Realmente espero que lo estén disfrutando. Ya empezamos con los capítulos largos.
Drenn.
entrada tres
Hinata celebró el cumpleaños de Naruto mientras estaba en el hospital
/feliz/
sentir, mostrar o causar placer o satisfacción
Era de noche. El teme estaba escuchando con indiferencia las aventuras "exageradas" del dobe. Bueno, por mucho que lo quisiera encubrir, realmente había extrañado su bullicio.
"Sasuke-kun, ¿te sientes bien?" Sakura le preguntó mientras les hacía otra revisión para sus rondas.
"¡Oi, Sakura-chan! ¿Cómo es que teme se está curando mucho más rápido que yo? Tch, debería haber sabido que hay favoriti-"
"¡Naruto! ¡O vas y cierras la boca o mi puño la cerrará por ti!" Lo interrumpió ella, preparando sus fuerzas para el próximo curso de acción. Sasuke solo pudo suspirar, aunque sabía por qué era que ese dobe no se había sentido mejor.
"Ahí, terminé de revisar tus estadísticas. Deberías irte a dormir ahora", dijo Sakura y luego miró al rubio amenazadoramente, "o te haré dormir a mi manera".
"¡Hey teme!" Naruto gritó entre susurros tan pronto como se cercioró que Sakura se había ido, "¿Sabes que-"
"¡Naruto! ¿¡Qué te dije sobre dormir!? Si quieres quedarte en este hospital para siempre, entonces está bien, ¡pero no arrastres a Sasuke-kun contigo!"
"Oh, ¿por qué, Sakura-chan? Quieres que me quede aquí contigo un poco más, ¿eh?"
No lo suficientemente fuerte, su puño aterrizó en el rostro del ninja rubio.
"Ahí, la forma más fácil de callarte." Luego, profirió un gran suspiro mientras se despedía del otro, "Sasuke-kun".
"Hn"
Dormir con un ojo cerrado se convirtió en toda una experiencia para Sasuke. Después de albergar por tanto tiempo un claro escepticismo hacia el mundo se volvió hipersensible a su entorno, incluso mientras estuviera dormido, a diferencia de ese dobe que generalmente tenía el sueño profundo.
Sin embargo, algo había estado mal con su bullicioso compañero últimamente. Sasuke no estaba seguro de si no era algo nuevo para Naruto o si debería despertarlo.
Pesadillas.
Él ya le había expresado esta preocupación a Sakura, pero el rubio se había limitado a rechazar su ayuda cuando dormía. Su mano apartó la de ella mientras esta trataba de calmarlo. Sakura dijo que esto podría deberse a los medicamentos que estaba tomando y que sus ronquidos suaves y su sueño tranquilo volverían a él pronto.
Aun así, no pudo evitar sentirse un poco molesto.
La puerta crujió silenciosamente con un sonido seco, seguido de unos suaves pasos.
¿Quién nos visitaría en esta hora? Las horas de visita terminaron, ¿verdad? ¿Sakura es consciente de esto? Sasuke pensó mientras astutamente abría su ojo.
No se sorprendió al verla. La Hyuga, cuya piel pálida y cabello oscuro fueron iluminados brillantemente por la luna a través de la ventana, estaba acomodando las flores que acababa de traer. Volvió a cerrar el ojo.
Hn.
El desconcierto pronto lo envolvió cuando sintió la presencia de Hinata a su lado, junto con sonidos de 'clic-clac'. Eso le decía que ella también estaba poniendo algunas de las flores en el jarrón encima de su mesita de noche.
¿Por qué ella-
"No…" Su atención fue captada por Naruto, quien estaba retumbando y moviéndose frenéticamente en la camilla.
Ahí estaba de nuevo. Sasuke lo supo de inmediato, a pesar de mantener la calma y los ojos cerrados, se percató de que la presencia de Hinata se desvaneció de su lado, y por lo que pudo deducir, se deslizó en cambio en dirección a el dobe. Con cierta curiosidad, Sasuke abrió los ojos y se las arregló para mirar a los dos de forma encubierta.
"Naruto-kun," dijo ella, llena de preocupación, mientras se acercaba a él.
"No, por favor, no…" Naruto siguió murmurando mientras se removía incómodo en su sueño. Con una mirada de preocupación, Hinata se sentó al borde de su cama y tomó su mano entre las suyas. La encerró con los dedos, deseando que fuera suficiente para tranquilizarlo.
