Una navidad en México
Coqui Andrew
ANEXO I
AMOR JUVENIL
ARCHIE Y ANNIE
En el pueblo, estaban tres jóvenes paseando
-Stear, de verdad crees que las encontremos- Pregunto Archie
-Sí, Archie, solo hay que esperar, ya ves Anthony se fue a la escuela a ver si podía ver a Caurolina-
-Fue más listo que nosotros, pero tienen que venir esas bellezas, lo confirme con Juan, que ellas vienen todas las tardes- Dijo Archie quien al girar las vio bajar de una carroza.
Annie y Patty se dirigieron al sendero principal del parque para dar un breve paseo para esperar a su gran amiga Carolina, de lejos vieron a Archie y Stear, por lo cual sonrieron ya que los querían ver.
-Bounas Tarrdes, señouritas, ¿nous perrmiten acoupañarrlas? – dijo Archie
-No lo creo, caballeros, no los conocemos- Dijo Paty
-¡oh! Dejenous prresentarrnous, Mi noumbre Archivald Brown Andrew y él es mi herrmano Alistear Brown Andrew- dijo Archie
-Mucho gusto, caballeros, mi nombre es Anne Arizmendi y mi hermana Patricia - dijo Annie
-Entounces, perrmitirrnos acoumpañarrlas- Pregunto Stear
Paty con una sonrisa coqueta se digirió a él – Claro que sí señor Brown – quien muy amablemente le ofreció su brazo. Se adelantaron unos pasos
Archie muy caballerosamente le ofreció su brazo a Annie, quien coquetamente abrió su sombrilla y tomo el brazo de su guapo acompañante.
-Mi bella dama, ¿usted hablar inglés? - pregunto
- Sí, señor Brown- contestando en el idioma- Si usted gusta podemos hablar en ese idioma, por lo que escucho, no domina mi idioma natal ¿verdad? - Pregunto Annie, sonriéndole muy coqueta.
-Si lo estudie, más no lo había practicado, hasta que llegamos aquí, usted sí que lo domina – dijo con admiración
-Pues mis origines, son españoles, mis padres son de Sevilla, España, aquí nacimos nosotros, ellos nos educaron aquí y cuando tuvimos edad, nos mandaron a Nueva York a estudiar y ahí aprendimos el inglés, estuvimos hasta los quince años y regresamos- Dijo Annie – Y ustedes mi estimado señor
-Nosotros somos de Chicago, nacimos allá, nos mandrón a Boston a estudiar y ahí nos enseñaron tres idiomas, español, francés e italiano eran obligatorios, pero casi nunca los practicaba, un momento, dijiste que eres Arizmendi, ¿verdad? - pregunto con asombro
-Sí, soy una Arizmendi. ¿Por qué? - Pregunto Annie con curiosidad
-Ayer estuvimos con mi tío en su hacienda, entonces ¿Ramiro es su hermano?
-Si es nuestro hermano, es un buen hermano, lo queremos mucho siempre nos cuida y consiente – dijo Annie
Así continuaron caminando hacia el lago donde se encontraron con Stear, Paty, Anthony y Carolina.
STEAR Y PATY
Stear y Paty se fueron por otro sendero, quedando de acuerdo en encontrarse en el lago.
-Mi bella dama, ¿usted habla inglés? -Pregunto Stear
-Sí, señor- contesto con una pronunciación perfecta- y ¿Usted señor prefiere hablar en inglés o español? ´-pregunto Paty muy coqueta, al guapo Stear, le agrado-
-Por el momento prefiero el inglés, mi bella dama, sé que tengo que practicar el español, pero si usted me permite prefiero mi lengua natal.
-¡Claro! Señor Brown, pero si usted gusta puede llamarme Paty
-Gracias, Paty, usted puede llamarme Stear-
-¿A qué se dedica Stear?
-Yo soy agricultor, Paty, me gusta la tierra y deseo ayudar a mi tío para hacer producir estas tierras con nuevas formas de cultivo, y usted Paty ¿a qué se dedica?
-Yo soy Botánica, cuido de las plantas, si usted viera nuestro jardín, se enamoraría de él. Yo lo cuido – Sus hermanos ¿tienen alguna profesión?
-Sí, Paty, mi hermano Anthony es veterinario y Archie es abogado, su hermana…
-Mi hermana es una gran repostera, ella se dedica a eso a la gastronomía, pero se encarga más de la repostería.
Llegaron al lago junto a Archie y Annie. Como todo caballero se quitó el saco y lo puso sobre el césped para ofrecerlo a Paty, quien gustosa se sentó sobre el saco.
