Disclaimer: Los personajes que reconozcáis y el universo le pertenecen a JK Rowling. La historia es mía. No obtengo beneficios económicos al escribirla.
Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
Categoría: Personajes de Gryffindor.
Prompt: Familia Black.
Palabras: 500.
Esto pasa en las mejores familias.
-No lo entenderías, Sirius. Así que no tiene caso decírtelo.
El joven Black sintió cómo la sangre le hervía. Por suerte no literalmente.
-Pues explícamelo, James. Claro que no voy a entender algo si no me dices. Solo estás aquí, lamentándote por tu suerte y Merlín sabe qué más.
Su amigo le lanzó una almohada y un calcetín.
-Qué asco, Cornamenta. Pero no me iré. He lidiado con el olor a pies de Pete durante siete años. Un calcetín no hará que corra.
Potter lo ignoró y a Sirius no había nada que lo molestara más. Él había nacido para ser el centro de atención.
¿Por qué si no se habría convertido en la oveja blanca de su familia? Nada le daba tanta atención como eso.
Black saltó a la cama de su amigo y se colocó sobre él.
-James, ¿qué te ocurre? Hace unos días sudabas felicidad por cada poro de la piel.
-Tu elfo doméstico dijo que est...
Dos cosas pasaron entonces.
La puerta se abrió y no era otro que Regulus Black quien hablaba.
Ambos hermanos se miraron como si un dementor estuviera ante ellos y Sirius solo se levantó porque James lo empujó con fuerza.
-¿Qué haces aquí?
-¡Yo he preguntado primero!
-¡Deja de hablar al mismo tiempo que yo!
Tan mal como Potter se sentía, ver a los hermanos enfrentarse era... interesante cuanto menos.
No estaban en Hogwarts y por tanto no tenían por qué contenerse.
Ambos se giraron a mirarlo a él.
-¿Qué hace éste aquí?
-Vivo aquí, Regulus. ¿Es que se te ha pegado la estupidez de tus amigos mortífagos?
Sirius esquivó una maldición por muy poco.
Los hermanos se miraron con furia.
Esto solo podía ir a peor y James lo sabía.
¿En qué hora fue a...?
-¿Y qué hace esta serpiente rastrera y lameculos pomposos aquí?
-Sirius... ¿Recuerdas cuando te dije que no lo entenderías?
-¿Qué quieres decir con eso, Cornamenta? Deja de ser tan críptico. Es molesto.
-Amigo, te presento a Catrina. -Potter dijo.
Sirius pensó que había perdido la cabeza.
-¿Sabes que es mi hermano Regulus, cierto?
-Espero que la estupidez Gryffindor no sea contagiosa. -El menor murmuró.
-Calla, están hablando los mayores.
James miró a su amigo con persistencia.
A Canuto no se le encendió la bombilla hasta que...
-Oh, por Godric. ¿Es como "El Pequeño Problema Peludo"? -Sentía que podría perder el conocimiento en cualquier momento.
Y cuando su mejor amigo asintió...
-¿Cómo pasó? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Quién lo sabe? ¿Te ha hechizado? ¿Y por qué te veías como una mierda antes?
-Reggie tenía que tomar una decisión. -James decidió responder solo a la última pregunta.
-Realmente odio ese diminutivo.
El menor fue ignorado.
-Pero Cornamenta... Él no es...
-Sabía que no ibas a entenderlo, Sirius.
-Es debido a su clara estupidez. No comprendo cómo es que eres su amigo. Supongo que hasta las cucarachas tienen derecho a ser... Comprendidas. -Rió el Slytherin.
James se preguntó mientras discutían, si alguna vez los hermanos volverían a llevarse bien.