Los labios del rubio temblaron, lágrimas derramándose fuera de sus ojos, pero el temor que una vez ocupó su expresión abandonó su rostro y fue reemplazado por una pequeña y tranquila sonrisa. Su respiración acelerada volvió a la normalidad y el silencio en la habitación no pudo ocultar el suspiro de alivio que expulsó.
Pasaron muchas cosas, ¿eh?
Decir que Sasuke estaba interesado en los 'asuntos' de su mejor amigo estaba un poco fuera de lugar, pero por el momento no podía sentir más que curiosidad por Naruto. Desde que eran jóvenes, siempre lo había considerado como a un alma gemela. Sabía que ambos sentían el mismo dolor por la ausencia de sus seres queridos, aunque ese vínculo se viera pronto trastornado en una rivalidad.
Ver a Naruto finalmente forjar un lazo con alguien que realmente se preocupaba por él hizo que Sasuke se sintiera un más cómodo, porque sabía que su amigo merecía ser amado por alguien como ellos, alguien que también hubiera sentido la misma insuficiencia en la vida y Sasuke sabía que Hinata Hyuga lo entendía tanto como ellos.
Ella deseaba poder quedarse más tiempo esa noche, pero estaba segura de que su padre estaría preocupado por su ausencia en su casa, sobre todo siendo tan tarde. Además no quería que Sakura-chan se metiera en problemas por haberle permitido visitar a Naruto fuera de las horas prescritas.
"¿Naruto-kun?" Ella lo llamó suavemente mientras decidía hacerle una visita al día siguiente.
"¡Ah, Hinata!" Estaba animado como siempre.
La kunoichi de cabello oscuro le dio al chico de cabello azabache un pequeño asentimiento mientras entraba en la sala compartida.
"Es bueno verte aquí! Sabes, a veces puede ser bastante aburrido hablar con este teme. No dice nada más que 'Hn' "
La tímida chica solo se rió de eso, mientras que el otro solo,
"Hn", como se esperaba.
"N-Naruto-kun," expresó Hinata, con un ligero rubor en sus mejillas mientras levantaba la pequeña caja que tenía a cuestas. Los ojos de Naruto se abrieron con emoción, "¿Eso es para mí?"
La chica ruborizada asintió, "¡S-Sí, Naruto-kun! Yo-yo sólo pensé que…", comenzó a desenredar la pequeña golosina frente a los ojos del rubio, que la observaban maravillado, sus labios ligeramente separados en lo que parecía ser el gesto más inesperado.
"Solo estaba pensando que, dado que tuviste tu cumpleaños durante la guerra, nunca pudiste celebrarlo y todo eso. Entonces pensé que quizás aun no era demasiado tarde y..." Un repentino abrazo de un solo brazo la interrumpió a mitad de sus palabras.
¡Y Dios, estaban tan cerca! Hinata pensó que su corazón estaba a punto de saltársele fuera del pecho. Ella podía sentirlo, el calor que irradiaba su cuerpo era como los rayos de luz en el cielo.
¡Vamos, Hinata, devuélvele el abrazo! ¡Puedes hacerlo!
Prometí durante la guerra que caminaría con Naruto-kun y valientemente estaría a su lado. ¡Puedo hacer esto!
Temblando, ella correspondió a su abrazo con una mano que todavía sostenía el pequeño pastel con cuidado.
Por lo que sabemos, Hinata en ese momento estuvo pidiéndole ayuda a todos los dioses. ¿Qué era ella sino solo una mujer, incapaz de resistir el toque de su hombre? Sólo rezaba por no desmayarse.
"¡Hinata! Yo… yo nunca pensé que alguien lo recordaría. Muchas gracias por todo. ¡Realmente eres la mejor!"
Decir que Naruto era un verdadero llorón fue una afirmación acertada. Varias lágrimas brotaron de sus ojos de forma completamente voluntaria. No podía describir la felicidad que sentía. Su corazón estaba apesadumbrado, pero sabía que era de alegría. En el fondo, quería agradecer aún más a Hinata, pero no pudo encontrar palabras para demostrar adecuadamente cuánto valoraba lo que ella había hecho por él.
En realidad, nunca sintió que su cumpleaños fuera algo que debería celebrar; después de todo, era el aniversario de la muerte de sus padres. Solo algunas personas parecían recordarlo, pero tener a Hinata como una adición a esos pocos, de alguna manera lo hizo sentir feliz.
