Los personajes no me pertenecen son propiedad de la llama asesina XDD yo solo hago que se amen.

Dedicado especialmente a Xochilt Oda por su cumpleaños y a Meztli Loveless por betear el cap me ayudaste bastante.


El amor era algo que había dejado de lado desde esa última y agria experiencia, se había dedicado fuertemente a su trabajo, se decepcionó de todos los seres que afirmaban querer tener una relación seria y al final solo lo buscaban por su dinero o la fama que poseía.

Cuando abrió su armario para poder sacar ropa para hacer ejercicio encontró al fondo una cajita la cual en su interior estaban las cartas que Petra le había escrito afirmando un amor incondicional, el deseo de un futuro pleno a su lado, el lanzó todo eso al basurero más cercana y sin importarle la desagradable visita que tendría salió de su cuarto.

Se asomó al cuarto de invitados y vio a las dos mujeres dormir plácidamente y solo pudo pensar que siempre habían sido unas cursis, que se demostraban su amor cada vez que podían y sin vergüenza alguna; fue hasta su piscina, que ahora tenía un lindo inquilino y se veía que no estaba dispuesto a despertarse pronto.

Así que tomo su botella con agua y salió, correr le calmaba todos los sentidos de la mejor manera posible según Hanji, tenía un pequeño problema yera no poder expresar sus propias emociones haciendo que ciertos momentos lo enfermaba; ahora tenía un sentimiento de desagrado en todo su ser que no podía quitarse con nada y sabia la razón: su madre y Petra en su casa.

Estaba frente al mar y pensó que en algún momento debía dejar a Eren ahí y verlo irse de su lado le molestó más que la idea de esas mujeres en su casa. Algo empezó a molestarle en su corazón y su mente, al pensar que de esa manera perdería a ese hermoso joven de ojos brillantes y sonrisa forzada.

—Mierda, — dijo tratando de sacar esos pensamientos, —no debí involucrarme con el mocoso llorón.

Estaba a punto de retomar su recorrido, cuando el celular empezó a sonar, llevándose una sorpresa por la persona que lo llamaba.

—Levi, — era Mikasa y estaba hablando muy suave, —Debes regresar ahora mismo.

—¿Qué pasa? —preguntó comenzando a correr de inmediato -

—Tu madre y esa mujer acaban de llegar. —Ahora entendía por qué ella halaba de esa manera, —Hanji las está entreteniendo en la sala - estoy abriendo la carpa protectora de la piscina.

—Te lo agradezco, —su voz sonaba agitada, empezó a sentir nauseas de solo pensar que vieran a Eren. —Estaré ahí en 10 minutos.

Sus pensamientos viajaban a los ojos de Eren, eso lo motivaba a correr más rápido, no quería ni imaginarse el escándalo de esas dos si lo veían y más el de su ex, vio su casa a la distancia y ese odioso auto negro.

Entró por la parte de atrás y terminó de ayudar a Mikasa, vio al mocoso escondiéndose en una esquina, se acercó a esa parte para darse cuenta que estaba sudando más de lo que se había imaginado.

—No te preocupes, —trató de sonar lo más calmado, pero era imposible después de su carrera, —esto es para tu seguridad, Mikasa te acompañará, ella es de confianza.

Se levantó y entró a su casa que ya estaba inundada con aromas de comida, Hanji reía con fuerza y supo que solo le estaba dando su ubicación, así que se dirigió hasta ahí, donde vio a las tres mujeres, aquella a la que una vez amó, estaba frente al fogón preparando el desayuno de su amiga y el de él.

—Llegaron más rápido de lo que esperé, —dijo mientras se acercaba a su madre y besaba su frente, le dio un golpe a Hanji en el hombro en forma de saludo, —hola, Petra.

—Levi, cariño, —la escuchó decir, la rabia amenazaba con aparecer —Te he extrañado tanto.

—Qué curioso, porque yo no, —la miró con desdén, luego miró a Hanji, — pensé que saldrías temprano.

—El cansancio del viaje me cobró factura, Levi. — Entendía el porqué, ella no era muy dada a esos viajes exprés, — necesitamos hablar del próximo trabajo, así que esperaré a que hables con estas damas, posteriormente me iré.

Él asintió, pero sabía que solo quería hablar de Eren, de cómo lo cuidarían y los elementos importantes para su salud diaria.

