Notas del autor: ¡Onix esta de vuelt- *le tiran tomates* ¡Calma!... Ta bueno pues, lean primero, al final daré explicaciones de aparentar haber muerto.
Monster Musume no me pertenece, solo BrutalCorp
Capítulo 39
Me giré para darle la espalda a los rayos solares, pero pronto recordé que hoy es un día especial.
Hoy nos visitan los padres de Amanda.
Gruñí al tener que despegarme de la cama tan cálida y cómoda, pero tengo que preparar no solo la comida, sino el apartamento y arreglarme para dar una buena impresión. Me gire sobre mí mismo lugar para acabar mirando el techo, tallar mis ojos y pronto levantarme de un brinco:
-Arriba Amanda -dije estirándome a un lado de la cama, escuchando algunos de mis huesos tronar- Hay que prepararlo todo
-Solo cinco minutos… -dijo adormilada, dando la espalda al ventanal que deja pasar la luz del sol al cuarto
Vi cómo me buscaba con sus brazos para tratar de abrazarme, pero solo se topó con el lado vacío, ella entreabrió sus ojos para luego verme a un lado de la cama de pie:
-Oh… quería darte un abrazo de buenos días -dijo esbozando una pequeña sonrisa, que se vio interrumpida por un bostezo
-Siempre puedes dármelo si te pones de pie
-Está bien, ya voy -dijo sonriendo de nuevo para luego tomar asiento, ahí estiro su espalda y brazos dejando escapar un pequeño suspiro, se impulsó hacia delante y dio una pequeña vuelta para verme de frente- ¿Ahora?
Ahí camine hasta ella y la rodee en mis brazos, a lo cual ella respondió con un abrazo igual de fuerte y cálido:
-Si, ahora -dije disfrutando cada segundo de ese cálido contacto, y dulce aroma de su cabellera- Buenos días Amanda
-Buenos días Robie -dijo en el abrazo
Nos separamos compartiendo un beso en la mejilla de cada uno, que nos provocó un sonrojo. Luego de ese despertar y darnos el saludo matutino, arreglamos las sabanas y almohadas de la cama para dejarla bien acomodada.
Ya después de ello cada quien entro al baño para arreglarnos y comenzar con los preparativos:
-Calentare el horno y sacare algunas cosas -dijo Amanda dirigiéndose a la cocina
-Te ayudare, pero antes acomodare la sala, la barra donde comemos no será suficiente para tus padres y nosotros
Ya que esta apartamento no tiene comedor, tome la mesa de centro de la sala para usarla a modo de mesa de comedor, moví los sillones que están alrededor de la mesa para hacerlo a un lado, centre mejor la mesa dejando aún más espacio libre y seis cojines alrededor de la mesa para servir como asientos.
Estas pequeñas esculturas de madera que ganamos en ese concurso las moví a un par de mesas algo más pequeñas de la sala, y el ramo de flores de Amanda lo dejé sobre una pequeña mesa circular cercana al ventanal, para que la luz del sol le llegase, luego de eso Amanda rego las flores además de olfatearlas, para luego suspirar:
-Huelen tan bien… muchas gracias Robie
-Es un placer, querida
Ambos nos miramos con una gran sonrisa y seguí con el acomodo de muebles mientras Amanda con la cocina, ya para cuando todo quedo mejor presentado y el centro de la sala ahora parecía un pequeño comedor improvisado, fui con Amanda a la cocina:
-¿Lista para preparar un banquete? -dije tomando uno de los delantales
-¡Claro que sí! -respondió ella con su gran sonrisa y tan animada como siempre- ¡Dufort y García cocinaran juntos!
Rei ante su siempre animo tan alto, me acerque con ella dándome la receta y plan para la comida. Una entrada de crema de champiñón, croissant para postre o acompañar la crema, las costillas agridulces para su padre, una ensalada con trozos de pescado para su madre, un cassoulete, que es una cacerola con abas blancas y carne de cerdo y pollo para su hermanita.
Aunque decidimos añadir a las entradas un platillo mío, que son papas al horno con queso y carne, a ella le gustó la idea así que no nos tomamos más tiempo y comenzamos.
Mientras cocinábamos, Amanda me daba más información que podría serme útil para con sus padres:
-Es una tradición que la pareja; en este caso tu -dijo con una sonrisa preparando la masa de los croissant, yo le ayudaba a darle forma a unos cuantos- siempre salude de mano y de una reverencia ante el pater familias, mientras que la mater familias es tomar su mano, dar una reverencia y besar el dorso de la mano por no más de medio segundo, debe ser un contacto rápido y respetuoso, nada de prolongarlo o hacerlo inapropiado con sonidos; esto aplica para las parejas, pero también cuando se hacen eventos importantes, el anfitrión cumple con esta etiqueta para demostrar el respeto a sus invitados
-Siempre mostrar respeto, anotado -comente dando forma a un croissant y acomodándolo en la bandeja- ¿Hay algo para las hermanas menores?
-Mostrar siempre una sonrisa, hincarte a su altura y saludarla estrechando su mano -explico agitando su cola de lado a lado- Esa es la etiqueta básica para que un anfitrión; o pretendiente de una mujer minotauro; reciba a una familia de la manera más formal, ahora, para mantener ese respeto se debe siempre mirar a los ojos del miembro de la familia que hable, escuchar con atención y no interrumpir, mucho menos si el pater familias está hablando
-Todo parece a la etiqueta básica de un anfitrión respetable
-Así es -dijo Amanda asintiendo- en nuestra cultura es muy importante que el anfitrión demuestre sus valores, si bien ellos no saben de nuestra relación, el que des la imagen esperada de un buen anfitrión les hará ver que eres una persona educada
-La primer impresión es siempre la más importante -dije terminando con los croissant- Listo ¿Los meto al horno?
-¡Claro! Ya lo precalenté por ti
Me hinqué para abrir la puerta del horno y dejar dentro la bandeja, junto a otra que Amanda había terminado, con ambas dentro cerré la puertilla y Amanda ajusto la temperatura para el horneado.
Luego de eso comencé a preparar la salsa agridulce de las costillas mientras Amanda comenzaba con la crema de champiñón:
-Bueno, ya que me diste una idea de cómo recibirlos -comente- ¿Hay algo que deba saber de tu padre o madre?
Ella entonces se mostró pensativa, moviendo más lentamente su mano que hacia la mezcla que daría a la crema de champiñones:
-Bueno, la verdad es que no hay nada -ella entonces me miro y sonrió ampliamente- no tienes por qué preocuparte Robie, no te harán daño
-Lo sé, solo quiero dar una buena imagen -admití riendo ligeramente
-Con lo que te eh dicho y tus ya buenos modales la darás -ella entonces camino hasta mí y planto un beso en mi mejilla- solo se tú mismo, ellos valoran mucho la honestidad
-Entiendo, gracias querida -dije sonriéndole devuelta- por cierto ¿Crees que sería buena idea hablar sobre lo nuestro?
-Bueno… si, pero solo hasta el final -dijo sacando la cuchara de la crema de champiñón- primero tienen que conocerte
-Lo se querida -dije riendo- bueno, hay que continuar, quiero demostrar que estas bajo un buen techo y con tres comidas al día
-Hasta más… muchas gracias Robie
-Lo mejor solo para ti, querida
Amanda mostro un mayor sonrojo y rio nerviosa, para luego volver a preparar la comida.
Así pasamos las primeras horas del día, cocinando, preparando masa, la crema de champiñón, las papas al horno, costillas agridulces y la ensalada, todo moviéndonos en la cocina, a veces topando entre nosotros y riendo por el pequeño choque, en otras, Amanda me daba a probar algunas cosas y yo le daba mi visto bueno.
Para la una de la tarde todo estaba terminado, platos y bandejas con pan y comida acomodados a lo largo de la cocina y barra de la misma, Amanda había entrado al baño para asearse, cuando ella termino yo entre y comencé mi aseo.
Me asegure de lavar cada rincón de mi cuerpo, para cuando termine afeite mi barba dejándola arreglada y al ras, lo siguiente fue sacar mi mejor prenda. Escarbé en mi closet, y no pude encontrar traje más formal que el que se me entrego como suboficial del ejército mexicano. Estoy orgulloso de él, y de lo que fui alguna vez, creo que lo mejor es portarlo ahora mismo.
La guerrera con una camisa blanca debajo, corbata negra, porta nombre, el sector, puente con la leyenda ''MÉXICO'' y la bandera de mi nación; estoy en tierra extranjera, tengo que portarla; los escudos metálicos en el cuello, gafetes de comisión y condecoraciones; en mi caso las de perseverancia por permanecer diez años en el ejército. Pantalón oscuro con cinturón, calcetas oscuras y los zapatos bien voleados… aunque solo pueda usar uno.
Luego de vestirme me miré al espejo, ahí sonreí para mí mismo, recordando aquellos días en las ceremonias de gala donde lo eh portado:
-Tú puedes Roberto, solo se tú mismo, ellos no son más que los padres de la mujer que ilumina tu día -me dije con una sonrisa- adelante campeón
Arreglado y aseado salí del baño, para ver a Amanda en la sala, olfateando las flores y su cola moviéndose de lado a lado lentamente, ella luego de olfatearlas suspiro:
-Ils son beaux -dijo en su idioma natal- Es el mejor… lo quiero tanto
Es adorable:
-Hey -la llame, ella solo reacciono enderezándose y tensando su cola- ¿Cómo me veo?
