Lo que esté marcado con un asterisco (*) pondré abajo una aclaración.
Es un típico día para ser los primeros días calurosos que aproximan el comienzo del verano, es un típico día donde el silencio que se produce durante la caza en el bosque genera el momento perfecto para soltar la cuerda del arco, la flecha va a toda velocidad al objetivo pero en una fracción de segundo el objetivo desapareció por un ruido que captó y lo aterrorizó. Iris, disconforme por lo acontecido, acomodó el arco de cacería en un soporte en la montura de su caballo percherón, se subió a la montura tomando las riendas agitandolas para que su caballo diera una marcha lenta avanzando por el estrecho sendero que creo antes, no fue que a mitad de camino una bandada de aves que salen disparando de las copas de aquellos antiguos árboles la asustan que tira las riendas con fuerza asustando, en reacción, al caballo que se para sobre sus patas traseras tirando a Iris de la montura, el animal sale galopando lejos de ella.
Iris buscando a su caballo escucha un sonido que le era familiar, movio su cabeza de lado a lado como si quisiera sacarse ese pensamiento y nuevamente escucha el sonido pero mucho mas fuerte, reconoce que era el sonido del Gran Cuerno del Santuario, alertada corre volviendo para su ciudad que se encuentra en el camino con unos guardias.
-¿Qué esta sucediendo? ¿Por qué el Gran Cuerno esta siendo usado? -preguntó Iris a los guardias que en sus caras presentaban angustia y enojo.
-Nos robaron... -responde el guardia apretando el mango de su lanza, Iris entrecerró los ojos mirando al otro esperando el resto de la respuesta.
-Robaron el cuenco del Gran Maestre... -completó el otro guardia mirando al suelo avergonzado, Iris inhaló y exhaló varias veces para calmar su ira, ella palmeo los hombros de los guardias que la miran preocupados.
-Tenemos que encontrar al responsable.. -la mirada de Iris se endurece que los guardias sujetan con fuerza sus lanzas.
Los guardias caminan siendo seguidos por ella hasta que llegan a un espacio abierto donde había tres caballos, y uno de ellos era el de Iris, los tres montan sus animales saliendo a todo galope escuchando como el Gran Cuerno seguía sonando y se hacía más fuerte al estar más cerca de su destino. Ni bien salen del bosque Iris se encuentra con sus compañeros montados en sus caballos, los dos guardias siguen de largo entrando a la ciudad mientras que ella se acerca mas a los otros.
-Espero que el ladrón solo sea un niño haciendo alguna travesura... -Iris hace una muesca para aliviar la tensión de la noticia pero ninguno de sus compañeros respondió con una sonrisa, ella apreta las riendas esperando que haya sido una falsa alarma.
-No.. en un principio creíamos que era eso pero.. -un hombre entrado en sus 40 años, con una gran cicatriz en su ojo ciego derecho mantenía un tono de voz serio que se acerca a Iris hasta quedar al lado de ella- aquél hombre que salvaste... fue el responsable... yo tenía razón en que debía de ser abandonado, solo trajo desgracias desde el momento que vió la luz en nuestra ciudad, ahora es tu deber de cazarlo...
-Señor, no la culpe por eso... nadie sabía que esto iba a suceder -se acerca un joven a nosotros interrumpiendo al otro, por las facciones de su rostro se podía distinguir que no alcanzaba la mayoría de edad- Además que nadie de nosotros lo hemos recibido como se debió..
-Oisín*, creo haberte enseñado que no debés de interrumpir a los ancianos -el hombre mira al más joven con una expresión severa y un tono de voz algo amenazante.
-Lo siento Naoise*, solo me pareció injusto.. -responde Oisín bajando su mirada hacía sus riendas temeroso por el otro que abre un poco su boca para hablar pero Iris hace girar su caballo, ella mira a los demás por encima de su hombro, de sus ojos había una chispa furia.
-Eso no importa... lo que importa es recuperar el cuenco, lo buscaré al ladrón si eso me conlleva perseguirlo hasta el fin del mundo -Iris aprieta las riendas y las tira para atrás que el caballo se levantó sobre sus patas traseras solo unos segundos relinchando, da una pequeña vuelta quedando frente a ellos, saca su espada de su funda apuntando al cielo- Prometo volver con el cuenco y con el ladrón, de no ser así volveré para cumplir con el castigo que sea necesario, sin importar que tan duro sea...
Da un grito de batalla que los demás le responden de la misma, guardó su espada girando al caballo y da un golpe con sus talones a los costados del animal que sale galopando a gran velocidad tomando el camino principal, y único, que había que conectaba con las grandes ciudades del lugar. Tras varías horas a caballo llega un pueblito donde estuvo preguntando a los transeúntes por un hombre delgado con actitudes sospecha y si portaba alguna bolsa, no obtuvo respuestas favorables que prosiguió al siguiente poblado, tras varios días de búsqueda llega hasta la ciudad de Dublín recorriendola un poco, luego fue al puerto por haber escuchado a varias personas en distintos puntos repetir lo mismo sobre un sujeto de ropas extrañas llevando algo como si su vida dependiera de eso, Iris con esperanza de encontrar a ese hombre llega al puerto pero debía de abandonar a su caballo.
