La magia más profunda de Harry Potter antes del amanecer de Harry Potter le pertenece a JK Rowling. Y la magia de esta historia le pertenece a White Squirrel.


Capítulo 19

Queridos mamá y papá, escribió Hermione. Ella y su hermano estaban sentados en una de las mesas al fondo de la biblioteca, aprovechando el tiempo libre que tenían durante el fin de semana para escribir una carta a casa. Habían pasado bastante tiempo en la biblioteca esa semana ya que la amante de los libros de la familia Granger quería dar una buena mirada a la masiva colección de libros (para el mundo mágico). Se decepcionó al descubrir que los libros más raros y valiosos estaban ocultos en la sección prohibida, pero aún había más que suficientes para mantenerla ocupada.

Estamos seguros de que leyeron en el Profeta que fuimos seleccionados para Gryffindor, pero ya que el Profeta también dice que Harry fue tomado a la fuerza de sus parientes muggle a los tres años, es un peón en los juegos del profesor Dumbledore para la dominación mundial, y es un fan de los Chudley Cannons, pensamos que sería mejor que lo confirmáramos.

Harry sonrió al leer su fina letra.

–Espera, déjame explicar eso –dijo. Hermione deslizó el pergamino hacia él y agregó una línea con su distinguible letra: (Es mi compañero de cuarto, Ron, quien es el fan de los Chudley Cannons).

Resulta que la selección es realizada por un sombrero mágico que lee tu personalidad y decide cual casa sería mejor para ti, continuó Hermione. Pero quizás Andi ya les dijo eso. Nos dijo a los dos que nos iría bien en Ravenclaw, pero nos puso en Gryffindor porque los dos le dijimos que queríamos estar ahí.

Aprendimos otras cosas importantes que no podemos poner en una carta. Harry le va a preguntar a Andi sobre métodos de comunicación más seguros.

Nos gustan la mayoría de nuestras clases hasta ahora, excepto Historia y Pociones.

–Yo no creo que la clase de Pociones sea tan mala –protestó Harry.

–Harry, no puedes negar que el profesor Snape no es un profesor justo, sin importar qué otra cosa pienses sobre él.

–Bueno, no, pero pensé que el resto de la clase fue interesante.

–Apenas y enseñó.

–Bueno, era una poción sencilla.

–Neville no lo pensó. –Dejó el tema de lado y continuó escribiendo: El profesor Binns es tan aburrido como Dora dijo. Creo que fui la única que logró permanecer despierta todo el tiempo. Tuve que darle codazos a Harry varias veces.

–Bueno, no es que como si me hubiera perdido de algo. Ambos hemos leído Historia de la Magia varias veces. Además, el profesor Binns ni siquiera lo notó.

–Aun así no está bien. –Y el profesor Snape fue muy injusto, especialmente con Harry.

–Ya, dame eso. –Harry le quitó la carta y escribió: El profesor Snape no fue muy amable, como dijo Dora, pero no creo que fuera peor conmigo que con los demás. Aunque Hermione sí lo piensa.

–Mmm… –Hermione tomó el pergamino y agregó: Le preguntó cosas a Harry de nivel avanzado sin ninguna razón.

Harry lo tomó de nuevo. Creo que fue algún tipo de mensaje, pero no estamos seguros.

–Te lo dije, si hubo un mensaje en su pregunta, probablemente fue un insulto o algo.

–Deberíamos de esperar a estar seguros, Mione. Sólo piensa que es otro proyecto de investigación –dijo con una sonrisa.

Su hermana sacudió la cabeza.

El profesor Quirrell me dio un mal presentimiento, continuó escribiendo.

–¡Oh, vamos! –Tomó la carta de vuelta. Creo que el profesor Quirrell es un muy buen profesor. Lo único extraño es que siempre tartamudea el nombre de Harry. Pero parece saber mucho, y nos ha estado enseñado de manera poco ortodoxa.

