Notas del autor: Y aqui esta ¡La cita con Zombina! Disfrutenlo

Monster Musume, solo Brutal Corp ¡Tenemos armamento pesado y arañas brutales!


Capitulo 18


Tal como Roberto se había quejado el día anterior, este día había pasado lo mismo.

Despertando con un agradable desayuno preparado por Amanda, y los buenos deseos para que volviese sano comenzó su día laboral.

La gente salió sin problemas de sus hogares y lo que había sido una explosión, que muchos creyeron un atentado provocado debido a la realza de crímenes, pronto el gobierno y los dueños del restaurant expresaron que solo fue una fuga de gas importante, esto calmo de sobremanera a la población y la gente volvió a su rutina habitual sin miedo.

Aun con esto había gente con sospechas debido a como lucia el inmueble, que aun cuando no fueron encontrados restos de explosivos de algún tipo, los daños aparentan como si fuese planeado.

Otra noticia que tomo las primeras planas fue la emboscada al convoy de BrutalCorp, donde el saldo fueron 9 agentes fallecidos y solo 2 sobrevivieron y se mantienen graves en el hospital, aun cuando los noticieros abordaron esto y los periódicos, no hubo mucha opinión pública o mucha relevancia, pocos dieron buenos deseos a las familias de los fallecidos y lo más criticado fue el que la corporación haya tardado en dar a luz lo sucedido.

Aun con eso el coronel Hiromasa junto a los departamentos de policía abrieron una investigación por los responsables, usando las cámaras en los uniformes y vehículos del convoy, y cuando los dos agentes graves se recuperen serán interrogados, de entre ellos, el que Anthony auxilio para ver aquella foto de su familia, ahora se recupera.

La PSI y BrutalCorp cooperan con agentes de la CIA para dar con los responsables debido al tipo de armas empleadas, de acuerdo a los daños en los vehículos fue armamento de alto calibre, .50 y el 5,56 x 45 mm que emplean las armas de la OTAN fueron los predominantes, además del uso de explosivos que destruyo una de las camionetas suburban y provoco la caída de otra. El uso de ambos calibres pesados y otros intermedios que los civiles tienen un acceso más difícil, además de un lugar como Japón implica graves riesgos a la seguridad nacional e internacional, las investigaciones se han abierto y el caso de la emboscada no será cubierta de nuevo por los medios para evitar que el pánico se esparza.

El coordinador Takeo redacto las cartas y pésame a las familias, visitándolas en persona para hacerles llegar los documentos además de anunciarles de los papeles necesarios para que cobren el seguro de vida, esto, para que las familias no queden tan desamparadas debido a que, en algunos de los casos, los fallecidos eran la única fuente de ingresos.

Pero, volviendo con los temas de importancia, como el equipo de Roberto, siguieron con su labor de escolta de Ink Alexa, no sucedieron eventos importantes o algo muy destacable más que Janet le propino un puñetazo a un orco que trato de jalar a Alexa cuando subía al vehículo, después de esto solo subieron el vehículo y abandonaron el lugar.

Las labores acabaron temprano, exactamente a las 5:10 pm debido a un show especial que tomara buena parte del sábado y Alexa debía ensayar además de descansar.

El equipo de Roberto regreso a las oficinas y aunque su labor había terminado decidieron seguir puliendo sus habilidades…


POV Roberto.


El trabajo termino temprano, llame a Amanda para recordarle su medicación, no quise anunciarle que acabe antes pues quería darme una vuelta por la armería, me acompaño Sloan y Catalina, Mizuki practicaría sometimiento con Janet y Dina iba a realizar ejercicios aéreos.

Llegamos a la planta subterránea y nos dirigimos a la armería, pasamos las tarjetas en el lector y nos permitió el acceso.

Revelo una gran sala de tiro con diez casillas, me asome por una de estas y el espacio entre las casillas y el fondo es de, al menos, diez metros, los blancos de papel, madera o cartón cuelgan de rieles desde el techo, hay lo que parece coberturas plegables a los lados y otros rieles en el suelo, quizás para prácticas de diferentes contextos.

El pasillo es muy ancho, de unos cinco metros, a mano derecha están las casillas y el campo de tiro, a la izquierda están las ventanillas de los armeros, distinguidas por armas cortas, medias, largas, calibres pesados y al último que sale ´´misceláneos´´:

-Hoy tengo ganas de algo de distancia media ¿Qué opinan? –pregunto Sloan

-Está bien, la última vez probé un Barret del .50 y me disloco el hombro

-Te dije que debías apoyar el bípode enana –comento Sloan a lo que Catalina solo se cruzó de brazos- ¿Usted mariscal? ¿Qué probara?

-Quiero ver qué es eso de misceláneos

-Dicen que esa armera esta algo chiflada –comento Catalina

-¿Por?

-Es su taller personal, solo he visto salir a los agentes con armas vistosas y algunas algo incomodas –comento Sloan- si, eran efectivas y aun con las formas tan de ciencia ficción disparaban bien, pero son por encargo personal y caras

-Ya veo, igual echar un ojo no estaría mal, ustedes adelántense

-Bueno

Ambos se dirigieron a la casilla de armamento de distancia media yo camine hasta el fondo del pasillo en ese mismo muro, llegue hasta la ventanilla de vidrio blindado con una protección extra de reja metálica y una abertura grande para pasar las armas, pero no encontré a nadie.

Solo una nota con una flecha a una campanilla:

´´Toca para ser atendido´´

Extrañado solo toque la campanilla:

-¡Voy! –escuche una voz femenina desde el interior

El interior parece amplio, una mesa pegada al muro, una silla de ruedas sin respaldo, al fondo unas estanterías con armas y cargadores que parecen vacíos. Pude escuchar como movían las cosas y alguien salió del interior, una ciclope.

Alta, de mi estatura, un gran ojo de color verde, lindo color, debo admitirlo. Cabellera rubia y piel algo bronceada, portaba con un overol de trabajo color verde caqui, además del overol lleva un cinturón con dos bolsos marrones y algunas piezas en este, reconocí algunas, percutores, resortes, uno que parecía un cañón de calibre medio y un mango para una pistola, además de un par de herramientas.

Lleva puestos un par de guantes de carnaza marrones que le cubren hasta el antebrazo, su cabellera rubia larga la lleva en una trenza, otra cosa de la que me di cuenta es que parece que solo lleva el overol puesto, ninguna camisa debajo… y quién sabe si ropa interior… lo digo porque me fue inevitable ver a sus pechos, que sí, son grandes pero no tanto como los de Am… ¿Por qué los estoy comparando en primer lugar?:

-¡Buenas tardes! –saludo con una sonrisa sacudiendo una zona con polvo de su overol- ¿Qué puedo hacer por ust- espera… -ahí ella fijo su ojo en mí y se inclinó al frente analizándome- Te he visto antes… ¡Cierto! Eres el mariscal Roberto García ¿Qué tal te va con la prótesis? ¿No se ha fragmentado o roto?

-Esto… no, ha funcionado muy bien, en ocasiones se apaga pero son cuestiones del software, la carcasa de acero y fibra de carbono por otro lado siguen resistiendo ¿Por qué la pregunta?

-Bueno, quizás Ivan y Elizabeth lo omitieron, pero yo forje gran parte de la carcasa –dijo poniendo sus puños en su cadera e inflando su pecho con orgullo- Acero toledano de la mejor calidad, titanio y hierro de alta resistencia, además de fibra de carbono ¿No viste mi firma? –pregunto

-No, creo que no

-Oh… que pena… ¡No importa! Me alegro de ver que la carcasa siga resistente ¿No ha tenido fisuras o algún desquebrajo? –seguía preguntando animadamente, en verdad que le importa esto

-Para nada, ya estrene lo de la descarga eléctrica, tuve un par de peleas amistosas y dos operativos algo intensos, ha resistido todo, muchas gracias

-No hay de que compañero, lo que sea porque un guerrero vuelva a la batalla –dijo con una gran sonrisa- si algún día encuentras una fisura en cualquier pieza o se rompe alguna en la batalla, aunque no debería, no dudes en venir y darle una reparación

-Los doctores me dijeron que fuera con ellos

-Lo se… siempre hacen eso, no suelen mencionarme cuando soy la que fabrico todas sus carcazas o piezas especiales, pero es más por el tema de que es una prótesis ligada a tu cuerpo y quizás te pueda doler o tengas algún fallo interno, pero si solo es externo ven conmigo ¿De acuerdo?

-Claro que sí, gracias de nuevo

-No es nada compañero, ahora ¿Qué arma quieres probar?... ¡Oh! Disculpa –dijo abriendo uno de sus bolsillos y sacando una lista entregándomela- ahí está mi armamento actual

-Ya veo, gracias, por cierto ¿Cuál es tu nombre?

-Sindri, herrera, armera, artesana y mecánica

-Muy bien, veamos

Comencé a leer la lista y me topé con algo que no esperaba.

Son armas ficticias.

El rifle de asalto de Halo, la Auto-9 de Robocop, la LPD 2019, el bláster de Han Solo, la Bolter del Warhammer, Lawgiver Mk II del juez Dredd y la lista se extiende por las armas de la ciencia ficción… me está tomando el pelo o ella en verdad las ha forjado, alce ligeramente la vista y ella esperaba con una sonrisa.

Creo que primero verificare si me toma el pelo:

-Bueno, déjame probar la Auto-9

-¡Excelente elección!

Con esto ella regreso por donde había salido, la escuche mover lo que parecían cajas y algunas cosas metálicas, pronto la vi volver con la pistola en su mano derecha y dos cargadores en la izquierda:

-Bien, si viste alguna vez la película de Robocop sabrás que se basaron en una Beretta 93R, especialmente su característica de selector de disparo –ella mostraba el arma en lo que explicaba, luce idéntica a la de la película, pero espero pueda disparar- el cambio de tiro semiautomático y el automático, de ráfagas de tres tiros está en la corredera, aquí al izquierda –dijo señalándolo- tome medidas y con tu dedo pulgar puedes alternar entre el seguro, y los modos de tiro, el cañón esta más alargado pero es solo un compensador modificado para dar el toque estético y ayudar a reducir el golpe del arma

Ahí me paso el arma por debajo de la ventanilla y la tome, no pesa tanto como parece, es muy alargada tal cual la del policía del futuro, estimo que pesa kilo y medio, no está mal:

-Bien, los cargadores pueden ser de 10 a 20 balas, hice algunas modificaciones para ser extraíbles con facilidad, y con algunas modificaciones Podrias alternar entre munición de 9 mm, .45, y munición de penetración de armadura, y la favorita de todos, la explosiva, eso sí, esas dos últimas son algo caras

-Está bien, con la munición convencional tengo

Tome ambos cargadores y ella me paso los audífonos protectores, estoy acostumbrado pero Sloan y Catalina ya están haciendo algo de ruido con sus armas, y un par de agentes que también entraron.

Volví a calar el arma, no pesa tanto y la empuñadura es cómoda, eso sí, me impresiona que se parezca tanto al de la película, es idéntica.

Coloque el cargador y antes de colocarme los audífonos escuche que alguien se acercaba a mí por detrás, era Sindri con otros audífonos para ella:

-Si no te molesta, me gustaría ver el desempeño de mi arma

-Claro, no hay problema

Con el cargador puesto verifique la mira, una de hierro muy similar al de la pistola reglamentaria que porto, no está mal, hora de probar a este bebe.

Coloque la modalidad de ráfagas y con la postura adecuada presione el botón de la casilla número 9 y el primer blanco comenzó a moverse hacia mí, jale el gatillo y el arma se sienta magnifica.

La ráfaga salió e impacto en el blanco, el retroceso no está mal, es controlable si me modulo y disparo ráfagas en intervalos de tiempo, y por lo que pude ver di justo en el pecho de la silueta en el blanco, sin dudar más seguí disparando.

Ráfagas constantes de tres balas cada una, un retroceso que no es tan brusco y puedo controlar con facilidad, buena precisión pues ninguna se ha ido hasta el muro del fondo, mantuve la mira puesta en el pecho de la silueta y agote el cargador de 20 balas, deje el arma sobre la mesa y el blanco siguió avanzando hasta quedar frente a mí, conté los agujeros de balas… 20 de 20:

-Nada mal, casi todas impactaron al centro y se mantuvieron dentro del blanco, el retroceso no es tan brusco y se controla bien, buena cadencia entre ráfagas y poco esparcimiento, me gusta –dije con una autentica sonrisa, nunca pensé en disparar el arma de Robocop- a quien engaño ¡Me encanta! –ya no contuve la emoción

-¿Enserio? –dijo retirándose por completo los audífonos- ¿En verdad te gusta?

-¡Claro que sí! –volví a exclamar tomando el arma vacía y apreciando su diseño- siempre fui fanático de Robocop, y poder disparar su arma, y que no sea una versión de airsoft o de juguete es magnífico ¿Cómo lo hiciste?

-Bueno, amplia experiencia en la forja y estudios con grandes armeros de espadas, lanzas y armas de fuego, imaginación, muchas, enserio, muchas pruebas, correcciones, use una Beretta 93r, la desarme y arme muchas veces para analizar su mecanismo de acción, y… ¡Que yo también soy una fanática de Robocop! ¡Dame los cinco! –No dude en chocar nuestras manos con emoción, es fuerte

-´´Vivo o muerto vendrás conmigo´´ -remembre la frase del policía

-´´Buen tiro hijo ¿Cuál es tu nombre?...´´ -pregunto ella intentando imitar una voz masculina

-Roberto…

Nos miramos y no evitamos reír, nada como compartir diálogos de tan buena película:

-Ah, buena esa, ¿Entonces te gusto el arma?

-Ya lo dije, me encanta

Ella solo pudo sonreír y sacar una libreta de apuntes de su bolso:

-Excelente, justo necesitaba la opinión de un mariscal de la corporación, sabes, parte del diseño de tu prótesis recayó en mi ¿Recuerdas la cámara para guardar tu arma?

-Si

-Bueno, está adaptada para guardar una pistola como la Auto-9, inténtalo

La mire extrañado pero baje para levantar es parte del pantalón, al mostrar la prótesis presione el botón que abría la cavidad para portar el arma y dos agarraderas se plegaron cuando se abrió desde mi rodilla hasta el tobillo, coloque el arma con el mango de lado y se engancho sin problema, los ganchos se contrajeron y la carcasa se volvió a cerrar:

-Whoa, cabe perfectamente –moví la pierna bruscamente y di ligeros brincos- y no parece que se suelte, y no se siente que moleste dentro

-Hecha a la medida, si esa pistola cabe podrías guardar ahí cualquier pistola –dijo con una sonrisa- bueno, ya la probaste y te ha gustado ¿Quieres probar otra arma?

-Por supuesto, quizás el rifle de halo

-Buena elección

Con esto regrese a la ventanilla donde me entrego la pistola y los cargadores, le entregue la Auto-9 que saque de mi prótesis, por otro lado ella me paso el rifle junto a un cargador:

-Bien el rifle de asalto MA5D, o el rifle icónico del videojuego Halo, con esta arma pase demasiadas dificultades, cosas del diseño que tiene el armazón, comodidad para apoyar el hombro, dimensiones, peso, y demás, pero con diseños y modelos en impresoras 3D, muchas pruebas y utilizando material diferente logre darle un peso equiparable al de un M16 y una precisión adecuada... Aunque…¿Has jugado el videojuego? –pregunto dudosa pasándose le la emoción

-Claro, lo disfrutaba con mi hermana, además de noches en vela con el clásico captura la bandera o rey de la colina

-¡¿Enserio?! ¿Me pasas tu gamertag? –pregunto con una gran sonrisa y clara emoción luego se calmó un poco- digo… el arma, un armazón de aluminio y polímeros resistentes, algo que me ayudó mucho a que lograse ser cómodo y efectivo, fue analizar, desarmar y armar un ejemplar del F-2000 que tenía la corporación, estaba roto, me lo encargaron repararlo y bueno… no evite desarmarlo y armarlo varias veces, en base a lo que descubrí de este logre hacer un diseño interno que funcione del rifle de Halo, es bullpup así que te será cómodo

Tome el rifle con ambas manos y apunte con el estando la cámara vacía, aunque es notoriamente más pesado que una pistola es lógico, esto es un rifle. Tiene el contador de balas que está apagado, por sobre este tiene un corte donde coloco las miras de hierro:

-Como el rifle en el juego no tiene mira le añadí un toque personal, ese corte encima del contador a todo lo largo hasta la parte del cañón para ponerle las miras de hierro, y en esta parte –dijo retirando una parte del armazón y sacando de una bolsa una mira réflex la cual le equipo- la posibilidad de equiparle una mira réflex ¿Qué te parece?

