Notas del autor: Un año… dios… ya paso un año de las aventuras del soldado y la vaquita… se me hizo muy rápido ¿No creen? Bueno, no les quitare más tiempo, disfruten del capítulo especial.
Monster Musume no me pertenece, solo la vaquita y el soldado ¡Son el dúo dinámico!
Anhelo.
El día ya ha comenzado, o eso creo, el despertador lo apague pues es mi dia libre y la las cortinas las deje cerradas, quería dormir más, los días en la corporación han sido pesados, criminales que atrapar, periodistas molestos… pero al menos le cedieron a mi equipo y a mí un fin de semana libre.
Bostece y me estire un poco en la gran cama, además de girarme hacia el lado de la mujer que tanto amo, pero apenas me gire no la encontré a mi lado:
-¿Amanda? –la llame pero no respondió
Eso me extraño, es en estos días que siempre se queda más tiempo en la cama, siempre después de despertar compartimos un beso para comenzar bien el dia.
Gruñendo tan solo me senté en la orilla de la cama pasando mis dedos por mis ojos para retirar algunas lagañas, volví a estirar mi espalda, ahí escuche algunos de los huesos de mi espalda y cuello tronar, pero eso me provoco un gran alivio, tuve un grandioso descansó, la noche anterior tuve una cena maravillosa y me hubiese gustado quedado despierto junto a Amanda, pues veríamos una película, pero me quede dormido al instante, espero no haberla molestado:
-Buenos días dormilón –escuche la tierna voz de una hermosa mujer desde la puerta
Ahí la pude ver asomándose ligeramente por la puerta, regalándome una amplia sonrisa:
-Buenos días mi rayo de sol –conteste sonriéndole a lo que ella soltó una risita tierna
-¿Sabes que dia es hoy?
-Por supuesto –admití con una sonrisa- el cumpleaños de nuestra pequeña
-¿Y? –pregunto estirando la letra
Ahí solo pude reír:
-Nuestro aniversario
-¡Acertaste! –exclamo emocionada- solo por eso –dijo entrando por completo, revelando una gran bandeja metálica con una cubierta metálica que mantenía dentro la comida- te has ganado un desayuno especial
No me evite sonreír Amanda camino hasta mi con la bandeja en manos, dejándola sobre la cama a mi lado izquierdo y sentándose a mi derecha
-Buen provecho Robie –dijo sonriéndome- lo prepare especialmente para ti
-Quisiera compartir el desayuno contigo –dije pasando mi mano por su mejilla, ella tan solo mostro un sonrojo y su tierna sonrisa- eres hermosa ¿Ya te lo eh dicho?
-Muchas veces, pero se siente muy bien cuando lo haces –dijo sonriéndome- tu eres muy guapo
No pude evitarlo, le di un pequeño beso en sus suaves labios, pero luego ella me envolvió en sus brazos y el beso se extendió, esta vez, más profundo, la sensación tan cálida de sus labios, lo suave de estos y que es un beso sincero con la mujer que amo… es simplemente embriagador:
-Estos besos son los mejores –dije ya cuando nos separamos un segundo
-Es porque son los más sinceros ¡Pero vamos, hay que desayunar! Tenemos que comenzar el dia con energía
-Muy bien, muy bien –dije riendo- comamos juntos
Coloque la bandeja sobre mis piernas, y Amanda se adelantó para retirar la cubierta metálica, revelando el manjar que se encuentra dentro, más el aroma de un desayuno delicioso.
Huevos estrellados, sazonados a la perfección, tiras de tocino perfectamente dorado, justo en su punto, en un pequeño plato circular una pequeña toalla donde dentro están algunas tortillas de maíz aun calientes, otro pequeño plato con fruta cortada, salchichas bien cocinadas y por ultimo un vaso con jugo de frutas, y otro con leche.
De inmediato tome el vaso con leche y le di un trago, sonriendo al saborearla y detectar lo que hace este tipo de leche tan especial:
-¿Te gusta? –pregunto sonriendo y con un pequeño sonrojo
-Sabes que si –dije sonriéndole- ahora abre grande
Dije cortando parte de uno de los huevos colocándolo sobre uno de los panes tostados, añadiéndole tocino y una parte de la salchicha:
-Pruébalo tu primero Robie –dijo ella esbozando una sonrisa- lo hice para ti
-Lo sé y te lo agradezco, pero quiero que comamos juntos, anda, abre o el avión no tendrá donde aterrizar –dije ahora imitando el sonido de un avión
Amanda soltó otra risita y abrió su boca para recibir el bocado, ella comió la mitad de la tostada y yo comí la otra mitad… es un manjar, esta exquisito, tal como todo lo que prepara ella.
Asi seguimos, en ocasiones ella era la que tomaba el tenedor y me alimentaba, en otras, yo tenía esa labor, esta clase de actos entre nosotros son los que tanto disfruto, divertirme con esa hermosa mujer.
Con mi amada esposa.
Pasados los minutos entre risas y disfrutando ese delicioso desayuno, terminamos de comer, compartimos otro pequeño beso, y mientras Amanda salió de la recamara para ir a la cocina, tome un cambio de ropa para el dia y me arregle, por ultimo lave mis dientes y peine mi cabello para lucir lo mejor posible.
Ya saliendo de mi cuarto fui embestido por alguien, o más bien, mi pierna recibio una tacleada:
-¡Papi! –exclamo una vocecita desde lo bajo
-Buenos días pequeña ¿Cómo amaneciste? –pregunte a la hermosa niña que abrazaba mi pierna izquierda pero pronto levante en mis brazos
De brillantes escamas rojas, pelo rojizo como estas, una gran cola, o más bien, un cuerpo de serpiente largo, de tez clara y ojos verdes que solo demuestran vitalidad, y una tierna sonrisa que refleja emoción:
-Dormí muy bien ¿Pero si sabes que dia es hoy? –pregunto emocionada
-Déjame pensar -dije mostrándome pensativo mientras la tenía en mis brazos, ya pesa más… se hace más grande, está creciendo muy rápido- Pues es sábado
-¡Si, ya se! Pero hoy se celebra algo mas –dijo aun con su sonrisa entusiasmada
-¿La revolución mexicana?
-No, eso es en noviembre –ahí sonreí para mí mismo, sabe bien las fechas
-¿El dia para visitar los abuelos?
