Notas del autor: Bueno, otro capi, el primero del año… ¡Vengo en serio muchachos! Me siento inspirado, por lo que el próximo capítulo será doble, bueno, ya no les quito tiempo, disfruten.
Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp ¡Nuestro poder es imparable, únanse a nosotros!
Capitulo 21
El día comienza ahora, en el hogar de la minotauro y soldado, este último, ya había despertado una hora antes que su amiga. En esa hora aseo su cuerpo y arreglo para partir a su trabajo, después de eso salió para preparar el desayuno.
En todo ese tiempo no se evitó sentir nervioso, reflexionando por lo sucedido ayer y si su amiga lo recordaba o no. Mientras pensaba en eso, Amanda salió del cuarto, caminando directamente a la barra y tomando asiento en el banco, lucia con un rostro pensativo, además de distraída, no miraba directamente a su anfitrión ni inicio la conversación. Roberto por otro lado se sentía nervioso y con dudas de iniciar en la charla, suspirando se armó de valor y comenzó:
-Buenos días Amanda –dijo el mexicano con una sonrisa
-Buenos –respondió la minotauro revelando el tono de voz apagado
Roberto volteo con ella de reojo, viéndola con orejas caídas y esa vista distraída, regreso su vista al desayuno, uno simple, huevos con tocino y tortillas de maíz para acompañar, en el caso de Amanda tostó dos rebanadas de pan por si ella no podía aun armar los tacos. Además de esto preparo para su amiga verduras salteadas y algo de jugo de frutas.
Sirvió primero el plato de Amanda y luego el tomo asiento frente a ella, la chica tomo el tenedor y el pan para comenzar a comer:
-Gracias Roberto –dijo con un tono ya no tan apagado, pero que lo dijo de manera fuerte
El mexicano solo paso saliva y sintió una ligera punzada en su pecho, se había encariñado con el apodo que su amiga le dio, y que siempre pronunciaba con cierta dulzura:
-No hay de que Amanda, y bueno ¿Dormiste bien? –pregunto el mexicano
-Más o menos –respondió secamente continuando con su comida
Roberto volvió a suspirar y tan solo continuo con su comida, ahora reinaba una sensación pesada en el ambiente, la incomodidad de intentar hablar al ver a su amiga que usualmente destila ánimos y felicidad ahora viéndola tan apagada, le dolía pensar en que el provoco alguna sensación de tristeza o inclusive traición en ella.
El soldado solo termino su desayuno y volvió al baño para lavar sus dientes, cuando termino se dirigió a la puerta de su departamento y la abrió, Amanda lo acompaño, él se giró antes de cerrar la puerta y encarar a su huésped:
-Amanda… por sobre lo de ayer…
-No –interrumpió ella- no quiero hablar de eso ahora… llegaras tarde al trabajo, hablemos de eso cuando llegues
-Está bien… más tarde vuelvo Amanda
-Adiós Roberto, cuídate… por favor
-No te preocupes, volveré sano y salvo –le dijo el soldado sonriendo
La minotauro no se evitó sonreír ligeramente, ahí su mueca de seriedad volvió y cerró la puerta, el mexicano solo suspiro y emprendió su camino al trabajo:
-Bien hecho Roberto… bien hecho –se dijo a si mismo mientras bajaba las escaleras- aunque… siendo honesto, me parece que está exagerando… aunque lo que dijo sobre su amnesia, quizás tiene razón en ese punto… pero mejor lo hablo con ella cuando vuelva
Con eso último dicho el soldado ya salió del departamento y emprendió su camino a las oficinas de la corporación.
Mientras el soldado seguía su camino, la minotauro regreso al dormitorio, tomo asiento en la cama y volvió a su reflexión previa:
-No… no me gusta portarme así con Robie –dijo para sí misma- pero no puedo dejarle pasar algo así… una mentira de ese calibre
Ahí ella volteo con el oso de peluche que siempre deja sentado entre ambas almohadas:
-No me mires así –dijo tomándolo y observándolo con una ligera sonrisa- sé que… sé que todo termino bien, y la pequeña Aki está bien… pero el debió de decírmelo… ¿Cómo podre confiar en él?
Ella pregunto esto como si esperase alguna respuesta del peluche:
-Sé que ella está bien, y lo hizo para no preocuparme… pero descubrir una mentira así me preocupa… es algo complejo ¿Sabes? Confiar en alguien que se ha mostrado tan abierto y decidido a ayudarme con mi condición… y por lo mismo me duele tanto –comento abrazando el oso de peluche- Ya de por si tenía mis dudas con lo que me dijo… uh… ¿Cenia? ¿Cetia?... maldición, no puedo recordar su nombre, pero era una halcón, y recuerdo bien que Robie hizo una buena acción, pero el mentirme sobre lo de Aki… ¿Te imaginas si me hubiese mentido que ella hubiese… h-h-hubiese quedado lastimada?
Ahí la chica se dejó caer de espaldas en la cama apreciando el techo:
-No me gusta que me mientan, lo odio… ya me han mentido para mantenerme ´´bien´´ cuando era más joven, solo porque creen que si me dicen la verdad me harán sentir peor… sé que lo hacen por la amnesia que sufro, pero eso no me limita tanto –comento la chica remembrando lo poco que puede recordar- sé que olvido las cosas, y por lo mismo quiero que la gente sea sincera conmigo… olvido algunas cosas banales, pero cosas tan importantes, como esa pequeña lamia esperándonos en el orfanato no lo puedo olvidar tan fácilmente... Roberto me ha ayudado tanto, me recuerda siempre las medicinas o deja notas en el departamento para recordarlas, se ha portado como un caballero y aquellos días donde salíamos a pasear o pasarla en el departamento son tan buenos… no quiero que esta visión de él, que me ha dejado verlo como un gran hombre se distorsione por esta mentira
Amanda levanto el peluche en sus manos apreciándolo frente a ella, presionándolo un poco escuchando el chillido que emite:
-Es una buena persona, esa mentira que me hizo tiene su punto, no quiere preocuparme de mas, además de esta presión que ya siento en mi pecho cuando él esta fuera, arriesgando su vida para proteger a la gente… pero tampoco le puedo dejar pasar tan fácil una mentira así –comento la chica para sí misma- no le hare alguna ley del hielo, ni me portare como una niña ignorándolo, pero tengo que hablar con el… sé que es una buena persona… quiero creer que es una buena persona, pero estos pensamientos de que él ya pudo haber abusado de mi… d-d-de tocarme o… o algo más con la luna llena y esa jeringa –dijo abrazando al peluche y a si misma- no lo había pensado… me aterra pensar que el haya abusado con esos impulsos provocados por la luna o el haberme dejado dormida… me aterra pensar que me haya mentido… si me mintió con algo del nivel de Aki… ¿C-Cres que el haya sido capaz de abusar de mí?
La chica volvió a levantar el peluche y mirarlo a los ojos marrones brillantes del oso:
-Que dolor de cabeza –dijo para sí misma- soy una paranoica… él me ha demostrado que es una buena persona… pero que sabe guardarse muchas cosas... t-tengo algo de miedo… ¿Sabes? Cuando estaba en el edificio de MON escuche a tantas chicas de otras especies… aterradas, diciendo que su anfitrión se mostraba amable y sonriente… pero luego regresaban llorando y aterradas porque las agredieron sexualmente, acosaban o tocaban… inclusive que abusaban de los efectos de la luna llena… no quiero pensar eso de Robie, pero este lado paranoico siempre sale
Ahí ella agito su cabeza, suspiro pesadamente mientras miraba el techo, su mente era un conflicto, se podían dividir en dos, por un lado, ese lado piadoso tan fuerte en ella, confiando en que su amigo es esa persona amable, caballerosa y honorable que siempre se ha mostrado, con esta mentira como un desliz que no debe tomar tan encuentra, pero otro lado paranoico y conflictivo, siempre, el que más terreno toma. Viendo como su anfitrión pudo mantener un evento de esa magnitud en secreto, nada le podía costar esconder algún abuso durante la luna llena, o antes de esta, ella no quería pensar en eso, pero remembrando charlas difusas con mujeres que ya olvido sus rostros, pero recuerda bien esas anécdotas tan traumáticas, de abusos hacia ellas por parte de sus anfitriones u otras personas:
-¿Por qué no me dijo la verdad y ya? No estaría Asi… dudando de el, con este conflicto
Amanda tan solo suspiro y tomo asiento en el borde de la cama, abrió el cajón de su mesa de noche y se topó con ese cofre de recuerdos, sonrio al verlo ahí, no recordaba exactamente de donde lo había dejado pero se alegró de haberlo puesto en un lugar de fácil acceso, o más bien, el primer lugar donde buscaría.
Abrió la caja y escarbo en las fotos, pasando de las de cada punto turístico a lo largo de Francia llego a una donde se encontraba ella junto a sus padres. Aunque en la comuna de minotauros donde ella vivía no tenía cosas como automóviles, televisiones o internet, tenían cosas como cámaras fotográficas, electricidad y algunos bienes. En la foto aparecían los padres de Amanda y ella al centro, con la edad de 12 años vistiendo con una armadura de cuerpo completo, al pie de la foto, estaba algo escrito
´´Luchar sin rendirse´´
Ahí ella sonrio cuando algunas memorias volvían a ella:
-Cómo olvidarlo, cuando practicaba el combate Minos –dijo con orgullo sonriendo- me pregunto… ¿Traje mi armadura?
Y lo acongojada sobre la discusión del día anterior con Roberto desapareció casi por completo, pensando que quizás su armadura y armas habían sido empacadas y guardadas en algún lugar.
POV Roberto
Llegue a la corporación una hora antes de que comenzase el turno habitual, me dirigí a la armería, especialmente a la de Sindri, tengo el dinero, y aunque no me gustaría gastar tanto ya, será para una buena compra, la herramienta que usare para defender a los demás y a mí mismo, y bueno, Sindri entrego armas tan buenas que dudo que esta salga mala, será una pieza de calidad.
Me detuve frente a la ventana de su armería y toque la campanilla, la escuche desde dentro gritar que ya venía:
-¡Mariscal Roberto! –Dijo al verme- Me alegra verlo de nuevo ¿Qué puedo hacer por usted?
