Los personajes pertenecen a nuestra amada escritora Stephenie Meyer y la historia es originalmente mía.
Lindas personas en Forks
—Ella estará bien cariño, no debes de que preocuparte
—Pero tuve mucho miedo papi, no sabía que hacer
—Fuiste valiente— me levanto del suelo para poder sentarme en su regazo
—No lo fui, solo llore
—Te portaste como una niña grande, hiciste lo que te pidió tu mamá, pronto lo conocerás
—Y si mami ya no me quiere por la llegada de él y llorar cuando me necesitaba— papi tomo mi rostro para poder mirarlo a los ojos
—No digas eso Ali, ella y yo los amamos por igual, ya han hablado contigo y sabes que recibirá más cuidados porque él es muy pequeño ahora
—Tengo miedo papi
—Cariño yo siempre estaré ahí—papi suspiro y con una mirada al cielo me soltó—- debes despertar, será un largo día
—Estarás aquí
—Siempre estoy ahí— señalo sobre mi corazón — y aquí— ahora señalando mi frente y dejando un beso en ella —te amo
Y diciendo eso, todo empezó a desaparecer, a lo lejos escuchaba algunos murmullos
—No ha despertado
—No lo ha hecho señora Vulturi
—Emily, ya llevamos varias semanas conociéndonos llámame Heidi la señora Vulturi era mi suegra
—Lo siento señora
—Emily
—Heidi
—Suena mejor
—Fue una noche pesada para ella, iban a una cena y el parto de la señora Brandon se adelantó, durmió más tarde de lo normal.
—Le dije que se iba a adelantar, ha hecho trabajo extra, cuando Carlos supo que Alice estaba en camino rara vez la dejaba hacer algo y su trabajo lo hacía en casa, Carmen era la que hacia la mayor parte de la boutique en ese entonces iba empezando y no tenía tantos pendientes como ahora
—Es demasiado celosa con su trabajo y ella quería inspeccionar cada detalle, por momentos pensaba que ella misma tomaría su auto para ir a Seattle y ver con sus propios ojos como estaban las cosas por allá.
—Y si te creo que lo haría, esa mujer. Espero que Ali despierte, las visitas serán pronto, ansió ver a Cinthya y al bebe. Mi esposo esta hecho loco, no puede dejar su trabajo votado y yo ni he tenido noticias de ella para que se tranquilice
—No se preocupe, todo salió bien, mi novio Sam paso al hospital temprano antes de irse al trabajo me hizo el favor de preguntar cómo estaba la señora. Quería ir personalmente yo pero no podía dejar a Alice sola, ha estado algo inquieta después de que llegamos
—Oh mi pequeña chispita— trate de abrir mis ojos, tallando con las manos mis ojos para poder ver mejor y ahí en todo su esplendor estaba mi tía, una sonrisa se posó en su bello rostro
— ¡tía! — Quería gritar pero mi garganta no me lo permitió la sentí seca en ese momento
—Mi pequeña chispita— oh claro había olvidado mi pequeño apodo, la tía Heidi decía que yo fui una pequeña chispita para todos porque a donde iba alumbraba, aparte de que era muy pequeña entre toda la familia como pude me deshice de las sabanas que rodeaban mi cuerpo para poder abrazarla
—Oh cariño yo también te he extrañado
— ¿Mi mami? ¿Podemos ir a verla?
—Claro pero primero debes asearte y bajaras a desayunar, Emily dice que anoche apenas y probaste algún bocado—mire interrogante a la señorita Emily como sabia eso
—La señora Stanley me llamo en la mañana, quería saber cómo estaba tu mamá— asentí despacio y me avergoncé en ese momento acordándome de lo que había hecho la noche anterior, busque por la habitación la bolsa de mami pero no la vi por ningún lugar, tenía que encontrarla para poder llevarle su muñeca a Rosalie y que no descubrieran en mi casa que era una ladrona
—Vamos cariño, pronto darán la hora de visita
Corrí hacia mi closet para poder elegir algún atuendo, casi toda la ropa que tenía era hecha por mi mami o mi Nina Carmen aunque hace poco empezamos a añadir ropa que hacia Emily. Elegí un vestido morado que haría juego con un abrigo y mis botas favoritas
—Excelente elección mi chispita— enrojecida de mi cara agradecí a mi tía y me dirigí al baño para poder tomar una ducha al salir Emily estaba acomodando unas cosas en mi closet
—Señorita Emily
—Si Alice
— ¿Dónde quedo la bolsa de mi mami?
