Los personajes no me pertenecen son propiedad de la llama asesina XDD yo solo hago que se amen.

Gracias a mi beta por su tiempo y sus lindas palabras con respecto al fic.


Los días fueron pasando, Eren se acostumbraba rápidamente a su nueva vida, no sabía si debía llamarlo de esa manera, pero no había otra forma de cambiar ese destino que él había generado en el castaño.

Le gustaba su linda silueta sentada al borde de la piscina, no podía negar que esa voz tan bella que entonaba en las noches lo llenaba de una tranquilidad infinita, pero había una nota de dolor, que de igual forma hacía sentir que su corazón se desgarraba.

—Oye cuatro ojos de mierda – la llamaba por teléfono a las 5 am, necesitaba de su ayuda – despierta de una puta vez.

—Sabes que estas no son horas de llamar ¿verdad? – se escuchaba cansada y medio adormilada –

—Es Eren – contesto de inmediato –

—¿Qué le pasa a mi pequeño? – dio en el blanco con el inicio de la conversación –

—Sigue llorando demasiado y ha estado cantando – se acercó a la ventana para poderlo contemplar – su voz es hermosa, pero suena extremadamente triste.

—¿Has intentado hablar con él? – esa pregunta lo descoloco, él no tenía ese don –

—Sabes a la perfección que no tengo la facilidad para comunicarme con los demás – respondió con toda la seriedad del asunto, pero era una buena idea –

—Solo escúchalo – un bostezo se hizo presente, supo que había quedado en coma nuevamente –

Colgó el teléfono, fue hasta la cocina, llevo uno de los postres que Hanji solía comprarle, aparentemente le gustaba bastante; camino a paso lento, lo observo ahí, viendo al firmamento, una parte de su hermosa cola estaba sumergida en el agua, de sus hermosos ojos caían lagrimas que al tocar el suelo se convertían en lindas perlas.

—Oye mocoso – quería sonar amable, pero de verdad que no lo lograba – toma y deja de llorar.

Le extendió el pequeño plato, sin dudarlo el joven limpio sus lágrimas, lo tomo con cuidado, esos finos dedos le llamaban demasiado la atención, sin mentir su corazón se aceleraba cuando estaba cerca.

—Gracias Levi – se llevó el primer bocado, sonrió – estos sabores son increíbles me gustan demasiado, ¿sabe cuál es?

—Chocolate – respondió sentándose a su lado – mocoso, ¿quieres decirme que te pasa?

—No sé de qué me habla – su voz sonaba nerviosa, ahí se dio cuenta que él era como un libro abierto –

—Nadie llora por nada – respondió mirándolo fijamente – tus canciones son hermosas, pero son tristes, no soy imbécil.

—Lo siento – bajo la cabeza, dejo el plato en el suelo – no quería incomodarlo.

—Vamos mocoso, si me incomodaras nunca te hubiera buscado – respondió, se recostó en el suelo – eres importante para todos nosotros.

—Y usted ¿Qué piensa de mí? – esa pregunta sonaba triste, pero a la vez llena de ansiedad, se acercó a él viendo sus hermosos ojos verdes en él –

—Creo que tienes una gran parte de mi corazón – esa linda sonrisa que tanto le gustaba hizo presencia, se sintió perderse en ella – ahora, si no quieres hablar está bien, esperare para cuando quieras hacerlo, trata de descansar.

Acaricio su mejilla, se levantó, entro a su cuarto, estaba quitándose la camisa cuando sintió unos pasos en el interior, de inmediato se giró para atacar, su mente quedo en blanco, ahí estaba el hermoso tritón, cubría su cuerpo con una de las toallas que dejaba cerca de la piscina.

—Levi – lo vio dar un paso, se enredó, lo vio irse de cara, pero corrió para sujetarlo antes que se golpeara – lo lamento, había olvidado como se hace.

—Cómo es posible? – pregunto, llevándolo hasta su cama lo dejo ahí, puso las sabanas en su cuerpo – creo que necesito una explicación, si es posible - se sentó en su silla viéndolo sin poder parpadear –

—Yo no quería mentirte, es solo que le temo a mis recuerdos – llevo sus lindas manos a sus ojos, empezando a sollozar – déjame contarte en verdad que fue lo que paso.


Tratar con Levi era fácil, él no se guardaba nada, lo decía sin pena ni gloria, era agradable porque desde que lo conoció sabía que no le había mentido, su mirada nunca se apartaba de su ser, sus pocas caricias lo hacían sentir especial.

Verlo a esa hora con uno de esos deliciosos platillos lo hizo más que feliz, que él quisiera saber que lo atormentaba género en su ser una emoción desbordante, la cual solo su familia y amigos de ese entonces demostraban. Al verlo alejarse sintió esa necesidad de ser honesto con el mayor, saco su cola del agua, sintió como ella cambiaba a esas cosas que tanto dolor le causaban, le gustaban sus piernas, lo hacían ver alto, pero el dolor al ponerse de pie lo atormentaba.

