¡HOLA!

¿Que tal van?

Me siento muy contenta por la reacción de la historia ñ.ñ nunca creí que les gustara tanto ¬u¬ y yo se por que... yyy ¡pervertidas! XD aún que yo no digo mucho, ¡tengo los cuatro libros! los leí tan rápido que casi me vuelvo loca, pero.. Eh de decir que el cuarto libro no es que me haya gustado mucho ñ.ñ" pero siempre es bueno leer algo mas.

Bueno, respecto a los Reviews del capitulo anterior:

Celestia Carito: Me hace muy feliz que te guste, es todo un placer para mí tenerte como lectora.

Lemonale Ouji: ¡Oh! Es una dicha que te guste y.. bueno si tenia planeado cambiar cosas, cuando se le dan por "acosarte" y reportarte es sumamente molesto ¬¬ ¿Wattpad? No había tenido esa idea y me han insistido, así que intentare allí también. Espero que este capitulo te guste ñ.ñ

Mons: Linda, eres la mas especial, desde siempre me has estado apoyando y eso me hace muy feliz, no tienes idea de cuanto ¡ERES UN AMOR!

SafiroLeoninaDeGeminisBipolar: Créeme que lo mas raro de responder este Review es tu nombre, sorry linda pero me pareció muy extraño pero muy llamativo, nunca se me paso poner casi todos mis datos y…Géminis:… un signo muy inteligente, se expresas bien y se adapta a los cambios, seguro que estas llena de energía ñ.ñ aun que puede ser un signo difícil, bien tu nombre tiene la palabra "Bipolar" pero te aconsejo que nunca dejes tus cosas sin terminar, si quieres hacer algo solo ve y hazlo, sin miedos ñ.ñ... linda, gracias por tu comentario me hizo muy feliz.

Garu0212: ¿Ibas a leer otro? ¿espero no te hayas aburrido de lo que escribo, suelo ser muy aburrida pero... dame una oportunidad TT-TT … bueno, aun no eh aclarado que Milk sea estudiante de literatura, pienso ponerla en algo... umm, algo mas "ella"... pero si hiciste una adaptación deberías haberlo publicado, seguro te fuera quedado mejor que el mío ñ.ñ yyy no recuerdo ese error... y lo eh releído mucho, eh de mirar de nuevo a ver si esta XD... me baso es por capítulos, en lo general no, pero te aseguro que tendrá algo mío, como mi carácter eso si, nada de facilongas XD ME ALAGA que te hayas tomado el tiempo de leerlo, me llena de emoción y agradezco cada palabra, enserio tus consejos me han ayudado, los tendré todos en cuenta ñ.ñ yyy no, no es imaginación tuya, AMO a Michael Jackson, soy una MoonWalker/Jacksonera, intento en cada capi poner así se una canción de mi Rey, al menos con eso siento que mantengo su legado y no dejo que se pierda ñ.ñ

Facebook: Fanfiction Mikashimota Z

Wattpad: MikashimotaZ

Otaku/MoonWalker/Jacksonera- Liberian Girl

Los personajes de Dragon Ball Z no me perteneces, son propiedad de AKIRA TORIYAMA

Basado en el libro de: 50 Sombras De Grey

PD: perdón si tengo algún error de ortografía ñ.ñ"

Sin mas, espero les guste ñ.ñ

XxXxXxXxX

Aun de pie frente a la puerta del establecimiento había confesado aquello que había jurado jamás volver a decirle a un hombre, por lo menos esta vez no había sido tan ridícula de decirlo frente al "sujeto" había disimulado gracias al cielo, aun que no entendía… ¿por que actuó de esa manera? Ten siempre era así de Juguetón, siempre buscando avergonzarla, pero… ¿y el Señor Son? En los escasos dos encuentros no se hubiera esperado que le fuera confesado aquello, había sido mas que "revelador" pero si fue así… Eso no significaba que… ¿fuera algo mas?...¡No! lo mas probables es que supiera del actuar de la peliazul... y agradeció que ella...

—Neh...— ya no quería pensar, era molesto estar martirizándose por algo tan tonto como el creer que... —Estúpida— Recordaba perfectamente como eran los tipos como él, Bulma solía salir con muchos y siempre era un dolor de cabeza.

Todos superficiales y con la testosterona en el cielo, bufo molesta y volvió a la seguridad tras el mostrador, se sentó y vio la tarjetilla de nuevo. "Sabes... Me alegro que no halla sido la señorita Brief quien me haya entrevistado" ¡Mierda! ¿Que le había hecho ese hombre? la mas mínima cosa y lo recordaba, el taladreo en su cabeza se hizo fuerte, el estúpido palpitar se intensifico ¿desde cuando ser tocada por un Don Juan era un gran acontecimiento? ¡Absurdo! tipos como él solo les interesaba un acostón y de pronto el numero de teléfono por si querían repetir el encuentro, nada del otro mundo. Se aseguraría de mantenerle al margen, la peliazul tendrá lo que quería y solo con eso podrá estar tranquila, ya no le vería la molesta cara burlona, sus palabras fuera de base y lo ridículo de su tacto. Hasta ahí lo mantendría.

—¡Dime que no es cierto!— Guardo la tarjeta y la estridente voz de Bulma desde la puerta del local despertó a la chica de su ensoñamiento, está un poco despeinada y traía un porta en una bolsa.

—¿De que?— sin ánimos se estiro en su asiento y miro hacia una de las ventanas del local.

—No te hagas la desentendida ¡ahora dime qué es mentira!— llego al mostrados y golpeó con sus manos la zona del mesón junto a ella, se veía completamente nerviosa pero la sonrisa orgullosa de la chica no le daba buena espina.

