Notas del autor: Valla racha ¿No? Bueno, tengo que admitir que estaba muy emocionado por comenzar a este arco que comenzó cuando la vaquita estaba molesta… y bueno, que es el último capítulo de esta racha, pero eso lo explicare más abajo.
Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp.
Capítulo 23
El día inicia con algunos quejidos por parte del soldado, siendo temprano se despertó pero su cuerpo le exigía permanecer acostado aun:
-Tengo que ir a trabajar… no quiero pero tengo que –dijo el soldado gruñendo consigo mismo y tomando asiento en la orilla de la cama colocando ambos pies en el suelo
Bostezo ampliamente estirándose por completo, hizo tronar los huesos de su cuello, agito sus hombros y sin previo aviso, se catapulto al frente poniéndose de pie:
-Listo, ya estoy despierto –se dijo a sí mismo- me duele un poco la cabeza, pero es normal, fue mucho alcohol, tomare una ducha, nunca hace daño
Con eso dicho el soldado se dirigió al baño, previamente ingreso al dormitorio, habiendo tocado la puerta sin recibir una respuesta la empujo y encontró a su amiga aun dormida, ingreso rápido tomando su ropa y toalla para ingresar al baño.
Al momento en que cerró la puerta del dormitorio la minotauro despertó, no fue el ruido de la puerta, solo el momento en que el soldado salió ella despertó, al igual que todas las mañanas se estiro, retiro las lagañas de sus ojos y acomodo su cabello. Tendió su cama y acomodo al pequeño oso de felpa en medio de las almohadas, se colocó la ropa para el día y siempre dando el toque a su cola con un moño de algún color vivo, esta vez, uno rojo.
Ya para el momento en que Amanda salió de su recamara y dispuesta a preparar el desayuno, el soldado salió del baño recién aseado y con su cambio para ir al trabajo, faltando su saco que se quedó en la corporación para ser remendado, ambos se vieron de frente, Roberto fue el primero en sonreír y romper el silencio:
-Hola Amanda, buenos días… ¿Dormiste bien? –pregunto con una sonrisa tímida
-Buenos días Roberto, si, dormí bien ¿Descansaste?
-Sí, llegue algo cansado pero tuve un sueño reparador –dijo sonriéndole- ¿Qué te parece si preparamos el desayuno juntos?
-Está bien –contesto la chica con un tono algo seco
Roberto notaba esto de inmediato, el que Amanda no actuara como antes y contestase en ocasiones de manera un tanto seca o sin llamarlo por su apodo le causaba una sensación de que faltaba algo.
Cuando Amanda se dirigió a la cocina el solo suspiro pesadamente, quería hablar con ella, pero cada mañana tiene el tiempo muy presente para hablar como se debe del tema, lo único que puede hacer es preparar su desayuno y partir a la corporación.
Ambos ya en la cocina comenzaron a preparar el desayuno de cada uno, el soldado propuso esto para lograr quizás que su amiga sonriera o cocinaran como momentos anteriores, donde ella le aconsejaba que preparar, como hacerlo e inclusive probarlo antes para saber si era bueno o no, en este caso la minotauro se centró solamente en preparar su desayuno.
En más de una ocasión ambos chocaron al tratar de tomar algún ingrediente, usar la estufa, tostadora u horno microondas, a diferencia de antes que convivían o reían al jugar con la comida ahora parecía que no podían cocinar estando en el mismo lugar. Quizás haya sido porque la cocina en ese departamento no es precisamente muy grande, y esa pareja se distingue tanto porque son un par de personas grandes, pero eso antes no les fue una molestia.
Roberto, como ya había sucedido con otros detalles noto todo esto, intento romper el hielo preguntándole a Amanda si necesitaba algo cuando el abría el refrigerador, o si el tocino que estaba dorando lucia bien; aun cuando el ya conoce cuál es el color y textura óptimo. Esto, para tratar de comenzar alguna conversación o que ella reaccionase diferente, pero solo recibio respuestas algo secas, sin obtener lo que buscaba.
Ya para el final colocaron sus platos sobre las barras y ambos se dispusieron a desayunar, el mexicano no toleraba más ese silencio y se decidió por hablar:
-Amanda… estuve pensando en lo que hablamos la otra vez… más bien, la discusión de ayer y-
-No –respondió al instante- yo también quiero hablarlo contigo, pero tienes que ir a trabajar, no quisiera atrasarte
-Quiero que todo quede bien entre nosotros –respondió con tono fuerte el mexicano- No soporto estas mañanas o noches contigo con esta actitud
-¿Cómo que con esta actitud? –pregunto extrañada la minotauro
-¡Pues así! –exclamo Roberto señalándola- Contestándome de manera seca, dándome los buenos días como si se los dieses a algún desconocido… sin ver tu sonrisa –el comentario repentino extraño a la minotauro
-¿Dices que debo de regalar una sonrisa cínica y portarme bien cuando me ocultaste más de un evento que pudo afectarnos? –Respondió de manera abrupta- Lo lamento Roberto… pero yo no soy así
El soldado recibio un golpe fuerte, no esperaba esa contestación tan fuerte, pero el que la chica siguiese remarcando las acciones del mexicano causaba un gran enojo en este:
-Entiende Amanda ¡Solo fueron situaciones que se solucionaron! –Exclamo el soldado- Todo de lo que te estas quejando es por algo que ya paso y se arregló de manera positiva
-¡Y tu entiende que valoro la honestidad!
-Lo se ¡Se muy bien eso! Y lo quiero hablar contigo, hablar sobre esa confesión, sobre las dudas que quizás desperté en ti y temores –dijo esto con un tono más tranquilo- quiero que te sientas cómoda
-Ahora no quiero tener esa discusión –arremetió la minotauro- apenas inicia el día y tienes que ir a trabajar
El soldado al verse cortado de manera abrupta no se evitó apretar los cubiertos que usaba para comer el desayuno, comió este rápidamente, tomo su plato y lo dejo en el lavabo, regreso al baño para lavar sus dientes y verificar una última vez si llevaba su identificación y lista para surtir u equipamiento, Amanda ya había terminado de desayunar y acompaño a Roberto a la salida:
-Buena suerte Roberto, ten cuidado –dijo la minotauro, que aunque se sentía molesta por algunas cosas que dijo el soldado en esa pequeña discusión que tuvieron, no pierde el aprecio que le tiene ni preocupación cuando el sale al trabajo
-Sí, cuídate tú también, Amanda –respondió Roberto- más tarde regreso
Sin más preámbulos y con la minotauro habiendo cerrado la puerta el soldado se retiró. Antes, ella permanecía observándolo hasta que desaparecía en las escaleras, deseándole lo mejor, y aunque aún sigue deseando que a Roberto no le ocurra daño alguno, esa costumbre de vigilarlo hasta que desaparecía ya no se repetía, cada uno de esos detalles que para algunos podrían ser insignificantes e inclusive molestos, para el mexicano eran muy preciados, pues solo demostraba el aprecio que su amiga le tenía, ahora con algunos que desaparecieron o simplemente repite sin su sonrisa y actitud previa lo herían.
Ahora, el soldado solo le quedaba sumergirse como cada día en las calles de Tokio para llegar a su trabajo, aunque herido y extrañando la brillante sonrisa de su amiga junto a su previa actitud, debía de cumplir con su labor, aquella de proteger a los demás, a los inocentes; y en este caso; aquellos que contratan seguridad extra por algún motivo cualquiera…
POV Roberto.
Llegue hasta la corporación y asistí con el armero para surtirme, en el paquete venia incluido el saco remendado y los demás elementos que conforman el equipamiento base, ya llegada al arma la observe saliendo de la fila… si es una bonita pistola, y funciono perfectamente en el campo de tiro.
Pero se encasquillo cuando estaba en un tiroteo real.
Siento esas ganas de ir con Sindri y preguntar qué fue lo que sucedió, pero las armas siempre tienen ese margen de error, inclusive aquellas hechas por las mejores empresas del mundo… y bueno… lo último que quiero es ir a discutir con otra persona… ya tengo suficiente con haber hecho enojar a Amanda y seguir discutiendo, en vez de arreglarlo como dijo mi hermana.
A veces soy un idiota.
Pero no puedo recriminarme todo el día, ahora que no hay un trabajo fijo debo de ir al aula donde conocí a mi equipo, se nos avisara si saldríamos a patrullar o cumplir algún trabajo.
Llegue al aula y dentro ya estaban Janet y Catalina, pase directamente al asiento detrás del escritorio. Un par de minutos pasaron y los demás llegaron junto al mariscal Barrick:
-Bien agentes –llamo el mariscal- espero que les haya ido bien en el entrenamiento, hoy acudirán con un cliente que ya trato de contactarlos, precisamente el día en que se ganaron la vista del ojo público con su labor del orfanato; La señorita Ana María, ella junto a su equipo con especies originarias de México están en Japón gracias al Acta de Intercambio, están aquí como representantes del Congreso Nacional Para La Inclusión de Extraespecies del país mexicano, su labor, será escoltarla junto a los miembros del congreso que la acompañen –dijo dando una leída a unos documentos que lleva en la mano- En este caso son tres personas, Ana María, una Quetzalcóatl; Fernanda Rodríguez una mujer lagarto moteada, y por ultimo Jessica Mireles una serket mexicana
-¿En qué se diferencia de alguna otra serket? –pregunto Catalina levantando su mano
-Son un tanto más pequeñas que las emperador o africanas, además de ser menos temperamentales –comento leyendo el documento- La situación con este cliente es que son tres personas diferentes, su vehiculo seguirá siendo usado; por políticas de la empresa será empleado por la chica que más prioridad tiene, que es la Quetzalcóatl
-¿Y eso porque? –comento de repente Mizuki
-Es una figura importante en algunas comunidades rurales y urbanas de México, así que además de oradora, política y analista es una figura muy importante en algunos lugares, eso, y que la especie posee una protección especial por el país y algunas instituciones internacionales –comento pasando hoja- agradézcanlo a los españoles, no está en un peligro tan grande como… las Magnus –comento mirando a Dina, ella le hizo una seña discreta para que se calmase- adorada por los aztecas luego vuelta una figura de enemigo público por los conquistadores, las Quetzalcóatl fueron cazadas después de la conquista, especialmente por la iglesia, por lo mismo nos hicieron la petición que ella sea transportada en el vehiculo con mejor blindaje ¿Otra duda?
-¿Qué clase de eventos asistirá? -cuestione
-Públicos y algunos más privados, en algunos dará conferencias pero la mayoría serán algunas reuniones con grupos del Acta, están aquí para aprender del acta japonesa y recibir apoyo de este país, no nos defrauden, pues algunos serán frente a políticos, representantes del acta japonesa, posiblemente el ministro de relaciones exteriores, gobernadores y alcaldes –comento dándome los documentos- así que tendrán que colaborar con los equipos de seguridad de esos cargos y que ustedes cumplan su trabajo ¿Entendido?
-Si señor –contesto Sloan
-Excelente, en el estacionamiento los espera su vehiculo junto a otros dos vehículos, serán camionetas Chevrolet Suburban, se moverán en convoy a cada lugar, las tres personas tienen el mismo itinerario y cuando quieran comer que sea en el mismo lugar o en diferentes pero regresando al convoy –comento- si antes el trabajo en equipo era importante, lo es aún más ahora pues estarán en vehículos diferentes, mantengan comunicación constante
-Entendido –conteste
Ya luego de eso nos dirigimos a los ascensores, marque el piso del estacionamiento y descendí junto con Sloan y Mizuki. Ya en nuestro destino nos dirigimos a donde usualmente el Black Mamba se encuentra, ahí estaba junto a las dos camionetas Suburban, el mismo sujeto que me entrega las llaves del vehiculo nos entregó las de las otras camionetas:
-Bien, haremos equipos de pares –comente- Sloan junto a Catalina, Janet y Mizuki, por ultimo Dina conmigo ¿Les parece bien?
-Sí, suena bien –comento Janet
-Me tienen que dejar siempre con la peluda –comento Mizuki casi respingando dirigiéndose a la camioneta
-Calma Mizu –comento Janet en tono burlón- cooperaremos como compañeras de equipo
Mizuki solo sonrio ligeramente y subió al vehiculo acompañada de Janet:
-Dúo dinámico ¡Dame esos cinco! –comento Sloan alzando su brazo, la pequeña aracne dio un brinco y logro chocarlos
-¡Genial! ¿Puedo escoger la estación de radio?
-Claro Cat
Ya por ultimo me quede junto a Dina:
-Bueno… espero que esto no te incomode
-Para nada –comento levantando sus hombros- Podríamos conocernos mejor sin discutir con Janet o Mizuki, o que Sloan comience con sus chistes
-Cierto, en ese caso subamos al vehiculo, hay que trabajar
Caminamos hasta el Mamba y lo abordamos, coloque la dirección en el GPS siendo el mismo hotel que aquella vez visitamos pero el cliente cancelo el trabajo. Me coloque el cinturón de seguridad y tome la radio:
-Probando, Sloan, Mizuki ¿Me reciben? –llame
-Claro y fuerte –comento Sloan
-Lo escucho –contesto la chica
-Bien, ya tengo la dirección –dije encendiendo el motor del vehiculo- estaré primero en el convoy, síganme de cerca y no se distraigan ¿De acuerdo?
-Entendido –contesto Mizuki
-¿Ni siquiera puedo pasar a comprar comida rápida? –pregunto Sloan
-No –conteste secamente a lo que él solo se quejo
-Está bien, lo seguimos
Ya con eso dicho arranque el vehiculo directo a la salida, abrieron la puerta del estacionamiento permitiéndonos salir para cumplir el trabajo… solo espero que sea gente agradable.
Ya llevamos algunos minutos en las calles, vamos algo lentos por ir en convoy además de la presencia de algo de tráfico, ahí voltee con Dina, ella iba sentada mirando hacia afuera, entablar una conversación no sienta mal:
-Y bueno, Dina… ¿Qué hiciste después del entrenamiento de ayer? –pregunte para opacar este silencio
-Visite a un amigo –comento- y luego de eso me dirigí a la casa de mi familia anfitriona, cene algo ligero y luego me quede dormida, tenía mucho sueño
-El entrenamiento estuvo pesado, me alegra que descansases para el trabajo –comente- aunque, hay algo que me pareció curioso ¿Qué fue eso de despertar y golpear a Sloan?
-Oh… eso… -respondió con un tono de pena- es una manía que tengo… la adquirí desde niña por algunos… eventos –dijo esto como si no quisiese hablar de mas- en el entrenamiento de la corporación para modular mi fuerza se dieron cuenta de esto, no le dieron mucha importancia pues no debo de dormir en el trabajo
-Aunque según Mizuki ya hubo un par de incidentes
-Lo sé, he estado practicando y mi anfitrión me ha estado ayudando, lo último que quiero es herir a mis compañeros o… a alguien mas
-Si de algo te sirve –comente recordando viejas manías- puedes practicar con dormir y poner una alarma ¿Duermes con una alarma puesta?
