Notas del autor: ¡Eh vuelto! Otra vez… es que la carrera es pesada… ya les diré mas abajo ¡Disfruten el capítulo!


Capítulo 42


Otro día en el trabajo, el día en sí, inicio como uno normal, con Amanda dándome los buenos días como ella sabe, con esa hermosa sonrisa y su deliciosa comida.

Luego de ello siguió lo habitual, el camino hasta el trabajo, recoger mi equipamiento y vehículos, más reunirme con mi equipo, para luego llegar con nuestra cliente, Micté.

Su reunión actual seria no en un lugar privado, sino público, en el gran parque de Ueno, se reuniría para compartir una especie de sesión espiritual; bajo la palabra de Micté; pero en un lugar público, pues algunos de los asistentes son monjes, y la posibilidad de que la gente pueda admirar parte de las enseñanzas que ambas pueden prestar para el lado de la meditación, además de compartir costumbres.

Ya se había preparado un área, los monjes estaban presentes portando los atavíos tradicionales, además de la mujer del acta; una kitsune; que ya esperaba sentada sobre un tapete sobre una roca, justo al frente del lago de Ueno.

Todo progresaba bien, la escena es sumamente tranquilizante, Micté había imitado la posición de seiza tal cual los monjes y la kitsune presentaban, con algunas personas siguiendo con atención la ceremonia, lo principal en estas ceremonias es demostrar el respeto por la cultura que te hospeda, además de compartir conocimientos:

-Reporte -cuestione por la radio a mi equipo

-Por aquí todo libre -dijo Catalina- póngame un takoyaki por favor

-Muy bi- ¿¡Estas comiendo!? -exclame

-No… estoy pidiendo algo de comer ¿Alguien gusta algo?

-Yo nada -dijo Janet

-Estoy bien por ahora -le siguió Dina… ¿Enserio le están respondiendo?

-¿Puedes pedir por mí un yakitori? -dijo Sloan

-Oh, perdona, es que no revise y justo me alcanza para lo mío -dijo Catalina con claro tono de burla

-¡¿Entonces para que te ofreces si vas a salir con eso?!

-¡Estaba bromeando! ¡Es tu culpa por creerme!

-¿Entonces no estas ordenando algo de comer? -cuestiono Sloan

-Esa parte es verdad, gracias, señor, quédese con el cambio -ahí solo escuche a alguien agradeciendo

-Solo sigan vigilando -dije cortando la comunicación antes de que Sloan comenzara a quejarse… parecen niños

Comencé a caminar para seguir vigilando el área acordonada, algunos policías reforzaron la movilización, siendo que ellos permanecen en el anillo de seguridad exterior, mientras nosotros; al ser los guardaespaldas; en el anillo medio, algo más cerca a nuestra cliente.

Algo que llamo mi atención fue como uno de los policías; mientras realizaba su cambio de posición; se apartó al instante de un grupo algo… vistoso, de hombres.

Al centro un hombre de entre unos 45 a 50 años, con traje, un sombrero de ala corta, un reloj dorado y básicamente este porte de alguien bien vestido y que se puede costear ropa cara, rodeado de otros varios hombres con esta misma apariencia, trajeados, con lentes de sol, o lentes morados con armazón dorado, uno de ellos llevaba su traje colgando en su hombro, solo llevando una camisa de vestir… ahí pude ver de qué se trata.

En su antebrazo pude ver un tatuaje, y en el cuello de un par de otros… yakuza.

Me detuve en el punto de mi guardia, hice contacto visual con uno de ellos, el que parece ser el más joven y lleva sus brazos más descubiertos que los otros miembros, se detuvo de golpe, mirándome, en mi caso no rompí el contacto visual.

Frunció el ceño y luego los demás voltearon hacia donde el, no demostré signo de temor, ni nerviosismo, solo me mantuve en mi lugar, se bien que la yakuza japonesa es menos salvaje que los sicarios en México… pero de ser necesario, tengo mi arma en mi cinturón.

Hablaron entre ellos por unos segundos, y pronto reanudaron su camino, pero con el que mi vista choco simplemente me siguió mirando, volvió a fruncir el ceño y volvió a mirar al frente, yo solo sonreí, acomodé mi corbata y seguí mi guardia, puede ser un simple choque de orgullo, pero nunca hay que romper el contacto visual, más aún con una posible amenaza, solo demuestras debilidad al desviar la mirada.

Las horas pasaron y la sesión había terminado, Micté dio una reverencia ante la kitsune, y esta estrecho la mano de la embajadora mexicana, luego de ello los sacerdotes dieron una reverencia, para después un par de fotógrafos contratados y algunos de la prensa capturaran el momento:

-Eso sí que fue relajante de ver -dijo Sloan tirando una brocheta de madera en el bote de basura

-¿Nos retiramos señora? -pregunte cuando cerramos el anillo de seguridad

-Claro, esto sí que fue una sesión interesante -dijo la embajadora con ese tono tan tranquilo, pero a la vez, con una voz limpia, fuerte

Asentí y simplemente caminamos hasta el vehículo, el día sigue…

POV Amanda

Estaba acostada boca arriba en la cama, con mi cabeza hacia abajo en la orilla de la cama y mi cabello simplemente desparramado hacia abajo…

Estoy aburrida.

Robie está ocupado en su trabajo, Valeria también, Harumi igual… podría ir al gimnasio a seguir practicando el combate Minos… pero preferiría ir con alguien para no estar tan sola.

Deje limpia la cocina, acomode la sala y el apartamento esta ordenado… ya hice todos los quehaceres, pero aun así estoy aburrida… estando acostada simplemente mire hacia el techo:

-Desearía que Robie esté aquí… -dije moviendo mis brazos hacia mí, algo así como un abrazo para mí misma, pero imaginando que él está aquí, con esos fuertes brazos, una figura esculpida no solo por el ejercicio y su labor de soldado- mi guerrero… Sera… eh notado como el me ve a veces, y cuando me ayuda, me toca con tanto cuidado… -sin pensar lleve mis manos a mis senos, roce estos con mis brazos y manos, dejando salir un pequeño suspiro- podría hacer algo especial para el

Me sonroje al recordar cuando en ocasiones sus ojos bajan hasta mi pecho, o me mira de arriba abajo y a veces; aunque es algo difícil de notar; mira por un par de segundos más mis atributos… es tan tierno, siempre se sonroja y me mira a los ojos, no es que me moleste… quizás:

-Tal vez… ¿Debería usar algo más revelador? Puede que le guste…

Solo pensar eso hace que me sonroje.

Lleve mis manos a mi cara enrojecida de solo pensar en eso, mostrar algo más de mi cuerpo para el… n-no digo que desnudarme o estar en ropa interior, pero si algo más revelador… n-no creo que no le guste, solo… nunca lo había hecho:

-Aunque… de verdad quiero… ¡Sera mejor que me ponga a buscar ropa! -simplemente me inundo la emoción, puede que encuentre algo bueno

De un salto me levante y camine hasta el ropero, abrí la puerta de mi lado y ahí estaban todas mis prendas, algunas dobladas en la parte baja u otras colgando en los ganchos de ropa, saque cada prenda y las deje sobre la cama, y además aproveche el gran espejo en uno de los muros del cuarto, al menos puedo ver todo mi cuerpo, menos mi rostro, pero no me preocupa, sé que soy bonita.

Me retire la ropa que llevaba ya puesta, ahí me detuve un momento, estando en ropa interior me mire bien, de arriba abajo, dando una pequeña vuelta y moviendo mi cuerpo de lado a lado, para sonreír y colocar mis manos sobre mi cadera:

-¡Luzco asombrosa! Y debo de decirlo, sexy -dije sonriendo; bastante sonrojada; pero bueno, no puedo negarlo

Los minotauros somos una especie grande, y en las comunas se nos inculca bien la cuestión del trabajo pesado o ligero, y bueno, aun cuando yo soy una productora tengo una buena figura, ayudaba con toda clase de labor; además del combate Minos; me dejo estando en forma, un abdomen marcado, brazos fuertes… y bueno, mis atributos, fuera del tamaño bastante agraciado de mis pechos, mis glúteos no se quedan atrás:

-Si que sirvió ese consejo que me dieron -dije dándole la espalda al espejo, para analizar mi zona trasera mejor- sentadillas con una barra con pesas

Solo sonreí para mí misma, un cuerpo sano es símbolo de fortaleza, fuera de ver mi cuerpo y adularme, comencé a buscar entre mi ropa, vestidos largos, algunos con la falda algo más corta. Camisas de manga larga, blusas y demás.

