Bueno como saben los personajes no me pertenecen, son de la llama asesina, yo solo hago que se amen y tengan bebés.

Espero les guste el cap, gracias a mi linda beta por su ayuda incondicional, por su ayuda y buenas ideas.


Hacer los documentos no fue nada difícil, lo que complicaba todo era que Hanji no dejaba de estar emocionada viendo a Eren caminar, eso a él le fastidiaba pues no lo dejaba estar cerca, por otro lado, Mikasa le acolitaba todo lo que su estúpida mujer se le ocurría.

—Deja esa cara de gato súper estreñido – le dijo su amiga mientras regresaban de hacer compras para el castaño – se te notan los celos a metros.

—Cállate – trato de ignorarla, misión imposible sentía su mirada en su espalda – no estoy celoso ¿de acuerdo?

—Lo estas – vio esa sonrisa pícara, solo puso sus ojos en blanco – capitán estar enamorado no es un pecado.

—Nunca me interesó ese tema – veía a Eren sonreír, sentía como su mente le gritaba que le dijera la verdad – y jamás le diré, probablemente él desee quedarse en ese lugar, no sería raro que algún miembro de su familia siga con vida.

—Capitán – él la miró disimuladamente, solo movió su cabeza dándole a entender que podía continuar – Hanji dijo que eso era poco probable, ella hizo una investigación, encontró una página que afirmaba cosas bastante crueles.

—¿Qué cosas? – se preocupó, esperaba que no tuviera nada que ver con ese imbécil de cara bonita –

—Al parecer una familia se dedicó a cazarlas – vio la preocupación en el rostro de Mikasa – según la página descubrieron que tenían cierto ¨don¨ para la inmortalidad.

—Hijos de puta – fue lo único que pudo responder, si hablaba más explotaría de ira –

—¡Vamos al centro comercial! – gritó Hanji, mientras sacudía sus brazos para sujetar a Eren del brazo – hay que comprarle ropa adecuada a Erencito.

Iniciaron el recorrido, la loca le mostraba todos los lugares interesantes – según ella – a Eren, el joven no dejaba de sonreír además de señalar cosas que le llamaban la atención, verlo de esa manera hacía que toda esa mierda de las mariposas en el estómago cobraran sentido en él.

Y la loca, junto con su pareja no dejaban de enseñarle, por ese lado les agradecía demasiado, él no tenía esa paciencia, la ropa que le escogieron lo hacía ver espectacular, podría convertirse en un modelo por lo cual seguramente llegaría muy alto, pues sus facciones, cabello, cuerpo, carisma, sobre todo sus ojos heterocomáticos le daban ese aire de misticismo, llamaba la atención de todos.

Mientras ellas pagaban, lo vio salir para sentarse a su lado, su sonrisa no desaparecía para nada, le agradaba verlo así, podía ver que eso de sentir dolor en sus pies había desaparecido en su totalidad.

—¿Qué es eso Levi? – giró su rostro al lugar que señalaba –

—Eso es un perro – dijo completamente neutral, vio una exclamación de admiración del castaño – ven vamos, en esa tienda puedes tocarlos.

—¡Se puede! – lo vio aplaudir para salir corriendo –

Se le notaba la emoción en cada poro de su rostro, sus ojos tenían una característica muy llamativa cuando se emocionaba, era que empezaban a cambiar de color.

—Mira Levi, es muy suavecito – lo tenía completamente alzado el perro no hacía más que restregarse en el joven – Jajajaja me estás haciendo cosquillas.

Ese mocoso de mierda, lo estaba enloqueciendo porque honestamente le importaba un carajo no poder apartar sus ojos de él, su ser le exigía memorizar cada aspecto.

—¿Y eso qué es? – lo saco de sus pensamientos, se demoró en enfocar – son diferentes a los perros.

—Es un gato – se acercó a la jaula, colocó su mano, esos animales si le gustaban, solo buscaban cariño cuando lo querían, algo como él – no tienen tanta energía como los perros, son más tranquilos e independientes.

—Algo así ¿cómo usted? – lo miró perplejo, solo pudo hacer una media sonrisa, era muy perceptivo – también es muy suave y mire vibra.

—Se llama ronroneo – todos los animales parecían amarlo porque buscaban su atención –

—¿A usted cuál le gusta? – quería responder algo así como, el que más me gusta eres tú, pero prefirió seguir con el hilo de la conversación –

—Los gatos – empezó a alejarse del animal – no me obligarían a salir de casa y si es necesario salir, puedo llevarlo fácilmente.

—Son igual de calmados que usted capitán – la voz de Mikasa sonó detrás de él – según recuerdo en una ocasión usted nos contó que cuando era pequeño encontró un gato callejero, pero en ese entonces su padre no quería animales en su casa, así que lo obligaron a regresarlo.

—¿Lo dejó solo en la calle?, ¿cómo se alimentaba? – se veía la preocupación en sus hermosos ojos heterocomáticos –

—Nada de eso – respondió de inmediato, sacándolos del lugar – se lo lleve a un amigo, los fines de semana trabajaba en la limpieza de la playa y con ese dinero compraba alimentación, murió de viejo.