Harry tomó el pergamino de nuevo. Pero siempre me está mirando. E hizo llorar a Susan Bones en los primeros diez minutos de clase… es la sobrina de la Jefa del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica.

Estaba tratando de llegar a una conclusión.

Pero no lo hizo de buena manera.

Estaban escribiendo uno encima del otro y predeciblemente, no terminó bien. La fuerza de sus plumas y los movimientos constantes lanzaron la carta al otro lado de la mesa con manchas de tinta negra por todos lados.

–¡Harry! –Siseó Hermione.

–¿Qué? Tú también lo estás haciendo. –Agitó su mano y la carta levitó de vuelta a ellos.

–¡Harry! –Hermione dijo más fuerte.

–¡Shush! –Les advirtió madame Pince desde su escritorio.

–Se supone que no debemos hacer magia sin varita en público –susurró ella.

–No pasa nada. Casi no hay nadie aquí.

–¿Y qué hacemos con la carta?

–Oye, ¿qué no hay un hechizo para remover manchas en el libro de encantamientos? –Harry sacó su varita.

–¡No! No con eso. La quemarás o algo así… Déjame intentar… –Pasó sus dedos sobre las manchas.

–¿Qué estás…?

–Sh, no me distraigas. –Cerró sus ojos y se concentró. Unos minutos después las manchas de tinta desaparecieron, dejando las palabras intactas.

–Genial.

–Listo, con eso lo arreglamos –dijo Hermione con una leve sonrisa y continuó escribiendo: El profesor Quirrell dijo varias cosas interesantes sobre hogares mágicos. ¿Sabían que es importante mantener los hogares mágicos limpios para que no atraigan plagas mágicas? ¿O que hay objetos mágicos que deben de ser guardados bajo llave para que no sean robados por ladrones muggle? Aparentemente, esos son problemas serios aquí.

–No creo que sean un gran problema para nosotros –dijo Harry.

–Pero no estaría mal cuidarnos.

–Creo que deberíamos de mencionar la clase de Encantamientos.

–En un momento. Ya estaba llegando a eso.

–Y el tercer piso.

–Espera, sólo una cosa a la vez.

–¿Por qué no dejas que yo la escriba?

–De acuerdo –Hermione suspiró. Empujó el pergamino de vuelta a su hermano y cruzó los brazos.

Harry comenzó a escribir. De cualquier modo, el resto de los profesores parecen buenos. Todos dijeron que les agradaban mis padres biológicos, o por lo menos mi mamá, y dijeron que mi papá se metía en muchos problemas al principio.

La clase de Encantamientos fue más difícil de lo esperado. El profesor Flitwick dijo que la magia sin varita causa un cortocircuito o algo cuando usas la varita, así que nuestros hechizos resultaban algo locos. Dijo que mi mamá tuvo el mismo problema, y nos ha estado enseñando a controlar mejor nuestras varitas.

Hermione tomó la carta y agregó, En privado, y después continuó: Aunque a los dos nos está yendo bien en Transformaciones porque es un tipo de magia diferente.

Ambos tenemos cuatro compañeros de cuarto. Todos tuvieron muchas preguntas al principio, pero después mejoraron. Yo tengo a Parvati Patil y Lavender Brown, quienes son amables aunque hablan mucho y de todo. Ambas son buenas con los encantamientos y nos han estado ayudando un poco. Y también están Lily Moon y Sally-Anne Perks, aunque ellas normalmente se van por su lado.

Mis compañeros son Neville Longbottom, Ron Weasley, Dean Thomas, y Seamus Finnigan, escribió Harry. Neville es muy amable, aunque no confía mucho en sí mismo. Tomamos el té con él y con Hagrid ayer, y nos contó sobre su familia. Supongo que su abuela espera mucho de él. Ron es algo testarudo, pero actúa bien la mayor parte del tiempo. Dean dibujó lo que les enviamos. Nos vio practicando karate y lo dibujó para nosotros. Hasta ahora, sólo unas cuantas personas han ido a vernos practicar. Hermione piensa que no todos se han enterado, o que las personas no lo entienden sin verlo. No he hablado con Seamus mucho, pero parece propenso a quemar las cosas por accidente.