Se apartó un poco de ella, su mano aferrándose a su hombro. Sus ojos brillaban, sus mejillas estaban teñidas con el color más cálido y le sonrió, "¡Feliz cumpleaños, Naruto-kun!"
Su voz suave le envió escalofríos y la miró atónito. Le dolía un poco el corazón, aunque no le prestó atención, pero tampoco pudo evitar sentirse asombrado.
"Oh, no estaba segura de qué sabor era el que te gustaba y acabé por prepararte uno al azar".
"Hinata…"
"Así que realmente espero que te guste este, si no es así, yo... yo podría hacer..."
"¡Hinata!" La llamó cuando finalmente se calmó y lo miró.
Sus ojos buscaban los de ella, pero también brillaban y se alegraban. Esto también la hizo feliz, ocasionando que su corazón temblara dentro de ella sin piedad.
Oh, kami, espero que no pueda oírlo.
"¡Me encanta! ¡Sea el sabor que sea, el pastel me encantará!" Naruto la miró sonriente, lo que le ayudó a permanecer consciente por el momento.
Hinata colocó una pequeña mesa junto a ellos y acomodó dicho pastel encima, luego sacó una caja diferente. No pasó mucho tiempo antes de que sus mejillas enrojecieran de nuevo.
"Toma, Naruto-kun, también te preparé bento. Estaba pensando que tal vez querrías comer otra comida además de las raciones del hospital."
Abrió la caja bento y Naruto se sintió energizado por lo que vio.
"¿En serio? ¿Tú hiciste esto, Hinata?" Preguntó emocionado. La tímida kunoichi asintió varias veces, nerviosa.
Sasuke, que estaba lejos de disfrutar el momento de los dos, se sorprendió cuando Hinata se acercó a él con otra caja de bento en la mano para colocarla en su regazo.
"Yo también hice uno para ti, Sasuke-kun,"
Miró con atención a su amigo rubio. Por alguna razón, todo esto puso nervioso a Sasuke. Hubo eventos antes cuando Sakura le entregaba algo especial y Naruto se interponía en su camino. Sasuke siempre entendería que Naruto solo quería el tipo de atención que Sakura le brindaba, porque el dobe era más inseguro que celoso.
Lo último que necesitaba en este momento era un estúpido Naruto confundiendo su rivalidad contra él con algo importante.
"¿Eh? ¿Tú también hiciste uno para él, Hinata?"
Sorprendida, la chica tímida asintió en respuesta y volvió a donde estaba sentada antes.
Naruto miró al congelado Sasuke y le sonrió.
"Vaya, realmente eres amable, ¿verdad, Hinata? Tu amabilidad… ¡Realmente me encanta eso de ti!" Dijo, esbozando esa sonrisa descarada característica. Por otro lado, el rubor de la niña se deslizaba furiosamente por todo su rostro y todo lo que podía hacer era esconderse.
A él le encanta… ¡No, Hinata! ¡Habla de tu amabilidad! No pienses más allá de eso.
¡Pero! A él le encanta algo de mí. Hinata se abofeteó mentalmente.
Sasuke dejó escapar un suspiro de alivio, pero todavía estaba un poco sorprendido.
"¡Eherm, teme! Hinata tuvo la amabilidad de darte un delicioso almuerzo y ¿te quedarás callado? ¡No te atrevas a darme otro 'Hn'!" Naruto regañó mientras señalaba al aún desconcertado y confundido Uchiha.
"Gracias."
Hinata alzó la cabeza y miró al pelinegro, "D-de nada, Sasuke-kun".
Mientras tanto, el rubio contemplaba con entusiasmo su comida y sin pensarlo, agarró los palillos a su lado solo para fallar en la ejecución.
Sí, ahí estaba de nuevo. Olvidó que lo que le quedaba era la mano izquierda, que no estaba acostumbrada a usar. Con el movimiento más suave, los palillos fueron retirados de su mano.
"Aquí, Naruto-kun. D-déjame ayudarte." El rubor en sus mejillas persistió y Dios sabía que le tomó varias dosis de coraje para hacer esto. Por otro lado, Naruto obedeció con gusto y abrió la boca aceptando lo que fuera que ella le diera de comer.
Sus ojos vieron estrellas. ¡Era la mejor comida real que jamás había probado! ¡Y hasta tenía verduras! Cómo deseaba comer este tipo de plato todos los días de su vida.
