Disclaimer: Los personajes que reconozcáis y el universo le pertenecen a JK Rowling. La historia es mía. No obtengo beneficios económicos al escribirla.
Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
Categoría: Personajes de Gryffindor.
Prompt: Sombrero seleccionador.
Personaje sorteado: Dean Thomas.
Palabras: 500.
Lo que él pensó.
Cuando le dijeron que era un mago, le pareció la mejor de las ideas. Podría hacer magia. ¿Qué persona no querría eso?
Claro que su madre se mostró cautelosa. ¿Alguien les estaba gastando una broma? Eso no era de buen gusto y si no fuera por la profesora McGonagall, que había realizado varios trucos, aún su madre seguiría sin creérselo.
Se mostró reticente a dejarlo ir, pero también sabía que era una buena oportunidad para él y no sería justo privarlo de su magia.
Dean se preguntó si alguna vez alguien se había negado a ir a Hogwarts y si así había sido, ¿qué había pasado con ese niño o niña?
En ese momento Dean trataba de mantenerse calmado. Los habían dejado a él y a otros niños en una sala y les habían ordenado esperar.
¿Esperar qué? A Dean no le gustaba lo que estaba oyendo. ¿De verdad tendrían que enfrentarse a un trol? ¿Qué era un trol de todos modos? ¿Era algo diferente aquí que en los cuentos norm... Muggles?
Los fantasmas no ayudaron a que se sintiera mejor. Ni mucho menos escuchar cómo una niña repasaba todos los hechizos que se había aprendido.
Se sintió impresionado con el techo. Parecía el cielo en un enorme comedor en el que un montón de niños los miraban como si estuvieran a punto de hacer algo genial o estúpido.
Cuando el sombrero al que todos miraban comenzó a moverse, pensó que lo había imaginado. Cuando empezó a cantar...
Lo bueno era que no tendrían que enfrentarse a un trol. Lo malo... ¿Y si el sombrero no le enviaba a ninguna de las casas?
¿Y si gritaba ¡Fraude! y luego lo echaban de verdad con un trol por atreverse a acudir a un colegio de magia sin tener magia?
Iba a vomitar, lo sabía. Iba a hacer un ridículo impresionante y lo recordarían como: "Dean Thomas, El niño que vomitó."
Continuó viendo la selección y sintiéndose cada vez más ansioso. Seguro era de los últimos en ser seleccionados y solo iban por Greengrass, Daphne.
¿Alguien tendría piojos? -Pensó de repente. Porque si alguien tenía, entonces todos se pondrían el sombrero y...
Cualquiera pensaría que alguien lavaría la cosa o algo.
Ahora no estaba tan seguro de querer ponerse el sombrero.
Iban por Potter, Harry. Parecía una especie de celebridad porque todo el mundo lo miraba y susurraba.
Dean se alegraba de no ser él.
Dean miró al niño también. ¿Qué tenía de especial? Él parecía alguien normal. No comprendía por qué tanto revuelo.
Al fin llegó su turno y se acomodó en el taburete y se colocó el sombrero.
No esperaba que una voz le hablara al oído.
Tenía que recordarse cada poco tiempo que estaba en una escuela de magia.
Solo esperaba acostumbrarse pronto.
¿Los demás se sentirían como él?
El sombrero lo mandó a Gryffindor y se sintió aliviado.
No le habían gritado ¡Fraude! ni había vomitado. Eso estaba bien para él.
Corrió a su mesa y se sentó.