-Oh, Robie, bueno -ella se giró- bueno luces muy… mon dieu -exclamo abriendo ampliamente ambos ojos, hasta sus orejas se alzaron ligeramente
-¿Qué sucede? ¿Me veo mal?
-P-Para nada, de hecho -dijo caminando hasta mí, pasando sus manos por el cuello de la guerrera y acomodándola ligeramente- luces muy… muy guapo
-Y tu hermosa ¿Y ese vestido blanco? -pregunte al ver mejor su vestido
-Oh, bueno -ella se sonrojo ligeramente- n-no recordaba que había empacado este, es un vestido que me regalo mi madre antes de irme
Dijo dando una paso hacia atrás para girar sobre sí misma, dejando sus brazos moverse a sus lados y provocando que la falda del vestido se levantase ligeramente por el movimiento, es un vestido de una pieza con un gran listón de color crema que pasa por su abdomen, se ajusta a su cuerpo gracias a un nudo a su costado derecho, es un vestido simple, el único detalle es un bordeado en la falda:
-Es… precioso -dije mirándola de arriba abajo, ella solo rio ligeramente, así como sujetaba su muñeca- luces hermosa
-G-Gracias Robie, me alegra que te guste
Ella entonces camino hasta mí y me envolvió en sus brazos, no tarde mucho en corresponderle y abrazarla también, adoro esto, sé que lo digo siempre, pero podría pasar todo un día así con ella, compartiendo nuestro calor en un tierno abrazo.
Nos mantuvimos en ese abrazo por unos minutos, Amanda fue la primera que se movió separándose ligeramente para verme a los ojos. Y yo poder apreciar esas bellas gemas de obsidiana oscura:
-Me encanta el brillo de tus ojos -dije sonriéndole- demuestra tu animo tan grande
-Gracias Robie -dijo ella sonriendo- los tuyos son tan… profundos, tal como el guerrero que eres
Le sonreí de vuelta, luego de unos segundos acercamos nuestros labios lentamente para compartir un beso.
Eso, hasta que llamaron a la puerta.
Por la sorpresa dimos un brinco alejándonos de nosotros, Amanda inclusive dejo escapar un pequeño chillido… el solo pensar que sean sus padres estando en la puerta y nosotros a punto de besarnos… acelero mi corazón:
-D-D-Deben ser ellos -dije reacomodando mi corbata- i-iré a abrirles
-C-C-Claro Robie, y-yo te espero -dijo Amanda acomodando su cabello- no te pongas nervioso ¡Solo se tú mismo!
-Claro querida -dije sonriéndole y levantando mi pulgar
Camine hasta la puerta y tome una gran bocanada de aire, tome la llave para retirar el seguro de la puerta y luego gire la perilla para abrirla y dar la bienvenida.
Primero me tope con un enorme minotauro macho… si… mide tres metros de alto:
-¡Hola! Es un placer conocerlo, usted es el señor García ¿Verdad? -cuestiono una mujer minotauro asomándose por el lado derecho de ese minotauro, es… muy parecida a Amanda
-¡Salut! ¿Comment ça va? -dijo ahora una pequeña niña minotauro, asomándose por el lado izquierdo
-Abby, recuerda que aquí hablan en japonés
-¡Cierto! Perdón mami ¡Hola! -volvió a saludar- ¿Cómo estás?
Por último, escuche un fuerte bufido proveniente de ese minotauro:
-Mucho gusto -dije dando una pequeña reverencia, con un tono firme y fuerte, pero sin llegar a gritar- Pasen por favor, el pasillo es algo… angosto, deben estar incomodos ahí
Me retiré para dejarlos pasar y así dar la bienvenida a cada uno, me detuve justo donde termina el pasillo de la entrada y el primero en pasar fue el minotauro, que se detuvo justo frente a mí, bajando su cabeza para mirarme.
De tres metro de alto, un par de ojos rojos, pero de un tono algo oscuro, pelaje marrón, dos cuernos enormes curveados hacia delante, siendo que su cuerno derecho estaba agrietado, porta con una vestimenta que podría parecer tradicionalista, un gran cinturón de piel y lo que parece lana roja, con una gran hebilla dorada con un escudo de armas, lo que podría parecer su camisa de un mismo tono rojizo. Recordando los detalles de la etiqueta, estire mi mano al frente, el no hizo nada más que corresponder, estreche su mano con firmeza y di otra reverencia frente a el:
-Mucho gusto -dije levantándome de la reverencia y soltando su mano… apretó con fuerza- Soy Roberto García de la Madrid, anfitrión de Amanda
-¡Papi! -exclamo de repente Amanda, la cual corrió hasta con el para abrazarlo- ¡Me alegra tanto volver a verte!
-Y yo a ti, hija mía -su voz es, fuerte, algo rasposa, pero pareciese que la trato de hacer más suave cuando abrazo a Amanda- Soy Thierry Dufort… Un gusto, García -dijo asintiendo ligeramente para caminar junto a Amanda a la sala- Amanda, tengo algunas cosas tuyas
-¿Enserio? ¡Muchas gracias! -Ambos se dirigieron a la sala para dejar el equipaje
La siguiente fue la mujer minotauro, la madre de Amanda, que tal como dijo ella, son muy parecidas. Piel blanca, cabello castaño de un tono algo más oscuro que el de Amanda, pero demuestra estar bien cuidado, un par de ojos oscuros y una sonrisa tal como la de Amanda. De vestimenta porta un hermoso vestido azul:
-Señor García -dijo dando una reverencia- Soy Celestina Dufort, un gusto
-El gusto es mío, madame -ahí di una reverencia para luego ofrecer mi mano, ella entonces sonrió y entrego su mano, di el beso; que fue más un toque suave y corto con mi labios y me levanté
-Que buenos modales -dijo sonriendo
-Gracias, por cierto, permítame esa maleta, es grande y debe ser pesada
-Oh, muchas gracias -dijo ella entregándome la maleta… pesa mucho más de lo que pensé
Yo solo le sonreí y ella me devolvió el gesto, para luego caminar a donde está su hija y esposo:
-¡Mamá! ¡Me alegra tanto verte!
-¡Yo también hija! Mírate, te pusiste el vestido que te regale
Y por último la pequeña niña minotauro, ella cerró la puerta tras de sí y camino hacia el final del pasillo dando pequeño brinquitos, por mi parte me hinque:
-¡Hola, mucho gusto, soy Abby Dufort! -saludo estirando su mano con una gran sonrisa
-Mucho gusto Abby, yo soy Roberto García -dije estrechando su mano y sacudiéndola ligeramente, además de regalarle una sonrisa
Ella sonrió también y solté su mano:
-Adelante, pasa, tu hermana te ha extrañado mucho
-¡Amanda! ¡Hola hermana! -dijo la pequeña corriendo con su hermana
-¡Abby, hermanita! -dijo Amanda agachándose extendiendo sus brazos para atrapar a su hermana menor, abrazarla y levantarla mientras ambas reían- te extrañe tanto, pequeña…
-Y yo a ti Amanda ¡Pero ya no soy pequeña, ya crecí diez centímetros!
-¡¿Enserio?! ¡Si que creces rápido! -exclamo Amanda con una gran sonrisa
Desde aquí, puedo ver a la gran familia y ahí me di cuenta de algo curioso en su forma de vestir. Amanda está cargando a su hermana, ambas están vestidas de blanco, su padre lleva esa vestimenta roja y su madre ese vestido azul. Y a como están de pie, acomodados de izquierda a derecha, es como ver la bandera de Francia. Sonreí para mí mismo ante la tierna escena de la reunión familiar, y el como todos están vestidos de una manera que juntos, traen esa imagen de su nación de origen:
-¡Ven Robie, quiero presentarte a mi familia! -Dijo Amanda con una gran sonrisa
-¿Robie? -cuestiono al instante su padre- ¿Qué no se llama Roberto?
-Oh, bueno, es un apodo cariñoso que le di -dijo Amanda sonriendo con su hermanita en brazos
-¿¡Un apodo cariñoso!? -cuestiono su padre con un tono… no tan alegre
-Él ha sido un gran amigo y anfitrión -dijo Amanda volteando con Thierry- así que se merece el apodo ¡Él me ha ayudado mucho con mi tratamiento!
-¿Enserio? -cuestiono Celestina- ¿Él te ha ayudado?
-¡Así es! Gracias a que siempre me ha recordado la medicación en las horas debidas puedo recordar mejor cada día -dijo Amanda con una gran sonrisa, encarando a su padre y madre- y bueno… es un gran amigo y persona, por eso me refiero a él así
Ella sonrió y yo también sonreí bajo la mirada severa de su padre, y la mirada de sorpresa y emoción de su madre:
-Bueno Robie -dijo Amanda de nuevo- ellos son mis padres y esta es mi hermanita
-¡Hola de nuevo! -saludo Abby en los brazos de Amanda
Ahí solo asentí saludándola de nuevo:
-Bueno, señores, y señorita -dije volteando con la pequeña Abby y ella sonrió- Si gustan tomar asiento, por aquí
-¡Oh, también preparamos mucha comida! -dijo Amanda- ¿Tienen hambre?
