Martes 17 de abril, 2018.

Querido Dean:

No sé por dónde empezar a escribir esto, no es fácil para mí hacerlo, pero supongo que era mejor a tratar de explicarle a alguien lo que sentía y tener nuevamente que lidiar con esa mirada que todos me lanzaban, cargada de pena, como si fuera un pequeño corderillo que no sabe lidiar con el dolor que le consume. Era una mirada cómo si me estuvieran a punto de llevar al matadero, y no llegaba a soportarlo.

Aún sigo sin creer que ya no estés aquí, a mi lado, llenando mi rostro de besos mientras murmuras cuánto me amas y acaricias mi mejilla. No logro sacarme de la mente tu nombre, no logro conciliar el sueño desde que te fuiste y no logro detener el huracán de preguntas que golpean con fuerza cada espacio de mi mente.

Me siento indefenso, con un enorme vacío en el espacio en dónde mi corazón se encuentra, es una pesadumbre que me está ahogando. ¿Te has sumergido en el agua y obligado a quedarte en el fondo, sintiendo tus pulmones comenzar a arder, deseando algo de aire?

Así se sentía, quizá, multiplicado por mil.

¿Me merecía esto, Dean? ¿Merecía que me dejaras sin explicación alguna?

Nos dejaste, a mí, a Sam, a Charlie, a tus padres y aunque ellos han recurrido a la policía para que te encuentren, sus ojos me reflejan la verdad: no lo harán, jamás lo lograrán, porque tú no quieres que te encuentren.

La policía fracasará y mis esperanzas de volver a probar tus labios, de sentir tu calor en un abrazo, tu amor, se desvanecían.

Ha pasado una semana y es como si me hubiesen lanzado al mismo infierno, como si el cielo que tenía contigo abriera sus puertas y me dejara caer en un profundo abismo.

Ayúdame a entender, porque una pequeña parte de mí desea odiarte por abandonarme. Y aún así, el amor que siento por ti es más fuerte.

Regresa a mí, mi amor.

Regresa a casa.

Siempre tuyo,

Cas.

Fanfic basado en la canción de Sam Smith: For the lover that I lost.

Los personajes de esta historia no me pertenecen a mí, son propiedad de Eric Kripke.

Un au estilo juvenil de la serie Supernatural.