Los personajes pertenecen a nuestra amada S. Meyer de la saga Twilight y la historia es de mía.
¿Regaños?
No sabía cuánto tiempo llevábamos afuera de la casa pero sentí que era una eternidad, estaba muy aburrida. La señorita Emily por lo que menciono la tía Heidi tardaría más de lo pensando, en lo que la esperábamos ella hablaba por teléfono haciendo algunas notas en una libreta que tenía en la mano.
Tome asiento en las escaleras nuevamente, había perdido la cuenta de las veces que me sentaba sobre el escalón de la casa pero sabía que no me volvería a parar de aquí hasta que se calmara la lluvia o llegara Emily. Las gotas de agua habían arruinado mi tiempo de juego, estaba distrayéndome yendo y viniendo en el camino de la entrada donde la señorita Emily había dibujado unos cuadros sobre el pavimento que daba a la casa, hace días me había enseñado un juego llamado el avioncito.
Flashback
Emily se quedó a cargo de mí en lo que mami hacia una llamada a Nina Carmen y otras personas que trabajaban con ella, me dijo que estaría diseñando para una persona importante y quería que todo estuviera perfecto.
La señorita Emily estaba en la cocina preparando la cena, dejaría todo listo para poder retirarse con su novio Sam por eso mami estaba apurada en el trabajo para que ella se retirara sin ningún contratiempo, papi siempre decía que debemos respetar el tiempo de los demás.
Estaba dibujando en la sala en lo que ellas hacían sus actividades de adultos, un poco aburrida mire el gran reloj de la sala, según mami era una reliquia familiar había sido de su bisabuela, la inspeccione con cuidado, era de madera y consistía de algunos diseños imagine que todo era hecho a mano pero no sabía mucho sobre madera y diseños. Sentí que había pasado como 30 minutos pero no, solo habían pasado menos de 5 minutos porque cuando lo vi eran las 17:00 y ahora marcaban las 17:03 o menos, era de esos relojes de manecillas pero sabía que no habían pasado más de 5 minutos por lo que me indicaba el reloj.
Suspire y con calma empecé a guardar mis cosas, se me habían quitado mis ganas de dibujar y no sabía qué hacer, extrañaba a Edward después de nuestra fiesta compartida todos los días venía a casa a jugar, el quedo de visitarme en cuanto regresará de sus vacaciones pero habían pasado 5 días de eso y él no había venido a nuestras tardes de juego, mami decía que era un largo viaje a Chicago.
— ¿Que tienes Alice? — Emily venia entrando a la sala quien llevaba entre sus manos un trapo de cocina con el cual se estaba secando
—Estoy aburrida
— ¿Por qué no dibujas? A ti te gusta hacer eso
—No, ya me aburrí
— ¿Leer?
—Los libros están en el estudio y mami está trabajando aparte no quiero leer.
— ¿Muñecas?
—No
— ¿Juego de té?
—Tampoco — la señorita Emily se quedó pensando y por un momento me olvide de su presencia hasta que ella hablo
—Ya se, espérame unos minutos en lo que ajusto el horno— asentí sin saber lo que haríamos
Seguí guardando mis cosas en lo que Emily terminaba lo que iba a hacer no podía dejar el desorden en la sala, el tío Marcus me enseñó a ser muy ordenada, las niñas buenas hacían eso, la tía Heidi decía que no le hiciera caso para hacer enojar a mi tío, sus peleas siempre me hacían reír.
—Regrese ¿tienes gises?
—Creo que si— saque nuevamente mi estuche de colores buscando lo que me habían pedido y encontrándolo en la caja que me había regalado papi antes de irse al cielo con los abuelitos — aquí están ¿Qué haremos?
—Aprovecharemos el sol de Forks, ven vamos a la entrada — el sol del pueblo salía poco, a veces dejaba de llover por varios días pero aun así el cielo se mantenía nublado, jalo de mi mano para que la siguiera afuera de la casa, mi curiosidad iba en aumento a lo que haríamos — te enseñare un juego que de niña aprendí, pero debes ser paciente porque tardare un poco por el dibujo que debo de realizar — empezó a dibujar cuadros casi perfectos sobre el suelo, mami decía que Emily era buena trazando y asi continuo dibujando en el piso, puso algunos números dentro de cada figura, miraba con atención todo lo que hacía hasta cuando paraba, se levantó y empezó a sacudir sus manos y rodillas que se habían pintado por el gis y el polvo del piso.
— ¿Qué es?
—Este juego se llama el avioncito, mis amigos de la infancia me enseñaron a jugarlo — empezó a buscar por todo el lugar— si eso— recogió una piedra donde estaban las plantas de mami
— ¿Para qué es la piedra?
