Notas del autor: Ahora si, con todo terminado un nuevo capitulo, lamento la tardanza pero la universidad no me soltaba.

Monster Musume no me pertenece, solamente este pequeñito fanfic


Capitulo 6


Un par de niños jugaban en un parque, rodeado por casas de diversos diseños, desde casas construidas con block de concreto hasta casas improvisadas de madera, aluminio, telas y demás.

Un barrio mexicano donde personas de todos los niveles sociales conviven, desde personas pobres hasta algunos que cuentan con un buen trabajo y sueldo, aun así, los vecinos son unidos, apoyándose entre sí, saludándose siempre cada mañana y tarde, ofreciéndose siempre una mano y conviviendo cada fin de semana o en reuniones familiares, de amigos y vecinos.

El parque por sí mismo no destaca mucho, cuenta con una cancha con dos porterías y aros de basquetbol, algunas secciones con tierra, árboles, arbustos y bancas para descansar, en una de esas secciones de tierra dos niños jugaban con un perro, un pastor alemán de apenas un año.

Uno de ellos una niña de cinco años, pelo dorado, piel clara y con su ropa algo sucia por la tierra, otro, un niño de siete años, pelo oscuro, piel bronceada y algo alto para su edad, ambos perseguían al perro que tenía una pelota en su hocico y no estaba dispuesto a entregarla:

-¡Dame la pelota Rex! –gritaba la niña con una sonrisa mientras el perro la miraba con ambas orejas paradas y corría de un lado a otro

El niño por su lado también trataba de alcanzar al perro.

Ya después de unos minutos corriendo el perro cedió la pelota y volvieron a jugar hasta que se cansaron, los niños se recostaron en el suelo con pasto y tierra, el perro estaba acostado mordisqueando un pedazo de tela y cuidando su pelota:

-¿Crees que mi mama se enoje porque ensucie el vestido? –pregunto la pequeña a su amigo

-No lo creo, yo siempre ensucio mi uniforme y nunca me han regañado

-Está bien, oye ¿Si podrás venir a mi fiesta de cumpleaños?

-Por supuesto que si, yo no faltaría al cumpleaños de mi amiga

-Gracias Roberto…

El soldado despertó de golpe cuando esa niña menciono su nombre, era temprano el sol apenas se mostraba, la respiración agitada del soldado se volvió regular y se sentó a la orilla de la cama dejando caer su cabeza mirando al suelo:

-Otra vez… maldición

El soldado mexicano se mantuvo mirando al suelo por un par de minutos, los recuerdos del pasado lo azotaron por ese sueño, no podía dejarlos a un lado, tuvo que recordar tiempos malos y buenos de su niñez.

Ya calmado tomo aire, sujeto su muleta y se dispuso a ir a la cocina por un vaso de la leche que tanto le gusta tomar, llego hasta la cocina y tomo un vaso de vidrio, abrió el refrigerador y se sirvió leche, guardo de nuevo en contenedor y se dirigió a la sala para comenzar con los ejercicios que hizo ayer.

De nuevo, tomo sus pesas de 9 kilos y se dispuso a iniciar con los ejercicios de brazo, abdominales, ejercicios que incluían a las pesas en diferentes posiciones y algunas flexiones.

Ya cuando termino con esa rutina encendió una de sus consolas, la Xbox y busco en su biblioteca con varios videojuegos, inclinándose por uno de esos videojuegos de disparos con la disponibilidad de jugar con personas de todo el mundo:

-Unas cuantas partidas no hacen daño, espero no estar muy oxidado en el Halo

Con esto el soldado se sumergió a una pequeña sesión de videojuegos.

Mientras él jugaba Amanda despertaba de su sueño, como cada mañana, despeinada y con una costumbre de hace un par de días, abrazando una almohada.

Al despertar estiro sus brazos mientras bostezaba soltando la almohada, humedeció sus labios y se levantó de un salto, arreglo la cama y se colocó su ropa habitual, ese conjunto de una camisa de vestir, jeans, el moño en su cola y su sonrisa siempre resplandeciente.

Al salir del dormitorio pudo encontrar a su compañero viendo la televisión, luego se dio cuenta del cable conectado al mando que el estaba sosteniendo y que lo que él veía era diferente a algún programa de los pocos que ella ha visto, la curiosidad le gano debido a lo que pasaba en pantalla, hombres y mujeres en armaduras coloridas atacándose entre sí, disparando armas de todo tipo, desde comunes subfusiles y pistolas hasta rifles de plasma y láseres letales, aun con todo esto el juego no mostraba escenas muy explicitas como desmembramientos o gritos de agonía:

-¿Qué es lo que ves Robie? –pregunto inocentemente la minotauro

-Oh, es solo un videojuego

-¿Videojuego? ¿Qué es? –Amanda preguntaba esto mientras tomaba asiento a un lado de Roberto

El mexicano elimino a un último oponente y la partida termino con la victoria del equipo rojo:

-Bueno, es una forma de entretenimiento interactivo, con este mando controlas al personaje y le das ordenes, como caminar, disparar, atacar, hablar con alguien o interactuar con el entorno

-¿Y qué tipos de videojuegos hay?

-Desde juegos de carreras con autos, aviones, barcos o naves espaciales hasta épicas aventuras de caballeros, dragones purpuras y guerras en el espacio

Amanda no podía comprender todo lo que le decía su compañero, pero le interesaba ese tema, en especial el tema de aventuras épicas medievales, ella ya se imaginaba a si misma metida en un videojuego con una armadura medieval a punto de enfrentar a un dragon, como algunas historias que su madre le contaba:

-¿Quieres probar alguno?

-Sí, aunque nunca he jugado uno ¿Son muy difíciles?

-Algunos, pero te pondré uno fácil –el soldado escarbo en la biblioteca de la consola hasta encontrar un videojuego de carreras

Le entrego el mando a Amanda y comenzó a explicarle a detalle la función de cada botón, la minotauro al principio le parecía muy complejo para ella y que quizás olvidaría la función de cada botón, pero ya comenzando a jugar y después de algunos errores, su auto estrellándose o simplemente quedándose atascado en una pared mientras acelera, después de esto logro completar una pista con pocos choques en un buen tiempo:

-¡Oye! logre pasar la pista

-Bien hecho Amanda, eso solo fue un tutorial, ahora déjame ponerte contra la IA en fácil

La carrera comenzó en la misma pista con el mismo coche, pero esta vez contra cuatro contrincantes en otros vehículos controlados por la IA, la carrera comenzó, Amanda esta vez se vio superada por la habilidad de los contrincantes, en ocasiones impactándose contra ella y desviándola, aun así logro terminar en tercer lugar provocando más emoción en la minotauro y sorpresa en el mexicano:

-¡Lo logre! Acabe en tercer lugar

-Bueno, en verdad lo lograste –el mexicano estaba algo asombrado, pensaba que ella se estrellaría o se pondría demasiado nerviosa- ahora subamos el nivel

Ahora la carrera comenzó, con la IA en un nivel medio y otra pista, la minotauro comenzó a controlar mejor el vehículo pero en ocasiones se estrellaba o era víctima de varios vehículos atacándola a la vez tratando de sacarla del camino haciendo que se ponga algo nerviosa, pero aun así sin quitarle los ánimos y solo haciendo que se emocione cada vez que se acercaba al vehículo del primer lugar, y aunque en esa carrera quedo en quinto lugar deseaba jugar la revancha.

Con esto ella comenzó con una sesión de partidas, aprendiendo cada vez mas de ese videojuego y puliendo poco a poco su habilidad con el mando, Roberto por su lado disfrutaba de aconsejar a Amanda e inclusive, en medio del caos de vehículos estrellándose entre si, otros volando por los aires con sus piezas desprendiéndose, el tráfico y las altas velocidades le gritaba a Amanda para señalarle algún atajo o decirle cuando usar el turbo, no gritos de enojo ni de desesperación, sino de emoción.

Amanda se quedó jugando de nuevo entre gritos de emoción y ligeros gruñidos por el némesis que la hacía siempre estrellarse, Roberto comenzó a preparar el desayuno además de sacar de una vez las medicinas de Amanda.

Apenas eran las 7:10 cuando alguien llamo a la puerta, el mexicano apago la estufa y camino hasta la puerta, Amanda estaba muy concentrada en su quinto intento por ganar la tercera pista en alguno de los primeros tres lugares.

Roberto camino hasta la puerta y la abrió para revelar a dos mujeres, el soldado reconoció a ambas, la peli azul que estaba en el restaurante Aizawa que los había recibido y a su lado la harpía castaña Cetania:

-Hola Mio, Cetania es un gusto verte de nuevo –saludo el mexicano con una sonrisa

-Holly molly, ya lo veía venir –dijo Cetania algo impresionada- Quién más que tu big boy para defender a Mio de sujetos armados y patear sus traseros

-¿Ya se conocen? –pregunto Mio curiosa

-Sí, este buen hombre detuvo a un ladronzuelo que se llevó mi bolso que uso en el trabajo, desde que me contaste que un hombre alto y con muletas detuvo a dos criminales armados pensé por un momento que fuiste tú big boy

-Gracias por eso Cetania, díganme damas ¿Qué hacen por estos barrios?

