Notas del autor: ¡Si, capitulo 40! ¡Ajua! *Balazos al aire* ¡Es hora de celebrarlo! ¿Y porque no con un capitulo arrancando con el POV de Amanda? ¡Disfrútenlo!
Capítulo 40
Cuando sentí los rayos del sol en mis ojos me gire sobre la cama, dándole la espalda al ventanal, al girarme busque con mi mano a Robie… pero no lo encontré:
-¿Robie?... Oh, cierto -dije recordando, sentándome en la cama tallando mis ojos- quería dormir en la otra cama, espero que haya dormido bien
Dije estirando mis brazos y espalda, dejando escapar un pequeño gruñido, luego de eso abrí mis ojos y me levanté dispuesta a cambiarme. Abrí mi armario; que ahora luce más lleno gracias a los vestidos que trajo mi madre; de ahí me decidí por uno de los que usaba mucho en mi hogar, una falda color crema con borde oscuro, una camisa de manga larga y un chaleco de mezclilla.
Además de eso me trajo un moño rojo muy bonito que me coloque en el cabello para sostener una cola de caballo que me había arreglado, por último, el collar con forma de gota. Hoy es sábado, creo, quizás podemos ir con Aki y los pequeños del orfanato.
Yo solo sonreí y termine de alistarme, colocándome un moño rojo en mi colita para que combine con el que llevo en mi cabello:
-¡Buenos días Robie! -dije saliendo de la recamara
-Buenos días rollito de canela -dijo de repente… me hace sonrojar cuando me dice por ese apodo- Si puedo decirte así ¿verdad?
Pregunto estando desde abajo, ahí me di cuenta de que estaba haciendo ejercicio, parece que hace lagartijas, además de que tiene un par de pesas metálicas a su lado, además de un bote con agua:
-C-Claro Robie, me gusta cuando lo dices -dije sonrojada, siento un calorcito en mi estomago cuando lo dice- ¿Hace mucho despertaste?
-Si, aunque, creo que te levantaste algo más tarde -dijo ahora alternando, usando solo su brazo derecho… sí que es fuerte
-¿Eh? ¿Por qué lo dices? -dije mirándolo, aunque en ocasiones mirando a su brazo, con los músculos tensándose, con algo de sudor… c-creo que hace algo de calor en el cuarto
-Bueno, es la una de la tarde
-¿¡La una de la tarde!? -exclame sorprendida… no me esperaba eso- P-Pero… bueno… creo que fue un buen sueño ¿Qué hay de ti Robie? ¿Dormiste bien?
-Bastante -dijo sin interrumpir sus repeticiones, regulando un poco su respiración- Fue un descanso reparador, por cierto, compre algunas cosas -dijo deteniéndose, ahora girando y recostándose en el suelo, pero fue para empezar con unos abdominales- compre los ingredientes para las galletas, hoy hace un buen día, así que sería maravilloso ir a visitar a los pequeños, ya me han de extrañar
-Esos pequeños te adoran -dije enternecida- muchas gracias Robie ¿Quieres prepararlas conmigo?
-Claro que si -dijo para dar una última repetición, dejar su espalda en el suelo y levantarse de un salto- Solo me daré un baño rápido y te ayudo
Ahí el guardo las pesas bajo su cama, bebió todo el líquido de la botella y paso una toalla para quitarse algo de sudor en su rostro, de ahí ingreso a la recamara para luego salir y entrar al baño:
-No se veía nada mal… me da curiosidad -ahí agite mi cabeza… q-que cosas digo, m-mejor revisare cuanto trajo y acomodo los ingredientes
En ese rato que él tomaba una ducha saque lo necesario para las galletas; además de preparar mi desayuno; aunque al abrir el microondas me tope con que ya estaba mi desayuno. Un plato con huevo revuelto, tocino en tiras, frijoles y dos rebanadas de pan tostado, pase mi mano por encima y aún sigue tibio:
-Es tan lindo… gracias Robie -dije con una sonrisa, tomando el plato
Ahí también me di cuenta de un vaso con jugo de naranja recién exprimido:
-Gracias Robie -dije tomando el plato y vaso, para sentarme a disfrutar del desayuno
Los minutos pasaron y Robie salió del baño para empezar con las galletas, cada vez disfruto más cocinar con él, es decir, siempre me ha gustado cocinar a su lado; a veces detenernos cuando empieza a jugar con la comida, o al esperar que alguna bandeja termine, pero ahora… este calor en mi estómago, esta sensación de ligereza, de felicidad es más palpable… amo este sentimiento, y lo amo a el:
-¡Mira Robie! Esta tiene forma de gatito -dije mostrándole una galleta que le di forma de gato
-Qué bonita -comento mirando mejor la galleta
-Es para ti -dije extendiendo mi mano para entregarla
El me miro con una sonrisa y la tomo, la partió por la mitad y extendió su brazo hacia mí:
-Vamos a compartirla -dijo sonriéndome
Le devolví el gesto y la tomé, le dimos una mordida al mismo tiempo y ambos sonreímos… si, es un gran hombre.
Luego de eso la última tanda de galletas salió, las empacamos en los contenedores de plástico además de que Robie se fue a arreglar para salir con los pequeños, por mi parte tome uno de los contenedores de leche para llevarlo también:
-Muy bien, todo listo -dijo Robie saliendo con una chamarra de cuero oscuro- ¿Qué hay de ti?
-¡Todo listo! -dije con una sonrisa- ¡Vamos a visitar a los pequeños!
El dejo escapar una pequeña risa, tomo todas las galletas además de otra bolsa algo grande:
-¿Qué hay en esa bolsa?
-Oh, solo unas cosas para los niños -ahí me guiño- es una sorpresa
-Les encantara -dije segura- ¡Ahora vamos! No hay que dejarlos esperando -dije tomando la mano de Robie y jalándolo a la salida del apartamento
-Ya voy querida -dijo sonriendo
Salimos del apartamento y ahora caminamos juntos por la acera, con nuestras manos unidas, voltee con Robie y el solo me regalo una sonrisa, yo también además de mostrar un poco más mis dientes, ahí comencé a mover nuestros brazos de atrás hacia delante:
-¿Crees que los niños nos extrañen? Hace ya un tiempo que no los visitamos juntos
-Seguramente, esos pequeños son muy entusiastas -dijo Robie sonriendo- quizás y nos reciban con una embestida de niños alegres
-¡Eso sería adorable! -dije sonriendo- además de volver con nuestra pequeña
-¿Nuestra?
-D-Digo, con Aki -dije sonrojada, me deje llevar un poco- quiero saber si está bien
-Te preocupa mucho ¿Verdad?
-Si -admití asintiendo- cada vez que nos vamos me preocupa que la siguiente ocasión no la encontremos… que alguien la haya adoptado o que enferme y no estemos ahí con ella… creo que me encariñe mucho con esa bebé
-Te entiendo Amanda -dijo acercándome más a él, soltó mi mano, pero la paso por mi espalda y sujeto mi hombro para acercarme a el- admito que cada vez que salgo a cumplir con la labor quiero que llegue el fin de semana, no solo para pasar más tiempo contigo, sino para saber si esa bebé está a salvo
-Tú crees… ¿C-Crees que nos dejen adoptarla? -cuestione a lo que Robie volteo conmigo- es solo… no quiero que se repita lo que le ocurrió
-Ni yo… ¿Qué te parece si lo hablamos hoy con la señorita Matsuko? Ella es la indicada para darnos información más detallada
-Si, es mejor preguntarle directamente -dije sonriendo- espero que digan que sí, o al menos poder cuidar de esa nena de manera más cercana
Luego de ello llegamos a la estación de metro, justo llegamos cuando uno llego, entramos; esta vez sin golpear mis cuernos con el marco de la entrada; tomamos asiento juntos y recargue mi cabeza en el hombro de Robie:
-Ouch -exclamo de repente Robie
-¡Dios! ¡Perdón Robie! -exclamé al darme cuenta de que volví a picar su cara con uno de mis cuernos
-No pasa nada Amanda -dijo sonriendo- solo recárgate un poco más atrás
-¿S-Seguro que no te dañe? -pregunte preocupada
-Estoy seguro -el me regalo una sonrisa, para luego tomar mi cabeza con cuidado y acomodarme en su hombro- ¿Mejor?
-Si, mucho mejor
Suspiré con una sonrisa y cerré mis ojos por unos segundos, sintiendo como Robie paso su mano por mi espalda, pasando sus dedos por mi cabello y bajando hasta la mitad de mi espalda… adoro cuando hace eso, solo me hace sentir tan tranquila.
En ese poco tiempo llegamos a la estación que nos deja cerca del orfanato, bajamos y no tardamos mucho en llegar al lugar, ahí nos dimos cuenta de que había varias decoraciones. Globos en la valla perimetral, dibujos de los niños colgados en esta misma, además de un letrero:
''Bienvenidos futuros padres''
Además de eso note que ahora hay mucho más autos que de costumbre:
-¿Qué crees que sea? -dije volteando con Robie
-Quizás es un día donde vienen personas interesadas en adoptar -dijo rascando un poco su barbilla- ¿Quieres entrar?
-¡Por supuesto! No creo que interrumpamos algo, además, siempre dicen que parecemos una pareja -dije tomando su mano, adelantándome para entrar al orfanato
-Cierto -dijo dejando escapar una ligera risa- aunque ya somos una pareja
-Y la más linda -dije sonriéndole, el solo esbozo una sonrisa y asintió
La puerta de la entrada estaba abierta, en la recepción estaba solo una de las asistentes:
-¡Roberto-san, Amanda-san! Es un placer verlos -dijo con una sonrisa, dando una reverencia- llegan justo cuando recibimos a los candidatos a padres
-Buenas tardes -salude sonriendo- no molestamos ¿Verdad?