-Se siente bien, aunque ya quiero probarlo

-Bien dicho

Tome el cargador y lo coloque en la cámara, tan pronto estaba asegurado el contador se encendió y mostro el numero 30:

-El cargador es de 30 balas, el contador funciona con una batería aparte y para evitar que se gaste se enciende cuando esta puesto el cargador, se apaga cuando no hay balas, por cierto, casi se me pasa, tiene modalidades de fuego automático y ráfagas de cinco balas, está justo a un lado del gatillo

Examine el arma y como dijo ahí estaba el alternador, coloque el de ráfagas y tome bien el rifle, ya en la cabina la espere y ella se colocó detrás de mí expectante de que disparara, tomando la postura adecuada y presionando el botón en la mesa el blanco volvió a moverse hacia mí, apunte y jale el gatillo.

Igual que la anterior, magnifico.

Se siente bien, al ser bullpup tiene menos retroceso, aunque golpea algo fuerte, no importa, seguí disparando y para cuando solo quedaba la mitad del cargador la puse en modo automático descargándola por completo. Y para cuando el blanco llego estaba cubierto de balas:

-¿Qué puedo decir?... ¡Este también me encanta! –dije con emoción

-¿De verdad? –pregunto dudosa

-¡Claro que sí! Dispara tal cual en el videojuego, es cómodo, aunque golpea algo fuere pero puedes cambiarlo

-Patada fuerte –dijo escribiéndolo en su libreta- Anotado

-Por cierto ¿Porque dudas cuando digo que me gusta? Estas armas han sido excelentes

-Bueno –dijo cavilando un poco- la verdad es que varios agentes dudan de la eficacia de mis armas y bueno… suelen burlarse

-¿Enserio? No entiendo porque harían eso, si estas armas son excelente réplicas de fuego real

-¿L-Lo dices en serio?

-Ya lo dije, y lo seguiré diciendo, si, son armas buenas de calidad, me encantaría probar alguna en el campo

-Gracias mariscal –dijo dando una reverencia- me alegra tanto que les guste

-Pero ¿Enserio a nadie le gustan tus armas?

-Bueno… a mis jefas también les gustan, aunque si hay un arma que me ayudo a conseguir dinero

-¿A si?

-Yo misma la diseñe, cree, probé, patente y ahora sirve en varios ejércitos del mundo, especialmente servicios de inteligencia y algunos de operaciones especiales –dijo con un aire de orgullo

-¿Y qué tipo de arma? Esos cuerpos no aceptan cualquier cosa

-Permíteme un segundo

Ella ingreso de nuevo a lo que es su taller, después de unos momentos salió con… ¿Un maletín?

-¿Qué te parece? –dijo elevando el maletín

-Bueno… ¿Es un maletín a prueba de balas?

-Nop

-¿Tiene cuchillas?

-Nah

-Esto… ¿Tiene un arma adentro? –es la única opción viable

-Sí y no, tu solo mira

Ahí ella retrocedió y levanto el maletín para luego hacer como si lo empujase de la agarradera sin soltarlo…

El maletín se plegó y tomo forma de un arma.

Primero hizo como si lo empujase y se escuchó un click, de la mitad para abajo del maletín se plegó lo que es el gatillo y una agarradera, de la parte de arriba jalo una parte y plegó una culata, por ultimo salió de manera automática lo que es el cañón y una linterna táctica:

-¿Qué tal? –dijo tomando el arma y apuntándome, estaría nervioso por el cargador puesto pero dudo que me dispare

-Esa… no me la esperaba ¡Asombroso!

-¡Verdad que sí! –exclamo con una gran sonrisa- este es el modelo MK 2 del Lead Case, un subfusil automático capaz de tomar la forma de un maletín, cargador de 25 balas, se puede plegar con uno puesto pero los demás solo se pueden cargar de forma separada, al principio mis jefas dudaron, pero cuando lo vieron funcionar y tener un desempeño excepcional, además de pasar desapercibido paso a producción en serie bajo pedido ¿Adivina quienes lo piden?

-Hmmm, dijiste que cuerpos de inteligencia, el que siempre usa los mejores juguetes es la CIA y FBI ¿El Mossad y el FSB ruso?

-Exactamente compañero, buena deducción, además de ellos el servicio secreto americano y algunos otros países, además de otras pequeñas corporaciones de seguridad privada menores, aunque BrutalCorp es la que lo usa principalmente

-¿Cuántos han sido fabricados?

-Eso… bueno, es información clasificada, pero te aseguro que ya casi llega a las cuatro cifras, les ha encantado al público, tuvo su primera prueba de fuego en un operativo de la CIA, no puedo revelar muchos detalles, pero al sujeto que asesinaron era ya un criminal muy buscado que cambio de rostro e identidad demasiadas veces, nunca sospecho de que, la persona que llevaba un maletín lleno de ´´dinero´´ para obtener información de ese mismo departamento era en realidad un maletín lleno de plomo

-Wow, si debo de admitir que por un momento creí que era solo un maletín y me jugabas una broma –ahí reí ligeramente y ella también- aunque es un tanto más pequeño que otros maletines cumple bien con su camuflaje

-El punto es ese, y ayuda de manera perfecta para proteger a algún político u hombre de negocios y si es atacado en el instante –ahí tomo una postura como si fuese a disparar- Y Bang, nunca se esperaran que esos maletines se conviertan en armas

-Es una sorpresa que se les quedara grabado en la mente, nunca se lo esperarían, y sabes, me interese mucho por la Auto-9, quizás…

-¡Con un demonio! ¡¿Dónde está Sindri?! –escuche a alguien gritar desde el interior del área de trabajo de Sindri, es una voz femenina

-Calma hermana, debe estar probando alguna de sus armas

-¡No la defiendas! Esas armas son solo un gasto de recursos innecesario

-Ella paga los materiales y las armas resultan efectivas en el campo ¿Por qué tan molesta si tú le pediste un arma especialmente a tu medida?

-¡Cállate con un demonio!

Una sonaba verdaderamente enojada y otra muy tranquila, entonces una de las puertas dobles se abrió, por el letrero de arriba, indica que lleva al almacén y talleres, de estas puertas salió una mujer… dos mujeres… en un solo cuerpo.

La parte inferior, un enorme cuerpo canino, garras y patas, esa parte inferior es tan grande o incluso más que el cuerpo de un león y la parte superior al frente son dos cuerpos, dos mujeres.

El pelo de la parte canina es oscuro y la piel de ambas mujeres es completamente clara, lo que pude notar es que desde el lomo a la cola su pelo tiene rayas azules.

El cuerpo de la mujer en el lado izquierdo es igual al de la chica en el lado derecho, lo que las diferencia son sus peinados, la izquierda lleva una cola de caballo y la derecha pelo corto que le llega a los hombros, su vestimenta es como la mía, un saco formal, cada una tiene dos brazos y oreas caninas, lo único que comparten son las piernas… bien, nunca había visto una como ellas:

-¡Sindri! –la llamo la chica con la cola de caballo- ¿Qué estás haciendo? ¿¡Donde está el encargo!? –suena molesta

-Tranquila hermana –la calmo la del pelo corto- ¿Podrias decirnos donde dejaste el encargo del rifle prototipo MK2? –pregunto cordialmente

-Lo deje en su taller, como me dijeron, por cierto, hice algunos cambios a la recamara y parte de la culata, resultaba algo incomoda y la recamara, bueno, literalmente lanzaba el casquillo a la cara del tirador

-Gracias por eso Sindri, ayudara a que nos aproximemos más rápido a la versión final ¿Ves hermana? Ahí siempre estuvo, muchas gracias

-¿¡Como que lo dejaste ahí?! ¡No lo vimos por ninguna parte!

-¿Revisaron en su mesa de trabajo?

Ahí la chica iracunda se pauso y se puso a pensar para luego golpear su frente:

-Maldición… pensé que eran piezas… disculpa Sindri, es solo que los demás armeros están impacientes nos tienen muy estresadas –dijo calmada, luego poso su vista en el arma que llevo- ¿Estas probando tus armas de nuevo?

-Si… ¡Pero le gustan! Es el mariscal Roberto García, el que contrataron después de su actuación en el Aizawa –dijo Sindri de inmediato- también porta una prótesis con piezas que yo fabrique, es buena ¿Verdad?

-Funciona de manera excelente y no presenta ningún daño aun con el trato algo rudo que le he dado, además, las dos armas que he probado han resultado muy buenas

-Ya veo, bueno, nos quedaríamos a charlar pero debemos de ir por ese prototipo, gracias Sindri

Con esto último se retiraron, la mujer que parecía más apacible giro su cuerpo para despedirse con una sonrisa y luego regreso su mirada al frente:

-¿Quién era ella… o ellas?

-Son las jefas de armeros –dijo Sindri volteándome a ver- Las encargadas de que cumplamos con los encargos, las armas funcionen e innovar para la corporación

-Entiendo pero… ya sabes, el cuerpo y eso

-Oh, bueno ¿Conoces al perro de dos cabezas griego?

-Creo ¿El hermano de cerberus?

-Sí, pertenecen a la especie Ortros, cuerpo canino y dos cabezas, aunque claro, el cuerpo humano que sale del canino, Vania es la temperamental y Agatha es la tranquila

-Ya veo ¿Qué tal es trabajar con ellas?

-No me quejo, me permiten hacer mis experimentos de armas y confían mucho en mis habilidades así que estoy bien… pero dejemos eso de lado ¡Sigamos probando armas!

Y así seguimos, pasando con el bláster de Han solo que no era más que una pistola alargada que podía disparar munición de francotirador, algunos rifles ficticios, armamento pesado y de todo un poco.

Ya para las 6:10 pm decidí que ya había sido suficiente de probar armas, Sloan y Cat se retiraron a sus hogares y yo seguí con Sindri hasta que terminamos con las armas:

-No puedo decir nada más que todas resultaron cómodas de disparar, en serio, tienes un don –dije entregándole la Auto-9, me enamore de esa pistola

-Muchas gracias –dijo guardando la pistola- hace mucho que ningún agente probaba mis armas de ese modo, todo esto me ayuda a obtener algo de retroalimentación

-No es nada, fue divertido, ahora una pregunta ¿A qué hora cierra la galería de tiro?

-Bueno, permitimos a los agentes practicar hasta las 8 de la noche ¿Por?

-Tendré una cita y la afortunada gusta mucho de las armas, pensé en traerla y probar algún armamento especial

-¿Una cita? –dijo inclinando su cabeza- pues… no permiten el acceso a civiles

-Es una agente de MON

-Oh, bueno, en ese caso no hay problema

-El problema es que quizás pueda traerla aquí a eso de las 9 de la noche ¿Crees que hagan una excepción?

-Los demás armeros no, pero yo te hare ese favor –dijo con una amplia sonrisa

-¿Enserio?

-Probaste todo mi catálogo de armas y todas te encantaron, además de que me diste datos importantes para mejorarlas, estaré mas que contenta de que pasen un buen rato probando más armas –dijo alzando su pulgar

-Muchas gracias, ahora… dices que haces esas armas como encargos especiales ¿Verdad?

-Asi es

-Bien… ¿Cuánto por una Auto-9? –pregunte poniéndome algo más serio

-Bueno –ahí ella comenzó a cavilar apoyando ambos codos sobre la mesa… me fue inevitable ver como sus senos colgaban, mírala al ojo, no a su pecho- el precio es de 2,500 dólares

-Ya veo, bueno, ¿Y no hay precio especial por haber testeado tus armas?

-Quizás… bueno, podría hacerte un descuento especial –dijo ahora apoyando su mentón sobre su mano- ¿2,000 te parece mejor?

-¿Qué tal 1,900 dólares? Es una buena arma pero, no sé, 2,000 me parece demasiado

-1,950, tengo que sacar algo de ganancia, esa pistola me tomo algo de tiempo y lleva materiales especiales

-Está bien, me parece un buen precio –dije pasando mi mano por la apertura de la ventanilla

Ella estrecho mi mano y las sacudimos:

-Pero no tengo el dinero ahora mismo ¿Podrias apartarla?

-Claro que si Roberto, lo que sea por un buen cliente –dijo tomando su libreta y anotando mi nombre

-¿Podrias pasarme tu libreta?

-¿Eh? ¿Por?

-Solo préstamela

Ella me la paso curiosa junto a su pluma, en la libreta escribí mi gamertag y numero de celular:

-Ten

-¿Qué es?... ¡Oh! Tu gamertag, gracias, ojala podamos jugar unas cuantas partidas

-Sera un placer

-¿Y porque tu número de celular?

-Solo para ponernos de acuerdo y jugar en nuestros tiempos libres, hablar de alguna futura compra mía, además –ahí la mire directo a su ojo regalándole una sonrisa- será un placer compartir una plática con una chica tan linda

Ella ahí se sonrojo notoriamente y yo solo reí al verla roja, siempre hace efecto:

-Bueno, me tengo que ir Sindri, ha sido un placer, nos vemos luego

-¿Eh? C-Claro Roberto, h-hasta luego –se despidió aun sonrojada con una sonrisa

Un halago de ese estilo nunca caen mal, especialmente con alguien tan agradable, no sé cómo alguien podría burlarse de sus armas, me resultaron cómodas y fue divertido usarlas, tengo tiempo, quizás ir y entrenar junto a Janet y Mizuki estaría bien… aunque no tengo ropa deportiva y entrenar con un saco de vestir no sería lo más cómodo… nah, mejor regreso con Amanda.

Ahora que lo vengo recordando, íbamos a inscribirnos en el club Kobold, quizás sea mejor inscribirnos a los dos y así quitárnoslo de encima.

Apenas subí las escaleras cuando me topé con algo un tanto más diferente, al fondo de este pasillo que lleva a los gimnasios o talleres hay varios agentes reunidos, me pareció un tanto extraño porque los demás días ese no era más que la zona donde el pasillo se divide en dos, camine hasta el grupo de personas y viendo por encima de ellos pude ver una especie de altar pequeño… ahí están nueve marcos con fotos.

Los nueve agentes que fallecieron.

Un pequeño pedestal de madera no muy alto, unos 30 centímetros, encima de este hay varias veladoras, flores, cartas y los marcos con las fotos de los fallecidos, en la pared cuelga un pequeño cartel con algo escrito.

´´Para los difuntos que dieron su vida cumpliendo con su labor, honraremos su sacrificio´´

No evite sentir una punzada en el pecho ante esas palabras… tal como pasaba en México, despedíamos a los compañeros que perecían… aun con el odio y desconfianza por parte de la población había muchos otros que nos respetan, esas familias que saben de nuestro sacrificio y aquellas que se quedaban sin un miembro que lucho hasta el final, ahí los veían como héroes por ser soldados pero… ahora que lo pienso, y viendo la relevancia de los medios pero las palabras que usaron… ¿Quiénes honrarían a unos mercenarios?

La palabra infunde asco o miedo, vender tu arma y servicios por caprichos de alguien, pero el poco tiempo que he estado, conocido a estas personas, la inocente pregunta de Catalina por un juguete para su amiguito, Sloan con una estudiante como huésped que tal parece cuida bien, Mizuki y Dina que disfrutan de las películas, Janet que solo busca hacer su trabajo bien… no son como los pintan los comics o medios, no son personas sanguinarias sin escrúpulos.

