Una navidad en México

Coqui Andrew

Capitulo uno

En la ciudad de Guadalajara, Jalisco, iban llegando a un rancho una familia, se veía agotada por el viaje, la carreta se detuvo a la entrada de la casa, fueron recibidos por el administrador.

Bajo primeramente un rubio, quien ayudo a su tía Elroy a bajar, después a una hermosa mujer rubia y de ojos verdes. Atrás de ellos bajaron tres caballeros y por último un señor de cabellos negros y bigote, quien era el mentor del joven.

-Buenas tardes- saludo el administrador

-buenas tardes- saludaron todos

-¿Usted es el administrador Daniel Legan?

-Si, Señor, a sus órdenes- con una sonrisa fingida

-Bien, me presento, mi nombre William Albert Andrew, mi tía Elroy, mi hermana Pauna, mis sobrinos Alastair, Anthony y Archibald y el Señor George Jonhson, amigo mío.

-Bienvenidos, señores a su nueva casa-

-Le diré a mi mujer Sara que les muestre sus habitaciones, para que descansen-

-Si muchas gracias, Sr. Legan- Dijo la Tía

-Sr. Legan lo veo en una hora, por favor, necesito que me ponga al corriente de la situación del rancho. También para saber con cuanto personal contamos.

-Damas y caballeros, por favor sígame, les mostrare sus habitaciones- dijo una mujer como de cuarenta y tantos años.

-Tía, espero que mi prometido pueda llegar, este lugar esta muy lejos, es otro país, no se porque mi hermano tuvo que comprar este rancho.

-Hija, pues para lo único que le alcanzo después de que tu padre dejara en banca rota a la familia y el muy cobarde se suicido-

-¡Tía!, como te atreves a habar así de papá, cuando él siempre vio por ti, tus hijos y tus nietos.

-Pues me atrevo, pues siempre fue un jugador empedernido, si no fuera por tu hermano que separo su herencia, gasto tu herencia y te quedaste sin dote; aún así, tu prometido acepto, porque William lo ayudo en sus negocios.

Sara, solo escuchaba – Madame, esta es su habitación; Señorita la habitación continua es la suya-

-Gracias, Sra. Legan- dijeron ambas mujeres.

-Jóvenes, por favor sígame- dijo Sara

Continuaron caminando y subieron al siguiente piso, -La puerta de la derecha es para el joven Anthony y la de la izquierda para el joven Alastair y la siguiente para el joven Archibald- Dijo Sara

-Gracias- dijeron los jóvenes

-Mi Lord su habitación es la del fondo, es la habitación principal- Dijo Sara

-¿Al Señor George, qué habitación le asignamos, mi Lord? No sabíamos que vendría un invitado más- comento Sara

-¿Quedan habitaciones en este piso, Sra. Legan?- Pregunto Albert

-Si, mi Lord, la que esta junto al joven Anthony-

-Bien, dele la habitación al Sr. Jonhson, por favor-

-Si, mi Lord- Dijo Sara

-Gracias- dijo George.

La familia se dispuso a descansar hasta que les dieran la indicación de la hora de la cena.

En la cocina, hablaban los señores Legan

-¡Diablos! Sara, esto no me la late bien, estos estirados nos traerán problemas, ese "mi Lord" y su amigo Jonhson me dan mala espina, tendremos mucho cuidado con ellos. En un rato le mostraré como quedo el rancho cuando el Señor González, era el dueño, desgraciado viejo, no me quiso vender el rancho.

-Si mi amor, hay que tener mucho cuidado con ellos, pero la señorita, se ve que es una interesada, no le gusta vivir aquí-

-Eso es una ventaja, podrías decirle a tu hermano que venga y trate de conquistarla y nuestra bella hija puede conquistar al Lord, jajajajaja- Dijo Daniel y Sara se unió a su risa.

Una hora después Daniel le mostraba a Albert y George lo que quedaba del rancho.

-Pues como le decía, patrón, la semana pasada se robaron el ganado y los caballos, quemaron la caballeriza y los establos, tratamos de llegar, pero cuando vimos ya no quedaba nada.

Después de recorrer el lugar, Albert y George entraron a la casa, detrás de ellos Daniel.

-Sr. Legan, ¿con cuánto personal contamos tanto para trabajar en campo y aquí en casa?

-Pues con personal para trabajar en el campo, no contamos ya que no quedo mucho para la siembra y ganado.

-Aquí en casa solo estamos mi esposa, es la ama de llaves, Dorothy, es la que se encarga de la limpieza, la Sra. Lupe, es la cocinera y yo.