-¡Para nada! A los niños les encantan sus visitas, además, los padres podrán verlos aún más contentos
-Vamos Amanda -dijo Robie ahora jalándome- no hay que dejarlos con ganas de galletas
La recepcionista nos guio hasta la cocina para acomodar las galletas en bandejas:
-Roberto-san ¿Me podría ayudar con los jugos? -dijo la asistente- la caja es algo pesada y-
-¿Esta caja? -dijo Robie levantando una caja llena de jugos sin problemas
-Si, es esa ¡Gracias! Ahora síganme
Caminamos hasta la puerta que da al patio, es desde donde viene todo el sonido de los niños riendo, jugando y corriendo, además de gente conversando, la asistente nos ayudó abriendo la puerta:
-¡Hola niños! -salude con una enorme sonrisa- ¡Soy yo, Amanda!
-¡Amanda! -exclamaron varios de los niños corriendo hacia mi
-¡Miren, es Roberto-san! -dijo una pequeña centauro
-Hola pequeños -saludo Roberto, pero entonces toda una marejada de niños de diversas especies corrieron hacia el
Logro dejar la caja en el suelo y abrir sus brazos para recibir a los niños, que casi lo derriban ante su embestida:
-¡Sabía que estaba bien! -dijo uno de los niños
-Nos tenía preocupados ¿Se siente bien? ¡Si los hombres malos le hicieron daño tengo curitas! -dijo una pequeña ciclope sacando un botiquín de juguete
-Ya pequeños, no me ocurrió nada -dijo abrazando a los que podía y luego acaricio la cabeza de la pequeña ciclope- solo estaba ocupado atrapando criminales
-¿Y si los atraparon? -pregunto un niño Oni
-Si, ahora están tras las rejas
-¡Bravo! -exclamaron los pequeños
-Ahora pequeños, vallan a esa mesa y hagan una fila, pues Amanda y yo les preparamos galletas además de traerles jugo
-¡Galletas, vamos! -exclamo la misma centauro que corrió de inmediato a la mesa que señalo Robie
Todos corrieron a esa mesa mientras que Roberto se levantaba, solo hubo una niña que se detuvo un segundo, regreso y nos abrazó a ambos, para luego correr a hacer fila:
-Ya extrañaba a esos pequeños -dijo Robie poniéndose de pie
-Y ellos a ti, son adorables ¡Ahora ven! No hay que dejarlos esperando -dije caminando a la mesa seguida por Roberto
En todo ese tiempo los que parecían ser padres adoptivos nos miraron, sonriendo y hablando un poco entre sí, parecen buenas personas, espero que sean buenos padres y les den cariño a estos pequeños, se lo merecen:
-¡Muy bien pequeños! Hagan una fila, no quiero que se empujen ni peleen, hay suficiente para todos
Dicho eso los pequeños formaron una mejor fila y entregamos una galleta y cartón de jugo a cada uno. Ya cuando las galletas se acabaron y todos los niños tenían una además de jugo fresco, dejamos la bandeja y caja de jugos en la cocina, luego de eso, nos dirigimos al área de bebés, ahí también hay algunas personas que parecen padres.
Hay una pareja de una centauro y humano con un pequeños nekomata en brazos, mientras que una pareja de ciclopes tiene en brazos a un bebé humano, nosotros caminamos a la pequeña área de bebés y ahí está Aki, jugando con un osito de felpa:
-¡Aki! ¡Mi bebita! -exclame algo emocionada, corriendo a donde ella esta, pero cuando me escucho se giró al instante
-¡Maba! ¡Baba! -exclamo soltando el peluche y comenzando a gatear hacia mi
He hinque para tomarla y la levante, acostándola en mis brazos, ella al instante trato de abrázame, además de enroscar su colita en mi brazo, me alegra tanto encontrarla bien, sana y salva:
-Mi pequeña… ya estoy aquí -dije eso mientras Aki se acomodaba en mis brazos
-Hola pequeña ¿Ya saludaste a mamá Amanda? -dijo Robie acariciando la cabeza de Aki
-¡Paba! -exclamo agarrando el brazo de Robie y jalándolo a ella
-Es adorable -dijo Roberto dejando que Aki jugara con sus dedos
-Es nuestra pequeña -dije sonriendo
-Si… nuestra, adoro cuando sacas ese lado maternal tuyo -dijo Robie mirándome a los ojos, con una pequeña sonrisa, adoro el reflejo de la luz que hacen sus ojos oscuros- luces tan… tan hermosa
-G-Gracias Robie -dije sonrojándome un poco- sabes, cuando juegas con los niños y cuidas de Aki tienes un lado paternal tan natural y adorable, simplemente luces muy lindo
Ahí nos miramos esbozando estas sonrisas, y pronto unimos nuestros labios, teniendo a Aki en brazos… no me cansare de decirlo, adoro estos besos:
-¡¿Qué está pasando aquí?! -escuche una voz femenina
Rompimos el beso y nos giramos para… ver a los padres de Roberto y a Valeria, junto a Matsuko:
-¿Mamá? ¿Papá? -hablo Roberto confundido- ¿Q-Que hacen aquí?
-No me cambies la pregunta -reclamo la madre de Robie- ¿Acaso ustedes…?
Ahí Roberto suspiro y volteo conmigo, yo solo le sonreí… y yo que quería hacer una reunión familiar:
-Si -dije asintiendo con una sonrisa- Somos novios
Al decir esto la madre de Robie y su hija dejaron escapar un pequeño grito de alegría y corrieron a abrazar a Roberto y a mí:
-¡Lo sabía! Ya te habías tardado grandote -dijo Valeria abrazando a Roberto
-Lo sé, lo se… hace poco salimos en una cita, y ella simplemente no se pudo resistir -dijo sonriendo, mirándome de manera traviesa, yo solo reí sonrojada
-Bueno… es que Robie es tan lindo ¿Cómo decirle que no? -al decir eso ellos solo rieron
-Bien campeón, ahora ¿Para cuándo la boda? -pregunto de repente su padre
-Papá… apenas estamos saliendo -dijo Robie mostrando un sonrojo, así como yo… esa idea siempre que aparece me pone roja y acelera mi corazón
-Solo bromeo, sabemos que el amor lleva tiempo en florecer -dijeron sus padres, ambos acercándose entre sí y sonriéndonos- son tan linda pareja, les deseamos lo mejor
-Muchas gracias -dije dando una pequeña reverencia- significa mucho viniendo de ustedes
-No es nada Amanda, cuida bien de nuestro hijo
-Y si hace algo malo -hablo su padre- solo dilo, puede que él ya esté tan grandote y peludo, pero puede ser algo necio y despistado a veces
Al decir eso ambos rieron ligeramente, Robie solo desvió la mirada ocultando un poco su sonrojo:
-Ahora, respondiendo a tu pregunta hijo -hablo Tamiko- en el cumpleaños de tu hermana nos platicaste del orfanato de esta pequeña, se acerca el fin de año, así que decidimos donar de una vez -dijo esbozando una pequeña sonrisa- este orfanato necesita algunas remodelaciones, y esperamos que el dinero que donamos ayude a ello, además de algunas cosas para los niños
-Recién arreglamos los papeles con la directora Matsuko -explico su padre- queríamos ver a los pequeños, pero nos topamos con ustedes en el camino
-¡Roberto, Amanda, que placer verlos! -saludo Matsuko caminando hasta nosotros- ¿Ya le informaron a su hijo? -ahí mis padres asintieron- ¡Excelente! Les vuelvo a agradecer el apoyo para el orfanato, enserio… no saben cuánto nos ayudan con ese dinero -dijo la señorita Matsuko con una enorme sonrisa, con sus ojos brillando, pareciese que algunas lágrimas se acumulan en sus ojos- d-disculpen
-No pasa nada -dijo el padre de Robie- entendemos el sentimiento
-Gracias -dijo secando sus ojos- ahora ¿Quieren ir con los pequeños? Están en el patio trasero ahora mismo, deberían estar jugando con los candidatos a padres
-¡Claro que sí! Sera divertido verlos, vamos querida, Valeria
-Iré enseguida -dijo Valeria- antes quiero tratar algo
-Como quieras hija -ahí los padres de Robie se fueron al patio trasero mientras hablaban
-Señorita Matsuko -la llame- ¿Puedo tratar de algo con usted?
-¡Por supuesto! -dijo con una gran sonrisa, se le nota alegre- ¿Qué es lo que necesitan?
-Es… bueno, tiene que ver con Aki -dije acomodando a la nena en mis brazos, ella estaba chupando su dedito mientras con su otra mano sostenía un dedo de Robie- ¿Cree que podríamos adoptarla de alguna manera, o de ser sus tutores?
