Disclaimer: Yo no poseo Danmachi o sus personajes.
Hola, este nuevo fic es una comisión, la primera que he hecho, para BellCarnal, que me presenta esta gran idea.
Espero les guste, y no olviden revisar la encuesta.
Orario.
Conocida como la capital del mundo mortal, o Genkai, era una ciudad conocida por el Calabozo, aquel lugar donde los monstruos son aprisionados en 100 pisos por el poder divino del Dios Supremo Urano, y donde ellos son destruidos por los aventureros, aquellos mortales que poseen la Falna entregada por los dioses de su familia.
"¡Hiiieeee!"
Los aventureros son guerreros poderosos, conocidos por sus hazañas y por la gran habilidad que poseen. Tienen la fuerza para luchar contra un ejército por si solos y triunfar.
"¡RAAAGGGHH!"
Bueno, los aventureros de clase alta son así. Los novatos, por otro lado…
"¡AHHHH!" Un joven peliblanco grito asustado, siendo perseguido por un monstruo alto y robusto, con forma de toro caminando en dos patas. Con destreza, y mucha suerte, él pudo esquivar la embestida del monstruo para seguir corriendo por el quinto piso del calabozo.
El minotauro gruño al sentir a su presa escapar de su ataque, y siguió persiguiéndolo destruyendo todo a su paso, hasta que por instinto pudo arrinconarlo en un camino sin salida.
Bell Cranel, el primer miembro de la familia Hestia solo se congelo al sentir la mirada depredadora del monstruo, cayendo en su trasero a medida que la bestia se acercaba lentamente, hambrienta de sangre de aventurero.
'¿Es así como moriré?' El oji-rojo pensó aterrado, viendo a la bestia gruñir con satisfacción. 'no quiero morir.' El chico intento moverse. 'Hestia-sama…'
Recordar el nombre de su diosa le devolvió algo de coraje a Bell. Aquella hermosa deidad que le dio una oportunidad cuando todos los demás dioses se rieron o lo rechazaron por su inexperiencia…
"No…" Con piernas tambaleantes, el Cranel se levanto poco a poco, mirando a los ojos a aquel monstruo que pensaba devorarlo. "No la defraudare."
Apretando su cuchillo prestado por el gremio, Bell se preparo para luchar contra el sonriente monstruo, aun sabiendo las pocas posibilidades que tenia para derrotarlo…
Cuando una enorme arma de doble filo partió al minotauro en dos de un solo corte, bañando al peliblanco de la sangre del minotauro.
"¿Estás bien?" Una alegre voz le pregunto al atónito chico, que no espero ver al monstruo que casi lo mata derrotado de un solo golpe. "Me sentiría mal si el minotauro alcanzo a hacerte daño."
Antes de que Bell pudiera decir nada, una persona apareció frente suyo, mirándolo con una sonrisa de oreja a oreja.
Una tonificada amazona de cabello negro y ojos cafés cubierta apenas por una tira de tela alrededor de su pequeño pecho y un pareo alrededor de su cintura sonrío como si nada al joven bañado en rojo.
La joven no era la más atractiva que Bell había visto, su Diosa era mucho más 'proporcionada' y Eina-san tenía un cuerpo mucho más agradable a la vista.
Pero en ese momento, La chica era la mujer más hermosa que Bell haya visto jamás.
"Guau." Antes de que Bell pudiera salir corriendo de la vergüenza de ser visto por la hermosa aventurera, está en un parpadeo quedo frente a él, mirándolo fijamente a los ojos. "Ahora que lo veo, eres bastante lindo con esos ojos rojos, como un conejo."
"¡Aguuaug!" El peliblanco intento hablar, pero se le trabo la lengua, dándole aun más gracia a la amazona, que soltó una risita.
"Te ves bastante joven e inexperto." La pelinegra noto distraídamente, notando el cuerpo del chico. "Pero fuiste bastante valiente para enfrentarte al minotauro, pequeño conejo."
"…gracias." Solo los oídos reforzados por su alto nivel le permitieron a la aventurera escuchar las palabras del oji-rojo.
"Bueno…" Dándole unas pequeñas palmadas en el hombro, la aventurera de nivel 5 le dio unos consejos al novato. "Si quieres sobrevivir chico, deberás ganar algo de musculo." La chica le guiño mientras se daba la vuelta. "Bueno, voy a encargarme de los demás minotauros, suerte conejito."
Bell se quedo petrificado, viendo a la chica alejarse con una gran velocidad y adentrase más en el calabozo.