-¡No! Acaso… ¿Acaso no lo recuerdas? –pregunto con un tono de tristeza
-¡Claro que si lo recuerdo! ¡Es tu cumpleaños número ocho! –dije alzándola más en el aire
-¡Si te acordaste! –dijo emocionada abrazándome
Nunca eh olvidado esta fecha, y creo que es la fecha que nunca olvidaría, pero a ella le encanta hacer esa pregunta, y a mi ver su carita de emoción, la abrace y ella se aferró a mi riendo:
-Te aseguro que será un feliz cumpleaños pequeña –dije abrazándola
-Ya es un feliz cumpleaños ¡Estas aquí en casa conmigo y mami! Y eso me hace muy feliz –dijo volviendo a abrazarme
-Eres la mejor hija –dije conteniendo una pequeña lagrima
Seguimos en ese cálido abrazo por algunos segundos más, hasta que ya era hora de que la dejara en el suelo:
-¡Vamos papi! Mamá dijo que me prepararía un desayuno especial –dijo desplazándose rápidamente a las escaleras
-Ya voy Aki, el desayuno no se ira a ningún lado
Ella siempre es tan entusiasmada, bajo rápidamente las escaleras mientras yo iba detrás:
-Hija, no corras por las escaleras
-Oh… perdón –dijo deteniéndose a la mitad y bajando con más cuidado
Esta casa… simplemente el fruto de nuestro trabajo juntos, y bueno, algo de apoyo con mi hermana, las ventajas de tener una hermana hábil en su carrera y con contactos.
Ya en el primer piso Aki tomo asiento en su asiento especial en el comedor, por mi parte me dirigí con Amanda, ella estaba dándole los últimos toques al desayuno de nuestra pequeña, me acerque con ella para asistirle:
-Y listo ¿Qué te parece? –me pregunto haciéndose a un lado
Una torre de panqueques con forma de estrella, con chispas de chocolate que añadió en la masa, debajo, fruta cortada, helado de vainilla y a un lado un vaso con leche; el favorito de Aki; pero siendo el principal plato un gran emparedado de carne:
-Entonces le preparaste uno de mis especiales –pregunte al notar que es de los que preparo especialmente para nosotros tres- todo luce muy rico
-Gracias –dijo sonriendo- tome prestada tu receta y añadí algunos toques con otras especias
-Muy bien, yo te ayudo –dije tomando el plato con los panqueques, Amanda tomo el que tenía el gran emparedado
Le sonreí al verla a los ojos y caminamos juntos hacia donde esta Aki; muy seguramente; esperando:
-¡Feliz cumpleaños, Aki! –exclamo Amanda con el gran plato
-¡Wow! ¿Todo eso es para mí?
-Especialmente para ti, mi pequeña –Amanda dejo el plato frente a Aki, y abrazo a nuestra hermosa nena
-Pero eso es el postre, primero va esto –dije colocando el gran emparedado
-Luce delicioso ¡Gracias mami! –dijo volviendo a abrazar a Amanda
-Es un placer, mi tesoro –dijo acariciando la cabecita de nuestra pequeña- ¡Anda, pruébalo! Sé que mueres por darle un mordisco
Junto a Amanda me senté a un lado de Aki, ya habíamos desayunado, así que preferimos quedarnos junto a nuestra pequeña que disfrutaba de su gran emparedado:
-Eshtá muy richo –dijo con la boca llena
-No hables con la boca llena –dijo Amanda limpiando la barbilla de Aki
Ella tan solo mastico más y paso el emparedado:
-¡Esta muy rico!
Amanda ahí sonrio ampliamente, yo solo pase mi brazo por su espalda, acariciándola suavemente, luego ella tomo mi mano, mirándome con una amplia sonrisa y pronto recargándose en mí:
-Es una hermosa niña –dijo en voz baja, cerca de mi oído
-La más bonita –dije mirando a nuestra pequeña, devorando el emparedado
-¿Crees que… que Marisa está contenta? –cuestiono en voz baja
-Por supuesto Amanda… por supuesto, le hemos dado lo que a ella se le privo, ahora vive feliz, evitamos una desgracia para tan hermosa nena
-Mamá –hablo Aki de repente- papá ¿Por qué no desayunan ustedes también? –pregunto dejando su emparedado en el plato
-Ya desayunamos juntos en nuestro cuarto, Aki –declaro Amanda- no te preocupes pequeña
-¿Seguros? Podemos compartir el emparedado –dijo sonriéndonos
-Es tu desayuno especial por tu cumpleaños, es tu dia –dije sonriéndole- no te preocupes
-Está bien… ¡Muchas gracias mami, papi! Este dia está siendo muy divertido ¡Y apenas inicia! –dijo con su vivaz tono para luego darle un gran mordisco al emparedado
Yo solo volví a sonreír… aún recuerdo las circunstancias en que la encontramos, en nuestra rabia al desconocer la verdadera historia… nuestra tristeza al descubrir lo que de verdad había sucedido, y mi sentimiento de culpa que… bueno… aún sigo cargando. Pero al ver a la pequeña Aki ahí, disfrutando de un desayuno especial por su cumpleaños, de estar feliz porque me permitieron descansar y estar con ella… No salve a su madre, pero ahora ella tiene una vida feliz.
Y es lo que más me alegra.
Los minutos pasaron y Aki insistió en que debíamos de comer algo más, así que nos entregó parte de su emparedado, insistió tanto que solo cedimos, pero la conozco bien, ella ya quería probar el gran postre.
Amanda y yo compartimos esa parte del emparedado, mientras Aki disfruto de la gran pila de panqueques y helado de vainilla que es de su favorito, además de probar la leche de Amanda, la más nutritiva y deliciosa.
Luego de ese gran desayuno Aki necesitaba un baño, ella se fue a bañar acompañada de Amanda que ayudaría a aclimatar el agua y estuviese en una temperatura correcta para ella, en eso aproveche para verificar que todo estaba en el refrigerador y alacena, hoy sería un dia muy especial, por el cumpleaños de nuestra pequeña vendrían muchos invitados, así que tengo que preparar mucha comida:
-Listo –hablo Amanda bajando del segundo piso- la tina esta bien aclimatada ¿Qué haces Robie?
-Revisando si hay suficiente –dije ya cuando coloque el ultimo corte de carne sobre la barra de la cocina para dejarlos descongelarse- parece que esta todo
-Compraste mucho –dijo Amanda a mi lado
-Estaban en oferta, y bueno, me hicieron un descuento especial
-¿Enserio? ¿Por qué fue eso?
-Un pequeño secreto –dije sonriéndole, ella también me regalo una sonrisa- ¿Crees que vengan todos?