-Bueno, resulta que tengo el dinero para ese pequeño encargo
-Oh, ya veo, espere aquí, en un segundo lo traigo –contesto entusiasmada corriendo al interior
No paso mucho tiempo en lo que ella volvió cargando con dos cajas metálicas:
-Muy bien, antes que nada debo de decirle que me vi algo inspirada al elaborar el arma, tenía una Auto 9 que deje a la mitad y termine en parte de viernes –ahí abrió una de las cajas revelando el arma, bella como la de la película, entonces ella cerro la caja de golpe- Pero, me vi inspirada al recrear un arma de este estilo, entonces me dije ¿Y porque no hacer un arma con la temática de la auto 9 pero con un toque diferente? Ahí fue donde nació esta hermosura –dijo abriendo la otra caja… mostrando un arma imponente, con una estética única y que intimida
A diferencia de la Auto 9 esta es de color plateado, con algunos detalles de colores azules oscuros, Sindri saco el arma y me la entrego para verla de cerca, aunque es grande, y de hecho pesa más que una pistola convencional, no es un peso demasiado grande, sigue estando en un rango óptimo de pistolas de mano, unos dos kilos, o tal vez un poco menos. No cuenta con el diseño de la Auto 9, de hecho es muy diferente, una estética algo ´´futurista´´ claramente algo más elaborado que un arma producida en masa, detalles plateados, el freno de boca integrado, un asa plegable similar a la de la Beretta 93R, un par de rieles Picatinny en la parte de arriba del arma:
-Sé que usted pidió la Auto 9 –hablo Sindri mientras yo miraba el arma y apuntaba con ella para ver las miras de hierro- y por lo mismo la traje… por si esta pequeña improvisación y mi impulso al hacer lo que me apasiona no le gusta, no se preocupe por el precio que se mantiene en los 1,950 dólares que acordamos… es solo que no pude evitar bocetar y crear a esa pequeña
-Es grande –dije mirándola de lado- larga y gruesa, como mi otra pistola
-¿Eh? –exclamo inclinando su cabeza a un lado… que bueno que no escucho eso
-Que es una pistola grande y algo pesada, no es que me sea un problema, pero comparado a otras se nota un poco
-Lo sé, y es así pues, número uno, es una pistola adecuada para un guerrero grande, una persona grande como usted o yo; y dos, porque puedo cambiar los cañones del arma con facilidad –dijo esto con orgullo- si algún día retiran la restricción donde nos limitan a usar solo 9mm para las pistolas, esta preciosa podría disparar el contundente .45 ACP; y si es que lo permiten el ´´.66 BK´´, reciente producción de la corporación capaz de derribar a un ogro -dijo esto susurrándolo- Pero para esos calibres bestiales habrá que hacer unas modificaciones y desembolsar un poco de dinero, pero si es dentro del 9mm al .45 ACP va de mi parte
-Todo eso si que suena interesante y que esta puede ser un arma flexible e intimidante –sigo maravillado… es simplemente hermosa- cualquier iluso con verla pensara que dispara una bala enorme… que demonios ¡Me encanta esta arma, Sindri! –Exclame emocionado- Grande, algo pesada pero para mí eso no importa, con un mango cómodo, un diseño perfecto y la mira de hierro es bonita, tiene el alternador de tiro para los tiroteos grandes… es… es perfecta
-¿E-Enserio? –cuestiono aun dudosa
-¡Claro que sí! –Exclame emocionado- Es la primer arma que hago por encargo y… es maravillosa, muchas gracias Sindri
-No es nada Mariscal –dijo dando una reverencia- es un gran placer trabajar con este tipo de encargos, ahora… si podría entregármelo
-Oh, sí claro –dije pasándolo por la apertura de la ventana- por cierto –abrí mi cartera para sacar el monto, obviamente en yenes, pero ya hice la conversión previa, más un bono
-Claro, gracias mariscal –ahí conto el dinero deteniéndose justo frente a los billetes extra- eh… mariscal, me dio de más
-No importa, quédatelo –le dije con una sonrisa- es un trabajo de alta calidad, te lo mereces
-Pero… es mucho dinero para solo ser una propina –dijo tomando los billetes y entregándomelos
-No, no, no –puse mi mano en la abertura haciendo una seña de alto- insisto, la calidad del arma es excepcional, y se nota la dedicación que le diste, quédatelo, eso es por un magnífico trabajo
-Está bien, muchas gracias mariscal
-Solo dime Roberto, Sindri –dije sonriéndole- dejémonos de formalidades
-Oh, claro mar- digo, Roberto –dijo sonriéndome ampliamente- ¡Casi lo olvido! -Exclamo de repente- ¿Gusta de hacerle un grabado o ponerle nombre?
-¿Eh?
-Si –dijo con una sonrisa sacando de debajo de la mesa una máquina, similar a la de tatuadores pero con brocas de acero- algunos le ponen nombres a sus armas, el de un amante, esposa u esposo, algo que desean o algún detalle del arma ¿Quiere que le haga ese detalle? Es gratis
-Oh, bueno, en ese caso –dije meditando- un nombre digno de un arma tan bella pero potente y grande –lleve mi mano a mi mentón pensando- podría ser Punisher como mi antihéroe favorito y comic, o pacificador, irónico pero tiene pegue… -entonces se me prendió el foco, un arma bella, pero grande y potente… alguien que me vuelve loco al pensar en ella- Bellerose
-¿Bellerose? –ahí ella se vio extrañada pero luego entrecerró su ojo y sonrio maliciosamente- es un nombre bonito, dígame ¿Es de una persona especial?
-Sí, una buena amiga… mi huésped –dije sonriendo al recordar la sonrisa de Amanda… aun cuando no se mostró tan animada que de costumbre cada mañana, sonriendo y siendo mi sol naciente, yo sonrio cada vez que la recuerdo
-¡Hey! Roberto ¿Estás ahí? –escuche a Sindri de la nada
-¿Eh? ¡Oh! Si ¿Qué paso?
-Nada, solo se quedó viendo a la nada, Bellerose ¿Se escribe así? –me mostro un papel con el nombre escrito a lápiz
-Lleva doble L
-Muy bien, solo llevara unos segundos
Encendió la máquina, parece una de esas para tatuar, pero con la broca de metal tatuaría piezas metálicas, ahí tomo el arma y comenzó a escribir ese nombre en la pieza metálica de la corredera. Pude ver como escribía el nombre a cada lado, con gran cuidado y precisión, soplo para retirar el residuo de metal y me lo enseño:
-¿Qué tal?
-Excelente –dije asintiendo- bonita letra cursiva
-Gracias, bien, con esto listo –dijo guardando la máquina y el arma en su caja con la espuma hecha a la medida- registrare la venta del arma además de ponerla en la base de datos, con esto los armeros cambiaran su arma estándar por esta, dame un segundo
Ella ingreso con la caja metálica y pude verla como se inclinaba frente, a lo que creo, un escritorio. Lo siguiente fueron solo le ruido de un teclado, un pitido, además de la caja registradora haciendo ese ruido característico:
-Bien, toma –me entrego el ticket- entrégale ese ticket al armero y cambiara la lista de compras
-Excelente, bueno Sindri, muchas gracias de nuevo ya estoy ansioso por probar el arma –dije sonriéndole de nuevo- nos vemos luego, por cierto ¿Tienes algún día libre?
-Bueno, los fines de semana suelo tener menos trabajo, aunque mi pasión es la herrería por lo que usualmente sigo trabajando o haciendo algún capricho ¿Por?
-Solo curiosidad, quizas para ponernos en contacto y salir a comer algo ¿Qué te parece?
-Claro, me encantaría –comento sonriendo
-Muy bien, tengo que volver al trabajo, gracias de nuevo Sindri, le daré un buen uso a esa arma
-No es nada Roberto, buena suerte
Ahí me despedí de ella y, es agradable, será divertido salir con ella.
Llegue hasta la otra sección subterránea, la de los armeros donde nos suministramos, llegue hasta el hombre con varios brazos:
-Buenos días –salude- vengo por mi equipamiento, pero también a hacerle un cambio
-¿A si? –cuestiono, ahí le mostré el ticket- Oh, Sindri le hizo un arma, bien –ahí paso el ticket por lo que parece un escáner y escuche un pitido- Bellerose, 9mm con modalidad de tiro en semiautomático y ráfagas, wow, buena elección –comento el hombre rompiendo la lista de compras, me asuste pero luego tecleo algo en una computadora en otro escritorio e imprimió otra
Lo mismo de siempre ocurrió, me entrego cada parte del equipamiento, las armas cuerpo a cuerpo o incapacitantes, el chaleco anti balas, la escopeta y al último, cuando ya tenía todo equipado, mi preciosa arma, él se detuvo analizándola con un rostro de sorpresa:
-Valla, valla, esa Sindri sí que hace excelentes trabajos, aquí esta –al fin…
Tome esa hermosura y la analice de nuevo de cerca… ahora eres mía:
-Cargadores –los tome y coloque uno en el arma, los otros dos los guarde en mi cinturón- Debido a las especificaciones del arma son cargadores más amplios, 25 balas, tienes mucha potencia de fuego ahí, ten cuidado
-Lo tendré –dije colocándole el seguro y girándola en mi dedo para guardarla en la funda que cuelga bajo mi traje de vestir- no se preocupen que no abusare de este poder
-Bien, ahora buena suerte chico
Sonreí recogiendo la lista de compras nueva y guardando mi identificación, ahí baje mi vista al arma, valió cada yen… ahora que lo pienso, aún faltan unos minutos para que los demás lleguen… puedo probar el arma.
Y sin dudar más me dirigí a la galería de tiro, Sindri se mostró emocionada y probé el arma. Aunque un poco pesada esta equilibrada, la puedo cargar si problemas, la patada en el tiro de ráfagas no es tan problemática, la mira de hierro, como dije, es bonita, es algo difícil de describir, pero es de esas que no es complicada apuntar o centrar el objetivo.
El disparo en ráfagas con la asa plegable también es bueno, el arma es grande pero al usar el asa con la otra mano resulta cómodo, aunque es más pequeña que las asas comunes puedo pasar mi pulgar por la guarda; la abertura metálica donde está el gatillo; y con los otros dedos sostener el asa con mayor estabilidad, aun con todo sosteniendo el arma con ambas manos resulta cómodo y controlable el disparar en ráfagas, una de las partes del entrenamiento con Vladimir era tiro de precisión, en una de esas me toco usar una pistola de ráfagas y automática, claro, al principio la primer ráfaga me dejaba dañada la mano y con la automática no podía controlarla, pero a base de trucos que Vladimir me enseño, respiración controlada, una manera específica para sostenerla y concentración, logre controlar ambas armas sin necesidad de usar una culata u asa.
Y uno que otro golpe por parte de él.
Termine de probar el arma pues ya casi era la hora, me despedí de Sindri y retome los cargadores con la munición que debo de usar en el campo.
Corrí hasta el elevador y baje al estacionamiento, de ahí al Mamba, mi equipo aun no llega pero aun así me entregaron las llaves del vehiculo, solo queda esperarlos…
…
Unos cuantos minutos pasaron y los demás llegaron, ya cuando subieron al vehiculo salimos del estacionamiento en dirección al hotel de Alexa, subió al Mamba y la transportamos hasta otro teatro donde dará su show:
-Esto ha sido divertido, chicos, chicas les agradezco tanto por su labor –comento de repente Alexa
-¿Sucede algo señora, ya nos reemplazara después de pasarla bien? –cuestiono Sloan
-Claro que no tonto –comento riendo- es solo que hoy es mi último día en Japón
-Pero si el itinerario dice que es hasta el jueves –comente
-Lo sé, pero tuvimos problemas de ventas, distribución y algunos establecimientos se echan para atrás –comento triste- amo el espectáculo y estar enfrente del público, pero también necesito de vivir de algo al igual que mi equipo de música, representante… y equipo de seguridad, hoy serán los últimos shows, así que daré todo de mi hoy
-Es triste escuchar esto señora –comento Catalina- pero nosotros también daremos todo hoy
-Gracias pequeña –agradeció Alexa
Seguí con la vista en el camino hasta llegar al teatro, esta vez estaba más concurrido que las veces anteriores, inclusive había más elementos de seguridad que los acostumbrados, además de las personas buscando el vehiculo de donde bajase Alexa.