-Oh, bueno, Mio es la que quería venir en primer lugar, yo solo soy su linda escolta, esta algo temerosa después de lo del restaurante

-Si aja Cetania –Mio tosió para aclarar si garganta y miro a los ojos al imponente soldado- después de lo sucedido en el restaurante, por haber evitado que nos robaran las ganancias de casi una semana e incluso a todos nuestros comensales le entrego una pequeña muestra de agradecimiento, aunque esto es nada comparado a que usted arriesgo su vida para defenderme, a mis clientes y mis trabajadores

Mio tomo su bolso y de este saco doce cupones especiales, a diferencia de los que Roberto guardaba aun estos son rojos con bordes dorados:

-Doce cupones para todo lo que puedan comer completamente gratis sin fecha de caducidad –dijo entregándolos al soldado- quizás sea muy poco pero es lo que le puedo dar por haberme defendido y a mi local

-También debo añadir los agradecimientos de parte de mi anfitriona –dijo Cetania- Yuuko está muy agradecida por haber defendido a su amiga en esa situación tan peligrosa, ella no es dueña de algún restaurante para ofrecerle grandes descuentos pero envía su más sincero agradecimiento por medio de esta linda halcón –dijo dando una reverencia con una sonrisa

-No es nada, es mi deber como soldado proteger a los que no pueden defenderse, no hubiese podido dormir a gusto con el pesar de no haber detenido ese asalto, proteger y servir es el lema que me rige

La peli azul sonrió ante esto al igual que la harpía, era admirable encontrarse a alguien con esa mentalidad:

-De nuevo, le agradezco por lo que hizo, una cosa más, no pude decírselo pues la agente Smith se lo llevo junto a su compañera pero ¿Tendrá que asistir a algún juicio? Hemos dado todas las grabaciones de ese incidente y muchas personas han dado su testimonio a las autoridades, pero si aun así debe asistir a un juicio y necesita testigos no dude en contactarme –con esto le entrego una tarjeta con un numero- solo llame y acudiremos para demostrar su inocencia y valor

-Lo tomare en cuenta, muchas gracias, ¿Desean pasar a comer algo? Estoy preparando el desayuno

-Sera un placer pero ya nos tenemos que ir, tengo que arreglar aun papeles y verificar el estado de mi restaurante

-Entiendo, ha sido un gusto y gracias por los boletos, espero ir pronto y no pasar por otra situación así

-Concuerdo, por cierto… esto sonara extraño pero… ¿Podría darle un abrazo?

El soldado inclino su cabeza y se mostró extrañado:

-Bueno yo… yo la verdad es que sentí demasiado miedo en ese momento y casi pude ver mi vida pasar por mis ojos…. Por un momento pensé que moriría ahí mismo, pero usted se lanzó sobre esos criminales aun cuando usted está en muletas… usted me salvo

-Está bien, lo entiendo, y no es problema

Con esto ambos compartieron un pequeño abrazo cálido, de agradecimiento, la harpía no pudo evitarlo y se unió:

-No me dejen sola, yo también quiero algo de cariño

El mexicano rio y paso su gran brazo por detrás de la harpía para que se uniera, después de unos segundos rompieron el abrazo y Mio se mostró ligeramente sonrojada:

-Gracias de nuevo… en serio, gracias por salvarme

-No hay de que Mio, y no te sientas preocupada, después de que un invalido haya incapacitado a dos criminales solo dudo que otros criminales intenten ingresar a tu restaurante

Esto provocó una ligera risa en Mio y Cetania:

-Bueno, ya nos vamos big boy, gracias de nuevo por tus acciones, eres el mejor

-Claro, hasta luego

-¡Hasta luego! –gritaron ambas retirándose hacia las escaleras

Mientras se alejaban la harpía había notado un fuerte aroma cuando abrazo a Roberto:

-Woah, nunca había sentido un olor tan fuerte

-¿A qué te refieres?

-Ese hombre suelta testosterona como si fuese una máquina, quizás se ejercitó hace poco

Regresando a la habitación, Roberto entro de nuevo a su morada, guardo los doce cupones en su bolsillo, coloco el seguro de la puerta y dejo las llaves en un gancho en la pared, al entrar sirvió el desayuno en dos platos, huevos revueltos con tocino y pan tostado, nada muy elaborado, pero algo que sirve para iniciar el día.

Amanda por su lado seguía jugando con emoción, sacudiendo el mando:

-¡Si! ¡Lo logre!

-¿Qué paso?

-¡Logre pasar al fin a mi némesis y quedar en segundo lugar! –gritaba la minotauro emocionada por esa victoria

El soldado solo pudo sonreír al ver a su compañera tan feliz en esa victoria virtual.

La invito a pasar a la barra y sentarse para desayunar, dejo el videojuego en pausa y apago el televisor. Ya ambos sentados compartieron el desayuno acompañándolo con jugo y leche:

-¿Quieres llamaron a la puerta? –pregunto Amanda

-Un par de chicas, me dejaron unos cupones para el Aizawa

Esto provoco que algunos recuerdos volvieran a la mente de Amanda, los de gritos y disparos:

-Robie… ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro, ¿Qué sucede?

-Ayer salimos de paseo y recuerdo que comimos en el American Food junto a Smith y las demás chicas… ¿Qué sucedió antes de llegar ahí? ¿Por qué las agentes de MON nos acompañaron?

Roberto ante esta pregunta paso la comida que apenas había masticado, dudo un poco y comenzó a idear algo:

-Bueno… ellas se toparon con nosotros de pasada y…

-Roberto… por favor, se sincero

Esto tomo por sorpresa al mexicano, la manera en que lo dijo Amanda, suspiro y no hizo más que contar la verdad:

-Fuimos al Aizawa y justo cuando apenas comenzamos a comer dos personas entraron, una ogresa y un hombre algo alto pero no tanto como yo, ambos sacaron armas de alto calibre y comenzaron su asalto, casi le roban a los comensales y a Mio, la mujer que nos recibió y dueña del restaurant, yo salte cuando el hombre nos dio la espalda, lo incapacite y dispare contra la ogresa, le di en su pierna para después noquearla en el suelo, llamaron a la policía y a MON para que se llevaran a los criminales, con los testimonios de la gente y grabaciones los policías me declararon como inocente, aun cabe la posibilidad que me tengan que sacar para ir a hablar frente a un juez por herir a una liminal

El mexicano término con un rostro arrepentido por tratar de ocultar esa información a su amiga, Amanda lo miraba preocupada:

-¿Por qué no querías contarme eso Robie? Pudiste quedar herido y yo no me hubiese enterado, ¿Estas herido? ¿Te dejaron alguna marca? –la minotauro mostro gran preocupación, casi poniéndose de pie en busca de algún botiquín

-No Amanda, tranquila, no me hicieron nada, los que necesitaban de ayuda médica fueron ellos

Amanda con eso tomo asiento de nuevo y miro directamente a Roberto:

-Robie, sé que no quieres que recuerde eso… son sucesos horribles que pueden dejar secuelas graves, pero necesito tenerlos en mi mente, para que no me lleve sorpresas si algún día llegan policías a nuestra morada –Amanda le regalo una gran sonrisa a su amigo y continuo- así siempre recordare el gran hombre y amigo que eres

-De acuerdo Amanda, nada de secretos… no pensé que quisieras recordar sucesos así

-No me gustan tenerlos en mi mente, pero si no los recuerdo podría llevarme un susto mayor… quizás incluso que tú termines en el hospital y yo ni siquiera lo sepa… y no podría estar a tu lado… pero no quiero que eso pase

-Y no pasara Amanda, tendré cuidado, en ese momento tuve la ventaja que ambos se distrajeron, pero no siempre abra oportunidades así ni serán dos personas descuidadas, pero se defenderme ¿Recuerdas esos amuletos?

-Sí, luchaste con bravura contra un spetsnaz y sobreviviste en las tundras de Rusia, además del cruel desierto

Roberto sonrió al ver como su amiga recuerda esas historias con aparente claridad:

-Ahora ten tus medicinas, no hay que olvidarlas

Amanda tomo ambas pastillas y ambos comenzaron con su desayuno.

Ya terminado esta vez Roberto lavo los platos, Amanda regreso al videojuego para jugar la siguiente carrera y de nuevo sumergirse en la emoción de carreras a altas velocidades rompiendo la mayor cantidad de leyes viales de transito sin la intervención de la policía.

Roberto al terminar de lavar los platos se dirigió a la sala para tomar asiento a un lado de Amanda y ver como juega, para el poco tiempo y siendo su primera vez sosteniendo un mando de consola estaba jugando muy bien, el mexicano miro a la minotauro y noto la emoción y felicidad en su rostro, no despegaba la mirada del caos en esas carreteras provocadas por vehículos deportivos, saltaba en su propio asiento cuando su auto volaba por alguna rampa y refunfuñaba cuando su némesis le provocaba estrellarse.

