Notas del autor: ¡Si! Estoy vivo si es que en algún momento se preguntaron si me suic- morí en algún evento, para nada, simplemente la universidad; y trabajo a momentos en un despacho; me ha consumido demasiado tiempo… y si, lo sé, este capítulo no compensara para nada todo este tiempo… pero espero entiendan que es lo que eh podido escribir, y que mi prioridad son mis estudios.

Pero tampoco es que esto signifique que abandonare el fic, habrá capítulos, pero creo que ya sin las rachas de antes, con capítulos casi semanales.


Capítulo 41


-¿Tienes todo? -pregunto Amanda mientras me colocaba el saco

-Billetera, celular e identificación -dije golpeteando mis bolsillos, sintiendo cada cosa

-Recuerda que vas con un cliente que es hombre de negocios, debes verte bien -dijo Amanda poniéndose frente a mi

Tomo el peine de mi mano y lo paso por mi cabello junto a su mano, yo solo sonreí y la miré… es tan linda:

-¡voilà! -dijo retirando sus manos, para luego bajarlas y arreglar el cuello de mi camisa, saco y corbata- mucho mejor, luces tan guapo como debe ser

-Gracias, rollito de canela -dije besando la punta de su nariz

-No es nada -ella sonrió ampliamente, mostrando un ligero sonrojo

-Bueno, me tengo que ir -dije revisando mi viejo reloj de muñeca- Te veré más tarde -dije caminando a la puerta

-¡Oye! -me llamo, yo me gire con la mano en la perilla- ¿No se te olvida algo? -dijo mostrando en su mano el pequeño paquete con el almuerzo que ella preparo

-Cierto, discúlpame querida -estaba por ir con ella, pero Amanda camino hasta mí y me entrego el almuerzo

-Aquí tienes, cuídate -dijo besando mis labios- ¡Buena suerte!

-Gracias querida, ten un buen día -dije asintiendo

Antes de irme ella me abrazo y yo le devolví el gesto, el abrazo duro unos segundos hasta que lo rompí:

-Ya me tengo que ir ¡Adiós Amanda! -dije corriendo hacia las escaleras

-¡Cuídate Robie! ¡Bonne chance! -ella se despidió con su enorme sonrisa

Es la mejor.

No solo despertó tan temprano como yo, sino que también me preparo un gran desayuno y este bento… la quiero tanto.

Con esta gran sonrisa camine hasta la parada donde tome el transporte público, el camión estaba algo lleno, pero no me importo, en ningún momento se borró esta gran sonrisa. Pronto llegue al edificio de BrutalCorp.

Usualmente entraría para ir directo a marcar mi entrada y recoger mi equipamiento, pero… ahora había una multitud en la entrada, varias camionetas de lo que perecen ser periódicos, noticieros y mucha gente con cámaras y micrófonos, camine hacia la escalinata cuando alguien volteo:

-¡Ahí esta! -grito una mujer en traje azul y un micrófono apuntándome

-¡Mariscal García, Mariscal García! -gritaron algunos de los reporteros, pronto rodeándome con cámaras y micrófonos… ¿Cómo carajos se enteraron de mi hora de entrada?

-¿¡El atentado hacia la gobernadora fue directo a ella o fue por las embajadoras mexicanas!?

-Uh… -quería contestar, pero que de repente te rodee gente gritando todo tipo de preguntas no ayuda a formular una respuesta

-¿¡Mariscal!? ¡¿El gobierno le pago un extra a su equipo por proteger a la gobernadora?!

-¡Mariscal! ¿¡Acaso esto tiene que ver con ese criminal prófugo!?

-N-No lo sé -dije en una pequeña pausa

-¿Entonces ni BrutalCorp ni el gobierno se preocupan por la alza en el crimen?

-Yo no dije eso… ¡Ya, quítense del camino, tengo que trabajar!

Imponiéndome entre los reporteros que trataban de mantener los micrófonos cerca de mi boca y las cámaras apuntándome, solo los aparte pasando entre ellos e ignorándolos, para eso ya estaban cuatro agentes en la entrada con bastones de antidisturbios y con una valla de acero:

-¡Atrás, no pueden entrar! -grito uno de ellos, un Oni- Pase mariscal

-Gracias -dije pasando cuando abrieron la valla- y disculpen por eso

-No se preocupe, ya llevan casi una hora aquí, exigiendo entrar

-¡Mariscal! ¿¡Usted tenía una relación amorosa con la embajadora Ana!? -grito alguien desde atrás

-¡Lárguense de aquí! -grito el Oni imponiendo su fuerte voz por sobre las preguntas molestas de esta gente- ¡No pueden pasar a no ser que tengan una cita agendada!

Yo solo ingrese y la puerta de vidrio se cerró… típico de la prensa, descubren de todo, solo espero que no estorben en mi trabajo. Pronto entre a la armería para equiparme, para luego dirigirme al aula que usamos como lugar de encuentro, entre y ahí estaban las aracnes junto a Dina; faltando solo Mizuki y Sloan:

-Buenos días -salude ingresando

-Buenos días, mariscal -saludo Dina

-Guten morgen -dijeron al mismo tiempo las aracnes

-¿Se la pasaron bien? -pregunte tomando un folder que dejaron sobre el escritorio, tiene mi nombre escrito, es el itinerario

-Unos días de descanso nunca son malos -comento Catalina- ya estaba deseando algo más que un día y medio

-Si, fue bueno -comento Janet- aun y eso seguí entrenando, no quiero descuidarme

-Bien hecho -dije sonriendo

Justo en ese momento la puerta se volvió a abrir, siendo Sloan y Mizuki los que entraron:

-¡Buenos días! -saludo Sloan casi gritando- ¿Cómo está mi querido equipo?