Bajamos del vehiculo con la estrella del show, no había aparcamiento así que Sloan retomo el volante, las demás chicas avanzaron conmigo al interior del recinto, empujando fans, fotógrafos y cualquier otro que se interpusiese.
Es en estos momentos que alguien tan grande como Janet y Dina son útiles, la tarántula protege el frente y Dina la retaguardia, mientras Catalina, Mizuki y yo los flancos, formando esto que conocen como el anillo de seguridad interno Alexa, puede caminar tranquila mientras saluda y sonríe a los periodistas o los fans con cámaras mientras nosotros los mantenemos alejados de ella, es pesado y difícil, pero es nuestro trabajo y ella confía su vida en nosotros.
Ingresamos al edificio y uno de los miembros de seguridad del edificio nos guio hasta los camerinos, ya en esta área interna es donde no hay mucha preocupación, pero es donde llega lo aburrido y tedioso.
Cuidar que ningún intruso trate de ingresar o dañar a Alexa, al principio creí que era innecesario, pues están los equipos del teatro, pero luego de aquel suceso con los tipos que atrapamos en el área de instrumentos, me di cuenta que siempre hay una posibilidad de que se cuelen y dañen de verdad al cliente, esto lo tendré que considerar en futuros trabajos.
Las horas pasaron y Alexa dio su show, como siempre, antes de salir al escenario nos cuestiona de como se ve, esta vez Dina hacia guardia conmigo, y Alexa… debo de admitirlo, es sexy, tiene un cuerpo esbelto y su ropa queda muy bien con sus curvas, que aunque no es muy voluptuosa tiene esas líneas suaves y delicadas… no es que quiera nada con ella, soy un guardaespaldas no un pretendiente, es solo que me es inevitable destacar eso en una mujer.
Pero pasando de esos pensamientos la rutina siguió, el show termino ya para las 3 de la tarde Alexa dio su ronda de firma de autógrafos, esta vez el área está más cerrada y debemos de quedar justo al lado de ella, Dina y yo cuidamos esta área cercana, Sloan y Janet una distancia media y Catalina junto con Mizuki el camino directo al Mamba.
En medio de la firma llego una mujer… muy atractiva, tengo que ser honesto.
Vestía con un vestido blanco con abertura en su pierna izquierda, un sombrero de ala ancha blanco con una tela negra que lo rodeaba, la chica, de piel clara y el vestido resaltaba sus curvas, tiene un pelo largo ondulado de color rojo, me vi extrañado por su apariencia, es decir, hay personas que lucen muy formales, pero ella parecía como si fuese una estrella o celebridad en un evento de gala.
Alexa la recibio, ella le entrego una foto, pero lo extraño es que está enmarcado en un marco de plata:
-Valla, sí que te gusta mi foto –comento Alexa analizando el marco- dime ¿Para quién va diri-
Ahí Alexa se congelo, apenas alzo la vista para ver directamente a esa persona se quedó paralizada, todo esto me huele demasiado raro así que di un par de pasos cerca además de dirigir mi mano a donde guardo las armas no letales, aun sin revelarlas de mi saco:
-¡Margaret! –grito Alexa poniéndose de pie y abrazando a esa mujer- ¿¡Que haces aquí?!
-Oh bueno, solo vine de paseo para ver a mi gran amiga –dijo la mujer sonriendo
-Señorita Alexa ¿Qué sucede? –pregunte acercándomele
-¡Oh! No es nada Roberto, es solo una vieja amiga
-Vamos Alexa –comento la otra chica- no soy tan vieja
-Lo sé, lo sé, es un decir, vamos pasa, Roberto retira la cinta roja y deja que ella tome asiento a mi lado, es de confiar, no te preocupes
-Si usted lo dice –dije retirando la cinta que limita el área del público y la de Alexa
-Muchas gracias caballero –dijo esa otra mujer dando una ligera reverencia
Voltee con Dina pero ella hizo un gesto como si levantase sus hombros. Después de eso Alexa siguió con su firma con esa mujer a su lado, ambas lucían muy felices, especialmente Alexa la cual, aunque siempre sonríe ahora se le notaba aún más feliz.
La hora de las firmas acabo y tocaba irnos del lugar:
-Roberto –ahí llamo Alexa antes de sumergirnos Dina, Janet, Sloan y yo en el tumulto de gente- ¿Podrían incluirla en el círculo de seguridad? Es una gran amiga, y quiero que me acompañe al último show
-Como diga, señorita, solo manténgase en el centro, nosotros les abriremos camino
-Entendido gran hombre –dijo sonriendo
Janet retiro la cinta permitiéndonos el pase, al principio era unos pocos fans, pero al acceder al área del vestíbulo nos topamos con una gran presencia de los seguidores de Alexa, camarógrafos, reporteros; que puedo reconocer a más de uno de entrevistas previas o que quite de enfrente; y mucha gente.
Mientras avanzábamos, yo estando en el flanco izquierdo la gente nos empujó de frente, especialmente hombres, entre ellos algunos hombres lagarto, nekomatas y un orco a lo lejos, el mismo del álbum. Ante el repentino empuje de la gente nos vimos obligados a cerrar un poco más el anillo, Janet arremetió con más fuerza y aparto a la mayoría, avanzo de repente… ahí fue que sucedió.
En ese pequeño intervalo donde Janet dejo un hueco entre ella y yo al costado del anillo de seguridad, un sujeto se interpuso frente a Alexa, ya le tenía el ojo desde antes, parecía sospechoso por cómo nos miraba, además de mantener siempre ambas manos en su chamarra negra, no fue hasta que sucedió esto, y colándose junto a dos chicas que tomaron fotos a Alexa se acercó lo suficiente y sacó una navaja que sostenía con su mano derecha.
Alexa apenas se había dado cuenta del atacante, en pocos segundos el tipo saco el cuchillo de los bolsos frontales de su chamarra.
Pero apenas si levanto la mano, ya lo había sujetado del brazo derecho, en un movimiento rápido y fuerte doble su brazo hacia arriba, tome su rostro con mi otra mano y gire su cabeza obligándolo a caer, ya en el suelo apoye mi rodilla izquierda en su espalda manteniendo su brazo estirado hacia atrás y su rostro en el suelo, había soltado el cuchillo y ahora gritaba de dolor:
-¡Sáquenla de aquí, ahora!
De ahí solo siguieron algunos gritos y mi equipo corriendo con Alexa y la otra chica, mantuve mi rodilla en su espalda apoyándola en el para que no se moviese, mi mano izquierda sosteniendo su nuca y mi mano derecha directo a la guantera y sacando mi pistola.
Catalina se había quedado, también desenfundo su arma vigilando a los lados, las demás personas se alejaron al instante al vernos armados, en pocos segundos llegaron los de seguridad del teatro, ellos retuvieron al sujeto y la navaja estaba tirada cerca de él, yo solo me puse de pie aun sosteniendo la pistola con ambas manos, mirando a cada persona.
Algunos con miedo, otros sin saber que sucede y otras personas directamente corrieron lo más lejos, excelente, venia solo:
-Vámonos –ordene y Catalina solo asintió
Corrimos a la salida del teatro y el Mamba salió del estacionamiento, se detuvo justo frente a nosotros, lo abordamos rápidamente y arrancaron:
-Whoa –exclamo Catalina- todo fue muy rápido ¿Qué paso?
-Un tipo trato de atacar a Alexa con una navaja –respondí guardando mi pistola
-No me di cuenta… -comento Alexa en voz baja mirando a la nada
-Hey, Inky reacciona –la llamo esa otra muer tomándola de su hombro- calma, ya paso
-Sí, si… perdona… es solo que fue muy rápido –dijo tomando su cabeza mientras respiraba lentamente- si me di cuenta de la navaja, pero justo cuando Roberto lo sometió… muchas gracias mariscal –dijo mirándome con una amplia sonrisa
-Es mi trabajo señora –comente con una sonrisa- estamos para protegerla ¿Se encuentra bien?
-Sí, estoy bien, es solo… el shock inicial, pero ya paso
-Luces algo pálida –comento esa mujer con un tono burlón
-Oh cállate –dijo empujándola ligeramente de su hombro
-Señora, no quiero parecer grosero ¿Pero quién es ella? –pregunto Sloan
-Soy algo grosera, disculpen –dijo Alexa aclarando su garganta- ella, mis queridos guardianes, es mi gran amiga Margaret, antes trabajaba conmigo como una gran bajista, ahora, tiene otras labores
-Modelaje principalmente –comento con un ligero toque de orgullo la otra chica- aunque no he perdido el toque con el bajo
-Eso espero, eras la mejor bajista que tuve en mucho tiempo –dijo con una sonrisa Alexa- pero dime ¿Qué haces por estos rumbos?
-Bueno, hay una pasarela en Japón, y de hecho ayer fue cuando termino, me entere de tus conciertos y logre comprar un boleto para este show, y que mejor que darle una visita sorpresa a mi chica y que me firmara mi foto especial –dijo sacándola de su bolso blanco
-Parecen muy unidas –comento Sloan
-Trabajamos un tiempo amplio juntas, e inclusive disparo mi carrera de modelaje –comento Margaret
-Hice un show especial –explico Alexa- donde mis músicos y bailarines formaban parte en el frente del escenario, por un momento se llevo la escena con ese bellísimo vestido blanco y negro
-Me fue difícil abandonar a Inky –comento Margaret- pero ella me dejo ir, me dijo que era mas importante seguir adelante, siempre quise ser modelo, pero se me daba el bajo, asi que ese fue el empleo que encontré, tocando con los músicos de Alexa
-Fueron los mejores meses –comento Alexa casi suspirando- pero me alegra mas que Margaret haya avanzado y logrado su sueño
-Un final feliz –comento Dina
-¡Hey! ¿Qué pasa ahí atrás? –pregunto Catalina asomándose desde la ventanilla
-Nada, nada –dije sacudiendo mi mano- estamos compartiendo una charla ¿Sucede algo?
-Por ahora tranquilo, hemos revisado los retrovisores, nadie nos sigue, por cierto, señorita Alexa ¿Querrá pasar a comer? –Pregunto Catalina- Aun queda tiempo para su próximo show
-Claro que sí, dime Margaret ¿Tienes algún antojo especial?