Verla así le trae recuerdos al mexicano de cuando era tan solo un niño, cuando pasaba la noche jugando a la antigua consola Atari y sus gráficos tan poco detallados, inclusive a las famosas consolas de Nintendo, como la NES y la Game Cube, recordó las veladas con su hermana menor, ambos jugando y compitiendo por lograr la mejor puntuación y aún mayores cuando compraron el Xbox 360 y compraron ese mismo juego que Amanda ahora mismo disfrutaba.

Un juego de caos automovilístico y adrenalina, el Burnout Paradise, Roberto y Valeria disfrutaron de largas veladas compitiendo en duelos a muerte por ver quien terminaba primero con el otro, carreras a contra reloj, contra la IA y el que lograra destruir la mayor cantidad de vehículos civiles, un juego de caos que provocaba risas, gritos de emoción y frustración entre los hermanos.

Roberto sonrió con estos recuerdos tan cálidos y las reacciones de su amiga, ese es uno de esos pocos momentos en su vida que el esperaba nunca acabaran o que se repitieran.

Después de años peleando contra narcotraficantes y sicarios, acampar en las montañas, desiertos y bosques, cruzar ríos y auxiliar a los ciudadanos de su patria en los desastres naturales el mexicano había olvidado tales momentos de paz o los sentía como si fuese parte de otra vida, ahora que descansa y se ha alejado de tales situaciones esas memorias de paz y felicidad volvieron mas claras, pero a su pesar pues el mexicano aun deseaba luchar contra el crimen y servir a su nación, lamentablemente ya no lo haría como antes.

Suspiro y se dirigió a la cocina, pues recordó que el refrigerador estaba algo corto de suministros, y al abrir la puerta su sospecha fue cierta, tienen lo suficiente para dos días, pero él quería evitarse alguna comida a medias:

-Amanda, hay poca comida en el refrigerador ¿Quieres salir conmigo a comprar algunos víveres?

-¡Claro Robie!

La minotauro pauso el juego y guardo la partida, además de apagar la consola, el mexicano se sorprendió ante esto pues él nunca se lo dijo:

-Robie ¿Podemos comprar algo especial?

-¿Qué cosa?

-Bueno, tengo planeado algo pero tengo que comprar cosas en específico ¿Puedo? –pregunto la minotauro juntando sus dedos

-Claro Amanda, solo que no cueste demasiado

-No será mucho, solo espérame

La minotauro corrió al dormitorio y de un cajón saco una pequeña libreta con varios apuntes, ella se dirigió a una página en específico marcada con un papel rosado:

-Listo

-Muy bien, vámonos

Ambos arreglados para salir fueron hasta la puerta de la habitación y salieron a las calles de la ciudad, en paseos previos Roberto identifico más de un supermercado cercano, por lo mismo no piensa tardar mucho…


POV Roberto


Salimos del departamento y comenzamos nuestra caminata por la cera, Amanda tarareaba algo, por algún motivo parece más animada que de costumbre, quizás le quedo algo de adrenalina del Burnout.

Doblamos en la primera esquina de la manzana para dirigirnos hacia el supermercado, ahí divise un vehículo militar, no pensé verlo por las calles de Japón debido a que es un país con un índice criminal muy bajo, lo que más llamó mi atención es que es uno muy empleado en el ejército mexicano, un Plasan Sand Cat totalmente negro, un vehículo multiusos con fuerte blindaje y armamento, a un lado lleva un logo, una especie de cráneo canino rojizo con la mirada al frente y detrás dos letras doradas, BC, todo esto encerrado en un escudo, no logre leer el nombre debajo del logo pues el vehículo arranco dejando escuchar el rugido de su potente motor.

Dejando de lado ese encuentro con un vehículo militar y las miradas curiosas de la gente a ese vehículo la caminata fue una normal, pasamos entre multitudes de personas, esperamos a que los semáforos nos permitieran el paso, fuimos detenidos en ocasiones por vendedores ambulantes, liminales y humanos, ofreciendo muestras o folletos.

Llegamos hasta uno de los supermercados que había identificado en el primer paseo que tuve con Amanda, entramos y nos dirigimos directamente a la zona de vegetales, ahí Amanda saco su libreta:

-¿Has probado alguna vez la comida francesa?

-No, pero ¿El pan francés cuenta?

Ante este comentario Amanda rio bastante… no la había escuchado reír así antes, me provoco un sonrojo repentino y algo en mi estómago:

-No Robie, ese pan no procede de Francia, me refiero a algo como el ratatouille, quenelle o el Coq au vin –dijo estos tres con un perfecto francés

-No, no he probado alguno

-Entiendo, bueno hoy es tu día de suerte Robie, recordé que empaque algunas recetas, aunque no creo encontrar ingredientes exactos, pero tratare de encontrar algo similar que no altere demasiado el sabor –dijo con una sonrisa- solo necesito las mejores verduras, especias, carnes y el mejor vino

Con esto comenzó a tomar algunas verduras con cuidado, se cercioraba de la textura, si eran muy suaves o duras, los colores y olores, note como con cada fruta y vegetal que rechazaba su cola se doblaba hacia ella, y si la echaba a su canasto la dejaba suelta, curioso, quizás sea involuntario.

Trate de no separarme mucho y me dirigí a los pasillos cercanos para comprar cosas indispensables en la alacena básica o artículos sanitarios, huevos, dentífrico, papel higiénico, algunas bolsas de papas fritas o dulces, un poco de chatarra nunca cae mal.

Eche una última bolsa con bombones y regrese a donde estaba Amanda, ella ya había terminado de meter en su canasto la última bolsa con verduras, aunque me separe poco tiempo ya tenía una buena variedad en su canasta, zanahorias, ajo, cebolla, además de algunas frutas como manzanas, plátanos y mango:

-¿Ahora a dónde chef?

-A la zona de vinos

Con esto asentí y comenzamos a caminar, ella seguía tarareando, siempre tan animada, mientras caminábamos note como las liminales eran también empleadas que aprovechaban sus características, vi un par de arachnes que apoyaban sus patas entre las estanterías y lograban acomodar cajas en lo más alto o acomodar los productos en cada estante sin tener que estorbar en el pasillo donde los clientes pasan con carros o canastas.

Otros son simples clientes que compran junto a sus anfitriones los suministros del hogar, humanos y liminales conviviendo alegremente, no me cansare de pensarlo o decirlo, esto del acta termino siendo una gran noticia para el mundo, mire a Amanda y sonreí, ha traído cosas demasiado buenas a nuestro mundo.

Llegamos hasta la zona de vinos donde diversas botellas contenían ese líquido tan característico de Europa, sé que en Francia es muy usado en su gastronomía:

-Ojala me dejaran catarlo u olerlo, así podría escoger el mejor –dijo Amanda tomando las botellas y examinando las fechas y marcas

-No me gustaría tener que cargarte ebria hasta el departamento –comente provocando un ligero sonrojo en Amanda

-¡No me embriago tan fácil! En Francia el vino es una bebida muy común –dijo con orgullo- lo resisto muy bien

Reí ante esto, ella hecho la botella, revise el precio, no es muy cara aunque la botella sea muy grande. Ya con esto en la canasta nos dirigimos a las carnes frías, Amanda de nuevo insistió en que ella escogería lo mejor así que deje que revisara cada corte, y hablara con los carniceros nunca la vi tan concentrada o con ese criterio tan riguroso de lo que escogía, yo espere recargado en un pilar cargando la canasta con verduras, ella estaba muy ocupada comprobando cortes, grosor y textura.

Mientras esperaba sentí vibrar mi teléfono y el sonido de la campana anunciando un mensaje recibido, saque mi teléfono del bolsillo de mi pantalón y abrí el mensaje:


´´Somos BrutalCorp, seguridad por excelencia para los VIP y cualquier empresa dispuesta a pagar por lo mejor de lo mejor en seguridad, colaboramos con cuerpos militares y policiacos además de instruirlos en todo el mundo e introducirlos en el arte de la guerra, seguridad de calidad y excelencia marcial, incluso ofrecemos oportunidades para gente con discapacidades, buscamos la excelencia donde otros la ignoran, eres especial, únete a BrutalCorp´´.

´´CEO BrutalCorp´´


Al fondo de este mensaje aparece ese mismo logo que vi en el Sand Cat hace unas horas, es extraño, uno, que supuestamente el CEO de esa empresa haya enviado ese mensaje, dos, por algún motivo parece que ese mensaje va muy enfocado a mí, no creo que un anuncio de alistamiento a lo que parece una empresa de seguridad privada incluya tal mensaje de discapacidades, es extraño.

Lo otro es que nunca escuche algo sobre algún cuerpo de seguridad privada nombrado BrutalCorp, después investigare sobre eso en mi laptop.

Guarde mi celular y busque a Amanda, logre verla pesando unos cortes de res y en su mano derecha cargando con dos bolsas con pechugas y piernas de pollo, cuando le entregaron la bolsa con los cortes ella me busco hasta que hicimos contacto visual.

