Notas del autor: Bien otro capi largo, me tarde un poco mas debido a mi trabajo pero he vuelto, espero les guste.

Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp ¡Únanse a nosotros! Tenemos galletas con chocolate ¡Semper Brutalis!


Capitulo 10


El día comienza de nuevo y en los hogares se filtra la luz del sol como cada mañana.

La morada del soldado tambien se vio afectada pero este ya estaba despierto, preparaba el desayuno mientras revisaba el reglamento del departamento en su celular, llego hasta el punto que mas le interesaba, sobre las mascotas y para su mala suerte el departamento no permite ningún tipo de mascota.

Ante esto suspiro y una pequeña tristeza lo invadio, tenia que deshacerse del pequeño que lo habia seguido hasta el departamento, el no quería volver a encontrarlo tirado en la calle asi que busco por algun lugar donde cuiden de las mascotas, se topo con un pequeño negocio de cuidado de mascotas, se encuentra cerca de la casa de los padres de Roberto, los cuidadores son un humano, una nekomata y un kobold:

-Curioso –dijo para si mismo al ver ese colorido trio

Reviso las foto de las instalaciones, es una casa como las demás pero el patio adaptado para las mascotas además de algunas habitaciones, Roberto reviso algunos comentarios del negocio y solo pudo ver comentarios positivos, con esto guardo la ubicación de ese negocio en su celular y siguió con el desayuno, esta vez preparo huevos revueltos con frijoles, calentó algunas tortillas y para Amanda preparo aparte un plato con fruta cortada y dejo fuera una lata de crema batida por si la minotauro desea acompañar su fruta con algo, por ultimo saco jamón y salchicha, los cuales corto en pedazos pequeños para el cachorro y lo coloco en un plato pequeño junto a otro con agua, dejo cada plato sobre la barra además de sacar un bote de jugo y dos vasos, los platos del cachorro los dejo en el suelo.

Justo para ese momento la minotauro se había levantado, ya estaba arreglada y cargaba a la pequeña, mientras el cachorro corría a su lado agitando su cola:

-Buenos días Robie –saludo Amanda con la pequeña en brazos

-Buenos días Amanda, el desayuno está listo –el mexicano reviso la hora, 7:15

-Gracias Robie, luce delicioso, ahora pequeña vamos a comer

El mexicano tomo un par de papillas de carne y frutas, destapo primero la de carne y tomo una cuchara de plástico, se lo entrego a Amanda y ella comenzó a alimentar a la pequeña mientras Roberto aprovechaba para comer parte de su desayuno, terminada la mitad de su plato el mexicano tomo a la pequeña y continuo alimentándola dejando que Amanda comiese.

Ambos terminaron con su desayuno y terminar de alimentar a la pequeña además del cachorro que también había acabado con su comida, Roberto recogió cada plato y vaso, tiro los frascos vacíos de las papillas y comenzó a lavar los trastes, mientras Amanda ayudaba a la pequeña a repetir:

-Amanda –llamo el mexicano

-¿Qué pasa Robie?

-Ayer me llego un mensaje de BrutalCorp, me citaron hoy a las 12 en punto en sus oficinas

-Oh, entiendo, te deseo suerte Robie –dijo Amanda con una sonrisa

-Gracias Amanda

-¿Regresaras temprano?

-No lo sé, espero que si

-Entiendo, yo me quedare con los pequeños para cuidar que no les pase algo

-Está bien, aun así, si es que salgo temprano me gustaría que saliéramos de paseo

-Suena bien… hay que hacer que la pequeña disfrute antes de estar en algún orfanato –dijo Amanda con melancolía mientras la pequeña reía en sus brazos

Roberto solo la miro algo triste, el regreso a su labor y termino con los platos, se dirigió a su habitación y escarbo en lo más profundo de su parte del armario donde encontró un conjunto formal, camisa blanca de vestir, saco negro, pantalón negro formal, corbata roja, ese conjunto ya lleva un par de años sin usarse:

-Espero que me quede, hace ya un tiempo que no lo uso –dijo para si mismo

Además de esto tomo una cuchilla para afeitar, rastrillo y crema para afeitar, camino hasta el baño y dejo su conjunto formal dentro del plástico colgado en un gancho, se puso frente al espejo y saco la crema para afeitar, la coloco por toda su barba y con esto comenzó a deshacerse del vello facial.

Pasaron los minutos y con mucha crema y cuidado Roberto redujo su barba casi por completo, él no quería deshacerse por completo de esta así que dejo una ligera capa de bello facial la cual delineo con un rastrillo para rasurar, también dejo un poco de su bigote, por ultimo termino de delinear un poco más su barba y bigote, se limpió con agua y jabón, peino su cabello y se aplicó un poco de fragancia para hombre.

Se colocó su camisa de vestir blanca y pantalón de vestir negro, calcetines oscuros, zapatos negros, una corbata roja y por ultimo su saco el cual ya le queda justo:

-Uff, unos cuantos kilos más y no me hubiese cerrado –dijo con una sonrisa

Se dio un último vistazo en el espejo y solo sonrio para si mismo mientras tronaba sus dedos frente al cristal:

-Eres el más guapo cabron, no lo arruines y gana ese trabajo

Se dijo motivándose, salió del baño y se dirigió de nuevo al dormitorio, de una caja más grande encima del ropero saco algunos antiguos documentos, debido a la importancia de estos están engargolados y bien ordenados, estos son del Heroico Colegio Militar, entre ellos su diploma, la patente de Subteniente y el certificado de estudios donde se muestra su licenciatura en Administración Militar, además de la carrera académica militar que curso, la cual fue ingeniero mecánico industrial a la cual solo llego a licenciatura debido a los deseos de Roberto por entrar a la labor de campo, aun así sus estudios de ingeniería lo ayudaron para dar mantenimiento a sus armas, vehículos y en ocasiones ayudar a su hermana y padres con algunas situaciones.

Además de esto los papeles que lo hacen ciudadano japonés gracias a su madre y ciudadano mexicano, su curp oficial mexicano, el certificado Koseki Toho, acta de nacimiento mexicana y su identificación mexicana además de su identificación My Number japonesa que logro tramitar con ayuda de su familia. Lo documentos mexicanos eran los originales y a estos estaban unidos unas hojas con una traducción al Japonés de cada uno.

Otro de los documentos que considero importantes fueron ambos certificados de Krav Maga y Sambo, en ambas lo acreditan como combatiente de cinta negra grado uno debido a los seis meses que paso en entrenamiento con ambos hombres, hizo una segunda y tercera revisión a sus documentos y los guardo todos en una carpeta tamaño oficio color verde:

-No mencionaron nada que llevara documentos pero será mejor llevarlos y sacarles copia, mejor prevenir que lamentar –dijo para sí mismo el mexicano

Con los documentos revisados una última vez se acomodó la corbata, saco de vestir y reviso por última vez su peinado y arreglo del vello facial, solo asintió con una sonrisa frente al espejo y salió del dormitorio, ahí la minotauro y la pequeña jugaban:

-Robie la pequeña acaba de…

Amanda guardo silencio cuando observo a su compañero tan bien arreglado:

-Oye luces… ¡Luces muy bien Robie! Elegante –dijo con una sonrisa y muy sorprendida la minotauro

-Gracias, lo guardo para eventos especiales aunque ya me queda ajustado

-Aun así luces bien, mira pequeña, papá Robie se puso elegante para el trabajo ¿Qué opinas?

La lamia solo miraba al mexicano, el corte de su barba y bigote la había dejado anonadada, para su mente en desarrollo aquel que la cargo, vistió, alimentaba y jugaba con ella había cambiado drásticamente, ella solo permaneció mirando al mexicano con un rostro de sorpresa:

-Creo que ya no me reconoce, déjame cargarla

Roberto dejo sus documentos sobre un sillón y tomo a la pequeña:

-¿Qué sucede chiquilla? ¿Acaso ya no reconoces al buen Rob—

Fue interrumpido por la lamia tomando la corta barba de Roberto y jalándola con fuerza mientras reía:

-Siempre caigo en ese truco, Amanda podrías ayu—

La mencionada solo comenzó a reír mientras veía como la pequeña jalaba casi todo el rostro del mexicano tratando de tomar su barba, esa lamia jalaba con fuerza mientras hacía sonidos de curiosidad:

-En que me he metido…


POV Roberto


Después de sufrir por la curiosidad de esa pequeña, que jala muy fuerte y tiene , Amanda dejo de reír y volvió a cargar a la bebe la cual me seguía mirando con curiosidad, recogí de nuevo los documentos y me dirigí a la puerta de la habitación:

-Recuerda tomar tus medicinas Amanda

-Claro Robie, lo tengo bien en mente

-¿Sabes las horas?

-Si, a las 7 luego a las 3:30 y luego… Eeeh, ¿en la cena?

-Sí, pero es en una hora exacta, no te preocupes, quizás para la cena ya esté aquí y te lo recuerde

-De acuerdo

Abrí la puerta y salí por esta, pero decidí girarme para despedirme de los tres que me seguían:

-Adiós pequeño cuida de Amanda y la pequeña –dije agachándome para acariciar la cabeza del cachorro, regrese a ponerme de pie y me despedí de las otras dos- Volveré Amanda, quizás no tarde mucho, adiós pequeña, pórtate bien y no le des problemas a mamá Amanda –dije acariciando la cabeza de la chiquilla

-Adiós Robie, ten cuidado al cruzar las calles y suerte en tu entrevista

-Gracias Amanda, recuerda tus medicinas, si ocurre algo el número de mi celular está grabado en el de la habitación, además del de Smith

-Está bien Robie, cualquier duda la consultare contigo

-Bien, volveré más tarde, adiós

-¡Au revoir! ¡Bonne chance! –dijo Amanda en su idioma natal

No lo entendí pero tal parece que son buenos deseos, le sonreí y camine a las escaleras, pude escuchar algo del balbuceo de la pequeña y Amanda hablando con ella para después cerrar la puerta.

Baje hasta el vestíbulo y salí del departamento no sin antes saludar a la recepcionista la cual me devolvió el saludo con una sonrisa, tome mi celular, saque el mapa y gracias a esta útil aplicación me señalo la parada de autobús mas cercana y la ruta que el mismo toma.

Di una caminata no muy larga, pero que siempre hago con el placer de volver a caminar sin una muleta, sigo sin poder borrar esta sonrisa, ahora que lo pienso, voy directo a una entrevista de trabajo con una gran sonrisa, uno pensaría que estaría sudando, revisando cada cinco segundos si tengo todo o si mi atuendo está limpio, pero me es imposible borrar esta sonrisa, caminar de nuevo como cualquier otra persona es lo mejor que me ha pasado desde aquel incidente.

Revise de nuevo mi celular y recordé ahí mismo sobre sacar copias a los documentos, revise el mapa y di con una tienda donde hacen fotocopias, entre y fui atendido por una mujer humana, le tomo una copia a cada documento por ambos lados si era necesario, ya con todo esto page por las copias y regrese a la parada del autobús.

Ya hay espere unos cuantos minutos hasta que llego el autobús, no viene tan lleno, incluso hay un par de espacios libres, tome asiento justo a un lado de la ventana y simplemente deje que pasara el tiempo.

Espero que Amanda y la pequeña estén bien, que digo, solo han pasado unos cuantos minutos cuando los deje solos, y Amanda no es tonta, no creo que llegue y haya quemado medio departamento, será mejor que revise de nuevo los documentos, no quiero perder alguno de los originales.

Le di una checada entera a todos, copia y originales, sip, todos están aquí. Lo que me pregunto más es ¿Qué me preguntaran? Quizás sobre mi carrera militar y el entrenamiento que tuve, al menos puedo dar algo que me acredite como un buen luchador de Krav Maga y Sambo.

Después de dar una última y definitiva revisión cerré la carpeta y después de un par de minutos llegue a mi destino, baje del vehículo y camine hacia las oficinas de BrutalCorp.

Decir que no estoy nervioso seria mentir, aunque aquella charla con el coordinador Takeo me dejo en claro que en verdad quieren que trabaje para ellos no puedo evitar sentirme así, como si en algún momento ocurriese algo que arruine la entrevista o me rechacen de manera brutal… mal chiste.

Cruce la calle y comencé a caminar por esa explanada previa a la escalinata y entrada a ese imponente edificio, en las bancas externas hay algunos agentes de la compañía, algunos simplemente disfrutan de su descanso, otros charlan y algunos me observan con atención a los cuales ignore.