—Es mentira…

—¡NO MIENTAS!— torció los ojos y bufo sonriente ¿Quién podría entender a esa chica? No sabía con que podría salir uno de estos días, la elocuencia de su actuar era totalmente diferente a lo absurdo que escupía sus palabras, esperaba que en esta ocasión no fuera igual — Vi salir de aquí al mismísimo ¡Son Goku! ¿Dime a que binó? ¿Te invito a salir?

—Siempre con lo mismo... ¡deja la tontería! Sólo llegó por casualidad— La miro ceñuda y gesticulando con una mano.

—¡Eso es imposible! ¡No creo que haya sido solo por eso! ¡A mi me late que le gustas!—Volvió a torcer los ojos y gruño exasperada.

—Esta haciendo algo de su empresa aquí y cuando paso me vio y decidió entrar— se levantó de su haciendo y tomo una botella de agua con gas y la puso frente la peliazul— No quiero que vuelvas a insinuar tal cosa, gente como él son solo dolores de cabeza.

—Di lo que quieres, pero esta coincidencia no me la creo… pero lo más importante… ¿Qué te dijo?—Se notaba lo extasiada que estaba la chica, se podía decir que estaba orgullosa de ser periodista, el chisme le llegaba primero y claro, era lo más importante por ahora.

—Nada, sólo compro algo de comer y se fue.

—¿Y no le dijiste nada?— ¿Decepción? Le pareció escuchar en sus palabras ese aire de ¿decepción? Eso ya era el colmo.

—¿Que querías que le dijera? Sólo paso a comprar— Se justifico, ya era mucho que por un momento sentir esa estúpida atracción por alguien como él y ahora su amiga ¿esperaba algo más? ¿Es que está loca o que?— ¿Sabes? deberías estar más que agradecida—Tomo un plato y coloco un par de sus galletas.

—¿Se puede saber porque?—No espero mucho y tomo dos y las metió en su boca

—En primer lugar, por que tuve la Valentía y el suficiente coraje de… de ¡volver a mirarlo a la cara!— la risa de la ojiazul la interrumpió y sin importar el como o el porque ambas se sonrojaron, el recordar lo incómodo de la escena que tubo que vivir la morena por culpa de la ojiazul era digno de mantenerlo grabado en la retina de los ojos.

—Aja…¿ y que más?—se metió otro par de galletas degustando el sabor y la textura.

—Conseguí una cita para tus valiosas y hermosas "Fotos"—En vez de tragar lo masticado, el impulso junto a la sorpresa empujo la masa fuera de su boca y quedo sobre el rostro de la morena—¡Umm! iAgh!… ¡Bulma! ¡asquerosa!—Se saco lo que pudo con las manos, tomo una bayetilla y comenzó a limpiar el resto.

—¡Dime que es mentira!— tomo un poco de la botella con agua y carraspeó la garganta.

—¡Claro que no, estúpida!—Termino de limpiarse aún que aún tenía el olor de la saliva impregnado en el rostro—Solo falta llamar para confirmar la hora…

—¿Te dio su número?

—¡No es por lo que crees Idiota! Es para las fotos.

—¡Excelente! llamaré a Shon para que nos haga el favor ¡Seguro que se muere cuando se entere!— la chica tecleaba en su celular y parecía una loca hablando sola, la emoción era enorme y queda registrado por el escupitajo que le arrojo a la morena— Llama al señor Son y confirma la hora y el sitio, yo me encargo del resto— se puso de pie con el teléfono en la oreja, tomo la botella de agua y su bolso, se acomodo con ellos y agarro Una de las galletas.

—Espera ¡Bulma!— Le había hecho el favor a su amiga sin querer, pero no quería tener nada más que ver con el rubio, si alguien tenía que llamar y contactar la cita seria Bulma, no ella.

—¿Qué?

—Ya he hecho mucho por ti, tu llámalo y has el resto, yo no voy a meter más las manos— La peliazul soltó sus cosas y guardo el teléfono, se movió hasta la chica y le dio con la botella en la cabeza.

—¿Estas loca? Yo no tengo la confianza que tú y él tienen, tienes que ayudarme Milk ¡Por favor!— suplico juntando sus manos y poniendo cara de perrito.

—No quiero…— se cruzó de brazos y miro a otro lado, si aceptaba tendría que verlo al día siguiente y era lo que menos quería, no quería mesclar más sus sentimientos. Ya había sido suficiente.

—¡Prometo que será la última vez!

—No— le dio la espalda, no quería ser convencida por esa malvada periodista, si aceptaba caería en el limbo y era un lugar horrible, no quería entras de nuevo allí.

—¡Te comprare el manuscrito de cocina que tanto quieres!— su mente se detuvo, la estaba chantajeando con lo que más amaba, ese manuscrito era realmente caro, muy pocos los tenían y era una odisea conseguir así sea una pequeña copia, se prometió nunca volverle a confiar un secreto a la peliazul.

—¿Con todos los implementos?—si se iba a arriesgar tanto tenía que tener una MUY buena recompensa.

—¡No abuses!

—Todo o nada— Sabía que para la chica no sería problema, su familia era verdaderamente adinerada, querer tener un poco más de lo ofrecido no hacía daño, su cocina lo pedía y quién mejor que Bulma Brief para obsequiárselo.

—Bien, pero con la condición que en la sesión de fotos tendrás que estar ahí conmigo.

—Eso ya lo sabía…. Ve buscando el manuscrito y llama a Shon, mañana será la sesión de fotos.

—¿Me-Me lo juras?— Se notaba lo feliz que estaba, la emoción desbordaba por sus poros, Milk no era mentirosa y eso en unos momentos era malo, llegaba a ser extremadamente cruel cuando decía lo que pensaba.

—Te lo juro…— a diferencia, ella no estaba emocionada, se estaba echando la soga al cuello por aquella decisión.

—¡Ay! ¡no sabes cuánto te amo!—recogió sus cosas de nuevo y se impuso otra vez a localizar todo lo que necesitaba—Ya mismo me pongo en esas, nos vemos en el apartamento.

