberto demandando el ticket

Al leerlo la expresión de Roberto no cambio pero Amanda, que aprovecho para espiar un poco, también se volvió pálida.

Roberto suspiro y saco el dinero suficiente para pagar casi la mitad de lo que ingirieron, las agentes pagaron todo lo demás.

-Bueno con todo ya pagado es momento de regresar a la labor ¿Gustan que los dejemos de pasada?

-No, además de la comida pensaba revisar un gimnasio en Saitama –dijo Roberto deteniéndose

-¿Un gimnasio? ¿De casualidad te refieres al del club deportivo Kobold?

-Si, de hecho es el mismo que encontré en internet

-Tenemos membresía ahí, es un excelente local para todas las especies –dijo Zombina con una sonrisa- ¿Qué opinas si los llevamos?

-¿No será mucha molestia?

-Hoy no ha habido demasiados percances, solo el del ataque al restaurant y una nekomata enfurecida en una peluquería porque el color que le tiñeron su pelo desaparecido con su primera ducha –dijo Smith ajustando sus lentes- sigo pensando que Rin lucía muy bien con su pelo negro y partes blancas, no era necesario el rubio

-Está bien acepto ¿Gustas ir Amanda?

-Sí, así podremos ir de vez en cuando Robie… bueno, si es que puedes por… ya sabes –la minotauro al principio se mostró entusiasmada por ejercitarse junto a su anfitrión pero luego recordó la condición de su anfitrión

-Ya veré que maquina podre usar, solo vamos –dijo Roberto calmado

El grupo volvió a subir al vehículo y Zombina acelero, en poco tiempo, con algunas señales de alto ignoradas y pasando cruces peatonales avisando solamente con el claxon, ya llegados al club deporte Roberto agradeció el aventón mientras que Amanda apreciaba seguir con vida…


POV Roberto


Después de que bajamos de esa máquina conducida por una lunática me asegure de que sigo con vida, Amanda no se soltaba de mi brazo izquierdo:

-Ya Amanda, ya bajamos

-¿Qué? Oh, si, perdona

Amanda soltó mi brazo sonrojada y después dirigió su mirada al imponente edificio que es el club deportivo, yo mismo me vi impresionado, en serio, parece más un supermercado o torre de departamentos y oficinas que un gimnasio, solo nos queda entrar.

Subimos un par de escaleras y al entrar nos vimos de nuevo asombrados por el tamaño del inmueble, techos altos, al fondo logre ver las diversas máquinas de todo tamaño y diseño para cada especie, varios letreros y al mismo tiempo varias personas:

-¡Hola, bienvenidos al club deportivo Kobold! –la voz masculina llamo mi atención

Me gire y me topé con un hombre, un nekomata algo bajo y de apariencia de casi un niño, espero sea un adulto:

-Buenas tarde, vengo a hacer algunas preguntas sobre lo necesario para probar las máquinas y rutinas

-Ya veo, no se preocupen yo solucionare todas sus dudas, soy Takumi asistente y entrenador del club

-Bien ¿Cuánto son por las cuotas y membresías? –tengo que saber esto antes de siquiera preguntar otras cosas, espero no sea demasiado

-Nuestra prioridad es su salud física, poseemos los suficiente socios y proveedores para dar a la gente bajas tarifas por mantenerse sanos

-¿Horarios?

-Estamos abiertos las 24 hrs, desde la mañana hasta la noche, mientras otros descansan nosotros nos mantenemos despiertos ayudando en la salud de nuestros miembros y clientes

Suenan de verdad motivados por ayudar a la gente en mantener su salud:

-Una cosa más ¿Cuentan con máquinas especializadas para personas con una condición similar a la mía?

El hombre miro lo que me queda de la pierna derecha y luego volvió a verme directo a los ojos:

-Poseemos escaladoras, cintas para correr e incluso asistentes que ayudan en terapias de natación para personas en una situación similar, usted recibirá un trato específico por su condición

-Entiendo, me convenciste, por ahora no cuento con mucho dinero para pagar ya la membresía, pero volveré después

-Poseemos una prueba gratuita de 24 hrs, si desea ver las instalaciones a más detalle puede ingresar y entrenar

-Gracias, pero cuando vuelva con el dinero, así hare la prueba y si me convencen ese mismo día seremos dos miembros más ¿Tu qué opinas Amanda?

