Disclaimer: Los personajes y el universo le pertenecen a JK Rowling. Solo la historia me pertenece. No obtengo beneficios lucrativos ni económicos al escribir.
Aviso: Este fic participa en el Reto #47: "Larga vida a tu OTP" del foro Hogwarts a través de los años.
OTP elegida: Wolfstar. Remus Lupin/Sirius Black.
Condición sorteada: Uno está seguro de lo que quiere en la relación. El otro no.
Declaraciones obvias.
-¿Pero él sabe que os iréis a vivir juntos? -Le estaba preguntando Frank a Sirius-. Porque bueno... tal vez quiera esperar.
-¿Y por qué querría eso?
-La convivencia, los hábitos, las...
-Frank -Sirius lo cortó-. Remus y yo llevamos conviviendo en el mismo dormitorio siete años. ¿No crees que a estas alturas ambos conocemos las peculiaridades del otro demasiado bien?
El joven Longbottom asintió. Black tenía razón. Si en siete años no habían descubierto todo sobre el otro, entonces...
-Bueno, me marcharé ahora. Remus seguro ha acabado sus deberes de runas y quiero molestarlo un rato.
Frank bufó pero la verdad era que no esperaba otra cosa del alborotador un año mayor que él.
-Y cuando acabe la escuela, como ambos somos mayores de edad, nos iremos a vivir a un apartamento. El dinero no es problema. Mi tío Alpard me dejó una gran suma cuando murió. Apuesto a que mi madre está furiosa por eso. -Sirius se jactaba-.
-¿Entonces viviréis con las ratas? No me sorprende, Sirius. Al menos tienes algo en común con ellas.
El mayor sacó su varita y apuntó con ella a su hermano. Era triste que hubiesen acabado así.
-Nadie ha pedido tu opinión, serpiente rastrera -espetó con furia-.
-Por supuesto que no -el menor dijo con sorna- ¿por qué iba a necesitarla alguien de todos modos? Siempre haces lo que te da la gana sin pensar en los demás. Está claro que en esta ocasión no será diferente.
-Madre puede...
-No todo se trata de ella, Sirius -lo cortó- Había más gente viviendo en esa casa. Parece que tiendes a olvidarte de ello.
-No entiendes nada. Nunca entenderás nada porque no eres más que un pequeño mortífago en entrenamiento.
-¿Eso es lo que te dices a diario para sentirte mejor contigo mismo? ¿Te funciona? -Regulus se marchó sin esperar respuesta-. Dudaba obtenerla de todos modos.
El mayor miró el lugar por el que se había ido su hermano durante largo rato. ¿Qué habría querido decir Regulus? ¿Se trataría de algo solo para molestarlo o había algo más? ¿Por qué sus palabras habían sido tan ácidas? Su hermano lo confundía demasiado.
Sirius decidió no pensar más en ello. Estaba planeando en su cabeza todo lo que necesitaría para la casa que compartirían Remus y él.
-¿No es romántico? Llevan juntos dos años y cuando salgan de Hogwarts vivirán juntos.
-Sí, qué suerte tiene Lupin de tener a Sirius.
Remus no entendía nada. ¿Por qué de repente era el centro de chismes del colegio?
Se dirigió a su habitación y colocó los libros en su baúl.
Sirius entró un momento más tarde. Parecía que se había revolcado en un montón de hojas.
-¿No sabes limpiarte, Canuto? Hay hechizos para eso. No, no te sientes en mi cama -Advirtió- Como lo hagas, juro que haré migas un bizcocho y lo meteré en tus sábanas y haré que hormigas se arrastren por tu cama.
-Eres tan malvado... Y los profesores pensando que eres el bueno del grupo -resopló- eso es porque no te conocen realmente.
-Pocas personas lo hacen -dijo- aunque lo prefiero.
Sirius lo abrazó por la cintura.
-La gente debería aprender a mirar a la persona y no a la maldición que tiene.
-Eso es una utopía -Lunático suspiró-.
-Tú y tus palabras raras. Bueno, esa es una de las razones por las que me enamoré de ti.
-¿Quién diría que serías tan cursi?
-Disfrutas de cada segundo, Lupin -se jactó-.
James y su mejor amigo estaban volando perezosamente por el campo de quidditch. La mayoría de estudiantes estaban sentados al sol disfrutando de los últimos días escolares y ellos habían aprovechado para tener un rato de privacidad.
-Lily dice que deberías preguntarle a Remus -dijo tras un rato en silencio- ya sabes, acerca de lo de compartir piso.
Black no daba crédito. ¿Por qué la gente era tan extraña?