Pronto su sonrisa se borró lentamente y se transformó en una expresión de tristeza:
-Oh… ya veo… digo, tengo que decirles algo sobre Aki, pero que sea en privado
Ahí Valeria asintió y se retiró a donde fueron sus padres, mientras, Matsuko nos llevó al recibidor que permanecía algo solitario:
-Miren… hace unos días hable con la señorita Smith sobre la situación de esta pequeña… no han encontrado a su padre -dijo suspirando pesadamente- ni siquiera algún familiar, el problema con Aki es que; aunque se cree que nació en Japón; no existe registro alguno de ella en ningún hospital
-¿Qué hay del país de origen de su madre? -pregunto Roberto
-Tampoco… nos tememos que, si no encontramos algún familiar en Japón, quizás puedan venir de los países bajos… más sin embargo tampoco hemos recibido mucha información de ese país, seguimos esperando alguna confirmación de alguna colonia de lamias donde haya vivido la madre de esta pequeña
-Entonces…. ¿Aun no puede ser adoptada? -pregunte preocupada
-No… y es lo que más me duele, podrían pasar años antes de que den información sobre ella… y no quiero que pase más tiempo, hoy vinieron muchas familias muy buenas, con expedientes impecables y que pasaron por el proceso para certificarlas, y sé muy bien que ustedes cuidarían de ella como se debe… pero hasta que recibamos información de los Países Bajos, no podemos darla en adopción
Escuchar eso fue como un golpe directo a mi corazón, bajé lentamente la mirada para ver a Aki, la cual me miraba con esa tierna sonrisa de bebé… tan inocente, yo solo pude traerla conmigo para abrazarla, mientras dejaba salir un par de lágrimas en silencio:
-Aki… lo siento tanto -dije abrazándola y besando delicadamente su mejilla
-¿No existe algún procedimiento? ¡Debe haber algo! -exclamo Roberto
-Lamentablemente no, Aki está en una posición delicada debido a que su madre era extranjera y su padre aún se desconoce si es japonés o extranjero -la señorita Matsuko volvió a suspirar- si no se llega a más información podrían llevársela a un orfanato de gobierno, y buscar una familia que asignarle
-¡¿Qué?! -exclame al escuchar eso- ¡P-Pero cuidamos muy bien de ella! N-No quiero que se la lleven
-Lo sé, también a mí me duele -dijo Matsuko- se identificar una buena familia, y ustedes son un par de personas amables, pero… necesitan estar registrados como una pareja en el ayuntamiento, pero eso es solo en el hipotético caso que nos llegue más información o se suspenda, lo cual lo dudo pues apenas se ha abierto el caso para encontrar la familia de la niña
-Entonces… ¿No se la llevaran? -cuestione preocupada, abrazando a Aki… no quiero….
-Aun no, pero no podría saber cuándo -ahí ella nos miró y esbozo una pequeña sonrisa- y-yo tratare de hacer que los consideren, que se mantenga ¡Inclusive podría acelerar un poco los documentos para que puedan ser candidatos!... pero solo cuando estén casados
Ahí bajé la mirada junto con mis orejas para ver a la pequeña en mis brazos, luego de eso voltear con Robie, este me sonrió… esa sonrisa tan tranquila. Le devolví el gesto y el solo beso con suavidad mi frente, es increíble lo que él puede resistir, puede sonreír hasta con esta clase de noticias:
-Tengo un buen presentimiento -dijo Roberto- el amor no se puede apresurar, pero… lucharemos y haremos lo que sea necesario para que esta niña tenga una buena familia, y estaremos en su vida, sea que ella este con nosotros u alguna otra familia ¿Verdad Amanda?
-Si -dije asintiendo con una sonrisa- estaremos con ella de una u otra manera, y ella será feliz
-Muchas gracias -dijo Matsuko dando una reverencia- puedo ver esa pasión en ustedes, ese brillo en sus ojos…. Son una hermosa pareja
-G-Gracias -dije sintiendo algo de rubor- nos lo dicen seguido
-Pero nos alegra que eso parezcamos -comento Robie
Matsuko solo sonrió y nosotros volvimos al patio trasero, donde los pequeños jugaban ya con algunos adultos, otros hablaban con ellos y la pasaban bien, nosotros salimos y algunos niños se acercaron con Roberto, a lo cual el no tardo en jugar con ellos, mientras, yo camine con Aki en brazos a una de las mesitas, tome asiento y voltee con la bebe en mis brazos… y pensar que esta tan sola:
-No te preocupes pequeña -dije sonriéndole- aun cuando todo parezca perdido, y no sean más que tinieblas… ahí estaré contigo -dije trayéndola conmigo y dándole un pequeño beso en su frente- no lo olvides… siempre estaré contigo…
-Eso es hermoso -escuche a Tamiko a mi lado izquierdo- ¿Puedo sentarme aquí?
-¡Claro que si señora! Adelante -dije moviéndome a un lado y dejándola sentarse a mi lado
-Aprecias mucho a esa pequeña ¿Verdad?
-Si -asentí con una sonrisa- yo solo quiero que sea feliz… ya ha sufrido tanto, y apenas puede decir tres palabras
-Te entiendo -ahí ella suspiro- todos estos niños tienen un pasado así… lo menos que podemos hacer es hacerlos sonreír ¿Ustedes ya han venido?
-Si, hemos estado viniendo cada fin de semana desde que rescatamos a Aki -dije con una sonrisa- y bueno, además de saber que esta nena esta saludable -dije rascando la pancita de Aki, a lo que ella rio- jugamos con los demás niños, especialmente Robie
Ahí voltee a donde estaba Robie, los niños jugaban con él a atraparlo, y él fue derribado por ellos; más bien, fingió caer teniendo cuidado de no aplastar a algún niño:
-¡No! Me… han derrotado… pero volveré… -y entonces él se giró en el suelo dándole la espalda a los niños y saco algo de una bolsa- ¡Como el supremo!
Se levanto de vuelta, pero ahora saliendo del cuello de su camisa la cabeza de un osito de felpa, había metido un oso de felpa a su camisa y sobresalía la cabeza de este, dando esta graciosa imagen del cuerpo de un hombre adulto con la cabeza de un peluche, no me evite reír cuando se levantó con eso y los niños comenzaron a correr de él, pero siempre riendo:
-¡Vuelvan aquí, los voy a atrapar! -dijo corriendo tras los niños
-A veces es muy ingenioso -dije riendo un poco al ver esa imagen- se divierte mucho jugando con los niños
-Es adorable -dijo Tamiko con una sonrisa- me recuerda a cuando era un niño y era su padre el que jugaba con el… también me da la tierna imagen de él teniendo una familia
-Si -dije sonriendo, mirando como ahora Robie atrapaba algunos niños, pero los dejaba escapar, ahí me llego una duda- señora Tamiko… ¿Por qué Roberto no se ha casado?
-¿Por qué lo preguntas? -cuestiono extrañada
-Digo… Roberto es una buena persona, además de un hombre guapo, pero me extraña, el tiene treinta años ¿Verdad?
-Se a lo que te refieres -ahí ella suspiro- sabes, Roberto es un hombre directo, además de decidido y terco; creo que ya te has dado cuenta de eso -asentí con lo mencionado, recordando un poco- el… es muy apegado a sus principios, especialmente a lo que juraba, el juramento a la bandera de México, a su gente, incluso a nosotros… él quiere desde lo más profundo de su corazón protegernos, cuando estaba en México dedicaba mucho tiempo al ejército, ya sea en sus días libres ejercitándose para mantenerse saludable, o practicando en el campo de tiro de los cuarteles, eso mismo le dejaba muy poco tiempo para, bueno, buscar una mujer
-¿El no pasaba tiempo con ustedes? -pregunte extrañada
-Si lo hacía, pero poco -respondió mirando a su hijo, ahora sacando los regalos que trajo y entregándolos a los niños- el tiempo que dedicaba a relajarse lo hacía con nosotros, su hermana o sus amigos, aunque con el tiempo se volvió algo frio -dijo sonando algo más triste- pocas veces lo veía sonreír, y a veces el simplemente se quedaba callado, mirando a algún lugar fijamente, como si estuviese perdido en su mente, sé que eso terminaba pasando con los soldados… por eso, cuando los vi juntos sabía que eras la indicada -dijo ahora mirándome con una sonrisa cálida- porque contigo vuelve a tener ese brillo en sus ojos, de cuando era joven y más alegre
Al decir eso me sonroje notoriamente, no esperaba esa frase, pero me alegra que así me vea la madre de mi pareja:
-G-Gracias, aunque tengo que admitir que no hice mucho -dije sonriendo- solo trate de convivir con él y ser yo misma, aunque a veces me intimidaba un poco su mirada seria, sé que es una buena persona
-El solo necesita un empujoncito para sentirse mejor -dijo Tamiko- y tú lo has ayudado mucho, te lo agradezco Amanda
-No es nada, solo eh sido yo misma -dije sonriéndole para luego voltear con Robie, el cual había tomado asiento en uno de los asientos junto a Valeria
El solo quiere lo mejor para la gente que quiere, y lo hace luchando contra el crimen… es un guerrero de verdad, y una persona inspiradora….
POV Roberto
Estos niños sí que tienen energía, me la pase un buen rato corriendo tras de ellos o ellos corriendo tras de mí, ahora tienen que descansar y volver con los candidatos, igual y la demostración de juegos los anima:
-Parece que te divertiste -dijo Valeria a mi lado
-Bastante -dije sonriendo- ¿Cómo has estado hermana? ¿Todo bien?
-De maravilla -dijo sonriendo- ya sabes, el negocio va bien y todos trabajan con entusiasmo, de hecho, hace poco llego una nueva empleada a mi despacho, bueno, una practicante, pero se le nota el potencial, es una nekomata
-¿Enserio? ¡Excelente! Solo no seas muy rudo con ella -dije sonriendo, mi hermana puede ser muy intensa en su trabajo- no todos tienen tú mismo ritmo de trabajo
-Seré gentil con ella -ahí ella dejo escapar una pequeña risa- por cierto, hermano, ahora que tienes un trabajo ¿Has pensado en cambiarte de morada?
-Bueno, ahora que lo dices -dije acomodándome mejor en el asiento- lo eh pensado y la verdad es que el apartamento me parece algo pequeño ahora ¿Por qué la pregunta repentina?
-Solo curiosidad -dijo guiñando… eso solo lo hace más sospechoso- ¿Has revisado la página web del negocio familiar? Espero que no nos traiciones por Hebel Haus o alguna otra empresa… No lo harías ¿verdad?