Ella camino hasta mí con una sonrisa:

-Listo

-¿Falta algo más?

-Sí, vamos Robie

Con esto la seguí de nuevo, pasamos por los pasillos comprando otras cosas que ella necesita, en varias ocasiones miraba la lista para recordar que ya había echado o que le faltaba, la auxiliaba recordándole que ya habíamos echado verduras y carnes.

Tomo dos bolsas con harina de trigo, una de azúcar, pimienta y sal en grano, mantequilla, aceite de oliva y hierbas aromáticas, creo que es perejil, laurel y tomillo.

Ella regreso por algo más, varios champiñones, ya con esto compramos otras cosas necesarias, pan en barra, algunos enlatados y embutidos, además de algo de cereal y jugos de frutas.

Ya con todo selecto caminamos hasta la fila de la caja:

-Robie déjame ayudarte –dijo Amanda tomando dos bolsas, las de las carnes y verduras que llevaba con la mano que sujetaba la muleta

-Gracias Amanda

-No hay de que –dijo con una sonrisa

Nuestro turno llego y esta vez ningún enano u ogresa trataron de asaltar la tienda… no es como que quiera que algo así pase de nuevo pero con lo sucedido ayer no evite ponerme atento o a vigilar el movimiento de cada persona con la mayor discreción de mi parte.

Pasaron cada producto por el lector de barras y pesado las bolsas con carnes, cuando todo fue contado page la suma de dinero, fue algo más caro de lo que pensé pero no me importo, Amanda parecía muy feliz por comprar eso.

Salimos del supermercado con las bolsas en mano y nos dirigimos de nuevo al departamento, la caminata de regreso fue como la primera, tranquila y sin problemas, Amanda como siempre con una sonrisa que nunca me cansare de ver, gente yendo y viniendo, entre ellos liminales y humanos.

Cruzamos la calle y camino al departamento una camioneta oscura paso cerca a marcha lenta aun cuando el claxon de los vehículos la incitaban a acelerar, a su lado ese logo, BrutalCorp… un mensaje, dos vehículos cerca de mi departamento, no quiero parecer paranoico pero me hace sentir incomodo, como si me estuviesen vigilando.

La camioneta pasó de largo el departamento y giro a la derecha en esquina, suspire y seguimos caminando hasta entrar al departamento y nuestra habitación, ya dentro Amanda se dirigió directo a la cocina:

-Es una pena que no encontráramos carne de pato, pero aun así con el pollo estará bien–dijo colocándose su delantal- hoy tendrás la suerte de probar comida francesa cocinada por mí, una cocinera calificada

-¿Qué es lo que prepararas?

-Un platillo emblemático de Francia el Coq au vin dice la leyenda que después de la conquista de Galia un chef de Julio Cesar le preparo este platillo para celebrar la victoria del imperio –dijo acomodando los ingredientes a lo largo de la barra junto a la estufa, acerco una tabla para cortar y un cuchillo- otra leyenda dice que durante ese mismo asedio a Galia un jefe averno envió al mismo Julio un gallo bravo y fuerte, símbolo de la resistencia férrea de los galos, después en el armisticio Julio Cesar invito a ese mismo jefe a un almuerzo donde ambos degustaron de un ave bañada en una espesa y deliciosa salsa roja, resultaba ser el mismo gallo que el jefe averno envió a Julio Cesar –Note la emoción con la que relato esas dos leyendas, se mostraba muy entusiasmada, su cola me lo decía claramente

-Ambas son muy interesantes leyendas que nunca imagine pertenecerían a un platillo

-Es sorprendente y me encanta –dijo Amanda con emoción- la historia es simplemente única, conoces datos que nunca creerías encontrar o sucesos increíbles, desde batallas, pactos, fundaciones de naciones y reinos hasta leyendas o mitos, por eso me encanta leer tanto sobre historia

-Y no es algo negativo, está bien leer y cultivarse sobre el pasado que marco el rumbo actual de la humanidad, y ahora, de las liminales, así no cometeremos los mismos errores

-Siempre me lo dijo mi madre, si olvidamos el pasado repetiremos los errores en el futuro –pauso por un momento, se quedó extrañamente tiesa en su lugar- es algo que me solía pasar, pero ahora no me ha pasado –ella se giró regalándome una sonrisa- gracias a ti tomo mi medicina sin errar, gracias Robie

-No hay que agradecer Amanda, es mi deber, yo no permitiría que una amiga olvide

Le devolví la sonrisa y ella regreso a su trabajo, termino de acomodar verduras, especias, cané y vino, con esto comenzó a picar todo…


POV Narrador.


Roberto apenas se dirigía a su sillón cuando fuera Smith aparco una camioneta siendo acompañada por un ser muy particular, parece una mujer humana pero no lo es, la luz revela lo pulido de su cuerpo junto a los tornillos, tuercas y soldaduras que mantiene su cuerpo entero unido y sólido, ausente de rostro una pantalla proyecta una línea verde estática, su figura, la de una mujer esbelta pero nada voluminosa, su estatura de un metro setenta, su cuerpo en si compone su ropa, lo que serían sus ´´prendas´´ son solo las partes de su cuerpo pintadas además de algunas texturas que asemejan a un vestido que portaban las sirvientas de la época victoriana:

-Hemos llegado ¿Cómo estas B-12?

-Sistemas funcionales y óptimos, agente Smith, mis sensores están reactivados –una voz femenina suave que mostraba un ligero tono robótico

-Bien, vallamos con el buen Roberto

Ambas bajaron de la camioneta, la mujer con nombre B-12 escrito en sus hombros, llamo la atención de la gente al instante, algunos se detuvieron en seco al ver a esa mujer de cuerpo metálico y que carecía de rostro.

Smith entro primero al recinto y guió a la androide al segundo piso, no sin antes con toparse con algo que amargo a la agente, a un lado de la puerta de Roberto un folleto con el logo de BrutalCorp esperaba unido con cinta a la pared, Smith lo tomo y miro con asco ese logo del cráneo canino rojizo, desgarro el papel con ligero desprecio y se lo entrego al androide, el cual revelo un contenedor en su espalda donde deposito los pedazos de papel:

-Malditas alimañas corporativas, ya tienen su ojo y diente sobre el buen Robie –Smith se detuvo por un segundo a pensar- Ya debieron de ver los videos que la prensa difundió del Aizawa

-¿Qué sucede agente Smith? –la androide pregunto, cada vez que hablaba la línea estática hacia formas curvas

-Nada B-12, solo la aparición de un perro sarnoso, olvidemos eso que Roberto aguarda por su pierna

Con esto Smith llamo a la puerta, el mexicano que apenas había tomado asiento se volvió a levantar dejando escapar un fuerte gruñido y una ligera maldición, Amanda por su lado no evito reírse ligeramente mientras cocinaba las verduras y preparaba el fondo claro de pollo…


POV Roberto.


Retire el seguro y abrí la puerta solo para encontrarme con esa mujer de nuevo, le hubiese echado una ligera bronca de no ser por la… ¿mujer? Creo que es una mujer:

-Buenos días Robie ¿Cómo estás?

-Bien, una cosa, ¿Quién es tu acompañante?

-Preséntate querida

-Hola –la voz de esa mujer es diferente, no es natural, además que la línea en su ´´rostro´´ se movió cuando hablo- Soy B-12, asistente robótico equipado con una IA de última generación proporcionado entre la unión de la empresa The Gambler e ingenieros del reino sirena

Ella extendió su mano derecha, la mire y un poco dudoso la estreche solo para sentir el frio metal que la cubre y un agarre solido pero no muy fuerte:

-Es un gusto conocerlo subteniente García

-Bien, como ya se conocen pasemos, tenemos que hablar sobre algunas cosas

Deje que ambas pasaran, coloque el seguro de la puerta y camine hacia la sala:

-¿Roberto te tiene cocinando Amanda?

-¿Oh? ¡Smith! –Dijo Amanda caminando hacia la agente para abrazarla- Hola señorita Smith, me da gusto verla de nuevo

-El gusto es mío Amanda, dime ¿Roberto te está obligando a cocinar? ¿O te tiene de ama de casa?

-¿Qué? No, por supuesto que no –dijo Amanda antes de que yo pudiera decir algo- Robie nunca me ha obligado a nada, yo me ofrecí a cocinar un platillo francés, y yo soy la más indicada –dijo con un tono de orgullo

-Ya veo, más te vale que no me ocultas nada, y si Robie abusa de tus ofertas solo házmelo saber

-Solo pasemos Smith –dije apresurándola a que pasara al sillón de la sala donde B-12 ya aguardaba

Smith solo sonrió y volvió a caminar, Amanda regreso a la cocina tarareando de nuevo, ya ambos tomamos asiento, ellas frente a mí:

-Bien Robie, espero que no hayas olvidado esa oferta que aceptaste

-Asi es, de hecho pensaba llamarte para saber si no lo olvidaste tú

-Pues no, tus acciones en el restaurant me hicieron adelantar un poco ese regalo, B-12, toma lo que necesites

-Afirmativo agente Smith –dijo su compañera levantándose de forma brusca, robótica- subteniente García ¿Me permitiría tomar medidas y hacer un escaneo de su muñón en la pierna derecha?

