Una disculpa por no actualizar el fin pasado.. ayer tuve un examen importante y pasé los últimos 10 días estresada estudiando..=( Pero ya pasó y me fue bastante bien, por si se preguntaban..=D ahora si les dejo otro capítulo..!xD aun no termina el primer día y ya es todo un caos en Privet Drive.. y con los Potter los pobres quinceañeros andan como si caminaran por un campo minado..xD Veamos que mas desastres se encuentran..! Disfruten..=D
Lily Masen: Espero que te esté yendo bien en tus clases de universidad..! Es bueno darse tiempo para distraerse y relajarse un poco del estrés del estudio..=D Nuestro Príncipe se va a divertir de lo lindo con los Dursley..xD el juego apenas comienza.. disfruta este nuevo capitulo,,=D
Los demás Reviews los respondí en privado..=D
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Enterándose de los Datos..!
Mundo UA
La cena fue muy placentera. A pesar de que Harry casi no había comido, estaba muy ocupado mirando a las personas a su alrededor. Notó rápidamente lo alegre y simplón que era Sirius. Era tan diferente al Sirius de su mundo. Claro, perder a tu mejor amigo y pasar doce años en Azkaban dañarían a cualquiera.
Harry miraba la escena a su alrededor con una maraña de emociones creciendo en su interior. Estaba sentado cenando con sus padres y padrino. Así era como su vida debería haber sido, no siendo ignorado por sus tíos. Harry sintió algo golpear su pie por debajo de la mesa, pegó un brinco antes de girarse hacia Damien, que lo miraba con el entrecejo fruncido. Se acercó un poco y le susurró.
-Deja de mirarlos! Harás que piensen que algo anda mal.
Harry apartó la mirada y se concentró en su plato aun lleno de comida, trató de comer algo, pero era difícil, su apetito parecía haberse esfumado.
Al terminar la cena, Damien tomó a Harry y lo arrastró escaleras arriba. Los adultos dejaron a los dos chicos solos, sin notar nada fuera de lo ordinario.
Al llegar arriba, Damien cerró la puerta de la habitación de Harry con llave antes de soltar un suspiro.
-Oh Dios, no creí que lográramos sobrevivir a la cena. Estaba seguro que alguien iba a notar algo extraño en ti.
-Lo siento. No sabía cómo actuar- dijo Harry, genuinamente apenado de casi arruinar todo.
-No, no, está bien. Lo hiciste muy bien, solo cuidado con los comentarios como "Profesor"- le dijo Damien.
Harry se sonrojó. Bajó la mirada avergonzado.
-Y qué fue eso? El tío Moony es profesor en tu mundo?- preguntó Damien, sin notar el sonrojo del otro chico.
-Él enseñaba Defensa Contra las Artes Oscuras en mi tercer año. Después de eso tuvo que renunciar, ya que todo el mundo se enteró de que era un Hombre Lobo- respondió Harry, aun sintiendo una punzada de resentimiento hacia Snape, quien había sido el que había soltado el secreto a todos.
Damien lucía confundido.
-Y eso qué importa?- preguntó.
-En realidad no lo sé. Remus dijo que la mayoría de los padres se quejarían por que les enseñara a sus hijos, con el peligro de que los atacara durante la luna llena. Fue el mejor profesor que hemos tenido, pero tuvo que renunciar debido a su, pues, condición- dijo Harry levantando la mirada hacia Damien- así que es Auror en este mundo?
Damien asintió con la cabeza.
-Se unió junto con papá y el tío Siri. Ha trabajado junto a ellos desde que se graduaron de Hogwarts.
Harry sonrió ante eso. Era bueno saber que en ese mundo los Merodeadores se habían quedado juntos. Con excepción de Peter, claro. Eso le recordó a Harry que aun no sabía que había hecho Peter. Podía averiguarlo durante su estadía.
-Entonces, quién es su profesor de Defensa ahora?- preguntó Damien, sentándose junto a Harry en la cama.
Harry negó con la cabeza.
-No lo sé. Tenemos un profesor nuevo cada año, ninguno dura más que un curso- respondió Harry.
Damien alzó las cejas.
-De verdad? Por qué?
-Siempre algo les pasa. Algunos creen que el puesto esta maldito. Y de verdad parece estarlo. Dijo Harry, subiendo las piernas a la cama del otro Harry para estar más cómodo.
-Por qué?- preguntó Damien, intrigado.
-Bueno, primero fue el Profesor Quirrel. No era mal profesor. Solo había un problema; Voldemort vivía en la parte trasera de su cabeza.