-Es maravilloso este lugar, ya quiero venir a ejercitarme un poco

-Muy bien, volveremos después, gracias por su atención

-No hay de que ¡Hasta luego!

Con esto nos despedimos de ese hombre y salimos del gran edificio:

-¿Qué hacemos aquí Robie? –pregunto Amanda parando en seco

-Venimos a preguntar por la membresía de un gimnasio

Ella se giró y admiro de nuevo el inmueble:

-Oh, ya recuerdo –ella rio con una sonrisa incomoda y volvimos a caminar por la cera

No me gustaría que recuerde ese momento tan tenso, pero tengo que preguntarle:

-¿Disfrutaste de la comida del Aizawa?

-¿Aizawa? ¿Qué no volvimos a comer en el American Food? Recuerdo que nos acompañó incluso Smith, Bina y Manaki

-No recuerdas el…

Me detuve antes de pronunciar lo sucedido, aún tengo mis dudas sobre contarle lo sucedido, no quiero contárselo, aunque la última vez no le conté algo y casi me arrestan por agresión, pero Smith ya me dijo que estoy absuelto:

-Cierto, comimos en el American Food –dije fingiendo confusión- casi lo olvidaba, esta vez la que me ayudo a recordar fuiste tu

Amanda sonrió y rio alegremente, suspire al verla así de feliz y seguimos con la caminata por la cera, cruzando las calles y paseando por los parques, nos detuvimos en uno para poder descansar, antes de eso pude ver una tienda cerca:

-Espera aquí, comprare algo en esa tienda

-¿Te acompaño?

-No, no tardare mucho

Amanda solo asintió y yo me dirigí al local, ahora, implorando porque no me topé con otro ladrón.

Es un local más grande de lo que pensé, pude ver en uno de los letreros el nombre Andariel´s, quizás sea una de esas cadenas de supermercados con sucursales pequeñas, los letreros de promociones, descuentos y todo tipo de ofertas me sorprendieron, familias compraban sus productos, algunos liminales, humanos o parejas de los mismos, todos lucen muy felices, yo simplemente me dirigí hasta la zona donde están los helados, tome dos sándwiches de helado y me dirigí a la caja para pagar, frente a mi estaba un hombre algo bajo, parecía nervioso.

Detrás de mí una mujer liminal, una empusa de pelo negro, sus facciones son algo marcadas, no es asiática pero no sabría decir de donde es, en una de sus manos sostiene una bolsa con algunos productos, note como trataba de esconder lo que parece un peluche ¿un tiburón? Eso parece.

La fila avanzo rápido hasta que le toco pagar al sujeto que estaba frente a mí, puso un par de cajas de dentífrico y justo cuando la cajera pidió el monto ese sujeto en un movimiento algo torpe saco una pistola de su ropa… otra vez.

Entre gritos nerviosos exigiendo dinero, el grito de una cajera asustada, yo soltando ambos sándwiches y propinándole un golpe que lo mando al suelo haciendo que no se vuelva a levantar detuve al asaltante.

Pronto me di cuenta que el asaltante llevaba una pistola sin balas, pero era real, aun así los policías se lo llevaron y gracias al testimonio de la cajera y algunas personas no tuvieron que llevarme a interrogación, ya van dos en un día, es un buen record, page mis compras y salí del local, solo pude ver como la patrulla partía justo cuando salí:

-Buen trabajo –escuche la voz de una mujer detrás de mí, la empusa- reaccionaste muy rápido

-Gracias… ¿tu?

-Dyne, reaccionaste aún más rápido que yo, por un momento le iba a saltar encima

-Aun así tuve que esperar a confirmar la amenaza, aunque creo que fue mejor que yo le haya dado el golpe, si tú lo hubieses tocado te hubieses metido en un gran problema con lo rígida del acta

-Lo sé, aun así mi entrenamiento me obliga a actuar

-¿Soldado?

-Ex miembro de la guardia costera en Grecia, ¿Usted?