Oh, y Draco Malfoy vino a verme en el tren y me presentó a los magos "adecuados", pero lo rechacé amablemente. Supongo que hay una gran rivalidad entre Gryffindor y Slytherin, pero ninguno de los Slytherin ha causado problemas.

Es extraño ver el Gran Comedor y todas las aulas medio vacíoa. Sé que hemos escuchado sobre la guerra, pero es diferente verlo. Es como si te persiguiera. Aun así creo que los demás magos exageran con sus reacciones a mi alrededor, pero es más difícil culparlos ahora. Harry observó lo que escribió y consideró agregar más, pero sólo asintió y dejó su pluma de lado.

Hermione la tomó de nuevo. Deberían de saber que el profesor Dumbledore dijo que la escuela está guardando algo peligroso en el tercer piso, pero no explicó qué o porqué. Es extraño… los estudiantes mayores dicen que no es normal. No se preocupen, no nos vamos a acercar.

Se detuvo por un momento y examinó la carta antes de firmarla: Con amor, Hermione.

Harry agregó: y Harry.

–Listo, eso es suficiente –dijo Hermione– Dobló la carta a la mitad y la guardó en su cuaderno para ir a la lechucería más tarde–. ¿Qué tanto has hecho de tu tarea de Encantamientos? –Dijo ella sacando El libro estándar de hechizos.

–No mucho –admitió Harry–. Es difícil cuando lo estamos haciendo de manera diferente a los demás.

–Bueno, tenemos que seguir. Es la única manera en la que nos pondremos al corriente. –Hermione, predeciblemente, se arrojó a la tarea de Encantamientos con más entusiasmo de lo normal, y llevó consigo a Harry, quisiera él o no. Ambos trabajaron en sus ensayos por un tiempo hasta que Harry notó algo en su periferia.

–¿Qué ocurre? –Preguntó Hermione cuando lo vio mirando sobre su hombro.

–¡Hermione, es ella! –Susurró Harry.

Ella miró en esa dirección y notó a una joven rubia con cola de cabello y túnica con bordes azules.

–¿Ella?

Pero Harry ya se estaba moviendo.

–He estado intentando encontrarla toda la semana –susurró. Caminó hacia ella, con Hermione siguiéndolo, hasta llegar a la mesa donde se encontraba la última hija de una Casa Noble en su año, también estudiando Encantamientos–. Disculpa –le habló.

La niña levantó la mirada y dejó salir un leve grito cuando notó quien le estaba hablando.

–¿Amanda Brocklehurst, hija de la Casa Noble de los Brocklehurst?

–Sí, Sr. Potter, señor. Es un placer conocerle, señor –dijo ella poniéndose de pie y estrechando su mano con entusiasmo.

–Gracias, señorita Brocklehurst. Y sólo Harry está bien. Ella es mi hermana, Hermione. –Intentó remover su mano de su apretón con amabilidad.

La Ravenclaw gritó de nuevo y tomó la mano de Hermione.

–Hola… eh, todos me llaman Mandy –dijo antes de regresar su mirada al niño–. Si esto es sobre la Ley de Defensa de los Muggles, Sr. P… quiero decir, Harry, sé que mi bisabuelo normalmente no expresa mucho sus opiniones, pero…

Harry levantó su mano. Lo había visto un poco en clase, pero era obvio que esa niña se entusiasmaba aún más que su hermana.

–Tranquila, Mandy –dijo–. Sólo queríamos presentarnos.

–Oh… claro… bueno… mi bisabuelo es Lord Ethelred Brocklehurst… pero probablemente ya lo sabían –comenzó Mandy, intentando lo que ella consideraba una introducción adecuada–. Él es el Jefe del Comité de Cultura, Medios de Comunicación, y Deportes. Y, por supuesto, prácticamente es el dueño del Teatro Diagonal… ¿han ido?

–No, lo siento… criado por muggles –dijo Harry.