—Qué alivio – respondió no soltó su mano – ¿cómo se llamaba?

—No lo recuerdo, creo que ni siquiera yo le puse el nombre – levantó los hombros como restándole importancia – bien ahora vamos donde Gunther.

—¿Quién es? – esa mirada era extremadamente penetrante –

—Es un amigo del enano – de inmediato mando su puño a las costillas de Hanji, ella era feliz haciéndolo enojar – también te quiero Levi.

—Púdrete Hanji – empezó a caminar un poco más rápido, notando la preocupación de sus actos en el castaño – de todas las personas que Mikasa pudo conseguir, tenías que ser tú.

—Pero ella me ama de corazón – escuchó la risa estridente, se imaginó ese abrazo que le debía estar dando – por cierto, Gunther es uno de los joyeros más famosos, su tienda vende miles de diseños, por lo que queremos ver si podemos venderle tus lindas lágrimas.

—¿En verdad tienen valor? – preguntó apagando su sonrisa en su totalidad –

—Claro que si – la loca llegó al lado del castaño – no subestimes tus capacidades y créeme, si logramos un contrato con él, Levi no tendrá que volver a trabajar así podrá hacerse cargo de ti por el resto de sus vidas.

Vio un sonrojo en los lindos cachetes de Eren solo pudo asentir, por su parte quería matarla, solo buscaba la manera de avergonzarlos de esa manera encontrar una debilidad en sus defensas. Al entrar al lugar vio como esos ojos casi se salen de sus cavidades, los abrió demasiado.

—Esto es hermoso Levi – señalaba collares, que cambiaban de color dependiendo de la posición en que se les veía - ¿Cómo se llaman?

—El nombre general son joyas – respondió al mostrarle una foto – esto es una gargantilla, collar, aretes, brazaletes, manillas y anillos, también hay otros que se usan en los tobillos de los pies.

—Increíble – detallaba todo lo que tenía en ese mostrador –

—Pero si es el capitán – la voz los sacó de su momento, él se acercó y abrazo a su amigo – pensé que no regresarías, pensé que querías irte de este pueblo.

—Me acostumbré y vivo tranquilo a pesar de todo – lo vio hacer una mueca de entendimiento – ¿qué te parece el producto?

—Siempre me impresionas con la buena calidad que me traes – hizo un movimiento de cabeza en agradecimiento – pero estoy viendo algo más hermoso.

Vio que señalaba a Eren, frunció sus cejas en señal de incomodidad.

—Él es Eren – al escuchar su nombre, el castaño se acercó –

—Es un placer conocerte, soy Gunther – le extendió la mano, la acción fue devuelta, por el contrario - dime ¿quieres ser mi modelo?

—Soy Eren – todos vieron la duda en el rostro del joven, Mikasa fue la que habló –

—Eren, un modelo es esa persona que sale en las fotos – el joven miraba detenidamente y asentía – son el rostro de la marca, como puedes ver son muy pocos los que Gunther aprueba.

—Tu belleza hace juego con mis diseños – no escuchaba mentira en esas palabras, sabía que podría ser una opción, si Eren decidiera regresar – Todo en ti es una musa de inspiración, desde la coronilla de tu cabeza hasta tus pies, las proporciones son perfectas.

—¿Puedo? – lo miro expectante, pero debía ser realista –

—Si decides regresar – inició mirándolo fijamente, debía hacerle entender que todo lo que pasara seria decisión de él – después del trabajo y te nace hacerlo, no debes dudar eres el dueño de tu vida y las decisiones que tomes estoy dispuesto a apoyarlas.

—Gracias Levi – lo abrazó con fuerza, dejando a todos con la boca tan abierta que pensó que se les caería – seria para mí un honor ser su modelo –

—Bien, denme unos 20 minutos mientras llamo al fotógrafo – los llevó al interior de su tienda, ese hombre no perdía tiempo –

Y así fue, a los pocos minutos no solo llegaron los fotógrafos, sino estilistas, maquilladores y los decoradores, empezaron a trabajar en Eren su apariencia cada vez se vía más hermosa de lo que ya era.

Se le veía emocionado, las mujeres no se quedaban atrás de retratarlo, de darle cumplidos, de apoyar a las estilistas en la escogencia del vestuario, podía afirmar que desde siempre había estado destinado a estar rodeado de gente loca y bulliciosa.

—Es un joven hermoso – afirmó a las palabras de su amigo – si lo llevamos por este camino, llegará alto.

—Lo sé – sintió el brazo rodearlo luego soltó un suspiro - ¿Qué ocurre? Tanto te incomoda mi presencia.

—Que dices capitán – lo vio sonreír más ampliamente – es solo que no entiendo porque no eres honesto con tus emociones.

—Gunther – lo miró, vio que le prestaban atención – si él decide regresar seré honesto, pero si quiere quedarse con su familia no lo detendré.

