Les classiques miraculeux
Por Kou Kuroi (Ai Daidouji)

ATENCION: Los personajes presentados en esta historia no me pertenecen, son creación de Thomas Astruc.
Las historias aquí relatadas tampoco son de mi propiedad, yo solo las he cogido y modificado para hacer una parodia sin fines de lucro.
Avisar también de que los personajes pueden salir algo OOC.

Sin más, os dejo con la historia, ¡espero os guste!

Cuento I: Le petit Chaperon Rouge

3

2

1

¡Acción!

Era ser una vez, una niña que era querida por todo aquel que la conocía, pero mas por su abuela, y ya no quedaba nada que esta no le hubiera dado a la niña…

- Es normal, ¿Quién no me adora? – Lila recibe un coscorrón de su madre.

- Yo no te adoro, te odio. – Sentencio la rubia, de nombre Chloe, con desprecio.

- Pero se supone que eres mi madre… - Empezó a lloriquear falsamente la muchacha.

Y bueno… como iba diciendo antes de ser interrumpida, cof cof, no había nada que la abuelita no le hubiera dado ya a su nieta.
Una vez, le regalo una caperuza o un gorro de color rojo, que le quedaba tan bien, que no quería usar otra cosa…

- Aunque realmente la hubiera preferido en naranja, resaltaría mas mi belleza. – Comento la "dulce" niña con arrogancia a su abuela escondida tras la cortina del escenario… Esto va a ser muy largo, gente.

- Esto… ¿Debería responder? Se supone que todavía no salgo en escena. – Dijo Luka mirando el guion un poco contrariado.

- Si lo que no entiendo es porque esta mentirosa tiene que ser la protagonista, yo hubiera desempeñado un mejor papel con mi querido Adrichu como el cazador… - Empezó a quejarse ya una muy pesada Chloe.

- ¡Oye! ¿Cómo que pesada? –

Por favor, ¿Podemos seguir con la obra? Dejad de quejaros u os prometo que será la última participación que hacéis aquí.

- ¿Por qué tu lo digas? – Lila pregunto con arrogancia.

Hubiera sido mejor que Marinette o Kagami hubiera echo de Caperucita, no sería tan problemático todo…

- ¿La panadera? ¡JA! Nunca jamás. Y la reina de hielo tampoco le queda ese papel–

- ¿Marinette o Kagami? ¿Te burlas de mí? Yo soy perfecta para hacer de protagonista. –

Pues como no lo demuestres, te cambio y es mi última palabra.

Ejem, como decía, otra vez, el gorro rojo le quedaba tan bien, que todo el mundo empezó a llamar a la niña Caperucita Roja.

Un día, su madre la llamo.

(El telón se abrió, y en el escenario, Chloe estaba en un salón modesto)

- ¡Ven aquí Caperucita Roja! – Chillo con desprecio… Chloe se mas cariñosa, eres su madre.

- No quiero, esa mitómana no merece que la trate con "cariño" –

Dios dame paciencia, que como me des fuerza no respondo.

Ejem, tras el llamado, Caperucita acudió de inmediato…

EJEM, he dicho, Caperucita acudió de inmediato.

¿Lila? ¿Dónde estás?

- ¡Ya voy! Ostras que pesada puedes llegar a ser, de verdad. Tenia que retocar mi maquillaje y mi ropa. – Una demasiado adulta Caperucita acudió a la escena.

(Rápidamente los productores sacan a Lila del escenario y la obligan a ponerse algo más apto para público infantil)

Ay mi dios… Otra vez, como DECIA, Caperucita acudió al llamado de su madre.

- ¿Qué deseas, madre? – Pregunto tiernamente a su madre.

- Llévale esto a tu abuela. - …

¿Y el resto de líneas?

- Que no pienso ser dulce con ella. – Le estampo la cesta en el pecho y se largó, no sin antes voltearse y decirle una ultima cosa. – Y mas te vale que se lo entregues, o te pienso castigar. – Amenazo antes de salir de escena.