–Oh… bueno, deberían de ir algún día. Yo… creo que les gustará la producción de Navidad de este año. –Se acercó para hablar en un susurro–. Se supone que no debo decirle a nadie, pero para la producción de Navidad, el Teatro Diagonal va a realizar la versión original de El mago y el cazo saltarín.

Hermione y Harry intercambiaron una mirada confusa. Había sido un tiempo desde que habían leído Los cuentos de Beedle el Bardo, pero…

–¿La historia donde el cazo saltarín salva al mago de una multitud de muggles comiéndoselos? –Dijo Hermione.

–No, mi bisabuelo dice que esa es la versión anti-muggles que comenzaron a usar durante el renacimiento. En la original, el mago se rehusó a ayudar a los muggles pobres y enfermos en su pueblo, y el cazo saltarín lo molesta hasta que lo hace.

–Eso… esa suena a una buena historia –dijo Hermione–. ¿Es cómo la versión mágica de Un cuento de Navidad?

–¿Dé qué?

–No importa.

–Me sorprende un poco –dijo Harry–. Andi dijo que el Teatro Diagonal usualmente realiza obras más neutrales, y esta suena muy en favor de los muggles.

–Lo han hecho por un largo tiempo –confirmó Mandy–. Jugar en el medio para vender más boletos. Pero esta es parte del proyecto de resurgimiento de mi bisabuelo.

–¿Qué proyecto?

–¿Qué? Oh, supongo que no sabrían sobre eso. Verán, durante la guerra hubo mucha destrucción… varios edificios históricos se quemaron, varios libros en bibliotecas familiares fueron perdidos o dañados Así que después de que terminó la guerra, mi bisabuelo comenzó un proyecto para "recuperar nuestra herencia cultural perdida". –Imitó la voz de un anciano–. Ha estado haciendo esto por un tiempo… reimprimir versiones originales de libros que fueron cambiados, y así. Últimamente ha estado hablando sobre lo cercanos que eran los magos y los muggles en los viejos días, antes de la Inquisición. La obra es parte de todo eso.

–Harry, deberíamos de ir –dijo Hermione–. Podemos escribirles a mamá y papá cuando sea público.

–Claro –respondió su hermano–. Gracias por la idea, Mandy.

–Ajá –dijo ella asintiendo con entusiasmo.

–Así que, Mandy –dijo Hermione–, ¿qué te gusta hacer aquí? No hemos tenido la oportunidad de observar muchos de los clubs y eso. –Por supuesto, tanto ella como Harry los habían discutido con sus compañeros en Gryffindor, pero tenía el presentimiento de que la opinión de una Ravenclaw sería más útil para ella.

–Bueno, hay clubs para algunas de las clases –respondió Mandy–, pero el club de encantamientos es el único realmente popular. Estaba pensando en meterme al coro del profesor Flitwick. Y quiero unirme al club de vuelo, pero no puedo hasta segundo año… Madame Hooch vive cerca de mi casa. Y por supuesto, también hay clubs de gobstones y snap explosivo… oh, ¿conocen eso?

–Sólo un poco.

–Yo quiero intentar entrar al equipo de quidditch, pero no puedo hacerlo hasta el próximo año tampoco –dijo Harry.

–¿Qué posición? No juego mucho, sólo vuelo, pero creo que serías un buen buscador.

–Probablemente buscador, pero creo que mi papá era cazador… jugaré en dónde sea que sea bueno.

Mandy asintió de acuerdo. Cuando nadie dijo nada después de un momento, Hermione habló.

–Fue un placer conocerte, Mandy. Tenemos que ir a enviar una carta, pero te veremos más tarde.

–Claro… hasta luego… –dijo Mandy, su propia mente pensando sobre lo que iba a escribirles a sus hermanos pequeños… y a su bisabuelo.

