Hermanos del Ébano
Piloto
-Luchaste con valentía, sanadora.
-Curaste a tus aliados, a tus compañeros durante el combate, y te desenvolviste con destreza en el combate, sin embargo, eso no evitó tu muerte en el campo de batalla.
-Luchaste contra mis ejércitos de muertos vivientes, y fuiste como una piedra en el zapato, niña... sin embargo, creo que tus habilidades serán de gran provecho para la plaga, sumado a que, con todo lo que me has hecho pasar a mi y a mis guerreros, lo último que te daré será la paz de la muerte...
Sus ojos poco a poco comenzaron a abrirse, y Leni por fin había despertado, sentía el frío recorrer su cuerpo y la briza de la nieve acariciar su rostro, pero al ver a su alrededor, vio que estaba en lo que parecía ser un cementerio, vio a su alrededor algunos cadáveres siendo reanimados, pero lo que le extrañó fue que no tenía miedo al estar algo rodeada de muertos viviente.
Sintió por el contrario, que estaba sentada sobre algo, y al verlo, vio que estaba sobre el cadáver viviente de un caballo, sus huesos se notaban, sobre todo su cráneo que estaba expuesto, pero llevaba consigo una armadura.
-¿Que... clase de truco es este?-Preguntó la joven, desconcertada.-¿Donde esto? ¿Cómo llegué hasta aquí?
-Yo te traje aquí, Leni Loud.-Dijo una voz fría y espectral.
La joven volteó hacia atrás y vio en una colina a un hombre cubierto en una armadura y con una capa desgastada, usaba un yelmo del cual brillaban sus ojos azules y soltaban escarcha, y al igual que ella, montaba el cadáveres viviente de un caballo.
-¿Quien... eres?-Exclamó la chica.-No sé de donde has salido! pero...!
-Calma, joven, Soy Darion Mograine.-Respondió.-Como mi antiguo señor, soy un caballero de la muerte, igual que tu ahora, pero no soy tu enemigo.-Añadió.-Lo cierto es que, he venido para felicitarte.
-¿Fe...licitarme?
-Si, cuando te viste acorralada por los muertos vivientes antes de morir, tomaste la espada rúnica que llevas ahora contigo.-Señaló hacia la mano derecha de la joven, que, efectivamente, llevaba una espada de acero afilado decorada con runas que parecían dar un brillo azul al mirarse con detenimiento.
-¿Qu...?
-Esa es una espada rúnica que los caballeros de la muerte solemos usar.-Le explicó.-Las cuales tienen el poder de dar a su portador grandes poderes y hechizos rúnicos y oscuros, así como la capacidad de controlar a no muertos y robar almas, la tuya fue la primera que reclamó la espada que ahora portas contigo.
No eran desconocidos para Leni los caballeros de la muerte, fieros guerreros de la plaga y temidos por su imponencia y crueldad en el combate, sin mencionar su increíble poder y dominio sobre los muertos. Las espadas que solían portar eran muy destacadas en el combate, y al ver que ella ahora portaba una, pudo verse así misma con detenimiento.
Ahora usaba una armadura de colores oscuros, usaba además hombreras y rodilleras de acero decoradas con pinchos, además de calaveras en la parte de las piernas, su pecho y el mango de su espada, sumado a que tenía puesta encima una capucha unida al abrigo que portaba debajo de su armadura.
-Entonces... yo...
-Si, ahora eres una caballero de la muerte, por ende, ahora sirves al rey exánime.-Respondió Darion, acercándose con su caballo hacia Leni.-Haz superado tu primera prueba, y por ende, te esperaran muchas más, el rey exánime esta satisfecho con tu... entusiasmo.
-Y ahora... quiere que en su nombre expanda esta plaga que me ha arrebatado a mis amigos... mi hogar... mi familia.-Respondió bajando la mirada fríamente.-Y no puedo... sentir dolor, no siento tristeza por ello ... ni piedad.
-Así es, joven Loud, como todo caballero de la muerte, has sido despojada del calor y sentimiento humano, a pesar de que, así mismo, conservas algo de tu humanidad.
-Entonces... ¿Cuál es la voluntad del rey exánime?-Preguntó Leni.
-Muy bien.-Respondió complacido Darion.-Ya que mencionaste que la plaga mató también a tu familia, pues... no es del todo así.
Leni entonces miró atentamente al caballero de la muerte al oír esas palabras, si aún fuese esa dulce (y algo tontita) chica, posiblemente se hubiera aliviado, sin embargo, siendo una campeón del rey exánime, no sintió ni alivio ni pena por saber esa noticia, pero al menos supo que sus "temores" no se confirmaron.