'Bell, tu puedes conseguir chicas en el calabozo, eso es el romanceeeee…' La voz de su abuelito resonó en la mente del albino, que se dio la vuelta…
Y salió corriendo hacia el gremio, gritando y aun cubierto de sangre.
Los aventureros que se estaban preparando para ingresar a los pisos superiores se sorprendieron al ver un Al-miraj rojo correr como si lo persiguiera un grupo de monstruos, pareciendo un borrón
Hasta que el borrón se detuvo en frente de una sorprendida elfa, mostrándose como un joven peliblanco cubierto de sangre.
"¡Eina-san!" Bell se dirigió a la hermosa mujer que era su guía, que solo veía con la boca a vierta a su más reciente aventurero ignorar el estado en el que estaba. "¿¡Qué sabe de una amazona con una enorme espada!?"
X – X – X
"Tiona, ¿Te encargaste de los minotauros por tu lado?" Una amazona idéntica a la aventurera que salvo a Bell, aunque con un busto mucho más generoso le pregunto a esta, que solo sonrió mientras ponía su espada en su hombro, tal como los héroes de sus historias.
"¡Yep!" Tiona le respondió a su hermana, sonriendo de oreja a oreja. "Fue súper fácil."
"Pffff." El resoplido de un hombre acercándose hizo que las hermanas miraran a un lado, viendo a un hombre-lobo acercarse junto a un pallum rubio, el primero sonriendo de manera burlona. "Si tuvieras problemas con esos debiluchos sería patético."
"Bete…" la linda pelinegra entrecerró los ojos. "¿Naciste patán o te volviste uno?"
Mientras los dos aventureros más inmaduros de la elite de la familia volvían a comportarse como mocosos, el capitán suspiro y sacudió la cabeza. No bastaba que ambos aventureros junto a Tione asustaran a los minotauros y provocaran este embrollo, también debían actuar como niños.
"Tiona." El pallum se dirigió a la chica secamente, haciendo que esta se rasque la cabeza y pare de pelear con Bete. "¿No hubo ningún herido?"
"Nope, todo bien." Haciendo un saludo con la mano empuñando a Urga, la chica por accidente blandió su espada haciendo que todos sus compañeros se movieran para evadirla. "Oops."
'Denme fuerzas, espíritus de la serenidad.' Finn pensó resignado. "Lo hiciste bien Tiona."
"¡Gracias capitán!" la chica inflo su pecho, feliz de no haber sido regañada por algo que fue técnicamente su culpa. "Aunque" Tiona se rasco la cabeza, sintiendo la mirada de Finn pegarse en ella. "Quizás uno casi lastima a un aventurero…"
"Ya veo…" Finn miro a la amazona, haciéndola sudar. "¿Lo salvaste?"
"Si." Viendo que Finn no estaba tan molesto, la chica cambio su tono a uno más alegre. "Salve a ese lindo novato con mis súper geniales movimientos."
"¿Lindo?" Tione le pregunto a su hermana sonriéndole burlonamente. "¿Acaso mi hermanita se enamoro de un hombre?"
"Pffff., para nada." La hermana menor se río. "El chico era lindo, pero le faltaban músculos."
Pero quien sabe, a la 'Amazona' el joven le recordaba a un personaje de su historia favorita. Aquel debilucho que quería ser un héroe…
Cuál era el nombre…
X – X – X
Tiona Hiryute, alias Amazona, aventurera nivel 5 y parte de la elite de la familia Loki.
Aquella joven fue la que salvo al peliblanco de una muerte segura, y aun después de irse del gremio en dirección a la iglesia abandonada con la que vivía con su Diosa, Bell no pudo evitar sonrojarse al pensar en la fuerte mujer.
'Tiona-san' El chico suspiro feliz al pensar en el nombre de la chica. Ese cabello desordenado, el cuerpo tonificado pero con curvas que mostraban la feminidad de la aventurera, especialmente cuando ella se alejo de él…
Si quieres sobrevivir chico, deberás ganar algo de musculo.
Las palabras de la amazona retumbaron en la mente del oji-rojo, que perdió su felicidad al recordar aquel consejo que le dio la fuerte guerrera.
Si él quería convertirse en un héroe como aquellos protagonistas de las historias de su Jii-chan, debía volverse más fuerte.
Tan fuerte como para alcanzar a aquella mujer…
Necesitaba… ¡tener más músculos!
"¡Hestia-sama!" Bell llego a la capilla y abrió la puerta con cuidado, mientras le señalaba su llegada a su diosa. "Estoy en casa."
"¡Bell-kun!" un borrón choco contra el pecho del peliblanco, que solo se rio y se dejo abrazar por su pequeña diosa. "¡Bienvenido a casa!"
