Se aconseja leer escuchando la canción con la cual me basé para crear esto, la encuentran en YouTube y el nombre del vídeo es: "APH Corea Norte y Corea del sur Brother my Brother. (Subtitulado)". Si pueden verlo antes, mucho mejor.
D i s c l a i m e r: Los personajes de Axis Powers Hetalia no me pertenecen ni la canción y el OC mencionado, solo los tomé sin fines de lucro. Todos los créditos al señor Himaruya Hidekaz, Blessid Union of Souls y Lowah.
•······················••······················•
Hermano, ha pasado tanto desde la última vez que estuvimos juntos, ambos solo siendo uno sin preocuparnos de lo demás, solo tú y yo ante el mundo. Paso contando los días para que llegue el momento en donde podamos hablarnos y olvidarnos de todo aquello que ahora nos perturba, siendo la familia que solíamos ser.
Mi hermano Hyung, extraño cuando ambos compartíamos todo, nos divertíamos jugando cualquier cosa que se nos ocurriera o cuando pasábamos tiempo con nuestro amado aniki y los demás, en esa época en la que éramos tan jóvenes para entender el por qué de su actitud tan estricta con nosotros en cosas que considerábamos correctas.
Dime para qué estás luchando por algo que nos hace tanto daño a los dos, por ideologías que cada vez nos separan más y nos alejan de poder compartir lo que nos gusta, y me niego a creer que esto no tiene fin. Quiero comprenderte.
Tenemos que terminar esta guerra antes de salir más dañados, antes de que puedas arrepentirte de algo que ya no pueda ser removido. Deja por favor de hacer oídos sordos ante la situación que estamos pasando, ¿no te das cuenta de cuánto estoy sufriendo?
Dime por qué luchamos, por más que pienso en eso no encuentro respuesta ya que yo estoy dispuesto a parar en cualquier momento pero necesito que tomes consciencia de tus actos, no quieres ver que a tu lado hay personas que están dispuestas a comprenderte tal como yo quiero hacerlo.
Tenemos que terminar con esta guerra pronto, ya no soporto pensar que cualquier cosa podría suceder entre tú y yo por algo tan absurdo como el poder.
Deberíamos amarnos el uno al otro como antes, incluso ahora quiero pensar que tú aún albergas ese sentimiento por mí tal como yo lo guardo aferrándome a él para que nunca se atreva a irse. No importa que pretendas aparentar ante mí, yo sé que tú me amas como yo a ti.
Podemos solo pretender que esta guerra nunca comenzó y dejar el pasado atrás para ver el presente planeando nuestro futuro uniéndonos, llenando de orgullo a aniki para que nos reconozca y lleguemos a su corazón más que aquel traidor que se atrevió a marcarlo para siempre.
Podemos intentarlo, sé que podemos superar cualquier adversidad que se nos presente, podemos lograr eso y más si estamos juntos, ambos compartiendo lo que más amamos, porque a mí no importaría hacerlo solo si se trata de ti, mi hermano.
Nos hacemos frente de diversos lados sin ver las consecuencias de nuestros actos, admito que por proteger a mi gente puedo llegar a ser así de imprudente al igual que tú, no fijándonos en que podemos lastimar a aquellos que están cerca de nosotros.
Las quemaduras de la cólera no pueden recordar por qué esto terminó de esta manera tan infernal, no quieren recordar ese instante en el que apareciste apuntándome con el arma que el comunismo te dio dispuesto a acabar conmigo ante mis ojos incapaces de aceptar esa realidad. El que tú ya no estabas dispuesto a escuchar mis suplicas de que dejáramos todo atrás.
Nos enfrentamos de diferentes lados, solo quiero que recuerdes lo capaces que somos los dos en el campo de batalla con tal de defender nuestro lado, porque ahora ya no soy aquel torpe que no se atrevía a lastimarte por ninguna circunstancia. Tú me hiciste cambiar.
La rabia quema, no recuerdo porque pero ya no puedo soportar el daño que todo esto me causa, olvidar cuando tú te fuiste con ellos y fui lastimado por las dos personas que yo tanto amaba se me es muy duro. No recuerdo cuánto tiempo llevo intentando perdonar eso para dejarlo en el vacío, y simplemente no puede irse dejando un increíble dolor.
Es un poco loco causar todo este dolor después de todo, pues se supone que como nación debo ser fuerte. Ante tu mirada fría llena de odio por el mundo mi mente se quiebra y a veces no puedo ocultarlo, te miro desde la distancia hundirte cada vez más, no puedo contar las noches en las que me lamenté por verte tan diferente.
Nuestro orgullo absurdo hace que nos odiemos de esta manera, ese orgullo que a mí no me ha dejado rendirme ante ti por muchas lágrimas que derrame en tu ausencia y que hoy en día me impide ir hasta tu casa a plantarte cara; yo no quiero ser el que caiga primero.
Dime lo bueno que estas ganando con tu indiferencia, ni siquiera una palabra o una mirada puede ser dirigida a mi persona sin que yo sienta lo mucho que esta quiere decirme. Pensamientos que quizá sean tan negativos como tu visión por el mundo sin darnos la oportunidad de entrar a tu vida. Tus ojos que me juzgan en seguida por caminar al lado de la única persona que me apoyo cuando ustedes atentaron contra mí.
Miramos nuestro mundo caer en pedazos sin decir nada, las palabras no salen ni pueden salir y solo las acciones se atreven a interponerse entre nosotros marcando nuestro destructivo destino, ese que tanto anhelo en cambiar pese a todo lo que me has demostrado. Tú no puedes vivir sin mí así como yo no puedo hacerlo sin ti y por eso ahora estamos como estamos, en una terrible balanza del tiempo.