- Si madre… - Lila estaba un tanto enfadada ante la actitud de su "madre"

(Se cierra el telón)

La abuelita, vivía en el bosque, mas o menos a un kilometro de su casa.

(Se abre el telón, Lila se encontraba en un decorado de bosque)

Tan pronto como llego Caperucita al bosque, siguió el sendero, TAL Y COMO SU MADRE DEBIO INDICARLE.

(Chloe grita otra vez lo mismo tras bastidores.)

Caminando por el bosque, Caperucita se topó con un lobo.

(Aparece en escena, un muy tímido Nathaniel en un traje de lobo que lo hace ver muy adorable)

Caperucita lo observó, sin creer que ese lobo fuera a hacerle ningún daño.

- B-Bueno días, Caperucita. – Hablo tímido y algo tartamudo el lobo.

- Buenos días, lindo lobito. – Lila le guiño un ojo, con coqueteo.

¡Hacer el favor de centraros! No se liga con el lobo y el lobo tiene que ser mas confiado.

- Perdón… - Murmuro abochornado Nathaniel.

Haced el favor de seguir, pero hacedlo bien, que se supone que es un cuento infantil.

- Ejem, ¿A dónde vas tan temprano, Caperucita? – Pregunto, aparentando ser mas confiado, cosa que no funcionaba mucho.

- Voy a casa de mi abuelita. – Respondió inocente la joven.

- ¿Y que llevas en la cesta? – Pregunto el lobo, oliendo el aroma que provenía de la cesta.

¿Olvidaste la línea?

- Que va, es solo que "mama" olvido decirme que le llevo a mi abuelita. – Miro tras bastidores a una Chloe que le hacia muecas tratando de ofenderla

Como niños pequeños, vamos.

(Se oye de fondo a Chloe histérica chillando cosas sin sentido.)

Finjamos que, si te lo dijo, sigamos por favor.

- Pues llevo un pastel y vino, ya que mi abuelita esta enferma, eso la ayudara a recuperarse. – Expreso con preocupación sobreactuada.

-Vaya, pobrecita. ¿Y donde vive tu abuela? – Pregunto con una preocupación genuina el lobo.

Nath, que es un teatro, no hace falta preocuparse en serio. Metete en el papel del lobo, eres el lobo maldita sea.

- Si perdón, es que estoy nervioso. – Dijo preocupado.

¡Pues deja de estarlo! Así no hay quien haga una obra en condiciones…

- Ejem, pues mi abuela vive a medio kilometro dentro del bosque. Su casa esta bajo tres grandes robles, al lado de unos avellanos. Seguro que ya lo has visto. – Respondió la joven con inocencia.

El lobo la miro, y pensó para sí mismo;

- Que criatura tan tierna, será un buen bocado. Mucho mejor que esa vieja. Así que debo actuar delicadamente para tener a ambas. –

- ¿Quieres un trio conmigo y con la abuelita? No te pensaba así, Nath. – Dijo con burla Rossi.

¡QUE ME HAGAIS EL FAVOR DE CENTRAROS! Dije "QUE EL LOBO PENSO PARA SI MISMO" Caperucita no lee mentes, así que hazme el favor de seguir el guion, O JURO QUE TE SACO A PADATAS DEL ESCENARIO.

- C-claro, perdón. – Lila se sintió pequeña ante la advertencia.

- Mas bien amenaza. – Comento Chloe.

Tu calla, que ya ni siquiera sales más en la obra.

Uf, pues siguiendo la trama, el lobo acompaño un tramo a la joven caperucita, para luego hablarle.

- ¿Has visto las hermosas flores que hay en el camino? – Pregunto tranquilamente. – Y no te has dado cuenta del cantar tan maravilloso de las aves. – Hizo notar el lobo el dulce cantar de las aves. – Oye, ¿Por qué no recolectas algunas flores? Podrías regalárselas a tu abuela. – Propuso en un pequeño monologo el lobo.