-Bueno, la verdad es que el viaje fue algo largo -dijo Celestina- nos encantaría comer algo ¿Verdad querido?
-Si, claro -dijo Thierry examinando la sala del apartamento- este lugar es algo pequeño… ¿Esa cama, que hace ahí? -cuestiono señalando a mi cama
-Oh, bueno, es ahí donde yo duermo -respondí- ya que el apartamento solo tiene una recamara decidí cederla a Amanda, para darle más privacidad y comodidad
Al decir eso volteo conmigo y alzo una ceja, dejando escapar un pequeño sonido como de aprobación, o eso quiero pensar, pues borro esa cara de expresión fría a una más atenta, levantando ligeramente sus orejas:
-¿En verdad? ¿Es cierto hija? -cuestiono su padre
-Así es -dijo asintiendo dejando a Abby en el suelo- Desde el día que Robie me recibió, me cedió su recamara, es un gesto por demás amable
-Y se lo agradezco, señor García -dijo Celestina dando una pequeña reverencia- ¿Ves querido? Sabía que nuestra hija estaba en buenas manos
-Si, eso parece -dijo asintiendo ligeramente
Luego de ello movieron algunas maletas para dejarlas donde no estorbasen al paso, mientras nosotros nos dirigimos a la cocina para recoger las bandejas con la comida ya acomodada:
-Lo estás haciendo muy bien Robie -dijo Amanda sonriéndome, lo dijo en voz baja
-¿Enserio?
-¡Claro que sí! Mi papá no parece molesto, creo que hablar sobre tu hospitalidad le dio una buena imagen de ti
-Si, eso parece, en ese caso hay que mantenerlo -dije sonriéndole- vamos, que deben estar hambrientos
-¡Lo sigo, capitán!
Rei al tiempo que cargaba con dos bandejas que llevan las entradas para sus padres, mientras Amanda lleva los croissant junto a la comida para su hermanita:
-Aquí tienen -dije pasando al lado de cada uno, y colocando los platos de comida frente a ellos, cuidando de no tirar nada- crema de champiñón y papas al horno
-¡Y croissants! -dijo Amanda dejando la cesta con los panes recién hechos en el centro de la mesa
-¡Luce delicioso, gracias Amanda, y tu también Roberto! -dijo la pequeña Abby levantándose un poco para alcanzar uno de los croissant
-Huele muy bien ¿Ambos prepararon todo? -pregunto Celestina
-Si ¿Qué clase de anfitrión seria si no ayudo a preparar un festín para los padres de mi huésped? -dije con una sonrisa- Amanda, toma asiento, yo traeré lo nuestro
-Oh, bueno, gracias Robie -dijo ella sonriendo y caminando para tomar asiento frente a sus padres
Por mi parte tome primero los vasos de vidrio para todos, dejándolos en la mesa junto a una jarra con agua fresca, lo último que faltaba eran los platos de Amanda y mío; siendo que la mesa ya tenía los cubiertos para cada uno. Ya con todo servido, comenzamos a comer:
-Buen provecho -dije antes de tomar los cubiertos
-Bon appetit -dijo Celestina con una sonrisa
Pronto comenzamos a comer, admito que ya tenía hambre, no habíamos comido nada más que en ocasiones una cucharada o dos para probar algunas salsas o la misma crema, no hubo platica hasta que, en un momento, Abby iba a tomar otro pan y salió uno algo torcido:
-Oh, parece que ese fue de los que hice -dije riendo
-Tiene una forma graciosa ¡Me gusta! -dijo Abby para luego tomarlo y verlo, soltó una pequeña risita y termino la crema de champiñón con el croissant
Cuando todos acabaron con las entradas recogí los platos; Amanda al instante se ofreció a ayudarme, pero le dije que se quedara con sus padres; por mi parte recogí todos los platos y les di una zambullida en el agua para evitar que se pegase la comida. Ahora siguen los platos fuertes:
-Para usted, señor Dufort -dije caminando hasta su lado- un pajarito me dijo que le gustan las costillas agridulces
-Gracias -se limitó a decir eso al tiempo que tomaba la bandeja
Si, sé que las porciones de humanos serian como un aperitivo para ellos, por eso no escatime en comprar buena cantidad de carne e ingredientes en general, es un minotauro gigantesco, así que compre un costillar de buen tamaño:
-Para usted, señora Dufort, ensalada especial; tiene trozos de carne -dije sonriéndole
-¡Muchas gracias! Es de mis favoritas -dijo agradeciendo con una gran sonrisa… es tan cálida como la sonrisa de Amanda
-Para ti pequeña, cassoulete -dije sonriéndole a Abby
-¡Gracias Roberto, luce muy rico! -dijo con una gran sonrisa
-Abby, recuerda que debes de usar una servilleta, no vayas a manchar tu vestido -dijo Celestina
-Si mamá -respondió la pequeña tomando una de las servilletas y colocándola en el cuello del vestido
-Déjame ayudarte, y recuerda Abby, tenedor y cuchillo -siguió Amanda mientras acomodaba la servilleta- también baja los codos de la mesa
-Si hermana
-Y no mastiques con la boca abierta -seguía Celestina
Rei para mis adentros al ver la escena, ambas son tan parecidas, Celestina tan maternal y Amanda también, aunque en este caso cuida de su hermanita:
-Amanda -dije colocando frente a ella su platillo, para ambos preferimos las costillas, aunque las de Amanda llevan un extra de puré de papa y verduras- tu comida
-Gracias Robie -dijo sonriendo
Ya con todo servido tome asiento y volvimos a agradecer por la comida, luego de eso comenzamos a comer:
-Todo está siendo una delicia, muchas gracias señor García -dijo la madre de Amanda
-Es un placer señora, me alegra que lo estén disfrutando
-Las costillas no están tan mal -comento de repente Thierry- aunque la cocción se pasó un poco… aun así me gustan -dijo el padre de Amanda mirándome directamente y asintiendo
Yo solo esbocé una pequeña sonrisa y asentí también:
-Ahora, Roberto -me llamo Thierry, a lo que yo voltee con él y limpie mi boca con una servilleta- ¿A qué es lo que te dedicas?
-Ahora mismo trabajo en BrutalCorp como guardaespaldas -explique con un tono firme, además de mantener mi mirada a sus ojos- aunque somos una unidad algo flexible, y en ocasiones hacemos trabajos apoyando a la policía japonesa
-¿Y ese uniforme? No veo ninguna bandera de Japón -pregunto para tomar una de las costillas y arrancar casi toda la carne de un tirón
-Bueno… antes era subteniente del ejército mexicano, es solo que… hubo un incidente que me forzó a salir de las filas mexicanas
-¿Qué clase de incidente? -cuestiono manteniéndose firme
-Es… bueno
-Disculpe -escuche de repente a Abby- ¿Dónde está el baño?
Ahí voltee con Amanda, ella me regalo una pequeña sonrisa y asintió:
-Ven Abby, déjame te muestro donde esta
Ambas se levantaron y se dirigieron al baño, ahí solo suspire:
-Sali de las fuerzas armadas mexicanas porque durante una misión donde debíamos tomar un edificio de narcotraficantes y traficantes de personas perdí mi pierna derecha -al decir eso la madre de Amanda se mostró impactada, mientras que Thierry alzo una de sus cejas- fue hace dos meses… vine a Japón pues mi madre es originaria de esta nación, larga historia corta, hace un mes me colocaron una prótesis experimental la cual me permite caminar, tiene algunos fallos a veces, pero puedo caminar sin una muleta
-¡Ya volvimos! -dijo Abby de repente, corriendo a su asiento y dejándose caer en el- ¿Ocurre algo mami?
-Oh, nada pequeña -dijo Celestina sonriendo devuelta a su hija- solo estaba limpiando mi boca -dijo tomando una servilleta
Thierry solo me miraba, entrecerró sus ojos para luego cerrarlos por completo y asentir:
-Respeto eso ¿La misión se cumplió?
-Si, rescatamos a la gente, y arrestamos a los criminales
-Bien hecho
-¿Qué cosa? ¿Quién arresto a la gente mala? ¡Oh! ¡Señor Roberto! -llamo Abby alzando su mano
-¿Si Abby?
-¡Mi papá arresta también a la gente mala! Aunque son pocos los que hacen crímenes en la comuna ¡Porque saben que mi papá está cuidando de la comuna!
-¿Enserio? ¿Es usted una especie de policía? -pregunte ya cambiando un poco el tema
-Soy el líder de la guardia comunal -explico con su tono usual- mi deber es el de entrenar a los guardias para cuidar la gran biblioteca o patrullar las calles, así como las entradas a la comuna, además que cumplo con patrullaje también
-¡Y es el mejor guardia! -dijo Amanda- Oh, papá ¿Robie te dijo de sus logros?
-¿Qué clase de logros? -pregunto Thierry
-Pensé que también lo hablarían ¿Por qué no se lo dijiste Robie?
