Los personajes no me pertenecen son propiedad de la llama asesina XDD yo solo hago que se amen.
Dedicado especialmente a Xochilt Oda por su cumpleaños y a mi parabatai Ale, te súper quiero, gracias por vetear el cap.
Ese dolor estaba de nuevo ahí, lo sentía pulsando con tanta fuerza como aquella vez con sus piernas, quería dejar de sentirlo, pero no encontraba la manera de calmarlo, sentía las lágrimas salir de sus ojos, deslizarse por sus mejillas y al caer se convertían en lindas perlas color tornasol que sonaban al chocar contra el suelo, abrió sus ojos para identificar el lugar en donde estaba, pero todo era desconocido.
—Oye mocoso – escucho una dominante voz y trato de encontrar a la persona – Debes dejar de llorar, solo haces que me preocupe.
No era la voz de esa persona, él era más tierno al hablarle y no lo llamaba mocoso, pero ahora podía afirmar que esa dulzura solo fue para su propia conveniencia, lo había lastimado con esa misma voz al decirle -¨me casare al atardecer, cuídate y se feliz¨-, no podía ser feliz porque él había entregado todo por estar a su lado.
—Carajo Petra cuantas veces debo rechazarte – esa voz era tan seria, ¿porque él no lo rechazo desde el comienzo de la misma manera? – Me importa una mierda lo que tu triste ser sienta, te amé como corresponde y tu simplemente fuiste deshonesta, te lo dije en ese momento odio las putas mentiras.
Un silencio se hizo presente y vio un dedo sobre esa materia que lo estaba protegiendo, era blanco y acariciaba con delicadeza.
—Petra, ve y cásate – un suspiro salió de la fuerte voz – Tengo mi vida, mi trabajo me complementa, Mikasa no me dejara morir de hambre y no debo estarte diciendo donde estoy que hago, así que vete a la mierda y cásate con el que alguna vez llame amigo.
Quería acercarse y poder ver al hombre que lo estaba cuidando, pero estaba estático, ahora que lo pensaba había dejado de sentir ese desagradable dolor, así que se permitió sonreír después de mucho tiempo.
—Oye mocoso, ¡¿estas sonriendo?! – le escucho celebrar y eso lo impacto también – Le diré a la loca y a su novia.
¿Porque no lo conoció antes?, ¿Por qué había tenido que ser el de ojos azules?, ¿Por qué no pudo ser feliz en su hogar? Ahora que lo veía racionalmente debió tener paciencia y lo más probable es que su verdadero amor aparecería en el momento indicado, ahora solo era un ser lleno de infelicidad.
—Oye loca, ¿tu novia está ahí también? – escucho la voz de una mujer muy ruidosa responder afirmativamente – Ok, escuchen esto, el mocoso llorón hace unos minutos sonrió.
¿Llorón? Él no era llorón, solo lo había hecho cuando él lo lastimo, pero antes jamás se le cruzo por su cabeza esa actitud débil, siempre había luchado por lo que quería.
—No tengo ni puta idea de que hice – esas palabras lo hicieron reír – Aun me faltan esferas, me falta uno de sus brazos y lógicamente la cola. Pero hay algo más, en el tronco veo una mancha.
—Puede ser la herida o que falta su corazón – escucho otra voz un poco más calmada – Recuerda que el en este momento puede estar sintiendo solo lo que vivió hasta el día en que decidió arrebatarse su vida.
Por eso es que solo sentía dolor y no escuchaba sus propios latidos. Ese hombre le había arrebatado lo más importante, su corazón.
—Encontrare todo – afirmo y el solo cerro sus ojos –
Estaba agotado, era extremadamente difícil bucear sin encontrar ni mierda; al siguiente día después de encontrar sus dos esferas regreso a la zona y busco por los alrededores y no encontró ni una asquerosa pista. Estaba empezando a perder la paciencia porque muy dentro de él sabía que ahí ya no había nada, que su estúpido mocoso llorón estaba en otra parte.