-Claro que no hermana -dije jalándola, pasando mi brazo por su espalda- no iría con la competencia, conozco bien el negocio y sé que ofrecen buenos servicios… bueno, de hecho, ayer estaba revisando ofertas de apartamentos, incluso terrenos, sé que es pronto, pero tengo un fondo de ahorro
-Pero ese fondo de ahorro era para el auto que querías y restaurarlo -dijo Valeria sorprendida- ¡Es la mitad de tu vida en esos ahorros!
-Lo sé, pero no solo es para el Pontiac, también es para un hogar y… -ahí voltee con Amanda, que está hablando con mi madre y ambas jugando con Aki- pero es más importante un hogar donde llevar una nueva vida
Voltee de vuelta con Valeria y ella me miraba con una amplia sonrisa, creo que me vio volteando con Amanda:
-Supongo que no será una casa pequeña, es decir, para tener una familia se necesita de algo de espacio extra -dijo sonriendo
-Si… ya sabes mi respuesta
-Esa chica sí que te ha cambiado, hermano -dijo sonriendo- estoy tan feliz por ti
-Gracias hermana -dije suspirando- ella es simplemente la mujer que ilumina mis días… quizás me estoy apresurando, pero me es muy difícil imaginar un día sin ella, sin ver su sonrisa o escucharla
-¡Eso es adorable! -dijo Valeria emocionada- Estas enamorado, y eso es lo más bello, de hecho, deberías estar con tu amor -dijo parándose y tomando mi mano, jalándome- anda vamos
-Ya voy, ya voy -dije riendo, caminando junto a Valeria a donde Amanda y mi madre están platicando…
POV Amanda
Pronto Robie y Valeria se nos acercaron, junto a su padre, Aki se volvió el centro de atención en la mesa y Tamiko junto al padre de Robie la cargaron, jugando con ella y sus peluches, además de hacerle caritas y sonidos, mientras Aki se divertía con ambos, Valeria de repente llego con un lanzador de burbujas de jabón, y Aki se vio encantada, tratando de alcanzar las burbujas de jabón.
Mientras Robie estaba a mi lado, sosteniendo mi mano y acariciando el dorso de esta con uno de sus dedos, es tan lindo y es una unión tan cálida:
-Robie -lo llame- Creo que te falta de dar un juguete
-Si, es para Tadashi -dijo moviendo la bolsa- pero no lo eh visto, creo que esta en el baño
-El ya vendrá, es de los que más te extrañan -dije sonriéndole
-Eso espero, solo quiero ver su expresión al ver el regalo
Luego de ello seguimos jugando con Aki y muchos de los niños, las horas pasaron y los padres de Roberto se retiraron; volviendo a felicitarnos y deseándonos suerte; Valeria por su parte se quedó para seguir jugando con los niños.
En un momento salió la señorita Matsuko acompañada de varios niños y padres de familia:
-Muy bien pequeños, hoy decimos adiós a algunos de nuestros amigos, quizás hoy se van, pero seguirán siendo parte de nuestra familia -dijo Matsuko haciéndose a un lado, dejando ver a los pequeños, que detrás de ellos estaban las parejas que los adoptaron- por favor, despídanse de ellos, pues hoy parten para continuar su vida con una familia
Los niños que se iban tenían lágrimas en sus ojos, al igual que los que se quedaban, pero eso no les quito sus sonrisas, fue una escena adorable, donde los niños se deseaban lo mejor los unos a los otros.
Al final una de las asistentes tomaría una foto en el frente del orfanato con los padres que adoptaron y todos los niños; inclusive nos invitaron a tomarnos la foto; y aunque nos resistimos al inicio terminamos cediendo, teniendo una hermosa foto grupal con los niños y los padres que adoptaron.
Ya cuando ellos partieron, ayudamos a recoger algunas decoraciones, especialmente las más altas que nos eran más fácil de alcanzar. Cuando habíamos terminado, Robie se dirigió con Matsuko:
-Disculpe -la llamo- ¿Sabe algo de Tadashi? Es un niño con una prótesis en su pierna, como la mía
-Oh, el pequeño Tadashi… bueno, él fue a hacerse su revisión rutinaria por su prótesis -dijo Matsuko- le toma buena parte del día, pero es en pro para que se acostumbre a su prótesis
-Ya veo… en ese caso ¿Puedo pedirle un favor?
-Por supuesto, lo que usted desee -dijo con una sonrisa
-¿Puede entregarle este regalo? -dijo sacando la caja de la bolsa, mostrando un auto de gran tamaño, diferente a los que juega con Tadashi que caben en la palma de su mano, este es algo más grande y detallado- Se que le gustan los coches de juguete, así que le compré este por aquel día que no pude venir con él y regalárselo
-¡Claro que sí! Aunque -dijo ella revisando el reloj colgado en la pared- no creo que tarde mucho, igual y podría esperarlo un poco mas
-Bueno… -ahí el volteo conmigo y yo asentí con Aki en brazos- En ese caso me quedo
Matsuko asintió con una sonrisa y siguió recogiendo además de ordenar los arreglos que colocaron en el día. Unos minutos pasaron, llego el pequeño Tadashi:
-¡Ya volví! -llamo el niño siendo acompañado de una de las asistentes- ¡Roberto-san! -exclamo el niño al ver a Robie
Ambos nos habíamos quedado en el recibidor, en uno de los asientos, estaba alimentando a Aki cuando llego el pequeño Tadashi que no tardo en correr hacia Roberto, este se hinco y lo recibió con los brazos abiertos:
-¡Si viniste! -exclamo el pequeño
-Claro que sí, sé que no eh podido venir por mi trabajo, pero no iba a faltar a mi promesa, y, de hecho, también falta que veas tu regalo
-¿Si lo trajiste? ¡Muchas gracias! -dijo el pequeño con una enorme sonrisa
-Ahora cierra tus ojos -dijo Roberto sin girarse
-Pero quiero verlo…
-Ciérralos, anda, es para que la sorpresa sea mejor
-Está bien -el pequeño cerro los ojos, pero pronto abrió uno ligeramente
-Nada de trampas
Tadashi dejo salir una risita y tapo sus ojos con sus manos, Robie se aseguró que tuviese los ojos cerrados, él se giró para sacar la caja con el coche de juguete de la bolsa y volvió al frente:
-Ábrelos
Tadashi retiro las manos de sus ojos y abrió ambos, para luego tener una gran expresión de felicidad:
-¡Es un coche de juguete! ¡Y uno muy grande! -dijo emocionado tomando la caja
-Un charger del ´69 -dijo Robie con una gran sonrisa- un clásico de los autos
-¡Me encanta! -el pequeño pronto abrió la caja para sacar el gran auto, y comenzar a verlo, está hecho de metal y tiene pintura de muy buena calidad- ¡Hasta las puertas se abren!
-Tiene todo tipo de detalles, desde el interior, hasta el motor -ahí Robie levanto una parte frontal del auto mostrando el motor
-¡Es increíble! ¡Gracias pap- digo ¡Gracias Roberto! -Ahí Tadashi soltó el auto dejándolo en el suelo y abrazo a Roberto
Este lo envolvió en sus brazos y paso una de sus manos por su cabeza, acariciando la espalda del pequeño:
-No es nada Tadashi -dijo con una sonrisa- ahora ve y juega con el
-¡Va a ser el auto más rápido de todos! -pronto el pequeños comenzó a jugar con su nuevo regalo en toda la recepción, haciendo los sonidos del motor con su voz
Roberto se quedó sentado en el suelo, apreciando al niño jugando con el ánimo de un pequeño entusiasta, para ese momento me levante y camine hasta quedar a un lado de Roberto, y sentarme en postura de seiza:
-Te lo dije -comente a su lado- le encantaría
-Si, tenías razón -dijo acercándose más a mi- esta tan feliz como un niño en navidad… es… es el mejor sentimiento
-Eres una maravillosa persona ¿Lo sabias?
-Bueno…
-No te atrevas a decir que no -dije con una voz algo más severa, pero sin sonar mordaz
-Está bien -dijo riendo ligeramente- gracias, significa mucho viniendo de ti
Él se acercó y compartimos un pequeño beso, nos miramos para luego sonreír y voltear de nuevo con Tadashi, que ahora examinaba el interior del cochecito abriendo una de las puertas.
El tiempo de partir había llegado luego de otros minutos; y que ya son las 5 de la tarde; Aki se había quedado dormida en los brazos de Roberto… no me gusta irme cuando esta dormida, siento que cuando despierta se deprimiría o lloraría al no encontrarnos… pero no podemos hacer mucho más:
-Duerme bien pequeña -dije cuando Robie la dejo en la cuna, junto a la harpía de peluche y sonaja- que tengas dulces sueños… volveremos, te lo aseguro
-Descansa Aki -dijo Robie también- duerme bien, pequeño ángel
La pequeña solo se giró y llevo uno de sus deditos a su boca, siendo que todo lo demás de su cuerpo estaba cubierto de una manta de colores.
Nos quedamos unos momentos más a un lado de la cuna, mirando a la pequeña hasta que Robie me dio un par de palmadas en mi hombro, voltee con él y asintió, yo solo suspire y asentí también:
-¡Muchas gracias por la visita! -se despedía Matsuko- ¡Buena suerte, cuídense!
-¡Gracias, igualmente! -me despedí agitando mi mano- ¡Cuidé bien de los pequeños!