ANTHONY Y CAROLINA
-Disculpe usted, Anthony ¿a qué se dedica? - Pregunto la hermosa Carolina
-Yo soy veterinario, por eso cuando mi tío nos informó que compraría un rancho en México, me ofrecí a venir con él, pues allá en Estados Unidos me hubiera separado de mi familia, tenía planeado irme a Texas, pues ahí es donde hay más empleo para mi – Respondió Anthony
-¿Por qué México?, allá como usted dice hay más haciendas grandes.
-Porque por culpa del papá de mi tío, nos exiliaron de Chicago y pues la información corre a voces y piensan lo peor de nosotros, aunque no tenemos el apellido Andrew, nos repudiaron en otros estados, por eso mi tío pensó en México o era irnos a Europa y allá no me gusta y todos apoyamos la decisión de Albert – Comento Anthony
-¡Qué horror! Qué maldad, pero me da gusto que hayan venido aquí ¡Mire ahí están mis amigas! Paty y Annie Arizmendi - Dijo Carolina señalando el lago.
Caminaron hacia donde estaban todos los demás jóvenes.
Estuvieron charlando por un largo tiempo después se fueron a tomar una limonada o un helado según prefirieron cada quien, cuando vieron llegar un carruaje con el distintivo de la Hacienda de los Hermanos Arizmendi.
-Esperamos verlas nuevamente, mis queridas damas – cada quien se despidió de sus respectivas parejas.
Se subieron al carruaje y se fueron, los chicos se fueron al almacén general donde habían dejado sus caballos.
AMOR MADURO
GEORGE Y MARU
Después de que fuera presentada la tía Maru, George se quedó maravillado con la belleza de mujer, alta, blanca con el cabello negro, ojos grandes color café, labios rojos y vestida elegantemente de acuerdo a su posición, empezaron a descubrir figuras del nacimiento y las iban colocando en el pasto a George le llamo la atención tres figuras, la tía Maru se tomó el tiempo de ir explicando a los invitados la figuras del nacimiento, al terminar de colocar cada una de ellas, Albert se disculpó y tomo de la mano a Candy, para dar un breve paseo con su bebé, los chicos ya se habían retirado con sus respectivas parejas, los mayores se había retirado a refrescarse un poco, el Peón grosero se fue hacia las caballerizas, seguido por la mirada de Pauna, al final solo quedaron George y Maru.
-Sr. Johnson, dejemos que los empleados terminen el nacimiento, vamos acompáñame adentro de la casa y tomemos una rica agua de Jamaica.
-¡ah! Una rica agua de Jamaica es maravillosa, es una flor que es originaria de África, se le conoce también como rosa de Jamaica, tengo entendido que aquí en México se cultiva mucho y tiene propiedades curativas además que es muy rica en la gastronomía mexicana – Comento George
-Así es mi estimado señor, vamos- Entraron a la sala donde se encontraban los adultos tomando una refrescante agua de Jamaica.
LOS ENAMORADOS
Estaban reunidos en las caballerizas los caballeros jóvenes viendo a los equinos de pura sangre traídos de España.
-Ramiro – dijo Stear -¿Por qué quieres hacerte pasar por un peón aquí en tu casa?-
-Stear, acaso no te has dado cuenta que Ramiro está interesado en nuestra tía Pauna- comento Anthony
-¡¿en serio?!, pues te deseo suerte, porque esa tía es muuuy especial- dijo Stear, todos soltaron la carcajada
-Ramiro, ¿aquí en México, como se corteja a una dama? - Pregunto Archie, los demás pusieron interés pues tenían que saber cómo se conquistaba a una mujer fuera del territorio estadunidense.
-Pues aquí a la mujer se le corteja con paseos, se les regala flores, chocolates, trivialidades que me imagino que allá en Chicago se hace, pero aquí si quieres ganarte el corazón de una mujer es con una serenata, que no es lo mismo que un gallo- comento Ramiro
-Explícanos, por favor, Ramiro ¿qué diferencia hay? - Comento Albert
-Pues verán un gallo se da justo cuando el canto del animal es el primero o sea a las cinco de la mañana y una serenata la puedes dar a partir de las siete de la noche, se trae una estudiantina cantan al pie de la ventana y se dice que si la dama se asoma o sale al balcón es porque acepta tu declaración de amor.