Llegue hasta la puerta de entrada y estas se abrieron dejándome entrar y volver a ver esos dos letreros de gran tamaño, me impresiona la calidad que tienen.

Me dirigí hacia una de las varias recepcionistas la cual levanto su mirada cuando me acerque:

-Buenos días, vengo para una entrevista de trabajo

-Buenos días, bien ¿Podría entregarme su solicitud rellenada?

…Si, sabía que algo pasaría:

-Esto… no me entregaron solicitud alguna, solo me llego un mensaje a mi celular del coordinador Takeo

-¿Podría darme su nombre?

-Roberto García de la Madrid

La mujer tecleo en su computadora, observo por unos segundos la pantalla y luego regreso a verme:

-Bien, el coordinador Takeo quiere reunirse con usted, con el llevara a cabo la entrevista y llenado de algunos papeles, bienvenido –me dijo con una sonrisa- espere por favor pues acabo de avisarle de su llegada al coordinador y tardara un poco en llegar

-Muy bien, gracias

Me incline ligeramente y camine hasta unos asientos, saque mi celular y revise la hora 11:58, bien, llegue más que temprano.

Pasaron los minutos y exactamente a las 12 llego el coordinador Takeo, me saludo con una sonrisa y yo simplemente me incline frente a el:

-Coordinador es un gusto

-El gusto es mío García, me alegra saber que va muy bien en su recuperación, ahora sígame, que tenemos que arreglar algo del papeleo, debido a que hoy tenemos ciertos asuntos de la compañía usted solo tendrá que llenar los papeles y cumplir con un chequeo médico, mañana empezara con su labor

-Entiendo

Caminamos hasta el elevador y el coordinador marco el piso 25:

-Veo que viene con algunos documentos, me alegra que venga preparado

-Mejor prevenir que lamentar, aunque me pareció extraño que en ningún momento me avisaran sobre los documentos así que traje de todo tipo

-Es una pequeña prueba que suelo hacer cuando yo entrevisto o recluto a alguien, usted paso esa prueba, muchos se confían y solo traen su presencia y si acaso su identificación

-Me alegra pasar por el sentido común

-A veces usar el sentido común es lo menos común –dijo con una sonrisa

Llegamos hasta nuestro destino y el coordinador me guio por una serie de oficinas más grandes a las comunes, parecían ser salas de juntas y para directivos, me guio hasta su oficina debido a la placa con su nombre en la puerta.

Una oficina un tanto grande, cuenta con un escritorio de madera frente a las ventanas cubiertas con persianas de tela negra, a la derecha una gran vitrina de madera con puertas de vidrio que muestran algunas fotos, botellas de licor y libros, a la izquierda varias cajoneras de madera y archiveros.

El coordinador tomo asiento en su silla y con su mano señalo a un par de sillas frente a el y su escritorio, tome asiento en una de estas… tranquilo Roberto, no te comerán vivo:

-Muy bien subteniente, quisiera ver sus papeles

-Si aquí estan –dije pasándoselos- los documentos mexicanos les saque copias y las traduje al japonés

-Bien, eso lo hace todo mas simple, por cierto –dijo sacando un par de papeles de su escritorio- contrato, seguro de vida y además de otros documentos, llénelos por favor –dijo entregándome un bolígrafo

-Entendido

Tome los documentos y el bolígrafo, parece uno de esos finos que cuestan más que mi departamento, prótesis y cosas juntos, tome los documentos y los apoye en el escritorio.

Nombre completo, tipo de sangre, experiencia previa, dirección, números de teléfono, correo, etc. Lo típico de una solicitud de empleo, exceptuando por la parte donde tengo que poner mi visión de la empresa.

Mientras rellenaba esto el coordinador leía con total calma y atención mis documentos, se puso de pie repentinamente y camino hasta su vitrina abriendo la puerta izquierda:

-Oh, disculpe mis modales, ¿Gusta de algo? Tengo whisky, coñac, vino

-No gracias, así estoy bien

-Como diga –dijo sirviéndose lo que parece whisky en un vaso de vidrio, abrió una puerta de debajo de la vitrina y revelo un frigobar del cual saco varios cubos de hielo y los coloco en su vaso

Cerró la puerta y de nuevo, tomo asiento en su gran silla de piel y regreso a su lectura tranquila de mis documentos, por mi lado, termine de leer el contrato.

Párrafos explicando los propósitos de la empresa, sus bases y si concuerdo con ellas, y si no lo estoy, tengo que respetarlas, principios de honor, excelencia y respeto, si disparo contra un inocente seré retenido además de expulsado al instante, esto y si abuso de mi fuerza y poder aseguran retención y ser expulsado. Tambien viene explicado como el gobierno Japones vigila cada movimiento, misión y acto de la empresa y sus agentes, al primer reporte o escandalo de gran magnitud cerraran las oficinas y campos de entrenamiento y pruebas de la empresa, arrestaran a los responsables y cada agente que logro hospedaje en Japón debido a su rango y labor en la compañía seran expulsados a su país natal y se les retirara la nacionalidad pero tendrán la posibilidad de tramitarla después... es duro, pero si das tanto poder a una empresa privada debes de ponerles castigos severos.

Terminando de leer mas especificaciones de nuestro actuar, como siempre usar las armas no letales, someter y llamar a la policía firme en las líneas donde estaba señalado, termine con el seguro médico que me asegura estadía, tratamiento e incluso cirugía en urgencias, el hospital se llama Seibo Byoin, espero sea de buena calidad.

Termine de llenar y releer papeles, di una última revisión por si omití algún dato pero no encontré algún fallo, acomode cada papel y lo coloque sobre el escritorio, para eso el coordinador dio un sorbo a su bebida que iba por la mitad y dejo mis documentos sobre el escritorio:

-Muy bien, usted a simple vista cumple con lo necesario –guardo un paquete de los documentos en la carpeta y me la entrego- sus documentos originales

-Gracias

-Ahora pasemos a las preguntas, ¿Por qué quiere unirse a BrutalCorp?

-Quiero volver a la labor de campo, ahora con esta prótasis no me gustaría desperdiciar todo mi potencial que tuve en las fuerzas armadas mexicanas y quisiera servir en esta compañía, que por lo que me dijo, los están empleando casi como policías o cuerpo paramilitar

-Asi es, ¿usted desea estar en uno de nuestros equipos de choque verdad?

-Fue lo que más llamo mi atención, aunque quiero más información

-Y con gusto se la daré –dijo aclarando su garganta- nuestros equipos de choque o reacción inmediata son equipos compuestos por humanos y liminales diseñados recientemente para Japón y algunos países europeos donde el acta fue un triunfo y se ven agobiados por los millones de inmigrantes legales e ilegales de todo tipo de especies, nuestros equipos están entrenados para servir al público en general, si presencian un asalto a mano armada ellos tienen la obligación, entrenamiento, y autorización, de incapacitar a los asaltantes y cuando estén totalmente sometidos llamar a las autoridades locales, lo mismo pasa cuando tienen sospechas que algo turbio ocurre en alguna zona, interrogar sin usar fuerza excesiva pero siempre llamando a las autoridades para que se hagan cargo y entregar los reportes grabados y escritos a las autoridades, en el caso de que nuestros equipos estén cerca de alguna situación de rehenes, robo a banco, secuestro en proceso o en el peor de los casos, ataque terrorista están entrenados y cuentan con la autorización del gobierno japonés para usar sus armas largas y llamar a las divisiones blindadas para refuerzo, para evitarnos problemas donde haya abuso de autoridad los uniformes de nuestros agentes cuentan con micrófonos y cámaras hechos con el propósito de evitar abusos, corrupción y cualquier cosa que manche a la compañía

-Ya veo, tienen una organización excelente

-Años de experiencia nos anteceden subteniente –dijo dando un sorbo a su bebida

-Bien, como dije antes, deseo entrar a esta compañía para cumplir con la labor de un soldado, proteger y servir, aunque sé que también seré empleado como escolta personal o a cargamentos, pero no me importa, cumpliré con mi labor

-Me parecen buenas razones subteniente, sobre lo que dijo del cómo será empleado, los equipos de reacción inmediata son asignados a tales trabajos de escolta de acuerdo a disponibilidad, tamaño y cercanía, si su equipo se encuentra cerca de algún cliente que solicite servicios de escolta para un viaje largo y ustedes cumplen con su patrullaje y están a una cuadra se les asignara la misión, con una introducción de a quien protegerán, ruta y posibles amenazas –el coordinador reviso su reloj de muñeca y volvió a verme- debido a que tengo otros asuntos le entregare este manual ilustrado, hágame el favor de leerlo completo subteniente, viene ahí con ciertas cosas que se deben cumplir, protocolos, leyes, manera de actuar y el escalafón de la compañía, bienvenido subteniente –dijo con una sonrisa

-¿Enserio estoy adentro? –Dije sorprendido- No lo tome a mal, me alegra tener trabajo pero pensé que pasaría por más preguntas o algo similar

-Pues usted está más que capacitado, desde antes ya estaba usted dentro señor, por eso no es necesario que espere aún más, ahora solo valla al segundo piso, ahí está nuestra estación medica de planta y ahí le harán un par de exámenes médicos y le darán luz verde, después podrá retirarse para descansar y prepararse para mañana, sirve que usted repasa el manual

-Bien, gracias coordinador, fue un placer –die levantándome e inclinándome

-No hay de que subteniente, sé que no nos defraudara –el también se inclinó frente a mí, con esto solo sonreí y me retire…


POV Narrador


En ese momento Roberto había salido de la oficina de Takeo, fuera, esperaban dos personas, el agente Anthony y su subordinada y compañera Armony, ambos observaron curiosos al mexicano el cual también los había observado, el humano con la gran cicatriz llamo especialmente la atención del mexicano.

Compartieron miradas de curiosidad pero sin detenerse, el mexicano llego hasta el ascensor y los agentes hasta la puerta de la oficina del coordinador:

-Oh, agentes, es un placer verlos –dijo Takeo cuando entraron a u oficina- recibí su reporte escrito y digital, me alegra que la operación haya resultado un éxito pero, tenemos otra cosa que discutir –dijo manteniendo asiento y ambos agentes solo parándose frente al escritorio- la CIA se pregunta si su VIP está en buenas manos

-Lo aprehendimos y ahora mismo está en las celdas subterráneas en estas oficinas, no tiene ninguna herida grave y está siendo alimentado, está sano –reporto Anthony

-Bien, solo tendré que llamar a nuestro contratador favorito y lo recogerán en un santiamén

-Señor –dijo la Dullaha- si me permite la pregunta ¿Por qué una persona como el, que cuenta con información de alta importancia para la CIA, se escondió en Japón?

-Los americanos buscarían primero en algún desierto de medio oriente, en algún refugio antiguo de cualquier organización terrorista, nunca pensarían en algún país como Japón, pero, un error inocente de nuestra presa al llamar por un teléfono inteligente lo delato, además, es una extra especie, Japón está repleta de estas y encontrarlo hubiese sido aún más difícil, hasta cierto punto su plan tenía algo de lógica

-Pero estaba rodeado de novatos, uno pensaría que al menos tendría a subordinados más experimentados

-Posee información importante, es una persona con recursos algo limitados pero siempre ambicioso, quería vender la información que posee y usarla para empezar con una organización criminal, lamentablemente, Japón no es el lugar con los criminales más violentos o experimentados ¿Son todas sus dudas agente?

-Si señor, gracias por responder

-Bien, su próxima misión será en unos cuantos días, así que por ahora pueden descansar

-Si señor –dijeron ambos inclinándose y retirándose

Los agentes salieron de esa gran oficina dejando al coordinador solo terminando con su bebida. Ambos se dirigieron hasta las puertas del ascensor, llamaron por este y esperaron a que llegase:

-Sigo pensando en que fue muy fácil –dijo Armony

-Concuerdo, pero ya lo tenemos y la CIA nos depositó el dinero, por ahora disfrutemos del descanso

-De acuerdo ¿Hiciste la reservación del Aronia de Takazawa?