Los conjuntos de vestidos me los probé frente al espejo, dando una pequeña vuelta o simplemente analizando desde diferentes ángulos, el vestido rojo que una vez me regalo Valeria, ese otro de colores oscuros que compre en esa tienda; otro vestido color amarillo, sin mangas para la camisa, pero la falda algo más larga:

-Son muy lindos… pero no lo sé… pensaba en algo más… diferente -dije para mí misma quitándome ese último vestido, ahí miré a mis blusas

Me probé un par, algunas me quedan bastante arriba el cuello; siempre me eh preocupado en que quizás enseño demasiado… pero ahora es algo especial, es para mi novio…

Siempre que lo digo me sonrojo, quien pensaría que en Japón encontraría a tan buena persona.

Luego de eso encontré una blusa de color celeste, pero revisando la talla es una talla más pequeña que las que uso:

-Quizás…

Me coloque la blusa, pero quedaba algo apretada, me la levante y esta vez me retire el sostén y lo deje sobre la cama, al mirarme al espejo la blusa me sigue quedando algo apretada, pero muestre bastante mejor mi figura, aunque se transparenta un poco…

-¿¡Que estoy haciendo!? E-Eso es demasiado… -dije sonrojándome, quizás sea mejor idea ir a comprar algo de ropa, algo más adecuado a lo que tengo en mente

Reacomode el lado de mi armario y me puse un vestido floral muy bonito, me coloque un moño rojo en mi colita y tome un bolso oscuro donde guarde mi billetera y llaves de la casa, espero que Robie no llame, espero no tardar mucho.

Pronto con ayuda del pequeño GPS me dirigí a uno de los centros comerciales, justo ahí encontré una tienda de ropa, dentro de esta con una sección para extra especies, ingresé y comencé a buscar algunas playeras, incluso faldas algo más cortas de las que acostumbro a usar, será un conjunto especial.

Encontré una falda algo más chica, de color blanco, y una blusa oscura con un corte en V algo más pronunciado, al probarla me quedaba algo más pequeña; revelando más mi abdomen debido al tamaño de mis pechos, al principio pensé que se vería mal, pero la verdad no, ambas cosas realzan bien mis atributos.

Reserve ambas, pero seguí buscando más prendas de ese estilo, algo más ajustadas, al final encontré otro conjunto y compre ambos conjuntos, luego de eso recordé que faltan algunas cosas en la alacena y refrigerador, así que me tome algo de tiempo para hacer la compra, aún es temprano, me dará tiempo a escoger algo bueno y revisar la libreta donde guardo las recetas de mi patria, quiero prepararle a Robie una cena especial.

Al llegar a casa guarde ambos conjuntos; los deje algo más escondidos dentro del closet, no quisiera que se arruine la sorpresa; regrese al a cocina y guarde todo lo que compre, además de empezar a cocinar.

Guisado de carne, pan brioche; esta vez cuidando que no se queme; y además de lavar algunos platos y mantener todo acomodado.

Pronto el pan brioche salió del horno y acomodé bien la alacena, además del refrigerador; comí un par de los chocolates que una vez Robie me regalo, son muy ricos, y traen buenos recuerdos.

De pronto escuche que llamaban a la puerta, mire al reloj de muro… si, es la hora en la que llega, y no pude estrenar el conjunto que compre… bueno, otro día será.

Caminé hasta la puerta y la abrí, para ver a Robie al otro lado:

-¡Hola querido! -dije abrazándolo- ¡Me alegra que ya estés aquí!

-Lo mismo digo, querida -dijo Roberto rodeándome en sus brazos

Es tan cálido, me gusta cuando me abraza:

-¡La cena esta lista! -dije sonriéndole, rompiendo el abrazo- ¡Pasa! Debes estar agotado

El solo me sonrió asintiendo, cerró la puerta tras de nosotros y yo me apresure a la cocina para hacer un par de emparedados con el guisado de carne:

-¿Limpiaste el apartamento? -pregunto entrando y retirándose su saco de vestir

-¡Si! ¿Luce bien?

-Muy limpio, y mejor organizado -dijo sonriéndome, le devolví el gesto y terminé de servir ambos emparedados, además de un vaso con agua fresca

-¡Toma asiento que ya viene la cena!

Al girarme se sentó en uno de los asientos de la barra en la cocina, deje el plato frente a él, mientras me sentaba a su lado derecho, apoyando mis codos en la barra y mi mentón sobre mis manos, empuje ligeramente mis pechos hacia delante con mis brazos que estaban apoyados sobre la mesa.

Note como Robie volteo a verme, sus ojos bajaron hacia donde están mis pechos y luego subieron rápidamente, seguido de un sonrojo.

Es tan tierno:

-¿Esta rico?

-Delicioso -dijo sonriéndome- tal como todo lo que preparas

-Una cena calentita siempre es buena después de un día de trabajo -dije sonriéndole

-Si que lo es, y más aún cuando es con la persona que amas -dijo sonriéndome

A veces es muy tierno, es increíble de alguien con ese porte de soldado y expresiones tan serias.

El termino su cena y antes de que el tratara de llevar los platos al lavadero yo los recogí y deje remojando; quiero que descanse, y pasar algo de tiempo con él; así que me encargare de los trastes mañana.

Al girarme lo mire con una sonrisa, el me regalo su sonrisa, aunque note que había bostezado ligeramente, al parecer está cansado:

-Robie… tu… bueno ¿Quieres que durmamos juntos? -El parpadeo un par de veces- d-digo somos pareja, no creo que haya problema si dormimos en el mismo cuarto… y aun me sigo sintiendo mal de hacerte dormir en la sala

-Bueno… si no hay algo que te llegue a molestar -dijo el con una sonrisa- entonces podemos dormir juntos

Ahí solo le sonreí y deje que terminara de prepararse para dormir, entro al baño y salió de tomar una ducha… ay dios, me encanta cuando sale con ese conjunto tan… ligero, una camisa blanca de manga corta y un pantalón holgado de lo que parece ser algodón, la camisa simplemente remarca bien su cuerpo bien esculpido.

Solo me limite a desviar la mirada sintiendo este sonrojo intenso… n-no quisiera incomodarlo al mirarlo tan fijamente.

El pronto se recostó en la cama y cuando apagamos las lámparas de cada lado de la cama la oscuridad nos rodeó, pero aun así un poco de la luz del exterior se colaba entre las persianas del ventanal, pude ver como se giraba para verme, ahí le sonreí y el también me regalo su linda sonrisa, y en poco tiempo, caímos rendidos al sueño…

POV Roberto

Una semana entera transcurrió con la labor de proteger a Micte, una semana entera de tener los ojos bien abiertos, esta vez no hubo incidentes mayores como lo hubo con Ana. Ahora mismo transportamos a Micte hasta el aeropuerto donde el avión del gobierno mexicano aterrizara dentro de pronto, ella decidió salir del vehículo estando ya en una zona designada en el área interna del aeropuerto, cerca de donde el avión aterrizara.

Ella solo admiraba el horizonte, mientras que la lechuza que la acompañaba volaba en círculos sobre nosotros:

-El avión está arribando, señora -dije al recibir el anuncio por mi comunicador

-Gracias, Roberto -dijo mientras seguía mirando al horizonte- es… curioso

-¿Sucede algo señora?