-No, ahora no, aunque nunca he probado comida japonesa como se debe, estos días mi representante y entrenador han sido tan tercos ´´Mantén tu dieta´´ ´´Si comes te más te verás fea´´ que se jodan –dijo recargándose en el hombro de Alexa- hoy termine así que quiero comer lo que sea, seguiré tus recomendaciones Inky
-Bueno, Catalina, querida, revisa por algún restaurante de comida japonesa, o cualquier puesto –llamo Alexa cordialmente
-Enseguida señora –obedeció Catalina
-Y dile de mi parte a esos dos que luces muy sexy –comento Alexa- son un par de tontos ¿Ustedes que opinan? ¿Verdad que está en buena forma?
Ahí Margaret alzo su pierna izquierda, la abertura de su vestido permitió que la pierna saliese por completo demostrando que está en buena forma, además de tomar una pose junto a Alexa denotando sus curvas, a todo eso se junta que sonrio de manera inocente llevando uno de sus dedos a su boca… debo de desviar la mirada o pareceré un pervertido:
-¿Qué opinan chicos, chicas? –cuestiono Margaret
-L-Luce en muy buena forma –comente- concuerdo con Alexa
-Sí, usted es muy sexy –comento Sloan sin preocupación
-Gracias chicos, es un halago –dijo riendo ligeramente
-Por cierto señora –llamo Catalina- ¿Qué es eso de Inky?
-Es un pequeño apodo cariñoso –comento Margaret- le queda bien a esta chica entintada
-Cállate tonta –dijo presionando la nariz de la modelo- si, es una buena amiga, y gracias a mi equipo de seguridad puedo seguir con ella y ver su ascenso en la moda
-Al menos acabo bien –comento Sloan- ¿Se siente segura de hacer el próximo show?
-Claro que sí, tengo a mi leal equipo de seguridad –dijo sonriéndonos- el show debe continuar, agente Sloan
Con esto solo sonreí, me recargue en mi asiento y acomode mi indumentaria, con eso listo me relaje un poco. Alexa y Margaret seguían hablando entre ellas, compartiendo anécdotas y manteniéndose unidas en un pequeño abrazo.
Arribamos hasta un pequeño restaurante, abrí la puerta y Dina bajo primero asegurándose que nada ni nadie se acercase demasiado, según Mizuki y Catalina, ningún vehiculo nos siguió, así que todo debe estar bien.
Deje que Margaret bajara y detrás de ella Alexa, me puse de pie para bajar también pero entonces la estrella se giró y me planto un beso en mi mejilla derecha, más bien, a pocos centímetros de mis labios:
-Gracias Roberto –dijo guiñándome- ahora vamos, tengo hambre
-C-Claro señora –tartamudee un poco, no me esperaba el beso
Pero bueno… un pequeño gesto así no importa, ahora lo que sigue es cuidarla junto a esa otra chica, espero eso no lo vuelva más pesado…
…
Alexa comió todo lo que pudo con su amiga en el restaurant, como siempre, demostrando ese apetito voraz que posee. Ya cuando termino abordamos el vehiculo de nuevo y partimos al próximo y último show.
En el trayecto Alexa nos revelo que se había acortado su gira pues los boletos no vendieron bien, y aunque la han recibido bien, no se compara en otros países, por lo mismo recorrió su fecha limite además de haber tenido problemas con auditorios y teatros que no la presentarían o no tenían espacios libres, me sentí mal por eso, pero ella dijo que no importaba mucho. Eso sí, se notaba muy feliz por tener a Margaret con ella, ha estado sonriendo más de costumbre y más tranquila aun con lo del ataque.
Llegamos ya hasta el teatro, bajando escoltando a ambas chicas…
…
Repetir lo mismo sería tonto, básicamente, ocurrió casi lo mismo, el gran show inicio, a diferencia de otros, este era muy especial, pues Alexa salió con una mejor indumentaria, el escenario cambio constantemente y la música presento cambios de ritmos, era una gran y larga canción con la estrella principal bailando y algunos bailarines a su alrededor, la verdad el mayor show que he visto por su parte.
Luego de eso, y como costumbre, la entrevista, firma de autógrafos y fotos. Durante las entrevistas salió a la luz que algunos establecimientos rechazaron recibir a Alexa por razones un tanto desconocidas, pero ella lo dijo a modo de dar a entender que la agenda estaba llena, además de admitir que las ventas, que aunque buenas, no daban abasto para todos los días que se programó el tour, además de ciertos problemas como el atentado que casi sufre con los tipos y las pastillas de lejía. El punto es, que Alexa se iba. Salimos del teatro y la escoltamos hasta el vehiculo para partir directo al hotel.
En el camino Margaret seguía hablando con Alexa, una charla común, sobre que el show fue espectacular y se divirtió, además del disparo de adrenalina por el ataque del tipo con cuchillo, de ahí en fuera, todo normal.
Nuestro camino y labor con Alexa termino cuando arribamos al hotel, fuera, dos vehículos esperaban, una camioneta Bentley similar a la que en un principio serviría como el vehiculo de Alexa, frente a este, un vehiculo de Ford, creo que es un charger, totalmente negro y ambos con los logos de la corporación.
Alexa bajo del vehiculo y volteo con nosotros:
-Muchas gracias a todos –dijo dando una reverencia- ha sido un placer conocerlos… y muchas gracias por haberme protegido en ambos eventos, pero ya debo de partir… de nuevo, gracias
-No es nada señora –asegure- es nuestra labor, buena suerte en su vuelo
-Gracias Roberto –dijo sonriendo- Sloan, Catalina, Janet, Dina y Mizuki, gracias a todos
-Señora –la llamo otro de los agentes, los que la cuidaban en el hotel- es hora de partir
-Entiendo querido, gracias, Margaret ¿Vienes? Te dejaremos de pasada en tu hotel
-Aceptare con gusto, hasta luego, y gracias por proteger Inky
-Ha sido un placer, adiós
Ya con las despedidas terminadas partimos de ahí, ahora en dirección a las oficinas de la corporación, terminamos más tarde de lo planeado, ya son las 7:30 de la tarde y tardaremos un poco en llegar a las oficinas, el trafico está un poco más presente, aunque bueno, no se compara al de México, hay más vehículos pero no voy a vuelta de rueda.
Mientras seguíamos en el camino a casa encendí la radio, no quiero que sea aburrido:
-Creo que ya comienzo a extrañarla –comento Sloan- era agradable
-Sí, muy buena –correspondió Catalina
-Asi es el trabajo –arremetió Janet- hay buenos días, hay malos, en esto será común
-Lo sé, pero era agradable y dudo que todos los clientes lleguen a ser así –dijo Sloan- pero bueno, trabajo bien cumplido
Fue entonces que escuche un disparo, no frente a mí, no cerca, pero ese ruido característico en la lejanía:
-¿Qué fue eso? –pregunte
-¿Qué cosa? –pregunto Mizuki sentada a mi lado
Encendí la radio y la coloque en la frecuencia de la policía:
-A las unidades cercanas, se reporta un robo a mano armada en la prefectura de Tokio, en el barrio especial de Taito, cercano a la estación de metro Minowa –ahí escuche más disparos, estamos muy cerca al parecer
-Rápido ¡Prepárense! Hay que ir
-Calma mariscal –dijo Mizuki- deben de dar el aviso, si intervenimos sin que den el anuncio de que podemos ayudar no podemos intervenir
-Se ha ejecutado la orden Gaikoku no kainyū las unidades de choque de BrutalCorp pueden interferir, se prohíbe el uso de fuerza letal
Bien, esa dichosa orden literalmente significa ´´intervención extranjera´´ pero eso no importa, hay que dar apoyo:
-¡Ya escucharon, se nos autorizó a participar, prepárense! –llame de inmediato
Acelere tomando una desviación en lo que marcaba el lugar en el GPS, mantuve abierta la frecuencia de radio pues estaban dando el seguimiento de la situación, pero con solo escuchar las sirenas, y muy de vez en cuando los disparos, no son de armas potentes, no resuena muy fuerte.
Reporte que ya estábamos en camino, uno de los oficiales que daba el seguimiento nos reportó que los tenían en un callejón, justo en una zona residencial, son tres sospechosos, dos hombres humanos y una lamia, robaron un par de tiendas, ambos armados con pistolas de 9 mm y enmascarados, están tratando de huir moviéndose entre callejones.
Me guiaron hasta la salida del callejón, por donde ellos parecen salir, las patrullas de la policía cerraron las otras salidas, se dirigen justo a nosotros.
Frene el vehiculo justo frente al callejón y baje a toda prisa junto a mi equipo:
-¡Janet, Dina, Catalina, a los techos, avancen y atrapen a esa lamia, nosotros nos encargaremos de los otros dos!
Las mencionadas solo asintieron y subieron al techo de una casa en dirección a un edificio departamental, tome mi pistola al igual que Sloan y Mizuki, avanzamos hacia el callejón, no está muy bien iluminado, solo puedo ver las luces de la patrulla al fondo, tome la linterna que me entregaron y coloque mi mano izquierda debajo de la muñeca de mi mano derecha, encendí la lámpara, de este modo apoyo la mano derecha; con mi pistola, sobre mi antebrazo izquierdo.
Es una lámpara potente, apenas la encendí se ilumino una buena parte del callejón, y apenas avanzamos note a un chico pasando por el callejón con una bicicleta a su lado, pero apenas iba a decirle que se quitara los sospechosos venían corriendo hacia nosotros:
-¡Niño, al suelo! –le grite
-¡Agentes de BrutalCorp, suelten las armas! –grito Sloan apuntando a ellos en el callejón
Se detuvieron justo frente a nosotros, a algunos metros más bien; el chico estaba justo en medio, mirando atrás y delante sin comprender bien lo que sucede:
-¡Suelten las armas! –Grite- ¡Si las sueltan no serán lastimados!
Estaban quietos, nos apuntaban con pistolas pequeñas, no deben pasar del 9mm, los dos hombres hablaban entre sí, no entiendo lo que dicen por la distancia y que parece hablan otro idioma, apenas voltearon con nosotros cuando escuche un fuerte aleteo. Dina descendió atacando directamente a la lamia, la tomo con sus garras y empujo hacia atrás.
Uno de esos tipos saco de su chamarra otra arma y nos disparó mientras el otro a Dina:
-¡Mierda, a cubierto! –grite
Disparo una ráfaga, no es una pistola, era una subametralladora, ahora el tipo estaba enojado, maldiciéndonos en quien sabe qué idioma y disparando a ráfagas, aunque no muy controladas, me asome ligeramente en esos intervalos y pude ver al niño, se escondió detrás de un contenedor, pero ese tipo seguía disparando, las balas pasan cerca del… tengo que sacarlo de ahí:
-Denme fuego de cobertura, sacare al niño de ahí
Asintieron, salieron de la cobertura y dispararon, yo corrí hacia el niño, está a lo que estimo, seis metros. Corrí bajo los disparos de aquel sujeto y los de mis compañeros, tome al chico de su brazo izquierdo y apenas me levante para dar la vuelta y volver a correr recibí un disparo… justo en el hombro izquierdo.