Son personas con amigos, familia, hobbies y sueños, como cualquier otra persona donde su trabajo amerita riesgos diferentes… y lo único que hacen es tacharlos de asesinos pagados y autorizados, no habrá quien forme una hilera con trompetas y tambores a modo de banda de guerra y escoltado su carroza donde el cuerpo se dirige al panteón, tal cual los honores en los que participe una vez. No habrán medios recordándolos por haber cumplido su labor y protegido a alguien o personas.

Solo un pésame vacío a las familias y un ´´ya paso´´.

Como si de una herramienta se tratase… como cuando se rompe o daña y la apartas para cuando pueda servir pero solo se llena de polvo.

Cuando me dejaron de lado sin una pierna:

-Mariscal Roberto, buenas tardes –escuche a alguien a mi lado

Sali del trance y me gire, es el mariscal Barrick:

-Mariscal, buenas

-¿Conocía a alguien? –pregunto quedándose de pie a mi lado admirando el pequeño altar, donde ofrendas y decoraciones acompañaban esas imágenes

-No… solo me acerque a ver… es triste saber que perecieron de esa manera

-Es una desgracia y a todos nos duele, algunos de ellos eran amigos de otros agentes, incluso familia… por eso hacemos lo mejor para que sus difuntos se vallan con honores

-Me parece un acto muy noble, pocos saben del sacrificio de personas así

-Algunos son tan ingratos… moverán este altar a uno de los pisos subterráneos, no si se ha dado una vuelta por ahí pero hay un cuarto especial donde espera un muro solitario en ese cuarto, ahí están los nombres de los difuntos en servicio en Japón

-Ya veo, no lo he visto pero quizás me daré una vuelta –ahí mire el altar y cada persona- no soy algún conocido de ellos, ni ellos para mí, pero una ofrenda para los que perecieron luchando nunca sobra

Algunos jóvenes, otros con apariencia más madura, humanos y liminales, aparecían en la foto sonriendo… y ahora ya no están, no los conozco de nada pero eran compañeros de la misma corporación, nadie puede decir si algún día me hubiese tocado trabajar con ellos:

-Espero que cosas así no le parezcan una especie de glorificación innecesaria a mercenarios

-Eran vidas, mariscal Barrick –asevere- no me importa que hayan luchado por el dinero o por hacer el bien, pero lucharon por una buena causa… fueron emboscados y atacados de manera cobarde, no soy quien para venir y decir que esto está mal, al contrario, esto me parece una práctica muy noble, no creo que alguien más se preocupe de ellos para honrar su muerte

-No lo hacen –contesto- algunos puede que hablaron con todo bajo y ´´tristes´´ por esta pérdida pero son mentiras, somos herramientas, mariscal Roberto, colaboramos con el gobierno mismo y les ayudamos en cualquier operativo o los hacemos nosotros para que la gente salga tranquila cada día, pero eso no quita que somos una corporación de origen extranjero y nuestros agentes que actúan cuando son pagados, no sentirán pena alguna de nuestros compañeros fallecidos –ahí el suspiro y se hinco, lo pude ver escarbando en su bolsillo y de este saco un chupete colocándolo frente a la foto de una mujer- ella… salió a luchar por su pequeño, era valiente y osada, y aunque siempre regresaba tarde cuidaba de su niño, lo amaba tanto, era su vida entera… yo era su vecino… ella ya no está y el niño paso a los abuelos, el padre se había ido hace mucho tiempo y estaba sola, la ayude a que ingresara y obtuviese un buen dinero, antes había pertenecido a TALIO pero salió cuando estaba embarazada –lo pude ver como secaba las lágrimas de sus ojos y volvió a ponerse de pie- ingreso a la corporación y demostró rápidamente de que estaba hecha… esta y muchas historias así son desconocidas al público porque a nadie le importa indagar en la vida de una persona honesta, que se ganaba el pan laborando honradamente

-Lamento tanto lo sucedido –dije suspirando, la vida es cruel- ¿Qué hay del niño?

-La noticia no le ha llegado pero se la hare llegar yo mismo, en ocasiones yo la auxiliaba cuidando de su retoño, es un buen muchacho… me duele tanto que su madre ya no este… que yo soy el responsable de su muerte –dijo apretando sus puños y volviendo a limpiar sus ojos… lo comprendo perfectamente- yo la traje a este mundo de la seguridad privada, a estos peligros de ser un soldado a sueldo, es mi culpa

-El día nos llega a todos, nosotros, los altos cargos afrontamos la adversidad y cuidamos de nuestros subordinados, los guiamos a una posible muerte, a que el siguiente viaje pueda ser el último –ahí me pause- a afrontar el destino y saber que uno de los tuyos, que confiaron en ti pueden morir… lo mejor que podemos hacer por ellos es honrarlos y seguir adelante… espero que ese pequeño crezca con la idea que su madre era una heroína

-De eso me asegurare –ahí el solo suspiro- creo que sería mejor irnos, lamento tanto que me haya visto así

-No importa compañero, te comprendo perfectamente hay que dejarlo salir –él se dirigía a la salida así que lo acompañe- ¿Estos honores lo hacen en toda la corporación?

-Asi es, en cada país donde haya una de las oficinas, no importa si solo para brindar seguridad privada estándar o servicios de mercenarios, honramos a los difuntos… después del ingrato trato que nos han dado cuando laboramos con el pentágono y CIA

-¿Qué fue lo que ha sucedido?

-Han sucedido demasiadas cosas, pero el evento que nos dejó en claro que nadie más honraría las memorias de los fallecidos o sus cuerpos siquiera fue en una de las múltiples misiones en Afganistán –comenzó a explicar saliendo ya de las oficinas, tome el rumbo hacia el gimnasio kobold y el me seguía acompañando- Dos de nuestros equipos fueron enviados a proteger un puesto de control del ejército americano, los ayudaron para repeler ataques y ayudar a la defensa del convoy militar de evacuación… cuando estaban por irse se dieron cuenta de algo, a las cercanías del control, a los alrededores había una pequeña aldea, la gente estaba tratando de huir también, en vehículos de los que disponían, a pie e incluso en caballos o camellos, los yihadistas atacaron a los civiles por ver entre los vehículos una camioneta muy similar al del ejército americano… portaban con una gran cruz roja, está más que claro que esa cruz roja solo significa que hay heridos, hay médicos desarmados, y ha quedado claro que es un crimen de guerra atacar a médicos desarmados… a esos fanáticos no les importo… nuestros agentes dispararon sobre ellos, sobre esos yihadistas llamando su atención para que los civiles huyesen, de los 10 agentes que estuvieron ahí solo uno sobrevivió, el convoy de civiles y soldados salieron de la zona, nuestros agentes se quedaron para defender a los civiles desarmados, algunos fueron asesinados en el acto, otros secuestrados, torturados y asesinados ¿Qué dijo el pentágono? Nada… ni siquiera volvieron por los cuerpos a como hacen con sus míticos guerreros americanos… solo se quedaron en el desierto y aquel que sobrevivió no regreso por el estrés post traumático –se detuvo de golpe en una esquina- desde aquel día honramos a nuestros compañeros caídos pues nadie más lo haría, yo de aquí tomo otro rumbo mariscal… siga con el buen trabajo y no se desanime, atraparemos a los responsables

-No lo hare mariscal Barrick, seguiré trabajando arduamente para que la gente no salga con miedo, y que ningún otro perezca

-Me alegra saberlo, adiós mariscal, cuídese

-Usted también… suerte

-Gracias

El solo me dio una última sonrisa y partió por otro rumbo, yo me detuve a pensar… la vida es demasiado cruel… pero hay que tomar al toro por los cuernos y seguir avanzando, somos guerreros y no podemos detenernos a llorar… las bajas solo nos demuestran que debemos seguir combatiendo hasta que la última de esas alimañas estén en lo más profundo de la tierra.

Dejando ya eso de lado me dirigí a la parada de autobús cercana, tome uno de los autobuses que, según el mapa de mi celular, llevan al club Kobold, en el transporte tome asiento a un lado de la ventanilla y deje que pasara el tiempo, tomara un rato llegar.

En un momento una mujer tomo asiento justo frente a mí, es una lamia y cargaba a su bebe, la pequeñita es de escamas verdes y su pelo es del mismo color, estaba mirando hacia atrás con su chupete y su mirada se quedó sobre mí.

Tal cual hizo Amanda hace ya una semana comencé a hacerle caras a la pequeñita, saque la lengua, sonreirá o gestos graciosos, la pequeña no evito comenzar a reír. Ah, la risa de los pequeños me gusta, simplemente son tan tiernos… ya se me está pegando ese cariño por ellos de Amanda.

Ya llegado a mi parada acaricie la cabeza de la pequeña sin que su madre se diese cuenta y baje del vehículo, subí por la escalinata y al ingresar me dirigí con una de las recepcionistas detrás de un mostrador:

-Buenas tardes, bienvenido al Club Deportivo Kobold ¿Hay algo que pueda hacer por usted?

-Buenas, sí, me gustaría inscribirme junto a una amiga en el club, ella no está aquí ¿Se puede?

-Claro, solo necesitaría su nombre completo, dirección, si lo tiene, correo electrónico, numero de celular y le tomaremos una foto a usted para imprimirla en su tarjeta de miembro, en el caso de su amiga le imprimiremos la tarjeta y cuando ella venga le tomaremos la foto

-Excelente, solo deme un segundo para llamarla

-Por supuesto

Si mal no recuerdo, Amanda nunca me dijo su nombre completo, hoy es un buen día para descubrirlo:

-¿Bueno?

-Hola Amanda

-¡Hola Robie! ¿Cómo estás? ¿Cómo te va en el trabajo?

-Termine hace unas horas y decidí que antes de ir al departamento inscribirnos en el club Kobold ¿Te parece?

-Me parece excelente… ¿Qué es el club Kobold? –pregunto con un tono de pena, yo solo reí ligeramente

-Es un gimnasio con instalaciones especiales para liminales, venimos un día después de que me entregaron la prótesis

-Oh, cierto, me parecieron buenas instalaciones, pues está bien ¿Necesitas algo?

-Sí, tus datos, nombre completo

-Amanda Bellerose Dufort

-Un lindo nombre –ahí solo la escuche reír ligeramente, por mi lado repetí el nombre a la amable mujer- ¿Posees algún correo electrónico?

-Eeeh… no

-Cierto, pregunta tonta ¿Cuenta bancaria?

-Tampoco… -y la sigo cagando

-Entiendo, bueno, no te preocupes que les daré mi cuenta

-¿Estás seguro Robie? No me sentiría muy cómoda con que te quiten tu dinero por pagar mi membresía

-No digas eso, no me lo están quitando, solo estoy pagando algo tuyo, igual si no te sientes cómoda siempre puedes darme lo de tu membresía y pagarlo con tu dinero

-Oh, bueno, eso suena mejor

-Bien, ahora permíteme un segundo

-Robie, tengo que volver a preparar la comida, hoy prepare algo muy especial

-Muero de ganas de ir

-Espero lo disfrutes, bien ¡Au revoir!

-Adiós

Colgué y le di a la mujer mis datos, junto con la dirección, correo electrónico y la cuenta bancaria, además del tipo de membresía, por ahora será la estándar, ya con todos esos datos me guio a una pequeña habitación con una cámara fotográfica, esbozando una pequeña sonrisa y demostrando como el flash directo en mis ojos ya no me hace efecto tomaron la foto, imprimieron la tarjeta y me la entregaron junto a la de Amanda, es de color azul y las letras son de color negro:

-Muestre está cada vez que llegue y le permitirán el paso a las secciones para usuarios estándar, además de un entrenador semi personal, en el caso de su amiga cuando venga y muestre la tarjeta al ingresar al edificio la llevaran a tomarse la foto y con eso ya no tendrá problemas

-Excelente, muchas gracias

-No hay de que, es un placer ayudar

Yo solo me despedí y partí con ambas tarjetas. Camino al departamento decidí ir a pie, es una distancia algo larga pero… hace ya casi medio mes no podía caminar como una persona normal, ahora sí puedo, debo de disfrutarlo.

Además, así puedo programar la cita. Saque mi billetera y de ahí el papel con el número de Zombina, el teléfono timbro un par de veces cuando contesto:

-¿Hola?

-Hola Zombina, soy Roberto

-¡Oh! Rob ¿Qué tal todo?

-Bien, voy saliendo del trabajo y pensé que camino a casa podría programar la cita ¿Estas libre mañana?

-Esto… si, mañana estoy libre ¿Y qué tienes en mente grandote?

-Prefiero que sea sorpresa ¿Qué te parece vernos a las 3:30 en el Aizawa?

-Suena bien, con que podamos comer algo bueno está bien

-Excelente, bueno, ponte guapa mañana, te aseguro que la pasaras bien

-Eso espero, no quisiera morir de aburrimiento –Ahí la escuche que se hecho a reír… fue un mal chiste pero es de esos que son tan malos que dan risa

-No pasara te lo aseguro, morirás porque la cita nunca acabe

-Hey, ese no estuvo mal

-Bueno, me tengo que ir Zombina

-Claro grandote, suerte y nos vemos mañana

-Adiós

Colgué y seguí con el camino al departamento… veamos ¿Qué podría hacer con ella? Lo de las armas ya está, y en el Aizawa comeremos, vi varios anuncios de que abra una especie de festejo en algunos parques, lo que significa tiendas con juegos, comida y demás, así que podremos asistir a esos eventos, quizás ir al cine no estaría mal, no sé qué clase de películas le gusten pero el cine nunca es una mala opción. Algún bar para antes de terminar todo, lo demás lo puedo improvisar…

-¡Y justo cuando no me quedaba más frascos estus y solo una porción de la vida el vigilante del abismo cargo sobre mí, mas nunca espero que lanzara un golpe de estocada con mi espada Claymore para acabarlo! –termino Amanda con su liada contra uno de los jefes grandes de Dark Souls- Fue el momento de mayor tensión que he tenido ¡Pero logre la victoria! –dijo con orgullo mientras se movía de lado a lado en la cocina

-Whoa, bien hecho Amanda, literalmente la jugada del último segundo ¿Y cuantos intentos te tomo?

-Esto… no hablemos de eso, es mejor la victoria –dijo riendo incomoda

-Anda, no pueden ser tantos

-Bueno… 14…

-Oh… si bueno, es un jefe difícil, aun mas si es tu primer videojuego, pero son pocos intentos comparados con otros

-Ya veo, igual fue muy divertido, especialmente el inicio cuando los otros que perecieron se levantaban para ayudarme –dijo sacando un par de verduras del refrigerador- dime ¿Mañana descansas?

-Tendré la mitad del día libre, luego el domingo es el día entero libre, aunque mañana tengo planes con alguien más, una cita

Entonces la vi sacar un gran cuchillo y girarse:

-¿A si? ¿Con quién? –pregunto inclinando su cabeza de lado

-Con Zombina

-Bina… Pero si ella es una agente de gobierno, supongo que trabaja mañana ¿Y porque saldría contigo? –dijo dándome la espalda y comenzando a cortar las verduras

-Si bueno, ella dijo que mañana está libre, aquella vez que fuimos al club Kobold la rete a un intercambio de golpes, termine ganando y como ella no tenía el dinero para igualar la suma de una apuesta ella propuso la cita

-Oh, ya veo… bueno, espero que te diviertas –no sé porque pero ahora es aún más audible el cómo corta los vegetales- aunque no sé porque saldrías con Zombina, digo, si puede que ambos sean guerreros pero ella no es especialmente femenina –entonces escuche como dejaba caer con más fuerza el cuchillo- digo, dudo que sepa cocinar tan bien como lo hago, o siquiera preocuparse de alguien como se debe, solo piensa en sus armas o salir a patear traseros como ella decía, pero espero te diviertas en tu cita

Ella… ¿Esta celosa?:

-Amanda… ¿Acaso estas celosa? –me es inevitable cuestionar

-¿Celosa? ¿Yo? –se giró sin el cuchillo en su mano- para nada ¿Por qué me pondría celosa de que mi amigo saliese a una cita con otra chica que considero una amiga? –ahí se giró y pude ver como tomaba más vegetales y comenzaba a picarlos… con fuerza extrema- No es como si de esa cita comenzase un amorío entre Bina y tú, comenzaras a faltar aquí en el departamento, quizás habiendo días que no te vea porque al salir del trabajo prefieras ir con ella que quedarte conmigo, tu gran amiga que te aprecio tanto, preparo tu desayuno y cena, disfruto de los pocos momentos que podemos pasar juntos debido a tu trabajo –ahí pude ver como dejo caer la punta del cuchillo en la tabla para cortar y clavarlo para luego girarse- ¿Por qué estaría celosa?