-Todo iba bien hasta que llegaste -comento Janet

-Yo también te quiero, gorda -comento con un tono burlón

-Lo que digas, alcohólico

-¿Crees que eso me ofende? -pregunto Sloan con ese tono burlón

-Dejen de pelear con un demonio -dijo Mizuki con un tono mordaz- Parecen niños de primaria

-¡Pero ella empezó! -señalo Sloan

Ya extrañaba la peculiar convivencia entre ellos:

-Ya que se saludaron -hable levantando la voz- tenemos que ir por los vehículos, muévanse, tenemos que recoger a nuestro cliente en el aeropuerto, y no quiero dejarlo esperando

Al decir esto salí del aula con todo mi equipo detrás directo al estacionamiento subterráneo, ya ahí me reporté con uno de los mecánicos:

-Ah sí, García, las escoltas de la embajadora ¿Verdad? -dijo el mecánico limpiando sus manos con un trapo y adentrándose más al estacionamiento

-Así es ¿Qué tenemos para ella?

-Algo sencillo, nada más y nada menos que una Cadillac escalade con nivel 3 de blindaje, sistema runflat y todo lo necesario para mantener al cliente a salvo, además del Mamba

-Excelente -ahí el me tendió las llaves, las tome con cuidado y presione el botón para abrir los vehículos

-No los rayen, esa pintura es cara

-No se preocupe, cuidaremos bien a estos bebes -dije sonriéndole

El solo asintió y se retiró:

-Sloan, eres el conductor designado del Mamba, Mizuki, conmigo el en Cadillac, Catarina nos acompañas, Dina y Janet en el Mamba, ustedes serán el vehículo interceptor en cualquier caso y el equipo de refuerzo -ahí tome la correa que sostiene la escopeta y la entregue a Janet- úsala solo si es necesario

-Lo hare -dijo asintiendo tomando el arma y colgándola en su hombro

-Muy bien, Sloan, síguenos con dos metros de separación, cualquier vehículo sospechoso repórtenlo, nos cubrirán las espaldas

-Entendido -dijo Sloan asintiendo- muy bien señoritas, hoy pasaran un día de pura diversión con su buen amigo escoces

-Excelente, viene ebrio ¿Esta seguro que lo quiere tener conduciendo? -dijo Janet con cierto tono burlón

-Vengo lo suficientemente sobrio para que me dejen de gustar las peludas como tú, gorda

-Dientes chuecos

-Esa serás tu luego de un rato en el ring

-¿Me estas retando?

Esos dos siguieron caminando con normalidad en dirección al Mamba, pero sin dejar de lanzarse esas agradables frases:

-No se preocupen, evitare que peleen -dijo Dina sonriendo y caminando al Mamba

-Eso espero, movámonos

Dicho eso Mizuki abordo el asiento de piloto y yo el del copiloto, mientras que Catarina el asiento de pasajero en la parte de atrás, la camioneta arranco y pronto arribamos a la carretera principal que nos llevara directo al aeropuerto.

Llegando a la terminal acordada era cuestión de esperar a la embajadora, había sido recibida por un comité japones, así que vendrá ya acompañada por la seguridad de ese comité, de un momento a otro recibí una llamada de mi radio, pidiendo confirmar nuestro arribo y presencia en la terminal:

-Aquí García, nos encontramos en el lugar acordado, esperamos a Micte en la terminal

-Entendido, estamos de camino -respondió un hombre al otro lado de la línea

Mizuki y Sloan permanecieron en el volante de los vehículos, mientas que Dina, Janet y Catalina montamos vigilancia por fuera, esperando a la cliente.

Si bien la intención de ser guardaespaldas a veces es la de no llamar la atención… es difícil con Janet y Dina, incluso Catalina, aun siendo una aracne pequeña y de apariencia juvenil, es lo mismo que llama la atención, pero al mismo tiempo tener a miembros altos y de especies intimidantes es un método disuasivo muy útil, solo otros agentes o clientes se nos acercarían.

En uno de esos momentos la puerta de la terminal se abrió, de ahí salieron dos agentes con los logos de la corporación en sus trajes, acompañando a una mujer de tez morena, pelo oscuro y ojos… ojos con un iris blanca, o demasiado clara rayando en el blanco profundo, lo más llamativo son sus atavíos.

En la cintura una especie de cinturón de cuero con telas rojas y en estas símbolos con pintura negra, en sus tobillos arreglos de oro y en sus piernas varios tatuajes de formas curvas que se llegaban a romper en líneas más delgadas pero rectas, su abdomen estaba casi totalmente descubierto, denotando su figura delgada y fina, además de otros tatuajes que continuaban desde sus piernas. Su pecho y hombros estaban cubiertos por arreglos de oro, telas y lo que parecen ser huesos, en su pecho una pieza de hueso en forma de V de la que derivaban sus hombreras, y de su cuello un collar con piedras con símbolos tallados.

