Los personajes pertenecen a nuestra amada autora Stephenie Meyer y la historia es mia
Hermanos
—Estas muy lejos de aquí
Levante mi mirada hacia la persona que había dicho eso, pero si tenía razón "estaba muy lejos de aquí" sus grandes ojos verdes me examinaron tratando de descifrar lo que pasaba por mi mente. Solo estaba pensando en todo lo que había pasado en esta tarde, Renée y su hermana Anabell eran tan iguales pero a la vez tan diferentes, me sentía un poco mal por lo que estaba pasando en mi cabeza, solo quería que acabara este día y no saber de mi cita, realmente me estaba irritando más de lo que otras personas lo habían hecho en mi corta vida y otra parte de mí solo esperaba el momento adecuado para poder ver a Bell's nuevamente, algo en ella me había cautivado y eso que solo la había visto una vez.
Conocía a Henry así que no había ningún problema en seguir viéndola, tal vez podía salir con ella en otra ocasión sin que se enterara Renée aunque eso lo veía imposible eran hermanas y tal como yo le tenía confianza a Esme, ellas posiblemente se contaban sus secretos.
—Sí, lo siento — respondí , ella negó con la cabeza y viendo hacia todo el local con desagrado me miro, supongo que esperaba algo más tanto en mis palabras como en el costo de nuestra cita, pero siendo sinceros toda la conversación se había basado en ella y yo apenas había respondido con algunas cuantas palabras.
—Te he preguntado que como te has sentido en la gran ciudad, ahora me cuestiono sobre tus modales que tanto dices tener.
— ¿Por qué lo dices?
—Ahora sospecho que ni siquiera haz puesto atención a todo lo que te he platicado
—No es eso, has mencionado a tu hermana y eso me llevo a pensar en la mía— como buen caballero que soy, no iba a decirle que pensaba en la suya y hasta en una cita con ella por mis pensamientos había pasado.
—He leído sobre ella— como todo lo de mi vida, con todo lo que leía en los periódicos sobre los Swan, Renée encontraba las respuestas a cada pregunta que formulaba así que en toda nuestra conversación mis palabras no habían sido necesarias.
—Sí, me he de imaginar— trate de no sonar grosero pero ella me estaba sacando de quicio con cada palabra que salía de ella.
—Sé que está lejos del país, no dan muchos detalles sobre ello ¿Realmente donde esta ella Charlie, si está estudiando? —Obviamente había leído los chismes que habían salido sobre Esme y su repentina desaparición a las fiestas que asistíamos
—Señorita Dwyer, debería leer otras cosas que chismes baratos de gente que solo sabe especular del tema.
Me pare inmediatamente, buscando algún mesero para que me diera la cuenta. Las personas que estaban atendiendo el lugar estaban ocupadas en otras mesas así que decidí dejar unos cuantos billetes de más.
— ¿Charlie? lo siento no era mi intención que te ofendieras— su voz sonaba arrepentida y por un momento me sentí mal por el arrebato que había tenido.
—Estas asumiendo cosas que no son señorita, así que es mejor que nos retiremos Renée.
—No exageres, si sabes que es mentira todo lo que dicen puedes aclarármelo y ya —ahora si regresaba a su voz indiferente
—Renée solo escúchame , Esme es la mujer mas importante de mi vida al igual que mi madre, así que no soporto que hablen mal de ella, las personas solo señalan sus imperfecciones nunca optan por hablar de sus triunfos, si lo que buscas es un chisme mas conmigo no lo vas a lograr — tome mi chamarra que había dejado sobre el respaldo de la silla— se hace tarde, debemos de irnos—se levantó sin ningún problema para dirigirse la salida, sabía que mis comentarios la habían molestado pero no podía continuar con esto.
— ¿Todo bien?— la chica que había tomado nuestra orden y nos había estado atendiendo durante nuestra estancia llego en ese momento, en su cara vi la preocupación, tal vez imagino que nos iríamos sin pagar o que el servicio era pésimo.
—Sí, solo nos vamos a retirar, he dejado lo que está sobre la mesa espero que sea suficiente para cubrir la cuenta.
— ¡No!— saque mi billetera nuevamente para completar la cuenta— no, no me refería a que faltaba sino que es más de lo que debes.
-—No importa toma lo demás como propina
— ¡Esta loco! —Me sorprendí por eso y al parecer ella también porque sus pequeños ojos se abrieron lo más que pudieron —Lo siento pero no puedo aceptarlo, no lo conozco ni me conoce. Esto no pasa en la vida real, acaso esto es una broma, tal vez sean falsos o peor ¡robado!— Me quería reír por el pequeño monologo que tenía.