-Los ciclos de la vida son por demás… extraños, la muerte, llevara a aquellos que lo merecen a un descanso eterno, la culminación de lo que alguna vez fue una vida terrenal plena… pero en esta misma existencia física se tienen experiencias extrañas, aquellos que vuelven a sus viejas costumbres o dedicaciones -ahí volteo a verme… esos ojos oscuros, sobrenaturales, parece que puede ver directo en mi alma, solo me provoco un escalofrió, aunque entonces sonrió- tal como el soldado que alguna vez en el fervor de la batalla perdió una parte de sí mismo; hice mi tarea; es una pena que en nuestra nación las hazañas de su escuadrón y de usted hayan sido más que una mera nota pasajera… me alegra conocer aquella persona que ayudo a salvar a tantas mujeres inocentes, de verdad que es un héroe

-Solo cumplí con mi labor -dije sonriéndole, y luego dando una reverencia- pero agradezco sus palabras

Ella me sonrió de nuevo y luego volteo para con mi equipo, mientras, el avión estaba maniobrando para reincorporarse a la pista cuando Micte subiera, solo que aún no podía acercarse:

-Les agradezco por su servicio, a todos -dijo Micte dando una reverencia, mientras que su lechuza apoyada sobre su hombro, hacia un gesto similar, ahí entonces se dirigió a cada uno- Janet, el pasado es un espectro que persigue a todos, su oscuridad o brillo se cierne sobre aquellos que no lo pueden dejar atrás, que tu atención recaiga en el presente, pues ya no puedes hacer nada por aquello que ya sucedió -ahí dio otra reverencia, dejando a Janet extrañada- Catalina, la inocencia lleva a los más puros sentimientos, que aquella pequeña motivación sea tu faro hasta en los momentos más oscuros, pues eso te guiara entre tanta oscuridad y duda

Catalina parpadeo un par de veces en sorpresa, pero sonrió, asintiendo:

-¿Qué está haciendo? -cuestiono Janet, acercándose a mí y bajando un poco su cabeza

-Parece que solo nos da una pequeña lectura -comenté- leí un poco de esa especie, como los dullahan tienen cierta conexión con las almas o los muertos, creo que algo espiritual

-Es… extraño -dijo cruzándose de brazos

-Supongo que no te gusta que hablen de tu pasado

-No, por eso me resulta extraño que mencionara eso

-No creo que lo haga con malicia

-Sloan, los caminos escambrosos y oscuros han desviado tus decisiones en más de una vez, pero el cambiar es siempre signo de iluminación, sigue con lo que tu corazón diga, el pasado queda atrás, pero el futuro siempre es cambiante, hazlo para mejor -dijo mirando a Sloan, con esa mirada tranquila

-Lo intentare señora -dijo recargándose en el vehículo

-Dina, imponente es el dragón y su determinación, la soledad atrás se queda, y el futuro es brillante, protege aquello que se ha convertido en tu faro

Dina la miro asombrada, pero entonces parpadeo y sonrió:

-Mizuki -dijo mirándola fijamente, con esa mirada tranquila, Mizuki también le clavo la mirada, pero en ocasiones la desvió- el hermetismo es una práctica admirable… pero en ti no hay necesidad, el presente te regala algo de lo que carecías, no lo dejes pasar

Mizuki la miro y asintió muy ligeramente, por último, volteo hacia mí, corto la distancia ligeramente con un par de pasos:

-Roberto -dijo esbozando una ligera sonrisa- Artificial es la viga que sostiene al guerrero, pero es la cálida llama de la flor que le acompaña cerca del corazón quien conforma su verdadero pilar. Es imperativo proteger tan valioso tesoro, pues los pétalos sólo florecen para quien sea digno de su beldad

Ella… la flor que acompaña… ¿Se referirá a Amanda? Pero en ningún momento mencione que tengo pareja… eso sí que da algo de miedo:

-¡Señora! -llamo alguien desde lejos, un hombre con traje, acompañado por uno de los operarios del aeropuerto- ¡Nos han dado oportunidad de despegar rápido, pero debe subir ahora, sino saldremos hasta dentro de unas horas!

-Entiendo, gracias a todos de nuevo -dijo dando una reverencia

Pronto corrieron hasta el avión con la puerta lateral abierta, habiéndolo abordado la aeronave pronto cerró la puerta y maniobro hasta la pista para despegar:

-Eso fue… curioso -dijo Sloan- ¿Alguien más sintió escalofríos cuando los miro directo a los ojos?

-Esos ojos no eran normales -dijo Janet cruzada de brazos

-Curioso… ¡Pero me cae bien! -dijo Catalina sonriendo

-Supongo que terminamos temprano ¿O hay algún trabajo extra, mariscal? -pregunto Dina

-Por ahora nada, supongo que regresar al edificio de la corporación será buena idea, quizás hoy terminamos temprano

-¡Excelente! -dijo Catalina dando un salto- ¿Qué tal si vamos al Abraham's?

-Por fin hablas mi idioma, enana -dijo Sloan con una sonrisa

-Pero sin Sloan -comento Catalina

-Me gusta más esa idea -comento Mizuki

-¡Oye! -exclamo Sloan- si yo soy el que le añade emoción a nuestras reuniones

-Cargarte luego de que casi empiezas una pelea no es emoción -dijo Janet desde atrás

-Mariscal ¿Quiere venir? -pregunto de repente Dina

-Oh cierto, usted aun no nos acompaña, le aseguro que es un bar asombroso -dijo Catalina con una sonrisa

-Si -dije levantando mis hombros- ¿Por qué no?

-¡En ese caso vamos! -dijo Sloan ansioso, junto con Catalina

-Recuerden que aun el mando nos puede asignar otro trabajo -dijo Janet abordando el Mamba

-Aguafiestas -exclamo Sloan

Yo solo reí y aborde el vehículo, camino a la corporación me confirmaron que para mi equipo la labor de hoy había terminado, aunque querían hablar con todos nosotros, lo que es mala señal es que el que nos llamó a consulta es el coordinador Takeo… no creo que sea buena señal.

Llegando a las oficinas de la corporación, e ingresando a la zona de ascensores, el mariscal Barrick ya nos esperaba:

-¡Agentes! Síganme por favor, el coordinador los espera

Avise a mi equipo en cuanto me entere, así que no los tomo tan de sorpresa, el mariscal nos guio hasta una sala de reuniones, donde no solo se encontraba el coordinador, sino un par de hombres trajeados, otros dos con uniformes de la corporación; portan un parche con el escudo de la misma, y por el tipo de uniforme deben ser agentes de campo, solo que no sé a qué división pertenecen; y al lado del coordinador se encontraba una mujer de piel blanca, cabello rojo recogido en una cola de caballo y de complexión delgada, vestía formal y portaba con un bastón de un diseño extraño:

-Mariscal García, agentes, pasen por favor, necesitamos tratar un tema importante -dijo señalando a unos asientos frente a la mesa

-Hace exactamente cinco horas, dos equipos de choque junto con la policía japonesa irrumpieron en dos hogares diferentes, donde los ex agentes Nabiha y Marcus de la división blindada; pero cumpliendo labores en la división de choque; fueron… ´´llamados´´ a atestiguar y dar información para la división de inteligencia, la cual ahora mismo sigue con el proceso de extracción de información -hablo uno de los hombres trajeados, tomo uno de sus maletines y de este saco varias hojas, fotos- mariscal García, esto fue lo que encontramos en las habitaciones de esos dos ex agentes

Me pasaron las fotos… son… fotos donde aparezco yo y Amanda, note como los demás miembros de mi equipo se acercaron, asomaron ligeramente y así como yo, estábamos asombrados, pero la foto que hizo que apretara mis puños fue una donde Amanda aparece sonriendo; un día que salimos de paseo; pero su cara rodeada con un plumón rojo y con una leyenda que decía

''Capturar sin rasguños''

Me deje caer de nuevo en el asiento, para luego alzar la vista:

-¿Dónde están esos desgraciados? -dije al conectarlo todo

-Ahora mismo nuestros agentes están sacándoles toda la información útil, lo que tenemos hasta ahora es que pertenecen a un pequeño grupo de trata de blancas -solo escuchaba más y más me enfurecía… Amanda… ella… la tenían en la mira, querían hacerle… de solo pensarlo me hierve la sangre

Aunque de pronto sentí como alguien colocaba su mano sobre mi hombro, alce la mirada, era Dina:

-Roberto, tranquilo -se dirigió a mí por mi nombre, y además está hablando con un tono algo más… suave

Ahí tome una gran bocanada de aire y me tranquilice:

-¿Qué puedo hacer? Lo que sea, esos desgraciados aún pueden tener otros subordinados

-Hasta ahora no hemos conseguido más información de cómplices -hablo ahora el coordinador Takeo- le mantendremos informado con todo lo que consigamos, pero nuestra recomendación es que cambie de vivienda, y eso mismo va para ustedes agentes -dijo el coordinador dirigiéndose a mis subordinados- sé que ustedes no aparecen en ninguna de sus fotos, y hasta ahora no han mencionado sus nombres, pero debemos de cubrir cualquier posibilidad de represalias contra ustedes

-Que lo intenten -dijo Janet con cierto tono fuerte- los destripare en cuanto traten de siquiera tocarme

-Admiro su confianza, agente Friedman -hablo Takeo- pero me preocupa más su familia anfitriona

-Coordinador -hablo Catalina, le note un claro tono de preocupación- ¿D-De verdad cree que puedan ir contra nuestras familias?

