¡Hola! soy Dean :)
Aclaración:
No soy dueña de los personajes: Lex o Scar (así como otros personajes que aparecerán eventualmente). Admiro mucho a sus creadores y los respeto, este fanfic es solo por diversión.
Otro capítulo, espero que les guste.
Cuando la película termino, Amber salió a buscar a los niños, Lex casi escupe el vino cuando vio aparecer a la mujer con semejante arma.
—Lex ¿qué diablos es esto?— Emma había presionado un botón en la lanza y ésta se había extendido, por suerte, no se corto los dedos o hirió a alguien.
— ¿¡POR QUÉ AGARRASTE ESO!?— Lex se dirigió a Emma y le quitó la lanza a su hermana.
— ¿Eso? ¿Qué hace esa arma entre tus cosas? ¡Emma pudo salir lastimada!
—Es un recuerdito de una expedición— Dijo Lex en un tono más calmado, volvió a presionar el botón en la lanza para que ésta volviera a retraerse.
—Esa cosa no es un recuerdito, no soy tonta— dijo Amber, sonaba molesta.
Lex sabía que era un riesgo traer la lanza, pero tenía la leve sospecha de que las industrias Weyland fisgoneaban su casa y no podía permitir que alguien la encontrara.
—La lanza perteneció a una tribu de Brasil… ellos me la dieron en señal de respeto por haberlos ayudado en la cacería de un… jabalí negro— dijo Lex, deliberadamente modifico la historia y Amber entrecerró los ojos, como si eso le ayudara a entender mejor a su hermana.
— ¿Y por qué la traes aquí?
—Quería venderla, pero creo que es demasiado peligrosa, lo siento. —se disculpo Lex.
Amber se sobo las sienes —Esta bien Lex, no pasa nada…— dijo Amber.
—Un gladiador con rastas me rescato— Dijo Emma de pronto.
—Todo el camino ha estado hablando de un hombre que la rescato de un niño bravucón— Dijo Amber, dejo su bolsa de mano sobre un sillón y camino hasta la cocina, agarro un vaso y se sirvió un poco de agua fresca del congelador.
—Mi hermana está loca— Se burló Daniel.
Lex sintió que le faltaba el aire, espero a que Daniel abandonara el cuarto y se acerco a Emma — ¿Cómo era él exactamente?
La pequeña recordó a su salvador: —Era enorme y musculoso y tenía una máscara de metal— dijo Emma, levanto las manos para expresar lo grande que era el hombre.
Esa noche, cuando todos se durmieron, Alexa salió a la calle, no lo pensó mucho, simplemente se salió. Recordó al joven Yautja, su determinación, su monstruosa fuerza y su actitud protectora le habían impresionado, se preguntó si a caso él estuvo nervioso durante su prueba de madurez, era tan solo un adolescente… enorme y bestial, pero joven.
Scar le había demostrado su respeto al obsequiarle la marca del cazador y ella se había sentido profundamente triste cuando la Reyna Alíen lo hirió, de pronto pensó que tal vez ese hombre no era su Scar 《 ¿y sí es otro depredador?》se preguntó. Al final de la calle observo un montón de policías que acordonaban una zona alrededor de un árbol, alcanzo a ver un charco de sangre y lo que al parecer era un hombre. No cabía duda de que los depredadores habían causado semejante acto, Lex retrocedió y regreso a la casa, ¿por qué sentía simpatía por alguien que era capaz de tal brutalidad? Sintió el estómago revuelto y se arrepintió de haber salido.
Llegó hasta su cuarto y se acostó en la cama, aunque le costó trabajo, consiguió dormir hasta que un golpeteo llamó su atención y se apresuro a ver hacía la ventana.
— ¡Dios!— Exclamo la morena, abrió el cristal empujándolo hacia arriba y observo la figura— ¿eres Scar? — Cuestiono, su corazón acelero de 0 a 100 en un instante, no podía creer lo que sus ojos veían.
Él asintió, ella le miro de arriba hacia abajo, era real, estaba frente a ella ¡no era un sueño! Por breves momentos se olvido del hombre del árbol, olvido sus parientes y todo lo demás, simplemente se quedo admirando la majestuosidad del guerrero.
—Lex, ha pasado tiempo— dijo Scar.
Lex se sintió asombrada porque él le había hablado en su idioma, trato de recobrar la compostura y aclaro su garganta—sí, supongo—ella no podía salir de su estado conmocionado, nunca pensó verlo otra vez, era tan surrealista.—¿Cómo puedes hablar mi idioma?
—Aprendí español de algunos miembros antiguos del clan— dijo Scar.
La morena sonrió, el español se Scar sonaba terrible, pero entendible— ¿Y a qué has venido?
—He venido a verte— dijo Scar, Lex se sintió conmovida, después, un poco más calmada, recordó la horrible escena del hombre del árbol y frunció el ceño.
Si bien Scar quería verla, su visita a la Tierra no era por ella.
—Has venido a cazar, vi a un hombre muerto... ¿fuiste tú quién…?
—Eso no lo hice yo, fue otro Yautja— dijo Scar, Lex se sintió aliviada de que él no fuera el causante de tal aberrante acto. Él también era capaz de eso, pero por el momento prefirió no pensar en ello.