Las cejas de Damien subieron hasta desaparecer bajo su flequillo.
-Qué?!
-Voldemort compartía su cuerpo, ya que no tenía uno propio- explicó Harry- y bueno, Quirrel no duró mucho. Estaba tratando de conseguir la Piedra Filosofal para ayudar a Voldemort a regresar. Ni siquiera sé como Hermione, Ron y yo nos involucramos y detuvimos a Voldemort antes de que lo consiguiera. En mi segundo año tuvimos a un tipo llamado Gilderoy Lockhart como profesor- Harry esperó a ver si Damien reconocía el nombre. Cuando el chico no mostró conocer el nombre, Harry continuó- él era un fraude, tomaba el crédito del trabajo de otros y los desmemorizaba después. También solo dio un año ya que se Oblivió al el mismo por accidente y ya no podía recordar nada, ni siquiera su propio nombre.
-Oh?- dijo Damien, y Harry podía ver la preocupación por el profesor en sus ojos.
-No te sientas mal por él. Estaba tratando de desmemorizar a Ron porque lo metimos en la Cámara de los Secretos. Planeaba tomar todo el crédito.
La expresión de Damien cambió.
-Se lo tenía merecido- comentó el chico.
Harry asintió con la cabeza.
-Sip.
-Qué es la Cámara de los Secretos?- preguntó Damien con curiosidad.
-Es una Cámara que fue construida por Salazar Slytherin. Esta bajo Hogwarts. Se abrió durante mi segundo año y Ginny fue llevada ahí. Ron y yo fuimos a ayudarla a salir.
Damien parpadeó mirándolo.
-Tú… rescataste a Ginny?- preguntó apenas aguantando la risa.
-Si, por qué?- preguntó Harry, con el entrecejo junto.
-No, no es nada. Por favor, sigue- dijo Damien, sin querer decir lo mucho que se parecían los dos Harrys.
-El tercer año fue el mejor, Remus nos enseñó y de verdad pudimos aprender cosas interesantes. Me ayudó mucho a combatir a los Dementores. El Patronus que me enseñó me salvó la vida, sin contar la de otros mas- continuó Harry.
-Aprendiste a hacer un Patronus en tercer año?- preguntó Damien con los ojos muy abiertos.
-Sí, pero solo me enseñó a mí. Los Dementores me atacaban más que al resto, así que Remus me dio lecciones privadas para aprenderlo- respondió Harry.
-Y que hay de tu ultimo año? Quién fue tu profesor?- preguntó Damien, emocionado por la vida llena de sorpresas de Harry.
Le tomó un minuto a Harry controlar sus nervios. Ese último año había sido probablemente el peor, al final resultando en la muerte de Cedric y la resurrección de Voldemort.
-El último año tuvimos a Ojo-Loco Moody, o mejor dicho, a un Mortífago haciéndose pasar por Moody- Harry le contó los eventos de su último año a un sorprendido Damien, diciéndole como Barty Crouch Jr había engañado a todos bebiendo poción Multijugos y transformándose en el Auror Moody. Harry le dijo como lo había ayudado durante todo el torneo solo para asegurarse de que llegara hasta Voldemort.
Al final, Damien estaba sin palabras. Abrió y cerró la boca un par de veces, preguntándose que debería decir. Al final pudo exclamar.
-Merlín, Harry! Has tenido una vida muy emocionante en Hogwarts.
Harry miró al otro chico con expresión triste.
-Te cambiaría de lugar felizmente. Daría lo que fuera por una vida pacífica. Una vida sin Voldemort o aventuras mortales. Preferiría vivir con mi familia y hacer cosas normales, como el Harry de esta dimensión- añadió Harry.
Damien hizo todo lo posible por ocultar su reacción. Una vez que pudo controlar su voz, habló.
-Sí, claro.
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Lily terminó de limpiar la mesa y comenzó a lavar los platos distraídamente. Su mente estaba en Harry y en lo extraño que se estaba comportando. Primero cuando lo atrapó junto con Damien, escabulléndose a la casa después de entrenar. Harry solo la miraba como si nunca antes la hubiera visto. Sabía que algo le molestaba. Estaba segura de que había visto lágrimas en sus ojos, pero como siempre, Harry actuaba como si nada sucediera. Y durante la cena, apenas si había comido algo. Estaba demasiado ocupado mirando a Sirius y Remus, y también lo había visto mirar a Tonks con expresión confundida.