-Si –dije arremangado mi pantalón hasta revelar la herida

Al dejarla al descubierto Smith la observo con claridad, no puedo analizar su expresión por sus lentes oscuros pero parece sorprendida, los puntos y marcas son algo grandes, los doctores me dijeron que tuvieron que hacer esa operación rápido y cortar rápido, si no lo hubieran hecho hubiese perdido aún más sangre además de las esquirlas y balas se incrustaron demasiado profundo… habían destrozado mi pierna y ellos tuvieron que quitarla antes de que algo más pasara.

Amanda se asomó y también pudo ver la herida, en ella sí que note un rostro de asombro y lastima, preocupación, ella noto que la estaba mirando y regreso a la cocina… no quería que la viese.

La mujer camino hasta mí y se hinco hasta el muñón, yo lo levante para que quedara en su altura, coloco su mano derecha sobre lo que queda de mi pierna y una serie de números y letras apareció en su rostro:

-Análisis terminado, tipo de sangre O negativo, se detectaron tres agentes externos con un diámetro de 0,3 milímetros, dos son elementos metálicos y uno plástico, no dañinos

Después de esto de la palma de su mano derecha saco una cinta de medir… eso no me lo esperaba, tomo medidas del muñón y después de mi pierna sana, desde mi cadera hasta el tobillo, la planta de mi pie y tomo la circunferencia de mi muslo, tobillo, rodilla y pantorrilla, cada que tomaba una medida aparecía en su rostro y luego desaparecía, quizás así los guarda:

-Listo, medidas tomadas, necesito que se ponga de pie subteniente García

-Claro

Es extraño que me hable así, por mi rango, pero no puedo cuestionar a algo que es una máquina, su programación debe ser así.

De su abdomen saco una especie de tableta pero erre cuando la coloco en el suelo e identifique que es una báscula muy delgada, espero no partirla:

-Necesito que se pare ahí, tomare su peso y estatura

-Está bien

Apoye mi único pie sobre la báscula y la muleta fuera, mientras, con esa misma cinta de medir proveniente de su mano saco mi estatura, pienso yo que ha anotado todos esos datos en su banco de memoria:

-Todo listo subteniente García, datos necesarios recolectados, agradezco su cooperación –dijo inclinándose, después recogió la báscula- Solo necesito una cosa mas

Su ´´rostro´´ o esa pantalla más bien cambio, ahora como si fuese un catálogo de alguna tienda en línea, ahí encontré varios diseños de prótesis para piernas:

-Seleccione el diseño que más le guste

Me extrañe pues se quedó estática mientras mostraba páginas con varios diseños interesantes de piernas.

Dejando de lado la sorpresa inicial comencé a analizar una a una, rojas, amarillas, diseños metálicos, incluso con flamas, deje pasar algunas hasta que llego a una pierna de camuflaje urbano, se ve interesante, colores metálicos y el diseño del camuflaje pixeleado:

-Este –dije tocando la pantalla, al hacer eso la imagen se agrando apareciendo especificaciones

-Escoja un conjunto de colores por favor

Escogí uno de colores grises y plateados:

-Listo, eso es toda la información necesaria, gracias por cooperar

-No hay de que, gracias a ti por ayudarme a conseguir una pierna

-Me alegra ayudar, espero la prótesis cumpla con sus expectativas –con esto su pantalla dibujo una cara feliz… es algo un poco perturbador

Con esto la androide se inclinó y regreso con Smith:

-¿Eso es todo B-12?

-Asi es agente Smith

-¿No necesitas sacar el calibre del soldado? Quizás sea un .22 o un 9 mm, tal vez nos sorprenda con un calibre 50

La androide inclino la cabeza dibujando en su pantalla un signo de interrogación, por mí lado me quede pensando a que se refería, calibre, es el diámetro de las balas… pensé que no habría chistes de doble sentido en Japón:

-No entiendo Agente Smith ¿A qué se refiere con calibre?

-Es un chiste B-12, no le hagas caso, ella solo está haciendo comentarios de datos que no le incumben –dije con un ligero sonrojo

-No te ofendas Robie, pero bueno, tenemos que irnos, hay cosas que hacer, novatas que entrenar y atender llamadas, cuidar que la ley se cumpla, ya sabes

-Entiendo, el deber llama

-Solo una cosa –dijo levantándose del sillón- ¿Has recibido algún mensaje o llamada de una empresa llamada BrutalCorp?

-Ahora que lo dices si ¿Sabes de eso?

-Solo es un grupo de mercenarios que interfieren en nuestros casos, gente que por su gran capital creen poder hacer nuestro trabajo o ir por ahí presumiendo juguetes protegiendo a gente trajeada, te recomendaría que no les hagas caso Robie, pero conociéndolos son muy tercos, cuando envían mensajes de cualquier tipo es porque te tienen en la mira, no que serás eliminado, sino que están interesados en ti

-¿Una empresa de seguridad?

-Milicia privada para ser exactos, tenía una pequeña presencia en Japón, pero con el acta y al igual que varias empresas tuvieron una alza, al ser privada tienen más ingresos y capital, nos roban los inversores esos descarados –esta vez sonaba algo enojada- ¡Por su culpa uno de los inversores se fue, sin eso el sueño de adquirir la cafetera Steel Premium se desvaneció!

Ahora sonaba triste y desganada, incluso agacho su cabeza:

-¿Estas bien Smith?

-¡Por supuesto! –Dijo cambiando de ánimo en un parpadeo- Como decía tenemos que retirarnos, ha sido un gusto Robie, hasta luego Amanda, no dejes que Roberto te encierre en la cocina

-¡Adiós señorita Smith! Y eso no pasara

Acompañe a ambas mujeres a la puerta para abrirla:

-En serio Roberto, no hagas mucho caso a los mensajes de BrutalCorp, no te gustaría pertenecer a ellos

-Claro, pero explícamelo Smith ¿Por qué son tan malos y nunca he escuchado algún escándalo de ellos?

-Es difícil Roberto, esa compañía esconde bien sus secretos y todo lo que tengo son… bueno –ella junto sus dedos en la puerta- ¿Cómo lo puedo decir?

-Lo que la agente Smith trata de decir es que sus conclusiones acerca de BrutalCorp están basadas en un resentimiento profundo cuando los inversores se fueron y no logro comprar su deseada cafetera y conclusiones sin bases firmes y lógicas, esto además de la eficiencia que los agentes de BrutalCorp han demostrado tener gran eficiencia y un respeto por la ley

Ambos observamos a la androide la cual había dicho todo esto sin una pizca de sentimiento ni duda, después observe a Smith:

-B-12 en ocasiones saca conclusiones apresuradas, no le hagas mucho caso

-Mi rango de éxito es de un 99.9% agente Smith

-¡Ya nos vamos mañana te llamo! -grito Smith mientras se retiraba arrastrando a B-12

Yo solo agite mi mano despidiéndome y entre de nuevo, BrutalCorp una milicia privada, interesante, creo que mejor investigo algo sobre ellos… y lo haría en este momento si no fuese por el aroma que sentí proveniente de la cocina.

Nunca había percibido un aroma tan bueno, camine hasta la cocina y Amanda seguía preparando ese platillo, estaba hirviendo las verduras, estas desprendieron un muy bien aroma:

-Huele muy bien Amanda

-Gracias Robie pero aún necesita más, si quiero que se conserve bien su jugo deberé dejarlo a fuego lento unas cuantas horas –ella tapo la olla y comenzó a cortar diversas verduras

Cuando dijo eso me sentí un poco desanimado, ya quería probar ese platillo que huele tan bien, pero la espera merecerá la pena:

-¿Necesitas ayuda con algo?

-No Robie, yo puedo con esto, tu descansa, ya has hecho mucho por mí –dijo con una sonrisa

-Está bien, si necesitas ayuda solo dímelo

-Claro

Con esto solo camine al sillón y tome asiento, saque mi celular y justo en ese momento recibí otro mensaje… BrutalCorp:


´´No dudes por nuestro nombre, BrutalCorp dispone de todos los permisos necesarios para laborar, incluso contamos con las regularidades y autorizaciones para que las liminales laboren en nuestras filas y adquirir las necesarias para retener a aquellos que rompan las leyes abusando de su posición como extra especie. BrutalCorp es un ejemplo a seguir, nuestros clientes siempre están satisfechos, no dudes más, únete.´´

´´CEO de BrutalCorp.´´


Otro mensaje, mis sospechas de que me están espiando aumentan cada vez más, da la casualidad que este mensaje me llega justo cuando Smith hablo así de esa empresa, muy sospechoso.