Ella sabía que la ventana era muy pequeña para que él entrara, así que se recogió el cabello y salió al patio. La primera impresión que tuvo al verlo después de cuatro largos años fue que Scar lucía aún más imponente que antes y también se veía diferente, un poco más delgado, ligeramente más alto y su armadura aunque era casi igual a la que había portado en la pirámide, dejaba ver un poco más de su exótica piel, por la parte de sus costados y sus muslos. Sus rastas eran más largas y sus músculos más ejercitados, el guerrero miro a Lex, unos shorts cortos de color rojo por encima de sus rodillas y una blusa de tirantes negra cubrían su cuerpo, pronto se encontró mirando sus pechos, recordó a las hembras Yautja de su planeta, sus cuerpos eran sólidos como las rocas y sus pechos pequeños y definidos; la piel de Lex parecía ser suave y delicada y sus pechos redondos y grandes, todo el tiempo la había recordado en el hielo con tantas capas de ropa y ahora solo estaba usando esas ligeras prendas, se sentía abrumado e intrigado.
—Mis ojos están arriba— Dijo Lex, el guerrero se sintió apenado. Tantos días había pensando en qué decir si algún día la volvía a ver y lo único que hizo ahora es ver sus pechos, cualquier hembra Yautja le habría dado unos cuantos golpes, pero Lex solo le miro con una tierna sonrisa, Scar pensó que Lex se estaba burlando de él, se sintió débil, como si nuevamente fuera un adolescente y ahora seguramente la humana pensaba que era un ser despreciable y no honorable.
Lex pensó que Scar nunca le había visto sin tanta ropa y que tal vez solo sentía curiosidad por su cuerpo—Lo siento— se disculpo Scar.
De alguna forma Lex sintió que Scar tenía una guerra consigo mismo y decidió intervenir—descuida, solo estoy bromeando— dijo ella.
—Lex… yo—se detuvo, ¿Qué se supone que le diría? Nada venía a su mente, es como si hubiera olvidado todo el español que había aprendido.
— ¿Si…?— Lex le animo a continuar.
—Me alegra que estés bien— Scar camino lejos de ella, mientras maldecía su ineptitud, Lex le siguió.
— ¿A dónde vas?—Cuestiono Lex.
Scar sabía que los Yautja solo tenía una única pareja en toda su vida y él ya había rechazo algunas propuestas de las hembras Yautja de su clan, siempre les encontraba algún defecto insignificante, pero la realidad era que había elegido a Lex como su compañera desde que la vio luchar a su lado, quería estar con ella y por eso la había marcado, para que su clan la aceptara como a una guerrera y no la vieran como una simple humana. Su plan era regresar a la Tierra y de alguna forma relacionarse con esa hermosa y decidida hembra humana que era difícil de descifrar y que le había fascinado tanto, era consciente también de que ella no era un trofeo que él simplemente podía reclamar, se tenía que ganar su afecto y estaba dispuesto a hacerlo… hasta que la Reyna Alíen literalmente atravesó sus planes.
—Me tengo que ir— dijo Scar de pronto.
—Yo también me iré en unos días— Dijo Lex, se sintió herida, Scar había mostrado un genuino interés en ella en la pirámide y ahora parecía tan distante. Sus palabras hicieron que el guerrero detuviera sus pasos.
— ¿A dónde?— Preguntó Scar, regreso hasta ella.
— ¿Por qué debo decírtelo?— Cuestiono Lex, Scar ladeo la cabeza, trataba de entender la repentina reacción de la mujer ¿a caso ella no quería verlo otra vez?
—Lex… ¿no querías verme?
—Eso mismo quiero preguntarte, llegas hasta mi ventana, salgo a saludarte y después me dices que te vas y actúas tan extraño. Tú no entiendes todo lo que he tenido que pasar— las imágenes crudas de las muertes de todos los otros científicos, llegaron como ráfagas a su memoria—creí que estabas muerto… y yo he intentado olvidar pero no puedo y sufrí tanto tiempo porque en las noches recordaba todo lo que pasó en la pirámide y tenía que lidiar con eso sola, porque nadie en este mundo iba a entender lo que paso. Porque el único compañero que entendió mi dolor había sido atravesado por esa horrible criatura y yo estaba sola.
Scar sintió el peso de sus declaraciones, él sabía que la habían dejado a su suerte, sola en el frío; acerco su mano al rostro de Lex para acortar la distancia entre ellos pero ella la aparto con brusquedad — ¡No!— Exclamo Lex, su desolación se había convertido en enojo—Tal vez tu pienses que los humanos somos solo piezas decorativas, ¡pero no es así!
A Scar le dolían las palabras de Lex, jamás imagino que su reencuentro se convertiría en una acalorada discusión— Lex, no pude regresar porque un abraza caras me infecto. Yo no quería dejarte. — Levanto un trozo del metal que cubría su abdomen y le mostro a Lex la gran cicatriz.
Lex relajo su semblante《entonces, él si quería volver》pensó ella—Scar… eso es horrible— Dijo Lex, se llevo una mano a la boca.
—Siempre quise regresar contigo— confeso el Yautja.
Lex sintió que sus piernas temblaban, él decidió acercar nuevamente su mano y ella la sostuvo en el aire, Scar pensó que ella lo tomaría como otro atrevimiento y que se molestaría por eso, pero en su lugar, ella encamino la gran mano sobre su suave cara y la dejo allí por un rato— dime que esto es real— Pidió Lex, tal vez era el efecto del vino que había aflojado su garganta, pero deseaba decirle tantas cosas.
—Soy real— Dijo Scar.
Él era real y también las horribles y escurridizas criaturas negras que habían enfrentado juntos, Lex entendió que jamás iba a poder olvidar el pasado y todos los horribles acontecimientos pero ahora con Scar a su lado, por primera vez en mucho tiempo, sintió el valor para enfrentar todos sus miedos.