-Claro que vendrán –dijo pasando su brazo por mi espalda, abrazándome- siempre vienen
-Tienes razón –ahí la encare y le plante un pequeño beso en sus suaves labios- bueno, iré afuera a preparar la mesa y sillas
-Solo espera un momentito –para ese momento me había separado y dirigido a la puerta del patio trasero, pero ella paso sus brazos por mis costados, abrazándome desde atrás- aún faltan unas horas
-Bueno, creo que puedo esperar –ahí me gire para verla de frente, me dio un pequeño beso en mi mejilla y hundió su rostro en mi hombro derecho en ese calido abrazo- Me extrañaste ¿Verdad? -cuestione
-Si… ¿Cómo no te voy a extrañar? estaba muy preocupada –ahí sentí como aplico algo más de fuerza en su abrazo- cada vez que sales a trabajar, y esas ocasiones donde te quedas toda una semana o incluso más tiempo en la corporación… me llenan de miedo… que tu no vuelvas, y Aki siempre está preguntando por ti… no quiero darle alguna mala noticia
-Ya, ya –dije pasando mi mano por su cabeza, pasando mis dedos en su cabello y acariciando su espalda- aquí estoy querida ¿Acaso no confías en mí, o mi equipo?
-Claro que lo hago… pero es algo latente –ahí ella se separó y me miro con un rostro preocupado- que algun dia… simplemente no vuelvas –dijo esto bajando un poco su rostro
No me gusta verla así, pero la entiendo perfectamente; Moví mi mano y la coloque en su barbilla, sujetándola con delicadeza para que levantase su rostro, apreciando sus delicadas facciones y la pequeña sonrisa que trataba de esbozar, conecte mis labios con los de ella, y pronto cuando me correspondió al beso lo convertí en uno del tipo francés, introduje mi lengua en su boca y ambas comenzaron a juguetear, la abrace con delicadeza sujetándola de su cintura, ella retrocedió un poco, pero la sujete con seguridad, evitando que cayese y sin romper el beso, manteniéndonos unidos.
Luego de unos momentos con ese profundo beso, lo rompí para recuperar el aliento, ella me miraba con una notoria sonrisa y un gran sonrojo mientras recuperaba el aire:
-Bueno, es hora de cocinar –dije sonriéndole ahora dándole un besito en su frente
Tome el costal con carbón que deje a un lado del refrigerador, fósforos, un par de servilletas y un periódico:
-No es justo… siempre haces lo mismo –la escuche decir cuando estaba empujando la puerta de la salida
-Lo sé, y te encanta –la escuche quejarse ligeramente y yo solo salí riendo- es tan tierna
Ya fuera deje el costal con el carbón a un lado del gran asador; que es parte fundamental de la cultura regia; deje todo lo demás sobre la parrilla y me dirigí a un pequeño almacén en el patio, abrí la puerta para revelar el interior, lo uso principalmente como área para guardar algunas herramientas, la mesa plegable junto a las sillas, yo solo vine para buscar estos últimos.
Lo próximo fue solo sacar la mesa y acomodar las sillas alrededor de la mesa, ahí sentí la brisa fresca, es un dia con un cielo despejado, será un buen dia.
Pasados los minutos, limpie la parrilla y retire el exceso de cenizas de una de las últimas reuniones con mi equipo, quien diría que al final se volviesen buenos amigos. Lo siguiente de limpiarla fue poner todo el carbón y prenderlo, ya cuando la braza enciende, no se apagara por nada.
Listo eso solo queda esperar a que se expanda, de mientras, iré dentro para preparar el marinado para algunos cortes:
-¿Y solo lo tengo que dejarlo caer?
-Si Aki, solo déjalo caer en la licuadora y después de encenderla quedara bien mezclado
Escuche a ambas desde la cocina, ya entrando me di cuenta que Aki estaba en su banco para alcanzar la barra de la cocina; está creciendo, pero aun no es tan alta; ahí tenia frente a ella una tabla para picar, un cuchillo y un par de vegetales, estaban preparando el marinado:
-Ahora, con cuidado, corta los tomates y chiles, recuerda que no debes tallarte los ojos después de cortar chile o cebolla o te arderán tus ojitos
-Si mami… aún recuerdo la otra vez –dijo riendo ligeramente- mis ojitos ardieron mucho
Luego de eso Amanda la ayudo a cortar, poniéndose atrás de ella y guiando sus manos, pero pronto Aki pudo hacerlo sin la ayuda de su madre:
-¿Qué están haciendo? –pregunte ya acercándome
-¡Papi! Mami y yo estamos preparando el… ¿Cómo se llama? –pregunto apenada
-Marinado, pequeña –contesto su madre con una sonrisa
-¡Si, eso! Estamos preparando el marinado para la carne ¿La vas a preparar en el horno?
-No, esta vez será en el asador
-¡Sí! ¡Me gusta la carne en el asador! –exclamo contenta
Yo solo reí al verla así, ella siguió junto a Amanda preparando el marinado, por mi parte tome mi cuchillo de cocina y comencé a abrir los empaques donde va la carne, ya cuando termine alguien llamo a la puerta:
-Valla, vinieron desde temprano –dije limpiando mis manos- iré a ver quién es
Me dirigí a la puerta y llegando a esta la abrí de inmediato, topándome con mi hermana:
-¡Hola hermano!
-¡Enana! –dije para luego abrazarla
-Rob… suéltame imbécil, me duele el vientre
-Oh, cierto, perdona –dije poniéndola en el suelo de nuevo
-Si serás, a la otra te voy a dar un coscorrón, vamos Pérez, pasa –dicho eso ella paso al interior de la casa
-H-Hola –saludo un tímido Pérez, se le notaba nervioso
Lo mire fijamente con los brazos cruzados, el solo parecía estar deseando desaparecer ahora mismo… hasta que sentí un golpe en las costillas:
-¡Déjalo en paz! –grito mi hermana- No te hagas, que estabas muy contento cuando él se me declaro
-Ya sabes que estoy bromeando Pérez –dije jalándolo a la entrada- ¿Cómo ha estado Valeria? ¿Los cambios de humor no la han puesto muy histérica?
-Para nada –dijo ya sonriendo y sonando más calmado- Solo con los antojos, a veces me hace ir al puesto del otro lado del estado para comprarle unos tacos
-¡Pérez, cállate! –grito Valeria
Reí ante esto y los deje pasar para que saludaran a Amanda y Aki, por mi parte cerré la puerta, tengo que admitir que mi impulso de hermano protector salió cuando él se le declaro… y estuve a muy poco de estrangularlo cuando nos dieron la noticia que Valeria estaba embarazada, pero eso hubiese sido muy grosero de mi parte, Valeria es una adulta y sabe muy bien lo que hace con su vida, y bueno, Pérez es un gran amigo, así que estaba muy feliz que fue con el:
-¿Dónde está la cumpleañera? –pregunto de repente Valeria
-¡Tía Valeria, Tio Pérez! –exclamo Aki
Regrese a la cocina y pude ver como Valeria se agacho para abrazar a Aki, luego de eso abrazo a Pérez:
-Valla, sí que estas más grande, Aki –dijo Pérez- estas creciendo muy rápido
-¡Sí! Estoy creciendo más, quizás sea tan alta como mamá o papá
-Quizás pequeña –dijo Valeria acariciando su cabecita- ¡Casi lo olvido! Te traje un regalo
-¡¿Enserio?!