Damien se la había pasado susurrándole cosas. Siendo su madre, podía sentir que algo andaba mal. Parecían… diferentes, el uno con el otro. La química usual que tenían sus hijos no estaba por ningún lugar. Parecían distantes. Harry estaba mucho mas callado que de costumbre y la forma en la que le sonreía cuando lo miraba era en cierto modo triste.
Lily levantó la mirada cuando la puerta detrás de ella se abrió. Miró a Remus entrar en la cocina.
-Todo bien, Remus?- le preguntó con una sonrisa.
-Sí. Pensé en hacerte compañía- dijo Remus encendiendo la estufa para calentar agua.
-Y preparar té para todos en el proceso- rió Lily.
-Me sale muy bien el té- dijo Remus tratando de explicarse.
Lily negó con la cabeza y volvió a lavar platos.
-Que sucede, Lily?- preguntó Remus mientras ponía las tazas sobre la mesa.
-No es nada… creo- añadió lo último en voz baja. Miró a Remus y vio la preocupación en sus ojos- no sé si soy yo, pero Harry parecía algo diferente.
Lily sintió alivio y preocupación cuando vio a Remus asentir con la cabeza.
-Se a lo que te refieres. También lo noté- dijo.
-De verdad?- preguntó Lily.
Remus le contó sobre el comentario que había hecho Harry, llamándolo "Profesor".
-… y sé que Damien dijo que solo estaban bromeando, pero ese es el problema. Harry nunca bromea con cosas así. Y debiste haber visto lo pálido que se puso Harry cuando hizo el comentario. No estaba sonriendo ni siendo sarcástico. Estaba en verdad sorprendido de que la palabra hubiese salido de sus labios. Miró a Damien para que explicara, eso fue lo más extraño de todo- finalizó Remus.
Lily asintió con la cabeza.
-Lo sé, noté eso también. La expresión de Harry es diferente. No hay sarcasmo en sus palabras, parece… no lo sé, más joven. Solo con ver su expresión y escuchar como habla, es como si hubiese perdido la confianza en sí mismo- Lily parecía triste.
-Creo que su mente está preocupada con Rodolphus y todo lo que sucedió. Quiero decir, solo han pasado unas semanas. Y ahora que todos ustedes se iran en dos días, probablemente comience a arrepentirse de quedarse solo. Eso explicaría su repentino cambio de humor- ofreció Remus.
-No lo sé, Remus. Si ese fuera el caso no se pondría mas de mal humor?- preguntó Lily.
Remus le sonrió tristemente a Lily.
-Esa es la cosa, Lily, no lo sabemos. Algunas veces olvidamos que solo conocimos a Harry hace dos años, y solo ha estado realmente con nosotros por un año. Lo que es normal para él y lo que no, no lo conocemos.
Lily asintió con la cabeza. Remus tenía razón. Tal vez Harry actuaba así por que todos se irían a Hogwarts y él se quedaría solo. Tal vez Harry estaba fijándose en su familia con tanto interés porque no los vería en mucho tiempo.
Sin saberlo, Lily tenía mucha razón.
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Mientras los adultos bebían té en la sala, en el piso superior Harry y Damien seguían intercambiando historias.
-Papá enseñó Defensa el año pasado. De verdad le gustó y creo que a los estudiantes también les agradó. Papá es muy famoso en Hogwarts, siendo un Merodeador y eso, así que lo recibieron bien- bromeó Damien.
Harry sonrió, su papá en Hogwarts, enseñando su materia favorita, era un pensamiento agradable.
-Quien enseñaba antes de papá?- preguntó Harry, le encantaba como se sentía decir esa palabra.
Damien se removió un poco antes de responder.
-Solía darla el profesor Snape- respondió.
Harry se enderezó en la cama.
-Snape?!- exclamó.
-Si- respondió Damien en voz baja.
-En mi mundo él ha querido ese puesto desde hace años. El profesor Dumbledore no se lo da- dijo Harry.
-Bueno, en este mundo el profesor Snape enseñó Defensa por años. De hecho era muy bueno. Casi nadie reprobaba en sus clases- añadió Damien.
-Y qué le pasó? Por qué se fue?- preguntó Harry.
Damien volvió a removerse incomodo.
-Él… murió el año pasado.
A Harry nunca le había agradado Snape, ni un poco. Su modo de ser tan cruel y el modo tan horrible que se comportaba hacia él hacía fácil que Harry lo odiara. Aun así, las noticias de la muerte del profesor de cabello grasiento hicieron que su corazón se estrujara.
-Oh, eso es… eso es terrible- dijo Harry en un hilo de voz.