-Claro que si linda, viernes a las 9:00 pm, solos tú y yo disfrutando de una mezcla de comida japonesa y francesa –dijo Anthony tomando de la cintura a la Dullaha y acercándola a su costado derecho

-Pero está muy encerrado ¿Acaso no te pondrías nervioso al no tener una vista al exterior? –dijo la Dullaha rodeando con sus brazos a ese hombre

-No importa, la única vista que quiero es la de tu rostro y tu cuerpo en ese bello vestido rojo iluminado por la luz de las velas –dijo el hombre besando la mejilla de la Dullaha

Esas palabras y beso provoco un ligero sonrojo en la mujer:

-Siempre sabes que decir Anthony –dijo la Dullaha uniendo sus labios con los del hombre

El elevador llego con un par de personas las cuales al ver esa escena solamente los pasaron por alto, ellos siguieron con su beso mientras caminaban hacia el ascensor y marcando el piso del vestíbulo:

-¿Crees que algun dia nos reporten por romper la ley del acta? –pregunto Armony separándose del beso unos segundos y volviendo a este

-Conozco a mas de un ministro de estado –dio Anthony entre bocanada de aire sin interrumpir por completo el beso- ellos tambien a han roto, solo los llamo y no pasara nada

Con esto explicado siguieron con su apasionado beso por unos segundos mas hasta que terminaron:

-Adoro el contacto con tus labios Anthony –dijo la Dullaha con una amplia sonrisa- es simplemente, revitalizante

-Espero que no me robes mucha energía vital, aun la necesito

-Claro que no querido, seria incapaz de hacerte algo así, aunque –ella se acercó mas al hombre pegando su cuerpo en el- si quieres un poco más solo necesitas pedirlo, adoro compartir el lecho contigo

-Siempre me convences querida, solo dame tiempo para arreglarme y preparar el ambiente

-Es lo que me encanta de ti querido, siempre tan detallista

Ambos volvieron a unir sus labios y no terminaron con su beso hasta llegar al vestíbulo…


POV Roberto


Llegue hasta el segundo piso y de inmediato me di cuenta de la diferencia a los pocos pisos que he visitado de este gran edificio, muy similar a un hospital, paredes blancas, múltiples puertas y pasillos anchos, incluso con esa pequeña recepción donde una enfermera revisa múltiples apuntes o su computadora, me le acerque y le pregunte por la revisiones médicas a novatos, presente mi nombre y ella me guio a una habitación un tanto más retirada.

La puerta se abrió y ahí vi al doctor, digo, los doctores, Iván y Elizabeth:

-Doctores, es un gusto verlos de nuevo –dije inclinándome frente a ellos

-El gusto es nuestro Roberto, estamos más que felices por saber que ya estas poniendo a prueba nuestra prótesis, pasa, pasa –dijeron con esa voz intercalada

Ellos entraron de nuevo por la puerta y yo los seguí, esta habitación es aún más amplia que una de un hospital normal, además de contar con una estantería con diversas herramientas y otra con lo que parecen piezas mecánicas, ahí pude ver a B-12 a un lado de una camilla:

-Hola B-12, me alegra en verte también

-Hola subteniente García –saludo dibujando esa sonrisa en su pantalla

Sigo pensando que esa sonrisa es un poco perturbadora, quizás con el tiempo me acostumbre:

-Bien –dijeron los doctores con una gran tableta en sus manos- el rendimiento de su prótesis ha sido óptimo, libro dos peleas sin mayor dificultad y según nuestro sensor usted en ningún momento perdió la sensibilidad de la pierna o algo que haya evitado los movimientos de esta

-La sentí casi como si fuese mi pierna de carne y hueso –dije con una sonrisa

-Bien, bien, wunderbar, eso quería escuchar –dijeron con gran entusiasmo los doctores escribiendo en esa tableta- seguiremos con las preguntas después, por ahora deshágase de su ropa –hubo algo de interferencia y la voz cambio a la masculina- excepto de sus calzoncillos y póngase la bata que B-12 tiene en sus manos

La orden fue repentina pero la acate, B-12 me guio hasta unas cortinas donde pude quitarme toda mi ropa exceptuando mi ropa interior, lo deje todo doblado sobre una silla, la androide me paso una bata pasando su brazo por entre las cortinas, me la coloque y salí de ese espacio, en ese momento B-12 comenzó a sacar medidas de mis hombros, brazos, cintura y todo mi tronco:

-Eh ¿Qué haces B-12?

-Tomo las medidas necesarias para enviarlas al sastre y que haga su futuro uniforme a la medida señor García, disculpe si lo incomodo no tardare mucho

Tomo unas últimas medidas pidiéndome que extendiera los brazos a mis lados, con esto se retiró y me llevo hasta la camilla donde tome asiento:

-Bien empecemos

El doctor tomo una manguera de plástico corta y una jeringa, apretó la manguera en mi brazo izquierdo y me saco un poco de sangre, dejo un algodón donde saco la sangre y guardo la jeringa en un maletín:

-Muy bien Roberto, mire al cartel con letras y tape su ojo izquierdo, díganos las letras hasta donde le sean visibles, cuando termine, tape su ojo derecho y deje libre el izquierdo

Obedecí y comencé… carajo, creo que tengo la vista algo dañada en el ojo izquierdo, logre leer hasta la línea 4 y la mitad del cinco con dificultad, con el ojo derecho no tuve problemas, leí toda la línea 6 y parte del 7:

-Bien, notamos un fallo en su ojo izquierdo, le programaremos una cita con el oculista que somos nosotros –dijeron ambos doctores riendo- Ahora abra bien la boca

Abrí la boca como dijeron y ellos se me acercaron con una linterna y ese espejo redondo, en ese momento detecte un aroma a diésel que no había detectado antes, lo ignore pues los doctores terminaron de revisar mi boca:

-Tiene bien cuidado sus dientes y no sufren de desacomodo o atrofias, solo procure lavar más sus muelas pues encontramos algo de sarro acumulado

-Entendido

-Ahora póngase de pie, B-12 cariño, tráenos la báscula por favor

-Enseguida doctores –respondió esa androide

Ella saco la báscula de un compartimiento en su abdomen y saco la cinta de medir de su mano derecha, me pare encima de la báscula y los doctores solo tomaron cuenta de mi peso, mientras, B-12 tomaba mi estatura, lo que me impresiono fue que extendió su brazo casi el doble para poder tomar una medida exacta, ella es una caja de sorpresas:

-Su estatura es de 1.93 m, su peso es de 92.50 kg eliminando el peso de la prótesis –dijo la androide

-Creo que subí un poco de peso

-Está bien, se mantiene en un peso ideal para su estatura y masa muscular, bueno, hemos terminado subteniente, usted es un hombre sano dentro de lo que cabe, ya puede vestiré –dijeron ambos doctores tomando notas en su tableta- le llamaremos después para revisar su vista y cerciorarnos que lave bien esas muelas

Asentí y volví a caminar hacia ese espacio con las cortinas para vestirme, ya de nuevo con mi ropa formal tome mi carpeta con los documentos y la guía que me entrego el coordinador:

-Tenemos todo Roberto, ya se puede retirar, ha sido un placer y siga usando así la prótesis, esa información es muy valiosa –dijeron los doctores dejando su tableta sobre el escritorio

-Lo hare doctores, cuando tenga la primera oportunidad estrenare la descarga eléctrica

-Esperaremos ansiosos a ese momento, que tenga un buen día

-Igualmente doctores, hasta luego B-12

-Cuídese subteniente García –dijo de nuevo mostrando esa sonrisa que me inquieta

Yo solo sonreí y me dirigí a las escaleras, baje cada escalón a una buena velocidad y cruce todo el vestíbulo hasta salir del edificio de BrutalCorp, revise la hora, apenas las 2:00 pm y el refugio para animales está cerca de la casa de mis padres, quizás Amanda no tome muy bien dejar a ese perro en otro lugar, después de eso la llevare a esa heladería Polo Sur, quizás pueda comprar algo a la pequeña…


POV Amanda (Horas antes)


Robie se fue hace unos minutos, espero que le vaya bien en su entrevista, sé que le ira bien, es un hombre valiente y fuerte, me lo demostró en el Aizawa, se quedara con el trabajo y lo cumplirá bien… aunque me siento temerosa ¿Y si vuelve a resultar herido?:

-Baba, babeb wa –escuche a la pequeña llamándome en mis brazos

-¿Qué pasa pequeña? ¿Quieres jugar?-le die rascando su suave pancita, siempre ríe cuando la rasco

La lleve hasta la sala y acomode cada sillón tal como Robie los acomodo ayer, deje a la pequeña en el suelo y le deje los juguetes cerca, escuche detrás de mí al pequeño que me ladraba:

-¿Tu también quieres jugar pequeño? –el tan solo me ladro y se sentó frente a mi agitando su cola

Tome a ese pequeñín que no deja de ser tan tierno, esa marca blanca en su nariz lo hace ver mejor:

-Eres muy lindo pequeño, pero no puedes jugar con la pequeña, puede que se enferme

El tan solo mantenía su lengua fuera mientras lo cargaba, tome asiento a un lado de la pequeña cruzando mis piernas y en ese espacio coloque al pequeño el cual se acurruco y en poco tiempo se quedó dormido, es solo un flojo:

-Muy bien pequeña juguemos, mira, tu juguete favorito –dije tomando la pelota que tanto le gusta seguir, botar y morder

Ella tan solo me miro y comenzó a arrastrarse hasta mi, deje que botara un poco la pelota y ella la tomo agitándola haciendo sonar los cascabeles que tiene dentro, se hecho de espalda en el suelo y mantenía agitando la pelota sobre ella, estaba jugando haciendo sonar esa pelotita, agitándola y riendo.

Ante esto se me ocurrió una idea, me recosté en el suelo dejando al perrito aun dormido sobre un sillón y me acosté justo a su lado, ahí la mire y ella me volteo a ver entregándome la pelota con una sonrisa:

-Gracias pequeña, pero es tu pelota –dije tomándola- tú debes de jugar con ell—

Ahí la pequeña se arrastró ligeramente y se aferró a mis cuernos, son algo sensibles pero no los jala tan fuerte:

-¿Te gustan mis cuernitos pequeña? –Entonces se me ocurrió una gran idea- Ahora es momento del paseo

Me levante de un salto y tome a la pequeña que aun quería seguir agarrando mis cuernos:

-Espera pequeña, se me ocurre un juego

Entre al dormitorio y encendí el foco, camine hasta el ropero y abrí la parte de Robie… perdón Robie, espero no te moleste que tome tu gorra y uniforme, solo la camisa.

Saque esa gorra y camisa, estaba a punto de cerrar la puerta del armario cuando note una foto en la puerta del mueble.

Es una foto algo grande, en esta aparece el junto a una mujer, no la reconozco, pero se que la he visto antes, ambos estan posando felices, Robie en su uniforme y equipamiento militar mientras que esa mujer viste un conjunto formal, lleva a parte un casco de obra blanco y un maletín, detrás de ellos hay una especie de camioneta militar, tiene esos colores y patrón de camuflaje.

Me asome atrás y la pequeña seguía en la cama, no se ha caído, volvi a apreciar la foto y Robie no tiene el rostro tapado como en otras, tiene una gran sonrisa junto a esa chica, ambos en verdad lucen felices abrazados… ¿Por qué siento esto? Es como si estuviese molesta o enojada… ¿Envidia? ¿Por qué estaría envidiosa? Digo, Robie quizás haya conocido a alguien con quien compartiera una relación y el luce muy feliz con esa chica que me sigue pareciendo conocida… maldita amnesia.

Tome la camisa de Robie y la aprecie, es grande, quizás me cubra por completo, volví a mirar la foto y mis ojos se dirigieron a sus piernas, es extraño, me acostumbre a verlo en muletas… eso suena horrible…pero ahora puede caminar con esa pierna tan brillante, ahora él puede luchar contra esos criminales sin problemas, si, él es bueno y muy fuerte, sé que le ira bien pero… no puedo evitar pensar en si el vuelve a resultar herido.

Retrocedí y me senté en el frente de la cama… el estaba muy feliz el día en que le entregaron su prótesis, y los días después ha estado más que feliz, incluso me ha preparado el desayuno dos días seguidos, cada vez que salimos de paseo luce con una sonrisa que antes no era más que su cara estoica y con algunas expresiones ligeras… no, no debo pensar así, no debo pensar en que el vuelva a sufrir otra perdida así, soy su amiga, debería pensar en el arrestando a criminales y defendiendo a los inocentes… no sin su pierna… o algo peor.