Tal como la Anubis de hace varios días, la cliente Micte no es más que la representación en vida de la esposa del señor de los muertos en la mitología Mexica, porta también un bastón de madera oscuro, con huesos colgando de este y lo que parece ser la parte superior de un cráneo, otro más fungía como su máscara, con tocados de plumas, plumas grises, negras e incluso blancas:

-Señora Micte -salude dando una reverencia- soy Roberto García, su líder de seguridad, este es mi equipo, atenderemos a sus órdenes y protegeremos

Ella me miro de arriba hasta abajo, luego apoyo su bastón mejor e inclino su cadera a un lado, colocando su mano sobre su cintura:

-El gusto es mío, mortal -respondió… su voz es extrañamente suave, tranquila, pero… sentí un extraño escalofrió en mi espalda, ligero, pero me hizo sacudirme muy ligeramente- mi cuestión es ¿Qué hace un hijo de tierras mexicas en este territorio?

-Es una historia algo larga -sonreí- la resumiré como que busco una mejor vida

Ella entonces sonrió y asintió:

-Así lo creo, y así sucede, García; quizás tu alma esta lastimada; pero su sanación está en buenas manos

Antes de poder contestar logre escuchar un aleteo, Micte levanto su brazo derecho a la altura de sus hombros y en su antebrazo; justo donde tiene un pedazo de cuero; aterrizo un búho, de plumas grises y blancas:

-Ahí estas tetzahuitl -dijo sonriéndole al ave- muy bien, podemos partir

Ella camino con el búho aun sobre su ante brazo, mi equipo me miro extrañado; estoy igual que ellos; yo solo levanté mis hombros y abrí la puerta por Micte, abordo el asiento de pasajero y luego Catalina.

Ya con todos en los vehículos arrancamos, preparados para el día que está por venir…


POV Narrador


-¿Qué es lo que tenemos? -interrogo Takeo

El coordinador se encontraba ahora mismo en uno de los niveles clasificados de la ala de la división de inteligencia de BrutalCorp. Mientras que la gran torre sirve a los talleres, aulas, oficinas y salones de entrenamiento, una segunda ala del mismo edificio y más baja sirve para la división de inteligencia, esta misma, cuenta con muchas menos ventanas, muros que bloquean el sonido del exterior y una entrada restringida y más monitoreo, ahí mismo se llevan trabajos en colaboración con el gobierno Japones y trabajos clasificados de la corporación.

Ahora mismo, el coordinador se encontraba en una sala de juntas, la cual se distinguía por no tener ventana alguna y su iluminación era totalmente artificial, dando un ambiente de aislamiento total. Además del coordinador otros tres agentes estaban con él, dos vistiendo traje y un Oni con atavíos militares, pantalón de camuflaje y una chamarra de camuflaje oscuro:

-Theobold sigue moviéndose, ayer a las 12 de la noche perdimos de nuevo su rastro, estamos trabajando en ello -dijo el dragonewt

-Pero hemos descubierto para quien trabaja -dijo el humano- los interrogados han dado el seudónimo del contratador de Theobold

-¿Cuál es? -cuestiono Takeo

-El contratista -declaro el Oni, entregando un documento al coordinador- no tenemos algún historial previo con ese seudónimo, más la policía japonesa desconoce aún de este tipo

-¿Qué más tenemos?

Los agentes se miraron entre sí, terminando que el dragonewt y humano asintieron cuando voltearon con el Oni:

-Seré directo, hace un año y medio que estamos en Japón, en todo ese tiempo nos han llegado varios reportes, sea de la policía o hasta reportes anónimos -declaro el Oni sacando una gran pila de papeles, dejándola caer sobre la mesa- en todo este tiempo varias células criminales menores han sido desmanteladas, burdeles ilegales cerrados, traficantes de personas y extra-especies

-El gobierno japonés se jacta de tener una ciudadanía responsable -declaro el dragonewt- pero en tan solo medio año se cerraron 50 burdeles ilegales, confiscadas toneladas de mercancía ilegal, se liberaron a cientos de personas de tráfico ilegal provenientes de Asia y América, puertos que colaboraban con traficantes ilegales… todo ello con diversas denuncias anónimas

-Hay un soplón dentro de sus filas -declaro el coordinador- demasiadas coincidencias, todas un denunciante anónimo es aquel que da la pista clave… curioso, cualquier otro daría su identidad, o mantendría un seudónimo, siempre buscan protección, pero ¿Un soplón anónimo?

-Sospechamos que… debe estar relacionado con nuestro fugitivo -expreso el agente de inteligencia- hemos abierto una investigación sobre este tal, contratista, algunos reos nos han hablado de él, e informantes dentro de la yakuza

-Es un nuevo capo criminal -continuo el otro agente- no saben su identidad verdadera, siempre se presenta en lugares poco habituales, incluso dentro de los yakuza tienen ciertos estándares, además de pactos de alianza, más la policía que no interfiere en sus asuntos… pareciese que este capo tiene aún más cuidado de donde se mueve y con quien se comunica y como

-Nuestro posible mayor indicio es Theobold -declaro el dragonewt- el contratista está siendo el cliente de Theobold, en el último asalto a ese almacén con sujetos armados se ha descubierto que ese cargamento en su totalidad va dirigido al contratista

-¿Todo? -cuestiono un sorprendido Takeo

-Así es… nos parece extraño que requiriera de tantas armas y mercancía, pero… no tenemos nada concluyente

-Entiendo

El coordinador se mantuvo pensativo, con su mano en su barbilla, analizando los documentos además de lo que ha estado escuchando:

-Que inteligencia despliegue sus equipos encubiertos, además de hacer unas cuantas preguntas a informantes y reos, necesitamos toda la información, posible

-Entendido -dijeron ambos agentes asintiendo

-Capitán, necesito que un equipo de choque y de la Ónice estén preparados cada dos horas, ejercicios en la sala de tiro, de entrenamiento o solo en el comedor, pero que estén preparados para ser desplegados, ordene a armería que tengan lista el arma contra abismales… al parecer el contratista es uno de ellos

-Solo de la orden, y saldrán en un santiamén -dijo el Oni guiñando al coordinador

Con todo preparado, los agentes y capitán de la división blindada salieron de la sala de juntas, el coordinador suspiro y fue el último en retirarse de la oficina, paso directamente al área de ascensores y selecciono uno para la armería.