—Está en su recamara ¿tienes algo ahí? — Negué con la cabeza —¿quieres que te ayude con tu cabello?
—Si por favor— tomo del tocador un cepillo y con ello uno de los listones que ocupaba como diadema en mi cabeza
—Listo, ahora a desayunar
—En un momento bajo
—No tardes, se enfriara
En cuanto se fue, me asome por la puerta para ver que no hubiera nadie en el segundo piso, tome camino a la recamara de mi mami para poder tomar la bolsa, entre con mucho cuidado y ahí sobre su cama estaba el bolso, lo abrí y ahí intacta estaba la muñeca la tome con mucho cuidado para poder guardarla en mi closet. Salí casi corriendo hacia mi recamara con la esperanza que nadie subiera, la puse en el rincón más alejado pensando cuando vería a Edward o a Rosalie. No los había visto mucho desde hace una semana normalmente por lo que me conto Edward su familia iba de vacaciones a su ciudad natal antes de entrar a clases esperaba que regresaran pronto ya lo extrañaba.
Baje con mucho cuidado las escaleras para ir a la cocina
—Ahí estas chispita, que tanto estabas haciendo
—Nada— sonreí angelicalmente y ella alzo su ceja y entrecerrando los ojos ella me inspecciono con mucho cuidado — uh de acuerdo
La señorita Emily coloco ante mí un plato con la mitad del sándwich y mi malteada de fresa
—Gracias
—No hay de que cariño
—Veo que aún es de poco apetito
—Sí, la señora Brandon trata de tener un menú variado pero aun así Ali come poco
—Mi chispita es pequeña
Comí en silencio mientras que mi la tía Heidi platicaba con Emily de cosas del trabajo, mami decía que Emily era de gran ayuda, ella estaba interesada en estudiar diseño pero aquí en Forks no había universidades y ella no tenía el dinero para irse lejos a estudiar, era la aprendiz de mami y mi Nina Carmen, ella hacia algunos diseños y ayudaba con el taller así como algunos pendientes de la casa, mami decía que ya era casi parte de la familia.
—Termine— corrí rumbo al baño de arriba para poder lavar mis dientes, no quería que bebé me oliera feo
—Tu mamá no ira a ningún lado si sigues tallando así tus dientes te lastimaras— me sorprendí al ver parada a la tía Heidi parada en el marco de la puerta del baño
—Solo quiero ver a mami— haciendo un puchero el cual solo hacia cuando estaba triste o quería algo
— Iremos con ellos, tranquila lo menos que quiero es que tu madre te vea lastimada de la boca Ali
— ¿Ya nos vamos?
—Sí, ya nos vamos
— ¿La señorita Emily no ira con nosotros'
—No, ella tiene que terminar con algunas cosas de la casa
Tomamos el coche azul de la tía Heidi, ella decía que era de su color favorito, yo prefería el amarillo, el tío Marcus prometió regalarme un coche cuando cumpliera 16 años papi decía que el tío estaba loco. Nos estacionamos a lado de un edificio blanco con azul, en letras grandes decía hospital Forks, si habíamos llegado a donde estaba mami. Entramos por unas puertas de cristal, había mucha gente en el lugar, olía raro eso no me gustaba.
—Hola buenos días mi nombre es Zafrina ¿En qué le puedo ayudar? — una señorita de cabello largo y negro nos atendió en cuanto llegamos a una gran mesa
—Hola, estamos aquí para la hora de visitas
—Claro ¿en que área esta la persona que vienen a visitar?
— Obstetricia
—Si la señora Brandon ¿cierto?
