Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp


Capítulo 35


Los rayos solares junto al ruido del exterior que dan inicio a un día laboral me despertaron, de un salto de puse de pie y con ambos pies bien puestos en el suelo hice un par de ejercicios de calentamiento, principalmente para estirar mi espalda y brazos.

Luego de eso me dirigí al baño, estaba por tocar la puerta pero Amanda salió de este:

-¡Oh! ¡Buenos días Robie! –Dijo con su gran sonrisa abrazándome por un instante- Justo estaba por ir a preparar tu desayuno

-Buenos días –dije devolviéndole el abrazo y separándonos- gracias por el desayuno, eres un encanto

-No hay de que –dijo sonriendo- ¡El baño es todo tuyo! Prepárate para el día, y un buen desayuno

Ella se fue en dirección a la cocina, tarareando esa alegre canción… simplemente es encantadora.

Lo siguiente fue darme una buena ducha caliente, vestirme con el uniforme diario, lavar mis dientes, reducir mi barba y bigote además de peinarme, tengo que lucir este buen rostro, y verme presentable, ya saliendo el buen aroma de la cocina inundo mis fosas nasales, siempre huele exquisito.

Fui recibido por dos platos, uno, con dos tostadas francesas, cubiertas de mermelada de fresa, mientras que en otro plato huevo revuelto con trozos de tocino, todo acompañado con lo que parece jugo de naranja:

-¡Bonn apetit! –dijo Amanda girándose con su desayuno, uno igual al mío

-Merci –agradecí de nuevo en su idioma natal

Luego de agradecer la comida, me dedique a disfrutarla, es simplemente muy bueno, sí, es algo sencillo, pero la dedicación con lo que lo hace, y su propio toque le da una sazón muy especial.

Terminando lave mis dientes de nuevo, recordé a Amanda de su medicamento, además de tomar las identificaciones y lista de compras, son esas cosas que nunca debo olvidar:

-Robie, espera –llamo Amanda cuando estaba por salir

-¿Si, sucede algo?

-Solo déjame acomodar tu cuello –dijo tomando el cuello de mi camisa de vestir- y la corbata

En ese momento mientras ella acomodaba mi vestimenta sentí en ocasiones sus dedos rozando con mi cuello, no me canso de decirlo, su piel es muy suave, y la fragancia de frutas simplemente me hace sonreír, todo en ella; que si bien son cosas simples; son tan hogareñas, tan… especiales, que me hacen sentir tranquilo:

-Listo –dijo separándose alejando sus manos- ¡Mucho mejor! Ahora luces más guapo

-Gracias Amanda –le sonreí- bien, ya me voy, cuida de la fortaleza por mi

-¡Si señor! –Dijo ahora con pose y saludo marcial- ¡Nadie atravesara las defensas del castillo Garcia-Dufort!

Reí luego de eso, ella también soltó una pequeña carcajada, es tan linda:

-Muy bien soldado, ahora descanse

Luego de eso solo me despedí y dirigí a las escaleras, de ahí, a la salida del complejo departamental.

Devuelta a la rutina, con la acera congestionada de gente dirigiéndose a sus trabajos o escuelas, transporte publico lleno, quizás sea un inicio aburrido, pero la verdad es que siempre voy con excelentes ánimos gracias a los buenos días que me da Amanda.

Ya arribando a las oficinas de la corporación pase directamente a la armería, donde el mismo hombre me abasteció de cada parte del equipamiento, ya con chaleco puesto, arma en funda y esposas guardadas en un bolso interno del saco, me dirigí al estacionamiento.

Camino al vehículo empecé a reflexionar sobre la situación con Ana… no quiero complicar la vigilancia por lo nuestro, y que no se aun como sea su comportamiento luego de eso, creo que le cederé a Sloan o Mizuki el control del Mambo.

Y hablando de ese par, ya estaban ahí junto a Janet, a Dina y Catalina las vi abajo acomodando todo su equipamiento:

-Buenos días –salude a mis compañeros

-Buenos –correspondió Sloan

-Guten morgen –dijo Janet asintiendo ligeramente

-¿Descansaron?

-Como nunca –comento Sloan- volver a mi cama fue lo mejor del fin de la semana

-Me duele un poco la espalda baja –comento Mizuki- pero nada grave, por lo otro, eh descansado

-¿Quieres que revise esa área? –pregunto Sloan con tono burlón

-Prefiero romperme la columna antes de que siquiera bajes tanto la mirada

El escoces solo soltó una pequeña carcajada:

-¿Ya tienen a sus parejas para los vehículos? –pregunte

-Faltan las otras dos, pero ya tenemos una idea de cómo serán

-Bueno, me alegra que los tengan en mente porque hay un pequeño cambio –dije sacando las llaves del Mamba de mi bolsillo- ¿Quién quiere ir en el gigante blindado?

-Me encantaría ir en ese monstruo –comento Sloan

-No tan rápido, escoces –dijo Mizuki- yo también quiero pilotarlo

-En ese caso lo conducirá el que las atrape –dije lanzando las llaves hacia ellos

Hubo una patada y dos puñetazos, pero Sloan gracias a su estatura superior alcanzo las llaves:

-¡Eh ganado! –dijo con una sonrisa

-¡Tramposo! –grito Mizuki cruzada de brazos

-Ya será tu día para conducir a ese monstruo, bueno, hoy Dina ira cómoda en el Mamba, por cierto, mariscal –ahí el me paso las llaves de la camioneta que el conducía

-Gracias –escuche algunos pasos detrás de mí, eran Dina y Catalina, además de otros agentes detrás de ellas- bien, hora de trabajar

Dividiéndonos en los dúos de cada vehículo aborde la camioneta junto a Catalina, nada mal, una camioneta oscura pero con un interior beige con detalles oscuros, bastante cómoda; y según ciertos detalles de las fichas de itinerario; con un blindaje nivel 3, nada mal.

Con Sloan en el Mamba y cabeza del convoy avanzamos hasta el hotel, ya en el frente de este bajamos de los vehículos, avise a la recepcionista y está a las chicas, ordene a Janet y Sloan permanecer cerca de la puerta, mientras los demás esperábamos en los vehículos manteniendo cada flanco vigilado.

Y ahí viene… Ana no luce tan mal; y a eso me refiero a descuidada, enojada, o que me lance alguna mirada asesina; eso sí, se dirigió a su vehículo sin dirigir la mirada a ninguno de los demás, más que a Dina que espera en la puerta. Ella subió sin tomar ni un segundo más, mientras sus compañeras apenas llegaban a los vehículos:

-Buenos días –salude a la serket, Jessica, además de abrir la puerta por ella mientras Catalina se mantenía vigilando los flancos

-Buenas –devolvió el saludo

Ya con ella abordo y lo mismo con Fernanda, la mujer lagarto, aborde la camioneta y seguí el convoy, Sloan tiene programado el GPS de cada punto que visitar, además de un cronometro para ir puntuales.

Mientras avanzábamos en convoy vigile el retrovisor, sin ningún vehículo sospechoso siguiéndonos, y ningún reporte por parte de Sloan, Mizuki o la radio, continúe con la mirada siempre al frente:

-Mariscal Roberto –hablo Jessica- ¿Puedo hablar con usted de algo?

-Claro ¿Sucede algo?

-Es sobre mi compañera Ana –hablo la chica, todo esto en español- luego de aquel día ella quedo algo lastimada ¿Lo sabes?

-No lo sabía, pero era consciente de ello… ¿Fue demasiado?

-Siéndote sincera, no sabría decirlo, es muy intensa con muchas cosas, solo sé que le grito a uno de los chicos de servicio a la habitación, y se la paso encerrada los dos días enteros

-Ya veo… ¿Por qué me dices esto?

-Solo para que lo consideres cuando toque algún tipo molesto entre los reporteros cuando vayamos de salida, no estará del mejor humor, y sé que puede ser muy impulsiva

-Lo hare, mantendré alejados a esos tipos molestos

-Eso espero, era todo, puedes seguir con la vigilancia

-Claro señora

Luego de eso suspire… no pensaba que la dañaría tanto… igual y de verdad le gustaba, pero ya no queda nada más que hacer que pasar hoja, es solo una etapa, es una adulta, ella lo superara…


POV Narrador.


Mientras el equipo de Roberto cumplía con su labor de protección de las tres embajadoras mexicanas, en las oficinas de la corporación dos agentes de la división de inteligencia recorrían los pasillos a toda prisa.

Alcanzaron un ascensor lleno pero que lograron detener y entrar, llevaban en sus manos información importante para el coordinador Takeo.

Pronto con su llegada al piso donde la oficina del coordinador se ubica estos corrieron hasta la puerta, la recepcionista los dejo pasar y estos entraron recuperando el aliento:

-¡Coordinador! –grito uno de los hombres, el otro permaneció sosteniendo la puerta

-Oh, buenos días agentes –saludo Takeo haciendo a un lado un par de documento que leía- ¿Sucede algo?

-Es sobre… es sobre Von Theobold –dijo el agente levantando un maletín con documentos dentro

-Ya veo, bien, pasen –dijo haciendo un ademan

Ambos agentes ingresaron y abrieron el maletín sacando dos carpetas:

-La identidad fue confirmada, es el –dijo entregando una hoja con la foto de un ogro albino con varias marcas de combate en su rostro y completamente rapado- está en la lista de los más buscados en Europa, traficante de armas, drogas y un soporte importante para grupos terroristas en medio oriente

-¿Seguros que es él?

-Equipos de inteligencia europea lo corroboraron con otras fotografías, la foto tomada por el dron ha sido el culminante, además de la descripción de sus subordinados que han sido arrestados en otros países

-Excelente –dijo el coordinador con una sonrisa genuina- tenemos a un pez gordo en la mira ¿Qué tenemos del lugar donde lo encontramos?