-Ellos aún están vivos, y aún siguen combatiendo a la plaga en diversas partes del reino.-Aclaró el hombre.-Y se han vuelto un dolor de cabeza para los planes del rey exánime.
-Entonces... el quiere que...
-Por contradictorio que suene, no.-Respondió.-Al igual que tu, el rey exánime ha visto gran potencial en ellos, pero su luz que irradian apenas le permite al rey exánime entrar en sus pensamientos, por ende, será tu tarea hacer que tus hermanas y hermano reciban donde más les duele, deberás comandar a nuestras fuerzas hasta orillarlos a que se unan a ti, y con los 10 campeones del clan Loud bajo las órdenes de los muertos vivientes, nada podrá evitar que los señores del terror avancen con sus planes de traer devuelta al quienes crearon esta plaga.
-Pero... ¿como podré dirigir a los muertos contra mis hermanos?-Preguntó Leni.
-Primero, el culto de los malditos debe reunirse de nuevo, muchos de los acólitos se han estado escondiendo entre la población del pueblo que está cerca de aquí, una vez los hayas reunido a todos, te daré más instrucciones.-Le explicó Darion la primera misión de la rubia Loud.
La joven asintió y puso en marcha su corcel putrefacto y procedió a cabalgar rumbo hacia una villa que se veía a lo lejos, el cielo estaba nublado, y vio como las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer. Leni siguió las lámparas que alumbraban el camino, avanzando sobre su caballo muerto viviente, hasta que llegó a la entrada de la ciudad, sin ser vista por nadie, pues a esa hora, parecía que nadie circulaba por ese entonces.
Aprovechó entonces y miró nuevamente su espada decorada con runas, estando así por un pequeño rato, pudo verla brillar un poco, para luego mirar un charco de agua con su reflejo, su hermoso cabello ya no era rubio, ahora era blanco, con algunos pocos mechones de su cabello aún rubios, pero decolorados; esto hizo que se llevara su otra mano a su cabeza y viendo su reflejo con desconcierto.
Debido a esta distracción, no notó que un aldeano se le acercaba tranquilamente frente suyo.
-Uh? ¿quien eres para acercarte a mi, pequeño aldeano?-Preguntó Leni.
Este entonces fue rodeado por un aura negra y cuando esta pasó, vio que era en realidad un hombre encapuchado, parecía un sectario.
-Saludos, mi Lady, sabríamos que vendríais a reunirnos a todos.-Dijo el acólito.
-¿Ya lo sabían? ¿como es que...?
-Tened cuidado, si los aldeanos la ven, llamarán a los guardias de la zona para detenedla.-Explicó el.-Le recomiendo que ande con cuidado, pero si no puede evitarlo, solo levante cadáveres de algún cementerio cercano y traedlos devuelta a la vida.
-... De acuerdo.
Entonces, una energía vil empezó a rodear al acólito, desapareciendo con ella, Leni entonces siguió su camino por las calles de aquella aldea bajo el cielo oscuro y solo teniendo a los postes como luz que alumbraba ese día... o noche lluviosa.
Después de cabalgar un poco, finalmente Leni llegó al cementerio que el acólito le había indicado.
-Hmm... es algo pequeño, y solo hay unos pocos cadáveres frescos.-Dijo.-Pero tendrá que bastar... AH!
Exclamó tras sentir un dolor fuerte en su hombro izquierdo por detrás, una flecha se le había clavado ahí, al voltear, vio una comitiva de soldados llegando.
-Alto ahí, monstruo!-Dijo un soldado.
-Maldición.-Dijo Leni con fastidio.
-Se lo que sea que has venido, caballero de la muerte, no te dejaremos que lo concretes.-Dijo aquel en posición defensiva, armado con su espada y escudo junto a otros 3 hombres y 2 arqueros apuntándole.-¿Crees que puedes recorrer este lugar como si nada?
-No debieron haberse interpuesto en mi camino.-Respondió Leni, alzando su hoja-runa hacia arriba tras quitarse la flecha de su hombro que le dispararon.-Ahora me aseguraré de que sufran.
y desde la tierra, los cadáveres del cementerio comenzaron a emerger, cosa que desorientó a los soldados, esqueletos armados y necrófagos bajo las órdenes de Leni comenzaron a matar a la comitiva, no tuvieron ni una oportunidad, y Leni no tuvo que si quiera luchar, sus lacayos se hicieron cargo de matar a esos soldados que le estorbaban, se quedó muy a gusto cuando fueron acabados.