Di un ligero grito pero no me frene, sujete al chico con mi mano izquierda, estire mi brazo derecho y dispare al sospechoso… pero la pistola se encasquillo:
-¡Mierda, carajo Sindri! –grite
Corrí hasta salir del callejón y estar en la cobertura:
-¡Al suelo! –le grite al chico mientras lo empujaba al suelo con mi mano
Obedeció y se sentó:
-Mizuki, cuida de él, Sloan, conmigo, avanza y dispara
Lo vi sacando el cargador de su arma y recargando, asintió cuando el arma dejo escapar el click, yo desencasquille la pistola y asentí con Sloan, salimos de la cobertura al mismo tiempo disparando al sujeto, pero apenas nos vio hecho a correr:
-¡Vuelve aquí! –grito Sloan
Corrimos hacia el aun con las armas en las manos, no sabemos aún de sus compañeros, dimos vuelta en el callejón de la derecha que se conecta con este que parece el central, pero ahí nos topamos que ese es más cercano a la calle, un par de oficiales lo atraparon, ahí voltee para regresar con Dina, la lamia estaba sometida por Dina y el otro tipo retenido por un oficial de policía:
-¡Dina! ¿Estás bien?
-Si mariscal –dijo poniéndose de pie- me dispararon pero mis escamas resistieron, solo es un 9mm, nada de qué preocuparse
-Buen trabajo –declaro uno de los policías, el que levanto al tipo esposado- ¿Cuál es el número de su unidad?
-La 320 –recordé del número cerca de la radio- equipos de choque
-Muy bien, gracias por el apoyo, aunque pudimos solucionarlo sin disparar –comento con cierto tono de disgusto- nosotros nos encargamos desde aquí
-Bien, suerte
Y nos retiramos… no lucia muy feliz por nuestra intervención, y creo que no fue la mejor con el repentino ataque de Dina a esa lamia, pero luego lo hablare con ella. Al volver al Mamba, Mizuki revisaba al chico:
-¿Esta bien?- pregunte
Lo pude ver mejor, tiene ciertos rasgos americanos, pelo negro y piel clara, al principio parecía asustado pero ahora tiene un rostro más serio, mirándonos discretamente o cuando lo hacía, de manera indiferente, ahí note los ojos verdes del chico:
-Sí, está bien, no tiene nada –declaro Mizuki
-Bueno, ahora, chico, ¿Vives por aquí cerca?
-Si –declaro, tiene un acento muy marcado- el departamento donde vivo está a unas cuadras
-Ya veo, te escoltaremos –declare rápido, los demás me miraron raro- ¿Qué? Vive cerca, será rápido
El muchacho se puso de pie y tomo su bicicleta que había dejado en el callejón, la subió en la parte de atrás y Sloan la acomodo.
Ahí los demás subieron al vehiculo, algunos solo rodando los ojos, Janet y Catalina bajaron del techo de los edificios de un brinco y abordaron el vehiculo, el chico lo deje que subiese al asiento del copiloto y yo tome el del piloto, apenas cerré la puerta sentí una gran punzada en mi hombro izquierdo:
-Maldición –murmure llevando mi mano derecha a mi hombro
Lo había olvidado… el tiro que recibí, está sangrando y arde como el demonio, no importa, si vive cerca entonces no hay problema:
-Chico, teclea la dirección en el GPS –le dije- yo me encargo de lo demás
El solo obedeció y marco la dirección, solo un par de cuadras:
-Por cierto –hable en español, veamos si mis sospechas son ciertas- No parece que seas asiático, dime ¿Vienes de alguna parte del continente americano?
-Argentina –declaro rápidamente, el acento lo delata- Y tu parece que de México ¿Verdad?
-Mis rasgos son evidentes –dije riendo- no pasa nada, ahora ¿Cómo te llamas?
-Maxwell, o simplemente Max –dijo con un tono más tranquilo
-Roberto –declare- El departamento ¿Vives con tus padres?
-Eh… Si, vivo con ellos –comento con un tono algo extraño
-Ya veo ¿Se encuentran ahora?
-No lo creo, salen a trabajar de noche, tal vez mi hermana este
-Entiendo… porque aún no me explico cómo fuiste capaz de ingresar a un callejón donde los criminales estaban –declare, mi brazo sigue ardiendo pero lo acomode de cierto modo que no duele tanto
-No sabía que iban por ese lugar –respondió- escuche las sirenas pero no sabía exactamente a donde se dirigían
-Pues pon más atención, Maxwell –declare con severidad- ¿Te imaginas que recibes algún disparo? Tus padres o tus hermanos no les gustara esa noticia ¿Qué tal si esa bala termina dando en un área vital? No siempre habrá quien llegue y te saque de ahí a salvo
El chico desvió la mirada hacia afuera, sé que lo que digo parece casi un regaño… pero él debe prestar más atención a su alrededor, o acabara en encrucijadas como esta.
Llegue rápidamente al departamento y le dije a mi equipo que esperasen en el vehiculo, no tardare mucho… espero.
Al bajar mi hombro seguía doliendo:
-Maldición –dije aplicando presión donde sale sangre… parece que es importante
-¿Pasa algo? –pregunto Max detrás de mi
-Oh, nada, no es nada –me gire con mi mano en la herida- solo un rasguño, anda vamos
El me miro detenidamente, yo fingí mi mejor sonrisa aun con el dolor punzando, luego de unos segundos Max volvió a avanzar, dejo la bicicleta en un pequeño lugar para las bicicletas de los residentes, luego de eso lo seguí hasta el piso de su cuarto, llegamos hasta la puerta y golpeo esta con fuerza, dentro, escuche una chica gritando que ya venía:
-Bueno Max, hasta aquí llego yo, cuídate y no te metas en problemas –le dije levantando mi pulgar
-Roberto, estas herido ¿Verdad? –pregunto de repente
-Eh… si ¿Cómo lo notaste?
-Tu rostro de dolor y lo quejidos –comento- ¿Cuándo la recibiste?
-En el momento en que corrí a sacarte de ahí –respondí- pero no es nada, solo… una bala que impacto y me está haciendo sangrar, nada de qué preocuparse
-Se primeros auxilios, y atender heridas de bala –declaro rápidamente- mi hermana me enseño
Ahí sonreí ligeramente:
-Está bien, aceptare tu ayuda
-¿Quién es? –pregunto la chica que abrió la puerta
Rubia, piel clara, ojos verdes y notables ojeras, no parecía muy feliz en un principio pero cuando noto mi presencia cambio a un rostro serio, ahí note la muleta que lleva, si… es bonita:
-Max ¿Qué pasa? –pregunto en español- buenas noches… señor… ¿Qué hizo mi hermano ahora?
-Roberto –conteste- no hizo nada malo
-Quede en medio de un tiroteo –dijo casi indiferente el chico- el me ayudo a salir de ahí pero recibió un tiro, le sacare la bala ¿Nos dejas pasar?
-Oh, claro, pasen –dijo haciéndose a un lado permitiéndonos ingresar
Bueno… el departamento sí que es pequeño, mucho, los muros no tienen recubierta de yeso u concreto, solo hay un sillón, un par de sillas de plástico, una televisión, muebles algo gastados… se nota que es de esos apartamentos baratos:
-Toma asiento en el sillón, iré por el botiquín –dijo Max
Obedecí y tome asiento en el sillón, ahí comencé a retirarme el saco y arremangar mi camisa de vestir… ugh… quedo arruinada:
-Así que… -escuche a esa chica- Max quedo en medio de un tiroteo… ¿Cómo?
-Llegue ahí con mi equipo y lo encontramos en el peor lugar –conteste a la chica- la policía pidió ayuda después de un robo a mano armada por tres sujetos, bloqueamos el callejón por el cual justo planeaban escapar, el no sabía por dónde avanzaban los criminales, así que se vio metido ahí sin saber, no se preocupe que el no provoco nada, logre sacarlo sano y salvo, por cierto ¿Cómo se llama?
-Oh, Emily –contesto con una sonrisa- y bueno… gracias por sacar a mi hermano de ahí, en ocasiones se mete en problemas pero no creí que en un tiroteo así
-No se preocupe, Emily, el no provoco nada, solo se vio en medio de un conflicto ajeno
-Lo se… bueno, gracias de nuevo Roberto –dijo sonriendo- si necesita algo, solo dígamelo y haré lo posible por ayudarlo, trabajo dentro del Acta de Intercambio, asi que si necesita algo de esa índole, no dude en pedirlo
-Lo tendré en cuenta Emily-dije sonriéndole, eso me servirá
-Solo dime Emy -dijo guiñándome un ojo
Ella camino hasta una de las sillas de plástico y la jalo hasta dejarla a mi lado derecho, ya para ese momento Max salió de ese cuarto con un botiquín en manos, camino hasta mi izquierda y abrió el botiquín:
-¿Haras uso de las enseñanzas que te impartí, Max? -cuestiono con cierto tono irónico
-Por supuesto hermana -dijo sacando los utensilios del empaque blanco- es lo menos que puedo hacer despumes de lo que sucedió
-Bueno, solo si se te dificulta dímelo y yo lo hago, tampoco hay que dañarlo de mas -dijo con una sonrisa- y bueno, Roberto... ¿Que tal las cosas en el trabajo?
-Eh, algo intensas en ocasiones, otras no -comente con una sonrisa- a veces me alcanza una bala, otras solo protejo a una estrella, lo común
-Supongo que no te aburres
-Para nada, aunque lo que mas me importa es poder proteger a alguien que lo necesita, o a los demás, y si de pasada acabo con la escoria que daña a los inocentes, pues es una mejor recompensa
Ahí Max saco unas pinzas, las limpio en alcohol y seco con algodón, este mismo lo uso para limpiar la sangre de la herida:
-¿Estas bien chico? -pregunte
-Si, ninguna bala me alcanzo... gracias de nuevo
-No es nada, es mi labor -dije sonriéndole- la mejor recompensa es cuando puedo asegurar que el hermano de alguna linda chica rubia pueda volver a su hogar a salvo
El sonrió al igual que Emy, esta se reacomodo en su asiento junto a su muleta, mientras, Max revisaba aun si alcanzaba a visualizar la bala:
-Por cierto, la muleta ¿Que paso?
-Esto... Si bueno, gracias a que alguien salvo a la gente de un restaurante, y detuvo a una ogresa hiriéndola de la pierna, me enviaron a interrogarla... la hija de puta me dejo así, muchas gracias -comento de repente con tono sardónico
-Disculpe, señorita del gobierno -respondí, no me gusta para nada ese tono- perdóneme por arriesgar mi vida y defender a unas personas inocentes de un par de forajidos -respondí con tono fuerte, digno de mi acento del norte
-No empiecen a pelear -dijo Max de repente- Emy, deja de quejarte, fue tu culpa por confiarte, Rob, gracias por el acto pero a la otra apunta mas a los brazos o cabeza, déjala en una camilla de por vida a la próxima ¿De acuerdo?