—¡Ey!¡Bulma! ¡Págame la botella de agua!—grito antes de que saliera.

—¡Ponla en mi cuenta!... ¡Ay! te traje el almuerzo, espero te guste, chao, chao — Desde la puerta se despedía, había señalado la bolsa con el porta con la que entro, reconoció el olor y paso rápido por su mente que debía botar aquello lo más lejos posible y bajo llave, aún que si había cocinado la peliazul y se tomó la molestia en traerle lo más seguro es que hubiera más en la cocina de se Apartamento.

—Moriré intoxicada— esa noche se aseguraría de no volver a dejar a Bulma Cocinar para ella, ya había sido demasiado experimentos, lo que menos quería era tener que alquilar un baño completo al día siguiente.

.

.

.

Salió un cuarto para las diez del establecimiento, estaba un poco cansada, después de que Bulma se fue el local se llenó hasta reventar y tubo que hacer maromas para atender a cada persona que llegaba, coloco sus manos en la parte trasera de sus caderas y se encorvo haciendo sonar un par de huesos, sino lo hacia corría el riesgo de quedarse dormida de pie, rogaba al cielo por que no fuera así.

"Señorita Ox" busco con la mirada aquella voz que la llamaba, miro uno de los callejones y solo vio los contenedores de basura, miro a otro lado y las aún luces encendidas de las casa alumbraban su camino.

—Me estoy volviendo loca—Había reconocido esa voz a la perfección, además … solo había una persona que la llamaba tan cordialmente con un tinte de maldad en las palabras—¿Qué me está haciendo Señor Son?—Ni a solas podía llamar por su nombre, tan imponente y estoico le resultaba que sin quererlo lo llamaba con tanto respeto—¿…Llamarlo…? ¡Llamarlo!— se le había olvidado completamente, si llegaba a casa sin noticias Bulma la fusilaría.

Saco de su bolso el delantal que usaba en el establecimiento, de uno de los bolsillos saco la tarjeta y tomando su teléfono marco el número, pero antes de oprimir el botoncito verde que salía en la pantalla… ¿Qué le diría? ¿Sabría con quien habla? ¿Estaría despierto? ¡Diablos! No sabía qué hacer ¿Y si esperaba y lo llamaba desde el apartamento? ¡No! No se arriesgaría a los regaños de Bulma y de castigo la pusiera a comer lo que había cocinado, en su mente se imaginó a ella en una silla amordazada y con Bulma vestida de Diabla Cuchareándole una masa verde con ojos, sacudió su cabeza y se armó de valor, era llamarlo o esperar la muerte tortuosa que Bulma le daría. Rogo al cielo por que al menos hablar con el Señor Son no fuera tan problemático. Espero con el aparato en su oído para que en la otra línea le contestaran. Unos cuantos timbrazos y al fin pudo escuchar esa estoica voz.

—¿Se-Señor Son?—"¡No tartamudees estúpida!" se recrimino, alejó su teléfono carraspeó un poco y volvió a poner el teléfono es su oído.

—Si, habla con él— "¡Mierda!" el grosor de su voz la hacía sentirse atemorizada, trago duro y se obligó a hablar, había sido muy clara con ella misma en la Cafetería, no daría su brazo a torcer por un niño Bonito, no está vez, tenía a la mano su carácter y lo usaría, era el mejor respaldo por si en algún momento llegaba a ceder.

—Señor Son… llamo a confirmar la cita de Mañana…

—¿Mañana? No recuerdo tener adjuntado una cita para mañana… ¿De parte de quien me habla?

—Bulma Brief… soy Milk Ox, señor Son—Seguía caminado por la oscura calle, miraba a su alrededor teniendo el cuidado pertinente por su algún malandro salía en medio de los callejones.

—Señorita Ox, ¿no se le hace un tanto extraño llamarme a esta hora de la noche?— se sonrojo por el comentario, el tono burlón con que hablo se lo dijo "no esperaba su llamada" pero más haya de eso dedujo que le gustaba molestarla, no entendía el por qué le resultaba gracioso, se estaba arriesgando a esa hora de la noche y solo para evitar no morir envenenada y tener un mañana para contarlo.

—Lamento la Molestia, pero me era urgente comunicarme con usted…

—¿No podía llamarme más temprano?—Vio de reojo como un par de tipos salían del callejón.

—No tuve el tiempo—acelero el paso cuando ellos se fijaron en su presencia—Se-Señor Son, nos interesaría su disposición para…

—¡Oye preciosa! ¿A dónde vas?— giro a ver a uno de los tipos, un tanto desaliñado, con un aspecto un poco deplorable, se rio junto a sus acompañantes y metió sus manos dentro de su chaqueta, Milk volvió a fijar su mirada, apretó el aparato de su manos y acelero un poco más el paso.

—…Para la sesión de fotos— hablo un poco más rápido y la respiración se aceleró, el chico desde lo cómodo de su cama, miro el portátil y luego a la ventana de la habitación.

—Claro ¿donde nos encontramos?— espero un poco, le pareció extraño que la chica no le contestara y por primera vez en ese día se preocupó—¿Señorita Ox?

—¿Eh? Si, si Señor Son, amm Dígame U-usted ¿donde estaría mejor?— la suave respiración de la chica se volvió fuerte casi agitada, trago grueso como si algo le fuera a pasar a la joven.

—Sabe donde me hospedo ¿Estaría bien ahí?

—Detente preciosa…— escucho la voz grave y carrascosa por medio del teléfono a la vez del pequeño grito ahogado de la joven—¿Señorita Ox?

—…¿Dígame?— la chica no se había dado cuenta cuando el tipo llegó junto a ella, había intentado tomar el teléfono, pero logro empujarlo y salir corriendo aún llevando sus pertenencias.