Llegando al lugar se topó con los armeros moviendo varias cajas con armamento y munición:

-¡Cuidado con esas cajas, es equipamiento delicado, y no quiero quejas de rasguños o daños! -ladraba una de las mujeres Ortos, siendo Vania

-Solo acomoden bien las cajas, deben de encajar entre si -continuo la otra chica, que parece la más calmada

-¡Oh, coordinador! -saludo Vania, notando al coordinador que caminaba hacia ellas- es un placer verlo ¿Necesita algo?

-Disculpe el desorden -hablo Agatha, mostrando una sonrisa y dando una reverencia junto a su hermana frente al coordinador- ¿Qué necesita?

-Solo quiero saber si el arma contra abisales se encuentra aquí

Ambas mujeres se miraron y voltearon con el coordinador:

-Hace poco el capitán de la blindada se nos dirigió preguntando lo mismo -respondió Agatha

-Nuestra armera Sindri está trabajando en el arma, solo está terminando detalles de afinamiento en la mira y ensamblaje ¿La requiere ahora?

-No, pero necesito que esté lista lo más pronto posible ¿La munición sigue donde mismo?

-Bajo llave y bien guardada, nadie más que nosotras y nuestros armeros de confianza pueden acceder a la caja

-Muy bien, cuando el arma este lista para el combate háganmelo saber, la necesito lo más pronto posible

-Estará lista dentro de poco -dijo Agatha dando otra reverencia

-Le enviaremos el reporte pronto

-Muy bien, continúen con el trabajo

El coordinador se retiró del lugar para dirigirse a su despacho y continuar con el llenado de papeleo, sabiendo que tendría que hablar con varios altos mandos de la policía japonesa y gobierno para las grandes movilizaciones que se avecinan….


POV Amanda


-Muy bien Amanda, todo tuyo -dijo Magnus caminando a un lado, dejando el maniquí listo

-¡Merci! -agradecí bajando la visera de mi casco

Tome mi claymore con ambas manos, adoptando una postura más ofensiva

Posicione mis pezuñas con firmeza sobre el suelo, mis rodillas inclinadas para lograr mejor equilibrio, además de mis manos con un firme agarre sobre mi arma, cuando me sentí preparada lance el primer golpe.

Un golpe alto que cayo directo en el hombro del maniquí; uno especial, sostenido en un marco de acero grande y atado con varias cuerdas, así se podía sacudir tanto como fuese posible por nuestros golpes; mi espada siguió su camino hasta abajo rasgando con la punta el tronco del maniquí, di un paso hacia atrás y la levante de nuevo, llegando al área del torso lance una estocada potente que impacto al área del pecho, volví a retroceder para lanzar un golpe lateral ascendente, gire por completo mi cintura y cadera, manteniendo un apoyo firme en mi pierna izquierda y girando mi pezuña derecha para lograr un mayor alcance, rápidamente di un pequeño paso hacia atrás para rematar con un revés descendente, golpeando desde el hombro y pasando por lo que sería todo el tronco.

Termine retrocediendo un paso por completo, sosteniendo mi claymore desde la empuñadura con mi mano derecha y con la izquierda de la hoja, apoyándola sobre la guarda para lograr un mejor soporte, así lance una estocada en ascendente atravesado el maniquí, ahí fue que cese:

-¡Excelente! ¿Vieron eso? -exclamo Magnus a mi costado; mientras, retiraba mi arma del maniquí- ¡Quiero ver esa rapidez y precisión al lanzar sus ataques!

Los otros minotauros empezaron a hablar entre sí, yo solo pude sonreír bajo la visera de mi casco, ahí fue que voltee con Harumi y camine hasta ella:

-Amanda… ¡Eso fue increíble! -dijo al mismo tiempo que se catapultaba de su asiento- ¡La espada iba de arriba, abajo, derecha! ¡Por todos lados! -exclamo emocionada- ¿Es eso lo que suelen practicar los minotauros?

-Así es -respondí retirando la visera de mi casco- es una tradición desde los inicios mismos de nuestra especie ¡Y me alegra mucho que se esté haciendo más conocida! -exclame sonriente- Quizás parezca un deporte duro, pero un minotauro sabe cuánto es el peso cultural de esta tradición legendaria

-Increíble -dijo con una gran sonrisa- ¿Lo practicas desde niña?

-Si, al principio no me llamaba la atención, pero mi padre me demostró el legado de mi familia y la historia del deporte, y simplemente quería formar parte de ello

-Ya veo, y como no, es increíble

-Bueno, tengo que seguir entrenando -dije con una sonrisa- puedes quedarte y ver si gustas

-Está bien, igual tengo que estirar mis alas ¿Nos vemos en la cafetería en una hora?