-Si pequeña, pero te lo entregare más tarde ¿De acuerdo?
Aki solo dejo escapar un pequeño quejido, pero luego sonrio:
-Está bien ¡Mira tía, estoy ayudando a mamá y papá a cocinar!
-¿Enserio? Qué bueno Aki, hay que ayudar a tu madre, conozco bien a tu padre y ha de andar de flojo
-Valeria…
-No te creas hermano, sé que sales a trabajar siempre –dijo sonriéndome- Hola Amanda
-¡Vale! ¡Que gusto verte! –ahí ambas compartieron un abrazo- ¿Cómo va el pequeño? ¿Saben si es un él o ella?
-Aun no, queremos que sea sorpresa –dijo Valeria pasando su mano por sobre su vientre, ya lleva tres meses de embarazo y es algo notable- por ahora todo va bien ¡Incluso tenemos fotos de la ecografía! ¿Quieres verlas?
-¡Claro que sí! –exclamo emocionada
-¿Qué es una ecografía? –pregunto inocentemente Aki
-Es un método para ver un bebe en el vientre de una madre ¿Quieres ver las fotos también?
-¡Sí!
Ahí las tres corrieron a la sala, mientras Valeria sacaba las fotos de su bolso:
-Mujeres –dije sonriendo- ¿No te venia gritando en el camino?
-A mí no, solo a los que se atravesaban mientras manejaba su preciado Mercedes –dijo riendo- ¿Cómo has estado Roberto?
-De maravilla –admití- Tener unos días de descanso con mi esposa e hija es simplemente perfecto
-Concuerdo –ahí el suspiro- Los días en que llego del servicio y Valeria hace un gran esfuerzo por que sus días de descanso concuerden con los míos es simplemente invaluable, especialmente cuando me espera con la cena, ni que decir cuándo vamos a nuestro cuarto y-
-Pérez… –dije colocando mi mano en su hombro y comenzando a ejercer presión- sé que la quieres mucho, yo estoy contento que tu hayas sido el que ella escogió, pero cuidadito con esa lengua
-¡S-S-Si señor! N-No volverá a pasar –al decir eso lo solté y reí un poco
-Excelente, bueno, continuare con esto, la comida no se prepara sola
-¡Mira sus manitas! –Exclamo de repente Amanda- Es una cosita tan pequeñita y muy tierna
-¿Eso es un bebe? –pregunto Aki
-Si Aki, está creciendo apenas –explico Amanda
-¿Pero dónde está?
-En la barriguita de la tía Valeria
-¿Y porque está ahí?... ¡¿Está atrapado?! –apenas escuche eso solo deje escapar una pequeña risa junto a Pérez, la inocencia de un niño
-N-No pequeña, es solo… bueno, el proceso por el que pasan los bebes
-¿Asi crecen? –seguía con sus preguntas
-Si Aki –ahora hablo Valeria- Por un tiempo crecen en el vientre de la madre, se desarrollan, nutren y después de 9 meses… uh… -ahí ella se mostró dudosa
-Son… uh… ¡Despierta en la cuna de la casa! –hablo Amanda de repente con cierto tono de nerviosismo, Aki sigue siendo pequeña para los detalles- ¡Sí! Un dia los padres despierta y el pequeño está en la cuna
Inconscientemente todos guiaron sus ojos a Aki, espero que se crea esa historia:
-Eso… ¡Es muy bonito! –exclamo de repente- ¿Cómo fue cuando estaba en tu pancita mami?
Ahora yo voltee con Amanda, sus orejas se alzaron de inmediato, Pérez desvió la mirada y Valeria solo se dedicó a mirar el interior de su bolso, fingiendo que buscaba algo:
-Eso… bueno, pues es fue como el de la tía Valeria, y- ahí el timbre sonó de nuevo… gracias al cielo
-¡Son más visitas! ¡Yo iré! –dije caminando al instante
-¡Hay que preparar la comida! Aki, ven conmigo, sigamos preparando el marinado
-Si mamá –respondió bajando del sillón junto a Amanda
Volví a abrir la puerta para revelar a una chica de piel bronceada, cabellera rubia y un gran ojo:
-¡Hola Rob!
-¡Hey, Sindri! –la salude- llegas temprano
-No podía perderme el cumpleaños de la pequeña –dijo sonriendo
-Muchas gracias, pasa
Me hice a un lado y ella paso, note que llevaba una gran bolsa, lo más seguro es con algun regalo para Aki dentro:
-¡Hola a todos! ¿Dónde está la pequeña que no la veo? –pregunto ya en la sala
-¡Tía Sindri! –grito Aki, y como con Valeria, corrió hasta ella para abrazarla
Estaba por regresar a la sala cuando volvieron a llamar a la puerta, la abrí para ver a mis padres:
-¡Hola hijo! –saludo mi madre de inmediato- Mira hijo, conseguimos un pastel de los favoritos de Aki
-Mamá… no te hubieses molestado
-No es ninguna molestia –dije tomando el pastel, pero dándole un gran abrazo a mi madre
-El mejor solo para Aki –hablo mi padre
-Muchas gracias papá –dije abrazándolo también
-Dime que Amanda no había preparado ya alguno –dijo mi madre preocupada
-De hecho, ya que apenas ayer llegue por la tarde, decidimos pasar el resto del dia juntos los tres, saliendo a divertirnos… y omitimos comprar los ingredientes para algun pastel, de hecho estaba pensando en que después de preparar la comida salir corriendo en busca de alguno
-Pues están de suerte –hablo mi madre con una sonrisa- ordenamos este especialmente para la pequeña cumpleañera
-Y se los agradezco mucho, enserio ¡Pasen! Ya está aquí Valeria y Pérez, también Sindri
Ambos solo ingresaron, antes de cerrar la puerta me asome, no valla ser que venga alguien justo detrás y vuelva a tocar apenas si cierre la puerta, pero no fue así, no vi a ningún conocido así que solo la cerré:
-¡Abuelos! –grito Aki
Apenas pase a la sala y Aki los estaba abrazando, Amanda seguía en la cocina preparando el marinado, y Pérez tomo asiento junto a mi hermana, ambos, admirando las fotos de su pequeño, o pequeña, aun en gestación, y Sindri dirigiéndose con Amanda para saludarla… este es un grandioso dia.