-Ex subteniente del ejército mexicano, Roberto García a sus órdenes

-Oye, yo también fui subteniente –dijo ella con una sonrisa- me alegra toparme con otro oficial de las fuerzas armadas

-El gusto también es mío

-¿Qué haces hasta aquí?

-Una herida mientras cumplía mi deber –sus ojos no poseen iris pero sé que miro mi pierna, valla, son de un color jade llamativo muy bonito- vine en busca de vacaciones para poder superar esta condición, pero en apenas media semana ya he detenido más de un robo y asalto a mano armada, un soldado siempre debe cumplir con el deber aun estando fuera del servicio

-O en otro país, me alegra que tengas una mentalidad así Roberto, ojala todos los soldados fuesen como usted

-Me halagas, bueno, me tengo que retirar, tengo que llevar esto antes de que se derrita, ha sido un gusto conocerte

-El gusto es mío, hasta luego Roberto

-Hasta luego Dyne

La empusa se retiró y yo regrese con Amanda, otro oficial del ejército, bueno, de diferente nación pero es casi lo mismo, parece agradable, quizás pueda hablar con ella en otro momento que no sea yo noqueando a un pequeñajo de un golpe.

Llegue hasta donde Amanda la cual esperaba, al verme se le dibujo una sonrisa:

-Tardaste mucho ¿Sucedió algo Robie? –pregunto preocupada

-Nada, solo me detuve a revisar algunos descuentos, toma

Le entregue el sándwich de helado y ella me lo agradeció, tome asiento, sacamos nuestro aperitivo de su envoltura y comenzamos a disfrutarlo, algo asi de fresco y bueno siempre cae bien.

Suspire para ya poder dejar descansar mi brazo, ahora que lo pienso creo que me pase con ese pequeñín, es decir, mi puño era casi del tamaño de su mejilla o incluso mas, creo que incluso le disloque la mandíbula, pero esto no es más que fruto del entrenamiento, las palabras del spetsnaz y el soldado iraquí volvieron a mi mente:

-Nunca dudes en defenderte a ti y a los demás, aunque tu oponente sea más pequeño o grande que tú debes actuar con fuerza e inteligencia, si dudas por más de un segundo puedes acabar con una bala en la frente o en el pecho, con un cuchillo cortando tu yugular, arremete con fuerza y se inteligente, aprovecha cualquier apertura y sorpresa… no me hagas asistir a tu funeral –me dijo cuando estaba en el suelo con la nariz rota y temblando de frio

-Nuestros enemigos vienen en todo tipo de disfraz, desde hermanos de nuestra misma nación, hasta vecinos de otras patrias, hombres, mujeres y niños, nuestros enemigos no dudaran en atacarnos y eliminarlos cuando tengan la oportunidad, si tú tienes la ventaja por un momento, sin importar su tamaño, género o raza, debes de atacarlo e incapacitarlo con rapidez, pero no seas como ellos y arrebates vidas solo porque tienes el poder –me lo dijo cuándo dude en una clase de Krav Maga de oponentes múltiples, acabe en el suelo algo ensangrentado

Aun con que su arma estuviera descargada debí actuar, yo lo detuve por mi entrenamiento, y quizás Dyne lo hubiese hecho también, pero si no estuviésemos nosotros, quizás haya abusado del miedo que sintió la cajera y se hubiese ido con el dinero usando solo un arma descargada, me sobrepase con el pequeño, pero él se lo busco:

-Gracias por el sándwich Robie –escuche a Amanda- está muy bueno

-No hay de que Amanda

-Oye ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro

-¿Has pensado en algún apodo para mí? –pregunto curiosa inclinando su cabeza

Esto me tomo por sorpresa, nunca ense en llamar a Amanda por otro apodo, es decir, me gusta su nombre, es lindo:

-Bueno, la verdad es que no he pensado en algún apodo digno de ti –ella me miro desilusionada- tu nombre me parece muy lindo Amanda, no creo que sea necesario omitir ese lindo nombre para referirme a ti

Mis palabras tuvieron un gran efecto en ella, se sonrojo casi como un tomate y comenzó a reír incómodamente, le dio un mordisco grande a su sándwich de helado pero sufrió lo que le pasa a los dientes al morder algo demasiado frio y parece que también cerebro congelado:

-Oye, quizás te quede el de tomatito –dije riendo al ver como seguía roja y con esto que dije la coloro aun mas

-¡Y-Y-Yaaa detente! –dijo pasando el helado con dificultad- no me gusta

-Lo sé, por eso te seguiré llamando por tu nombre, Amanda es muy lindo nombre ¿Ya te lo dije? –vacile un poco

-S-S-Si… g-gracias ¿En verdad te gusta tanto mi nombre?