-¡Ah! Dijeron todos- Ramiro ¿tu podrías conseguirnos la estudiantina? - comento Archie – Al menos yo quiero traerle una serenata a tu hermana Annie-
-Yo a tu hermana Paty- dijo Stear
-Yo a tu tía Maru- dijo George, todos voltearon a verlo con cara de sorpresa, ¡cómo! El soltero y renuente al amor ya lo habían cazado, no lo podían creer
-¡Qué!- dijo George al ver la cara de los muchachos Andrew – Me gusta la mujer, tiene todo lo que he buscado en una. Ahora si muchachos me enamoré como un colegial- dijo muy seguro
-Pues yo quiero llevarle serenata a Carolina- dijo Anthony
-Yo a mi amada y futura esposa Candy- dijo Albert
-Jajajajaja, pero que les parece si los invitamos a todos a pasar el fin de semana aquí en la hacienda y les llevamos a todas las damas serenata- dijo Ramiro
-¿A poco tú le llevarías serenata a mi Tía Pauna?- Dijo Stear
-¡Claro que sí!, me encanta la canija, es rejega, pero así la quiero, para quitarle lo terca que es- dijo Ramiro suspirando y con ojitos de borrego.
Todos soltaron la carcajada.
Mientras tanto en la sala las mujeres estaban planeando hacer un almuerzo para los caballeros ya que iban a trabajar en la hacienda de los Andrew en las remodelaciones que aún faltaban.
-¿Qué les parece si les hacemos un rico caldo de res? - dijo Annie
-Sí, de acuerdo con sus ricas verduras frescas del huerto- dijo Paty
-Agua de horchata y limón- dijo Candy
-De postre un rico pay de manzana- dijo la tía Maru
-Si yo las apoyo en todo- dijo Carolina
-Pero será solo para ellos, ese peón grosero no, siempre está junto a mi hermano, yo no entiendo por qué sus papás le tienen tanta consideración, ¡Hasta lo sientan junto a ellos como si fuera su hijo! Eso está muy mal.
Todas las chicas se le quedaron viendo, la tía Maru iba a sacar del error a Pauna, pero la Señora Jovita, la intercepto- Ramiro es como si fuera nuestro hijo, ya que lo trajimos con nosotros y sus padres desde niño, al morir sus padres quedo bajo nuestro cuidado - dijo con mucha seguridad. Maru entendió que había algo ahí pero no pregunto.
-Asi que, jovencita, no quiero que hables o te dirijas a él de manera grosera, pues yo no estoy dispuesta aceptarlo de tu parte, no sé cómo tu hermano te lo permite, yo ya te habría dado unas nalgadas. Bien muchachas si ya tienen todo organizado para mañana les sugiero que se retiren, y les aviso que este fin de semana quedan invitados a nuestra hacienda, Calorina, diles a tus papás que son bienvenidos y tu Pauna ya estas invitada pues tu tía doña Elroy acepto. Asi que ya estas advertida. No quiero groserías hacia Ramiro.
Pauna de mala gana acepto, pero por dentro, se decía que no en "su hacienda" no lo iba a permitir.
Llego el tan esperado fin de semana, los Arizmendi ya tenían todo organizado, inclusive la estudiantina para la serenata, Paty y Annie compartían habitación, Pauna se le dio una habitación con ventana quedaba hacia el frente de la hacienda al igual que Carolina, a Candy una habitación con balcón igual hacia el frente de la hacienda.
Los muchachos jóvenes se fueron a montar a caballo para recorrer las praderas de la bella hacienda, Stear tuvo oportunidad de admirar los bellos jardines que estaban en la parte de atrás de la hacienda, llegaron junto al lago e hicieron su picnic donde Annie se esmeró para llevar los mejores bocadillos, llevaron también un buen vino, quesos, frutas. Todos gozaron de la divertida tarde, aunque Pauna hacia un gran esfuerzo para no dirigirse a Ramiro, no lo podía dejar de mirar al hombre, quien hacía de las suyas para hacerla enojar.
Al atardecer cada pareja camino por diferentes rumbos, excepto la "rejega" y el "peón grosero", quienes se quedaron ayudando a recoger lo del picnic juntos a los mayores.
Archie y Annie fueron caminando por un sendero a la izquierda del camino principal, - ¿Sabes Annie? Me encanto la comida que preparaste- dijo él.
-Gracias Archie, lo hice con mucho gusto y amor- dijo enfatizando la última palabra y le sonrió con mucha coquetería, él se perturbo un momento, se acercó a ella y le dijo- Annie, me gustas mucho y deseo que seas mi novia, ¿aceptarías? -
- ¡Archie! - dijo con sorpresa, pero no has pedido permiso para cortejarme, sabes que eso se hace primero.
Archie suspiro y dijo está bien, pediré permiso para cortejarte.