—Dime Hanji, —Petra se acercó y depositó los platos con la comida, — ¿Aún sigues con esa mujer?

—¿Te refieres a mi amada Mikasa? —Ella se llevó el tenedor a la boca y continúo hablando, — por supuesto, ella es el sol de mis días y he estado pensando en cómo proponerle matrimonio, ¿Me ayudarías, Levi?

—Joder, eso me parece una pérdida de tiempo, — respondió también comiendo, —pienso que deberías hacer una pequeña reunión con tus amigos más íntimos, una linda cena y simplemente le preguntas con la argolla en mano, estoy seguro dirá que sí.

—No estoy de acuerdo, — dijo la peli naranja sacándolos de su conversación, — deberías buscar un hombre que te merezca y tenga plata para apoyarte con tus investigaciones.

—No me interesa, Mikasa es todo lo que necesito, — respondió dándole una sonrisa, — me gusta tu idea Levi, así que veré en donde realizarlo, están invitadas de antemano. Bueno, los dejo, iré a ver a mi amorcito corazón.

Él solo sonrió al ver la expresión de asombro de la mujer y la actitud de su amiga, Hanji salió quedándose a solas con su amada madre y la víbora, terminó su desayuno y volteó a ver a su madre, ella le sonreía con amor sabía que era legítimo.

—No pienso volver con Petra, — respondió evitando de inmediato las palabras de su madre, — Tú misma me lo dijiste, que jamás volviera con una persona que te traiciona, tú no perdonaste a mí padre, ¿Por qué yo tendría que perdonarla?

—Hijo, ella se muestra arrepentida, — sus palabras eran honestas, — es una buena mujer y te apoyara en tu día a día.

Al ver la mirada de santa de Petra sintió como su autocontrol se iba a la mierda, así que se levantó y fue hasta su escritorio sacó la revista y la lanzó a la mesa.

—Dime que honesta es con éste artículo, — vio cómo su madre empezaba a leer y la mirada de angustia de Petra, — puede engañarte con su carita de niña buena, pero es una víbora que se va a casar con un multimillonario dentro de tres semanas.

—No es cierto Kushel, — su voz sonaba muy quebrada, — he terminado con él solo para estar con su hijo y…

—¡Mientes!, — la cortó de inmediato, — ésta noticia ha estado corriendo por todas partes, se afirma que los lugares ya están apartados y el vestido tiene toda la joyería posible, no me vengas con estupideces.

—Hijo mío, — ella se paró y lo abrazó con fuerza, — lamento ésta reunión, regresaré a Italia puedes ir a visitarme cuando quieras, esa es tu casa también.

—Gracias, madre. — La llevo hasta la puerta y ella se marchó -

La amaba con todo su ser, era una mujer dedicada que lo había educado con cariño, agradecía cada día que pasó a su lado, por su parte, la apoyó al momento en que su padre los dejó, ese bastardo se fue con una mujer 10 años menor dejándolos a su suerte, ahora ella estaba tratando de convivir con alguien que la trataba como una reina y él estaba feliz de ver a su madre enamorada, por ese motivo no se le hizo extraño que decidiera regresar lo más pronto posible.

—Puedes irte, — le señaló la puerta a la otra mujer que lloraba, — deja de hacerte la mártir y responsabilízate por tus actos.

—Pe… pero Levi, — trataba de calamar sus sollozos, — Yo… de ver… verdad te amo y…

—Pero yo ya no, — la interrumpió y abrió la puerta, — si sigues con ese jodido tema, te juro que me iré del país porque me tienes hasta las pelotas con ésta idiotez.

La vio levantarse e irse dejándolo solo con una mala mirada, él simplemente suspiró dejándose caer en su sofá, estaba tan cansado de la insistencia de Petra que de verdad quería irse lejos y por fin descansar de esa mujer, no sería malo conseguir una casa en Italia, cerca de la costa y de su madre.

—Levi, — la voz de Mikasa llamándolo lo sacó de sus pensamientos, — creo que deberías venir, es Eren.

Se levantó de inmediato y señaló el plato de comida, salió hasta el lugar donde el joven se encontraba, su corazón se agitó y vio a Hanji sentada con una mirada llena de preocupación.

—¿Qué pasa? — preguntó empezando a buscar a Eren en la piscina, — El mocoso, dónde …

—No quiere salir, — respondió y señaló donde estaba el menor, — creo que ha estado llorando, mira detenidamente.