Se arrastró para tomar la toalla, en esa época le habían enseñado varias cosas, entre ellas que el cuerpo jamás debía estar desnudo, se puso de pie, sintió como el dolor no estaba, le costaba trabajo como en un principio, pero cuando lo vio se sorprendió de ver ese torso tan bien esculpido, sabía que era silencioso pero el mayor lo detecto y sin querer se tropezó.

—Mi padre era el líder de nuestra comunidad – comenzó sin mirarlo, quería ser lo más preciso posible – Su nombre era Grisha Jeager y mi madre era Carla Jeager, ellos se especializaron en la medicina, ayudábamos a otros cuando enfermaban, tenía varios hermanos y hermanas, vivíamos tranquilos, pero yo era el más inquieto, quería conocer otros mundos, ver a los seres que tenían extremidades, así que sin permiso una noche me escape.

Había un hermoso barco, me acerqué, vi a tantas personas que bailaban mientras cantaban, me sentía dichoso, ahí apareció él, era hermoso, su cabello rubio como el sol, alto y fuerte, labios finos, voz fuerte, sentí que mi corazón fue robado por aquel hombre, prestaba atención a todo lo que le decían, ahí descubrí que era el príncipe de esa región, su nombre era Erwin Smith, estaba de cumpleaños, tanto hombres como mujeres se le acercaban para robar un poco de su tiempo.

Mi padre me encontró, cuando él se enfadaba tenía una fuerza titánica, así que destruyo el barco con el fin de evitar que yo volviera acercarme, en la confusión de la destrucción logre soltarme de su agarre, busque al joven mozo, se estaba ahogando así que sin dudarlo lo saque y lo lleve a la orilla.

Estaba embelesado, su belleza me cautivo, pensaba que el seria el amor eterno del que mi madre hablaba, así que jure junto a él que estaríamos juntos, regrese, fui castigado severamente, le rogaba a mi padre generara algo para tener piernas, como era de esperarse él se negó, mi madre y hermanos trataban de quitarme la idea, diciendo que sería lastimado, pero no les hice caso, en cuanto pude fui a buscar a aquel ser del que se decía usaba magia para conceder deseos.

Su nombre era Reiner, era uno de los pulpos majestuosos que existían en esa zona, sin mentirte estaba asustado, pero quería estar junto a él, que me amara como yo lo hacía, así que con toda la determinación entre, le dije lo que quería, pero me pidió algo a cambio.

—¿Qué fue? – al escuchar la voz del mayor, se dio cuenta que se había quedado callado, lentamente poso sus ojos en el –

—Pidió mi voz – sonrió con dolor – según lo que recuerdo mis padres decían que mi voz podría cautivar a cualquiera, me sentía feliz por esas palabras.

—Deduzco que no te importo dársela – asintió, suspiro y continuo –

—Acepte el trato, no sé qué fue lo que hizo, pero cuando ya mi voz había abandonado mi ser, el me llevo hasta la superficie y me hizo tomar algo, al terminarlo después de unos minutos yo ya tenía mis piernas, estaba dichoso, podría estar al lado de mi amado, pero jamás me espere lo que Reiner me dijo después.

-¨Si al tercer día él no te ha besado y dicho que te ama, antes de que el sol se oculte deberás clavarle esta daga en su pecho, su sangre permitirá que regreses al mar, si no lo haces te convertirás en burbujas, pero si es todo lo contrario, recuperaras tu voz, tendrás tu felices para siempre¨-, me la entrego, pero muy en mis adentros quería creer que no debía usarla, que sería feliz.

Me costaba trabajo caminar, no podía equilibrarme, me dolían terriblemente mis pies, sentía que caminaba en lo que después aprendí que eran espinas, pero solo pensaba que era normal que era un pequeño sacrificio para estar con él, esa tarde Erwin me encontró, me coloco su capa explicándome que no debía estar desnudo, ahí comprendí que mi piel no debía estar expuesta.

Fui tratado en el palacio con mucho cuidado, él parecía estar interesado en mí, me llevo a conocer el lugar, me enseñó a bailar, me tocaba de la forma que yo deseaba, paseábamos, cenábamos siempre juntos, lo que él quería que hiciera lo hacía, con decirte que hice cosas vergonzosas, solo porque pensé que me amaba, ahora que lo pienso, solo fui un ingenuo, permitía que me tocara, su lujuria se sentía en cada toque, pero él nunca continuaba.

Y el tercer día llego, me llevo a una habitación hermosa, bebimos un delicioso vino, me hizo suyo, me sentía feliz, creía que ese día por fin tendría ese final feliz que había soñado, al principio me dolió demasiado, el solo entró en mí desgarrándome, pero no me importo, otro acto que demostraba nuestro amor.