Se recostó en la playa y miro el cielo a punto de llegar al crepúsculo, sus pensamientos vagaban de una zona a otra e intentaba entender por qué se esforzaba tanto. Siempre había hecho lo que quería, pero jamás había tenido la intención de ir tan lejos por algo que no le traería ningún beneficio. Pero desde que vio esa hermosa esfera algo en su interior se quebró y ese hermoso rostro llorando había impactado tanto en su ser que empezó a tener una necesidad de entenderlo y ayudarlo.
—Mocoso de mierda – se dijo mientras tapaba si rostro – Puto el que te hizo llorar de esa manera.
Se levantó y camino hasta su hotel, la placentera ducha calmo su ansiedad y al salir de inmediato fue a su computador, necesitaba saber más al respecto, el cuento era relativamente hermoso, el final cruel y destructivo, pero jamás pudo entender en qué lugar ocurría la historia.
Encontró que el autor había desarrollado la historia en Dinamarca y que la sirenita había sido las más curiosa entre sus hermanas, estaba impresionado, lo más probable es que lo que hacía falta estén en ese lugar; tomo el teléfono he hizo la reservación más rápida en toda su vida hacia ese lugar, arreglo sus maletas, dejo un mensaje a Mikasa y salió al aeropuerto.
El viaje fue agradable y sobre todo se dedicó a ver el lindo rostro del joven dentro de la esfera, cada vez que usaba palabras groseras, sonreía y eso a él le llamaba la atención ya que el 90% de las personas dejaban de tratarlo por su vocabulario.
—Oye mocoso – continuo con su nuevo ritual – ¿de verdad fuiste tan imbécil de no matarlo?, yo honestamente para seguir viviendo lo hubiera hecho.
Ahí de nuevo la sonrisa, por su parte sintió que el lado derecho de sus labios se levantó, entendió que verlo en ese estado lo alegraba también.
—Sabes, creo que tu familia se debió sentir muy triste con tu decisión – lo pensaba de verdad y no dudaría en comentárselo – Ellos debían estar esperando tu regreso, no solo sufriste tú, ellos también quedaron destrozados.
Un suspiro se escapó de lo más profundo de su corazón, su madre siempre lo había protegido con todo lo que tenía, sabia cuanto lo amaba y todos los esfuerzos que hizo en su niñez para que nada le faltara.
Así que pensar que la familia del mocoso, sufrió en el momento en que el los dejo, sufrieron con cada oración dada porque alcanzara su felicidad y al final verlo convertirse en espuma porque el imbécil no fue capaz de aceptar a tal belleza; era de esperarse que ellos sucumbieran ante el dolor y fueran de igual manera solo espuma que embellece el mar.
Se dejó caer en lo más profundo de sus sueños, estaba cansado y esas horas de viaje le permitirían descansar un poco, pero no era como se lo esperaba.
Ahí lo volvió a ver llegando a la superficie y encontrándose con un hermoso barco, la música y los juegos artificiales le mostraban una gran celebración; la hermosa sonrisa del castaño lo hipnotizaba y esos ojos esmeraldas que brillaban más intensamente que las estrellas en la noche.
Su hermosa cola caía tan elegantemente que solo quería tocarla, era más larga de lo que había imaginado y sus colores cambiaban dependiendo de las luces que la tocaran; su cabello castaño era tan largo que en ese momento tenía un hermoso peinado adornado con conchas y perlas, era un joven maravilloso.
—Príncipe Erwin – escucho la voz de uno de los jóvenes que estaba en el barco – Hoy en su cumpleaños disfrute de las maravillas del mar y como obsequio de parte de todos sus servidores le hemos mandado hacer esto.
Vio como descubría una escultura tamaño real del nombrado, el castaño suspiro y susurro el nombre -¨Erwin¨- con tanto amor que sintió celos del rubio oxigenado.
—Qué envidia – lo escucho decir – es muy hermoso.
Y antes de que pudiera desfrutar más, el barco choco con una roca de gran tamaño haciendo que naufragara, el castaño en su angustia busco al rubio, se veía la preocupación en cada aleteo y cuando lo encontró lo auxilio sin temor a ser descubierto; lo llevo a la costa, podía jurar que su forma de hacer RCP era completamente inexperta, pero salvo la vida del mayor, una hermosa voz apareció y cantaba para él.