—Sigues siendo un testarudo, pero así se te estima – lo golpeó suavemente en sus costillas escuchó una leve risa – me llamó Petra.

—¿Qué te dijo? – puso sus ojos en blanco, esa mujer lo iba a enloquecer –

—Lo mismo de siempre – le restó importancia, se lo agradecía – que quería recuperarte, que regresaras con ella, que sus noches son tan frías sin ti, a lo cual lo único que pude responder fue "pero sentirías más frio porque Levi parece un iglú" me colgó de inmediato.

—Bien hecho – soltó una risita, cuando abrió sus ojos todos lo miraban - ¿Qué?

—No lo puedo creer – dijo el castaño, aplaudía con entusiasmo – Levi puede reír, ¡que emoción!

Todos soltaron una carcajada por esas palabras, él solo se acercó acaricio su mejilla, ese mocoso era toda una bendición en su vida.

—Lo hago muy poco – fue lo único que se atrevió a decir, se alejó fue a la ventana, necesitaba un cigarrillo –

Empezaron la sesión, de verdad que tenía talento, hacía lo que le pedían, le salía extremadamente natural.


Estaba emocionado, ese día había aprendido demasiadas cosas de ese nuevo mundo, de la relación que llevaban Hanji y Mikasa con Levi, pero lo más interesante era conocer cosas del azabache, él era tan reservado que irlo conociendo lentamente lo emocionaba.

Eso que llaman trabajo, le producía una satisfacción increíble, podía afirmar que lo que hacía Gunther era muy hermoso, brillaba con tanta intensidad, que le recordaban a los espacios que visitaba en el mar.

—Creí que había dejado de fumar – escucho decir de Gunther a Mikasa –

—No – respondió rápidamente – lo logra por unas semanas, pero luego su ansiedad regresa y todo el esfuerzo se pierde.

—¿Qué dice Kushel? – ella solo negó, el hombre soltó un suspiro – debe ser difícil saber que tu madre te ama, pero pone primero a otros antes que a ti.

—Petra encontró la manera de ponerla de su lado – Hanji se masajeaba sus ojos – por lo cual Levi simplemente se quedó solo.

—¿Estará bien? – los tres lo miraron solo le sonrieron – perdón, no debía entrometerme.

—Eren – Mikasa se acercó, lo abrazó – tú lo has ayudado bastante, desde que inició tu búsqueda hasta el día de hoy, no había fumado, él es fuerte así que no debes preocuparte.

—Él no quiere que regrese ¿verdad? – sus palabras lo habían dejado en claro –

—No es eso – Gunther se acercó, lo tomó de los hombros – él jamás haría algo que esté en contra de lo que tu deseas, si para ti la felicidad esta junto a tu familia, a él no le importará todo este esfuerzo que ha hecho y que hará, así que no pienses eso, son tus decisiones y todos nosotros te apoyaremos, ya eres libre.

Solo asintió, era la primera vez en toda su vida que alguien le decía que era libre de elegir, de ver que era lo mejor para su vida, pero en su interior sabía que no quería apartarse de ese hombre que lo miraba entre un gris y azul, lleno de comprensión junto a algo más que no lograba descifrar.

Al terminar, fueron hasta la casa de Levi a cenar, estaba motivado por pedirle a Mikasa que le enseñara, pero debía esperar, porque si su familia estaba esperándolo, debía pensar bien qué hacer con su futuro, con los nuevos desafíos que esta vida le estaba colocando.

Mikasa y Hanji se retiraron después de ayudarle y enseñarle a empacar su ropa junto a los elementos de aseo que le habían comprado, la azabache era igual de meticulosa y cuidadosa que Levi, mientras que Hanji solo quería colocar todo e ir a dormir, ellas se complementaban a la perfección.

—Cuida de Levi – le pidió cuando Hanji se retiró – él es bastante impulsivo a su manera, pero es un buen hombre.

—Lo haré – le sonrió Mikasa le devolvió la acción, solo que esta era más débil –

—Se decides quedarte sé honesto con él – le pidió colocando la maleta en el suelo junto a la de Levi – el odia las mentiras y pierde rápidamente la confianza en las personas cuando se entera que le han mentido.

—¿Ha pasado antes? – ella solo afirmó luego lo abrazó–

—Él debe ser el que te cuente, pero no desesperes – dejó un beso en su mejilla abrió la puerta – él es capaz de morir por verte feliz.

Las despidió con un movimiento de su mano, cerró la puerta, fue hasta la piscina, empezó a desvestirse e ingresó, su cuerpo sintió tranquilidad al estar en su forma original, se percató que su azabache estaba en la ventana, con eso que llamaban cigarrillo en sus labios mientras miraba con anhelo el cielo.

Él le daría tiempo para que confiara, que quisiera contarle sus problemas por su parte le brindaría su atención, amándolo en silencio.


Espero les gustara si es así, háganmelo saber, lamento la demora tratare de actualizar más seguido, aunque no prometo nada.

Sin más Ame las ama.