—¡Para preciosa! ¡Te quiero acompañar!— los tipos corrieron tras de ella riendo a carcajada.

—¿Dónde esta?— volvió a escuchar la voz del chico, sonaba un poco preocupado pero lo que menos quería era problema, podía ser mujer pero sabía como defenderse.

—Mañana ¿a las 10:00 estaría bien?— doblo por una esquina, aún le faltaba un par de calles y los tipos aún seguía detrás de ella.

—Si, si, no importa, pero ¿dígame en donde esta?— el chico se había levantando de la cama y se asomó por el enorme ventanal, simulando siquiera poder divisarla desde la altura de su piso.

—Voy para mi casa…¡AH! ¡Suélteme!— Se aferro con fuerza al barandal y su respiración se agito.

La chica sin querer había bajado la velocidad y rápidamente le dieron alcance, los tres tipos la empujaron contra las rejas de una casa. Se reían de ella mirándola de arriba a bajo. Uno tomo su bolso y otro tomo la mano del teléfono. Alcanzo a escuchar como desde la otra línea la llamaban de un Grito.

El tipo que había comenzado a molestarla logro arrebatarlo y lo llevo a su oído.

—Hola— mientras la tenían sujeta el otro hablaba casi descaradamente por su teléfono frente a ella

—¿Quién eres?— estaba molesto, la tonta chica había estado hablando con él en medio de la calle ¿Es que acaso no sabía lo peligroso que era la noche y sobre todo a esa hora?

—Soy un amigo de esta preciosa y tu ¿eres su novio? ¿No me diga que ella no te a hablado de mí?— se acercó a la morena y toco con sus dedos sucios los labios de la chica.

—Pues no, no me a hablado de usted… le aconsejo que le devuelva el teléfono a la Señorita si quiere prevenir problemas— Tenía el ceño fruncido y golpeteaba su pie contra la baldosa de la habitación.

—¿Y que si no quiero? ¿vas a venir y me vas a obligar? O ¿será está preciosura la que me obligue?— rieron los tres hombres, el chico gruño y entro a la habitación, tomo su saco y camino hacia la puerta del lugar aún con el teléfono en mano.

—No tiente a su suerte— el chico freno su andar cuando logro captar la voz de la chica, con su mano aún en la perilla de la puerta espero la respuesta del otro hombre.

—¿A si? ¿y que me puede pasar?— la voz burlona del chico y los cortos pasos que dio acercándose a ella le dio el Angulo perfecto.

—… se le podría cumplir…— el tipo había estado tan cerca como ella lo espero desde el principio, cuando llego no espero un segundo más y su pie derecho se alzó a tal velocidad y se impacto el la parte baja de la mandíbula del hombre.

Había alcanzado a escuchar el gemido ahogado del hombre y luego la señal se cortó, devolvió la llamada y sonó apagado, sonrió para así y fugazmente recordó el informe que Wiss le había dado, si eso era cierto, no tenía de que preocuparse, camino de vuelta a la habitación y busco entre los papeles el número de la peliazul.

"Bulma Brief" tenía el número de la chica cuando le arrebató las hojas de preguntar a la morena, al respaldo traía el número como si ella hubiera estimado al menos que el revisara por su cuenta las preguntas, era bastante lista y nada predecible sin duda alguna una periodista de cuidado. Marco el número y espero que en la otra línea le contestaran.

Mientras tanto Milk golpeaba a uno de los hombre aún consiente sobre el suelo, a uno lo dejo desmayado con el golpe en la mandíbula a el otro lo estrelló contra el buzón y al ultimo que había intentado patearla lo había tomado de la pierna y un rodillo se incrusto en los testículos, lo dejo indefenso a ella, casi toda su vida su padre se había esforzado por enseñarle a defenderse y no había sido en vano, había tomado gusto por las peleas trayéndole uno que otro problema cuando estudiaba, pero en esos casos era tan jodidamente necesario que agradecía a mares a ver sido discípula de uno de los mas grandes del país, su padre era su ídolo y un experto en ese ámbito. Le dio el último golpe dejándolo inconveniente y con un par de heridas en su cara, tomo sus cosas y el desbaratado teléfono y corrió hacia su apartamento, que los vecinos chismosos se encargaran de los tres hombres, no quería armas más escándalos.

Abrió la puerta principal y subió al piso que le correspondía, agradecía que en el bloque en el que vivía sus vecinos casi ni se asomaban.

Abrió la puerta de su apartamento.

—¡Milk!— Bulma había saltado a sus brazos y la abrazaba con fuerza.

—¿Qué pasa?— Trago pesado rogando por que por casualidad su amiga no se hubiera enterado del problemita que tuvo hace un rato.

—¿A que no sabes quién me llamo?— cuando se separó vio los ojos brillosos de la chica, era como si fuera a llorar y la enorme sonrisa se plantaba con fuerza.

—¿Tu ex?— río al ver el cambio en el rostro de la chica, bufo molesta y se adentro a la morada.

—¡Claro que no! ¡Ese idiota que ni se aparezca por que lo desolló vivo!—cerro al apartamento y camino a su habitacion, lanzo las cosas encima de la cama y luego fue a la cocina.

—¿Entonces quien?—lavo sus manos en el lavaplatos y comenzó a esculco las ollas.

—Tu amor platónico—aplaudió emocionada y corrió por su teléfono, cuando volvió le puso casi entre los ojos el aparato y pudo ver el número que registraba— Es una suerte que me halla llamado, acordé con el todo para mañana— miro extrañada a la chica, no entendía de quien Hablaba, sin prestarle atención siguió buscando algo "Comestible"—Nos espera mañana a las Diez de la mañana en el Hotel Central de Komae.

Escupió el pedazo de paz que había estado masticando y miro a la chica, esta seguía alardeando pero lo que más le tenso fue imaginarse a quien verían mañana "Tonta" se le había pasado llamarlo después de que intentarán robarla.