-Eh… bueno… yo… -debo de admitirlo, da un poco de miedo, dos metros de estatura más otros 30 por ambos cuernos- claro que el término ´´cita´´ en este caso quizás se le ocurrió para formalizar algo entre dos personas que apenas nos conocíamos de aquella vez que vino por lo de mi prótesis, o motivarme a dar todo de mí, que claro, yo ya iba a dar todo para estrenar la prótesis y sentir la adrenalina –ahí fingí toser, su mirada entre una sonrisa pero que se siente una aura pesada intimida un poco- lo que quiero llegar es que no creo que me enamore de Zombina o termine teniendo una relación amorosa con ella, apenas la conozco de un par de veces, quizás esta ´´cita´´ sirva para conocerla un poco mejor, pero nada más… además ya te hice una promesa, nunca te abandonaría ¿Lo recuerdas?

Ella me miro de arriba abajo analizándome, su sonrisa de una entre sonrisa y mueca de enojo cambio a puramente su sonrisa que tanto me gusta, su cuerpo que se había tensado e imponiéndose ligeramente se relajó y su cola que se había mantenido totalmente quiera comenzó a sacudirse de lado a lado:

-Sí, lo recuerdo Robie, gracias por aquella promesa… perdona que me pusiera así –dijo mientras volvía a su labor- la verdad es que no sé porque dije todo eso

-No importa Amanda, así nos pasa a todos…


POV Narrador


Después de ese pequeño momento, donde los celos; por más que la minotauro lo negaba; le ganaron siguieron con su charla, aunque esos celos estaban más orientados a una posible pérdida de su amigo, en el aspecto en que la deje de lado por su pareja amorosa.

Ambos disfrutaron de una pequeña sesión de videojuegos, especialmente de carreras y destrucción de vehículos a altas velocidades para relajarse, compartir gritos de emoción y Roberto apreciar como su compañera se emocionaba de sobremanera como cuando él era solo un niño y los gráficos de un Atari o play station, eran para él y su hermana, lo mejor del mundo.

Para el día siguiente el mexicano se levantó temprano al igual que su amiga, se dio un baño rápido y al salir el desayuno estaba listo, comiendo ambos y volviéndose a despedir el soldado salió en dirección a las oficinas de BrutalCorp para seguir con su labor.

Mientras, Amanda se había quedado, Roberto le había entregado su tarjeta del club Kobold además de mencionarle sobre lo siguiente en el trámite, Amanda estaba emocionada de ir algún día con Roberto o intentar aventurarse de nuevo en la ciudad…


POV Amanda.


Quizás salir de nuevo a la ciudad no termine siendo una buena idea, no quisiera perderme aun con ese aparatito… pero si nunca lo intento no lograre una independencia total, quiero superarme aun con mi amnesia, quizás el primer paso sería salir a la ciudad y regresar a casa. Debería trazar un mapa, o una ruta, ir de aquí a un punto, comenzando desde algún punto cercano hasta alguno más lejano, sí, me gusta esa idea, la anotare.

Saque mi libretita de apuntes y escribí esa pequeña idea, quizás Robie me pueda ayudar… no, es mejor si lo logro sola, si necesito de alguien para dar con mi casa ¿cómo podre considerarme alguien independiente? Si… quiero a alguien para tener una familia, pero yo quiero superarme.

Dejare eso de lado, luego le comento a Robie… si es que termino perdida el debería ayudarme… aunque no es como que me pierda… espero.

Ahí escuche como llamaban a la puerta, cerré mi libretita y me dirigí al portal, ojala sea una visita.

Abrí la puerta y me topé con una harpía:

-¡Hola! –salude

-Hola señorita ¿Usted es Amanda? –pregunto revisando una carta

-Asi es

-Excelente, tenga –dijo entregándome esa misma carta- tenga un buen día –ahí se retiró del lugar

-Oh… gracias

Entre de nuevo y revise la carta, es de mis padres.

Retire el sello que mantenía cerrado el sobre y saque la cartita:

´´Para: Amanda´´

´´Hija mía nos alegramos tanto que el programa de intercambio haya dado con un buen anfitrión para ti, enviamos esta carta para anunciarte que el próximo fin de semana acudiremos a tu departamento, llevaremos algunas cosas de tu equipaje que se quedaron en la colonia, además de darle una visita cordial a tu anfitrión y llevarle algún obsequio de nuestra parte por haberte recibido y ayudado tanto, la señorita Smith nos contactó y dijo cosas muy buenas del señor Roberto, estaremos por demás felices de conocerlo en persona, además de visitar a nuestra querida hija.´´

´´Cuídate hija mía, hasta luego, con amor, mamá y papá´´

Debajo de la misiva pude ver tres fotos… es la foto de mi madre, mi padre y mi hermanita. No contuve algunas lagrimitas que me salieron de felicidad… los extraño, no puedo negarlo, pero yo quería salir al mundo, mi madre me motivo tanto y mi curiosidad me pudo, no por algo apenas llegue a Japón y me inscribí a cada curso para hablar Japonés y leer los kanjis, quizás mi acento francés sea una traba, pero hasta ahora todos me han comprendido bien, así que estoy feliz con mis logros hasta ahora.

Volví a apreciar las fotos de mi familia y pase mi mano suavemente por la foto de cada uno… si, los extraño mucho, y estaré muy feliz de recibirlos el próximo fin de semana, debo de anotarlo, así podre preparar un buen platillo para ellos, y avisarle a Robie, no lo vallan a tomar de sorpresa y… mi padre se ponga algo… protector. Aunque lo dudo, Robie ha sido muy bueno y dudo que él se enoje con mi anfitrión, es tan buena persona y valiente que quizás sienta admiración.

Y no use su hacha de mandoble para intimidarlo.

Sé que lo hace porque me quiere, y no desea que su retoño salga con cualquiera, pero ya le he dejado en claro que no soy una tonta, y se escoger a alguien… el que olvide salir con él o… siquiera tuviese un pretendiente o novio es otra cosa… eso siempre me desanima, el solo recordar esos flashes de mis intentos fallidos… como era tachada de infiel o que ilusionaba a los hombres.

Tome asiento en el sillón y baje ligeramente mi cabeza… no soy una provocadora, o seductora sin escrúpulos como decían… es solo… que antes mi amnesia era mucho peor, todo porque esos medicamentos eran difíciles de conseguir del acta y tenía tantas cosas en mi mente como la administración de la economía de la colonia que… bueno, terminaba olvidando esas relaciones que tenía… nunca llegaron a algo más que saludos tiernos o un ´´Mañana saldremos a una cita´´… nunca pasaba de la primera.

Las lágrimas salieron de mis ojos y las seque con mi manga, no debo de ponerme así, las medicinas están surtiendo un efecto mucho mejor de lo que pensé, y debería aprovecharlo para continuar mi vida, acreditarme en Japón y encontrar un trabajo… Si…

-¡Si puedo! –dije reanimada

Solo debo de buscar por alguna universidad o instituto que ayude en esas acreditaciones, tome la laptop de Roberto y me sumergí en la búsqueda de esas universidades, será mejor comenzar desde ahora…


POV Roberto.


El trabajo continúa y hoy toca el pez gordo.

El teatro Jardín imperial.

EL nombre impone y la capacidad de este teatro es de casi dos mil personas… demasiadas que vigilar y estar atento, el lugar está repleto y recibimos la noticia que algunos funcionarios japoneses están aquí con sus familias, mayor razón para cuidar de Alexa y si alguna situación tensa sucede intervenir de inmediato.

La estrella sigue en su camerino retocándose, mi equipo está a los alrededores, Dina en la zona alta del escenario, los demás haciendo patrullaje, esta Catalina se quedó conmigo cuidando de Alexa:

-Es mucha gente –comento de repente Catalina

-Demasiada, hay que estar bien atentos –ahí tome una tabla de apuntes y revise un pequeño reporte que me entregaron- Los de seguridad del edificio anunciaron que vieron entrar a varios orcos, ogros, algunos elfos oscuros y aracnes, hay que estar muy atentos a esas especies grandes, pero tampoco hay que llamar la atención y apuntarle a cada uno que se acerque a ella

-Entendido mariscal, solo cuando la situación lo amerite

Entonces Alexa salió de su camerino, esta vez, portando un vestido completamente negro con brillantina, este cuenta con una apertura para su pierna mostrando su calzado de zapatillas de tal, esta vez no llevaba un sombrero de copa, sino uno más formal de color blanco, ala corta y con una cinta negra, de este salían varias rosas blancas con tallo negro, no sé de donde las saco, o quizás no son naturales, pero lucen bien. Ya por ultimo su paraguas-bastón que siempre la acompaña:

-¿Qué les parece? –dijo posando apoyándose en su paraguas destacando sus curvas y dejando de fuera su pierna

-Luce fantástica señorita Alexa –comento Catalina

-Concuerdo, si me lo permite, luce muy bella

-Oh, muchas gracias queridos –dijo sonriendo tomando ya una postura normal- La hora se acerca y debo de ir al escenario, deséenme suerte

-Suerte –contesto Catalina rápido- aunque, usted ha dado espectáculos excelentes, no creo que la necesite

-Lo mismo digo, ha dejado al público anonadado, y cada vez que salimos la idolatran

-Oww, son tan amables –comento riendo ligeramente- se los agradezco chicos

Ya llegados al escenario nos detuvimos antes de entrar por completo, el telón sigue cerrado, los músicos se colocan desde varias gradas en la parte de atrás, el piano para los asistentes que Alexa crea está colocado, reflectores listos.

Y con el anuncio del presentador el show comienza, todo oscureció y retrocedimos, el telón se retira y la gente deja de aplaudir, después de unos segundos los reflectores iluminan directamente a Alexa, su vestido dando un gran brillo por las decoraciones plateadas, ella dando una reverencia para luego girar su paraguas entre sus manos y terminar disparando al cielo lanzando esas dos grandes gotas de tinta, pero esta vez tomaron forma en el aire, cayeron rápidamente pero Alexa abrió el paraguas y lo dejo abierto hacia arriba para que sus asistentes cayesen en este.

Cuando ambos cayeron sostenidos de sus manos tomaron con las manos libres sus sombreros y encima del paraguas saludaron al público, la gente enloqueció y ambas personitas bajaron del paraguas para ir al piano, Alexa cerro su instrumento, camino lentamente hasta el micrófono y comenzó con su dulce canto, es muy buena…

-¡Quédate en el suelo! –grito Mizuki con ese hombre en el suelo bajo su rodilla

-¿Qué sucede arañita? ¿Te comieron la lengua? –pregunto sardónicamente Janet a una aracne tejedora

Por mí lado levante al tipo que casi termina huyendo, lo taclee y cuando logre retenerlo por completo dejo de forcejear, los otros dos no hicieron lo mismo, la aracne trataba de zafarse de Janet y el hombre lanzaba patadas constantes, aunque Mizuki no es especialmente grande y con facciones algo suaves es más fuerte de lo que parece:

-¿Qué tenemos aquí? –la escuche exclamar- ¡Mariscal! ¡Este tipo esta armado!

Voltee a verla y ella estaba sosteniendo una navaja automática:

-¡Deja eso!... ¡No es mío!-grito ese hombre

-Silencio, esa historia ya nos la sabemos

-¡Suéltame peluda! ¡Somos congéneres!

-Nada de eso –al decir eso Janet la azoto contra el suelo, aun con el abdomen grande de esa tejedora se puso encima de ella y con sus garras sostenía los brazos de la tejedora, uno en su espalda y el otro lo mantenía estirando- si crees que tendré piedad solo porque eres una araña, estas muy equivocada

Ahí pude ver como la examinaba con una mano y metió su garra en uno de los bolsillos de la chaqueta de esa tejedora, ahí saco un bote pequeño transparente y con varias pastillas dentro:

-¿Qué tenemos aquí? –Ahí Janet reviso las etiquetas- Mariscal, esto es lejía en forma de pastillas ¿Qué demonios tramaban? ¿Envenenar a Alexa?

-¡No son mías!... ¡Y no es lejía son mis past- la interrumpió Janet dándole un golpe

-Cállate, la etiqueta dice claramente que es lejía

-Tranquila Janet –dije acercándomeles- esposémoslos y llamemos a los de seguridad y la policía

-¿Y que los dejen libres en poco tiempo? –Cuestiono Janet- Para nada, es más que claro que querían dañar a Alexa, por algo se colaron escalando y evadiendo a los de seguridad, usando a esta tejedora para ir por los techos y la tela como trampas

-Sé que estas personitas no estaban aquí por buenos motivos, pero no podemos hacerles mucho daño o usar fuerza innecesaria, ya los tenemos sometidos, solo hay que entregarlos a la policía

Apenas iba a tomar mi radio cuando escuche que Janet dejo escapar un fuerte grito de dolor, la tejedora se había soltado y lanzo un arañazo al rostro de la tarántula, esta retrocedió y la intrusa de ocho patas casi logra huir, de no ser porque Janet se recuperó rápido y la tomo de dos de sus patas traseras jalándola, volviéndola a levantar y arrojarla contra el suelo, azotando su espalda y cuerpo arácnido:

-¡Ahora sí! ¡Me tienes harta! –dijo asfixiándola

-¡Janet Friedman! ¡Tranquilízate, con un demonio! –Grite habiendo esposado a ese tipo antes y dejado en el suelo boca abajo- ¡No es necesario asfixiarla!

-¡Esta perra de ocho patas casi me saca un ojo! –grito iracunda con la tejedora tratando de librarse de su agarre, poso su garra en la cabeza de esa intrusa y al ser tan grande su cabeza cabe por completo en lo que sería la palma, ahí comenzó a ejercer presión en el cráneo de la tejedora- ¡Hare que sus ocho ojos salgan disparados, es como si aplastara una uva!

-¡Janet! ¡No seas idiota y cálmate! –era el turno de Mizuki- ¡Si la matas terminaras fuera de la corporación y esos años de entrenamiento valdrán pura mierda!

Camine hasta ella y la mire a los ojos:

-Suéltala en este instante –dije sin romper el contacto visual

Ella estaba enfurecida y casi gruñendo como si de un perro se tratase, mostraba claramente sus colmillos y la tejedora en sus brazos, aunque no parecía estar asfixiándose, no dejaba de gritar por el dolor de la garra de Janet, esta última, comenzó a regular su respiración, se tranquilizó y soltó el cuello y cabeza de la tejedora que cayó de golpe en el suelo, no parecía querer moverse más que para toser y sobar su cabeza. Tome mi radio y contacte con los de seguridad:

-Tenemos tres intrusos, dos humanos y una liminal –llame por la radio

-Llamaremos a la policía y a un agente del Acta, esperen, ¿En qué parte se encuentran?

-En la zona de músicos, justo antes de los camerinos

-Entendido

Corte la comunicación y me dirigí a donde esta Mizuki y Janet, esta última, más tranquila y solo manteniendo una mano sobre la tejedora que trata de repararse del dolor, el otro tipo boca abajo ya no ha intentado librarse, parece el más resignado, los interrogaremos para cuando las autoridades lleguen, solo los retendremos.