-Esta bien, a la próxima un tiro directo al corazón -conteste con una sonrisa
-Ella me tomo por sorpresa... pero bueno ¿Como ha estado Amanda? La ultima vez la visite para entregarle un par de medicinas y hacerle unas pequeñas preguntas
-Oh, bueno, ha estado muy bien -dije omitiendo lo de las pelea... no es de su incumbencia aun siendo parte del gobierno- el tratamiento ha ido de maravilla y ella cada vez recuerda mas eventos del día a día, gracias por lo de las medicinas
-No es nada, se merece esta oportunidad para recordar un poco mas
-Ya vi la bala -comento de repente Max- intentare sacarla rápido, no esta muy adentro
-Muy bien, tomate tu tiempo chico, no hay prisas
Ahí sentí cuando metió las pinzas en mi brazo... son frías, el alcohol hace que arda un poco, y básicamente entro tocando piel y musculo... no pasa nada, una vez me sacaron un par de balas de AK-47 estando consciente, esto es nada:
-Por cierto -dije tolerando el dolor de las pinzas- ¿Que clase de preguntas le hizo a Amanda?
-Lo habitual, si se sentía cómoda, si ya había tramitado su pase independiente, si el sexo era satisfactorio
-Ya veo, si par-¿¡Que!? -pregunte ante lo ultimo que dijo
-Calma, calma -dijo riendo- es broma, solo si se sentía cómoda viviendo con usted y si ya había tramitado su pase independiente, a lo primero me respondió que si, estaba muy cómoda con usted y muy feliz de haberlo conocido, por la otra cosa, no lo recordaba pero le refresque la memoria ¿Ya lo tramito?
-Si, Smith la ayudo a sacar su pase -respondí- ya ha salido un par de veces sola, logro volver en ambos casos gracias a un GPS que le dieron, así que va mejorando
-Me alegra, es una buena chica
-Muy buena -ahí sentí como Max clavo las pinzas en mi interior- cuidado chico, no me arranques la carne de adentro a afuera
-Perdón, pero ya casi... ¡La tengo! -dio un par de tirones leves y logro sacar la bala
Ese pequeño invasor y esa presión que deja cuando esta dentro se fue... ah, que alivio:
-¿Te la quieres quedar? -pregunto Max
-Para nada, quedatela, es un recuerdo para que andes con mas cuidado -dije sonriéndole, el chico solo rió ligeramente y rodeo las pinzas con el algodón
Ahí Max coloco sobre la herida algodón, vendas y un pequeño clip para mantenerlas unida:
-Listo, como nuevo
-Gracias chico -dijo moviendo mi brazo para calar si duele, no mucho, es tolerable- se siente bien
-Buen trabajo Max -dijo Emy aplaudiendo ligeramente con una sonrisa- sacaste una bala con éxito, con unos 20 años mas de experiencia sacando balas podrás operar a alguien
-Si, gracias hermana -contesto con cierto tono sarcástico
-Bueno, Max, Emy, muchas gracias por sacar esa cosa que me estaba molestando y la buena charla -dije poniéndome de pie y recolocandome el saco de vestir- pero me tengo que retirar o mi equipo me mata por tardarme mas
-Claro, yo te abro la puerta -dijo de inmediato el chico caminando a esta
-Hasta luego Rob, por cierto -ahí me dio una patada fuerte con su pierna buena... pero golpeo la prótesis- ¡Hijo de...! -de ahí solo dio un grito de dolor ademas de ligeros saltitos
-Mas suerte a la próxima, Emy -dije sonriéndole y levantando esa parte del pantalón mostrando la pierna prostetica- apunta mejor, aunque... muchas gracias por lo de las medicinas -le dije sonriendole- están ayudando demasiado a Amanda, gracias -ahí solo acaricie ligeramente su cabeza en lo que seguía maldiciéndose a si misma, o a mi, no se, no se le entendía
-Adiós Roberto, cuídate de las balas -dijo Max sonriendo
-Claro, tendré mas cuidado chico, y tu también tenlo -dije dándole un par de palmadas en su hombro- eres un buen chico, solo ten mas cuidado
-Lo tendré
Ahí salí del cuarto y me despedí ya una ultima vez de ambos hermanos, ambos se despidieron también con una sonrisa y cerraron la puerta... ah... estos momentos, sabiendo que reúnes a una familia de nuevo y evitas que alguien sufra... es lo mas gratificante de esta labor, aun con las heridas de bala, son gajes del oficio y buenas historias...
…
Después de haber vuelto al Mamba, escuchar las quejas de cada uno de los integrantes de mi equipo, llegamos a la corporación, ahí, el mariscal Barrick nos anunció que mañana debemos de cumplir con el entrenamiento rutinario del mes, debíamos de asistir a las 5 de la mañana en el campo de entrenamiento de la corporación en la prefectura de Fukushima, al interior del bosque, estuviese preocupado ahora porque no cuento con un vehiculo personal, pero nos dijo que para las 4:20 de la mañana estaría un camión de transporte de la corporación, debíamos de asistir con ropa cómoda para ejercicios, es más que claro que llevare mi uniforme del ejército, es resistente y me acompaño en cada entrenamiento, estos días no será diferente…
…
POV Narrador
El equipo se dividió, cada quien partiría a su hogar, aunque un miembro, la imponente wyvern Magnus alzo el vuelo a otro destino…
Pero mientras la dragona alzaba el vuelo, en un pequeño almacén de la prefectura de Gunma, una figura inusual pero conocida apareció. Descendiendo de la camioneta Mercedes oscura, con la cual hizo sus inspecciones de rutina, se dirigió a ese almacén, pequeño donde apenas si entraría una camioneta, acompañándolo, un hombre de rasgos europeos y una wyvern, el hombre poco más alto que ese sujeto con gabardina y sombrero, la wyvern, llegando al metro noventa.
Empujo la puerta individual iluminada por una bombilla, con un cartel a un lado que solo mostraba la típica advertencia de acceso solo para personal autorizado y la presencia de cámaras de seguridad. El Contratista toco la puerta y luego alzo la mirada a la cámara que apuntaba fijamente a la puerta, mostrando esa luz roja proveniente de su rostro, se escuchó un pitido y el seguro de la puerta fue retirado, el ingreso solo, ambos guardias se quedaron afuera.
El interior del almacén era simple, algunas estanterías con cajas de madera, cartón y metal, un cuarto de seguridad hasta el fondo del edificio y otras dos puertas, el contratista al ingresar se topó con dos mujeres, una humana y una aracne cazadora, ambas, vistiendo con ropas simples:
-Contratista, bienvenido –saludo la humana
-¿Cómo se encuentra nuestra compañera?
-Es terca –dijo la aracne- hemos intentado de todo pero sigue diciendo lo mismo, no ha confesado nada
-Y los chicos lo intentaron –dijo señalando a la cabina de seguridad- tampoco dijo nada
-Entonces no nos sirve
El contratista camino a una de esas puertas de metal, empujo la que está justo al lado de la cabina de seguridad, ahí, un cuarto de unos dos metros por dos, pequeño para la persona que estaba ahí, una lamia de rojas escamas y pelo similar, rasgos europeos, ropajes rasgados y sucios, una herida curada en su abdomen, ella estaba sobre unas mantas que eran su única fuente de calor, su gran cola estaba encadenada limitándole el movimiento, ahí ella solo alzo la vista, temerosa de quien había ingresado
La chica mostraba rasgos de maltrato físico, moretones y en el suelo, grandes pedazos de escamas que se les fueron arrancados por la fuerza, su rostro, demostraba que había estado llorando:
-Buenas noches… señorita Marisa –saludo el contratista con su tono de voz frio
-No… por favor… no, tenga piedad –dijo al instante tratando de retroceder pero el muro de concreto se lo impedía- ya dije todo lo que sé, yo no hice nada malo
-Dejo de reportar la información de su puesto de control –explico el sujeto mirándola fijamente habiéndose hincado para verla a los ojos- y luego simplemente cambio de residencia ¿A qué se debe todo eso? ¿Acaso tiene que ver con el arresto de mi compañero a manos de BrutalCorp?
-N-N-No señor, yo no sabía nada del… no tengo relación alguna con ellos… yo solo… solo quería otra vida –dijo con ojos llorosos- yo solo quería otro futuro… no este, de vivir escondida
-Sabe bien que un trabajo como este no puede ser abandonado con una hoja de renuncia –dijo el contratista con tono frio- ¿Y a donde quería usted huir? Su familia la desprecia, nadie reclamaría por su secuestro, el sujeto que amaba se suicidó y usted no tiene estudios para un trabajo aquí, yo la acogí y le di un empleo simple, ser mi vigía ¿Por qué rechazo todo lo que le brinde?
La mujer lo miro paralizada, luego de eso bajo su vista llevando ambas manos a su vientre, el contratista tenía razón. Cuando sus posibilidades en ese mundo eran pocas obtuvo un empleo que la mantenía con una vida buena… pero a costa de otros, y eso mismo, junto a su preciada hija la hicieron cambiar de parecer:
-Yo no quiero dañar a la gente… ya no
-Ya veo… me siento traicionado ¿Lo sabe? –dijo el contratista poniéndose de pie- le di todo lo que un tipo suicida y su familia no pudo, y aun así me desprecia… pero no puedo dejar pasar estas faltas, lo lamento –dijo haciendo a un lado su gabardina, demostrando en parte, que porta con un chaleco anti balas nivel IV, especial para protección de proyectiles de alto calibre, pero los ojos de la mujer se posaron en la funda de una pistola.
La mujer con labios temblorosos observo como el guiaba su mano a esa funda, se había paralizado, estaba atada y sin posibilidades de defenderse o escapar, el contratista saco el arma, una pistola Five-seveN, conocida en países de américa latina como la ´´mata policías´´ debido a que es la única pistola capaz de disparar el calibre 5,7 x 28, uno que penetra los chalecos anti balas y cascos.
Pero no grito en ningún momento.
Al verlo desenfundar el arma y colocar el cargador con las balas de punta azul, característica de ese tipo de munición, ella solo pudo aceptar su destino, bajo su mirada a su mano y la metió en esa pequeña falda que vestía aquel día que fue secuestrada y dejo a su pequeña en ese callejón, ahí, guardaba un pequeño colgante, planeaba colocar ahí la foto de su niña pero si lo hacía y encontraban, la identificarían también y tomarían represalias contra esa pequeña criatura, que por su culpa, se vio metida en esa clase de mundo, su único recuerdo era es colgante vacío:
-Lo siento mi pequeña –dijo encorvándose frente al contratista, llevando ambas manos a su vientre y ella besando sus manos- soy una torpe idiota… perdóname por favor… mi pequeña Annie… espero que tengas una vida mejor… perdóname… te lo suplico ¡Perdóname! –grito por última vez
Entonces la pistola fue disparada.