—¿Qué te dijo?— se hizo la desentendida entrando a su habitación.

—Pues lo que ya te dije y por cierto, se cancela lo del manuscrito.

—¿Por qué?— hubiera salido hecha furia pero se estaba cambiando la ropa y sacando el delantal de su bolso para lavarlo.

—¿Por qué?—hablo con burla—por que fui yo quien hizo todo en fin de cuentas, yo quedé con el de la sesión de fotos de mañana y tú no lo hiciste así que no hay trato.

Milk salió apesadumbrada de su habitación, le hubiera encantado pelear pero estaba cansada, saco sus cosas y las dejo en el canasto, la peliazul ni siquiera sé fijo que ella tenía una rodilla sangrante, seguía alardeando de su eficacia, suspiró resignada maldijo a aquellos hombres por haberle arrebatado la oportunidad de tener ese manuscrito, deseo regresar donde los había dejado para darles una golpiza más.

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Eran apenas las 5:00 AM y Bulma ya tenía a Milk revoloteando por el apartamento, buscando lo que necesitaban, había entrado a su habitación gritando que ya era tarde.

—¡Mueve ese trasero enorme y enciende los autos!—le lanzo las llaves a la ensoñada chica que apenas y pudo tomarlo.

—Es a las diez de la mañana ¿por que me levantas a esta hora?

—Toca ir y recoger a Shon, él no puede con todo, toca armas y dar lo mejor para darle una buena impresión al Señor Son— Milk sollozo un poco y arrastro sus pies hasta la puerta del apartamento.

—Yo no quiero ir— Quería hacer una pataleta como cuando niña y esto solo hizo reír a la peliazul.

—Solo me ayudarás a armar todo y antes de que comience la sesión de fotos podrás volver y dormir hasta tarde— empujo a la chica para que se apresurara recibiendo un par de reproches más.

—Tengo exámenes…—sollozo un poco más y bajaron juntas por las escaleras, Bulma río y le puso una mano en el hombro.

—Mala suerte cariño.

Eran las Nueve y apenas estaban armando las cosas, el idiota de Shon se había quedado dormido y tuvieron que esperar hasta que se arreglará, luego fueron a buscar a un amigo del chico que tenía todo lo que necesitaban, no dijo que el chico vivía un par de horas lejos de donde ellos vivían, habían volado para alcanzar a llegar y hablar con el encargado quien los llevo a una enorme sala, bajaron las cosas de los autos mientras subían hasta la habitación el tiempo termino de pasar y para su mala suerte no había podido escapar del lugar.

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Se había levantado temprano y no por la sesión de fotos más tarde, sino por que no había podido dormir en toda la noche ¿y el porque? La señorita Ox no se había dignado de volverlo a llamará ni de en Encender el teléfono, está preocupado por ella, aún que la Señorita Brief le hubiera dicho en la chica no demoraba en llegar, aún seguía preocupado y esperaba verla ahí cuando fuera a cumplir aquel compromiso.

Había salido e ido al Dojo donde había estado practicando los últimos días, se había tomado su tiempo en hacer el calentamiento respectivo y comenzado con la sesión de golpes que había está practicando, ese día Roshi quien en su tiempo había sido maestro de Artes Marciales y ahora era su guarda espaldas, no pudo acompañarlo, lo había dejado encargado de la logística que tendrían ese día, el hombre hacia maravillas cuando se le pedía, todo lo hacía bien excepto cuando veía a una mujer Bonita, ahí ya era otro cuento pero mientras estaba con él era uno de los mejores.

Al cavo de un rato termino su entrenamiento y aprovecho el espaciado de tiempo que aún tenía y decidió darle un par de vueltas a la manzana sin preveer que al pasar por una cafetería se acordó nuevamente de la chica de cabello oscuro.

Venía siendo un tremendo dolor de cabeza, cada vez el pequeño rostro se hacía presente con mayor frecuencia cuando el menos se lo esperaba, gruño cuando escucho el pito de un auto que pasaba a gran velocidad frente de él "Maldición"

Corrió lo que le separaba del hotel y subió hasta su suite, descanso un poco esperando a que el calor se fuera y luego ducharse, el tiempo en la ducha paso rápido y solo le dio tiempo de desayunar, comió una buena cantidad hasta que su estómago no pudo más, tomo un poco de jugo y salió de la habitación, ya afuera Roshi ya lo esperaba y caminaron a donde el hombre de más edad le indicaba.

Al entrar en esa habitación lo que sus ojos buscaron fue la pequeña figura de la chica que lo había dejado sin dormir, por lo enorme de la habitación no pudo hallarla, vio todos los faroles y Luces que utilizarían, sólo hasta que camino allí la pudo ver. Vio como hablaba con una chica de cabello azul y con un joven alto de tez bronceada cabello negro y de ojos grises.

La primera en verlo fue la chica de ojos azules, le dio un codazo a su acompañante que la miro ceñuda y luego, al fin pudo verlo. Se quedaron mirándose el transcurso de tiempo que a él le tomaba acercarse, se analizaron de arriba a bajo y por un momento el corazón se les acelero.

—Señorita Ox, un gusto volver a vernos— quiso estirar su mano y tocarla pero antes de hacerlo ella dio un reverencia y señaló a su acompañante que no dudo en darle la mano. Vio lo nerviosa de la chica y eso lo enorgulleció.

—Señor Son, ella es Bulma Brief…

—No hace falta Milk, ya nos presentamos anoche— la sonrisa coqueta de la chica y el tiempo extra que se tomó en saludar al chico le hizo rebotar la bilis, frunció las cejas un momento pero rápido señaló al otro chico para que la peliazul dejara de ser el centro de atención.

—El es Shon Beltrán— El chico saludo al joven apretando su mano más de la cuenta, pero este no se inmuto.