-¡Son mi vida, eso hare! -dijo Matsuko con una enorme sonrisa
Pronto nos alejamos y ella ingreso al orfanato, seguida de un par de niños que también se despidieron de nosotros:
-Es una mujer muy noble -dije sonriendo
-Esos niños tienen suerte de tenerla como directora del orfanato -dijo Roberto- parece una persona muy buena
-Lo es -dije acercándome a Robie y tomando su mano
Al tomar su mano el volteo para verme con una sonrisa, se la devolví y besé su mejilla:
-Tienes una linda sonrisa ¿Te lo eh dicho alguna vez?
-No, es la primera vez -dijo mostrando un sonrojo notorio- gracias, aunque tu sonrisa es la más hermosa
-Adoro cuando lo dices -dije agitando mi cola de lado a lado, simplemente estoy muy feliz
El camino de vuelta a casa fue uno muy tranquilo pero muy bello, con nuestras manos entrelazadas en un agarre firme y cálido, en ocasiones mirándonos para compartir sonrisas, o simplemente hablar un poco de lo bonito que es el día.
Bajamos de la estación que nos dejaba a unos minutos de nuestro hogar, pero nos decidimos por tomar una pequeña desviación, a uno de los parques que están cerca de nuestro hogar… me trae algunos recuerdos; algo difusos; pero esos tiernos recuerdos cuando apenas el me recibió en su apartamento.
Compramos un par de Dorayakis más una lata con chocolate caliente de una maquina; estamos en la temporada en que empieza a refrescar el ambiente, y ya para esta hora la brisa se siente mucho más fría; caminamos hasta el parque y encontramos el lugar perfecto para sentarnos bajo un gran árbol, Robie tomo asiento en el césped y recargo su espalda contra la base del árbol, ahí aproveche y tome asiento frente a él, recargando mi espalda contra el:
-Aquí sí que se está cómodo -comente volteando con el- ¿No te parece?
-La brisa tan fresca, tu presencia… si, podría ser parte del paraíso -dijo sonriendo
Abrí pronto el dorayaki, así como Robie, ahí me giré un poco y se lo ofrecí:
-¡Abre grande! -dije sonriéndole
-¡Tú también! No querrás que el avión se estrelle -dijo sonriendo
Abrimos la boca al mismo tiempo recibiendo el bocadillo, adoro cuando jugamos así, es muy tierno.
Sonreí por el rico sabor del dorayaki y me recargue mejor en Roberto, sentí como paso su mano por mi abdomen, jalándome un poco a el mientras que pose mi mano libre sobre la de él, para acariciarla suavemente:
-Sabes, estaba recordando un poco… ¿Es este el parque donde paseamos aquella vez?
-Si, es el mismo, parece que cada día mejoras aún mas
-Todo gracias a ti -dije sonriendo- pero recordaba… es difícil pensar que hace varias semanas no éramos más que un anfitrión y su huésped, y ahora…
-Somos pareja -completo- si… cuando lo pones así es algo sorprendente, como pasa el tiempo, como los sentimientos entre nosotros cambian y… ahora me es difícil pensar en un día sin ver tu hermosa sonrisa, escuchar tu dulce voz…
-O ver tu tierna sonrisa -dije con un gran sonrojo, es un halagador- sentir tus fuertes brazos -dije pasando mis dedos entre los de su mano- simplemente adoro el calor que emanas, y este sentimiento de seguridad que tengo contigo
-Somos muy melosos ¿No crees? -dijo dejando escapar una pequeña risita
-Quizás, pero es porque tenemos sentimientos muy honestos -dije recargándome pasando mi cabeza por sobre su hombro izquierdo, y así lograr ver su rostro de reojo- ahora abre grande, aquí viene el pastelillo
El abrió la boca y recibió mi dorayaki, el hizo lo mismo con el suyo y le di un mordisco, me divierto tanto cuando jugamos así. Seguimos así por un rato, teniendo nuestras manos entrelazadas y disfrutando de ese rico postre, para cuando lo terminamos, abrimos las latas con el chocolate caliente y les dimos un sorbo, yo deje salir un suspiro y me recargue mejor con Roberto, el solo beso mi mejilla, dejo la lata apoyada en el suelo y comenzó a acariciar mi cabeza… su tacto es tan suave y cálido:
-Podría permanece así por horas -dije con una gran sonrisa, cerrando por unos segundos mis ojos y disfrutando de nuestro contacto
-Yo igual -replico- Es tan… reconfortante… Amanda ¿Tu con qué objetivo viniste a Japón?
-¿A qué te refieres? -cuestione sin girarme mucho
-Bueno… admito que en un principio yo llegue a Japón para descansar, olvidarme de aquella misión… pero ahora sé que quiero hacer una nueva vida aquí ¿Qué hay de ti?
Al hacer aquella pregunta me hizo pensar… yo… admito que no recuerdo bien por qué vine, en Francia estaba muy bien en la comuna solo… aquella incomodidad por lo sucedido en ese festejo de los vinos, pero esos sujetos habían sido expulsados. Luego de meditar un poco sonreí:
-Bueno, desde que era una niña disfrutaba de leer los libros de la antigüedad -expliqué alzando un poco la mirada, apreciando el cielo que lentamente se oscurecía ante el sol ocultándose- la historia del mundo, de la humanidad en especial, con esa curiosidad siempre quise salir de la comuna, de explorar un poco el mundo que me rodea ¡Siempre quise visitar más lugares de Francia! Quizás salir de la comuna en Argonne, visitar Verdún ¡Inclusive Paris!... pero -ahí baje un poco mi rostro al recordar lo restrictivo del acta europea, especialmente de la francesa- nos restringían visitar las grandes urbes, no sé si es un temor latente, o simplemente es el proceso que ellos toman… pero había otros países que eran más abiertos, Japón es un ejemplo
-¿Y porque Japón? -pregunto con un tono de curiosidad muy lindo
-Mi padre tiene raíces japonesas, así que vi la oportunidad perfecta de aprender el idioma y venir a Japón, no solo para aprender de la cultura, sino de la gente, hacer amigos, expandir mis estudios con la tecnología tan creciente -dije mirando al cielo de un color naranja amarillento, para luego voltear y ver a Robie de reojo- vine buscando amistad, aprender nuevas cosas y aventuras… y… termine conociendo al hombre que hace que mi corazón se acelere cada vez que me sonríe
-Amanda… -dijo Robie mostrando un evidente sonrojo y desviando la mirada- eres tan dulce
-¡Y tu adorable! ¡No escondas la carita! -dije despegándome un poco de él, girándome para verlo de frente- luces muy tierno sonrojado ¡Déjame ver!
El solo dejo escapar una carcajada y me miro, con una gran sonrisa y ese sonrojo en sus mejillas, pasé mi mano por su mejilla y la detuve en su barbilla, apreciando esas facciones algo duras… las cicatrices que posee, pero que solo son un recordatorio de sus batallas y su valía:
-Te quiero mucho Robie
-Y yo a ti, rollito de canela
Siempre que dice eso me sonrojo mucho, deje escapar una pequeña risa y compartimos un beso, un suave y cálido contacto de nuestros labios, pronto nos envolvimos en un abrazo cálido.
Los minutos pasaron y nos pusimos de pie ahora en dirección a nuestro hogar, acabamos con el chocolate en las latas y tiramos los envoltorios junto a las latas en un contenedor de basura; no queremos ensuciar tan bonito parque; pronto arribamos al apartamento, este lugar que ya considero un hogar:
-¡Hogar dulce hogar! -dije entrando con una sonrisa- Hoy sí que fue un día divertido
-Bastante ¿Preparamos la cena juntos?
-¡Claro que sí! -dije con una sonrisa- Tengo mucha hambre ¿Podríamos ver una película también?
-¡Por supuesto! La que quieras -dijo sonriendo, así como se retiraba su chamarra y ahora tomaba un delantal
Yo sonreí y no tarde en tomar un delantal también, si, esto podría ser algo tan banal, pero Roberto lo hace tan especial…
…
…
-¡Todo listo! -dije tomando asiento en el sillón con el plato en mi mano
Habíamos terminado de preparar la cena; algo simple, un par de emparedados de jamón para cada uno, además de algo de agua fresca; Robie había entrado al baño y pronto salió ahora con unas ropas más ligeras para andar en casa:
-Muy bien ¿Cuál película quieres ver?
-No lo sé… ¡Te dejare escoger! -dije con una sonrisa
-Bueno, la última vez vimos una del señor de los anillos, será mejor continuar
-¡¿Hicieron películas de los libros de Tolkien?! -exclame emocionada, no sabía que habían hecho películas- espera… ¿Ya habíamos visto una?
-Si, fue hace un tiempo, pero la vimos aquí ¿Quieres ver la siguiente?
-¡Claro que sí! No recuerdo haber visto alguna… ¡Pero recuerdo a los personajes! Creo que podre recordar también en que libro estaría ambientada
-Muy bien, ahora ¡Disfrutemos de la película! -dijo Robie oprimiendo un par de botones en el mando y pronto dando inicio a la película
Cuando hizo eso le di un mordisco a mi emparedado y recargué mi cabeza en el hombro de Roberto; esta vez teniendo cuidado de no picarlo con mis cuernos. Ahí lo mire de reojo, ahora mismo lleva una camisa blanca de manga corta y pantalón algo más holgado, con esa camisa es notoria su musculatura… s-solo no mires tan fijamente a su abdomen o brazos, que luego me sonrojo.
Aunque no dure mucho así, cuando la película progresaba y pronto veía más de aquellas lecturas a los libros de Tolkien cobrar vida, me sigue impresionando la manera en que recrearon a los orcos, es increíble.