-Por supuesto

Ella rio de nuevo y aun sonrojada como un tomate termino con su aperitivo al igual que yo:

-Ahora volvamos a nuestro hogar, ya está comenzando a ser algo tarde

-Está bien Robie

Le sonreí y ella también me regalo su brillante sonrisa, nos dirigimos hasta la parada de autobús y tomamos el primero, fue suerte que llegamos y aun seguía ahí esperando.

Tomamos el transporte y el viaje fue tranquilo, no estaba tan lleno asi que me permitio tomar asiento, Amanda a un lado de la ventana y yo en el pasillo.

En poco tiempo, llegamos hasta las cercanías de nuestro hogar, caminamos por la cera y mientras caminábamos me tope con Eddie, el cual parecía volver de su trabajo pues cargaba con su maletín y llevaba puesto su traje formal:

-Hola Edward

-Oh, hola Roberto, Amanda

-¡Hola Eddie! –saludo Amanda

-¿Van hacia el departamento?

-Asi es, venimos de un paseo por Saitama y comer fuera

-Ya veo

-Por cierto, hoy temprano le deje a Pachylene algo de leche que teníamos de sobra, entre y me entere que tenían problemas con la tubería del lavabo, así que me encargue de repararla

-Entiendo, gracias por eso vecino

-No hay de que

Caminamos juntos hasta el departamento, al llegar Eddie entro a su habitación y nosotros a la nuestra, ingresamos ya cuando el sol estaba casi ocultándose, por esto mismo le entregue a Amanda sus medicamentos y ella los tomo, yo me serví otro vaso de su leche, ya tenía la necesidad de probarla, es decir, la leche, no a Amanda, aunque esto salió de ella y… mejor dejo de pensar sobre eso.

Amanda ingreso al baño para asearse, por mi parte esperare mi turno, tome un cambio de ropa y mi toalla, ahora solo me queda esperar a que ella salga.

El sonido de mi celular llamo mi atención, es mi hermana:

-¿Alo?

-¡Roberto García de la Madrid! ¡¿Qué chingados haces disparando a ogresas en restaurantes?! –el grito de mi hermana me hizo despegar la oreja del celular

-¿Acaso es delito detener un asalto?

-¡No! ¡Lo único que es delito es no avisar a tu familia y enterarnos por medio de reporteros, policías y una supuesta agente Smith! ¡Me sacaron un jodido susto cuando dos cámaras y cuatro policías comenzaron a preguntarme de todo!

-Carajo, ¿mis padres hablaron con Smith?

-No, se fueron a otra prefectura para visitar a nuestros tíos, yo recibí a los policías y reporteros que no dejaban de preguntarme cosas como si tu herida te dejo secuelas psicológicas, si estabas loco o si deseabas tomar lo que ellos robaron

-Maldita sea, no vine Japón para generar escándalos

-Pues parece que eso quieres… cuando se fueron los reporteros Smith me conto sobre tus labores como héroe local y como buen anfitrión

-Ya veo… ¿Me vas a regañar también por eso hermanita?

-No, sabes que me enorgullece que mi hermano haga tales labores… pero enserio Roberto, me preocupas, aun no entiendo cómo se te ocurrió saltar así contra dos personas armadas en tu condición… yo no quiero llorar sobre tu caja

-Ya lo sé hermanita, pero no pasara te lo aseguro

-La pase muy mal cuando me entere lo de tu pierna, por un momento pensé… pensamos que te perdimos, no quiero volver a vivir eso, por favor hermano, note arriesgues así

-No entrene para quedarme de brazos cruzados mientras roban a gente inocente hermana