No lo note pero un par de lágrimas se resbalaron por mis mejillas y las gotas cayeron directamente en el uniforme de Robie las cuales se resbalaron por la tela… El estará bien… pero ¿Y si algo le pasa?... No puedo quitármelo de mi mente, que el termine en el hospital, sobre alguna camilla… las lágrimas volvieron a salir… no debo ponerme así, no ha ocurrido y él es más que capaz, es un gran hombre y guerrero no terminara así:

-Baba awaba, baba

Escuche a la pequeña a mi derecha, ella estaba deslizándose hacia la orilla de la cama, solté la camisa y gorra de Robie y la tome rápidamente antes de que cayera, la recosté en mi brazo izquierdo y seque mis lágrimas con mi mano derecha:

-Perdón pequeña, en ocasiones soy algo sentimental, ahora juguemos, tu serás la capitana y yo, tu gran y poderosa nave –le dije con una sonrisa

La deje de nuevo sobre la cama y me coloque la camisa del uniforme de Robie, me queda algo apretado por mis pechos pero cubre lo suficiente, le coloque la gorra a la pequeña y se la acomode como para que no se le cayese, luego la tome de sus axilas y la coloque cerca de mis cuernos, usando el espejo frente a mi pude ver cuando se aferró a mis cuernos, ella comenzó a reír mientras agitaba su colita en mi hombro:

-Bien pequeña, tú como capitana guías al SS Amanda ¿A dónde?

Casi como si me contestase jalo mi cuerno derecho, bueno, ese jalón si dolió un poco, no importa, ella en verdad luce feliz.

Sali de la habitación y el perrito comenzó a acompañarnos, ese pequeñín es tan tierno, la pequeña siguió guiándome, cruzamos por las fuertes aguas de la sala que en más de una ocasión dañaron mi casco, bueno, no vi ese sillón, cuidaba que la pequeña no se cayera.

Después cruzamos los mares tranquilos y de un buen aroma, la cocina, donde el único inconveniente fue que el pequeño hizo sus necesidades y tuve que recurrir a los ganchos y redes de recolección de desperdicios, la pequeña en todo momento reía y disfrutaba de ese paseo, iba en dirección a la sala cuando ella casi se cae.

Yo preveía esto y como mantuve siempre mis manos cerca de ella la sujeten al instante:

-No pasa nada pequeña, ya estás bien –le dije pues note su rostro de miedo el cual cambio a una sonrisa- Pero… ¡El SS Amanda ya no tiene capitan y la tormenta formo un remolino! –Dije comenzando a girar como si perdiese el control, la pequeña solo estiro sus brazos y cola y disfruto de los giros- ¡Oh no! ¡Chocaremos con un iceberg en forma de sillón! ¡Maniobras evasivas!

Comencé a girar lejos del sillón en un espacio algo amplio que me permite ver a la puerta de entrada, ambas solo reíamos mientras giraba, espero Robie no llegue y me vea con su ropa puesta:

-Amanda ya llegue ¿cómo est—

Robie entro a la habitación y yo me detuve en seco, me miro extrañado pues tengo puesto parte de su uniforme y la pequeña en mis brazos con su gorra:

-…

-… ¿Qué haces con mi uniforme Amanda?

-Eeeeeh –dije sintiendo el calor en mi rostro… ay no, ay no, calma Amanda, no entres en pánico, él no se enojara, solo inventa una excusa para regresar al cuarto y dejar su uniforme- Eh ¡La pequeña se hizo!


POV Roberto


Entre al departamento para solo ver a Amanda y la pequeña con mi uniforme y gorra, Amanda dijo que la pequeña se hizo en su pañal y entro corriendo al dormitorio, espero que no crea que me trague esa excusa, aunque lucia muy bien en mi uniforme.

Entre ya por completo a mi morada y deje los documentos y guía ilustrada sobre le mesa de centro a un lado de mi laptop, en ese corto tiempo Amanda volvió a salir con la pequeña en brazos ahora sin mi uniforme:

-L-l-listo, cambie a la p-pequeña que no se pudo aguantar –dijo con un ligero nerviosismo, omitiré decir algo

-Bien, ahora que esta cambiada creo que sería buena idea salir a un paseo… además que tengo que discutir algo contigo Amanda

-¿Qué sucede Robie? –ella hizo una pausa y me miro aún más preocupada- ¿Acaso no te dieron el trabajo?

-En realidad… ¡Me dieron el trabajo! –dije con una sonrisa esperando un abrazo de Amanda

Ella me miro con una gran sonrisa pero pronto cambio a un rostro algo serio y triste, bien, eso no me lo esperaba, conociéndola pensé que me estrujaría de felicidad, si, quizás disfruto mucho de sus abrazos o su felicidad que nunca deja en duda:

-Oh… Me alegro Robie, sabía que te lo darían –me dijo con una sonrisa pero de nuevo su rostro cambio

-Si bueno –fingí toser y luego cambie el tema- sobre el paseo, hay que hablar de otra cosa, es sobre el pequeño

-¿Qué sucede? ¿Acaso no permiten mascotas?

-Asi es –en ese momento Amanda se mostró triste, sus orejas bajaron y su cabeza cayo- Pero, encontré un buen lugar donde cuidaran de él, es un negocio de cuidado para animales abandonados, por las imágenes y criticas parece un buen lugar, y sus dueños buenas personas

-Entiendo Robie, al menos estará bajo buenas manos y no en la calle

-Asi es, otra cosa, ese negocio queda cerca de una nevería llamada el Polo Sur, fui ahí una vez y su helado es muy bueno, pensé que podríamos ir con la pequeña

-Eso suena mejor –dijo ahora un poco más animada- si, esta bien, un pequeño cono no estaría mal

-Bien, guardare estos documentos y me cambiare tu espera aquí

-Está bien

Le sonreí y luego me dirigí al dormitorio con la carpeta en mano, deje el manual ilustrado sobre la mesa de la sala.

Ya en el dormitorio baje la caja del ropero y guarde cada documento con sumo cuidado, son importantes, no quiero que se dañen o pierdan, con todos acomodados los deje sobre el ropero y me deshice de mi traje quedándome solo en ropa interior, abrí la puerta del ropero y escarbe un poco en los pocos conjuntos que tengo, quiero variar un poco al uniforme militar.

Encontré el conjunto con la camisa que mi hermana diseño, aunque ella es arquitecta gusta de diseñar lo que sea, hubo un tiempo que diseño camisas para pagar una computadora que quería comprar, y yo como buen hermano mayor, le pedí una camisa y le prometí pagar el doble.

Me sorprendió con un diseño excelente, al frente el logo de Hecho en México, la cabeza de águila de perfil encerrada en un cuadrado con las esquinas curvadas y con las palabras Hecho en México, claro, mi hermana solicito el permiso del gobierno para poder ponerlo, y en la espalda tiene un diseño similar al escudo Nacional.

Debido a las leyes que prohíben el uso del escudo mi hermana se las tuvo que ingeniar para que no nos multaran, es básicamente un águila imperial con las alas abiertas mirando al frente, devorando a una serpiente y parada sobre un árbol de ramas largas y delgadas sin hojas, debido a la diferencia de colores, elementos y la postura del águila no había porque multarnos.

Debajo de ese logo está escrito ´´Orgullo mexicano´´ referente a mí, ella también diseño otra igual pero más adaptada a sus dimensiones, un día paseamos presumiendo esa camisa junto a algunos amigos en común, no dejaban de alabar el diseño y pedir una para ellos, pero mi hermana decidió que los únicos ejemplares serian para nosotros dos.

Sonreí ante tan buen recuerdo, me coloque la camisa y me puse un pantalón de mezclilla negro y botas oscuras, ya arreglado salí del dormitorio.

Ahí pude ver a Amanda que seguía con la pequeña en brazos y al cachorro acariciándolo mientras este trataba de morder los dedos de Amanda:

-No pequeño, no me muerdas… cuídate pequeño –dijo esto último con un tono triste

-Estará bien Amanda, vámonos

-Claro

-Pero antes –dije recordando la cámara- Hay que llevarnos la cámara, quizás podamos tomar buenas fotos

-Cierto, gracias Robie, casi lo olvido –me dijo con una sonrisa pero volvió a ese rostro serio… ¿Qué le sucede? Siempre luce con una sonrisa

Deje pasar eso, será mejor que le pregunte después, no quisiera llenarla de preguntas antes de iniciar nuestro paseo.

Ayude a Amanda a preparar una bolsa con pañales, talco y toallas húmedas para la pequeña, además de su sonaja y peluche que tanto gusta, la arreglamos y tome al cachorro para evitar que se separe y la recepcionista lo vea.

Logramos salir un poco a escondidas y ya en la cera comenzamos con nuestro paseo, hoy hay menos gente, quizás porque es domingo y todos desean descansar, aun así mejor cargo al pequeño, no quiero que se separe o corra a la calle donde los vehículos no dejan de transitar, voltee a con Amanda y solo la pude ver sonriendo con la pequeña en brazos, bueno, al menos ya volvió a sonreír.

Mientras caminábamos algunas personas nos miraban sonriendo, algunas parejas jóvenes humanos y liminales, logre escuchar a algunos hablar sobre la pequeña o que parecemos una linda pareja… están más que equivocados, los ignore y seguimos con nuestro paseo hasta la parada de autobús donde escondí al pequeño en mi brazo cuando llego el vehículo, subimos pagando la cuota, Amanda entro y tomo asiento junto a la ventana, yo me senté a su lado:

-Baba abawa baba –exclamaba la pequeña estirando sus brazos hacia mi

-No, nada de jalarme la barba en público –le dije colocando mi dedo en su manita

-Bbabaa Awaba ¡Baba! -exclamo más fuerte

-Vamos Robie, deja que la pequeña juegue un poco… es su ultimo día con nosotros –dijo ahora poniendo una cara como de perrito triste

Y como siempre, caigo.

Amanda acerco a la pequeña y esta al instante comenzó a jugar con la delgada barba que me queda, agarrando mas piel que vello facial… solo aguántala un poco más Roberto, pero debo admitir que extrañare la risa de la pequeña.

El camino siguió con normalidad, esa pequeña cansándose de jalar mi barba y Amanda comenzando a jugar con ella, el cachorro queriendo saltar al dos por tres pero yo reteniéndolo y rascando su cabeza, en ocasiones Amanda también lo acariciaba lo que provocaba repentinos roces de nuestras manos, su piel es muy suave.

Llegamos hasta nuestro destino, saque mi celular y revise la dirección del local donde el pequeño se quedara:

-¿Quieres cargar al pequeño antes de dejarlo? –le pregunte a Amanda

-Oh… no –la respuesta me tomo por sorpresa- no quisiera comenzar una escena jeje… -ella tan solo se me acerco y acaricio al pequeño- adiós pequeño, cuídate y ojala encuentres una buena familia

El perro tan solo coloco una pata en la mano de Amanda y ella sonrio con sus ojos húmedos, retrocedió un poco y cruce la calle para llegar al local que tiene un letrero fuera, me gire de nuevo y Amanda me sonrio, le devolví el gesto y entre en el local.

Al empujar la puerta una campanilla sonó y de inmediato alguien salió de una puerta detrás de un mostrador:

-¡Hola! Bueno días señor soy Katty ¿En qué puedo ayudarlo? –saludo la mujer nekomata de pelo rubio

-Hola, vengo a dejar a este pequeñín, lo encontré ayer en la calle, no he podido llevarlo con un veterinario pero tal parece que está sano

-Bien déjeme verlo –ella lo tomo de sus patas y el pequeño se dejó analizar por la mujer- sí, luce sano, aun así le daré algunas medicinas, ahora ¿Quiere que lo cuidemos un tiempo o lo dejara con nosotros?

-Lo dejare aquí, en el departamento no permiten animales y este pequeñín me siguió hasta mi habitación

-Entiendo, no hay problema señor nosotros cuidaremos de él y le buscaremos una buena familia, le agradezco haberlo traído, es mejor que dejarlo de nuevo en la calle

-Asi es ¿Podría despedirme?

-Oh, claro –ella dijo colocando al pequeño sobre la barra del mostrador

-Adiós pequeñín, no dejes que otros perros abusen de ti, buena suerte

Note como la mujer me miraba enternecida con lo que dije acariciando la cabeza de ese cachorro, de nuevo la campanilla sonó y me gire:

-Bien Katy, seis vueltas a la manzana para que estos se cansaran –es la otra mujer, una kobold, venía con varios perros, siete, todos de razas grandes, cada uno con las lenguas de fuera y aparentemente cansados- ¡Hola señor! ¿Mi compañera lo acaba de atender?