-No es necesario -dije sonriendo- son solo pequeñas cosas
-¡¿Cómo que pequeñas?! Papá, mamá, Abby, él es un hombre muy valiente -dijo con un claro tono de orgullo, ella me señalaba con ambo brazos bien en alto, y yo solo reí ligeramente- A los pocos días que empecé a vivir con el salimos de paseo y comimos en un restaurante ¡Justo cuando llego nuestra comida entraron unos asaltantes armados!
-¿¡Qué!? -exclamaron ambos padres… ahora Thierry luce molesto
-Pero nadie salió lastimado ¡Porque Robie se lanzó a los criminales y los detuvo! ¡Él solito! -dijo Amanda inflando su pecho en orgullo
-Solo era mi deber, no es para tanto
-¡Pero fue increíble! -seguía Amanda- también él y su equipo capturaron a unos criminales que tomaron de rehenes a niños en un orfanato ¡Y todos los niños salieron ilesos! También evito que dañaran a la gobernadora de Tokio
-Amanda…
-Y… bueno -dijo sonrojándose ligeramente- Es solo que es una persona muy valiente -dijo volteando conmigo, mirándome a los ojos y sonriendo- y un gran hombre, noble y heroico
Por un momento nuestras miradas se juntaron y nos sonreímos, es adorable. Aunque de repente escuche como Thierry tocio, sacándonos de ese pequeño trance… para verlo no muy contento, aunque la madre de Amanda tenía una pequeña sonrisa dibujada:
-Si, parece una larga lista de logros -dijo el padre de Amanda
-Un hombre valiente, si -dijo Celestina tomando un bocado de la ensalada
-¡Es como papá! -exclamo de repente Abby- ¡Como esa vez que atrapo a esos ladrones que trataron de llevarse el cargamento de vinos!
-¡Como olvidarlo! -le siguió Amanda- Esa vez tomo su hacha y corrió tan rápido que alcanzo a ambos caballos, fue increíble
-¡O cuando ayudo a los hijos del señor Didier a salir de esa cueva colapsada!
Y ambas siguieron compartiendo algunos logros de Thierry, ahí lo note que parecía algo abochornado mientras seguía comiendo las costillas, Celestina tan solo sonreía y seguía la emoción de sus hijas, sacando algunos de los logros de Thierry y poco a poco pasando a temas más cotidianos:
-Y entonces Valeria y yo salimos de paseo -termino de explicar Amanda cuando tocaba uno de los temas de como pasaba los días cuando yo estoy en el trabajo- Me alegra mucho no solo haber conocido a un gran anfitrión, sino a tan buena familia
-También estoy muy contenta hija -dijo Celestina pasando una servilleta por su boca- hacia tiempo que nos preocupaba tu situación en Japón, más aún si tendrías que pasar mas tiempo en el edificio del Acta, pero ahora sabemos que vives en un buen hogar con un anfitrión amable, es una preocupación menos
-Por ahora -remarco Thierry
-Por cierto, señor Roberto, muchas gracias por la comida -Dijo Celestina dejando sus cubiertos sobre el plato, Thierry había terminado y ahora limpiaba su boca con una servilleta- permítame ayudarle con los trastes
-No, no, digo, agradezco su ayuda -dije poniéndome de pie al instante y comenzando a recoger los platos- pero yo me encargo
-Insisto, permítame ayudarle
Estuve a punto de protestar, pero acepté. Amanda y su padre acomodaron la mesa y cojines como estaba originalmente, mientras que con ayuda de Celestina y Abby llevamos los platos hasta la cocina:
-¡Abby! ¡Mira, podemos jugar videojuegos! -exclamo Amanda tomando dos mandos de mi consola
-¡Videojuegos!... ¿Qué son los videojuegos? -cuestiono la pequeña pasada la emoción inicial
-Son… bueno, son como juegos, pero digitales ¡Ven, vamos a jugar! Tú también papá
-Así estoy bien hija
-No digas tonterías, ven, vamos a jugar, les va a gustar, solo ten cuidado con el control, es algo pequeño
Ahí es cuando los tres tomaron asiento frente a la pantalla, siendo que Abby y Thierry miraban con curiosidad el mando, mientras Amanda comenzaba a explicarles, luce muy feliz y adorable, podría mirarla así por horas, con esa sonrisa mientras explica cómo funciona el mando y de que trata el videojuego. Sacudí mi cabeza al recordar que debía lavar los trastes junto a la madre de Amanda, así que solo me retire la guerrera para evitar mancharla y arremangue las mangas de la camisa de vestir que llevaba debajo de la guerrera:
-Agradezco su ayuda señora -dije al ver a Celestina que ya había comenzado a limpiar los platos con una esponja- pero puedo hacerlo solo
-Está bien señor Roberto, quiero hablar un poco con usted -dijo con una sonrisa- primero que nada, le agradezco de nuevo el haber aceptado a mi hija como huésped… entiendo que su condición puede ser algo difícil de tratar a veces, ya le ha causado problemas con algunos anfitriones
-No tiene por qué agradecerlo -dije con una sonrisa tomando otra de las bandejas y retirándole restos de comida con otra esponja- Amanda es una maravillosa persona, ella solo necesitaba algo de ayuda, alguien que la entienda -dije volteando con ella y le regale una sonrisa- ella merece una buena vida, y yo quiero ayudarla
Ahí fue que ella abrió ligeramente su boca, esbozando una gran sonrisa más un par de ojos brillantes… creo… creo que hable un poco de más:
-D-Digo, me refiero, a-a que mi deber como anfitrión es el de velar por ella también, y algo en lo que necesita ayuda es con su tratamiento
-Así es, por eso estoy tan agradecida -ella entonces suspiro y paso varios de los platos al porta platos metálico donde se dejan para que se sequen con el aire- Seré directa a usted le gusta mi hija, ¿verdad? -pregunto con un tono algo bajo, pero con esa mirada serena
Pase saliva ante la pregunta tan directa, mire de reojo a donde estaba Amanda, ahora enseñándoles a jugar un videojuego de carreras, siendo Abby que demostraba más emoción y Thierry algo confuso siendo guiado por Amanda:
-Yo… si señora -dije sonriendo, pero adoptando una postura firme- Ella es… es un ángel en la tierra, es la mujer más pura que eh conocido, una persona tan amable, noble y es… es adorable -ahí desvié la mirada al verla sonriendo tanto, me estoy poniendo rojo de hablar todo eso con la madre de Amanda
-Ya veo -dijo con una sonrisa- lo note en sus ojos, en los de ambos, supongo que ella no te considera como solo un amigo ¿Verdad?
-Bueno…
-Puedes decirlo… entiendo que puede ser algo intimidante todo esto -dijo manteniendo ese tono bajo, pero tan sereno- pero no debe de temernos, sé que mi esposo puede ser algo intimidante pero es un buen hombre -dijo volteando por un momento a donde sus hijas y esposo están, con Abby brincoteando en el sillón agitando el mando, y Thierry que parece comprender más el juego, con Amanda que tiene una gran sonrisa al verlos jugar- el solo quiere lo mejor para su hija, para ambas
-Lo entiendo, lo mismo me sucede con mi hermana menor -comente- admito que a veces eh sido muy… intenso con sus pretendientes -dije riendo ligeramente, aunque algunos se lo merecían- se de ese sentimiento de querer proteger a alguien querido, y que no arruine su vida con alguien incorrecto
-Ya le ha pasado -dijo, ya para ese momento ambos habíamos terminado con los platos- mi esposo por algún tiempo se portó así, y bueno… provoco que algunos chicos tuviesen miedo de querer salir o proponérsele a Amanda, eso le causo algunos problemas
-¿Qué clase de problemas?
-Bueno… mi hija siempre ha soñado con formar una familia -dijo sonriendo volteando a donde Amanda esta- creo que ya debió de haberlo notado, pero ella tiene ese fuerte instinto maternal, digno de una mujer minotauro
-Es la primer cosa que note, y admito que lo que más me gusta de ella
-Es adorable ¿Cierto? -dijo riendo ligeramente- por un tiempo se preguntaba porque no encontraba a su alma gemela, aunque era una pequeña niña y en su etapa de adolescente, parte de la culpa fue de su padre
-¿Y qué sucedió después?
-Bueno… hubo una… situación en una fiesta -dijo desviando ligeramente la mirada… se de lo que habla, pero no sacare ese tema, no ahora- lo que trato de decir es, usted me parece una persona confiable, alguien honesto y de buenos modos -ahí ella coloco su mano en mi hombro y regalo una cálida sonrisa- ¿Podría prometerme algo?
-Por supuesto -dijo sonriendo, adoptando una postura firme- lo que sea
-Cuide bien de mi hija
-Con mi vida -ella sonrió y asintió ligeramente, cuando retiro su mano hice un saludo marcial a lo que ella rio ligeramente
Luego de eso regresamos a donde el resto de la familia está divirtiéndose, yo había vuelto a ponerme la guerrera y camine hasta el extremo del sillón a un lado de Amanda, mientras que Celestina tomo asiento a un lado de su esposo, cargando a Abby y sentándola en su regazo:
-Oh ¿Es eso un videojuego? -cuestiono sorprendida
-¡Si! ¡Son autos que van muy rápido, ya es la segunda vez que le gano a papá!
-Sigo sin entender cómo van tan rápido, pero es… divertido -dijo Thierry inclinado al frente, con ambos brazos apoyados en sus rodillas
-Por cierto -hablo Amanda- ¿Qué hay en esas maletas?