Hermione y Harry caminaron hacia la enfermería para enviar sus cartas. Hermione se aseguró de mantener en su mano la carta para sus padres todo el tiempo ya que, cuando Harry no estaba mirando, había escrito una nota adicional en un pequeño pedazo de pergamino, el cual había deslizado dentro del sobre antes de sellarlo para dárselo a Hedwig:

Queridos mamá y papá:

Harry no quería que les dijera, pero durante el banquete de bienvenida ocurrió algo extraño… sintió un fuerte dolor en su cicatriz… definitivamente fue en su cicatriz, no sólo en su cabeza. Dijo que estaba bien después, y creo que no ha vuelto a ocurrir, pero pensé que deberían saberlo. Continuaré vigilándolo en caso de que algo más ocurra.

Hermione

Mientras tanto, Harry tenía una segunda carta que enviar, aunque por una razón diferente. Se la dio a una de las lechuzas de la escuela que estudiantes mayores le dijeron era bastante confiable, y se la envió a su representante.

Querida Andi:

Algo que el profesor Snape dijo me confundió. Me preguntó algo sobre asfódelo y ajenjo, y Draco Malfoy pareció sorprendido al respecto. Sé que suena extraño, pero creo que intentó enviarme un mensaje en el lenguaje de las flores. ¿Acaso esas dos flores significan algo que tenga sentido? Hermione piensa que ajenjo significa amargura, pero no está segura. Si ese es el mensaje ¿puedes decirme cómo responder? Algo como, si hay una flor para dar gracias si es un buen mensaje o una flor para expresar enojo si es uno malo.

Gracias,

Harry

PD. Me presenté a todos los hijos de Casas Nobles en nuestro año. Sus reacciones fueron similares a lo que tú dijiste, pero aprendí que Lord Brocklehurst puede ser un aliado más valioso de lo que habíamos pensado. Pregunta sobre la producción de Navidad de este año en el Teatro Diagonal… en privado. Mandy nos mencionó en secreto que va a ser en favor de muggles.

PD2. Esta carta no tiene información secreta, pero hay otras cosas que nos gustaría compartir. ¿Hay manera de conseguir un método de comunicación más seguro? Hermione está segura de que el Wizengamot debe de usar algo.


El castillo estaba en silencio el domingo por la noche. Con el fin de semana terminando, los estudiantes estaban cansados, alistándose para ir a dormir, o intentando terminar su tarea. Incuso antes del toque de queda, no había muchos estudiantes en los pasillos, y los prefectos e incluso los maestros estaban más relajados al monitorear después del toque de queda.

Pero había dos estudiantes en los pasillos esa noche que no se estaban preparando para las clases del día siguiente. Estaban en una misión. Se escabulleron entre los pasillos, evadiendo a las patrullas con habilidades sobrenaturales, gracias a las consultas frecuentes a un pergamino encantado largo y elaborado.

–¿Dónde están ahora? –Dijo uno de los jóvenes pelirrojos.

Su doble revisó el mapa.

–Aún en el quinto piso. Podemos seguir.

–Ya era hora –dijo el primer gemelo–. Filch y la Sra. Norris tienen este lugar bien vigilado.

–Quizás debimos pagarle a Peeves para distraerlos. Oh, bueno.

Se acercaron a la puerta cerrada… una puerta grande y pesada, como muchas en el castillo. No tenía nada especial por sí sola, pero esa puerta ocultaba un gran secreto. Esa era la puerta del pasillo del tercer piso, y Albus Dumbledore había dicho que ese pasillo causaría una "muerte dolorosa".

Pero en el tiempo limitado que Fred y George habían logrado examinar el mapa del merodeador durante la última semana, siempre había el mismo nombre detrás de la puerta, uno que no parecía que causaría una muerte dolorosa.

–Ahora, ¿quién… o qué… es Fluffy? –Dijo George.

–Sólo hay una manera de averiguarlo –respondió Fred. Él intentó la cerradura–. Con llave.

–Ah, ¿pero qué tan segura?

Sacaron sus varitas. Alohomora.

La cerradura se abrió con un fuerte "clic".

–Bueno, bueno, parece que no están muy preocupados por su seguridad –dijo George.