-No, suelo despertar a una hora adecuada
-Bueno ¿Tienes esa misma reacción cuando te despierta una alarma o alguien más?
-Sí, ya habido momentos donde me despierta algún sonido exterior, principalmente camiones, pero fue cuando era una niña
-En ese caso pon una alarma –comente- a mí me sucedía algo similar, no despertaba lanzando golpes, pero si en ocasiones gritando o buscando mi fusil, había veces en las que despertaba pensando que estaba en medio de algún bosque o desierto, cumpliendo la labor de campo cuando en realidad estaba en casa con mi hermana
-Ya veo… ¿Logro controlarlo?
-Sí, todo eso sucedió mis primeros días de trabajo –dije con una sonrisa al recordar aquellos días… cuando era un novato con grandes aspiraciones- se va con el tiempo y después de unos cuantos meses desperté sin gritar o buscar mi rifle al instante, lo que si gane es que cuando despierto me tengo que sentar de inmediato
-Es lo menos… lo practicare, gracias mariscal
-No es nada Dina
Después de eso llegamos al hotel donde se hospedan los clientes, estacionamos las camionetas en la entrada y descendimos del vehiculo, Sloan y Mizuki aparcaron perfectamente cada camioneta, les ordene quedarse para yo dirigirme al vestíbulo, al ingresar me dirigí con la recepcionista:
-Buenos días –salude- soy el mariscal Roberto García de BrutalCorp –dije mostrando mi identificación a lo que ella la tomo- nos enviaron para escoltar a tres de los residentes
-Oh, sí, me avisaron de que vendrían –dijo con una sonrisa entregándome la identificación- esperen afuera, ya avisare a los residentes
-Bien, gracias
Sali del edificio e hicimos guardia a la entrada y salida de vehículos, nadie se acerca ni nadie trato de ingresar, ya después de unos minutos llegaron.
La primera fue la serket, un tanto diferente a otras que he visto, es más baja, llegando a un metro setenta tiene un exoesqueleto color arena con algunas marcas negras, de piel bronceada, pelo oscuro y ojos negros. Se destacaba por sus manos, que eran las pinzas de un escorpión.
A su lado venia la chica lagarto, un tanto más grande que algunas chicas lagartos que he visto en la corporación u otros lugares, portaba una camisa de manga corta que mostraba parte de sus escamas y manos totalmente escamadas de su brazo, es diferente a otras que he visto por las motas de color blanco que posee, he ahí su nombre. Al igual que la serket tiene una piel bronceada, su pelo es de un color castaño recogido en una cola de caballo.
Ya por último la Quetzalcóatl... que es hermosa.
Apenas salió del edificio me vi anonadado. Su cuerpo inferior es similar a la de las lamias, un gran cuerpo de serpiente de escamas verde jade con tonalidades azules. Luego sus alas de bellos colores vivos, casi dividiéndose en franjas de colores. Comenzaba por rojo, descendía por naranja, amarillo y terminando por un verde jade, aunque note algunas plumas de un color azul claro entre las verdes.
Es hermosa.
No solo por los colores tan vivos y bonitos de las plumas de ella, sino que también su lado humano es atractivo y es de rasgos finos. Piel aperlada, un pelo corto de color plateado, no de canas, pues es un plateado brillante que muestra vitalidad. Ojos claros y de brillante iris verde que resaltan en ella; vestía con un vestido tradicional mexicano que hace buen juego con sus plumas coloridas.
Me embobe, lo tengo que admitir, es linda, muy linda, sin contar los llamativos colores:
-Buenos días –salude al instante con voz apresurada y dando una reverencia- seremos su equipo de seguridad, soy el mariscal Roberto García, líder del equipo
-Ese nombre es muy extraño aquí en Japón –comento la Quetzalcóatl, su voz es de un tono suave, aunque note un acento algo marcado cuando hablo en japonés- ¿Eres acaso mexicano?
-Asi es –conteste en español guiñándole mientras sonreía, ella y sus compañeras sonrieron ante esto- mis compañeros se encargaran de proteger a sus amigas, nos pidieron que usted tome el Black Mamba –dije volviendo al japonés
-Entiendo, bien chicas –hablo la Quetzalcóatl- nos veremos en la primer reunión
-Claro Ana
La serket abordo el vehiculo que pilotaba Mizuki y la lagarto en el de Sloan. Por ultimo Ana en el Mamba… si tan solo yo pudiese ir con ella charlando.
Ahí agite mi cabeza.
Estoy en el trabajo, debo de protegerla a ella y sus compañeras, compatriotas, no tengo tiempo para distraerme en ella, ahí voltee con Dina que me miraba con una sonrisa burlona… creo que se dio cuenta:
-V-Vámonos –le ordene, ella rio ligeramente y se dirigió al vehiculo
Aborde el Mamba y recibiendo la confirmación de Sloan y Mizuki arranque el vehiculo, el primer destino será un teatro, según esto, una pequeña conferencia sobre cómo va el acta mexicana, las diferencias a la japonesa, luego de eso la reunión con algunos representantes del Acta, por último el regreso al hotel.
Sumergiéndome en las calles de Japón solo queda conducir y procurar que nada salga mal, debo estar atento a cualquier vehiculo sospechoso o que pueda ser una amenaza, parece exagerado, pero es parte del protocolo:
-Hola –Escuche a Ana, no me saludaba a mí, sino a Dina- Soy Ana María, mucho gusto ¿Cómo te llamas?
-Dina –contesto- es un placer
-De una vez les agradezco por su labor –comento- No estaba segura si alguien aceptaría el trabajo después de haberlo cancelado hace una semana
-De hecho –hable- nosotros fuimos los asignados a cuidarla aquel día
-¿Enserio? –Pregunto con cierto tono de pena- Lo lamento tanto… tendré que hablarlo con la administración, espero no haber interrumpido en su trabajo
-No interrumpió en nada –dijo Dina- de hecho, hasta cierto punto nos ayudo
-¿A si?
-Si –estoy notando cierto tono de orgullo en Dina- aquel día en que cancelo el contrato logramos responder a una llamada de auxilio
-Unos criminales atentaron contra la vida de huérfanos en el refugio –proseguí- logramos retener a los desgraciados
-Esperen… ¿Ustedes fueron? –pregunto sorprendida- ¡Ustedes fueron! No los vi por televisión pero si escuche cuando pasaron en reportaje, una wyvern, dos aracnes y tres humanos, entre ellos… uno con rasgos latinos
-Creo que eso me delata –comente sonriendo
-Igual no es que sea malo, somos los más atractivos –dijo con orgullo- pero… nunca me espere que mi guardaespaldas serian esos mismos
-Las sorpresas que da la vida –dijo Dina- Cuidaremos de usted como es debido
-Gracias, confiare en ustedes –ahí la escuche moverse y cuando me detuve cuando el semáforo se tornó rojo, tome la radio- Aquí Roberto ¿Cómo van?
-Por aquí todo bien –contesto Sloan
-Igual –contesto Mizuki
-Bien, sigan así, si notan algo sospechoso repórtenlo –ya después de eso corte la comunicación
-Hey, Roberto –me llamo Ana hablando español
-¿Sucede algo?
-Nada, solo, me estoy preguntando que hace hasta aquí un compatriota de tu talla
-¿De mi talla?
-Sí, ya sabes, muy alto, fornido… y si me lo permites, algo guapo –comento con cierto tono coqueto
-Oh, eso, si es lo que la mayoría dice –conteste con orgullo, en ocasiones se me sube el ego- Bueno, mi madre es originaria de Japón, estoy familiarizado con la cultura así que no me fue muy difícil adaptarme o escoger… y estoy aquí por… bueno, era subteniente en el ejército mexicano
-¿Enserio? –Cuestiono sorprendida- ¿Y porque estás aquí?
-Una herida permanente –al recordar volvieron los típicos reflejos, el hormigueo en la prótesis y escalofríos- es… perdí una pierna en un operativo en el desierto de Sonora –conteste… no me gusta recordarlo, pero tengo que enfrentarlo
-Dios… lo lamento, no pensé que fuese algo tan… chocante –comento con un tono de pena- pero...
-Lo sé, estaba ahí de pie –comente con una sonrisa- unos doctores me colocaron una prótesis de alta tecnología, tiene algunos fallos y no es tan discreta, pero me sirve para caminar y laborar, eso es lo único que me importa
-Ya veo –otro semáforo en rojo, me detuve para voltear a verla, ella ahí me regalo una sonrisa- Debió ser horrible… pero lo hiciste por un bien mayor
-Hombres, mujeres y niñas secuestradas –complete la historia- el sacrificio fue lo de menos, la recompensa fue que recuperaron la libertad
-Eres valiente, pocos lo son
-Gracias señorita –dije sonriéndole
-Solo dime Ana
Le sonreí y ella volvió a la parte de atrás, continuo con su charla con Dina, yo solo seguí prestando atención al frente del camino, es una mujer linda… ojala pueda charlar con ella los días libres, y que no provoquen escándalos entre las filas de BrutalCorp, lo dudo, pero uno nunca sabe. Hablar con alguien que viene de la nación que me vio crecer y luchar por ella es siempre agradable, volver al español es divertido…
POV Narrador
El convoy siguió su avance hasta el teatro, a diferencia de Alexa, este es mucho más pequeño, además de no ser recibidos por un montón de fanáticos o fotógrafos, el convoy se dirigió directamente al estacionamiento interno, descendiendo con la mujeres y escoltándolas dentro del edificio donde se daría la conferencia.
Pero mientras esto sucedía, la agente Smith se preparaba para la junta con directivos de seguridad, política y del Acta. Antes de partir solicito los resultados de los forenses en el caso de Marisa. Los resultados.
Asesinato.
Marcas de maltrato físico, los elementos químicos en su estómago que demostraba que había pasado por hambre y el disparo, provino de un arma con un calibre imposible de conseguir por medios legales en países como estados unidos y mucho menos en Japón.
Esa era el dictamen inicial y que todo eso apuntaba por cómo fue encontrada. Sea quien fuese, poseía un arma completamente ilegal, y era más de una persona. La agente solo suspiro, dio el último trago a su taza de café para luego dirigirse al elevador, donde se encontró con su compañera de trabajo, Doppel:
-Que tal jefa –saludo la cambia formas
-Hola Doppel –contesto Smith- ¿A qué piso te dirigías?
-A este, te estaba buscando
-¿Sucede algo? –cuestiono la agente
-Nah, escoge un piso antes de que te desvíen –la agente se mostró extrañada pero escogió el del estacionamiento- ¿Estas lista para lidiar con esos vejestorios?
-Sí, es necesario si queremos que las reformas sigan
-¿Qué hay sobre BrutalCorp? ¿Seguirás con tu propuesta?
-¿La de sacarlos de aquí? Por supuesto –contesto la agente- cada vez llamo más la atención y con ciertos eventos eh podido meter más presión para que reconsideren el contrato a fin de mes
-Está bien, sabes que estoy de acuerdo con sacar a ese perro rabioso de aquí pero… ¿Qué hay de los agentes como Roberto? –cuestiono la cambia formas
-¿Qué tiene que ver?
-Bueno… él trabaja ahí, y ya tiene un buen historial, quizás lo dejaríamos sin trabajo –ahí Smith seguía extrañada- solo digo que es una buena persona, y sería una lástima dejarlo sin trabajo
-No sucederá, solo quiero que el contrato de colaboración con el gobierno sea cancelado –comento- podrá seguir con sus labores de guardaespaldas privados lejos de las operaciones que los cuerpos gubernamentales deben hacer, además, si lo despiden puedo ofrecerle un puesto en el CESS –comento con una sonrisa- sería un buen elemento, y no me gustaría que el novio de Zombina quedase en la calle –ahí ambas rieron por las bromas que han recaído en la zombie desde aquel día que salió con el soldado
-Buen punto –dijo Doppel dejando de reír- ¿Y ya tienes algunas firmas?
-Tengo la confirmación de algunos gobernadores de las prefecturas al norte de Japón, el superintendente, y algunos mandos del ejército –contesto con orgullo- si obtenemos más apoyo podremos llevarlo al Gabinete, aunque sigue habiendo trabas
-Hiromasa y Kenta son duros de roer ¿Verdad? –asumió la cambia formas
-Si –contesto suspirando Smith- no entiendo cómo es que confían o defienden hasta cierto punto a esa corporación
-Los usan como soldaditos de plástico –comento la chica- cuando se les encargo la seguridad interna de Japón los primeros días del Acta y que los buques y aviones de la corporación llegaron algo olía muy mal
-Ya se veía venir, pero lo mantuvieron oculto… y es lo que me pregunto ¿Por qué? –se cuestionó llevando su mano a su mentón, ahí el elevador llego al destino y descendieron- Sé que es para la seguridad interna ¿Pero mercenarios?
-Muy sospechoso, hay que sacarles el jugo –asevero la cambia formas
-Pero tú lo dijiste, son tenaces –dijo Smith abordando el vehiculo mientras Doppel se quedaba- hare lo que pueda
-Suerte
-Gracias Doppel, siempre has sido una buena amiga
Con esto la agente tomo el volante y acelero saliendo del edificio del Acta, la Doppelganger se despidió y luego bajo su mano lentamente:
-Si… amiga…
…
POV Amanda
No puedo quedarme más tiempo en el departamento, tengo que estirar las piernas.
Valeria estaba ocupada así que tome todo lo necesario, mi mochila con lo necesario para hacer deporte, pase independiente y tarjeta del club deportivo Kobold, por ultimo escarbe en mi pantalón y di con una hoja:
-¡Las medicinas! –exclame al leerla
Volví a la cocina y tome ambas pastillas pasándolas con agua, la nota es de ayer, pero me sirvió para recordar esto:
-Listo, ahora puedo partir
Ya con todo guardado y con el aparato de GPS teniendo marcado el rumbo hacia el gimnasio:
-Solo espero no perderme –dije cerrando la puerta- no recuerdo bien si alguna otra vez salí sola… no lo creo
Coloque el seguro a la puerta y Sali del departamento, antes, despidiéndome con una sonrisa de la recepcionista, ya en la calle no me evite alzar la vista para ver los edificios y árboles, sentir la brisa fresca y algunas personas, humanos y liminales, pasando a sus hogares o trabajos, inhale por el aire fresco, y retomando mi aparato de GPS comencé a seguir la ruta señalada.
Esto en verdad que es útil, me ayudara bastante a otras veces que quiera salir sola a pasear, y bueno, la verdad es que siempre eh querido pasear, desde que estaba en el edificio de MON anhelaba por salir y conocer más de Japón, hasta ahora, la eh pasado bien… exceptuando las discusiones con Roberto.
Quizás esté siendo muy severa con él, pero no quiero discutir por las mañanas cuando el valla a su trabajo… no lo tomo muy bien, pero lo hago para no llegar a atrasarlo y que quizás lo regañen en su trabajo… solo que no se da cuenta.