-¡Claro! -respondí con una sonrisa a la cual ella solo asintió y se dirigió de vuelta al área de ejercicio polivalente

El tiempo paso y simplemente continúe con el entrenamiento contra el maniquí, refrescando mi memoria sobre las posturas de combate y manera correcta de lanzar los golpes, según Magnus lo hago perfecto, pero aun así me resalto algunos pequeños detalles, como la apertura entre mis rodillas y piernas, además de la postura de mi espalda. Son detalles que corregiré a lo largo de las practicas.

Luego de una hora de más práctica, termine. Me retire todo el equipamiento y me dirigí a las duchas del gimnasio para darme un merecido aseo, salí con un cambio ya completamente aseada y me encontré con Harumi en la cafetería, ahora se encontraba con menos gente, me pareció curioso, pero simplemente lo ignore.

Ya con nuestra comida tomamos una mesa y nos dispusimos a comer, además de platicar un poco:

-¿Y tú anfitrión sabe que practicas este deporte? -pregunto Harumi, para luego dar un trago a su bebida

-Si -dije asintiendo- el me ayudo a traer todo mi equipamiento, además de firmar algunos documentos… y hablando de el -dije sonriendo dejando salir una pequeña risa al juntar mis dedos, no entiendo porque me avergonzaría esto- él y yo ya no somos solo anfitrión y huésped

-¡¿Acaso te cambiaron de anfitrión?! -cuestiono exaltada

-¿Eh? ¡No! Yo… nosotros somos pareja -dije finalmente- hace unos días se me declaro y… fue fantástico

-¿Enserio? ¡Felicidades! -exclamo con una gran sonrisa, casi aplaudiendo con sus alas- ¿Y cómo fue? ¿Había velas, fuegos artificiales, una serenata? Dicen que los latinos son muy de llevar serenatas

-Bueno… no hubo serenatas ni fuegos artificiales, pero si muchos juegos y una cena exquisita -dije con una gran sonrisa- pero tengo que admitir que el solo estar a su lado hacía que mi corazón latiera tan rápido… el tiempo pasaba tan lento con él, y era maravilloso

-Me alegro mucho por ti, Amanda -dijo sonriendo- eres una gran persona y mereces a alguien que te quiera, aunque no sé, tu anfitrión parece alguien muy serio… aunque me asusto un poco cuando lo vi la primera vez

-Se que puede dar esa primer impresión -dije riendo ligeramente- pero cuando lo conoces bien es la persona más noble y valiente que puedes conocer, y también muy cariñoso -dije sonriendo, con mi colita agitándose de un lado a otro

-El amor es tan lindo -dijo ella llevando su cuchara a su boca- es como cuando conocí a mi anfitrión, paso de ser un chico encerrado en su cuarto trabajando desde su computadora a alguien más activo

-¿Él trabaja en su computadora? -cuestione curiosa

-Es un ingeniero en informática -respondió- la verdad no se mucho de eso… pero se dedica casi todo su tiempo en su computadora y a veces asiste a la empresa en la que trabaja, lo hubieras visto cuando lo conocí, estaba pálido, con ojeras y muy delgado -dijo riendo ligeramente- aun cuando comía mucha comida chatarra estaba delgado como esqueleto, cuando llegue lo obligue a limpiar todo con la excusa que si los cuartos están muy sucios podría adquirir una enfermedad que solo existe en las especies voladoras

-¿Y se lo creyó? -cuestione casi lanzando una pequeña carcajada

-¡Cayo redondito! -dijo Harumi dejando salir su carcajada- no paso ni unos minutos cuando lo dije que salió de su cuarto con un cubrebocas, guantes y varias bolsas para la basura; claramente le ayude; y terminamos limpiando todo su apartamento

-Qué lindo -dije sonriendo- Pero… ¿Era verdad lo de la enfermedad?

-Si y no -dijo riendo ligeramente- si se da entre lugares con basura, pero solo con basura orgánica, ya sabes, restos de comida, insectos, cosas así -ella le dio un sorbo a su bebida y continuo- tenía solo latas, bolsas de plástico y demás cosas así, además, estoy sana, no voy a enfermarme así de repente

Yo solo reí y sonreí al escucharla, parece muy contenta recordando esos eventos:

-¿Y qué ocurrió después?

-Pues lo habitual, comenzamos a charlar para conocernos un poco más, admito que al principio nunca pensé en que terminaría siendo mi pareja… pero con el tiempo me di cuenta de que era alguien muy amable y atento, además de divertido, él no era mucho de ejercitarse o salir de su hogar siquiera, así que yo hice que se levantara de su silla más a menudo y ganara algo de condición

-¿Se ejercitaban juntos?

-Así es -dijo asintiendo- el salía a correr mientras yo volaba, algunas máquinas de ejercicio, de todo, lo que más me alegro era ver que se sentía mejor y lucia más sano -dijo sonriendo- y bueno, con el tiempo lo conocí mejor, platicábamos, salíamos de paseo, nos conocimos mejor… simplemente es adorable, más aún cuando tenemos nuestros momentos de intimidad

-Oh -al escuchar eso solo levante ligeramente mis orejas- ¿E-Enserio? Pero está prohibido…

-El amor todo lo puede -dijo guiñando con una sonrisa- además, somos jóvenes, no podemos simplemente estar ahí sin hacer nada, y dudo que seamos los únicos que lo hayan hecho aun cuando es ilegal, además ¿No te parece una ley demasiado estricta?

-Bueno… algo -dije sonrojada al saber que ellos hacen tales cosas- ¿N-No es peligroso si los descubre el agente del Acta asignado a ti?

-No lo creo, es muy permisivo en ese aspecto -dijo sonriendo- para él también la ley le parece estricta, y en cuanto haya amor, es cuando vale la pena… ¿Acaso tú y Roberto no lo han intentado?