-Patético.-Fue lo que salió de la boca de la rubia ahora cabello blanco, no tenía intención de decir eso, pues fue como si algo la hubiera obligado a hacerlo y no podía hacer nada más que obedecer. Se confundió un poco al sentir aquello, pero no le dio mucha importancia, pues más centrada estaba en la misión de encontrar más acólitos, y en una parte de aquel cementerio encontró a otro acólito.
-¿Eres otro del culto de los malditos?-Preguntó.
-Así es, mi Lady.-Respondió.-Aún quedan más de los nuestros por aquí, pero tenga cuidado, que los aldeanos no vean a vuestros lacayos muertos vivientes, o alertarán a los guardias, además hay una de sus campeones por esta zona.
-¿Dijiste una?
-Si, una joven de cabello castaño con anteojos.-Respondió.-Tiene a su disposición todo tipo de artilugios mecánicos y alquimistas.
Leni entonces se puso a pensar, lo que le dijo Darion, que sus hermanos seguían enfrentándose a la plaga por esas tierras, y cuando el sectario mencionó a la campeona que merodeaba por donde iba, supo reconocer a quien se refería, pues solo había alguien en su familia capaz de hacer ese tipo de cosas.
... y, si lograba reclamarla y convertirla también, sería una gran adición a las fuerzas del rey exánime, sus conocimientos serían de mucha utilidad, entendió el por que le permitieron no tener para que matar a sus hermanos, al igual que ella, serían de mucha utilidad dentro de las fuerzas de los muertos.
-¿Sabes donde puedo encontrarla?
-Temo que no, mi lady.-Respondió.-Pero quizás alguno de mis hermanos sepa donde se encuentra en estos momentos.
Y al igual que el anterior, el acólito fue rodeado por una luz verde y desapareció. Leni entonces vio a su pequeño pelotón de muertos vivientes, luego fijó sus ojos en su espada y esbozó una ligera sonrisa al darse cuenta de lo que logró hacer.
-Muy bien, mis guerreros.-Dijo la rubia pálida.-Avanzad con cautela, debemos encontrar a más de los acólitos del culto de los malditos.
Un rato después, ya había logrado reunir a varios sectarios tras recorrer una buena parte de la ciudad cautelosamente, incluso había llegado a otro cementerio local, gracias a ellos, pudo hacerse con un pequeño ejército de muertos vivientes, así como algún que otro pobre diablo que tuvo el infortunio de entrometerse en su camino, allí conoció la muerte y luego algunos de ellos volvieron a ser levantados como guerreros bajo las órdenes de la caballero de la muerte.
Recordó que una de sus hermanas estaba por aquí, pero ahora estaba la hora del dilema, ¿como podría hacer que se volviera también un caballero de la muerte? necesitaba primero orillarla a que lo haga, además de que no sabía como hacer que se convirtiera también en un caballero de la muerte contra su voluntad.
Siguió cabalgando con sus fuerzas detrás suyo, incluso mató a un aldeano que casi salía corriendo para alertar a los soldados, cuando logró ver a otro acólito.
-Tu, ¿sabes de la campeona que merodea por aquí?-Preguntó la joven.
-Si, mi lady.-Le respondió.-Ahora mismo se encuentra en una casa más adelante.
-Bingo...
La joven entonces se puso en marcha con su comitiva de no muertos, ya con una fuerza considerablemente numerosa, pudo empezar a despachar a los pocos guardias que estaban en medio del camino, cuando entonces vio que a las entradas de un edificio, un gran número de soldados aseguraron el lugar, haciendo una barricada y con varios arqueros listos para el combate.
-¡Por Lordeaeron!-Gritó uno de los soldados que protegía el edificio.
-Han apresado a todos los acólitos restantes ahí dentro.-Dijo un sectario que acompañó a Leni.-Deben habernos descubierto ya.
-En ese caso, arrasen con esa barricada y si ven a Lisa, no la asesinen, nada se interpondrá en nuestro camino.-Ordenó y los muertos vivientes comenzaron a atacar aquel edificio, algunos de sus lacayos cayeron con recibir flechazos, dando a entender que estaban bien entrenados.
Leni decidió no hacer acto de presencia y observar desde lejos el asedio con paciencia, entonces vio una explosión que arrasó una buena parte de sus fuerzas, y fue entonces que la vió, con su martillo y varias pociones en su cinturón.
-Patéticas criaturas putrefactas sin cerebro, no son rivales para un genio!
-Atrápenla.-Ordenó Leni.-La quiero viva.