-No podemos confirmar nada por ahora, ahora mismo el único que tiene un riesgo real es el mariscal García, pero los convocamos a todos para que; además de estar enterados; puedan tomar una decisión apropiada, aun así, la corporación les ayudara y les brindaran de un teléfono satelital a sus familias anfitrionas con un botón de pánico, no solo contactara de inmediato a las fuerzas policiales sino a equipos de choque y de la blindada para cualquier circunstancia

-¿Qué hay de nuestro trabajo? -Hablo Mizuki- Nuestros clientes se verán en un mayor peligro

-Es lo más probable -hablo el coordinador- Miren agentes, entiendo que esta es una situación delicada, pero eh discutido con mis coordinadores y mariscales, podemos llegar a una solución para que ustedes puedan seguir laborando, y neutralizar la amenaza desde raíz

-Lo que sea necesario -dije al escuchar eso- no descansare hasta asegurarme que no habrá más riesgo para Amanda -ahí me puse de pie- estaré dispuesto a todo

El coordinador me analizo de arriba abajo, para luego esbozar una pequeña sonrisa:

-Ya que lo menciona, quizás ahora sea buen momento, mariscales -llamo a los otros dos agentes que estaban en la sala

-Debido a la situación, hemos analizado su desempeño en el campo de entrenamiento y trabajo, han sido uno de los equipos con mejor puntuación y un desempeño excepcional en el trabajo, desde su labor como guardaespaldas hasta reforzamiento de la ley

-Queremos que entrenen para acceder a la división blindada -hablo el otro de los mariscales- será un entrenamiento más pesado y especializado, pero no solo tendrán mejores trabajos, sino que también paga, claro, si superan el entrenamiento

-Es una decisión que se debe tomar en equipo -comento el coordinador Takeo- claro, si el mariscal decide proceder y su equipo no, se les asignara otro mariscal, mientras que García se entrena para acceder a la división blindada, no los obligare a tomar la decisión ahora -dijo el coordinador caminando hacia esa mujer que sostiene el bastón, esta dio un sobresalto y le entrego unos documentos- por ahora tengo que revisar algo, pueden retirarse

Mire de nuevo las fotos sobre la mesa… Amanda… estaba amenazada y ni siquiera lo sabíamos… en ningún momento sospeche de esto… carajo… tendré que avisarle de esto, pero no tengo idea de cómo decírselo:

-Mariscal -escuche de pronto a Dina- ¿Se encuentra bien?

Ahí me di cuenta de que ya el resto de mi equipo habían salido de la sala, esperaban fuera de la habitación, solo yo seguía dentro y Dina me saco del trance:

-S-Si, ya voy, solo… estaba pensando -dije caminando hacia la puerta, ya al salir suspiré pesadamente, para luego llevar mis manos a mi rostro

Me tome un buen rato para calmarme… simplemente eso es algo que no se puede dejar pasar como si nada, contrario a como lo explico el coordinador y esos hombres… como si pudiese dejar de lado que Amanda corría ese riesgo, luego de un momento voltee para con mi equipo, Janet estaba cruzada de brazos, Mizuki y Sloan estaban recargados contra el muro, Catalina sostenía su barbilla, parecía pensante, y Dina era la más tranquila, mirando a todos los miembros del equipo:

-No los obligare -hable- sé que la transición de equipos de choque, de un servicio de guardaespaldas a… lo que sea que se dedique la división blindada, es un paso grande

-Servicios de guardaespaldas, cazarrecompensas, contratos militares por instituciones, protección ejecutiva de alta clase y… trabajos especializados -explico Dina de repente

-Gracias… yo tomare ese paso pues quiero dar con esos bastardos, por lo que eh notado, la blindada tiene más autoridad y participación en las redadas y misiones junto a la policía, no estaré en paz hasta que todos los bastardos que querían dañar a mi pareja estén capturados… o muertos

Ellos me miraron, note como Janet volteo con Catalina, esta seguía desviando la mirada, entre el suelo o el muro:

-Una aracne nunca tiene miedo -dijo Janet apretando su mano derecha- y mucho menos una tarántula, lo seguiré, mariscal

-¿Aplastar criminales de alto calibre, y recibir una buena paga? Estoy adentro -dijo Mizuki esbozando una ligera sonrisa

-Sabes, podrías morir Mizuki

-¿Acaso te preocupas por mí?

-No, solo que ahora tengo una mejor razón para unirme -dijo esbozando una pequeña sonrisa

Ambas se miraron, pero solo sonrieron:

-Siempre me intereso la división blindada -comento Dina- además, así podre aplastar a esos desgraciados que puedan atentar contra Jun o Barrick

-Catalina -la llame- yo… asumo que entiendes que en las misiones que estaremos al ingresar a la blindada serán más fuertes y los enfrentamientos de vida o muerte

-Lo se… lo se… -dijo suspirando- quizás no estaba en mis planes… pero por un momento imagine que a mí me llamaban y Jun aparecía en esas fotos -ella entonces me miro, con una expresión seria- no sé cómo se siente ahora mariscal… pero yo simplemente estaría enojada, asqueada… y querría acabar con cualquier desgraciado que intente dañar a mi familia… lo seguiré, mariscal

-Ya que todos están dentro -comento Sloan de repente- parecería un cobarde al no unirme, cuenten conmigo

-Saben que… mejor ya no quiero unirme -dijo Catalina al principio con un tono serio, pero luego la vi sonreír- solo bromeo

-¡Oye! Solo no cuentes conmigo cuando te tenga que sacar una bala

-Rezo porque nunca suceda, eres capaz de tomarte el alcohol etílico para no ponerte nervioso

-¡Ven aquí! -y ahí empezaron una pequeña pelea de manotazos, pero con risas de entremedio

No pude evitar sonreír… puede que al principio no les agradaba, que tuvimos nuestros roces y choques, pero ahora, parece que me respetan lo suficiente:

-Gracias -dije dando una ligera reverencia- de verdad, yo… tengo que irme, tengo que avisar a Amanda

-Entiendo, mariscal -dijo Janet- creo que todos queremos volver a casa y cerciorarnos que todo está bien

-Cuanto antes mejor -dijo Catalina

Luego de eso me dirigí a la salida del edificio, a paso apresurado y en ocasiones abriéndome paso entre algunos agentes, solo quiero llegar al apartamento.

Mientras esperaba a un taxi, llame al apartamento:

-Vamos… contesta, contesta

-¡Hola! ¿Quién llama?

-¡Amanda! Soy yo, Roberto -el solo escucharla me llena de alivio

-¡Hola Robie! ¡Que gusto que llames! ¿Cómo estás? ¿Todo va bien en tu trabajo?

-S-Si Amanda, de hecho, nos dejaron terminar el turno antes, ya voy camino a casa- justo en ese momento encontré un taxi vacío y le di la dirección del apartamento

-¡Que bien! ¿Te gustaría salir hoy? Hace un tiempo que no salimos de paseo y me encantaría pasar algo de tiempo contigo -dijo con ese tierno tono de voz

-Yo… si Amanda, solo que tenemos que hablar de algo

-¿Ocurre algo?

-Si… solo que esto lo tenemos que hablar en persona

-Está bien Robie, como desees… ¿Ocurrió algo malo?

-Ya te lo diré… es más… ¿Podrías preparar tus maletas?

-¿¡Eh!? ¿¡Que ocurrió!? ¿A-Acaso… n-no me quieres como huésped?