Deje esto de lado y abrí el buscador en mi celular, no sin antes entrar a las noticias… solo para encontrarme con que el video de seguridad del Aizawa fue publicado el día del asalto, entre al link de video, y como con todos esos videos no ha pasado ni un jodido día y ya tiene más de dos millones de vistas, por suerte en Japón no suelen acosar a estrellas tan apuestas como yo.

Deje de lado al leer las demás noticias y no encontrar nada interesante, ahora abrí de nuevo el buscador y escribí el nombre de BrutalCorp, ahí encontré lo que parece ser la página oficial, una empresa armamentista, milicia privada que ofrece servicios de seguridad privada, entrenamiento de calidad a cuerpos de policías y militares y contratos militares para la seguridad de las naciones, o simplemente, mercenarios y policías mejor equipados que los comunes.

Tienen influencia en toda Europa, gran parte de América exceptuando un par de países de Latinoamérica, Asia, parte de medio oriente y Rusia, miles de empleados, divisiones de seguridad informática y en campo, vehículos ligeros, medianos y pesados, artillados, blindados, una flotilla aérea e incluso marítima, su cede, como me lo imaginaba, en Estados Unidos.

Por las imágenes de sus agentes cuentan con un equipo muy diverso, taser, macanas, garrotes, pistolas, rifles y escopetas, chalecos anti balas y algunas vestimentas de kevlar capaces de resistir apuñalamientos e incluso impacto de balas de bajo calibre, de verdad, una milicia privada con buenos recursos.

No mencionan nada de sueldos, ni seguros, ni siquiera alguna página para mayor información sobre opciones de empleo, quizás no este adaptada a teléfonos aun, extraño, lo checare después.

Mire de nuevo a la cocina y Amanda ya regresaba, no llevaba su delantal puesto:

-Bien, termine con todo, solo tengo que esperar a que suene la alarma y podre servir

-¿Acabara pronto?

-No –ella rio incomoda- creo que terminara para la cena ¿No te importa?

-Para nada

-Bueno, aún falta un rato para que termine, tomare un baño

Con esto ella se puso de pie y se dirigió al dormitorio, yo por mientras, quizás escuchar un poco de música estaría bien.

Apenas consegui mis audífonos llamaron de nuevo a la puerta, me puse de pie y me dirigi a la puerta, retire el seguro y la abri revelando a una mujer, una harpia, una mensajera por su uniforme:

-Buenas tardes ¿Roberto García?

-Así es

Ella escarbo en su bolsa y de ahí saco dos cartas:

-Son para usted –dijo entregándomelas- hasta luego

Con esto ella se retiró rápido, parece apresurada, cerré la puerta y regrese al sillón para leer ambas cartas, abrí la primera, no parecía un recibo o alguna promoción, sino una carta redactada a mano, busque el remitente, Aria Jaëgersturm, recuerdo su nombre, la chica de la nevería Polo Sur:


´´Guten tag Unteroffizier Roberto García.´´

´´Envió esta misiva para expresar mi eterno agradecimiento por su acto en el restaurant Aizawa, en ese mismo local mi pareja, la Dullaha Lala trabaja arduamente en la cocina, lamentablemente no estuve presente para defenderla de esos dos agresores pero usted, aun en su condición, se lanzó sobre dos personas fuertemente armadas dispuesto a defender a comensales y empleados, incluyendo a Lala la cual casi fue alcanzada por los proyectiles, admiro su valía por haber actuado en esa situación, un millón de gracias, no hay manera en que pueda agradecérselo pero si usted algún día necesita algo solo hágamelo saber, por ahora si desea pasar al Polo Sur podre hacerle un descuento, solo no le diga a mis jefas que dije esto o me enviaran a los gulags.´´

´´Por este mismo medio le comunico que Lala también está muy agradecida con usted, por haber defendido a su jefa y compañeras además de evitar que los comensales hubieran sido asaltados o esa situación hubiese terminado peor.´´

´´De nuevo, un millón de gracias, aquí mismo le dejare mi número de teléfono, como dije antes si algún día necesita algo solo hágamelo saber.´´

´´¡Auf Wiedersehen!´´


Debajo como post data aparece el número de teléfono de Aria… mensajes así son bien recibidos, esa sensación de mariposas en mi estómago no desaparecerá, yo como soldado nunca espero cumplidos o palabras de agradecimiento por mis actos, recibir mensajes así es algo que nunca negare y que siempre agradeceré, me hace sentir mejor.

Guarde el numero en la lista de contactos de mi celular y guarde la carta en su sobre, la guardare en mi diario, la siguiente carta es muy diferente, ni siquiera esta en japonés o español, sino en francés, debe ser para Amanda, la dejare aquí en la mesa de centro.

Apenas me acomodaba para encender el Xbox cuando llamaron de nuevo a la puerta, suspire y me dirigi hasta la puerta, es Pachylene:

-Hola vecino

-Hola Pachy, ¿Cómo has estado?

-Bien, ¿Amanda y tú están bien?

-Sí, he estado bien, Amanda también, no he olvidado darle sus medicinas en la hora indicada así que por ahora recuerda casi todo

-Me alegra saber eso, por lo que se quizás seas el único de sus antiguos anfitriones que si hicieron caso a su tratamiento

-Gracias ¿Qué te trae por acá?

-Solo quería saber si tienes un poco de esa leche –pregunto revelando el bote de un litro que le di ayer- debo admitirlo, estaba deliciosa y quiero saber si tienes más que puedas darnos

-Claro que sí, pasa

Con esto Pachy asintió y pasó, cerré la puerta y la acompañe hasta la cocina, saque uno de los contenedores, el que ya estaba por debajo de la mitad:

-Por cierto, estuve viendo las noticias… ¿Por qué saltaste sobre esos asaltantes? –pregunto Pachy reflejando un tono serio pero de preocupación- pudiste haber resultado herido… o peor

Yo saque mi cabeza del refrigerador con el contenedor en mis manos:

-Mi deber como soldado es proteger a la gente, a aquellos que no pueden defenderse o no saben qué hacer en situaciones como esa –dije destapando el contenedor y el bote de Pachy- entrene por años para dedicarme a eso, a proteger y servir –dije vertiendo la leche hasta vaciar el contenedor, justo el litro de ese bote- no hubiese dormido tranquilo si me hubiese resignado y me quedara viendo como dos idiotas roban a personas que solo buscaban descansar o disfrutar de una comida en familia o con amigos

Ella me miraba con atención y asombro:

-Me alegra saber que existen hombres así, soldados de verdad, buenos guerreros y honorables –dijo tomando el bote ya tapado- personas dispuestas a darlo todo, buen trabajo soldado

-Gracias capitana –dije con una sonrisa

Ambos caminamos hasta la puerta y ella salió:

-Gracias por la leche también Roberto, a Eddie le encanto pero no quise revelar su procedencia –dijo guiñando

-No hay de que Pachy, si necesitas más solo dilo

-Está bien, gracias, y dale mis saludos a Amanda

-Por supuesto

Ella regreso a su habitación y yo a la mía, cerré la puerta y volví al sillón, espero no ser molestado de nuevo… hasta que escuche la puerta del baño abrirse… solo no voltees y mírala fijamente a los ojos:

-Robie ¿Sonó el timbre del reloj que deje en la cocina?

-No, fue el de la puerta, la comida sigue cocinándose

-Oki-doki

Con esto escuche otra puerta y me gire, entro al dormitorio, bueno, es mejor que se seque haya adentro y yo no tenga pensamientos indecentes en mi cerebro, tome el mando del Xbox y encendí el televisor con el control remoto, abrir la galería y esta vez escogí un clásico épico, Dark Souls, veré donde lo deje la última vez…


POV Narrador


Con Amanda cambiada y Roberto descansando siguieron con su día, la minotauro siguió preparando con extremo cuidado y delicadeza ese platillo tan especial para su amigo, para la hora de la comida prepararon algo ligero, para no llenar sus estómagos antes de la cena, además de que esta vez, Amanda recordó por si misma tomar las medicinas, Roberto no evito sonreí y felicitarla.

Esto solo demostraba que el tratamiento en verdad surtía efecto pues en esos días que los ha tomado puntualmente ha recordado varios sucesos a lo largo de la semana y lo que olvida empieza a ser poco.

Con esa ligera comida Amanda regreso a la cocina para cerciorarse de que la guarnición y el platillo principal, la carne de pollo y su salsa estaba bien, al abrir las cacerolas y dejar escapar ese aroma le provoca al mexicano que se le hiciera agua la boca, Amanda se vio tentada a servirlo ya, pero ella deseaba que todo el jugo quedase bien y la carne bien cocinada, por lo mismo solo probo la salsa, añadió un poco más de vino, la pimienta y sal que ella molió al gusto y algunas verduras.

Volvió a tapar las ollas y acomodo todo en la cocina, pues la dejo algo desordenada cuando se dio una ducha.