-Prefectura de Saitama, en cercanías de la montaña de Jominesan –explico el otro agente colocando varias fotos satelitales y de lo que parecen tomadas desde algún vehículo aéreo- antes era un helipuerto privado, pero fue abandonado junto al camino donde se ubica, pocos vehículos han transitado ese camino, y esos mismos vehículos son camiones de semirremolque o camiones de carga, por las noches

-El edificio presenta muchas ampliaciones de acuerdo a los registros de cuando fue construido –dijo señalando dos fotos, una que por su calidad demuestra que tiene al menos diez años, y otra con una cámara moderna- la torre de control fue ampliada y reforzada con concreto y paneles de acero, además de que se construyó un almacén grande justo donde estaba una pequeña casa de dos cuartos

-El dron tomo la foto cuando Theobold descendía de un camión –dijo mostrando la foto- parece estar portando un equipo balístico pesado, además de ser escoltado por otras especies grandes

-Es un gran almacén, y si semirremolques descargan o cargan ahí –comento Takeo- puede haber hasta toneladas de productos de contrabando o drogas

-El director de inteligencia sugiere un despliegue nocturno –dijo uno de los agentes- tenemos enlistados los días de menor actividad, durante el día sería demasiado evidente enviar un helicóptero o vehículos terrestres en ese camino casi abandonado

-Entiendo, hablare primero con Hiromasa y el superintendente –dijo Takeo revisando los documentos- han hecho un buen trabajo, pueden ir a descansar

-¡Si señor! –ellos dieron una reverencia y se retiraron, dejando los documentos en el escritorio del coordinador

-Izuki –dijo el coordinador llamando a su asistente- Llama a Rashidi y Constantina, requiero de su presencia, ahora

-Enseguida coordinador

Dicho esto Takeo tomo asiento, junto a él estaba el bastón de Vari, hace poco descubrió que ya no era necesario tomarlo para que ella se comunicase con él, o ´´conectara´´ en su cerebro:

-Eh terminado de revisar los documentos que solicito, amo –resonó la voz de su chica en su mente

-Bien hecho Vari ¿Qué más tenemos de Theobold?

-Ogro albino extremadamente violento pero muy inteligente, ha burlado a las agencias policías y de operaciones especiales alemanas, francesas, inglesas, se ha ganado cierto aprecio con grupos terroristas que ha suministrado de armamento –explico la chica- lo buscan vivo, o muerto, pero la recompensa es mayor si se aprehende con vida

-Es entendible, posee información valiosa de otros traficantes de armas y rutas que emplean –comento Takeo- eso es todo Vari, continúa con tu análisis

-Enseguida, amo

Luego de eso Takeo ordeno las hojas frente a él, para leerlas detenidamente, desde una ficha con toda la información disponible de Theobold además de los datos de ese lugar en medio de la nada, lejos de la civilización:

-Esto mejorara la posición de la corporación a ojos de los altos mandos –dijo Takeo sonriendo para sí mismo

Lo siguiente fue escribir un correo electrónico para el coronel Hiromasa y el superintendente, además de acordar la reunión, la actualización sobre el caso Theobold, y que ese mismo, podría acercarlos más al fugitivo de la CIA…


POV Roberto.


Si bien las reuniones a lo largo de la semana era con agentes del Acta en edificios algo modestos, simples edificios de oficinas, en otros casos exposiciones de los progresos del Acta y leyes de liminales mexicanas, todo esto en teatros medianos, o salas de conferencias de un tamaño respetable, hoy tocaba el pez gordo.

La gobernadora de Tokio.

Desde temprano, a las 11:30 de la mañana arribamos al ayuntamiento de Tokio, hasta ahora; las cuatro con cincuenta minutos de la tarde, hemos recorrido varios pisos del edificio uno, ahora mismo las embajadoras están con la gobernadora en una sala de reuniones, fuera hay varios de la prensa esperando a que salgan para tomar fotos o hacer sus tediosas preguntas, además de ellos, el equipo de seguridad del ayuntamiento.

Si bien el equipo de seguridad del ayuntamiento es menos intimidante; pues no todas son especies grandes y no portan un amplio arsenal con ellos; son numerosos, e inclusive pasando por reporteros o civiles, además de ellos están múltiples cámaras y alguien en la sala de cámaras que nos ha reportado cada movimiento que hace la prensa, además de lo que se viene según el itinerario, todo para despejar con tiempo los pasillos y saber a dónde dirigirnos:

-Son muy pesados estos tipos –comento Catalina- no pueden alejarse un segundo mientras las chicas siguen con su dialogo

-La prensa es como un carroñero –dije- buscan cualquier cosa para publicar lo más pronto posible, sea positivo o negativo, y si es algo que pueden resumir en tres palabras y escribirlo en grande con signos de exclamación, que mejor

-A veces desinforman en vez de informar –ahí suspiro- algunos me asquean

-Mariscal García, responda –llamo el oficial Ishimura, el encargado de las cámaras de vigilancia

-Aquí García ¿Qué sucede?

-La gobernadora junto a las embajadoras tomaran el ascensor y se desplazaran a la plaza de la ciudadanía

-Entendido, despejare el pasillo y dividiré el equipo

-Bien, cuando desciendan otro equipo de seguridad los dirigirán a la plaza

-¿Hay algo sospechoso fuera?

-Solo prensa –declaro- varias camionetas y otros esperando ya con cámaras plantadas en trípodes, y otros esperando cerca de las puertas de los ascensores, que su equipo tome el de carga y rodee, así podrán hacer espacio junto a la seguridad del edificio

-Comprendo, gracias por la información, mantén los ojos abiertos

-Siempre lo hago

Corte la llamada y ordene a Dina, Sloan y Janet bajar, son de los más corpulentos así que los apartaran con facilidad, mientras, Catalina y Mizuki apartamos a los que estaba en el pasillo, si bien la prensa no me cae muy bien, aquí en Japón es muy comprensiva, si, algunos son muy tenaces para obtener información, pero obedecen cuando les pedimos que se hagan a un lado:

-Muévanse por favor –dijo Catalina- la gobernadora y embajadoras necesitan cruzar

Justo cuando dijo eso las mujeres abrieron las puertas de la oficina de reuniones donde habían sostenido una conversación de al menos tres horas, no dirigí la mirada a las chicas; especialmente para evitar un incómodo contacto visual con Ana; me coloque frente a ellas para apartar a algunos que estaban necios con sus cámaras al frente de ellas, un sujeto de seguridad del mismo edificio llamo ambos elevadores, en uno, la embajadora principal; Ana; junto a la gobernadora, en otro, Jessica y Jasmine, la serket y chica lagarto.

Cuando ambas puertas cerraron nos dirigimos al ascensor de cargar y marcamos la planta baja, pronto llegamos hasta el piso marcado y las puertas se abrieron, rodeamos un poco por el estacionamiento hasta llegar donde los ascensores de personal se encuentran, justo las chicas habían llegado, Janet y Dina apartaban a la prensa sin problemas desde adelante, Sloan cuidaba el flanco izquierdo, con nosotros sumándonos para cerrar el círculo de seguridad.

Una hora más paso, con Ana y sus compañeras respondiendo preguntas de un par de sujetos de la prensa, ya pasadas las preguntas en esta gran plaza que deja ver bien el gran tamaño del complejo de edificios, nos dirigimos al estacionamiento, pero la prensa sigue insaciable:

-¡Embajadora Ana! ¿Esto significa que el gobierno mexicano busca algún estrecho en las relaciones diplomáticas?

-¿¡Tiene que ver con los recientes pactos comerciales y de colaboración bilateral entre las naciones?! –seguían preguntando

-Por favor, apártense –solicite empujando a ambos, estaban demasiado cerca de ellas, la gobernadora nos sigue en paralelo con su propio equipo de seguridad

Entre la multitud pude ver a varias personas que parecían de medios no tan conocidos, por la banda en sus hombros y que no portan cámaras grandes, sino solamente un micrófono o usan sus propios celulares, pero habían otras que llamaron mi atención.

Un tipo en chamarra, casi tan alto como yo… y mis sospechas no fueron por paranoia, el desgraciado estaba armado.

Por un segundo lo pude ver, entre los brazos de los otros de la prensa, en una milésima de segundo pude ver un arma en su bolsillo frontal de la chamarra:

-¡Sujeto armado, saquen al cliente de aquí! –grite a mi equipo

Justo en ese momento ese tipo se abalanzó hacia mí, saco su mano derecha del bolsillo, era una navaja automática, lo frene sujetando su brazo derecho, con el cuchillo a centímetros de mi rostro.

Para ese momento sucedieron tres cosas, toda la prensa se dispersó, parte de mi equipo se llevó a las embajadoras, y descubrí que ese sujeto no tenía solo dos brazos.

Cuando sujete su mano con el cuchillo estuve por darle un rodillazo directo al estómago, para luego mandarlo al suelo, pero sentí como el bloqueo el golpe con una mano, ahí rompió la chamarra rebelando otro par de manos… un tetra arma.

Antes siquiera de reaccionar me ataco con un picahielo.

Su segundo brazo izquierdo asesto dos golpes directo a mi chaleco anti balas en el costado, uno que no atravesó y el segundo donde clavo el filo de metal en mí.

Lance un primer grito de dolor al sentir esa cosa dentro de mí, pero luego lo extendí, rugiendo sosteniendo su mano para que no soltase el picahielos encajado en mí, y manteniendo sujeto su brazo con el cuchillo; sujeto de esos dos brazos e interponiendo mi pie en el suyo, lo hice caer de frente… por poco y arranca el picahielos, eso sería un problema.

Cuando cayó de frente me deje caer en su espalda, mantuve mi mano izquierda sobre la que tiene le cuchillo, y para antes siquiera de que sus otros brazos trataran de quitarme de encima suyo, saque el taser y conectándolo directamente en su cuello lo dispare.

Dejo escapar un pequeño aullido y comenzó a sacudirse con mi rodilla en su espalda, el taser rindió efecto.

Fue cosa de un par de segundos que dejo de sacudirse:

-¡Cesa y desiste! –grite sujetando su brazo y haciendo que soltase el cuchillo, arrojándolo lejos.

Cuando pude ver que sus brazos se quedaron completamente quietos, y dejo de moverse, o tratar de quitarme de encima, tome sus dos brazos izquierdos, poniéndolos en su espalda, al hacer eso deje escapar otro quejido, creo… creo que moví el filo del picahielo… duele demasiado, tuve que soltar al tipo:

-¡Mariscal! ¿¡Esta bien!? -fue Janet

Apenas me gire no aguante el dolor de esa cosa enterrada en mi costado… no se si logro atravesar alguna costilla, cedi y me deje caer en el suelo, sentado, solté al tetrarm que no daba señales de pararse, pero que seguía quejándose

Voltee con Janet, ellos también interceptaron otras amenazas, Janet estaba encima de una kobold, y Sloan estaba en proceso de someter a un hombre, lo levanto y lo azoto contra el suelo, colocándose encima de el:

-¡Scheisse! ¡Catalina! –Grito Janet por la radio- ¡El mariscal está herido!

-¡Vallan con las chicas! –ordene haciendo presión donde el picahielos esta encajado, está justo donde en el velcro que une el chaleco anti balas, no me lo puedo quitar- ¡Sáquenlas de aquí!