-¡Y yo no quiero perderte! –su tono de voz de verdad expresaba tristeza, la escuche sollozar- y-yo no quiero perderte hermano, ni verte sufrir más, por favor, te lo suplico, no te arriesgues más así

Guarde silencio, no sé qué responderle, no quiero que ella siga preocupándose así por mí, pero va contra mis principios no hacer nada en tales circunstancias:

-Yo… yo no te puedo asegurar eso hermana

-Roberto –ella guardo silencio, la escuche sollozar- está bien hermano… sé que no te convenceré, eres terco como nuestro padre y eso es decir poco, solamente te pido que pienses más antes de hacer tales actos heroicos, por favor

-Lo hare hermana, lo hare

-Por cierto ¿Qué tal esta Amanda?

-Está bien, no recuerda ese suceso, ni quiero que lo recuerde

-Es lo mejor para ella, creo que hasta se pondría como yo

-Sí, se pondría a llorar y a gritarme porque la salve

-Ya entendí hermano, por cierto, Robie es un apodo muy lindo ¿Acaso ella ya trepo tu montaña inexpugnable y monto al indomable caballo? –dijo burlonamente, se a lo que se refiere, me hizo sonrojar y mi mente comenzó a imaginar tales cosas

-No hermana, no he hecho tales cosas con Amanda, por si no lo sabes está penado por la ley

-Lastima, si está en la ley y conociéndote nunca la quebrarías ¿O acaso harías una excep…

-No –la interrumpí secamente, aun siento el calor en mi rostro

-Demonios, bueno, sigue cuidando de Amanda hermano, quizás los visite otro día y salgamos a comer algo o por algunos tragos ¿A Amanda le gusta las bebidas alcohólicas?

-No sabría decirte, después le pregunto y te aviso ¿Qué tal va la obra?

-Oh, eso, bueno, los obreros de Japón son mucho más eficientes y rápidos que en México, bien aseados, con su herramienta, uniforme y equipo de seguridad, enserio hermano, son unas máquinas estos tipos, además algunas extra especies están aquí trabajando y eso ha hecho que terminemos ciertos trabajos aún más rápido, ya llevamos un tercio de la obra y aún quedan cuatro meses para entregarla

-Por algo Japón es una nación ejemplar, por cierto, ¿no le has echado un ojo a esas especies grandes y fuertes?

-¡Callate! –ella grito con un tono de furia y vergüenza

-¿O acaso prefieres a una fuerte ogresa que te defienda o una linda elfa? No te dejare de querer por ser lesbiana

Solo escuche un grito de desesperación por le otro lado de la línea

-Eres un idiota, me tengo que ir, un grupo de periodistas dejaron un desorden al entrar y tengo que limpiar todo antes de que nuestros padres lleguen… descansa hermano y mándale mis saludos a Amanda… y por favor, considera lo que te pedí

-Lo hare hermana, hasta luego, descansa

Con esto colgué y escuche la puerta del baño abrirse, me levante y mire a Amanda… de nuevo usando esa bata que apenas la cubre y toalla:

-Todo tuyo Robie –dijo caminando a la sala con una sonrisa

Pase ignorándola, no quiero que mi mirada se enganche en sus amplias caderas o sus voluptuosos pechos, o su bien delineada cintura y muscu….

Me golpee la cabeza con mi mano y abrí la llave de agua, mejor un baño caliente, eso sacara esos pensamientos de mí, esos pensamientos de su piel suave y atributos… Roberto detente solo estás haciendo que la sangre se dirija a la entrepierna… ahora que lo pienso no he tenido tiempo para mi… ese tiempo privado, vital para un hombre… tal vez… un poco no me haga daño…


POV Narrador


Roberto se sumergió en el agua y comenzó a usar la imaginación junto a imágenes y videos en su celular, mientras cumplía con necesidades fisiológicas.

Amanda por otro lado termino de secar su pelo y se quedó en la sala terminando de leer la historia del imperio Azteca, se había visto maravillada por la gran mitología e historias que contaban, el alzamiento y caída del imperio azteca también le causó asombro y maravilla, estaba más que feliz con ese regalo que su anfitrión le dio.