Ahí suspire, creo que será mejor tratarlo cuando llegue y solucionarlo de una vez, no me gusta tampoco ser tan distante con él, pero debe entender que si me esconde esa clase de cosas no lo tomare muy bien.
Pero dejándome de esas cosas, continuare con el paseo, Sali para reanimarme, no para que esos problemas me sigan.
Después de caminar hasta la parada del transporte público y abordar este seguí atenta al GPS, hasta que llegamos a una parada donde el autobús me dejo a un par de cuadras frente al edificio… tengo que decirlo, sentía las miradas de algunas personas.
Me incomoda un poquito, soy consciente que soy bonita y atractiva… pero muchas miradas llegan a incomodar, no me molesta a no ser que traten de tocarme de repente o con malas intenciones, es ahí cuando podría reaccionar no muy feliz, pero lo dudo, la gente si acaso permanece observándome pero cuando me doy cuenta y los saludo con una sonrisa para sacarlos del trance, se sonrojan y desvían la mirada, inclusive algunas mujeres lo hacen, curioso.
Pero ya dejándome de esto, llegue hasta el club deportivo, ahí un nekomata se me acerco y saludo:
-¡Bienvenida al club deportivo Kobold! ¿Tiene usted ya una membresía?
-Buenas tardes, si –ahí saque la tarjeta de mi billetera- aquí esta
-Déjeme ver –dijo observándola- ya veo, le falta su foto, Amanda, sígame
Me llevo hasta una habitación a un lado de la recepción, en la habitación ya hay una cámara con un trípode y una laptop:
-Bien, toma asiento frente a la cámara
Obedecí y tome asiento en un banquillo frente a la cámara, por mi estatura el nekomata tuvo que levantar un poco más el cuello del trípode:
-Y listo ¡Sonríe!
Sonreí ampliamente a la cámara y saco la foto, coloco mi tarjeta en un aparato que emitió unos sonidos y luego saco la tarjeta ya con la foto a todo color, Sali mu y bien:
-Aquí esta, ahora sí, su membresía ya está completa, por lo mismo puede pedir un casillero a las recepcionistas
-¿Enserio? Bueno ¡Muchas gracias!
Me despedí de esa amable persona y me dirigí con las recepcionistas, al mostrar mi tarjeta y escanearla me entregaron una llave:
-Puede escoger el que quiera que no tenga alguna marca –dijo la amable mujer- cuando escoja alguno póngale algo para que sea identificable
-Está bien, gracias
Me dirigí a los casilleros cercanos al área de baño, ya estoy arreglada para hacer ejercicio, así que solo dejare aquí mi mochila para no preocuparme, antes, saque el termo de agua y deje la mochila dentro, como marca, escribí mi nombre con un plumón que tenía dentro de mi mochila ¿Qué hacía ahí?... no lo recuerdo, pero me sirvió.
Añadí un corazoncito a la firma que hice en un papel blanco pegado en el casillero, así hicieron todos los demás que ya tienen uno.
Ya con esto listo, ingrese al área de máquinas de ejercicio para liminales, hay muchas y de todo tipo. Desde máquinas para correr para centauros y aracnes, hasta maquinas con formas extrañas pero servían a las lamias para ejercitar cada musculo de sus grandes cuerpos:
-Buenas tardes –escuche una voz a mi derecha, era una nekomata con un atuendo donde venía la palabra entrenadora- Espera… ¿Eres Amanda? ¿Verdad?
-¿Eh?... D-D-Disculpa ¿Ya te conocía antes? –pregunte… estos son los momentos en que la amnesia siempre me juega en mi contra
-Sí, el día en que el mariscal Roberto llego para probar su pierna –no parecía molesta, pero si extrañada- mi hermana lo monitoreo a él y yo a ti
-D-Disculpa… no pude recordarte –ahí reí apenada… me da tanta vergüenza cuando pasa algo así
-No importa Amanda, dime ¿Ya tienes algún entrenador que te monitoree hoy?
-No, aun no, apenas voy llegando
-En ese caso yo me encargo –dijo con una sonrisa- por cierto, mi nombre es Noshira
-Oh, claro, gracias Noshira –dije sonriéndole
-Bien, ahora, sé que tienes una excelente condición, así que comencemos con los calentamientos y pasemos al cardio…
Y así comencé. Primero los calentamientos habituales, estiramientos para calentar cada extremidad de mi cuerpo, flexiones, sentadillas, lagartijas… aunque estas últimas siempre tengo el problema que a veces mis pechos tocan el suelo primero y no me dejan bajar mucho… no importa, aun así logre ejecutarlas, pero siempre resulta algo incómodo.
Luego de eso, ejercicios para piernas y brazos, comencé con las máquinas para correr colocando diferentes velocidades, son muy útiles estas máquinas ¡Incluso tienen para sintonizar estaciones de radio o conectar reproductores de música!... no tengo uno, pero cuando lo tenga podre ejercitarme junto a la música que más me gusta.
Noshira entonces me guio a una prensa de piernas. Tengo que tomar asiento en la máquina y frente a mi hay una enorme prensa con pesas que la hacen deslizarse por un riel inclinado directo a mí, el punto es empujar la prensa con las pesas y relajar las piernas para que venga a mí. Por un momento me puse nerviosa, pues la persona que la uso antes que mi lucia verdaderamente cansada y que se esforzaba mucho, pero luego al estar ahí y comenzar las repeticiones no fue tan malo, agregue mas peso hasta que llegue a un punto donde sentía que hacia un buen esfuerzo, y en base a esto continúe.
Luego de eso, pesas, mancuernas y algunas máquinas, una de poleas con pesas, lo que más me alegro es que sigo cargando los 170 kilos sin muchos problemas, claro, haciendo esfuerzo, pero para un humano es algo casi imposible. Tengo que admitirlo, es cuando me lleno de orgullo demostrar mi fuerza física… no es que me guste pelear, o compita en algo así, pero es parte de la cultura de los minotauros, demostrar nuestro poder físico… Y que me gusta mi figura esbelta.
Ya para el final de la rutina termine con un par de mancuernas, luego de eso, tome asiento limpiando el sudor de mi frente con una toalla y tomando agua de mi termo; fue cansado, pero me siento mejor:
-Muy bien, sigues con esa buena condición Amanda –dijo contenta la entrenadora- es sorprendente ver a los minotauros entrenar, casi pareciese que no hay quien los pare
-Tenemos nuestros límites –dije con una sonrisa- pero casi nunca sucede
-Interesante, bueno, ya que terminaste puedes ir a la cafetería por algún smoothie, darte una ducha o irte
-¿Smoothie? –pregunte curiosa- Nunca escuche de ellos ¿Qué es?
-Es básicamente un batido de frutas –dijo mi entrenadora- no es lo más sano en el mercado, pero la cafetería de aquí prepara uno muy especial y sin azúcar
-Ya veo ¡Entonces comprare uno! ¿Quieres venir?
-Estoy bien Amanda –dijo sonriendo- tengo que estar atenta por algún otro miembro del club, disfruta de tu descanso
-Está bien ¡Gracias, y hasta luego!
Me despedí de la entrenadora y limpiando más del sudor que escurría por mi cuello me dirigí a la cafetería siguiendo los señalamientos en el pasillo central del edificio.
Pasando por una de las habitaciones escuche un fuerte grito y golpe, me pareció extraño pues el golpe fue como si dos objetos metálicos hubiesen chocado con fuerza, regrese a esa habitación y me asome. Ahí pude ver a un grupo de minotauros, primero me mostré emocionada por ver a más de los de mi especie, y luego, note lo que practicaban.
El combate Minos, o esgrima de minotauros como lo denominan los humanos. Cada peleador portaba su armadura completa mientras luchaban en el ring… con esto volvieron tan tiernos recuerdos. Bueno, a algunos no les parecería tan tiernos, pero para mí lo son.
Mientras los miraba combatir recordé cuando yo misma practicaba ese mismo deporte, al principio no me gustaba, debo admitirlo, prefería estar lejos, pero mi padre insistió tanto al punto de obligarme, no me gustaba al principio, pero al tiempo que practicaba junto a mi padre él me explicaba en cada practica más de la historia de esa antigua arte marcial en nuestra cultura, nuestro legado familiar, y el orgullo que el sentiría por tener una hija que lo practicase y siguiese el legado… tengo que admitir que gane cariño y lo practique hasta llegar al rango de Grand guerrier; o gran guerrero.
Fue tanto, que llegue a luchar contra minotauros masculinos y casi llegar a las mejores de la colonia… no lo logre, si en rangos de una competencia común lo comparo, llegue a un cuarto o quinto lugar, pero no me importo, mi padre estaba muy feliz y yo estaba encantada de practicar ese deporte y orgullosa de mis logros, tengo que admitir que el deporte me atrapo por su contexto histórico, el de cada arma, armadura y el del legado de mi familia, del apellido Dufort.
Hacerle honor a mi padre y abuelo fue emocionante y me lleno de orgullo… lo extraño, mi padre, mi abuelo… que en paz descanse, pero siempre que estaba con él, me enseño, incluso forjo parte de mi equipamiento para el combate.
Mientras miraba el combate y salí de mis pensamientos al ver como uno de los minotauros logro la victoria asestando un potente golpe con su masa en el estómago del contrincante, debió doler, aun con la armadura y futon, son golpes muy fuertes y el dolor se siente.
Lo hizo caer, ese minotauro que consiguió la victoria levanto la visera de su yelmo y ayudo a levantarse a su compañero, no es muy alto, bueno, tampoco un enano, pero en lo que es a la altura de los minotauros es algo bajo, un metro noventa, igual que Robie, o creo que él tiene unos centímetros de más.
Alzo la vista y ahí me observo, sonrio ligeramente y me saludo, yo también sonreí y le devolví el saludo, luego de ver esa muestra, y saludar a ese minotauro me retire a la cafetería.
Ya llegada ahí me encontré con una amplia cafetería, varias mesas, especies de todo tipo disfrutando de comida saludable, principalmente ensaladas o algunos cortes de carne pequeños además de emparedados, un bonito ambiente.
Me dirigí a la barra para ordenar uno de esos smoothie, ya hay una fila de dos personas frente a mí, eso me dio tiempo para sacar mi billetera y sacar el dinero que indica en el menú para el de mi favorito; sabor plátano.
Ya cuando llegue con la cajera ordene el smoothie, ella solo se giró para tomar los ingredientes y dirigirse a la licuadora:
-Hola –escuche una voz masculina detrás de mí
Ahí me gire, es el mismo minotauro de hace unos momentos, seguía con su armadura de placas medieval, color plateado, es bonita:
-Oh ¡Hola! –Lo salude con una sonrisa- Vi el combate, buen golpe con el maso
-Gracias –dijo con una sonrisa, su pelaje es de un color castaño, más oscuro que el de mi pelo- dime ¿Cómo te llamas?
-Amanda –respondí- ¿Y tú?
-Marcus, mucho gusto
-Aquí tiene su smoothie –dijo la cajera, pague por este y me gire para tomar asiento en una mesa
-Oye –lo llame- con los que peleabas ¿Acaso son una especie de grupo para combate Minos? –Pregunte curiosa- por ahora no cuento con mi equipamiento, pero quiero volver a practicarlo
-Si –contesto el tomando asiento frente a mí- es el club Taurus de esgrimistas, siempre estamos abiertos para recibir a nuevos integrantes, especialmente si es alguien tan linda como tu
Ahí reí ligeramente, este tipo de halagos me gustan:
-Gracias, y tomare en cuenta lo del club –conteste probando más de la bebida, es muy rica- cuando cuente con mi equipamiento me uniré
-Tenemos equipo para pruebas y armas de todo tipo –sugirió- aunque no son iguales a las que se podrían heredar del legado familiar, son útiles
-Me gustaría seguir con las armas que herede, gracias –dije con una sonrisa- pero ¿Dónde vives? ¿Vienes muy a menudo?
-En ocasiones –dijo sonriendo- otras veces estoy en el trabajo
-¿A si? ¿En que trabajas? –pregunte curiosa
-Seguridad privada, en BrutalCorp
-Oh ¡Mi anfitrión trabaja ahí también! –exclame, es una gran casualidad- ¿Lo conoces de casualidad? Es un hombre alto y de rasgos latinos, resalta mucho
-Quizás lo haya visto mientras esta en las oficinas, pero no me suena –contesto acomodando parte de su armadura
Yo probé más del smoothie, es refrescante y muy rico, es tan bueno que incluso mi colita se mueve de lado a lado, me es inevitable:
-Parece que está muy bueno –comento mirando a mi cola
-Es muy rico ¡Prueba un poco! –dije pasándole el vaso
-No gracias, tómalo tu
-Anda, solo una probadita, no hará daño
El rio ligeramente y bebió un poco del vaso, ahí sonreí pues note que le gusto, retome el vaso y seguimos charlando hasta que acabe con el smoothie.
Luego de eso tire el vaso en un bote para la basura y me dirigí a las duchas, antes, me despedí de Marcus, tome el cambio en mi mochila junto a una toalla para secarme e ingrese al baño.
Hasta ahora es un buen día, me ejercite mucho, demostré que sigo siendo fuerte y conocí a una entrenadora amable y un buen minotauro… algunos pensarían que satanice o tengo algún resentimiento contra los de mi especie después… de aquel evento… pero yo sé que no toda la gente es malvada, o tiene la mente así de retorcida.
Asi como hay personas malas hay personas muy buenas… Roberto es un ejemplo, su hermanita, mi familia, mis vecinos y amigas… que odio no recordar sus nombres, pero sé que tengo algún recuerdo en mi cajita especial.
Solo… solo arreglare las cosas con Roberto y seguiremos siendo amigos, sí, eso pasara, arreglaremos todo y estaremos en buenos términos… o eso espero.
Sacudí mi cabeza y termine de asearme, yo solo debo de hablar con él, solucionarlo como los adultos que somos, es todo, el volverá más tarde y trataremos ese tema para quedar en buenos términos, de una vez por todas.
Sali del baño aseada y lista para volver a mi hogar, recogí mi mochila, guarde todo lo demás, retome el GPS y marque el rumbo al departamento, hora de disfrutar más de esta bonita ciudad…
POV Narrador
Mientras Amanda salía del club deportivo Kobold, el coordinador Takeo había arribado ya al lugar de reunión, nada más ni nada menos que el Tochō, o El ayuntamiento de Tokio. El edificio que contiene al gobierno metropolitano de Tokio, un imponente edificio de 242 metros de altura, se impone entre varios de los edificios, además de su diseño tan peculiar tratando de asemejar un chip electrónico, posee otros detalles simbólicos.
El edificio en si es un conjunto de edificaciones, donde la Torre 1, que es la más alta, destaca de entre las demás, ahí, en una de sus salas para reuniones, ya se encontraba el coordinador Takeo, junto al general Kenta y el coronel Hiromasa, acompañándolos, el superintendente de la región de Kanto, Takeichi Kuribayashi.