—Será el objeto principal, mira la vas a lanzar y donde caiga lo debes de recoger
— ¿Solo recogerla? — No le hallaba la diversión al solo arrojar la piedra
— Sí, pero no caminando
— ¿Entonces?
— Mira— lanzo la piedra y empezó a brincar con un pie cada cuadro — así y tienes que regresar como lo hiciste para llegar aquí — e hizo nuevamente su recorrido con un solo pie para llegar a mí y entregarme la piedra que había sido lanzada
— Pero no podre con mi vestido— moví el pomposo vestido que había elegido el día de hoy
— Si puedes o si quieres te puedes cambiar
— Lo intentare— lance la piedra como ella lo había hecho cayendo más cerca de lo que había sido lanzado por Emily en un principio, brinque con cuidado cada cuadro para llegar a la piedra y me gusto— ¡esto es divertido!— le dije a la señorita Emily en cuanto llegue a ella
— Lo es, cuando estaba más pequeña era mi juego favorito
Pasamos un largo rato jugando en la entrada, lo sabía porque Emily había regresado a la cocina para ver la cena hasta mi mami salió a ver que hacíamos por las risas que teníamos, me caí unas cuantas veces por el vestido que llevaba, no me dolió ninguna caída, al principio la señorita Emily se preocupó pero mis risas le hicieron saber que estaba bien, no fue la hora ni porque nos hayamos aburrido lo que detuvo nuestro juego sino la lluvia y Sam el novio de la señorita Emily había llegado por ella.
Fin del flashback
Ahora solo eran unas cuantas marcas que quedaban, la nueva lluvia de Forks terminaría por borrar las pequeñas marcas de aquel juego, Sam prometió dibujar uno nuevo con pintura más resistente pero sería después primero debíamos pedirle permiso a mami, sabía que diría sí, siempre me portaba bien, quería enseñarle ese nuevo juego a Edward y tal vez a Ben o Victoria ellos me habían caído bien.
Me acosté en la entrada esperando a que pronto llegara Emily, saque de mi abrigo uno de los tantos dulces que me había comprado tía Heidi, seria nuestro secreto, ella me consentía mucho.
— ¿Alice?— ese tono de voz lo ocupaba muy poco, tía me regañaría por comer dulces antes de la comida o por estar acostada en el piso sucio, a ella le gustaba ser muy limpia
— ¿Si tía?
—Me dirás que pasó en el parque— Eso no era una pregunta pero mi respuesta era no ¿por qué tenía que preguntar eso? creo que me parecía mejor el regaño
—No pasó nada— no quería voltear a verla, sabía que tendría su ceja alzada o sus ojos entrecerrados
— ¿Puedes mirarme chispita? — En ese momento me pare y si tenía una de esas miradas que según el tío Marcus te hacían querer correr— así está mejor cariño, ahora cuéntame que sucedió
—Unos niños me estaban molestando— ella dejo su abrigo a un lado para poder ponerse a mi altura
— ¿Te hicieron daño? — Negué — ¿chispita?
— Uno de ellos me empujo pero yo me caí por no estar bien parada y se burlaron de mi— ella me abrazo
—Por esas cosas no quiero tenerlas lejos, son mi familia cariño, odio que les hagan daño
—No pasó nada malo tía, una niña llego a defenderme
— ¿Es tu amiga?
—No, ella no vive aquí vino de vacaciones, me conto que su mami creció en Forks— en ese momento sentí que dejo de abrazarme y se separó de mi
—Te dijo como se llamaba
—Sí, Isabella es una niña muy bonita
—Como tu cariño ¿te dijo algo más?
—No solo eso
— ¿Cómo era ella?
— Muy bonita como la muñeca de Rosalie —ahora fue mi turno de quedarme quieta aunque ella lo dejo pasar para hacerme otra pregunta.
— ¿Por qué te molestaban esos niños?
—No les caigo bien
— ¿Algo más? — Tenía miedo de contarle y si dejaba de quererme por robar, aunque no era por completo un robo, mordí mi pulgar — deja de hacer eso, lo haces cuando estas nerviosa o preocupada chispita, puedes contarme no te regañare
—Hice algo muy malo
— ¿Qué paso?
—Cuando conocimos a la familia Cullen ellos mencionaron una muñeca, esa muñeca la robo Jessica hija de la señora Stanley, por lo que me conto Edward esa muñeca es importante para su hermana así como lo es el dije que me regalo mi papi— tome con cuidado la cadena que llevaba, ella vio lo que tomaba y suspiro
— ¿Qué más paso?
