Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp.
Capítulo 34
El día del cumpleaños de Valeria ha llegado, hace poco me levante y arregle para estar en casa, Robie seguía dormido con Aki, y la pequeña aferrada a él, con sus manitas sobre el tronco de Roberto, y su cola enroscada en la mano de el:
-¡Arriba dormilones, hay que desayunar! –llame a ambos que ya estaban despertando
-Está bien –declaro Robie, levantándose sujetando a la pequeña en sus brazos, esta estiro su cola y brazos a los lados- ¿Dormiste bien pequeña?
-Papá –exclamo la pequeña para luego bostezar
-Lo tomare como un sí, Aki –dijo Robie acariciando la cabeza de ella
Tomo asiento tras la barra y sentando a Aki en su regazo tomo la papilla frente a él, una cucharita de plástico y un babero que le coloco a la pequeña:
-Ahora abre la boca
Ahí lo vi luchando por darle esa primer cucharada de papilla a Aki, ella estaba más centrada en alcanzar la barba de Robie, en un momento donde la pequeña abrió de más la boca él le puso la cuchara y ella comió todo, fue entonces que saboreo la papilla y se centró en las cucharas:
-¿Verdad que esta rico? Buena niña, aún hay más –dijo Robie con un tono de voz más suave
-¡Que adorables! –Exclame en voz alta- Casi hasta pareces su papá
-Esta pequeña tiene que comer bien –dijo dándole otra cuchara de papilla y limpiando con el babero los residuos en la barbilla de la pequeña- y tengo que aprender a darle de comer
-No te preocupes por eso, yo puedo hacerlo –dije sonriéndole- tú has de estar hambriento, anda, come un poco
-Cuando esta pequeña está satisfecha –dijo atinando otra cucharada en la boca de Aki- muy bien pequeña ¡Ahí viene otro avión!
Me vi enternecida por la imagen, Robie tiene cierta naturalidad para darle de comer a la niña, aunque en ocasiones pelea con sus manitas para evitar que le tire la cuchara, pero la acomodo correctamente, y ahora la alimenta:
-Te gustan los bebes ¿Verdad?
-Bueno –dijo limpiando la boquita de Aki- son el futuro, son unas criaturas adorables –dijo levantando a Aki y manteniéndola frente a él, para luego besar su frente y la pequeña estirar sus manos a Robie- de lo único que se preocupan es comer, dormir, jugar y reír, me gusta verlos reír, y si puedo ayudarlos a que se diviertan, siempre lo hago ¿No crees que escucharlos reír y jugar con ellos es revitalizante?
-Si –dije asintiendo- por un momento nuestro mundo se vuelve como el de ellos, solo hay que preocuparnos por jugar y divertirnos junto a tan hermosas criaturas, aunque el que muestres tanto cariño así es que planeas algo
-¿A qué te refieres? –Pregunto tomando otra cuchara con papilla- Abre grande Aki, esta es la ultima
-Pues ¿Tú quieres ser padre?
Al escuchar esa pregunta se sonrojo y comenzó a reír de manera incomoda, dándole la última cucharadita de papilla a Aki:
-B-Bueno… si, digo, quiero formar una familia –contesto algo nervioso- Es el objetivo de todo hombre, tener una buena esposa… una bella hija, o un fuerte varón, una familia
-Son bonitas palabras Robie –dije con mi codo apoyado sobre la barra y mi mentón en mi mano… concordamos en ese objetivo- Sabes, yo también quiero ser madre algún día
-¿Enserio? –cuestiono con la pequeña recostada en su brazo izquierdo
-Si –conteste asintiendo- es mi sueño desde niña, no solo concebir una vida, sino conocer a aquel que comparta esa vida, con quien cuide a mi pequeña o pequeño… creo que especialmente eso, conocer al amor de mi vida
Ahí voltee con Robie, me está pasando más a menudo, esto de verlo detenidamente, sus facciones algo duras, su barba bien delineada, esa pequeña sonrisa que contrasta con su mirada directa, esos ojos oscuros que se clavan en ti cuando hablas con él, siempre me mira a los ojos cuando hablamos, puede que para otros sea intimidante, pero eso demuestra seguridad y confianza… sus fuertes brazos y figura bien esculpida.
Estoy delirando:
-B-B-Bueno, son cosas que todos buscamos –dije desviando la mirada, quien sabe cuánto abre pasado mirándolo, pero no debió ser cómodo para el- ¡Tu desayuno! Rápido, tienes que comer algo –ahí me puse de pie y camine hasta el, tomando a Aki- Bon apetito –dije sonriéndole
-Oh, c-claro Amanda –dijo sonriéndome, me gusta cuando amplía su sonrisa, lo hace ver más tierno- huele muy bien
-Valeria me dio consejos para preparar tacos –dije sonriendo- resulto muy interesante y al buscar en internet encontré una gran variedad –volví a mi asiento con la nena en brazos dándole una palmadita para que sacara el aire- al vapor, dorados, de tortilla de harina o maíz, de masa, es muy llamativo ¡Y me gusta! Había escuchado que la gastronomía mexicana es variada, pero tan solo en su referente global tiene muchas variantes, es sorprendente
-Y como no, es algo simple, pero llenadero –comento probando su comida, el ahí dejo escapar un sonido de aprobación- y esto está muy bueno, como siempre, te luces en la cocina, Amanda
-Gracias Robie –dije sonriéndole- los hice con mucho cariño
Y que siempre halaga lo que preparo, siempre la disfruta gustoso con una amplia sonrisa, nunca deja nada en el plato, con eso sé que sus halagos son sinceros, siempre me provoca este calor en mi estómago:
-¡Oh! Cierto, ¿Te llegaron mis cartas?
-Sí, dos cartas ¿Verdad?
-Así es –dije asintiendo, y algo nerviosa, no sé qué dirá
-Me parecieron muy bonitas, Amanda –dijo sonriendo- lamento no haber respondido, es solo que tenía poco tiempo para siquiera leerlas
-No te preocupes por eso Robie, más me importaba que te llegaran… ¿Entonces te gustaron?
-Mucho, simplemente me recuerdan la gran amiga que poseo –dijo sonriéndome
Con eso me sonroje y tan solo le regale una sonrisa, para después, ir al baño junto a Aki, ambos dormilones se despertaron algo tarde, ya son las 11 del medio día… sí que debía estar cansado, y esta nena que se quedó totalmente dormida:
-Tomare un baño junto a Aki, Robie
-Claro, yo me encargo de los trastes –hablo desde la cocina
Tome la toalla de Aki, su sonaja, jabón especial para escamas, shampoo para bebe y su ropita especial para salir, además de un juguetito que le compre, una pequeña pelota pero de un lado tenía el rostro de un león; algo más caricaturesco y tierno para un niño.
La mantuve en mi brazo izquierdo mientras aclimataba el agua, según las cuidadoras, el agua ideal para bañar a una lamia es unos grados más alta que la de un bebe de cualquier otra especie, y esa regla se repite con cualquier especie de sangre fría:
-Muy bien, agua lista para ti Aki
Y ahí entre con ella a la bañera, mantuve el nivel del agua llegándole por debajo de su cintura, ella está aprendiendo, suele sentarse sobre su colita enroscada, así que el agua solo le llega por la cintura:
-Ahora, a bañarte, hoy vamos de paseo –dije sonriéndole
La mantuve frente a mí entre mis piernas, ella sujetándose en mi pierna derecha, deje flotando un par de botes para con esos enjuagar la cabecita de Aki, no puedo usar algo como la regadera manual, ella aun es una pequeña.
Empecé enjabonando su cabeza con el shampoo y tallándola con cuidado, ella no dejaba de juguetear con la pelota y chapotear, mientras yo cuidaba de que la espuma no entrase en sus ojos u orejas.
Con la suficiente espuma en su cabeza y casi con algunas burbujas flotando por ahí rocié su cabeza con agua, con cuidado de que no callera en sus ojos y retirando todo el shampoo, ella tan solo reía y jugaba:
-Eres muy linda, ahora, limpiare tus escamas
Dicho eso, Segui aseando a Aki, y en entretiempos me limpiaba, es divertido, en momentos me dedique más a jugar con ella que en asearla, pero para el final, salimos bien limpias, y arregladas, solo fui al cuarto de Robie para secar bien mi pelo, aplicar algo de la fragancia frutal que tengo y arreglarlo para el día con un peine:
-Listo Robie –dije con Aki en brazos, vistiendo del vestido que Robie le compro, ella estaba muy ocupada con su chupete y peluche de harpía
-Oh, perfecto –dijo el apagando su celular- justamente Valeria ya está fuera ¿Vamos?
-No es algo temprano –cuestione extrañada- dijo que los invitados llegarían a partir de las 4
-Sí, pero le ayudare a poner las mesas, sillas y comida –comento sonriendo- hay que tomar tiempo, la familia es numerosa, y come como si cooperara –dijo riendo
-Bueno ¡Entonces vamos!
-¡Baba! –exclamo Aki levantando sus brazos también
Roberto solo rio y tomo las cajas con las medicinas, abrió la puerta para que saliera con Aki y luego la cerro tras nosotros, ya con el seguro puesto; más la bolsa con todo lo de Aki; nos dirigimos a las escaleras del apartamento, y pronto llegamos a la salida, donde Valeria esperaba con su vehículo aparcado justo al frente, Robie subió primero quedando atrás y yo tome asiento en el del copiloto:
-Mira que cosa más bonita –dijo Valeria acercándose con Aki, la pequeña ahí estiro su manita a Valeria- ¿Es la pequeña que están cuidando? –cuestiono Vale
-Así es –dije sonriendo- es la pequeña Aki
-Biba –dijo la pequeña estirando sus manos a Valeria
-Que tierna –dijo posando su dedo en la manita de Aki- bueno, nuestras tías se divertirán con ella ¿No crees Rob?
-Bastante, no dejaran de cuchichear con ella o cargarla ¿Lista para la fiesta?
-Como no –dijo Valeria sonriendo arrancando el auto- ver de nuevo a la familia siempre es divertido
-Espero no desencajar –comente con Aki en mis brazos
-No lo harás Amanda –hablo Robie- eres una mujer agradable, le caerás muy bien a mi familia
-Exacto, no te preocupes Amanda, serás bien recibida
-Bueno… ¡Y felicidades Vale! –Dije sonriéndole- Felicidades por tus… uh… ¿Cuántos años cumples?
-26 años
-Ya esta vieja –comento en tono burlón Robie
-Cállate treintón –respondió Valeria
Robie tan solo dejo escapar una risa burlona, por mi lado solo sonreí y mantuve a Aki bien cubierta con mis brazos y la tela con la que la cubro, el viento es algo frio y a la pequeña no le sienta muy bien.
Aunque el viaje no duro mucho, pronto salimos del área donde eh paseado o ido de compras, y nos adentramos en otra prefectura, esta con menos rascacielos pero con muchos más hogares de familias, apartamentos de tres pisos o cinco, nos detuvimos frente a una gran casa de dos pisos, es algo amplia:
-Bueno, Amanda –dijo Valeria saliendo de su auto- bienvenida a la casa de los García
-Y Hashimoto –comento Robie bajando también
-Es bonita
Una casa amplia, tiene un jardín frontal delimitado por una pequeña barda y una primer puerta de hierro que Valeria abrió, luego el pequeño jardín frontal y la entrada a la casa que tiene un pequeño techo, Vale abrió esa puerta también, permitiéndonos pasar, admito que estoy algo nerviosa, pronto estará llena de familiares de Robie, aunque no sé qué tan numerosa sea su familia:
-¡Ya volví! –Aviso Valeria retirándose su calzado- ¡Y traje visitas!
Robie también se retiró su único tenis y pasó, yo tan solo limpie mis pezuñas en el tapete en la entrada, ahí pasamos directamente a la sala, donde los padres de Robie ya estaban:
-¡Hijo! Me alegra ver que viniste –dijo la madre de Roberto abrazándolo y el devolviéndole el abrazo
-No podría faltar al cumpleaños de mi hermana –dijo rompiendo el abrazo y saludando a su padre estrechando sus manos- ni perderme de ver a la familia ¿Cuántos vendrán?
-Al menos unos 6 –respondió el padre de Robie- y quizás los abuelos Hashimoto
-¿Enserio? ¿El abuelo vendrá? –Cuestiono Valeria- ¡Eso es perfecto! Casi no lo veo, me llama por sus negocios de hoteles y bares, pero me alegra saber que vendrá para algo menos formal
-Ya sabes cómo es el abuelo, primero está el trabajo, aunque no es seguro que vengan, ya son muy mayores… ¡Amanda, hija! –Dijo la madre de Robie- perdóname, no te vi, pasa, adelante
-No pasa nada señora… s-señora G-García –dije dando una reverencia… quería llamarla por su nombre pero lo olvide por completo… por un momento temblé, soy tan estúpida ¿cómo pude olvidar el nombre de la madre de mi amigo?
-Me alegra que vinieras Amanda –dijo ella con una sonrisa- ya debes ser más cercana a mi hijo –dijo eso con un tono algo diferente, Roberto solo desvió la mirada y yo reí, ya me debí de sonrojar otra vez- ¡Mira a esa pequeña! Qué bonita –exclamo de repente caminando hacia mí- ¿Y esta nena? –dijo acercándose a Aki acariciándola
-Es solo… uhmm… bueno, un bebé que estamos cuidando
-Sobre eso –dijo Roberto poniéndose a mi lado derecho- hay algo que tengo que decirles sobre esta pequeña
-¿Ocurre algo hijo? –pregunto su padre extrañado
-Si… esta niña se llama Aki –dijo acariciando su cabecita- es huérfana… la encontramos en un callejón, abandonada, la cuidamos un par de días en lo que una agente gubernamental le encontraba un orfanato donde cuidaran de ella, ya hemos ido a jugar no solo con ella, sino con los otros niños… sé que es algo fuerte, pero tienen que saberlo –dijo Roberto con su voz seria y demostrando su temple
Su familia estaba impactada, su madre llevo ambas manos a su boca al igual que Valeria, mientras que su padre se apoyó en la señora García, relamiendo sus labios, ahí Roberto carraspeo:
-No quiero que eso mate el ambiente… pero tenían que saberlo
-¿Qué paso con su familia? –Pregunto su madre- ¿Por qué abandonarían a esta criaturita?