-¡Cierto! -exclamo de repente Thierry, pausando el juego y levantándose abruptamente- Es todo tu equipamiento para el combate Taurus
-¡¿Enserio?! ¡Quiero verlo! -exclamo Amanda
Thierry tomo las tres maletas con las que llegaron, las dejo cerca del sillón y abrió la primera:
-Hacia tanto que las dejaste en casa -dijo sacando algo envuelto en una tela blanca- Aquí tienes hija, tu yelmo
Cuando se giró y mostro el objeto rodeado de esa tela, Amanda lo tomo con cuidado y retiro la tela, para luego sonreír ampliamente y pasar su mano por el yelmo:
-Gracias -dijo volteando con ambos- ¡Muchas gracias! H-Hacia tiempo que había olvidado como era mi armadura, pero cuando me enviaron la espada lo recordé
-¿Espada? -cuestione extrañado- ¿Te enviaron una espada?
-¡Cierto, no te la eh mostrado, espera aquí Robie! -ahí fue que Amanda corrió a la recamara y pronto salió con una caja de madera muy larga- admira Robie, el arma con la cual sigo el legado de la familia -ella entonces retiro la tapa de la caja para mostrar… una enorme espada de mandoble- ¡Mi espada claymore!
-Dios… Es… ¡Impresionante! -admití con una sonrisa- Y ese patrón de acero damasco es excelso
-¡¿Verdad que sí!? Mi abuelo y padre me ayudaron a forjarla
-Usamos el mejor acero y herramientas -dijo su padre con un tono de orgullo- un arma digna para mi hija
Amanda se acercó a mi lado y me mostro la espada, la hoja es muy larga, demasiado para los estándares humanos, pero apropiada para una mujer de dos metros; y más aun con la fuerza sobrehumana de un minotauro; la hoja tiene un patrón de acero damasco característico, le sigue la guarda con forma de cuernos a los lados, la empuñadura es para usarse a dos manos o una, recubierta de cuero y con un grabado al igual que la hoja, y por ultimo un pomo con forma de corazón:
-¡Y el pomo yo lo forje! ¿Verdad que luce bonito?
-Bastante, es una hermosa arma -dije admirándola de arriba abajo
-Gracias -dijeron Amanda y Thierry casi al mismo tiempo, ambos entonces rieron ligeramente
-Y aquí está mi yelmo ¿Si trajeron toda la armadura?
-Claro que si hija, ven, saquemos todo
Voltee con el yelmo y lo tome, es un yelmo de acero con visera algo peculiar, la visera cubre totalmente la cara y se puede levantar para revelar la cara; a diferencia de otros que solo se levanta una parte y revela los ojos; lo que es la visera tiene dos aperturas para los ojos, y otras dos aperturas a los costados del cráneo, debe ser para que pasen los cuernos de Amanda:
-Yelmo de Barbuta -hablo de repente Celestina- es un yelmo de diseño simple, pero que provee de buena protección
-Oh, ya veo -dije admirándolo- además de que está bien decorado -dije al ver cómo le hicieron en la careta un tallado con la flor de lis
-Esa fue idea de su padre, es para que siempre porte algo que le recuerde a su patria
-Entiendo, aunque… ¿Por qué es todo esto?
-¡Es para el combate Taurus! -hablo de repente Abby, que salió de entre varios envoltorios que Amanda había dejado a un lado de la mesa- ¡Mi papá y Amanda luchan contra los retadores! Luchan hasta que uno caiga o salga del ring
-Espere… ¿Luchan con armadura medieval y armas de esa época?
-Así es -asintió Celestina- todo se remonta a siglos atrás ¿Ha escuchado el mito del minotauro de Creta?
-Si -asentí- es un clásico de la mitología griega
-Bueno, desde la época de los griegos se nos veía como los descendientes del minotauro; lo cual así fue; por mucho tiempo los griegos nos dieron caza, y si bien los minotauros somos mucho más fuertes que un humano, ellos seguían superándonos en número, el combate Taurus surgió como una forma de entrenamiento, aprendizaje, y mejora de nuestra manera de combatir; fuera de solo la fuerza bruta y armas grandes; con el tiempo y pasada la cacería de los griegos; y algunas otras culturas; se mantuvo como parte de nuestra cultura, algunos lo ven como deporte, para nosotros es una manera de descubrir a los más fuertes, y saber cuándo un minotauro ha llegado a su etapa adulta
-Valla -dije asombrado- eso no lo sabía… es sorprendente, una especie curtida en la guerra y combate
-No todo en nuestra vida es guerra y combate -siguió- pero es parte importante, en base a esto logramos sobrevivir y mantenernos, sea luchar contra humanos u otras especies
-Interesante -dije mirando devuelta al casco para luego voltear con Amanda
Amanda y su padre parecían muy felices, sacando cada pieza, con ella admirándola y luego dejándola a un lado:
-No quiero sonar grosero -hable- pero Amanda no parece mucho de las que les guste luchar
-Se que eso puede ser en un principio, pero ella tiene cierto carácter ¿Lo ha notado?
Hice un poco de memoria, recordando aquella vez donde tropecé con Aki en brazos, cuando supo que salí con Zombina y Ana… creo que se a lo que se refiere:
-Si, eh visto cierto lado fuerte de ella
-Es algo mínimo, y solo ocurre pocas veces, pero un minotauro tiene ese carácter, ahora, el combate Taurus tiene un legado ya por parte de su padre -dijo volteando con su esposo que habia sacado lo que parece ser un peto de acero- desde su bisabuelo los Dufort tienen cierto renombre en nuestra comuna en Francia, así que él quería que su primer hijo se uniese al combate Taurus… claro, resulto que solo obtuvo una hija
-¿Y se molestó por ello?
-Al contrario -dijo con una sonrisa- contrario a otros minotauros que eh conocido, el acepto muy bien que su primer hijo fuese una niña, así que el tuvo la paciencia a Amanda para enseñarle desde que era una niña, claro, fue algo difícil pues Amanda tiene una naturaleza más pasiva
-Lo eh notado ¿Entonces cómo es que le gusto?
-Si bien Amanda no le gustaba mucho la idea de combatir contra otros, ella disfrutaba mucho de lecturas de todo tipo, al igual que su padre; supimos de eso cuando buscamos la manera de ayudar a ejercitar su memoria cuando descubrimos su amnesia; fue entonces que su padre un día la llamo a la sala y empezó a narrarle las historias de su bisabuelo, abuelo y el mismo, en el combate Taurus, hayan sido sus victorias, derrotas, como mejoraron su equipamiento y escogieron las armas que los representa en el campo de combate, además de algo de la historia con varios pergaminos y libros de la biblioteca comunal, ella empezó a disfrutar de toda la historia de su familia y el combate Taurus, por lo que decidió practicarlo junto a su padre y una de sus amigas más cercanas
-Interesante, la atrapo su amor por la historia y familia -ahí Celestina asintió- ¿Y si se desempeñó bien?
-Mucho, aunque, eso te dejare que lo descubras -ahí ella guiño- con todo su equipamiento aquí, sé que no le llevara mucho en ir a algún gimnasio a practicarlo
-Eso sí que quiero verlo -admití asintiendo
-Parece que es todo hija -dijo Thierry
Ahí voltee para ver la gran armadura acomodada en el suelo, desde el yelmo de acero hasta las grebas, es una protección total con una armadura de placas. El peto esta algo más grande y alargado al frente, pero es entendible, al cabo necesita de mayor tamaño para protegerla bien, podría decirse que es una armadura de acero común, quitando el hecho de algunos detalles dorados, siendo que en su peto en la zona del abdomen tiene lo que parece ser un escudo de armas, dos hachas de combate cruzadas con laureles rodeándolas, todo en un gran escudo. Además de eso las hombreras con algunos símbolos y tocados florales, no está demasiado decorada, pero tiene esos detalles que no la vuelven una simple armadura de acero pulido:
-Es… impresionante -dije mirando bien la armadura de arriba abajo
-Hace tanto que no la veía -dijo Amanda poniéndose de pie- ¡Muchas gracias papá! -dijo Amanda abrazando a su padre
-No es nada hija mía, debes de continuar con el legado familiar, y sé que te encanta practicar el combate Taurus
-¿Qué te parece Robie?
-Es una armadura formidable -dije mirándola bien, poniéndome de pie y caminando alrededor de la armadura- Parece que ya la has usado mucho -dije al notar un par de ligeras abolladuras
-Bien dice mi padre…
-Una armadura sin abolladuras, es un ornamento -completo Thierry, a lo que Amanda sonrió y lo abrazo
-Aunque te falta esto hija -dijo su madre sacando otra pieza de la mochila- debes cuidar bien tu pecho
Era otra coraza, pero esta es de algún plástico acolchado… eso tiene más la forma de los pechos de Amanda, y tamaño:
-¡Mamá! -exclamo Amanda- No lo muestres así de repente
-¿Qué? Solo es parte de tu coraza -dijo dejando la pieza a un lado del peto- y tu gambesón, recuerda que va debajo de la cota y piezas
-Si mamá -dijo asintiendo Amanda- recuerdo donde van las piezas
-Está bien hija, solo decía -dijo Celestina soltando una pequeña risa- Oh, también trajimos otras cosas, algunos vestidos y prendas que no cabían cuando te moviste a Tokio
Ahí fue que tomo la tercer maleta que no había sido abierta, y comenzó a sacar algunos vestidos, incluso un overol de mezclilla:
-Oh, creo que empaque un poco demás -dijo Celestina- no creo que necesites esto aquí
-Está bien mamá -dijo Amanda sonriendo- puede que haya un día que Robie necesite ayuda con algo, y con el overol puedo evitar ensuciarme ¡Mira, aquí esta!