—Anoche entre por primer vez al cuarto de Jessica y ahí estaba la misma muñeca que describió Edward y yo la tome— lo último lo dije entre hipidos, estaba llorando porque no sabía que pasaría conmigo
—Oh cariño, shhh no llores chispita— limpio con cuidado mis mejillas— ¿sabes que está mal lo que hiciste? — asentí derramando nuevas lagrimas
—Lo sé pero quiero mucho a Edward y Rosalie es su hermana, no es mi amiga porque ella es más grande pero sé que es triste perder algo que quieres
—Chispita shh debes calmarte, no estoy totalmente orgullosa de como sustrajiste la muñeca pero me alegra saber que te importan los demás
—Quiero a Edward el prometió ser mi mejor amigo y su familia es buena con la nuestra
—Amor inocente— ella suspiro nuevamente — veremos qué podemos hacer, en este momento solo a comer y para que tomes una siesta Emily ha llegado
Escuche el cerrar de la puerta de un auto, la señorita Emily estaba cargando varias bolsas al igual que su novio Sam. Emily me miro preocupada.
— ¿Qué paso Ali? — No respondí solo negué con mi cabeza mientras limpiaba mis ojos
— Que bueno que han llegado
— Lo siento señora Heidi, había algo de gente
— ¿Gente? ¿En Forks?
— Si aunque usted no lo crea— Sam empezó a reír—solo era la familia de la señora Marie, estaban comprando varias cosas
— ¿La señora Marie?
— Si, esa santa señora murió hace unos años, su única hija viene de visita cada año
— Y ¿quién es su hija?
— La verdad no sé cómo se llama señora Heidi, ella venia poco al pueblo cuando se marchó y en aquel tiempo cuando ella vivía aun aquí yo estaba en la Push
— Supongo que la vieron— Sam estaba negando y Emily fue quien respondió
— No, solo estaba su esposo, dicen que es un reconocido doctor al parecer ella también está dentro del área de salud pero no estoy segura
— Si y estaba en la caja al parecer no puede negarle nada a sus hijos, iban y venían con algo nuevo
— Fue gracioso de ver, son unos chicos adorables
— ¿Conoció a la hija de la señora Marie? —Pregunto Sam, yo también me sentía curiosa por eso
— ¿Yo? — Negó— supongo que mi esposo y cuñada la conocieron recuerden que son ellos quienes crecieron en Forks y precisamente hoy Cinthya me hablo de una persona muy cercana a su familia que falleció hace unos años.
— Si fue una gran pérdida para el pueblo una mujer muy altruista, se llevaba muy bien con la madre del señor Cullen, ella llego aquí unos años antes que se estableciera la familia completa, siempre las veían en el parque.
— Me imagino, pero vamos adentro que hace frio
— Si, lo siento señora Heidi
Pasamos al calor de la casa, todos se dirigieron a la cocina y yo subí directamente a mi recamara en busca de la muñeca.
— Así que esa es la muñeca— la voz de mi tía me hizo saltar haciendo que se cayera de mis manos, mire horrorizada entre ella y la muñeca
— Oh chispita lo siento— camino rápidamente hacia mí y levanto la muñeca—No ha pasado nada, es una linda muñeca.
— Si, se parece mucho a la niña que conocí hoy
— La misma que dijo el joven Sam
— No lo sé, él dijo hijos pero nunca dijo como eran
— Cierto, pero como vienen de visita también, Forks no es un lugar de paso—ella negó y peino con sus dedos el cabello de la muñeca— ¿Cómo se la darás?
— No lo sé, no he pensado en eso
— Oh mi Alice, deberás pedir disculpas por tomarla
— ¿Por qué? Jessica es la que debe pedir disculpas
— Y tú también chispita, debiste decirle a un adulto para que nosotros resolviéramos esto
— Tía— lloriquee un poco
— Alice, debes enfrentar las consecuencias de esto
— Pero no fue tan malo
— Tal vez no pero no era la manera correcta de hacerlo
— Pero
— Pero nada Ali, lo hablare con tu madre
— No
— Alice
— Está bien
— Así de obediente es mi chispita, ahora ve a cambiarte para que bajes a comer algo y puedas dormir antes de volver con tu mami y hermanito —salió de la recamara cerrando la puerta dejándome con la muñeca en mis manos, solo esperaba que mami no se enojara conmigo ni tampoco Edward.
—Tonta muñeca me has metido en problemas— la avente sobre la cama arrepintiéndome en el momento y corrí para abrazarla — bueno no eres tonta, sé que harás feliz a muchas personas por tenerte devuelta en sus vidas.