Y después de unos minutos las autoridades aparecieron, cuatro agentes de policía y la agente Smith, me pareció extraño que ella acudiese a solo por una intrusa:

-¿Qué es lo que sucedió exactamente? –Pregunto uno de los policías el cual comenzó a tomar notas, sus compañeros vigilaban a los intrusos, Smith también se había acercado

-Mi compañera Mizuki estaba cumpliendo con su vigilancia cuando escucho algunos ruidos extraños al momento que paso por toda esta área, especialmente cuando dejaron caer un tambor, nos llamó por la radio y acudimos a este lugar, llegamos e inspeccionamos entre las estanterías, la tejedora salto de sorpresa sobre Janet y los otros dos trataron de escapar, lo hubiesen logrado de no ser por mi compañera tarántula que bloqueo el camino, logramos someterlos y retenerlos –di un informe rápido- además de eso, encontramos una navaja automática en el bolsillo de uno de ellos, y en la aracne un bote con pastillas de lejía

-¿Lejía? ¿Por qué llevarían Lejía? –pregunto un policía a la aracne

Esta solo desvió la mirada esposada:

-Tomando en cuenta que trataron de huir hacia el camerino de Alexa, y que este mismo almacén de instrumentos está a solo unos pocos camerinos para el de la estrella que sigue en su show, todo apunta a que planeaban envenenarla, Alexa es una liminal artificial, hecha de tinta, si introducían esas pastillas en su comida, pues suele comer mucho en su camerino después de un show, acabaría muy dañada

-Entendido ¿Dónde están esos objetos?

Apunte al suelo cerca de un estuche de un bajo, no los recogimos por el arranque de Janet:

-Me falto inspeccionar a ese otro chico –apunte al que ha estado más callado y no se ha resistido- pero no dudo que el este desarmado

-Lo revisaremos, gracias por el informe

Ahí los oficiales tomaron a los dos intrusos y la navaja, se retiraron dejándonos solo con Smith y la aracne:

-Buen trabajo Robie, aunque la aracne tejedora parece algo lastimada

-Se resistió a la retención, como dije, desde el inicio se mostró agresiva y fue la primera en atacar, además, Janet es algo ruda

Ahí Smith volteo con Janet que permanecía cruzada de brazos cerca de la intrusa, con un notorio rostro de enojo:

-Entiendo, Roberto, tengo que hablar de algo contigo –dijo sacando un folder de su traje- He abierto el caso de la madre de la pequeña, se llama Marisa y recopilamos mucha información de los sospechosos del secuestro, me temo que uno de ellos es ella

Ahí ella abrió el folder revelando dos fotos, un hombre y una aracne tejedora, levante la vista y observe a la aracne, si, se parece demasiado. Según el folder tiene un patrón en su abdomen con forma de cráneo invertido, pelo negro, ojos rojizos y piel aperlada, proveniente de los países bajos, su nombre es Fanna:

-Esa aracne ya era sospechosa de haber abusado sexualmente de dos miembros de su familia anfitriona, y perpetrado algunos robos, estuvo a punto de abrirse la investigación y puesta bajo vigilancia cuando había desaparecido en el bosque de los suicidios junto a otras dos personas…

Me separe de Smith aun cuando siguió explicando la situación de los sospechosos, camine hasta la aracne, la tome de su cabeza e hice a un lado para poder apreciar el patrón… es un cráneo invertido.

La rabia me invadió, ahí estaba, justo frente a mí la desgraciada que colaboro en haber dejado a una niña sin una madre, di un paso hacia atrás y esa aracne me miraba raro… esa alimaña:

-¿Qué miras?

-Donde, esta, Marisa –pregunte pausadamente conteniendo las ganas de partirle la cara

-¿De que hablas? –finge demencia- No se de que me estas hablando

-Una ultima vez… por las buenas, señorita Fanna –ella me miro sorprendida, si, es ella- ¿Dónde, esta, Marisa?

-N-No se de lo que hablas, no conozco a esa Fanna, ni Marisa, debes estar equi-

Me desespere, le propine de un fuerte puñetazo con mi derecha en el rostro, la sujete del cuello con mi mano izquierda y alce mi brazo derecho y mano cerrada en puño, preparado para darle otro golpe:

-¡Deja de fingir demencia y dimelo! ¡¿Dónde esta Marisa!? –grite sacudiéndola con el puño alzado

-¡¿Qué demonios te pasa?! ¡Y-Y-Ya lo dije! ¡N-No se quien es esa Marisa! –comenzo a lagrimear… maldita peste

Volvi a soltarle otro golpe y comenzo a sollozar:

-¡No llores, perra asquerosa! ¡Escupelo! ¿¡Donde esta Marisa!?

-¡No se de quien me hablas! ¡Ayudenme porfavor! –grito comenzando a llorar… patética- ¡Esta loco, acaba de cometer un crimen!

Le hubiese dado otro puñetazo pero senti como me tomaron por la espalda y brazo, eran Janet y Mizuki, me separaron de ella y jalaban lejos:

-¡Mariscal! ¡¿Qué demonios le sucede!? –grito Mizuki- ¡Usted no puede atacar asi a una liminal!

-Y usted que me dijo que la dejara en paz ¿¡Acaso se pasa sus propias ordenes por alto?! –comento Janet

-¡Me retracto! –grite sacudiéndome al verla haciéndose bola en si misma mientras ´´lloraba´´, pero logre ver que esbozo una ligera sonrisa- ¡Sacale los ojos, partele la columna! ¡No me importa! ¡Esa desgraciada no merece protección legal, dejo a una niña sin madre!

-¿¡De que demonios habla!? -pregunto Janet

-¡Esa perra secuestro a una lamia y dejo a su pequeña tirada en un callejón! ¡Ya tiene un record criminal! –ahí me calme- Smith… dicelos

-Señorita Fanna, 27 años, proveniente de los países bajos –comenzo a explicar- ya con un historial en Japon de abuso sexual, robo y secuestro, ella no es precisamente quien para exigir que se haga justicia por un par de golpes, que ya le estan dejando marca –se refiere a los moretones y como se ha hinchado parte de su rostro, golpe con toda mi fuerza- Pero tampoco hay que hacer esos abusos, solo por hoy lo omitiré Roberto, pero no hagas abuso de ellos… o Amanda se ira

-Ni te atrevas Smith –esa declaración me perturbo- porque me tomaran preso por partir la cara a una criminal liminal y una agente del gobierno

Ante mi repentina declaración y tono severo la agente solo desvio la mirada hacia Fanna:

-M-Me la llevare, pero yo soy una agente del gobierno y debo de dar el ejemplo ¿Puede tu subordinada tarantula ayudarme?

-Janet –la llame- ayuda a la agente Smith, pero… si trata de huir, zafarse o cualquier otra cosa tienes mi autorización de usar la fuerza bruta

Janet solo asintió, tomo a esa araña y se la llevo junto a Smith, suspire pesadamente y regrese a mi puesto de vigilancia:

-¿Qué fue todo eso? –cuestiono Mizuki

-Es una historia larga… pero sé que no me dejaras en paz hasta decirlo ¿Verdad?

-Ya comienza a conocerme

Volví a suspirar:

-Un día después de que recibí la prótesis asistí a un gimnasio junto a mi huésped, el Club Deportivo Kobold, después de compartir algunas sesiones de box, ejercicios para cada musculo de mi cuerpo y cuando la tormenta llego aquel día salimos corriendo –dije remembrando tan amargo trago- cuando menguo la tormenta escuchamos algo desde un callejón sucio, entre la basura, laminas y cartón estaba una bebita, una pequeña lamia –declare deteniéndome en mi puesto junto a Mizuki- todos, incluso Smith, pensó que había sido abandonada por padres irresponsables, pero luego que verifico las cámaras de un negocio se dio cuenta que la madre fue secuestrada… me vengo enterando hasta ahora que el nombre de esa madre era Marisa y esa araña colaboro en su secuestro… cuidamos de la niña que nunca paro de reír, confió en nosotros y básicamente… por un tiempo… parecíamos una especie de extraña familia… me enfurece tanto que esa peste de ocho patas haya colaborado en dejar a un retoño tan tierno sin una madre… ruego porque siga viva y que ahora que la tenemos, escupa el paradero y esa familia vuelva a reunirse

Después de aquello un ligero silencio se hizo presente entre nosotros, solo perturbado por la actuación de Alexa y el público avivado:

-Lamento escuchar eso… ¿Qué paso con la pequeña?

-La cuidamos por unos cuantos días, lo mínimo que pudimos hacer es que la pasara bien después de lo que sufrió, por cuestiones legales está ahora en un orfanato… si su madre sigue con vida y es encontrada volverá con ella, si no… espero que encuentre una buena familia… ya ha sufrido de tanto y apenas si sabe decir mamá

-El mundo a veces es demasiado cruel, nos castiga con golpes duros y forja nuestro carácter, solo debemos seguir adelante y apoyar a aquellos que necesitan de una ayuda –reflexiono de repente- ¿Su huésped accedió a cuidar a esa pequeña?

-Sí, le encantan los pequeños, la hubieras visto –dije esbozando una ligera sonrisa- parecía como si esa pequeña lamia fuese su propia hija, fue tanto su afecto por ella que no se evitó llorar cuando la bebe la llamo mamá, y más aún cuando partió al orfanato… cuando el día termine y mañana sea el día libre, la llevare al orfanato para visitarla

-Es bueno saber que tiene gente que la aprecia... solo espero que eso no desmotive a la agente Smith de buscar a la madre porque ya tiene quienes se preocupan por la niña

-Lo dudo, es apegada a la ley aunque su forma de actuar sea un tanto despreocupada o haya cometido faltas como hace unos momentos, el no haberme multado o retenido por agredir a una liminal, tenía un reporte muy amplio de esa peste y otro sujeto que también participo

-Entiendo, solo el futuro dirá que es lo que sucede –comento suspirando

-Asi es, buen trabajo reteniendo a uno de esos sujetos

-Gracias mariscal, volveré a mi puesto

-Comprendo, estate atenta

-Lo estaré…

Después de que Janet volviese y Smith se llevase a esa araña el espectáculo entro a la recta final, dando su última canción Alexa se despidió de sus fans, regreso a su camerino y recogiendo sus cosas, comiendo un aperitivo el cual fue cambiado, aunque no llegaron hasta el platillo y colocar esas pastillas decidimos que era mejor preparar otro.

Termino sus bocadillo y se dirigió al área de prensa, tal como los últimos días, preguntas, fotos, poses y anuncios, de ahí a la zona de firmas, varias personas entre esas el mismo orco el cual le agradeció enormemente a Alexa haberle regalado un boleto especial, aquel show donde le firmo su álbum de fotos le había dado un sobre y tal parece que era el boleto para este show.

Las firmas terminaron y partimos, esta vez el teatro contaba con una zona un tanto más especializada, pudimos sacar rápido a Alexa de la zona concurrida, llegamos al Mamba y la dejamos con el segundo equipo en el hotel, ya que nuestro trabajo estaba terminado regresamos a las oficinas justo a las 2:25, es buen tiempo.

Debido a que tengo lo de la cita pendiente deje el equipamiento y vehículo en las oficinas, hable con Sindri y ella me paso su número el cual registre, solo debía llamarla y me dejaría ingresar a la galería de tiro.

Ya con eso arreglado me dirigí rápidamente a la parada de autobús para llegar pronto al departamento.

Tomo unos minutos llegar al departamento, al menos 20, hubo atrasos en los autobuses y algunos llegaban muy llenos así que los dejaba pasar. Ya llegado al departamento fui recibido por Amanda y no dude en devolverle su cálido abrazo:

-Robie, tengo la comida lista ¿Quiere que te sirva?

-No gracias Amanda, recuerda, hoy iré a mi cita con Zombina –le die retirándome el saco y la corbata

-Oh… cierto… bueno, igual la guardare para la cena ¿Te parece?

-Claro que sí, muchas gracias

Me dirigí a mi recamara y tome el cambio, pantalón de mezclilla oscuro, botas negras, la camisa de ´´Orgullo mexicano´´ que mi hermana diseño y una chamarra de cuero negro, estaba refrescando un poco fuera y con esto estaré bien, ingrese al baño y me di un aseo algo lento. Terminado esto seque mi cuerpo y me revise en el vidrio del lavabo, arregle mi barba, bigote y pelo, coloque algo de loción y cepille mis dientes además de una pasada con enjuague bucal, no tengo mal aliento y siempre los lavo cuando me doy la ducha matutina y nocturna, pero no está de más tener un aliento fresco para la cita.

Ya eran las 3:00 cuando termine de arreglarme, salí del baño e ingrese a mi recamara, saque mi billetera donde guardaba lo necesario, ahora tome lo suficiente para que sean 20,000 yenes, no los gano en efectivo, pero se los retribuiré en esta cita…

Nah, no será una cita de veinte grandes pero la llevare a buenos lugares.

Ya con el dinero guardado me dirigí a la sala:

-Oye, luces muy bien –me dijo Amanda, estaba sentada a punto de jugar algún videojuego en la consola- y tienes buen aroma

-Gracias, nada como algo de Hugo Boss para una buena fragancia –dije riendo- bien Amanda, me retiro, volveré más tarde pero no te preocupes que no estaré en peligro, solo será una salida amistosa, es más, dudo que llegue a ser una cita, solo una salida entre conocidos

-Está bien Robie, no estoy celosa, ya lo dije –ahí solo me regalo una sonrisa- solo ve y diviértanse, saluda a Bina de mi parte

-Claro que si Amanda

Con esto salí del departamento y tome un autobús en dirección a Saitama, específicamente a la ciudad de Asaka donde se encuentra el restaurante Aizawa, donde seguiré dando uso a los cupones de comida gratis… no sé si me vea muy ingrato, pero me los dieron para esto, y no es como que venga a desayunar, comer y cenar todos los días, usarlos de vez en cuando nunca está mal.

Llegado Asaka me dirigí al Aizawa, son las 3:28, no es mal tiempo, apenas iba por una cuadra cuando vi una camioneta oscura, de ahí bajo Zombina y se despidió de alguien dentro de la furgoneta, ella comenzó a observar a su alrededor y cuando hizo contacto visual conmigo me saludo y se dirigió hacia mí:

-¡Hey grandote! Qué bueno verte de nuevo –dijo con una sonrisa- no luces nada mal

-Ni tu tampoco Zombina

-Dime como mi apodo de cariño, Bina, es una cita al fin y al cabo –dijo levantando sus hombros

-Tenía pensado que sería más como una salida con una amiga, pero como quieras ¿Tienes hambre?

-Claro que sí, siempre la tengo

-Entonces vamos, comamos en el Aizawa

Ahí la pude analizar, lleva un top negro que revela su abdomen, básicamente le cubre sus pechos y poco más, una chamarra roja con algunos parches, en su cuello lleva un par de dog tags, y por ultimo un short un tanto corto, no importa, luce bien.

Llegamos al Aizawa y como caballero cortes le abrí la puerta:

-Gracias caballero –dijo dando una ligera reverencia

-No hay de que damisela –dije siguiendo esa reverencia

Reímos de nuevo y pasamos por completo al restaurante, Mio estaba en la caja y nos recibió con una sonrisa:

-¡Buenas tardes! Me alegro de verlos agentes –dijo con una sonrisa- ¿Qué hacen por acá?

-Oh, solo compartimos una pequeña cita –comente

-¿Eh? ¿Están saliendo?

-Que no te engañe el grandulón –expreso Bina- solo estoy cumpliendo con una apuesta

-Oh, ya veo, bueno, ya que están en una cita tenemos algunas mesas para dos libres ¿Gustan junto a la ventana?

-Me parece bien

-De acuerdo, pasen, pronto uno de los mesero ira a tomar su orden

-Gracias

Pasamos al área de comensales y tomamos asiento en una mesa para dos, Bina tomo el menú de inmediato y yo también, veamos…:

-Asi que el héroe mexicano aprueba con total entusiasmo los platillos mexicanos aquí preparados –dijo Bina bajando el menú- además de héroe, crítico gastronómico

-Eso está algo modificado y nunca me pidieron mi opinión oficial… pero no puedo negar que los platillos mexicanos aquí están bien preparados –dije leyendo el menú y esa opinión que di- no es igual que en tierra azteca pero no me quejo ¿Qué pedirás? Tengo cupones especiales después de lo de aquella vez así que pide lo que quieras

-Está bien, quizás algo de cordero, aunque la última vez en el American Food estuvo bien la comida mexicana, mi único pero es el picante

-Sí, es lo que los ajenos a la gastronomía siempre se quejan –dije riendo ligeramente- pero no todo es picante, una recomendación mía, prueba los chiles rellenos con picadillo, puede sonar irónico pero no es tan picante, especialmente si lo pides sin las semillas del chile

-Lo tomare en cuenta grandote, quizás las costillas de cordero y el chile relleno estarían bien

Ahí fue cuando el mesero llego:

-Buenas tardes ¿Qué llevaran?