Amanda camino rápido a la otra maleta para sacar un gran vestido blanco con flores rojas y marrones:
-Es mi favorito
-Lo se hija, por eso lo traje -dijo Celestina sonriendo- la última vez estaba lavándose cuando partiste… siempre quise traerlo, pero antes habría que dar con un buen anfitrión
-Gracias mamá ¡Mira Robie! Este es mi vestido favorito… es… lo confecciono mi abuela -dijo mirando al vestido, habiéndose sentado a mi lado- es de mis favoritos, los uso en momentos muy especiales
-Es un hermoso vestido, debe de verse muy bien en ti, querida -dije sonriéndole
Ambos nos miramos con amplias sonrisas hasta que recordé que estaban sus padres… y que le dije querida con un tono muy diferente:
-Cuidado con la manera en que hablas con mi hija -dijo de repente Thierry
-Querido, calma -dijo Celestina a su lado, tomando su mano- solo son amigos
-Sobre eso -hablo de repente Amanda, ahí note como tomo aire con su nariz inflando ligeramente su pecho, y adoptando una mejor postura, ahora, sentándose en forma de seiza al igual que yo- S-Se que quizás esto es repentino, pero -ahí note como Amanda movió lentamente su mano, acercándose cada vez a la mía
Ella volteo ligeramente conmigo, regalándome una sonrisa, a la cual yo le correspondí y asentí, fue entonces que ella sujeto mi mano y yo la de ella. No hay vuelta atrás, hora de enfrentar al toro:
-Roberto y yo… bueno… hace ya un tiempo que me eh sentido muy diferente con él a mi lado -dijo volteando a verme de frente- él es mi novio, hace ya unos días que nos confesamos
Ella volteo con sus padres, con una enorme sonrisa y sonrojo en sus mejillas, para solo ver a su madre con ambas orejas alzadas y una gran sonrisa luego de acercar sus manos a su boca:
-¡Si! -exclamo Abby aplaudiendo animosamente y con una gran sonrisa- ¡Bravo Amanda!
Claro, me encantaría que alguna de esas reacciones se acercara a la de Thierry.
Con la boca ligeramente abierta, el labio superior temblando como con una especie de tic y ambos ojos bien abiertos, más esa estatura de 3 metros… estoy preparado para que se abalance sobre mí:
-¡¿Cuándo sucedió esto?! -grito con ambas manos cerradas
-¡Papá, cálmate por favor! -grito Amanda, moviéndose para colocarse ligeramente frente a mi- fue hace pocos días, pero-
-¡A este tipo casi no lo conozco! -grito enfurecido- ¿¡Como sabre que es un buen pretendiente!?
-¡Ya soy una adulta, puedo decidir quién es mi pareja! Además, Robie ya me ha demostrado que es una maravillosa persona -dijo volteando conmigo
-¡Deja de llamarlo así! -grito Thierry
-¡Es mi pareja, puedo referirme a él como quiera!
-Querido -hablo de repente Celestina, tomando la mano de Thierry- por favor… ¿Te has dado cuenta de cómo te están viendo tus hijas?
No caí en consideración, cuando noté a Abby consternada por el arranque de su padre, y Amanda preocupada, estando frente a mí, casi como si estuviese preparada para por si su padre se abalanzase sobre mí. El miro a sus hijas, tomo una bocanada de aire y bufo con fuerza:
-Je suis désolé, mais… c'est un étranger -hablo Thierry mirando a su esposa
-Je sais, mais notre fille adore ça -Respondió Celestina
Ambos siguieron hablando en francés, con Thierry calmándose y Amanda relajándose un poco:
-Parece que… ya se calmó -dijo Amanda
Vi a ambos seguir discutiendo; más pocas veces levantaban el volumen, Abby se levantó y camino hasta Amanda, la cual solo la sentó a su lado y comenzó a acariciar su cabeza, por mi parte acaricie la espalda de Amanda para que se calmara un poco, ella volteo para regalarme una pequeña sonrisa, yo se la devolví, quiero hablar sobre esto:
-Disculpen -hable adoptando una postura firme, Thierry volteo de manera abrupta, con ese rostro de pocos amigos, mientras que Celestina con cierta expresión seria- Yo… entiendo que esto puede ser algo repentino, que esto es algo que no se esperarían para el primer día que conocerían al anfitrión de su hija… pero… voy a ser completamente honesto… yo amo a Amanda -dije con voz firme, provocando una peor expresión en el rostro de Thierry- cuando arribe a Japón me encontraba derrotado… herido, me sentía patético por… ese incidente -dije para no tener que mencionar o sucedido con Abby presente- pero entonces conocí a Amanda -dije volteando ligeramente con ella, sonriéndole- y fue el momento en que conocí no solo a la mujer más pura, noble y honesta de toda mi vida… sino a un alma tan pura que… simplemente me hace pensar que soy el hombre más afortunado del mundo… lo que quiero decir… lo que siento por ella no es algo temporal, no es algo de solo un momento y mucho menos algo que sea solo por placer -ahí suspire pesadamente- ya eh pasado por tanto y visto tantas cosas… yo solo quiero paz, quiero forjar una nueva vida, pues se me dio la oportunidad al sobrevivir aquella lucha -ahí me gire un poco y sujete la mano de Amanda con suavidad, ella me miraba conmovida- y lo quiero hacer junto a Amanda, por eso mismo les aseguro que ella estará bien cuidada, nunca le faltara lo necesario para que se alimente, ni un techo ni ropa, yo… solo quiero que tenga una vida plena y feliz
Luego de ese extenso discurso frente a sus padres, los mire a ambos, siendo que Thierry se cruzó de brazos, mirándome fijamente, mientras que Celestina me miraba con una pequeña sonrisa:
-Parece que te estas adelantando a muchas cosas, García -declaro Thierry- ¿No te parece que vas demasiado rápido?
-Puede que sí, que Amanda y yo nos conocemos por poco tiempo, pero… -dije mirándola de nuevo, y ella solo me regalo una sonrisa- puedo asegurarles que lo que siento; sentimos; es amor y no algo banal o alguna otra cosa… y quizás aun me falta conocer más de Amanda, conocerlos mejor, pero quiero conocerla más, para que este sentimiento siga igual de fuerte que las llamas del sol
-C'est beau -dijo Celestina inclinando su cabeza a un lado, y casi como un suspiro- Querido, sé que apenas conocemos a su anfitrión, pero tiene esa mirada de alguien que dice la verdad, y que no usa la palabra amar a la ligera
-Si, eso eh notado -comento Thierry
-Me recuerda a ti, cuando te me declaraste frente a mi padre -comento de repente Celestina- tiene esa misma expresión de seguridad y postura firme, e igual de nervioso cuando recibiste a mi padre y madre en tu morada
-E-Eso creo querida, quizás nos parecemos en eso -dijo Thierry tosiendo ligeramente- bien, puede que no te conozca tanto como me gustaría, García, pero se diferenciar a un mentiroso o una mala persona, de alguien bueno, además de que confió en el criterio de mi hija
-Eso quiere decir… -dijo Amanda dudosa
-Que no me molesta que ustedes dos sean novios -dijo asintiendo de brazos cruzados
-¡Si, gracias papá! -ahí Amanda me envolvió en su brazos y beso mi mejilla
-¡Bravo! ¡Ahora Amanda tiene novio! -dijo Abby abrazándonos de frente
-¡Pero! -exclamo Thierry alzando la voz- Si me entero de que dañaste, engañaste o hiciste algo a mi hija, te arrancare la otra pierna ¿Entendido?
Ante la amenaza pase saliva… me recuerda a una de las amenazas que le lance a uno de los pretendientes de Valeria:
-Entendido -dije asintiendo, con Amanda aun abrazándome
-Cuide bien de nuestro rollito de canela -dijo Celestina con una gran sonrisa
-Mamá… -comento Amanda
-¿Rollito de canela? -ahí note como Amanda se sonrojo aún más y trato de esconder su cara enrojecida
-¿No te lo dijo? -yo solo negué extrañado, pero curioso- ay hija, pero si es algo adorable, bueno, nuestra pequeña era muy apegada a su abuela, y siempre que la visitaba; sea para ayudarle en labores de campo, o para visitarla y saber cómo estaba; le preparaba rollos de canela, glaseados, con pasas o azúcar espolvoreada por encima, a mi hija le encantan, así que mi abuela le termino diciendo rollito de canela de manera cariñosa ¿No es adorable?