-Claro, vine a dejar a este pequeñín

-Oh, ya veo, bien, yo dejare a estos chicos atrás que ya vienen deseosos de agua

La mujer se despidió con una sonrisa y apresurada se llevó a cada perro:

-Bien, ya me tengo que ir, gracias por cuidar de este granuja

-No hay de que, es nuestro deber cuidar de ellos ¡Que tenga un buen día!

-Igualmente, hasta luego

Sali del local y pude ver a Amanda donde se había quedado, volví a cruzar la calle y solo la tome del hombro:

-Listo, el pequeño ya está en buenas manos

-Está bien Robie, es mejor que se quede dónde puede crecer y correr, el departamento no es lo suficientemente grande

-Asi es, ahora vayamos por un helado para refrescarnos

-De acuerdo

Con esto caminamos hacia el Polo Sur, no sur del mundo, sino esa tienda donde esa amable arachne me atendió, espero que siga trabajando ahí.

Nos acercamos hasta que pude ver algo diferente, un ¿pingüino? Parece alguien en una botarga de pingüino gigante, pero tiene ocho patas y un abdomen arácnido saliéndole por la espalda, llegamos hasta el frente del polo sur y esa persona se giró, si, como me lo temía, es Aria en una botarga un tanto… única podría ser la palabra, pero de pingüino no tiene nada más que lo regordete:

-B-B-Bienvenidos al Polo Sur ¡Wah! ¡Nuestras promociones los dejaran hel- ¡¿Unteroffizier!? –pregunto Aria con un notorio bochorno

-Hola Aria, tal parece que te cambiaron de puesto –dije saludándola

-¿La conoces Robie? –pregunto Amanda con la bebe con un rostro de asombro ante esa botarga tan única

-Sí, ella me atendió aquel día que vine y aparte compartimos una plática, solo que ese día no tenía esa botarga puesta

-Mucho gusto, soy Amanda –con mi explicación Amanda saludo con una sonrisa

-Igualmente, Aria Jaëgersturm –dijo saludando a Amanda,

La bebe por su lado comenzó a sollozar cuando Aria se le acerco, como si quisiera llorar pero fue calmada por Amanda, Aria por su lado se alejó un poco:

-l-l-lamento eso, ugh esta cosa es horrible, por suerte casi acaba mi turno con esta botarga, por ahora mi jefa está en el mostrador, ella los atenderá, por cierto Roberto –dijo Aria- Le agradezco lo que hizo en el Aizawa… al enterarme de lo sucedido por la televisión casi… casi colapso, sentí como el mundo se derrumbaba pensando en que mi querida Lala había resultado lastimada… gracias por protegerla y a los demás

-No hay de que Aria, es mi deber como soldado proteger y servir a la comunidad, no podía quedarme de brazos cruzados –dije a la araña que me mostraba una gran sonrisa

-Por cierto… creo que esto sonara muy grosero pero ¿Qué hay de su muleta?

-Oh eso, no importa, de hecho pensaba en revelártelo –dije agachándome hasta mi pantalón levantando la parte de mi pierna- Una prótesis biónica que me pusieron recientemente, cuenta con poderosa ingeniería alemana y rusa

Aria tan solo admiraba la pierna con gran asombro:

-Meine göttin, como siempre la ingeniería alemana luciéndose, aunque los rusos no hacen mal trabajo –dijo Aria asombrada- me alegra que pueda volver a caminar Unteroffizier

-Lo mismo digo Aria, bien, dejaremos que sigas trabajando, por cierto ¿Hay alguna promoción?

-¡Claro que si! –me dijo con una gran sonrisa- hoy hay un dos por uno en conos de cualquier sabor, tengan

-Gracias –agradecí cuando me entrego el cupón

-Lamento no poder darle otra promoción Unteroffizier –dijo acercándoseme- pero mis jefas me tienen muy vigilada, si tan solo yo estuviese en la caja le cobraría menos

-No hay problema con esto bastara, gracias

-Gracias Aria, fue un gusto –dijo Amanda con una sonrisa

-Igualmente Amanda, por cierto, linda bebe ¿Es de ustedes?

Amanda tan solo se sonrojo y comenzó a tartamudear:

-¿Q-Q-Q-Qué? N-No, s-solo… solo –ella se mostró dudosa y me miro pidiendo ayuda

-Es de una vecina –se me ocurrió en el momento- nos pidió de favor que la cuidemos por hoy

-Oh, entiendo, tiene más lógica pues no le vi los cuernos, aunque tengo que admitir, y si me permiten el halago, que la pequeña es tan linda como usted fräulein Amanda

Ante esto reímos incomodos, Amanda aún más por ese halago por parte de Aria, la idea de un bebe con Amanda… no Roberto, no empieces con fantasías:

-G-gracias Aria –dijo Amanda sonrojada

-No hay de que, ahora pasen que mis jefas me mataran si no sigo repartiendo volantes y ahuyentando, digo, atrayendo clientes con esta botarga

-Bien, gracias por los cupones de nuevo

Aria tan solo se inclinó y regreso a su puesto, nosotros caminamos e ingresamos al local algo frio, Amanda cubrió más a la pequeña y nos dirigimos al mostrador donde una harpía pingüino atiende a los clientes, por ahora no hay gente en el local así que no tuvimos que hacer fila:

-Hola, bienvenidos al Polo Sur donde nuestros precios los dejara helados, pero en el buen sentido Jar, jar –saludo esa mujer de larga cabellera negra y con un abrigo muy semejante al de los soviéticos durante la segunda guerra mundial- ¿Qué es lo que desean?

-Yo quiero un cono de vainilla con chocolate –dije- ¿Tu qué quieres Amanda?

-Mmmm –dijo viendo la gran variedad de sabores en una pantalla encima del mostrador- me gustaría el de banana con fresa

-Muy bien, uno de vainilla con chocolate y otro de banana con fresa –la mujer se giró y empujo una puerta detrás de ella- ¡Winny! ¡Necesito un cono de vainilla y chocolate y otro de banana con fresa! –grito la mujer por esa puerta

-¡No grites estúpida eslava! –alguien respondió desde dentro, otra voz femenina furiosa- ¡Te dije que solo lo tienes que marcar en la computadora para que lo haga!

-¡Pero solo así puedo escuchar tu melodiosa voz!

Con esto solo provino un grito de desesperación del interior del local y la mujer volvió a mirarnos con una sonrisa:

-Jar, jar, me encanta hacer que se enoje, bien serán 160 yenes

-Tengo este cupón que me entrego su empleada fuera –le entregue el papel y ella lo paso por un lector

-Bien, en ese caso serán solo 60 yenes

-Aquí están –dije entregando el dinero

Ella deposito el dinero en la caja y una campana hizo que se girara, volvió a pasar por esa puerta y salió con nuestros conos:

-Disfruten de nuestros conos ¡Tengan un buen día!

-Gracias –dijimos casi al unísono tomando ambos dulces helados

Salimos del local y tomamos asiento en una de las mesas protegidos de la luz del sol gracias a la sombrilla de la misma mesa, acomodados y con la pequeña jugando con su harpía de peluche comenzamos a degustar nuestros conos, que como la última vez que vine, son muy buenos debo de decirlo, mire a Amanda la cual parecía disfrutar de su cono:

-¿Te gusta Amanda?

-Sí, sabe muy bien, gracias Robie

-No hay de que ¿Crees que a la pequeña le haga daño?

-Un poco nunca hace daño –dijo Amanda con una sonrisa

Ella tomo un poco de su helado con su dedo y se lo coloco en la boca de la bebe, la pequeña se vio extrañada pero luego lamio el dedo de Amanda, ella le limpio un poco la boca y la bebe solo nos mostro una sonrisa:

-Parece que le gusta –dije al notar la risa de la pequeña, ahí se me ocurrió una idea- ¿Qué tal si la sostienes como si le fueras a dar un helado y yo les tomo una foto?

-¡Sí! Es una buena idea

Saque la cámara y la apunte a Amanda y la pequeña, ella cargo a la bebe y le acerco el cono a su boca, saque la foto cuando la pequeña sumergió el cono en su boca y Amanda le sonreía:

-Una buena foto –dije dándole un mordisco al cono con algo de a nieve derretida

-Gracias Robie, me ayudara a recordar –me dio con esa sonrisa que la caracteriza

Acabe con mi cono y cargue a la pequeña para dejar que Amanda termine con el suyo, note como ella disfrutaba mucho de ese helado, quizás el sabor a banana sea su favorito, ya cuando ella termino con su cono nos pusimos de pie y despedimos de Aria la cual ya parecía haber terminado con su turno en la botarga, pobre, tener que estar dentro de esa cosa no es más que humillante:

-Esos conos estaban muy buenos, gracias Robie

-No hay de que

-¿Ahora qué sigue?

-Bueno… -la verdad es que no pensé mucho este paseo- ¿Qué tal si aumentamos tu colección de libros? Aquí cerca está la librería donde te compre esos libros

-Oh, me encantaría, ya he leído mucho esos libros que traje de mi colonia antigua, quizás tengan alguno tan interesante como los que me regalaste

-¿Entonces te gustaron?

-Me encantaron –contesto con una sonrisa- La mitología del pueblo azteca es maravillosa, los niveles del Mictlan, sus dioses y la creación del mundo, las promesas y sus leyendas, todo es más que interesante –me dijo con entusiasmo

-Me alegra que te gustaran Amanda, la verdad dude un poco en regalarte algo tan diferente a lo que lees

-No hay de qué preocuparte Robie, estoy interesada en aprender de cualquier cultura y nación, en especial si así puedo conocer más de tu patria Robie

-Me alegra saber eso, aprender de otras naciones siempre es bueno e interesante, siempre hay algo que nos asemeja sin importar si somos franceses o mexicanos –le dije con una sonrisa

-Asi es, desde los platillos e ingredientes que compartimos, nombres e incluso batallas o tratados, todos compartimos algo –me respondio con una sonrisa, siempre tan animada en esos temas y con una mentalidad tan abierta

Seguimos con esa platica sobre lo que todos compartimos sin importar la nacionalidad, ella en verdad conoce mucho, me dio una buena lección de familias francesas que influyeron en México y yo de como en el Porfiriato se tomó a Francia como modelo a seguir en ciertos aspectos culturales.

Ya cuando llegamos hasta el local fuimos recibidos por una de las empleadas una lamia, entramos a una de las secciones, la de historia y Amanda comenzó a buscar un libro cualquiera de la amplia sección, por mi lado también busque alguno que parezca interesante.

El arte de la guerra, ya lo leí, historia de Japón, ya la aprendí, un libro con mil y un platillos no tan asquerosos…. ¿A quién se le ocurrió el nombre?

Agite mi cabeza y seguí analizando los lomos de los libros hasta que me topé con uno ´´El diario de James Bullock´´ lo saque de donde se mantenía acomodado y leí un poco del prólogo.

Es un extracto de diversas secciones del diario de un soldado estadounidense que lucho en la Primera Guerra Mundial, habla de su encuentro con una liminal, una Dragonewt en el bosque de Argonne en Francia durante las últimas ofensivas de la guerra, además de esto narra de su estadía en la granja de liminales y la lucha del soldado porque los gobiernos americanos y del mundo en general reconozcan de manera abierta la existencia de las liminales, incluso había formulado lo que fue una versión previa del acta actual, solo que con cambios notables, en el caso de Bullock permitía el emparejamiento y matrimonio entre humanos y liminales.

Parece interesante, me lo llevare y así lo leeré más tranquilo, cerré el libro y me dirigí a donde Amanda se había quedado buscando algún libro histórico, pero ya no estaba ahí.

¿Cómo demonios puedo perder a alguien tan grande como Amanda? Ya busque por la sección de historia, cocina, novelas y la zona para leer donde solo me encontré con un hombre bajo… Bien, no te preocupes debe estar por aquí, solo busca de nuevo.

Camine de vuelta a la entrada para buscar desde el principio cuando escuche la voz de un par de mujeres:

-¿Qué haces aquí Keiko? Deberías estar contándoles cuentos a los niños

-Esos mocosos me odian –contesto una mujer- ni siquiera les gustan, prefieren arrojarse los libros entre sí, pero otra mujer estaba contando una historia a un bebe y otros dos niños y todos se fueron con ella, al menos ya puedo comer algo

-Ya veo, pero ¿Qué clase de mujer?

-Una liminal, muy alta, creo que es un minotauro

Bingo, ya sé dónde está, pero el problema es en donde esta esa sección de niños, ya cruce todo el local y no me topé con ninguna sección de niños.