Con la cocina reacomodada comenzó a arreglar la barra donde ambos han compartido, desayuno, comida y cena, mientras Roberto trataba de pasar contra un dragón que ya lo había matado más de cinco veces, Amanda extendió un mantel blanco con bordes rojos sobre la barra, saco los vasos más ´´finos´´ que ella pudo encontrar en las alacenas, acomodo estos dos con el vino y servilletas al centro.

Dos platos limpios esperaban a un lado de las ollas donde a fuego lento se cocina ese platillo, cubiertos bien limpios y rodeados con servilletas a cada lado, uno del lado donde Roberto se sentara y otro para la minotauro.

Con esa simple decoración la barra gano otro aspecto más formal, Amanda regreso a su dormitorio y ahí encontró un de velas que llevaba en su equipaje, no logro recordar porque las empaco pero las llevo a la barra.

Con todo eso acomodado, velas encendidas y que el platillo ya estaba casi en su punto se dirigió a donde su amigo festejaba haber asesinado a ese dragón que tantas vidas y almas le costó:

-Robie –dijo con una sonrisa y ambas manos en su espalda

-Oh ¿Qué sucede Amanda?

-El Coq au vin ya casi esta listo, además prepare la barra para una cena así

Roberto se extrañó con esto, apago la consola y camino hacia la cocina, de inmediato se dio cuenta de esa ligera decoración y organización en la barra, volteo a ver a Amanda la cual solo le regalaba una amplia sonrisa:

-Vamos siéntate Robie

El mexicano camino y tomo asiento del lado de la barra mas cercano a la sala, Amanda lo ayudo en acercar su asiento y acomodar su muleta, ella camino hasta el apagador y bajo la luz de la sala y cocina dejando que la tenue luz de ambas vela iluminara la habitación, se dirigió tarareando y agitando su cola hasta las ollas, apagando una a una y retirando las cubiertas de vidrio que evitaban el escape del vapor, esto dejo escapar el aroma de las especias, jugos, carne y verduras mezclados tan meticulosamente.

Roberto se dio el gusto de cerrar los ojos y disfrutar ese aroma, Amanda por su lado estaba muy contenta que el platillo haya resultado perfectamente.

Con un cucharon vertió la mezcla de pollo, champiñones, verduras en uno de los platos y después exclusivamente la salsa de vino y jugo de la carne y cada verdura vertida, acomodo cada pieza en el plato y usando algunas verduras que aparto para darle una mejor presentación al platillo.

Con ambos platos bien presentados los levanto y con mucho cuidado coloco uno frente a su anfitrión y otro para ella, con esto volvió a tapar ambas ollas y guardo el cucharon dentro de una de estas.

Ya con todo acomodado tomo al fin asiento dejando escapar un suspiro, volteo a ver a su anfitrión el cual esperaba pacientemente a que su compañera estuviese ya cómoda y ambos disfrutaran de ese exquisito plato francés:

-¿Qué te parece Robie?

-Luce y huele delicioso, no tengo palabras

-Me alegra, solo hay que acompañarlo adecuadamente

Dijo la minotauro abriendo el vio y sirviendo en ambos vasos, ya servido lo dejo a un lado y levanto su vaso:

-Un brindis… porque ya casi tengo una semana con mi anfitrión, que me ha demostrado ser un gran hombre y amigo

Roberto alzo su ´´copa´´ y las chocaron, le dieron un ligero sorbo, después Roberto le recordó a Amanda sus medicamentos para la cena, ella los volvió a tomar pasándolo con el vino, dejaron ambos vasos sobre el mantel de la barra, quitaron la servilleta que cubría sus cubiertos y se dispusieron a degustar el platillo, Amanda espero a que Roberto lo probara primero, el se cercioro de tomar un poco de todo con su tenedor, carne, verduras, champiñones y remojarlo todo en la salsa.

Dirigió el tenedor hasta su boca y comenzó a masticar saboreando cada pedazo de lo que entro a su boca.

Amanda esperaba con ambos ojos bien abiertos y orejas alzadas a la opinión de su compañero la cual no se hizo esperar al escuchar los sonidos que hacia de gusto y placer al probar ese bocado:

-Whoa… esta… ¡Esta delicioso Amanda! ¡Exquisito! ¡¿Cómo hiciste que el pollo y unas cuantas verduras supieran tan bien juntos?! –pregunto el mexicano volviendo a tomar un poco de todo y guiarlo de inmediato a su boca

-Es el secreto de la gastronomía francesa, dedicación, los mejores ingredientes, la mezcla y técnica correcta… y un poco de amor –dijo sonriendo la minotauro para después probar su platillo

Ya con esto ambos disfrutaron de esa cena con la luz de las velas y un platillo tradicional, para el mexicano, único y que nunca había probado.

La primera porción se acabó rápido, Amanda había preparado lo suficiente para que ambos comiesen tres porciones, volvió a servirlo y le entrego el plato a su compañero y ella misma, ya habían terminado con el primer vaso con vino y se sirvieron de nuevo.

No fue hasta que ambos iban por la mitad de la segunda ración que decidieron detenerse para dejar pasar la comida:

-Amanda… esta exquisito, nunca había probado algo así antes, te lo agradezco

-No hay de que Robie, es lo menos que puedo hacer por ti después de todo lo que has hecho por mí y el dinero que has gastado en mi también

El mexicano suspiro y volvió a beber un poco del vino:

-Dime Amanda ¿Cómo aprendiste a cocinar así de bien?

-Mi madre y abuela me enseñaron todo lo que sabían, ellas querían que aprendiese muy bien las tradiciones de mi patria –ella se detuvo para dar un sorbo al vaso- incluso me hablaron de mis antepasados… de mis raíces humanas y liminales

-¿Y cuáles son tus antepasados?

-Se remontan a varios años atrás –dijo dejando el vaso con vino en la barra y apoyando ambos brazos sobre esta, alzando la mirada, recordando- el legado de mi familia empieza desde las guerras napoleónicas, donde mi más antigua antepasada conoció a un granadero francés cerca del final de las guerras napoleónicas, ambos se enamoraron y ahí empezó el linaje de mi familia, varias generaciones fueron en Francia, hubo un par prusianas, tengo sangre prusiana en mis venas y aunque mi madre y abuela no les gustaba hablar de ello me enseñaron fotos de mis antepasados prusianos, uno de ellos era un mariscal importante, aún recuerdo la foto de como portaba su uniforme elegante con el famoso casco Pickelhaube y su esposa, una minotauro con un hermoso vestido blanco, esas pequeñas generaciones prusianas regresaron a Francia por cuestiones internas y en Francia siguió mi linaje hasta mi… lamento no darte mejores detalles, no recuerdo todo con claridad –dijo Amanda dando otro sorbo al vino

-No importa Amanda, aun así, tu historia es muy interesante, sangre gala y prusiana mezclada ¿Quién lo hubiera imaginado?

-Asi es, una curiosa mezcla

En ese momento hubo una pequeña pausa, ambos regresaron a su comida, en ese momento Roberto observo detenidamente a su compañera iluminada por la luz de las velas, su piel blanca y suave, su rostro con facciones suaves aun para una especie de trabajo pesado, su larga cabellera castaña brillante, esponjada y aromatizada con una fragancia de frutas, sus ojos brillantes y labios suaves, el mexicano en esos segundos se vio maravillado por la belleza de su compañera, algo que no se había dedicado a analizar tan detenidamente antes:

-Robie –llamo la minotauro sacando de su ligero trance al mexicano- ¿Podrias contarme más historias de tu labor como soldado?

-Claro que si Amanda –dijo pasando un bocado que habia tomado del pollo- ¿Algo en especial que quieras saber?

-¿Cómo eran tus misiones? ¿Cuál era tu deber?

-El deber principal de un soldado mexicano, después de que se declarara la guerra contra el narcotráfico, patrullar las ciudades más peligrosas y casi fungir como policías bien armados, atender en puestos y retenes en las carreteras principales, revisar vehículos sospechosos, los operativos a veces nos hacían ir a las sierras, a poblados ocultos en las montañas, desiertos y bosques, nuestro deber en ocasiones destruir laboratorios, arrestar a criminales y acabar con los traficantes, en ocasiones ocurría algún desastre natural y el Plan DN 3 entra en marcha, auxiliamos a los pobladores afectados, establecemos seguridad y ayudamos en las labores de rescate, repartir comida, preparar albergues y mantener a la gente segura y tranquila

-¿Qué es eso del plan DN 3?