-¡Se está desangrando, necesita ayuda médica, y estos tipos pueden huir!

-¡Ellos se encargaran! –Apunte a los oficiales de policía que corrían a nuestra posición, al igual que algunos de los equipos de seguridad del ayuntamiento- ¡Saquen a Ana y sus compañeras de aquí, ahora!

Grite eso y Janet emitió un gruñido antes de irse, pronto llegaron los oficiales y tomaron control de los encapuchados, el tipo al que electrocute seguía aturdido, un golem llego y saco las esposas para aprenderlo, yo trate de pararme, pero el dolor me lo evito:

-¡Ya estoy aquí! –grito Catalina llegando hasta mi brincando con un botiquín en manos

-¿Qué hay de los demás? ¡Y las chicas! ¿¡Las sacaron de aquí?!

Justo en ese momento escuche el poderoso rugir del motor del Mamba, justo detrás una de las camionetas Suburban lo seguían, tomaron la avenida por donde llegamos y desaparecieron a lo lejos:

-Haya van –dijo ella abriendo el paquete blanco con una cruz roja

-¿Las embajadoras no fueron heridas?

-No señor –dijo ella sacando gasas, una tijera para estas y alcohol en una botella- ellas están sanas y salvas gracias a que se dio cuenta a tiempo… todo fue demasiado rápido ¡Pero deje de desviar la atención! Necesito que se recueste de lado

Estaba por discutir más, preguntar por la gobernadora, pero ver todo ahora lleno de agentes de seguridad y policía, junto a lo que parecen equipos de paramédicos, uno de estos se dirigieron a la kobold, mientras el tetrarm se estaba levantando:

-Scheisse… tendré que romper el chaleco –dijo ella hurgando en el botiquín

-Es lo de menos… carajo –dije moviéndome, solo sentí aún más dolor

-Por favor, no te muevas –dijo Catalina manteniendo su mano izquierda sobre la herida, ahí pude notar su preocupación- no puedo tratar esto aquí, entro mucho

-Tu eres la médica… haz lo que consideres mejor

-Siga aplicando presión –dijo poniendo su mano sobre la mía, indicándome cuanta fuerza debía ejercer- trate de no moverse o solo moverá esa cosa ¡Ishimura! –Grito por la radio- necesito una ambulancia, ahora… bien, muchas gracias, ya viene en camino

-Perfecto –dije sonriéndole

-¿Siente algún dolor, o algo más que solo esa cosa?

-No…

-¿Puede respirar bien?

-Si –dije tratando de regular la respiración, conforme la adrenalina desaparece de mi sistema, el dolor y este frio por la sangre que estoy derramando vuelve

-¡Por aquí! –grito cuando otra ambulancia arribo al lugar

Lo siguiente fue la llegada de una camilla cargada por médicos, un par de humanos y una alfa.

El transporte fue rápido, pronto arribamos al hospital que es donde firme el seguro de vida y atención medica de la corporación; mientras que en todo el camino en la ambulancia me retire el saco de vestir… otra vez lo ensucie de sangre, junto a la camisa de vestir… maldición, estas no las da la corporación y es un dolor de cabeza dar con una que me quede.

Además de retirarme esto cortaron el chaleco anti balas, dejando solo un pequeño cuadrado donde está el picahielo, luego de eso mantuvieron la herida cubierta con gasas y presión para que no sangrara más….

-Ha tenido mucha suerte –declaro el doctor

Hace poco habían sacado el picahielo, además de vendarme y cubrirme con un parche de biogel; de parte de los doctores Ivan y Elizabeth; no sé qué era esa cosa, pero estaba algo fría y me ha reducido mucho el dolor:

-Según los rayos X, la punta del arma llego a pocos centímetros de sus intestinos, poco más a la derecha y le hubiesen perforado el intestino grueso –dijo sonriendo

-Esas son buenas noticias, supongo –comente- ¿Hay algo más?

-Solamente la hemorragia que ya está controlada, los doctores Ivan y Elizabeth nos entregaron este paquete de parches para usted –dijo entregándome una caja oscura- manténgalos dentro de un refrigerador y póngase uno cada mañana y cámbielo antes de dormir, según ellos, con eso la herida sellara en menor tiempo y el dolor será poco

-Uno para el día, otro para la noche, comprendo –dije tomándolo

-Eso sí, no son gratis –dijo dejando la tabla con datos en una mesa- se descontó de su sueldo ¿Quiere saber cuánto fue?

-No gracias… prefiero solo llevarme el dolor del picahielos

-Como usted quiera –dijo el doctor- solo revisare un par de datos más y podrá retirarse, por cierto, un sujeto quiere verlo, viene de parte de la corporación

-Déjelo pasar –dije acomodándome en la camilla

El doctor dio una reverencia y salió de la sala de camillas, pocos segundos después entro un hombre, un Dragonewt:

-Buenas tardes –dijo entrando y cerrando la puerta tras de si- mariscal García ¿Verdad?

-El único –dije sonriéndole

-Soy Osamu, abogado –dijo dando una reverencia- vengo a tratar con usted algunos temas que surgieron después de su última labor, que de hecho, lo trajo aquí

-Bien, dígalo, sea directo

-Si algo así como lo de hoy se repite, será despedido

No esperaba algo así de directo:

-¿¡Que!?... es… ¿Es una broma, verdad?

-No, mariscal Roberto –dijo con semblante serio- mire… la prensa grabo todo, saco fotos y lo documento de cada ángulo posible –dijo ahí carraspeando- ya la prensa lo está tachando de uso excesivo de la fuerza, o un buen guardaespaldas, y bueno, creo que sabe porque estoy aquí y la importancia de este asunto.

-Es sobre golpear una extraespecie ¿Verdad?

-Así es –dijo asintiendo- aunque en este caso usted está siendo llamado un guardaespaldas de agudos instintos que percibió la amenaza segundos antes, y que no solo alerto a su cliente, sino también a la gobernadora de Tokio; es también el blanco del rompimiento del Acta

-Me esta diciendo... ¿Que me estan tachando de criminal? -dije con rabia en mis venas... siempre es lo mismo, apuntan directo al que hace el bien- por haber cumplido con mi trabajo y detenido a un tipo con malas intenciones ¿Yo soy el verdadero criminal?

-Algo asi –ahi carraspeo- pero ambos sabemos que solo es la exageración de los medios… dejare los rodeos, el punto es que usted no tiene algún cargo legal; por mas que algunos lo tacharan de criminal, o abusivo; ni sus compañeros, que también se vieron en una situación similar

-¿Ellos también?

-La tarántula intercepto al humano, empujándolo lejos, ahí lo intercepto el agente Sloan, y este había detenido a la Kobold, la cual derribo y la agente Janet termino de someter, el ataque parece estar planeado, y especialmente por como esas tres personas salieron de la multitud

-¿Portaban algún arma además de cuchillos?

-Dos pistolas Glock, kobold y humano las portaban –dijo tomando asiento a mi lado- no se verán con algún juez o agente del acta, ya que todo se declaró como legítima defensa, especialmente en su caso; y créame, el tetrarm se arrepentirá severamente de haberlo apuñalado; pero el que le haya lanzado ese ultimátum, es por el estatus de la corporación

-Sí, me alegra que no me lleven preso por cumplir mi labor, pero eso de que me despedirán por lo mismo, no me deja muy cómodo

-Ya se lo explicare –ahí el tomo una botella con agua y le dio un trago- disculpe, ahora, la corporación toma estas medidas debido a la imagen que se quiere dar, si bien la recepción fue difícil; en un país tan conservador y con una cultura tan diferente a la americana; pero hemos logrado ganar una imagen más que favorable por las varias acciones que la corporación ha tomado contra criminales, desde contrabandistas, hasta asaltantes de tiendas, otro factor es el hecho de los equipos mixtos, parte del trato con el gobierno japonés fue que humanos y liminales laborasen juntos en equipo para estos casos, el que se rompa… simplemente los hace sospechar –ahí el suspiro- no es como que usted sea el primero, pero si el caso más reciente, el anterior fue hace cuatro meses, en situaciones similares, con pocos segundos de reacción

-Ya veo… básicamente debo de evitar golpear a un liminal frente a las cámaras

-De preferencia, nunca –comento- pero entiendo perfectamente que su labor es muy demandante, y que a veces solo tiene pocos segundos para reaccionar, es solo que en los casos cuando no hay cámaras es más fácil defender a los agentes, me alegra que lo entienda

-Sí, un poco, me sigue molestando el hecho de una pena así por evitar un desastre

-La ley es ridícula, y se lo dice un juez, una extraespecie –dijo con cierto tono más relajado- y no soy el único que hace esas declaraciones, mis compañeros del bufete de abogados también coinciden, pero ya sabe, los viejos del gobierno deciden y no hay quien los saque de ahí

-Lo entiendo perfectamente, con estas clase de limitaciones lidiaba en México –dije poniéndome de pie, una ligera punzada de dolor me hizo hacer una mueca de dolor- Por cierto ¿Qué paso con mi equipo?

-Siguieron con el protocolo y extrajeron a las embajadoras del lugar, las llevaron hasta el hotel donde se hospedan y mantuvieron la vigilancia fuera de este hasta que se confirmó que no había ninguna amenaza

-Bien ¿Qué hay de la otra camioneta que se quedó en el estacionamiento?

-Ya fue extraída y está en las oficinas de la corporación, su compañera se fue del hospital cuando entro a la sala de operación

-Muy bien… creo que son todas las dudas

Ahí entro el doctor dándome a saber que todo estaba bien y podía retirarme, Osamu me siguió hasta la salida del hospital y de hecho se ofreció a llevarme a la estación de metro más cercana, cosa que acepte con todo gusto.

Llegada a la estación baje del auto y me despedí del dragonewt, para luego subir las escaleras, mi costado sigue doliendo cada que piso.

Gajes del oficio.

Así es la vida, a veces es felicidad, otras recibes una apuñalada protegiendo al cliente.

Aunque ya en el metro me llego a la mente algo que no había pensado… que quizás Amanda se enterase de lo sucedido, le eh dicho que no se preocupase por mí, pero los medios han demostrado que son tan rápidos como la luz, son las 9:47, y según Osamu ya habían varias publicaciones, videos, todo sobre lo sucedido, el cómo sometí a un tetra arm… pero igual y eso hace que cualquier otro agresor se lo piense dos veces antes de hacer algo.

Pero pensando en Amanda, no quiero que se preocupe por mi… pero al mismo tiempo le prometí sinceridad por sobre todo, si no se enteró por el noticiero, debo de respetar mi promesa y confesarle esto.