-Sí, no era el profesor más querido de Hogwarts ni nada, pero si nos ayudó mucho cuando en verdad lo necesitamos- recordó Damien como había sido un espía Mortífago y había arriesgado su vida para salvar a Harry.
-Snape los ayudó? Pensé que odiaba a papá, al menos lo hace en mi mundo- dijo Harry.
-Papá y él nunca se llevaron bien. Peleaban todo el tiempo cuando estuvieron en Hogwarts. Pero ambos eran miembros de la Orden del Fenix asi que tuvieron que aprender a llevarse bien- explicó Damien.
Harry lució confundido de nuevo.
-Orden?
-La Orden del Fenix. Ya sabes, el grupo secreto formado por el profesor Dumbledore para luchar contra Voldemort?- dijo Damien, sin creer que el profesor Dumbledore no hubiera hecho un grupo similar en ese otro mundo.
Harry negó con la cabeza.
-Nunca he escuchado de eso- dijo confundido.
Ambos chicos se miraron.
-Tal vez en tu dimensión no tienen una- dijo Damien en voz baja.
Harry asintió con la cabeza, pero tenía el presentimiento de que el Director definitivamente haría algo así. Era algo típico de Dumbledore hacer eso.
El silencio creció entre los dos chicos. Finalmente Harry habló, cambiando el tema.
-Me pregunto cómo le está yendo a Harry- dijo Harry, sintiéndose extraño al decir su propio nombre de ese modo.
Damien asintió antes de ponerse de pie de golpe, hurgando en su bolsillo.
-Como me pude haber olvidado de esto?!- exclamó sacando su teléfono.
Harry se enderezó y vio a Damien picarle a su teléfono. Eso iba a ser interesante. Si esa conexión entre dos mundos funcionaba, sería increíble.
Damien compartió una mirada entre nerviosa y emocionada con Harry antes de presionar "Llamar" al botón en su celular. Se llevó el teléfono a la oreja y pegó un grito triunfante cuando la línea se escuchó. Su teléfono intentaba comunicarse con el de Harry, que estaba a toda una dimensión de distancia.
Mundo Cannon
Harry observó la habitación sin mucho interés. Todo estaba cubierto ya fuera de un patrón floral o por encaje color rosa. Sus ojos fueron hacia la enorme cama con los cobertores de flores e hizo una mueca de disgusto. Se giró a ver a los dos muy asustados adultos enseguida de la puerta.
-Necesita nueva decoración, pero esta servirá- dijo antes de sacar su varita.
Escuchó dos jadeos de terror y les sonrió a sus tíos.
-Silencio ahora, a menos que quieran terminar como parte de la decoración- les dijo burlonamente, disfrutando de la mirada de terror que los dos adultos le daban.
Petunia miró a Vernon y el enorme hombre abrió y cerró la boca varias veces. Era difícil para él no responder. Una parte de él no aceptaba que su sobrino le estuviese dando órdenes. Pero otra parte de él le decía que cerrara la boca para no volver a repetir la última hora de su vida.
Harry cambió todo en la habitación, absolutamente todo. Las flores desaparecieron para quedar en un fijo color azul real profundo, y el cobertor de la cama se tornó verde botella. Las flores en la decoración también desaparecieron así como las fotos de ese chico ballena al que conocían como Dudley.
Petunia chilló con desaprobación y miró a Harry con odio.
-Algo que quieras decir, tía Petunia?- preguntó Harry.
-Por qué nos quitas nuestra habitación? Qué hay de malo con la tuya?- preguntó con valentía.
-Aparte del hecho de que es más del tamaño de un closet que de una habitación, nada- respondió Harry.
-Escúchame, chic… Harry- se corrigió rápidamente Vernon, bajando su tono de voz- tienes que entender. Si tomas nuestra habitación, en donde dormiremos nosotros?- preguntó.
-Hmm, veamos- se burló Harry- no lo sé, no me importa- dijo antes de seguir moviendo su varita, re decorando.
Vernon y Petunia seguían de pie junto a la puerta, mirando con horror mientras su "hermosa" habitación era cambiada del modo repugnante en que lo hacía Harry.
-Listo, mucho mejor- dijo Harry, mirando a su alrededor.
Se giró para ver a Petunia lucir como si alguien hubiera muerto, con lágrimas recorriendo sus mejillas.
-No llores, tía Petunia. Esto nunca hubiera pasado si me hubieran dado una habitación decente desde un principio. Y ahora puedo elegir la habitación que yo quiera, y elijo esta- dijo Harry mientras se lanzaba a la cama y se acomodaba sobre los cobertores de seda.