-Bastante, además encaja con ella, una mujer tan dulce como ese postre -dije volteando con Amanda, ella solo seguía enrojecida
-B-B-Bueno, la receta de la abuela era muy especial -dijo Amanda desviando ligeramente la mirada- y no podía resistirme al aroma de los rollos de canela recién salidos del horno
-Oh, y recuerdo cuando en una ocasión quería recrearlos -dijo Celestina- ¿Recuerdas querido? Cuando la encontramos cubierta de harina y arriba de una silla porque se topó con una rata
-¡Como olvidarlo! -exclamo Thierry con una sonrisa- parecía un rollito de canela con glaseado blanco
-Esque salió de la nada… -comento Amanda apenada- ¡Casi mordía mi colita!
-Era solo una ratita, estaba más asustada de ti que tú de ella -comento Celestina con una pequeña risa- O esa vez que trato de prepararlos y…
-Confundió la azúcar por sal -dijo Thierry- lástima que fui yo quien probo el primer rollo que salió del horno…
Celestina y Abby soltaron una carcajada algo sonora, a la que le siguió Thierry, mientras que Amanda se mostró apenada, aunque no duro mucho cuando pase mi brazo por su espalda para atraerla a mí, besar su mejilla y sonreírle:
-Son memorias muy bonitas
-Lo sé -dijo sonriendo- es como cuando la señora Tamiko vino y mostro esas tiernas fotos de ti y Valeria cuando eran unos niños
-Cierto, creo que es de toda madre sacar esos recuerdos
-Son recuerdos adorables -dijo ella recargándose más conmigo
-Y esa ocasión cuando Amanda aprendía a cocinar -dijo Celestina- en ocasiones confundía las recetas o las mezclaba, un día termino haciendo un quiche de frutos rojos
-La receta se parece a la de una tarta… -comento Amanda- ¡Pero aun así estaba rico!
-Así es, desde ahí lo llamamos quiche de frutos rojos
-Oye, eso suena a algo delicioso -comente- ¿Por qué no lo has vuelto a preparar?
-F-Fue cuando era una niña, la receta no esta tan pulida…
-Pero podría salir algo bueno, eres una gran cocinera
-B-Bueno, luego podría cocinarlo, solo que antes debería de hacer una receta, el quiche es salado, y no creo que eso quede bien con los frutos rojos
-Como tú decidas Amanda, pero sé que quedara delicioso
Ella me sonrió al igual que yo a ella, regresamos nuestra mirada al frente, para ver a Celestina con una sonrisa y Thierry cruzado de brazos, pero con una expresión más relajada.
Parece que todo va para mejor.
Las horas siguieron, las tensiones pasaron y ahora podíamos charlar de manera más tranquila, tocando temas de cuando Amanda no era más que una niña, o de su hermanita, del cómo ha progresado y extraña a su hermana menor, mientras que Celestina compartía anécdotas de las hermanas, cuando Amanda cuidaba de Abby o de sus propias prácticas. Todo siguió bien hasta el momento en que se debían ir:
-Ha sido un placer conocerte, señor Roberto -dijo Celestina dando una reverencia- me alegra que mi hija haya encontrado a alguien como usted
-Espero que no suceda nada que me haga arrepentirme, García -declaro Thierry, extendiendo su mano la cual estreche dando una pequeña reverencia- recuerda, si mi hija sufre, tú lo harás
-Lo tengo entendido, pero sé que eso no pasara -dije sonriéndole- cuidare bien de ella
Thierry me miro entrecerrando sus ojos, para poco después esbozar una pequeña sonrisa:
-Eso espero
-¡Adiós monsieur! -dijo Abby alzando sus brazos- ¡Cuídese mucho! ¡Y a Amanda también! Es la mejor hermana de todas, por favor, cuídela
-Con mi vida pequeña -dije hincándome y acariciando su cabeza- daría mi vida por ella
Ella sonrió y me dio un abrazo, para despegarse y sonreír, yo le devolví la sonrisa y me levanté, para pronto Amanda sujetar mi mano y sonreírme:
-Mamá, papá, gracias por la visita, me alegra tanto volver a verlos, y espero poder visitarlos en la comuna dentro de pronto
-Eso espero hija, y más aún que Roberto venga también, nos encantaría que viese más de nuestra cultura -dijo Celestina
-No es una mala idea -dije- en cuanto el trabajo en la corporación disminuya, podremos ir de visita
-¿Enserio? -cuestiono Amanda a lo que yo asentí- ¡Magnifiqué! ¡Así podre visitar a mis amigas, y a todos! ¡Ahí los veré! -dijo Amanda con una sonrisa
-Los esperaremos gustosos
Para ese momento la familia de Amanda partió de mi morada, nos despedimos de ellos y seguí con la mirada hasta que desaparecieron en las escaleras del apartamento, luego de eso cerré la puerta y suspiré:
-Salió mejor de lo que pensé -dije sintiendo un enorme alivio
-Así es -dijo Amanda con una pequeña sonrisa- Estoy tan… ¡Tan feliz! -dijo abrazándome repentinamente y dándome un pequeño beso en los labios- ¡Les agradas! Siento que… que todo ira para mejor -dijo apoyando su cabeza en mi hombro
Por mi parte la abracé y comencé a acariciar su espalda y nuca:
-También tengo ese presentimiento querida, que todo ira bien
Duramos en ese abrazo algunos minutos, disfrutando del calor de este contacto entre ambos, y el aroma que ella emana, luego de eso lo rompimos para recoger todo. Amanda acomodo las piezas de su armadura en las maletas, mientras que algunas prendas que trajo su madre y algunas otras pertenencias las acomodo en la recamara… aquí me doy cuenta de que el apartamento es… es algo pequeño para nosotros, necesito buscar uno nuevo que se ajuste a mi presupuesto y más grande, aquí vivimos cómodos, pero para más adelante se terminara llenando… además.
Quiero forjar mi nueva vida, con Amanda en ella.
Ya para la noche terminamos de acomodar todo, Amanda había entrado al baño mientras que yo me senté en la sala, tomé mi laptop que había dejado en el mueble donde está el televisor y la abrí.
Pronto entre a páginas de inmobiliarias, renta de apartamento; además de dar un vistazo a algunas casas en venta; Se que mi fondo de ahorro tiene una buena suma, más aparte el dinero que gano en la corporación es bueno, junto a los bonos, eh hecho algunos movimientos y dividido mi sueldo, siendo que un porcentaje va directo a mi fondo de ahorro.
Seguí revisando apartamentos y algunas casas, especialmente en el negocio familiar, la inmobiliaria Hashimoto, ahí di con un par de casas que… la verdad son de buen precio, aunque algo pequeñas para mi gusto, además de toparme con una pestaña nueva.
''Hogares experimentales''
Entre a esta pero solo me apareció la señal de página en construcción, curioso, nunca había escuchado de eso; y eso que Valeria o mis padres me informan de todo cambio en el negocio familiar; solo levante mis hombros y seguí revisando por más opciones, haciendo algunas cuentas con mi fondo de ahorro abierto y calculadora, si me esfuerzo por medio año, quizás varios días de horas extra, además de los posibles bonos, e incluso el aguinaldo… podría permitirme el pago inicial de una casa, aunque aún tengo que pensar en la zona, el tamaño, hipoteca, papeles…. Es todo un lio.
Pero debo calmarme, esto no poder hacerlo de la noche a la mañana ni de chiste, aun con el apoyo de Valeria lo que me falta es el dinero; y una casa no es nada barata, desde los documentos, sellos y ahora sí, el pago de la casa; solo… solo relájate Roberto, quizás si te estas adelantando demasiado como dijo el padre de Amanda.
Aún hay tiempo, puedo pedirle asesoramiento a mi hermana o padres que están metidos en ese negocio, ellos podrían darme buenos consejos a tomar en cuenta para decidir una casa o hasta un terreno para construir, ahora, solo relájate.
Apagué la laptop y la deje sobre la mesa de centro, junto a mi celular, mientras que me senté en el sillón recargando mi cabeza en el respaldo, mucho mejor:
-R-Robie -escuche a Amanda detrás de mi
-¿Si querida? -pregunte sin girarme
-Sabes… hace ya mucho que me habías ayudado y… creo que necesito ayuda de nuevo -dijo sonando apenada
-¿A qué te refieres? -cuestione girándome, ahí la note apenada con un gran sonrojo
-Y-Ya sabes… a sacar esta carga -ahí me di cuenta de los contenedores que lleva en su manos
-Oh, eso… entiendo -dije sonriéndole- ¿Esta bien si te ayudo?
-No podría ser mejor -dijo sonriendo
Me sonrojé ante eso y asentí, solo recuerda Roberto, la estas ayudando.
Como aquel día, me dirigí al dormitorio, Amanda había tomado asiento en la orilla de la cama, mientras que yo me senté detrás de ella, tratando de no estar muy pegado a ella, no quisiera hacerla sentir incomoda, escuché como ella bajo parte de su vestido y me hizo una seña para acercar mis manos:
-Me pondré la venda
-N-No, digo… confió en ti Robie, no hay porque ponerte esa venda en los ojos -dijo sonriendo
-Muy bien -dije sonriéndole, aun así, no pienso abusar de esto, así que solo cerré mis ojos y acerqué mis manos hasta sus senos
En el momento en que los sentí en mis manos, comencé con un masaje lento y suave, para ayudar a que se relajara un poco, la última vez que la ayude estaba algo tensa; además de que me informe un poco; y leí que necesitaban de un masaje previo para ayudar a que la leche salga más rápido y que se sientan mejor, no aplique mucha presión en mi agarre, solo estaba haciendo un masaje para que se relajara:
-Entonces -hable para tratar de amenizar un poco el ambiente- ¿Crees que les caigo bien a tus padres?