"¡Hmmm! Hinata, esto es el… esto es lo mejor que he comido hasta ahora, de verdad"
Aparte del ramen.
Bueno, aquello solo fortaleció la valentía de la tímida Hyuga, alimentándolo con más amor esta vez.
"Gracias, Naruto-kun."
"¡No, es todo gracias a ti, Hinata!"
Los ojos de Naruto se cerraron mientras saboreaba la extraña alegría que le suponía ser alimentado por Hinata. Seguía sin prestar atención a este sentimiento confuso que estaba experimentando, pero pronto se daría cuenta de ello.
Se siente muy fácil estar cerca de Hinata. Ella nunca dejará de ser una gran amiga.
Bueno, tal vez tardaría un poco más. Como alrededor de dos años, ¿quizás?
Y siendo la persona ingenua que era, simplemente lo comparó con la misma felicidad de siempre. Ellos eran amigos de todos modos, ¿verdad? Era normal sentir esta calidez alrededor de tus amigos, ¿cierto?
Sakura, entonces, entró a la habitación, pero los dos no parecieron darse cuenta. Estaban demasiado absortos con lo que estaba pasando entre ellos. La chica de cabello rosado podría haber jurado ver las nueve colas de Naruto moviéndose con alegría.
Suspiró al verlos, feliz de que los dos idiotas de Konoha finalmente encontraran el camino el uno al otro de alguna manera, aunque estaban realmente lejos de lo que se podría llamar desarrollo. Entonces, sus ojos se posaron en el objeto de su afecto, sorprendida de ver que él también los miraba a los dos, pero notó la caja bento que descansaba sobre su regazo.
Sasuke pareció darse cuenta de su mirada y la miró a cambio.
¡Oh, demonios! Esa mirada de ella. Esa mirada, que viajó desde el dúo terriblemente cerca, a su bento, a su brazo y luego a sus ojos. Sabía lo que ella quería, pero Sasuke desvió la mirada, tratando de ocultar cualquier expresión que conjurara.
Pero eso no detuvo a Sakura, ella se acercó a él y desató el envoltorio de la caja bento, "Sé que necesitas ayuda, Sasuke-kun," dijo como una niña pequeña, con la cara sonrojada, ojos de ciervo y todo.
"Hn"
Qué respuesta.
Bueno, todos sabemos que no necesitaba ayuda. Aún tenía su mano derecha, por el amor de Dios, pero dejó que Sakura lo ayudara de todos modos.
"¡Aquí, Hinata!" Naruto tomó la mano que sostenía el tenedor y la dirigió en la dirección a sus labios, "Tú también deberías probar un poco".
La chica tímida lo miró con incredulidad mientras él se reía entre dientes, le quitaba el tenedor y le daba de comer lo último del pastel.
¡Naruto! Sakura podía escucharla chillar internamente. ¡Ese chico estúpido! ¡Oh, por favor, kami, no dejes que Hinata se desmaye por esto!
"¿Eh, Hinata? ¿Sigues ahí?" El rubio la llamó porque estaba perdida y atrapada por lo que acababa de suceder.
¿Él acaba de…? ¿Acaba de...?
Hinata sabía que esta era la parte en la que normalmente se desmayaría.
¡No! ¡Mantente fuerte, Hinata! Tú. No. Puedes. Desmayarte. No ahora, por favor.
"¡S-Sí, N-N-Naruto-kun!" Ella soltó tan de repente.
"Bueno, ¿estás bien? Pareces estar un poco-"
"¡Oh, pero miren lo que está pasando aquí! Acabas de ganar en una guerra y ahora tienes novia, ¿eh, gaki?" Tsunade gorjeó mientras entraba a la habitación.
"¡Tsunade-sama!" Sakura intervino, en estado de shock. Esperaba que las burlas de su maestra no le trajeran más confusión a la pobre Hinata.
¡¿Yo ?! ¡¿La novia de Naruto-kun?! Hinata recreó en su mente todas las cosas posibles que podrían estar haciendo si el comentario de Tsunade-sama fuera cierto. Su rostro se puso rojo remolacha al instante.
"¡El héroe más poderoso de la Cuarta Guerra Mundial Ninja y la Princesa de Konohagakure! Amor floreciendo durante el otoño. ¡No podría estar más feliz por ustedes dos!" Rock Lee entró por la ventana abierta, cantando primavera, juventud y amor, palabras que en realidad nunca importaron ya que la gente a su alrededor estaba demasiado consternada por su extraña aparición.