—Si — la señora era mágica como sabía que queríamos ver a mi mami, la mire con ojos asombrados, tal vez hice algún ruido porque ella me miro curiosa
—No todos los días tenemos nacimientos aquí, es un lugar pequeño asi que es la única que esta sobre esa área— la señora le dio una tarjeta a la tía Heidi y algunas indicaciones que no preste atención, pasamos por algunos pasillos y nos paramos enfrente de una puerta de madera. Tocamos y la puerta se abrió gracias a un señor que traía una bata, tal vez era el doctor que cuido de ellos y ahí recostada en lo que parecía una cama mas pequeña estaba mi mami
—Mi niña—con mucho cuidado me acerque a ella y no se en que momento había empezado a llorar— shhh mi Ali, estoy aquí, no llores
—Tenía mucho miedo mami
—Cariño estoy aquí, solo un poco cansada — una luz dio a mis ojos y escuche un pequeño clic
—Lo siento, se ven tan lindas juntas aparte tu hermano quiere fotos aunque supongo que el estará aquí antes de que revele este rollo
—Heidi, lamento que adelantaras el viaje
—No seas tonta Cinthya por cierto a donde está el pequeño nuevo integrante— examine toda la habitación para encontrar a mi hermanito pero no había nada ni una cuna ¿ le había pasado algo? Papi había dicho que ellos estaban bien
—La enfermera se lo ha llevado para poder bañarlo y terminar de ponerle sus vacunas, estará aquí pronto
En ese momento la puerta se abrió, dando entrada a lo que parecía una cuna con ruedas y detrás de ella una señora vestida de blanco
—Que tenemos aquí, él pequeño bebé tiene visitas— la señora acomodo a un lado de la cama la cuna y saco un pequeño bulto blanco— tome señora Brandon, se ha portado muy bien.
—Ali ven, acercarte-—como pude me subí a la cama y vi lo que tenía mami entre sus brazos, parecía un lindo muñeco, sus ojos estaban cerrados en ese momento, su carita estaba regordeta y sus mejillas estaban coloradas como las mías cuando me hacían sonrojar, tome su pequeña manita y al hacer ese gesto abrió sus ojos. La tía Heidi tomaba fotos de este momento solo se oían los clics de la cámara
—Se ven tan lindos
—Lo quieres cargar Ali
— ¿Yo? ¿Puedo? — Pregunte entusiasmada
—Si tú quieres
—Si— me acomode a un lado de la cama para poder sentarme bien, mami me lo paso por un lado para acomodarlo en mis brazos, lo agarre lo más fuerte que pude para que no se me cayera
— ¿Mami?
— Si Ali
— ¿Me vas a seguir queriendo? — Escuche el jadeo de tía Heidi
— ¿Por qué preguntas eso?
—Solo pregunto
—Te lo he dicho muchas veces tú y bebe son lo más importante para mí, siempre los voy a amar, no lo dudes
—Chispita, eres la luz de nuestros ojos, te amamos al igual que al pequeño Benjamín— dejando un beso sobre la pequeña cabecita de mi hermanito
— ¿Quién es Benjamín?
—No le pondré así Heidi
—Oh vamos Cinthya es un gran nombre
—Tía, mi hermanito se llamara como mi papá
—Puede tener dos nombres Ali
—No discutiré contigo sobre el nombre en este momento
—Tu hermano me apoyara
—Mi hermano siempre te apoya en todo
—Y por eso es mi esposo
Como podía arrullaba a mi hermanito en lo que mi tía y mami peleaban por el nombre. Sus ojos seguían muy abiertos y no omitía ningún sonido, recordé a los bebés que veía en el parque todos ellos no paraban de llorar pero mi hermanito estaba muy tranquilo.
—Cariño, lo voy a alimentar— lo pase con mucho cuidado, acomodándolo como yo lo tenía, levanto un poco la bata que llevaba puesta y saco un pecho, recuerdo que así se llama esa parte de la mujer, una tarde al ver unas revistas que decían maternidad mami me explico algunas cosas sobre el cuerpo humano.
— ¿Qué haces mami?
—Así comen los recién nacidos Ali, cuando estabas de este tamaño también lo hacías
— ¿Qué es lo que come?
—Las mamis producimos leche para poder alimentarlos
— ¿Como los perritos? — la tía Heidi empezó a reír
— Algo así cariño
—Sabes cuándo te darán de alta
—Según la enfermera el día de mañana, solo estamos en observación, todo el parto fue rápido y no tuvimos ninguna complicación
—Gracias a Dios, detesto los hospitales y sus pequeñas horas de visita — miro su celular y bufo — está por terminar la hora, estaremos aquí por la tarde, iré a que coma algo Alice, hare unas llamadas, tu hermano llama como loco y aquí hay poca señal
—Lo sé, agradezco que en la casa se pudo instalar el teléfono
—Lo bueno, ni idea del porque aman tanto este lugar
—Aquí crecimos Heidi, es tranquilo
—Y pequeño
—Por cierto chispita ¿has hecho amigos?