Dime que bueno hay en ganar cuando pierdes tu corazón en el proceso, no hay nada, solo logras perderlo todo aún cuando parezca que conseguiste hacerte con lo que querías si estás muerto por dentro a causa de aquello que tú muy bien sabes pero te niegas a aceptar.
Yo solo no quiero perderte más de lo que ya nos perdimos.
Dime por qué estas luchando si no eres feliz con los resultados, si no logras estar bien contigo mismo por ser alguien que ya no puede verse como lo que realmente es, como el hermano mayor que me enseñó todo lo que sé en base al conocimiento de esa persona que nos cuidó. ¿Acaso la vida ya no es valiosa? Todas esas palabras que me susurraste cuando éramos niños, todo el aliento que me diste cuando las cosas salían mal con los demás haciéndome ver lo importante de vivir aquí y ahora, esas cosas que me hacen creer aún en ti.
Deberíamos amarnos uno al otro y hacer que todos vean que nuestros lazos son irrompibles ante cualquiera, demostrando lo fuerte que somos y que es nuestra unión inseparable. Cuánto daría porque nuestra historia fuese tan distinta a como lo es ahora...
Podemos solo pretender que esta guerra nunca comenzó para poder vivir sin preocupaciones de lo que pueda pasar entre nosotros, protegiéndonos el uno al otro e ignorando lo que los demás dirán aún cuando no puedan confiar en nuestro proceder. Tomemos un momento para mirar en nuestro interior y decir que estamos dispuestos a darle una chance al amor, que no somos tan diferentes como parece hay mucho más para mí que lo que se ve.
No tiene que ser de esta manera, por favor entiéndeme y yo podré entenderte, ¿acaso no te das cuenta de que yo estaré siempre a tu lado? Tú no estás solo, me tienes a mí.
Piensa en las consecuencias y si no quieres estar conmigo de nuevo por alguna razón yo podré entenderlo, no volveré a molestarte si eso asegura tu felicidad pero piensa en lo que te he dicho y si lo deseas... entonces date la vuelta y vete.
...
Yong Soo se limpió las mejillas con su puño mientras sus ojos no paraban de evidenciar cuanto dolor sentía al dejar salir lágrimas, así puso su codo en la mesa recargando su frente en su palma. La mesa, que más bien era un escritorio, solo era iluminada por una lámpara que lo único que dejaba ver era la hoja en donde el coreano estaba redactando. A su lado se encontraba un teléfono que no paraba de tocar una canción titulada Brother my Brother la cual Alfred le había pasado tiempo atrás alegando que le recordaba mucho a él y su hermano. No tomándoselo en serio, la escuchó en el mismo instante y terminó encerrándose en su casa una vez llegó a esta reproduciéndola a la par que escribía la letra junto a su pensamiento una vez buscó la letra.
Sollozó sin poder ser capaz de detenerse, estaba solo y no tenía que fingir ser el hombre más feliz del mundo así que no le importaba. En el papel cayó una de sus lágrimas pero no se alejó, solo lo miró recordando los bellos momentos con su hermano. Para su sorpresa sintió unas manos colocarse en sus hombros, giró su rostro para ver a Yao atrás de él intentando darle ánimos y es que el chino había estado presente cuando sucedió lo del estadounidense, y nadie más que él sabía lo que le causó al chico.
—Aniki... —susurró mirándolo. Entrecerró los ojos y sin poder evitarlo, las lágrimas cayeron con más fuerza.
Yong Soo, la representación de Corea del Sur abrazó a Yao, la representación de China. El mayor correspondió el abrazo a pesar de que sabía que gran culpa de que eso estuviese sucediendo, era suya.
—Está bien, Yong Soo... —Lo apegó más a sí mismo mientras este hundía su rostro en el hombro que desempeñó el papel de hermano mayor para él y los demás asiáticos, incluyendo al mellizo del coreano— pero...
— ¿Por qué? ¿Por qué tenían que ser ustedes y no alguien más? ¿Por qué aniki...? —Si Yao estaba devastado con su condición, esas palabras lograron dar tan profundo que sus ojos se cristalizaron en señal de que pronto él también se encontraría llorando si continuaba—. ¿Por qué la vida fue así conmigo? Las personas que más amo... ¿Por qué...?
El chino cerró los ojos sintiendo que todo se desmoronaba, tal vez el haber entrado a la casa del menor con las mismas llaves que él mismo le dió y escuchar la canción junto a su llanto no habían sido buena idea. Se separó de él con la mirada baja, se limpió los ojos de manera rápida siendo observado por el coreano.
—Lo siento, lo siento mucho —Se dió la media vuelta dispuesto a irse, se sentía miserable como para estar al lado de él. El menor le tomó del brazo haciendo que se detuviera y le entregó la hoja que ahora estaba doblada. Vacilante, Yao la agarró.
—Entrégasela a Hyung por mí.
China le miró unos instantes en los que Corea del Sur pudo notar como sus ojos volvían a llenarse de lágrimas, asintió y bajando la mirada salió casi corriendo del lugar, dejando al coreano parado en medio de su habitación.
Entre la oscuridad y sus ganas de morir por hacer llorar a su amado hermano, eran esos momentos en los que de verdad quería desaparecer.
.
.
•······················••······················•
Aclaro: La letra la adapté al escrito, está en cursiva.