-¿Pero por qué? Yo lo veo absurdo. Remmy y yo sabemos lo que queremos. Llevamos juntos dos años y ya hemos compartido habitación, clases, comidas... Lo he repetido muchas veces a lo largo de estos días.
-Ya, eso le he dicho yo a Lily. Pero insiste en que una decisión así no se toma a la ligera.
-¿a la ligera? -Sirius preguntó- no lo estoy tomando así. Remus y yo vamos a vivir juntos. No entiendo por qué él podría querer otra cosa.
Potter asintió.
-Hablando del rey de Roma -sonrió-.
-¿Y se lo has dicho a todo el mundo? -el lobo preguntó-.
Acababan de salir de su última clase de transformaciones y una chica de Ravenclaw les había deseado suerte y había asegurado que era hermoso que se fueran a vivir juntos tras salir de Hogwarts.
Sirius lo miró confundido.
-Sí. ¿Es que he hecho mal? Si es así, lo siento. Es que bueno, estoy muy emocionado de finalmente poder tener un lugar propio. Tener a Peter y James en la habitación está bien, pero si queremos hacer algo más... -Se detuvo al ver la cara colorada de su novio-.
-He entendido el punto, Sirius -aseguró rápidamente-.
-Si te sirve de consuelo, no le he escrito a Walburga la carta que tenía planeada. Bueno, la escribí, pero no la he mandado -admitió-.
-Sirius... -El lobo suspiró.-
¿Cómo le diría lo que necesitaba decirle sin hacerle daño?
-Lo sé, Remmy. No debo provocarla. Pero es que es tan tentador... Esa maldit...
-No es eso -murmuró- ven. Tenemos que hablar.
Black lo siguió en silencio. Esas palabras nunca eran buena señal y temía lo que Remus iba a decirle.
Se metieron en un aula vacía y cerraron la puerta. Lupin no quería interrupciones.
-¿Qué pasa, Lunático?
-Sirius, yo... Es que yo no estoy seguro de querer que vivamos juntos -le costó decir esas palabras porque a medida que hablaba, un nudo se formaba en su garganta al ver la cara de su novio.
-No entiendo lo que quieres decir. ¿Por qué no? ¿Es porque no te pregunté primero? La gente decía que lo hiciera, pero llevaba semanas hablando de ello y como no me interrumpiste ni lo negaste, pensé... -El animago lo miró. Se sentía como si cayera en picado de su escoba.
-Sirius te amo, ya lo sabes. Pero no sé si quiero mudarme contigo tan rápido. Es que me siento como un hamster en una rueda y vivir contigo implicaría una intimidad diferente y...
¿Por qué le costaba explicarse? Incluso a sí mismo lo que decía le sonaba a excusa.
-Eso no tiene sentido. Ya vivimos juntos. Pasamos casi las veinticuatro horas del día juntos.
-Es diferente, Sirius. Sabes lo que soy -apretó los dientes- encontrar trabajo no va a ser sencillo. O más bien mantenerme en uno por mucho tiempo. Irnos a vivir juntos implicará tener que dividir gastos, planificar qué pagará cada uno...
-No tiene por qué -Black lo interrumpió- tengo dinero y no me importa pagar por tus cosas y las mías. Lo habría hecho antes si me dejaras.
-Es por eso precisamente -suspiró- no me siento cómodo permitiendo que pagues mis gastos. No quiero ser un mantenido.
-Pero Remmy. ¿Para qué más es el dinero? Lo tengo y no es como si fueras un derrochador o algo así.
Lunático no pudo evitar sonreír. Su novio veía el mundo de una manera simple en ocasiones.
-Es como cuando James tuvo que pagarte todos los útiles escolares porque no tenías dinero. ¿Te acuerdas?
Canuto frunció el ceño. Sí que había sido incómodo.
-Entiendo. Sin embargo sigo queriendo vivir contigo. Creo que lo haríamos bien y si te preocupa el dinero, entonces lo pondrás cuando puedas. El mes o meses que no tengas trabajo pagaré todo, y cuando encuentres algo entonces gastaremos tu dinero -el ex heredero Black sonrió para sí-. Él tenía los mejores planes.
-¿Me dejarás pensarlo? No es un NO, pero...
-Está bien -dijo-.
Aún no lo entendía del todo, pero no presionaría a Remus a pesar de que el tema de compartir su dinero con él no era molestia.
Esperaba que dijera que sí pero si se resistía por vergüenza, tenía un plan. Uno no era un merodeador durante siete años sin haber aprendido un par de cosas. Y tener planes de contingencia era una de ellas.