—Envidia debería sentir yo por no ser el que reciba tales cuidados – se dijo al ver esa mirada llena de amor en el rostro del castaño –
Al sentirlo despertar se alejó y se introdujo en el mar, nado lo más rápido posible y llego donde su abuela, la abrazo con fuerza y beso sus mejillas, su padre lo veía impresionado y así que pregunto qué le ocurría.
—Padre, conocí al hombre más hermoso del mundo – al escuchar eso el padre y la abuela dejaron de sonreír y colocaron una cara llena de preocupación –
—Eren cariño – el nombre sonó tan hermoso en su cabeza que no podía parar de repetirlo – Los humanos no viven ni la mitad de lo que nosotros vivimos.
—Es mejor que lo olvides hijo – la voz del padre sonaba paternal y muy angustiada – No hay manera de que seas feliz –
—Puedo intentarlo padre – era un joven terco y eso le gustaba – Podría ir con la bruja del mar y …
—¡Te prohíbo que te acerques a esa mujer! – lo vio llorar y alejarse de ese lugar –
Quería alcanzarlo y decirle que era una muy mala idea, que solo sufriría, pero, aunque lo intentara siempre estaba a una distancia irrompible, trato de llamarlo una y otra vez que su voz no salía y cada que veía que caía una perla se alejaba más del joven.
—Señor Ackerman hemos llegado – la voz de la azafata fue la que lo saco de su sueño – Lamento incomodarlo.
—Gracias – respondió, tomo sus valiosos objetos y salió del avión –
—Esperamos que vuelva a viajar con nosotros – mocosa tonta, mostrando esa cara de te amo, cuando solo lo ha visto un par de veces –
Al llegar al hotel llamo a Mikasa y Hanji, debía notificarles donde estaba antes de que la loca colocara un denuncio por estar desaparecido, ya lo hizo una vez y fue bastante vergonzoso.
—Hola loca – escucho el grito de emoción de su amiga y alejo el teléfono por instinto – Estoy en Dinamarca.
—Me angustie cuando la joven del hotel dijo que te habías ido – sabía que ella se preocupada de corazón, pero era más cantaletuda que su madre – Hazme el favor de avisar antes de irte, estaba llamando a todos los hospitales, las morgues, los buzos y policías para ver si te habían visto.
—Cállate loca y presta atención …
—Tu madre va a venir a verte – escucho la voz de Mikasa y supo que era en serio – Llegara en tres días.
—¿Pero a que mierdas va a ir? – amaba a su madre, pero las veces que iba era para pedirle que regresara con Petra –
—Quiere que recapacites – la escucho con esa voz monótona, cuando algo le incomodaba – Solo prepárate para ver a Petra de nuevo.
—Mierda, ya da igual; ahora presten atención – las escucho a ambas afirmar y continuo – Desde que encontré estas esferas he estado soñando con el mocoso y en el vuelo supe su nombre, es Eren.
—Qué bello nombre – respondió Hanji y suspiro como una quinceañera enamorada – Que más viste.
—Es un mocoso bastante persistente, cuando algo se le mete en la cabeza no importa las consecuencias busca la manera de obtenerlo – cada que hablaba sentía una emoción desde el vientre hasta su corazón – Y el bastardo se llama Erwin era un príncipe.
—Buscaremos referencias – dijo Mikasa y la emoción estaba presente – Dinamarca tiene en la actualidad en el puerto de Copenhague la estatua de la sirenita, ve por esa zona.
—Gracias lo hare – respondió de inmediato, mientras anotaba en su agenda –
—Levi – Hanji hablo seriamente así que debía poner atención a lo que decía – SI llegas a encontrar las esferas faltantes, no te atrevas a juntarlas.
Entendió de inmediato el mensaje y solo afirmo y colgó; el día siguiente seria emocionante, tenía la ligera sensación de que podría ver en su totalidad a su hermoso sirenito de lágrimas brillantes y sonrisa angelical.
Bueno hasta aquí el cap, les gusto? Sé que son cortos los caps pero cuando Eren este completo puede que sean más largos.
Gracias por tenerme paciencia, de verdad estoy sacando tiempo para poder escribir; ahora el siguiente fic es el TodoDeku.
Sin más Ame las ama.