Los cuatro hombres charlaban sobre asuntos del trabajo, aunque en ocasiones bromeando:
-Para antes de que se diese cuenta, uno de los guardaespaldas ya le había torcido el brazo y mando al suelo –comento Takeo a lo que el superintendente y coronel acompañaron riendo- la expresión de dolor y sorpresa siempre me mata
-Hacen bien su trabajo –comento Takeichi- ¿Ese es el equipo que mencionan los medios?
-Exactamente –dijo con orgullo el coordinador- seis excelentes elementos que salen a cumplir su labor, ya sea para lo que Japón nos contrató, o algún cliente privado
-Ya veo –dijo asintiendo ligeramente- me han sorprendido, debo admitirlo, sus agentes han sido de gran ayuda estos últimos días
-Nos alegra cumplir con el contrato –respondió Takeo- aunque… lamentablemente no hemos actuado como nos gustaría
-¿A qué se refiere? –cuestiono el superintendente retomando un tono serio
-Bueno –ahí el coordinador se reacomodo en su asiento borrando su sonrisa- las unidades de choque han sabido reaccionar, y además de ese grupo de seis intrépidos agentes que rescataron un orfanato de las garras de algunos criminales, tengo otros ayudando en los puertos donde los asaltos a embarcaciones aumentaron, pero que frenaron cuando mis agentes llegaron, aunque, lamentablemente; Para la situación que ahora se cierne sobre las prefecturas de la región de Kanto, y las demás al sur del país… estas situaciones van en aumento, y mis agentes pueden ayudar si nos diesen algún apoyo especial
-Coordinador, respeto la labor de sus agentes y agradezco el apoyo que han dado –comento Takeichi- pero si me pide que sus agentes actúen con la misma libertad que un oficial de policía… déjeme decirle que está loco
-Yo nunca dije eso, superintendente –contesto el coordinador recargándose en su asiento
-Le adelantare la respuesta; No –asevero
El coordinador analizo de arriba abajo al superintendente, mostrándose en una pose tensa, aferrado a su asiento e ideales:
-Entiendo, si, darle esos privilegios a una empresa privada sería una locura –dijo poniéndose de pie y tomando el bastón donde Vari se aloja, se detuvo frente al ventanal que miraba directamente al monte Fuji
-Está muy tenso –hablo Vari en la mente del coordinador- no parece que vaya a ceder fácilmente, si me permite alguna recomendación amo, quizás hablando de la realza en crímenes pueda servir
-Justo eso pensaba, Vari –comento el coordinador en un tono casi inaudible- Las fuerzas policiales de Japón han alcanzado los 300 mil efectivos ¿Verdad?
El superintendente se vio extrañado por el cambio de tema de conversación, pero se relajó al alejarse de ese otro tema conflictivo:
-Sí, recientemente hubo una realza, especialmente con otras especies ingresando, pronto superaremos ese numero
-Y enhorabuena -comento sonriendo- sus fuerzas policiales son excelentes, de las mejores del mundo, o si acaso, la mejor –dijo volteando- agentes respetables y capacitados… aunque… hay cosas que me preocupan, eso tiene que ver con los números
-No se preocupe, que esos números están siendo bien administrados –contesto Takeichi
-Lo sé, lo único que me preocupa es que esos números están muy desproporcionados, dígame ¿Cuántos agentes liminales están ahora en servicio?
-Ese número no le corresponde saberlo –contesto el superintendente
-Un 10% de los agentes policiacos son liminales –Vari fue la que entrego esa información que hace unos momentos había estudiado
-Bueno, sé que sus números pueden ser no muy altos, pues el acta es aún muy reciente –continuo el coordinador- acortare el discurso, no, no quiero que mis agentes posean la misma libertad, pero si una cosa… una posibilidad de protección jurídica
-Espere ¿Qué? –cuestiono el superintendente
-Eso mismo, mis agentes siguen siendo considerados como mercenarios –comento caminando por lo largo de la habitación- la opinión pública ha cambiado hasta cierto punto, después de la liberación de aquellas mujeres en ese burdel ilegal, el orfanato, la retención de traficantes y auxilio a la policía son bien vistos, pero carecen de tan importante protección
-¿Y para qué? –cuestiono el superintendente- si tan buen trabajo han hecho ¿Acaso podrían cometer un error fatídico?
-No, pero las posibilidades existen, aun cuando han cumplido su labor respetando las leyes, los protocolos de operación que el gobierno impuso y los apartados de no agresión entre humanos y otras especies del Acta, lo único que quiero es una pequeña protección jurídica a mis agentes, donde nos den la oportunidad de probar su inocencia primero y no romper el contrato al instante según el párrafo 12 de la segunda página en el apartado cinco, en letras pequeñas
-Entiendo, y me parece una petición buena… aunque ¿Yo que papel juego?
-Es el superintendente de la región donde las oficinas de la corporación se encuentran, donde más operativos se han llevado a cabo, y usted junto a los demás altos cargos del gobierno y la ANP fue quien estableció los términos y acciones a tomar –dijo tomando asiento al verlo ceder un poco
El superintendente se mostró pensativo, recordando a la perfección esos párrafos de esas hojas donde se discutían las labores de la corporación junto al gobierno:
-¿Algún otro superintendente lo sabe?
-Las regiones de Hokkaido, Tohoku, Kinki y Shikoku y han firmado –contesto con orgullo- llevo librando esas discusiones desde que estamos aquí hace dos años y ese espeluznante apartado que tantas pesadillas me causa –dijo acomodándose recargando el bastón de Vari a un lado de el- No nos dará una mayor libertad para actuar ni poder, solo la posibilidad de demostrar la inocencia de aquellos que, junto a la policía y equipos especiales, luchan por un mejor mañana
El superintendente se mostró pensativo, General y Coronel tan solo sonrieron ligeramente, para sus futuras operaciones, ese resguardo legal sería muy útil.
Después de unos minutos de meditación por parte de ese hombre suspiro:
-Bien, pero antes quiero ver donde tengo que firmar –el coordinador tomo un legajo que guardaba dentro de su saco, extrajo un solo documento con seis firmas diferentes
-Aquí esta –dijo pasándolo junto a un bolígrafo- si gusta de leerlo, así podrá ver que no hay nada sospechoso
El superintendente lo miro con rostro serio, pero Takeo se mostraba con un semblante tranquilo y confiado. Los minutos pasaron hasta que Takeichi firmo. Sin haber encontrado alguna irregularidad escribió su firma en la última línea que quedaba vacía:
-Excelente –el coordinador ya estaba a su lado retirando el documento y guardándolo- si gusta, quédese con el bolígrafo, es de una buena marca, ojala le guste –dijo con una amplia sonrisa- Justo la firma que necesitaba ¿Después de la reunión gustan de comer algo? –cuestiono con una sonrisa- No se preocupen, la corporación paga
-No gracias –contesto el superintendente guardando el bolígrafo- tengo que regresar al trabajo
-Paso –contesto el general Kenta aspirando, dejando escuchar el chillido de la máquina que le permite respirar
-Ni yo, estaré ocupado
-Bueno, como quieran, más para mi
-¿Y para mí, amo? –cuestiono Vari al coordinador
-Para ti tengo algo especial –dijo sonriendo
-¿Dijo algo? –cuestiono Hiromasa
-Oh, no, nada compañeros –dijo sonriendo revisando su reloj- ya es la hora
Al decir esto llegaron los demás hombres que discutirían de temas diversos, entre ellos estacaban algunas mujeres, al ser pocas comparado a los otros sujetos, entre ellas, la agente Smith, que, debido a que los demás asientos fueron ocupados rápidamente, tuvo que tomar asiento justo enfrente del coordinador Takeo, el cual solo lucia con una amplia sonrisa después de su más reciente triunfo:
-Se inicia la reunión –declaro el gobernador de Tokio
La reunión comenzó, tratando desde temas de inmigración, procesos del Acta y seguridad…
POV Roberto.
Bien, me he llenado de información respecto a mi país.
Permanecimos bloqueando algunas puertas y manteniéndonos cerca del escenario en caso de que alguien tratase algo, pero no sucedió nada, eso sí, me sirvió para escuchar más de algunas situaciones en México.
Desde como la inseguridad ha sufrido cambios, la visión de la gente por las liminales y actos del gobierno. Sicarios y miembros o incluso líderes de carteles asesinados por especies mucho más fuertes que no temieron en defenderse. México que puso en práctica un Acta mucho más diferente, donde existen suburbios de liminales y otros de humanos, debido a que pocas familias podrían mantener a un miembro de otra especie o las modificaciones adecuadas para los hogares y departamentos.
El gobierno con problemas de demandas por especies y grupos de estas siendo atacados por fanáticos religiosos o los zapatistas… asquerosos anarquistas pseudocomunistas.
Me alegre por un lado al saber que en general, las especies fueron bien recibidas, y aunque no son tantas en las ciudades, hay muchos pueblos de estas o con algunos humanos conviviendo con estas. Ana mostro fotos de ella conviviendo con niños de poblados indígenas y otros de ciudades, argumentando que desde pequeña fue bien recibida en poblados de las diversas etnias del país, que aunque no hubiese nacido en estos, aquellos que recordaban los mitos de Quetzalcóatl la miraban con asombro y cierto respeto, además de, haber servido como nexo para que estos poblados recibiesen como amigos a otras especies que podrían ser más amenazantes.
Además de esto, resalto el apoyo que se les ha dado a las especies por parte de Japón, especialmente aquellas que vienen de México, agradeciendo el buen recibimiento y como ellas trabajan en lograr una mejor comprensión del Acta japonesa e impulsar una versión similar en México.
Después de la exposición de cada una, bajaron del escenario. Ya que no son estrellas como Alexa se omitieron cosas como una firma de autógrafos o responderle a los medios, agradecieron a los académicos que asistieron y participaron con ellas, ya luego de eso las escoltamos hasta los vehículos abordando cada uno:
-Roberto –me llamo Ana mientras acomodaba mi cinturón
-¿Qué sucede Ana?
-Aún faltan unas horas para la reunión con los miembros del Acta, y mis compañeras y yo tenemos hambre ¿Podríamos pasar a algún restaurante?
-Claro que sí, y de hecho –dije revisando el mapa, perfecto- Quedamos algo cerca de una de las sucursales de un buen restaurante, usted acomódese y confié en mi
-Muy bien, eso hare –dijo riendo ligeramente- ¿Qué clase de restaurante es?
-Uno muy especial ¿Hace cuánto que llegaron a Japón?
-Ya tres semanas… tengo que admitir que extraño a México –dijo con cierto aire de melancolía, la comprendo bien- Japón es un lindo país, pero no lo puedo comparar a mi casa, y bueno, tengo problemas con el idioma aun
-Pero si las vi expresarse muy bien –comente con una sonrisa- alguna que otra palabra les fallo, pero de ahí en fuera, el público debió entender lo que decían
-Gracias, fue difícil aprender el idioma ¿Tu como lo dominas?
-Mi madre es japonesa –comencé a explicar con una sonrisa- nací en México, pero querían mostrarme ambas culturas, especialmente porque ambos se enamoraron en Japón, y mi madre continuo su vida en México, así que en ocasiones, principalmente vacaciones, las pasábamos en Japón, así desde pequeño se me inculco el español y japonés, lo mismo paso con mi hermana menor, extraño a México, ahí es donde he pasado más tiempo, estudiando, trabajando y luchando, pero Japón es donde también eh crecido, donde se me enseño la cultura del orden y dedicación, ambas naciones son mi hogar y a ambas las extraño y aprecio por igual
-Una tierna historia –dijo con cierto tono suave- quien lo diría, sabes, es una tierna historia, aunque me gustaría saber más historias de ti
-Gracias… pero no sé, muchas son de muerte y sufrimiento, dudo que le gusten
-Bueno, quizás no sean gratas, pero siempre ayudan a comprender la situación de los soldados en México –dijo con una sonrisa- sé que hacen su labor con honor… pero los medios…
-Son unos ingratos y mentirosos –termine su frase
-Lamentablemente así es, pero no temas Roberto, yo no me trago esas mentiras
-Está bien señorita, usted parece una mujer inteligente, además de ser muy linda, sé que no la engañarían con cosas así –ahí me sonroje al escuchar lo que dije ¡Idiota! Es el cliente, no puedo andar lanzando piropos o halagos así- d-digo… si me permite esas palabras… me parece linda y una buena persona p-por lo que dijo en su conferencia
Ahí ella rio ligeramente:
-Calma Roberto, está bien, gracias por esas palabras –me detuve en un semáforo permitiéndome voltear con ella- Sé que soy linda, y mis plumas tan llamativas
-Disculpe eso, no debería de decirlo
-¿Por qué no? –Cuestiono inclinando su cabeza a un lado- somos compatriotas, cumples con tu trabajo mientras charlamos, somos solteros así que no habría algún problema… ¡Oh! Disculpa, no sé si tu…
-Sí, soy soltero –conteste riendo- no sé si soy muy exigente o simplemente no tenía el tiempo
-Qué pena… aunque me parece extraño –escuche como se recargo en la plancha de blindaje que separa los asientos del frente con los pasajeros, mientras ella asomaba su rostro por la abertura- Un hombre de tu talla soltero, si me permites a mí los halagos, alto, fornido, valiente y guapo, es extraño que no tengas a nadie… a no ser
-No… no soy gay –conteste a lo que ella dejo escapar una carcajada
-Nunca pensé eso, pero es un alivio confirmarlo, ahora resulta que todos son homosexuales –dijo recomponiéndose- aunque… ojala des con la indicada
-Eso espero –ahí recordé lo de Amanda… lo de los últimos días y hoy, trato pero solo lo eh arruinado
Y no quiero estar más tiempo solo:
-Ojala, la seguiré buscando
-Quien sabe, quizás esté más cerca de lo que crees
-Lo se…
Después de eso siguió un silencio algo incómodo, por suerte para ese momento llegue a una sucursal del American Food:
-Bien, aquí es, Ana –dije quitándome el cinturón- sé que extrañan su tierra natal, México, y no hay muchos restaurantes buenos, excepto este
Descendí del vehiculo y lo mismo paso con los otros, las compañeras de Ana descendieron junto a los otros de mi equipo:
-Bueno –las llame pues hable en español- esta sucursal es más grande, ustedes confíen en mí, comerán bien –les dije sonriéndoles- Janet, Dina, Sloan, quédense aquí –ordene- Catalina y Mizuki, vengan conmigo
-Iremos a comer algo también –comento Sloan- pero pasaremos donde Janet y Dina puedan entrar
-Como gusten, pero mantengan un ojo a los vehículos
-Entendido
Ellos se dirigieron a otro restaurante cercano, ingrese al establecimiento y solicite una mesa para todos nosotros en México. Como la primera vez, todas se mostraron extrañadas, pero luego de que un camarero saliese y nos llevase a una mesa especial para las chicas más grandes, comprendieron de que se trataba:
-Oye, no está nada mal –comento la chica lagartija
-¡Incluso tiene pozole! –Exclamo la serket revisando el menú- Hace mucho que no pruebo pozole… hora de llenarme
-Los precios no están nada mal –comento Ana- ¿Cómo descubriste este lugar, Roberto?