Una bala perforo el cráneo de la mujer y esta solo se desplomo al frente, fue una muerte instantánea, el contratista aprecio el cuerpo de la mujer y bajo hasta ella, no reacciono ni se movió, ahí el solo guardo su arma y llamo a las otras dos chicas:
-Desháganse del cadáver, déjenlo donde las autoridades lo encuentren –ordeno- la han estado buscando y por su culpa perdí a dos de mis sicarios
-Como ordene señor
Las mujeres ingresaron al cuarto retirando los amarres del cuerpo de esa mujer. Confiándoles el trabajo de deshacerse del cuerpo el contratista salió del almacén, siendo escoltado por sus guardias al vehiculo, ingresando a este y tomando la dirección hacia su escondite, procurando que nadie lo siguiese
…
Después de aquel trágico evento, la gran wyvern habia llegado a su destino una casa de Saitama, en la cual, un pequeño miraba a la luna, apreciando un par de placas de identificación, detrás de una, una foto de él y en la otra, de su difunta madre:
-Te extraño tanto –dijo el pequeño mirando la foto, con una voz quebrada- Eres la mejor mamá… tengo miedo… mucho miedo
El pequeño volvió a pegar su rostro en el marco de la ventana abierta sollozando, aunque pronto, escucho un fuerte aleteo, aun así lo ignoro, pensando que era alguna harpía o wyvern que pasaba hacia su casa, pero fue todo lo contrario. Algo se paró en el techo de su hogar, una casa de un piso, la de sus abuelos, y aquello que estaba en el techo mostro su cola desde el techo, el niño sonrio al ver un distintivo aguijón en forma de corazón y una marca blanca en su centro:
-Hola Jun –saludo la imponente wyvern Magnus al pequeño niño
-¡Dina-nee! –Exclamo el pequeño sonriendo- ¿Qué haces aquí?
-Vengo a saludar a mi amiguito –dijo sonriéndole al niño- ¿Quieres venir? Hay una hermosa vista aquí fuera
-Si
La chica tomo con sumo cuidado al niño con su cola y lo subió con ella, lo acomodo en sus piernas cruzadas y rodeo con sus alas para evitar que el viento frio lo molestase:
-¿Estas cómodo?
-Si Dina-nee… gracias –dijo el pequeño acurrucado en las piernas y alas de la wyvern- yo… extraño a mi mamá –admitió con voz temblorosa- tengo miedo…
-Tranquilo pequeño –dijo acariciando la cabeza del niño- ella siempre estará para ti, protegiéndote
-Pero… ella… murió… ya no volverá para jugar o que comamos juntos, o que me lleve a la escuela –dijo con lágrimas en sus ojos- ¿Cómo me cuidara?
-¿Ves la hermosa luna?
-Si…
-Tu madre se llamaba Yuzuki ¿Sabes lo que significa ese nombre?
-No… ¿Los nombres tienen significados?
-Claro que si pequeño, cada uno significa algo, que quizás nos caracteriza, en el caso de tu madre significaba luna tierna, era una tierna madre ¿Verdad?
-Si… la mejor del mundo
-Bueno, entonces ella sigue contigo, custodiándote desde los cielos –ahí alzo la mirada a la luna y el niño la miro también- quizás no la veas por los días, pero cada vez que la luna salga, que este oculta en el otro lado del mundo, o sea una imponente luna llena, tu madre seguirá aquí, vigilándote y velando por ti
-M-Mamá –dijo estirando su mano hacia la luna, como si pudiese alcanzarla- te quiero tanto… mami –ahí el niño abrazo con fuerza el ala de la dragona- gracias Dina-nee… yo… te quiero
-Y yo a ti pequeño Jun
-¿Qué significa mi nombre? –dijo abrazando el ala de su amiga y viendo la gran luna
-Jun significa un hombre de buen hacer, obediente y de porte noble, lo eres ¿Verdad?
-Si… yo siempre ayudaba a mi mamá en lo que pudiera, y hacia mis tareas, y siempre ayudo a mis compañeros y amigos de mi escuela
-Entonces eres un buen niño, pequeño Jun –dijo acariciando la cabeza del niño, derramando lágrimas en silencio- tu madre estaba tan orgullosa de ti, tú eres su mayor tesoro y victoria… ella era una gran mujer
-Y por eso la extraño… pero aquí está conmigo –dijo mirando la foto y la luna- cuidándome siempre
-Asi es pequeño… así es
-Dina-nee –llamo el niño a lo que la dragona bajo la vista- ¿P-Podrias quedarte conmigo un ratito? T-tengo algo de miedo de dormir solo
-Está bien Jun, yo me quedare el tiempo que sea necesario ¿Quieres que te arrulle?
-Si… me gusta la idea
La dragona bajo e ingreso al hogar del pequeño por la ventana, en el cuarto cargo al niño con suavidad y comenzó a arrullarlo, logro formar una perfecta cuna con sus alas y lentamente lo movía de un lado a otro, en un momento comenzó a cantar para que el pequeño durmiese, Jun por su lado disfrutaba de ser arrullado, ya no era un bebe, pero sentir esas suaves alas, y escuchar el latido del poderoso corazón de esa imponente wyvern le causaba calma.
Esa manera en que era arrullado, escuchando la suave voz de la dragona hacia que el sueño le ganara aún más y los recuerdos volviesen, los de su madre cuidándolo cuando era un bebe, el pequeño Jun contemplo la foto de su madre y luego alzo la mirada a la luna, cerro sus ojos sonriendo y llevándose las placas de identificación a su pecho mientras se sumergía en el arrullo suave y cálido de la dragona.
La chica, por otro lado se dio cuenta cuando el niño quedo dormido, sonrio y seco sus lágrimas con su hombro, acostó al pequeño en su cama y lo arropo con su manta, se detuvo para apreciarlo bajo la luz de la luna, ahora descansando con una tenue sonrisa, la wyvern volteo hacia el astro regente y sonrio:
-Es un buen niño, no te preocupes –hablo en solitario- cuidare de el… lo protegeré como hiciste… adiós Jun –ahí se acercó al niño y le planto un pequeño beso en su frente- descansa pequeño
Se dirigió a la ventana y salió con lentitud y cuidado de no dañar el marco, ya fuera plegó sus alas y de un fuerte aleteo se alzó varios metros en el aire y luego de eso siguió su vuelo a su hogar.
Retrocediendo una hora, el mariscal de ese equipo variopinto partia hacia su hogar….
POV Roberto.
Me despedí de mi equipo y regrese al departamento, espero que Amanda este más tranquila… ya son las 8:30… solo quiero cenar algo y dormir, pues mañana me despertare muy temprano y necesito las energías.
Toque la puerta y Amanda abrió, ella al principio se mostró con una sonrisa amplia, pero luego fue disminuyendo:
-Oh, Robie, me alegra que hayas vuelto ¿Estas bien? –pregunto con ese mismo tono serio
-Si Amanda, estoy bien, sucedieron algunas cosas, pero todo termino bien
-¿Qué clase de cosas? –pregunto de inmediato
-Enseguida te lo explico… pero me encantaría pasar y darme una ducha
-Oh… si… claro, pasa Roberto –dijo dejándome pasar
Le sonreí e ingrese al departamento directo al baño, me deshice de mi ropa y revise mi camisa de vestir… ugh… quedo dañada, deje el saco de vestir en la corporación para que lo remendaran, además de que limpiaran, la camisa… bueno, tengo otra, pero hare mis intentos, ahora la sangre ya está seca así que no podre limpiarla fácilmente, otro día lo hare.
Deje la ropa sucia en un canasto y me zambullí en una ducha rápida pero relajante, luego de eso, cambie las vendas y algodón de mi herida, la volví a limpiar y aplicar otras vendas nuevas y algodón, sigue doliendo, pero así es este oficio. Revise mi herida frente al espejo, ya no sangra, lo que me causa curiosidad, con esto metí mi dedo índice en la herida… sobra decir el dolor, que apreté los dientes y deje escapar un gruñido ante la pendejada que hice… pero esto me sirvió para determinar la profundidad, cuando lo saque note que no fue mucha, si acaso ingreso unos tres centímetros y medio:
-Tienes tanta suerte Roberto –me dije a mi mismo
En la zona que impacto es por donde pasa unas cuantas arterias… sea lo que sea, el sangrado se detuvo, ya limpie la herida, nada importante está comprometido y sigo vivo para seguir luchando… así es el ciclo.
Suspire y ya tan solo termine de secar mi vello facial, vestirme y salí del baño… estoy dudoso de si siquiera Amanda se haya tomado la molestia de prepararme algo, así que solo iré a la cocina, aunque esa duda despareció pronto, apenas me asome a la cocina Amanda ya estaba sentada con dos platos y en ellos algo de carne y sopa, camine hasta ella y tome asiento:
-Amanda, tus medicinas
-Oh… si, gracias –dijo tomando las cajas y sacando las pastillas- buen provecho
-Gracias –dije sonriéndole
Lo siguiente en la cena fue silencio, demasiado, Amanda comía en silencio mirándome en ocasiones, a eso, solo rompí el silencio dando mi reporte del día, desde el momento en que nos enteramos que era el último día que protegeríamos a Alexa, el incidente con el tipo del cuchillo y terminando con el reencuentro de nuestra cliente con su amiga, su partida y el tiroteo en el callejón:
-Y en el tiroteo me alcanzo un disparo cuando saque a ese chico del callejón –al decir esto escuche como Amanda soltó su tenedor y lo dejo caer golpeando el plato
-¡Por dios! ¡Roberto! ¿¡Estas bien!? –pregunto de inmediato con ese tono de preocupación y poniéndose de pie- ¡Dímelo en este instante! No pareces herido ¿Fue muy grave?
-Calma Amanda, tranquila –dije… al final… sigue tan preocupada por mí- fue una herida nada grave, de calibre bajo y que no perforo tanto, fue más superficial aunque estuvo el sangrado inicial, mira –ahí mostré la herida cubierta con las vendas y algodón- está limpia y cubierta, ya no sangra, solo queda esperar que sane, no fue nada grave, el chico al que saque del callejón sabia de primeros auxilios y extraer balas, así que no pasa nada
-Oh… que alivio, está bien Robie, me alegra que estés bien –dijo sonriendo y tomando asiento de nuevo
Ahí le sonreí también al verla preocupada… si, no me gusta verla así, pero después de lo de ayer, esa discusión y la mañana verla tan seria, sin su sonrisa mañanera o saludo cálido y alegre… me sentí extraño:
-Roberto –me llamo, ella ya había terminado con su cena- tengo que hablar contigo
-Claro ¿Qué es lo que sucede?
-Es sobre… el tema del orfanato –comento… otra vez- ¿Por qué no me lo dijiste?