–Veamos que hay, entonces.

Abrieron la puerta lentamente y con cautela. Los gemelos Weasley se metían en problemas, pero no eran estúpidos. Metieron sus cabezas lentamente, una sobre la otra, y ahí, en el pasillo, vieron a tres perros enormes durmiendo.

No, no estaban durmiendo. El ruido de la puerta los había despertado. Seis pares de ojos grandes y oscuros parpadearon y se fijaron en los rostros de los intrusos, y tres bocas enormes babearon y comenzaron a gruñir mientras los tres perros se ponían de pie.

Corrección. Un perro con tres cabezas se puso de pie.

Fred y George dieron un salto atrás y cerraron la puerta de golpe.

–¡Fluffy! –Dijeron ambos al mismo tiempo.

–Debe de ser de Hagrid –observó George temblando–. Sólo él llamaría a eso Fluffy.

–Vaya, cuando Dumbledore dice "muerte dolorosa" no está bromeando –dijo Fred–. ¿Qué demonios hace esa cosa aquí?

–¿Qué? ¿No viste sobre lo que estaba?

Fred se detuvo. Abrió la puerta y miró dentro por un segundo antes de cerrarla de golpe de nuevo. El perro ladró tres veces.

–Una trampilla. Está protegiendo algo.

–Sí, y debe de ser muy importante para que requiera todo esto.

–Mmm, me pregunto que…

–No estoy seguro de que queramos saber, hermano.

–Bueno, esto no es muy útil –concluyó Fred– La única broma decente que podríamos hacer con esta cosa es retar a Marcus Flint a que entre. –Ambos se detuvieron y rieron ante la idea–. No, no es buena –admitió–. Que alguien muera es un poco extremo, incluso para nosotros.

–Sí, nada bueno… y realmente escalofriante… Finjamos que esto no ocurrió.

–De acuerdo.


Emma Granger escuchó un golpe en la ventana y levantó la mirada de la estufa.

–Oh, Dan, es Hedwig –dijo con una sonrisa. Ambos Granger estaban contentos de recibir una carta de sus hijos tan pronto. Después de tener a ambos en la casa por tanto tiempo, el síndrome del nido vacío los había golpeado rápido y fuerte. Abrió la puerta y tomó el sobre, acariciando a la lechuza blanca en la cabeza y dándole un pedazo de tocino.

–Bueno, parece que han pasado un momento interesante escribiéndola –dijo ella, mostrándole los diferentes tipos de letra de sus hijos–. Espera… –notó la segunda nota en el sobre, pero al leerla, su esposo notó que fruncía el ceño y palidecía un poco.

–¿Qué ocurre? –Dijo nervioso.

–Ocurre algo con Harry –dijo con seriedad mientras le entregaba la nota.

–Oh… –dijo Dan mientras la leía–. Eso nunca había ocurrido, ¿verdad?

–No, no que haya notado durante los últimos seis años. Huele a magia.

–Sí, yo también lo creo. ¿Crees que deberíamos decirle a Dumbledore?

–No lo sé –dijo ella en un suspiro–. No sé si estoy segura de confiar en él sobre esto. Harry no querrá que hablemos de esto a sus espaldas. Quizás deberíamos escribirle a McGonagall primero. Si piensa que vale la pena investigarlo, podemos hablar con él.

–Sí, esa es buena idea… ¿Qué dice la otra carta?

–Oh, cierto… –Tomó la carta principal e imitó la voz de Hermione–. Queridos mamá y papá…


Queridos mamá, papá, y Ginny:

Percy me estuvo molestando para que les escribiera, así que aquí está. Adivinen qué, ¡estoy en Gryffindor! Sí, es obvio, ¡pero también quiere decir que soy compañero de cuarto de Harry Potter! Harry es un buen niño, pero también algo extraño. Me cambió uno de mis sándwiches por una empanada de calabaza. ¿Quién hace eso? Y dice que fue criado por muggles (lo siento, Ginny), pero ya sabe muchas cosas, como cosas políticas o lo que sea que hace mi papá. Y había escuchado sobre mi papá. Y ahora, se ha estado haciendo amigo de todos los niños ricos, pero aun así no le gusta que todos lo miren.