-En un paseo con una amiga –comente recordando ese segundo día con Amanda- lo encontré en una sucursal diferente, tal parece que tienen este ambiente tan cálido en cada sucursal
-Me gusta –dijo admirando la zona mexicana- con una buena decoración y algunas cosas alusivas al país
-¿Qué es un tamal? –pregunto Catalina mirando el menú extrañada
-¿Sope? –cuestiono Mizuki
Ahí solo reí y ordene por ellas, aunque no se mostraron muy confiadas a que yo ordenara por ellas sus rostros cambiaron cuando llegaron los tacos, sopes y flautas. Aunque será una comida deliciosa debo de estar atento a cualquier sospechoso o algo que pueda tornarse muy extraño:
-Dime –escuche a Ana mientras vigilaba a un par de personas que entraron- ¿Hace cuantos ingresaste a BrutalCorp?
-Hace creo que dos semanas, relativamente poco –dije comiendo uno de los tacos
-Ya veo
-Por cierto ¿Hace cuánto que está apoyando a esas comunidades en México? –pregunte curioso, pues por todo lo que decía, parece que estaba incluso antes del acta
-Oh, bueno, fue mucho antes de que se hiciese pública la existencia de las extraespecies –contesto dando un trago a su bebida- Mi madre es la esposa de un funcionario del gobierno en el estado de Oaxaca… si, lo se… mi padre no era el más… puro u honesto –admitió con cierto tono de pena- pero aun así mostro apoyo a los grupos indígenas y poblados así, debido a la figura que el dios azteca jugaba antes, yo era una especie de ´´nexo´´ entre el gobierno y algunos grupos que se mantenían reacios o sin un buen representante
-Interesante –admití- ¿Y qué clase de labores hacías?
-Desde oradora, hasta casi política, metí presión en el gobierno, y con apoyo de mi padre, logre hacer que se invirtiese más en una línea de tuberías para que tuviesen acceso a agua potable –dijo sonriendo al probar las flautas- las sonrisas de esas personas valió todo el esfuerzo
-Me alegro por eso –admití- lamentablemente esos pueblos se mantienen alejados por decisión propia, al menos hay que apoyarlos un poco
-Exactamente, luego de eso seguí con pequeñas campañas organizadas por mí misma cuando adquirí una mayoría de edad y mis estudios mejoraron –comento feliz- reunía juguetes, comida, conseguía profesores de la ciudad o entre poblados así para que asistiesen a aulas improvisadas
-Te preocupas por toda esa gente ¿Verdad?
-Mi madre creció en una de esas culturas –admitió- y ella quería devolverles el favor, ella también hacia esas labores, luego cuando crecí seguí apoyándola en otras zonas donde antes no había podido llegar, ayudábamos a gente de esas culturas y algunas de extraespecies, aunque se mantenían con estabilidad, cuando llegamos logramos crear nexos de negocios con humano
-Parece que ha sido un trabajo arduo –comente probando otro taco- pero… todo por una buena causa… si, usted es una buena persona
-Gracias –dijo riendo- pero ya hable mucho de mi ¿Qué hay de ti?
-Bueno…
A como me miraban mis compañeras de equipo, las de Ana… con esos rostros burlones, solo ignóralas, no es como que quiera algo con ella, solo quiero conocerla mejor, es una linda chica y una compatriota noble además de agradable, conocer mejor al cliente ayudara a protegerlo…
POV Narrador
Luego de ya unas horas de discusiones en asuntos diversos, principalmente los del Acta, llego el momento de discutir las situaciones de seguridad, entre esta la realza en crímenes, además de algunas reformas para el Acta:
-Se ha tenido una realza en crímenes cometido por humanos y liminales en conjunto –explicaba el superintendente- muchas de estas personas son extranjeros, inmigrantes ilegales o directamente, criminales y fugitivos
-Hasta ahora –comento Smith en conjunto con el superintendente- hemos logrado operar y suprimir los altercados que se han dado, MON junto a la ANP y los cuerpos de operaciones especiales hemos trabajado en conjunto para detener estas infracciones
-Aunque –hablo Hiromasa- ¿Cuál ha sido el rango efectivo de sus operativos?
-La región de Kanto –declaro la agente
-¿Tiempos de reacción?
-Oscilan en lo minutos –explicaba la agente- pero debemos confirmar si es una amenaza donde solo están liminales o humanos
-¿Qué hay de los momentos donde la amenaza es diversa? –cuestiono uno de los alcaldes- Hemos sufrido de una realza también, y muchas veces no han respondido a la llamada, eh tenido que requerir del auxilio de BrutalCorp
-Estamos contentos que nos considerasen –comento Takeo con una sonrisa
-Tenemos problemas de capacidad y elementos –dijo Smith acomodando sus lentes- pero les aseguro que esto cambiara, MOE será un cambio para todo lo que está sucediendo en el país, ellas-
-Denos hechos, agente Smith –arremetió el general Kenta- no nos de su palabrería de siempre, la situación se ha complicado cada vez más y usted sigue con su idea utópica, lo que cuentan son las evidencias, hechos y números, no sus discursos
Smith paso saliva y reacomodo sus lentes:
-Les aseguro a todos que MON se está esforzando, junto a la ANP hemos estado operando lo más rápido que podemos, tratando de resolver cada situación que se da con huéspedes y anfitriones… podríamos operar mejor y los demás cuerpos de seguridad sin las restricciones de agresión en el acta
-No es necesario retirarlas –comento el gobernador de Tokio- las liminales están aquí por el Acta de intercambio, porque se pueden sentir seguras aquí, y una modificación así abriría muchos problemas entre humanos y liminales
-Están causando problemas para que se cumpla la ley –objeto el superintendente- deben ser retiradas, o al menos, modificadas
-Lo entendemos… aunque… ustedes siendo parte de los cuerpos de seguridad han tenido muchos fallos –comento uno de los alcaldes- hemos tenido que recurrir a BrutalCorp, que ha demostrado que se logran llevar a cabo operativos donde se arresten a criminales humanos y extra especie sin necesidad de alguna modificación, o los tiempos tan largos que se toman verificando de que índole es la amenaza
-Hemos tenido que recurrir a una corporación privada para desempeñar las labores de seguridad –Asevero con cierta molestia el gobernador de la prefectura de Tokio- sin ofenderlo coordinador Takeo, pero creo que entiende
-Perfectamente –dijo reclinándose- no hay nada peor que confiar sus labores a una institución privada y no a sus propias fuerzas
-Podríamos operar si es que los artículos de no agresión hubiesen sido mejor detallados –asevero Smith- el Acta actual está a medias
-Pero ya hay demostraciones que sin modificaciones, existe la posibilidad que se logre hacer justicia –arremetió el gobernador- ¿Por qué usted no conforma un equipo mixto entre humanos y liminales y se deja de dificultades?
-Porque hay que demostrar que las liminales no son solo criaturas indefensas –arremetió el superintendente- concuerdo en que el acta esta para favorecerlas, pero el modo en que está hecha, solo deja a medias la capacidad de las liminales de laborar en cuerpos de seguridad, o defenderse a ellas mismas, debemos de buscar un punto med-
-¡Están atacando! –grito un trabajador de esa misma torre que ingreso empujando la puerta con fuerza
-¿Qué sucede? ¿Cómo que están atacando? –cuestiono el general Kenta extrañado
Mientras el trabajador que irrumpió en la habitación buscaba el control remoto de la televisión Smith y Takeo recibieron una llamada casi al mismo tiempo, ambos contestaron extrañados:
-¡Coordinador! –grito alguien por el altavoz- ¡Recibimos reportes de un ataque cerca del rio Arakawa! ¡Los teléfonos no dejan de sonar!
-¡Jefa! –Grito Zombina por el otro lado de la línea- ¡Ocurrió un ataque en Arakawa!
Para ese momento la sangre de ambos coordinadores se helo, alzaron la vista mirando a los demás hombres y mujeres presentes en la sala, y por un momento, sus vistas chocaron, ahí fue cuando se encendio la televisión y se mostraba a lujo de detalle lo sucedido captado por un helicóptero de algún noticiero.
Explosiones en un centro comercial del barrio de Arakawa, cerca de un rio con el mismo nombre del barrio. Era claro el pánico de la gente que huía del lugar, las explosiones y disparos que resonaban.
Un ataque terrorista.
Sin tomarse un segundo más la agente Smith salió a toda prisa de la sala de reuniones, el golpeteo de sus zapatos era más que sonoro por el pasillo en dirección al elevador mientras hablaba con Zombina:
-¡Llama a los equipos de reacción! –grito el superintendente por su teléfono también abandonando el lugar
-No responderán a tiempo –declaro Hiromasa presenciando la escena por el televisor- ¿Coordinador? ¿Hay manera que sus unidades de choque puedan dar un apoyo?
-Pueden, mas no tienen el equipamiento –declaro cortando la llamada- y las divisiones blindadas o de Ónice no pueden responder hasta que el superintendente de la aprobación
Ahí los presentes se miraron preocupados entre sí, cuando en el reportaje de lo que sucede, se mostraba claramente más explosiones:
-Y si aun así pudiesen… la división de choque no cuenta con equipamiento adecuado para situaciones así –ahí levanto sus hombros- las limitaciones hacen que no pueda brindarles del equipo especializado o libertad operativa
-¡No puede quedarse de brazos cruzados! –grito el gobernador- ¡Está sucediendo un atentado! ¿¡Y su milicia privada que nosotros estamos pagando no puede hacer nada!?
-También me duele, gobernador, pero lamentablemente el contrato así lo estipula –dijo suspirando pesadamente pero sonriendo mientras miraba por el ventanal- sin autorización del superintendente, no pueden salir de las oficinas
-¿¡Como que no!? –continuaba el gobernador molesto- ¡Tienen las armas y agentes, haga algo!
-El contrato que usted firmo, que todos los presentes leyeron y firmaron –explicaba- lo prohíbe, lo siento, pero no puedo enviar a ningún equipo de las demás divisiones y las de choque solo irán para morir
El gobernador frunció el ceño al ver lo que sucedía, y aunque la situación era tensa, y ninguno de los ahí presentes o aquellos que partieron esperarían lo que sucedería más adelante…
POV Roberto (momentos antes del atentado)
Después de haber comido, y que el dueño del local le tomara una foto a Ana y sus compañeras para el mural mexicano, salimos del establecimiento. Aunque no lo puedo culpar, es una linda chica y una especie muy extraña en Japón pero simbólica en México, solo hubiese perdido la oportunidad perfecta de no haber tomado la foto.
Saliendo del restaurante ya estaban los demás en los vehículos, vigilando que ningún sospechoso tratase nada:
-Muy bien, ya saben, cada quien con su pareja y-
Entonces una explosión resonó.
No fueron fuegos artificiales, algún vehiculo con las bocinas a tope, ni un anuncio publicitario con sonido.
Una explosión de verdad.
La primer reacción que tuve fue buscar el origen del sonido, pero no pude ver nada, la gente a los alrededores se había paralizado, se miraban entre si confusos, algunos aferrando a sus hijos en sus brazos o manos y otros confundidos, ahí escuche aún más:
-¡Súbanlas rápido! –grite corriendo a Ana
Dina reacciono y me abrió la puerta para que la Quetzalcóatl subiese de inmediato, los demás repitieron esta acción con las otras chicas, la gente sigue paralizada:
-¡Aléjense de la zona! –grite a las personas que de inmediato voltearon a verme- ¡Regresen a sus hogares, rápido! ¡No es ningún simulacro, váyanse de aquí!
Algunos seguían dudosos pero emprendieron su camino, la gente que había estado paralizada comenzó a moverse… por suerte el pánico no se desato. Las explosiones fueron lejanas, pero sé que todo puede cambiar drásticamente… no otra vez, no de nuevo. Arranque el vehiculo y encendí la radio mientras tomaba el comunicador:
-Sloan, Mizuki, no se separen, síganme, tenemos que asegurar a las chicas
-Entendido –contesto Mizuki
-¿Qué demonios sucede? ¿Es un ataque terrorista? –pregunto Sloan
-No lo sé –hablaba mientras conducía, no es lo más recomendable pero hay que mantener la comunicación- Pero… todo apunta a que sí, no se distraigan, debemos volver al hotel
Corte la comunicación y retome el volante con ambas manos… una parte de mi grita por ir a ese lugar, ayudar a las fuerzas de la ley a que esto se resuelva, pero el otro lado me ordena a seguir y asegurar a Ana y las otras dos chicas.
Mientras conducía alce la vista pues dos helicópteros cruzaron, no eran de la policía, eran de algún noticiero, la radio en la frecuencia policial era un caos, la mitad de aquellos que gritaban no sabían que hacer, la otra mitad intentaban coordinarse pero todo era un caos, cambie a la radio de algún noticiero:
-Tal como han escuchado –declaro con voz fría el conductor del noticiero- está pasando… un ataque terrorista se ha dado en el centro comercial de Arakawa, nuestros helicópteros están en la zona de lo ocurrido, están… oh dios –exclamo de repente- hay… hay explosiones y disparos, la policía no ha llegado… a los residentes de los alrededores del rio de Arakawa, les pedimos que no salgan de sus hogares o negocios, permanezcan adentro, los estaremos informando
Apague la radio… Japón… un país conocido por su baja tasa de criminalidad y su excelente organización para cosas como los cuerpos policiales… ahora está pasando por lo peor que una nación puede sufrir.
Un atentado terrorista.
Esto… aunque suene como alguien sin sentimientos o apático… no es nada nuevo. Las explosiones y disparos de diferentes armas y diferentes calibres es algo que se volvió habitual en mi vida, desde tiroteos en la sierra, en los desiertos, ciudades inclusive, donde civiles son usados como escudos humanos y sus vidas puesto en riesgo, esto no es nada nuevo… y aquel atentado en Monterrey, justo cuando estaba en el primer día de los tres que son obligatorios para un descanso, habían atacado un casino.
Y aquel sentimiento de impotencia e ira regresan.
Estaba descansando cuando eso sucedió… pude haber ayudado aunque fuese en la persecución de los bastardos o a cerrar las zonas, siquiera en el auxilio de la gente… pero no fue así, y sé que es imposible estar en todo lugar donde ocurran delitos y ataques así, pero… esta astilla, esta punzada, este sentimiento de impotencia y enojo siempre está presente:
-R-Roberto –escuche a Ana- ¿Q-Que sucede? –suena temerosa, no la culpo
-Parece que está ocurriendo un atentado terrorista, pero no te preocupes Ana, las protegeremos –dije volteando y sonriéndole, regrese mi vista al frente para evitar chocar- no tengas miedo
-E-Esta bien… pero… ¿Crees que nos puedan atacar? ¿O algun lugar cercano al hotel?