Las horas pasaron, acabamos con nuestra cena y película, pronto ya era la hora de dormir:
-Buenas noches Robie -dije besando su mejilla- duerme bien querido
-Tú también, rollito de canela -dijo besando mi frente- descansa
-Gracias -dije sonriendo
Me levanté del sillón y despedí de él, me detuve a cerrar lentamente la puerta al tiempo que me despedía de el por la apertura que se cerraba poco a poco:
-Adiosito -dije despidiéndome
-Hasta mañana, mi ángel -dijo Robie con una tierna sonrisa
Yo solo reí y cerré la puerta:
-Es tan… es el mejor -dije sonriendo para mí misma
Me cambie por mi ropa para dormir; no es más que un vestido rosado ligero; se transparenta un poco, pero duermo sola, y además es muy cómodo. Al recostarme tome el osito de peluche que Robie me regalo hace mucho tiempo, lo escuche chillar y reí:
-Buenas noches Robie, duerme bien -dije cerrando mis ojos ya cubierta con el cobertor y abrazando el osito de peluche
Simplemente… uno de los mejores días…
…
POV Roberto.
…
El día había iniciado como cualquier otro, de maravilla.
Siendo levantado por los rayos del sol y el olor al desayuno recién hecho, Amanda se había levantado antes y me dio los buenos días, junto al desayuno, panqueques con forma de corazón y huevos estrellados con tocino, formando esa carita sonriente, ella simplemente es la mejor, adoro esos detalles y esmero que coloca en la comida que prepara.
Esta vez partimos desde temprano al gimnasio kobold, hacía ya tiempo que no entrenábamos juntos, y queremos hacer esto más a menudo.
Amanda además quería saber si había algún club de combate Taurus, dijo que la última vez charlo con un minotauro así que debería de estar en el Club Kobold.
En el camino la note muy entusiasmada, agitando su cola de lado a lado, llevando la caja con su espada dentro y en su otra mano una de las tres maletas que contienen su armadura, mientras yo cargaba con las otras dos maletas además de llevar las mochilas con nuestros cambios de ropa para después de ejercitarnos:
-Entonces ¿Quiere registrar su equipamiento? -nos preguntó una kobold que iba frente a nosotros, es empleada del gimnasio
-Así es -asintió Amanda- no estoy segura del trámite a seguir… ¡Pero espero puedan orientarme!
-¡Claro que sí! -dijo la kobold girándose y guiñando un ojo- tenemos la autorización más permisos del gobierno, además de seguir los más estrictos protocolos y reglas de seguridad, como ha de entender, un arma de las magnitudes que manejan ustedes los minotauros es peligrosa tenga o no filo
-Lo entiendo perfectamente -dijo Amanda asintiendo- ¿Hay casilleros donde dejar la armadura?
-Tenemos varios casilleros con maniquíes para que acomode mejor su armadura y gambesón, todo lo necesario gracias al asesoramiento de un experimentado guerrero minotauro que trabaja como entrenador y líder del club de combate Taurus, de hecho, aquí esta ¡Hey, Magnus, por aquí! -saludo la kobold
Habíamos entrado a una gran sala de entrenamiento… es impresionante.
Dividida por la mitad por una cinta amarilla en el suelo, a la izquierda de la entrada están dos rings circulares delimitados en el suelo por una cuerda gruesa, uno estaba siendo ya usado con dos minotauros masculinos ya chocando armas, además de algunas gradas donde otros minotauros estaban charlando; mientras que a la derecha; hay una zona con sacos de boxeo y peras, pesas, máquinas para correr y algunas estaciones generales de ejercicio, es como la sala polivalente del primer piso, lo único que tiene de diferente son los maniquíes en fila, tienen varios golpes y parecen muy magullados, deben ser usados para golpearlos con las armas:
-¡Hola Zuki! Oh ¿Ella debe ser la futura miembro? ¡Un placer! -saludo un enorme minotauro
Tan alto como el padre de Amanda, pero de pelaje completamente negro, portando lo que parece ser un peto de cuero mientras que sus piernas estaban cubiertas de grebas de acero, por otra parte, sus brazos estaban descubiertos:
-Un placer, soy Magnus, entrenador y líder del club de combate Taurus ¿Usted?
-Monsieur -saludo Amanda dando una reverencia- Yo soy Amanda Bellerose Dufort, Grand guerrier ¡Quiero unirme al club!
-¡Una Grand guerrier! ¡Que placer! -dijo ese minotauro sin esconder su entusiasmo- bueno, primero hay que registrar todo su equipamiento y podrá demostrar sus dotes… ¿El humano también se unirá?
-Él es mi novio, y vino para ayudarme ¿No le importa si se queda a ver?
-¡Para nada! Quizás y hasta disfruta de ver a su dama combatir -dijo guiñándome un ojo- De casualidad ¿Eres su anfitrión?
-Si, soy su anfitrión
-¡Excelente! Pues necesitamos un testigo legal para los documentos, síganme -dijo caminando hacia un rincón de toda la sala de entrenamiento, ahí pude ver una puerta y un escritorio- sé que puede parecer un fastidio; y no hay nada como llegar bien equipado en busca de un oponente digno o entrenar; pero bueno, tenemos que atenernos a las leyes humanas
Pronto llego al escritorio y junto a la kobold sacaron varios documentos de un cajón:
-Primero que nada ¿Dónde está la armadura?
-¡Justo aquí! -dijo Amanda alzando el maletín, hice lo mismo con los dos que cargo
-Ya veo, saquen las piezas por favor
Dicho y hecho, pronto sacamos las piezas acomodándolas sobre el gran escritorio a como la portaría Amanda, Magnus tomo nota de eso mientras que la kobold saco una foto de la armadura, luego nos entregó un documento a firmar, Amanda firmo como la dueña y yo como testigo, lo mismo ocurrió con la espada. Pero con esta firmamos un documento que hace a Amanda responsable del arma y además de verse con las penalizaciones si ocurre que el arma es usada por ella u otra persona fuera o dentro de las instalaciones del gimnasio siendo empleada para dañar a otra persona…
Siendo que básicamente la pueden arrestar y hasta remover su pase y acceso al país.
Es algo estricto y severo; siendo que el gimnasio se hace responsable de cualquier herida en el combate Taurus, aunque para eso firmo también Amanda; pero Japón es una nación que no es tan abierta con el porte de armas, sea armas blancas o de fuego.
Luego de varios documentos firmados, una amplia explicación sobre lo que se puede o no hacer y las penas si las armas o la armadura sale del gimnasio sin una solicitud previa, Amanda finalmente pudo equiparse, y para eso me pidió ayuda:
-Ahora, pasas los hilos y haces un nudo doble
-¿Por estos orificios?
-Así es -dijo Amanda guiándome para ayudarle con las hombreras
Ella se había equipado primero su gambesón y una malla en las piernas, se equipó grebas, musleras, el peto inferior de plástico y exterior de acero, siendo que me pidió ayuda con el espaldar y por ultimo las hombreras:
-¡Muy bien! Quedaron bien aseguradas -dijo moviendo su hombro derecho e izquierdo, para luego estirar sus brazos y escuchar como las piezas de metal se movían- ahora mi casco
Ella lo tomo y lo paso con cuidado desde sus cuernos para encajarlo bien en su cabeza, levantando la visera:
-¡Todo listo! ¿Cómo me veo? -dijo levantándose… es imponente
Si bien ella ya de por si mide dos metros de alto, es una mujer en forma; o más que en forma por esa musculatura que posee, aunque tampoco le resta su belleza y lado femenino; ahora con una armadura completa… es impresionante:
-Luces como una guerrera -dije sonriendo
-Gracias Robie -ahí fue que abrió la caja de madera y saco esa gran claymore, colocándola sobre su hombro- ¿Quieres venir a ver?
-¡Por supuesto! -dije emocionado- No conocía un deporte así, será interesante verte luchar y a los demás
-Espero no desilusionarte, hace un tiempo que no lo practico…
-Está bien Amanda, sé que lo harás bien -dije sonriéndole- recuerda lo que entrenaste con tu padre, por cierto, el título de Grand guerrier ¿Es uno alto?
-Es el título que gana un minotauro al ganar un cierto número de combates, además de pasar con honores las pruebas del guerrero -explico caminando hacia el lado donde los minotauros luchan- en ellas prueban nuestra resistencia, agilidad, fuerza y habilidad con el arma, cada minotauro forja su propia arma, sea con ayuda de su familia o solo, y esta misma arma pasa a ser su sello personal y legado familiar; Pase las pruebas, además de tener un buen numero de victorias… aunque aun así no logre ganar la competición regional… quede en quinto lugar… ¡Aunque mi papá no se enojó! De hecho, estaba muy contento aun cuando no llegue a los primeros 3 lugares
-Interesante… nunca pensé que tendrías un lado así, Amanda -dije asintiendo, es una caja de sorpresas
-Trato de no ocultar cosas, es solo que no sabía cómo contarte de esto -dijo riendo apenada- pero ahora es mejor ¡Podremos ejercitarnos y al final del día puedo entrenar aquí!
-Suena a una buena rutina -dije asintiendo- y el combate Taurus; se que es una tradición y parte de su cultura; pero ¿En que es en lo que se enfocan?