Ahí suspire, solo quiero llegar a casa.

Mientras hacia un trasbordo, y tomaba otro metro que me llevaba a la estación de Ginza, mi celular timbro, es un número desconocido:

-¿Bueno? –respondí curioso

-Hola Roberto –es Ana

-Ana… ¿Cómo conseguiste mi numero?

-La corporación me entrego números de contacto de mis guardaespaldas, solo por si algo sucedía –respondió con cierto tono serio- solo… ¿Cómo estás?

-Salí del hospital, voy camino a mi hogar –respondí directamente

-Ya veo… ¿Q-Que hay de tu herida?

-Nada grave –respondí sujetándome de un barandal del vagón- casi perfora mi intestino, pero no ocurrió, solo derrame algo de sangre

-N-No digas esas cosas así –dijo con cierto tono de preocupación, casi titubeando- ¿Entonces no fue algo grave?

-Para nada, puedo andar de pie aun –dije sonriendo

-Bien… solo quería llamar por eso Roberto –dijo ahora con un tono más tranquilo- cuídate camino a tu hogar, adiós

-Tendré cuidado Ana, adiós –me despedí

Ella colgó, baje mi celular y lo guarde en mi bolsillo, no sé si se tragó su orgullo, pero si me llamo luego de aquello, estaba verdaderamente preocupada, o eso quiero pensar. Sea como sea me dibujo una pequeña sonrisa, quizás no me odia tanto como pensaba.

Llegado a la estación de Ginza camine hasta mi apartamento, por suerte en el hospital me dieron una camisa blanca de mi medida, la otra quedo inservible, por un hueco enorme y llena de sangre.

Me detuve frente a la puerta del apartamento y toque, pronto escuche las pisadas de Amanda, abrió la puerta con rapidez y me miro con una gran sonrisa:

-Robie, yo… vi lo que sucedió –dijo llevando ambas manos a su pecho, parecía que se contuvo en darme un abrazo

-¿Enserio? –ella asintió- bueno... yo

-Pasa, pasa –dijo haciéndose a un lado- no te quedes ahí, por cierto, tengo la cena preparada

-Gracias Amanda, eres un encanto –dije pasando y sonriéndole

Ella me devolvió la sonrisa, cerró la puerta y paso a mi lado con prisa:

-Por favor siéntate en el sillón

-Pero solemos comer en la barra

-Nada de eso –dijo negando con su dedo- esos asientos no son nada cómodos, es mejor en el sillón donde te puedes acomodar mejor… ¿Estas bien, tu herida no te molesta, quieres que traiga el botiquín?

-Estoy bien Amanda, me curaron en el hospital –dije sonriéndole y disintiendo con la mano- ¿Te ayudo con algún plato?

-Ayúdame sentándote en el sillón y relajándote ¿Si? –dijo sonriéndome

-Está bien –Dije asintiendo

Camine hasta el sillón y tome asiento, una ligera punzada hizo que dejara escapar un quejido, pero logre acomodarme recargándome e inclinándome un poco a la derecha, así el dolor es menos perceptible.

Ahí Amanda trajo una bandeja con la comida, preparo un emparedado, el pan tostado y parece tener lechuga, tomate, algún corte de carne, huele bastante bien, además de eso un vaso con agua y un par de cubos de hielo en este:

-Ten Robie –dijo entregándome la bandeja, esbozando una sonrisa- disfruta la cena

-Gracias Amanda –dije tomando la bandeja- ahora ¿Qué sucede?

-Yo… pues, nada –dijo sonriendo juntando la punta de sus dedos- s-solo estaba preocupada por ti, vi los noticieros… ¡P-Pero ya estás aquí, a salvo! –dijo sonriendo… más bien, forzando esa sonrisa, pude notar por un segundo el cómo temblaban sus labios

-Amanda… si necesitas desahogarte –dije dejando la bandeja en la mesa de centro- solo hazlo

Ella me miro por unos segundos, con esa sonrisa forzada, hasta que comenzó a parpadear varias veces, sus ojos se humedecieron y me abrazo.

Si… justo pasó su brazo por la herida, pero solo fue un toque, yo solo quería calmarla:

-¡Por un momento se me fue el aliento! –exclamo en el abrazo, sollozando- S-S-Solo, solo… solo te vi caer en tu rodilla, con la mano sobre el arma… ¡¿Por qué hiciste eso?!

-Amanda, solo cálmate –dije acariciando su espalda- yo… no sabía siquiera que era un tetra arm, ese segundo par de manos los mantuvo dentro de la chamarra, me tomo con la guardia baja, pero tenía que hacerlo, es mi trabajo

Ella no respondió, solo siguió sollozando, estando aferrada en mí, en ocasiones, aplicando más fuerza en su abrazo, yo solo me dedique a acariciarla desde su nuca, hasta su espalda, todo lo que abarca su cabellera tan suave.

Luego de unos minutos de caricias y ella dejando las lágrimas fluir, ella se separó de mí, secando sus ojos, le ayude retirando un par de lágrimas de sus mejillas:

-¿Mejor? –pregunte

-Si… yo… lamento eso –dijo desviando la mirada- n-no quería incomodarte, o q-quitarte tiempo para la cena… es solo que no me contuve

-Estabas preocupada, lo entiendo –dije sujetándola con delicadeza de su barbilla, haciendo que levantara su rostro y me mirase a los ojos- no sabes cuánto aprecio que te preocupes por mí, que me recibas cada día con una sonrisa… no me gusta verte así, tan triste, tan afligida

-Me preocupa tu integridad… que un día… un día estés en un hospital por una herida grave, o peor…

-No digas eso –dije secando otra lagrima con mi pulgar- tendré más cuidado, esta vez me tomaron con la guardia baja, pero de esto se aprende… puede sonar extraño, pero así es esta labor, se aprende cada vez que se sobrevive a una batalla –dije sonriéndole- y eh salido de tantas… ¿Quieres ver una película?

-B-Bueno… si, está bien –dijo asintiendo con una sonrisa más sincera, verdaderamente cálida

-Se de una que te gustara

Encendí la consola, ella apago las luces dejándonos solos con el brillo del televisor, y seleccione la película llamada Ratatouille:

-¿Ratatouille? ¡Se llama como un platillo francés! –Exclamo sorprendida- ¿Trata de Francia?

-La trama se desarrolla ahí, precisamente la capital, Paris –con decir eso su sonrisa aumento- es una película entretenida, y creo que te gustara

Pronto ella se acomodó, me senté justo en el descansabrazos izquierdo, dejando que ella se acostase por completo en todo lo largo del sillón, y dejando su cabeza acostada sobre mi pierna derecha... es justamente donde está la unión entre el muñón y la prótesis:

-Amanda ¿No quieres una almohada?

-No –dijo girando un poco su cabeza- estoy muy cómoda así ¡Gracias Robie! Ahora veamos la película juntos

-Está bien –dije sonriéndole

La película comenzaba con ese par de ratas animadas por computadora, pero conforme la película avanzaba, más de la cultura francesa era vista y la pasión por la cocina, con todo ello Amanda parecía emocionarse, sea por el movimiento de su cola, o por algunos sonidos que ella emitía, sea de emoción o asombro.

Yo en ese poco tiempo me dedique a disfrutar del emparedado, y de la compañía de esta maravillosa mujer… debo de invitarla a salir, mañana Ana y sus compañeras tomaran un vuelo a las 2 de la tarde, el problema es que no se si el turno de mi equipo terminara ahí, o nos mantendrán patrullando, si no es así, la llevare a algún restaurante, cine o a algún cabaret, solo quiero que deje de lado lo que vio en el noticiero, divertirnos… conocer más de ella.

La película siguió su ritmo, con esos sermones de la cocina francesa, el significado de cocinar con pasión, hasta el amor en ocasiones, Amanda no dejo de mostrarse emocionada, yo había terminado con el emparedado, y deje el plato en la mesa de centro:

-¡Es una hermosa película! –Exclamo cuando los créditos iniciaron- me ha encantado

-Me alegra Amanda, sabía que te gustaría, compartes la misma pasión de la cocina que Remy

-¡Es una ratita encantadora! –Dijo sonriendo- me alegra que al final consiguieran su propio restaurante ¡Hasta Antón se vio maravillado!, ese momento donde el platillo le trajo los recuerdos de la comida de su madre –dijo sonriendo, parecía que se retiraba una pequeña lagrima- C´est beau… Y al final se veía más animado y no tan lúgubre

-Todos tuvieron un vuelco en su vida, y para mejor –dije estirándome un poco, ella se puso de pie y encendió las luces- bueno Amanda, ya es hora de dormir

-Oh… cierto, b-bueno, buenas noches Robie –dijo sonriendo- descansa

-Igualmente Amanda

Ella se despidió con su mano y entro al dormitorio, por mi parte me puse de pie y dirigí al baño, revise el parche de gel; según el doctor debía de cambiarlo para la noche, pero me lo pusieron hace un par de horas… mejor solo sigo las órdenes del doctor, no quiero que esto se infecte, o empeore.

Retire el parche de biogel, lo envolví en papel higiénico y lo tire en el bote de basura, saque otro de la caja que me entrego el doctor; antes de aplicarlo pase un algodón con algo de alcohol para limpiar la herida, me sorprendió ver que el cicatrizado había progresado con bastante rapidez.

Pase el algodón limpiando un poco de sangre, coloque un nuevo parche de biogel y baje mi camisa, ahí me mire al espejo.

Hoy me apuñalaron.

Hoy pude haber quedado hospitalizado… pude haber sufrido de una herida muy grave…

Pude haber sido asesinado.

Si bien tengo tanto entrenamiento, tanta experiencia, eh vivido tantas cosas… pero una bala sigue siendo una bala, un cuchillo o picahielos siguen punzando o cortando profundo, sea blandido por un maestro de las artes marciales con armas blancas, o por un novato… no quita que sean armas letales, que golpeando en el lugar indicado con la fuerza necesaria, pueden fulminar a cualquier persona.

Abrí la llave del lavabo y acumule agua en mis manos, para luego arrojármela al rostro, pase ambas manos mojadas por toda mi cara hasta mi barbilla, respirando pesadamente:

-La vida sigue –me dije- solo… solo fue un momento más, debo de aprender de ello

Seque mi rostro y cambie de ropa, quedándome con una camisa blanca y un pantalón de algodón para andar en casa, camine hasta mi cama, me senté en la orilla de esta y tome el diario donde solía escribir un reporte de cada día, lo eh dejado algo olvidado.