-Yo el chile relleno y las costillas de cordero –dijo Bina- al chile sácale todas las semillas que puedan

-Y a mí la hamburguesa de res con tocino, queso cheddar, aros de cebolla y jalapeño y el acompañamiento de papas fritas

-Muy bien, ¿Algo que desean tomar?

-Dame una cerveza –pedí

-Yo también me llevo una

-Excelente, en un momento vuelvo

Con esto el mesero tomo los menús y se retiró:

-Y dime grandote ¿Qué tal el trabajo en la corporación? –cuestiono Bina colocando sus codos en la mesa y apoyando su mentón en sus manos

-Pues no me quejo –dije recargándome más en el asiento- los dos primeros días fueron agitados, ya sabes, lo del orfanato y un pequeño tiroteo en un almacén, luego de eso no han sido más que patrullajes, algunas infracciones pequeñas por parte de adolescentes, cuidar a una estrella, cosas así ¿Qué hay de ti?

-Bah, aburrido, papeleo, denuncias falsas, discusiones –dijo ahora recargándose- eso sí, ayer tuvimos un incidente con una ogresa

-¿Qué sucedió?

-Una bruta que ya le teníamos el ojo –ahí ella vigilo a su lado derecho por si nadie escuchaba y se inclinó al frente de la mesa haciéndome un ademan para acercarme a lo cual obedeci- ella fue una de las principales sospechosas del secuestro de la madre de la pequeña que cuidaste tú y Amanda

Otra rata capturada:

-Maldición… ya van dos

-¿Eh?

-¿No te lo ha dicho Smith?

-No ¿Qué cosa?

-Hoy mientras cuidábamos de la cantante Ink Alexa detuvimos a tres intrusos, entre ellos una aracne tejedora, Smith me dijo que ella también había estado en el secuestro

-Mierda… bueno, gracias por la noticia grandote, quizás ella sea más accesible, la ogresa estaba en un estado de rabia total que no se podía ni entablar una conversación con ella, de hecho me propino de un golpe tan fuerte que aflojo mis puntadas de la cadera y arranco mi brazo izquierdo

-Ouch ¿Estas bien?

-Claro, soy una zombie, es difícil que me hagan un daño muy importante si no es directo a mi cabeza –dijo con una sonrisa- eso sí, si tenías planeado otra ronda de box me temo que no podre luchar de manera óptima, golpeas duro y lo último que quiero es tener que luchar sin mis piernas

-No lo tenía pensado, vamos a divertirnos, no a luchar por mas amistoso que sea, luego tendrás la revancha

-Entiendo, ¿Y qué es lo que tienes en mente grandote? Que ni se te ocurra decirme que vamos a ir a uno de esos moteles escondidos, recuerda que soy la ley y cualquier acto donde trates de cruzar la línea está penado

-Lo sé, lo sé, nunca pensé en que fuéramos a lo oscurito –además, ella es una zombie, digo… sé que tiene un preservativo para que no se pudra pero… ya saben… es técnicamente un cadáver y ahí abajo… no sé porque la idea se me atravesó por la mente siquiera- además los condones en esta parte del globo son muy pequeños -dije riendo ligeramente- nah, pensaba en que primero comiéramos algo aquí, luego iríamos a algún cine, habrá un Matsuri cerca y quizás ir a uno de los juegos que suelen haber estaría bien, terminaríamos en un bar… más el destino sorpresa

-¿Destino sorpresa, eh? Si no es un motel después de que bebamos hasta tambalearnos estoy contenta

-¡Que no planeo nada de eso! –exclame a lo que la zombie solo comenzó a reír- es una sorpresa que no tiene que ver con moteles, nosotros solos o cruzar la línea

-Está bien, solo bromeo –dijo terminando de reír- me parece un buen plan ¿Ya tienes alguna película en mente?

-No, pensé en dejarte escoger

-Excelente, pues ya tenía ganas de uno de los taquilleros de zombies –dijo frotando sus manos

Entonces llego el mesero dejando nuestras ordenes, agradecimos la comida y sin dilatar más comenzamos a devorar nuestras órdenes. No he comido más que el desayuno así que el tener algo tan bueno que comer me alegra bastante, en ese momento no hablamos mucho pues disfrutamos de los primeros bocados de la comida:

-Y dime grandote –dijo dando un trago a su bebida- ¿Qué tal van las cosas entre Amanda y tú? ¿Acaso ya soy la segunda a la que llevas a una cita?

-Eres la tercera –aclare a lo que ella me miro extrañada- y bueno, todo va bien, sigue siendo tan cálida, atenta y dulce como siempre ha sido, ya me considera su amigo

-Esa es buena señal, entonces confía bien en ti, aunque –ahí me miro con una sonrisa traviesa- ¿Acaso ya te pidió una manita en el proceso de ordeñado manual?

En ese momento le estaba dando un trago a mi bebida y casi me atraganto:

-Eh… yo… bueno…

-No le diré nada a la jefa, se bien que eso es cuestión de fisiología, ella ya debió olvidarlo, pero en el edificio de MON usaba máquinas de ordeño, aunque parece que le dolían

-No te equivocas, y no lo ha olvidado –dije al recordar las suplicas de Amanda- me dejo bien en claro que era solo un proceso confiado a amigos, familiares y gente con extrema confianza y apego, además de que la maquina siempre le dejaba moretones y no le gustaba para nada

-Si, en ocasiones se quejaba del dolor

-¿La conoces desde hace mucho?

-Estuvo en el edificio un año y un medio –comento dando un mordisco a su ultima costilla de cordero- entre familias que no la cuidaban como debían, que la encontraban perdida en algunos parques o en el hospital Tigre Blanco y otros incidentes, paso mucho tiempo en el edificio en busca de una familia adecuada, en eso aprovecho para aprender más del idioma y la cultura, de hecho –dijo volviendo a dar otro mordisco y pasando la carne- en más de una ocasión nos sorprendió habiéndonos preparado crepas, cremas y dulces originarios de su nación, o platillos especiales, lo hacía para buena parte de los agentes, especialmente aquellos que se tomaban la molesta de hablar un poco con ella, o apoyarla, siempre dijo que era su manera de decir gracias ante tanta paciencia

-Tan de ella –dije suspirando- sí, algo así me imagine que haría en el edificio de MON… aunque me duele saber que tantas familias no pudieron hacerse cargo de ella… siete…

-Es un gran numero –dijo ya con un tono más bajo- pero al menos dimos con el indicado

-De sorpresa, manera espontánea y sin tomar el procedimiento adecuado

-Si… la jefa tiene una manera de laborar muy especial, pero no puedes negar que actúa bien

-Sí, ha dado buenos frutos, pero dile de mi parte que no se confié tanto de sus instintos, lo digo por experiencia propia… a veces te pueden traicionar y el error… te deja marcado

-Se lo diré, pero volviendo al tema ¿Qué hay con Amanda? ¿No has comenzado ya tu ritual de cortejo varonil?

-Esto… no… el trabajo en la corporación no me deja mucho tiempo libre, además del siempre temor a arruinarlo

-No pienses así, ya la debes conocer bien y si te considera un amigo lo más seguro es que se divierte contigo en cada paseo, imagina una cita, se pondrá como loca y saldrá mucho mejor arreglada que de costumbre

-Quizás… pero no lo sé… hay pequeñas cosas que han sucedido que quizás entorpezca eso –dije mordiendo la hamburguesa y masticando hasta pasar el bocado- descubrió algunos pequeños sucesos, no es algo que sea prejudicial, pero no lo ha tomado muy bien ¿Por qué? no lo sé, debo de averiguar más de ello, además que aún queda pendiente lo del orfanato

-¿No se lo has dicho? –cuestiono al instante

-No

-Demonios grandote, si quieres que ella confié en ti debes contarle esos sucesos –dijo apartando su plato con los huesos del cordero y acercando el chile relleno- lo del orfanato pudo afectarle directamente, y no creo que sea buena idea esconderle algo así –ahí ella tomo un tenedor y cuchillo- huele bien

-Disfrútalo –ahí me puse a pensar en lo que dijo… si… debo de decírselo, estoy a tiempo- tienes razón, debo de decirle de lo sucedido antes de ir a visitar a la pequeña

-Me alegra que sigas mi consejo, lo que sea porque ella sea feliz –dijo guiñando un ojo y cortando parte del chile relleno para luego pincharlo con el tenedor y guiarlo a su boca

Yo acabe con la hamburguesa y pase lo último con un trago a la cerveza, deje de ultimo las papas fritas a las cuales les agrega algo de cátsup que estaba en un frasco sobre la mesa:

-Hey, esto no está nada mal –comento Bina volviendo a cortar un pedazo y comerlo- no es tan picante

-Te lo dije, no todo en la gastronomía mexicana es salsa picante

Ambos reímos ligeramente y acabamos con toda la comida, decidimos quedarnos un rato más en lo que venía la cuenta, recogían los platos y dejábamos bajar la comida:

-Nada como una buena comida –dijo con un palillo sacando restos de comida entre sus filosos dientes, son muy blancos y parecen bien cuidados

-Y es apenas el comienzo de la cita, por cierto, lindos dientes, lucen muy bien cuidados

-¿Eh? Oh, gracias Rob, me esmero porque siempre luzcan resplandecientes –dijo tirando el palillo- los tuyos no estan mal, blancos y sin mal olor, pero ya veremos como se pone esta cita, por ahora has empezado bien, pero una buena comida cualquiera se la puede permitir

Llego el momento de retirarnos, pero apenas me iba a poner de pie salió una cocinera, se estaba retirando su cofia y despedía de algunos de los meseros y Mio, es una chica de piel azul, pelo blanco y pupilas doradas, es linda aunque la piel oscura resulta un tanto extraña. Mientras me ponía de pie ella volteo a verme y camino hasta mi:

-¿Es usted el subteniente Roberto García de la Madrid? –pregunto con un tono frio

-Eh… si ¿Por? –cuestione

-Mi nombre es Lala, muchas gracias por su labor el día en que esos asaltantes trataron de robar los fondos de mi jefa, y robar las pertenencias a nuestros comensales –dijo dando una reverencia- no logre agradecerle debidamente, ya que las agentes de la ley se lo llevaron, pero deje parte de mis agradecimientos en la misiva de mi querida Aria

-Aria… ¡Oh! La araña zanquilarga de acento alemán ¿Verdad?

-La única –dijo con una sonrisa- aun así no me pareció un agradecimiento adecuado y no he tenido el tiempo para enviarle otra misiva, por lo mismo, aprovecho ahora que es mi hora de salída para agradecerle profundamente su labor aun cuando estaba en un estado físico no muy óptimo para una lucha, pocos tienen ese valor

-Ya, ya, muchas gracias –dije riendo ligeramente- solo hice lo que me dicto mi honor y era lo que se debía hacerse en ese momento

-Y fue lo correcto, bien, me tengo que retirar a mi morada, espero hayan disfrutado de sus órdenes, me despido

-Adiós –me despedí

-Hasta luego, Lala

Ella tan solo se despidió con un gesto de su mano y salió del restaurante, pague con los cupones y nos retiramos en dirección a algún cine cercano:

-Vaya, la fama se esparce y perdura, y pensar que eso fue hace ¿Qué? ¿Dos semanas? –dijo Zombina caminando a mi derecha

-Más o menos, aunque no me gusta tanto la idea de la fama, no es que me molesten esos gestos de agradecimiento, al contrario, pero el tener la idea de que me acosen en mi hogar o cada vez que salga y posiblemente en mi trabajo no me gusta mucho

-Curioso –dijo llevándose la mano a su mentón- eres de los pocos que dicen no querer fama

-Simplemente quiero privacidad en mi vida, soy un soldado, un guerrero, no una superestrella

-Te entiendo, aunque es inevitable, especialmente si apareces en las portadas abrazando a una tierna bebe lamia de un modo que pareces un padre –dijo riendo

-Bueno… hay excepciones, y a esa pequeña no le puedo negar esos abrazos, juegos y mimos… es lo menos que puedo hacer por ella

-Pero ya está segura en el orfanato, no te preocupes grandote, daremos con la madre de esa niña, es nuestro deber y obligación –dijo levantando su pulgar mientras sonreía

-Gracias Bina, les deseo suerte en la investigación, y si hay algo en que los pueda ayudar, solo díganmelo

-Pues involuntariamente ya entregaste a una de los responsables, falta un hombre por localizar, si lo encuentras te lo agradeceríamos, o si la corporación sabe algo, podrias entregar la información

-Lo hare, daré con ese bastardo –ahí solo inhale y exhale… calma, estas en una cita- bueno, dejemos el trabajo y criminales de lado, dime, esa película que quieres ver ¿De qué trata?

-Me alegra que preguntaras –dijo sonriendo- es de zombies pero de un evento histórico sucedido en la primera guerra mundial, tiene toques de ficción pero ¡Son zombies! –Exclamo emocionada- ¡Somos las bestias más temidas por el hombre por excelencia!

-Pues no lo parece, estoy saliendo con una

Ella me miro frunciendo el ceño y yo solo reí:

-El punto es, que la película trata de un evento histórico y otros más ambientados en la primera guerra mundial, tiene toques de ficción pues algunas cosas ya están confirmadas por científicos y otras con la salida del acta tratan de dar más importancia a las extra especies –doblamos en una esquina y a lo lejos pude ver un cine- en la sinopsis mencionan eventos como el ataque a la fortaleza rusa Osowiec, gas mostaza, fosgeno, artillería, granadas, municiones de todo tipo, los rusos resistieron hasta que los gases los habían matado, pero al último momento en que los alemanes se acercaban salieron de la fortaleza ensangrentados, con los rostros quemados, vísceras de fuera y básicamente como muertos vivientes, ya quiero ver las ediciones de Hollywood

-Una sinopsis interesante, y a como era aquella época de la primera guerra mundial, con mucho misticismo y eventos heroicos para subir la moral debe de haber mucho material

-Es lo que la crítica ha dicho, quiero ver qué cosas hicieron para demostrar el poderío de los zombies –dijo con orgullo- ¡Imagínalo! ¡Zombies armados con bayonetas, rifles, palas de trinchera y una sed de sangre, atravesando trincheras y rompiendo la moral del enemigo al ver que ni la artillería los detiene! ¡Sera épico! –comenzó a exaltarse

-Si lo pones así… ¡Entonces no perdamos más tiempo!

Entre risas aceleramos el paso y llegamos al cinema, pedimos los boletos para la función que comienza dentro de 20 minutos, ya que cuento con los fondos, que mejor que la sala en 3D, pedimos un combo de pareja que incluye las palomitas grandes, dos chocolates, dos hot dogs y un vaso con soda, al principio me pregunte porque solo uno cuando me di cuenta que era uno especialmente grande y la tapa tenía dos orificios para las pajillas.

