Aclaración: Detective Conan no me pertenece
El amor es cero
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Capítulo 1
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Esta era la gota que rebasaba el vaso. La mentira que llegaba al colmo de Ran.
Ella había sufrido la misteriosa y sorpresiva desaparición de su amigo de la infancia, Shinichi, incluso llorando de preocupación por él durante varias noches luego de haberse marchado. Pero pareciera que él no le dolía en absoluto irse y dejar a su amiga atrás, sin importarle lo que habían vivido juntos. Si, ella sabía que él solía ser en la mayor parte del tiempo molesto con ella, que parecía solo importarle los misterios y Holmes, pero nunca pensó que ella era tan poco relevante para él. Mientras ella sufría, él estaba de lo más feliz resolviendo casos complicados fuera de casa, sin demostrar que le importase dejar a sus amigos atrás. Solo se limitaba a llamarla muy de vez en cuanto, en donde solo hablaba de sí mismo, y mostraba poco interés en cómo estaba ella.
Aún así, Ran confió en él a pesar de que sabía que eso del "caso difícil" era un mentira que decía nada más que para tapar otro secreto más complicado y gordo. Fue comprensiva pues supuso que Shinichi estaba metido en algo más peligroso de lo que él le decía, y que tendría sus razones para ocultarle la verdad, a pesar de que eso significaba que no confiaba lo suficiente en ella como para contarle.
E incluso decidió esperarlo cuando éste se lo pidió, aún cuando no le dio una explicación lógica de porqué razón debía hacerlo, ni le dijo nada acerca de lo que estaba pasando. ¿Por qué lo hizo? Porque ella, a pesar de todo, quería creer en él. Quizás fue bastante estúpido de su parte considerando que Shinichi nunca le dijo para qué debía esperarlo.
Y a pesar de que él le había pedido que lo esperara, nada cambió entre ellos. Aún sus llamadas eran escasas. Tampoco le contaba la verdad de lo que estaba haciendo. Es más, la mayoría de las veces ni siquiera le contestaba las llamadas que Ran le hacía, y de las veces que contestaba, le hablaba como si éste le estuviera haciendo un favor, como si cualquier cosa que estuviese haciendo en ese momento era más importante que ella. Ya casi le daba vergüenza llamar a su amigo pensando que lo molestaría, o lo estaría interrumpiendo. ¡Él siempre parecía estar tan ocupado!
Pero lo que pasó el día de hoy le dio claridad de lo que tenía que hacer. Ella había estado pensando constantemente en él mientras recorría Londres sabiendo lo mucho que Shinichi le habría gustado estar ahí. Había gastado mucho tiempo y dinero de su viaje en comprarle recuerdos de la ciudad, en especial cosas de Holmes, sabiendo que a él le encantarían. No podría ser de otra manera. Después de todo ella era una persona cariñosa y preocupada, y le era imposible caminar por las calles de Londres sin pensar en su querido detective otaku. Pero una vez más ella se había decepcionado. No, peor, había chocado contra un muro. Él no solo fue grosero con ella cuando lo llamó para contarle, sino que luego entendería que su comportamiento se debía a que él estaba efectivamente en Londres, y ni siquiera le había contado cuando lo llamó. Después de todo este tiempo de ausencia, después de toda la insistencia de ella por que volviera, de su preocupación, él estaba en la misma ciudad que ella, pero él no había querido decirle. Él definitivamente no quería encontrarse con ella.
Estaba molesta, muy molesta por todas sus mentiras. Frunció el ceño, tomó fuertemente su bolso como si eso sirviera como catalizador de su ira, y caminó con paso firme hacia donde ella sabía que encontraría a Shinichi. Después de todo, ella era una chica impulsiva, de las que cuando su juicio se veía nublado por la furia, era capaz de todo. Ella quería enfrentarlo y exigir una explicación. Más aún cuando ella sentía que él no hacía más que reírse de ella. Pero cuando iba a medio camino una oleada de pensamientos y recuerdos la invadieron, y la hicieron detenerse. Sintió como si todo este tiempo se estuviese engañando a sí misma, como si se hubiese puesto unas vendas en los ojos que le impedían ver la realidad, y que ahora, por fin, era capaz de entender lo que verdaderamente estaba sucediendo. Ella no solo se estaba engañando, estaba haciendo el ridículo. Entendió que era inútil seguir manteniendo el lazo con una persona a quien no le importaba en lo absoluto. Una persona que no tiene en la cabeza nada más que la resolución de casos de asesinatos, que desaparece sin importarle el resto en absoluto, que parece molesto cuando le llama, y le miente constantemente.
Se acordó cuando no quiso ser más su amigo en la escuela primaria, y la avergonzó frente a sus amigos. Tenía que admitirlo, pero había sido ella la que había insistido en su amistad a pesar de la resistencia de Shinichi, tal como ahora ella insiste en llamarlo y esperarlo, a pesar de que él nunca demuestra que le importe demasiado. Ha sido tan tonta, ¿cómo no se no se dio cuenta antes?
Con lágrimas en los ojos, lágrimas que reflejaban la tristeza de dejarlo atrás, y la desilusión de haberse dado cuenta que a él jamás le ha importado, se dio la media vuelta, en dirección contraria en donde sabía que podría encontrarse frente a frente con aquel escurridizo y desaparecido amigo de la infancia, a quien tanto extrañaba y ansiaba ver, pero que hoy debía, por su propio bien, olvidarlo.
—Adiós, Shinichi—dijo Ran secándose sus numerosas lágrimas mientras borraba el contacto de Shinichi de su teléfono celular, y bloqueaba su número. Ahora se dirigiría al hotel, y actuaría con la serenidad y alegría que la caracterizaba frente a su padre y Conan-kun, como si su corazón no se estuviera partiendo en dos.
Porque el amor es cero.
N/A: ¡Hola a todos! Este fue el primer capítulo. Espero que les haya gustado, y agradecería mucho sus comentarios u opiniones :)
