nota: este es un spin off del ff "El primer amor".

.

.

.

El departamento de Kogure

.

.

Capítulo 3: De cuando Mitsui quería una mascota.

.

.

.

- Deberíamos adoptar una mascota ¿no? ¿Qué es un hogar sin una mascota?

- Mitsui, no es responsable tener a un animal encerrado cuando estamos tan poco en casa.

- Akagi, dile algo, tú también quieres una mascota.

- No, no quiero -dijo sin quitar la vista de su libro.

- ¡Por favor! Un gatito, es lo que necesitamos.

- Necesitamos que te calles para seguir estudiando -dijo Akagi acomodándose los lentes de lectura.

- ¡Esta no es tu casa, Gorila!

- Tampoco es... sí lo es ¡de los tres! Y no me digas Gorila, ¿te crees Sakuragi?

Kogure decidió no intervenir y siguió practicando los nombres diferente grupos musculares. Aunque ahora era el departamento de los tres, seguían llamándolo el departamento de Kogure. Todo el mundo lo hacía menos él, para quien era "nuestro hogar". Interrumpió su estudio y se fue a buscar un poco de té para los tres, eso los calmaría.

En efecto, al rato cada uno volvió a lo suyo por media hora, hasta que Mitsui decidió seguir:

- Un gatito pequeño, castaño con rayas, que debe estar esperando un hogar en la calle con el frío que hace y que estará siempre agradecido de la buena acción de rescate que haremos. Seguramente no molestará, podemos dejar la arena en el pequeño balcón y se acostumbrará a no salir de aquí. Nos hará compañía y leí que sus ronroneos son sanadores, aprende eso para tus exámenes, Kogure.

El chico de lentes se estremeció. Esos eran muchos detalles y una gran planificación.

- Mitsui -dijo serio en un tono que sorprendió hasta a Akagi- ¿adoptaste un gato sin decirnos?

- Claro que no.

- ¿Dónde está el gato, Mitsui?

Akagi abrió los ojos como platos, dejado los lentes a un lado.

- ¿Trajiste un gato sin consultarnos? No puedes tomar decisiones unilateralmente - le gritó.

- No adopté ningún gato.

- ¿Lo compraste?

- ¿Con qué dinero, Akagi? ¿te parezco millonario? -dijo sarcástico.

El chico se calmó. Él no serían tan desconsiderado... ¿cierto? Hablamos de Mitsui... oh no, hablamos de Mitsui. Akagi y Kogure se estremecieron.

- Hisashi...

Mitsui odiaba cuando Kogure usaba su nombre. Cuando se trataban de esa forma era porque algo estaba mal. Para los demás era extraño que tres amigos que se conocían hace tanto tiempo, e incluso vivían juntos, se trataran aún por sus apellidos, personas menos conocidas les llamaban por sus nombres. Aunque también era extraño que solo Kogure admitiera su amistad.

-Hisashi -volvió a repetir - ¿dónde está el gato?

- No hay ningún gato.

Kogure se quedó en silencio un momento, meditando.

- ¿Es una gata?

Mitsui se estremeció.

- ¡Es tan bonita!

- ¡HISASHI MITSUI! -gritaron al unísono sus dos compañeros de departamento.

- ¡Estaba bajo la lluvia! ¿No tienen corazón? -dijo caminando a su habitación y regresando con una pequeña gatita castaña dormitando en una caja.

Akagi quería gritarle, pero eso podría asustar a la gatita. "¿Por qué me importa? Es un animal". A veces era más dulce de lo que dejaba demostrar.

- ¡MÍRALA! -dijo acercándola a Kogure -DILE QUE LA TIRARÁS A LA CALLE EN ESTA NOCHE FRÍA Y LLUVIOSA. ¡DILE QUE NO TE IMPORTA DEJARLA A SU SUERTE!

Era un secreto a voces que Mitsui era el rey del drama. ¿Quién más se pelearía con todo un equipo de baloncesto y se volvería padillero solo por extrañar el deporte o llevaría a todos lados una foto de Anzai sensei? Foto que estaba colgada en la pared del departamento, por cierto.

Kogure no dijo ninguna palabra y se retiró a su habitación, agotado.

- ¿Por qué siempre tienes que estar arruinando la paz de este hogar? -dijo Akagi enojado, pero moviendo un lápiz frente a la gatita para que lo persiguiera.

- Ya estás jugando con ella, ahora también es tu problema.

Comenzaron a discutir mientras ella salía de su cajita y de subía al libro que Akagi leía hasta hace unos momentos. Se estiró lentamente y haciéndose una bolita, se durmió.

Akagi gruñó, "ahora también es mi problema".

Kogure se desplomó en su cama y quiso gritar a la almohada, pero se aguantó. "¿Por qué son así?" La gatita era muy linda y tendrían que comprar alimento, juguetes, arena, quizás un árbol... Los gatos eran sus animales favoritos y Mitsui, como siempre, lograría salirse con la suya.

.

.

.