-Estoy segura de que si -dijo conteniendo lo que parecía un gimoteo, a lo que yo seguía con ese masaje, yendo de atrás hacia delante, además de mover las manos hacia los lados- R-Robie ¿Qué estás haciendo?
-¿T-Te incomoda? -dije deteniéndome al instante- E-Es solo que leí que un masaje previo ayuda a que las minotauro se relajen
-¿Buscaste información? -pregunto curiosa, no puedo notarle algún tono de molestia o incomodidad
-Si, digo, sabía que algún día tendría que ayudarte de nuevo, y que la última vez estabas muy tensa, no quiero lastimarte
Hubo un pequeño momento de silencio, ella entonces se acomodó mejor en la cama y recargo su espalda contra mí:
-Está bien Robie, solo preguntaba porque… bueno… s-se siente muy bien -dijo ahora sí, con un tono de pena
-Lo hago para que esto sea más fácil para ti ¿Continuamos?
-Si por favor -con su confirmación seguí con el masaje
-Bueno, tus padres están enterados, ahora siguen los míos -comento Roberto- aunque de ellos no deberías temer
-Lo sé -dijo Amanda dejando salir un pequeño suspiro de placer- aquel día, el cumpleaños de Valeria, note que les agradaba, aunque me gustaría esta vez yo arreglar la visita de ambos
-¿Enserio?
-Me ayudaste mucho hoy, además de que fuiste un maravilloso anfitrión, ahora quiero devolverte el favor con tu familia, no quisiera parecer una aprovechada… -dijo para luego soltar un gemido algo mayor cuando moví mis manos algo más rápido y apreté ligeramente
-No lo eres Amanda, eres una maravillosa mujer, pero te entiendo y lo agradezco -dije sonriendo- la noticia simplemente los tendrá contentos
-S-Si, eso espero -dijo de repente dejando salir otro gimoteo- sigue así… adoro tu tacto
-¿Enserio? -cuestione con una pequeña sonrisa
-Si… tus manos son algo ásperas, de piel dura, pero… tienes tanto cuidado -dijo suspirando de nuevo, con su respiración algo agitada- es… un sentimiento muy cálido
-Me alegra Amanda
Seguí así con el masaje por un par de minutos más hasta que pude sentirla más relajada:
-¿Lista? Voy a apretar un poco mas
-Si Robie, hazlo
Dada la orden obedecí, comencé a apretar con un poco más de fuerza; pero nunca con la suficiente para lastimarla; y a mover mi mano de atrás hacia delante. Pude escuchar un gemido algo mayor salir de su boca cuando hice esto:
-¿Está saliendo?
-Si… sale mucha… gracias querido
-Es un placer querida
Así seguí apretando ligeramente, provocando la leche salir según lo que Amanda decía. Algunos minutos pasaron hasta que Amanda cambio de contenedor y yo seguí, alternando entre el masaje y luego apretar para ayudar a que saliese la mayor cantidad sin que doliese para ella:
-R-Robie -me llamo repentinamente, soltando un gemido algo más sonoro
-¿Si Amanda?
-Eso que le dijiste a mi padre -cuestiono respirando algo agitada, suspirando y gimoteando- s-sobre lo de forjar una nueva vida… conmigo en ella ¿Lo decías enserio?
-Claro que si -dije sin detener el masaje, escuchando como salía la leche a chorros y caía en el contenedor- quizás si me eh adelantado a los hechos, pero… este sentimiento que tengo contigo, es verdadero amor, nunca lo había sentido con ninguna otra mujer; estas mariposas en mi estómagos; cada vez que nos abrazamos, que siento tu calor, que veo tu hermosa sonrisa, yo… simplemente pierdo la cabeza, me haces sentir tan… tan feliz, tan humano
-Robie…. -exclamo con un ligero gemido, a como yo seguía apretando con algo mas de fuerza pero sin aplicar demasiada… solo estoy tocando sus senos, pero sé que son muy grandes- yo… yo también siento eso, adoro cuando compartimos un abrazo, me siento tan segura en tus brazos -dijo suspirando así como recargaba su cabeza contra mi hombro, ahí la pude ver mejor, teniendo un notorio rubor y escuchando su respiración algo fuerte- y cuando nos besamos… es como si el tiempo se detuviese -ella comenzó a acercar su cara con la mía, entrecerrando sus ojos así como soltaba un pequeño gimoteo- lo que siento contigo es… es verdadero amor
Entonces nos besamos.
Unimos nuestros labios en lo que empezó como un beso normal, paso a uno mas apasionado, con ella separándose por segundos para soltar algún gimoteo o tomar aire, luego para regresar al beso. Pronto paso a uno mas apasionado, donde nuestras lenguas en ocasiones se rosaban… es tan embriagante esta sensación, su sabor.
Aún le falta práctica, pues rompe constantemente el beso para tomar aire o soltar algún pequeño gemido, pero no me importa, me eh encargado de guiarla un poco, y nuestro beso siguió así, mientras que yo seguía ordeñándola.
Sentía como su cuerpo se sacudía en ocasiones, así como ella dejaba escapar esos gimoteos… yo solo seguí centrado en este beso, tan apasionado como el que compartimos aquella vez en Ueno, pero… este es diferente, mucho más especial. Con ese contacto cálido de sus labios, los repentinos roces de nuestras lenguas y el sonido de sus suaves gimoteos… parece que le gusta mucho la ayuda que le doy.
Luego de algunos segundos más en ese beso, Amanda lo corto para recuperar el aire y mirarme con sus ojos entrecerrados, pero una sonrisa… diferente, deseosa:
-Amo estos besos -dijo Amanda con esa sonrisa y un tono suave, para pasar su mano por mi barbilla
-Yo también, es tan… apasionante -dije apretando un poco más y provocando la salida de aún más leche, mientras que ella dejo escapar otro gemido- por cierto, creo que ya está lleno
-¿Eh? Oh… cierto -dijo casi suspirando, bajando sus orejas
-Ambos quedaron completamente llenos, sí que tenías mucha carga
-Bueno, pasaron varias semanas desde el día en que me ayudaste -dijo riendo ligeramente, yo le di la espalda en lo que ella se arreglaba- muchas gracias de nuevo Robie, espero no haberte incomodado…
-Para nada -dije esperando a que me diga que puedo voltearme- ¿Qué clase de pareja seria si no te ayudara?
-Tienes razón -dijo riendo ligeramente- ya puedes girarte
Obedecí y me gire para verla ya con su vestido puesto, la ayude llevando uno de los contenedores para dejar ambos en el refrigerador.
Luego de ello el día transcurrió con normalidad, preparamos una pequeña cena que compartimos, para después cambiarnos y finalmente dormir:
-¿Seguro que no quieres dormir conmigo?
-Estoy seguro -dije sonriéndole- no quisiera incomodarte, además, dudo que hoy sufra de algún ataque de nuevo
-No lo sé Robie… ¿Y si ocurre? Dijiste que ya habían ocurrido antes… y ninguna vez te escuche más que aquel día…
-Estaré bien, no tienes por qué preocuparte -ahí le sonreí- duerme bien, rollito de canela
Amanda se sonrojo cuando dije esto, además de soltar una pequeña risa:
-S-Si Robie, d-duerme bien
Antes de irse camino hasta mi para compartir un pequeño beso en nuestros labios, ella se despidió cerrando lentamente la puerta hasta que al final la cerro, por mi parte apagué las luces de la sala y me recosté en la cama:
-Buenas noches Amanda…
Y con ello me acomode en la cama para finalmente descansar…
Notas del autor: bueno, Roberto sobrevivió a la visita de los suegros ¡Entonces el fic continua!
Ahora, mi ausencia por prácticamente tres meses (o más) fue porque, primero, la recta final de la facultad (prácticamente hasta casi mediados de diciembre) me dejo muy en la mierda… cansado, desvelado y prácticamente estresado, no escribí nada o casi nada por miedo a dar algo de pésima calidad o simplemente que no rindiera y se sintiese mal, lo siento si pensaron que iba a abandonar el fic o simplemente ya no seguiría, solo estaban muy cansado ¡Pero ya eh vuelto con pilas renovadas! Hay que iniciar bien el año.
Por cierto ¡Feliz año nuevo! Ojalá todo valla mejor y que esta vez no muera o parezca muerto. Un agradecimiento especial a Los Extraditables que siempre están ahí para apoyarme, también a esos leales lectores sean anónimos o registrados; si, me refiero a ti OTAKUFire y Brandonboss73 y CoffeDrinker247; que siguen mis demás historias o esta, y a todos que la tienen en favs o follow, que la pasen muy bien en este año y ojalá la historia avance mucho mas y siga siendo de su agrado, muchas gracias por seguirme por tanto tiempo, ojalá así siga.
Bueno ya fue mucho y tengo que seguir, que vengo inspirado y quiero compensar por todo ese tiempo en inactividad ¡Hasta luego y que la pasen bien!