Encendí la lámpara de mi celular y comencé a redactar en mi diario lo hoy sucedido, es solo un repaso de lo que ha ocurrido, y quizás una manera de evitarlo:

-Debo de reforzar lo que aprendí con Vladimir y Fadel –me dije hojeando el diario- no tengo que perder la práctica, y debo de aprender nuevas cosas

Pase las hojas, leyendo en ocasión alguna vieja página, algunas que pertenecen al diario original, otras, añadidas con grapas, viejos eventos, antiguos retenes que se tornaron violentos, días donde la paz reino, esas rondas de hasta 72 horas de patrullaje constante, esos operativos victoriosos… otros donde sufrimos bajas.

No siempre eran victorias aplastantes, a veces perdíamos a uno, a dos… hasta tres compañeros, vidas que siempre me lamente haber perdido, quizás el capitán y comandante eran los encargados de toda la unidad, pero yo era parte de la cadena de mando.

En parte, responsable de aquellas vidas:

-Detente –me dije llevando mi mano derecha a mi rostro- sabes que esto te hace daño… solo detente

Suspire y deje el diario a un lado de mi cama, conecte mi celular al cargado y me recosté en el colchón:

-Solo debo de calmarme… yo eh logrado más que solo… solo muertes

´´ ¡Saluda a la cámara, Esperanza! ¡Dile hola al subteniente! El salvo a mami…´´

El solo recordar aquello siempre me hace lagrimear un poco, esa era una lamia junto a su pequeña de dos años… Aquel video solo me hace pensar que no todo en mi vida han sido eventos desastrosos, o vivir el mismísimo infierno, días, semanas, meses de agotamiento en la sierra, desierto o ciudad.

Eh salvado vidas, más de las que puedo imaginar aun cuando lo eh visto.

Y es por ello que debo seguir adelante, que esas sonrisas prevalezcan siempre… que gente como Amanda duerma con tranquilidad siempre. Luego de esa reflexión sonreí, y recordando fragmentos de ese video, me quede dormido…

El día inicia una vez más, y la rutina se repite.

Despertar, ir al baño a asearme; ahora teniendo que cambiar el parche de biogel; y mi parte favorita, el desayuno y los buenos días de Amanda.

Ella simplemente me reanima y da la energía para salir a cumplir el deber, eso sí, no olvido lo de ayer, y en cada momento que ella podía me recordaba el cuidarme, o si me dolía algo que me tomara mi tiempo, es tan tierna, a algunos quizás les moleste eso, pero a mí no, simplemente me recuerda la gran mujer que es:

-Por favor, cuídate –dijo cuándo mantuvimos el abrazo

-Me cuidare Amanda, no te preocupes –dije sonriéndole

Luego de otros segundos rompí el abrazo, ella solo me sonrió y me retire a las escaleras para dirigirme a la salida del apartamento, repitiendo la rutina como siempre, recorrer el camino hasta la corporación, pero siempre con una sonrisa, por esa gran mujer…

Noticias nuevas, el trabajo con Ana llega a su fin.

Debido al incidente de ayer, debemos de llevarla al aeropuerto cuanto antes, la corporación nos entregó un pase especial para pasar por un filtro diferente, como guardaespaldas; todo por el armamento que llevamos.

Esta vez Mizuki tomo control del Mamba, conducimos hasta el hotel donde las mujeres se hospedan, abordaron los vehículos con nosotros fuera asegurándonos que nadie se acercara, ya con ellas dentro partimos directo al aeropuerto en convoy.

Las recogimos a las 10 de la mañana, arribamos a las 10:40, su vuelo parte a las 12:30, estamos a muy buen tiempo:

-Ojos bien abiertos –dije al frente del anillo de seguridad, acarreando una de las maletas de las embajadoras

-8 ojos bien abiertos –dijo Catalina en todo burlón

-Uno y medio por acá –comento Sloan- me entro algo en el ojo…

-¿Quieres que lo saque? –dijo Janet

-Lo único que harás es sacarme el ojo, idiota –Janet dejo escapar una pequeña carcajada junto a Catalina

Pasamos entre grupos de personas buscando por su terminal, otros que bajaron de sus aviones, sea como sea, pasamos directo al filtro de seguridad, presentando nuestras identificaciones y el pase nos permitieron acceder a la siguiente área.

Caminando aún más dejamos el equipaje en la cinta transportadora, de ahí a la terminal correspondiente:

-Hey, Rob –escuche a Ana detrás de mí

-¿Si? –dije sin voltear, estaba más ocupado vigilando el frente

-Solo… ¿Estas bien, verdad? ¿No viniste a trabajar con alguna herida grave? –todo esto lo decía hablando español

-No, vengo parchado –respondí- limpie la herida y llevo un tratamiento para que cure

-Entiendo… es bueno saber que mi jefe de seguridad sigue con su labor aun herido

-Eh sufrido peores heridas –dije mirándola de reojo, esgrimiendo una pequeña sonrisa- esto solo es un rasguño

Al notar que la miraba desvió la mirada:

-Si… me lo imaginaba de alguien con tu experiencia

Pronto llegamos a la terminal, donde solo quedaba entregar los boletos, una vez que la encargada detrás de la computadora los comprobó ingresaron al pasillo que lleva al avión, Ana se giró y me miro directamente, se le dibujo una pequeña sonrisa y ella se despidió con su ala, le devolví el gesto con una ligera sonrisa y ella siguió a sus compañeras que ya habían desaparecido de mi vista, mientras, yo volví con mi equipo:

-Bueno, esto fue algo más tranquilo –comento Sloan, ya estábamos saliendo del aeropuerto- casi ningún incidente

-Sí, aunque la semana fue muy pesada por el entrenamiento –dijo Catalina- por cierto mariscal ¿Todo bien? ¿No le duele su herida?

-Para nada –respondí- eh seguido las instrucciones del doctor, puedo trabajar

-Si algo le duele, solo dígalo

-Lo único que quiero es descansar –comento Sloan- creo que nos lo hemos ganado

-No pienses en solo descanso –dijo Janet- apenas empieza nuestro día de labor, ahora deberíamos de patrullar

-Yo solo quería un trago…

-Lo tendrás cuando acabe el turno –arremetió de nuevo Janet

Sloan solo suspiro y llegamos hasta los vehículos, ahora, deberíamos de volver a la corporación para entregar las camionetas Suburban, y seguir solo con el Mamba, el trabajo sigue…


POV Narrador.


Mientras el equipo de Roberto partía en dirección a las oficinas de la corporación, en una de las salas de guerra; donde son planeados operativos de asalto; estaba el coordinador Takeo acompañado de una mujer joven, vistiendo de ropa de camuflaje y una gorra militar, frente a ambos la mesa donde un mapa de una amplia zona de Japón estaba reflejada, alrededor del mapa, diversas fotos de un mismo edificio, cada una en diferente ángulo, todas desde el aire.

La mujer de cabello rojizo, piel clara y ojos verdes, reflejaba marcialidad por cómo se movía alrededor de la mesa, sus mismos ademanes y manera de hablar, mientras que el tercer individuo, era una extraespecie.

Un descendiente de Anubis masculino.

De una estatura de dos metros, pelaje negro, cabeza de perro y una cola canina, el Anubis permanecía de pie mirando cada objeto sobre la mesa, su mano izquierda la tenía detrás de su espalda, mientras que su derecha sostenía un báculo ceremonial, de metal color dorado, con varias decoraciones y jeroglíficos egipcios.

La cabeza del bastón parece ser una cuchilla de extraña forma, mas asemejando a un arma algo impráctica denotando su valor ceremonial, el detalle más destacable es el ojo de Horus. Además de ello, sus atavíos eran muy diferente a cualquier ropaje, portaba con los tradicionales nemes, el tocado funerario egipcio, brazales de oro, muleras, rodilleras y espinilleras de oro, mientras que el tronco estaba cubierto por una capa roja, con bordados dorados y azules:

-Theobold ya no está ahí –dijo el coordinador Takeo- el dron tomo fotos de ayer por la madrugada –ahí coloco una carpeta con un par de fotos, que de inmediato Constantina analizo- abandono el edificio en un vehículo tipo Hummer, presumiblemente su vehículo de preferencia pues en ese mismo fue visto cuando arribo al lugar, y en otros países

-¿Algún vehículo siguió el de Theobold? –cuestiono Constantina

-No, eso solo significa que debe de haber guardias en el almacén

-Debemos de atacar –declaro Rashidi- si bien Theobold no está ahí, sus hombres pueden darnos información, además de confiscar todo producto ilegal en el almacén

-Concuerdo –asintió la mujer- Conseguiremos la información de su paradero con los guardias del almacén, o inclusive alguna computadora que empleen, pero lo que más importa es sacar de circulación esa mercancía cuanto antes

-Eso es lo que haremos, me adelante y ya hice la solicitud al superintendente de la ANP y el coronel Hiromasa –declaro el coordinador- sin embargo, nos vemos obligados a cooperar con una unidad de fuerzas especiales de la policía japonesa, Constantina ¿Tienes ya los equipos seleccionados?

-Si señor –dijo la mujer revelando un legajo color crema- el equipo 210 de la división blindada está disponible, posee una miembro de demoliciones, así que tienen asegurado poder lidiar con algún obstáculo, y a petición del mariscal Fabio –dijo dejando un conjunto de documentos sobre la mesa- la unidad 320 de la división de choque, dirigida por el mariscal García

-Oh, ellos, interesante –dijo Takeo tomando los documentos- ¿Algún motivo en especial?

-El mariscal Fabio los evaluó de cerca, sus resultados son por demás excelentes, casi equiparándose a un equipo de la división blindada –declaro la mujer mientras el coordinador leía los documentos- han tenido un desempeño excelso en los entrenamientos de CQB, cuentan con cuatro integrantes con experiencia, especialmente el mariscal, mientras que la agente Dina y el agente Sloan; si bien no tienen experiencia previa en algún trabajo de protección pública, o seguridad privada; se han adaptado y siguen el paso de sus compañeros

-Es un equipo prometedor –comento el coordinador- ¿Rashidi?