Lo siguiente en este fue sazonar la carne, y los invitados se decidieron por salir, la brisa está muy fresca y el sol es cubierto por parte del segundo piso de la casa brindándonos de una buena área para la sombra, justo donde la mesa y sillas están.
Ya fuera, comencé con los preparativos, con toda la línea de cortes de carnes, salchichas para asar y; mis favoritas; las salchichas polacas rellenas de queso… de solo pensar en ello se me hace agua a la boca. Además de eso tengo verduras para saltear a la parrilla y algunas quesadillas:
-¿Y cuantos años cumples Aki? –pregunto Sindri
-Ocho años –contesto con su tierna voz
-Ya decía yo, te notas más grande –dijo a lo que Aki rio ligeramente
-Si ¡Estoy creciendo mucho! Algun dia seré tan alta como mamá o papá –dijo con su tierno tono
Amanda se había puesto de pie mientras Aki seguía platicando con todos los invitados, llego hasta conmigo para ayudarme a llevar algunos de los primeros cortes de carne, los más pequeños y que sirven de botana salieron primero:
-Ella está muy feliz –dijo estando a mi lado
-Y eso me pone igual de contento –dije sonriéndole
Ella se acercó para darme un pequeño beso en la mejilla y yo solo le sonreí:
-¿Crees que vengan los miembros de tu equipo?
-Espero, les dije que estaban invitados y los recibiría con gusto –admití sonriendo- ha pasado ya mucho tiempo y los roces se quedaron atrás, ahora casi son buenos amigos
-Y Aki hasta los considera sus tíos
-¡Aquí viene la aracne voladora! –escuche un grito repentino
Alce mi vista pues venía desde justo arriba de nosotros, es Catalina cayendo en picada, pero antes de tocar el suelo pude ver como freno su caída con un ´´paracaídas´´ hecho con su telaraña, aterrizo justo a un lado de la mesa:
-¡Ta da! –exclamo alzando los brazos
-¡Tía Cati! –Aki solo corrió emocionada hacia ella y la abrazo- ¡Eso fue increíble! ¿Cómo lo hiciste?
-Porque soy la mejor, y con algo de ayuda de Dina
Ahí escuche un fuerte aleteo y Dina aterrizo lentamente en el patio:
-Hola pequeña –saludo con una sonrisa
Aki solo se mostró emocionada, y muy feliz de ambas visitas, yo solo pude sonreír al verla tan emocionada.
Pronto arribaron los que faltaban, Janet, Mizuki y Sloan, cada uno trayendo regalos; y el escoces trajo algunos para nosotros, cervezas y whisky; no me pude negar a algo de alcohol y tome una cerveza junto a los demás.
Las horas pasaron y la reunión se animaba aún más, con mis compañeros conviviendo con mis familiares, compartiendo bebidas y disfrutando de la comida que prepare junto a Amanda, riendo por algunas anécdotas, Valeria tan feliz de su vida actual con Pérez, y este más que contento, yo tome asiento justo a un lado de Aki, quedando en medio de mí y Amanda, ella estaba devorando uno de los cortes de carne:
-Calma pequeña, la carne no se ira a ningún lado –comente al verla comer rápido
-Eshque eshta muy richo –dijo con la boca llena
-No hables con la boca llena pequeña, y limpia tu boquita –dijo Amanda acariciando la cabecita de nuestra niña- pero si, lo que preparo tu padre quedo delicioso
-Lo mejor solo para mi familia, y amigos –dije sonriendo y acariciando la cabeza de Aki, a lo que ella rio un poco
-Esto está muy rico –dijo Valeria comiendo una de las costillas- pásame una de las salchichas, Pérez
-Pero ya tienes como dos pedazos de carne ent-
-Pérez –hablo mi hermana con un tono severo- te estoy pidiendo que me pases una de las salchichas, ahora
-Si señora
Al instante lanzamos una carcajada grupal, ver a Pérez tan asustado por la manera en que mi hermana le hablo y lo mira no tiene precio… ahora que lo pienso… si es que Amanda y yo tenemos un hijo de nuestra sangre eso es lo que me espera… pero ella es una minotauro de dos metros de alto, con una fuerza sobrehumana… que dios se apiade de mi cuando esos cambios de humor lleguen:
-¿Pasa algo Rob? –pregunto Sindri
-¿Eh? ¡Oh! No nada, solo estaba pensando –ahí aclare mi garganta- solo me alegra que la comida les guste, y que la cumpleañera se está divirtiendo
Aki tan solo sonrio y continuamos con la comida familiar, siendo ella el centro de algunas conversaciones, y en otras, solo compartíamos anécdotas. Aki por otro lado hacía gala de sus conocimientos, es una niña lista, ha estudiado mucho y saca muy buenas calificaciones, aunque eso no quita su inocencia, y la charla seguía con ella poniendo mucha atención con las anécdotas de mis padres, o cuando ellos le compartían conocimientos.
El tiempo paso, me dedique a solo admirar la escena en general, Amanda estaba sentada a mi derecha, con su cabeza recargada y yo la acariciaba, ella simplemente se acurruco en mí, mirando a Aki que jugaba con Sindri con su consola portátil, creo que juegan el famoso juego de pokémon.
Valeria y Pérez simplemente estaban juntos, Valeria seguía ruñendo una de las costillas de res mientras Pérez la miraba embobado, para cuando ella se dio cuenta mostro un gran sonrojo, limpio su boca y ambos compartieron un pequeño beso, para luego volver a su comida.
Mizuki y Catalina charlaban con mis padres, mientras Janet, Dina y Sloan parecían estar compartiendo chistes, más que nada por sus carcajadas que en ocasiones soltaban, mirando todo esto… es simplemente precioso, me siento muy… muy feliz:
-Es un dia maravilloso –dijo Amanda de repente, ahí voltee a verla y me miraba con una sonrisa- el aniversario va de maravilla
-Me alegra que así te parezca –dije besando su frente- aunque me encantaría cumplir alguna vez ese sueño, de ir a algun crucero, pasarla en algun lujoso hotel en la playa, quizás en- -ella tapo mis labios con su dedo y cuando lo retiro beso mis labios
-No es necesario algo así, los aniversarios así son más bonitos, me recuerdan siempre que hice la correcta elección al decir que si aquel dia –dijo esbozando esa hermosa sonrisa, luciendo sus blancos dientes
Yo solo sonreí, y la bese de nuevo, pero esta vez fue uno más profundo que duro algunos minutos más:
-Oye, cálmate, no la vallas a morder –hablo de repente Valeria
Rompí el beso lanzándole una mirada de enojo a mi hermana, Amanda solo se mostró sonrojada y desvió la mirada:
-Solo bromeo, ustedes sigan –dijo riendo
Voltee con Amanda y ella solo seguía sonrojada:
-¿Te parece si esperamos a más tarde?