-Ellos… bueno, siguen con la investigación –dijo desviando la mirada- por ahora, está en buenas manos, y recibiendo visitas de una mujer que se preocupa como si fuese su madre –dijo eso mirándome sonriendo
Ahí solo reí ligeramente ante lo que dijo:
-S-Si… es solo… me duele pensar en la situación de esta nena, y siento la necesidad de cuidarla, aunque sea en el tiempo que encuentra una familia, hacerla sonreír –dije rascando su panza y Aki solo comenzó a reír- me hace pensar que mientras sonríe, tiene alguna esperanza de encontrar una buena familia
-Eso es… hermoso –comento Robie
-Tienes unos valores muy buenos, Amanda –dijo de repente el padre de Roberto- y esta niña… si algo podemos hacer por ella, díganlo, y no bromeo, si podemos aportar algo, lo que sea cuando sea, lo haremos
-Por supuesto –dijo la madre de Robie mostrándose más entusiasmada- es mas ¿Cómo se llama el orfanato?
-Nuestros ángeles, es aquí mismo en Tokio
-Muy bien, lo buscaremos, creo que ya sé a dónde ira el donativo anual de Hashimoto and partes –dijo entusiasmada
-¿Hashimoto and partners? –pregunte extrañada
-Es el negocio inmobiliario de mi familia –dijo ahora con un aire de orgullo sonriendo- 60 años en el negocio, desde mi bisabuelo, y ahora lo sigo junto a mi padre, aunque ya está pasando a manos más jóvenes –dijo volteando con Valeria
-Tengo el toque familiar –dijo Valeria guiñándome
-Y que ya me quiero jubilar, aunque extrañare vender casas o apartamentos… no importa ¡Pero hoy celebramos un cumpleaños! Así que dejemos esos temas de lado, Roberto –hablo de repente- tu hermana preparo lo que le dijiste, tu eres el que sabes
-Muy bien, empezare enseguida
-Por cierto, Amanda –hablo la madre de Robie- sé que esa criaturita apenas me ha visto… pero… ¿Puedo cargarla? Con esto de las especies siempre quise cargar a un bebé, son tan encantadoras
-Por supuesto –dije sonriéndole- solo cuidado, su colita es algo larga
Camine hasta ella y me agache un poco para pasar con cuidado a Aki, aunque esta se resistió un poco y volteo conmigo, luego la señora García la llamo, la bebe volteo con ella, y luego de mirarla unos segundos sonrió agitando sus manos:
-Que tierna pequeña –dijo acariciando su cabeza- te pareces a Valeria cuando apenas nació, igual de regordeta
-Mamá…
-No te quejes, son recuerdos muy bonitos –dijo jugueteando con las manos de Aki- que bonita
-Luces tan hermosa –dijo el padre de Roberto de repente- como la primera vez que cargaste a nuestros hijos
-N-No digas eso de repente –dijo la madre de Robie mostrando un ligero sonrojo
-Lo siento, pero con un recuerdo tan hermoso no me contuve –dijo acercándose a su esposa por su lado, y pasando su brazo por la espalda de ella, jalándola consigo- me trae tan buenos recuerdos, cuando estabas asustada de no ser una buena madre
-O tu temiendo porque si podríamos cuidarlos –dijo riendo ligeramente- ahora míralos
-Sí, han crecido mucho, y tú no pierdes tu belleza
Ahí ambos compartieron un beso corto, luego voltearon con nosotros, con Valeria y Robie disimulando y yo esperando, fue una escena muy tierna:
-Hijo –hablo su padre de repente con una voz algo fuerte, aunque con un sonrojo- Ya te dijo tu madre que la carne espera en la cocina ¡Órale!
-Si señor –dijo Roberto dirigiéndose a la cocina
-Ven Amanda –dijo Valeria tomando mi mano- sentémonos por aquí
-Pero quiero ir a ayudar a Robie –dije sonriéndole - ¿Puedo?
-Bueno, si quieres, es más, iré contigo
Los padres de Robie se quedaron en la sala conversando con Aki en brazos, aunque la pequeña parecía estar durmiéndose mientras tenía su chupón en su boca, Valeria me guio a la cocina, y ahí me di cuenta de que la casa es de un gran tamaño, la sala es muy amplia, con un sillón grande y tres individuales más una mesa de centro, de ahí se conecta al comedor con una amplia mesa y seis sillas, la mesa cubierta de una tela blanca y por último la amplia cocina, tiene una especie de mesa en el centro donde está la estufa y la rodea el refrigerador, alacenas y el lavabo, tiene mucho espacio.
Sobre la mesa están bastantes cortes de carne de res, pollo, salchichas polacas y pude ver algunos camarones, además de verduras variadas, especias en un especiero de madera, hay varias bolsas por toda la barra que rodea la mesa, así que debieron de ir hace poco al supermercado. Robie estaba revisando unos cortes sobre una bandeja metálica, cada uno estaba en una bolsa de plástico:
-La hice como dijiste –comento Valeria- pimienta, sal, salsa inglesa y mostaza
-Muy bien –dijo Robie asintiendo- está bien para empezar, directo al refrigerador –dijo tomando la bandeja y abriendo el refrigerador de doble puerta
-Compraron mucho –comente- esto me da muchas ideas… ¿Puedo preparar algo?
-¡Claro que sí! –Dijo Robie emocionado- puedes preparar lo que quieras, dejaras a la familia maravillada
-Bueno, la última vez que probé lo que Amanda preparo me dejo con ganas de mas –dijo Valeria pasando su mano por el estómago- suertudo
-Hoy tendrás suerte de probar su comida –dijo Robie en tono burlón- solo porque es tu cumpleaños
-Y qué mejor regalo
-Muchas gracias Vale –dije sonriéndole- me alegra que te guste lo que cocino ¿Tu que prepararas Robie?
-Todo será a la tradicional, algunos cortes marinados, otros con sazón simple de sal y pimienta, ya cada quien le añade la salsa que quiera –dijo tomando un delantal oscuro- esto de las carnes asadas es para dar un ambiente social, y disfrutar con la familia unos buenos cortes de carne, cerveza fría y una charla amigable
-Me gusta cómo suena –admití con una sonrisa- me recuerda a las comidas comunitarias en la comuna, nos reuníamos en eventos especiales y comíamos en el gran comedor, mi padre y madre siempre ayudaban en preparar todo
-No suena nada mal, hay que ir a una de esas reuniones –comento Valeria- y no suena tan lejano a lo que hacemos en… espera –dijo sacando su celular- oh, es Pérez, que extraño
-¿Por? –pregunto Robie
-Ayer me llamo y felicito –ahí ella presiono un botón en su celular y lo llevo a su oreja- hola Pérez que gusto ¿Cómo estás?... si todo bien por acá, ya el grandote esta cocina… ¿Qué?... ¡¿Qué?!... muy bien, voy para haya
-¿Sucede algo? –pregunto Robie extrañado
-Pérez está en el aeropuerto de Narita –dijo guardando su celular en el bolsillo- voy por el
-Valla sorpresa –dijo Robie sonriendo- se nota que te aprecia ¿Verdad?
-Si… no me esperaba esto, bueno, enseguida vuelvo
Dicho eso Valeria aviso rápido a sus padres, tomo sus llaves y salió de la casa:
-Ese Pérez, está loco por ella –comento Robie de repente, abriendo el refrigerador y sacando tomates, cebollas y chiles- y ella con ese otro tipejo
-¿A qué te refieres Robie?
-Que el buen cabo Pérez quiere mucho a mi hermana, eso se queda corto, la ama, pero bueno, no ha dado el paso –comento sacando una tabla para cortar y un gran cuchillo
-Quizás tiene miedo
-Algo, es el mismo servicio que lo tiene atado, pocas veces nos veíamos en los días libres, y cuando lo hacíamos mi hermana estaba ocupada, aun así, le falta valor
-Ojala tenga suerte –comete sonriendo, se nota que la quiere mucho- por cierto Robie ¿En qué te ayudo?
-Por ahora comenzare con las salsas –dijo comenzando a cortar un par de cebollas en pedazos grandes- e iré a prender el carbón más tarde, sigue siendo temprano, puedes relajarte por ahora
-Bueno, si puedo ayudarte en algo, solo dímelo
-Claro
-¡Amanda! –Hablo de repente la madre de Robie- ¿Puedes venir un segundo?
-¡Enseguida señora!
-Tamiko –escuche de repente a Robie
-¿Eh?
-Se llama Tamiko García –dijo sonriéndome- creo que por un momento se te fue el nombre ¿Verdad?
-Oh… s-si… p-perdón Robie, no lo hice apropósito
-Lo se Amanda, no te preocupes por eso –dijo regalándome su cálida sonrisa
Yo solo asentí y fui con los padres de Robie, ambos jugando con la pequeña pero esta parecía algo inquieta:
-Esta algo alterada –dijo la señora Tamiko- creo que no le caigo muy bien
-Ven aquí pequeña –dije tomándola en mis brazos- apenas los conoce, no se preocupen, cuando tenga confianza verán que es una niña muy tierna
-M-Mamá –dijo Aki estirando su mano hacia mi
-Que hermosa –exclamo la madre de Robie- te considera su mamá
-Es muy lista, considera a su hijo como su papá –comente sonriendo- creo que sabe bien lo que significan esas palabritas y a quienes referirse así
-Los niños son más inteligentes de lo que creemos –comento el padre de Roberto- Y no lo dudo de esta criatura adorable… y pensar que fue abandonada… ¿Mi hijo ha cuidado bien de ella? –Pregunto de repente- sé que le gustan los niños, pero no sé si en verdad los sabe cuidar
-Señores, déjeme decir que Roberto parece el padre de esta niña –dije sonriéndoles ampliamente- y no lo digo a la ligera, se porta tan protector y cariñoso con ella, y sabe cómo cuidarla, de hecho
Tome la cámara que guarde en mi bolsillo y se las pase, poniendo la foto con ambos dormidos:
-Esa foto la tome ayer por la noche ¿Verdad que son adorables?
-Mi pequeño luce tan hermoso –dijo la señora Tamiko con ojos brillantes, ahí pude ver que se retiró una lagrima- disculpa Amanda, pero… pero mi hijo luce encantador, por un momento parece padre e hija
-Mostrando esa foto a cualquiera podrían decir lo mismo –dijo el padre de Roberto- por ahora es la imagen más cercana de Roberto con su hija ¿No crees querida?
-Claro que si cariño –dijo la señora Tamiko abrazando a su esposo- algún día nuestro campeón nos dará nietos… algún día
-Primero su esposa –comento el señor Roberto- ahora que lo pienso… ¡Roberto García de la Madrid! –Grito de repente- ¿¡Porque demonios esta amable y hermosa mujer no tiene un anillo tuyo en su dedo!?
N-No esperaba eso:
-¿Eh?... ¿¡Que tanto dices papá?! –exclamo Roberto de repente, extrañado y abochornado
-¡Que tienes aquí a una mujer encantadora y no veo que la abraces, o siquiera te le declares! ¿¡Acaso tiras al otro bando!?
-¡No digas tonterías padre! ¡Ya te dije que son puras mentiras!
Y el papá de Roberto siguió su discusión pero en la cocina… yo no esperaba nada de eso, y admito estar algo sonrojada, el solo pensar en tener un anillo en mi dedo, y que ese anillo me lo dio Robie… me pone aún más roja, y con estas mariposas en mí estómago:
-Perdón por eso Amanda –dijo la señora Tamiko- mi esposo es algo intenso, es la edad
-N-N-No se preocupe señora –dije sonriendo, no tenía más que decir
-¿Quieres conocer más de la casa? –Pregunto sonriendo- especialmente el baño, uno nunca sabe cuándo surge la necesidad
-Oh, claro señora, muchas gracias –dije sonriendo
Ahí ella me guio por la casa, cuando estábamos por salir de la sala en dirección a un pasillo me topé con un gran cuadro, no evite detenerme cuando note un detalle importante, la torre Eiffel estaba en él.
Era un paisaje urbano, exponiendo varios techos, arboles, casas con balcones y hermosas balaustradas o barandales de metal, maceteros con flores coloridas… el cuadro es hermoso, denota una gran habilidad en el color, sombreado y detalles:
-¿Dónde consiguió ese cuadro? –Pregunte maravillada- es muy bonito, casi parece una foto
-Oh, la verdad es que fue un regalo, junto al marco
-¿Enserio? La persona debió ser muy amable –dije sonriendo, el marco es de madera oscura barnizada, abajo tiene una placa metálica con una inscripción, es la fecha en la que fue hecho y dos iniciales, R y V- es precioso
-Es un paisaje de la capital francesa, Paris ¿Eres de ese país, verdad?