-No sabría decirlo Ana –admití- pero no te preocupes, verificaremos que nada sospechoso ocurra cuando las dejemos en el hotel
-Gracias… solo… ¿Ustedes que harán cuando nos dejen ahí?
-Tenemos que ver si la policía solicita de apoyo de los agentes de BrutalCorp, cuando las dejemos en el lugar seguro, iremos apoyar a los cuerpos de la ley
-Entiendo… yo… bueno, tengan cuidado –dijo esto hablando para Dina también
-Lo tendremos señora –dijo Dina- somos duros de roer
-Está bien, tengan cuidado, por favor… Roberto –ahí me llamo- ten cuidado ¿Si?... no me gustaría que hiriesen a un buen guardaespaldas y compatriota
-Lo tendré Ana, no te preocupes –ahí le sonreí- somos los mejores, mañana nos veremos de nuevo, se lo aseguro
Ella sonrio y asintió, note un ligero rubor en su rostro. Por mi lado continúe conduciendo, el tráfico era más notorio, pero gracias a mis habilidades logramos pasar entre los vehículos que permanecían detenidos o avanzando a vuelta de rueda, Sloan y Mizuki lograron seguirme el paso así que no tengo que preocuparme por ellos.
Encendí de nuevo la estación policiaca, todavía no autorizan algún apoyo de BrutalCorp… y es porque ni siquiera la policía sabe qué hacer. MON no ha respondido, el SAT debe de primero confirmar si hay o no humanos involucrados, sin una autorización previa la corporación no puede hacer nada.
Incompetentes.
Lo mismo, siempre es lo mismo, las estúpidas leyes siempre nos limitan, siempre sucede, desde que estaba en el ejército las mismas tonterías me persiguen. En México no podíamos siquiera dispararle a los sicarios que atentaban contra nosotros o los civiles o la CNDH metería sus asquerosas y corruptas manos para encarcelar al soldado y liberar al criminal… toda una bola de ratas corruptas.
Y ahora en Japón el Acta que pareciese está hecha para inhibir el sentido común en una batalla, humano o liminal debe defenderse de un agresor, no dejarse agredir y esperar un salvador… y el gobierno solo queda en ridículo. Todo por los ancianos que nunca han pisado el campo y se hacen llamar gobernadores y alcaldes.
No vale la pena quejarme… lo único que importa son las acciones, y tomare cartas en el asunto. Pero primero, Ana y sus compañeras.
Llegando al hotel frenamos haciendo rechinar los neumáticos, deteniéndome baje del vehiculo sacando mi arma, estamos alejados del lugar del atentado, pero todo puede pasar, no se sabe cuántos más sean, y si son como los fanáticos en Europa, pueden llegar a atacar en más de un lugar:
-¡Una por una, rápido! –grite
Primero Dina descendió y Ana detrás de ella, cubrimos sus costados y corrimos hasta la entrada del recinto, abrí la puerta para ella y permanecí atento a cualquier cosa, hice una seña a Mizuki y está bajo del vehiculo junto a Janet llevándose a la serket, ya por último la chica lagarto, ellas se quedaron en el vestíbulo, Ana me miraba preocupada:
-Suban a sus habitaciones, por favor –dije entrando- nosotros nos encargaremos, váyanse
Asintieron y se dirigieron a las escaleras, de nuevo Ana me miro preocupada, pero luego cambio a una sonrisa y se despidió agitando lentamente su ala derecha, le sonreí tenuemente y también me despedí:
-¡Debemos volver! –exclamo Janet- ¡Hay que ayudar a la policía!
-Concuerdo –dijo Sloan- Ya quería patear algunos traseros
-Los haremos pagar –declaro Dina
-Debo de decirlo –comente- estoy de acuerdo contigo Janet, no han dado la autorización, pero lo más seguro es que la den en el camino a ese lugar ¡Movámonos!
Con esto asintieron y corrieron a los vehículos, abordamos estos y aceleramos. Marque el lugar, un centro comercial en Arakawa, deberá ser fácil de encontrar:
-Mariscal –escuche a Dina
-¿Qué sucede?
-Usted… ¿Usted cree que puedan atacar algún otro lugar? –pregunto con cierto tono temeroso
-No lo sé –admití- si es como los ataques que se dan en Europa… en cualquier momento podrían atacar otro lugar, pero no confirmare nada hasta que los medios lo digan ¿Pasa algo?
-Yo… nada –declaro- solo… una pequeña duda, estoy lista para acabarlos ¿Puedo salir a vuelo?
Ahí presione el botón del quemacocos para retirarlo:
-Oye –la llame, tome la radio extra en la guantera y se la pase- mantén la vigilancia aérea, si otro lugar es atacado, repórtalo al instante
-Por supuesto
Luego de eso ella salió del vehiculo con un fuerte aleteo, fue tan fuerte que el vehiculo se sacudió ligeramente, ahí levante ligeramente la mirada, pude verla volar por encima de los edificio desapareciendo… me preocupa, pero es una jodida wyvern, sé que estará bien.
Encendí la radio en la frecuencia policíaca para saber si no autorizaran la intervención, ahora, están más tranquilo:
-Equipos del SAT y MON se dirigen al lugar del altercado –declaro una mujer- equipos policiacos y de BrutalCorp auxilien en el acordonamiento del perímetro
-Algo es algo
Ahí fue que sentí mi teléfono vibrar, deben de estar llamando, mi familia o Amanda, quizás algún idiota que cree que es el mejor momento para ofrecer alguna promoción, pero no puedo contestar ahora.
Ya después de unos minutos evadiendo vehículos, avanzando por calles fantasmas de la gente que abandono las cercanías, y llegando al lugar del atentado, me topé con que no somos los primeros, y es lo que más me alegra.
El sitio ya estaba siendo acordonado, siendo la policía la cual está presente en su totalidad, no veo ningún otro vehiculo de la corporación, ambulancias, coches de bomberos y los helicópteros de noticieros graban el lugar. Aún hay gente saliendo del centro comercial donde el humo se erige, algunos equipos de la policía se acercaron más y montaron barreras móviles, están recibiendo a la gente que sale y llevan hasta donde las patrullas sirven de escudo.
Aparcamos en el parque, lo último que quiero es bloquear la calle donde algunas ambulancias salen a toda prisa y otras más llegan, no veo los camiones o vehículos de MON o el SAT… maldición, pensé que ya estarían aquí.
Los demás bajaron de los vehículos y corrimos hasta uno de los policías, tal cual en el orfanato, el que parecía con más experiencia coordinando los movimientos de ambulancias y demás agentes de la ley, pronto nos notó corriendo a el:
-Mariscal García de BrutalCorp –me reporte rápido mostrando la identificación- Estábamos cerca y respondimos ¿Podemos ayudar en algo?
-No podemos entrar, pero necesito manos y ojos extra –dijo mirando a cada uno- hay algunos callejones y edificios donde necesito vigilancia ¿Sus compañeras arácnidas pueden ayudar?
-Por supuesto –declaro Janet adelantándose, para ese momento Dina descendió a su lado
-Una wyvern, excelente –declaro el oficial- ¿Podrias asistir en la vigilancia aérea? Temo que los perpetradores tengan alguna ruta de escape
-¿Qué pasa si es un vehiculo civil?
-No importa –declaro dándole una radio de alto alcance- cualquier vehiculo sospechoso, repórtalo, se supone que los alrededores están despejados pero todo puede suceder –Dina asintió y elevo el vuelo– ahora, ustedes dos –dijo a las aracnes y haciendo a la seña a otros dos agentes de policía- necesito que los ayuden a vigilar un par de callejones, si tratan de escapar por estos pueden disparar, pero cuidado, si son civiles sáquenlos de ahí
-Entendido –dijo Janet siguiendo al agente que le fue asignado, esto mismo ocurrió con Catalina
-Ahora ustedes –dijo volteándonos a ver- hay una zona detrás del centro comercial, quiero que se mantengan ahí, tengo ya dos patrullas pero son las pocas liminales que había cerca, vayan y apóyenlos aún no sabemos quiénes están haciendo todo esto
-Entendido –asentí- ¡Vamos, rápido!
No es lo que esperaba, como siempre tengo este lado impulsivo que me grita por correr al centro comercial y sacar a la gente de ahí, pero ya lo he controlado a lo largo de los años… sigo siendo algo impulsivo, pero comparado a antes, ahora soy un guerrero paciente y determinado… solo queda ayudar en esto que se puede…
POV Narrador.
El caos se presentó en un solo segundo.
La gente que paseaba en las cercanías en familia, personas que se dirigían a sus hogares o trabajos, otros, que solo buscaban comprar algo en el centro comercial, todo esto se vio cortado de golpe con el estruendo de las explosiones y disparos.
Tomando por sorpresa a toda la gente, a cualquier otro policía y al gobierno mismo, este ataque fue dado en un lugar que es el último donde se creería, sucedería un ataque, no solo por ser un país muy seguro, sino que un ataque terrorista nunca es previsto.
Pero eso no dicta que la gente quedara totalmente expuesta.
En pocos minutos la policía y cuerpos de emergencia llegaron, la misma gente se auxilió para salir del lugar, e inclusive, una aracne zanquilarga y una arpía rapaz enfrentaron a los terroristas.
Un evento que a cualquiera congelaría del miedo y donde sus vidas peligran, pero ambas no huyeron como otros, sino al contrario, saltaron directamente al fuego, contrario a lo que dictaría el sentido común y la supervivencia, no huyeron de las explosiones ni disparos, sino que saltaron directamente a estas, enfrentaron a los responsables de un atentado tan vil, y ellas, aun sin armas, lograron confrontar a terroristas completamente armados, distraerlos para evitar que la gente resultase herida o muerta, además, de haberlos neutralizado.
Un acto heroico que pocos presenciaron, pues mientras ambas luchaban por mantenerse con vida, fuera, los elementos de policía hacían lo imposible porque la calma volviese.
Las personas heridas que lograron salir o fueron auxiliadas por otras personas en medio del pánico fueron extraídas por las ambulancias, otros, tratados en el mismo lugar debido a la gravedad de las heridas. Otras personas lograron escapar desde salidas de emergencia o inclusive las ventanas bajas de algunos negocios, la policía y equipos de BrutalCorp trabajaron en conjunto para sacar a los civiles de ahí.
Aun con fricciones y otros argumentando que una institución privada no debería de intervenir, cooperaron por un bien mayor; la seguridad de la gente.
Y esta no fue la única institución privada que dio su apoyo.
Empresas de taxis ofrecieron servicios gratuitos para la gente que no podía salir del lugar o en los alrededores, hoteles y moteles cercanos abrieron sus puertas para que la gente se refugiase, las empresas de telecomunicaciones abrieron sus redes y permitieron las llamadas gratuitas, restaurantes pequeños y sucursales de grandes emporios; en las cercanías del atentado; abrieron también sus puertas recibiendo a la gente asustada y permitiéndoles comida caliente.
Aun cuando el caos seguía presente, el miedo en los corazones de las personas y angustia en otros que todavía no tienen información de sus familiares, la gente estaba unida aun.
Los minutos se convirtieron en horas y los equipos del SAT y MON llegaron, las agentes del equipo de operaciones especiales extrajeron a las dos mujeres que enfrentaron a los criminales. Con la escolta de ambos equipos de operaciones especiales, paramédicos, equipos de bomberos y antiexplosivos con unidades caninas ingresaron.
La amenaza estaba eliminada, mas debían descartar cualquier posibilidad.
En todo ese momento, el equipo de Roberto llevo a cabo las labores que se les encargo, y aunque no tuvieron contacto directo con los responsables o posibles secuaces de estos, auxiliaron en escoltar a los civiles a zonas seguras, niños que se separaron de sus padres ahora en puestos de control de la policía, no estaban enfrentando a algún maleante, pero ayudaban a que la situación se controlase, lo cual era una ayuda bien recibida.
Ya pasadas las horas y el cielo se tornó oscuro, con el sol ya desapareciendo casi por completo y la luna preparada para tomar lugar como astro regente, ya con suficientes unidades gubernamentales presentes y los equipos de operaciones especiales confirmando la eliminación de la amenaza, se les ordeno a los equipos de BrutalCorp salir del lugar.
Roberto tan solo obedeció y su equipo abordo cada vehiculo para regresar a las oficinas de la corporación, donde el tumulto de llamadas, reportes nuevos y agentes preguntando por cómo debían proceder a la situación, cesaron.
Ahora los agentes entregaban su equipamiento y partían a sus hogares, esto mismo llevo a cabo el equipo de Roberto, ya después de entregar su equipamiento y haber estacionado los vehículos, salieron de las oficinas y emprendieron su camino a sus hogares:
-Hasta mañana –se despidió Roberto- Tengan cuidado… por favor
Sus compañeros de equipo solo asintieron y partieron por rumbos diferentes.
…
Janet tomo su propio rumbo, tomando atajos.
La ciudad, las calles que antes eran transitadas, ahora se encontraban vacias, poca gente salía y los que estaban fuera caminaban deprisa, volviendo a sus hogares se refugiaban en estos y mantenerse con sus familias, evitando el exterior por temor a que otro ataque sucediese
Janet por otro lado sigui su rumbo hasta llegar al departamento ingreso a la habitacion donde vive topándose con su anfitriona, esta, había estado bebiendo vino mientras caminaba de un lado a otro, preocupada por su huésped, cuando al fin atravesó esa puerta corrió a ella para abrazarla:
-¡Janet Friedman! –la llamo con cierto tono de enojo aun cuando sentía felicidad, corto de inmediato el abrazo- ¡Me tenías tan preocupada! ¿¡Porque no respondiste mis llamadas!?
-Lo siento, no sentí el teléfono, estaba más ocupada trabajando –Yoko frunció ligeramente el ceño pero luego se le dibujo una sonrisa mientras sollozaba- e-está bien… lo único que importa es que estas bien
-Perdona por darte un susto –ahí la aracne se dio cuenta del vino y copa en la mesa de centro de la sala- ¿Cuánto bebiste?
-Solo dos copas… estaba muy angustiada, no respondes mis llamadas, cerraron las sucursales y la policía llego de inmediato, no paraban de hablar de un ataque ¡¿Qué demonios paso?!
-Cálmate –dijo haciéndole un ademan con ambas manos- te pones muy histérica cuando bebes, siéntate
Yoko inhalo profundamente y dejo salir todo el aire de sus pulmones, Janet le dio vuelta y llevo hasta el sillón de la sala, le retiro la copa y botella del brebaje y entrego un vaso con jugo fresco mientras ella tomaba otro para sí misma:
-Gracias –dijo Yoko ya tranquila bebiendo del vaso- ahora… ¿Qué sucedió?
