-Yo si te escucho... -él la acomoda en sus brazos para llevarla mejor.
El hombre lleva a Iris en sus brazos con cuidado camino devuelta a la mansión, durante el camino nota que ella tenía serias heridas por la cara y los brazos causados por la caída al chocar contra las ramas que se frenó un momento desviándose del camino hasta llegar a un pequeño lago, al estar al borde del lago mira el agua y luego a ella inconsciente en sus brazos, él respiró hondo sujetando con firmeza a Iris y se va metiendo al lago hasta que el agua hacía flotar a Iris sin necesidad de la ayuda de él. El agua iba limpiando las heridas de ella hasta que de las mismas dejó de salir sangre, él vuelve a sujetar a Iris que le acaricia una mejilla donde una herida se "cierra" por una fina capa de hielo que se le iba formando.
-Si hubiese sido yo contra quien luchabas.. -el hombre acerca mas a Iris que le besa la frente con ternura- ...no estarías así de lastimada...
Él se da la vuelta llevando a la druida en brazos hasta salir por completo del lago, al ser una noche calurosa el viento ayudó en gran parte en secar la ropa empapada de ella, al llegar a la mansión él sigue las ordenes de Saori dejando a la joven en una habitación que estaba ya preparada. Dentro de la misma prende la luz yendo a la cama, la deja con cuidado que le va sacando el cinturón dejándolo en un sillón que había cerca, luego con mucho valor le desarma el nudo de las cintas del vestido y así le retira el vestido verde dejándolo extendido sobre el respaldo del mismo sillón, debajo tenía una especie de camiseta larga en un tono azul oscuro que le llegaba hasta la mitad del muslo, él sonrojado le quita lo que parecía unas botas de cuero dejándolos en el suelo cerca de la mesita de luz, se sienta en el espacio libre que había en el borde de la cama mirando las facciones del rostro de Iris y le acaricia la mejilla además de correrle el pelo que tenía ella en la cara, suspira en cada acción que ve en la forma de dormir de ella.
-De ser posible... tan solo posible -él se va acercando a la cara de ella hasta estar a centímetros- ..de haberme yo caído al agua en vez de Jabu...
El caballero le besa la mejilla muy cerca de los labios que se queda ahí por unos cuantos segundos hasta que escucha que alguien golpea la puerta, se levanta de la cama tapando un poco el cuerpo de ella con la sábana, camina a la puerta abriéndola y gira un momento la mitad de su cuerpo para verla por última vez, suspira aliviado al verla que se giró confirmando que estaba dormida, apaga la luz y sale de la habitación cerrando la puerta, Aioria estaba apoyado contra la pared cruzado de brazos con una mirada seria, éste extiende uno de sus brazos a su compañero mostrándole unos pequeños tótems.
-Creo que la señorita Athena tiene varios motivos para estar preocupada... -Aioria flexiona su brazo para ver de cerca los tótems, uno de ellos brillaba con una luz azul, separa aquél tótem lanzandolo a su compañero que lo atrapa en el aire- Sin darnos cuenta esa mujer rubia atrapó a Death Mask... en esa cosa.
-Me doy cuenta... -el hombre mira el tótem que le dió Aioria y parecía ver que la luz parpadeaba como si hablara, se acercó el tótem al oído pero no escuchó nada, lo agita un poco que en respuesta la luz parpadea y brilla con mayor intensidad- Creo que Death Mask se enojo...
Aioria se ríe tentando a su compañero que ambos se retiran del pasillo yendo a la oficina donde aún permanecía Saori, al entrar el otro hombre le da el pequeño objeto a Saori.
Pasan dos semanas desde que Iris estaba en aquella mansión además de haberle prohibido salir del mismo, Saori para tenerla ahí "aprisionada" le confiscó el cinturón con todo lo que tenía, sus dagas, su cuerno, y un par de bolsas. Iris paseaba por la habitación aburrida esperando a que sea la hora del almuerzo, miraba el reloj que había en la pared y le parecía ver que las agujas no avanzaban, ella se acerca a la pared llevando una silla en la que se sube para ver mejor el reloj y de éste ve que las agujas estaban congeladas en el centro, por ende las agujas no se movían, suspira viendo su aliento dándose cuenta que la temperatura del ambiente ya estaba bajando, ella se baja de la silla frotándose los brazos para mantenerse caliente, veía como en las ventanas se iba formando una fina capa de hielo que va a la cama agarrando la sábana y envolviendose para mantener el calor, se sube a la cama que se rodea con las almohadas pero del frío que hacía ya le estaba dando sueño, sabía muy bien que si se dormía no iba a despertar mas.
