Una navidad en México

Coqui Andrew

Capitulo dos

En una humilde casita cerca del rancho, vivía Candy, una rubia de cabellos rizados, ojos verdes y piel blanca como la leche -Abuelito, mira encontré este anuncio, para trabajar en el Rancho "Nuevo amanecer", recuerdas el que era del Sr. González-dijo la rubia

-Si, mi niña, lo recuerdo perfectamente, lástima que tuvo que vender, si no todavía estaríamos trabajando ahí- dijo el anciano

-Abuelito, tu ya no puedes trabajar, yo vendré en mis ratos libres a verte y a mi pequeño bebé- Dijo Candy cargando a un bebé rubio con ojos azules y gordito de unos cuatro meses.

-Ya regrese, mi niña- traje lo que me pediste, ¿sabes? Vi letreros donde solicitan personal para trabajar en el rancho- Dijo la señora

-Si, Tita, ya lo sé, mañana voy a ir, tú te quedas con Abuelito y con Kenrick.

Al día siguiente Albert y los muchachos se fueron al pueblo cercano con un ganadero para comprar.

Albert envió a los señores Legan a la capital para traer algunas cosas necesarias para amueblar el rancho. Para evitar que se metieran en la contratación.

George empezó contratando a los jornaleros, después a los caballerangos y ganaderos y por último al personal que trabajaría en la casa.

-¿Cuál es tu nombre?- Pregunto George

-Soy Paz Pérez, señor- dijo la mujer

-¿Qué experiencia tiene?

-Yo lavo y plancho ropa, señor

-Queda contratada

-¿Cuál es tu nombre?

-Soy Francisco Pérez, señor

-¿Eres familiar de Paz?

-Sí, señor, es mi hermana

-¿Qué experiencia tienes?

-Limpieza, señor

-Muy bien, quedas contratado

-¿Cuál es tu nombre?

-Candice White, señor

George, se quedó sorprendido pues Candy le contesto en inglés, volteo a verla y le pregunto- ¿Tú no eres de aquí? –

-No, señor, yo nací en Chicago pero hace un año, vine con mis abuelitos a vivir aquí-Contesto Candy

-¿Hablas también español?

-Si señor hace casi un año lo aprendí.

-¿Qué experiencia tienes, jovencita?

-Lo que usted me ponga hacer lo hare con gusto, ya me acostumbre, trabaje en el campo, en el granero, limpieza de la casa, ayudante de cocina, se leer y escribir, mi señor-

-Es la que necesita Madame Elroy- Pensó George.-Bien quedas contratada como personal de confianza, serás la dama de compañía de la Madame.

-Es más tu empiezas hoy mismo. Al igual que los demás vivirás aquí, se te pagara un poco más por ser de confianza. ¿Entendido?- Pregunto George al ver que Candy ponía una cara de preocupación.

-Sabe señor, yo tengo una casa cerca de aquí, me gustaría ir y venir pues mis abuelitos no los puedo traer, además tengo un bebé de cuatro meses.

-¡Vaya, me sorprendes! Y ¿tú esposo?-Pregunto George

-Soy madre soltera, mi señor, el papá de mi hijo, ni siquiera se enteró. Pues tuvimos que venirnos pronto, porque el papá de él, me amenazo que a mi abuelito lo metería en la cárcel si no me alejaba de ellos. Conocimos al Señor González y nos ofreció trabajo y nos trajo con él.

-Entonces, ¿conoces cómo funciona el Rancho?

-Sí, mi señor, el sr. González me enseño más o menos, su hija se enteró e hizo todo lo posible para llevárselo, no dejo que levantará el Rancho y después empezaron los robos dentro y fuera de la casa. Hasta que el señor acepto irse con su hija.

-Está bien, pero empiezas hoy mismo, ve a tu casa y regresa en una hora, para presentarte a madame Elroy.

-Sí, mi señor, con permiso-Candy se fue feliz.

-Esta jovencita es la indicada para Madame Elroy y también para mi muchacho, pero lástima tiene un hijo.-Pensó George.