Repase cada uno de los cinco pasillos cuando me topé con el marco de una puerta entre dos estanterías, de la parte alta del marco cuelgan varias telas de varios colores, entre con pasos cortos y me topé con toda una habitación con estanterías más pequeñas y libros pequeños con portadas coloridas, en el centro de la habitación un gran tapete ovalado con varias sillas y dos mesas para los pequeños además de juguetes, pero no pude ver a Amanda ahí:

-Entonces el valiente soldado dio un gran grito para quitarse a ese hombre que lo había atacado –escuche la voz de Amanda dentro

Después de esto como ella imitaba el grito de un hombre y las risas de los niños, camine entre los pasillos de las estanterías que rodean a ese espacio ovalado, la encontré ahí sentada en uno de los pasillos al fondo, estaba sentada con la pequeña frente a ella abrazando el peluche de harpía mirando con atención a Amanda junto a otros diez niños, cuatro de ellos humanos, los otros son harpías, lamias, una centauride y lo que parece un Dragonewt , Amanda tiene un libro sobre sus piernas que tal parece es uno de esos libros de alto relieve que revelan figuras de papel cuando abres alguna página:

-¿Y qué paso después señorita? –pregunto una harpía sentada justo en medio, como los demás niños, prestando mucha atención

-A eso voy pequeña –ella aclaro su garganta y continuo- el valiente Bullock, después del enfrentamiento, trato de regresar con la joven dragona Erika pero había resultado herido –ella mostro el libro a los pequeños y la imagen de un soldado americano con el uniforme de la primera guerra mundial arrastrándose fue la que estaba en esas páginas- el joven Bullock había quedado herido y Erika se había escondido, la artillería comenzó a resonar y ese valiente soldado tan solo pudo recargarse en un árbol dejando que los letales proyectiles cayesen cerca de el

-Y-Y e-el ¿m-murió? –pregunto dudosa una lamia

-No –al decir esto los niños mostraron asombrados- en ese momento cuando el joven soldado pensaba que serían sus últimos segundos de vida, Erika volvió por él, lo tomo en brazos y corrió con el soldado al interior del bosque –al decir esto abrió la siguiente página del libro revelando el relieve de una Dragonewt cargando con ese mismo soldado

Esa escena, de Amanda contando una historia a pequeños tan atentos es simplemente tierna, decidí no interrumpí y observar a lo lejos pues parece que Amanda no me ha visto pero puedo escuchar claramente como narra esa historia.

Paso de ahí hasta cuando el soldado fue recibido en el nido de arachnes, cuando llego al hogar de Erika y tuvo que partir de nuevo al frente, en cada parte pude notar como ella en verdad le apasionaba contar esa historia, además de mostrar las imágenes a los pequeños o responderles dudas siempre con una sonrisa y voz suave, ya termino cuando ocurrió el encuentro entre la Dragonewt y el joven humano:

-Entonces la dragona abrazo a su querido héroe cuando regreso a la granja, ambos se unieron en matrimonio y vivieron felices por siempre –dijo Amanda cerrando el libro

Los niños festejaron ese final tan feliz, por mi lado, saque algunas fotos sin el flash para no interrumpir tan tierna escena.

Amanda se puso de pie mientras los niños comenzaban a hablar de la historia entre sí o se retiraban pues sus padres los buscaban, Amanda recogió a la pequeña en brazos y tan solo se despidió de algunos niños que se despidieron de ella:

-Sí que sabes entretenerlos y contar una historia –dije saliendo desde atrás

-¡Robie! –Volteo a verme sorprendida- Oh s-si, al principio solo le contaba la historia a la pequeña pero se comenzaron a acercar con dudas y bueno… no podía negarles contar la historia a esos pequeños tan interesados

-Entiendo, me gusta como narras ¿Acaso esa historia tiene que ver con el diario de James Bullock?

-Asi es, yo nací en una comunidad de minotauros que en un principio inicio como una comunidad muy variada de liminales –comenzó a narrar Amanda- esa misma comunidad fue donde Erika Dragonewt vivía junto a Madame Marie y la granja que luego sirvió de refugio para todas esas mujeres y sus crías durante la gran guerra, la historia del joven Bullock era una muy común, le agradecían mucho su llegada a la comunidad y el haber desviado a las fuerzas aliadas en más de una ocasión evitando que masacraran a las mujeres… digamos que gracias a el estoy aquí –me dijo con una sonrisa

-Y se lo agradezco, gracias a el conocí a tan buena amiga, y si me lo permites como a Aria, a tan linda mujer –como digo, un halago de vez en cuando no hace daño

Y tal parece que le gusto el halago pues se puso roja como tomate y comenzó a reír incomoda, yo tan solo le sonreí y la acompañe a que escogiese algún libro, ella ya los tenia selectos, historia de la conquista española en américa y otra del imperio inca, tal parece que le gusto la historia relacionada a Latinoamérica.

Salimos de esa librería y ya era algo tarde:

-Ya hay que regresar, quizás Smith esta por pasar y recoger a la pequeña

-Oh… cierto Robie –me dijo con un rostro triste- hay que volver

Verla así cada que le hablo de dejar a la pequeña en un orfanato, no me gusta:

-No te preocupes Amanda –el tome de su hombro- ella estará bien, estará bajo un buen cuidado y quizás nos dejen visitarla

-¿T-Tú crees? –pregunto dudosa

-Claro que si, quizás podamos visitar a la pequeña los fines de semana y jugar con ella

-Eso… ¡Eso sería maravilloso! –Dijo ahora más alegre- Asi podre ver si en verdad la cuidan bien, jugar con ella, quizás saber si tiene amigos, y jugar con ellos también, contarles cuentos…

Ella se sumergió en sus ideas diciéndome como eso sería maravilloso visitarla cada fin de semana y jugar con ella y sus amigos, verla así reanimada me alegra, pero me preocupa que se haga tantas ideas apresurada, si es que no hay manera de visitarla se pondrá peor, pero ya no puedo arreglarlo.

Tomamos el autobús de regreso a casa y Amanda no dejaba de jugar o hablar con la pequeña, deseándole lo mejor y que algún día la volvamos a ver, si mi idea de que nos dejen visitarla cada fin de semana es cierta estaré mas que contento y Amanda también.

Llegamos a la cercanía de nuestro hogar y entramos al departamento, de nuevo, cuidando que la recepcionista no nos viese, logramos pasarla y subir hasta nuestra habitación, abrí la puerta y la deje abierta para Amanda, ella paso y cerré la puerta detrás de mí.

Dejamos los libros sobre la mesa de centro, Amanda tomo algunas de las papillas y comenzó a alimentar a la pequeña, mientras la alimentaba tome un par de fotos a ese par de mujeres que tantas sonrisas me sacan.

Después de esas fotos y alimentar a la pequeña, Amanda limpio su boca y yo guarde cada pertenencia de la pequeña en una bolsa, tomamos asiento en el sillón de la sala y ahí ambos esperamos a lo inevitable, la llegada de Smith.

Pero para hacer más amena la espera empezamos a jugar con la pequeña, la cual no dudo en tomar mi barba y agitar al mismo tiempo su sonaja.

Amanda la subió a su cabeza y luego la pequeña se aferró a sus cuernos, Amanda la llevaba como si volase y la pequeña no paraba de reír, luego me la permitió para jugar con su pelota.

Ya para las 7 en punto el timbre de la puerta sonó, yo tenía a la pequeña en brazos, Amanda solo me miro preocupada, yo solamente le regale una sonrisa y asentí.

Ella cambio a un rostro triste y también asintió, deje que ella cargara a la pequeña y caminamos a la puerta, retire el seguro y ahí pude ver a la agente Smith acompañada de una mujer humana de cabello rojo, piel clara y un rostro que expresa calma:

-Buenas tardes agente, señorita – dije inclinándome

-Matsuko, usted debe ser el señor García ¿Verdad? -dijo también inclinándose

-Asi es, pasen por favor, la pequeña espera

Ambas mujeres entraron y Amanda regreso a la sala donde esperaba con la pequeña en brazos:

-Amanda, ella es Matsuko –dijo Smith presentando a ambas- es la encargada del orfanato y escuela hogar ´´Nuestros Ángeles´´

-Mucho gusto Amanda –dijo inclinándose

-Mucho gusto –respondió desganada, esto será más doloroso de lo que pensé

-Ella debe ser la pequeña ¿Verdad? –pregunto esa mujer mirando a la lamia

-S-sí, ella es –dijo Amanda un sin despegar a la pequeña de si misma

Camine hasta ella quedando a su lado, si algo sucede o ella se le dificulta entregarla ahí estaré:

-Bien, ¿podría cargarla? –pregunto cordialmente Matsuko

Amanda la miro y después a la pequeña que miraba a Amanda con una sonrisa estirando sus manos hacia ella, me acerque un poco más y coloque mi mano sobre su hombro, ella me miro y yo tan solo le sonreí asintiendo, ante esto unas pocas lagrimas se le acumularon en sus brillantes ojos negros, se giró de nuevo con Matsuko y entrego a la pequeña:

-Gracias –dijo la cuidadora, la bebe en ese momento comenzó a alterarse- tranquila pequeña, no pasa nada, estarás bien

-E-E-Ella tiene algunas cosas que le compramos –dijo Amanda tomando la bolsa sobre la mesa- l-le compramos un par de mamelucos, un babero, algunos juguetes y la alimentamos antes de que llegaran, t-también compramos pañales y toallas húmedas además de talco para limpiarla

Amanda le entrego la bolsa a la mujer y ella la tomo con una sonrisa:

-Gracias

-S-Su favorito es la pelota de colores y la harpía de peluche, t-también la papilla de pollo y carne le gusta mucho –dijo Amanda a la cuidadora

-Bien, lo tomare en cuenta cuando toque alimentarla

-S-Señorita Matsuko… ¿Hay una posibilidad en que podamos visitarla?

-Oh, claro que sí, los fines de semana permitimos que los candidatos a padres e interesados en adoptar visiten el orfanato, ustedes podrían asistir ese día, suelen ser sábados y domingos

-Ya veo, m-muchas gracias, vez pequeña, seguiré visitándote y cuidando de ti –dijo Amanda a la pequeña que seguía estirando sus brazos a ella

-Bababa ¡Ababa bawaba baba! –exclamaba la pequeña con más insistencia

-Tranquila chiquilla –dijo Matsuko- no pasara nada, no te muevas tanto o caerás, les agradezco haberla cuidado tan bien –dijo la cuidadora- no cualquiera vela así por la salud de una pequeña indefensa, ustedes son grandes personas ¿Quieren despedirse?

-C-Claro –dijo Amanda

-Vamos –le dije mirándola y sobando su espalda

Ella tan solo asintió con una sonrisa conteniendo las lágrimas, nos acercamos hasta Matsuko y Amanda le ofreció su mano a la pequeña que enseguida sujeto con sus pequeños dedos:

-Ya pequeña tranquila, estarás en buenas manos –dijo Amanda con un tono de voz tranquilo y bajo, como si quisiese calmar a la pequeña- no preocupes pequeña, que ahí estaremos cuando nos necesites… siempre te tendré en mi mente

-Ababa, baba…maba… ¡mamá! ¡Mamá! –exclamo la pequeña

Me paralice cuando escuche con claridad esas palabras, voltee a ver a Amanda la cual, al igual que yo, estaba asombrada y atónita, la pequeña acababa de llamarla mamá, Amanda ante esto solo le regalo una gran y cálida sonrisa a esa pequeña y un par de lágrimas cayeron por su mejilla, ella tan solo las limpio y acaricio la cabeza de la pequeña:

-Adiós pequeña… luego te visitaremos

Ella se alejó de Matsuko y de inmediato la tome de su hombro y la acerque conmigo, Amanda tan solo se cruzó de brazos y me miro con una gran sonrisa:

-M-Me llamo mamá –dijo antes de romper en lagrimas

Me abrazo y yo tan solo deje que ella se desahogara, no es un llanto fuerte, ni de desesperación, eran lágrimas de felicidad, repetía constantemente como la pequeña la había llamado mamá y que aunque se fuera ella estaba más que contenta, yo tan solo acaricie su espalda que parecía ayudar a calmarla, paso un rato hasta que Amanda comenzó a calmarse.