"¡Lee! ¿Qué estás haciendo ahí fuera?"
"¡Estaba planeando sorprenderte, Naruto-kun! Pero parece que fui yo el sorprendido por la noticia. ¡Seguramente Hinata-san es la novia perfecta!" Con ambos pulgares apuntando hacia arriba, Lee le guiñó un ojo confianzudamente.
Naruto solo pudo tragar saliva ante los comentarios de su amigo y silenciosamente echar una mirada de reojo a la kunoichi, que ahora estaba haciendo todo lo posible por no desmayarse.
Él dijo entonces, frotándose la nuca mientras se reía torpemente, "¡Oye! ¡Oye! ¡Oye! ¡Basta! Hinata no es mi novia. La estás haciendo sentir incómoda. Además, lo estás entendiendo todo mal. Ella es como… súper amable, eso es todo".
Todos guardaron silencio.
"Oh, pero Hinata es…" La voz de Lee se desvaneció en el fondo, mientras Hinata sentía que su corazón se precipitaba un millón de pisos hacia abajo. Sí, qué estúpido de su parte pensar que la idea de tenerla como novia alguna vez aterrizaría en la mente de Naruto.
Toda la sangre abandonó su rostro y las facciones que alguna vez estaban teñidas de rojo ahora estaban pálidas. En el fondo, sintió que se le secaba el corazón y no pudo soportarlo más.
"Por favor, discúlpenme un momento." Se excusó, abandonando apresuradamente la sangrienta escena.
Todos estaban aturdidos, excepto Sasuke, que sabía que esto sucedería.
Bueno, el idiota rubio se había dado cuenta de la lucha de Hinata por desmayarse y pensó que las bromas la incomodaban. No quería que ella se sintiera incómoda. Disfrutaba cada vez que Hinata lo visitaba y no quería que ella evitara hacerlo solo por este malentendido. Por eso aclaró las cosas.
¿Pero las aclaró realmente?
"¿Hinata?" Naruto gritó como…
"¡Shannaro!"
Está bien, creo que entonces todos sabemos lo que pasó.
En un recinto no tan lejano, Hinata Hyuga analizaba lo estúpida que se había comportado.
Tal vez Naruto-kun piensa que soy molesta. Estoy segura de que lo que querría hacer sería pasar su tiempo poniéndose al día con Sasuke-kun. Después de todo, se perdieron muchos detalles de la vida del otro. Y ahí voy yo y...
"¡Nee-chan!"
"¡H-Hanabi!" La joven Hyuga se acercó a su hermana con un kunai en la mano, girándolo como un juguete.
"Has estado pasando demasiado tiempo con tus flores recientemente. ¿Algo malo pasó con tu Naruto-kun?" Bromeó, pero la sonrisa desapareció del rostro de su hermana después de que ella mencionó ese nombre específicamente.
"E-es sólo que, ha pasado tanto tiempo desde que las regué, por eso… pensé que debería prestarles más atención estos días".
Hanabi sabía cada vez que su hermana tenía problemas con su Naruto-kun y no pudo evitar sentirse mal por ella. Sabía, como todos los demás, que su nee-chan había estado admirando al chico durante mucho tiempo y verla sentirse tan desilusionada de esta manera solo hizo que su corazón se hundiera. Hanabi estaba segura de que si su Neji nii-san todavía estuviera aquí, le patearía el trasero a ese ninja naranja y rubio.
"Bueno, una linda chica de cabello rosado te está esperando afuera. ¿Sakura-san, creo? Pienso que quizás quieras verla."
Hinata agradeció a su hermana y se acercó a la puerta de su recinto. Estaba un poco desconcertada del por qué Sakura de repente pasaba por allí.
"¡Sakura-chan!"
"¡Oh, hola! Hinata, ¿te importa si damos un paseo por un rato?"
Las dos chicas pasearon por la zona tranquila del pueblo. Sakura no sabía cómo abrir el tema con Hinata. Sabía lo que Naruto le decía de sus heridas, lo sabía mejor con Sasuke después de todo. Pero el idiota fue un caso diferente sin esperanza, su recuperación no mejoró desde el evento.
"Naruto, ya sabes, él ha estado esperando tu visita todos los días." Sakura espetó. La chica de cabello oscuro la miró fijamente, sin saber qué decir.