Stear y Paty fueron tras Annie y Archie, pero a una distancia prudente, Stear saco de su saco unas flores silvestres que recolecto durante el camino y se las entregó a Paty – son hermosas como tú, mi bella dama- dijo Stear. Paty se sonrojo – Gracias, Stear, son hermosas –
-Paty, ¿te gustaría que te cortejara? - pregunto Stear
-Claro que sí, Stear, de hecho, ya lo estás haciendo - acercando el pequeño ramillete de flores a su nariz. Continuaron su paseo.
Anthony y Carolina se fueron por el camino de la derecha, -Carolina, eres una mujer hermosa, ¿me permitirías que te cortejara? -
-¡Anthony!, claro que sí, solo tienes que pedir permiso a mis padres y si ellos están de acuerdo, por mi encantada- Anthony fue más atrevido, pues se acercó a ella y le dio un beso en los labios, corto, pero con mucho amor. Esto hizo que se sonrojara hasta la raíz del cabello. Solo sonrió después del beso y se abrazaron.
Maru y George, vieron lo que paso entre los jóvenes, pero se hicieron como que no vieron nada, pero George estaba feliz por el muchacho, pues parecía que ella lo amaba sinceramente.
Maru se acomodó su sombrero, pero le costaba amarrar las cintas-¿Me permites? Dijo George
-Si- fue la respuesta de ella, entonces él miro su rostro se enfocó en esos hermosos ojos y descubrió que tenía un brillo especial. Sin más acerco sus labios y la besó, fue beso tierno, suave y apasionado que ella correspondió al moreno. Ella se separó y lo vio toda sonrojada.
-Maru, ya no somos unos adolescentes, quiero que sepas que desde que te vi me enamore perdidamente de ti, te amo, ¿Te gustaría se mi novia?
-Sí, acepto, George, yo también te amo.
Por último, un par de tortolitos se escaparon Albert y Candy se desaparecieron. De esto se dieron cuenta porque todos regresaron para montar sus caballos, pero no estaba el de Albert, la tía Elroy estaba hecha una fúrica, solo volteo a ver a los abuelitos de Candy, quienes tenían al pequeño Kenrick y ellos solo le sonrieron.
Al llegar a la Hacienda, se fueron para prepararse para la cena, cuando vieron en sala a Candy y Albert charlando, la tía les pregunto -¿Desde a qué hora llegaron? Y ¿Por qué no se trajeron al bebé? –
-Tía llegamos hace como media hora, vimos que no llegaban y nos fuimos a cambiar y bajamos a esperarlos, si dejamos a Kenrick fue por los abuelitos de Candy nos lo pidieron. ¿Algún problema, tía? - dijo Albert
-No, ninguno, hijo, me retiro-
Al reunirse todos en el comedor empezaron a degustar una deliciosa cena, al terminar, las muchachas se fueron a sus habitaciones, terminaban de ponerse la pijama, cuando escucharon unos acordes en patio, todas corrieron a ver de qué se trataba y vieron a sus pretendientes junto a una estudiantina que empezaba a tocar "Noche Feliz", después "Cielito lindo", continuaron con "Alborada" y por último "Ojos tapatíos", todas estaban felices, Pauna estaba molesta, porque vio que el "Peón grosero" le llevo serenata, aunque estaba cerca de la ventana vio como él, le lanzaba un beso y eso la enfureció más, las jóvenes bajaron para agradecer la serenata.
-Archie, muchas gracias, estuvo hermoso, ahora estoy segura de tus intenciones y padres aceptarán- El caballero se acercó y le dio un beso en el dorso de la mano.
-Stear, gracias por tan hermoso detalle- El saco un ramillete de flores, que Ramiro le proporciono.
-Anthony, me gustó mucho tu detalle, mis papás están encantados contigo-
Él se acercó y la abrazo y le dio un casto beso en la mejilla.
-George, muchas gracias, es hermoso detalle- Se acercó a él y sin pena alguna lo abrazo y beso en la boca, dejando a los demás en sorpresa
-Asi es mi hermana, siempre rompiendo protocolos- dijo Don Pedro.
Todos rieron ante el comentario.
Pasaron los días junto a la preparación de las posadas y la bienvenida de los Andrew a México, los muchachos se ganaron el afecto de los señores Arizmendi y Vázquez. Albert solicito en matrimonio a las jóvenes para sus sobrinos, los padres de ellas aceptaron encantados. Para que se desposaran un año después del cortejo.
George solicito a Don Pedro a Maru en matrimonio, pues ambos no tenían, según ellos, la edad para estar de manita sudada, por lo que acepto el hermano de tan bella dama. Asi que ellos anunciaron su próximo matrimonio en marzo.
Fin del primer anexo