-Un historial los precede, su labor en el orfanato y desempeño con su cliente Alexa ha demostrado que son eficientes –decía con los ojos cerrados, para abrirlos mirando fijamente al coordinador- Mas no han enfrentado una operación de este tipo; con Theobold fuera de la mesa; esta podría ser una excelente oportunidad para probarlos, sin correr el riesgo a que la misión fracase

-Concuerdo –dijo Constantina- tenemos muchos equipos de la división de choque y hay que filtrar a aquellos que podrían ascender a la blindada, bajo la supervisión del equipo RAT´s de Japón y de la división blindada sabremos si son capaces de dar buenos resultados fuera del campo de entrenamiento y su desempeño con otros equipos

-Bien, está decidido, contactare al superintendente, ustedes a ambos equipos, los quiero en esta misma sala a las 2 de la tarde

-¡Si señor! –exclamo Constantina mientras que Rashidi asintió

El coordinador salió de la sala de guerra y reviso su reloj, esa noche, la corporación libraría otra operación para recuperar la confianza del gobierno…


POV Roberto


La labor con Ana se acabó, cuando retornamos al a corporación nos dijeron que ahí terminábamos y nos podíamos retirar temprano.

Es ya la mejor noticia del día, porque tengo algo especial para Amanda, o más bien, le comprare algo a Amanda, tome un camino algo diferente para adentrarme a una pequeña zona de comercios, varios almacenes pequeños que los dueños de negocios rentan y muestran sus mercancías, desde pescadores, hasta tiendas de ropa y juguetes.

Pero mi objetivo es una florería con una página web, comprare el ramo más grande, con las mejores flores, ella se merece eso, y mucho más, pero además del ramo de flores planeo invitarla a comer algo, quizás cenar, una cena algo más formal… solo quiero verla en ese vestido rojo, quizás bajo la luz de las velas.

Entonces escuche la alarma de mi celular:

-¿Diga? –respondí, es otro número desconocido

-Mariscal García –es una voz femenina- solicitamos que se presente ahora mismo en las oficinas de la corporación, piso 17, en la sala de guerra

-Yo… ¿Qué hay de mi equipo? ¿Ellos también?

-Su equipo ha sido contactado y están en camino, requerimos que llegue a las oficinas lo más pronto posible

-Sí, pero me quisiera saber porque

-Es un asunto que no puede ser discutido por teléfono

-Entiendo, llego enseguida

Colgué, di media vuelta y a paso apresurado seguí el mismo camino que había tomado, dirigiéndome de vuelta a las oficinas de la corporación… espero que no me tome demasiado tiempo, sea lo que sea para lo que soliciten mi presencia y la de mi equipo.

Llegue a las oficinas y subí los escalones que llevan a la entrada, brincando de uno en uno, llegue hasta el ascensor y seleccione el piso:

-Mariscal –escuche a Mizuki a mi lado izquierdo- ¿Lo llamaron también?

-Si ¿Te dijeron algo?

-Nada –confeso- pensé que usted estaría informado

-Tampoco me lo dijeron, solo que debía de estar aquí

Las puertas del ascensor se abrieron, bajamos de este y nos dirigimos al pasillo, siguiendo un par de letreros con flechas, llegamos hasta la sala de guerra.

Empuje la puerta para toparme con un amplio cuarto con una gran mesa en el centro, un proyector colgando del techo y una pantalla de tela para proyecciones, además de eso una mujer con atavíos militares, de camuflaje, de hecho, es muy similar al del ejército estadounidense.

Además de ella estaba un Anubis masculino, este estaba de pie con ojos cerrados y con ambas manos apoyadas en un gran báculo:

-¡Agentes! –Exclamo la mujer poniéndose de pie y dando un saludo marcial- Por favor, tomen asiento –señalo al lado izquierdo de la habitación, detrás de la mesa- aún falta gente por llegar

Asentí y camine a donde ella nos señaló, apenas me recargo en el muro junto a Mizuki cuando la puerta se volvió a abrir, eran los demás, esa mujer hizo el mismo señalamiento y caminaron hasta nosotros:

-¿Y todo esto? –Cuestiono Catalina- ¿Le dijeron algo mariscal?

-Nada –negué con mi cabeza- pero hay varias fotografías sobre la mesa además de un mapa de Japón, no sé qué se traen en manos, pero todo parece que es parte de la planeación de alguna misión

-¿Una misión? –Pregunto Sloan- estilo… ¿Un verdadero enfrentamiento con tipos armados?

-Todo apunta a que si

-Es la mariscal Constantina –comento Janet- de la división Ónice

-¿La conoces? –cuestiono Dina

-Fue una mariscal que me recibió junto a una tanda de agentes nuevos –dijo cruzada de brazos- mariscal rango cuatro, tiene mucha experiencia, me enseño un par de consejos y trucos

-En ese caso esta no es una misión cualquiera –dije mirando a la mesa, tratando de visualizar algo más claro- si tan solo dijeran algo mas

Para ese momento la puerta se volvió a abrir, entrando cuatro agentes más, una golem de arcilla, de mi estatura, pelo largo castaño recogido en una cola de caballo, detrás dos hombres humanos y un cuarto agente que es un hombre lagarto de escamas verdes.

Se colocaron al lado de la mesa y por ultimo ingreso un grupo de oficiales, esto por el uniforme y la bandera japonesa en sus hombros, el proyector se encendió y las persianas de las ventanas que miran al exterior bajaron, oscureciendo por completo la sala de guerra, me despegue del muro y camine hasta quedar frente a la mesa para mirar mejor lo que se proyectara:

-Atención agentes –hablo Constantina- primero que nada, esta es una operación importante, según los datos proporcionados por la división de inteligencia, hemos dado con un almacén de armamento ilegal y drogas –la imagen apareció en el proyector, una foto aérea de un gran almacén con un helipuerto y una torre de control, es una construcción algo improvisada, pero luce solida- ¿Cómo estamos tan seguros? En una de las fotos aparece el –ahí apareció la foto de un ogro albino, tiene varias cicatrices en el rostro, además de estar totalmente rapado- él es Von Theobold, un contrabandista de armas alemán, le han dado caza por un año entero y ha burlado unidades policíacas y de inteligencia en todo el mundo –la foto cambio y apareció el mismo edificio, fuera, una Hummer de donde descendía Theobold- no es el más discreto, pero sabe moverse, el traficante se encontraba en el lugar hace dos días, pero ayer por la madrugada, el dron capturo la foto de su vehículo personal saliendo del lugar, no iba acompañado como en la primer ocasión en que fue visto, si bien Theobold ya no está ahí, es de alta prioridad cerrar ese almacén, confiscar todo lo que contiene y arrestar a los guardias que estén ahí

-Aunque Theobold no esté en el lugar –declaro el hombre Anubis- el dron ha detectado hombres armados, sea saliendo a cumplir deseos como fumar, u otras necesidades, así que esperaran resistencia, su deber será neutralizar la amenaza, pero entre más de esos contrabandistas sean capturados, más información del paradero de Theobold será conocida

-Con apoyo de mi compañero Rashidi, hemos trazado un plan de asalto al edificio –otro mapa apareció, una imagen satelital marcando el almacén y otros tres puntos- ya que la ruta donde se encuentra el almacén es una que se usa muy rara vez, vehículos como los de la corporación son muy sospechosos, la policía bloqueara ambas entradas a esa ruta, mientras que ustedes serán desplegados a 200 metros del lugar, se adentraran al bosque aledaño y avanzaran hasta el almacén, tomamos esta decisión por la torre de control –dijo señalando una foto del almacén donde era apreciable- el dron ha hecho varias pasadas, no se ha detectado señales de calor ni ha sido capaz de visualizar a alguien desde las ventanas, lo que nos deja con la sospecha de ventanas con blindaje

-Hay una alta probabilidad que haya francotiradores en esa torre, un asalto frontal con los vehículos es muy arriesgado y evidente –replico el Anubis- sugerimos que se tomen el tiempo para analizar la torre y flanquear, calculando el ángulo de visión, la zona trasera del edificio, la entrada por el helipuerto y justo debajo de la torre son puntos ciegos, puntos donde esos posibles tiradores no los alcancen

-Una vez todo termine lanzaran una bengala, esta será la señal para la policía y otros equipos de BrutalCorp para sacarlos de ahí y sellar la zona ¿Alguna duda?

Ahí alce la mano:

-¿Si mariscal García?

-¿Por qué escogieron a mi equipo? –Cuestione- entiendo que la división de choque también lleve a cabo estos operativos ¿Pero porque nosotros?

-Han obtenido altos puntajes no solo en el entrenamiento de un año de sus compañeros, sino ahora en campo y los juegos de guerra de la semana pasada –declaro- queremos saber si son capaces de superar esta misión, o cederán a la presión, no se preocupen, si se espantan, tienen a otros dos equipos experimentados que cumplirán la misión ¿Alguna otra duda?

Ningún otro miembro de los otros equipos pregunto algo, solo mantenían la mirada en la pantalla:

-Bien, el asalto será exactamente a las 9 de la noche –dijo Constantina- programen alarmas para una hora antes, los quiero bien preparados, en la armería se les entregara lo necesario, agentes de la ANP se pueden retirar, y de la división blindada, mariscal Roberto –dijo mirándome- ustedes quédense

Los otros equipos salieron de la sala, las persianas se levantaron permitiendo que la luz del sol ingresase a la sala:

-Si mis sospechas no están mal infundadas –comento recogiendo las hojas sobre la mesa- deben tener muchas dudas, por qué los escogimos, y porque una misión de este calibre es para ustedes ¿Verdad?

-Si señora –asentí- sé que mi equipo ha demostrado ser capaz, pero usted debe de saber bien que las misiones de campo reales son muy diferente al entrenamiento

-Lo sé perfectamente, así como usted –respondió con su tono serio, el mismo con el que hablaba a los otros equipos- pero esto es parte de un filtro interno en la corporación, algo no escrito en los boletines informativos, pero si en el contrato cuando se alistan a la división de choque; la división de choque además de cumplir con las misiones de protección a VIP, escolta de convoy, o seguridad en eventos, funge operaciones de este tipo; algo que podríamos considerar ´´normal´´ o inclusive habitual, hacemos esto para dividir a los equipos de la división de choque que cumplen solo con labores de guardaespaldas, patrullaje y soporte; una gran parte de esta; y aquellos que son candidatos viables a ascender al a división de choque, será su primer misión de varias, pero no crean que será habitual, cumplan con la misión y apliquen lo aprendido, mariscal, cuento con que los guie con sabiduría, espero que su experiencia en el ejército mexicano

Si bien me parece extremo, o hasta una manera algo impráctica de aplicarlo, no vamos completamente desarmados, lo único que me preocupa son mi equipo y su reacción a un posible tiroteo donde los calibres de las armas sean tan variados… y el cómo lidiaran con la idea de arrancar una vida… muchos creen que es algo fácil, pero nunca vuelves a ser el mismo cuando lo haces:

-Cumpliremos la misión –dije con seguridad- demostraremos de lo que estamos hechos

-Eso espero, su equipo promete mucho, ahora retírense, asistan a la galería de tiro, el gimnasio o descansen, pero los quiero despiertos y bien mentalizados a la hora de la misión ¿Entendido?