La diosa se alejo un poco al notar como el chico estaba cubierto de sangre, manchando su vestido y parte de su busto. "¿¡Que te paso!?"
"Bueno…" El Cranel se rasco la cabeza. "Hubo un problema en el calabozo." Bell trato de explicar lo que paso…
"¿¡Estas herido!?" La hermosa pelinegra recorrió con sus manos cada parte del cuerpo de su primer niño, sin importarle mancharse de sangre. "¡Voy a pedirle una poción a Miach!"
Pasaron 30 minutos en los que Bell trato de calmar a Hestia y explicarle que fue solo un accidente y él estaba bien, pero la diosa no lo escuchaba, como siempre…
"¿Así que te salvo una aventurera de la familia de Loki?" La voluptuosa divinidad le pregunto con la ceja alzada y sus coletas moviéndose de un lado a otro, sintiendo irritada cuando vio al albino sonrojarse y sus ojos brillar.
"Tiona-san apareció de la nada y me salvo." La voz de Bell estaba llena de admiración, cosa que molesto aun más a Hestia, que no apreciaba en lo más mínimo lo entusiasmado que el Cranel estaba por otra mujer que no era ella.
"Bell-kun, es momento de actualizar tus estadísticas." La pelinegra cambio el tema, algo que el peliblanco no noto en su entusiasmo.
Bell solo asintió y se saco la parte superior de su ropa, acostándose de estomago para que Hestia haga el ritual diario.
Hestia, ya más calmada luego de contar hasta 10 y racionalizar que su Bell estaba con ella y no muerto en algún piso, se inclino sobre lo que en su insesgada opinión era la perfecta espalda de su querido amor.
"Muy bien." La menuda diosa con apariencia de adolescente se mordió el dedo para obtener una gota de sangre que paso por la espalda del peliblanco y desbloquear el excelia acumulado por el chico al ir al calabozo para obtener valis y hacerse más fuerte.
"mmm…" Hestia musito mientras leía las estadísticas de su niño favorito engravarse en el papel que dejo en su espalda. "Te has esforzado mucho Bell-kun."
Fuerza: I 82
Resistencia: I 13
Destreza: I 93
Agilidad: H 148
Magia: I 0
Habilidad…
"¿¡Pero qué es esto!?" El grito de Hestia preocupo a Bell, que intento voltearse para ver qué pasaba, pero su diosa cayó en su trasero sobre su espalda, sacándole el aliento e impidiéndole moverse.
"¿¡Hestia-sama!?" Entre dolor y preocupación el oji-rojo trato de ver que es lo que tanto sorprendió a su diosa, pero esta no le respondía, viendo con un tic nervioso la habilidad que el Cranel obtuvo.
Dýnami tis epithymías: La fuerza del deseo. Mientras más emociones primales el usuario provoque en las personas, más rápido será su crecimiento, y las emociones serán más fuertes en consecuencia.
"No pasa nada Bell-kun." La pelinegra le dijo con una sonrisa forzada, consciente de lo que una habilidad como esa significaba. Una habilidad basada en lo que las personas sientan por su campeón no era algo bueno, considerando lo irresistible que era su Bell-kun…
'¡Las mujerzuelas trataran de quitarme a mi Bell-kun!' Hestia no dejaría que eso pasara. Bell-kun era solo de ella. 'Todo es culpa de esa amazona'
Pero no todo era malo, la oppai-Loli pensó, aun en la espalda del aventurero que se rindió de obtener una respuesta por parte de su diosa. Si los sentimientos de una persona hacen más fuerte al joven, entonces…
'¡Estoy ayudando a mi Bell-kun!' La pelinegra se dio cuenta de ese hecho e hizo un puño, sonriendo de una manera poco apropiada de una diosa del hogar.
Bell, que no tenía idea de lo que su diosa estaba pensando, se resigno a esperar a que Hestia termine de pensar lo que quiera que esté pensando, y prefirió pensar en lo que hará desde ahora en adelante.
Impresionar a la Tiona Hiryute
Una aventurera de nivel 5, siendo él un novato de nivel 1.
Una aventurera de la Familia Loki, la misma Loki que su Diosa odiaba.
Bueno, nadie podía decir que Bell no aspiraba a lo más alto.
Y sin saber, el peliblanco acaba de obtener la perfecta habilidad para impresionar a una marimacha con atracción a los hombres 'fuertes'.
El peliblanco dejara su marca en la historia, aunque… quizás no como él esperaba.
N.A: espero les haya gustado.