— Calma, claro que si puedes aceptarlo — vi en su playera el nombre de la mujer que nos había atendido— Sue, tómalo como un regalo, no te preocupes el dinero está limpio y haz ganado un nuevo cliente para el lugar.
—Aun así esto es demasiado, ni siquiera lo conozco
—Hola mucho gusto soy Charlie, tómalo— levante mi mirada hacia la salida donde me esperaba Renée, suspirando me dirigí a la mesera—Me tengo que ir, gracias por tu buen servicio.
—Gracias Charlie, me es de gran ayuda — de sus ojos caían pequeñas lágrimas, esperaba que fueran de felicidad
—Oh, no llores ha si sido un gusto conocerte pero tengo que irme
—Sí, el gusto también es para mí— me sorprendió su abrazo y soltándome se dispuso a continuar su trabajo al momento que alguien mas la llamo para ocupar su servicio.
El frio de la ciudad me envolvió y queriendo entrar nuevamente al calor del local tome mi camino para dirigirme a donde estaba Renée, necesitaba aclarar mi mente y quitarme ese mal sabor de boca.
—Mira Charlie no fue mintención ofender a nadie— pero lo había hecho, sus palabras fueron de mas.
—No estás haciendo un buen trabajo — Sorprendida por el tono de mi voz me dio la espalda para avanzar
—No voy a permitir que me faltes al respetó
—Nadie te está faltando al respeto u ofendiendo, eres tú la que empezó con las acusaciones hacia mi hermana y no lo voy a permitir
—Nadie la acuso de nada solo te he preguntado por ella, nada te costaba contestar como lo hace cualquier persona.
—Claro, no me digas que por tu mente no paso sobre un embarazo o que ya tiene un hijo de años, no me trates de engañar Renée he vivido rodeada de personas que nos juzgan hasta por lo que no hacemos.
—No lo hice
—Te engañas tu misma
—Estas sacando todo de contexto Swan — bueno, tal vez si estaba exagerando un poco pero no soportaba los chismes baratos de la gente.
—No lo hago, solo dime que si lo pensaste solamente así creeré que eres sincera —ella aun me seguía dando la espalda.
—No vamos a llegar a ningún lado con esto Charlie solo olvida lo que pregunte
—No lo hare—las personas que pasaban alrededor de nosotros miraban con curiosidad la pequeña discusión que teníamos, lo que me faltaba— vamos te iré a dejar a tu casa
—No iré a ningún lado contigo
—Mira Renée, solo quiero que llegues con bien a tu casa
—Lo hare pero si me dejas en paz
—No estamos a discusión, caminemos
— ¿Caminando? No lo hare— ella fue rápida y cuando me di cuenta había abordado un taxi haciéndole la parada, no quise armar mas escándalo obligándola a que no subiera o ir detrás para subirme, el automóvil se desvió por el camino que llevaba a su edificio.
Tome una gran bocanada de aire para poder procesar todo lo que había pasado durante toda la tarde o al menos los últimos 30 minutos, vaya que esto se había salido de control. Decidí caminar, solo quería mas tiempo antes de volver a lidiar con ella. Sinceramente no sabía que iba a decirle mi mente decía que quizás unas disculpas y a la vez que eso no era necesario. Cuando menos me di cuenta, llegue a los departamentos, tome las escaleras subiendo lo más lento que podía, al llegar al piso que correspondía me tope a Bell's trate de retroceder pero sentí mis pies mas pesados haciendo que no me moviera del lugar.
— ¿Charlie? — Me miro sorprendida y busco con la mirada a mi acompañante al no encontrarla su mirada se tornó a confundida — ¿está todo bien? — No lo estaba pero como le explicaba
— Si, bueno no— talle mi cara con frustración—es solo que he tenido una pequeña discusión con Renée y ella se adelantó solo quiero saber que llego bien
—Uh no ella no ha llegado o eso creo he tocado a la puerta con la esperanza de que estuviera pero nada — mi corazón se aceleró al pensar en varios escenarios en los que se podría encontrar.
—Tranquilo te has puesto pálido, ella suele salir por las noches a un pequeño bar está a unas pocas manzanas de aquí así que debe de estar ahí, no te angusties
—Gracias, podrás llamarme en cuanto ella llegue
—Claro
—Ah gracias Bell's, me retiro para que puedas hacer lo tuyo – me despedí de ella tomando camino al ascensor, sinceramente no quería hacerlo. Tenía un caos en mi mente quería pasar más tiempo con ella y a la vez saber que Renée estaba bien.
—Charlie
— ¿Si?
— ¿Me contaras que paso? —Imagine que Renée lo haría o tal vez solo quería mi versión de lo que había pasado.