-¿Qué? ¡No! Claro que no querida… es… algo muy complicado, te lo explicare en persona, pero no tiene que ver con eso, solo prepara todo para empacar

-E-Esta bien, aquí te espero Robie

Luego de eso colgué y deje que el tiempo pasara, finalmente llegue al apartamento y pague al taxista, en la entrada alguien estaba recargado contra el muro, el me hizo un gesto y movió su chaleco de cuero, un dragonewt masculino, al mover su chaleco revelo un parche con el logo de la corporación, yo solo le sonreí y asentí, el volvió a mirar al frente y por mi parte ingrese de inmediato, corrí hasta el tercer piso y toque la puerta, para ser recibido por Amanda:

-Hola Roberto -dijo con ese tono serio, se le nota preocupada

-Amanda… ven, tenemos que hablar -dije guiándola hasta el sillón y que tomara asiento a mi lado- Amanda… querida, hoy en el edificio de la corporación me informaron que… hace algunos días unas personas nos estaban siguiendo, tomaron fotos en algunas salidas y… al parecer nos tenían fichados para… -ahí me detuve, su mirada… esta confundida, me mira atónita… aterrada- para algo que aún desconocen… aun tratan de conseguir información, pero nos recomendaron salir de aquí, cambiar de vivienda

Ella me miraba aun confundida, sentí como soltaba mi mano ligeramente, yo solo la moví ligeramente y ella bajo la cabeza, mirando a los lados… lo está digiriendo… recordé aquello que me dijo, sobre cómo se llega a sentir cuando la abrazo, la traje conmigo lentamente, pero pronto me rodeo en sus brazos, hice lo mismo, llevando mi mano a su cabeza y acariciando gentilmente su nuca y cabello:

-Tranquila… sé que es algo… difícil de digerir, pero… aquí estoy, y estaré siempre aquí, contigo

-Gracias Roberto -dijo aplicando más fuerza en su abrazo

Seguimos así por un rato, acariciaba su cabeza y pelo, bajando hasta su espalda y volviendo a subir, podía sentir su respiración, algo pausada y el latir de su corazón, yo simplemente me dedique a calmarla en silencio… tal como había hecho en otras ocasiones, con civiles recién rescatados, testigos de homicidios… mis compañeros de escuadrón heridos, que aferraban sus manos a la mía ante el dolor y frio que provocan las heridas de bala.

Luego de un rato Amanda rompió el abrazo y me regalo su hermosa sonrisa:

-Gracias… yo… solo no se… ¿Por qué?

-Es… En el mundo hay gente que no tiene escrúpulos… y malvada, pero yo estoy aquí para ti -dije tomando sus manos, mirándola directo a sus hermosos ojos- seré tu escudo, y evitare que cualquier infeliz te haga daño, es mi juramento ante ti, Amanda

-Roberto… -Ahí ella me volvió a abraza- gracias, mi valiente héroe

Yo solo sonreí al notarla algo más tranquila, luego de estar abrazados por un rato nos separamos y comenzamos a empacar, mientras que contactaba a mi hermana:

-Hola Rob -escuche a Valeria- ¿Cómo estás?

-Bien hermana, gracias… necesito que me ayudes con algo ¿Puedes traer la camioneta al apartamento? Vamos a mudarnos

-¿¡Que!? ¿De qué hablas?

-Es… complicado -voltee para mirar a Amanda, ella asintió mientras seguía guardando su ropa en una de sus maletas, yo solo suspire- hoy me enteré que unas personas nos han seguido; ya fueron arrestados; pero nos recomendaron cambiar de vivienda para evitar cualquier incidente… y no quiero que a Amanda le ocurra algo

-Dios santo… hermano… n-no sé qué decir -dijo tomándose un segundo de silencio- s-sí, la llevare en cuanto pueda, te enviare un mensaje ¿Has pensado donde se van a quedar?

-Por ahora lo mejor será en un hotel o motel, algo para hospedarnos momentáneamente, ahí revisare otras opciones para largo plazo

-Ya veo… bueno, llegare en un par de horas, solo tengan todo listo

-Eso hare -dije con una pequeña sonrisa- gracias, hermana

-No es nada hermano

Ahí colgué y suspire, tengo que guardar todo rápido para buscar algún lugar donde hospedarnos, pronto me dirigí al cuarto principal, Amanda estaba empacando sus libros en una de sus maletas, mientras que el ropero ya estaba totalmente vacío:

-¡Oh! Mira, y-ya doble tu ropa, solo necesitas guardarla -dijo sonriéndome

-Gracias querida -saque mis maletas de debajo de la base del colchón

Termine de acomodar toda mi ropa y las cajas con recuerdos, además de mi calzado y otras prendas en varias de las maletas que traje todo, también mis pertenencias como las consolas y laptop, la despensa la logramos acomodar en algunas bolsas que guardábamos para la basura, no eran muchas cosas, hoy hubiese sido un buen día para hacer la despensa.

Luego de unas horas esperando a Valeria, Amanda estaba recostada en el sillón conmigo, con su cabeza sobre mi regazo, me mantenía acariciando su cabeza mientras revisaba posibles lugares donde hospedarnos, ahí apareció el mensaje de mi hermana, anunciando que ya llego y esta abajo:

-Llego Valeria, vamos, para bajar todo -dije para que ella se levantara

-Oh, claro, sí, yo te ayudo

Tomamos las primeras maletas, las más grandes, y bajamos la primera tanda; admito que, la fuerza de Amanda siempre me asombra, estaba cargando cuatro maletas bien cargadas con ropa, libros y calzado; sí que demuestra su fuerza:

-Suban todo en la parte de atrás -dijo Valeria cuando nos vio, abriendo la cajuela de la camioneta tipo pick up, una Ford lobo; la favorita de mi padre- ¿Falta algo más?

-La cama y el marco donde duermo en la sala

-No te preocupes, papá se encargará de que la envíen a donde se hospeden -dijo haciendo un pequeño ademan

Ya arriba Amanda subió en los asientos traseros conmigo, recargando su cabeza en mi hombro, yo acariciando su cabeza y hombro:

-Déjame enviarte la dirección del hostal

-No te preocupes hermano -dijo Valeria sonriéndome- me tomé mi tiempo y encontré un lugar que será perfecto para ustedes, pero antes ¿No quieren cenar algo? Supongo que ha sido un largo día, y una buena cena no les caerá mal

-Me parece una buena idea ¿Qué te parece Amanda?

-Si, me gusta la idea -dijo sonriendo ligeramente

-Muy bien, pónganse cómodos, tengo un lugar perfecto para una cena familiar

El camino fue algo silencioso, Amanda seguía recargada contra mí, pensante… por mi parte estoy acostumbrado; la guerra contra el narco nos enseñó a sentirnos así… que en cualquier momento algún sicario saldría de entre la multitud, disparando su arma contra nosotros, estando en casa, en algún puesto de tacos o haciendo nuestras actividades de civil… pero Amanda, que no tiene un entrenamiento y es un ángel… debe estar aun con el shock.

Paso un tiempo cuando estábamos saliendo de las zonas más densas de Tokio, y llegamos a lo que parecen barrios de casas habitaciones, con pocos restaurantes a la vista, o puestos de comida, creo que incluso ya es otra prefectura:

-Valeria ¿A dónde nos llevas?

-Calma hermano, ya estamos llegando -dio vuelta en una de las calles y llegamos a otra de esos barrios, son casas grandes… sé que ahora mismo no puedo pagar una casa aun con todos mis ahorros y sueldo… pero es mi objetivo a largo plazo- oh, ya llegaron

Ahí pude ver el auto de mamá frente a una de las casa, estaban mis padres ahí, conversando.

Valeria se detuvo tras el auto de mi madre y bajo de la camioneta:

-¡Vengan! -dijo al bajar, haciéndonos un ademan

Amanda me miro extrañada, yo solo levante mis hombros, no sé qué está haciendo Valeria.

Bajamos de la camioneta, estábamos frente a una casa de dos pisos con jardín frontal, tiene un garaje y un gran ventanal frontal donde se puede ver la sala en el primer piso, además de un par de ventanas bastante amplias de la parte del segundo piso y un barandal metálico desde lo que parece ser una terraza techada, es una casa del estilo moderno, aunque con techos a dos aguas:

-Hola hijo -saludo mi padre- Valeria nos dijo lo sucedido… espero que no haya problema

-No papá, no ocurre nada, se los iba a reportar hoy mismo, solo quería estar en otro lugar, Pero ¿Qué hacen aquí?