-Así es –dije asintiendo vehemente- la gran patria Gala… es una ironía, nunca visite Paris
-¡¿Qué?! ¿¡Como que no!? –pregunto exaltada
-Las leyes en Francia son muy estrictas, no nos permitían entrar a las grandes urbes sin permisos especiales, y el proceso es muy largo… lo único que tengo de Paris son fotos de sus monumentos y lugares –dije sonriendo al ver de nuevo el hermoso cuadro- algún día lo visitare
-Los sueños siempre se hacen realidad –dijo la señora Tamiko- solo hay que esforzarse
-Lo se señora
-Sí, mi hija por ejemplo siempre tuvo un gusto por el arte, aprendió los trazos básicos del dibujo junto a escribir, tiene un don –dijo sonriendo- y valla que lo tiene, este cuadro hermoso no decoraría esta sala de no ser por su habilidad
-Espere ¿¡Valeria lo hizo?!
-Así es –dijo asintiendo con una gran sonrisa- Si supieses la historia… aposto con su maestro de arte de la facultad de arquitectura, a que si aplicaba todo lo del programa de estudios en un gran cuadro al óleo, quedaría exenta por todo el semestre con calificación aprobatoria
-¿Y este es el cuadro? –pregunte extrañada
-Así es –dijo asintiendo- lo dejo sin palabras, ella ya iba muy por delante de sus compañeros, en cuanto a habilidad de dibujo y pintura, y bueno, nos faltaba el cuadro, lo hubiese comprado de no ser por la terquedad de mi hijo
-¿Robie hizo el marco? –pregunte sorprendida
-Precisamente –dijo sonriendo- mientras que Valeria era una artista nata, mi hijo era más de oficios, mi esposo noto eso cuando nuestro pequeño… pues… ´´reparo´´ una silla del comedor; sobra decir que la pata quedo más alta que las demás; solo por un par de centímetros, pero él estaba muy orgulloso, y era su asiento favorito –dijo riendo, me puedo imaginar a un pequeño Robie jugando con herramientas- en secreto su padre emparejo bien la pata, no lo noto –dijo guiñando- luego de eso lo metió a diversos talleres y a una edad adecuada, a laborar con algunos carpinteros, soldadores, plomeros, inclusive un electricista
-Los mantuvieron muy activos, no sabía eso de Robie
-El solía hacer esa clase de trabajos para la casa, o alguna cosa que saliese de su mente, si lo vieses –dijo suspirando- no teníamos que pagar por un plomero o carpintero para reparar muchas cosas en la casa, e incluso se fabricó sus propios asientos
-Parece que le gusta mucho –dije sonriendo admirando el cuadro, ambos hermanos colaboraron para crearlo- Son muy unidos
-Y es lo que más me pone feliz –dijo la señora Tamiko sonriendo- me preocupaban ambos cuando se fueron a vivir sus propias vidas, que se dejaran de ver, o nos dejaran de lado… pero me sentí mas cómoda cuando ambos vivieron juntos, inclusive nos visitaban
-Que tiernos –admití sonriendo- no solo ellos, sino todos en la familia son unidos
-Algunos no tanto… pero si, buena parte son cercanos… ¡Mírame! Aquí mareándote con esto, y se suponía que te mostraría la casa, ven Amanda, vamos –dijo sonriendo
-Claro señora Tamiko, yo la sigo
Fue un bonito momento de recuerdos, y de saber aún más de la familia de Robie, su madre sonaba muy contenta, feliz de remembrar las cosas que sus hijos han hecho, es una gran madre.
Ahí ella me guio por la casa, mostrándome donde estaba el baño, una puerta que lleva al garaje y la que lleva al patio trasero, todavía no saldría, quería quedarme dentro, ya regresando a la sala la señora Tamiko comenzó a jugar con Aki en mis brazos, quiero que la pequeña se sienta cómoda con ella:
-Mira la harpía, está volando directo a tus manitas –dijo la señora Tamiko jugando con Aki
La pequeña extendía sus manos dirigiéndolas a donde iba el peluche, la madre de Robie solo la movía frente a ella haciendo la forma de un ocho:
-¡Y aterriza! –dijo dándole el juguete
Aki lo tomo y comenzó a agitarlo riendo:
-Que linda bebé –dijo ella acariciando su barbilla
-Es un angelito muy tierno –comente sonriendo
Pero cuando todo iba bien, Aki comenzó a agitar sus manos, haciendo algunos ruidos con su boca y mover más su cola, sé a qué se debe:
-Parece que tienes hambre ¡Robie, cher! –espero que esa última palabra no la sepa… es un secreto
-¿Ocurre algo Amanda? –lo escuche desde la cocina
-Aki parece que tiene hambre ¿Podrías calentar su biberón? Está en el bolso, al lado derecho
-Claro que si
Ahí lo vi salir de la cocina acompañado de su padre, ambos estaban riendo un poco, y pensar que hace unos momentos se estaban gritando, parece que todo fue en broma, el tomo el bolso que estaba sobre la mesa, y en poco tiempo calentó el biberón en agua hirviendo, al entregármelo cale la temperatura de la leche, perfecto:
-Está a buena temperatura ¡Merci! –dije sonriéndole
-No hay de que Amanda, por cierto –dijo susurrando- ¿Es acaso…?
-Si –ahí le hice una seña con mi dedo- pero no digas nada
Él se sonrojo e hizo como si pusiese un zipper en sus labios, para luego volver a la cocina:
-Creo que Aki se siente cómoda con usted ¿Quiere darle de comer? –pregunte a la señora Tamiko
-¿Puedo?
-Claro que sí, usted es una madre maravillosa –dije sonriéndole- esta pequeña se sentirá bien en sus brazos
Ella sonrió ampliamente y asintió, le deje a Aki en sus brazos y cuando logro acomodarla le entregue el biberón, pronto Aki comenzó a beber de este muy entusiasta:
-Esta bebé sí que tiene hambre –comento sonriéndole- es como el glotón de Roberto
-A tremendo costalon no le bastaba un biberón –dijo burlonamente su padre- si vieras, se desesperaba si no lo alimentábamos cada dos horas, o incluso en menos tiempo
-Sí, inclusive ahora come mucho –dije sonriéndole- eso sí, no pierde su figura
-Es lo que me alegra, que mi hijo se cuida –dijo su madre sonriendo
Viendo como esa pareja estaba muy centrada en Aki regrese con Robie, la señora Tamiko es una buena madre, podrá cuidar de Aki:
-¿Te ayudo en algo Robie? –pregunte entrando en la cocina
-Sí, ayúdame probando esto –dijo girándose con un gran recipiente de vidrio
En este había una especie de salsa espesa, muy espesa, es de un color verde muy bonito, brillante, pude ver también cuadros de tomate, cebolla picada y cilantro:
-Pruébalo con unos totopos –dijo pasando otro recipiente con unas frituras triangulares
-¿Tu lo preparaste? ¿Qué es? –dije tomando los totopos y sumergiéndolos en la salsa
-Es guacamole, algo más espeso pero es para que se sienta –dijo sonriendo- este no lleva chile, sé que no te sienta bien aun
-No te preocupes Robie, puedo con el jalapeño –dije guiñándole
Ahí mordí el totopo… está muy rico, se siente la frescura de las verduras que uso, y como cada parte se va mezclando cada vez que mastico:
-Esta… ¡Esta muy rico, magnifique! –dije tomando mas
-Gracias Amanda, significa mucho viniendo de tan hábil cocinera
-Es muy diferente a otras salsas que eh probado ¿Qué usaste? –pregunte probando mas
-El principal, aguacate –dijo sacando una fruta con una forma algo extraña, de un color verde oscuro- esto solo es la cascara
Ahí él lo abrió mostrando el interior, tiene una gran semilla en el centro, y tiene un color verde muy brillante:
-Pero es delicioso, y que mejor con unos tacos de carne asada
-Solo sabe muy rico ¡Ya quiero probarlo con la carne! –dije emocionada, ahí voltee con los cortes de carne
Desprenden buen aroma, y eso que aún siguen en las bandejas, otros remojados en algún marinado rojizo, y otros que está metiendo en bolsas transparentes:
-Todo luce muy bien –dije mirando como tenia montada su línea de carnes- No sabía que pudieses cocinar tanto, y tan bien
-No es para tanto –dijo sonriendo- la verdad es que son recetas simples pero llenas de sabor, ya lo probaras
-Estoy emocionada para ello, por cierto Robie ¿Puedo revisar por algunos ingredientes? Creo que sé que preparar para los invitados, solo quiero revisar si esta todo
-Por supuesto Amanda, refrigerador, alacenas y la carne que se está descongelando es toda tuya, lo que necesites
-Claro Robie
La idea me llego de repente, las crepas serán excelentes para colocarlas al centro de la mesa y que cada quien tome las que guste, son fáciles de hacer y deliciosas, además que un postre siempre es bien recibido.
Mantequilla, huevos, leche, harina, sal, lo tienen todo, y de hecho una amplia variedad de ingredientes, tienen suficiente para muchas crepas:
-Robie –lo llame y el solo volteo- ¿Te gustarían unas deliciosas crepas de postre?
-Me encantaría, a todos –dijo sonriendo
Ya sé que preparar, estoy tan emocionada, espero hacerlo bien para toda su familia…
POV Roberto
Amanda ha comenzado a sacar cosas de las alacenas, debe estar emocionada, lo sé por cómo se mueve su cola, por mi parte termine el guacamole, y las salsas, con eso terminado me decante por ir con mis padres, quiero ver cómo van con Aki.
Camine hasta con ellos, mi madre cargaba a Aki con una hermosa sonrisa, la bebe estaba jugando con ella y mi padre sujetaba la sonaja frente a Aki, ambos jugaban con ella:
-¿Cómo van con la pequeña? ¿No les da problemas?
-Para nada hijo, es una niña muy linda
-Bapa, pa-papá –dijo Aki al instante que me hinque, ella estiro sus manos hacia mi
-Hij-Hijo… te dijo papá –dijo mi madre con una gran sonrisa, sorprendida como mi padre
-Esta nena es muy linda –dije tomándola en mis brazos, a lo que ella de inmediato se acurruco conmigo tratando de alcanzar mi barba- Creo que sabe que un padre es aquel que la cuida, y bueno… Amanda y yo somos lo más cercano
-Por eso te exijo que te dejes de tonterías y le pongas un anillo a esa mujer –dijo mi padre… otra vez- es la indicada hijo ¡Y no te veo usando el encanto García!
-No quiero presionarte –dijo mi madre- pero solo digo… que ir a tu boda antes de que envejezcamos aún más seria muy lindo, y más aún si la vestida de blanco es ella
-Papá… mamá… por favor –dije mirándolos- Se bien que es la indicada, ya lo sé, además que me ha dado señales de que le gusto –dije sonriéndoles- pasamos por unos días… tensos, y con una semana entera donde me acuartele en la base de la corporación
-¿BrutalCorp tiene una base? –cuestiono mi madre
-Así es –asentí- entre las colinas, es una base militar impresionante, nos tuvieron ahí una semana entrenando día y noche, más la labor de guardaespaldas que eh llevado con embajadoras mexicanas, pero eso ya paso, lo que quiero decir es… Ya no contendré estos sentimientos que tengo para con Amanda
-Perfecto –dijo mi padre- así me gusta, directo y contundente, no por nada eres un soldado, hijo
-Si papá, lo sé, no perderé más tiempo
Ahí escuche que abrieron la puerta de entrada:
-¡Ya llegue! –Es Valeria- y traje un invitado especial
-¡Hola a todos! –era Pérez
-¡Pérez, muchacho! Que placer verte –dijo mi padre al instante, saludándolo con un fuerte apretón de manos- nos tomaste por sorpresa
-Esa era la intención –dijo sonriendo- y quería llegar hasta aquí, pero descubrí que a mi japonés le falta mucho –dijo riendo
-No te preocupes muchacho, lo que importa es que viniste
-Hola Pérez –saludo mi madre dando una reverencia- me alegra que hayas llegado ¿No tuviste inconvenientes?
-Para nada señora –dijo sonriéndole dando otra reverencia- quizás para dar con una salida, pero una de las empleadas del aeropuerto me guio
-Parecía un perrito perdido –comento burlonamente mi hermana- mirando a todos lados
-Japón sigue siendo desconocido… Roberto –dijo ahí mirándome- espera un segundo… ¿De quién es esa niña? –pregunto extrañado
-Oh, bueno es…
-Su hija –dijo mi hermana bromeando
-¡¿Qué?! ¿¡Tan pronto?! Quién lo diría, se fue por una lamia ¿Te gustan tan grandes?
-¡No le hagas caso! –exclame, ahí ambos comenzaron a reír
-No te preocupes amigo, Valeria me conto que estaban cuidando de esa pequeña, es una linda bebe –dijo Pérez
El cabo Pérez, un soldado leal, valeroso y un gran amigo, sobra decir que labore con el buena parte de mi carrera militar, de estatura de metro setenta y dos, piel al igual que la mía bronceada, algo quemada, pelo oscuro y ojos de color negro, algo más joven que yo:
-¿Cómo has estado amigo? –le dije sonriéndole
-Pues la verdad es que el país está en un caos –comento rascando su nuca- pero eso te lo diré después, yo vengo para relajarme y festejar a Valeria
-Qué lindo –dijo mi hermana sonriendo- me alegra mucho que hayas venido Pérez ¿No quieres pasar al baño? ¿Comer algo?
-Por ahora no, gracias, comí en el aeropuerto –dijo dando una palmada en su estómago- Pero hay otra duda aquí… Roberto ¿Cómo es que estas de pie sin tu muleta?
-Oh, eso, es una prótesis, también tengo mucho que contar, amigo
-Tienes que darme una actualización de todo
-¡Robie! –Escuche a Amanda- Ya encontré lo necesario, dime cuando empiecen a llegar los invitados para preparar las crep- ¡Oh! ¡Hola!