—Bien Señor Son, comencemos con esto— el chico llevo al hombre a donde había una silla y un telón gris en la parte de atrás, cuando el hombre rubio le dio la espalda rápido jalo a Bulma y la llevo un poco más allá.

—¿Qué pasa?

—Me tengo que ir…

—¡Ah no! ¡Ni se te ocurra hacerme esto!—le tironeo una de las orejas y se paro de puntas— el ambiente no es tan incómodo por que tú estás, si te vas sería demasiado molesto.

—No inventes Bulma, tu te las puedes arreglar sola, yo me voy— dio un par de pasos y de nuevo el tiró en su oreja la devolvió.

—Claro que no, te tienes que quedar.

—¿¡Y se puede saber porqué!?— a la peliazul casi se le sale el alma cuando la morena alzó la voz.

—¡Shh! No hables tan fuerte— se interpuso entre quienes lograron oírla y quienes manejaban la música para no hacer el ambiente tan molesto— Quédate mientras terminan, Necesito que me ayudes a llevar todo de vuelta con Shon, ya después de eso te invito una cerveza.

—No me vas a comprar con eso…

—¿Ir al cine?— junto sus manos frente a ella y le dio una sonrisa enorme, decido aceptar no por lo que le propuso la ojiazul, sino que en el fondo quería estar ahí hasta que el Señor Son se fuera, por lo menos se daría el último dulce antes de despedirse de esa ilusión estúpida que se había formado desde el día que lo vio.

La sesión termina y ella ya estaba arrepentida, ya no quería estar ahí, se fue acercando a la puerta tan suave y rápido como pudo, sabía que estaría hablando con Bulma y los fotógrafos y antes que se dieran cuenta ella ya no estaría, se aplaudió por eso, tocó la manija de la puerta agradeciendo por salir.

—¿Se va tan pronto Señorita Ox?— se congelo y a velocidad de rayo Bulma llegó junto a ella y la jalo encarado al hombre que venía a ellas a paso lento y elegante. Ambas rieron nerviosas y antes de que él se acercara Bulma le dio un tirón más.

—No me hagas pasar vergüenzas— susurro con cara de Demonio atormentado forzando a la pelinegra a dar su mejor cara.

—Eh… bueno Señor Son, ya debo irme… tengo muchas cosas que hacer y- y le agradezco mucho este favor— Dio un par de reverencias y de nuevo intento irse.

—Al menos me gustaría que me pagará por este favor…— Se congelo de nuevo, lo miro por encima del hombro nerviosa, Bulma se hacerlo y con tal disimulo le pellizco el brazo y la miro fulminante.

—Bu-Bueno, no es que yo tenga mucho dinero— se rasco la parte trasera de la cabeza con una pequeña sonrisa— Pero Bulma tiene mucho así que…

El chico río por las ocurrencias de la joven, se acababa de lavar las manos dejando a la peliazul a su acecho, que cómico era.

—No me refería ese tipo de pago— la ojiazul enrojeció y miro coqueta al chico, en cambio la pelinegra empalideció, tartamudeo un poco pero al fin le binó a la mente la mejor manera de zafarse del asunto, sino decía nada juraba que Bulma se lanzaría encima del chico.

—Le invito un café— intento no demostrar ni un segundo más su nerviosismo, cerró sus ojos simulando la falta de interés aún que nunca espero una respuesta afirmativa.

—Milk, como se te ocurre, el preferiría salir con…

—Me parece bien— ambas chicas lo miraron sorprendidas, una por ser rechazada indirectamente y la otra al ver que su idea no salió como lo esperaba— ¿Nos vamos?— boqueo un poco más y miro a la ojiazul suplicante.

—Ve Milk, no vayas a dejar plantado al señor Son— se había resignado, había visto las miradas que se daban, sólo intento confirmar y ver si podía implantarse en medio, pero con solo un par de palabras ya la dejaron fuera, el chico la ignoraba, no le miraba a ella en medio de la sesión de fotos, miraba a su compañera y que mejor manera de arreglar su error que dándole el empujón que necesitaba.

—P-Pero y… y ¿los muchachos?— miro ah ambas personas y gracias al cielo Shon llegó junto con ellos.

—Milk, ¿Me vas ah ayudar con los focos? Un par de manos extras me caerían de maravilla— tomo la mano de la morena y la tironeo un poco, agradeció el gesto, no le importo el leve chasquido del chico ni la mirada estupefacta de Bulma, mientras más lejos estuviera mejor.

—¡Shon! Cariño, yo te ayudaré con eso— en qué momento Bulma llegó y los separo, no sabía, vio lo extrañado en la cara del chico que era arrastrado por la ojiazul, intento detenerla pero el suave y cálido aliento detrás de su nuca la detuvo.

—¿Nos vamos?—Se alejó de un brinco como si quemara, camino nerviosa hasta la puerta y salió antes del chico, él solo atino a reír. La actitud de la chica lo divertía, mayormente ninguna se resistía estar cerca de él pero ella, ella huía de él como si fuera un depredador y lo entendía, sabía que estaba esperando el momento para cazarla y comer de ella, oh si claro que esperaba eso y cada segundo que pasaba era un tormento, pero esperaba no seguir en ayuno por mucho tiempo.

Habían llegado al ascensor, bueno ella llegó, pulso las teclas pero nada que llegaba. Cuando él estuvo casi a su lado ella literalmente corrió lejos de él y comenzó a bajar por las escaleras de servicio, se sintió como si el fuera el gato y esa pequeña pelinegra el ratón, corrió al igual que ella y comenzaron a bajar las escaleras.

Estaba desesperada que no tomo las debidas precauciones y no le importo corres escaleras a bajo, quería estar lejos, sentía como si con solo su cercanía la desasiera, sentía como si con solo su tacto dejara de ser ella. No quería eso, odiaba pensar cosas que sabía no estaban hechas para ella, lo mejor sería alejarse.