Él y su hermana fueron amables conmigo durante el viaje en tren… su hermana es agradable, aunque es demasiado inteligente, como Percy. Y fue entretenido ver cómo rechazó a Malfoy.

De todos modos, las clases están bien, supongo. Ya tenemos mucha tarea, y Snape me quitó un punto porque Neville y yo arruinamos nuestra poción. No puedo esperar a la próxima semana cuando empiecen las clases de vuelo.

Con cariño,

Ron


Querido Harry:

Gracias por tu comentario sobre Lord Brocklehurst. No he escuchado nada de mis contactos en el teatro, pero te mantendré informado.

El problema de un medio de comunicación más seguro es algo complicado. La manera más común es enviar una carta que esté encantada para que sólo pueda ser abierta por quien la reciba. Estará en blanco para cualquier otra persona que intente leerla, y el encantamiento es casi imposible de romper. Sin embargo, estos encantamientos deben de ser colocados en persona. Los miembros del Wizengamot tienen pergamino preparado especialmente para esto. He enviado un poco del mío para que puedas enviarme información, pero no podré responder. Podemos hacer un poco para ti y para Hermione durante las vacaciones de Navidad. Así es como la mayoría de las personas se envían mensajes secretos. Unas cuantas personas envían mensajes a través de elfos domésticos. También hay maneras de hacerlo por la red flu, pero no es estrictamente legal, y los espejos mágicos son lo mejor, pero son muy raros y caros... Por lo menos aquellos con encantamientos permanentes.

En lo que respecta al profesor Snape, te pido que no lo antagonices. No sé por qué te enviaría un mensaje, pero si Draco Malfoy en verdad reaccionó al escucharlo, supongo que debe de significar algo. Puedo decirte que asfódelo simboliza un gran arrepentimiento. Ajenjo puede significar amargura, pero en el lenguaje de las flores, simboliza ausencia. Si puedes adivinar lo que "me arrepiento de ausencia" significa, tendrás más suerte que yo. Una respuesta en agradecimiento adecuada sería usando agrimonia. Pero si en verdad crees que merece una respuesta negativa, recomendaría philadelphus sin olor, la cual significa decepción. Suerte.

Sinceramente,

Andi


Minerva McGonagall realizó una visita poco común a la sección prohibida de la biblioteca de Hogwarts, preguntándose cuántas sorpresas más tenía reservadas Harry Potter.

La carta de los padres del niño había sido inesperada. Con cualquier otro niño, un dolor repentino y agudo que no había ocurrido antes ni se había repetido no sería algo de qué preocuparse, incluso si las artes oscuras estuvieran involucradas. Pudiera ser cualquier cosa… un espasmo, un tic, un nervio hiperactivo. Harry no parecía estar preocupado. Pero los instintos de Minerva estaban gritando que nada era tan sencillo alrededor de Harry Potter.

Y así fue que se dirigió a la biblioteca. No estaba segura de cómo reaccionaría Albus, pero estaba segura de que no sería capaz de convencerlo de su decisión, fuera lo que fuera. Por Morgana, ni siquiera pudo convencerlo de llevarse esa maldita piedra lejos de la escuela. Si el director intentaba hablar con Harry directamente sobre eso, ella sabía que el niño no reaccionaría bien. Ya era hora de que actuara por sí misma.

Sabía que Albus había viajado bastante en su juventud y había aprendido una multitud de cosas, pero nunca fue un experto en las artes oscuras. No como Grindelwald. Casi cualquier cosa que sabía sobre el tema, probablemente lo había leído en algún lado, y la sección prohibida parecía un buen lugar dónde empezar.

Minerva encontró uno de los tomos más oscuros y llenos de polvo y comenzó a examinar las páginas por información sobre heridas provocadas por maldiciones.