-Hola, mucho gusto –contesto en japonés, con acento marcado y algo lento, pero se dio a entender- ¿Quién es ella? –cuestión, si, esto será un problema, el aun no entiende el japonés
-Es mi huésped
-Y la que le gusta –dijo mi hermana susurrándole en el oído, pero ella bien lo hizo para que la escuchara también
-Anda –dijo Pérez con tono burlón- entonces si te gustan grandotas ¿Eh?
-Pérez… por favor, ella solo es mi amiga… por ahora
-¡Mírate grandote! Y pensar que te fuiste deprimido –dijo dándome un golpe en el abdomen, uno suave- ahora con una prótesis, trabajo, cuidando de una bebé y una hermosa mujer viviendo contigo…. Quién lo diría amigo… pareciese que el infierno te llevo al paraíso
-Es… una analogía muy correcta creo –admití, nunca lo vi de ese modo- Amanda –dije hablando a ella- él es Pérez, un amigo y hermano de armas, disculpa, el no habla japonés
-Oh, entiendo ¡En ese caso dile que es un gusto conocerlo! –dijo sonriendo ampliamente
-Dice que es un placer conocerte
-El placer es mío –dijo dando una reverencia a lo que Amanda devolvió el gesto, yo le traduce lo que él dijo- por cierto Valeria, tengo algo que hablar contigo
-Claro Pérez ¿Qué es?
-Es… tiene que ser en privado
Ahí Valeria lo guio a la escalera, quien sabe de qué hablaran.
Luego de eso deje a Aki con Amanda, para centrarme en encender el carbón de la parrilla en el patio trasero, además de plegar la mesa junto a los asientos, el patio es algo amplio, papá y mamá ahora lo cuidan mucho, es parte de su pasatiempo.
Justo saliendo esta un porche con suelo de mármol, saliendo de la puerta, a la izquierda está el asador de ladrillo adosado a la casa, y a su lado un ahumador portátil, a la derecha de la puerta, el área para la mesa, la cual ya estaba plegada junto a las sillas, es una mesa larga, nos ha sido muy útil; y todo el porche queda cubierto con una pérgola que tiene una cubierta de tela plegable a control remoto, solo por si acaso cae un aguacero en medio de la comida.
Además de esto está el barandal de madera que lo rodea todo, bajando unos escalones llevan a un camino de adoquín que guía a una pequeña fuente central, rodeada de varias flores de diversos colores, arbustos, y por todo lo ancho del jardín varios árboles florales, todos, plantados por mis padres, ya casi están jubilándose, y con tanto tiempo libre se dedican a cuidar de este gran jardín.
Otro camino más lleva a un pequeño almacén trasero, donde buena parte de mi herramienta para la madera, soldar, plomería, oficios en general, ahí está todo… cuando tenga una casa propia lo moveré y les quitare esa carga a mis padres, y volver un poco a esos pasatiempos:
-¡Mira Aki! ¡Es un hermoso jardín! –Exclamo Amanda saliendo también, yo estaba echando el carbón por todo lo ancho y largo del asador, es algo grande- ¿Ustedes lo cultivaron?
-Nosotros no –dije- mis padres fueron
-¿Qué te parece el jardín, Amanda? –pregunto mi madre
-¡Es encantador! Esa fuente es muy bonita y las flores alrededor le dan un aspecto esplendido
-Me alegra que te guste, ven, puede que encontremos una flor bonita, se de unas que les encantan a cualquiera
-¿Enserio? No se moleste señora
-Claro que sí, ambas lucirán encantadoras
Ahí mi madre llevo a Amanda junto a Aki al centro del jardín, en la fuente, inspeccionando las flores, con Amanda en ocasiones olfateándolas, no me evite reír cuando estornudo con una por el polen, o agitaba su cola por el buen aroma.
Ella simplemente es hermosa:
-¿Cómo va todo campeón? –hablo mi padre a mi lado
-El carbón ya agarro –dije echando aire con una bandeja para avivar la flama- solo hay que dejar que se expanda
-Muy bien, igual sigue quedando algo de tiempo para que los invitados lleguen –dijo recargándose en el barandal, yo solo baje la parrilla con la cadena, hace algo de viento y eso mismo levantaba el fuego- Sabes, a tu madre le cae muy bien esa chica
-Lo sé, se llevan muy bien –dije mirándolas, están riendo con Aki tratando de alcanzar las flores y luego enfocándose en la fuente con su chorro de agua cayendo por los lados
-Es encantadora, y lo sabes
-Por supuesto que lo sé –dije a su lado- papá… créeme, ella… ella simplemente le ha dado una vuelta a mi vida… a la manera en que veo todo, en cómo me siento
-¿Enserio? ¿Qué te hace pensarlo?
-Todo lo que ha sucedido, llegue a Japón con esta depresión por el operativo que me llevo a… esto –dije golpeteando mi prótesis- y de pronto llego con algo que parecía un caso de negligencia por parte de una agente de gobierno, ahora… ella… ella simplemente es el sol naciente que alumbra cada día, no hay día que falte que ella me reciba con su hermosa sonrisa, no hay día en que ella no prepare el desayuno para los dos, no es necesario, nunca se lo pedí… un día simplemente desperté y ella me dijo que tomara asiento pues el desayuno estaba listo, padre –dije mirándolo a los ojos, el solo clavo su mirada en mi- los días que salí a entrenar, ella un día de esos me alcanzo por la mañana antes de iniciar el turno, me entrego un bentō que ella misma preparo, y para algo así debió de levantarse muy temprano, se arregló, llego a donde trabajo y espero a que llegase… todo porque ella en verdad me aprecia… no la perderé por nada de este mundo
-Mírate hijo –dijo mi padre sonriendo- estas tan cambiado –dijo riendo ligeramente- ninguna otra chica te ha tenido así de loco, la aprecias mucho ¿Verdad?
-Apreciar se queda corto… la amo
-Entonces demuéstraselo –dijo dándome un golpe suave en el brazo- abre tu corazón, no tengas miedo, demuéstrale que la amas y ella simplemente cederá, así hice con tu madre, y mírala ahora
-Eso hare papá –dije sonriéndole- es lo que hare
-¡Mira Robie! –Dijo Amanda caminando hasta nosotros, luce tan tierna, tiene dos flores rojas en sus cuernos- La señora Tamiko me puso esas flores en mis cuernitos, son… ¿Cómo se llaman?
-Camelias, querida –dijo mi madre sonriendo- ese color rojo te queda de maravilla
-¡Son muy bonitas! Y también me puso estas… uh…
-Diente de perro –volvió a decir mi madre- el morado en tu cabello resalta, te quedan preciosas
-¡Y Aki tiene este tulipán azul! Luce muy bonita ¿Qué te parece?
-Bipan, babawe –exclamo Aki
Es simplemente un rayo de sol:
-Lucen hermosas, ambas –dije sonriéndole, ella se sonrojo pero también me regalo su sonrisa
-Gracias Robie –dijo agitado su cola de lado a lado- Señor García, debo de decir que tiene un hermoso jardín
-Muchas gracias Amanda, le hemos dedicado tiempo y esfuerzo, pero es también una práctica relajante, me alegra que te guste
-Es precioso –dijo animada, parece que le gustan esta clase de jardines- muchas gracias por las florecitas, son muy bonitas
-Y lo son aún más decorando tu cabello –comente- luces hermosa
-G-Gracias Robie
Ahí solo reí al verla aún más sonrojada, Aki por su parte estaba más enfocada en chupar su dedo.
La carne seguía en su proceso de marinado, y algunos invitados llegaron, los tíos Gabriel y Dana, mi padre los recibió con una gran sonrisa, en lo que yo estaba llevando la primera ronda, son cortes algo grandes que llevan su tiempo, con ayuda de Valeria lleve una vasija de vidrio grande rodeada por dentro de papel aluminio, es para conservar el calor de la carne cuando salga del asador:
-¡Hola familia! –saludo de repente el tío Gabriel, saliendo al porche trasero
El hermano de mi padre, de casi su misma estatura, algo robusto y siempre con una sonrisa, es ese hombre siempre sonriente que uno se topa en ocasiones por las calles:
-¿Cómo estas hermano? –saludo mi padre estrechando su mano
-¡De maravilla! Sabes que me encanta visitarte –dijo sonriéndole- ¿Y dónde está la cumpleañera?
-Por aquí tío –dijo mi hermana estando detrás de el
-¡Valeria! Que gusto verte, mírate, cada vez más grande
Ahí el la abrazo con fuerza y ella le devolvió el abrazo:
-Gracias tío, ya vez, quizás algún día alcance al gigantón de mi hermano
-¡La esperanza nunca muere! –dijo burlonamente
Mientras ellos seguían felicitando a la cumpleañera comencé con lo mejor de la fiesta, cocinar la carne.
El carbón está en su punto, el brasa bien encendido, solo quedo poner cada corte, iniciando por la costillita de res, el buen sonido de la carne en la parrilla caliente lo vuelve mejor:
-Mira, es papá Robie cocinando –dijo Amanda a mi lado- el un día nos recibirá con la comida preparada
-Papá y mamá se deben de apoyar siempre –dije siguiéndole el juego, mirando a la pequeña que extendía sus manos hacia mi cara- ayudarnos en todo, y ser unidos ¿Verdad Amanda?
-S-S-Si Robie, exactamente –dijo sonrojada- c-como una familia
-Exactamente, como una familia
Luego de decir eso comencé a reír al tiempo que acariciaba la cabeza de Aki:
-Que linda pequeña, Amanda ¿Quieres algún termino preferido para tu carne?
-Bueno, creo que algo entre el término medio y el bien cocido
-Bien, recuerdo que mencionaste una vez sobre lo de cocinar bien la carne, de hecho, también preparare unas verduras salteadas con trocitos de carne, por si gustas
-Me encantaría Robie –dijo sonriendo ampliamente- no deberías enfocarte tanto en mi… hay más invitados
-Claro que debo, tú siempre lo haces Amanda ¿Qué clase de amigo seria si te dejo de lado?
-Yo… está bien Robie, aprecio mucho eso –dijo volviendo a sonreír- eres un gran hombre
-Gracias
-¿Y cómo va todo por aquí? ¡Costillitas! –Dijo Valeria de repente- Mis favoritas
-¿Cómo no prepararlas en tu cumpleaños? Estarán dentro de poco
-Perfecto, ya quiero probarlas –dijo frotando sus manos
-Por cierto ¿Qué quería tratar Pérez contigo?
-Solo me dio mi regalo, y un asuntillo especial –dijo guiñándome- más tarde te lo diré
Es sospechoso… mucho, pero ya veré que se traen entre manos esos dos:
-Ahora que lo pienso ¿Y tú noviecito? –Pregunte- No lo eh visto, y creo que hoy seria buen momento para conocerlo
-Llegara más tarde –dijo sonriendo- pero Roberto, prométeme que te comportaras
-¿Qué te hace pesar lo contrario?
-Acabas de doblar la espátula
No me di cuenta, la tenía sosteniéndola del mango y la parte plana, ahora esta doblada formando una U, demonios, es la buena:
-No lo hare, confía en tu buen hermano mayor –dije enderezando la espátula
-Si aja, Amanda ¿Podrías hacerme un favor?
-¡Por supuesto! ¿Qué favor?
-Si Rob se pone muy pesado con mi novio ¿Lo podrías calmar?
-Claro –dijo Amanda sonriendo- yo me encargo de que no se ponga muy intenso
No quiero ni imaginarme que puede hacer alguien como Amanda, y como ella me refiero a su fuerza sobrehumana, no debo de preocuparme… espero.
Un par de horas pasaron y llegaron más invitados, tíos, primos, primas, una amplia variedad, ya algunos estaban en el porche, riendo y conversando, incluso abrieron la hielera portátil y sacaron algunas cervezas; no me evite tomar una; además de servir una pequeña entrada, que eran las costillitas de res, esas salen rápido y con eso les calmo el hambre un poco.
Con eso fuera puse a cocer la arrachera, el porterhouse y un buen corte de brisket, los tres marinados y puestos al fuego, quedara exquisito:
-Rob –me llamo mi hermana- ¿Puedes venir un momento?
-Estoy algo ocupado –dije moviendo la carne en la parrilla
-No te preocupes por ello, papá se encargara, solo ven
-Muy bien
Cuando dije eso mi padre se acercó, el solo me sonrió ampliamente dándome unas palmadas en la espalda, no entiendo nada.
Entre y cruzamos la sala por el pasillo, al asomarme a la sala pude ver a Aki jugando con uno de los hijos de mis primos, casi de su edad, luce muy tierna jugando con los peluches, parece llevarse muy bien con ellos:
-¡Hola Robie! ¿Ya viste a Aki jugando con ellos? ¡Luce tan tierna!
-Ya vendré a unirme, Valeria quiere mostrarme algo
-¿Y qué es?
-No lo sé ¿Vienes?
-Bueno, es extraño, pero interesante
Valeria me guio hasta mi antiguo cuarto en el segundo piso, al entrar me di cuenta que mamá no lo cambio mucho, la cama grande, una mesa de noche al lado derecho, el ropero, y un mueble donde solía haber un televisor, además de eso una mesa en el frente de la cama, en esta una laptop, además de que Pérez estaba ahí, sentado en la orilla de la cama:
-¿Qué sucede? –cuestione extrañado
-Hermano –dijo Valeria sonriendo- yo sé que esto es repentino, pero es una sorpresa que teníamos pensada desde hace mucho tiempo
-Roberto –hablo Pérez- partiste muy rápido de México, pasaste por un tiempo duro… y lamento tanto no haber estado ahí contigo, amigo, pero mientras estabas aquí, dedique algo de tiempo junto al comandante y otros de los chicos, y preparamos algo especial, ven
Sigo totalmente extrañado, pero obedecí. Tome asiento frente a la laptop, Amanda estaba igual de extrañada, pero Valeria le hizo una seña para que se acercase:
-Luego de aquel operativo –hablo Pérez- las mujeres fueron reubicadas, devueltas a sus familias, hogares y comunidades, todas supieron de tu sacrificio… y todas están agradecidas
-¿Enserio? –Cuestione sorprendido- ¿Ellas lo supieron?