Omití ese detalle y nos dirigimos a la sala que los boletos señalaban, entramos y aunque ya había algunas personas no estaba completamente lleno, algunos hablaban y otros sumergidos en sus celulares, incluso uno estaba dormido:

-Hey, grandote –me llamo Bina susurrando- pásame las palomitas

-Claro –dije tomándola de la bandeja de plástico donde acomodamos todo

Ella se detuvo antes y arrojo una palomita justo a la boca del sujeto que estaba durmiendo:

-¡Vamos sigue subiendo! –dijo empujándome ligeramente y subiendo un poco la voz pero sin llegar a gritar

Subimos varios escalones hasta llegar a la fila y sillas que escogimos, ella tomo asiento a mi derecha y observo a ese hombre con el rostro oculto entre los asientos, se despertó tosiendo y mirando a diferentes lugares:

-Te gustan las travesuras ¿Verdad? –pregunte al escucharla reír

-Una de vez en cuando no está mal, Doppel y yo solemos hacerlas a los incautos, o Manaki, es tan tierna cuando cae, siempre lo hace –dijo ya reclinando su asiento y estirando su cuerpo- ah, esto es relajante, pásame la barra de chocolate

-Aquí tienes –dije arrojándosela y la tomo en el aire

-Gracias –dijo ahora dándole un mordisco al dulce- dime ¿Qué se siente salir con una agente de la ley tan apuesta? –dijo en forma de broma

-Pues, bien, no me puedo quejar –dije sacando también el otro chocolate- no todos pueden salir con un par de agentes tan apuestos o en forma –dije flexionando mi brazo derecho y aun con la camisa y chaqueta era ligeramente notable el musculo

-Bien dicho grandote, aunque esto fuese porque me mandaste a la lona

-Tú lo propusiste, y no me lo pude negar –dije riendo- es me recuerda ¿Esos tornillos ya no se han vuelto a caer?

-No, les agregue un adhesivo especial así que debería aguantar, eso sí, ese golpe sí que estuvo fuerte ¿Me tenías odio por la bromita de la prótesis?

-Claro que no Bina, no estaría enojado por una broma viendo que termino devolviéndome la capacidad de caminar, solo fue la adrenalina y el momento

-Entiendo, pensé que estabas enojado o tomándolo como venganza, golpeabas fuerte

-Estaban en juego 20,000 yenes y una cita –dije mirándola con un tono competitivo-yo perdería dinero y tu perderías la oportunidad de salir con este atlas -dije sonriendo ampliamente

-Ya, míster universo –dijo en tono burlón- aunque hubiese preferido el dinero, encontré una cera excelente para pulir mis armas

-¿Cuántas armas tienes? ¿O son solo las que MON ofrece?

-Algunas son del gobierno, pero otras las compre yo misma, desde armas características de la segunda guerra mundial, otras aún más antiguas y capaces de disparar, y juguetes modernos, no puedo sacarlos a todos de paseo en cada misión, pero al menos los mantengo con ejercicios constantes en la galería de tiro

-Interesante, me encantaría ver esa colección de armas

-Luego será ¡Ya empezara la película! –exclamo al ver como comenzaba la sección de anuncios

Ella tomo sus palomitas y yo las mías, el refresco lo colocamos entre los dos y las pajillas apuntando al lado de cada uno, si no bebemos al mismo tiempo lograremos omitir algún momento incomodo, además de eso tomo su hot dog.

Ya para el comienzo de la película disfrutamos de los bocadillos acompañando la cinta.

Comenzando con la introducción, pequeños momentos en que Zombina se sobresaltaba un poco y acción con zombies le di un trago a la bebida, en ese momento Bina también se había agachado para beber de su pajilla, ahí la mire sonriendo con la pajilla en mi boca y ella también me sonrio para luego volver a la película…

-¡Fue fantástica! –exclamo saliendo del cine- ¡Zombies atravesando trincheras, espantando alemanes, americanos, franceses y húngaros! Y qué decir de los momentos de suspenso en ese poblado ¡Fue magnifico!

-Y fue mucho mejor en 3D

-¡Exacto! Casi podía sentir las vísceras y sangre cayendo sobre mí –ahí solo suspiro- ah, buena película, valió la pena esas dos horas

-Me alegra que te haya gustado, ahora –dije sacando mi celular y revisar rápidamente el mapa hasta que di en una de las áreas donde esa feria pasaría- en dirección al Matsuri y los juegos

-Oh, cierto, vamos entonces, espero que haya alguno de tiro al blanco –dijo sonriendo- quiero demostrar mis habilidades con el rifle

-Y qué mejor presumir que era el segundo mejor en tiro de precisión en el colegio militar –dije con tono de orgullo

-¿A si? Suenas algo creído grandote

-No me puedo evitar sonar así con mis habilidades

-Ya veremos quién es mejor… ¡Carrera a esa feria! –ahí ella comenzó a correr

-¡Epa! ¡Vuelve aquí ni siquiera sabes donde es!

-¡Yo daré con ella! ¡Vamos!

Y comenzamos a correr, no sé si fue el chocolate, la adrenalina inyectada por la película, o si ella es así siempre, pero se le notaba totalmente enérgica corriendo casi sin algún rumbo.

Me llevaba terreno de sobra y es más rápida que yo, pero al fin llegamos a esa Matsuri, cansados y ligeramente empapados por el sudor, pero dimos con ese lugar:

-No luce nada mal ¡Mira! –dijo tomándome de la muñeca- ¡Si hay uno del tiro al blanco! ¡Vamos grandote!

-¡Espera, quiero recuperar el aliento!

A jalonadas, y en un momento donde me detuve abruptamente y casi no pudo jalarme recupere el aliento, llegamos hasta el puesto donde un hombre de mediana edad atiende. Un puesto simple, techo de lona, detrás de el varias estanterías con figuras de animales hechas de porcelana y varios rifles de aire comprimido esperando a ser rentados, los premios cuelgan de algunos hilos, son peluches:

-Buenas tardes –salude- una ronda con el rifle para la dama

-Gracias caballero –dijo burlonamente

-Por supuesto, serán 5 yenes

Saque las monedas y entregue la suma al hombre, este le entrego el rifle a Bina y ella lo calo discretamente, ahí me le acerque:

-¿Parece trucado? –pregunte discretamente

-No, pero no te confíes, puede que las figuritas sean de algo que no se rompa –susurro fingiendo una postura seductora conmigo pasando su mano por mi mentón

-… ¿Es necesaria la postura como si estuvieses apunto de besarme? –pregunte con el calor en mi rostro, debo de estar enrojecido

-Solo así parecerá más natural –dijo riendo

Ya separándome Bina, tomo la postura adecuada y comenzó a disparar, son cinco tiros según el anuncio encima del techo y cinco aciertos, se ganó un pingüino de peluche:

-Ahora tu grandote –dijo con una sonrisa- ojala me iguales

-Dalo por hecho, otra ronda por favor

Pague la suma y tome el rifle, para evitarme las dudas hice también el calado, no, no parece trucado.

Tal como hizo Bina, dispare los cinco proyectiles con precisión y los cinco impactaron en una figurita diferente desquebrajándola, esta vez escogí un unicornio de color blanco, cuerno rosado y el pelo de su cola y cresta dorado… ¿Qué? Quizás no pude traer a Amanda, pero sé que uno de estos peluches le encantara:

-Lindo peluche ¿Es para tu cuarto? –pregunto Bina, ya no tiene el peluche en las manos

-¡Es para Amanda! –dije por la pregunta repentina, ella solo comenzó a reír- No es como que me gusten los peluches o algo así ¿Y el tuyo?

-Se lo regale a un niño que paso corriendo, no me gustan, y calma con tu ego herido, no pareces esos chicos que gustan de peluchitos lindos –dijo riendo- solo preguntaba ¡Hey! ¡Mira! –dijo apuntando a un puesto de máscaras- ¡Tienen máscaras de Shingeki no kyojin!

Ahí volví a ser jalado por ella hasta el puesto de máscaras, la multitud es grande como suelen ser en los Matsuri, pero entre que soy de una estatura fuera de lo normal, e intimidante, lograba apartar a la gente o algunos se hacían a un lado. Llegamos al puesto donde una mujer de mediana edad, junto con una más joven y que es una Tengu, atienden a los clientes:

-No están nada mal, son muy buenas –dijo tomando dos, he visto ese manga antes, esos titanes en verdad dan miedo, pero no puedo negar que es épico, en su mano derecha tiene la del titán colosal y en otra la de Levi- ¿Qué te parecen?

-Son muy buenas –examine las demás, tienen de todo tipo- ¿Te gusta Shingeki no kyojin?

-Me encanta –dijo poniéndose la máscara de Levi- lástima que no hay alguna de Eren para que recreemos uno de mis mangas yaoi

-Si es una last- ¡¿Qué!?

-Nada –dijo retirándosela y revisando la del titán colosal- Anda pruébatela, eres alto así que te quedara mejor que a una enana como yo

-Tengo una idea mejor –tome la máscara del titán que ella me ofrecía y llame a la señora- ¿Cuánto por esta mascara?

-800 yenes señor

Ya me se ese truco, es porque parezco más mexicano que japonés:

-Tsss, será un problema, a mi dama le encantan de estas, pero solo tengo 500 yenes

-Aunque se la podría dejar en esos 500 yenes –comento la mujer más joven- no es una diferencia muy amplia

-Está bien, me la llevo

Pague por la máscara y camine hasta una banca cercana:

-Ahora ponte la máscara y sube a mis hombros –dije tomando asiento en la banca para que Bina subiese

-¿Eh? ¡Oh! Ya veo lo que tramas –dijo con un tono de emoción

Pronto sentí cuando escalo por mi espalda y cuando ya ambas piernas pasaron por mis hombros las sujete para evitar que ella cayese, me puse de pie y seguí con el paseo:

-¡Whoa! Estoy muy arriba –entonces la escuche toser y vi que se colocó la máscara- ¡Témanme humanos! ¡Soy el titán colosal!

Reí al escucharla tan entusiasmada, seguimos con el paseo, Bina dando gritos de repente como si fuese una gran bestia, se bajó en algunos juegos que encontrábamos, principalmente para ganar algunos cuantos dulces:

-¡Hoy cenare humanos por docenas! –gritaba encima de mis hombros, tiempo después se metió un puño de gomitas rojas en su boca- No, no nos comas titán Zombina –dijo en un tono más agudo- ¡Me los comeré! –decía jugando con esas gomitas en forma de osos mientras se sacudía en mi hombro

-Deja de sacudirte –Dije al sentir como se sacudía en ocasiones de manera muy brusca- si te caes y desarmas no es mi culpa

-¡Silencio simple humano! ¡O te devorare y luego destruiré el muro y acabare con los demás de tu especie!

-En ese caso llegaría la legión de reconocimiento con Amanda y te derribaría

-¡Esa olvidadiza vaca lechera no podría con mi poder ili-! ¡Gah! –exclamo cuando di un frenon repentino… sé que no lo dijo en manera de ofensa, pero cala

-Zombina…

-Está bien, ya me calmo, no lo dije para ofenderla –dijo aferrándose a mi cabeza

-Ya lo sé, solo estás jugando –con esa llamada de atención reanude el paseo- nunca pensé que fueses tan ligera –comente al darme cuenta como no necesitaba de un gran esfuerzo para cargarla

-Ni tanto –dijo volviendo a comer esas gomitas- no siempre puedo sacar todas las balas y la balanza siempre sube un kilo después de una misión peligrosa

-¿Acaso te acompleja tu peso? –pregunte por el tono que parecía de preocupación

-No… bueno… a veces ¡Pero eso no te incumbe! Vallamos a ese puesto de comida, quiero comer algo –señalo uno con un techo de lona roja

-A sus órdenes capitana

Cambie el rumbo y nos dirigimos al puesto de comida, Bina no evito seguir jugando y fingiendo ser el titán colosal, llegue al puesto y pedí una brocheta de camarón y una de res para Bina y otras dos de esas para mí, después de eso nos dirigimos a una banca en un área algo más despejada, además de comprar unas bebidas frescas, ya en la banca Bina bajo de mis hombros y se dejó la máscara al costado derecho de su cabeza tomando asiento a mi derecha:

-Esto está muy bueno –dijo Zombina dando un gran mordisco al alambre de res- Nada como algo de carne para el paseo

-El de camarón tampoco está mal –dije al darle un mordisco

-Ese lo dejo al final, es de mis favoritos –dijo dando otro mordisco al alambre- oye, en verdad que está siendo divertido, comida, películas, paseos por un parque de juegos, competir con los rifles falsos y llevarnos los peluches

-Aunque regalaste tu pingüino

-No me gustan, me extraña que no hayas tirado el unicornio

-Ya te lo dije, es para Amanda –dije dando otro mordisco al alambre de Res

Ella acabo con el alambre de res y comenzó con el del camarón, en verdad que le encanta, lo mastica más despacio y pareciese saborearlo mejor, además de relamer sus labios por la salsa rojiza del camarón:

-Sigo pensando que si sacaras a Amanda estos paseos ella rápidamente pensaría de otra manera de ti –comento antes de dar un trago a su bebida

-No lo creo, bueno, quizás, pero no creo que sea de esas que solo buscan a alguien por los detalles o regalos

-Quizás, pero haya tú, yo me he divertido mucho, una buena cita grandote –dijo Zombina terminando con el alambre tirándolo el palo de madera a un bote cercano

-Lo mismo digo, está siendo divertido, aunque no sé cómo es que no hayas encontrado ya a alguien para tener más de estas citas

-Soy demasiado buena para cualquier sujeto –dijo riendo- aunque… quizás haya excepciones –ahí ella desvió la mirada, volteo a verme de reojo y regreso al frente

¿Acaso?... Vamos a ver, la mire de reojo con una sonrisa para no hacer mi movimiento tan evidente, pase mi brazo por encima del respaldo y después de unos segundos, sentido una brisa ya algo fresca pose mi mano en su hombro y la acerque hasta que pego su cuerpo en mí, veamos cómo reacciona:

-Pero no te hagas ideas –dijo dándome un ligero empujón y desviando la mirada, yep, era solo cosa mía, aunque note un rubor algo evidente

-Tranquila, solo sentí una brisa fría y pensé que estaría bien compartir algo de calor –me excuse regresando mi brazo para tomar la bebida que deje en el suelo

-Revisa tu cerebro, soy una muerta, no hay nada de calor

-¿Quién dijo que quería el calor para mí? –dije esto con un tono de voz más suave, casi seductor, sé que no quiere nada conmigo, apenas si nos conocemos, pero molestarla un poco no está mal

-Sigue así y terminaras muerto de frio –dijo acurrucándose más en ella misa

-No lo creo, si ni el invierno ruso pudo matarme de frio, el invierno Japonés es nada, mi cuerpo está perfectamente amoldado para todo clima extremo –dije con orgullo

-Perfecto, pero espero no andes de exhibicionista

-¿Acaso quieres darle un vistazo a este cuerpazo?

-¡No me refería a eso! –exclamo aún más sonrojada

-Ya, ya, solo bromeo –dije riendo- aún falta la parada sorpresa –con esto me puse de pie

-Cierto ¿A dónde me llevaras grandote? –pregunto también parándose

-Un pajarito me conto uno de tus pasatiempos, dime ¿Cuál es tu calibre favorito?

La sonrisa de ella no hacia más que demostrar sus relucientes dientes y clara emoción…

Camino a la corporación contacte con Sindri, ella ya estaba ahí pues se había quedado para revisar algunos modelos de armas, me alegra no haberla molestado mientras dormía:

-¿Qué haces llevándome a las oficinas de BrutalCorp? –dijo con un tono algo más severo- Si es por lo de los vehículos vandalizados a las afueras de Tokio, no fuimos nosotras, es pura coincidencia que nuestra furgoneta también fuese hallada ahí pero sin daños

-¿Eh? –dije mirándola extrañado pero solo sacudí la cabeza- no nada de eso, ni tampoco te tratare de incentivar a que te unas a la corporación, ni todo lo que tu cabecita linda maquile, solo espera

Ya ingresamos a las oficinas, pasamos hasta los elevadores y la lleve hasta el piso subterráneo donde está la galería de tiro, pase mi tarjeta y nos permitió el acceso:

-Permíteme un segundo

-Claro –ahí ella solo dejo escapar un silbido- wow, sí que no escatimaron en gastos en este lugar –dijo mirando de arriba abajo

La deje analizando la galería de tiro al tiempo que llegue a la cabina de Sindri, toque la campanilla y la escuche, se mostró con su mismo atuendo:

-¡Hey, Roberto! Me alegro de verte –dijo retirándose una máscara para soldador- ¿Vienes con tu chica?