Como si fuera una maratón estaban a sólo un par de escalones de la planta principal y ella por estar rebullendo quien sabe donde se salto un escalón y por poco cae. Había intentado agarrarse de algo y lo hizo, pero no de lo que quería.

—Si va a corres por las escaleras debe tener cuidado— susurro en el oído de la chica, tembló entre los brazos de hombre que la sujetaba, el había bajado junto con ella y cuando vio su desliz solo atino a tomarla de la cintura y apegarla a él, la ayudo a bajar los últimos escalones sin soltarla aún. Cuando abrieron la puerta de servicio paso su mano sombre los hombros de ella aferrándose a uno manteniéndola cerca.

No fueron muy lejos apenas unas calles lejos del hotel, ella lo había guiado y más por que él chico pretendía llevarla a un café que conocía y sabía que era demasiado caro para su pobre bolsillo.

El lugar era pequeño y acogedor pero sin duda el servicio era excelente, el había repasado su mirada en el local, se notaba que no le había gustado pero ella era la que había invitado, no le quedaba de otra que aceptar, se sentaron en una mesa de fondo cerca al ventilador, por lo pequeño hacía bastante calor.

Apenas se sentaron una adorable chiquilla de no más de 15 años se hacerlo ah atenderlos.

—Bienvenidos ¿En que les puedo colaborar?— Milk estaba nerviosa, si fuera estado allí con alguien de mayor confianza hubiera pedido sus características donas con relleno que adoraba y un jugó natural, pero no estaba con cualquier persona, su apetito se volvió nulo y solo en esas situaciones una debida era lo único que la mantendría calmada, miro al chico esperando que el ordenará primero.

—Yo quiero un capuchino y una mantecada de vainilla— la chica anoto en una libreta y luego miro a la morena.

—Yo quiero un Café oscuro cargado sin azúcar.

—¿Nada más?— pregunta la chica y ella solo asintió. La pequeña sonrió y corrí hasta detrás del mostrador—Esto es lo que pidieron Mamá.— una mujer se hizo ver con un gorro y un chaleco blanco, sonrió a la pequeña y se dispuso a preparar lo pedido, Milk las había analizado y solo el carraspeó del chico la hizo recordar con quién estaba.

—No creí que le gustara ese tipo de bebidas— crudo sus brazos sobre la mesa.

—¿Qué creyó entonces?— Había apoyado su codo en la mesa y su cara en la mano, intentaba simular que están tranquila pero el estar pasando saliva a la fuerza la delataba.

—No lo se, algo más suave supongo.

—No todos tomamos lo mismo que usted— Se mordió la lengua y huyó de esa mirada verde esmeralda, lo que menos quería era ser grosera y lo había sido ¡Diablos!

—Quiero darle gusto a mi lengua, no Forzarla a sentir algo con mal sabor— sonrió burlón, ella tenía mil de ideas a lo que se haya querido referir, agradecía no ser mal pensaba como cierta peliazul, o sino el pobre chico frente a ella seria el que estuviera ruborizado y no ella.

—Aquí tiene— Agradeció a la chica por lo pedido y por haber interferir en la incomoda conversación.

—Y bien… ¿tiene novio?— Se atraganto con el café y se forzó por no escupir.

—¿A que viene la pregunta?

—Solo pregunto— miro un poco el café entre sus manos, dibujo círculo a un costado y sin darse cuenta se perdió en sus pensamientos, el chico tomo la mantecada pellizco un poco y se lo ofreció a la morena, sino fuera estado tan pensativa no le abría recibido, sólo hasta que sintió los dedos del chico rosar sus labios se dio cuenta de su error, apenas mastico el bocado y lo paso como si fuera una lija en la garganta— ¿Quiere más?— le extendió otro pesado y aún que ella estuviera muriendo de hambre no le recibiría, no estaba demente.

—No, gracias, ya comí lo suficiente— le dio un trago más grande al café y miro las vitrinas del establecimiento.

—No debería mentir, no me cuesta nada compartir— insistió una vez más pero ella volví a negar, había sido una lástima, se había sentido también al rosar esos carnosos labios que sin querer deseo besarlos aún que fuera contra su voluntad, si ella no hubiera desviado la mirada seguro fuera visto sus ojos hambrientos y su boca sedienta—Y entonces…

—Me gustaría…. Me gustaría saber… que es lo que lo trae por aquí…— no sabía cómo alivianar el ambiente y dijo lo primero que le llegó a la mente, sorbió de su café y espero a que el chico hablara.

—Creo ya haberlo mencionado, vine por cuestiones de la empresa— había sido toda una sorpresa que en semejante lugar hubiera un aperitivo tan sabroso, dio un bocado más grande y se permitió degustarlo—Pero, ahora me gustaría saber más… ¿que fue lo que pasó anoche?— otro bocado más y sorbió de su taza.

—Nada importante.

—¿Nada importante? Recuerdo que Usted era quien estaba acordando conmigo la sesión de fotos de hoy…—la chica lo miro de lado y se permitió suspirar.

—Lamento la molestia…

—Quiero saber qué le pasó… Me estuvo preocupando lo que oí— boqueo de nuevo y trago duro, volvió a desviar la mirada y se sonrojo—¿Me lo va a decir?

—Solo… eran unos… vecinos, siempre molestan en las noches—Había buscado la manera de suavizar lo ocurrido la noche anterior, no quería que él se enterará de sus "habilidades" aún que no fueran raras en Japón, hoy en día no había muchas chicas que practicaran el Arte marcial y ser una de las pocas la avergonzaban.

—Ya veo…— se sintió algo molesto por la falta fe honestidad ¿Tan poca confianza le causaba como para no querer hablar de lo ocurrido? Sabía que A veces solía ser atemorizante pero siempre buscaba la manera de dar confianza, pero en este caso era todo lo contrario.