-Así es –dijo asintiendo- y entre ellas y nosotros, preparamos un video, disfrútalo amigo
Ahí Pérez oprimió la barra espaciadora del teclado y el video inicio:
´´ ¡Gracias subteniente Roberto!´´
Es el título del video:
-¡Hola! –saludo la primera
Una harpía de plumas marrones con detalles blancos, parece una especie de águila, su voz muestra que es joven:
-¡Hola subteniente! Yo sé lo que sucedió…. Y le agradezco de todo corazón su sacrificio –dijo sonriendo… sus ojos se humedecieron como los míos- lamento tanto que haya tenido ese desenlace… sé que no hay manera de demostrarle mi agradecimiento, pero… muchas gracias subteniente, gracias por haberme salvado, gracias a todos sus compañeros de escuadrón, gracias a todos ellos, ahora –dijo haciéndose más atrás en su asiento, mostrando su vientre inflado- ahora espero a una pequeña nena, pronto seré parte de una familia ¡Muchas gracias subteniente y que espero que tenga una vida feliz!
Luego de eso… mi corazón se aceleró mientras que mis ojos se humedecieron, esto… esto simplemente nunca pensé verlo.
Hubo una transición de video, ahora apareciendo en pantalla tres chicas lagartijas jóvenes, las tres estaban en un sillón amplio:
-¡Hola! –saludaron las tres al mismo tiempo
-¿Segura que está grabando? –pregunto la de en medio
-¡Claro que sí! –Ahí la del lado derecho tosió un poco y volvió a sonreír- Hola subteniente García, yo… soy mala para esto, pero le agradezco su enorme sacrificio… quizás esto no sea suficiente por lo que hizo por mí y mis hermanas, pero gracias a usted no sufrimos de algún daño
-Recién habíamos bajado del camión y entramos en pánico por los disparos y gritos –dijo la chica del lado izquierdo- pero esos disparos no eran más que nuestros salvadores…. Y el estruendo de aquel que fue herido… ¡Pero gracias a usted pudimos volver con nuestros padres!
-¡Muchas gracias subteniente! –exclamo la chica de en medio con sus ojos llorosos- Gracias de verdad, muchas gracias… no hay manera de pagarle por su sacrificio
-¡Pero esperamos que tenga una vida feliz, y que todo lo que ha hecho se le sea pagado! –exclamo la chica de la derecha
-¡Adiós! –exclamaron las tres despidiéndose mientras volvía a suceder otra transición
Tres mujeres tan jóvenes que fueron secuestradas, y ahora… volvieron a sus vidas, sonríen animadamente, sus voces solo reflejaban agradecimiento y esas lagrimas sinceras… esto está siendo mucho, mi pierna derecha tiembla un poco.
Ahí escuche como si golpearan el micrófono, mientras que lo que parecía una mano tapaba la cámara:
-¿Ya está encendido? –pregunto una voz masculina
-Si papá –dijo la chica- ¡Hola subteniente! ¡Soy yo, Laurita!
-Subteniente García… no sabe cuánto le estoy agradecido por su labor –dijo el sujeto, ahora, abrazando a la chica- yo… no sabía que podía hacer si mi pequeña niña… sin mi Laurita cuando esos… esos desgraciados se la llevaron, pero gracias a sus compañeros, a su sacrificio, ahora está conmigo, regreso a mis brazos sana y a salvo
-¡Muchas gracias subteniente! –dijo la chica- pude volver con mi papá, con mis amigos y ahora puedo seguir mis estudios –ahora parecía que derramaba un par de lágrimas- yo sé que debió sufrir… y al saber lo que le ocurrió mi corazón se encogió… pero yo solo quiero que sepa que le estoy eternamente agradecida –dijo sonriendo con las lágrimas saliendo de sus ojos- no hay manera de pagárselo… y me siento mal por ello… pero le quiero dar todos mis buenos deseos
-Puede que otros digan que los soldados son crueles –dijo el hombre abrazando a su hija, que estaba limpiando sus lágrimas- pero usted, sus compañeros… son todos unos héroes, héroes que merecen todo el respeto y palabras de ánimo… muchas gracias subteniente
-¡Espero que tenga una vida feliz! –Dijo la chica sonriendo- ¡Cuídese mucho!
Ambos se despidieron sonriendo, el padre parecía estar a punto de llorar pero lo resistió, solo soltando un par de lágrimas
Pasando por otra transición, ahora apareció otra mujer… la… la minotauro.
No lucia dañada, de hecho… parecía muy feliz:
-Hola subteniente –saludo con voz tenue, meciéndose en una hamaca donde estaba sentada, con algo en brazos… un bebe- sé que… cuando lo vi tuve miedo, cuando me cubrieron del frio pensé que me dañarían… pero… es solo que fue tanto, pero ya no tengo que temer, gracias a usted y sus hombres pude regresar a mi hogar, gracias a usted esos criminales pagaron… gracias a usted pude retornar con mi familia –dijo mostrando a un bebe… dormidito, pero estaba pegado al calor de su madre- lamento tanto lo que sucedió –dijo ahora derramando un par de lágrimas- pero… yo… no tengo manera alguna de expresarme, de pagarle por lo que hizo… solo le puedo dar las gracias más sinceras –dijo sonriendo- muchas gracias subteniente… que dios lo proteja y le brinde una vida feliz
Luego de eso otra transición… y los videos siguieron.
Niñas, algunos jóvenes y chicas jóvenes, mujeres adultas, casadas o solteras… siguieron apareciendo en grupos, o algunas solas, agradeciéndome por aquel operativo… por ese sacrificio.
Al final del video aparecieron algunas fotos, de las mismas de los videos, o de otras mujeres que no aparecieron en este, pero sonreían al a cámara, y algunas sosteniendo un letrero agradeciéndome
Ahora… solo tengo una marejada de sentimientos dentro de mi… sigo en esta posición con ambas manos sosteniendo mi barbilla… mirando directamente a la pantalla en blanco con el símbolo de reproducir de vuelta.
Mi corazón late a mil por segundo, mis ojos están humedecidos, más de una lágrima ha salido, pero estoy en silencio… no sé cómo actuar luego de eso:
-Valeria –hable- Amanda… Pérez… ¿Me pueden dejar un momento a solas? –pedí sin mirarlos… no puedo despegar la mirada de esa pantalla
-¿Eh? –exclamo Amanda- P-P-Pero ¿Qué pasa Robie? ¿Te sientes mal? –cuestiono completamente extrañada, preocupada
-Ven Amanda –dijo mi hermana
Pérez salió de la habitación, Amanda iba siendo arrastrada por Valeria:
-Hermano… yo también tengo que agradecerte
-¿Por qué? –cuestione levantando la mirada
-Por volver ese día –dijo sonriendo
Cerro la puerta, regrese mí vista a la pantalla y con el mousepad presione el botón de reinicio, mirando ahora cada agradecimiento con una amplia sonrisa y liberar las lágrimas que estuve conteniendo:
-… ¡Muchas gracias subteniente, y espero que tenga una vida feliz! –se despidió la harpía de la primera grabación
-De nada pequeña… de nada –dije con voz pausada- gracias… muchas gracias
Y así Segui, cada vez que me daban las gracias yo hacía lo mismo… gracias por agradecerme de este modo, gracias por considerar a mis compañeros.
Gracias… porque sé que se recuperaron, y sus vidas siguen.
Luego de eso el video acabo, lleve mis manos a mis ojo para secar las lágrimas, suspire pesadamente dejando escapar algún ligero sollozo, tarde un poco en recuperarme, baje mi mirada a mi pierna derecha, subí el pantalón para apreciar la prótesis… tiempo atrás no era más que un muñón, con una cicatriz horrida… esa marca de que había perdido una parte de mí.
Tiempo atrás cargaba con una muleta, mi única capacidad para caminar… lo único con lo que me recompenso mi nación luego de aquel operativo, más las medicinas. Ahora… ahora puedo estar completamente seguro que ese sacrificio… valió totalmente la pena.
No solo por la vida de esas mujeres, de esas chicas, niñas y niños, sino por sus familias, su futuro… sus retoños. Con eso sonreí… y pensar que por momentos pensé que ese sacrificio fue en vano.
Suspire una vez más y sonreí, no quiero que mi familia me vea así, con ojos hinchados. Salí del cuarto y ahí estaban Valeria, Pérez y Amanda, esta apenas volteo pude notar una pequeña sonrisa y ojos llorosos:
-Robie…
Y me envolvió en un gran abrazo:
-No lo sabía… Robie… eres todo un héroe –dijo hundiendo su rostro en mi pecho
Yo solo pude sonreír y regresarle ese gesto:
-No fui el único –comente
-Te mereces los cumplidos y agradecimientos tanto como los demás del pelotón, amigo –dijo Pérez sonriendo- hiciste tanto por la nación
-Ya, ya –dije al escuchar a Amanda sollozar- no llores Amanda
-Me lo explicaron todo –dijo ella despegándose un poco, mirándome fijamente con ojos cristalinos- todas las vidas que salvaron, ese evento con la granada…
-Ya veo… tranquila Amanda –dije secando las lágrimas que se derramaban por sus suaves mejillas- no quiero que llores, sonríe, sonríe por esas mujeres, niños y hombres que tuvieron una segunda oportunidad
-Lo hare Robie, no solo ellos la tuvieron –dijo volviendo a hundir su rostro en mi pecho- tú también lo hiciste… tu también recibiste una segunda oportunidad
-Así es Amanda, todos la tuvimos –dije acariciando su cabeza
Ella rompió el abrazo luego de unos segundos, ella estaba totalmente sonrojada, yo solo le sonreí:
-Hay otra cosa –hablo Pérez- esto, puede que me esté apresurando pues son cosas que aún pueden pasar como un rumor… pero amigo, todo apunta a que te quieren condecorar por tus servicios distinguidos en el ejército, no solo en ese operativo, sino en los 10 años y par de meses que serviste en la nación
Eso me tomo por sorpresa:
-¿Q-Que? –fue lo único que pude decir
-Todavía no es nada oficial –comento- pero quizás cambie dentro de poco, el comandante, tu tío, el general de brigada Mondragón, y otros más han concordado y supuestamente se está discutiendo… en el caso de que sea cierto, ¿Estás dispuesto en recibir esas condecoraciones?
-Es… muy repentino –admití con el aliento escapándose de mi por segundos- yo… pero… abandone al país… ¿Qué acaso-
-Amigo… te dieron de baja –dijo el con cierto tono de desagrado con eso- no cuenta como deserción, pero ahora el gobierno mexicano y la prensa dieron a conocer ese y otros actos, y quieren recompensar a aquellos que han laborado en ello; ya sabes, dar una buena imagen a los medios, especialmente un tal Mireles que ha impulsado esto con otros hombres de la política y fuerzas armadas; de hecho, también lo hicieron conmigo
-¿A si? –cuestione
-Ya no soy el cabo Pérez –ahí saco un signo de su bolsillo… es el logo de subteniente- ¡Ahora soy el subteniente Pérez!
-¡Maldito desgraciado! ¡Mírate! –dije sonriendo, abrazando a ese enano y alzándolo- ¡Te han ascendido! ¡Sabía que lo harían algún día!
-¡Te dije que no sería un cabo toda la vida! –dijo igual de feliz que yo
Lo deje en el suelo y no borre la sonrisa cuando me entrego el parche con el logo:
-Valla, un subteniente… estoy orgulloso de ti amigo
-Tuve a un gran líder –dijo sonriendo- me enseñaste bien amigo… honrare tu legado con el escuadrón
-Lo harás bien –ahí estreche su mano con fuerza, al despegarla le deje el parche en su mano- sé que lo harás bien
-Gracias amigo… ¡Pero ya es suficiente de estar de sentimentales, volvamos a la fiesta!
-¡Por supuesto! ¡Hoy celebramos no solo el cumpleaños de Vale, sino tu ascenso! –Dije alzando mi puño en el aire
Ambos comenzamos a reír al tiempo que bajábamos por las escaleras, ahí un par de rostros amigables me recibieron, la prima Mariana y una recién llegada Kumi; una amiga de Valeria, y bueno… con quien salí un tiempo:
-Hola primo ¿Cómo estás? –saludo Mariana
-¡Hey, Roberto, hace cuanto que no te veo! –saludo contenta Kumi
-¡Vengan aquí! –Dije abrazando a ambas, no son muy altas y son delgadas, las cargo con facilidad- ¡Es un día maravilloso! ¿Cómo han estado ambas?
-Muy bien –dijo Mariana, al principio asustada por todo, pero luego más tranquila- todo va bien
-¡Wow! ¡Sí que te ves feliz de verme! –Dijo ella, pero eso último en tono burlón- Pues de maravilla
-¡Me alegra! –Dije dejándolas en el suelo- ¿Cómo está tu pequeña, prima?
-De maravilla –comento Mariana- mi pequeña se la pasa jugando con esa pequeña lamia, no sabía que ya habías sentado cabeza, primo
-¿Dónde está la afortunada? –cuestiono Kumi
-Nah, aun no –dije disintiendo con mi mano- solo la estoy cuidando junto a mi huésped ¿Verdad que es una tierna bebe?