-Además de ser una demostración de fuerza, resistencia y habilidad nuestra arma, el combate Taurus surge para perfeccionar nuestro combate, cada arma tiene una manera de usarse, una alabarda es muy diferente de una espada larga, o de un sable y escudo pequeño de una hacha de combate, cada minotauro entrena con el tipo de arma que escogió y luego se enfrentan en combate, el objetivo siempre es el mismo, derribar o sacar del anillo de combate al contrincante -explico tan tranquila mientras yo escuchaba con completa atención- podría parecer que no, pero los combates duran muy poco; a diferencia de la esgrima que es mas elegante y de contacto rápido; aquí quizás el primer golpe se tarda en darse, pero una vez las armas chocan, se llevan pocos segundos para que se acabe la contienda
-Es un deporte de contacto rápido
-Así es -dijo asintiendo- no hay un estilo especifico pues cada minotauro usa un arma diferente, nos definimos por nuestra capacidad a contrarrestar otras armas, técnicas y adaptarnos a todo rival que nos enfrente, además de que tan rápido lo neutralizamos, hay que golpear duro y cortar profundo -dijo guiñándome
Ya para ese momento entramos al área de combate Magnus detuvo la batalla de los dos minotauros que estaban ya en combate y se dirigió hacia nosotros:
-¡Muy bien combatientes! -alzo la voz- Hoy recibimos a una nueva guerrera a nuestro club, nada más ni nada menos que una Grand guerrier ¡Amanda Dufort! -dijo señalándola, Amanda por un momento miro a sus lados y pronto sonrió agitando su mano
-¡Hola a todos! -saludo con una tierna sonrisa
-Que tal -saludo un minotauro
-¡Mucho gusto! -saludo otra mujer minotauro, pronto los demás le devolvieron el saludo
-Tiene algo de tiempo sin practicar el combate Taurus, así que quiero que no abusen de eso, igual no se confíen, una Grand guerrier tiene experiencia… veamos ¡Matilda! -alzo la voz y una de las mujeres minotauro volteo con Magnus- ¿Gustas entrenar?
-¡Claro que sí! -dijo poniéndose de pie- Me encantara darle la bienvenida
-Muy bien, Amanda ¿Estas lista?
-Por supuesto -dijo asintiendo
-Perfecto, a sus posiciones, cuando estén listas, daré inicio a la pelea
Los minotauro que estaban en el ring pronto se dirigieron a las gradas y retiraron los yelmos, Amanda por su parte se dirigió al ring y la otra mujer minotauro también, ahí pude ver que esa mujer; Matilda; porta una lanza algo más larga que las convencionales, una punta de doble filo y un contrapeso esférico con una punta algo más corta.
Tome asiento en una de las gradas cerca de algunos minotauros, yo solo me centre en Amanda, la cual se detuvo en uno de los extremos del ring, aun sin entrar al círculo:
-¡Amanda, Matilda! -llamo Magnus- ¡Paso al frente!
Ambas obedecieron dando un paso al frente casi en sincronía, al hacer eso bajaron las vísceras de sus cascos:
-Entienden las reglas ¿Verdad? -hablo Magnus- dar lo mejor de sí, esta vez serán tres rondas, la que pierda su arma, sea derribada o salga del ring pierde la ronda -ambas solo asintieron aun viéndose de frente- Perfecto ¡Peleen!
Ellas solo dieron una reverencia frente de si y luego adoptaron posturas de combate.
Amanda sujeto la empuñadura de su espada con ambas manos, mientras que Matilda sujeto su lanza con ambas manos y posiciono el filo hacia Amanda, más ninguna inicio la pelea.
Comenzaron a caminar en círculos, haciendo resonar las piezas de su armadura, moviéndose lentamente, seguramente analizándose entre sí y quien lanzaría el primer ataque.
Hasta que ambas se lanzaron al frente.
Chocando con fuerza sus armas haciendo resonar el golpe en toda la sala, ambas se mantuvieron así por unos segundos hasta que Matilda retrocedió, al retroceder Amanda dejo caer un golpe ascendente que casi golpea a Matilda en el hombro pero solo cayó sobre el suelo, esa chica evito el golpe moviéndose al flanco derecho de Amanda y conectándole una potente estocada en su costado, escuche claramente como Amanda dejo escapar un pequeño gruñido y trato de devolver el golpe alzando su espada, pero cuando hizo eso Matilda golpeo su espalda con el contrapeso de la lanza.
Amanda se sacudió y termino cayendo apoyando su rodilla en el suelo:
-¡Punto para Matilda! -señalo Magnus
Al instante Matilda se relajó y camino de vuelta a su lado del ring, por mi parte no me evite correr hacia Amanda:
-¡Amanda! -grite levantándome del asiento- ¿Estas bien?
-Si… Robie -ella levanto su mano para hacerme una seña de que me detuviese- solo estoy calentando… descuide mucho mis flancos
-Eres fuerte -comento Matilda retirándose su visera y dándole una sonrisa a Amanda- ¡No te contengas! Dame con todo lo que tengas
-Claro -dijo Amanda levantándose, luego volteo conmigo y asintió
Lleva el yelmo puesto junto con la víscera abajo, pero se bien que ha de estar sonriendo bajo la víscera, asentí con una sonrisa y regresé a mi asiento, atento a la siguiente ronda.
Fue rápida, con golpes contundentes y una impresionante velocidad en ambas… es bastante sorprendente verlas luchar, y admito que… bastante sexy ver a Amanda sacando ese lado de ella, tan brava:
-A sus puestos -ordeno Magnus, a lo que ambas retomaron su posición inicial- ¡Peleen!
Esta vez no se tomaron más tiempo y se lanzaron directo al combate, Matilda cargo de frente con una estocada, pero Amanda desvió la lanza que iba directo a ella con un revés de su espada.
Matilda siguió caminando hacia delante por el impulso de su carga, pero su lanza se desvió a un lado ante el golpe de Amanda; mientras que ella; se detuvo de golpe y con un rápido movimiento sujeto con su mano izquierda la hoja de su espada, mientras que con su derecha sujeto la guarda y parte de la empuñadura, conectando un potente golpe con el pomo de su espada en la visera de Matilda.
El golpe fue tan fuerte que empujo a Matilda de espaldas y termino cayendo de sentón en el suelo, dejando escapar un pequeño grito:
-¡Punto para Amanda! -señalo Magnus
-¡Eso fue increíble! -dije levantándome emocionado, al ver como Amanda conecto ese golpe y acabo la batalla en tan poco tiempo
Los demás minotauros voltearon a verme cuando dejé salir ese grito, yo solo sonreí y me senté, no pude contenerme, lo admito.
Voltee devuelta con Amanda y ella ya estaba ayudando a Matilda a levantarse:
-¿Estas bien? ¿No golpee demasiado fuerte? -pregunto con un sincero tono de preocupación
-Si, estoy bien -dijo la otra minotauro retirándose la visera- me confié demasiado ¡No esperaba ese revés tuyo!
-No quería recibir un golpe de tu lanza directo al abdomen -dijo dejando escapar una pequeña risa- Aunque me alegra no haberte lastimado
-Mi yelmo es duro -dijo golpeando el costado de su yelmo- Anda, prepárate para la última ronda
Amanda asintió y regreso a su lado del ring, antes de iniciar la pelea Magnus reviso a Matilda, en ese interludio Amanda volteo conmigo y tan solo me saludo moviendo sus dedos de arriba abajo, yo se lo devolví junto a una sonrisa, ahí fue que la ronda comenzó:
-¡Ultima ronda! ¡Guerreras, peleen! -dio la orden Magnus
La última ronda da inicio y ambas no se lanzaron de frente como la última vez, de hecho, ahora dan pasos cautelosos, Amanda mantiene su espada la frente, preparada para dejar caer algún golpe, mientras que Matilda mantiene su lanza sujeta con ambas manos y levantada de forma en la que podría golpear algún golpe de Amanda como hizo al inicio.
Matilda hizo un movimiento rápido para dejar caer un golpe, pero no fue más que una finta. Amanda trato de bloquear ese ataque, pero Matilda pronto cambio y lanzo un golpe desde abajo con el contrapeso de la lanza, impactando en la coraza de Amanda, golpeando con fuerza su abdomen, pero Amanda dejo caer su imponente espada sobre el hombro de Matilda.
Esta se movió hacia abajo siguiendo el golpe de Amanda para lograr zafarse, al hacer eso quedo en una posición algo abierta que Amanda aprovecho, alzo su espada, sujetándola de la empuñadura y con otra mano sujetando la hoja lanzo una potente estocada directo al peto de Matilda, haciéndola retroceder varios pasos, una de sus pezuñas piso fuera del ring:
-¡Punto para Amanda! ¡Bellerose gana esta partida! -señalo Magnus con un tono de emoción claro
Al declarar a la ganadora varios de los minotauros aplaudieron ante esto, no evite unirme al jubilo y también aplaudí con una gran sonrisa. Amanda solo dio una reverencia frente a nosotros y camino hasta Matilda, se retiraron las vísceras de los yelmos y estrecharon sus manos, para luego dar una reverencia frente a la otra, es bueno ver cuando se ve esta actitud tan positiva:
-¡Bien hecho! -aplaudió uno de los minotauros
-¡Buen golpe chica! -señalo otro
-¿Acaso el humano es su novio? -escuche de repente a uno de los minotauros… creo que ya se están haciendo ideas
-¡Robie! -llamo Amanda corriendo hacia mí, deteniéndose justo enfrente- ¿Qué te parecido? ¿Luche bien?
-¡Lo hiciste de maravilla! Nunca pensé verte luchando así -dije verdaderamente sorprendido, y admito que algo emocionado
-¡Gracias! Y espero que vengas a verme más seguido -dijo guiñando- además de entrenar más tiempo juntos
-Me encantaría querida
Ella pronto se agacho un poco y unimos nuestros labios en un corto beso, luego de ello Magnus felicito a Amanda y pronto ella comenzó a solicitar las fechas en que el club entrena además del programa de ejercicios, Amanda se decantó por entrenar con los maniquíes junto a Matilda para refrescar su memoria, mientras que por mi parte, empecé con el ejercicio, siendo levantamiento de pesas yendo desde unos diez kilos por brazo hasta acabar con 30 kilos; claro, son repeticiones más cortas y que exigen que regule mejor mi respiración y velocidad con lo que lo hago; pero es parte del ejercicio, forzar un poco.