-Qué te ha pasado? Nunca fuiste así?- sollozó Petunia al ver la cruel sonrisa en el rostro de su sobrino.
Harry puso sus manos detrás de su cabeza, acomodándose, y le sonrió ampliamente.
-Harry creció- dijo antes de cerrarles la puerta en la cara con un movimiento de su dedo.
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Justo cuando Harry cerró la puerta de la habitación, sintió su celular vibrando en su bolsillo. Sonrió para sí mismo al darse cuenta que su hechizo había funcionado. Rápidamente sacó el teléfono y respondió.
La voz de Damien se dejó escuchar del otro lado de la línea.
-Hola? Harry, eres tú?
Harry sonrió; no podía creer que estuviera hablando con Damien desde otra dimensión.
-No, es la pizzería local, que desea ordenar? Estás loco?- dijo Harry, ganándose una risa por parte de su hermano.
-No puedo creerlo! En verdad estamos hablando desde dos mundos diferentes! Como es posible?- escuchó la voz emocionada de Damien.
-De verdad quieres saber?- preguntó Harry.
-No, en realidad no- respondió Damien.
Harry seguía recostado cómodamente en la cama, con una mano detrás de su cabeza y con la otra sosteniendo el teléfono a su oreja.
-Cómo fue? Todo salió bien?- preguntó Harry.
-Sí, estuvo bien. Nadie sospecha nada- respondió Damien.
-Bien- dijo Harry. De verdad quería que todo saliera bien para el otro Harry. Se lo merecía.
-Um, Harry. El otro Harry pregunta si todo está bien con tía Petunia y el tío Vernon- preguntó Damien con curiosidad en la voz.
Harry sonrió de nuevo.
-De verdad no saben ni que los golpeó!- rió Harry.
-Harry, qué les hiciste? Mas te vale que…
-Relájate, Damy. Siguen respirando, agradece eso- bromeó Harry.
-Harry, es la hermana de mamá!- dijo Damien.
-Lose, pero parece que ella ya olvidó ese detalle. Solo se lo estoy recordando- dijo simplemente Harry.
-No sospechan de tu comportamiento? O más aun, de tu apariencia?- preguntó Damien.
-Les dije que era debido a una poción que hice. Me imagine que eso sería lo mejor, así en dos días que cambiemos nuevamente, Harry podrá decirles que la poción ya perdió efecto.
Antes de que Harry pudiera decir algo mas, escuchó algo golpetear la ventana. Miró la enorme ventana y vio una increíblemente hermosa lechuza blanca, volando y golpeando el cristal con sus patas, llamándolo.
-Espera, Damy- dijo Harry, levantándose de la cama y yendo hacia la ventana.
Abrió la ventana y la lechuza entró hasta pararse en una de las mesitas de noche. Tenía una carta atada a su pata, pero no se la ofrecía. Harry podía ver que la lechuza lo reconocía, lo miraba fijamente, pero aun así movía la cabeza de lado a lado, intentando descifrar si sí era el verdadero.
-Damy, pregúntale a Harry si tiene una lechuza de mascota.
Harry pudo escuchar a Damien preguntar del otro lado de la línea.
-Sí, Harry dice que es una lechuza blanca- repitió la respuesta Damien.
-Cuál es su nombre?- preguntó Harry, manteniendo contacto visual con el ave.
-Hedwig- respondió Damien después de preguntar.
-De acuerdo, Damy te llamo después. Tengo que encargarme de unas cosas, no dejes que nadie sospeche- le instruyó Harry.
-Bien podrías decir "Damien, has que el mundo orbite en dirección contraria!"- se quejó el chico.
Harry rió antes de colgar la llamada y girarse hacia el ave. LA lechuza tenía sus ojos fijos en Harry.
-Hedwig- comenzó Harry- esa carta es para mí?
Hedwig emitió un "Hoo!" que a Harry le sonó a un perfecto "No!" mientras pegaba un brinco hacia atrás, alejándose de él.
El chico soltó una risa al ver como el ave de verdad lo miraba con cara de pocos amigos.
-Eres un ave muy inteligente, no es así?- preguntó divertido- tienes razón, la carta en realidad no es para mí, pero sigo siendo Harry Potter, así que tendrás que dármela- dijo Harry, acercando su mano con cuidado hacia la pata de Hedwig.