-Es muy bonita, y juega muy bien con mi pequeña –dijo mirando a los niños
La pequeña Fernanda; hija de Mariana; y Aki, de casi la misma edad, los dos están en el centro de la sala, con diversos juguetes, Aki está muy curiosa con un cubo de colores y diversos relieves, dividido en colores y cada parte se mueve de manera diferente mientras que Fernandita se está divirtiendo con un gran peluche de un dinosaurio colorido:
-Los dos se divierten por sus lados, hace poco estaban compartiendo sus juguetes
-Son criaturas tan hermosas –comente con una gran sonrisa
-¿Y qué te trae a Japón, Rob? –pregunto Kumi
De estatura promedio, pelo oscuro recogido en una cola de caballo, piel clara y un par de ojos color avellana, es una chica linda y muy animada, Valeria y ella siempre salían, y creo que lo siguen haciendo, siempre a las pistas de baile, bares, o simplemente a comer, son amigas cercanas, y bueno, eso me llevo a conocerla e invitarla a salir un par de veces:
-Un evento algo… fuerte, ya sabes, cosas del oficio de un soldado –dije sonriéndole- luego te cuento la historia ¿Qué hay de ti, como has estado?
-Pues todo ha ido muy bien –dijo sonriendo- hace un tiempo me contrataron en una agencia de ventas de autos, así que todo va mejor
-Me alegro por ti, Kumi
-La verdad es que ya te eh visto en las noticias, pero quería esperar al momento en que me llamaras al menos
-Si bueno… tuve semanas muy ocupadas, y con muchas sorpresas y cambios –dije riendo- otro día hay que salir a comer ¿Te parece?
-Me encantaría, me gustaría saber que paso contigo grandote, por cierto, mencionaste a tu huésped ¿Quién es?
-Oh, es ella –apunte a Amanda en la sala, estaba saludando a una tía mientras jugaba con las niñas- la gran minotauro
-Valla, no tienes mal ojo, grandote –dijo riendo- parece una chica agradable… ¿Ya te lanzaste por ella? –dijo dándome un ligero codazo
-Aun no –admití- con ella es… es muy diferente, es una mujer muy especial
-Ya veo, bueno, en ese caso suerte, amigo –dijo sonriéndome- ojala la puedas traer un día con nosotras, para pasarlo bien entre todos
-Eso hare Kumi
En ese momento alguien llamo a la puerta, para eso Pérez estaba saliendo de la sala, Valeria fue la que abrió:
-¡Martínez! –Exclamo de repente Valeria- ¡Me alegra que vinieras!
Al escuchar como dijo eso me gire al instante, Pérez me imito… ahí está el tipo.
Un chico de estatura algo por encima de la media, tez clara, pelo rubio recortado, venia vestido con una camisa de vestir y con un regalo envuelto y con un listón, ahí entonces ambos compartió un beso…
Por un segundo el ruido de la fiesta se fue, y yo seguía mirando a los dos, apretando mis puños:
-Valeria –dijo ese tipo- ¿Quiénes son ellos? –ya se dio cuenta que no le estoy dando una buena mirada
-Oh, ellos… es mi buen amigo Pérez –dijo señalándolo, el solo estrecho la mano con ese tipo- y mi hermano mayor, Roberto
-M-Mucho gusto –dijo esbozando una sonrisa, ahí estreche su mano y comencé a sacudirla un poco, aplicando una buena cantidad de fuerza
-El gusto es mío –dije sonriéndole, note la ligera mueca por el fuerte apretón de manos- Valeria me ha dicho poco de ti, solo espero que no te quieras pasar de listo
-Sí, sí, ya lo sabe –ahí Valeria me dio un ligero golpe en mi costado derecho y lo solté- ven, saluda a mis padres
Valeria lo pasó al patio, y con el saliendo ella volteo conmigo lanzándome su mirada llena de furia, yo solo me cruce de brazos:
-No me agrada –dijo Pérez
-Ni a mí, no hay que perderle el ojo de encima
-Concuerdo
-¡Las crepas! –Exclamo Amanda de repente- Robie –me llamo- ¿Podrías cargar a Aki? Empezare con las crepas
-Oh, claro –dije tomando a la niña en mis brazos, ella parecía estar adormilada, estaba con una mordedera en su boca- parece que se está durmiendo
-Le di de comer hace poco, además de cambiar su pañal, solo hay que arrullarla un poco, y bueno, parece que le gusta tu calor
-Bueno, si a esta pequeña le gusta –dije mirándola, ella solo pareció sonreírme para luego bostezar- bien, la mantendré conmigo
-¡Gracias! Dentro de poco saldrán las crepas
Luego de eso ella se dirigió a la cocina, recogió su cabello el cual sigue luciendo de esas flores, se colocó un delantal y comenzó a prepararlas, tengo que venir a ver como las prepara, es increíble verla moverse con esa gracia en la cocina.
Por mi parte me dirigí al porche trasero, ahí estaba Valeria con ese tipo, están hablando muy cerca uno del otro, Pérez también los vigila de manera más discreta, está charlando con uno de mis tíos mientras los vigila, por mi parte volví a la parrilla, los cortes que deje ya estaban fuera, tengo aquí todos los recipientes necesarios para colocar todo, y las otras bandejas con más carne:
-Hijo –escuche a mi madre- ten, esto es para Aki
Me gire y la encontré colocando un columpio arrullador:
-Oh, no debías mamá, ella está muy cómoda en mi brazo –dije mostrando a la pequeña dormida
-Tonterías hijo, tiene que dormir bien, quizás no este adaptado a su cuerpo tan diferente, pero es lo suficientemente grande para que duerma bien arrullada –dijo sonriendo- esta es la que usaba para Valeria
-Bueno, gracias mamá
-No hay de qué hijo
Me hinque para acomodar bien a Aki, al acostarla junto a su harpía de juguete ella solo se enrosco alrededor del peluche, pronto se acomodó y siguió durmiendo plácidamente:
-¡Mírala! Le encanta
-Ha de estar muy cómoda –dije acariciando su cabeza con delicadeza- duerme bien pequeña
-Y eso que es el medio día –dijo mi madre- esta nena juega, come y duerme, tal como ustedes
-Oye, a esa edad no hay más que hacer –dije riendo ligeramente para ponerme de pie y darle vuelta a las salchichas y otros cortes del tipo ribeye
-Es una linda bebe… sigue chocándome lo sucedido con ella –dijo mi madre estando igual hincada a un lado del columpio, impulsándolo lentamente- pero sabes, me siento muy orgullosa
-¿Enserio? ¿Porque?
-Hijo… rescataron a una bebé de un destino incierto, y las lamias son muy delicadas en cuestión del clima –dijo poniéndose de pie- no cualquiera hace un acto así, me siento muy orgullosa por ti, hijo mío
-Gracias mamá –le sonreí- yo solo hice lo correcto, junto a Amanda
-Muchos hubiesen huido –dijo ella- dejado a esa nena con algún policía, o hasta en otro lugar para que alguien más se hiciese cargo, tu, ustedes –aclaro- la cuidaron ¿La tuvieron en el apartamento?
-Dos días –respondí- en lo que se aclaraban algunos documentos y la búsqueda de un orfanato donde pudiese quedarse, en ese breve tiempo nos encariñamos con ella, especialmente Amanda, créeme, ella luce como su madre, la manera en que la cuida, como vela por ella
-Es una mujer muy maternal –dijo mi madre- y no solo con los pequeños, sino contigo también, hijo
-Es así con todos –comente dando vuelta a unos cortes de carne- es muy especial, simplemente un ángel en la tierra
-Viniendo de ti, hijo, no es nada a la ligera –dijo riendo- cuídala ¿Quieres?
-La protegeré –dije mirándola- estaré ahí para ella, siempre
-Lo se hijo, lo sé, sigue cocinando eso bien –dijo dándome una palmada en la espalda- huele delicioso
-Gracias, pronto saldrá otra buena ración
Dejando cocinar la carne otros segundos más comencé a meterla en los contenedores, pero apartando un par de cortes de cada uno para cocinarlos un poco más, son los especiales para Amanda, un poco de todo, ella come mucho también.
Luego de guardar toda esa tanda, coloque algunos cortes más, ahí recordé que faltaba algo que añadir, limón, así que entre directo a la cocina, ahí pude ver a Amanda cocinando. Estaba tarareando una animada canción mientras se movía de lado a lado con gracia, su cola se agitaba al mismo son que sus caderas, mientras ella hacia girar la masa de las crepas por los aires, ahí pude ver una gran bandeja circular que ya la estaba cubriendo con crepas, lleva tres niveles de estas, es una base ancha y va subiendo comenzando a hacerse estrecha, aunque parece que le faltan varios niveles más:
-Parece que llevas un ritmo rápido –comente abriendo el refrigerador
-¡Oh, Robie! Bueno, las crepas son sencillas ¡Y pensé en acomodarlas como una montaña! Así cada quien agarra las que quiera
-Lucen deliciosas –comete mirando la gran pila de crepas rellenas de chocolate, con crema batida y algunas fresas picadas- y esta presentación es perfecta, le encantara a los invitados
-Eso espero ¿Y Aki? –pregunto alzando la masa en el aire con un hábil movimiento con la sartén, y atrapando la masa circular de nuevo con el sartén
-Está dormida en un pequeño columpio arrullador –dije cortando unos cinco limones- Ya iba dormida en mi brazo, solo tuve que acostarla
-Oh, ya veo ¿De dónde lo sacaste?
-Mi madre lo trajo, era el que Valeria usaba cuando era un bebé
-Tengo que darle las gracias a tu mamá –dijo sonriendo- bueno, ve y sigue cocinando, si Aki despierta solo dímelo, quizás despierte con hambre
-Claro Amanda, yo te aviso
Regrese al asador y continúe, hay bastante comida, y toda se debe cocinar, la familia come mucho…
-¡Comida lista y servida! –llame dejando las bandejas con carne
-Perfecto –dijo uno de mis tíos- ya hacia hambre
-Vengan antes de que se enfrié –hablo mi madre
Pronto cada uno tomo asiento alrededor de la mesa, yo me senté junto a Amanda, pero separamos algo más los asientos dejando el espacio suficiente para Aki, habíamos conseguido un asiento para bebé, donde ella entraba con su cola:
-Abre grande pequeña –dijo Amanda dándole una cucharada de papilla
Por mi parte le serví a ella los cortes que separe para ella, junto a unas verduras salteadas que le prepare:
-Todo luce muy bueno, gracias primo –dijo una de mis primas
-No hay de que, disfrútenlo
-Mira esta pila de crepas –dijo otro de mis tíos- ¿Quién la preparo?
-¡Esa fui yo! –Dijo Amanda con una sonrisa- espero que les guste, oh, eso me recuerda algo ¿Puedes alimentar a Aki por mientras? voy por algo
-Claro Amanda –dije sonriéndole y dándole otra cucharada a Aki
Me entretuve dándole la cucharada a la bebé que en ocasiones se resistía, mirando a todos los invitados, sonriendo cuando mis familiares la saludaban:
-Mírate Rob, ya pareces su padre –dijo Valeria burlonamente
-Solo le estoy dando de comer –dije recogiendo algo de la papilla que cayó en su barbilla y la guiaba a su boquita- nada del otro mundo
-Aunque parece que ya le tienes el truco –comento Pérez- así intente con uno de los hijos de mis primas, y el escuincle se retorcía como sanguijuela, no se dejaba dar de comer
-A lo mejor le diste miedo –comento Valeria- ya vez tus modos algo bruscos
-No fui tan brusco…
-¿Quieres otra salchicha, querida? –pregunto de repente Ramírez
-Así estoy bien, pero no me enojaría si me pasas una quesadilla
Solo porque estoy cuidando de Aki no me puedo centrar en este tipo, pero espero que Pérez lo vigile:
-¡Estas crepas están deliciosas! –exclamo mi tío- Roberto, esa muchacha sí que tiene talento
-Lo sé, y todo lo que prepara esta al mismo nivel de calidad –dije pasando mi mano por mi estómago- hasta me hará subir de peso si sigo comiendo así
Ahí solté una ligera carcajada junto a mis familiares, ahí Amanda salió con un plato:
-Ya regrese ¡Para ti Robie! –dijo extendiendo el plato
Una gran crepa con forma de corazón, rellena de chocolate, con un punto de crema batida encima y una fresa cortada simulando una especie de flor, y con líneas de chocolate decorando la crepa junto al plato:
-Amanda… muchas gracias
-¡Disfrútala! La hice especialmente para ti, además –dijo ahí bajando un poco su voz- tiene un ingrediente especial
-¿Enserio? ¿Cuál es?
-Te lo diré mas tarde ¿Qué hay de Aki?
-Esta nena ya comió todo, solo queda limpiar lo que ensucio
-Muy bien, yo me encargo
Luego de eso y con Aki limpia comenzamos a comer, ella se quedó entretenida con su harpía de peluche y una sonaja:
-Esto está muy rico, Robie –dijo Amanda probando una de las costillas de res- délicieux
-Gracias Amanda, solo es algo de carne bien sazonada y cocinada –dije dándole un trago a la lata de cerveza bien fría- intenta poniendo la carne en una tortilla y añadiéndole guacamole
Ella obedeció deshebrando la carne con su tenedor, colocando está en una tortilla de maíz y poniéndole el guacamole, al darle el mordisco y masticar un poco sus ojos se abrieron como platos y su cola se agito de lado a lado animadamente, mientras sus orejas iban de arriba a abajo:
-¡Esta delicioso!
-Es una explosión de sabores ¿Verdad?