Se dirigió a la cocina donde se encontraba la Tía, quién estaba revisando las alacenas e inventariando lo que tenían.

-Bien, Guada…gua… ¿Tienes otro nombre? –Pregunto ya desesperada.

-Sí, señora, me puede decir Lupe-

-¿Loupe?- pregunto la tía.

-Sí, señora- dijo con una sonrisa

-Bien, ya quedo todo inventariado, tu disponer de la comida, pues mi sobrino decir que acostumbrarnos a la comida de aquí.

-Si lo desea, mi señora, puedo aprender a preparar comida del lugar de donde ustedes vienen, aquí trabajo una jovencita que era de Chicago y me enseño algunas recetas.

-¡Oh! Pues traer tú, a esa moushasha.- dijo emocionada la tía

-Madame, le tengo noticias, ya contrate a la muchacha que será su dama de compañía, ella viene de Chicago-Comento George

-Señor, ¿es la señorita Candy White?- Pregunto Lupe

-¿Usted la conoce?-Pregunto intrigado George

-Sí, señor, le comentaba a la Madame que trabajo aquí y ella nos enseñó a preparar comida de allá. Comentó Lupe.

-Sí, George, le decía a Luope que fuera por ella, pero ¿dices que será mi dama de compañía?-Pregunto Elroy

-Sí, madame, está calificada para serlo, solo que no puede quedarse a vivir dentro de la propiedad, es la única que entrará y saldrá todos los días- Comento George

-¿Puedo saber por qué?- Pregunto Elroy

-Pues vive con sus abuelos y además tiene un hijo de cuatro meses de nacido-dijo el pelinegro

-¡¿Un hijo?! Y ¿cómo es posible que su esposo la deje trabajar?-

-La señorita Candy es madre soltera- comento George

-Su hijo es muy hermoso, madame y ella es buena trabajadora, aprende rápido-dijo Lupe

-Ya no debe de tardar en regresar, para presentársela, madame, si no le gusta la colocamos en otro lado y sigo buscando a la indicada.

-Buenas tardes, señor Johnson, ya regrese como usted me lo pidió- Dijo Candy

La Tía Elroy, la vio de arriba abajo, se dio cuenta que era muy hermosa, educada y se veía de buena cuna, aunque no lo era, vestía humildemente pero limpia.

-Madame Elroy, le presento a Candice White- dijo George

-¡Bienvenida, Srita. White! Acérquese por favor-Pido la tía

Candy se acercó con sorpresa-Es un placer conocerla Madame Elroy- E hizo una reverencia.

-Tienen razón George y Loupe, es la indicada-Comentó feliz la Tía.

Camino al pueblo más cercano iban los muchachos platicando sobre las hermosas damas que habían visto el día anterior en el parque frente al almacén general. Albert solo los escuchaba divertido.

-Vieron a la hermosa morena de ojos azules, que iba acompañada de las dos chicas por cierto…¿cómo eran?- dijo Archie

-¡Ay! Hermano como se nota que te gusto esa muchacha que no te fijaste como eran, jajajajaja- Rieron Stear y Anthony

-Pues yo le pregunte a Roumulo, quienes eran y me dijo que la morena es Annie, la de lentes es Patricia son hermanas y la otra morena es Caurolina y es la maestra del Pueblo-Comento Anthony.

-¡Paty!-suspiro- esa me gusto -dijo Stear- espero que a ti no te haya gustado ¿eh? Anthony

-¡Cómo crees, hermano!, a mí me gusto Caurolina- Comento Anthony.

-Muchachos, hemos llegado al Rancho "Hermanos Arizmendi".

-Buenos días, buscamos al señor Ramiro Arizmendi, nos envía el señor Jiménez-Dijo Albert al que creyó el capataz del rancho.

-Buenos días, señor Andrew, soy Ramiro- Era un joven más o menos de la edad de Albert, alto moreno y de buen físico.

-Mi padre lo espera, por favor pasen- indicándoles el camino a la casa.

Continuará….

Chicas, gracias por sus comentarios, me motivan a continuar. Les mando un gran abrazo. Bendiciones

Coqui Andrew.