-Bueno, tu aviso llego cuando revisábamos algo de los negocios de la constructora, así que cenaremos aquí -dijo Valeria con una sonrisa- no se preocupen, la casa está terminada y tiene todos los servicios

-Es una casa bonita -comento Amanda

-Me alegra, eso ya es buena señal que esas semanas sin sueño y litros de café no han sido para nada -dijo lanzando una carcajada… si, el trabajo de mi hermana a veces es cruel, pronto ingresamos por la puerta principal- por cierto ¿Notas algo diferente, Amanda?

-¿A qué te refieres? -pregunto cuando ingresamos, es una casa espaciosa- Oh ¡No tuve que agacharme para entrar! La puerta es lo suficientemente alta

-Es parte del nuevo proyecto de Hashimoto & Partners, las extra especies son relativamente nuevas; pero igual de numerosas que los humanos; y pocas inmobiliarias se han dedicado tanto a ellas -dijo con una sonrisa de orgullo- fuera del proyecto con el otro despacho, por el lado del negocio familiar, empezamos a diseñar hogares mejor adaptados a especies algo más grandes, desde los escalones con el peralte algo más alto, o escaleras especiales para centauros; pueden subir las normales, pero el peralte es tan bajo que es incómodo para ellos; hasta simplemente dimensionar todo para las especies grandes

-Interesante -comente mirando el interior de la casa, si, se nota la altura del techo, los marcos de cada puerta y accesos a otros cuartos, seguíamos caminando juntos mirando el interior de la sala, que conecta con un comedor y este la cocina, todos bastante más amplios que los del apartamento- ¿Y porque nos trajiste?

-Oh bueno, quería que la vieran, además me ayuda a verificar si nuestras estimaciones con los análisis eran ciertas, y bueno, ver que opinan de los cambios en dimensiones

-Es bueno saber que consideran a especies grandes como la mía -dijo Amanda con una sonrisa

-Todos tenemos derecho a una vivienda digna ¿No creen? Bueno ¡Vamos a cenar! Que hoy debió ser un día largo para ustedes

-Lo será más si no encontramos donde hospedarnos -comente

-¡No seas amargado! Solo cenemos

-Ordenamos una pequeña cena -comento mi padre ingresando tras nosotros, con mi madre caminando a su lado- un plato de sushi y algunos postres

-Espero que les guste -dijo mi madre- es del restaurante que ordenamos comida para las reuniones de negocios

-Se los agradezco mucho -dijo Amanda dando una reverencia

-Gracias mamá, papá… luego de todo el apetito ya me regreso

Caminamos hasta el comedor; es curioso; si se nota la amplitud del lugar, de la sala de estar, el comedor y cocina, pero no hace ver a mi hermana ;siendo de una estatura promedio; muy pequeña, cosas de arquitectos, ellos saben mejor que nadie manipular cosas como la perspectiva y los espacios:

-¡Mira Robie, la cocina es encantadora! -dijo Amanda adelantándose, ingresando a ella

Me asome y es bastante espaciosa, tiene un bloque central de cajones y seis quemadores de buen tamaño, además de la cubierta de acero inoxidable, además del horno y a su alrededor más muebles de cajones, alacenas, un refrigerador de gran tamaño y un microondas:

-¡Esta totalmente equipada! ¡Y es tan espaciosa! -dijo dando una vuelta en el pasillo que se formaba con el bloque central y los muebles de alrededor

-¿Qué te parece? -comento Valeria con una sonrisa

-¡Es amplia! Lo suficiente para moverme de un lado al otro sin chocar con los muebles o cajones, incluso dos personas podrían cocinar aquí sin chocar tanto

-Me alegro, el del apartamento era algo apretado, aquí lo adecuamos con la envergadura obtenida de algunos análisis a algunas especies; podría parecer que no; pero cuando el mínimo de estatura en las especies grandes es de 1.95 metros y llegan hasta los casi 3 metros, ya es necesario algunas adecuaciones

-Qué bueno que lo consideran -dijo Amanda con una sonrisa- sería muy divertido y cómodo cocinar en una cocina así

-Si… quizás más adelante, querida -dije con una sonrisa, aunque algo triste… me encantaría darle a ella un hogar así, quizás no hoy ni mañana, pero será pronto, eso espero- aunque por ahora se ha demostrado que esta enana hace bien su trabajo

-¡Siempre lo eh hecho bien! ¡Y no me digas enana! -dijo dándome un pequeño puñetazo en mi brazo, yo solo reí

Luego de ello nos dirigimos al comedor, cada uno tenía un plato frente a si, más un pequeño plato con salsa de soya y otro con rayadura de jengibre, mientras que en el centro el gran plato de madera; con una pequeña red metálica para un segundo piso; con sushi:

-Espero que no te parezca demasiado, Amanda -dijo mi madre con una sonrisa- es solo que mis pequeños comen bastante

-¡Mamá! -le replicamos al instante

-No se preocupe, señora Tamiko -dijo Amanda con una gran sonrisa- luce delicioso, además, así Robie y Valeria se mantendrán en su peso

Yo solo me sonroje y tome ya un par de piezas de sushi, Valeria estaba igual, pero al notarnos solo sonreímos:

-Hijo -llamo mi padre- sobre la situación… cualquier cosa que necesiten, aquí estaremos, no queremos que creas que nos molestas

-No papá, nunca lo creería con algo así -dije luego de pasar una pieza de sushi de salmón- por ahora me han ayudado bastante en sacar todas las cosas del apartamento

-Para eso estamos hijo, para apoyarte -dijo mi madre

Yo solo les sonreí, y me centre en comer algo, hasta ahora siento ya a mi estomago exigir comida, pasamos un rato conversando sobre la casa, por como notamos cosas como el alto del techo o detalles como los vanos de la puerta, mi hermana se notaba bastante entusiasmada con esto.

Luego de la cena, Amanda acompaño a mis padres al segundo piso, querían obtener de ella algo más de información:

-Hey, hermano -me llamo Valeria- ¿Podemos sentarnos un rato aquí? -dijo mientras tomaba asiento en los primeros escalones de la escalera

-Claro -dije sonriéndole, tomando asiento a su lado

-Sabes… esto me recuerda un poco a la situación en México, esos días que… bueno, partías y corríamos cierto peligro

-Nunca me gusto ese sentimiento -dije suspirando- por mi culpa corrían peligro, pero… ustedes siempre me apoyaron en haber ingresado al ejercito

-¡¿Y como no lo haríamos?! -exclamo extendiendo sus brazos a los lados- ¡Eres mi hermano! Además, un guerrero valiente, aun estando fuera, lejos de donde vivíamos, siempre nos cuidabas de una u otra manera -dijo sonriéndome- y eso es algo que siempre eh admirado de ti

-Son mi familia -dije sonriéndole- son lo que más aprecio en la Tierra

-Y además eres tierno -dijo sonriéndome, aunque luego suspiro mostrándose algo más alicaída- aunque… me duele no haber podido mostrarte más apoyo

-¿De qué hablas?

-Pues… esos días que llegabas con nuevas heridas… o algo… frio, distante -dijo juntando sus rodillas, bajando su cabeza hacia ellas- notaba cuando te cambiabas algunos parches y vendas, con esas marcas de bala… o que tenías en ocasiones la mirada perdida… y yo solo estaba ahí, sin hacer nada, y tu perdiendo sangre o tu sanidad mental

-Valeria… no digas eso -dije mirándola preocupado- tú, mamá y papá han hecho demasiado por mí, aun cuando no lo parezca -dije sonriéndole, la moví para que me viera a los ojos- el apoyo que tanto me mostraron, su atención y el simple hecho de estar ahí y compartir alguna comida, cena o día festivo… me alegraba demasiado el alma, ustedes han sido aquello que me motiva a luchar

Ella me miro sorprendida, y luego sonrió:

-Y además de valiente, eres humilde… te quiero, hermano -dijo para de pronto abrazarme

-Y yo a ti, hermana -dije envolviéndola en mis brazos

Luego de un rato escuchamos los pasos de mis padres y Amanda, vienen desde arriba, nosotros ya habíamos cambiado de tema, esta vez a que Pérez y Valeria habían estado conversando desde hace tiempo:

-¡Robie! ¡Tienes que ver los cuartos de arriba! ¡Son tan amplios y cómodos! -dijo con una gran sonrisa

-Me encantaría querida, pero ya es algo tarde… recuerda que aun debemos encontrar donde hospedarnos

-Oh… cierto -dijo bajando ligeramente sus orejas- l-lo olvidaba

Mis padres me miraron preocupados, pero luego sonrieron ligeramente:

-Hija, nosotros nos retiramos, Amanda nos dio más información, la dejaremos en la mesa del comedor de nuestra casa

-Claro mamá, papá, igual en un rato me voy

-Con cuidado, descansen -dijo mi madre al retirarse, antes de eso, nos dio un abrazo a todos

-Bueno grandote, yo creo que también me tengo que retirar -dijo volteando con nosotros- pero bueno, al menos la casa es bastante cómoda y cálida, especialmente para especies grandes ¿No creen?