Él no me beso, no me dijo que me amaba, empecé a preocuparme, mi mente me decía que me habían usado, pero mi corazón gritaba que no era así, unos golpes en la puerta lo hicieron levantarse y una joven ingreso, me miro con desprecio, le susurro algo, luego de eso Erwin se fue, ella se me acerco para decirme -¨fuiste usado y ahora serás desechado como todos los demás, su majestad acaba de salir a su boda¨-, después se retiró, de mis ojos no paraban de sacar lágrimas, me levante, me vestí, me fui corriendo para confirmar esas palabras, ahí estaba él, con un hermoso traje blanco junto a ella, era tan hermosa como una estrella.

Corrí, me subí al barco, presencie toda la ceremonia, su sonrisa era diferente a la que me daba, comprendí que si había sido un idiota, que le entregue mis ilusiones, pensé que no hablar no generaría una conexión, pero no fue así. Se fueron a su cuarto espere en la puerta a que se quedaran dormidos, ingrese, me coloque sobre él, entonces saque la daga, volvería con mi familia, pediría perdón, olvidaría todo lo relacionado con el amor, pero no pude, yo sentía que lo amaba, así que simplemente me aleje, me senté en el mismo lugar que lo observaba cuando lo conocí, cuando el crepúsculo llego, sentí como mi cuerpo se deshacía y ya no supe más, hasta que te vi.

—¿Sentiste dolor en tus pies, esos 3 días? – solo pudo asentir, aun recordaba, todavía podía sentirlo de nuevo - ¿No recuerdas nada cuando estabas en las esferas?

—No, nada – respondió apenado, Hanji le dijo que Levi le hablaba seguido – perdóname.

—No hay nada que perdonar – lo vio acercase para arrodillarse frente a él, tomo sus manos, esos hermosos ojos se posaron en los suyos – eras un mocoso de otro mundo, te dejaste seducir por un desgraciado sin corazón y confiaste en su amabilidad, amaste de corazón, entregaste tu vida por él, así que no te arrepientas, además eso es el pasado ¿verdad?

—Si – esas palabras lo calmaron, se sentía feliz – sabes, lo último que escuche fue que Erwin les decía a todos sus amigos que yo sería ese lindo muñeco que le quitaba la ansiedad de su boda, así que me usaría como tal, al fin y al cabo, él jamás estaría con un hombre, ahí me sentí más estúpido.

—Gracias por confiar en mi – sin pensarlo lo abrazo, esas fuertes manos correspondieron su acción – ahora que sé que puedes caminar, iremos a que conozcas y si luego lo deseas te llevare a tu hogar.

—No quiero ir – respondió sin dudarlo – sé que nadie estará esperándome.

—Bueno aquí podrás hacer lo que quieras, harás feliz a la loca de Hanji – lo vio levantarse, se cubrió el cuerpo – ellas podrán enseñarte todo lo que quieras, mientras yo trabajo.

—Puedo ayudarte – no quería separarse del mayor, él le brindaba paz – si quieres claro está.

—Eso estaría bien – se fijó que todo el lugar estaba extremadamente limpio – veremos cómo te sacamos documentación, ahora dime ¿vas a dormir aquí o en la piscina?

Al escuchar esa pregunta se sonrojo, de inmediato se puso de pie, la sabana cayó de su cuerpo, sintió vergüenza al ver la mirada de Levi sobre él, se agacho para cubrirse de nuevo e intentar salir lo más rápido posible.

—Eren – escuchar su nombre de esa voz hizo que sentirá un placer extraño, él siempre lo llamaba mocoso – quiero que sepas que eres hermoso, me vale mierda si eres hombre o mujer, pero no te avergüences de lo que eres.

—Gracias, descansa – iba a salir, pero sintió como era levantado, su rostro lo sentía extremadamente rojo – puedo llegar hasta allá.

—Si te caes me sentiré culpable – sabía que esas palabras eran honestas – no te esfuerces, cuando estés preparado podemos sacar tiempo para que aprender a caminar bien, mientras tanto descansa y déjate mimar por esas locas.

—Lo haré – se pegó a ese cuerpo, nunca se había sentido seguro, pero con el todo era diferente –

Al llegar él lo coloco suavemente en la piscina, en donde su amada cola salió, sintiéndose más tranquilo aun, se estiro tomando el rostro del mayor, dejo sus labios en la mejilla, viendo como esos ojos mostraban un aprecio honesto hacia su ser.

—Descansa Levi y gracias por escucharme – se introdujo por completo, sintiendo que se había quitado un peso de encima –


Gracias por la paciencia y perdón por la demora, he estado sumamente ocupada con la maestría y he tenido otros problemas que me han afectado emocionalmente, generando que la inspiración se pierda.

Sin más Ame las ama.