Así lo hizo, había pequeñas perlas rodeándolo, se veía tan pequeño e indefenso que, sin pensarlo dos veces, se quitó los zapatos y se zambulló, quería putear al universo por hacerlo más bajo de lo que él siempre deseó y que al mocoso le diera por ubicarse en la parte más profunda.

Se sumergió y acarició las mejillas del menor, notando como las lágrimas salían de sus ojos, se solidificaban y rodaban en forma de perlas, quería decirle que todo estaba bien, que no permitiría que nada lo lastimara, pero eso sería imposible en ese instante, solo pudo empezar a buscar alguna herida, cuando sus pulmones exigieron aire salió, se sintió impotente.

—¿Tiene algo? — escuchó a Hanji. Él negó con la cabeza — ¿Tendrá hambre?

—Dime, genio de mierda, — empezó a hablarle con fastidio, sin salir de la piscina — ¿Qué carajos come un tritón?, ¿acaso piensas darle una taza de café, o un curry?

—Pues yo le preparé un desayuno oriental, — escuchó decir a Mikasa, él solo quería patearles el trasero, — es arroz, pescado, y té verde.

Iba a responder, cuando sintió las manos del castaño sujetarse de su cuerpo y emerger lentamente detrás de él, la mirada de las mujeres era de completa sorpresa y adoración.

—Me gusta el arroz, — su voz era maravillosa, aunque algo temblorosa, — pero no suelo comerme a mis hermanos de hogar.

Mikasa se agachó y le pasó el plato con el arroz, le sonrió amablemente, se sorprendió un poco pues esa mujer solo le sonreía a su novia, pero tal acto le generó confianza al castaño, se alejó del cuerpo del mayor, tomando con sumo cuidado el plato llevándose la comida a su boca; por su parte, Levi salió y con ayuda de las mujeres retiraron la carpa protectora.

—Podemos prepararle cualquier comida, menos cualquier elemento vivo que provenga del mar, — dijo Hanji mientras Mikasa tomaba nota, — nosotras debemos cocinar, bueno, más que nada tú, cariño, — sonriéndole dulcemente a la jovencita, — porque si dejamos a Levi con esa tarea lo intoxica.

—Me esforzaré, — respondió la azabache, — hay que probar diferentes sabores para estar al tanto de lo que le gusta y lo que no.

—Hay otro problema, — sabía que decirlo ahora bajaría los ánimos, pero era necesario, — Eren probablemente quiera regresar a su hogar.

—Pero, Levi…

—Solo es cuestión de preguntarle y que él tome la decisión, — la interrumpió Mikasa, Levi simplemente asintió.

Él se alejó de sus amigas y se fue acercando al joven que sonreía ante su plato de comida.


Desde la noche anterior había sentido mucha angustia, Levi parecía ser una persona fuerte y decidido, su mirada era tan penetrante que sintió una fuerte corriente por su columna; esa noche soñó con Erwin y todas esas cosas que vivió lo hicieron sentir inseguro y temeroso, cada lagrima que derramó sobre su almohada y la falsa sonrisa que debía mostrarle a sabiendas que era tratado solo como una opción de diversión.

Él en ese momento moría por que el rubio lo llevara a conocer los alrededores del palacio, una cena romántica, un paseo en barco o simplemente que se esforzara en saber su verdadero nombre, pensó que su esfuerzo de salvarlo sería la clave para que el viera en su persona a la persona amada, pero entendió que su falta de voz fue la clave para que todos esos sueños que llegó a tener se quedaran estancados en el dolor de sus pies.

Sabía que su inocencia y falta de experiencia en la vida le había cobrado con fuerza, que el amor de su padre fue ignorado y ahora entendía que jamás debía haber ido con la bruja que lo engañó desde el principio, pero la juventud es estúpida y el amor no te deja pensar con claridad.

Todos esos pensamientos lo llevaron a un dolor intenso e hizo que se arrinconara en una esquina y sus lágrimas traicioneras salieron, quería sentir los brazos de su padre y que le dijera que todo estaría bien pero sabía que era imposible, estaba pidiéndole a cualquier dios que le permitiera descansar por siempre y ese dolor desapareciera; escuchó ruidos fuertes, y levantó su rostro para entender que ocurría, una mujer de cabello negro y corto corría algo sobre él, empezó a sentir más temor y encogiéndose más sobre sí mismo.