—Unos cuantos, tengo a mi mejor a migo se llama Edward pero está de vacaciones
—¿Edward?
—Es hijo de una familia que se mudó hace poco, no son de aquí
—Haz visto a la eterna novia de tu hermano
—Seguirás con eso
—Sí, me gusta molestarlo
—Ella está casada con un doctor, no viven aquí y dudo que vengan, su madre era el único familiar que seguía aquí y ella murió años atrás
—Marcus no lo sabe ¿Verdad? — vi que mami negó— sé que le tenía mucho cariño a su madre, le dolerá saber que ella ya no está con vida
—Yo tampoco sabía, me entere hace poco, desde que ella y mi hermano terminaron mi amistad con ella también lo hizo, ella no quería saber nada de nosotros— de quien hablaba mami
—A veces me siento culpable
— No lo hagas, fueron elecciones que tarde o temprano tenían que decidir y ella era demasiado libre para quedarse en un pueblo pequeño
—Pero ustedes también se fueron de aquí
—Si, pero ella emprendió el camino antes y llegaste tú a sanar el corazón de el
—Si tan solo lo hubiéramos animado a ir detrás de ella
—Pero no lo hicimos y ustedes son demasiado felices, te ama y lo amas
—A veces te odio
—Por eso somos cuñadas
—Señora Vulturi, las visitas están por terminar tiene 5 minutos para salir— un señor vestido de policía y de gran bigote y barba se asomó a la puerta
—En un momento— el señor cerró la puerta— te digo que odio los hospitales y sus horarios pequeños, vamos Ali
—Te veré más tarde mami-—bese su mejilla y tome la manita de bebe para despedirme
—Adiós Benjamín
—Olvida ese nombre Heidi
—Aburrida, los veré más tarde
Tomamos el mismo pasillo por el que entramos para dirigirnos a la mesa donde nos habían dado informes.
—Pasen linda tarde, adiós
—Adiós— nos despedimos de la señorita que nos había atendido
— ¿Quieres pasar al parque? Emily no está en casa aun y no pedí las llaves
—Sí ¿sabes dónde está el parque?
—Claro que si chispita he visitado este lugar, vamos veré que podemos comprar en lo que esperamos
—En la entrada siempre hay un señor que vende muchas cosas
—Iremos ahí, ocupare un tiempo para acomodar mi agenda cariño, el viaje fue de improviso y tengo cosas pendiente así que no te vayas lejos de mí, de acuerdo
—Si tía
—Te extrañaba mi chispita
Pasamos por el puesto de dulces del señor Harry para comprar algunas golosinas y palomitas en lo que estábamos ahí
— ¿Puedo ir a darle de comer a las palomas?
—No te alejes mucho
Me senté en una de las bancas alejada de los demás para que las palomas pudieran comer en paz
— ¡Alice! — la voz inigualable de Jessica hizo que todas las palomas salieran volando haciendo que dejaran su alimento
—Jessica
— Alec ¿verdad? — no me había dado cuenta que Mike estaba a su lado
—Soy Alice
—No me importa
—Tú te llevaste a mi muñeca— me tense en ese momento, rayos si lo había notado
— ¿De qué me hablas? — trate de sonar inocente
—Anoche cuando estaba guardando mis muñecas me faltaba una y eres la única que anoche entro a mi cuarto
—No puedes acusarme sin pruebas
—Devuélvele su muñeca Alec— Mike me dio un empujón haciendo que la bolsa de palomitas se me cayera y mis ojos se empezaran a poner llorosos
—Tú te la llevaste —me acuso nuevamente Jessica
—No puedes acusarme, no sé de qué muñeca hablas — si seguía gritándome lloraría pronto
—No te hagas tonta
—Tu deja de serlo, la muñeca ni era tuya — yo y mi gran bocota
—Así que si la tomaste
—La tome porque no te pertenece —tenía que ser valiente por Edward y Rosalie
—Es mi muñeca
— ¿Quién te la dio?