-Ya te lo dije, porque no quería preocuparte –le respondí- ella está bien, todos están a salvo, no había porque preocuparte de mas
-Ya veo… yo… una vez charle con Valeria sobre un tema que me importa demasiado –dijo apoyando su codo sobre la barra y su barbilla en su mano- la confianza mutua; entre dos personas o más, ya sea una pareja amorosa, familia o amigos… ¿Confías en mí?
-Claro que confió en ti –confesé- eres mi amiga, mi huésped, y me has demostrado que eres una gran persona
-Lo se… es solo… que ya me ha ocurrido que me esconden cosas porque no confían en mí, ya sea por mi amnesia, o porque parezco algo inmadura… lo que quiero decir es, que necesito saber esas cosas pues… he vivido algunos eventos que me escondieron y no me gusto para nada
Se veía reflexiva, mirando a varios lugares, nerviosa. Su tono de voz era mucho más serio que antes:
-Cuando llegue a Japón estaba emocionada, la comuna nos recibio de manera alegre, ahí hablaban Francés y Japonés así que no había problemas para comunicarme, mientras aprendía la lengua organice el negocio de vinos –comenzó a explicar, mirando hacia arriba, como si hiciese un esfuerzo por recordar- el tiempo paso, las negociaciones fueron buenas y el negocio tuvo un recibimiento muy bueno por parte de los comerciantes, festejamos pues los ingresos se verían favorecidos… esto… no me gusta recordarlo, y es irónico… las cosas buenas en ocasiones desaparecen como el polvo en el viento de mi mente… mientras que las cosas horribles se quedan grabadas… lo que quiero decir es, que durante el festejo… casi abusan de mi
Eso… no lo esperaba:
-¿Qué? –fue lo único que pude decir- ¿C-Como que casi abusan de ti?
-Dos minotauros –declaro con un rostro de pena… dios- habían puesto un fuerte sedante en uno de los vinos que bebí, antes de ese evento, los consideraba buenos amigos, me recibieron alegres, me ayudaron con la comprensión del idioma además de los negocios… ahora no son nada para mi… a lo que trato de llegar, y es por qué ellos no me hicieron nada es que mi padre los había escuchado, cuando me llevaron a un cuarto porque había caído inconsciente, mi padre los siguió… y bueno… casi los mata –admitió de nuevo- desperté en mi recamara en la casa de mis padres, mi papá me llevo el desayuno esa mañana
-Dios mío… lo siento tanto Amanda yo… nunca pensé que alguien trato de abusar de ti –admití… una mujer como ella, tan pura y que dos pestes piensen hacerle lo que quieran… me repugna
-Lo se… más aún que eran mis amigos, pero al principio yo no me entere de eso –continuo, a lo que la mire sorprendido- eran los hijos del cacique de la comuna, el líder, entonces no fueron expulsados ni arrestados, cada mañana, cada tarde… cada momento en que practicaba el idioma, los seguí saludando como si fuesen mis amigos –dijo con un tono de pesar, se ve lastimada- me llegue a preocupar cuando los vi heridos… lo peor de todo es que no me confesaron lo sucedido, ellos siguieron como si nada, saludándome con miedo, pero sin confesar que casi abusaron de mi
-Amanda… –dije conectando todo lo que ha dicho, empezando con lo de la confianza hasta que esos dos idiotas nunca confesaron- Acaso… ¿Estas tratando de decir que sospechas que te escondo algo más? ¿Qué yo haya abusado de ti?
-¿Qué? ¡No, claro que no! –negó rotundamente- eres una gran persona, ya me lo demostraste, no eres de los que abusaría de alguien, tu si tienes honor… lo que trato de decir… es que mi padre se ahorró lo que sucedió… no fue hasta que pasaron un par de semanas que mi madre me confeso lo sucedido –continuo narrando cabizbaja- mi padre luego me lo confeso por la presión de mi madre, y mía… él dijo que no quería preocuparme por ese suceso… que no quería ver a su retoño temerosa… pero… luego de eso la paranoia estuvo en mi mucho tiempo, evitaba a esos dos bastardos… perdona por la palabrota pero eso es lo que son… me mienten o esconden cosas para no hacerme sentir mal, pero vivo enajenada y esos dos cretinos pudieron aprovechar eso mismo... por eso quiero la verdad, no me da miedo el mundo, quiero saber qué es lo que sucede especialmente lo que podría afectarme de algún modo… porque quiero ser de ayuda, no soy una carga por mi amnesia –dijo con ojos cristalinos- puedo ser de ayuda, pero solo lo seré sabiendo lo que llega a suceder… c-como tu herida, no se mucho de primeros auxilios, pero puedo ayudar llamando una ambulancia, acomodándote, evitando que sangres
Ahí ella termino mirándome con una sonrisa tímida, ojos cristalinos por las lágrimas que tenía acumuladas pero ella las seco:
-Amanda, eso es muy… inesperado, esa confesión… y me duele saber que aquellos en los que confiabas te hicieron eso, pero no tienes por qué desconfiar de mi –asegure- fue una mentira por mi parte, sí, pero solo porque no había algo malo… creo que sigues sobreactuando por ese tema
-Roberto, te dije todo esto para que comprendieras el porque me siento así –declaro abruptamente- sé que todos están bien, pero solo quiero saber si puedo confiar en ti
-¡Puedes confiar en mí! –Declare con un tono de voz más fuerte- ¡Solo fue una mentira, una sola! Y no fue para esconderte que la pequeña Aki estaba herida, fue de algo que se solucionó en el momento y todo acabo bien, con todos a salvo, ya no deberíamos discutir ese tema
-¡¿Entonces como confiare en ti sabiendo que puedes esconderme algo así!? –se exalto de nuevo
-¡Lo hice para que no te preocuparas de algo que estaba solucionado! –También alce la voz- ¡Ya había pasado, caput, finito! ¡Todo acabo bien porque ahí estaba yo con mi equipo!
-Te dije esto porque pensé que entenderías mi sentir… ¡Ya veo que no!
-¡Si te entiendo! –Declare con fuerza- ¡Claro que entiendo lo que dices! Quieres que haya confianza, que te diga lo que sucede especialmente cuando algo nos puede afectar, por eso cuando llego te doy esos reportes de lo que sucede –me defendí- aquella vez de la luna llena, me tomaste por sorpresa, sí, pero inyecte ese suero en ti, y dormiste, soy un soldado, soy un hombre de principios y no como esos bastardos que trataron de abusar de ti, y si alguna vez pensaste que yo lo hice, no ¡Nunca lo haría! Porque soy un verdadero hombre y tu mi amiga… así que no vuelvas a dudar de mí, porque yo nunca lo haría de ti
Volvimos a discutir… otra pelea, Amanda seguía con ese rostro serio, de enojo, yo puedo jurar que este así… y en lo personal, esta pelea se volvió algo ridícula de un tema que ya paso, ella solo esta sobreactuando:
-¡Entonces quiero hechos! –Reclamo- ya lo demostraste hoy, me dijiste todo lo que sucedió… me mostraste esa herida que es una marca de lo que sucedió… si en verdad confías en mi dime ahora algo más que me hayas escondido, o sigue así, diciéndome lo que ocurre en tu trabajo
-¡Ya lo he hecho!... pero si eso quieres… bien ¿Recuerdas algo del segundo día en que estabas conmigo? ¿Cuándo seguía en muletas?
Ahí ella bajo la mirada y luego la regreso a mis ojos:
-Un poco… solo que salimos de paseo
-Bueno, ese día tres tarados te lanzaron piropos, diciendo que te alejaras de mí y estuvieron casi a punto de jalarte lejos de mí, les patee el trasero y los aleje –comencé a explicar- comimos en el American Food y cuando salimos los tres mocosos trajeron a la policía inculpándome de haberlos vapuleado sin motivos, pero luego aparecieron unos niños los cuales sus cuidadores grabaron todo, al final, fuimos inocentes y ellos metidos en una patrulla ¿Qué más? ¡Oh sí! Detuve un asalto a una tienda, aunque el tipo era un enano temeroso y con un arma vacía causo pavor, lo mande al suelo de un puñetazo, y eso es todo lo que te he escondido ¿Alegre?
Amanda me miro con ambos ojos bien abiertos, dudosa, parpadeo un par de veces y desvió la mirada:
-¿Por qué no me lo dijiste?
-Porque solo sería arruinar dos buenos momentos –admití- en el primero, estabas tensa porque esos tipos te lanzaron piropos, luego de eso reías y estabas feliz por comer algo diferente, lo segundo fue justo después del asalto al Aizawa, estabas nerviosa, con miedo y distraída, tu esperaste en un asiento de un parque en lo que yo fui por un par de helados, ese tipo estaba frente a mí y lo mande al suelo, por eso no te lo dije, no había peligro alguno… lo hice para que no te preocuparas por mi… para que tu sonrisa no se borre
-Eso mismo dijo mi padre… yo… necesito pensar –dijo parándose y dirigiéndose al cuarto- buenas noches Roberto, descansa
Ahí ella camino hacia su dormitorio, cerró la puerta esta vez de manera lenta… otra vez peleamos por… olvídalo… si sigo así mis ideas de lograr algo con ella serán aplastadas… por mí mismo:
-Imbécil –me dije
Solo debo ser honesto con ella, pero solo lo seré cuando sea necesario… dudo que aquí suceda, pero si pasan aquellos eventos de gente mutilada en barriles… civiles colgados como amenazas… eso no será necesario que sepa, pero dudo que pase… olvídalo ya, solo ve y duérmete, mañana tendrás entrenamiento muy temprano…
POV Narrador
Roberto termino de lavar los platos, apago los focos y se dejó caer en su cama para descansar, Amanda por otro lado seguía reflexionando lo que el soldado le dijo, pensándolo de otro modo, poniéndose en las botas de Roberto y en su tiempo, de su padre, reflexionando y pensando de manera crítica, diferente:
-Quizás si estoy exagerando –comento para sí misma- pero… ugh… lo pensare mañana, solo quiero dormir
Dicho esto la minotauro se cambió, apago el foco y se acostó, abrazando el peluche que hizo de oyente en la mañana y es su fiel acompañante por las noches.
Notas del autor: tengo que decirlo… esas dos últimas partes, de Marisa y Dina… casi me hacen llorar, pero aunque esto pareciese el fin del arco de la madre de la lamia y de Jun es solo el comienzo.
Bueno, espero hayan disfrutado de este capítulo siendo el primero del año, y que haya valido la pena, como dije antes, el próximo será uno doble con el entrenamiento y… otros eventos que si digo son spoilers así que solo esperen.
Para aquellos que sientan curiosidad y quieran ver como luce la nueva pistola de Rob, el link esta en mi perfil.
Un agradecimiento a JB-Defalt que me permitió el uso de Max y Emy, un saludo a Los Extraditables, Anticuario y OTAKUFire que siempre se mantienen al tanto de cada capítulo, espero les haya gustado.
¡Hasta luego!