-Es uno de los tres planes de defensa nacional, de ahí la abreviación, el DN 1 es la preparación de las fuerzas armadas en caso de alguna invasión extranjera, el DN 2 al igual que el primero, preparar las fuerzas armadas, pero esta vez en caso de insurgencia, y el DN 3 defensa en situación de desastre natural

-Oh, ya veo, parece estar muy bien organizado

-Lo está, lamentablemente la ejecución a veces es lo que falla… dejemos eso de lado, creo que ya podemos continuar con nuestra cena

-Por supuesto Robie –dijo Amanda mirando una última vez a su compañero

Reanudaron su cena y siguieron hablando, de sus familias y antiguas profesiones, ya no lograron comer las últimas porciones así que Amanda lo dejo en las ollas, pero ambos siguieron bebiendo el vino hasta que lo agotaron sentados en la sala:

-Oh… ya no queda vino –dijo Amanda cuando al tratar de servirse otro vaso ya no salió nada más que un par de gotas

-No importa, lo que importa es que la cena estuvo deliciosa, gracias Amanda –dijo Roberto dejando su vaso en la mesa de centro

-¿Enserio te gusto? –pregunto Amanda dejando también su vaso en la mesa

-Por supuesto, lo mejor que he probado, muchas gracias Amanda –dijo acariciando la cabeza de la minotauro, esto, impulsado por la bebida

-Gracias Robie… creo que será mejor ir a dormir –dijo estirándose y bostezando, aunque se tambaleo un poco logro equilibrarse sosteniéndose del sillón

-¿Si puedes caminar?

-Claro que si… no estoy ebria

-Está bien, descansa Amanda

-Igualmente Robie… duerme bien

La minotauro se dirigió a su dormitorio con cuidado pues estaba tambaleándose, por lo mismo se ayudó sosteniéndose de la pared, ahí es donde Roberto se dio cuenta del extraño meneo de sus caderas y cola, pero lo ignoro.

El mexicano se levantó con cuidado, a diferencia de la minotauro no se tambaleaba tanto, se dirigió a la cocina y lavo los platos y vasos, retiro el mantel doblándolo con cuidado, apago ambas velas y dejo la botella en una bolsa oscura, con esto limpio y guardado el soldado se dirigió a su cama en la sala, tomo asiento a un lado del colchón y se dejó caer en la suavidad de su cama.

Dejando escapar un suspiro no tardó mucho en quedarse dormido, por otro lado Amanda apenas se había cambiado para dormir, ya terminando de ponerse la parte superior de su ropa golpeo por accidente el ropero, ella sobo su mano por golpear la madera pero del ropero cayo de nuevo una de las cajas con recuerdos de Roberto, asustada y nerviosa se apresuró a recoger las cosas que salieron de la caja.

Recogió apresurada cada objeto, cerciorándose que no estaban rotos o dañados, ahí pudo recordar algunas cosas, de la vez que llegaron las pertenencias de Roberto, y al igual que en ese momento, la caja había caído del ropero, la foto de Roberto con el pequeño, ambos amuletos que se ganó en su entrenamiento en el extranjero, también se topó con otras fotos, en una aparecía Roberto en lo que parecía ser una academia junto a sus compañeros, vistiendo el uniforme de gala de los cadetes, en otras posando frente a un gran camión blindado con camuflaje para desierto.

Amanda las analizo con cuidado, no podía ver el rostro de Roberto pues llevaba su casco y lentes tácticos, además de un paliacate que le cubría de la nariz para abajo, pero aun con su rostro tapado parecía estar contento, con su mano izquierda sostenía su carabina que estaba unida a una correa que pasaba por su hombro y su mano derecha levantaba su pulgar en esa señal de aprobación.

Revisando las fotos y metiendo una a una con cuidado llego hasta otra donde se mostraba a Roberto en su uniforme de cadete junto a su hermana, detrás se notaban varias personas con ese mismo uniforme y el lugar parecía un gran salón, Amanda lo interpreto como alguna ceremonia para los cadetes, ahí si noto la amplia sonrisa de Roberto y su hermana, la cual portaba un vestido formal.

Para cuando no quedaba más que una foto Amanda se dio cuenta que estaba rota, algo asustada busco el pedazo que faltaba pero ella se dio cuenta que así estaba antes, eran marcas de balas, la foto estaba algo arrugada y maltratada pero esto no opacaba al momento que capturo, su compañero junto a otras dos personas, dos soldados, un hombre y una mujer debido a la complexión y estaturas, al igual que Roberto tenían los rostros tapados, pero se mostraban felices, Amanda por curiosidad giro la foto y detrás encontró dos firmas y un pequeño escrito:

´´Nunca olvides´´

Al leer esto Amanda se sintió muy extrañada, lo dejo de lado y guardo en la caja, deseaba saber el porqué de esas palabras pero lo dejo para después, ya encontraría la manera en que Roberto le contara el trasfondo de esa foto.

Ya acomodada la caja en su lugar apago el foco y se recostó en la gran cama, de nuevo tomando la almohada que aun desprendía ese aroma del mexicano:

-Buenas noches Robie

Con esto la minotauro no tardó mucho en caer dormida y ambos se sumergieron en un sueño profundo…


Cerca del departamento una pareja vigilaba las cercanías, un hombre minotauro un poco más bajo que lo normal de su especie, pero aun así con una estatura amenazadora de 1.90m, porta una gabardina negra que le llega hasta las rodillas, en el pecho se mostraba el logo de BrutalCorp, debajo una vestimenta formal, lleva en su cuello unos binoculares unidos a una correa, el centraba la mirada al departamento de Roberto:

-¿Seguro que viven ahí? –pregunto una equidna de verdes escamas y una oscura cabellera corta con ojos igual de oscuros, su vestimenta es muy similar a la de su compañero, con el mismo logo en su pecho

-Sí, los vi hace poco, además recibí la confirmación del equipo técnico que paso frente a ellos en la camioneta por la tarde, es su departamento

-¿Por qué el jefe esta tan interesado en ese hombre? Tenemos a varios ex militares iguales a él, y enteros

-Lo sé, pero si el jefe esta tan interesado que incluso nos envió a nosotros para ubicarlo y espiarlo es por algo, sabes que cuando hacen algo así es porque estamos detrás de un buen combatiente

-Pero le falta una pierna, es inútil

-Díselo a la ogresa y ese tipo que trataron de asaltar el restauran

-Suerte de principiante, ambos eran unos idiotas, nunca descuidas tu espalda por más controlada que tengas la situación

-Como sea, ya terminamos, volveremos mañana

-Bien, este frio ya me comenzó a calar, por cierto –dijo la equidna siguiendo a su compañero hasta su vehículo aparcado en la esquina- esa minotauro es muy linda ¿Serás piadoso con ella?

-¡Cállate imbécil! –dijo el minotauro golpeando con fuerza la cabeza de la equidna, pero evitando usar la suficiente para dañarla de gravedad- seguimos trabajando, ya deberías saber que están escuchando todo lo que decimos

-Perdón señor… Ouch…. Esta vez no te contuviste –dijo sobando su nuca deteniéndose- casi me arrancas la cabeza

-Muévete idiota, y más te vale no decir nada

-Como diga… señor

La equidna de inmediato cambio su comportamiento, su acompañante no suele golpearla así de fuerte, solo le propina algún golpe así cuando dice algo que en verdad lo molesta, y en esos momentos es mejor obedecer todo lo que diga o alejarse:

-Ahora iras en la parte de atrás

-Sí señor

Con la equidna en la parte de atrás de la camioneta en minotauro se dirigió a la puerta del piloto, no sin antes echarle un vistazo al departamento, en especial la ventana de la habitación de Roberto, dejo escapar un fuerte bufido e ingreso al vehículo.

Entro al a camioneta y encendió el motor arrancando en el instante, su compañera se resignó a guardar silencio y alejarse de él, ese minotauro se centró en el camino y volvieron al centro de oficinas de BrutalCorp, donde dejarían su equipo y la camioneta, de ahí cada uno daría su reporte y después se dirigirían a su hogares.


Notas del autor: ¡Hola de nuevo! Si ya volví, por favor, bajen antorchas y picas, todavía sigo trabajando en la historia del buen Bullock, solo que me esta tomando mas tiempo inspirarme en ella, pero no se asusten, no la abandonare, solo busco darle una buena continuación a la historia.

Sobre este capitulo, la verdad es que me inspire a lo largo que estuve preparando los proyectos finales y trabajando, escribiendo a partes cada día, algunos párrafos y anotando las ideas principales del capitulo, ya al fin, todo junto, acomodado y terminado.

Sobre BrutalCorp, es una pequeña empresa que idee en otras historias, no fics, sino una historia original, aunque la abandone hace un tiempo ideas y elementos de esos pequeños escritos me sirven de inspiración para este y otros proyectos, aunque el nombre es obvio, una empresa muy brutal, no por sus acciones (bueno en parte) sino por su posición en el mundo, su ascenso repentino y sus acciones, que mas adelante se iran explicando, ademas del porque tienen tanto interés en el buen mexicano y el odio de Smith a esa empresa.

Bueno, las reviews las tratare de contestar de ahora en adelante por mensaje privado, ahora que ya termine con todo, espero contestarlas todas a tiempo y las reviews previas, agradezco su paciencia.

P.D. Menciones honorificas a Tarmo y Endelstadt por sus historias referenciadas, ademas de un pequeño guiño a la de Alther, ademas de las palabras del camarada Tarmo que me sirvieron de inspiración para la introducción de la empresa mas Brutal de todas, BrutalCorp

Ahora si, ya con nada mas que decir o explicar y dejarlos ya, aqui termino ¡Hasta luego!