-No puedo... dormirme -repite varias veces Iris para ella misma mientras se frotaba las manos, su respiración era irregular que trata varias veces en calmarse pero el repentino cambio de temperatura la desorientó mucho, en su mente podía escuchar las voces de sus compañeros de viejas memorias que se iba acordando, se ríe al recordar una situación similar que pasó junto con Oisín, después fue recordando mas cosas que lanza una carcajada y tras recordar eso su cuerpo fue tomando temperatura, calmada y tibia se levanta de la cama yendo a la puerta que la empieza a golpear con sus puños, con cada golpe su temperatura corporal iba en aumento hasta que suelta un grito de guerra golpeando por último vez la puerta tirandola al suelo.
Del otro lado estaba Saori junto con el caballero que había rescatado a la rubia, ambos ven los ojos de la druida brillar en un tono ámbar y cambiar a un tono rojo como la sangre, de su piel, roja de la ira, grandes gotas de sudor iban bajando como un río, ella da un par de pasos apretando sus manos acercándose a ellos con intención de pegarles pero antes de que eso sucediera Saori le muestra el cuenco que ella salió a buscar totalmente reparado, la ira de Iris se desvanece al instante mostrando una mirada mas relajada.
-Lamento mucho que hayas pasado por todo esto... pero era la única forma de detenerte.. -Saori le entrega a Iris el cuenco que había sido unido por oro líquido creándose una imagen en el interior bastante peculiar y llamativa para la rubia- Tu poder es abrumador y realmente difícil de entender...
La joven peli violeta le da a Iris el tótem con el cual atrapó a Death Mask, ésta lo rompe a la mitad con una mano dentro del cuenco donde una especie de humo brillante azul flota dando circulos, ella pronuncia unas palabras que ese humo recorre la mano de ella, lo agarra y de un movimiento como si lanzara algo aparece el caballero que fue aprisionado dentro del tótem, el joven guerrero lleno de ira se acerca a Iris quedando a centímetros de distancia.
-La próxima vez yo te voy a enviar al Monte Yomotsu, escuchaste?! -grita Death Mask escupiendo rabia y resentimiento a la druida que ella lo aparta con su mano.
-Si.. y también te olí -ella mueve su mano queriendo disipar el mal olor con cara de asco, éso enfureció a Death Mask pero tentó de la risa al otro hombre, Iris lo mira curiosa- Acaso dije algo gracioso?
-Digamos que si -el hombre se sigue riendo que Iris se sonroja, se cruza de brazos dándoles la espalda, él se calma quedando con una sonrisa.
-Tsk... eres un estúpido Camus, volveré a mi Casa del Santuario -Death Mask chasquea con su lengua dentro de boca dando la espalda a los demás, saluda con su mano y desaparece con un resplandor dorado, Iris quedó asombrada por éso que se da vuelta para ver a Saori y a Camus, ella levanta sus manos.
-Esta vez no fui yo... -Iris se encoge de hombros y se sonroja un poco, Saori y Camus se ríen relajando el ambiente.
-Ven.. el almuerzo está listo -Saori se acercó a Iris extendiendo su mano, la druida entre cierra un poco sus ojos analizando la situación- Ya no pasará nada, ahora sí quiero darte las gracias.
Ella mira a Saori y luego a Camus que se acercó a ellos mirándolos directo a los ojos hasta que se quedó mirando al hombre, Iris lo mira de arriba abajo y por alrededor, Camus se pone nervioso, además de sonrojarse, cuando la rubia pasa sus manos por la espalda tocando la armadura, luego levanta el brazo de él observando los detalles de la armadura hasta que su vista se enfocó en el casco, Camus estaba totalmente rojo hasta que Iris se aleja suspirando.
-Bueno... iré, sólo si tú guardia se quita la armadura -Iris se cruza de brazos arqueando una ceja- Es de mala educación que ustedes estén armados mientras que retienen mis cosas.
-Eso es cierto... mis disculpas -Saori hace una leve reverencia en señal de disculpas que luego mira a Camus- Camus... por favor.
