Castiel, luego de ciertos sucesos que llevan a la pérdida de su novio Dean, comienza a escribir cartas en su diario para así lograr expresar los sentimientos que guarda para sí mismo y que lo atormentan cada día, aún sabiendo que aquellas palabras jamás serían leídas por su destinatario.
Con el corazón en mano, Castiel se dispone a escribir todo lo que piensa, sacando el dolor y plasmandolo en palabras que su boca jamás se habría atrevido a decir.