-Sí, está admirando el paisaje ¿Qué me tienes preparado?

-Bueno –ahí ella se retiró la máscara y se giró para ir tomando algunas armas, en eso le hice una seña a Bina para que se acercara

Ya cuando Bina se colocó a mi lado Sindri regreso con dos armas:

-Hola –saludo Bina

-Oh, hola –saludo Sindri- debes ser Zombina ¿Verdad?

-La única ¿Qué te dijo el grandulón? ¿Si dejo en claro que esto es por una apuesta?

-¿Eh?... ¿Entonces el que la llevarías a un motel y que la hicieras gritar fue una mentira? –pregunto fingiendo demencia… traidora

-¡¿Qué dijo que?! –exclamo Bina encarándome roja de ira

-¡No! ¡Yo nunca dije eso! –nege haciendo una cruz con mis brazos

Ahí Sindri solo estaba riendo:

-Ay, esto es fantástico, cálmese agente Zombina –dijo limpiando una lagrima de su ojo y recuperando el aliento- solo bromeo, él nunca dijo nada de eso, y sí, me dejo en claro que solo salen por una apuesta que el gano

Bina solo me propino de un puñetazo en el brazo y regresamos a quedar frente a Sindri:

-Primero algo suave, dos UZI que acaban de llegar, me pidieron darles una limpiada y testearlas, que mejor que ustedes las prueben

Ahí nos entregó las armas junto a dos cargadores, caminamos hasta las casillas de la galería de tiro y cada uno tomamos diferentes, teniendo una casilla de separación entre los dos, presione el botón y un blanco bajo de golpe desde el techo comenzando a moverse hacia mí por el riel, Bina también comenzó, hora de respirar plomo y pólvora.

La noche siguió así, probando estas UZI, luego de ellas Sindri nos entregó la SPAS 12 y 15, como no, los disparos constantes de una escopeta que cuenta con perdigones capaces de destrozar carne, huesos, metal y madera es más que divertido, los blancos quedaban casi destrozados por completo.

Escuche en ocasiones la risa de Bina mientras disparábamos entre cambio de cargador, ya cuando los cartuchos se acabaron volvimos con Sindri

-¡Ahora plomo pesado! –dijo la ciclope- están de suerte pues estábamos buscando quien las probaran –dijo mostrando dos ametralladoras ligeras rusas- dos RPK 47 que usamos para testear algunos tipos de munición, hoy y solo por hoy, munición explosiva

-¡Wuhu! –grito de repente Bina- ¡Dame veinte de esas!

-Lo siento, esa munición todavía no está en producción en masa –ahí la zombie solo pudo dejar escapar un gruñido de lastima- como decía, tendrá el privilegio de probar esta munición explosiva para fusiles y ametralladoras ligeras que la corporación está probando, para eso desplegare dos planchas de blindaje medio que se utiliza para los vehículos, el cual será su blanco a donde disparar

Ahí nos pasó las armas por debajo del vidrio y los cargadores, además de salir con protectores de oídos:

-Quiero ver el espectáculo

Yo solo sonreí mientras Bina parecía ansiosa por disparar, tomamos posiciones, apoye el arma con el bípode sobre la barra de la casilla y fue cuando aparecieron las planchas de blindaje colgando del techo por cadenas:

-¡Calcinémoslo! –grite y comenzaron los disparos

Los rifles rugieron y desatamos toda la ira del poder soviético extinto junto a la munición explosiva producto del capitalismo… es casi un poema de dicotomías tan diferentes y que se odian tanto pero dan a algo tan potente y bello juntas.

Las balas salían rugiendo, explotando y causando ruido por toda la galería de tiro, las planchas de blindaje lo resistieron, no se partieron pero se notaba lo quemado, desquebrajado y prácticamente, que no quedaron ilesas:

-¡Mas! ¡Denme otra ronda de estas explosivas! –gritaba Zombina emocionada en lo que me paraba con el arma y Sindri se llevaba mi RPK

-Tranquila –dije aun con la adrenalina en las venas, es como si acabara de estrenar juguete nuevo- solo me permitieron un cartucho para cada uno

Zombina dejo salir un gruñido de desesperación haciendo su cabeza hacia atrás, por otro lado Sindri se llevó la otra ametralladora:

-Pero quería seguir destrozando metal…

-Bueno… las placas siguen ahí –entonces Sindri me hizo una seña desde su cabina y ahí descansaban dos rifles de francotirador de gran potencia- y los Barret esperan

Zombina se giró y pudo ver los dos rifles junto a un cargador para cada uno, descansaban esperándonos, ella se giró sonriendo ampliamente, una sonrisa como para enmarcarse.

Bípode puestos, miras telescópicas y cargadores listos, solo faltaba que Sindri terminara de poner las diez marcas:

-10 balas, 10 marcas, gana el que las borre –dije introduciendo el cargador en el rifle

-Me gusta ¿Qué hay para el ganador?

-10,000 en efectivo es mi suma

-… ¿No te cansas verdad? –dijo Zombina sonaba molesta- no tengo tanto dinero, si quieres otra cita solo dímelo, aceptaría con gusto al ver lo divertidas que son

-Después volvemos a salir… ya que no tienes dinero… –Hice una pausa y comencé a meditar… es una cita y no he tenido un buen beso…- si yo gano, un beso tuyo directo en los labios, 5 segundos

-¿Y si yo gano? –cuestiono desde su cabina

-Los 10,000 yenes

Zombina guardo silencio en lo que Sindri ya se retiraba del campo de tiro, yo solo cale el gatillo del rifle y revise la mira, son diez metros de fondo pero la mira es de cinco, el bípode está bien puesto y el rifle bien acomodado, no quiero dislocarme el hombro:

-Acepto –Declaro Zombina- ahora ganare, quizás no sea Manaki, pero se apuntar

-Bien, buena suerte

-Rómpete un pierna

Al escuchar eso me quede callado mientras ella reía… fue buena, lo admito.

Con esto listo y Sindri hecho la cuenta regresiva comenzamos a disparar, las marcas no son más que piezas de cerámica circulares de diferentes colores, son pequeñas, algunas más grandes, las mías son de color rojo.

Disparamos constantemente, no llevo la cuenta de las que ya rompió Zombina pero si de las mías, llevo 8, solo faltan dos:

-¿Dónde están? ¿Cómo es que algo de color rojo se me pierde-

Entonces el disparo de Zombina me interrumpió:

-¡Le di! –dijo con notorio tono de emoción- ¡En tu cara García!

-Bien, acepto la derrota –dije poniéndome de pie… demonios, me quede sin un beso

-¡Jaja! Nadie me gana en las armas ¡Ahora paga!

-Una apuesta es una apuesta –dije ya encarándola, está muy feliz y sonriente, me alegro que se haya divertido, saque mi billetera y le entregue el dinero

-Gracias –dijo con un tono de orgullo por su victoria, contando los billetes silbando y luego guardándolos en su billetera- ya tranquilo grandote, cuando lleguemos a mi departamento te daré una recompensa

-Y eso que tú eras la que no quería ir a un motel

-Pues no será un motel, sino mi casa

Ahí solo pude reír, entregamos las armas a Sindri y le agradecer bastante por haberme hecho ese gran favor, luego se lo pagare con alguna compra o un detallito.

Salimos del edificio de BrutalCorp y ahora tomamos la dirección al hogar de Bina, que por lo que me ha dicho, ahí viven también las otras chicas de MON. Ha sido muy divertido, aunque ella ya quiere ir a descansar y termine descartando visitar algún bar ha sido una buena cita… pero me quede sin mi beso… no todo se puede en esta vida… aunque…


POV Narrador


Roberto meditaba sus opciones para conseguir un beso de Zombina, o negándose y dejarlo como ha quedado, hasta que la Zombie lo llamo:

-Fue una buena cita Rob –dijo Zombina con sus manos en los bolsillos de su chamarra- No estoy mintiendo, ni vacilando porque gane la apuesta, en verdad me divertí

-Me alegra, esa es la intención, pero creo que tu emoción se canalizo en esa RPK con la munición explosiva

-¡Esa fue la mejor parte! –Dijo exaltada- poder soviético mezclado a balas explosivas ¿Qué más Podrias pedir?

-Un cargador ilimitado, armadura y el permiso para acabar con toda la escoria

-Concuerdo, pero si Rob, fue una gran cita

-No hay de que Bina, también fue divertido para mí, eres una chica muy viva y explosiva

-Soy la muerta más viva de todas –dijo riendo con una sonrisa- La vida se puede ir rápido amigo, hay que aprovecharlo, como deberías con Amanda

-Lo sé, lo sé –dijo Roberto rápido- tu, mi hermana, compañeros de trabajo, el cotorro imaginario en mi hombro, todos dicen lo mismo… solo soy paciente, no quiero arruinarlo y ella solo se quede como una amiga

-Solo no pierdas el tiempo, nunca sabes cuándo podría ocurrir una tragedia

-Lo entiendo ¿Es aquí? –pregunto llegado a un edificio departamental, donde Zombina se detuvo frente a la escalinata

-Asi es, hogar dulce hogar… gracias por la cita Rob, en verdad me divertí –dijo con una sonrisa

-No hay de que

-Ahora, mi sorpresa -Dijo ella, con una sonrisa- No ganaste la apuesta y no podrás saborear mis labios, pero sí sentir estos en tu mejilla

-Me parece aceptable -Respondió

Roberto se inclinó al frente y puso la mejilla izquierda, Zombina se sonrojó ligeramente pero no rechistó. Fue el turno del soldado de tornarse ligeramente carmesí cuando experimentó los delicados labios femeninos de la pelirroja hacer contacto en su mejilla. A pesar de estar muerta, fue un beso muy cálido, suave, relajante. Con eso, la zombi, tan roja como su cabello, realizó un ademán veloz para despedirse antes de darse la vuelta e ingresar al complejo habitacional. García sonrió internamente: ella era una agente entrenada y el mundo conocía perfectamente su fiereza, pero cuando se trataba de verse tan humana y vulnerable, ni la más sobresaliente guerrera evitaba lucir tierna. Y esa noche, él había observado ese lado que pocos realmente conocían. No había mejor manera de cerrar la noche.

Con una imborrable mueca de alegría en su rostro, el mexicano partió del edificio en dirección al distrito de Ginza, a su complejo de apartamentos. Estaba tan de buen humor que evitó el transporte público y caminó hacia su residencia, disfrutando, de nueva cuenta, la posibilidad de caminar que se le habia sido devuelta tiempo atrás y le han permitido trabajar y pasar momentos tan alegres, esto lo complementaba el panorama citadino nocturno al compás de la oscura noche y el argento resplandor de la luna en el firmamento, ahogado por la iluminación urbana. No evitó tararear las viejas marchas que solía cantar en el Heroico Colegio Militar de su patria, esas que siempre le subían el ánimo y le recordaban la noble causa por la que él luchaba.

Conforme se acercaba hacia el edificio que albergaba su apartamento, las luces, a pesar de encontrarse en una de las zonas más transitadas y por ende, bulliciosas del país, se mantenían tenues.

Roberto no se extrañó por la anomalía lumínica, pues las estrellas ahora podían admirarse entre el smog y las farolas artificiales. La luna, tan grande e imponente, se alzaba regente sobre el edificio principal, coronándolo con su plateado esplendor. Sonrió nuevamente; era como si el cielo se hubiera tapizado un fulgurante patrón con los cuerpos celestes, indicándole el camino al lugar que no era únicamente su residencia, pues adentro también habitaba una muy tierna mujer que transformaba las cuatro paredes de un solitario apartamento en una casa, un hogar.

Ahí, se dio cuenta de la gran ironía que hasta ahora había ignorado: en todo el tiempo que él y Zombina estuvieron juntos, el tema de Amanda salía naturalmente, y el soldado no evitaba alegrarse cuando esto sucedía. A la pelirroja no parecía importarle regresar al tema seguido, y lo mejor de todo, aconsejaba al militar para que decidiera ser honesto con sus sentimientos y diera el primordial paso con la minotauro. Más que una cita, salir con Zombina fue una reafirmación de lo que su alma sentía en el interior, del deseo que su corazón le imploraba aceptar, pero sus inseguridades mantenían preso, hermético.

Solo.

No había duda; pensó. Tenía a Amanda tatuada en la cabeza, en su corazón, en cada herida que lo denotaba como un veterano de mil batallas. Ella se había transformado lentamente en su bastión sentimental, en esa pequeña palabra de aliento que se necesitaba para salir de la situación más precaria, la razón para volver todos los días, el sol que le levantaba cada mañana; la cura definitiva a su soledad. Y ni siquiera pasar el tiempo con una afamada heroína pudo sacarle a la francesa de la mente. Sí, definitivamente no había duda: estaba enamorado, perdidamente enamorado de Amanda.

Suspiró.

Incluso cuando sabía que tenía todo lo necesario para intentar establecer una relación con la francesa, su mayor temor, el grillete que lo ataba a su encierro sentimental, era su propia inseguridad. Continuaba sin sentirse digno de ella, de alguien tan pura, honesta, dulce y amable que hacían palidecer a cualquier santa plasmada en las variopintas y majestuosas catedrales de la tierra gala. Amanda Bellerose era más que una sencilla chica que le subía los ánimos con una hermosa sonrisa o un excelente desayuno; era un ejemplo de amistad verdadera, un axioma de belleza, un referente viviente de perfección.

Una gloriosa mujer por la que valía la pena luchar.

Ingresando al edificio departamental y dirigiéndose a su habitación se detuvo ante el destello de una dorada llave sobresaliendo ligeramente debajo de la puerta que llamó su atención. Recogiéndola y asegurándose de no hacer ruido, Roberto abrió lentamente la puerta.

Su humor regresó al percibir el aroma familiar que emanaba de la cocina, la cual, aunque ya hacían horas que estaba desocupada, mantenía esa fragancia casera que le sosegaba el alma y calmaba el corazón. En la mesa, un solitario plato, tapado con otro, lo esperaba. Era un poco de sopa y estaba tibia, pero el esmero con que el platillo tan aparentemente sencillo irradiaba en su preparación, lo hacía lucir como el más exquisito manjar de la corte real.

Sonriendo y con su hambre reavivada, García degusto la sopa con calma y placer, pensando una y otra vez en lo extremadamente afortunado de contar con alguien tan atenta y considerada como su bovina inquilina. Después de saborear otra más de las maravillas gastronómicas de la francesa, y asegurando que ni el restaurante más ostentoso podría igualársele en el sabor, el mexicano tomó una ducha, aseándose por completo y terminando de lavar sus dientes antes de dirigirse a su lugar de descanso.

Ahí, entre el silencio nocturno y el barullo citadino, pudo escuchar la respiración de la minotauro, proveniente de su habitación. Él, dando su última sonrisa por ese día, se acercó a la puerta y, delicadamente, plantó un beso en la madera, esperando que ese gesto atravesara el cuerpo sólido de la entrada y llegara simbólicamente hasta los labios de la auténtica bella durmiente que ahora reposaba tranquilamente, sin ninguna preocupación en el mundo. Una tranquilidad que valía la pena proteger por siempre.

-Quizás yo no sea digno de alguien como tú, querida Amanda… – Susurró Roberto. – Pero tú, eres merecedora de toda la felicidad que pueda existir. Y, espero, pueda ser yo quien logre dártela. Buenas noches, linda.

Acostándose en su cama, cerró los ojos y se preparó para adentrarse a los reinos de Morfeo. La sonrisa en su rostro no desapareció en toda la noche.


Notas del autor: whoa... estaba muy inspirado, aunque tambien hay que tomar en cuenta que aqui pasan dos dias, bien, espero lo hayan disfrutado.

Un agradecimiento especial para los lectores, aquellos que recien añadieron el fic a su lista de follows, me alegra que esta pequeña historia les haya gustado. Y a los Extraditables que siempre estan pendientes, pasense por sus perfiles, tienen historias magnificas.

¡Hasta luego!