-¿¡Eh!? -exclame no esperando una pregunta así- ¿El y yo? N-No, digo… no, apenas estamos saliendo y… ¿C-crees que él quiera algo así? -no sé cómo me salió esa pregunta- Q-Que cosas digo… c-creo que se siente algo de bochorno

Dije riendo ligeramente, dando un trago a mi bebida… Pero Harumi me miraba con una sonrisa y entrecerrando sus ojos:

-No tienes por qué avergonzarte Amanda, digo, son solo cosas que suceden entre parejas jóvenes, y respondiendo a tu pregunta -dijo dando un trago a su bebida- bueno… la verdad es que no tengo una respuesta, pero supongo que sí, aunque él es muy serio, la verdad son cosas que debes tratar con el directamente, depende de cada pareja; Solo no te preocupes Amanda, llegara a su tiempo

-Si… supongo -dije sonriendo- fuera de todo… eso, yo solo estoy contenta de tener a alguien como Robie a mi lado ¡Y es todo lo que puedo pedir! -dije con una gran sonrisa, para luego tomar un bocado de mi comida

-Eres una gran persona, Amanda -dijo Harumi

Yo solo sonreí devuelta y seguí con mi comida, para luego salir del gimnasio y tomar mi camino a casa… creo que le preparare algo especial a Robie, se merece buena comida cuando vuelva de tan arduo trabajo…


POV Roberto


Pasados de dejar el equipaje de Micte en el hotel, de que ella se arreglara y asistiéramos a su primer junta, continuamos escoltándola, ahora llegando el atardecer, Micte da una ponencia en un auditorio; aparte de embajadora política, cumple un rol de funcionaria de cultura, al parecer el gobierno mexicano trata de mezclar a estas especies características de nuestra nación como representantes políticas y culturales, alguna estrategia para unir mejor a estas dos naciones, por medio de política y cultura.

Mientras la ponencia di vario rondines por todo el interior del edificio, siendo el área trasera del auditorio, e incluso donde se encuentras los asistentes de la ponencia, ordene a Janet de mantener sus ojos puestos sobre las especies grandes; podría parecer racista o alguien podría mal interpretarlo; pero simplemente es para evitar algún inconveniente, también ordene a Mizuki y Sloan mantenerse cerca de una zona con algunos jóvenes, no parecen periodistas ni asistentes políticos o culturales, quizás estudiantes, pero eso no quita que sea solo una fachada:

-¿Algo sospechoso? -pregunte a Catalina, la cual dio una revisión desde el techo del auditorio y la parte de atrás

-Todo despejado, mariscal -dijo saltando desde el techo y aterrizando perfectamente frente a mi- ¡Ta da! Nada sospechoso por ahora, la salida esta despejada, todos los periodistas están en las primeras filas

-Excelente ¿Janet, algo? -cuestione por la radio

-Nada por ahora -dijo por la radio- todo tranquilo, pero seguiré con la guardia alta

-Bien, no la bajes ¿Sloan, Mizuki?

-Lo mismo -dijo Sloan- nada sospechoso

-¿Dina, como está el exterior?

-Todo despejado -declaro- ya revisé el estacionamiento y la ruta, no hay manera que alguien de fuera del edificio nos intercepté

-Muy bien, sigan así -cerré la comunicación y regresé a mi puesto, desde atrás del auditorio

Micte había hablado de la manera en que los suyos convivían con los aztecas, ganándose casi siempre las labores de los médicos, chamanes, sacerdotes y consejeros reales, pero principalmente los rituales fúnebres, tan característicos y únicos de la cultura mexica:

-Tengo que admitir que es interesante -comento Catalina a mi lado- ¿Entonces los muertos deben recorrer diferentes niveles para poder descansar?

-Así es, no es extraño de una cultura tan arraigada a la guerra, luchaban por su tierras y poder, hasta en la muerte para ganar un descanso eterno

-Es interesante -comento Catalina- quizás a las de Sparassus les guste, tener que seguir luchando hasta en la muerte

-¿Acaso esa nación ha librado guerras? -cuestione, mi conocimiento sobre ese país, o cualquier otro compuesto enteramente por liminales es nulo

-Principalmente internas, o con otros países vecinos más pequeños -ahí ella suspiro- casi siempre acababan en genocidios y exterminar a otras especies… por eso creo que les gustaría seguir peleando hasta en la muerte, al menos alguna seria presa de las bestias come corazones

-O el viento helado que corta como cuchillas de obsidiana -complemente, al parecer sí que ha puesto atención a la ponencia

-O las atraviesen flechas -dijo con cierto tono burlesco, aunque también apagado- pero bueno… mejor lo dejo de lado, entonces ¿Esa cultura fue importante en México?

-Fue uno de los mayores o el mayor imperio que se corono en el valle de México, básicamente la región del centro y sur -explique, puesto que siempre me intereso la cultura mexica- conquistaron buena parte de ese territorio, y crearon alianzas con otras grandes culturas

-Valla, aunque parece que eran demasiado apegados a la guerra

-Lo eran, pero aun con eso era una cultura que hizo grandes avances en astronomía, medicina, literatura, matemática y arquitectura; si tenían rituales barbáricos y una cultura belicista; pero lograron un enorme progreso

-Creo que la guerra siempre estará presente, por más avanzada que sea una cultura -dijo Catalina- aunque es verdaderamente sorprendente sus mitos

-Por ahora solo has escuchado los rituales mortuorios y los niveles del Mictlán; hay muchos más e igual de interesantes

-Ya lo creo, aunque… ¿Todos los dioses tienen nombres tan complicados de pronunciar?