-Bien, nos encargaremos de eso, hay que ir al pueblo a poner letreros que se necesita gente para trabajar en el Rancho "El Nuevo Amanecer", que a partir de ahora así se llamará. Se puede retirar.

Una vez a solas-George hay que tener cuidado con el Sr. Legan, no me da buena espina, no ha sabido cuidar lo que dejo el Sr. González, mañana vamos al pueblo a la imprenta y comenzamos a contratar gente. Hombres y mujeres, les ofreceremos techo, comida y un buen salario. Pero antes tenemos que reconstruir parte de la hacienda-Dijo Albert

-¿Nos alcanzará con lo que traemos? - Pregunto George

-Si, tengo lo suficiente por el momento, recuerda que pusimos en venta las mansiones en Chicago, New York, California y Miami. Mas las casas de mi tía y de los muchachos, eso nos darán un buen capital -Comento Albert

-¿Cómo le harás para traer ese dinero? -Pregunto George.

-Luego te diré, acuérdate que las paredes oyen- Dijo Albert pues tenía la sospecha que el Sr. Legan estaba detrás de la puerta.

Y no se equivocaba-Estos son astutos, tendré que irme con cuidado- Pensó el Sr. Legan.

A la hora de la cena, estaban en el comedor todos reunidos- Buenas noches, damas, caballeros, mi nombre es Guadalupe y soy la cocinera, ella es Dorothy y es la persona de servicio- dijo Lupe -Espero les guste lo que prepare- Y se retiró.

-Sabe rico- comentaron los muchachos.

-A mi no me gusta, no estoy acostumbrada a este tipo de comida que no sea la americana-Comento Pauna

-¡Basta. Pauna! Te acostumbrarás a comer esto, si no te gusta, no comas y puedes irte al pueblo a buscar un trabajo para que te des tus lujos, porque yo no estoy dispuesto a soportar tus berrinches y aunque te quedes en esta casa, trabajaras al igual que los muchachos y George- dijo Albert muy molesto.

-Hijo, ¿yo también trabajaré? -Pregunto la Tía Elroy

-No tía, usted solo se dedicará a esta casa, voy a contratar a una muchacha para que sea su dama de compañía y la apoye en todo lo relacionado con usted y los gastos de la casa. Una vez que tenga contratados al personal, haré cambios.

Al día siguiente, George, Archie, Stear, Anthony y Albert, fueron al pueblo, llegaron a la imprenta y solicitaron unos panfletos para contratar gente, después fueron al almacén para hacer algunas compras.

-Buenos días caballeros, ¿en qué les puedo servir?-Pregunto el tendero, el Sr. Jiménez

-Buenos días señor, somos los nuevos dueños del Rancho "Nuevo amanecer" y le pedimos permiso si nos deja pegar algunos anuncios para contratar gente.

Además, requerimos de semillas, comida para ganado, caballos, madera, todo lo que se requiere para el Rancho, ¿Usted puede ayudarnos?

-Mi distinguido caballero, también requerirán de ropa, pues con esa fina que traen no les durara ni un día- Dijo sonriendo el señor- Ahora mismo tomo su pedido y se los envío, hoy mismo y lo demás en una semana, ¿le parece bien?

Una vez hecho el pedido, los muchachos subieron todo a la carreta, George y Albert iban saliendo del almacén cuando el rubio vio a alguien que se le hizo conocido, cuando trato de ir hacia ella- ¡Tío! Ya terminamos, nos vamos adelantando- Comento Stear- Albert solo asintió y cuando volteo ya no vio a la mujer.

-¿Todavía piensas en ella?- Pregunto George

-Si, es más creí verla, este lugar me va a volver loco- Dijo Albert

-Yo no la conocí en persona, solo me dijiste que era hermosa y rubia.

-Bueno vamos al rancho, mi tía y Pauna han de estar desesperadas y mañana voy a ir con los muchachos al lugar que nos recomendó el Sr. Jiménez para comprar el ganado, caballos y demás animales para el rancho. Te quedas para contratar a la gente, quiero que pongas énfasis a la muchacha para que se quede con mi Tía, por favor.

-Claro, Albert lo haré con gusto, para tu hermana ¿también le contratarás?

-No, George, para ella le voy a dejar a Dorothy, así que contrata muchachas o muchachos para la limpieza.

-Recuerda que van a venir los trabajadores del Sr. Jiménez para la reconstrucción de las caballerizas y establos.

-No, se me ha olvidado George, el Sr. Jiménez fue muy amable-

Continuara…