-¡Si! Me encanta –dijo devorando el resto del taco de un bocado- tiene lo jugoso de la carne y su sazón, pero lo fresco del guacamole
-Me alegra que te guste
-A Roberto se le da esto de las carnes asadas –comento mi hermana
-Siempre le queda muy bueno –dijo mi madre- el día en que se fue de casa no estaba preocupada, al menos no moriría de hambre
Ahí solté una pequeña carcajada, este ambiente familiar tan agradable, simplemente es el mejor para relajarme, Amanda estaba disfrutando de cada taco, sacudiendo su cola cada vez que los mordía y mezclarlos con el guacamole, además de las verduras salteadas que prepare pensando en ella, sé que es omnívora, pero también parece disfrutar de una buena ensalada al carbón:
-¿Entonces esa bebé es de un vecino, amigo o de quién? –pregunto el tío Ortega, de entre todos los presentes, Pérez es el único que no habla en japonés, aunque mi madre le está ayudando haciendo de traductora
-Es de… un vecino –tuve que mentir, no quiero arruinar el ambiente- saldrían hasta tarde, y nos dejaron a esta nena
-Pues la cuidan muy bien –comento- casi como si tuviesen experiencia, especialmente Amanda ¿Acaso ya tenías hijos?
Ella estaba masticando y con esa pregunta casi se atraganto, término pasando su bocado con su bebida; limonada fría:
-N-No señor Ortega –dijo Amanda limpiando su boca con una servilleta- es solo que en las comunas en Francia y Japón fungí como cuidadora, además de haber cuidado a mi hermana menor cuando era una bebe –dijo sonriendo- así que tengo mucha experiencia
-Ya decía yo, se les da muy bien, casi hasta parecen sus padres
-Nos lo dicen seguido –dije con tono burlón
-Por cierto Valeria –hablo el tío Víctor- ¿Qué tal van las cosas, acaso este buen sujeto es tu actual pareja?
-Así es, tío –dijo sonriendo tomando la mano de ese tipo y acercándose a el- por más que haya ciertas personas que se opongan –dijo mirándome discretamente- lo quiero mucho, y el a mi ¿Verdad?
-Claro que si querida –dijo ese chico mirándola con una sonrisa- como no podría querer a tan linda mujer
Ambos ahí compartieron otro beso, por mi parte casi aplasto por completo la lata de cerveza, y pude ver como Pérez corto uno de los ribeye de una tajada con el cuchillo que tenía, Valeria ahí nos miró con una sonrisa burlona… bien que lo sabe…
Pero esta vez seré mas piadoso, es su día, o más bien, lo fue ayer, pero hoy la estamos festejando, mejor la dejo que haga lo que quiera, pero si lo veo pasarse de la línea, lo tirare directo a la fuente, para ese momento alguien llamo a la puerta, mi madre fue a abrir y regreso con el primo Horacio, y una gran sorpresa, una chica que lo acompañaba, una harpía del tipo lechuza:
-¡Hola a todos! –saludo sonriendo
Buena parte de los presentes se levantaron a saludarlo, e interrogarlo de inmediato, pero él prefirió pasar a sentarse junto a esa chica, que a como dijo, es su esposa:
-¡Mírate! No perdiste el tiempo para cuando anunciaron lo de las extraespecies –comento mi padre con tono burlón
-Ya la conocía desde antes –comento con orgullo
-Fue un encuentro muy peculiar –dijo la chica; Jasmine; tiene una voz suave- porque básicamente lo encontré gritando por su vida tratando de bajar una montaña
-¡El guía me había dejado muy atrás!
Ahí comenzamos a reír, y le prestamos atención a la historia, donde ella básicamente lo rescato de caer en una de sus sesiones de alpinismo, y con el anuncio de las especies en México se facilitó la boda, en su caso por la ley:
-¿Y la ceremonia? ¿Por qué no nos invitaste? –interrogo una prima
-Tuvimos algunos problemas y contra tiempos… y que, bueno…
-Estoy embarazada –declaro Jasmine sin pena alguna, pero mi primo se sonrojo- y mis padres… bueno, hicieron que adelantáramos la boda por medio legal lo más pronto posible
-¡No te vasto con solo conocerla sino de marcarla! –Exclamo el tío Ortega- mira que muchacho más atrevido
-Solo espero que la quieras de verdad –comento otra prima- no vayas a hacer como otros…
-Les puedo asegurar que la pequeña que se está desarrollando está hecha con puro amor –dijo guiñándonos, mientras que Jasmine se sonrojo- de hecho, eh estado buscando una casa en algún lugar lejos de la ciudad, para darle espacio libre para que vuele sin tanto riesgo de cables, que ambas vuelen con libertad
-Mira, que tierno –dijo Valeria- si piensas en ella, bueno, me alegra ver que no fue un descuido como pasa con otras personas
Y así seguimos, con los recién llegados sirviéndose algo de la basta variedad de cortes de carne, Amanda disfrutando de la comida y por momentos jugando con Aki, nos terminamos turnando para comer y jugar con la pequeña.
En todo ese tiempo me dedique a relajarme, hace poco vi ese video… esas mujeres que continúan con su vida y me hicieron ver que ese sacrificio valió toda la pena, más las noticias de esa condecoración, debería… ¿Debería recibirlas? Solo hice lo que es correcto, lo que se le asignó a mi escuadrón, una simple misión que tuvo un giro por demás explosivo.
Si bien eh hecho mucho por mi nación… a veces siento que no merezco esa clase de premios… especialmente luego de aquel evento, eso que me sigue persiguiendo.
Agite mi cabeza al tiempo que le daba un trago a mi cerveza, no, no es tiempo de traer esos recuerdos de vuelta, solo me queda disfrutar del día, ahí mire de reojo a Amanda, tenía cargando a Aki para que jugara con Pérez y mi mamá, esta última se nota que aprecia a la pequeña, y a Amanda, eso solo me contenta más, desde aquel día que nos visitaron de sorpresa se notaba algo.
Luego de acabar con una de las brochetas de camarón adobado que prepare, me dedique al postre, esa crepa con chocolate, crema batida y fresa cortada que Amanda me dio, tiene esta forma de corazón… si, no quiero asumirlo demasiado, pero es muy palpable, ella no había hecho esta clase de detalles antes, los corazones, las cartas escritas a mano, incluso sugerir una salida con Aki, le gusto.
Y ella… la amo, no lo echare a perder.
Horas pasaron, los invitados se ponían de pie para seguir platicando, y algunos inclusive para bailar cuando mi padre saco un reproductor de música con conexión bluetooth, sea con sus parejas, o incluso sus hijos, pues Amanda me impulso a bailar con Aki, es una bebé, pero estaba disfrutando de las vueltas, yo la mantenía en mi brazo izquierdo mientras que con mi mano derecha sostenía su mano, haciendo como si bailáramos un vals:
-¡Mira que bonitos! ¡Sonrían a la cámara! –dijo Amanda apuntándonos con la cámara
Me detuve y sonreí ampliamente, Aki no dejaba de reír en mis brazos, Amanda capturo la foto y esta vez la jale conmigo para que bailara ahora ella con Aki y yo encargarme de las fotos, ella no dudo y comenzó a bailar con ella, haciendo pasos similares a los míos, y la bebe riendo volteando con todos los invitados.
Pasó el tiempo y ya tocaba ir a dejar a Aki al orfanato, mi hermana me ofreció para llevarnos, pero preferí que nos dejara en la estación de metro más cercana, quería caminar con Amanda, especialmente porque el sol comenzaba a ocultarse.
Ya camino al orfanato, Aki se quedó dormida en los brazos de Amanda, con su chupete y abrazando la harpía de peluche:
-Es tan linda –dijo ella mirándola
-Es un ángel durmiente –dije mirando a la niña en sus brazos
-Robie ¿Crees que su padre aparezca? –Dijo Amanda, puedo notar la preocupación en su voz- Marisa… murió de una manera trágica ¿Crees que su padre haya pasado por lo mismo?
-No puedo asegurar nada –dije con sinceridad, pasando mi brazo por su espalda y acercándola a mí- pero… cuando son cosas así, con el crimen organizado de por medio, toda la familia se ve en la mira, quiero pensar que el sigue con vida
-Entiendo… ¿Por qué ocurren estas cosas? –Dijo con tristeza, puedo ver las lágrimas en sus ojos- ¿P-P-Porque alguien querría dañar tanto a alguien? Dejar a una bebe sin… sin familia
-A veces la gente se equivoca de qué clase de trabajos tomar, de la senda que seguir –comente acariciando su espalda- y… esto mismo se mezcla con gente peligrosa que no tiene remordimientos con causar esa clase de daño… es muy triste ver el resultado de algo así, esta criatura tan adorable e inocente sola en un mundo tan cruel
-Solo es una bebé… no le ha hecho nada a nadie –decía aun en un tono de pesar
-Pero, pareciese que se le dio una segunda oportunidad –dije tratando de consolarla- su familia… ya no está, pero podemos cuidarla, yo… sigo siendo responsable de lo ocurrido con su madre, pero me asegurare que tenga una buena familia
-Robie… no deberías sentir esa carga encima, tu… sé que hiciste lo que pudiste, que tenías el más puro sentimiento de salir a buscar a su madre
-Le jure a esta pequeña que daría con su madre, que la traería de vuelta –dije mirando a Aki- simplemente falle… falle en un juramento ¿Cómo crees que debería sentirme?
-Ya has hecho demasiado por ella –dijo mirándome a los ojos, deteniéndose abruptamente- yo… también quisiese que su familia se hubiese restaurado… pero… lamentablemente no ocurrió, y me duele tanto como a mí, pero Roberto, no te sientas con ese pesar, esa culpa, la policía era la encargada de buscar a esa mujer, tú ya tenías otra encomienda con tu trabajo, has hecho mucho no solo por esta bebé, sino por todos los que te rodean, deja de sentirte así Robie, no quiero que estés triste por ello
En todo ese tiempo me miraba a los ojos, reflejando su preocupación en su voz, pero determinación en las palabras… quizás tenga razón, y esta culpa que siento no tiene mucha razón… pero le jure a esa niña que su madre volvería, y no pude hacer nada para traerla, no tenía la jurisdicción, los medios o la ayuda.
Nada.
Y eso es lo que más me pesa… no haber hecho nada, no intentar algo para que el destino de esa mujer hubiese sido diferente:
-Te entiendo Amanda… pero lo que más me pesa es no haber hecho nada por ella, algo, aunque haya sido la más mísera cosa –dije encarándola- algo para cambiar su destino… pero no fue así, no hice nada, y ahora esa niña está sola
-No lo está –afirmo- yo… bueno… se lo que dijo la señorita Smith sobre mi condición, y lo de adoptar un bebé, pero… yo quiero cuidar de esta pequeña –dijo erigiéndose por completo, imponiéndose ligeramente por los centímetros que me saca de estatura- sé que debo estar casada… y-y-y sé que algún día encontrare a mi pareja, pero yo quiero adoptar a esta nena, cuando el momento llegue, no demorare ni un segundo para comenzar los tramites
Está decidida, lo puedo notar en el brillo de sus ojos y tono de voz:
-Quizás sus padres no están –comente- pero tu… eres una gran persona Amanda
-No soy la única, tu también lo eres –dijo sonriendo- la quieres tanto como yo
-Sí, eso es cierto –dije riendo- vamos Amanda, se nos hará tarde
-Oh, sí, es solo que me sentí inspirada
-Lo sé, estabas echando fuego de tus ojos, puedo notar tu determinación
Ella solo rio ligeramente al mismo tiempo que sacudía su cola de lado a lado y sus orejas subían y bajaban con entusiasmo, ya arribando al orfanato tocamos la puerta y la directora Matsuko nos recibió:
-Buenas noches –dijimos dando una reverencia
-Buenas noches, Roberto-san, Amanda-san –dijo sonriéndonos- ¿Aki-chan no causo algún alboroto?
-Claro que no, esta nena es muy tranquila –dijo Amanda sonriendo
-Fue el centro de atención en muchos casos –comente riendo- a mi familia le encanto esta pequeña
-Me alegra escuchar eso ¿Puedo cargarla?
-Oh, c-cierto, aquí esta
Amanda le entrego a la señorita Matsuko la bebe, puedo ver cómo le cuesta cada día, dejarla aquí, por suerte la nena está dormida y no se pone a llorar, aquel día en el apartamento Amanda estaba casi por alcanzar a Matsuko pues la pequeña lloro cuando las separaron. Me acerque a ella y apoye mi mano en su espalda, ella se volteo y yo solo le sonreí:
-Ven Amanda, hay que dejar que la acuesten en su cama, hace algo de frio
-S-Si, disculpe, es solo… bueno, no me gusta separarme de ella
-Te entiendo Amanda-san –dijo Matsuko sonriendo- son personas ejemplares, por cierto, Roberto-san, los niños lo extrañaron, tanto que me insistieron que le preguntara si estaba bien, son conscientes del tipo de labor que desempeña
-Que tiernos –comente- dígales que estoy bien, solo estaba muy ocupado pateando traseros de criminales y haciendo este país más seguro
-Tenga por seguro que se los diré –dijo sonriendo- bueno, iré a acostar a esta nena, tengan buenas noches
-Igualmente
Luego de eso Matsuko ingreso al orfanato con la bolsa con las cosas de Aki, Amanda se quedó mirando y yo solo cerré la puerta, le sonreí de nuevo e hice un ademan con mi cabeza apuntando a la salida, pasamos la puerta de la verja perimetral, y reanudamos nuestra caminata de vuelta a la estación del metro:
-¡Hola Roberto-san, Amanda-san! –escuche una voz repentina, la de un niño
Nos giramos al instante, es el pequeño Tadashi, ese niño que también tiene una prótesis para su pierna:
-Hey ¿Qué haces aquí pequeño? –dije estando de cuclillas
-¡Hola! –saludo Amanda también bajando para emparejarnos a su altura- ¿Cómo te llamas pequeño?