Ya estaba por acabar la mantecada y aún pequeños pesados quedarán sueltos y se pagarán sin querer cerca de su boca no se había dado cuenta y la chica que lo miraba de reojo sintió un pequeño espasmo en su pecho, sonrió y como si fuera una madre a su hijo torció un poco el ceño y estiro su mano.

—Tiene algo de…— señaló la cara del chico y este la miro extrañado, sólo hasta que ella tocó su mejilla se fijó en las migajas, quitó de ese rostro los trozos de masa y sin preveer los llevo a su boca, cuando se dio cuenta del acto el chico la miraba sorprendido y esta vez no pudo disimular el sonrojo, sintió de nuevo ese nudo y se paro tan rápido como pudo, fue hasta la caja y mientras pagaba lo consumido el chico terminaba su capuchino e iba tras de ella.

—Espere— le llamo cuando ya le llevaba ventaja fuera del establecimiento, corrió hasta donde ella e intento tomarla del brazo—Espere.

—Perdone la molestia señor Son, pero tengo prisa— apresuró su paso y sin mirarlo pretendió cruzara calle, había cometido el peor de los errores y todo por sus costumbres tontas, había tomado esa maña con su padre y la reafirmo con la tonta de su amiga, eran tan estúpidamente unidos que veían aquel acto como el respirar, tan común que ni se inmutaban por ello y esta vez, su cuerpo actuó sin su consentimiento y se aprovecho de la situación, se maldijo una y mil veces, odiaba actuar siempre tan impulsivamente "Estúpida"

—¡Milk!—El grito del chico y el estridente sonido de la goma derrapar por la acera la dejo congelada, intenso devolver sus pasos e inconvenientes cerró sus ojos, sintió el aire golpearse contra sus cabellos y luego el golpe, no fue gran cosa a lo que creyó sentir, estando aún de espaldas, estaba sentada en el suelo con brazos rodeando su cintura y el otro sus hombros.

—No vuelvas a asustarme de ese modo—El aliento cálido y lo fuerte de su voz la hizo voltear, está entre sus brazos y la forma en que la miraba le mostraba el enojo que había nacido momento antes.

Sino tuviera buenos reflejos se fuera despedido de la chica de la peor forma posible, la motocicleta no había alcanzado a frenar y aún que lo intento siguió de largo, la chiquilla despistada se había lanzado sin mirar el semáforo arriesgando su vida, sin querer grito su nombre, alcanzo a abrazarla y a tirarla junto a él si querer cayendo sentados en el piso.

—¿G-Goku…?—Susurro su nombre por primera vez.

—Ten más cuidado Milk, por poco y te…— Casi dice una barbaridad, por poco y rompe una de sus más valiosas reglas, trago duro y dejo libre a la mujercita que había comenzado a temblar entre sus brazos.

—L-lo lamento…— los dos se pusieron de pie y aún que las miradas curiosas aún no se disipaban el poco espacio que se habían invadido con ese toque volvió a tomar distancia.

—Milk…

—Tengo que irme… P-perdón por las molestias— Dio una reverencia y salió corriendo otra vez sin fijarse en la calle, se alejó de golpe de él, había estado cometiendo error tras de error y lo pero de todo es que por un momento añoro volver a estar entre esos fuertes y cálidos brazos.

"Estúpida ¿¡Cuándo vas a aprender!?" Las calles se abrieron a ella y lo más rápido que pudo fue llegando a su apartamento, subió de a dos peldaños, abrió la molesta puerta y corrió hasta su habitación, se tiró encima de la cama y abrazo una de sus almohadas y aún que sus ojos tuvieran lágrimas el sonrojo en sus mejillas no desaparecía, no quería sentir esa opresión en su pecho, no deseaba volver a sentirlo no ahora que comenzaba a rearmar su vida.

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Se había quedado plantado como un idiota, vio como ella se alejaba de él, el sentimiento extraño que nació en su pecho aún le molestaba, sabía que cuando quería algo buscaba lo mejor y siempre cuidaba de ello… pero esta vez su cuerpo reaccionó primero y su lengua se desenredo y por poco arruina la fachada que siempre había mantenido.

Esa mujer con tan siquiera mirarlo está desarmando el muro que con tanto dolor y esfuerzo había armado, espero hasta que la silueta se perdiera de su vista y a paso lento volvió al hotel. Ese día había ocurrido cosas que el jamás pensó hacer, en primera había aceptado un sesión de fotos y como paga se permiso el lujo que una mujer lo invitará… ¿Desde cuando el enigmático Son Goku permitía que una chica pague por él? Era absurdo.

En segundo lugar se permitió manipular por sus emociones deseando más que un simple tacto de una chiquilla.

Y para rematar deseo en lo más profundo de su ser querer tener a esa chica amarrada ah él, sin duda el actuar más estúpido que había tenido en años.

Gruño molesto y aún que le hubiera gustado desquitarse con una buena sesión de ejercicio su cuerpo deseo otra cosa.

Se recorto en su cama no importándole arrugar el costoso traje, La imagen de esa chica de cabello negro se estaba convirtiendo en su tentación y aún que no quisiera, sabía que si por lo menos no obtenía un poco más de atención de su parte cometería una locura… estaba llegando a su límite y si no hacía algo tendría que recurrir a esas estúpidas costumbres de chiquillos precoces, volvió a gruñir y miro el techo, se juro calmar ese libido antes de que se apoderara de él… ya no quería volver a pasar ese atisbo de locura que en algún tiempo tubo, llegaría a ella costase lo que costase, la tendría amarrada y amordazada a su cama y la aria suya, se lo prometió y el jamás rompía una promesa.

"lo juro"

XxXxXxXxX

Y hasta aquí fue… espero que les haya gustado y que al menos no esté tan arraigada a la historia original ñ.ñ

Espero sus reviews… ¡bye!

Mika-Chan