Hedwig parecía confundida. Ladeaba la cabeza de un lado a otro mirando a Harry con cuidado, dando brinquitos alejándose de la mano extendida de Harry. Harry sabía que el ave reconocía que el chico frente a ella no era su dueño, pero al mismo tiempo si se sentía como Harry Potter. Eso era lo que la confundía.
-Si piensas que te voy a dar explicaciones estas muy equivocada- dijo Harry, sintiéndose tonto al hablar con un ave- solo debes saber que si soy Harry Potter y es lo que te debería importar. Cualquier carta para Harry Potter debe ser entregada a mí, así que dámela!
Hedwig entrecerró los ojos mirando a Harry una última vez antes de estirar su pata. Harry desató el sobre fácilmente.
-Vez? No fue tan difícil- le dijo mientras le acariciaba la cabeza gentilmente.
Hedwig esperó a que Harry dejara de acariciarla para moverse hacia adelante y morderle un dedo, bastante fuerte.
-Ouch! Maldito pájaro!- exclamó Harry, alejando su dedo herido de ella.
Hedwig despegó y salió volando por la ventana. Harry negó con la cabeza, los acciones de la lechuza eran claros y entendibles. Ella sabía que no era su Harry, pero como había podido sentir su aura mágica sabía que en si era Harry Potter, el destinatario de su carta, y no estaba feliz con eso, así que lo demostró mordiéndolo.
Harry vio su nombre escrito en letra finamente escrita y supo, inclusive antes de abrirlo, que era de Hermione. El otro Harry les había dicho a él y a Damien que Ron y Hermione eran sus mejores amigos.
Harry volvió a recostarse en la cama y abrió la carta, curioso por ver que diría la Hermione de ese mundo.
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-Te digo que ese no es Harry!
-Vernon! Shh, va a escucharte!
Vernon se encogió en su lugar y miró detrás de él, temiendo ver al "impostor" mirándolo. Se relajó al descubrir que no había nadie detrás de él. Solo quedaban él y Petunia en la cocina. Dudley había salido despavorido de la casa en cuanto Harry lo había liberado de la pared. Aun no regresaba.
-Petunia, querida, no te das cuenta que ese chico allá arriba no es Harry? Él nunca nos hablaría de ese modo, o haría lo que nos hizo! No tiene las agallas!- dijo Vernon, estremeciéndose al recordar su horrible estadía en la alacena.
-Vernon, si es Harry. Ya sabes lo que dijo sobre esa… esa cosa, esa poción! Es obvio que lo cambio, su apariencia y su comportamiento- dijo Petunia, tallando furiosamente un demasiado limpio sartén. Vernon estaba sentado a la mesa, hablando en voz baja con ella.
-Como puedes estar segura?- preguntó Vernon, sus pequeños ojos fijos en su flaca esposa.
Petunia dejo de tallar y se debatió entre decirle la verdad a su esposo. Decidió que era hora de hacerlo.
-La noche que dejaron a Harry en nuestra puerta. La carta que dejaron junto con él decía que algunas "precauciones" habían sido tomadas para la seguridad de él y de nosotros. Se exactamente lo que eran esas "precauciones" lo explicaba a detalle. Mantendrían a salvo a Harry y si alguien intentaba llevárselo de aquí en contra de su voluntad o si alguien tomaba su lugar, las alarmas sonarían y esas… esas personas vendrían, las que lo dejaron aquí. Si el chico de arriba no es Harry, dudo que hubiese podido entrar a la casa.
Los ojos de Vernos estaban abiertos como pelotas, llenos de miedo y asco. Miró a su alrededor, como si las paredes estuvieran infectadas con una horrible enfermedad.
-Por qué nunca mencionaste esta carta?- preguntó Vernon.
-Tú ya estabas muy molesto con la aparición del chico. No quería añadir más a tu miseria- dijo Petunia tristemente.
Vernon sabía que no había mucho que pudiera hacer al respecto ahora. Enojarse con Petunia no resolvería nada.
-Está bien, querida. Ya no podemos hacer nada ahora- le dijo.
Petunia suprimió un sollozo y continuó tallando el pobre sartén.
-Qué hacemos ahora?- preguntó Vernon, sintiéndose desesperado al pensar que pasarían un mes entero con el adolescente agresivo.
-Primero lo primero- respondió Petunia, secándose las manos y mirando a su alrededor- tenemos que ver en donde vamos a dormir.
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De verdad que los Dursley no saben ni que los ataca..xD y el pobre Harry Cannon no sabe con lo que se va a encontrar cuando regrese..xD Espero sus comentarios..!=D