La caperucita lo miro, para ver a su alrededor y prestar atención al cantar de las aves.

- Tienes razón, las aves tienen un cantar muy lindo. – Concordó con el lobo. – Pero no pienso recolectar flores, a saber, la de insectos que tienen que tener. – Dijo asqueada de solo pensar en esas pequeñas criaturas.

Fingiremos que no has dicho eso, ¿Vale?

Entonces, Caperucita lo pensó un poco y no le pareció tan mala idea.

- He dicho que… -

No has dicho nada, a no ser que de verdad quieras que te saque del escenario.

- Grr… Bien. – A regañadientes siguió la obra al pie de la letra.

Caperucita se desvió del camino a coger flores, y cada vez que cogía una, veía otra mas hermosa que la anterior, por lo que, sin darse cuenta, se fue alejando cada vez mas y mas del camino.

Entonces, el lobo aprovechó la oportunidad para adelantarse a casa de la abuelita.

(Al correr, Nathaniel se tropezó con parte del decorado y cayo al suelo de cara)

Que torpe… ¿Estas bien?

- E-Estoy bien… - Murmuro adolorido.

(Se baja el telón, al poco vuelve a subir mostrando la casa de la abuelita y a la abuelita en cama)

Al poco tiempo, el lobo llego a la casa de la anciana, y llamo a la puerta.

- ¿Quién es? – Pregunto una enferma abuelita desde la cama.

- Soy Caperucita. – Fingió una voz de chica el lobo para que la abuela le creyera. – Traigo pastel y vino, ábreme por favor. – Pidió el lobo aun fingiendo la voz de la muchacha.

- Que mal se le da esto, ni siquiera sabe actuar. – Comento Chloe.

Te he dicho que mantengas tu pico cerrado, Chloe.

- Además esa no es mi voz. – Se añadió Lila al cotilleo.

Al final os daré una hostia a las dos. ¡A callar ya joder!

- Al final soltó una palabrota. – Luka comento un poco divertido.

¡TODOS A SUS PAPELES COÑO! No hagáis que mi poca paciencia se agote, u os arrepentiréis.

Y por millonésima en esta obra, seguimos.

He dicho, seguimos.

¡Luka tu frase!

- Perdón, es que con la interrupción olvide por donde íbamos. – Dijo un poco avergonzado.

Dijo que traía pastel y vino.

- Oh, cierto. – Dijo recordando. - ¿Pero ya estáis seguros que el vino funciona para los resfriados? – Comento saliéndose del guion, otra vez.

Oh dios, no tu Luka, no tu. (A punto de golpearse, siendo detenida por Marc) Ahora da igual eso, seguid con la obra por favor, os lo suplico.

- Perdón, pero es que me parecía raro… - Vio la mirada asesina de la narradora. – Quiero decir, mueve la cerradura y abre tu la puerta, querida. Estoy muy débil para ir yo misma. –

Entonces el lobo, abrió la puerta de la casa y, sin decir nada más, se acercó a la cama de la abuelita y la devoro de un mordisco.

(En el escenario, se apagaron las luces cuando Nathaniel se abalanzo sobre Luka, para a los pocos segundos, abrirse la luz y mostrando al lobo, disfrazado de abuelita, recostado en la cama)

Acto seguido, el lobo se disfrazó de abuelita y se metió en la cama a esperar a la dulce caperucita, echándose una siesta.

Por otro lado, al darse cuenta que no podía con más flores, Caperucita recordó a su abuela, y acto seguido volvió al sendero para llegar de una buena vez a casa de su abuela.

Una vez llego a la casa, se extrañó de que la muerta de la misma estuviera abierta.

- Que raro… Aquí hay algo que no va bien. – Se murmuro para si misma la joven, aun así, entro a la casa.

- Y un jamón, voy a llamar al cazador. – Sentencio Lila corriendo tras bastidores, y al poco, saliendo otra vez a escena con un Marc un poco perdido ante la situación.