-Si señora –dije dando un saludo marcial, pude escuchar como los otros adoptaron la misma postura, el sonido de sus pies y patas lo delatan

-Excelente, ahora salgan de aquí agentes, aprovechen este tiempo para descansar o prepararse

Ahí solo asentí y salí de la sala de guerra seguido por mi equipo:

-Una operación de verdad –dijo Catalina- ¿Creen que sea muy difícil?

-Solo hagan lo que han aprendido –dije- sigan el protocolo, apliquen sus conocimientos de pelea o disparo, si las cosas se ponen difíciles, los guiare para superarlo ¿Entendido?

-Si mariscal, gracias -dijo Catalina sonriendo

-Hagamos como siempre –dijo Sloan- apuntar, disparar y atrapar a esos criminales, siempre lo logramos

-Bien dicho –dijo Catalina

-Iré a la galería de tiro –dijo Janet- hay que acondicionarnos

-Te acompaño –comento Dina

-Las sigo –dijo Mizuki- ¿Vienen?

-Por supuesto –dijo Sloan, Catalina tan solo asintió- ¿Qué hay de usted mariscal?

-Los alcanzare, hare una llamada

-Lo veremos en la armería

Ellos se dirigieron al elevador mientras que yo marque el número del apartamento, espero que Amanda este:

-¿Diga?

-Amanda, soy yo, Roberto

-¡Hola Robie! –Saludo con emoción- ¿Cómo estás? ¿Todo bien en tu trabajo?

-Si Amanda, todo bien… tengo que decirte algo

-¿Qué paso? –pregunto con notoria preocupación

-Surgió un… trabajo especial, no lo hare algo largo, se nos asignó una misión de ataque, capturar un edificio con mercancía ilegal donde seguramente hay sujetos armados

-Robie… yo… ¿Estás seguro de eso? ¡Estas herido! No puedes ir a una misión así con esa herida

-Aun puedo moverme bien, solo duele cuando giro un poco el torso –dije sonriendo, siempre tan atenta- no te preocupes Amanda, estaré bien, no solo es mi equipo, colaboraremos con otros dos equipos de agentes experimentados

-Pero eso no quita que sea una situación de alto riesgo… ¿Qué hare si te pasa algo? ¿Qué le diré a tu familia?

-Amanda, calma –dije con una voz algo más suave- no pasara nada de eso, se cuidarme, mi equipo me apoyara en lo necesario, sabemos actuar en esas situaciones, no te preocupes, te aseguro que llegare a casa sano y salvo… mira, cuando regrese a casa, saldremos, quizás a cenar, ver alguna película, a divertirnos ¿Te parece?

-C-C-Como… ¿Cómo una cita? –cuestiono tartamudeando, vacilando

Es el primer paso:

-Si Amanda –dije sonriendo- como una cita

-Yo… sigo preocupada por ti Robie, pero es tu labor, y se que no te hare cambiar de parecer... pero por favor, cuidate –ahora sonaba algo más tranquila- cuídate mucho

-Lo hare Amanda, me cuidare, hazme ese mismo favor y cuídate

-Si Robie, tendré cuidado

-Por cierto, quiero que me hagas otro favor, pasa el día tranquila, sal de paseo, llama a Valeria, quizás tenga algunas horas libres

-Oh, de hecho una amiga quiere que salgamos de paseo –dijo ya con su tono de voz de siempre, animado y jovial- es una harpía llamada Harumi ¡Es una chica divertida! Iremos al gimnasio kobold y quizás comamos ahí

-Muy bien, entonces diviértete con ella, te llamare antes de partir a esa misión y cuando esta concluya, así que no te preocupes ¿Si?

-De acuerdo Robie, te veré cuando eso concluya, y en nuestra cita

-Bien, adiós Amanda, pasa un buen día

-Si Roberto, cuídate

Luego de eso colgué, acabo de invitarla a una cita… si bien lo hice para calmarla, también creo que es un buen momento para hacerlo, después de una misión así, salir con ella a una cena o comida formal será muy relajante.

Con esto terminado me dirigí al elevador, marcando el piso de la armería, me retirare el saco para entrenar cómodo.

Ya en mis casilleros; donde otros agentes se cambiaban o recogían algunas cosas de sus respectivos casilleros; llegue hasta el mío y desbloquee el candado de acuerdo a la contraseña que le coloque el primer día, ahí me topé con un paquete de plástico y dentro de este algo de ropa.

Es un pantalón táctico oscuro, con mi número de serie en números grandes de color blanco por un lado, botas tácticas negras y una camisa de manga corta oscura con el logo de la corporación en pequeño en el frente, es ropa cómoda para ejercitarse, solo la ropa interior falta, pero por suerte aquel día equipe el casillero con un par de bóxers limpios, aquí tengo lo necesario para entrenar cómodo.

Entre al baño de hombres y ahí me cambie, deje el saco, pantalón, camisa y corbata en el casillero, mientras que me dirigí a la galería de tiro.

Salí del área de casilleros y entre a la galería de tiro, mi equipo ya estaba en las cabinas disparando a los blancos, yo me dirigí con la mejor armera de este sitio; o que en lo personal me parece la mejor; Sindri la ciclope.

Toque la campanilla y Sindri apareció:

-Si buenas, me encantaría ordenar un combo doble de 7,62 x 55 milímetros –dije haciendo como si ordenase algo de comer- póngame el mejor rifle que tenga, y acompáñelo con la guarnición francesa, la pistola Bellerose

-Enseguida ¡Necesito una orden de asalto doble! –dijo haciendo como si gritase a alguien

Ambos ahí reímos:

-Quieres probar el rifle de asalto MK 2 ¿verdad?

-Por supuesto –dije sonriéndole- lo sentí muy cómodo y de buen peso, quiero dispararlo un poco más, además de darle a Bellerose algo a que dispararle, hace mucho que no la uso

-Te entiendo, nadie quiere que su arma este empolvándose –dijo sonriendo- permíteme

-Claro

Ella ingreso a la otra puerta y después de un rato trajo ambas armas, cada una con candado en los gatillos:

-Rifle Mk-2 y pistola Bellerose –dijo al mismo tiempo que le retiraba los candados a cada uno- dos cargadores para el rifle, y otros dos para la pistola

-Muchas gracias –dije tomando las armas y acercándolas a mí, guarde los cargadores en mis bolsillos

-Por cierto… ¿Estas bien?

-Si ¿Por?

-Escuche la noticia por la radio –comento ella desviando un poco la mirada- donde defendieron a las embajadoras mexicanas y a la gobernadora de Tokio… y que te apuñalaron… ¿No es muy grave? Quizás disparar un arma pueda abrir la herida

-No te preocupes Sindri, esto comparado a otras cosas es un rasguño –le sonreí guiñándole- además, si tengo una misión especial debo ser capaz de disparar sin lastimarme a mí mismo

-¿Misión especial? Acaso… ¿¡Ya tendrán su bautizo!? –pregunto emocionada

-Bueno… no lo dijeron como tal, pero sí que es como una iniciación

-¡Excelente! –Dijo con emoción- ya decía yo que se habían tardado en llamar a su equipo

-¿Es algo muy importante?

-Solo cuando se demuestran los equipos que de verdad valen la pena el dinero del cliente y la corporación –dijo con una sonrisa- si pasan eso, y si es que llegasen a ascender a la división blindada, los trabajos les llegarían al canto, y no cualquier trabajo, sino de los que tienen una remuneración muy buena –dijo haciendo ese ademan con los dedos, como si tuviese dinero- pues mucha suerte para ti y tu equipo

-Gracias Sindri, ahora si me permites, iré a rociar algo de plomo

Me despedí y dirigí a la galería de tiro, deje los cargadores sobre la mesa, coloque los audífonos que disminuyen el sonido, los lentes de protección, recargue el rifle y comencé a disparar, blanco estático o en movimiento, me eh dado cuenta que no pierdo el toque, sigo dando tiros certeros al tronco; o centro de masa; un tiro certero, y eso derriba a cualquiera.

Pero note que al disparar sentía una punzada en mi herida, nada grave, solo un poco de dolor, tengo que recordar cambiar el parche antes de partir.

Lo siguiente fue blandir a la hermosa pistola que Sindri fabrico, no me canso de decirlo, me encanta como luce y se siente esta arma.

La dispare en el modo semiautomático y alterne al de ráfaga usando la pequeña empuñadura plegable o tratando de mantenerla en el blanco sin la empuñadura, es sorprendente lo cómoda que se siente al dispararla.

El tiempo paso y luego de usar la escopeta SP-320 me dirigí al gimnasio junto a mi equipo:

-Nada como el olor a pólvora para iniciar –dije caminando al frente de ellos- ¿No creen?

-Siempre es divertido disparar –comento Catalina- esta vez atine 10 de las 15 balas del subfusil

-Vas mejorando –dijo Sloan- ¿Por qué no pruebas una escopeta? Son útiles en lugares cerrados –dijo con tono burlón

-Porque saldría volando, idiota

-Exacto, seria todo un espectáculo

Sloan solo comenzó a reír y Catalina solo le dio un golpe en la pierna.

Pronto llegamos al gimnasio en el tercer piso, tomamos un espacio cercano a las estaciones de entrenamiento, pesas y caminadoras, comenzamos con los ejercicios de calentamiento y cuando terminamos, cada quien tomo un área diferente.

Mizuki castigaba sin piedad el saco de boxeo, Janet y Dina subieron al ring para practicar, mientras, Sloan hacia varios abdominales y Catalina levantaba un par de pesas.

Por mi parte, empezare con algo liviano, unos 10 kilos por brazo para calentar, con las repeticiones en series controlando el aliento, continúe doblando el peso de las mancuernas hasta pasar a la estación de ejercicios, donde continúe con los ejercicios levantándome a mí mismo o algo de peso extra con las placas.

Siguiendo con la rutina a la caminadora por unos varios minutos, en todo ese tiempo Sloan también roto los ejercicios junto a Catalina, Dina y Janet terminaron con la wyvern imponiéndose, el momento decisivo fue cuando Janet estaba por ganarle, pero Dina la derribo con su cola, eso sí, fue una pelea increíble, por ultimo Mizuki que paso de los golpes en el saco a levantar un par de pesas.