-Tal cual dijeron en la noticia, un ataque terrorista –dijo la aracne con un tono serio bebiendo de su jugo- ocurrió mientras escoltábamos a otro cliente, lo aseguramos primero y regresamos al lugar del atentado
-¿Y qué paso? ¿Los mandaron directo al fuego?
-No, la policía tenía acordonada el área, necesitaban esa ayuda y solo nos autorizaron apoyar a la policía, no a ingresar directamente, de eso se encargó MON y el SAT
-Ya veo… bueno, me alegra que estés bien Janet –dijo Yoko con una sonrisa
-No deberías preocuparte –dijo acabando con el jugo de un trago- bueno, iré a mi cuarto, quiero descansar –dejo el vaso sin jugo mientras desabotonada su saco formal y camisa de vestir- descansa Yoko
-Oh… claro Janet, buenas noches
La aracne ingreso a su cuarto, y en el momento en que cerró la puerta, se retiró su saco y camisa de vestir dejo escapar un fuerte grito de rabia golpeando el muro con tanta fuerza que casi lo atravesó:
-¡Ratas cobardes! –grito llevando ambas manos a su cabeza y sujetándola mientras daba otro grito- ¡Debí estar ahí! ¡Debíamos de ayudar a que la gente no fuese lastimada! ¡No afuera y vigilando porque algún gato entrase a la jodida área!
En ese arranque de rabia tiro algunos objetos de la mesa de noche cercana a su hamaca:
-¡Imbécil! –grito para sí misma- ¡Yo!... yo… debo de calmarme
Ahí ella paso su mano por su cabeza recogiendo su pelo y respirando pesadamente hasta calmarse:
-No podíamos hacer nada, nadie sabía de ese ataque y nunca lo esperarían en un lugar como Japón –dijo dejándose caer en el suelo- Me molesta demasiado no haber podido ayudado en algo más… soy fuerte, se luchar ¡Soy una aracne tarántula, la más grande que nadie ha visto!... y aun así no nos dejaron entrar
Suspiro de manera pesada, calmándose, recogió lo que había tirado en ese pequeño arranque de ira, no pasaban de pequeños cosméticos y una lámpara de lava que no se rompió, la aracne la conecto y presencio el lento movimiento de la cera roja dentro del vehiculo.
Janet se vio hipnotizada por esto. Nunca creyo que algo asi existiera, y cuando contemplo por primera vez la lampara funcionando se mostro verdaderamente impresionada. Cuando Yoko le regalo esa lámpara la aracne le gano gran afecto, pues el movimiento armónico de la cera calentada junto al agua le causaban relajación.
Algunos minutos pasaron y salió de ese trance, más calmada gracias a esa lámpara la dejo sobre su mesa de noche, se deshizo de su camisa blanca quedando solamente en brassier:
-No puedo hacer nada más… -dijo acostándose boca abajo en su hamaca, mirando a la lámpara de lava- solo… volver al trabajo, debo de seguir… si me sigo desempeñando… podre ascender y enfrentar a la escoria del mundo… se lo debo a mi familia
Suspirando pesadamente la gran tarántula para relajarse en su hamaca, antes, saco su teléfono que guarda en un pequeño bolsillo atado a su cuerpo arácnido, metido entre su pelo…
…
Dina emprendió el vuelo y partió donde su pequeño amigo ahora vive. La preocupación la carcomía desde el primer momento en que se dieron las explosiones y disparos. Volando a toda prisa llego hasta la residencia de Jun en cuestión de segundos, antes de aterrizar, noto la ausencia de gente a los alrededores, siendo en ocasiones pasadas, topándose con grupos de personas dirigiéndose a los restaurantes, bares o lugares donde la gente suele reunirse y convivir, ahora, no eran más que calles fantasmas, lo único visible, las luces de cada hogar.
La imponente wyvern pronto arribo al hogar del niño y lo llamo por la ventana, escucho los pasos de alguien y Jun abrió la ventana:
-¡Dina-nee! ¡Hola!
Antes de que Jun pudiese hacerse a un lado y que ella ingresase, la dragona lo tomo con sus alas y abrazo con fuerza al pequeño, pero sin llegar a hacerle daño:
-¿Dina-nee… ocurre algo?
-No pequeño Jun, es solo… que te extrañe mucho
La dragona ingreso a la habitación del pequeño envolviéndolo en sus alas y tomando asiento en el suelo, sonriendo de que su amigo no esté muy enterado de la situación, o haya sido lastimado:
-¿Qué pasa Dina-nee? Mis abuelos me dijeron que me quedara en mi cuarto mientras veían las noticias… ¿O-Ocurre algo malo?
-Ya paso pequeño Jun –dijo la dragona abrazando al joven- es solo… ocurrió algo, gente mala que trato de dañar a inocentes
-¿A-Alguien murió? –cuestiono temeroso
-No pequeño, solo algunos heridos, pero se recuperaran –dijo la chica acariciando al cabeza del niño- pero… ten cuidado ¿Queda muy lejos la escuela a la que asistes?
-No mucho, es cerca de un parque… ¿Ya no poder salir?
-Claro que sí, solo… solo ten más cuidado ¿Si?
-Tengo miedo –dijo el niño acurrucándose en su amiga al no comprender lo que pasaba- mi abuela grito cuando vio las noticias… yo… tengo miedo –dijo con lágrimas en sus ojos- ojala mi mamá estuviera aquí
La dragona cubrió casi por completo al niño con sus grandes alas:
-Sé que tienes miedo, pero aquí estoy para cuidarte –dijo regalándole una sonrisa- Barrick-san también te cuidara pequeño Jun, si algún día tienes miedo –ahí escarbo en su bolsillo de su traje y le entrego una hoja con un numero escrito- ese es mi teléfono, pequeño; Si tienes miedo de salir, no puedes dormir, o solo quieres hablar con alguien, llama a ese teléfono ¿De acuerdo?
El niño tomo el papel con cuidado y lo guardo en su pantalón:
-Si Dina-nee… gracias, te quiero –dijo abrazando el ala de la dragona- ya me siento un poco mejor
-Me alegra Jun… me alegra –ahí la dragona alzo la vista para ver por la ventana, notando la luna en un cuarto menguante- no te preocupes… cuidare del…
…
Catalina acelero su paso.
Brincaba cada vez que podía, pasando por encima de vehículos, barreras e inclusive llegando a brincar al techo de un par de edificios bajos para lograr llegar lo más rápido a su hogar:
-Por favor, por favor –exclamaba corriendo- que solo haya sido en Arakawa, que no hayan decidido ir al parque de diversiones
Imploraba por su familia anfitriona, que no se haya visto envuelta en ese evento. Los nervios le ganaban y quería llegar lo más pronto posible.
Ya unos minutos después dio un gran brinco para atravesar la calle, que al igual que muchas otras, permanecía desierta, sin la gente que le da vida a la ciudad, ahora, refugiada en sus hogares, con ese sentimiento de miedo que inunda a cada persona.
Entro a toda prisa y corrió por las escaleras, noto que ahora habían colocado el seguro de la puerta que da acceso al hogar, tomo la segunda llave y retiro el seguro para ingresar, cerró la puerta colocando el seguro y para cuando se giró se vio abrazada por su amigo:
-¡Cati! ¡Estás bien! –exclamo el niño con un tono de felicidad mezclado con la angustia que paso cuando, junto a sus padres, presenciaron los hechos- Yo… yo… tenía miedo que te dañaran
-No pasa nada Nokida –dio la chica abrazando a su amigo- estoy bien ¿Ustedes están bien?
-Sí, mamá y papá están en la sala, ven –ahí tomo la mano de su amiga jalándola hasta la habitación, donde los padres miraban con esa preocupación y angustia la televisión
Al escuchar los pasos y voltear con su hijo y ver a su pequeña huésped corrieron a ella:
-¡Catalina! Me alegro tanto que hayas vuelto –dijo la madre de la familia abrazándola- ¿Estas bien? ¿No te lastimaron?
-No Samuri-san –respondió la aracne- estoy bien, auxiliamos a las autoridades pero no pase por algún riesgo… estaba más preocupada por ustedes
La pareja sonrio y abrazaron a la aracne, la cual no resistió mas y los abrazo sollozando ligeramente:
-Por un momento creí… creí que los habían dañado –dijo aceptando el abrazo- me alegra tanto de que estén bien
-Nosotros de que tu estés bien Catalina –dijo el padre de la familia- ahora que estamos todos hay que relajarnos –dijo rompiendo el abrazo y apagando el televisor- los responsables fueron capturados, hasta ahora no hay víctimas mortales… vamos a cenar
-Si papá, vamos Cati –dijo el niño jalando la mano de la chica- mamá preparara algo rico
-Está bien Nokida –dijo la araña sonriendo- ya voy
La aracne después de pasar momentos de tensión sin saber muy bien lo que ocurría, y pasando el caos inicial, se sentía mucho más tranquila, sabiendo que su familia estaba sana y salva la calmo de sobremanera, ahora solo quería relajarse junto a las personas que ama…
…
Sloan había llegado a su casa, apenas cerró la puerta colocándole el seguro escucho como corrían a él, se giró para toparse con su huésped que lo abrazo con fuerza:
-¡Sloan! –grito abrazándolo- ¿¡Estas bien!? ¡Dímelo por favor! –se separó de él mostrando sus ojos húmedos por las lágrimas que se acumulaban- ¡S-S-Se primeros auxilios, dime si estas herido!
-Calma Feni, tranquila –dijo abrazándola y luego tomándola de los hombros- no ocurrió nada, estoy bien
-¿S-Seguro? –cuestiono dudosa mirándolo a los ojos
-Si…asistimos en la extracción de civiles de los alrededores y en el aseguramiento del área –dijo mirándola a los ojos- pero no luchamos… una lástima, me hubiese encantado haber atrapado a esos bastardos
La chica sonrio y volvió a abrazarlo, duro así unos segundos para despegarse de su anfitrión:
-Perdón por eso… es solo… por un momento creí lo peor
-A todos nos pasa ¿Cuándo saliste del instituto no sucedió algo extraño?
-No, solo lo de siempre –contesto caminando junto al escoces a la sala- me despedí de mis compañeros y me dirigí a nuestro hogar, apenas estaba preparando mi comida cuando… sucedió
-¿Cómo te enteraste? –cuestiono el hombre
-Encendí el televisor y navegue por los canales, ahí me detuve en las noticias… ¿C-Cres que vuelva a ocurrir algo así?
-No lo sé Feni –admitió- es un ataque terrorista, puede ocurrir otro en cualquier momento
La chica se mostró temerosa ante esa declaración, subiendo sus piernas para abrazarlas, Sloan noto esto al instante; Aun cuando el mismo escoces, teniendo entrenamiento intensivo, sentía ese mismo miedo, la incertidumbre de donde y cuando ocurriría otro evento así, permaneció con calma, o más bien, aparentándola. Suspiro y trajo consigo a la chica, acariciándola en su cabeza donde tanto le gusta. Feni tan solo cedió a los mimos y se relajó recostándose de lado, manteniendo su cuerpo apoyado en el de Sloan, este, encendio el televisor sintonizando un canal de los famosos animes que tanto caracterizan a la cultura moderna japonesa:
-¿Quieres que prepare algo para que cenemos?
-S-Si… por favor
El escoces se puso de pie y camino hasta la cocina. Apenas saco algunas sobras, principalmente carne, pasta y similares sus manos temblaban.
Un gran escalofrió recorrió su columna provocándole sacudirse, tuvo que respirar pesadamente y tratar de despejar su mente.
El miedo seguía presente en él.
Aun cuando el no estuvo en el atentado cuando se dio, aun cuando asistió a la lejanía, el pánico y terror de pensar en que su huésped pudo o podría ser lastimada e incluso morir le causaba esos sentimientos. Además de las memorias de su turbio pasado:
-Las estafas quedaron atrás –dijo para sí mismo mientras recalentaba la comida- no son ellos… solo… sigue con tu nueva vida
Después de ese pequeño momento de duda en sí mismo y miedo, Sloan tomo la comida que recalentó, sirvió un vaso con jugo y tomo su licorera de aluminio y tomo asiento a un lado de su huésped:
-Ten –dijo pasándole un plato con tiras de carne sazonada- es un poco de lo de ayer ¿No te importa?
-Está bien –dijo tomando una y degustándola- yo solo quería saber si estabas bien… me alegra que estés sano y salvo
-Los escoceses somos duros, Feni –dijo acariciando la cabeza de la chica- lo único que nos detendría es una bala directo en nuestro corazón
-No digas eso –dijo la chica acurrucándose más en el hombre- sé que eres bravo, solo… solo descansa
El chico sonrio y enfoco su vista a la televisión, relajándose después de tantas horas de tensión y estrés, su mano permanecía acariciando al cabeza de la chica que se sentía tranquila con su amigo cerca…
…
Mizuki había llegado a su hogar, empujo la puerta y a diferencia de sus compañeros, nadie la recibio, paso directamente a su recamara donde se deshizo de su ropa y se colocó una más ligera para andar en casa.
Ciertamente a la chica le gusta la soledad hasta cierto punto, preocuparse solo por si misma al final del día, pero en esos momentos, donde cierto nerviosismo la inunda desearía tener a alguien con quien hablar.
Esta, era la primera vez que la chica vivía por algo así.
Los nervios la atacaron durante su guardia, y aunque el entrenamiento la acostumbro o hizo resistente, vivirlo en carne propia o estar cerca de un suceso así la hacen sentir temerosa y con una angustia latente.
Salió de su recamara y se dirigió a la cocina, del refrigerador saco un vaso con jugo, sus manos temblaban notoriamente, camino hasta la sala y dejo el vaso en la mesa, apretó sus manos y cerro sus ojos mientras inhalaba y exhalaba:
-Calma –se decía a si misma- ya paso, y dudo que pase cerca de mi hogar
Dijo centrada en su pequeña meditación, tratando de calmar su mente.
Después de unos minutos donde el único sonido presente en su cuarto era el de su respiración, abrió sus ojos, sus manos ya dejaron de temblar y ese sentimiento de angustia disminuyo, tomo el vaso con jugo y le dio un gran trago.
Ahí tomo su celular y reviso por si su hermano o madre la habían tratado de contactar.
Para toparse, que solo tenía mensajes de promociones, nadie en su familia trataron de contactarla o asegurarse de que estuviese bien:
-Q-Quizás… estén ocupados –dijo desviando al mirada de la pantalla- o… estudiando… t-tal vez reciba un mensaje mañana
Bajo la cabeza y dejo su celular en el sillón, pero apenas lo dejo y volvió a beber del vaso con jugo su celular vibro emitiendo el sonido de una campañilla. De inmediato lo tomo dándose cuenta que había recibido un mensaje de Janet:
-¿Llegaste sin problemas a tu hogar? -Era lo que decía el mensaje
Mizuki al principio se mostró molesta, pero luego sonrio ligeramente y tecleo la respuesta
-Sí, no hubo algún percance ¿Qué hay de ti peluda? –contesto el mensaje
-Llegue a salvo, nadie se atrevería a tratar de atacarme –al leer eso Mizuki rio ligeramente- ya tengo que dormir Mizu, solo quería saber si llegaste a tu hogar
-Buenas noches Janet –declaro la pelinegra en el mensaje de texto- nos vemos mañana
-Gute Nacht –se despidió la aracne en su idioma natal
Después de esto apago la pantalla de su celular, volvió a beber del jugo y antes de ingresar a su dormitorio se detuvo para mirar al exterior por el ventanal de la sala:
-Todo irá bien… solo debemos seguir unidos
Después de eso camino hasta su recamara, se recostó en la cama y no tardó mucho en caer dormida…
POV Roberto.