-Está bien –le sonreí- así no habrá quien nos ¡Interrumpa! –eso ultimo lo dije alzando la voz y volteando con Valeria, ella solo volvió a reír
Luego de eso, y algunas horas más de risas, comida y anécdotas, retire los platos sucios y bandejas donde había puesto la carne, pronto, llego la hora del pastel.
Los invitados se quedaron fuera, el atardecer ya es presente y la brisa sigue fresca, dentro, saque el pastel del refrigerador y Amanda saco la vela con forma de ocho, la encendí con un fosforo y estaba listo, el pastel en si es uno de tres leches, con una capa de merengue y mango junto con fresa arriba, además de detalles de chocolate a los lados, como figuras de serpientes y cuernos bovinos, se nota enseguida que fue mandado a hacer… hasta ahora que soy padre de familia me siguen ayudando así… siempre tan atentos:
-¡Feliz cumpleaños Aki! –dije saliendo de la casa con el pastel en las manos
Sus ojos solo brillaron al ver el gran pastel, para cuando me acerque a ella comenzaron a cantar las mañanitas, principalmente mis padres, hermana y Pérez.
Terminaron de cantar justo cuando lo deje frente a la cumpleañera que de inmediato soplo la vela, después de eso aplaudimos y Amanda corto el pastel para luego repartirlo entre cada uno, pero ahora viene lo bueno, y lo que la pequeña Aki tanto ha esperado:
-¡Hora de los regalos! –hablo Amanda mostrando el nuestro, que habíamos escondido perfectamente en el almacén exterior
-¡Regalos! –dijo emocionada con sus ojos brillando
-Este es nuestro regalo Aki –dijo Amanda llevando la gran caja
-¡Gracias mami, gracias papá! –exclamo emocionada
Pronto en sus ansias destrozo el envoltorio del regalo, que no era más que un papel blanco rodeado por un listón rojo:
-¡Lego! –exclamo emocionada- ¡Y es la fortaleza del dragón! ¡gracias!
-Un pajarito nos dijo que te gustaría –comente y Amanda solo me abrazo
-¡El mío, abre el mío! –hablo Sindri entregándole la bolsa de regalos
-Gracias tía Sindri –dijo tomando el regalo
Al abrir la bolsa ella metió su mano en la bolsita, hasta que dio con algo, sacando un cilindro metálico algo similar a un labial pero algo más grande:
-¿Qué es esto? –pregunto mirándolo de cerca
-Mira pequeña, es para confundir a alguien, y si se te acerca con malas intenciones –ahí Sindri presiono un botón… y una hoja de doble filo de unos 15 centímetros se plegó- ¡Y lo apuñalas!
-¡Wow! ¡Esta genial! –exclamo Aki emocionada
-Si bueno –dijo Amanda caminando hasta ella- lo guardare por ti Aki, no vaya a ser que te cortes
-Pero tendré cuidado mami –Amanda se mostraba aun preocupada, pero confió en nuestra pequeña
-Sabía que quizás tu padre o madre no se sentirían muy cómodos –comento Sindri- revisa de nuevo
Aki se extrañó pero volvió a meter su mano, para luego sacar un oso de peluche:
-¡Un peluchito! ¡Es muy bonito! Gracias tía Sindri –esta solo le sonrio dándole un pulgar arriba
Los regalos siguieron, algunos siendo incluso dinero para Aki, para eso se lo entregaron a ella, y mi pequeña siempre venía con nosotros para entregarlo, siempre que encuentra dinero nos lo entrega, después de aquella vez que no se controló y gasto todo su dinero en chucherías; e incluso que perdió dinero; nos entrega todo lo que encuentra… y bueno, la reprimenda que le di, un regaño verbal pues ella al final se quedó sin el dinero que ahorraba para un juguete que vio en una tienda.
Lo que ella no sabe es que siempre guardamos todo el dinero que ella nos entrega en el lugar más alto de su ropero, en una alcancía, solo para cuando ella quiera comprar un juguete por su cuenta.
Pero bueno… eso es lo de menos, la mejor recompensa siempre es verla sonreír, ahora especialmente que sus abuelos, tíos sanguíneos y otros que son personas cercanas a la familia pero los conoce desde tanto tiempo, que para ella son tíos. El verla reír, estar tan contenta y simplemente… divertirse con su familia, que aunque no es sanguínea, ella considera familia, y es lo que verdaderamente importa.
Las horas siguieron, la comida se acabó y los visitantes pasaron al interior de la casa, algunos siguieron sus pláticas, otros sintonizaron la televisión para distraerse un poco, Aki por otro lado tomo asiento en la sala para comenzar a armar el castillo del dragón, acompañada de un par de peluches que le regalaron y su familia.
El tiempo siguió y con la llegada de la noche los invitados partieron, me despedí de mi hermana y Pérez, al último de mis padres; a los cuales les agradecí de corazón por el pastel, me salvaron de salir corriendo a alguna pastelería y regresar sudado, además del que lo pidieron especialmente para ella, y ya cuando ellos partieron ayude a Amanda a limpiar todo:
-Fue un dia divertido –comente cargando con todas las bandejas y platos- ¿Tu qué opinas querida?
-Concuerdo contigo –dijo sonriéndome- volver a ver a la familia siempre me pone feliz, ni que decir de Aki, ella simplemente pasa grandes días
-Es la que más se divierte –dije sonriendo
-Hablando de ella –Amanda se asomó para ver a nuestra pequeña
Estaba viendo la televisión mientras armaba el castillo de Lego, pero la vi bostezar sonoramente, y abrazar uno de sus peluches:
-Parece que tiene sueño
-Dejemos los platos remojar –dijo Amanda dejando la llave abierta y cuando el agua cubrió los platos la cerro- llevemos a Aki a su camita
-Sera todo un placer
Luego de eso solo seque mis manos y acompañe a Amanda hasta donde Aki esta, tratando de resistirse al sueño:
-¿Tienes sueño pequeña? –pregunto Amanda con ese tono dulce de su voz, hincándose a un lado de Aki
-Si mami… ¡Pero tengo que construir la fortaleza del dragón! O robaran su oro y- Ahí se vio interrumpida por otro bostezo- y ya no tendrá oro…
-Lo es pequeña, pero el dragón es poderoso –dijo tomando a la criatura de plástico; previamente armada por Aki- Te aseguro que no le robaran su oro, tú tienes que dormir y mañana bien descansada podrás armas la fortaleza ¿Te parece?