Ahí solté una carcajada:

-Si, todos son así, dioses, personas y lugares, te toparas con muchos nombres algo complicados

-Me lo imaginaba -dijo riendo

Luego de esa conversación seguimos con la guardia habitual hasta que Micte había concluido con su ponencia, luego de responder algunas preguntas y tomar algunas fotos con asistentes del gobierno la escoltamos hasta los vehículos en el estacionamiento, Dina aterrizo en el Mamba apenas saliendo del estacionamiento, confirmándome que nada sospechoso ocurriera fuera:

-Fueron un montón de preguntas, si -dijo Micte de repente mientras vigilaba el exterior- me es estimulante compartir ese conocimiento, y más aún que la gente de otras culturas esté interesada

-La cultura que usted comparte es muy interesante, señorita Micte -dijo Catalina en la parte de atrás- de hecho… quiero saber un poco mas

Y ahí fue que Catalina comenzó con sus preguntas mientras que Micte se mostró completamente alegre de su interés, por ahora el trabajo terminaba, solo era cuestión de dejar a Micte en el hotel que se hospedaría y un segundo equipo de la corporación la cuidaría ahí mismo:

-Gracias -dijo antes de entrar al ascensor- Espero verlos mañana

-No se preocupe señora, le aseguro que ahí estaremos, nuestro deber es cuidar de usted

-Gracias, atento guerrero -dijo sonriendo

Dio una reverencia previo a entrar al ascensor, luego de eso volvimos al edificio de la corporación para dejar nuestro equipamiento y luego volver a nuestros hogares.

Otro día más, otra protegida, es un trabajo simple… aunque sigue siendo muy diferente al de ser un soldado, me eh adaptado bien, pero siempre está la espina del pasado, las revisiones del comandante en el campamento, esos meses en la sierra, desierto o selva… si, días pesados, pero sabíamos que era por un bien mayor.

Suspire mientras caminaba hacia mi hogar, sonriendo de que puedo volver una vez más con la persona que ilumina mi mañana como el mismísimo sol.

Finalmente llegando al apartamento subí hasta la puerta de la habitación y llame a esta, pronto escuche las pisadas de Amanda, ahí solo prepare mi mejor sonrisa:

-¡Robie! -dijo abriendo la puerta para pronto abrazarme, sonreí y le devolví el gesto- ¡Bienvenido! Me alegra tanto que ya estés aquí ¿Todo bien? ¿No se toparon con gente mala?

-También me alegro de estar aquí, Amanda -dije sonriéndole- sí, todo bien, esta vez ningún tipo trato de hacerle daño a nuestro cliente

-¡Me alegra saberlo! -dijo sonriendo, aunque pronto regreso a la puerta con cierta expresión curiosa

-Bueno… ¿Pasamos?

-¡No!... digo… Esque -ella ahí junto sus dedos y ahora parecía apenada, encorvándose ligeramente hacia delante y bajando sus orejas- bueno… ocurrió algo…

-¿Qué sucedió? -cuestione extrañado- ¿Algún accidente, alguien trato de entrar?

-No, no… es solo… bueno… quería prepararte algo especial, y como veo que te gustan los emparedados pensaba en prepararte uno, pero con algo de pan brioche… pero cuando lo deje en el horno tome un baño… acomode la ropa… jugué en la consola y… se me olvido hasta que olía quemado

Dijo todo esto completamente apenada, con un gran sonrojo, de verdad se le nota que le apena lo sucedido, ahí fue que llego el olor a algo quemado, yo solo le sonreí y la abracé de nuevo:

-No importa Amanda, yo aprecio todo lo que haces por mí, enserio -dije separándome un poco, la notaba aun algo apenada, a lo que besé su mejilla- borra esa cara larga, a todos nos pasa ¿Quieres salir a cenar?

-B-Bueno… si, me encantase -dijo ya repuesta, con un sonrojo y una gran sonrisa

Ella beso de vuelta mi mejilla y paso al interior:

-¡Solo me arreglare rápido! -dijo corriendo a la recamara

-Claro, no hay prisa -dije sonriendo

Ahí dentro me asomé a la cocina, el horno estaba abierto, el bote de basura tenía una bolsa negra recién con un nudo y era de donde el olor aun emana, sonreí al imaginármela peleando contra la bandeja del horno y echar el pan quemado a la basura:

-¡Lista! -dijo Amanda de repente

Me gire y ella se había puesto un chaleco de mezclilla azul encima de esa camisa blanca con detalles florados, además de su falda que le sigue a la camisa con el diseño y color:

-Muy bien, entonces vámonos

Ella me regalo su hermosa sonrisa, y con eso, salimos del apartamento; llegamos hasta lo que parece un callejón algo más ancho, de ahí, algunos letreros de pequeños izakayas, y otros que parecen ser restaurantes.