-Bastante -dijo Amanda con una sonrisa- nunca tuve que agacharme al pasar por puertas, o sentirme atrapada en los pasillos o muebles como las sillas

-Incluso para humanos, hay algunos tan altos como yo o hasta más que supongo tienen los mismos problemas

-Entiendo, si, es bueno saberlo… y que bueno que les parece una casa cómoda, porque -ella entonces llevo su mano a su bolsillo trasero y saco un par de llaves- es para ti

Ahí parpadee un par de veces, viendo las llaves colgando de la mano de Valeria, de su dedos que sostenían el llavero y esto hacía que se columpiaran de un lado a otro:

-¿Q-Que? -fue lo único que pude decir

-¿Ya estas sordo? Es para ti, hermano

-N-No… no estoy de humor para tus br-

-¡No estoy bromeando! -dijo levantando la voz, pero luego sonriendo- es… lo que platicábamos hace poco, sobre… sentirme impotente, verte tan herido física y psicológicamente… siempre me sentí pésima, quería darte algo más, hacer más palpable el respeto que siento por ti y la admiración -dijo sonriéndome, paso su antebrazo por sus ojos, note que estaban llorosos- y… bueno, me pareció una buena idea un hogar como siempre lo has querido, como esas veces que charlábamos y me describías como seria tu casa ideal -ahí volvió a extenderme las llaves- anda… quítate por un momento ese lado humilde, y acéptala, es un regalo de toda tu familia

Mire a su mano con las llaves y luego a Amanda, ella estaba totalmente sorprendida, sus ojos bien abiertos y ambas manos las llevo a su boca, incrédula de lo que dice Valeria:

-Gracias hermana -dije tomando las llaves, y pronto para abrazarla, pero entonces ella alzo su mano

-Me encantaría, pero, creo que sería mejor si te pones cursi con tu florecita europea -dijo guiñándome

Ahí entonces me gire con Amanda, y ella volteo a verme, esboce una gran sonrisa y ella también, simplemente nos unimos en un fuerte y cálido abrazo, es… mi corazón está latiendo demasiado rápido, casi que puedo sentirlo salir de mi pecho:

-¡Felicidades Robie! -exclamo Amanda de pronto levantándome con ese fuerte abrazo, y girando sobre el lugar- ¡Ahora tienes un hogar propio!

Yo solo pude reír al escuchar eso… nunca pensé que algo así sucedería, y tan pronto, luego de que rompí el abrazo con Amanda me gire para con Valeria, ella solo me regalo una sonrisa:

-Es de parte de todos, mamá, papá, los abuelos, y mía -ahí dio una reverencia- por todo lo que has hecho y logrado, no solo para nosotros, sino para con la ciudadanía ¡Pero ya fue mucho! Vamos a bajar todo de la camioneta, que luego les vuelan las cosas

Yo solo pude reír y suspirar… siento, que es demasiado, pero toda mi familia se esforzó por esto, lo que puedo hacer es agradecérselos de manera que mejor se.

Protegerlos, y estar ahí para ellos.

Sali junto a Amanda y pronto bajamos todas nuestras pertenencias, que habíamos empacado, Valeria se despidió y antes de irse me dio un abrazo, para luego solo ir a la camioneta de papá e irse.

Yo solo sonreí y me despedí desde lo lejos, antes de entrar miré la fachada de la que será mi nuevo hogar… a veces la vida es algo más amable:

-¡Vamos Robie, aquí arriba están los cuartos! Tus padres me los enseñaron ¡Son muy amplios! -dijo con gran emoción

-¡Voy querida! -conteste desde abajo mientras ella ya había subido las escaleras

La emoción simplemente le gano al igual que mí, y me apresure a subir, ella me esperaba frente a una puerta:

-¡Después de ti! Quiero ver tu expresión -dijo con una sonrisa

-Bueno, veamos que hizo mi hermana -dije colocando mi mano sobre la perilla

Al empujar la puerta revele el cuarto… uno con una vista preciosa.

Un cuarto de muros blancos y duela de madera como el resto de la casa, pero con una puerta deslizable de cristal para conectar una pequeña terraza con una vista hacia la ciudad; la zona residencial sube por una pequeña colina, y gracias a que los demás edificios de la zona no pasan de tres pisos; se logra una vista hacia los rascacielos del centro de Tokio; además de la vista, está la gran cama matrimonial sobre una base de madera oscura, un tocador frente a esta, y un par de puertas, uno para un baño completo y otra para un gran ropero, perfecto para acomodar toda nuestra ropa y aun tener algo de espacio extra:

-Cómodo ¿Verdad? -comento Amanda

-Si… es acogedor -dije sonriendo ampliamente, caminando dentro del cuarto y dejando las maletas en el suelo

Me dirigí hasta la puerta corrediza y la empuje para salir a la terraza, esta conecta a la otra terraza de mayor tamaño, donde están los tendederos para secar la ropa y lo que parece ser un asador de metal… ellos debieron de amueblar la casa también, me recargue en el barandal y admire el paisaje, luego baje la mirada y note el patio, donde un pequeño cobertizo de madera está en la esquina más al fondo, y el patio de césped natural y de un tamaño perfecto para reuniones con amigos o mi familia:

-Dios… -dije bajando mi cabeza y llevando mi mano a mis ojos, para luego pasarla por mi frente- Es… no puedo aun creerlo

Escuche los pasos de Amanda desde atrás de mí, y note como se recargo contra el barandal metálico, tome una gran bocanada de aire y voltee con ella, simplemente estaba recargada con sus manos juntas, ella noto que la miraba y volteo, para regalarme su hermosa sonrisa:

-Es algo inesperado ¿Verdad? -dijo con una sonrisa

-Demasiado…

Ahí me gire y me deje caer en el suelo, sentándome y pegando mi espalda en el barandal, Amanda me acompaño y se sentó a mi lado, pero ella doblo sus rodillas hacia arriba para abrazarlas, mientras que yo extendí mis piernas:

-Es solo… es toda una casa, con muebles, con… no puedo…

-Si, quizás sea mucho -dijo de pronto Amanda- pero una vez mi querida abuela me dijo que los regalos que vienen de la familia son los mejores regalos del mundo -dijo mirando al cielo oscuro, con un par de estrellas visibles- Tiempo atrás cuando pasaba por mi adolescencia mi abuelita me dio un regalo, era un vestido muy bonito -dijo sonriendo, me miraba en todo ese tiempo, y podía notar que remembraba todo con cariño y nostalgia, se le nota por su tono de voz- un vestido de una pieza, de color blanco, con detalles dorados, mi abuelita lo mando a hacer y bueno… algo de esa calidad no pudo ser barato, o algo así, y aunque era un vestido hermoso, hasta cierto punto me sentía mal porque hice que mi abuela gastara tanto en el… ella lo noto cuando le preguntaba por quién había sido el sastre, y ella simplemente me dijo ''Los regalos de alguien que te ama, son aquellos que vienen desde lo más profundo de su corazón'' -dijo entonces derramando una pequeña lagrima, y de inmediato la seco con su antebrazo- d-disculpa, es solo… son recuerdos muy tiernos

-No te preocupes -dije sonriéndole, acercándome más a ella y pasando mi brazo tras su espalda, para traerla hacia mí, y ella simplemente se recargo contra mí- quieres mucho a tu abuelita ¿No?