En mi caso termine de correr, tome las cintas para los guantes de boxeo dispuesto a entrenar contra el saco:

-Hey, mariscal –me llamo Sloan- ¿Qué tal un par de rounds en el ring? –pregunto equipándose con los guantes de boxeo

-Claro, pensaba usar el saco, pero que mejor con alguien que devuelve los golpes –dije tronando mi cuello

-Si eso es lo que quiere, entonces no llore cuando golpee su herida–dijo con un deje de orgullo

-Quiero verte intentándolo

Nos miramos con sonrisas de orgullo y subimos al ring, chocamos guantes, y la pelea inicio.

Si bien Sloan no es de mi estatura, ese metro ochenta y dos le es muy útil, puede conectar mejor los golpes a mi cara, aunque apunta mucho al abdomen, mientras que yo, literalmente los golpes caen desde lo más alto.

Dejando eso de lado, el escoces pega con fuerza, no es menos de lo que esperaba de él, golpes fuertes y precisos que eh logrado bloquear, mientras que en más de una ocasión eh conectado un par de derechazos o ganchos, tiene mucha resistencia.

Termino en un empate, con Sloan probando el ring en una ocasión al igual que yo, terminamos pues ya había pasado bastante tiempo:

-Bueno, creo que necesito una ducha –dije secando mi sudor con una toalla

-No luce nada mal –escuche de repente a Catalina- ¿Una bebida?

-Oh, gracias –dije tomando la botella y dándole un buen trago

-Esos asaltos con Sloan fueron duros

-Es listo, hacia fintas cerca de mi herida -comente quitando parte del sudor en mi frente- y tiene buena derecha, aunque le falta algo de tecnica

-No es mucho de boxeo, Mizuki es la que parece un Mike Tyson en el ring -dijo riendo- Janet se llevo una buena sorpresa

-¿Entrena con Janet? Pero si le saca el triple de su tamaño

-Lo se, pero entrena para moverse rapido y golpear fuerte, Janet se pone unos cojinetes en los brazos y algunas patas, y Mizuki trata de golpearlos, si Janet le regresara el golpe le arranca la cabeza -dijo riendo ligeramente y dandole un trago a su bebida- Cuando estabamos en nuestro entrenamiento Mizuki mando a la lona a uno de los instructores y otro agente, knockout a los pocos minutos del inicio

-Valla, recuerdame no hacerla enojar -comente riendo- hablando de todos ellos ¿Donde estan?

-En las bancas, por aquí –dijo apuntando

Acompañe a Catalina a donde estaban los demás del equipo. Era en una zona donde hay varias bancas de metal y madera, Janet llevaba puesto un top oscuro además de una prenda similar a un short para cubrir su zona baja, estaba secando el sudor de su frente además de estar; a lo que parece; afilar sus garras en una especie de piedra.

Dina hacia lo mismo con sus garras en sus patas, mientras que revisaba sus alas, Mizuki solo portaba un top y un pantalón oscuro como el mío, ahí me percate que tenía un paquete de cartas frente a ella y Sloan, ambos parecían estar jugando:

-Y lo que tienes que hacer es sacar un 21 –explico Sloan- o en el caso que no, el número más cercano

-Ya veo, no es tan difícil de entender –comento Mizuki

-Para nada, y es especialmente divertido cuando hay una apuesta

-Por ahora no tengo mi billetera, solo quiero practicar –dijo Mizuki analizando sus dos cartas- dame otra

-Venga Mizu, apuestas menores –dijo Sloan pasándole una carta mostrando solo el lomo

-Nada, cuando tenga esto más amaestrado –ahí ella esgrimió una pequeña sonrisa- 19, supera eso –dijo mostrando sus tres cartas

-Es un buen intento, pero yo llevo en esto años –ahí Sloan mostro un as y una reina… prácticamente el dúo que siempre da la victoria- ¡Gane! Ahora quítate el top

-No apostamos ¡Y eso fue trampa! –Declaro Mizuki enojada y con un ligero rubor- debiste de estar viendo las cartas

-Un jugador profesional no muestra sus trucos –dijo Sloan sonriendo

Mizuki solo bufo y comenzó a jugar de nuevo, ahí pude ver como Janet dejaba escapar una pequeña risa al igual que Dina:

-Ya que no quieres apostar dinero –dijo Sloan después de otra derrota de Mizuki- juguemos una de Póker texano, el que gane le invita al otro la comida después de la misión ¿Qué te parece?

-Me gusta esa idea –dijo Mizuki- soy mejor en el Póker

-Te sigue faltando para igualarme… ¡Oh mariscal, Cat! –Dijo Sloan de repente- ¿Quieren jugar?

-No, solo quiero verlos –comente

-Igual, será divertido –dijo Catalina

Sloan comenzó repartiendo las primeras dos cartas; que son la mano de cada uno; y coloco las cinco al frente de ambos, Mizuki estaba muy centrada en sus cartas, con esa expresión seria, mientras que el escoces mantenía su sonrisa calmada, ahí note como Janet le comenzó a hacer señas a Mizuki, con sus mismas garras comenzó a mostrarle los números de las cartas que tenía Sloan:

-Aunque si no quieres pagar demasiado en tragos… puedes retirarte con el orgullo herido

-Tengo una corazonada –dijo Mizuki con una ligera sonrisa- sigo en el juego

Dicho eso Sloan revelo las tres cartas, quedando dos boca abajo, el levanto la ceja con su sonrisa aun pintada en su rostro. El juego siguió, con Janet haciendo señas a Mizuki cada vez que el escoces quería doblar la apuesta o añadir algo más, todo culmino con revelar ambas cartas de cada mano:

-¿¡Que!? –exclamo Sloan sorprendido

Mientras que él tenía cuatro cartas del mismo color, Mizuki salió con un full house; un par y una tercia; quedando como la ganadora:

-¡En tu cara! –grito Mizuki

-Bien hecho, lo admito –dijo sonriendo- te declararía la revancha, pero quiero darme un baño

-Sí, claro, lo último que quieres es apostar más y perder –dijo Mizuki con tono de orgullo

-No, solo evito que te confíes y apuestes tu ropa –dijo Sloan con tono burlón

Luego de eso Sloan se dirigió a los baños, revise mi reloj y note que debo de apresurarme. Ya aseado, con un cambio nuevo, fui junto a Sloan a la cafetería, ahí estaban las otras chicas haciendo fila para comer algo, tome una bandeja y mientras esperaba en la fila le di un vistazo al menú, es mucho más amplio que el de la base de la corporación, ahí me decante por algo de rumen, es de mis platillos favoritos, pero siempre se acaba en los locales donde lo venden:

-¿Cuánto falta? –cuestiono Janet

-Dos horas y diez minutos –dije revisando mi reloj- No te impacientes, Janet

-No quiero llegar tarde a mi primer misión –dijo cortando las chuletas de cerdo en su plato

-No lo haremos, confía

-Cálmate, peluda –dijo Catalina a su lado- es otra misión más

-Eso no me preocupa –arremetió Janet- solo quiero que todo progrese bien

-Y lo hará, debes de relajarte –comento Mizuki- estamos preparados para todo

-Mariscal –hablo Dina- ¿Usted ha tenido misiones similares?

-Más de las que puedo contar –respondí- ¿Tienes alguna duda?

-Bueno… ¿Son similares a los entrenamientos que hemos tenido?

-Sí, y no –respondí- si bien el protocolo es despejar cuarto por cuarto y; por favor, desde ahora se los recalcare hasta que lleguemos ahí; asegúrense de despejar toda esquina existente, todas y cada una omisión así puede cobrar una vida, pero volviendo a tu pregunta, suelen ser similares, pero lo que cambia es la manera de actuar y como reaccionas a una situación así, el estruendo de los cañones disparando, las balas zumbando cerca de tu cabeza, los gritos, es toda una mezcla que puede derrumbar a cualquiera, paralizarlo en el lugar, si pasan de ese primer shock inicial, es que son verdaderos guerreros

-Solo hay que repetir nuestro entrenamiento –dijo Catalina

-Con blancos en movimiento, pero sí, hay que repetirlo

-Bueno, eso no suena tan difícil –dijo Sloan- apuntar, disparar y despejar cuartos

Sonreí al verlos algo más tranquilo, parecían algo nerviosos.

El tiempo paso, me quede en uno de los pisos con área de descanso y encontré un libro de mecánica, por lo que parece está orientado específicamente para la mayoría de vehículos que la corporación usa, entre ellos algunos especializados como el Black Mamba, esto me será útil para cuando sufra algún fallo, y quizás aprender algo nuevo, si bien me enseñaron todo lo necesario en el colegio militar llevo ya un tiempo sin revisar un motor.

Hasta que la alarma de mi celular me interrumpió.

La hora llego, debía de ir a equiparme a la armería y prepararme para una misión de asalto…


Notas del autor: Bueno, otro capítulo en tiempo record ¡Pero Esque se vienen tantas cosas buenas que…! Mejor ya no digo nada más, no quiero arruinar varias sorpresas.

Rob ya está dispuesto a dar el primer paso, pero la labor llama y como buen soldado, hombre decidido y líder de equipo debe responder, aun cuando eso signifique arriesgar su vida y no poder ver a su vaquita, o hasta sacarle ese susto en las noticias, pero el soldado lo hace por ella… ¿Pero a que costo? Ya ven que ella no esta tan cómoda… ya lo verán.

Otra cosa que olvide comentar en el anterior capi, ya están en la página de migar varias armas, esquemas pequeños que dibuje de algunas armas que presento Sindri, si tenían la curiosidad, aún faltan algunas cuantas, pero las subiré más adelante. Además de que Bellerose, el arma de Roberto recibió una buena capa de pintura: imgur a/ GX3c1

Además de los pequeños cambios que ya comienzan, hubieron ligeros cambios de diálogos en la vez que Rob conoció a Sindri por primera vez, también algunas correcciones en el evento del Aizawa, no se asusten, todavía no hago algún cambio grande, yo se los diré.

Y bueno, un gran agradecimiento a los que siguen el fic, Los Extraditables, Brandonboss, Anticuario, Chariklo y OTAKUFire; y siempre a los anónimos, es un placer siempre escribir para ustedes, ofrecerles algo que disfruten o que les ayude a matar el tiempo, como sea, espero que disfruten la historia, ya gradezco de verdad el seguimiento que le han dado.

Bueno, eso es todo, prepárense para lo que viene, porque son cosas que ya querían ver desde hace tiempo.

¡Hasta luego!