Ningún autobús paso, así que debí de emprender el camino a mi hogar a pie.
No me importa en lo más mínimo, lo recalco siempre que puedo, volver a caminar es una bendición… pero ahora… es cuando no puedo disfrutar de estos paseos como me gustaría. Las calles vacías, negocios que cerraron de golpe, esas mismas especies nocturnas junto a sus anfitriones ya no estaban fuera, ya había identificado algunas… ahora ya no estaban fuera.
Suspire, me duele que esta hermosa nación se vea sumida en esto… este temor tan latente que se vive a diario en México. Y eso no es fácil de aceptarlo, pero con lo que eh vivido… es algo que debo aceptar de mi patria natal, y ahora que un evento sucede así en Japón, donde la gente vive despreocupada de algún mal por carteles, ahora viven esto… más de uno debe estar en shock aun.
Es difícil superar algo así, es difícil aceptarlo y mucho más vivir con esto, pero debemos adaptarlo. Me molesta no haber hecho algo, de no haber estado más cerca y como aquella vez del orfanato, respondido al llamado de auxilio ya que estábamos libre… pero esas explosiones no fueron provocadas por explosivos caseros o cosas como combustible o gas.
Eran explosivos reales.
No puedo identificarlos pues no los vi directamente, pero me atrevería a decir que fueron granadas de fragmentación, y muy posiblemente, lanzadores de misiles, y conociendo a los criminales, lo más seguro una copia ilegal o completamente legal de algún modelo del RPG-7… si algo sabían hacer los soviéticos son armas baratas, efectivas, fáciles de mover… y muy letales.
Pero no debo desanimarme.
Quizás no pueda estar en el frente de batalla directamente debido a cómo opera BrutalCorp, pero debo de dar mi mayor esfuerzo en la medida de mis posibilidades, proteger al cliente, y cuando se dé la ocasión, ayudar en operativos como los del orfanato o eventos así, entrene por esto y es a lo que estoy dispuesto a hacer hasta mi muerte:
-Hasta la muerte –repetí para mí mismo
Si algo poder hacer, es darles caza a los bastardos… creo que deberé revisar más de esas divisiones de Ónice o blindadas, quizás sean tan buenas como dice el panfleto.
Pero no puedo pensar más en eso, estoy llegando al departamento y debo de centrarme en otra misión, si acaso, de las más difíciles que eh pasado… reconciliarme con Amanda.
Asegurarme que ella sigue teniendo confianza en mí, es parte fundamental de ella y algo que necesita para cualquier relación, séase amorosa o amistad; y no la culpo. Entiendo perfectamente su deseo de mantener una confianza mutua, en el ejército es más que necesario, pues cuando avanzas por un pasillo, en el campo abierto o entre callejones, tu retaguardia y algún flanco siempre queda desprotegido, son tus compañeros de armas quien protegen ese punto ciego.
Aquellos en quien confiamos nuestras vidas.
Y si quiero logar algo mas con ella… debo de demostrarle la confianza… pero ahora, dudo que logre más que ser amigo de ella… aunque sea, quiero que vuelva a sonreír y confiar en mi como hacía antes.
Ingrese al departamento y me dirigí directamente a la habitación, llegue hasta esta y toque la puerta, pronto escuche las pisadas de Amanda, corrió directo a la puerta. Retiro el seguro de esta y antes de siquiera decir algo ella me envolvió en sus brazos:
-¡Roberto! –grito abrazándome- Pensé que... ¡¿Por qué no respondiste el teléfono?! –grito rompiendo el abrazo- ¡Estaba tan preocupada! Vi lo del atentado, puedo jurar que escuche las explosiones a la lejanía… ¡Entra ya!
Sin dejarme contestar ante su euforia me jalo al departamento y cerró la puerta:
-Amanda, calma, ya estoy aquí –le dije cuando coloco el seguro a la puerta
-¡Te llame como diez veces! –exclamo enojada- ¡Tus padres y hermana también están tratando de contactarte, me llamaron preguntando si estabas aquí! –en verdad que está molesta, y no por otra cosa más que por no haber contestado el celular cuando se preocupó por mi… es una gran persona- ¿Por qué no contestabas? Estaba tan preocupada que te… te pasara algo
-Entiendo, primero que nada, cálmate –le dije guiándola al sillón apoyando mi mano en su espalda, esta vez no la quito o trato de alejarme- ahora… no, no fui herido ni alcanzado por alguna bala, nos mantuvimos relativamente alejados del lugar –dije ya sentándola en el sillón- no tienes por qué preocuparte, sabes bien que se cuidarme
-L-L-Lo se… pero Roberto… no puedo evitar sentirme preocupada ¡Atacaron un centro comercial! –exclamo con ojos llorosos- ¡Gente inocente!... personas que solo estaban con sus familias, paseando o… solo lleno de compras juntos… ¿Por qué alguien haría eso? –cuestiono verdaderamente herida
Me duele verla así… ya de por sí, solo la eh visto enojada o distante estos días, ahora temerosa… malditos bastardos:
-No lo sé Amanda –dije acariciando su espalda, eso siempre la calma- Yo… en mis años de soldado siempre me pregunte porque alguien haría algo así… solía ser por dinero, miedo, venganza o simplemente conseguir algo… infundir miedo a la población y hacerla susceptible a extorsiones… o a veces, algo tan ridículo como una religión
-¿C-Crees que vuelva a suceder? –cuestiono temerosa- Yo… no entiendo siquiera porque, Japón es un país que siempre ha sido considerado seguro, no existen peleas de carteles como en Latinoamérica, ni es… era un objetivo de terroristas
-No quiero mentirte Amanda –dijo acariciando su espalda para calmarla, ella seguía abrazándose a sí misma, encorvándose ligeramente hacia delante- pero no sé si algo así volverá a pasar, esta clase de ataques se dan en los lugares menos esperados, en el momento más inesperado, no hay manera alguna de saber dónde se dará, por eso tienen tanto impacto en la población civil
Note como ella tembló ligeramente y dejo escapar un pequeño gruñido lamentable, tiene miedo, está enrollando su cola hacia su cuerpo:
-Yo solo… por favor Roberto –dijo volteando a verme- ten cuidado… sé que sabes pelear, y que eres un hombre valiente e inteligente… pero esto, eran explosiones ¡Tienen armas capaces de destruir casas enteras!... yo… no quiero que te lastimen
-Lo se Amanda, lo sé, pero ya no te preocupes ¿Si? –dije regalándole una sonrisa- tendré cuidado, la corporación nos brindó de un vehiculo blindado poderoso, estoy seguro junto a mi equipo
-Está bien Roberto… eso me calma un poco –dijo sonriendo tenuemente
Me puse de pie y me dirigí a la cocina para conseguir algunos dulces, estaba dispuesto también a tomar algo de leche, pero luego recordé que lo que quedaba se lo dejamos a la pequeña:
-Maldición
Dije a mi mismo… después de tantas peleas y verla así de asustada, no creo que este del humor para ayudarla a sacar la leche… y sueno como un pervertido ahora:
-Amanda –la llame a lo que ella volteo- ¿saliste hoy a algún lugar?
-Sí, me encontré mi tarjeta del club deportivo Kobold –dijo con una sonrisa- ya me tomaron la foto para mi credencial
-Me alegro ¿Y todo estuvo bien?
-Si –contesto alegre- conocí algunas personas agradables ¡Incluso otro minotauro! Fue divertido
-Oh… ya veo –y ahora me invaden los celos… no voy a empezar con eso, soy un adulto, no un adolescente celoso- me alegra que hayas tenido un buen día aun con lo ocurrido de hoy
Tome los platos con dulces y fruta picada, camine hasta el sillón y deje ambos platos en la mesa de centro:
-Toma, te ayudara a calmarte
-Gracias –dijo tomando el plato con fruta
Apenas me senté para comer un poco y mi celular vibro de nuevo, lo tome y revise quien llama… es mi madre:
-Aquí vamos –conteste y pegue el auricular a mi oreja- ¿Hola?
-¡Roberto, hijo! –grito mi madre- ¡Dime por favor que estas bien! ¿¡Porque chingados no contestas, estas sordo!?
-Mamá, cálmate por favor
-¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Te llame como veinte veces y no contestas el teléfono! –gritaba mi madre
-Mamá, por favor, respira o se te subirá la presión y te sentirás mal, estoy bien –conteste tratando de calmarla- respira por favor
Ahí la escuche como respiraba cerca del micrófono, pronto la respiración agitada se volvió una más pausada y tranquila:
-Está bien hijo, y-ya me calme –dijo con un tono más pausado- ¿Estas bien?
-Sí, no sufrí algún daño –conteste con una sonrisa de que se calmara- ¿Papá y Valeria están bien?
-Sí, tu hermana llego a la casa minutos antes de que el atentado sucediera, y tu padre estaba dormido… ¿Seguro que estas bien? ¿Qué hay de Amanda?
-Estoy bien mamá, calma, Amanda está bien –ahí voltee con ella sonriéndole- está algo temerosa, pero todo bien, me alegra que no les haya sucedido nada
-Nos tenías más preocupados
-¡¿Roberto ya contesto?! –escuche a mi hermana muy al fondo
-¡Si hija, ven! Te pasare a Valeria
-Si mamá, gracias –ahí escuche como movían el teléfono y Valeria lo sujetaba
-¡¿Por qué chingados no contestas cabron?! –me encanta el lenguaje tan florido de mi hermana
-¿Yo te enseñe esas palabras?
-¡No me cambies el tema!... ¡Estaba muy preocupada, todos lo estábamos!
-Lo sé, pero hermana, estoy bien –le conteste calmado, está igual de eufórica que mi madre y Amanda hace un rato- primero cálmate, respira y no estés gritándome
-Está bien –al igual que con mi madre, pude escucharla respirar hasta que se relajó- bien… yo solo quería confirmar que estabas bien hermano
-Y lo agradezco hermana, enserio –dije sonriéndole, aunque puede ser molesto a veces… esa preocupación y pendiente sobre mi es lo que tanto me gusta… me hacen sentir bien- pero no deberías preocuparte, tu hermano mayor saber cuidarse
-Lo sé bien, pero eres mi hermano, está en la sangre preocuparnos el uno por el otro ¿No recuerdas como te ponías cuando llegaba con las rodillas raspadas y pensabas que alguien me empujo? –dijo con cierto tono burlón, recordando los días en que nos preocupábamos solo por jugar
-Tienes razón –dije sonriendo- toda la razón
-Bueno hermano, te pasare a papá –dijo mientras escuchaba sus pasos al fondo- cuídate hermano, y descansa
-Igual hermana –ahí mi padre tomo el teléfono, antes de hablar tosió un poco y retomo el micrófono
-Están tan preocupadas como el primer día que saliste de casa ¿No te desesperan? –pregunto con ese tono entre serio y vacilón, típico de el
-Para nada, aprecio que se preocupen por mí –admití- quizás al principio es molesto con los gritos… pero son las únicas que se preocupan por mi
-Sé que estoy viejo, pero no soy un desalmado, me preocupo por mi hijo mayor –dijo con un tono algo más severo
-No quise decir eso, es solo –ahí el rio ligeramente
-Calma hijo, no me moleste… sé que eres un hombre listo, y no te arriesgarías de manera tonta, además de un gran guerrero, por eso no vi la necesidad de llamar hasta que pasara el desastre
-Y gracias papá –admití- ¿Tú fuiste el que hizo que dejaran de llamar después de las veinte llamadas, verdad?
-Asi es, tuve que desconectar la línea de teléfono y quitarle el celular a Valeria –ahí reí ligeramente
-Solo así, bueno papá, ha sido un placer hablar, es una lástima que con estas circunstancias
-Lamentablemente así pasa, pero ya lo sabes, aquí estamos para ti y Amanda –dijo con un tono más alegre- cuídate y descansa hijo
-Claro papá, cuídense
Después de esto el corto la llamada, guarde mi celular, Amanda seguía en esa postura que solo demuestra su temor:
-Amanda… ya son las 10 pm ¿Tomaste tus medicinas?
-No… creo que no
-Está bien, dudo que lo hayas hecho después del susto –dije poniéndome de pie y sacando las medicinas
Me gire para regresar y entregarle las medicinas, ella las tomo y paso con el jugo:
-Gracias
-No hay de que… bueno… creo que sería un buen momento para dormir
-Si… ya han sido muchas sorpresas por hoy
Apenas ella se levantó me abrazo hundiendo su rostro en mi hombro derecho:
-Por favor… cuídate Roberto –ahí ella aplico un poco más de fuerza en su abrazo, sin dañarme- cuídate… no quiero… no quiero que te dañen
Ahí ella se separó y se dirigió al dormitorio de manera apresurada, al abrir la puerta se detuvo y me miro con una sonrisa:
-Descansa Robie, me alegra que hayas vuelto sano y salvo –ahí ella entro al dormitorio
A pesar del atentado, de los momentos de temor y tensión sin saber si los criminales fueron o no neutralizados, y la rabia e impulsos de querer entrar aun sin que me lo autorizasen… aun con esos sentimientos que solo me harían gritar de rabia… hizo que me sonrojara y pusiese feliz con volver a referirse a mí por ese lindo apodo:
-Descansa Amanda, buenas noches…
Notas del autor: Un atentado terrorista… si, un evento chocante; que primero agradezco a Tarmo Flake por permitirme usar este evento que tambien marco un antes y después en su fic, jugara un papel importante en mi trama tambien (Espero te haya gustado la interpretación y no defraude)
Bueno, la racha estuvo bien, progrese bastante en la trama y tal parece que estos capítulos les han gustado, ahora, ya mañana regreso a la facultad, asi que quizas no haga publicaciones a la semana, pero escribiré cada cuando pueda, asi que; como siempre digo: Esperen lo inesperado.
No me queda mas que agradecer a Los Extraditables, OTAKUFire, Brandonboss73 y Anticuario (Sindri esta mas que encantada del encargo y comenzara a trabajar cuanto antes, gracias por su eleccion) que siempre se mantienen al tanto del fic y dan su opinión que me ayuda a mejorar, muchas gracias. Y a los lectores que se mantienen en el anonimato, gracias por seguir la historia.
Y bueno, eso es todo, espero no ausentarme mucho ¡Hasta luego!