Después de terminar el libro la minotauro ya con su pelo seco de las piernas se dirigió al dormitorio, antes escucho algunos sonidos extraño provenientes del baño, ella ignoro esto y se dirigió a su ropero, ahí se cambió de ropa a algo ligero para dormir, dejo el libro sobre el ropero y salió hacia la cocina, se preparó algo ligero para cenar y algo para Roberto, el cual, estaba tardando más de lo acostumbrado en salir del baño, por esto mismo se preocupó y toco la puerta del baño:

-Robie, ¿Sucede algo?

Roberto al escucharla se alteró un poco cubriendo con sus manos inconscientemente su entrepierna y apagar su celular, también saco algo de agua de la bañera ante sus movimientos:

-N-n-nada Amanda, e-es solo que q-quería tomar una ducha larga

-Oh, entiendo, yo ya me iré a dormir, te deje un sándwich en la cocina, descansa Robie

-I-igualmente Amanda, descansa

Con esto la minotauro se retiró al dormitorio, se recostó en la gran cama y tomo la almohada con la que ese mismo día había despertado abrazada, pego a su cuerpo a la almohada, por un momento escarbo en su mente y las imágenes del asalto regresaron… las emociones y las lágrimas, el miedo de perder a su amigo, luego recordó como el quedo fuera de peligro, de ser extraditado y los maleantes retenidos, ella sonrió ante esto y pego su cabeza más a esa almohada que abrazaba:

-Descansa Robie… mi héroe –dijo ya quedándose dormida…


POV Roberto


Sali del baño después de asearme y dejar salir el estrés de este día… solo que la interrupción de Amanda me lleno de imágenes que desearía no tener en mi cerebro, solo suspire y me dirigí a la sala, mire hacia la barra y ahí vi un sándwich, el que Amanda menciono.

Camine hasta la cocina y comí el pequeño emparedado, y como siempre, por más simple que sea, quedo delicioso, no sé qué hechicería usa o que haga Amanda pero todo lo que cocina es único.

Termine el sándwich y deje el plato con los demás, solo le pase un poco de agua por las migajas, camine hasta mi nueva cama en la sala y me recosté, de nuevo, saque mi diario dispuesto a escribir el reporte del día a día, pero antes me detuve en esa página… en ese dibujo y en ese recuerdo…

Aprecie el pequeño dibujo que solamente me trae recuerdos… malos y buenos y una punzada en el corazón, en el dibujo aparecían dos personas en un parque, dos niños, todo hecho a crayón y con la habilidad de un niño… una niña de al menos 6 años, junto al dibujo pegado con cinta un pequeño listón rosado, pase mi mano sobre el dibujo y una lagrima recorrió mi mejilla.

Suspire de nuevo y pase página hasta una hoja nueva y comencé a escribir lo ocurrido hoy.

Después de resumir el día y anotar lo más importante guarde el diario debajo de la cama y me acomode mejor para descansar… dos asaltos, ambos a mano armada y uno solo con armas cargadas… no es un record ni racha muy sano… mi hermana de verdad estaba preocupada, Amanda también, me dolió verlas así… pero si no hubiese actuado esa gente se hubiese visto asaltada y quizás dañada, es mi deber protegerlos, el deber de todo soldado.

Con esto último ya me acomode y quede dormido.


Notas del autor: termine gran parte de mi tarea antes de tiempo, el proyecto termino antes y con un chispaso hice mas de la mitad de este capitulo hace dos días, los demás, pulí detalles.

El buen Roberto demostró su valía por detener asaltos y su imprudencia por su condición, quizás haya salido sano y salvo hoy, ademas de estar en el lugar y momento correcto, pero esto no sera siempre así.

Otra cosa, agradecimientos a Tarmo, Endelstadt y Paradoja a los cuales referencia historias y personajes.

Ya por ultimo este es mi regalo de mi para ustedes pues mañana es mi cumpleaños (ya se, el dia de las madres, es una bendición y maldición) Espero lo hayan disfrutado.

Esperare sus reviews y ustedes esperen mi contestación, disculpen que no lo haya hecho pero el tiempo lo tengo justo, solo he podido ir escribiendo esto a dias, las revise tratare de contestarlas después, disculpen de nuevo

Bueno, con todo esto dicho, tengan un buen día ¡Hasta luego!