—Será mejor que ella lo haga, digamos que no tenemos la misma perspectiva de las cosas y en mi versión no es la buena de cuento— reí nervioso por lo que había dicho.
—No lo hará
— ¿Cómo? — esa respuesta no la esperaba, Esme y yo solíamos contarnos algunas cosas a pesar de que ella era unos cuantos años mayor.
—No me malinterpretes, nos queremos en eso no debes tener duda pero somos diferentes como lo has notado — dio un suspiro y acomodando su cabello detrás de su oreja y buscando algo en su bolsa suponiendo que eran las llaves de su puerta, haciendo de todo menos mirarme — ella no suele contarme sobre su día mucho menos sus secretos, somos como el agua y el aceite.
—No lo sé, apenas las conozco Anabell— y eso era cierto, no quería ilusionarme con ella pero por lo que me había contado Renée, Bell's era una chica buena. Abrió la puerta y con duda me miro.
— ¿Quieres pasar? — mire hacia el ascensor, no quería ser sorprendido por la otra señorita Dwyer
— Ella no llegara pronto si es lo que te preocupa— Me había leído la mente, que debía de responderle ¿gracias? Al momento de querer contestarle el teléfono sonó, salvado por el timbre.
—Hola, oh gracias Sam estaba a punto de marcarte— ¿Quién era Sam y por qué debía de marcarle? Tal vez tenía planesy yo la estaba deteniendo pero ella me invito a pasar —Gracias, si necesito ir a recogerla solo llámame, sabes que estaré al pendiente— ahora estaba mas confundido ¿Recogerla? ¿Sería a Renée? Tome lugar en el mueble de la sala, tratando de ordenar mis ideas a lo que le contaría, sentí como tomaba lugar a mi lado
—Sam es el chico que cuida dentro del bar, siempre me marca cada que Renée acude ahí, esta con los amigos que frecuenta en ese lugar — me sentí agradecido por contestar a las preguntas que me había formulado es como si realmente leyera mi mente
—Me siento un poco más tranquilo, no sabes lo que paso por mi mente cuando me dijiste que ella no estaba aquí
—Lo note, tu cara es fácil de leer o al menos para mí así lo fue— reí por eso— ¿Qué es tan gracioso?
—Lo mismo dice mi madre y hermana, que soy como un libro abierto aunque no todos me pueden leer
— ¡Oh! Me siento afortunada por poder hacerlo — sus mejillas se tornaron en un bonito sonrojo — ¿quieres tomar algo? —Negué con la cabeza
—Gracias
—Ahora me contaras que paso— sonaba mas a una declaración que una pregunta
—Bueno no tengo ni idea por dónde empezar
—Por el principio estaría bien
—Claro— sabía que me estaba animando
—No te preocupes, si no quieres hacerlo no te presionare
— No es eso, solo no quiero que pienses mal de tu hermana o que me odies por hablar mal de ella
—No te preocupes por eso, Renée se ha ganado algunos enemigos por su forma de ser pero es mi hermana jamás podría odiarla.
—Entiendo, sabes que ella y yo salimos a esta cita por mi imprudencia
—Algo así escuche, pero no preste mucha atención hasta ayer
— ¿Cómo?
—Te dije que conozco a Henry — asentí, tomando nota que tenía una plática pendiente con el— me conto que su amigo Charlie tenía una cita con la loca de Renée, palabras de él no mías, por tropezar con ella, a lo que había escuchado las cosas no habían sido así, tú le habías pedido la cita a ella cautivado por su belleza —mire horrorizado a Bell's
—Las cosas no pasaron así
—Ahora lo sé
—Íbamos bien, preguntas básicas pero empezó con preguntas más personales, me contó que había leído en algunos periódicos sobre mi familia no conteste imaginando lo que había leído así que a lo que ella me preguntaba ya tenía una respuesta, no se tomó la molestia de preguntar si era cierto o no ni yo tampoco hice por hacerle saber la verdad, no eran temas tan conflictivos y esas cosas.
—Supongo que toco un punto que no debía de tocar —asentí
—Entiendes el amor de hermanos— hizo una mueca pero no hizo algún comentario, decidí continuar con mi relato— Esme es mi hermana y de las mujeres más importantes de mi vida, ella decidió irse lejos a estudiar, sus sueños son grandes y la mente de las personas muy pequeña, por meses se oyeron muchos chismes sobre un embarazo y que había huido con el papá del bebé.
— ¿Enserio? Que horrible es eso
—Como no tienes idea e inclusive amigos y conocidos cercanos hablaron y confirmaron en algunos lugares que era cierto. Nos sentimos traicionados no quisimos hacer mas grande el chisme así que no desmentimos sobre el tema, mi madre decidió pasar el tema para saber quiénes eran leales a nosotros, los meses corrieron y cada que íbamos a un evento la gente nos miraba, tratando de encontrar algo mas de que hablar.