-Soy Tadashi, ya eh jugado con Roberto-san, siempre jugamos a las carreras con mis coches de juguete
-Oh, eres tú, si los eh visto –dijo sonriendo- se divierten mucho
-¡Si! Él es muy bueno, casi me gana siempre –dijo sonriendo- pero esta vez no viniste ¿Sucedió algo? –pregunto genuinamente preocupado
-Tuve que responder a mi labor, pequeño –dije sonriéndole- proteger a la gente que me contrata, y siempre auxiliar a la población
-Esque me preocupe, pensé que usted se había aburrido de nosotros, o que ya no quería jugar a las carreras –dijo bajando la vista- Amanda-san vino, pero me extraño que usted no viniera
-No pienses así, Tadashi-kun –dije acariciando su cabeza, el solo rio- yo nunca me aburriría de jugar con el bicampeón del Grand Prix de Tokio
-Robie es una gran persona, Tadashi-kun –dijo Amanda- él nunca te dejaría, te puedo asegurar que él quería venir a jugar contigo
-De verdad quería –dije sonriéndole- pero el deber llamaba, es más, la próxima vez vendré, y además de jugar contigo, te traeré un regalo
-¿Enserio? –pregunto con sus ojos brillando y una enorme sonrisa
-¡Por supuesto! –dije levantando mi pulgar y sonriéndole- Te mereces un regalo por ser un buen niño
-¡Gracias Roberto-san! –dijo dando un brinco de emoción
Pase mi mano por los barrotes de la valla y lo acerque conmigo, el paso sin problemas sus brazos pequeños para darle un abrazo, pronto nos separamos y acaricie su cabeza:
-Ahora vuelve adentro, ya deberías estar dormido
-¡Si, ya iré! Solo quería saludarlos ¡Adiós Roberto-san, Amanda-san! ¡Buenas noches! –dijo despidiéndose y corriendo al patio trasero
-Que tierno niño –exclamo Amanda- parecía muy preocupado por ti
-No espere eso de el… pero creo que ya soy un amigo para el –dije sonriendo
-Él te aprecia, quizás después de lo de aquel incidente, y que siempre juegas con el
-Puede ser… bueno, creo que es hora de reanudar nuestro camino a casa ¿Vamos?
-¡Claro Robie! Te sigo
Sonreí y me puse de pie para continuar la caminata con Amanda, es una noche fresca, con una luna de medio creciente en el cielo, Amanda se adelantó un poco, tarareando ligeramente, agitando su cola de lado a lado y casi parecía que caminaba dando saltitos, es increíble, vuelve una simple caminata a la estación del metro en un paseo agradable, es esa aura que tiene:
-¿Qué te ha parecido la fiesta, Amanda?
-¡Ah sido muy divertida! –Dijo sonriendo emparejándose a mí- tu familia es muy agradable, y creo que les caigo bien a tus padres
-Eres una mujer encantadora, como no les caerías bien –comente sonriéndole y ella solo pudo reír ligeramente
-Robie ¿Podríamos tomar una ligera desviación?
-¿Por? –cuestione extrañado
-B-Bueno, es una noche bonita, y pensé que quizás quisieses seguir paseando un poco más, creo que debe de haber un parque cercano –dijo eso juntando sus dedos y desviando ligeramente la mirada- ¿O prefieres volver a la fiesta de Valeria? ¡No me importa lo que decidas! S-Solo quiero pasar algo más de tiempo contigo
-Claro Amanda, de hecho, debe de quedar algo cerca el parque Ueno ¿Quieres visitarlo de nuevo?
-¡Si! Es un parque encantador –dijo sonriendo, pero se notaba el entusiasmo en su voz- me encanta, y de noche debe ser espectacular
-En ese caso vamos, no perdamos el tiempo
Ya ingresando en la estación del metro, tomamos la línea que lleva a la estación que da directamente al parque, ya en este, tomamos el camino directo al islote, pero ya ahí notamos una presencia mayor de gente, de hecho, mucha gente joven, y a por como caminaban, parece que casi todos eran parejas:
-Está bastante concurrido –comente- es extraño para la hora
-Debe de ser un evento –dijo Amanda
-Lo más seguro ¿Vamos a averiguar qué es?
-¡Claro!
Luego de eso nos aventuramos directo al parque, el islote parecía muy lleno, así que preferimos dirigimos al gran parque donde también hay una gran presencia de gente, muchas parejas diversas, sea de humanos, liminales o de liminales y humanos, algunos sujetos de sus manos, otros compartiendo un abrazo admirando el lago, y otros compartiendo algún aperitivo dulce.
Ya llegando al parque notamos algunos puestos de comida y juegos, debe ser algún evento, no sé exactamente cual, pero hay un agradable ambiente:
-¡Pasen, pasen! –Anunciaba uno de los múltiples dueños de carpas de juegos- ¡Tenemos todo tipo de premios!
-¡El mejor takoyaki está aquí! –decía otro sujeto en su puesto de takoyaki
-¡Mira Robie! –Dijo Amanda apuntando a los puestos- ¡Hay premios de todo tipo! ¡Vamos a jugar!
-Claro Amanda –dije cediendo pues me tomo de mi mano jalándome directo a los puestos con juegos de todo tipo, es fuerte además de que está emocionada
-¡Mira, es uno de tiro al blanco! –Dijo apuntando a una- en eso debes ser muy bueno
-El mejor –dije sonriéndole con orgullo- ¿Quieres algún premio en específico?
-Oh, bueno –ahí ella comenzó a mirar los varios premios colgados en el frente e interior del negocio, desde pequeños peluches del tamaño de la palma de mi mano, hasta algunos del tamaño de una almohada- ¡Me gusta mucho ese, el pingüino! –dijo apuntando a un pingüino con gorro y bufanda
-Muy bien, pues pronto lo tendrás, solo mira –dije guiñándole, ella solo rio ligeramente además de mostrar un sonrojo
-Buenas –salude al encargado del juego- ¿Cuantos puntos para el pingüino?
-500, si destruye las figuras adecuadas, será suyo
-En ese caso deme ese rifle
El solo asintió entregándomelo, un rifle de aire comprimido, algo pequeño para mis manos:
-Tiene diez tiros –dijo en lo que comprobaba el arma, no parece trucada
Apenas él dijo eso comencé a disparar, rápidamente acabe con ocho disparos acertando en las figuras más alejadas y altas, que son las de mayor puntaje, los últimos dos disparos los acerté en las figuras necesarias para alcanzar el puntaje, aunque creo que me pase por unas decenas.
El sujeto apenas vio como elimine los blancos en pocos segundos parpadeo varias veces, creo que no se esperaba esa velocidad:
-¿Me permite ese peluche de pingüino?
-S-Si, enseguida
Bajo el peluche con un gancho, yo solo agradecí y volví con Amanda:
-Para ti
-¡Eso fue espectacular! –Dijo ella dando un pequeño salto y tomando el peluche- Sí que eres hábil
-Es la experiencia Amanda ¡Ven! –Dije más animado- Vamos, hay muchos más juegos
-¡Si! ¡Divirtámonos!
Si bien los juegos son para niños, aquí hay muchas parejas jóvenes y todas se divierten en los juegos, sea en el que pescas unos globos de agua con un pequeño anzuelo, el del tiro al blanco y uno nuevo, o que bueno, no es común en un matsuri japonés.
Un ogro estaba parado a un lado de una gran torre con la campana roja arriba, es el del martillo de fuerza:
-¡Vengan y prueben su fuerza! –decía el ogro con un gran maso a su lado
La torre es mucho más alta que las comunes, se alza al menos 4 metros o quizás un poco más, tiene aún más marcas que una común, y esta demás decir que el martillo es muy grande, y luce pesado, mas parece un martillo de guerra que uno de un juego:
-Quiero un intento, por favor –dijo Amanda al ogro
-Oh, señorita, no quiero ser grosero pero ¿Esta segura? Quizás su novio este más interesado
-N-No es mi novio –dijo apenada- él es fuerte, pero yo quiero probar que tan fuerte soy –dijo sonriendo
-Si usted lo dice, solo tenga cuidado, no se lastime
-Robie –dijo ella girándose- ¿Puedes cuidar al señor pingüino?
-Claro Amanda –dije tomando el peluche
-Gracias
Si bien admito que me gustaría intentarlo yo, ella es más fuerte de lo que puede aparentar, la está subestimando.
Levanto el mazo sin muchos problemas, aunque parece muy pesado, además de muy grande, ella lo levanto con ambas manos y apoyo el mango en su hombro para moverse y quedar frente a la plataforma a golpear y que alza el peso, al ver la gran torre está llena de marcas, del 1 al 30, y en secciones de tres colores, verde, amarillo y rojo es la más alta.
Amanda apoyo bien ambas pezuñas tomo aire y alzo el mazo en el aire, dejo escapar un pequeño grito y azoto el mazo con fuerza en la base del juego, fue tan fuerte que el peso de metal salió disparado hacia arriba golpeando con fuerza la campana:
-¡Si! –Dijo con emoción- ¡Esa es la fuerza de un minotauro! –exclamo flexionando su brazo derecho, mostrando lo bien esculpida que esta
-Wow… ¡Bien hecho, chica! –Exclamo el ogro con una gran sonrisa- Con eso puede escoger el premio que quiera, venga
El ogro fue detrás de la torre, ahí hay unas estanterías con los premios, yo estaba por ir pero me detuve para ver qué tan pesado es el mazo, bastante, apenas lo sujete y trate de levantar no me fue fácil, parece estar hecho de metal y madera:
-¡Ven Robie!
-Ya voy
Ya en la parte de atrás me topé con la alacena, tiene varios premios, dulces, bolsas con diversos aperitivos, algunos electrodomésticos, pero los que más resaltan son figuras de madera tallada con detalles con piedras pintadas:
-¡Mira que bonitas esculturas! ¿Cuál quieres Robie?
-Pero, tú ganaste
-Sí, pero tu ganaste un premio para mi ¡Y ahora gane uno para ti! Escoge
-Oh, bueno –dije sonriéndole, ella estaba expectante de cual escogía
De entre todos me decante por el de una jauría de lobos rodeando una piedra, cada escultura tiene un nivel de detalle sorprendente, con cosas como la textura del pelo brindada por la madera, y los ojos brillantes de cada animal gracias a piedras bien pintadas:
-Buena elección, esa es una de las mejores –dijo el ogro tomándola con cuidado y entregándomela, mientras que yo le daba a Amanda su pingüino
-¿Tú las haces? –pregunte admirando la pieza
-Así es –dijo con orgullo- con ayuda de mis hijos hago estas obras de arte, algunas las vendemos, hacemos encargos o las tenemos para esta clase de eventos
-Son muy buenas –comente- tienen un nivel de detalle impresionante
-¡Son preciosas! Perfectas para decorar una casa –dijo Amanda
-Me alegra que les guste, ahora disfruten su premio
Nos despedimos de él y continuamos nuestro paseo, entre disfrutar de pequeños aperitivos dulces o fritos, deteniéndonos en ocasiones para mirar algún juego, o bromear con algunas mascaras de uno de los puestos.
Luego de jugar en otros juegos, ganar pequeños premios como dulces, o algún peluche extra, caminamos hasta poder apreciar el rio, esta vez con algodón de azúcar, y un par de bebidas frescas, tomamos asiento en una banca que mira directo al gran rio, reflejando la luz de las farolas, lámparas y algunos edificios, además de la fresca brisa y el sonido de los arboles sacudiéndose:
-Que hermosa noche ¿No crees? –comento Amanda a mi lado
-Concuerdo, es muy agradable
-El rio parece el cielo nocturno –dijo con entusiasmo- reflejando tantas luces como si fuesen estrellas
No había notado ese detalle, admito que estaba más centrado en mirar a Amanda de reojo… es tan bella, en todo este tiempos esas flores que mi madre acomodo en su cabello han permanecido, ambas flores rojas que resaltan sus cuernos, o las azules que resaltan en ese cabello castaño tan brillante, producto del cuidado que le da.
Ella estaba admirando el lago y árboles en el islote lejano, mientras disfrutaba de su algodón de azúcar, yo volví mi mirada al frente, cerré mis ojos y solo disfrute del agradable ambiente, de este momento de paz.
Me recargue por completo en el banco, le di un mordisco al algodón de azúcar y apoye mi mano derecha en el espacio libre entre nosotros, pero cuando lo hice, sentí la piel de Amanda.
Solo uno de mis dedos parece que se apoyó en uno de los de ella, pero parece no haberse dado cuenta, pues no dijo nada, ni movió su mano, abrí mi ojo derecho y la mire, ella seguía admirando la lejanía, no puedo ver que expresión tiene… pero este es un gran momento.
Aun así aleje mi mano de la suya, no quiero incomodarla, solo… solo quiero disfrutar de lo que queda de este maravilloso día, de esta paz…
Notas del autor: Ah, qué bonito capitulo el festejo de Valeria con familia y amigos, o incluso una pareja que no aprueba para nada su hermano mayor.
Espero que lo hayan disfrutado, si bien tarde y no es suficiente para el tiempo llevado, admito que me divertí, con todo esto de Amanda entre los invitados y la pequeña Aki que deslumbra con su ternura, fue bastante divertido de escribir y espero lo hayan disfrutado.
Un saludo a Los Extraditables, a OTAKUFire, Brandonboss73 y Chariklo que siempre están mostrando apoyo, sea por medio de reviews, mensajes privados, o con seguir la lectura, y gracias a los demás lectores anónimos, la historia avanza todo por ustedes.
Gracias por seguir ¡Hasta luego!