Vio a Levi entrar para ayudarle a la joven, le dijo algo, pero sus nervios le impidieron escuchar con claridad, él desapareció y se recostó de nuevo, su corazón latía con fuerza por el miedo, por sentir la mirada penetrante de la humana y por recordar todas esas cosas que había sentido siendo simplemente burbujas y posteriormente esferas.

Perdió la noción del tiempo hasta que una mano lo tocó y sintió una calidez que jamás había percibido, al levantar su rostro lo vio y entendió que lo estaba preocupando, sabía que no podría expresarlo por medio de palabras y menos que durara demasiado debajo del agua, lo vio salir y sujetarse de la baranda de ese lugar.

Su voz era como la había escuchado desde su "hogar" y sentía paz, él hablaba con 2 mujeres y sin pensarlo salió sujetándose del cuerpo del azabache. Las mujeres le hicieron una expresión de ternura y aunque hablaban entre ellos él solo podía detallar la belleza que lo rodeaba en ese momento.

No podía negar que estaba muriendo de hambre y agradeció a Mikasa por atenderlo con un delicioso plato de comida, aunque siempre le había parecido extraño que ellos disfrutaran comiéndose a sus vecinos.

Los vio alejarse y aunque trataba de apartar su vista de Levi le costaba demasiado trabajo, él era un hombre bastante atractivo, su mirada tan penetrante que en algunos momentos le temía, pero se sentía tan atraído por tan bellos orbes que quería perderse en ellos y jamás salir.

Después de un par de minutos vio al azabache acercarse y las mujeres tenían una cara que demostraba preocupación o tal vez tristeza, él se sentó a su lado y después de acomodarse el cabello hacia atrás comenzó a hablar.

—Eren, — su voz era tan profunda que su vientre empezó a sentir cosas raras, — no soy nadie para retenerte y te pregunto esto por tu bienestar.

—Claro, — empezó a inquietarse, algo le decía que esas palabras amables traerían un dolor -

—Tú, — el silencio se prolongó, así que supo que estaba tratando de buscar las mejores palabras, — ¿Quieres regresar al mar?

Al escuchar esas palabras se alejó un poco y llevó sus manos al pecho, esa pregunta le dolió demasiado, pensado que él solo era un estorbo para el azabache.

—No lo tomes a mal, mocoso idiota, — levantó de nuevo su mirada, estaba a punto de derramar lágrimas, — llevas muchos años lejos de tu hogar, pensé que querías…

—No quiero, — respondió de inmediato, no solo porque quería conocer más a Levi, sino porque tenía miedo de encontrarse con una realidad más dolorosa, — no me siento aun capaz de regresar, fui un mal hijo y hermano, el mar me recibió con dolor y amargura, para ser honesto, tengo demasiado miedo.

—Eren, — posó sus manos sobre su cabeza, — entonces, bienvenido a ésta familia un tanto disfuncional.

No entendía a lo que se refería hasta que vio a la mujer de lentes correr hacia ellos con una cara bastante extraña.

—¡Leviciento! — se lanzó con tanta fuerza que los dos terminaron dentro de la piscina, — ¿me consideras tu familia?

—No seas estúpida, cuatro ojos de mierda, — empezó a reír cubriéndose la boca, — hablaba de Mikasa, tú eres el estorbo.

Vio a la castaña ser ayudada por Mikasa para salir y ambas se abrazaron con fuerza.

—Ellas son pareja, — lo escuchó sonrojándose un poco, giró para verlo, — la loca se llama Hanji, está obsesionada contigo, ella fue la que me ayudó a encontrarte, es relativamente es una buena persona.

—Gracias por dejar que me quede — se le acercó con la intensión de abrazarlo, pero sus temores no lo dejaron, — te ayudaré en lo que pueda.

—Mocoso idiota, — le colocó esa fuerte mano en su mejilla, — necesitarías piernas para acompañarme, pero no te preocupes buscaremos un lugar mejor para vivir.

Lo vio salir de la piscina y sintió esa paz tan agradable que el azabache le generaba.


Bueno hasta aquí el cap, lamento la demora, ya entré de nuevo a la universidad y este semestre está más movido de lo que pensé, así que pido amablemente me tengan paciencia, tratare de escribir en mis tiempos libres, no pienso dejarlas.

Espero les gustara y si es así háganmelo saber.

Sin más Ame las ama.