-Bueno… si, tienes razón mami… ¿Me Podrias cargar hasta la cama? –pregunto tiernamente abrazando el oso de peluche con sus brazos y con su cola, enroscando un unicornio de peluche pegándola a ella
-Por supuesto que sí, Aki –dijo cargándola con suma facilidad, y formando esa cuna con sus brazos donde acomodo a Aki
La pequeña solo se acurruco en Amanda con ambos peluches, mi esposa solo pudo reír al verla tan cómoda, yo solo metí en las bolsas las piezas de Lego que Aki ya había sacado, además de cargar con cuidado lo que ella ya había ensamblado, las partes de la fortaleza.
Con todo listo camine junto a Amanda hasta la recamara de Aki, deje las piezas y partes de la fortaleza en la pequeña mesa de plástico que le tenemos a ella en su cuarto, para luego dirigirme con Amanda, la cual recostó a nuestra pequeña en su cama.
Es tierno… muy tierno, Aki parecía no querer despegarse del calor de su madre, pero aun así cedió a la comodidad de su cama, de inmediato se acomodó en esta con sus ojos cerrados, y sin despegarse de ambos peluches:
-Gracias mamá… papá… hoy fue un dia muy divertido… los quiero mucho –dijo pausadamente, el cansancio sí que le está ganando
Voltee con Amanda la cual estaba enternecida, se hinco a un lado de la cama e imite esto, ella estaba acariciando la cabecita de nuestra pequeña, viéndola con esos ojos de cariño maternal:
-Y nosotros te queremos mucho Aki –luego de decir eso beso delicadamente la frente de nuestra pequeña- duerme bien pequeña
Luego de eso Amanda se puso de pie y se hizo a un lado, yo me acerque y también le di un beso de buenas noches a mi niña:
-Descansa Aki –dije arropándola junto a sus peluches- descansa mi ángel
Pase suavemente mi mano por su cabeza, acariciando su mejilla, ella tan solo sonrio ampliamente con sus ojos cerrados, abrazando con fuerza ese oso de peluche.
En ese momento solo pude sentir una gran calma… ella puede dormir tranquila ahora, ahora tiene una familia unida, y que la aprecia de verdad.
Y eso es lo que me hace más feliz.
Me puse de pie y Amanda me abrazo, mirando a nuestra niña que ahora se había sumido en el reino de los sueños, luciendo de una hermosa sonrisa:
-Es tan linda –comento Amanda
-La más bonita… la mejor hija que un padre puede tener… aunque creo que hay que hacer como ella y dormir –dije estirándome un poco- ¿No lo crees?
-Sí, aunque me gustaría esta vez pasar algo más de tiempo contigo ¿Reanudamos la noche de películas?
-Por supuesto… y perdón por la última noche, me quede dormido
-No te preocupes Robie –dijo oprimiendo mi nariz sonriéndome- sé que estabas cansado, además, así pude verte dormir, eres muy lindo cuando estas descansando
Ahí solo pude reír ante su ternura, salimos del cuarto de Aki y cerré con cuidado la puerta, no quisiera despertarla cuando está sumida en su sueño. Ya con eso listo entre a la recamara que comparto con mi hermosa esposa, entrando me estire y me di un baño rápido… tengo que admitir que invite a Amanda a que nos bañáramos juntos, pero ella decidió entrar sola… me preocupa un poco, o más bien, me extraña mucho, cuando le hago la propuesta siempre accede.
Pero bueno, solo iba a asearme rápidamente para salir más fresco, salí con solo unos boxers puestos… ¿Qué? Amanda me dejo en claro que las cicatrices solo me hacen ver más varonil, además de que le encanta mi cuerpo, y bueno, dormir así es muy refrescante:
-Su turno, bella dama –dije saliendo del baño, manteniendo la puerta abierta
-Muchas gracias, buen caballero –dijo esto pasando su mano por mi barbilla, yo solo le sonreí
Luego de eso solo me acosté en mi lado de la cama, deje el control en el lado de Amanda para que ella escogiese, por mi parte seguí con la lectura de un libro que me atrapo, nada muy especial, solo un libro de fantasía, es muy entretenido.
Pasados los minutos Amanda salió del baño y voltee a verla… dios… luce hermosa
Ella estaba luciendo de su vestido rojo que hace tiempo compro con Valeria… eso solo demuestra que se ha mantenido en buena forma, tal parece que nuestra rutina es bastante buena.
Pero de inmediato note que los botones de la parte de arriba estaban desabotonados, dejando más abierta la parte superior, con sus senos asomándose ligeramente y lo que puedo ver, un sostén color blanco debajo del vestido:
-¿Qué te parece? –pregunto posando ligeramente, con esa sonrisa coqueta
-Wow… te sigue quedando perfecto… luces hermosa –admití con una sonrisa
Ella solo rió un poco y camino hasta mí, deje mi libro en mi mesa de noche y ella pronto llego hasta mí, note como sacudía mas su cadera al caminar, y cuando ya estaba frente a mí, subió a la cama lentamente, para quedar sobre mí, mirándome directo a los ojos, con esa hermosa sonrisa:
-Hoy es nuestro aniversario, y la noche es joven –dijo sonriéndome, yo la tome de su cadera para que bajara esa parte de su cuerpo y pegarla conmigo- divirtámonos un poco... te amo, Roberto
-Y yo a ti, Amanda –dije y después de eso, unimos nuestros labios
Nuestros labios se juntaron, la sensación de sus labios juntándose con los míos, su calidez y sabor… es simplemente embriagante, pase mis manos desde su cadera hasta su cabeza, acariciando delicadamente su figura venusina, nuestros labios se separaban por pocos centímetros, pero volvían a juntarse mientras nuestras lenguas jugueteaban, acaricie su cabeza con suavidad mientras mi otra mano se dirigió a su barbilla para tomar más control del beso.
Nos separamos por un segundo, la mire con una gran sonrisa recuperando el aliento, ella también retomaba el aire, además de mostrar sus mejillas enrojecidas, demostrando aún más su ternura:
-Amo estos besos –dijo suspirando
-Yo también –dije cortando de nuevo la distancia entre nosotros para volver a unir nuestros labios
Ella apoyo sus brazos en mis hombros para acariciar mi cabeza, mientras con mi mano comencé a bajar su vestido…
Ahí de repente escuche la alarma del despertador.
Eso me extraño por completo, lo había apagado.