Al ser Shibuya un barrio de alto desarrollo gracias a los centros de entretenimiento y el mítico cruce kousaten, es una zona con una plusvalía algo alta, así que los izakayas y restaurantes tienen estas decoraciones más refinadas, podría hasta decirse elegantes, pero en esencia son lo mismo, más que con detalles más pulidos:

-Lamento de verdad lo que sucedió -dijo Amanda sujetando mi mano- sé que vienes cansado del trabajo y con hambre… perdón Robie

-No pasa nada, Amanda -dije acercándola, besando su mejilla- lo que siempre me alegra y llena es ver que eres tan atenta para conmigo… no lo merezco, pero tú siempre alegras mis días, además, está bien que alguna noche no prepares de cenar, podemos disfrutar de una cena juntos

-Oh ¡Me gusta cómo suena eso! -dijo con una gran sonrisa, agitando su cola de lado a lado

Le sonreí de vuelta y pronto encontramos un restaurante, tiene algunas mesas afuera, junto a unas jardineras y una pérgola con algunas lámparas de papel colgando de esta, dándole un toque especial.

Una de las mesas en el porche del exterior era de asientos alargados, Amanda paso primero y cuando apenas iba a tomar el asiento de justo frente a ella, sujeto mi mano y jalo para sentarme a su lado, ella dejo escapar una pequeña risa y le acompañe, ya estando a su lado recargo su cabeza en mi hombro y yo simplemente acaricie su hombro. Pronto una nekomata nos atendió, siendo que ordenamos el mismo platillo; pescado a la parrilla con un acompañamiento de verduras; además de un par de bebidas:

-Es un lugar lindo -comento Amanda de repente, pegando un poco más su cuerpo con el mío- deja que la brisa corra y tiene una muy linda decoración

-Muy cierto, ojalá la comida sea igual de buena… pero el solo tenerte a mi lado, lo vuelve el mejor lugar del mundo

-cher… haces que me sonroje -dijo apenada, sonriendo y hundiendo ligeramente su rostro en mi hombro- me halagas demasiado

-Es porque los mereces -dije besado su frente- te amo, rollito de canela

Ella me miro sonrojada y beso mi mejilla:

-Y yo a ti, Robie

Me regalo su hermosa sonrisa y para ese momento la comida llego junto a las bebidas, dando las gracias a la mesera nos dispusimos a comer, mientras comíamos Amanda me platicaba un poco de su día, de cuando salió para ir al gimnasio con su amiga Harumi, el cómo continua con su entrenamiento en el combate Minos y que ha recordado bien las posturas, movimientos y golpes:

-Y mientras entrenaba me llego una pequeña idea -comento de repente, dando un trago a su vaso

-¿Ah sí? -dije tomando una servilleta y limpiando su barbilla, ella solo rio y dejo que retirara algo del aderezo de la ensalada- ¿Qué idea?

-Bueno, sé que sabes pelear y conoces varias artes marciales, así que pensé ¿Por qué no enseñarte algo del combate Minos? ¡Podríamos entrenar juntos! -dijo con una gran sonrisa- Creo que será sencillo para alguien como tu practicarlo

-Ahora que lo dices, me gusta mucho la idea -asentí con una sonrisa- y también me llega otra idea, para entrenarte en esas artes marciales que conozco

-¿Estás seguro Robie? -cuestiono con cierto tono de preocupación- sé que la fuerza entre nuestras especies es muy diferente…

-Eso lo hace mejor -dije sonriéndole- la idea de un arte marcial es aprovechar la fuerza con la técnica para incapacitar a un oponente en alguna situación y… admito que por lo que eh visto, Japón ha tenido una realza algo alarmante de crimen, y quiero que sepas defenderte

-No tienes por qué preocuparte Robie -dijo ella sonriendo- ¡Soy grande y fuerte! -dijo flexionando su brazo derecho, colocando su mano sobre su bíceps mostrando lo bien forjado que esta el musculo… no me canso de verla demostrando su condición

-Lo se Amanda, pero aun así alguien podría derribarte -dije recordando esas peleas contra oponentes algo más bajos que yo, pero muy habilidosos y agiles- además, así podemos entrenar juntos

-Bueno ¡Muchas gracias Robie! -dijo abrazándome y luego volviendo a su comida- Además, siempre es encantador entrenar juntos

-Es encantador pasar tiempo contigo, Amanda, es lo que más disfruto -dije sonriéndole

Ella se sonrojo y recargo su cabeza en mi hombro, dándome un beso en la mejilla, yo solo sonreí y continuamos con la cena…

Ya terminada partimos a nuestro hogar, ahí acomodamos algunas cosas, deje mi ropa para lavar y mi uniforme bien acomodado para el próximo día:

-Duerme bien querido -dijo Amanda detrás de mí, abrazándome- Y… disculpa de nuevo Robie

-No tienes por qué disculparte, querida -dije sujetando su mano- a veces pasa, ahora descansa, ya es algo tarde

-Claro Robie ¡Ten dulces sueños! -dijo besando mi mejilla una última vez y caminando hacia el cuarto, ella simplemente se despidió con una gran sonrisa y entro a la recamara

Yo me despedí también y camine hasta la cama, con cada foco apagado simplemente me deje caer en la cama, dispuesto a descansar…


Notas del autor: Bueno… pues eso, este capítulo debió salir mucho antes, pero entre la facultad y trabajo, y cursos para programas digitales pues me ha quedado muy poco tiempo.

También aprovecho para avisar de Hiatus (aunque ya es demasiado obvio) ¿Cuándo acabara? No sé, aunque no sé si clasifique como Hiatus, solo publicare cuando de verdad pueda publicar, lo cual serán pocas veces, eso estimo.

Pero eso ojalá no los moleste o les quite las ganas de seguir las aventuras del soldado y la vaquita, al menos espero les saque una buena sonrisa.

¡Muchas gracias por su paciencia!¡Espero poder publicar pronto! ¡Hasta luego!