Luego de eso tocaba la máquina para correr, puede que la prótesis se sienta bien, ya casi como una parte de mí, pero ha habido momentos donde se ha apagado por completo o poco reaccionaba… justo ayer, cuando tomamos asiento en ese parque mi prótesis se había apagado, no quería sacar el tema para romper ese lindo momento con Amanda.
Y hablando de ella, eh notado como voltea constantemente conmigo, sigue entrenando junto a Matilda y con Magnus acercándose en ocasiones, pero por momentos voltea conmigo y me saluda, o simplemente me sonríe, le devuelvo siempre el gesto y sigue con mi entrenamiento, hace ya tiempo que no voy a trabajar, hoy toca esforzarse….
…
Ah, nada como el agua caliente después de haberte ejercitado.
Luego de una intensa sesión contra el costal de boxeo, algunos ejercicios de cardio y otros de levantamiento, habíamos terminado, Amanda dejo todo su equipamiento en un casillero especializado para que todo estuviese bien resguardado ahí dentro.
Luego de eso entramos a los baños para darnos una ducha, no evite disfrutar un poco del vapor y de la misma agua caliente cayendo sobre mi cuerpo, luego de haberme limpiado bien, seque mi cuerpo y coloque la ropa para regresar a casa, aunque puede que nos tomemos alguna desviación para cenar fuera o simplemente pasear.
Sali del baño y pronto me tope a Amanda, ella me esperaba en un asiento cercano a la entrada de los baños, se despidió de algunas de sus compañeras del club y se acercó conmigo:
-¿Todo listo?
-¡Si capitán! -dijo dando un saludo marcial, aunque con una gran sonrisa
-Muy bien soldado -dije siguiéndole el juego- vámonos, hay que volver a nuestro hogar, aunque igual podríamos pasear por ahí
-¡Seria divertido! -dijo Amanda alcanzándome y tomándome de la mano
Al sentir su suave tacto voltee con ella y simplemente nos sonreímos.
Ya al salir del club Kobold emprendimos nuestro camino al apartamento, el clima esta algo fresco, no un frio que cala, pero ya los indicios a que se acerca la temporada de invierno en Japón. Mientras caminábamos atravesando el parque mi celular sonó, lo saque de mi pantalón y conteste:
-¿Sí?
-Mariscal García, me reporto, soy uno de los agentes de inteligencia de la corporación -hablo un hombre desde el otro lado de la línea
-Buenas tardes ¿Sucede algo? -hable sin dejar de caminar junto a Amanda
-Solo que ha llegado su próximo cliente a resguardar, este cliente es uno de alto valor -hablo el agente, escuche como tecleaba algo- su equipo fue seleccionado gracias a sus previas labores protegiendo no solo a las embajadoras mexicanas sino al a gobernadora de Tokio, se le entrego el trabajo para proteger a otra embajadora mexicana, la escoltaran en su gira, exposiciones y algunas reuniones con politicos japoneses y agentes del Acta
-Comprendo ¿Hay algún itinerario?
-Si, se le ha enviado a su correo electrónico, debe de estudiarlo y memorizar además de la ruta programada, estará en su GPS, pero también se le envió el mapa con las rutas principales y alternas, se le dará una copia llegando al aula que usa de punto de reunión
-Entendido ¿Algún otro detalle?
-Toda la información la encontrara en el documento que se le fue enviado
-Muy bien, gracias por informarme
-Es mi trabajo, que pase un buen día
-Igualmente -con eso acabo la llamada
-¿Sucede algo, cher? -pregunto Amanda
-Era un agente de la corporación -dije guardando mi celular en el bolsillo del pantalón- Mañana me iré desde temprano para recoger al siguiente cliente temprano
-¿Enserio?... entiendo -dijo Amanda bajando sus orejas- bueno… no todos los días pueden ser de descanso
-No, pero no te preocupes Amanda -dije mirándola con una sonrisa- volveré para la cena
-Lo se Robie -al decir eso beso mi mejilla- siempre lo haces ¿A qué hora partirás?
-Hay que pasar al aeropuerto a las 5 de la mañana, me iré a las 3:30 para llegar con tiempo a la corporación, recoger el vehículo y partir al aeropuerto
-Es muy temprano… ¡En ese caso hay que volver ya al apartamento! -dijo jalándome del brazo- Tienes que dormir lo suficiente
-Claro Amanda, no quisiera llegar cansado al trabajo
Aceleramos nuestro paso en dirección a una parada de autobús, esta vez no pudimos desviarnos a algún paseo, o quizás cenar fuera, será para otro día.
Proto llegamos al apartamento, dejando la ropa que usamos para hacer ejercicio en el cesto de ropa sucia, por mi parte descargue el itinerario en mi laptop para comenzar a estudiarlo.
Mañana pasaremos al aeropuerto para recogerla; una mujer de especie Mictecacihuatl, la señora de los muertos en el panteon Azteca; De nombre Micte, embajadora mexicana que viene con la mision de conocer mas la cultura japonesa, leyes del Acta y como alguien que viene a compartir mas de la cultura mexicana, interesante
De ahi revise su hotel que se quedara, uno en Chiyoda, de ahi abri el mapa para analizar esas rutas mas una larga lista de elementos a analizar por parte de la division de inteligencia.
-Robie -me llamo Amanda mientras yo estaba sentado en el sillón, revisando el itinerario y sacando cuentas de tiempos con el mapa en mi laptop- Aquí está tu cena -dijo mostrando un plato con un filete de pescado dorado, verduras, arroz y un vaso con agua
-Oh, muchas gracias querida -dije dejando mi laptop sobre la mesa de centro y tomando el plato, además del vaso y servilletas
-No es nada cher -dijo regalándome su hermosa sonrisa- yo ya cené e iré a dormir
-¿Eh? -exclame extrañado- Pero solemos compartir la cena ¿Sucede algo?
-No es nada Robie, solo quiero levantarme temprano para prepararte de desayunar y algo para que almuerces en tu trabajo -dijo esbozando su hermosa sonrisa
-Amanda… Muy bien -dije asintiendo con una sonrisa- te lo agradezco, rollito de canela
-No es nada, cher -dijo caminando hasta mí y dándome un cálido abrazo- come bien y no duermas tan tarde, necesitas descansar
-Está bien Amanda, solo revisare unas cosas más y me iré a dormir
Ella solo asintió y entro al dormitorio, despidiéndose como suele hacer hasta cerrar la puerta, yo regrese a la cena, olfatee el platillo y suspire ante el delicioso aroma y apariencia que tiene:
-Es la mejor -dije para mí mismo
No tome más tiempo y comencé a comer, simplemente delicioso, es increíble la sazón que tiene hasta en un plato tan simple como pescado dorado, arroz y verduras.
Mientras cenaba comencé a pensar… a darme cuenta de todo lo que ha pasado.
Moví mi mano y recogí un poco mi pantalón para ver mi prótesis… no solo recupere la capacidad de caminar, ni la oportunidad de tener un trabajo estable en algo donde me desempeño bien… sino que eh conocido a una mujer como Amanda.
Y no solo es mi amiga… sino la mujer que hace mis días mejores.
Me recargue mejor en el sillón suspirando con una sonrisa.
Todo ha cambiado demasiado, Amanda, Aki, mi equipo en BrutalCorp… puede que sí, sea una segunda oportunidad como menciono Pérez:
-Es solo el inicio, Roberto -me dije terminando con la deliciosa cena que Amanda había preparado- apenas eh dado el primer paso, faltan muchos más, y no será solo
Me levante y limpie los cubiertos y plato que use para la cena, di una última revisada al itinerario y apague mi laptop, ya para ese punto apague las luces y me recosté en la cama de la sala, acomodándome mejor y con una gran sonrisa, lentamente me sumergí en los reinos de Morfeo…
Notas del autor: Ah que bonito ¿No creen? Me estan gustando demasiado estos capitulos de la parejita.
Primero se declaran, abren las puertas del amor, y siguen como la adorable pareja que es, Rob en ocasiones es algo frio, pero cada vez Amanda lo hace mas abierto y calidece su corazón con la sonrisa que tanto adora el soldado.
Si lo sé, muchos se preguntan ''¿Por qué no se vuelven aún más íntimos?'' ''¿Por qué no lo hacen ya?'' bueno, esta pequeña historia siempre la eh tenido como una verdadera historia de amor, y el amor es algo que va mas haya de simplemente decirse te quiero mucho, besarse y luego ir a la cama juntos.
Ambos se aman, y es algo que va más allá del placer físico, de echarse ojitos traviesos o simplemente de tener sexo, Roberto con un alma dañada y un comportamiento frio y directo ocasionado por lo que ha visto, ahora tiene la oportunidad de buscar consuelo emocional con una mujer como Amanda, que brilla por su carácter tan único y adorable… y además, la vaquita se merece a alguien que la ame de verdad, y no solo por su cuerpo ¿No creen?
Pero bueno, basta de divagar, un agradecimiento a todos aquellos que leen y dejan sus reviews, a TheCarlosInferno que recién dejo una review; muchas gracias por tomarte el tiempo y redactarla; OTAKUFire que sigue la historia de cerca, Brandonboss, CoffeDrinker247 y por supuesto Los Extraditables, que tanto apoyo me han dado, ya van 40 capítulos, veamos si pronto llegamos a los 50 capítulos.
Muchas gracias por seguir la historia, y espero lo que siga les guste ¡Hasta luego!