Entonces Leni procedió a disparar una energía en forma de calavera cubierta de energía verde, cosa que aturdió a Lisa por unos momentos, suficiente como para que los muertos vivientes la desarmaran y se la llevaran a un lugar desconocido por orden de la chica Loud caballero de la muerte.
-Buen trabajo, joven caballero de la muerte.-Dijo Darion luego de que Leni se reuniera con el junto a las fuerzas que había reunido.-El culto está casi completo.
-Este reino está desde hace tiempo reducido a cenizas.-Dijo Leni.-¿De que nos van a servir estos sectarios ahora?
-Te ayudarán en tu próximo cometido.
Esta vez otra voz fue la que le respondió, en una colina, los caballeros de la muerte vieron como una luz verde aparecía y de esta emergía una figura masculina alada y con cuernos, Leni al principio no supo quien o que era, pero Darion parece que si.
-Leni, Lisa, el es Tichondrius.-Dijo Darion.-Un señor del terror.
-Así es.-Dijo el mencionado.-Nosotros supervisamos al rey exánime.-Y por lo que veo, ya no eres la única adición dentro del azote.-Dijo mirando a Lisa, quien había llegado, ahora venía también sobre un cadáver de un caballo como montura, portando una armadura similar a la de su hermana junto a una espada rúnica, y su cabello también había emblanquecido, quedando solo algunos mechones castaños en su cabeza. Leni no pudo evitar sentir en lo más profundo de su interior, una débil sensación de alivio, pues no tuvo para que matar a su hermana, y además, pudo pasarla a su lado como se le había permitido su superior.
-Y... ¿cual es nuestra siguiente misión?-Preguntó dirigiéndose nuevamente al señor del terror.
-Os dirigiréis a Andorhal, y recuperareis restos de algunos de nuestros nigromantes que lideran a los acólitos, muchos de ellos fueron importantes y fueron asesinados por vuestros hermanos y tu en vida, joven caballero, deben prepararse para la llegada de la legión y preparar todo para invadir las tierras del oeste, ahora mismo, estamos invocando al gran señor de la legión en Dalaran, el ritual está casi listo, por ende, debo acudir inmediatamente.
Dicho esto, Tichondrius procedió a desaparecer del mismo modo que apareció, dejando a las 2 hermanas y a Darion a solas.
-El camino hacia Andorhal será peligroso, principalmente por la orden de la cruzada escarlata merodeando los alrededores de aquella ciudad.-Explicó Darion.-Una orden extremista de caballeros humanos que se separaron de la mano de plata, han sido un dolor de cabeza para nuestras fuerzas.
-Entonces serán historia una vez lleguemos hasta allí.-Respondió Leni.-Vamos, Lisa, no sabes lo mucho que me alegra verte, en serio, te explicaré todo.
-Si, hermana mayor.-Fue lo que dijo la castaña encanecida como ella.
-Y... Lord Darion.-Dijo Leni.-Espero que después tengamos un momento para charlar, ¿quien es o que es ese Tichondrius exactamente? ¿Y que es la legión?
-Así será, joven caballero, pero no aquí, tienen ojos y oídos por todas partes.-Respondió Darion.-Hablaremos en un lugar seguro.
Leni asintió y dicho eso, ambas caballeros de la muerte emprendieron rumbo hacia Andorhal, Lisa ya se había unido a ella, para Leni, fue el primer paso para poder reunirse nuevamente con sus hermanas y hermano.
Como sirvientes, del rey exánime...
Fin del piloto.
Esta fue una pequeña idea que me surgió luego de ver un dibujo de Jugger (Marcustine) que me hizo luego de que el y yo hiciésemos un Art-trade en Twitter, si conocen la saga de warcraft, hice que esta historia inicia casi al final de donde transcurre la segunda campaña del juego, la historia le tenía planeada que Leni lograse convertir a todos sus hermanos (salvo a Lily) en caballeros de la muerte como ella y Lisa ahora, y hasta se me ocurrieron 2 rutas posibles si hubiese llegado a continuarla.
La primera sería que transcurriera durante Warth of the Lich king, y tras librarse del control, merodean por las tierras de la peste luchando solos contra los renegados y la cruzada escarlata hasta que se topan con un miembro de la espada de ébano y se unen a ellos.
El segundo fuera que desde un inicio fuesen miembros de la orden del ébano y tuvieran que luchar contra una avanzada de la legión ardiente que estuviese invocando demonios para intentar controlar rasganorte.
Aquí dejo el piloto por si alguien los quiere, ojalá les haya gustado, pueden dejar su review y dar su opinión o si quieren la historia, Saludos. y hasta pronto.