Ignore eso y trate de apagarlo con un golpe al botón superior, sin cortar el beso con Amanda… pero esa cosa no se apaga, seguí golpeándolo hasta que el sonido se hacía insoportable…
…
…
-¡Arriba! ¡Despierten holgazanes! ¡Ya inician las horas de labor! –grito un hombre por las bocinas del cuarto, luego de eso siguió el toque de trompeta
Ese repentino grito me hizo abrir los ojos… para solo ver que estaba por caer al suelo.
Solté un grito de sorpresa al ver que estaba con medio cuerpo colgando, logre meter mis manos para evitar golpearme, pero aun así caí al suelo… fue… ¿Todo eso fue un sueño?
Estaba por pararme cuando sentí como me apretaba el pantalón, baje la vista para ver… bueno… creo que ese sueño me puso algo… emocionado.
Revise la habitación y por suerte Sloan no está aquí… si me hubiese visto las burlas simplemente no se acabarían.
Ingrese al baño y tuve que esperar hasta que me relajara un poco… no es lugar ni momento para que mi cuerpo me juegue estas bromas…
POV Narrador
Luego de esa sorpresa; y que la reacción del cuerpo de Roberto, junto a su bochorno, pasara con los minutos; se arregló para asistir a su trabajo como guardaespaldas de Ana, el trato de hacer memoria para recordar que fue lo que soñó con exactitud, pero por la sorpresa cuando despertó, más las prisas por arreglarse, le hicieron la mala jugada y gran parte del sueño fue olvidado.
Lo único que aun permanecía en su mente, era su gran amiga, sabía que había tenido otro sueño con sus más bajos deseos, y eso siempre le molestaba, pues Amanda y el solo son grandes amigos, pero el ultimo día con el beso de despedida lo hacían reflexionar:
-Ella es cariñosa, si… pero no parece ser de las que besa en la mejilla a cualquiera –comento para sí mismo mientras hacía fila para abordar el transporte que lo llevarían a las oficinas de la corporación
En el camino saco su teléfono y contacto a Amanda:
-¡Hola! ¿Quién llama? –contesto la minotauro
-Buenos días Amanda
-¡Robie! ¡Me alegra tanto escucharte! –dije verdaderamente feliz, me alegra que este bien- ¿Cómo va todo? ¿Ya desayunaste? ¿Dormiste bien?
-Si Amanda, dormí bien, y ya desayune, vamos en dirección a las oficinas de la corporación para comenzar el trabajo ¿Qué hay de ti?
-Oh, bueno, acabo de despertar y estaba por comenzar a desayunar
-¿Dormiste bien? –cuestiono el soldado
-Sí, dormí muy bien… aunque –ahí hablo la minotauro mostrando cierto tono de pena- creo que hasta apareciste en mi sueño
-¿Enserio?
-¡Sí! No lo recuerdo muy bien, pero fue… extraño, aunque me sentí muy descansada cuando desperté ¡Asi que debió ser un buen sueño!
-Ahora que lo dices, me paso algo similar –admitió el soldado- creo que también apareciste en el mío, Amanda
-¿¡Enserio!? ¿Y recuerdas algo? ¿Cómo fue? –cuestiono emocionada la minotauro
-Muy divertido, en verdad, tal como tu desperté descansado
-Me alegra escuchar eso Robie –dijo la minotauro contenta- aun cuando no lo recuerdes, al menos has descansado
-Asi es, por cierto, no olvides tomar tu medicamento
-¡No lo hare, capitan! –bromeo un poco la minotauro, a lo que ambos rieron
-Muy bien sargento, bueno, Amanda, tengo que colgar, estamos por llegar al edificio de la corporación y no quisiera que me amonesten por hablar en horas de trabajo, desayuna bien, y pasa un buen dia
-Gracias Robie, cuídate… por favor, ten mucho cuidado
-Claro Amanda, lo tendré, tu también cuídate, adiós
-Adiós
Finalizada la llamada el soldado solo despego lentamente su oreja del auricular, y suspiro pesadamente, llevando su otra mano donde la minotauro hace un dia, le proveyó de un cálido y tierno beso:
-No te preocupes Amanda… se lo jure a mi familia, ahora a ti, volveré a nuestro hogar
Luego de eso pocos minutos pasaron para arribar al edificio de la corporación, y dando inicio a otro dia de ardua labor, con los recuerdos de ese sueño como el polvo que desaparece con el viento, y otros pequeños recuerdos, como una simple fantasía, producto del subconsciente de ambos, el cual, era la parte más sincera con su sentir en la relación de ambos…
Notas del autor: valla sueñito ¿No creen? Además, García no fue el único que se levantó, si es que saben a lo que me refiero *guiño, codazo, le dan un sape por chistoso*
Pero bueno, ya va un año de que las aventuras de Roberto y Amanda salieron a la luz, cuando aún tenía que terminar la historia de Bullock… aún recuerdo aquel dia, varios días previos tenia demasiadas ideas para una historia nueva, mas ambientada en la época que sigue el manga y los demás fics, y la verdad es que no me arrepiento… bueno… de lo que si es que prolongue demasiado el final de la de Bullock ¡Pero eso ya concluyo!
Bueno… la verdad es que ha sido divertido ¡Y lo seguirá siendo! Pues ya estamos entrando en un nuevo arco, tal como lo anuncio el momento donde Amanda se dio cuenta del tipo de hombre que es Roberto, y en el capítulo previo que comenzó con su jugada por el corazón del soldado, pero bueno, ya un año de que me siguen, y que hay cada vez más gente siguiendo la historia de esa pareja, solo me queda agradecerles de la manera más sincera por seguir hasta aquí.
Los Extraditables con los que eh tenido grandiosas charlas y me han apoyado, esos otros lectores sean anónimos y han dejado en ocasiones sus reviews, demostrando su apoyo, y los usuarios como Brandonboss, Anticuario, Rexmaster, Lord Hentai, OTAKUFire, Chariklo… que chingados ¡Gracias a todos los que añadieron la historia a sus favoritos o follows, también los que pasan y leen de vez en cuando! Dejen o no reviews, les agradezco de corazón que sigan la historia, y espero en verdad que los próximos capítulos sean igual de buenos e incluso mejores que los anteriores.
Bueno, a fue mucho hablar, espero que les haya gustado esa vista a una familia conformada por esa pareja, junto a la pequeña lamia que tantas emociones les ha hecho sentir a ellos, ustedes y a mi ¿Verán algo asa completamente real y no solo una fantasía?... jeje… eso me lo guardare, solo el tiempo lo dirá.
¡Muchas gracias y que el siguiente año sea igual de divertido así como productivo!
¡Hasta luego!