Unos cuantos sollozos más y Amanda se calmó, limpio sus lágrimas y volvió a mirar a la cuidadora que parecía conmovida:

-L-Lo siento, es solo que me puse algo sentimental

-No importa, usted si que aprecia a esta pequeña

-Ella es solo una pequeña con mala suerte, lo único que puedo hacer es que sonría… además, los bebes son mi debilidad –dijo con una amplia sonrisa

-Entiendo, será un gusto recibirlos los fines de semana, son buenos padres y una linda pareja ¿Piensan tener hijos?

-¡E-EH! N-No R-Robie y yo… no –exclamo sorprendida Amanda, yo tampoco me esperaba ese comentario

-N-Nada d-de eso… solo somos amigos –también dije algo nervioso por ese comentario

-Se hacen los inocentes porque estoy aquí, que tiernos –comento Smith- bien señorita Matsuko, tengo que arreglar algo con ellos en privado

-Entiendo, yo me retiro, espero verlos el próximo fin de semana, sé que la pequeña estará más que encantada

-Ababa, Abama –trato de pronunciar el nombre de Amanda- ¡mamá!

-Ya pequeña… solo me harás llorar más –dijo Amanda limpiando un par de lagrimas

-Bien, nos retiramos, y no se preocupen, me asegurare que ella este bien cuidada y siempre tenga sus juguetes cerca

Con esto acompañamos a Matsuko a la entrada, ahí mismo me despedí de la pequeña, no logro decir papa pero no me importo, con una última despedida de Amanda esa mujer se retiró, la pequeña comenzó a llorar por alejarse de Amanda y ella estuvo a punto de correr para calmarla pero la detuve:

-No Amanda, solo le será más difícil

-P-Pero está llorando, tengo que calmarla

-Pero si vas y la calmas cuando se valla al orfanato seguirá llorando, sé que es doloroso pero es lo mejor

-S-Si… tienes razón –me dijo Amanda regresando a la habitación

Entramos de nuevo ya dejando lejos el llanto de la bebe, Smith nos esperaba tomando algo de café, no le diré nada, se lo dejare pasar, Amanda tomo asiento en el sillón aun con su rostro de pesar, con los brazos cruzados como si la pequeña estuviese aun en ellos… me duele verla así:

-Ahora que eso quedo solucionado tengo que hablar con ustedes de algo más –dijo Smith terminando con el café

-Bien agente, dispare –dije sentándome a un lado de Amanda

-Ayer asistí a un almacén que cuenta con cámaras de vigilancia, abrí el caso de la pequeña y me permitieron ver las grabaciones del día de los hechos… lamentablemente no es lo que todos pensamos

-¿A qué se refiere agente? –pregunte

-Todos pensamos que la pequeña fue abandonada por un par de padres irresponsables, pero fue todo lo contrario… Amanda ¿Deseas escuchar esto?

-Si señorita Smith, tengo que saber la verdad

-Bien… la madre de la pequeña fue víctima de un secuestro, ella dejo a la pequeña debajo de esas laminas y cartón a propósito para que los secuestradores no se la llevaran

Al decir esto sentí una fuerte punzada, coraje y miedo… maldición, yo que pensé que este país sería más tranquilo que México… y yo pensando en vapulear a sus padres, ahora me siento mal.

Amanda por su lado se había llevado ambas manos a su boca, ligeras lágrimas se formaron en la comisura de sus ojos:

-Y y-yo diciendo tales cosas de sus padres… soy una horrible persona –dijo Amanda decaída

-No digas eso… ninguno de nosotros lo sabía Amanda, todos teníamos esa misma idea –dije acariciando su espalda- ¿Pueden identificar a los secuestradores?

-Estamos en ello, debido a que es un sistema de vigilancia de BrutalCorp necesito de una computadora con acceso a sus servidores, pero haremos lo que se pueda

-Bien, espero que esto llegue a una solución y que la madre… este con vida

-Eso mismo espero Roberto –dijo al agente- ¿Qué haces con ese manual? –pregunto al ver el manual de BrutalCorp sobre la mesa

-Oh eso, bueno, hoy fui a una pequeña ´´entrevista´´ a BrutalCorp y me dieron el trabajo, empezare mañana ¿Acaso eso no es una buena noticia?

Smith solo me observo con un rostro estoico:

-Bueno, tengo que retirarme pues el caso de la pequeña está en curso, Roberto, ¿podrías abrirme la puerta? –dijo sin tono alguno

-Claro

Ahora resulta que nadie se alegra porque tengo empleo. Me resigne a no comentar nada y abrir la puerta para Smith la cual se retiró, regrese a la habitación y de pasada tome un vaso con agua y las pastillas de Amanda, se están acabando y Smith no me ha traído mas, tendré que recordárselo mañana temprano, además de sugerirle tomar un par si no quiere olvidar.

Camine hasta Amanda que estaba en el sillón, parecía estar pensando en algo, debe ser en la pequeña:

-Amanda, tus medicinas

-Oh, gracias Robie –dijo tomando el vaso y pastillas- no hay que olvidarlas

-Asi es

Tome asiento a su lado y ella termino con su vaso con agua, Amanda había vuelto a cruzar sus brazos y mirar a la nada, en ocasiones me volteaba a ver y luego al frente.

Quizás siga con la idea de la bebe llorando, tal vez alguna serie le guste, o quiera ver otra película del señor de los anillos, le prometí que las veríamos después de todo.

Estaba a punto de levantarme cuando ella me llamo:

-Robie… ¿Podemos hablar? –dijo cuando estaba por levantarme

-Claro ¿Qué sucede Amanda? –le dije regresando a mi asiento

-Sé que ya te dieron el empleo, y quizás ya no puedas declinar pero… ¿Estás seguro en volver a trabajar en esas situaciones peligrosas? Son personas malas, dementes, con armas de alto calibre que no dudaran en dispararte –note la preocupación en su voz

-No pasara nada Amanda, ya lo sabes, tengo un buen entrenamiento, si pude eliminar a dos criminales en el Aizawa sin una pierna, lograre vapulear a una división entera con esta prótesis

-Pero la recibiste hace poco Robie, quizás puedas correr y hacer ejercicios con ella pero solo han pasado pocos días… yo no quiero que te arriesgues Roberto, por favor, piensa mejor sobre esto

Ella se mostraba realmente preocupada, note como de nuevo las lágrimas se formaban en la comisura de sus ojos:

-Amanda, no pasara nada, yo—

-¡No me digas que no pasara nada! –dijo levantando la voz interrumpiéndome- yo… perdón por eso, pero yo no quiero que te dañen Roberto, no quiero, tu sabes bien el riesgo de un trabajo así… por eso llegaste a Japón, por cumplir con tu trabajo, corres un gran riesgo al volver a esas situaciones

-Y soy consciente Amanda, sé que corro un gran riesgo al volver pero es mi deber como soldado correr ese riesgo, proteger a aquellos que no se pueden defender, evitar que un montón de criminales traten de arrebatarnos la felicidad y nuestra seguridad

-Pero la gente que enfrentaras son aún peores que ese par que enfrentaste en el Aizawa… están armados hasta los dientes y no te darán la espalda, yo no quiero… no quiero que todo lo que he vivido contigo se acabe –esas palabras me golpearon fuerte, me dejo sin palabras- sé que solo ha sido una semana, pero es la mejor semana que he tenido en Japón… no puedo recordar alguna semana en que la pasara tan bien o haya vivido tantas cosas, tu eres el único al que recuerdo con claridad de todas mis familias anfitrionas… contigo puedo recordar casi por completo cada día… no quiero que eso termine en un segundo

-Amanda… -me congele, no sé qué decir ante tales palabras tan sinceras

-Yo… yo… yo quedaría devastada Roberto, tu familia también, quedaríamos devastados si tu quedas herido… o falleces –esas lagrimas que se habían acumulado en sus ojos ahora comenzaron a derramarse por sus mejillas- yo no puedo imaginarme un día sin salir de paseo contigo, o compartir el desayuno… eres mi mejor amigo y sé que eres un gran soldado pero no puedo sacar de mi mente esa idea… yo no quiero… no quiero olvidarte

Al decir esto ella rompió en llanto, yo estaba por responderle, tratar de calmarla pero los sentimientos le ganaron, me rodeo con sus brazos y comenzó a llorar de nuevo en mi hombro derecho.

Yo tan solo puedo resignarme a devolverle el abrazo y acariciar su espalda… su llanto, ahora sí parece uno de verdadera tristeza y pesar:

-No…No… –dijo entre sollozos- no quiero perderte… no a ti

-No me perderás Amanda

Ella siguió llorando… me duele demasiado verla así, a ella, tan alegre, tan contenta y dulce… ahora solo está llorando por mi culpa, porque se preocupa por mí.

Deje que continuara con su llanto, ella necesita desahogarse.

Pasaron lo minutos y Amanda logro calmarse, de ese intenso llanto paso a solo sollozos suaves:

-Ya, tranquila ¿Lo dejaste salir? –dije aun abrazándola

-S-Si

-Bien

La despegue de mí colocando ambas manos en sus tensos hombros, ella desvió la mirada cuando trate de verla a los ojos, note como algunas lágrimas seguían saliendo de ese par de perlas negras, aun cuando ella no quería verme a los ojos pase mis dedos secando esas pocas lágrimas, note como se sonrojo al sentir mis dedos:

-Perdón Robie… yo no quería que me vieras así pero las solas ideas de que algo grave te sucediera… simplemente no me pude contener –dijo aun desviando la mirada- me preocupo por ti

-Ya, ya, no importa –dije con la voz más tranquila que puedo hacer- aprecio que te preocupes tanto por mí, pero deja de llorar, no te queda, solo quiero ver esa hermosa sonrisa

Ella me miro de nuevo mostrando una leve sonrisa y un sonrojo:

-G-Gracias, soy una tonta, no debería ponerme así, es tu vida y tus decisiones, no debería de desanimarte

-Lo haces porque te preocupas por mi Amanda, y eso es algo que siempre apreciare, así sé que estarás siempre para mí, por lo mismo yo siempre estaré para ti, por eso tengo que volver al trabajo de campo

-Pero…

-Es mi deber Amanda –la interrumpí- como soldado, hombre y persona, es mi deber cuidar de todo lo que la gente ha construido, de defenderlos cuando algún criminal trate de arrebatarles lo que tanto han tardado en construir, es mi deber proteger todo lo que amo… es mi deber protegerte Amanda –al decir esto ella me miro atónita- Te he ayudado a recordar, a sentirte mejor y a siempre estar con esa linda sonrisa, ahora, podre protegerte junto a mi familia

-Pero ya lo has hecho Robie, el restaurante…

-No es suficiente –la interrumpí de nuevo- Eso solo fueron dos criminales, hay miles más, Japón es enorme, hay millones de personas y no todas son buenas, es mi deber atrapar a aquellos que rompan la ley o hagan el más mísero intento de dañar a alguien, recuerda lo que nos dijo Smith, secuestraron a una madre en plena ciudad, a la vista de muchas personas, en México esto pasa a la luz del día, en parques, centros comerciales y plazas, la gente que presenciaba tales actos no los reportaban por miedo a que esos criminales tomen venganza, yo no quiero que ese mal infecte a este país, que la gente tenga miedo de reportar tales crímenes, yo no crecí en Japón pero he vivido parte de mi vida aquí y esta es mi segunda patria, yo no quiero que esa calma y paz que este país posee se acabe para sus habitantes… yo no quiero que salgas temerosa de nuestra morada

-Eres un hombre valiente Roberto –me dijo ahora con una sonrisa y una voz más tranquila- perdóname por ponerme así… yo no debería interferir en tus ideas y decisiones, es solo que el miedo me supero

-No pasa nada, solo estabas preocupada –seque de nuevo un par de lágrimas que brotaron de sus ojos y luego pase mi mano por su delicada barbilla con esa piel tan suave- Y deja de preocuparte porque yo nunca te abandonaría Amanda

Ella me miro de nuevo con esa gran sonrisa y volvió a abrazarme hundiendo su rostro en mi pecho, ante su peso no pude más que caer de espaldas en el sillón, al caer de deje escapar una pequeña risa a la cual Amanda me acompaño:

-Prométeme que tendrás cuidado –dijo sin despegar su rostro de mi pecho

-Lo prometo

-¿Veras a ambos lados antes de cruzar la calle?

-Claro que si

-No comas mucha comida chatarra

-Claro que no

-Ten cuidado al disparar, no hieras a los inocentes

-Nunca pasara Amanda

-¿Revisaras que llevas todo?

-Triple y cuádruple revisión si es necesario

-¿Me llamaras en tu tiempo libre?