-Gracias por haberme traído hasta acá -ella le acaricia el crin de su caballo por unos minutos, se baja tomando sus espadas enganchandolas en su cinturón, del pequeño bolso saca un collar con una pequeña placa de plata que tenía el relieve de un Roble, se lo coloca al cuello guardándolo dentro de su ropa, también sacó una manzana del bolso que se la da a su caballo y tras ser alimentado el animal ella pronuncia unas palabras en un antíguo idioma que éste se fue galopando devuelta a la ciudad oculta en el bosque.
Caminó por el puerto buscando al hombre preguntando a todos los que se iba cruzando, un hombre de estatura baja con el pelo y barba tan blanca como la nieve le informó que el hombre que ella describía se había subido a un barco hace unas horas, Iris un poco enojada le pregunto si al menos sabía a dónde se dirigía ese barco a lo que el anciano solo respondió que no sabía pero que estaba la posibilidad de que a Grecia ya que lo que transportaba aquel barco provenía de aquel país o creía por el nombre de la empresa y el barco que poseían. Sin muchas ganas, Iris le agradece al hombre por la información que se va buscando algún barco con el mismo nombre porque a veces ese tipo de barcos suelen venir de a dos, y para su suerte, encontró el otro barco que se escabulle metiéndose esperando el momento a que zarpara de vuelta a su país de origen.
Pasó una semana hasta que el barco llegó a Grecia luego de pasar por otros puertos, al estar ya lejos del puerto se da cuenta que perdió el rastro del ladrón, la ansiedad y el pánico se apoderaron de su mente que sale corriendo buscando algún lugar donde pueda estar tranquila, sin mirar por donde iba además de empujar a todas las personas en su camino choca con una chica tirándola al suelo, Iris no tuvo ni tiempo en pedir disculpas a la joven, o incluso de ayudarla a levantarse, que unos hombres de trajes la atrapan obligándola a quedarse sobre sus rodillas, un hombre alto y pelado ayuda a la joven que mira con ira a la otra.
-Deberías mirar por donde vas, ¡casí tiras al agua a la señorita Kido! -aquel hombre se acerca a Iris quedando a centimetros, él saca una espada de bambú de su espalda apoyando el extremo en el hombro cerca del cuello de ella, como si la estuviera por degollar, Iris frunció el entrecejo apretando sus manos en forma de puño- Debería de darte una lección..
El hombre levanta la espada de bambú por arriba de su cabeza bajandola con gran fuerza, pero la joven de cabellera larga y violeta lo frena.
-Tatsumy... -la voz, firme y serena, de aquella joven frena la acción de ese hombre que lo aparta de la vista de Iris quedando ella al frente, tambien hizo que con un simple movimiento de cabeza alejara a los hombres que la tenian apresada, ella se levanto mirando con desconfianza a la joven- Debo de pedir disculpas por el comportamiento de mis guardaespaldas, solo me protegían...
-No se preocupe, yo tambien debo de pedir disculpas... -Iris hace una pequeña reverencia en señal de disculpas, al levantar su vista tras incorporarse ve que detrás de la joven de pelo violeta estaba el ladrón quien la reconoce y se asusta por la colera que irradiaban los ojos de la guerrera, ella pasa entre ellos acercandose furtivamente al ladrón agarrandolo de la ropa- ¡Maldito desgraciado! ¡Vendras conmigo a cumplir tu castigo!
Iris estaba por golpear al ladrón pero vuelve a ser retenida por los guardaespaldas que la alejan de su presa, ella se resiste sacandose de encima a los hombres tirandolos lejos como algunos al agua, el hombre pelado, Tatsumy, grita enojado levantando la espada de bambú sobre su cabeza acercandose a Iris pero ella frena el golpe con su mano partiendo a la mitad dicha espada, ella llena de rabia levanta su puño en contra de Tatsumy pero una luz muy brillante la deja ciega por unos segundos retrociendo unos pasos, en ese mismo momento ella sintió un poder abrumador que la doblega a tal punto que ella tuvo que apoyar una rodilla al suelo para no caer.
Aquella luz cesó mostrando a la joven de pelo violeta portando un gran baculo, su porte y mirada cambiaron a una expresión muy dura para alguien tan joven, Iris agacho su cabeza en señal de rendición, la joven se acerco a ella extendiendo su mano.
-Levantate, y hablaremos al respecto sobre aquel joven que has salvado hace tiempo -ella mira por el rabillo de su ojo al muchacho que éste se encoge de hombros apenado- yo misma castigare su mal comportamiento... por cierto, me llamo Saori Kido, tambien conocida como la reencarnación de la diosa Athena.
Oisín - se pronuncia Ush-een
Naoise - se pronuncia Nee-sha
Ambos son nombres de origen irlandes XD mas adelante se sabra quien es Iris, ademas de ser mi OC de Saint Seiya :3