—Algunas personas son estúpidas desde nacimiento
—Lo son, me he acostumbrado a vivir en un mundo donde te aceptan si tienes dinero y los chismes son el pan de cada día, venir a vivir aquí fue un conflicto interno pero sabía que era el sueño de mis padres que al menos uno de sus hijos estudiara donde ellos lo hicieron y conocieron
—Eso es lindo, sacrificarte por alguien que amas
—No es tanto un sacrificio, a la vez si quería estudiar aquí, es una gran universidad, no me costó nada entrar aunque las puertas para un Swan están a disposición cuando uno quiere incluso algunos de mis compañeros hablan en mi presencia dándome a saber que yo entre por palanca pero no fue así, mi padre hablo con el rector para que yo realizara el protocolo como cualquier otro alumno.
—Tú no te defiendes de esos comentarios
—No ¿para qué? Las personas siempre van a hablar y así me daré cuenta quien realmente está conmigo por quien soy y no por lo que tengo.
—Charlie, Henry te considera su amigo y te aprecia por quien eres
—Lo sé, no tenía idea de quien era, cuando llego al departamento de mis padres casi se le salen los ojos cuando vio el lugar y me acuso de vender drogas. Fue sumamente gracioso, tuve que decirle que era de mis padres y con el tiempo fue descubriendo quien era mi familia, puedo decir que es el único amigo que tengo.
—Dos
— ¿Dos, que? — Su risa era tan bonita como ella, vaya estaba sonando como esas novelas románticas.
—Ahora tienes dos amigos bueno si quieres
—Lo quiero
—Es bueno escuchar eso, quiero conocer al verdadero Charlie
— ¿Amigos? — ella asintió, yo podía con eso, quería mas pero por algo se empieza — entonces lo conocerás
—Charlie con el paso de los años iras encontrando a las personas correctas a tu vida solo trata de no tomar las decisiones equivocadas.
—Tratare de no hacerlo — tomo mi mano y yo apreté la suya, la quería más cerca pero no quería romper tan pronto lo que estábamos construyendo, el sonido del teléfono nos hizo retroceder a los dos ¿En qué momento nos habíamos empezado a acercar?
— ¿Sam? Oh gracias Emily les debo varias —supuse que era sobre Renée— igualmente linda noche, claro yo le digo que te marque.
— ¿Todo bien?
—Sí, solo era Emily la pareja de Sam, trae a Renée— se movió algo incomoda — tomo de más y aparte ellos no quieren que salga tan de noche— mire la hora, ya era tarde.
—Sí que lo es, no me digas que has salido en otras ocasiones por ella
—Recuerdas el amor de hermanos
—Por supuesto que lo harías, eres demasiado buena
—Por los hermanos cualquier cosa
—No discutiré eso, si necesitas algo solo avísame ¿tienes un lapicero y hoja donde pueda anotar? — De un cajón saco una libreta junto con la pluma que pedí, anotando mi numero— márcame si necesitas algo
—Gracias, pero no te preocupes
—Lo hago, eso hacen los amigos
—Tomare un taxi, estoy exhausto y no he andado de noche por las calles
—Y no querrás ver a una Renée tomada
—No, no quiero hacerlo
—Buen chico, alega un poco pero luego se queda dormida
—Solo llámame para saber que las cosas están bien
—Lo hare— no quería irme pero aún no estaba listo para lidiar con una Renée ebria
Anabell me sorprendió con un abrazo, no soy una persona afectiva así que no sabía cómo reaccionar ante eso, cubrí con mis brazos su pequeño cuerpo acercándolo un poco más al mío no hicimos ningún comentario y el tiempo fue transcurriendo hasta que un golpe en la puerta nos trajo a la realidad, los dos nos miramos sorprendidos al saber de la llegada de Renée.
—Sera mejor que habrá, puedes ocultarte en la cocina— gracias al cielo que ella podía leerme fácilmente
—Gracias
—Cuando no oigas nada en la sala puedes salir, te veo luego— dejando un beso en mi mejilla tomo camino hacia la puerta, escuche algunos cuchicheos y después nada, salí lo más rápido que pude de ahí. Al final del día no fue tan malo, visualice a lo lejos un taxi haciéndole la parada con anticipación y dejando atrás el edificio de las hermanas Dwyer el chofer me llevo al departamento de mis padres.
Gracias por sus comentarios.
Vaya que Renee tiene una gran boca pero eso ha hecho que Charlie se acerque a Bell´s ... Tendremos un poco mas de ellos antes que aparezcan nuestra pareja favorita.