-Claro que si

-¿Seguiremos saliendo de paseo?

-Aunque mi tiempo libre solo sea de una hora, será una hora de un gran paseo y un bocadillo fresco

Ella se despegó de mi pecho y me regalo su hermosa y cálida sonrisa, apenas ella iba a hablar cuando el sonido de nuestros estómagos demandando comida la interrumpió, volvió a ponerse roja como un tomate ante esto:

-Creo que hay que cenar algo ¿Qué opinas?

-S-Si, está bien

Ella se echó para atrás sentándose en el sillón y limpiando sus lágrimas, yo me puse de pie y ofrecí mi mano para ayudarla a ponerse de pie:

-¿Qué te parece si cocinamos algo juntos?

-Es una gran idea –ella tomo mi mano y la levante de un tirón

Con esto le regale una sonrisa a la cual me correspondió con otra gran sonrisa, siempre me llena de felicidad esa sonrisa, es más que tierna…


POV Narrador


Pasados esos momentos donde ambos expresaron sus sentimientos con total sinceridad, lograron calmarse el uno al otro, compartieron la cocina para crear un platillo que satisfaga su hambre, además, de disfrutar de la compañía de uno al otro.

Cerca al departamento donde Roberto y Amanda se hospedan aquella equidna que los había seguido e incluso compartido palabras que insultarían al mexicano estaba esperando en la entrada a un callejón pobremente iluminado.

No portaba con su uniforme de BrutalCorp, sino con un chaleco de cuero negro y debajo de este una camisa blanca, para la parte inferior, una falda oscura unida a su cuerpo con un cinturón negro, la equidna se acurrucaba en sí misma para reunir calor:

-Maldición, siempre me citan las noches frías –dijo a si misma

El tiempo paso y pronto ella escucho pasos detrás, como el protocolo lo exigía no debía voltearse.

Desde su retaguardia y punto ciego una persona encorvada, pero que muestra una gran estatura se acercaba, su caminar es lento y pesado, cada pisada era igual que escuchar al metal golpeando el concreto, su cuerpo estaba totalmente cubierto, pantalón de vestir negro, un traje formal y todo esto cubierto por una gran gabardina negra que llega hasta sus rodillas y en el pecho de esta se muestra una pequeña rosa roja.

El cuello estaba levantado y cubre hasta la altura de sus orejas y nuca dejando casi todo su rostro escondido, en su cabeza porta con un sombrero formal de ala ancha negro con una cinta blanca, este, inclinado al frente cubriendo aún más su rostro y provocando que la luz no lograse impactar en su cara, lo único proveniente de su rostro es un punto rojo brillante.

Su caminata es lenta pero firme, ambas manos dentro de los bolsillos de su gabardina y siempre encorvado asegurándose de cubrir su rostro, ese misterioso ser se detuvo a menos de un metro detrás de la equidna:

-Buenas noches –una voz gruesa y rasposa provino de esa persona

-Buenas camarada –respondió la equidna encendiendo un cigarro- ¿Llego el cargamento?

-Algo mojado y golpeado, pero está en el almacén –respondió el sujeto

-Bien ¿Qué hay de la comisión?

Ese hombre saco un sobre café de su bolsillo derecho y la entrego a la equidna, la cual, tomo el sobre sin voltear a verlo:

-Hay una petición en proceso, cuando sepamos que es lo que desea el cliente la llamaremos

-¿Qué hay del edificio clandestino?

-La información que le otorgamos y entrego fue acatada por BrutalCorp, si usted y su compañero siguen con lo planeado la competencia desaparecerá, ahora me retiro, disfrute de su paga y recuerde quemar el sobre una vez llegada a su morada, que tenga una buena noche

Dijo dándose la vuelta y regresando al callejón donde despareció con paso lento y firme, la equidna por su lado le recorrió un escalofrió y tiro el cigarro:

-Ugh, odio cuando hace eso, me pone de los nervios

Ella abrió el sobre el cual revelo varios fajos de billetes acomodados perfectamente:

-Pero la paga siempre es buena –dijo guardando el sobre con cuidado en su chamarra

La equidna tan solo se aseguró que el sobre estaba bien guardado y comenzó su camino a su casa, pero en ese momento de uno de los callejones salió un zombie, aquel que había participado en el asalto al edificio clandestino, Marck:

-Nabiha, que gusto verte por aquí –dijo el zombie sorprendiendo a la equidna

Ese zombie acababa de salir de un bar ubicado en ese callejón, vestía con una chamarra de cuero negro con el símbolo de BrutalCorp en la espalda, debajo de esta una camisa morada y su pantalón uno de mezclilla oscuro, además de esto muestra un collar dorado y lleva puesto unas gafas oscuras.

La equidna se sorprendió en un principio pero luego se relajó al notar de quien se trataba:

-Sabes, es de noche, no es necesario usar esas gafas –dijo la equidna cruzándose de brazos

-Pero me quedan bien, aunque hay otra mayor duda, ¿Qué haces tú por aquí? –dijo el zombie recargándose en la pared

-Solo de pasada ¿Acaso no puedo pasear por la ciudad?

-Sería menos extraño si fuese de día y que no haga tanto frio, tu especie no es muy fanática del frio

-Solo vine a arreglar unos asuntos zombie entrometido, ya voy a mi casa

-Pero la noche es joven ¿No quieres pasar y tomar un par de tragos?

-Sabes que no lo puedo negar, pero adelantare mi respuesta, no Marck, no te acompañare a tu habitación

-Demonios –dijo el zombie tronando sus dedos- ¿Por qué negar a alguien como yo?

-Después de tu quinceavo intento se vuelve algo molesto, además, dudo que alguien como tu este tan vivo en ese aspecto

-Créeme, esa es la parte más viva de mi –dijo bajando sus lentes por el puente de su nariz, con esto mostro sus ojos verdes y una sonrisa de dientes filosos que muestra un colmillo de oro

-Si es cierto entonces está más viva que tu cerebro

El zombie tan solo frunció el ceño y volvio a dibujar una leve sonrisa:

-¿Por qué no lo descu-

-No –respondió tajante la equidna

-Pero…

-Dije que no, ahora pasemos que hace un tremendo frio, hoy yo invito

-Espera ¿Tu invitándome? ¿El frio te afecto?

-No tanto como a tu cerebro, hoy estoy de buen humor y viendo como estas menos insistente quizás un par de tragos estarán bien

El zombie sonrio al ver como ella se dirigía al bar haciendo ese movimiento de cadera característico de las lamias y sus subespecies, ese movimiento de cadera siempre hipnotiza al zombie y tan solo aprovecho esos segundos para apreciar ese movimiento:

-¿Qué ya no vienes? –pregunto la equidna deteniéndose y viéndolo de reojo

-Claro que sí, nunca negaría que me invites un par de tragos

El zombie alcanzo a la equidna y ambos ingresaron al bar, esta vez charlando y conviviendo de una manera un tanto más calmada comparado a otras ocasiones, pero el desenlace fue el mismo, compartieron copas y anécdotas, Marck comienza a ligar con alguna mujer extra especie la cual cae ante sus buenas palabras y deja a Nabiha sola.

La equidna termino con su bebida y pago por las bebidas que ingirió y las de su compañero, dejo un poco de propina al bartender y se retiró cubriendo su cuello y metiendo sus manos a su chaqueta de cuero comenzó con su camino a su hogar.

En la morada de Roberto ambos ya habían cenado y ahora preparados para descansar, Amanda en el dormitorio, ahora más tranquila, por otro lado Roberto seguía despierto, leía el manual de BrutalCorp.

Desde una ligera introducción, movimientos para someter a criminales o agresores, técnicas de extracción y protección al VIP, la explicación de los anillos de seguridad internos, medios y externos.

Salto de esto a los vehículos de apoyo a la ley de BrutalCorp, desde Mustang Ford sin y con blindaje, camionetas Chevrolet Suburban con y sin blindaje, estos dos usados principalmente como vehículos de transporte para VIP o los equipos de reacción inmediata, además de usarse para interceptar a algún criminal en vehículos, además de esto cuentan con vehículos tipo Humvee y Amarok M.

De esto paso a los vehículos de blindaje medio y pesado donde la lista de extendía docenas de diferentes marcas y modelos, desde el Sand Cat hasta el Gurkha LAPV o el más reciente vehículo blindado y de lujo, el Knight XV reservado para los clientes más exigentes y las patrullas de reacción inmediata.

Por último se encontraba un vehículo creado por la división de ingeniería de BrutalCorp y una de las varias joyas de la empresa, el Savage Machine, otro nombres es el Centro de Mando Móvil.

Un vehículo de seis neumáticos antibalas y con un motor diésel V8 con 8 cilindros, muy similar al que emplean los APC para moverse, el vehículo supera los diez metros de largo y alcanza los 2.80m de altura, contando con un blindaje de reciente creación por la compañía logra una resistencia muy similar al de un tanque ligero, esa bestia cuenta en la parte frontal con una cabina con los asientos para un conductor y copiloto el cual tiene acceso al control para manejar una torreta encima de la cabina principal del vehículo, torreta que tiene un giro de 180° grados y protege todo el frente del vehículo, esta torreta es capaz de portar con diferentes tipos de armas, desde ametralladoras MG 60 hasta lanzagranadas Mk 19 con capacidad de arrojar latas de gas lacrimógeno. El frente de la cabina tiene un parachoques de gran tamaño y resistencia.

Para el resto del vehículo es una extensa cabina con una capacidad de 15 pasajeros, a cada lateral se encuentran dos ametralladoras y troneras para poder aumentar el fuego desde los laterales. Dentro de esa cabina de transporte se cuenta con un equipo de cómputo con acceso a los servidores de BrutalCorp y acceso a los servidores policiacos del país donde sea desplegado, además de esto cuenta con posicionamiento satelital.

En esta segunda cabina cuentan con el acceso a una torreta que tiene una capacidad de giro de 360°, en esa larga cabina se encuentra un espacio donde se pueden guardar diversas armas y ya que es amplio en su interior y cuenta con una rampa trasera puede desplegar cuatrimotos o motocicletas de reconocimiento.

El acceso a ese vehículo es por medio de amplias puertas laterales y la rampa trasera. Esta bestia de la ingeniería solo ha sido desplegada por la compañía en los casos de protección en las zonas de conflicto en medio oriente, medio de transporte para algún criminal o varios criminales peligrosos y como apoyo a la policía de estados unidos en huelgas que se han tornado muy violentas, en estos casos, la torreta se le añade una manguera que lanza agua a presión.

Para Roberto ese vehículo le parecía un completo desperdicio de recursos debido al gran tamaño que lo vuelve un blanco muy fácil, pero el manual lo sorprendido con una lista de ventas y solicitudes de despliegue del vehículo, se sorprendió con países como Rusia, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y México adquiriendo al menos cinco unidades del vehículo para entregarlos a la policía o ejercito:

-Puede que sea muy grande y con demasiadas armas, pero si necesitas mantener la posición, romper las líneas del enemigo o llenarlos de miedo es muy efectivo –dijo Roberto para sí mismo

Siguió leyendo el manual hasta detenerse en las páginas donde se explican las divisiones de la compañía, desde las divisiones de agentes de trabajo de campo, escoltas, guardias, vigías y los recientes equipos de reacción inmediata que sus funciones son básicamente las de un policía pero con mas restricciones y bajo constante vigilancia gubernamental.

Roberto suspendió su lectura pues el ya tenía que descansar, debe tener la mayor energía para el dia de mañana.

Cerro el libro, lo dejo sobre la mesa de centro y apago las luces de la sala, con un ligero nerviosismo se recostó sobre su cama y suspiro:

-Espero que mi equipo sea bueno, o al menos que no me toque un grupo de novatos –recordó la situación con Amanda y su miedo- no te preocupes Amanda, no me herirán… te lo juro

Con esto el mexicano se acomodó sobre la cama y se quedó dormido.


Notas del autor: Bien otro capitulo largo que fue un gustazo escribir, con momentos tristes y otros de felicidad ademas de misterio, que se responderán mas adelante.

Ahora agradezco al compañero Tarmo que siempre me deja usar sus personajes los cuales hicieron una pequeña aparición, espero te haya gustado y un agradecimiento a cada lector que aun sigue los días de este tierno par, me alegra que a tanta gente le guste.

Bueno, espero les haya gustado el capitulo y que no se hayan aburrido por la mitad.

¡Hasta luego!