¿Debería creerle? ¿O tal vez solo estaba preocupada de que su amiga se quedara fuera mientras cuidaba a Sasuke-kun?
Hinata, ¿por qué piensas así?
"Sé que no me creerías, pero ha estado mirando esa flor que le dejaste la última vez. Y no deja de mirar a la puerta de vez en cuando. Su rostro se desilusiona cada vez que alguien más entra en la habitación. Lo sé, sé que puede parecer una suposición, pero... "
"Entiendo, Sakura-chan. Naruto-kun es tu amigo y harías todo lo posible para encontrar una solución para que se sienta mejor. Intentaré visitarlo de nuevo, si crees que podría ayudar", dijo Hinata de buena gana.
Sakura-chan ha sido amable conmigo. Está bien que la ayude, ¿verdad?
"¡Gracias, Hinata!"
Ambos se detuvieron en la puerta del recinto Hyuga.
"¡Fue agradable finalmente tener algo de tiempo contigo Hinata! ¡Sabes, realmente los bentos que preparas son deliciosos!"
"¿C-cómo lo supiste?"
"Bueno, lo compartí... con Sasuke-kun,"
Hinata rió ante la mirada soñadora de su amiga, "Bueno, entonces, gracias. Sakura-chan. Me aseguraré de traer una de nuevo."
"¡Qué amable de tu parte, Hinata! Bueno, tengo que irme, ¡nos vemos!"
"Nos vemos, Sakura-chan."
Antes de irse, Sakura le dio a Hinata un empuje de aliento, "Espera, mira, es probable que no siempre entienda a Naruto, pero sabiendo lo idiota que es, creo que tal vez dijo lo que dijo porque creía que Lee te estaba poniendo incómoda. ¡B-bueno, supongo que eso es todo! ¡Adiós Hinata!"
Sus manos hicieron un nudo con movimientos suaves mientras tomaba fuerza para prepararse por lo que iba a hacer. Ella inhaló profundamente, pensando para sí misma si podría verlo después de lo sucedido.
¡Oh, tonta! No soy su novia. No debería sentirme mal por eso. Hinata pensaba que tal vez incluso podría haber reaccionado exageradamente y ¿qué tipo de amiga hace eso?
"¡Oh, Hinata!" El rubio cabeza hueca la saludó mientras colocaba sus cosas sobre una mesa y guardaba las flores que trajo en los jarrones.
"Les dije que no tocaran las flores porque sabía que las reemplazarías. Bueno, solo pensé, eh, que aquí estás de nuevo… jeje", reflexionó mientras se frotaba la nuca.
"También traje bento, Naruto-kun."
"Gracias," el rubio la miró y notó la expresión sombría en su rostro.
Hinata preparó el bento y se colocó en su lugar habitual al borde de su cama, "Lo siento si no pude visitarte estos últimos días. No me sentía bien".
Los ojos de Naruto se dispararon y la preocupación pronto se hizo evidente en sus rasgos, "Hinata, no tienes que visitarme si eso te enferma. No quiero que te resfríes, o cojas fiebre y gripe, por pasar mucho tiempo aquí en el hospital. Olvídate de cuidar de mí, Hinata. Tú también debes cuidarte a ti misma".
Los ojos se le abrieron como platos. Sus mejillas no tardaron en sonrojarse. Quizás Sakura-chan tenía razón. Solo estaba preocupado. Conociéndolo, Naruto siempre pondría a otras personas antes que a sí mismo.
Debería haber pensado en eso. Qué vergüenza.
"N-Naruto-kun, estoy perfectamente bien ahora. L-lamento haberte hecho preocupar".
"Hinata"
"No debería haberte molestado con eso. Yo-yo-quiero decir..."
"Hinata," finalmente se detuvo con su parloteo nervioso y lo miró, "¡Está bien! Realmente no necesitas disculparte, ya sabes. Vaya, eres súper amable. Eso es lo que seguía diciendo a este teme cuando no estabas aquí ".
¿N-Naruto-kun habló de mí? Esto solo empeoró su rubor.
Sasuke, por otro lado, tenía una mirada distante, preguntándose sobre algo que dudaba en revelar.
"¡Woah! Hinata, ¿por qué todo lo que cocinas siempre sabe tan bien?" Naruto gorjeó felizmente mientras compartía risas y miradas con su preciada y querida amiga.