—Los Cullen me la regalaron
—No seas mentirosa, esa muñeca es de Rosalie
—Ella me la regalo
—Eso es mentira
—Cállate Alec— Mike me empujo otra vez, eso hizo que tropezara haciendo que cayera de pompas. Mire a todos lados buscando a mi tía pero ella no estaba, tenía muchas ganas de llorar—quiere llorar, quiere llorar— Mike se burlaba de lo que estaba pasando y Jessica se reía de mi
—Son unos tontos— alguien de voz angelical hablo, busque de donde venía y parada detrás de los que me estaban molestando estaba una niña de nuestra edad, me recordó a la muñeca de Rosalie, portaba un vestido azul junto con un pequeño abrigo blanco, sus ojos eran grandes de color café y su cabello era del mismo tono era largo y se le formaban lindos rizos, estaba peinada con una media cola abrochado con un gran moño azul
—Isabella— los ojos de Mike se hicieron lo más grande que se podía y sus mejillas se tornaron rojas, Jessica golpeo el brazo de él haciendo que volteara y frunciera su ceño
—Mike, Jessica dejen de molestarla
— ¿Y si no que Isabella?
—Jessica vámonos —Mike jalaba del brazo de ella
—No Mike, no le tengo miedo
—Yo tampoco pero si a su hermano
—No te preocupes, me se defender sin mi hermano
—Como si deberás — se burló Jessica
—Pues créelo Jessica, deja de molestar a los demás siempre que vengo es lo mismo contigo
—No me digas que hacer— jalando un mechón de la niña
—No me toques— la empujo haciendo que Jessica cayera a un charco de lodo
—Mi vestido, te acusare con mi mamá —se levantó para caminar al lado opuesto de donde estábamos
—Hazlo, le diré que estabas molestando al igual que Mike
—No, yo no estaba molestando a nadie
—Yo vi que si lo estabas haciendo, discúlpate— cruzo sus brazos esperando a que Mike dijera algo, sentí que paso mucho tiempo hasta que el niño rubio hablo
—Lo siento Alice, ya están mis disculpas Isabella
—Bueno, te puedes ir
—Adiós— beso la mejilla de Isabella y se fue corriendo
—Guacala— limpio su mejilla con un pañuelo que portaba, me miro y me dio su mano para ayudarme a parame— ¿estás bien?
—Sí, yo… gracias
—No hay de que, ellos siempre molestan, mi hermano me enseñó a defenderme
— ¿Eres de aquí? No te había visto
—No, solo vine a pasar unos días, mi mamá creció aquí, estamos de vacaciones, yo tampoco te había visto
—Me acabo de mudar
—Tal vez te vea el próximo año
— ¿Vienes cada año?
—Sí, vamos de vacaciones a donde crecieron nuestros padres y son pocas veces que salimos, mis padres son personas muy ocupadas por sus trabajos
— ¡Isabella! — un chico delgado y de cabello negro llego ante nosotras—te he estado buscando por todo el parque
—Aquí estoy —le sonrió a lo que él le correspondió
—Lo puedo ver, la señora Stanley esta con mamá acusándote de tirar a su hija al lodo
—Ella se lo gano
—Isabella no puedes agredir a la gente
—Tú me enseñaste a defenderme
— ¿Te estaba molestado?
—A mí no pero a ella si
— ¿Qué voy hacer contigo Isabella?
—Amarme como el buen hermano que eres— el rodo sus ojos y tomo el pequeño bolso que ella tenia
—Vamos, que ya me quiero ir
—Tu siempre te quieres ir de aquí
—Apúrale que mamá quiere una explicación
—De acuerdo, adiós Alice nos vemos el próximo año
— ¿Se van?
—Sí, es nuestro último día aquí
—Oh— me sentí mal, la veía como una amiga
—Sí, es una lástima no haberte visto antes, Adiós Alice
—Adiós Isabella
— ¿Una carrera Oso?
—Vale, te toca contar
—Uno, dos y tres — vi cómo se iban corriendo hasta el punto de perderlos de vista por la gente que iba llegando
—Chispita, aquí estas, es hora de irnos—mi tía me miro y vio todo el reguero de palomitas, lo bueno que las palomas se iban acercando para poder comer de ellas— ¿qué paso?
—Me caí
— ¿Alice?
— ¿Tía? — Ella empezó a reír
—Vamos cariño, es hora de ir a casa.
Que lindo, Alice ha conocido a su pequeño hermano.
¿Isabella? sera nuestra pequeña Bella...
Gracias por sus reviews