- P-Pero no es lo que hay en el guion. – Protesto el joven de pelo negro consternado.

Ha estas alturas ya me da igual, ¡RENUNCIO! Ya os las apañareis sin mí.

(La narradora se va tirando sus papeles al suelo)

- Oh! Valiente cazador, acabo de llegar y la puerta de casa de mi abuelita esta abierta. Sospecho que el lobo que me acompañaba tiene algo que ver. –

- ¿Y ahora yo que hago? -

- Tranquilo Marc yo te ayudo. –

EJEM! Soy Luka y voy a hacer de narrador, en vista que la anterior nos ha dejado tirados. Cosa comprensible, pero innecesaria a mi parecer.

El cazador, miro con extrañeza a la joven, y algo inquieto le pregunto;

- ¿Estas segura? – Pregunto mientras preparaba su arma.

(Marc se dedicaba a hacer lo que Luka dictaba.)

- ¡Claro que sí! Me dijo que fuera a por flores, y cuando me quise dar cuenta estaba yo sola. Y al llegar la puerta estaba abierta, el único que sabía que venía aquí era él. - Acuso indignada y haciéndose la víctima.

- ¿Cómo que haciéndome la victima guitarrista de pacotilla? –

- ¡JA! Te lo mereces por mentirosa, Rossi. –

Venga chicas basta, solo terminemos con esto ya, quiero tocar mi guitarra tranquilo en mi casa.

Cuestión, que el cazador se adentró a la casa, escopeta en mano, para encontrar al lobo dormir plácidamente en la cama con las ropas de la señora puestas en él.

- Que lindo se ve dormido. –

¿Marc?

- Uy, ahora entiendo porque Nathaniel no me miraba como esperaba, resulta que esta de la otra acera. –

Lila no te burles, a mi me parece adorable la pareja que hacen.

(Marc estaba echo un tomate, tratando de esconderse donde pudiera. Nathaniel por su lado se durmió de verdad y la obra quedo a medio terminar… Al menos por parte de los actores. El telón bajo de forma definitiva esta vez.)

Ejem, para finalizar ya, el cazador hizo que el lobo vomitara a la abuela, sin hacerle daño ya que la belleza de este lo dejo embelesado.
Caperucita y su abuela, celebraron que el gran lobo feroz finalmente dejaría de serlo, para ser el fiel acompañante del cazador, con el que vivirían felices por siempre más.

Y colorín colorado, este cuento a acabado.

Muchas gracias por estar aquí esta hermosa tarde.

(Luka termino de relatar, haciendo una reverencia al publico antes de salir por patas tras las cortinas para calmar el caos que se había formado por los actores.)

¡Cuneto I ya terminado!

Los actores de hoy han sido (Elección a base de un sorteo random):

Lila Rossi como La Caperucita Roja
Chloe Bourgeois como La mama de Caperucita
Luka Couffaine como La abuelita de Caperucita
Nathaniel Kurtzberg como el lobo feroz
Marc Anciel como el cazador
Ai Daidouji como la narradora

¡SORPRESA!

Hacía mucho tiempo que quería hacer esto, y a su vez quería escribir algo de Miraculous Ladybug.

Realmente fue un dolor de cabeza tratar de acoplar las relaciones de los personajes de la serie original a los papeles que se les asignaron de forma aleatoria.
Bueno, a excepción de la narradora, obviamente yo seré siempre la narradora, siempre y cuando los personajes no me hagan perder la paciencia, como en este caso.

Comentad que cuento os gustaría ver para el próximo capitulo, así podría traerlo con los personajes elegidos de forma aleatoria o elegidos por vosotros mismos.

Esta en vuestras manos como continuare esta extraña serie de cuentos clásicos.

Espero que les haya gustado el capítulo, dejad un review si es así.

Me despido por ahora, nos vemos pronto (Espero xD)

ATT: Kou Kuroi (Ai Daidouji)