-Si… ella ya descansa en paz -dijo suspirando- pero lo que quería llegar es… por más que un regalo pueda ser pequeño o parezca simple, o quizás grande y ostentoso, pero que viene de alguien que te ama… entonces es un regalo que viene desde lo más profundo de su corazón -ahí ella volteo a verme, me gire para ver sus hermosos ojos- lo hicieron porque te aman, Robie, porque son tu familia, y quieren darte algo especial, creo que no sería buena idea negar algo así

-Tienes razón -dije suspirando, pero sonriéndole, bese su frente y ella solo dejo escapar una risita mientras su cola comenzaba a agitarse de lado a lado- se molestarían si empiezo a pensar en regresar la casa… es solo… no lo esperaba, la sorpresa fue tan grande que incluso olvide por un momento el porqué de todo esto

-Oh… cierto -dijo bajando ligeramente sus orejas- t-también lo olvide

Ahora me siento mal de recordarlo, pero entonces bese la mejilla de Amanda y la traje conmigo:

-No te preocupes, me asegurare que nada te ocurra

-Lo sé, mi querido guerrero -dijo abrazándome- solo… cuídate mucho

-Tendré cuidado, querida, volveré para la hora de la cena, te lo aseguro

Luego de eso nos miramos, y unimos nuestros labios en un tierno beso, luego de unos segundos lo rompimos:

-Sera mejor guardar todo

-Claro, además, la brisa es buena, pero es algo incomodo -dijo Amanda con una pequeña risita

Nos levantamos con un brinco y pronto acomodamos nuestra ropa en el gran ropero, la mitad derecha es de Amanda y la mitad izquierda es de mi ropa, deje cosas como mi consola y laptop en la sala de estar, además de un par de estatuillas que habíamos ganado con Otto.

Además de dejar algunas de las cosas que vaciamos de la alacena; no era mucho, ya tocaba hacer las compras; luego de acomodar todo nos dirigimos hasta nuestro cuarto, en lo personal me deje caer sobre la cama, mientras, Amanda salía del baño ya con un cambio para dormir:

-¿Cansado?

-Un poco -dije mirando al techo, luego volviéndome a sentar para sonreírle- hoy fue un día largo -mi celular de pronto sonó y lo tome, aunque el número era desconocido- ¿Diga?

-¡Hola Roberto! Soy yo, Catalina -saludo esa voz característica

-Oh, hola, Catalina -al decir ese nombre Amanda de inmediato me volteo a ver… eso es malo- ¿Qué pasa?

-Nada, solo llamo a mi jefe para saludar… y bueno… ¿Esta bien? ¿No ocurrió nada?

-Para nada, tomamos las medidas correspondientes y estamos en una vivienda diferente -dije volteando con Amanda, sonriéndole, ella parpadeo un par de veces y me regalo su sonrisa

-Es bueno saber eso ¿Cuál es su dirección? Janet estaba preocupada, y quería saber para por si necesita ayuda y le dará una mano… más bien, garra

-¿Janet? ¿Preocupada por mí? Eso sí que es una sorpresa -dije riendo, sé que solo bromea, es lo habitual de ella, tomé la dirección del mapa que aparece en mi celular y se la di a Catalina

-Muy bien, lo tengo anotado, no se preocupe, le aseguro que Janet tendrá sus ojos bien abiertos, sería una pena que perdiéramos a nuestro líder tan pronto

-No lo harán, te lo aseguro

-Eso espero, bueno mariscal, cuídese ¡Duerma bien!

-Igualmente

Luego de eso colgué, apenas me giré Amanda se dejó caer sobre la cama, acostándose de lado para verme directamente:

-¿Quién era, Roberto? -pregunto… cuando dice mi nombre con ese tono tan serio no es buena señal

-Solo una de mis compañeras del trabajo, quería saber si todo estaba bien

-Oh ¡Qué bueno que pregunta! -dijo con una sonrisa- eso implica que se preocupan por ti, solo espero que sea solo por tu seguridad -dijo sonriéndome

Yo solo pude reír y me moví a su lado, para abrazarla; es adorable cuando se pone celosa:

-No te preocupes, solo tengo ojos para ti

-N-No es que este cel-

La interrumpí besándola en la boca, ella simplemente acepto el beso, gire para ponerme sobre ella y continuar el beso, este paso de uno común a uno muy apasionado, ese aroma de frutas que ella emana y el calor de nuestros cuerpos, simplemente adoro esta sensación.

Corte el beso y ella me miro con una gran sonrisa, fue entonces que ella giro para ponerse sobre mí:

-Eres muy tierno -dijo Amanda besando mi mejilla, luego, simplemente acostando su cabeza sobre mi pecho

Si… es algo pesada; pero nunca diría nada sobre su peso, es lo último que le debes decir a una mujer; pero es extrañamente reconfortante. Moví mis brazos para sacarlos de bajo ella y simplemente comencé a acariciar su cabeza y sujetarla de su cintura, mientras se mantenía acostada sobre mí:

-Robie… ¿Cómo lo haces?

-¿De qué hablas? -cuestione a la pregunta repentina

-Estar tan… estar tan tranquilo, aun con todo esto -dijo manteniendo su cabeza contra mi pecho, sin dejar ver su rostro- no tener miedo

-Sabes… si te soy sincero, siento miedo

Pareciese como si esas palabras fueran mágicas, pues instantáneamente se levantó apoyando sus manos en la cama, para mirarme con ambos ojos bien abiertos y una expresión de sorpresa, que le siguió una de confusión:

-¡Pero tú nunca tienes miedo! -grito sorprendida- ¿C-Como?...

-Aquellos que dicen nunca sentir miedo son mentirosos… o gente estúpida -dije mirándola a los ojos- el miedo es un sentimiento completamente natural

Ahí me detuve para acomodarme mejor, ella se mantuvo sentada frente a mí, mientras que yo logré sentarme y tomarla de sus manos:

-Es aquel sentimiento que marca una pauta en una situación, nos ayuda a diferenciar las situaciones de riesgo o una normal, pero lo que debemos hacer es controlarlo y nunca ceder a el -ahí acaricie su rostro- Murad, aquel combatiente iraquí me enseño que negar sentir miedo es una de las cosas más estúpidas que se pueden hacer, y lo mejor es sobreponerse a él, nunca decir que no lo sentimos, pero nunca dejar que nos domine

Ella me miraba asombrada, confundida, pero entonces parpadeo un par de veces y se mostró algo más calmada:

-Y-Ya veo… e-es solo, luces tan calmado y tranquilo, que pensé que no tenías miedo… y-yo ni siquiera podía doblar bien la ropa -rio apenada- t-tuve que verte para recordar bien como era… y-y

-Querida, calma -dije acariciando su rostro con delicadeza- estoy aquí, puede que tengas miedo, que pierdas el control; nadie está listo para algo como lo que hoy sucedió, pero te prometo… no, te juro -dije tomando sus dos manos- que aquí estaré, que te protegeré, que atrapare a los desgraciados que querían dañarnos… y nunca más tendremos que preocuparnos de ellos

Ella me miro a mis ojos, anonadada, pero pronto dibujo una sonrisa, le regale mi mejor sonrisa y ella simplemente me abrazo, volviendo a nuestra posición original, con Amanda estando sobre mí, envolviéndome en su brazos y yo acariciando su espalda y cabeza, pasando mi mano por su suave cabellera con esa fragancia de frutas:

-Siempre sabes cómo darme calma -dijo en este cálido abrazo

-Solo puedo ver esa hermosa sonrisa cuando estas en calma

Ella solo rio y se acomodó mejor sobre mí:

-Así estoy muy cómoda… podría quedarme dormida en cualquier momento -dijo ella con una voz algo más suave

-Lo mismo digo, es bastante cálido

Pasaron los minutos y el sueño me ganaba, pasaba lentamente mi mano por la cabellera de Amanda hasta su espalda, sintiendo su suave respiración y como ella simplemente se mantenía adherida a mi cuerpo

Los segundos pasaban, y yo simplemente cedi al sueño…


Notas del autor: ah… si bueno, quizás este capitulo sea algo chocante o resulte ser de fuerte impacto, pero ya hay que desarrollar el conflicto.

Ahora si, me tomo demasiado, entre que no me sentía con ganas de escribir por las tareas de la facultad; entre cosas como presentar proyectos urbanos y otros proyectos privados; pero pues… ya finalmente tengo algo de tiempo con esto de la cuarentena.

Les agradezco mucho a aquellos que siempre esperan pacientes a un nuevo capitulo ¡Y aquellos que han añadido la historia a su favoritos o follows en estos días! Me alegra que aun con todo este tiempo que ah pasado, la historia siga gustando, y espero que así siga.

¡Hasta luego!